Por acá, Lilita, descarrió (1), capítulo diecinueve del folletín “LA CARRIÓ – Retrato de una Oportunista” – Por Carlos Caramello

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Por acá, Lilita, descarrió (1), capítulo diecinueve del folletín “LA CARRIÓ – Retrato de una Oportunista” – Por Carlos Caramello

Foto: Marcelo Abailay.

Y volvimos, por esa sed de «regreso» que tienen los peronistas y esa costumbre de «retornos» que tienen los de Cambiemos. Capítulo 19 de la biografía molesta «LA CARRIÓ – Retrato de una Oportunista» que La Tecl@ Eñe viene publicando a la manera de los viejos folletines. En Por acá, Lilita, descarrió (1) contamos algunas de las variopintas y ridículas afirmaciones y gestos de esta dirigente chaqueña que, si la política fuese algo serio en nuestro país, no podría pasar a 10 cuadras del Congreso.

Por Carlos Caramello*

(para La Tecl@ Eñe)

“De lo sublime a lo ridículo

no hay más que un paso”.

Napoleón Bonaparte

«No, no busquen los dólares. Es para evitar la crisis. Que la gente no vaya a cambiar , va a quedar en 23 (pesos), conforme a la inflación. Y esto es lo mejor que nos puede pasar porque si no, nos pasa lo de Cavallo, que teníamos un dólar baratísimo y de repente quebraron todas las industrias. Entonces, este reacomodamiento, no es malo si no se excede. Y el Banco Central tiene que dejar de emitir, yo mañana estoy entregando un informe reservado al gobierno sobre mis economistas… lo que dicen, pero yo estoy muy tranquila. Lo que tiene que saber la sociedad es que Cambiemos está junto. El día que empezó la crisis yo estaba en la Casa Rosada, yo estoy tranquilísima y ustedes saben que si estuviese preocupada, yo les diría… Yo no miento a mi electorado». Era 30 de junio. La mitad exacta del años 2018. Ese año cerró a casi 39 pesos… 38.80 en el Banco Nación. Elisa Carrió nos decía otra vez “El que apuesta al dólar, pierde” y, como Lorenzo Juan Sigaut, en 1981, también otra vez engañaba a los argentinos.

¿Cuál es el motivo de la fe que despierta esta mujer? ¿A qué grado de confusión puede llevarte el seguir a pie juntillas las predicciones siempre erradas de la Pitonisa de la Derecha Doméstica? ¿Qué cuestiones psicológicas y emotivas cimientan esa suerte de creencia pagana que ha conducido a muchas y muchos por el camino de la decepción política? Porque, ideológico no es… salvo que el odio visceral al peronismo se haya convertido en una ideología. Lo que, bien pensado, tiene algún asidero.

Ella es el anti-oráculo. De Delfos y de todos los demás. Lo que vaticina tiene las mismas posibilidades de concretarse que que me llamen a integrar el primer equipo del seleccionado argentino de cualquier deporte para cualquier mundial venidero. En realidad todo lo que dice es un inmenso dislate. Y también lo que hace. Este libro en su conjunto se ha vuelto un largometraje de sus absurdos y desatinos. Pero algunos, esos muy puntuales por su grado de insensatez, merecen este capítulo.

Hay varios. Demasiados diría. Pero acaso no valga la pena irse muy lejos. Remontémonos a 2009.

Desde la Mesa Ejecutiva de la Coalición Cívica ARI daba a conocer el texto que fue enviado a todas las embajadas extranjeras en el que advertía que la «estrategia intimidatoria» del Gobierno podía conducir a una «concentración todavía mayor de poder» o, lo que sin duda era peor, un «golpe o autogolpe que interrumpa la continuidad institucional«.

“Algo está tramando Néstor Kirchner para diciembre –alertaba al golfista, conductor radial y visitador médico de Pfizer Marcelo Longobardi– porque no quiere asumir en minoría. Lleva varios días sin declaraciones públicas, y eso sólo significa una cosa, está tramando alguna maldad«, decía y, otra vez, cerraba su análisis preconizando: «el peronismo, tal como hizo en 1975 y en 2002, está resolviendo su interna en la calle, con violencia y poniéndonos a los argentinos como rehenes de esa situación». Y días después, con Clara Mariño, en el programa A Fuego Lento, aseguraba: “hay armas…”. Asombrada, la periodista repregunta «¿Armas hay?» y Carrió, con la misma cara de preocupación que hubiese tenido para anunciar el fin del mundo, confirma: «sí , si, sí , sí… «

No contenta, siguió con este discurso en otros medios: «No va a ser fácil, pero los llamo a la no violencia. Sobre todo, llamo a los jóvenes que la Presidente está incitando. No repitan la historia de la locura. En la década del 70 muchos jóvenes fuimos incitados a la locura”… pero, mirá vos, justo ella, que en los gloriosos ´70s andaba haciéndose la linda en los partidos de rugby y en los clubes de regatas de Resistencia… y después abrazó un cargo que le dio la Dictadura… hay que tener cara.

Pero, como siempre, lo mejor, lo más sabroso y ridículo, es el remate. Les habla a las “juventudes kirchneristas”. Les dice:  «Ustedes me amenazaron de muerte (…) Chicos de La Cámpora, miren la primavera de Praga: entró todo el ejército ruso y no pudo hacer nada. ¿Qué van a hacer ustedes que son jóvenes? No repitan la historia. No usen las armar del Renar. Ustedes me hicieron la amenaza de muerte con tres balas, ustedes están en Fabricaciones Militares. Les están contando un relato mentiroso«.

¡Patética! Su imagen; su rictus; su desasosiego impostado son los mismos que cuando en la campaña de 2015, sin que se le moviese un músculo de la cara, le contaba a un atribulado Luis Majul “Hay chicos de La Cámpora que se sientan en los bares y dicen: ´a la primer medida que cambien del modelo, nosotros tenemos piedras en los bolsillos´. No es que tienen piedras en los bolsillos, es que La Cámpora controla Fabricaciones Militares y el RENAR. Y hay muchas armas en poder de ellos”.

Es de suponer que Luisito, que tendía a hacer como que le creía (y por ahí le creía en serio porque, sí le creía a Macri y no le repreguntaba… en fin) habrá pensado que las hordas armadas de los Montoneros redivivos iban a venir por él, pero no fue así. No hubo armas ni en 2009, ni en 2015… Sí hubo después y en manos de su enemiga íntima Patricia “Pato” Bullrich: armas para matar a Santiago Maldonado, a Rafael Nahuel… Para armar a Chocobar y que pudiese matar por la espalda… en fin. Armas con ideología de derecha.

Pero no nos desviemos y sigamos con las declaraciones grandilocuentes y vagas de Lilita: “El próximo presidente no va a ser peronista -decía allá por febrero de 2011-. No va a ser Cristina; el próximo presidente no va a ser peronista, ni tampoco Macri porque hace la alianza con Duhalde” y, casi como presagio, pontificaba: “Esto será como un ’83”. Claro, ella se consideraba “el radicalismo”, la émula aggiornada del Dr. Raúl Alfonsín. La que venía a terminar con el peronismo (jé-jé).

Cristina en 2007, a esta altura, medía 60 por ciento de intención de votos -sacaba cuentas en un rol entre oráculo y analista-. De 60 al 25 por ciento que tiene hoy, el resultado final es una derrota. Hay un proceso político en marcha que hay que dejar ver su final, que es como ocurrió en la interna del peronismo en la década del ´75 con sectores del PJ de derecha, sindicales e izquierda, que todo eso va a decantar”, advertía y cerraba con un pronóstico: “La gente va a votar en contra de lo cautivo de la interna del PJ, que duró 30 años”.

Cristina ganó con el 54.11% de los votos: 11.865.000. Carrió entró última. Con 1.8%. No alcanzó los 400.000 sufragios. ¿Cómo puede alguien creerle algo después de semejante absurdo político?

Buenos Aires, 7 de enero de 2023.

*Licenciado en Letras, escritor, periodista y analista político.

2 Comments

  1. Sara Berlfein dice:

    DALE QUE VA!!!!!!!!!!!!!!

  2. Miguel dice:

    Cuando empiece la campaña 2023 inundaremos los espacios con los desvarios de esta delincuente y sus socios del pro. Desde Margarita Belen hasta la entrega de los chicos a magneto.

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