<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<atom:link href="https://lateclaenerevista.com/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lateclaenerevista.com/</link>
	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Mon, 01 Jun 2026 16:41:39 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/12/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<link>https://lateclaenerevista.com/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>El presidente está enfermo &#8211; Por Hugo Presman</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/el-presidente-esta-enfermo-por-hugo-presman/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/el-presidente-esta-enfermo-por-hugo-presman/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 01 Jun 2026 12:46:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo Presman]]></category>
		<category><![CDATA[Ajuste]]></category>
		<category><![CDATA[ARCA]]></category>
		<category><![CDATA[Batalla Cultural]]></category>
		<category><![CDATA[Conicet]]></category>
		<category><![CDATA[daño social]]></category>
		<category><![CDATA[Deuda]]></category>
		<category><![CDATA[Gordo Dan]]></category>
		<category><![CDATA[Insultos]]></category>
		<category><![CDATA[INVAP]]></category>
		<category><![CDATA[Ley de Interrupción del Embarazo]]></category>
		<category><![CDATA[Marxismo]]></category>
		<category><![CDATA[Mengolini]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[Neura]]></category>
		<category><![CDATA[Pami]]></category>
		<category><![CDATA[periodistas]]></category>
		<category><![CDATA[Psicópata]]></category>
		<category><![CDATA[zurdos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19963</guid>

					<description><![CDATA[<p>Hugo Presman sostiene en esta nota que el Presidente exhibe una preocupante desconexión con la realidad. Presman también apunta que un tratamiento adecuado se hace necesario y afirma que eso no anula la necesidad de realizar un enjuiciamiento al presidente y a todos los que perpetraron la destrucción y el dolor que habitamos.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-presidente-esta-enfermo-por-hugo-presman/">El presidente está enfermo &#8211; Por Hugo Presman</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e955289edb2530fa329c8d09a62ce35e"><strong><em>Hugo Presman sostiene en esta nota que el Presidente exhibe una preocupante <strong>desconexión con la realidad</strong>. Presman también apunta que un tratamiento adecuado se hace necesario y afirma que eso no anula la necesidad de realizar un enjuiciamiento al presidente y a todos los que perpetraron la destrucción y el dolor que habitamos.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f8e43e55aa7bde00e6e8e3c7c1360db1"><strong>Por Hugo Presman*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-efbe368383c1325457d1fe0523e47309">Hace casi dos siglos, en 1837, Hans Christian Andersen publicó una fábula titulada “(«) El nuevo traje del emperador’ (»)<em>.</em> Andersen cuenta la historia en la que había un monarca muy preocupado por su vestuario y que un día se enteró que un par de sastres podían fabricarle la tela más suave imaginable, con la increíble propiedad de que era invisible para los tontos o incapaces. Una vez que le anunciaran que estaba terminado, y sin querer pasar por tonto, el rey se puso el inexistente atuendo confeccionado con la tela para participar en un desfile y se paseó delante de todos en ropa interior hasta que un chico exclamó: «¡El rey está desnudo!”. Volveré sobre la fábula más adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6bda66e9c7f08a84e02fd4844b8b01f3">En la Argentina, Milei aseguró que los periodistas «defienden el privilegio de ensuciar, de arruinarte la vida sin costo, porque cuando llega la Justicia, ¿de qué te sirven las disculpas? ¿Cómo lo reparás? <strong>Vos hiciste este daño, le cagaste la vida a un tipo, que quizás no es fuerte emocionalmente y se suicida.</strong> <strong>O sea, te cargaste con una vida humana»</strong>. Y enseguida agregó:<strong> «Por ejemplo ¿alguien le puede informar a Plager que es cómplice de asesinatos?</strong>«.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-79bf9fb8aa1e65c4e933111cfda83eac">Un comportamiento semejante, casi sin separación, alarma. Es como si Milei percibiese sólo las críticas que recibe y la de algunos de sus colaboradores preferidos, y simultáneamente desconociese sus impiadosos ataques llenos de descalificaciones, improperios y adjetivos escatológicos, algunos de una infamia insuperable como retuitear un video falso realizado con inteligencia artificial de la periodista Julia Mengolini teniendo sexo con su hermano. Es cruel con las palabras, con las falsedades, con las mentiras. Con las prácticas canallescas de una insensibilidad prodigiosa, que podrían calificarse con el excepcional diccionario de insultos que maneja el Presidente, como que el gobierno dejará de subsidiar los pasajes de los discapacitados, a los chicos con cáncer o los que deben ser trasplantados.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d23be6627106679ee9c28c3ccd3f5d45">Milei relacionó la postura de la periodista en favor de la despenalización del aborto con «estos ocho niños que aparecieron muertos en abortos, niños de 7 y 8 meses&#8230; pero ella fue al Congreso,  &#8211; continuó -, a defender la Ley del Aborto; ¿cuál es la formación de Plager en temas de bioética para ir a exponer al Congreso a favor de una ley siendo sólo una periodista? ¿Tenemos idea de la desproporción mayúscula del ego de esa mujer para hablar de algo que no tiene la más puta idea? Ella y todos los pañuelitos verdes son cómplices de todos los muertos que hay por abortos<strong>. ¡Son cómplices de asesinato en el vientre de la madre! ¡Son asesinos!”</strong>, vociferó el Presidente<strong>. </strong>La despreocupación muy clara de parte de Milei y sus cómplices hacia los niños que nacen, recuerda una justa chicana que los demócratas norteamericanos le hacían a los Republicanos que decía: “A los Republicanos sólo les interesa la vida desde la concepción hasta el nacimiento”. En el caso de Milei hay que recordar que como diputado, votó en contra de la asistencia del Estado hacia los niños que nacen con cardiopatologías congénitas, principal causa de muerte en menores de 1 año. Milei y Villarruel adujeron para votar en contra que eso implicaba un mayor gasto público y mayor presencia del Estado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-16421c1d9e25382238e109b5d6a53523">Volviendo a la periodista Débora Plager: había cuestionado la interpretación que hizo un fiscal cuando se allanó la Clínica Santa María, de Villa Ballester, donde el mes pasado se encontraron ocho fetos humanos en bolsas de basura.Es que para el fiscal se trataba en todos esos casos de «abortos», mientras que para Plager había varios casos que no se encuadraban en lo que habilita la Ley del Aborto, ya que cinco de ellos tenían más de las 14 semanaspermitidas por la normativa vigente y eran cuerpos completamente formados, mientras que tres eran poco más que embriones.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d924d59a9fc47727c5609578ac1937db">Milei relacionó la caída en los índices de natalidad en la Argentina con esa ley de despenalización del aborto, que a su entender es «una masacre sistemática». «Si tenés una caída semejante es porque hiciste un genocidio. <strong>La señora Plager es cómplice de eso, de todos esos asesinatos</strong>«, aseguró Milei. El Presidenteomite y falsea, miente como es habitual. La Ley de Interrupción del Embarazo se sancionó en 2020 y la caída de la natalidad arrancó seis años antes, en 2014. Como la Libertad Avanza es un muestrario de ejemplares medievales, el senador nacional de ese partido, <strong>Francisco Paoltroni</strong>, afirmó que la caída del consumo en Argentina se debe, en parte, a que hay menos nacimientos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-afb5476dee4a6eff33efdcfbd0a3f11c">Esta historia con Plager y otros periodistas tiene antecedentes lejanos. Todo empezó en junio del 2021, cuando Milei criticó en el programa de Viviana Canosa las listas de dirigentes políticos y sociales que estaban en un sitio denominado «Reacción Conservadora”, elaborado por un grupo de periodistas feministas donde aparecían fichas con nombre, apellido, foto, antecedentes y vínculos políticos de esos dirigentes. Allí Milei, casi a los gritos, aseguró que los libertarios estaban<strong> «aplastando en la batalla cultural” a los «zurdos de mierda”</strong>, <strong>porque «los estamos pasando por arriba, porque no sólo les estamos ganando en lo productivo”, sino que además “somos superiores moralmente, superiores estéticamente, somos mejores en todo&#8230; y les duele».</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ffedc437e1011dde5476797555a3ab6f">Los periodistas Plager, Doman, Vilouta, Candalaft, Duggan, criticaron esas expresiones de Milei en el programa Intratables, del 17 de junio del 2021. <strong>«Es un concepto, primero, facho”, dijo Doman. A lo que Plager, agregó: «Totalmente”. Y luego dijo: «Muy hitleriano”. </strong>Por esas tres palabras que dijo Plager, Milei pretendió que pague un millón de pesos, más las costas del juicio y los honorarios de los abogados. El diputado, que dice promover la libertad, no soportó que dijeran esas palabras sobre su persona. <strong>«No puedo dejar pasar por alto esta banalización del Holocausto llevada a cabo por los demandados</strong>, ya que ello implicaría romper mi público compromiso”, dijo Milei en su denuncia. <strong>Y la relacionó con que, cuando visitó el Museo del Holocausto, se comprometió a que si llegaba a ser elegido diputado iba a luchar “desde esa posición contra el antisemitismo</strong>”. Débora Plager es judía, su hermano nació en Israel &#8211; donde vivieron varios años con sus padres judíos -, su madre tiene gran parte de su obra relacionada con la lucha contra el antisemitismo y su abuelo perdió a su esposa y tres de sus hijos, que fueron asesinados en un campo de concentración. Milei les inició a todos los periodistas mencionados un juicio millonario «por afectación al honor” y «daño moral”, al «haberlo emparentado al nazismo y a Hitler”, según figura en la denuncia judicial de noviembre del 2021. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e22cacd073a5e85385ebb5a21010eb42">Volvamos a las semanas frenéticas de un presidente descontrolado: ¿Quien pagó el ajuste se preguntó Milei rodeado de fanáticos en el canal de streaming?  Y se respondió: «El ajuste económico lo pagó el <strong>sector público</strong> y yo mismo”, argumentando que su salario no se modificó y que los sueldos del sector público sufrieron la mayor caída. Otra notable sobreactuación de alguien que tiene todos los gastos pagos, incluidos sus perros, y con fuerte sospecha de haber recibido otras fuentes de ingresos en el caso Libra, audiencias cobradas, varios casos de corrupción donde indefectiblemente está su hermana.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ae5be0808e157f29c8249602d6f7dc4f">Además ya no habló de la casta política (buena parte de ella ocupa los puestos principales de su gobierno), sino que se refirió como tal al sector público, al Estado que vino a destruir y lo está consiguiendo, que comprende desde los empleados públicos a todo el personal de la salud y la educación pública, a las fuerzas de seguridad, a la justicia, el ARCA, la aduana, el INTI, el INTA, el INVAP, el Conicet, las Universidades, la Comisión de Energía Atómica, entre tantas sectores y organismos imprescindibles que el gobierno de Milei destruye o los conduce a la muerte por asfixia financiera.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a25e0907a699729d1fa9388d801fc768">A continuación, y como si fuera otra persona expresó: «Si vos haciendo política… por llamarlo como se te cante el traste, no podés decir me voy sin seguro. Tenes responsabilidad por 48 millones de personas. Vos no te podés olvidar que hay gente atrás. Porque vos te equivocas y la gente se caga de hambre. A vos no te va a pasar porque vivís en una burbuja, (¿será una autocrítica inconsciente?) pero a los otros sí le va a pasar y vos laburás para esa gente, no es a ver cómo me masturbo mejor con un modelo, es que tengo que tomar decisiones en un mundo con una incertidumbre de la reputa madre». Lo que el presidente parece no ver o no querer ver es que ahora la gente se caga de hambre. Por su adhesión a una economía austríaca que no se aplicó en ningún lugar del mundo, que sólo se experimentó en Grafton, un pueblo estadounidense de New Hampshire, de 1300 habitantes que fue invadido por los osos porque nadie recogía la basura. Si Cervantes imaginó un Quijote que enloqueció leyendo libros de caballería, en la Argentina llegó a presidente alguien que se desequilibró leyendo, y adoptando con fanatismo, posturas dogmáticas y mal digeridas de la Escuela Austríaca y referentes ultras norteamericanos. Así Milei puede asegurar que “bajamos la pobreza porque inyectamos más de 100.000 millones de dólares en el bolsillo de los argentinos”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3d4cbd2d811efa8f4c992b6a989869b0">O pasar a luchar contra el carácter satánico del marxismo afirmando: «¿Qué puedo tener yo en común con esos soretes hijos de puta?” En su charla que dio en la Universidad Bar-Ilan de Israel, titulada «Capitalismo, la divina maquinaria del Paraíso”, afirmó: «Cuando uno rechaza la ley de Dios, adscribe al marxismo. El marxismo se autodeclara como una teoría satánica. Marx era satanista. Lo que el marxismo hace es ocupar el lugar del Creador. Es el Estado como Dios sustituto. Es el intento más ambicioso y devastador de reemplazar el orden divino por el orden humano.”.</p>



<div style="height:31px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcRiPlJaLnwKB_3pYJZujza3ryY8EwYZafJoXA&amp;s" alt="" style="width:735px;height:auto"/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Autoretrato publicado por Javier Milei.</em></figcaption></figure></div>


<div style="height:31px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-176f5faa3a2541b38d30c5282eddd0a5">Siendo una contradicción andante y un descalificador sin frenos(,) puede calificar de «delincuente» al Rector de la Universidad Nacional de Rosario Franco Bartolacci por el delito de solicitar que el gobierno aplique la ley de financiamiento universitario votado dos veces por el Congreso; y al mismo tiempo defender al impresentable y mentiroso Manuel Adorni, con un incremento patrimonial y un nivel de vida indefendible alcanzado en sólo dos años y medio de estar en el denostado Estado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4547ce4425037cab42aa84529faccc01">Al respecto, es una ironía memorable la que escribió el columnista de <em>La Nación</em> Martín Rodríguez Yebra el 9 de mayo: «Como prueba definitiva de inocencia, Milei se refirió a los detalles estéticos de la obra de Indio Cuá que habían incendiado la conversación social: «Hablaban de unas cascadas y se vio que eran dos cañitos de agua<strong>”. «Todo este lío por apenas un chorro”</strong>, concluyó el periodista.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-335ad5d214fcf1eb7599eeca440bba7f">Es el mismo Presidente que sigue defendiendo a su candidato a diputado nacional José Luis Espert, bajado oportunamente, por su clara vinculación con un narcotraficante y que en EE. UU, el hecho que un juez de Texas aceptó la declaración de culpabilidad por fraude y lavado de activos de Fred Machado a cambio de dejar caer la acusación de narcotráfico, no lo convierte a Espert en inocente como pretende Milei, ni una víctima del periodismo. Su falta de información o tener data equivocada es fruto de informarse exclusivamente a través de X, ya que Milei, más que usar la red, vive en ella. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a605986f05b30ee98712763c53552b31">Es el mismo Presidente que violenta intencionalmente números oficiales, se equivoca en todos los pronósticos, miente con notable impudicia, considera que «la inflación en todo tiempo y lugar es un fenómeno monetario» y ahora busca explicaciones en otros factores después de 10 meses de índices de precios crecientes; el que realizó el ajuste más grande de la humanidad y casi 30 meses después a 7 meses de haber presentado el único presupuesto de su gestión tiene que realizar un brutal ajuste de 2,5 billones de pesos afectando, como siempre. lo destinado a salud, educación, ciencia y tecnología; desde la provisión de remedios en general y oncológicos en particular a las partidas contra el analfabetismo. Que Milei denomine a esto «La Moral como política de Estado” es una burla macabra.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0efc97a5c6bac65aafebff64e3efe3a5">La distribución Hood Robin, que acentúa el regresivo sistema impositivo que(,) según un estudio internacional sobre Latinoamérica, en la Argentina los ricos tributan el 25% de sus ingresos, la clase media el 30% y los pobres el 37%. La caída en el poder adquisitivo de sueldos y jubilaciones hace caer el consumo y por lo tanto la recaudación retrocede en los últimos 10 meses, lo que adelanta nuevos recortes hasta que los ajustados digan basta. Irónicamente se puede decir: Trotsky proponía «La Revolución Permanente”, el menemismo «La casualidad permanente” y Milei «El ajuste infinito”. El presidente lleva hasta un extremo desconocido la afirmación Nicolás Avellaneda en 1876, en su mensaje al Congreso:<strong> «Pagaré la deuda a toda costa, con el hambre y la sed de los argentinos.”</strong> A cambio se entregan los recursos naturales, se prescinde de política exterior, sólo se imita lo que hacen los EE. UU., el mundo se reduce fundamentalmente a este país e Israel. Un presidente con ciudadanía italiana, admirador de Margaret Thatcher, que hundió al General Belgrano asesinando 323 argentinos, y que hace un acuerdo con EE. UU, anunciado por la Embajada norteamericana, sin una palabra de la Cancillería argentina, en donde se afirma que <strong>el Mar Argentino es un bien común global</strong> y por el cual Milei habilitó &#8211; durante los próximos cinco años &#8211; tareas de vigilancia marítima y patrullaje aéreo en conjunto con el Comando Sur. Esto sólo puede hacerlo el autoproclamado mejor gobierno de la historia. El que también hace posible según una descripción del escritor César González en <em>Le Monde Diplomatique</em> de mayo del 2026: «Barrio Libertad-Merlo. Carnicerías que no venden por kilo sino por fetas, huevos que se compran de a uno, peleas entre quienes esperan recibir las sobras, droga cada vez más rebajada y fraccionada.».</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-533e87a8a95a909a45580431a8df43fc">&nbsp;<strong>El presidente está enfermo</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-afc68ccc3a59e6886c9f6168ba20fa11">En el país de Milei, la verdad es un cadáver y la mentira un narcótico. Es tan obsceno y criminal el ajuste, la transferencia de ingresos, que al tiempo que se le reconoce a las compañías eléctricas una compensación por las tarifas no actualizadas entre el 20 y el 2023 que equivale a 3500 millones de dólares, determina un tarifazo para los usuarios de gas de zonas frías sacando los subsidios. Mientras se bajan las retenciones al sector agropecuario, se desguaza el PAMI y el bono a los jubilados permanece inalterable en $70.000 desde marzo del 2024 porque, se aduce, no hay plata; se desfinancia al ANSES al restarle a los jubilados 2500 millones de dólares que se destinarán para pagar las indemnizaciones de los despedidos por las empresas, diferido ahora a partir del 2027.  Al tiempo que se bajan los impuestos a los autos de lujo y se venden más Porsche en un mes que en todos los años anteriores, se eliminó el impuesto país con el cual se financiaba la entrega de medicamentos gratis a los jubilados. Es también «La Moral como política de Estado”, eliminar el plan REMEDIAR, que llegaba con cerca de 70 medicamentos gratuitos a 19 millones de personas en todo el país, a negarse a aplicar las leyes de financiamiento a los discapacitados y las Universidades Públicas. Simultáneamente salen a remate las empresas públicas, se venden a precio vil las propiedades del Estado (Estado) para pagar los intereses de la deuda. Mientras los evasores impositivos se salvan de la aplicación de la ley penal tributaria al aumentar a 100 millones el mínimo para que se aplique la ley, por cada tributo y ejercicio anual, privando al Estado de ingresos de juicios ganables, gracias a la ley de inocencia fiscal votada y promulgada. Es la misma ley que permite ir al Banco Nación con 700.000 dólares sin justificar su origen. Así «combaten” encarnizadamente al narcotráfico.    </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-580d8e58a9704b3c5b6ae72337ad375a">Que el presidente tiene un desequilibrio profundo no es necesario ser un psiquiatra para apreciarlo, de la misma manera que no es necesario ser veterinario para certificar que un animal de cuatro patas, con cola y que ladra, es un perro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dee2754fde391f36649dc66941f3a7b9">La senadora y ex ministra de la Represión Patricia Bullrich, después que el presidente le gritara que se callase, declaró, acudiendo a una metáfora: <strong>«El Presidente tiene una emocionalidad importante”</strong>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c58a2df6b27524c1e43f1bb7694d139a">El periodista Gustavo González, 17 de mayo en Perfil, escribió: “La racionalidad promedio siempre optó por interpretar metafóricamente a <strong>Javier Milei</strong>. Como (ES INTERROGACIÓN) traducir que “ama a los perros” cuando él cree que ellos lo asesoran en distintas disciplinas. Con los dichos de Milei acerca del poder de su hermana ocurre lo mismo. <strong>Se sigue eligiendo pensar que son metáforas para que no entren en conflicto con la razón media. El problema es que se trata del jefe de Estado más literal que gobernó el país.”.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bc8cb0222d0f8e24d3fcc671b5d968f5">Su aliado político Mauricio Macri habló de que el de Milei es «Es un liderazgo emocional. Él se ve como un profeta. Hay que tener un equilibrio».</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-38154e695cef118658d76e7b39dec048">El columnista de <em>La Nación</em> Jorge Fernandez Díaz el 17 de mayo escribió: «Los groseros disparates que dispensó este jueves el Presidente en dos canales de streaming, ante los cuales muchos guardan silencio y fingen demencia frente a estas demostraciones lamentables y peligrosas&#8230; Ahora son parte del manicomio.”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-44a5d346bb21d9964f43b52ab5997779">Consulté con uno de los psiquiatras más prestigiosos del país, que a través (articular distinto) de lo que se observa en sus múltiples apariciones públicas y particularmente en su visita a los canales de streaming <em>Carajo </em>(El gordo Dan) y <em>Neura</em> (Fantino), que le sugería su conducta ante las profusas alusiones de índoles sexual, lenguaje escatológico e insultos varios. Me respondió: “Es un psicópata paranoide con alteraciones del juicio de realidad, proyectivo, en una época se llamaba inoculatorio, todo lo que les pasa a ellos se los encaja a alguien”. <strong>Todavía no hay un niño que grite: «El presidente está desnudo</strong>”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-668ed7b293df35d2b585768217aac1a3"><strong>Todavía no hay un pueblo que grite mayoritariamente: “El presidente está desnudo.”</strong>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-68effda76493fa2e9111e5221a1a76e5">Milán Kundera, el notable escritor checo sostenía: <strong>«Los pueblos también son culpables de lo que deciden ignorar.”</strong> Por estas tierras el sociólogo argentino Eduardo Grüner escribió: «No puede surgir ningún loco de la motosierra sino allí donde alguna forma se ha creado un consenso sobre la conveniencia de talar el bosque”. El escritor argentino Juan Jose Becerra reflexionó: <strong>«Porque esta pesadilla histórica es un producto de la historia, no de la pesadilla”. </strong>El sociólogo y periodista Jorge Elbaum declaró: <strong>«Cuando termine este brote psiquiátrico de la argentinidad”.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3fef3f709cef7dcb173d9c195e250de2"><a><strong>El Presidente está enfermo y es </strong></a><strong>muy preocupante</strong>. Es muy efectivo en la demolición, que el establishment que lo apoya y a su vez por momentos se siente preocupado, pretende hacer, desde 1955, de la sociedad que emergió del peronismo. Su gobierno es un completo fracaso para el país y un sueño para unos pocos beneficiarios de un modelo de economía primaria exportadora de valorización financiera a la que se agrega la economía extractiva del litio, del cobre, del oro a la ya existente del gas y el petróleo. La herencia que dejará es el de un país bombardeado, como la Plaza de Mayo un 16 junio, con una sociedad desestructurada, un número de trabajadores informales desconocido,  con récord de suicidios que superan a los muertos diarios por accidentes de tránsito y homicidios, un pico altísimo de enfermedades mentales, la reaparición de enfermedades desterradas, el incremento de la mortalidad infantil y de los mayores de 65 años, todo esto apoyado por los pocos beneficiarios explícitos e implícitamente por muchas de sus víctimas. Es el país como los que soñaron diseñar, en democracia, las tres M anteriores (Martínez de Hoz, Macri, Menem). <strong>El Presidente está enfermo y eso es muy preocupante</strong>. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-76ca43600eb75c9dc93dd3a2daaf3ea9">Un psicópata debe ser tratado adecuadamente con una piedad que él no conoce. Eso no significa que no llegará el tiempo de realizar un enjuiciamiento a todo los que perpetraron esta destrucción, de las muertes que son responsables, del infinito dolor que produjeron, y también a los empresarios que propiciaron políticas discriminadoras como los que solventan la Fundación FARO, de apoyo incondicional al gobierno. <strong>La dictadura criminal perpetró asesinatos en masa, el gobierno de Milei deja morir.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c7eaa26143c653b8048b08028943bdbe"><strong>Milei está acompañado por diputados y senadores cómplices del desguace del sistema productivo, de una entrega antinacional que supera todo lo conocido, de gobernadores arrodillados, de empresarios camino a la quiebra amedrentados</strong>,<strong> de un poder judicial vergonzoso, de una Corte Suprema garante de todas las tropelías gubernamentales.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-32ebf440ac8e92cfd876523b1af38f97">Fue Lali Espósito, una cantante, joven y exitosa, blanco predilecto del Presidente, que vaticinó al ganar el liberticida, en un twit de solo cuatro palabras, el tiempo que se avecinaba: <strong>“Que triste, que peligroso”.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f03b42709516735afeb9de407da58c49">La historia es parsimoniosa pero posiblemente se esté más cerca de que el pueblo grite, como en la fábula de Andersen: <strong>«El presidente está desnudo”.</strong></p>



<div style="height:45px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-35f64a8a19282eff47798151b4a06020">Lunes, 1° de junio de 2026.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized is-style-rounded"><img decoding="async" src="https://diario-assets.tadevel-cdn.com/legacy/columnist/diarioregistrado/persman.png" alt="" style="width:111px;height:auto"/></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-082baa2fe05f63bfe2f9a96fb0ae997c">*Periodista.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-presidente-esta-enfermo-por-hugo-presman%2F&amp;linkname=El%20presidente%20est%C3%A1%20enfermo%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-presidente-esta-enfermo-por-hugo-presman%2F&amp;linkname=El%20presidente%20est%C3%A1%20enfermo%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-presidente-esta-enfermo-por-hugo-presman%2F&amp;linkname=El%20presidente%20est%C3%A1%20enfermo%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-presidente-esta-enfermo-por-hugo-presman%2F&amp;linkname=El%20presidente%20est%C3%A1%20enfermo%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-presidente-esta-enfermo-por-hugo-presman%2F&amp;linkname=El%20presidente%20est%C3%A1%20enfermo%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-presidente-esta-enfermo-por-hugo-presman%2F&amp;linkname=El%20presidente%20est%C3%A1%20enfermo%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-presidente-esta-enfermo-por-hugo-presman%2F&#038;title=El%20presidente%20est%C3%A1%20enfermo%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/el-presidente-esta-enfermo-por-hugo-presman/" data-a2a-title="El presidente está enfermo – Por Hugo Presman"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-presidente-esta-enfermo-por-hugo-presman/">El presidente está enfermo &#8211; Por Hugo Presman</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/el-presidente-esta-enfermo-por-hugo-presman/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cantando la marchota &#8211; Por Sebastián Lalaurette</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/cantando-la-marchota-por-sebastian-lalaurette/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/cantando-la-marchota-por-sebastian-lalaurette/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 28 May 2026 13:05:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sebastián Lalaurette]]></category>
		<category><![CDATA[Duhalde]]></category>
		<category><![CDATA[Marcha peronista]]></category>
		<category><![CDATA[Masacre de Avellaneda]]></category>
		<category><![CDATA[Presentación libro]]></category>
		<category><![CDATA[Universidad de Lanús]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19947</guid>

					<description><![CDATA[<p>El miércoles 20 de mayo durante la presentación del libro "La gobernación de Eduardo Duhalde 1991-1999" en la Universidad Nacional de Lanús, el expresidente vivió un episodio tenso cuando familiares de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, asesinados el 26 de junio de 2002, lo increpó con cánticos vinculados a la Masacre de Puente Pueyrredón.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/cantando-la-marchota-por-sebastian-lalaurette/">Cantando la marchota &#8211; Por Sebastián Lalaurette</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-05ac013451abd993c8bb1eabb228f22e"><strong><em>El miércoles 20 de mayo durante la presentación del libro «La gobernación de Eduardo Duhalde 1991-1999» en la Universidad Nacional de Lanús, el expresidente vivió un episodio tenso cuando familiares de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, asesinados el 26 de junio de 2002, lo increpó con cánticos vinculados a la Masacre de Puente Pueyrredón.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-15a39d2d453e86bce7934a4b6bd7cbbe"><strong>Por Sebastián Lalaurette*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:71px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ad4ffbccec90d824f5741976af07dc27">Escribo estas líneas mientras se va cumpliendo un aniversario de la salida del poder de Eduardo Duhalde y la inauguración del kirchnerismo. Y todavía con una especie de arcada que persiste desde hace un par de días. Los hechos que la motivan ocurrieron en Lanús, con el propio Duhalde como protagonista. Pero no es Duhalde todo el problema.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-85dc80e7c36575caa1f961950a044862">Para los no enterados: el miércoles 20 de mayo el expresidente fue el invitado estrella a la presentación de un libro que habla de los ocho años a lo largo de los cuales gobernó la provincia de Buenos Aires. Fue en el cine Tita Merello, de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa). En el auditorio estaban el autor del libro, Aritz Recalde; el rector de la universidad, Daniel Bozzani; el moderador del evento, Mauro Guevara, y el propio Duhalde, hoy con 84 años, en su primera aparición pública en varios meses, en la que entre otras cosas anunció que lanzó un partido político a nivel provincial (Movimiento Productivo).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5e5688ddb31ec405f0c6e9628f07672b">La presentación del libro se desarrollaba normalmente hasta que en cierto momento un grupo de asistentes interrumpieron la exposición para entonar un cántico que pronto permitió saber quiénes eran: familiares y amigos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, los jóvenes asesinados el 26 de junio de 2002, durante la presidencia de Duhalde, por efectivos policiales, durante la represión de una protesta multitudinaria, en lo que se conoció como la “Masacre de Avellaneda”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e5ec0b8edd6c80be8a13cc35cc49f202">“A Darío y Maxi los vamos a vengar con la lucha popular”, exclamaron los manifestantes, y también entonaron aquella estrofa que termina anunciando: “¡Adonde vayan los iremos a buscar!”, lo que resultó estrictamente cierto al menos en el caso del cine Tita Merello. Porque a Duhalde los allegados a Darío y Maxi, así como un crecido número de militantes de organizaciones sociales, analistas, periodistas y dirigentes lo consideran el máximo responsable político del doble asesinato. Y arguyen que, al condenar a los ahora expolicías, la Justicia omitió ir por los verdaderos artífices de lo ocurrido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-aca7c2ad1c4d58eb8d6047d50dcc5ec1">No se trata de un tema menor. La estación de la línea Roca de Avellaneda cambió su nombre a “Darío y Maxi”, según el cartel colocado en el andén; o más largamente, “Darío Santillán y Maximiliano Kosteki”, como lo informa el sistema de audio instalado en las formaciones cada vez que el tren se acerca a esa estación y luego, cuando se detiene en ella.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ae1f8a33777ee189983c7bb7b1abbee8">A Duhalde, al parecer, no le resultó tan seria la cosa, porque reaccionó a la interrupción con una sonrisa ancha y persistente, que se le quedó pegada como a cualquier versión del Guasón. Se diría que, tras los instantes iniciales de desconcierto, disfrutaba del momento.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-afe5f2baef9602c1423aa928bd644cbb">A un expresidente empujado a la irrelevancia por las fuerzas de la Historia se lo puede despreciar por esa sonrisa y por otras cosas; esa sonrisa resulta, sin embargo, más patética que irritante. La causa principal de esta reacción visceral que me empuja a escribir es otra cosa. Es la reacción de buena parte de las personas de la sala.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f1afa2edf867883d9c87c7467c854e93">Al repudio de los allegados a Darío y Maxi otros asistentes al evento procuraron acallarlo cantando la Marcha Peronista.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-24e8abd8a1bc2401836c63c7874769c6">Es un hecho verificable (está grabado en video) y profundamente perturbador: ¿qué significado puede tener la utilización del himno que identifica a todos los peronistas para enterrar la protesta por la larga impunidad tras un hecho de violencia institucional harto conocido, que ocurrió durante un gobierno peronista, que derivó en la finalización anticipada de ese gobierno, cuyo máximo líder es señalado como responsable, y que estaba en ese momento en el lugar, siendo objeto de homenaje?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-793474f488c4a866958a799ef9b0cf8c">Imagino que los que estuvieron presentes en el acto y eligieron entonar la marchita tendrán sus explicaciones para lo que ocurrió. Lo que hay que señalar es que se trató de una reacción mayormente espontánea ante la sorpresiva interrupción. En algún momento uno se habrá puesto a entonar la inmortal obra de Hugo del Carril y el resto habrán creído apropiado prenderse. ¿Alguno habrá dudado? Quién lo sabe. Las intenciones y justificaciones no se transmiten a través de la señal de video y la interpretación más sencilla y directa del mensaje es: <em>Protesten todo lo que quieran. Somos peronistas y tenemos razón. Duhalde es uno de nosotros.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-de81d4abdb02ed6ae073e07dbf23ff9c">La aparición de la Marcha Peronista como respuesta y repudio al repudio es preocupante por perversa. Un himno muy expresivo, fértil en matices, heredero en su música y letra de obras nacidas de la pasión popular (la melodía de una murga y dos marchas futbolísticas), un himno maleable, adaptado muchas veces por diferentes líneas del movimiento que le dieron nuevas letras, se convierte en un instrumento de represión y reafirmación extemporánea de la peor faceta del peronismo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e0e954ac09f22c9e0645cfe56fa71e19">Porque el peronismo, valga subrayarlo, tiene esta faceta detestable: cuando está en el poder, se deja poseer por una soberbia infinita. Formula discursos útiles a la coyuntura, pero los eleva a la categoría de dogmas eternos. Establece un mapa de relaciones endogámicas que delinea una fosa a su alrededor y cubre de reproches a todos los que están afuera. Enarbola un orgulloso verticalismo que por todas partes hace surgir compañías de aprobadores y entierra las críticas perfectamente justificadas surgidas muchas veces de los propios dirigentes o militantes del movimiento. Se abroquela por demás en una mitología. (Todo esto no significa que en las demás constelaciones políticas no se hagan también cosas parecidas. Pero si todos se tiran al río, etc.)</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-95a4332f49be24930017ee35605d760f">Es esta prepotencia la que apareció en escena el miércoles. Esta celebración de la absoluta primacía del bando ganador más allá de la justicia o la razón.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2e33ea899bccedf27d0eefd292c8490a">La entonación de la Marcha Peronista en tono triunfal para acallar el reproche a Duhalde sonó como un festejo de la impunidad. También como una reafirmación, repito, extemporánea. Porque esta soberbia del peronismo cuando es gobierno no debería subsistir cuando no es gobierno. Éste parece más bien un tiempo para la autocrítica.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-28b5c4a0f2a8915740ac3959bac4e18a">Las personas que canturrearon aquellas poderosas líneas el miércoles en el cine de la UNLa deberían preguntarse si ese propio texto, quizás no tanto en su letra como en su fructífera historia, no es una invitación a revisar el porqué de la posibilidad de reaparición de Duhalde para un elogio público a más de veinte años de aquella mancha imborrable y a escasos kilómetros del hecho. Y a pensar si el pueblo que quieren representar no son esos familiares, amigos y militantes que no pueden perdonar la ceguera de las instituciones que deberían haber procurado el castigo. Y si, en vez de alzar la voz contra esa protesta que arde sin fin, no sería hora de sentir un poco de vergüenza y ponerse a combatir al capital.</p>



<div style="height:45px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-03fccfed32b0496fc21467ce379692ed">Jueves, 28 de mayo de 2026.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized is-style-rounded"><img decoding="async" src="data:image/jpeg;base64,/9j/4AAQSkZJRgABAQAAAQABAAD/2wCEAAkGBxMTEhUTExMWFhUXGBsYGBgYGBsgIBgbIB0iIiAdJSUrMDQwKyY1JyUlLT01NTs3QEBAIytLREY4SzRAQDcBCgoKDg0ODxAQDisdFRkwNzcxMTctKzgrLis4NysyLjc4NzctKzU3ODMrLy0rKysrKysrKysrKysrKysrLS0rK//AABEIAN8AwwMBIgACEQEDEQH/xAAbAAACAwEBAQAAAAAAAAAAAAAEBQIDBgEAB//EAD4QAAEDAgMFBQcDBAAFBQAAAAEAAhEDIQQSMQVBUWFxEyKBkbEGMlKhwdHwFELhI2Jy8UNzgpKzBxUWNLL/xAAZAQADAQEBAAAAAAAAAAAAAAABAgMABAX/xAAkEQACAgICAgIDAQEAAAAAAAAAAQIRAyESMUFhIlETMnGBBP/aAAwDAQACEQMRAD8AT7f9rKzyQHkD4WkhoHONSs0dpVSQe0eDycR6L6BtTYFOo8MZTa0usN153rE7Q2Q6mZiRIAUocforJM2Hsl7U1LU65L2Wh594deI+fVbwOnThP4V8vwGGAjp9Vtdg4txaaZNhJnlw+i5slXodBOIcZAuO9fooYs78xM9ArsbUPd0kEwOA5/dReWkAukjl90n0Y8yjMublB17x1vPBVlr3NNrndu4fIXVLqjHOAYCIMOMNvyPHei6GJsQYMu16ckwpJtRwAkCY8+iHr0ySD1lTxtVgcHExu/0l1babQIbmMcQnjFvwZhLgRYnjHJU43DtcQ2bxuS1u1Xa5J/NygdqODs5ZJmVRY5CiHHnv1OjfUpzQH9Jn+D//ANJXi3F5qHQvIMHdqbeaYMBDGgke4dP8lStCSGtGpDyf73f+NBYs/wBB3/Id6hW0h3jJPvHl+zkhMW0di/f/AEd9940lKIjXbMzOpi9hATNtkt2Ee5f4voE1XNJ7OpIrcwzKoeZ00Rb1Q7kgYFq0oKHqsuDPQI2sbj0QeMEQQJIuijFrRcHhA8VZUdYoWm63LhwXKtTgUGthRcMm8NPgvKNJwgSV5EAgxxGZrjv3ToJBUDhGmmDwdBPkV7F0wSLwYk+vyRAH9DMJ1H01Hh5qjekMhLhm2nmnmxD3p/1e0JXTZbjcplgbX3bx4ykYo7qPDSJmCHHqfsqMRcN738eSli5a2WgFxi+8NN7SrDUIiwveSUv0BgVANJhrtN5BtxjdNlGC8mnQBcQRe0AInAbONV7miA2cz3Rp0T6lTZSbkpiBvO8niV0QxrtgVszdXZBbd5lx1QZwV+S1WJeNEE+E/OuiqxWKP0AjRQ/RzaD/AAnMhSDRIJTqRpY6E1f2Xa9vMhZvG4CphidXNX0hlRVY6g2o2CJVGkRrwzD4DGB3I3Mf9JCpxT/6J/5Q9V7a+zexfLbBDVamam8HXLHzU5R8ok40ze7EcC0nmmgKU7IblYG2smbDZcMuzoRMod5sOiulD1Xe75fJBGZF4ErxaD0XQLroaiYAcLuby+Sg+mBEclc6iZlScyxRMDZhvIBXlNhIECV5EwhxVInUkN4Dxj1TCsA1hbNmuMQP2zbl/tUVwSYHvkyAPD8CjUBFMB05dZHO5t0jomYyAqIkfmiOwxiYnyQeEaZbA3T+Hd5JngqRzXBy3QYiLMa0moCLthrTc+duSKqjvQ0EkgR6DzUawMtjul2oPH7prsejL8x0aLdUsewtB9LD9lSawa6uPEoKvUhMsTUBSXGm8qzlopiiU1akqnOoveFQ6qApqZ1qIVnVTnlVisF4uCqpCNBFPEQiW7QbokVWsq+1RWVkpY0wjajRVBG/csk52V0cFo6dW6z212RUJ4p8c7tEMsejdbDr56bXSI0Tlqx3sXX7jm8D6rX0jZcuRVJgiTIQeKabEdY42RbihaztOiRDMrr1covwV1JyX42oIPgpUKxyhFoAcWXQ2IMWRQfvS7HusbStEzJErinSoyASF5MYRV2iDFzAPiP5C4aRMN1FiY4cFN0Ai1u71ubqb3GHk2uBwsB8rLWPRHC0iAIFijRXgg7/ALoWjVjKT1MdBARFDKKZe8wGxlA1J3AD6rdiBtcxFxN7o7YtYZXRxISY43MGjLBOvJEez1Tu1Bwd6paqxlsbV66V4ioiK10I+mSg2dEEDOmVW4BFOaqyFkWspHIKt7iiXBUVac6FUQrAXOVbnq+rQhCvBRAyym6Ek22ZcDyTabJLtN908OzmyLQ29iavfeDwHqtzTqaFfMfZup/WDZjNb6rRYDaNR5qNpVfdMtY5jSHDqCCL+qGSNsinRsy5LMW85x8khPtQ9lq1Ijg5hkE/nVM9m7SbiGlwtFtUnBo1+C2s/MOEfddZUsSrG4aRDRf6q6nsx+W+s6IUw2Swr5avVW3RODwhjS/W/khcW0gwRCFOw2gcsPxfNcVb6zgdB5rqYUANSBLmgRN+KWNx0veM3umDHCJj1RAdDQ2JiBvKW4mvAtMZ+W/ctBWUlobOHCwEhMsA4OblItvPLd6JNRcSI10KP2die+b6gi2k7lmKi1mEgta0ySd+t0ZsJkCqOY+qpqPyvbpNyeguUfsru0nVHaugn/tB9Sl9Dxjqy+s0NEkwldbGs+IJFtnabnOIzc9YACzOOruvZ09CPWE6hZTlxN4a44qJqrB7OxjgfeI6rZUqJLA47wlcaZaMrPVsXG9Bv25TbaUs2wSDE2SQUpNh8pKpGIkpbNazajHaK6zhIWUZVa3UvB5tb6AyjcPjCCL9CNCmaE52NXiEk2zT0KfUHZhzQO2qIyg80F2LPaFOyqD+1bkBJvoi8NiHUXlwbcy1wjd/CtwjSwEgXiT04LTBlM0c5Y0uLSSYEpnkStUSlidKVnMRR7WgWtEmJHh/Co9m8EaTTJ1MjROcI5n6cFsgGQbaeChs547ICON/FSUtNC1sKbUIgzHNSG0XhxA8+KprO0Pgo4eOCCYaDxtAkGW5fHXkoYrFl50AH06oKo+b6fRQFa2tlrYKOOPTzK8gKgJJINvFeWswIJi5I0B3JVtBrcgGhAdERfUiUzdTDmDvaB1weZE+qT4xxiRwJ8NPqjDspLoebNA7NkSSWNnxAsrsK85mCImZJ8bD83IPY7xkIHwg9Dw9EbhXd8O1IbpuG5CQqDjUDiWb7ieRBEIujULqL2/3EeEBC2LmG5Ok8b/aUfQYQ102zOn5Qlbsvi/Vr2InbOptBc4Au3T6pBtGkxzszhe2hGvG4WtxVEHilrdjBxkgAIqTRRxT7EGFw7XuAAM6ALYvp5GNbwaArMBs1jSICntSxPRFfJhiZPH0AXSbpfScGOMfNO3NlR/SNcLi6exa2JmUaczEHqPtKt/Sg3EXTNuAA0UnU4ss5Myxg+FbltdQ2g6Q0f3BFEqrN32rIWSKMM8uEOA36J9s+iOxvuafRAupQZgXCMdXIGX+36JJhyP4pDSgRk4DVRpABoDfBU4ivlpOd8LSYUMFjW1KdNwGWW3B3EWPgkjFsg2gurRMa3CoFDKZJJO/oiGVLW0suVaZyEl0Xv0T0LZTjH/0yR8kLQpksDjppHRBZQHQ5xj81RdsuVrraxH1RAVOeeIXFLtOY+S8sYXZCx05jHe97jIIE8I5oMFt21GubG8X1AOh+6dVSQ0AySYmw5+kpbi3EzoRJMzyQi9jyWizZjmslrXtIJOvd162Om6UdhsQJktLSZ8oSqlhszRugiLIrZ2Bd2guQ28wSJ0/lGVCIbv4AjmN9xdM3V8zcwMzHhyWZxmdrhBB70EkXHd5EdEzwNckGYi0QNdZ3pKKwlTD3OEISvigFXia8SlbGue7WAEp1x9mk2KCW53HeY6BCY+rJcgqtYsghxAGo3FI8Vtm5uqxTEtKxg5kk3UKVXKSCkgxdVxgGAmLRLYJ8U7QFJDQVgq6tYJUyuWmCrBXlIM5ItL7qWHu8IcPV+GolxJgmOCdEJSGZdNheF0Tlc7LqDdToODQAIaREmbEb1fjyS1x0EFTbtk5SsGo4gPpGWuAgiCWzHU2UWOaIDAYAi8eo1Uq+DD2ETZw1F/qhcPQGGohmYZbmTG/dYlPB0JIPw2KJcWm0AKBxhzPa54Df2goHA4rvlw0O/8A2pYytUfaGEa96ZQn3oXwdYaZtcnf91ztoMC4+iDo0HGcz2t3wY0CHo035jlPaWOW48jeY3eKWPWxVJ/QY4A3kDlBPzXl00eThyvZeRHsKxLrSTYb98ITFQ06GIBB4DiiqwtO6T5jT86pdW7jzJJ4DmShEowrCtGWzt9+chG0y12m8zJ/OqXYerAAyggaibyefBMsJBkgAxA6HlxWYpa+iG2FO/HQxxVdMgF15sPU8gimEamRxPHqgy8BzuFylQeirHOgEpZSx7WmCQDzKNxL5aZQuA2e0uLiASitHStpHMRic37h1lLDhJMyIWiq7NpR7jfT0SursulwPmnTHUE0ABuXeJ6rxxYa3VEu2XT+HzJK7TwNMaAdU9iShQuo1i42OiYZY8l2pTa0iyHqVJOsJexHrRcOO5G7Max4MPOYEy3lxlKKj5MDeifZol1W/cAzCR+46CVbHDlo5skqHLGXcBmgaGea5X2Y4xmzAa6uTTZdCkHP7QQBp97ImpiKP7arvN31XNJNMKaEDaRbDc5AJ3QoV6RMt7QkDpqiOzJJhx5afZWUdlyYzmdbRCD/AKEAOHcwAh8+HBLxi6naFhaZyzYkWPJPsRh3MEZp8B9Erp0XNeamUFx7tiQY6aJosEkRpBzmkAZGfusb6amOnkqK+McTFMRYe7Og13a2TzBg3D2HLrxv4XXcR2YjQAA2iOmvUrJk3H2ZyriKk3eZ/wAguKzE7OzOJHZXM+6uprE4s0BccukgjQi3L/aWObJO489334+KbucMk9B9YSXEXDrCeY06lLE6mXYV8fDbr4JjhyXODWgwSCYjSNUpwxBA3gCPFO8KWtix4NC0hQmu8MkviYJtvhK31szjuJuRO9MarATmLY013mVRiMEDPuukzbVaIJAVQ5rdB4KzCgA9N68ME1nfqEhu5g1eeA5cSu12AEfC4BwPIifkjKOrHxzZHFUnHSfBKK+Gqg6OTcY6N6Dr44klLHR1ckwJmGfvlEdnl1Ki/Fwha+JBBkp6JuSRViaslDuqQNfNC18SOKqZULzyVEiHIYYMknNHRO/ZzCPphxcLXM2mdUqp0yylObIXWbxjeVodmUHdllzF2YX5Dj+cV1YoUrOXLK9DGuGuJ73D5gH86Kv9IDaZPAGUuxNeHkSCBp9Z8SVWzESYXLlh8mUg9Id0cKAIIk8d6nSAbYEn6JXTxBudekouniPikT+2FLih7Z7F03O0zeBCgym8gSAIKYPdDYv4QLKDKrABNh1+aPEFkaTwyRH8obGOMe6cutrq9jmkkg5gLCN65VrEjKGkcYaUtUGxMSzguJmMPxbJ4kLyxrKXXknQRbhvlAPdLSbAyN/zPjdE4iC4i5kafngqcPhH1HGmxgc6JJ3Dru5X5IxW9DNnKbI03eIRL8Y0ACcxBBMftHPdPLnoo4vZdQSxn7LVCy2U69m073cTu66JqhItGUC0cP5XVi/5uT+Rzzy10Oa219waitnGs+Xta229xAaCdJ49Ok21y1WpA1hH7T24cO3+mPeuW8jddU8cIKlEnCUpPbLvaDbApscHz2juO87z06I7Yb+3wdEkycpE8C1xH0Xz7buINQds5xJPHhw5LW/+nmJnCZD+17vI39ZXBn6s7MfdEdqUXsJi/gk1THOFocthtejyWaxWH1UoyRWmKn7RPAz0Q9XEVH7oTE4UcF1mH5KtoTixfh8DPvFM8FUoh4FR7WNF/wDI8AqtpTTYJ1O7eB0SDEOdUdpoqxj5ZKbS0jevxeHq12hoBaABIvznVPqTxTL3NMNa2Y1kG5HkAvj+Gruo1GuaTLTPUcF9NfiGnB16sxvaDvaQLfNdMJWcs0ZnEYkOrEtJyiN8XNz0R1LHHis5Rd87lEtqKyjHyhG34ZqcJtctM2PVXuxwebkt+izFKquYjHFjbG5sEk8GN7oaOWa1Zr6Ly2BJNrG5lF0naTcbuR4rD7HfWc49i4AiM7nmZnkbei2lLC1MhktOUd6CDI3uEE2+a8+eCS66OmORE61xINhO+x4KDcQHN7riHcSUpxeIc3Espw0Nc05pI4GB8gj8M1oIP10UWmkPdlnZH4ivKb6Zn3gvJBgSjhy+qGNmXA3tYAGT5T5JttLabMKKVGkSC6HuqAAu/wAhNieB+VkL7MUiRWJnN2UDpILo8on+5ZLHbQD6znkzLWMA+EMEQOPGea78EUu+2c+STZtsI5j2jsXwG2AubcCDeSbybk33rm0RSyjt2XNgW/e5HSCslhq+XvhxBG8H5KzHe1rhTOZoNQ+4d3Ujly15KsoOO0TTT0xjin0cJFR+Rzv+HTa5r6jnbpGjRzgFZjBAViHWIygPk6PAiCNeh3jxCI2BsrIP1GIs6qCaYdqQf3xz9OqN/wDaYLntbDAA3m8mZjwv4hBybexoqkZb2gp1GkMcA285QZ8VofYqrkAHxT5pDtRhztablrSD5lM9mHK1vKCuXP8AR2Yl5NxingiCk9ehzRrKuZoKr7MncuRaOmgAYUam6C2pjexAIaCd1pvzT6rSgLNbUrNh83MhoF+drc/VXwLnIjmlxj/RayuHEV62apJIAJNzvjihdpYmCYAaTAgRbqru0e0hmQ54hog92eCYMo0KDQ57sz7zAmDa3Lxuu5o4EZ6pgqgbIY7rButICX4bC0iT3g4uHJpI+ysG3qL2hsGYMl0RAHXwSChtN3aEsiAMreAEpVd6GlVI22E2dSAH9Np6ifVFjC0xpTYP+kLEVtuYgG1SOjW/ZDna9c/8aoOjiPRK1K+w2j6SMMwi7WnqAsH7VPYMQWsaAGgAxx1+ynR2xXbB7V5/yOb1lKsKx+IrxIzVHEkmw4kqnFx7YjaZv9gYFjcOwPquH7oa6MrjyF500Uzi2NflY2o9+szm8RmBPordkbPo4W9d2YaHMYb4Df8AVONo7ap5MtFpJHukd1pHr8lZMnVC+pQrHK92HeDHvhtx1Y/d0mfNGUmUqrP2B8XyQ2Rxy2Id4EHluUYHbGJqOytYGC+jbkbxJkqGKwpqVadOpXf3iYF8wEcDod0aSg4xa2g2w79GN9Ro5FzQfI3Xl7/41FmuxMf3PBPoF5c/4IFPysz+L2yKWHrgO79QBgE7jOaPD80WO/Uz71+asxsZyLw2BBM3iT80M5y0Vozey0Y1zbNdI4FHbFw3b1waoJptINSPhn3R1g/NKA3gJJsOZX0j2dwTaeEptsKtR4JJ4n6AJ0396Ax7t3ZPa1GVTEt7oEWygy0DyMD6CUJSrPNR0BuSmAGkiQHTdxPIAnoAvYzajxiabGucGdnxN7OueZgIHZe1X1RXo1HmHBzJcSYzty71mzJGJNXtKrn/ABOJHQlOMPTsUmbh3U6hY4Q5pg9VosFBAC5Mh34uhlswywApnQYEqwZyz1ReM2n2DGuyB73jM1nKYk8reK5443J0is5qKtl+1a9Kg3ta3uDRuhfwHT8ssDs/G9viO0LO4wl0CBLjogdtbbrYqrmqHNua0aDoE5bkpNZSZGZ13GNOJ+y9DFBQWjz8k3N7JVcQztXYhwORpytG8nefziEnxsPBduLiYG6Yty3Jptl1M5aWgGsbjwgkct+5ONj7Op4cTUcJB1dEDhA46iVQQzbdlu/TVHv7mRshu902BPnvSvZzbEp17WbTLiaTW5WTedSR6JXgR3QtBfIEuijEu7xVbSu4o94qthSPsPgY1Xd09FH2exppVmuABMECdxO9crO7h6LmwHgVMx0aJ9FSb2hUjcYrZ7qxFSo4jkf28vqIEkeKM2ZjaTBkkCNC4a8on5yDySTD7YfWcKVNhM2sNB8XgfO/FXs9mxTc19So4uN7WA5SR9lrNRdt7aTgMzAS1xuJ37iR9fujaDmOpAugvjXfPDp+cAXrDh+zgMaGub3gNSNI8+awW28JVp1O0YSae7+0cD9/RNYKCa22NoBxAq1ABYAOMBeRFLHNyjO5jXQJDoJHyK8iavRjse2apjehn6wjdpUgx7hwgfIFLnugczooIcO2A9v6qlmEtB+mq+j7DxTHOp952Y1SXW+EAwLaRPmVm/YvB4bsDiXmXscWOA1Ei1ud/nzT3ZtRjWmu0GBUL9BoZkC/AkI0AbbZx9P9VTbnvkAMg7y77pdh69IurSWwcpILTpf7q79JSqYl1WScoa4SABEDLefoqtn7ObUqVXtcC3LlvxtHLctKOtGTFG2aLKgYWGa1Noa8R77B7rhxtA/0hcBUhN8RggKji17S6mQRObSIc02ggnnvQmOoBxbVpQBUMOHwu3381CcLR04slaYVhCwA1Kk5GRI4n4RzN/mkO2Nt5873iHVDAI3N0gDkLJhisUwhlJk5W3J4m0kjw8BHjnsU1uIrBrTvyN4Rxt5quOHCPtk8uTnL0g3Y2How6s/KWt0vHeTbZWzWPBqEAknUH8sg9tYAMo06NMxvMkCY663Kgyg+jRsYMTw3fyE6ECcJ7PNq4od85QZMjcPJGe02w4qU39oIIM+G/wCaC9jRiMz3gu0yyRNzf7JhtAVa1XvhppUwGlzt51IH5uWMZv2rqs7JgYWkyN94gx+dEowZOUWR3tJiX1NGBtNptlAAHDRBYF3c80YfsLLoAxTu8VTdF4wd6UNKSXbCug4GafghNnvfnAYC5xtABMoii7uwubAxfZYhrr7xbmCE0vAF5NaKrsHRz5S150jMBm5XkxyMc1CntSvVpOc+p2ZPu5W7uuv8BU7U2sytXay4DQAJ4nX5Ivb2RtE5G8AI0628f+4IIYzs1qTxUBMkyDx6zxW72NjmVGXgPjvsPDj04fPcs/gcQ1wAfAdGh/aN08vTpZKca2pTrZmTrY753yiCjQ4nYbXOLm1HNBMgRMeMryPweOw5Y01MwfHegCJ5SvLWD/DGe0FXNXfzcflZKGBz6gDBJGkI/wBoCG16oG5zgPO6l7Hf/Yb1aZ6OBMdYSBNb7O7NdRfAFwM1QTaBujfqFpsRRp4l7mNORrfeMQB9PTRDYXboZhq7w2KmfLMC4MRu3XVuz67aZyNF3tLj1yFw37uu9UWv4K9hu0sFTaadOm4k5C0xfu2y3Hiu7NwrG4N/vZmucDprIA3cwlezsM1g7dr3SSfetJ8CfmrmYOu6hiXEwHQ4DN8Nz8kWq66AnZHZmyBTpvcXuJdeSNB/JVGMr0sPh8ky+o4yCb3s1vjEngENi2F9GmzNE5eNjvKQYekMRWLw49nT7rB9T1+y2jbGu0sKxlAn97rAg7zqfVA+yXs69z3PBHdECZFz/Hql22nuNXIw2bbhJP5C1eCxlShR7Nga4gakauP8oPYyVGb2rTq1MSWtBLW90Rew1PmntHY+JrHJSEAQHPJLQ3iJ33myX43Guwze5eoYk6xIm0+qfbI2xVZhmuqBpEF0fP0S9DbF2OxVai4Yel7rTD3tAlx38xw8EBtzbr2MDWyLRaQeP28kPsrapq1T3bnnvJThuFbV7xs1sZp4ndARMZnG4p78Ldp7xzE20GknU7/NKdnvsRzWm9sfaWm6MPQp5WgBriQJPisngjDoQjqQJbRPGoOUdjDZLiVsi2CPQRh37lChUDKoJ0DgT0lVMfcL2J94LXoPk0GzcCKtQvBkzI3XOnXwWq2Y9jmvEgmYIO5os0RzAWW2IHMbwzC3jYes+CqoCoys00ze8Tw3ysEL2vsV9OpmpElpOvwngT9U7wLB2fegkCHTFh9vTppqdkvpPoE5e7cPB47/AM+q+f8AtK19KqMp/pn3OJjcUaAmexVTK9wa0kAxJsV5McGwPY1xDTI/cwE8ImV5YNn/2Q==" alt="" style="width:97px;height:auto"/></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-082baa2fe05f63bfe2f9a96fb0ae997c">*Periodista.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcantando-la-marchota-por-sebastian-lalaurette%2F&amp;linkname=Cantando%20la%20marchota%20%E2%80%93%20Por%20Sebasti%C3%A1n%20Lalaurette" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcantando-la-marchota-por-sebastian-lalaurette%2F&amp;linkname=Cantando%20la%20marchota%20%E2%80%93%20Por%20Sebasti%C3%A1n%20Lalaurette" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcantando-la-marchota-por-sebastian-lalaurette%2F&amp;linkname=Cantando%20la%20marchota%20%E2%80%93%20Por%20Sebasti%C3%A1n%20Lalaurette" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcantando-la-marchota-por-sebastian-lalaurette%2F&amp;linkname=Cantando%20la%20marchota%20%E2%80%93%20Por%20Sebasti%C3%A1n%20Lalaurette" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcantando-la-marchota-por-sebastian-lalaurette%2F&amp;linkname=Cantando%20la%20marchota%20%E2%80%93%20Por%20Sebasti%C3%A1n%20Lalaurette" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcantando-la-marchota-por-sebastian-lalaurette%2F&amp;linkname=Cantando%20la%20marchota%20%E2%80%93%20Por%20Sebasti%C3%A1n%20Lalaurette" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcantando-la-marchota-por-sebastian-lalaurette%2F&#038;title=Cantando%20la%20marchota%20%E2%80%93%20Por%20Sebasti%C3%A1n%20Lalaurette" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/cantando-la-marchota-por-sebastian-lalaurette/" data-a2a-title="Cantando la marchota – Por Sebastián Lalaurette"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/cantando-la-marchota-por-sebastian-lalaurette/">Cantando la marchota &#8211; Por Sebastián Lalaurette</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/cantando-la-marchota-por-sebastian-lalaurette/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>4</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los amigos del barrio &#8211; Por Rafael Bielsa</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/los-amigos-del-barrio-por-rafael-bielsa/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/los-amigos-del-barrio-por-rafael-bielsa/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 27 May 2026 11:18:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Rafael Bielsa]]></category>
		<category><![CDATA[Benjamín Netanyahu]]></category>
		<category><![CDATA[Biotecnología]]></category>
		<category><![CDATA[China]]></category>
		<category><![CDATA[Corte Penal Internacional]]></category>
		<category><![CDATA[Estatuto de Roma]]></category>
		<category><![CDATA[Fractura política]]></category>
		<category><![CDATA[guerra]]></category>
		<category><![CDATA[IA]]></category>
		<category><![CDATA[Occidente]]></category>
		<category><![CDATA[OMS]]></category>
		<category><![CDATA[Trump]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19921</guid>

					<description><![CDATA[<p>Siempre existieron las pandemias naturales, pero ahora podemos diseñar patógenos más letales, ya sea intencionalmente o por accidente. Unos pocos líderes pueden aniquilar la civilización global<span class="excerpt-hellip"> […]</span></p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/los-amigos-del-barrio-por-rafael-bielsa/">Los amigos del barrio &#8211; Por Rafael Bielsa</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ef01cb3c82864ca19bac309c17570c39"><strong><em>Siempre existieron las pandemias naturales, pero ahora podemos diseñar patógenos más letales, ya sea intencionalmente o por accidente. Unos pocos líderes pueden aniquilar la civilización global en cuestión de horas mediante armas nucleares u otros medios de destrucción masiva. Aunque resulte más placentero permanecer en el presente a trancas y barrancas, es necesario mirar hacia el futuro y constatar el rigor mortis que se avecina.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-debc3133f6c0249b6719c0166e0ac8d0"><strong>Por Rafael Bielsa*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bf7973ffefde9901febb2d670b2b936b">El astrofísico Michel Mayor afirmó: “La gente piensa que la humanidad es eterna. Pero la verdad es que somos animales y nos vamos a extinguir”. Como cualquier otra forma de vida, estamos sujetos a las mismas leyes naturales que rigen al resto de las especies. Una de nuestras penas es reclamar salvadores excepcionales en lugar de adoptar responsabilidades elementales; precisamente porque no hay mayor desgracia que merecerla, en lugar de vislumbrar un futuro lejano, conviene caracterizar el que nos espera. Michel Mayor estima que “podemos durar un millón de años más, como mucho”. Es más magnánimo que Stephen Hawking, quien advirtió que, si la humanidad continúa con su rumbo actual, la Tierra podría volverse inhabitable en menos de 600 años. La fatalidad no se nos abalanza por algo que hacemos, pero nos oprime si no hacemos algo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9707dcc6014ea907a0470ebd7fc07bdf">En el actual Occidente geopolítico fracturado, la autocomplacencia escénica de sus líderes, combinada con el individualismo y la banalización del fiasco por parte de los liderados, genera un horizonte de sentido que acuña ideas, arte, instituciones y moral, al tiempo que oculta la gravedad de los problemas. Se trata de un occidentalismo que, durante décadas, buscó &#8211; a menudo con arrogancia &#8211; occidentalizar al resto del mundo; todavía se perciben las consecuencias de haber intentado aplicar nociones planas de democracia jeffersoniana en Irak y Afganistán. Vivimos en el siglo en que la especie humana ha adquirido, por primera vez, el poder tecnológico de provocar su propia extinción o un colapso civilizatorio irreversible. Escribió Dylan Thomas: “No entres dócil en esa buena noche; rabia, rabia contra la agonía de la luz”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9d9307d059d4001cc769e4fccf374f19">Siempre existieron las pandemias naturales, pero ahora podemos diseñar patógenos más letales, ya sea intencionalmente o por accidente. Unos pocos líderes pueden aniquilar la civilización global en cuestión de horas mediante armas nucleares u otros medios de destrucción masiva. El cambio climático provocado por la actividad humana podría llevarnos a puntos de no retorno, con migraciones masivas, colapso de los sistemas alimentarios y una grave degradación de la biosfera. A estos riesgos se suman los derivados de la inteligencia artificial no alineada, la biotecnología avanzada, la nanotecnología y otros avances tecnológicos que podrían escapar a nuestro control. En este contexto, el florecimiento humano &#8211; que, según Martha Nussbaum, requiere no sólo la ausencia de obstáculos, sino oportunidades reales para ejercer nuestras facultades más valiosas en relación con los demás y con el mundo &#8211; se torna cada vez más abstracto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3d47683426b4b755ac56d1b9b123b264">Hay quienes sostienen que la Organización Mundial de la Salud (OMS) es esencial y que “si no existiera, habría que crearla” (Real Instituto Elcano): imperfecta, pero indispensable. Se trata de un bien público global cuya utilidad está limitada por la falta de autoridad vinculante, la dependencia de financiamiento voluntario (gran parte de él privado) y la lentitud burocrática. Otros afirman que la OMS actuó con excesiva cautela en momentos críticos (declaración de emergencia, reconocimiento de la transmisión aérea, etc.); por eso, hay que fortalecerla (Helen Clark y Ellen Johnson Sirleaf). Otros expertos en salud global, como Lawrence O. Gostin, señalan que sus limitaciones son fundamentalmente políticas y financieras, lo que reduce su efectividad ante amenazas transfronterizas; su valor depende de que los Estados le brinden un respaldo real. Donald Trump dijo que la OMS era un “títere de China” y que había encubierto la gravedad del virus durante la pandemia de COVID-19 para “proteger a Pekín”. El presidente argentino acusó a la OMS de cometer “delitos de lesa humanidad” durante la gestión de la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus SARS-CoV-2. De la tradición oral de África Occidental proviene el refrán: “Lo que hace el mono hace el monito”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b22b95816aebc49e8f295d5916c46949">El virólogo y microbiólogo congoleño Jean-Jacques Muyembe-Tamfum, conocido como “el mayor cazador del virus más letal del mundo” (Ébola), fue pionero en el uso de la transfusión de sangre de sobrevivientes para infundir anticuerpos a los enfermos. Esta aproximación constituyó la base del primer anticuerpo monoclonal aprobado por la FDA, la agencia reguladora de medicamentos de Estados Unidos. Muyembe-Tamfum advirtió recientemente que “el riesgo de que el virus se extienda será mayor que lo que presencié en 1976”, porque “el virus no perdona la demora”. Es que los virus son naturales, pero las catástrofes son sociales. En este contexto, sostiene que “la salud es un asunto de soberanía”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b91e9a336361c50809a6ca9c67f44eff">En cuanto a las confrontaciones bélicas, algunos argumentan que los más indicados para buscar la paz son aquellos que han guerreado. Benjamín Netanyahu, combatiente en la unidad de élite Sayeret Matkal, parece desmentir esta idea. Otros, por el contrario, afirman que son los que nunca han combatido. Refuta esta tesis el caso de Itamar Ben-Gvir, ministro de Seguridad Nacional, quien fue excluido del servicio militar por integrar un grupo supremacista que incitaba al racismo. La historia ofrece otros ejemplos. Churchill, político, fue un gran líder bélico; De Gaulle, militar de carrera, resultó mejor líder en la paz (Richard Vinen). Entonces, ¿quién es el mejor para alcanzar la paz? Existe un dicho: “No puedes elegir la paz si no reconoces tu capacidad de violencia”, porque tanto la paz como la violencia son decisiones. La muerte de civiles durante un episodio bélico &#8211; como las estudiantes de Irán u otros casos actuales &#8211; viola normas centrales del derecho internacional humanitario (DIH), también llamado “derecho de la guerra”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-af1df6d05682f0febf215cb9470690e1">La idea central de poner fin a la impunidad de los crímenes más graves contra la humanidad, fundamentan el Estatuto de Roma (1998) y la creación de la Corte Penal Internacional (CPI). No sólo se trataba de la experiencia histórica de atrocidades masivas &#8211; desde los juicios de Núremberg y Tokio tras la Segunda Guerra Mundial hasta los genocidios de Ruanda y la ex Yugoslavia -, sino también la aceptación de que no sólo los Estados, sino también los individuos, deben responder por violaciones graves del derecho internacional. Israel firmó el Estatuto de Roma el 31 de diciembre de 2000, pero retiró su firma en 2002, al igual que Estados Unidos. Sudán también firmó en 2000, aunque posteriormente notificó que no tenía intención de ratificarlo. Rusia firmó el Estatuto en 2000, pero retiró su firma en 2016. Por distintas razones, ni China ni India han ratificado el tratado. El principio de la revelación especial sostiene que Dios se comunica con el ser humano para orientarlo. Sin embargo, frente a la ferocidad recurrente de la humanidad, la idea muestra limitaciones.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5db1ecded77d0edf1fda764640831513">Respecto del asedio de Sarajevo (1992-1996), en el marco de la Guerra de Bosnia, han surgido denuncias según las cuales ciudadanos italianos adinerados (principalmente del norte de Italia) y de otros países (como Estados Unidos, Canadá y Rusia) habrían participado en lo que se denominó “safaris humanos” o “francotiradores de fin de semana”. Estos participantes pagaban elevadas sumas de dinero a milicias serbobosnias para disparar contra civiles en la conocida como “Avenida de los Francotiradores” <em>(Sniper Alley).</em> Estas alegaciones, que incluyen tarifas diferenciadas según el tipo de víctima (niños, mujeres u hombres), han sido objeto de investigaciones recientes por parte de la Fiscalía de Milán en Italia. La tecnología multiplica nuestras inclinaciones como especie, sin tomar partido entre cuáles son las mejores o las peores.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-492d3a15f6c463b3ee30aa75f898d2ae">El cambio climático antropogénico ha convertido a los seres humanos en una plaga sobre la Tierra. Somos lo suficientemente poderosos como para crear mundos y destruirlos poco después, tal como advirtió David Attenborough. Las emisiones de gases de efecto invernadero han alterado los fundamentos del sistema acoplado atmósfera-océano-hielo, lo que conlleva un aumento de los extremos climáticos. Se sabe que las preguntas suelen tener un ímpetu que las respuestas rebajan, como el agua al vino. Elie Wiesel, en su “Trilogía de la Noche”, relata las falsas luces y las sombras artificiales de Times Square en Nueva York: “Los afiches de neón decían continuamente que beber esto o aquello era bueno para la salud, para la felicidad, para la paz del mundo, del alma y no sé qué más”. Aunque resulte más placentero permanecer en el presente a trancas y barrancas, es necesario mirar hacia el futuro y constatar el rigor mortis que se avecina. Como cantaba Charly García: “Los amigos del barrio pueden desaparecer / Pero los dinosaurios van a desaparecer”. El problema es que ya desaparecieron los amigos del barrio y los dinosaurios. Nosotros, nos estamos pareciendo cada vez más a los últimos que a los primeros.</p>



<div style="height:50px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c8ff440dbfd1de8a25b6939da08cc51c">Miércoles, 27 de mayo de 2026,</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized is-style-rounded"><img decoding="async" src="https://static.eldiario.es/clip/3ee1b5a2-dbd1-4558-ab9d-efee8623132b_avatar-200-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" style="width:109px;height:auto"/></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4b9783b88ea6a58387b4ce114a2d3a0a">*Abogado y escritor.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-amigos-del-barrio-por-rafael-bielsa%2F&amp;linkname=Los%20amigos%20del%20barrio%20%E2%80%93%20Por%20Rafael%20Bielsa" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-amigos-del-barrio-por-rafael-bielsa%2F&amp;linkname=Los%20amigos%20del%20barrio%20%E2%80%93%20Por%20Rafael%20Bielsa" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-amigos-del-barrio-por-rafael-bielsa%2F&amp;linkname=Los%20amigos%20del%20barrio%20%E2%80%93%20Por%20Rafael%20Bielsa" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-amigos-del-barrio-por-rafael-bielsa%2F&amp;linkname=Los%20amigos%20del%20barrio%20%E2%80%93%20Por%20Rafael%20Bielsa" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-amigos-del-barrio-por-rafael-bielsa%2F&amp;linkname=Los%20amigos%20del%20barrio%20%E2%80%93%20Por%20Rafael%20Bielsa" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-amigos-del-barrio-por-rafael-bielsa%2F&amp;linkname=Los%20amigos%20del%20barrio%20%E2%80%93%20Por%20Rafael%20Bielsa" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-amigos-del-barrio-por-rafael-bielsa%2F&#038;title=Los%20amigos%20del%20barrio%20%E2%80%93%20Por%20Rafael%20Bielsa" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/los-amigos-del-barrio-por-rafael-bielsa/" data-a2a-title="Los amigos del barrio – Por Rafael Bielsa"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/los-amigos-del-barrio-por-rafael-bielsa/">Los amigos del barrio &#8211; Por Rafael Bielsa</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/los-amigos-del-barrio-por-rafael-bielsa/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Un fascismo “cuqui” y moderno, sin fascistas &#8211; Por José Luis Lanao</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/un-fascismo-cuqui-y-moderno-sin-fascistas-por-jose-luis-lanao/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/un-fascismo-cuqui-y-moderno-sin-fascistas-por-jose-luis-lanao/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 27 May 2026 11:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[José Luis Lanao]]></category>
		<category><![CDATA["cuqui"]]></category>
		<category><![CDATA[fascismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19925</guid>

					<description><![CDATA[<p>El fascismo está de moda y quienes hoy cierran los ojos deberían recordar que su normalización es siempre performativa. No es que el fascismo tenga poder y por eso se normaliza, es la validación de su impunidad lo que agranda su poder.      </p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/un-fascismo-cuqui-y-moderno-sin-fascistas-por-jose-luis-lanao/">Un fascismo “cuqui” y moderno, sin fascistas &#8211; Por José Luis Lanao</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5e097359aadd200d362b2105bb33a010"><strong><em>El fascismo está de moda y </em></strong><strong><em>quienes hoy cierran los ojos deberían recordar que su normalización es siempre performativa. No es que el fascismo tenga poder y por eso se normaliza, es la validación de su impunidad lo que agranda su poder.</em></strong><strong><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4e5cde92ba2bbe400120218206a8d8d0"><strong>Por José Luis Lanao*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2918696e68478f42c0c5a751e19dc0cc">La historia del fascismo es también la de su banalización, ya sea por el abuso de su semántica o porque disfruta del extraño privilegio de no ser tomado en serio. Hay quien piensa que definir de fascistas a los nuevos partidos es ironizar sobre el regreso del brazo en alto o el marcado paso de la oca. Esta irrupción autoritaria no es fascismo, dicen: es una máscara, una metamorfosis del fascismo y cómo tal contiene algunos rasgos del fascismo. En todo caso, es más peligroso que el anterior porque todavía no hemos encontrado su antídoto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4dd39b5a6db11ddee9be2a63255013d7">Las palabras en política importan. No hay que tenerles miedo a las palabras, en todo caso a los hechos. George Orwell, con fina ironía, dejó sin responder la pregunta de qué es el fascismo, para suscitar una nueva: ¿Por qué esa incapacidad de definir el uso del término? Acaso, apunta sibilinamente, “porque habría que admitir cosas que ni los propios fascistas ni los conservadores estarían dispuestos a reconocer”. El novelista nacido en la India se limitó a recomendar, a modo de moral provisoria, cierta dosis de circunspección en el trato con la palabra. Por su parte, Umberto Eco, reconoció que la palabra tenía carácter de sinécdoque; que era un término borroso, un enjambre de contradicciones, y esto desde su primerísima figura histórica: el fascismo italiano. Sin embargo, en referencia implícita a los juegos del lenguaje, Eco constató que “el juego fascista puede jugarse de formas distintas”, y la borrosidad del significado es el elemento propicio de una versatilidad eminentemente pragmática. Es justo su endeblez conceptual lo que le confiere eficacia política al nombre. En esta tesitura de la palabra hizo Eco pie para proponer la noción “de fascismo originario”. Su estrategia consistió en identificar un conjunto no consistente de 14 referencias, de manera que la sola presencia de una de ellas sea suficiente para hacer coagular a su alrededor la noción entera. Algunos de estos rasgos son consabidos (culto a la tradición, explotación del miedo a la diferencia, apelación a una clase media frustrada, nacionalismo o nativismo, populismo selectivo), y “un vocabulario empobrecido y una sintaxis elemental, a fin de limitar los instrumentos del razonamiento complejo y crítico”. En su proteica inestabilidad, estos atributos dan cuerpo a una manera de pensar y de sentir muy definida. La cultura de la “ultra-nación”, o sea, de la renovación de un pasado nacional mitificado y transfigurado en destino colectivo, a partir del modo en que los propios fascistas entienden su misión política. De ahí su frontal batalla contra la inmigración y las minorías diferenciales. Señuelos que subyacen como deseos hacia el odio racista, xenófobo, sexista, homófobo, islamófobo, etcétera, fomentados en alianzas con grupos religiosos integristas que desembocan en prácticas violentas y delitos de odio. Un fascismo “cuqui” y moderno, que sin despegarse del “dios, patria y suelo” se nutre, además, del neoliberalismo más hambriento con el objetivo de dinamitar lo público, lo común, lo de todos. Un fascismo sin fascistas entregados a la “grandeur” del individualismo como metástasis de lo colectivo, la muerte de lo grupal y la defensa de “la sociedad soy yo”, que nos deja en manos de un capitalismo de mercado sin referencias en lo social.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b879b60ee3afbe46aa957798f828e459">El fascismo está de moda. Quienes hoy cierran los ojos deberían recordar que su normalización es siempre performativa.&nbsp;No es que el fascismo tenga poder y por eso se normaliza, es que validar su impunidad es lo que agranda su poder.Cada silencio o gesto de indulgencia, cada crítica aplazada contribuye a ampliar su margen de maniobra, imponiendo un precedente y asentándose como práctica legítima. Y ahí reside el peligro real: no en aplicar la arbitrariedad, sino en que, una vez aceptada, ya está disponible para cualquier situación. Los gestos se vuelven modelos de aceptación, y no parecen imposiciones sino consecuencias lógicas de principios incuestionables.Es cuando el poder se vuelve “natural”. Fabrica consenso mediante el miedo anticipatorio. Es un poder prepotente que no gobierna: irrumpe. No administra: impone. Un poder que existe para sí mismo y que necesita algo contra lo que existir: enemigos fuera para unificar y amigos dentro para disciplinar. Un poder sin máscaras que necesita, para expandirse, que los demás sigamos fingiendo que no ocurre lo que todos, sin excepción, sabemos que ocurre. Sustituye la realidad por la narración. Utiliza el relato para robarnos el mundo tal y como lo conocemos. Y le funciona. La pregunta es ¿qué significa funcionar? Funcionar es captar la atención y dejar de prestar atención a lo real. Desvestir a las personas de la información adecuada para convertirlas en una masa hacinada y maleable que no altere conciencias. Le importa poco que el relato esté en contradicción con la realidad, solo quiere ocupar el espacio, los medios, las mentes, sin pretender ser real sino ocupar la realidad, que es otra cosa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-15a924ca9ca0d748fe19ae87101b0eea">Hay algo excesivo que fatiga en la realidad de hoy. Esa crueldad en la retórica del hombre poderoso, acompañado del hombre de a pie. Como si la bondad fuese una deficiencia en el carácter, una insignia de perdedores. Y todo ocurre a plena luz del día. Sin pedir cuentas. Sin exigir responsabilidades. Sin esa necesidad imperiosa de reaccionar ante la barbarie.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a230c3f498cd863284edf305f11a5c07">Lo real no importa, es imperfecto. En tiempos donde no se da abasto en hacer desaparecer tanta humanidad, vivimos entre el nacionalismo autoritario (proteccionista, antiliberal y reaccionario) y el libertarismo distópico (tecnocrático, apátrida y desregulador), sabiendo que el poder de las ideas poco tiene que ver con la verdad que contengan. Un mundo donde es mejor dar miedo que lástima, y donde no basta con <em>desfascistar</em> las instituciones, antes hay que <em>desfascitar </em>el lenguaje. </p>



<div style="height:50px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-33a7c9026e00ab6eb83813616469a73c">Miércoles, 27 de mayo de 2026.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized is-style-rounded"><img decoding="async" src="https://esferacomunicacional.ar/wp-content/uploads/2021/08/jose-l-lanao-200x200.jpg" alt="" style="width:99px;height:auto"/></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ccb1c035db966d969ec4af3cf0998fce">*Periodista. Colaborador de Página 12, “Las Mañanas” de Víctor Hugo Morales. Ex Jugador de Vélez Sarsfield, clubs de España, y Campeón Mundial Juvenil Tokio 1979.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-fascismo-cuqui-y-moderno-sin-fascistas-por-jose-luis-lanao%2F&amp;linkname=Un%20fascismo%20%E2%80%9Ccuqui%E2%80%9D%20y%20moderno%2C%20sin%20fascistas%20%E2%80%93%20Por%20Jos%C3%A9%20Luis%20Lanao" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-fascismo-cuqui-y-moderno-sin-fascistas-por-jose-luis-lanao%2F&amp;linkname=Un%20fascismo%20%E2%80%9Ccuqui%E2%80%9D%20y%20moderno%2C%20sin%20fascistas%20%E2%80%93%20Por%20Jos%C3%A9%20Luis%20Lanao" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-fascismo-cuqui-y-moderno-sin-fascistas-por-jose-luis-lanao%2F&amp;linkname=Un%20fascismo%20%E2%80%9Ccuqui%E2%80%9D%20y%20moderno%2C%20sin%20fascistas%20%E2%80%93%20Por%20Jos%C3%A9%20Luis%20Lanao" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-fascismo-cuqui-y-moderno-sin-fascistas-por-jose-luis-lanao%2F&amp;linkname=Un%20fascismo%20%E2%80%9Ccuqui%E2%80%9D%20y%20moderno%2C%20sin%20fascistas%20%E2%80%93%20Por%20Jos%C3%A9%20Luis%20Lanao" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-fascismo-cuqui-y-moderno-sin-fascistas-por-jose-luis-lanao%2F&amp;linkname=Un%20fascismo%20%E2%80%9Ccuqui%E2%80%9D%20y%20moderno%2C%20sin%20fascistas%20%E2%80%93%20Por%20Jos%C3%A9%20Luis%20Lanao" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-fascismo-cuqui-y-moderno-sin-fascistas-por-jose-luis-lanao%2F&amp;linkname=Un%20fascismo%20%E2%80%9Ccuqui%E2%80%9D%20y%20moderno%2C%20sin%20fascistas%20%E2%80%93%20Por%20Jos%C3%A9%20Luis%20Lanao" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-fascismo-cuqui-y-moderno-sin-fascistas-por-jose-luis-lanao%2F&#038;title=Un%20fascismo%20%E2%80%9Ccuqui%E2%80%9D%20y%20moderno%2C%20sin%20fascistas%20%E2%80%93%20Por%20Jos%C3%A9%20Luis%20Lanao" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/un-fascismo-cuqui-y-moderno-sin-fascistas-por-jose-luis-lanao/" data-a2a-title="Un fascismo “cuqui” y moderno, sin fascistas – Por José Luis Lanao"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/un-fascismo-cuqui-y-moderno-sin-fascistas-por-jose-luis-lanao/">Un fascismo “cuqui” y moderno, sin fascistas &#8211; Por José Luis Lanao</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/un-fascismo-cuqui-y-moderno-sin-fascistas-por-jose-luis-lanao/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Normalización y anonadamiento &#8211; Por E. Raúl Zaffaroni</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/normalizacion-y-anonadamiento-por-e-raul-zaffaroni/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/normalizacion-y-anonadamiento-por-e-raul-zaffaroni/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 26 May 2026 11:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[E. Raúl Zaffaroni]]></category>
		<category><![CDATA[Adorni]]></category>
		<category><![CDATA[anonadamiento]]></category>
		<category><![CDATA[AySA]]></category>
		<category><![CDATA[Corte Suprema de Justica]]></category>
		<category><![CDATA[Hidrovía]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[normalización]]></category>
		<category><![CDATA[OMS]]></category>
		<category><![CDATA[privatizaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Raúl Zaffaroni]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19896</guid>

					<description><![CDATA[<p>En la Argentina de Milei suceden hechos anormales tan rápidamente que la anormalidad produce un efecto social de anonadamiento. Mientras el escándalo Adorni nos cautiva, las Privatizaciones de AySA, de las centrales nucleares, de la Hidrovía, o la salida de la Organización Mundial de la Salud, que agrava el desmantelamiento del sistema público de salud - entre otros hechos - lo que se normaliza es precisamente el estado de anonadamiento que padecemos.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/normalizacion-y-anonadamiento-por-e-raul-zaffaroni/">Normalización y anonadamiento &#8211; Por E. Raúl Zaffaroni</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7da1721f1b3325b9d6a41ca60a65bb76"><em><strong>En la Argentina de Milei suceden hechos atípicos tan rápidamente que la anormalidad produce un efecto social de anonadamiento. Mientras el escándalo Adorni nos cautiva, las Privatizaciones de AySA, de las centrales nucleares, de la Hidrovía, o la salida de la Organización Mundial de la Salud, que agrava el desmantelamiento del sistema público de salud &#8211; entre otros hechos &#8211; lo que se normaliza es precisamente el estado de anonadamiento que padecemos.</strong></em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a6644aad569b14774455ac04fc54f1c1"><strong>Por E. Raúl Zaffaroni*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-74d14fb89eaceed1acc058ddadab601e">La reiteración de algo anormal, sea un hecho o una conducta humana, puede hacer que dejemos de reparar en su anormalidad, fenómeno que usualmente se denomina <em>normalización</em>, que otros llaman <em>naturalización</em>. Según algunas opiniones bastante difundidas, en la Argentina caemos con mucha frecuencia en la normalización, en especial en la política. Sin embargo, si analizamos con un poquito más de atención lo que nos sucede en los últimos años, veremos que no se trata de una auténtica normalización, sino de algo muy diferente: se suceden hechos anormales por completo distintos, haciéndolo tan vertiginosamente que la anormalidad de los posteriores impide detenerse lo suficiente en la de los precedentes. No se trata de un habitual proceso de normalización, sino de <em>anonadamiento</em>: <em>lo que se normaliza es precisamente el estado de anonadamiento </em>que padecemos. Estar anonadado es estar cerca de la <em>nada</em>, que Sartre – discutiendo con Heidegger &#8211; decía que era la negación de la <em>plenitud del ser</em>, pero sin perdernos en mayores honduras ontológicas, es claro que se trata de algo que al menos buena parte de los argentinos vivenciamos.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4c429102adf4512374d11634c08d0fab">El vértigo hace imposible seguir el curso de los hechos anormales, pero el primero que salta a la vista por ser único en nuestra historia es el del presidente de la Nación con sus frecuentísimas crisis de insultos groseros, de elevado contenido sexual y escatológico, contra todo lo que al parecer le molesta, sea oposición, periodistas, artistas y meras opiniones divergentes de la suya. Esto nunca había sucedido en nuestra historia, pero lo grave no es sólo el modo y el lenguaje, que al fin todos conocemos, sino que la crispación con que lo hace denota un serio desequilibrio emocional, una suerte de descontrol contra cualquier molestia. Además, proporciona datos que no son ciertos, como los variables millones de habitantes que dice haber <em>sacado de la pobreza. </em>Respecto de estas y otras afirmaciones obviamente contrarias a los datos incluso oficiales y a las vivencias, suele decirse que el Presidente miente, aunque eso sería menos preocupante que si realmente creyese en lo que dice, es decir, si no se tratase de mentiras, sino de una alienación de la realidad. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3672ec618acce1333e84ec029e7e87d9">Los pibes del barrio dirían que está <em>chapita</em>, pero esto no podemos tomarlo a broma pues, aunque no nos guste, nuestro sistema es <em>presidencialista</em>, el Ejecutivo es una única persona, un individuo, que <em>es el jefe supremo de la Nación, jefe del gobierno y responsable político de la administración general del país</em> (art. 99, inc. 1º CN) y además <em>es comandante el jefe de todas las fuerzas armadas de la Nación</em> (art. 99, inc. 12 CN). Sin embargo, la sucesión de hechos anormales no nos da tiempo y quedamos anonadados.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ad03ea6c225bcb5eb3a7417688b50593">Y no es para menos, cuando escuchamos de labios del ministro de Salud que el costo del sistema sanitario es muy alto porque hay ahora muchas personas de la tercera edad y unas 6.000 que incluso superan los cien años. Es posible que eso sea verdad, pero si la respuesta es reducir el presupuesto y los medicamentos incluso oncológicos, no puedo llegar a otra conclusión que la de Binding-Hoche en 1919: hay <em>vidas sin valor vital</em> en las cuales no vale la pena invertir recursos. Este texto, veinte años más tarde de su publicación, fue retomado y su tesis la llevó a la práctica el nazismo con el asesinato de enfermos y discapacitados, aunque Hitler impartió la orden verbalmente, porque no se animó a dejar constancia escrita. Aquí parece que hoy ni siquiera se toma ese cuidado. Aquí ponen las firmas: reducen el presupuesto, las jubilaciones y las pensiones a discapacitados y todavía mandan a la policía a golpear a jubilados y discapacitados, sin inmutarse ni temor alguno a que algún día los llamen a rendir cuentas.&nbsp; &nbsp;<em>&nbsp;</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-31642e091e62a67c081919d275867062">Pero no podemos detenernos en eso cuando, entre las afirmaciones gratuitas del Presidente, surge su particular dogma de que el aborto baja la natalidad, porque nadie le explicó que desde siempre se sabe que ese fenómeno tiene lugar en tiempos de recesión económica. Y como si esto fuera poco, ante una manifestación masiva contra el desfinanciamiento de las universidades y de la investigación, responde desafiando con insultos y la reafirmación de no dar cumplimiento a la ley del Congreso. En una de sus frecuentes crisis afirma que es una simple manifestación opositora. El colmo es que uno de los escasos comunicadores que todavía lo apoya, con un caradurismo sin par, retorció como trapo de piso un argumento sensible: <em>los universitarios son privilegiados que pagamos nosotros</em>, porque hay muchos pibes que viven en lugares lejanos que no pueden acceder a los estudios. ¿No te das cuenta que subestimás al público, que lo considerás idiota? ¿Solo alguien separado de la realidad – idiota &#8211; puede ignorar que el acceso a la universidad se amplió en las décadas anteriores y que debe seguirse ampliando y no limitarlo? ¿Porque todavía no alcanza a todos, la solución es acabar con la universidad? ¿Privar de su derecho a la movilidad vertical a través del conocimiento a todos? ¿Querés volver a antes de la Reforma de 1918? Solo un enorme papanatas puede por esta vía llegar a sostener que un derecho que todavía no alcanza a todos debe ser suprimido porque los que ya lo ejercen son privilegiados. Aquí parece que no hay un cortocircuito neuronal, sino falta de jugadores.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3acff6ff54d6cbab359c3a395cd75c68">Todo esto está adornado por el caso Adorni que, si bien es escandaloso, no pasa de ser un enriquecimiento ilícito de un glotón que ni siquiera aprendió nada de cualquier ladrón común, que sabe que no puede ponerse a gastar su botín de inmediato porque llama la atención. Se trata del vocero que siempre fue antipático, sobrador, <em>langa</em>, es decir con las condiciones más negativas para la función; comparémoslo, por ejemplo, con la habilidad del Corach de Menem, que hacía bromas y repartía facturas, y tendremos la contracara. Sin embargo, fue elevado a jefe de gabinete de ministros que, entre otras funciones, tiene la de <em>ejercer la administración general del país</em> (art. 100 inc. 1º CN).</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://media.es.wired.com/photos/695d62d33fa5da9fcd7bf810/16:9/w_2560%2Cc_limit/WR-Miley.jpg" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Fotoilustración: Rodrigo Meade/WIRED en Español</em>.</figcaption></figure></div>


<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-09f3c2ae84c57c3711871383140f4ca1">Por cierto, se trata de un escándalo que raya en el ridículo, pero como ya el departamento, la cascada y otras cosas van cansando, reaparece la figura de Espert, elevado de sus alas de angelito inocente por el Presidente, que ignora – o pretende ignorar &#8211; que la negociación o <em>plea</em> <em>bargaining </em>de los gringos (que aquí llamamos <em>juicio abreviado</em>) no es lo mismo que un sobreseimiento ni una absolución. Pero mientras este hecho anormal se difunde, no nos da tiempo a barajar hechos anormales de mucha mayor gravedad, como afectar al Servicio Meteorológico Nacional, con la consecuencia de poner en riesgo la seguridad aeronáutica. Tampoco reparamos lo suficiente en la tentativa de privatizar nuestra energía nuclear, dándole el control de nuestras centrales nucleares a empresas extranjeras, para lo cual ya se les habilita el acceso a aspectos que hacen a la seguridad nacional. ¿Qué garantías puede ofrecer una empresa privada extranjera, naturalmente movida por el interés pecuniario, porque ninguna es Santa Isabel de Hungría, sobre la seguridad de las centrales nucleares argentinas?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9e0b4ed5ef0f2d69d848dbfea6ac86c5">Tampoco nos damos cuenta de algo de mucho mayor volumen desde el punto de vista del patrimonio estatal: se está a punto de privatizar AySA y la <em>Hidrovía</em> (el rio Paraná) nada menos que por tres décadas. Ya tuvimos la experiencia de AySA privatizada con los franceses que sólo se ocuparon de mandar los dólares a París – no lo olvidemos &#8211; y, en cuanto al Paraná (ahora llamada <em>Hidrovía</em>, en cuyas barrancas Belgrano alzó nuestra bandera), sin hacerme cargo de la versión, se dice que podría ser la salida de <em>droga </em>por el Atlántico, mientras el jovencito de mirada perdida de la oligarquía bananera guayaquileña que preside Ecuador se encargaría de exportar bananas rellenas por el Pacífico y su país alcanza la mayor tasa de homicidios del continente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-398d5820d3e34cf1777cb2fdcfa55e85">De todas formas, es verdad que cuando algún amigo o colega de América o Europa me habla no deja de mencionar a nuestro Presidente, por lo menos para tomarme el poco pelo que me queda, de modo que puede ser verdad que sea uno de los tres personajes más famosos del mundo, aunque siempre cabe preguntarse ¿fama de qué? Es obvio que alguien que pronuncie discursos con la intención de que le otorguen el premio Nobel en economía y no pierda la oportunidad de asistir a cualquier invitación de reaccionarios concentrados o dispersos, llama la atención. Mucho más cuando Trump se encuentra un tanto en baja, incluso ante los gobiernos europeos de derecha sin vueltas (como Metz o Meloni) y nuestro Presidente le rinde la mayor pleitesía y va a Israel y nos compromete verbalmente en una guerra en la que no tenemos nada que ver, todo sin anuencia del Congreso y rompiendo la tradición argentina de neutralidad activa, sostenida históricamente por conservadores, radicales y peronistas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1e43b5a5101e6d52d800a1f8825dafab">Si de actos anormales se trata, es más que obvio que no puede dejar de hacerse famoso quien pretende salir de la Organización Mundial de la Salud en el preciso momento de riesgos sobre los que se advierte al mundo en las últimas semanas. Pero como quiere hacerlo sin la aprobación del Congreso, se cuenta que su canciller forzó a su asesor jurídico a dictaminar que era posible y, además, con muy particular tacto diplomático, mandó un cable secretísimo a todos nuestros embajadores para que hiciesen gestiones ante todos los gobiernos para que no objetasen la salida de la Argentina de la OMS en función del <em>trumpismo</em> extremo de nuestro ejecutivo. Por supuesto, como era de esperar, el cable <em>secreto</em> se publicó aquí en los diarios.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-631e424380cc508b30792f7fd481ccb1">Es un hecho normal en nuestra política que los vicepresidentes se lleven o acaben a las patadas con los presidentes (González con Alvear, Martínez con Yrigoyen, Castillo con Ortíz, Teisaire con Perón, Gómez con Frondizi, Álvarez con De la Rua, Cristina con Alberto), pero la actual vicepresidenta lo acusa nada menos que de debilitar la Defensa Nacional y maltratar a las Fuerzas Armadas, lo que tiene toda la cara de verdad. Esto se remonta a Luis Petri, el compañero de fórmula de la cambiante Patricia, que hoy toma distancia del ejecutivo emocionalmente inestable y en su trepada sin límite mira con cariño la banda presidencial. Este ministro, que le había tomado el gusto a la ropa de fajina, antes había contribuido decididamente a destrozar el código penal como legislador, con el voto de quienes siempre hacen creer que todo se resuelve con alaridos de borracho en la madrugada de un café de barrio (<em>¡El que la hace la paga!</em>) y también de los que temen perder votos que no saben conservar de mejor manera. Ahora hay algunos proyectos de quitarles el uso del celular a 50.000 presos, porque los usaron algunos para cometer unas 300 estafas. En lugar de hacer lo normal en el caso – controlar el uso ilícito &#8211; hacen lo anormal, que rompería el precario equilibrio de las cárceles provocando motines y muertos, es decir, un juego criminal de cadáveres que puede ser útil al gobierno o a cualquier interna. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b173aa6be5ce8c366f98042639faa2a0">No lo de las Fuerzas Armadas, pero todo esto último, lo podría enmendar en buena parte la Corte Suprema. Pero allí nos encontramos con el triángulo institucional de las Bermudas, fuente de otra larga y numerosa serie de hechos anormales, como elevar a un tribunal local a alzada de jueces nacionales, a sostener que la condena a la presidenta del principal partido opositor no tiene trascendencia institucional, a devolver vigencia e inmediata eficacia a un texto legal derogado por el Congreso, sin contar con las públicas rencillas de poder de los tres miembros del triunvirato, ninguno de los cuales había sido juez con anterioridad. Tenemos algo único en el mundo: en el derecho constitucional comparado sólo en nuestro país hay una Corte o Tribunal Supremo con tres miembros que, además, parecen provenir del planeta <em>Krypton</em> (el de los <em>comics</em> ¿se acuerdan?), pues emiten una decisión cada veinte minutos, sin dormir e incluyendo sábados, domingos y feriados y sobre cualquier materia jurídica. Como si todo esto fuese muy poco anormal, se hace pública la carta de un suicida frustrado acusando de su muerte no sobreviniente a Rosatti. Simultáneamente otro miembro del triunvirato en una declaración periodística manifiesta que para él <em>sería un sacrificio personal ser presidente de la Nación.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3ea8c3b140255a694a2035a776220103">Hace mucho que se prohibieron las llamadas declaraciones espontáneas en las comisarías y los jueces no toman indagatorias en dependencias policiales, justamente para evitar que los detenidos sean coaccionados a declararse culpables, pero como de actos anormales se trata, ahora resulta que veintisiete personas han sido coaccionadas por un juez y un fiscal federales para declararse autores de delitos en los tribunales. Esto surge en medio de un juicio oral en que la acusada también es la presidenta del principal partido opositor y los jueces no extraen testimonios para remitirlos al ministerio público para que se investigue el concurso de delitos que implica por parte de los funcionarios intervinientes.&nbsp;&nbsp; <em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b04e0ee62042825606a1da98f2b402c6">Podríamos seguir con la imparable andanada de anormalidades fuera de toda institucionalidad, hasta llenar muchas páginas de hechos que nos <em>anonadan</em>, en un mundo que tampoco se queda muy atrás, con un alucinado por el poder que amenaza con borrar un país del mapa, niega el cambio climático que puede acabar con nuestra especie y tiene al alcance de sus dedos el <em>pianito nuclear</em>, no se priva de groserías en sus discursos y en alguna estampita hereje de IA aparece como <em>sanador</em>, pese a lo cual nuestro crispado Presidente no deja de rendirle pleitesía. De cualquier modo, no todos se anonadan y una de las voces más fuertes y nada anonadada es la del Papa León XIV, que le recalca que no le tiene miedo porque no hace más que cumplir con el mandato cristiano.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b06658c19cb5eb4f0653ad7cb5a1ece1">Pero volviendo a nuestra aldea sudamericana, cabe preguntarnos si aquí acaso es tan difícil superar el anonadamiento. En realidad, es bastante sencillo, porque si bien el anonadamiento es continuo, no es acumulativo: basta con desconectar el televisor y la radio, apagar el celular y – para los que todavía leen &#8211; cerrar el diario, es decir, vencer la curiosidad o la tentación de conocer las anormalidades que siguen sobreviniendo. Como toda nueva práctica, requiere a veces cierto esfuerzo, porque es necesario neutralizar la inercia que produce la previa sucesión vertiginosa, para lo cual es necesario algo así como la reversa de empuje de los aviones para frenar y, sin embargo, los aviones aterrizan, o sea que nosotros también podemos aterrizar. Cuando unos cuantos logren aterrizar, se irán alejando de la <em>nada </em>y recuperando el <em>ser</em>, las anormalidades se irán ralentizando hasta que podamos sacarnos de encima a <em>los anormales </em>y dimensionar el enorme daño que han hecho. &nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<div style="height:51px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-eafbea0437c15ef422e878e08005392e">Martes, 26 de mayo de 2026.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized is-style-rounded"><img decoding="async" src="https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcR83CCSWcdb4aNQXsopD-OHYlDuHwE9JGF4PA&amp;s" alt="" style="width:108px;height:auto"/></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1f07797593d9ae7907732853a6be4116">*Profesor Emérito de la UBA. Ex miembro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Ex Juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnormalizacion-y-anonadamiento-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=Normalizaci%C3%B3n%20y%20anonadamiento%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnormalizacion-y-anonadamiento-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=Normalizaci%C3%B3n%20y%20anonadamiento%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnormalizacion-y-anonadamiento-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=Normalizaci%C3%B3n%20y%20anonadamiento%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnormalizacion-y-anonadamiento-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=Normalizaci%C3%B3n%20y%20anonadamiento%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnormalizacion-y-anonadamiento-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=Normalizaci%C3%B3n%20y%20anonadamiento%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnormalizacion-y-anonadamiento-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=Normalizaci%C3%B3n%20y%20anonadamiento%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnormalizacion-y-anonadamiento-por-e-raul-zaffaroni%2F&#038;title=Normalizaci%C3%B3n%20y%20anonadamiento%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/normalizacion-y-anonadamiento-por-e-raul-zaffaroni/" data-a2a-title="Normalización y anonadamiento – Por E. Raúl Zaffaroni"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/normalizacion-y-anonadamiento-por-e-raul-zaffaroni/">Normalización y anonadamiento &#8211; Por E. Raúl Zaffaroni</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/normalizacion-y-anonadamiento-por-e-raul-zaffaroni/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Teatro: Historia clandestina de amor y chismes &#8211; Por Osvaldo Quiroga</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/historia-clandestina-de-amor-y-chismes-por-osvaldo-quiroga/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/historia-clandestina-de-amor-y-chismes-por-osvaldo-quiroga/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 May 2026 21:12:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Osvaldo Quiroga]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro y Cine]]></category>
		<category><![CDATA["Nido de lagarto"]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[chismes]]></category>
		<category><![CDATA[Saer]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19887</guid>

					<description><![CDATA[<p>El chisme es esencial en la literatura argentina y en “Nido de lagarto”, la obra teatral escrita y dirigida por Franco Verdoia, los comentarios sobre los personajes de un desangelado lugar resultan esenciales para entender un entramado de relaciones, historias, recuerdos y juegos eróticos.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/historia-clandestina-de-amor-y-chismes-por-osvaldo-quiroga/">Teatro: Historia clandestina de amor y chismes &#8211; Por Osvaldo Quiroga</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8cedf413ee636494bc0cc82825f738b1"><strong><em>El chisme es esencial en la literatura argentina y en “Nido de lagarto”, la obra teatral escrita y dirigida por Franco Verdoia, los comentarios sobre los personajes de un desangelado lugar resultan esenciales para entender un entramado de relaciones, historias, recuerdos y juegos eróticos.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c77d59edfb1ddd9d85eb8941119a8c12"><strong>Por Osvaldo Quiroga*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c5dc1dbca8fe984b7bc9e5a257b981cf">Hay que prestarle atención a las pasiones. Siempre dicen mucho más de lo que parece. La historia de “La Gloria” y “el Vasco” lleva cuatro décadas, aunque cada uno de ellos hizo una vida tradicional: se casó con otras personas, tuvo hijos y siguió el derrotero de la mayoría de las parejas. Quizás el adulterio comenzó como una aventura juvenil que iba a durar unas pocas horas en un albergue transitorio de ruta, en las afueras de un pueblo rural. Pero lo cierto es que ya pasaron cuarenta años, envejecieron juntos y la pasión persiste. ¿Qué ocurrió entre ellos que no pudieron salir de una zona franca de imperturbable infelicidad?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f9250d61bf6d6dd78860108a118f83b0">Franco Verdoia es un consumado dramaturgo – el mismo de “Late el corazón de un perro”- y sabe que en las zonas de indeterminación de un texto opera la ambigüedad del hecho estético. El encuentro de Gloria y el vasco habla también del deseo en una pareja que las frías estadísticas ubican en la tercera edad. Que no hayan sabido qué hacer con ese deseo no significa que carezca de vitalidad. Tanto es así que ella se anima a dar un paso que no había dado en las cuatro décadas anteriores.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-40358f0c0c2ee0da16b7c392ac5d977b">El espectador puede preguntarse por qué no se separaron de sus respectivas parejas. O mejor: ¿qué ocurrió para que la aventura de dos jóvenes se convirtiera en un amor duradero? Pero esos interrogantes tienen algo de lugar común. Las historias de amor no terminan ni empiezan cuando los protagonistas creen que eso ocurre. No siempre tienen fecha de vencimiento ni son catalogables.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-53ac1f423073a7197163bb26e18270af">Las excelentes actuaciones de Silvina Sabater y Horacio Acosta ponen al descubierto la sutileza de un encuentro amoroso que se resiste a cualquier encasillamiento. Los cuerpos de los actores siempre dicen más que los textos que interpretan. En ese sentido, la tarea de Sabater y Acosta parece orientada mostrar la vulnerabilidad de los personajes y la apertura a un mundo que se ha sostenido a través del amor. No hay repeticiones mecánicas en los encuentros, menos aún disquisiciones intelectuales o reflexiones sobre la culpa. Hay chismes de pueblo chico, humor al estilo de Manuel Puig o de “El museo del chisme”, de Edgardo Cozarinsky.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-14212134796d997d8c5341d4b44edb06">El chisme es esencial en la literatura argentina. El monumental “Borges”, de Adolfo Bioy Casares, con sus mil seiscientas sesenta y tres páginas, es un libro de literatura y de chismes. Juan José Saer es otro de los grandes maestros del chisme. La lengua suelta ha construido grandes obras literarias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1f95fe830dc7d057b39c3a9d296366da">En el escenario el texto tiene que fluir en la boca de los intérpretes. En “Nido de lagarto” los comentarios sobre los personajes del lugar resultan esenciales para entender que Gloria y el vasco son parte de un entramado de relaciones que los han llevado hasta ese lugar desangelado, que ellos pueblan de historias, recuerdos y juegos eróticos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c5148c4d71a08472d62bb985ea8c7e18">La música original, el vestuario, la escenografía y la iluminación forman parte de un lenguaje dramático depurado y preciso. La verdad que crea el buen teatro suele ser tanto, o más, verdadera que la vida.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d459e71036d0e276acb4d05aafa553d1">(“Nido de lagarto”. <strong>Dramaturgia y dirección:</strong> Franco Verdoia. <strong>Intérpretes: </strong>Silvina Sabater y Horacio Acosta. <strong>Vestuario:</strong> Cecilia Zubialde. <strong>Peluquería teatral:</strong> Soraya Ceccherelli. <strong>Escenografía:</strong> Cecilia Zuvialde. <strong>Música original y sonido: </strong>Ian Shifres. <strong>Iluminación:</strong> Matías López Stordeur, Franco Verdoia. <strong>Asistencia de dirección:</strong> Matías López Stordeur y Débora Torres. <strong>En el Teatro El Extranjero, </strong>Valentín Gómez 3380 CABA<strong>. </strong>Funciones: lunes a las 20.30. Duración: 65 minutos).</p>



<div style="height:45px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-856dc0543a73b3a568fd35efc44f5947">Lunes, 25 de mayo de 2026.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized is-style-rounded"><img decoding="async" src="data:image/jpeg;base64,/9j/4AAQSkZJRgABAQAAAQABAAD/2wCEAAkGBxMTEhUTERIVFRUVGBUVFRcXFRcVFRUVFRUWFxUWFRUYHSggGBolGxUVITEhJSkrLi4uFx8zODMtNygtLisBCgoKDg0OGhAQGysfICUtLS0tLS0tLS0tLS0tLS0tLS0tLS0tLS0tLS0tLS0tLS0tLS0tLS0tKy0tLS0tNzIuK//AABEIAOEA4QMBIgACEQEDEQH/xAAcAAABBQEBAQAAAAAAAAAAAAADAAIEBQYHAQj/xABCEAABAwEFBQQHBgQFBQEAAAABAAIDEQQFEiExBkFRcZETImGBBzJCUqGxwRQWI2LR8DOCkuEVU3Ki8VRjssLSF//EABoBAAIDAQEAAAAAAAAAAAAAAAIDAAEEBQb/xAAoEQACAgEEAgEEAgMAAAAAAAAAAQIRAwQSITEiURMUMkFhBRUjM5H/2gAMAwEAAhEDEQA/AKgIsGqGAiwarEOZIkCHGEaQJkYVlHhCVEQhKihQFpIRWSVTaIkTc0aIMnavYGo72J0cStFWFaxHDcl41qK0hWigWFDfCDqKqXgXscB1Uohnby2ejkGgWUt+yTx6i6VM0UQoo8+KJOi2cvuu8rVYHl0YHjiaSPmEa/dubXamFkpjA/K0g9SSt1eV2MeTULMXnsiDUsVVFu2i1KSVWYVeg8FY2u5pGbqqvc2mqYAXezVsd2zWk5LfyeCyPo6uP7TPnJgw+AJPVbvbW5zY4DKyYuIzo4AV5UW/S63FiW2T5EZtLPJ5RKwhesCxH3ql3qZDtEXDXNbv7DEZfpJmvZRJwB3LKtvCUn10QWyX/MQv+RxfstaOZpiMkxzOCzhtMn+ak2Z9c5Sq/ssf7L+jkaPs0lR/av8AuFeKf2WP9k+jl7LcBFgbms1HfZGqs7tvhrnAFefeKSOnaLi0ZIcUijWu9o60rmEJt5MomR0uRrhAucUWrc07Cqtl7NG5SbLeHaOwtGaP6LL6B+WIcBGiGabJG9p7wRom5pc8bhwy1JPoc5qLG1euanxtQkCNakxmaK1qsrBZcLTK4Z+wPr10VpWUVt5yiEAUxSO0aNyBBdcr+9K+n5eHNW9lsPeMj83nefZ8ApTo0uWT0bMeFJclG67qaGvxVfNjjOVf34LSSAqut0dQh3sa8aZTm8QTR7SDxGnRTMALajMKrtkQOvHodymXNaK1jdSo+KZGW4y5cW0b9ha4GoBWfvPZhjyaCi2rIqVUZ0eaOzOc2bs9NE6sUj2Hi1xaeoT7TdFplylnlkHB73OHQlb20RZoPZJblyNS4MCNlHcSpNm2Lle4Nja57twC2wjVrclvNnkxhuLKhCm9kpGHvHYe1xtBkhexvGoIHPCTRVr9m3j2j1XYb52vEsZjbEQXChJIIWNmIU3Mt0zH/dx3vHql93D7x6laqR+SDjVqTK4M392/zHqV6tHjSV7mSkYm1MoclLuRvf8AIoFrkBOSl3D6/kVtb8Qa5Ky3vd2zqV1RoHye6V7NbhHK+ra5qVZ9oABTAOi2YsjSSM84psJCx50aVOsbJmOxNYaqPZ9psJqGfAKc3bA+58lpWRv8CtpYQTzukb2ooD0V+yOh1Cxl47SulaBhpTgo9nv149o+a5WuT3rg1YVcToD2J8bFk7LtMd6uLHtBGdcljTDcWaCCzEkDiQFbztq4AaMGEeSg3TbWSVwGtBXlXL6qfEKKsjqIeGPkFis+S8dZiFKa7IUTJCaJSijVuZEfZ8lWWuA7xkrZzyoVpJzrVSkGmzKW6HMhV9lmLJWu8cJ8aq4t28+BVDMwkH96KQ4ZMvMTZgVFRwUUjNSLudiiaeITcOaczmvsr59UKikWhmaGGJTXIxdDGtzUns0yJmakuClEZEZFmmz2cV0UqJhroiPiPA9FdMioqJYBwQewHBW88Bp6p6FRxZX+47oVaTL4IHYDgkp32Z3uu6Feq6ZOCRb/AENa9jafJ7a/EKkl9HVsslZDgkaAc2HPoQu8KJen8N3JMcml2AuXR8rW665XSOIjdSvAqO27JPdK+g7C1gaR2bTXiNE19xQv1YOiFfyDXFDPpkzgH2J41BSER4Luc2w8LtKhVNp9HHuvrzCdH+SfoF6aPs5M0Lyi6DbPR9MNGg8lRWzZWZmsb+lfkqnq1kdsuOJx6M81GjkPFSJbte3UHzFEIQEbkO5MOjrGyd2MaA4NwvDRHIAcnZNdiP5gQQVfhqrbmtdOyNP4zTKfyh7MXnnRW0JBrxWdu1Q5xqVoJHKwZFw6p73N3EFZa/IJgx5js3aAbzKQ9x/KwClPPyWbunt2uB7ORpNO7ic8AE0zFKhX0iJWzoraV5qLawFX35aXWaJjz3qZmlab6/NYi07VzOzBa1uujnUHjhBop2EvZeXy7UDTeqZzu47kVGF7SO9prxxaajpqpsUeIUprT5qJUySdo2+yU8bLOBLTFw1oFb/bLPwHRZW7oQGeOhP+gkD69VLa1NU2kYJLkvDeNmGoHReC9LNuA6LMSjNFghxGg1QvKy1BGj/xSD3fgmOvKH3fgoclyStbjcwgU6cwoDmZqfKynBF268Idzfgk29Yh7PwVOAhuGanyMm1F86+4R7PwTfvJD7nwWflbkg9mr+Rk2o0f3hh9z4JLOdmkr+Rk2o6yoF8OpE7kpyrb9d+C7kUM34hR7MTZ78hGReKjxCnw37D746rlr7tLpXk7yVLs9lwgii5U8kE+Gbkzq9lvWN2QcCrFko4rikZlYasyVi2/LU3RynzV0U4o7AHBIsadQFyz7wWrKjueSZJtDaxo8dES1MfyC4ejqElzQyetG0+QVdatgrK/2AD4ZLDM2ztrNMJ5g/qrGP0gWt1B2cbfGjj9U6OpxVyKcZ/gvpbrEIDW5iJuAccFAPoCnWPOvNZm27UzknJpxChIqKbvkr+yyU35GhRwywyPxHq65JtpZUUqf34qHZbpY0l514D68VFvTaFkZDKFzzo1ubj5ItntzwGm0Asxeq0AkAfmcMg5PJtaRV7aGrGsOhIUGKzsMdOzjcDSoLQc+KftfekXvgZ0Fd3NVtx3oC7C48joHDwU5QajaCm7GDvmJoIyFMqBRHyluItpVoOE+O5WF82oAZHVURdVoB9pwAHHU/QKr/JGkkai77U0QsbvDRU+OpRxbGrM9m8AnnTrkjWbvA1XNefIumIcItl0LQxx1U27La2ORrjoCCVk443AHjmnxOcGd7VA9Rk9hRxo69ar9gEZdjDqjIbzXwWJM7SdVkXWl1dckjK4aFa3qJOmwfp0ujYBMcFk4bzkacypbb/pqEz50uGLeCRfSBDDUdu0Fi+z1c9odTT2qrNSbVReyap8Hu6QqUdpoMK8WY+9rF4mbX6AO8VUG9Wgto7QkA8lMVVtE78IoZcoZFckW0bP2Qj+GwHwUVuzVn90LE2q1TA5PcPNRrXflpY2okKwT0t8qh6nR0duzVm9wIU2zFn3MC5XZ9vrS00c6vkukXZflY2uk3gLBqsUoQtr/gyFyfDJsezFn9wI42Vs3+WOpTIr9i98dUcX3F746rJp8kUvJNlSjkAybK2b3PiVBGy8OI5ZcK6K0dfkPvjqqobXWPGQbTCD4yNH1Ry834JkW5fcNn2ds7Gue+jWtBc4k0AAzJJVXdVuZMwPjBDHYsGLXC1zmgnhUNrTdVY3b/bT7Wews5Igae8dDM4eHuDcN+vBX2xTsVjjLTnG6QOHgXl9P6XArsaPQzxYvkn2/wAegI5t09pbWawBk7nMjDic3OJzpwGXNWFqvCIgtkOE00eCPivbBKCT5U5ItrYS0jC1wPEVHRa4vgY+ZcmEve4YMWIODidRjDqfFQWMaCGimWlM9OC0V63bFTOCPPMnCAeeSoooYo3Y2tDafsq20MV9kK8sQdQndVbvYW4GyWftZm+ue5/oGVfM16LnF43vGJGySgmMyMa4A0PZ4gHUO7u1XW2X9G0BrRQAAADQAZABYtXlcEltbsF3J0iZJs3B7vxKjfdiEaCi8+8bE8X2w6lcbJKTfEWiKEgbtnYlAtezTHODakBWzr1jpWuSq5toIxIDXJAvkb6Yai0Vlq2JOrHnzVbaNlrQ3Sh+C15v9hTf8dYtX1E64iybZHPbVc9ob60Z8s1VzwvaM2uHkupPvmM6gKLLaoJKtwitFIajM5eUQtvBx28z3VDsr2gZldX2d2Ts87pO1AIDiAPBT7R6L7C6uHE3kcviu/izxiqMOTG2zkHbMSXTv/y6zf5rvgknfUx9i/iZ1mqp9pnUiKtWql2sdSEpUui49nLrXeeqr7VeFWkKI+XvO5lBtDhRLTHNIo5ZPxBzXY7DDjsjTT2fouMSMq+vBWtuvqd7Ax0hEYywNNG04uA9bzqmvSSzpVwhcc6xs20Nss0Id2szA47gcTv6W1KqrftlCDSCMvI9p/db/TqfgsW9MOafD+Mxx75AlrJvrgsL5viaYHG+jfdYMLf1PmSqKzPrruKkSEqvGTitOyMHUVQhylLtly1anYy+/s8uFx/Dlo135XD1HfGh5jgslYpcQUguprocuXinTgpwoCEnGVnVLykfC8TwkuZ7cetR7zeBUyPa6BzKtkFd40cPAjcsHc20L2twSHFTQ+H6qBa5o3y4qUrl58Vx3FxdM6qakrNzem0EYFcTa03HNYO875Mho3Tih31ZWNLCw5FoqPzDVV+JWkSUqIN8y1DW+JPw/urGy7YWuIANkDgAAA9gdkPHJ3xVLaSXvPAZBDk1T4401yjJKbUrRv7r9ITSA20QUz9eM1H9Dsx1K1UG0NklIwTx1IyDjgPKjqGq4q1GaUEtDjl1wFHVTXfJ3OdlYzwOipG2c4gPFc0sV4SxfwpXs8GuIH9Oiuru2vnjNXhso/MMJ/qbp0KzS0OSN7XY5aqL74OnxRio00Tgwd7TwVbs7tPZbTlXspMu48gVrl3H6O+B8FpPsrVikpxdSRoUotcFW6L1cgg9lR5IGVFc/ZmoVpgAaUKlZbM5YLQcbsJIzOiym2d8TseAyaRoO4OIWostA51OJWD25krKF08STjyjn5G9xW/49av+ok/qKSqqpJ2xegdzPsKqoNsT+CVcxvJ1VDtofwSlPoOPZxF7u87mUx7l44d48ypMNnqloZJlDM6jkWN9Qm2qPC8g5mpOufhlvXjAN2vTqF2sCqKo583bBkUNNx0/RDJoVKmZXTX6qNMMq/uqOSopMfSoUCVpDgVJgkTrTFiCXJWrRadMVmfnVTCKinFVdnfnnrvVhC9HjdoqSIE872uBr6n+5hpXLiFPjtTXkEGme/KvAoVuiqKjWhHUEH5o0Nljc1tK0oKZ/vNJng3MbDLtCMaXF1a6VH781GtBDRVxAHH6AbytHYS0splVuVd/n5KhvWwjNx3HLPcc1ijHz2s1zfhuRRfaiXAMAA4HMmvEp5NSeZQ4o8zQfuiKxq0xRkZ5hRYmr1rCjMbQJyVAMTWp+Fexp7giq0VYEBdV2Ytcs1ljeXZ0Lc9TgcW1PQLlVcj06D+63PouvhrXvs8ru64F8dffb6zRzbU/yrBrMdws06edSNq1r6DvKbangR030RRaIKVxKDeNsiLCGGpouNtdnQ3JozthjIc4k61WA20d+Mtvds5JdXxWB2uzlJXRxXXJiyLyKXEkm9hJ7juhSTrF0z7Cqs3tu78E/vctA0lZrbl34P74JT6Grs4+yPvHmVYxNyUVuqktdkgJJ8mat7QZXV4/CiAWc/DiPP8AVEt1HSGvkm9kBmCeq7WDmCMU+wfaka5jj/8AQ3c14XZ0PtfP/j5J7m+NfmoVoaR8x4FHJ0CjyVpa5S431CG6j2A70Czvpkg6ZYrSzCcXXkjwSJ8gqFEi7pofL9FTW1l9os9QgWN9CWHcajkdfjTqnwvQLVkQ4btfEb0cvZSRY2O0gPIrmd3iPqvb0kHZngATzc7ut+aiAtqHBpJ1ruz3od8zVwN4kuP8ooPmVknHz3GmMv8AHtK6z+0fFSI2Jtmi7leOaMxqfGIhs9DPn/dMtDtyMMvIfE/8KI04nK5eikTIGZL2VEaFDtE+qKXjEFcsE+Sg8z+n0Um5HYZonudhGMGvAV3/AC81Bs0eM1Og+KfLJiNBu6BIkrQ1Pk6pbYnECg+KFE4tBBCv7htjJoIXPZgc9jTTdpTLwNK+aPfVkjEZIpouFkm1La0dTHBbbRlLHaRQkeKzVqu0vnD3ULaq1vJwZE4tNDms7ctpkklYCaiuadj6dC5VuVo3PYs90dElK7IfsJJO39mm16OsrLbdn8L98FqFktv3UiWxmCPZyzeq++bwwMoFcOsZ7Ey1yWNvl9RVBB2y5RoVn7zQa5515qXG13FQrDlGMq1r81KjjrmKjwK7WBKkYZ9ntpNKZVKiyPyUt4KjvZXgmTQCI93y0cWnKuf6p1pZQ1QLS0NcCDpqpjnB7QQlR5VBPh2OhfUIdpjr9EyE0KklH2iAbPJ/fmjyZhRXChr1R2uQp/gsZYn5Fvu6cky25vA91n/ln/7JkzsLg7yPIo7WVkcfGnRzR9EFXwXYV7KABNY1EkTXDKg1OQ5nenUCAkf3a8c/0+FEOwjOqmmBtADnRAlNMgAOWSFxp2RMVvno2gIqfgqx8laAZp1rfmmwM7wHDVKk3KQaVIluybhBpxP6Dehg5Ua004nepLWDcKnihyB3EBFNFJnRtkrc+WGBm6OrSeTjhHkCFqb/ABSE550VD6KY432Z7QO+yQ4j72MVaegp5LRbQ2TDETXRed1CfzHYwyXxnOnR0a4yaKusttbE10jW5blNvyU9m5Yya3kx4Ny0YouV2KyZNvBc/fGX9leLM1SWj4omf5pH2LVYz0i/wqVWwjFAsX6SmF0NBqdEL6JHsw8UhFlcyoORWDtMHit5slcpwFszjR1d6tJtk7HH3nP/ANwWZZoRk0anBySOY2KuEAePzUtocrPaiOJkw7D1cA61dX4UUBj6hd3SNTgmcrOtsqPc1FtMeWRp8keWSiiOY45nILTOhSINoYiXa/ItUjAokwDHAilDrRZq2ysZ2qJTmZorXITX1T6ptAnkgTGndw+Sc4oUjqaJcu7CQrQKhSLCa58ST9VFrw0OYRbsJxOG4Z9f+FUfuRb6JbkN7++wc3HyyHzRCM1GjzkceHdHIfspzARLnO9Vs8qsbT6qqRG57sEbXPdwaC49Al5pUFBWPsV2zTYnRRl4Zm6lOeQ35cF5YGVqarpexl2GyxF02XtEePArBNDS5xbkC55HIuJHzSMEt8huWO2KGP4IRgHipcjclFetE0JizdeiK9MM7rJgqJcUheNW4Gbxvbu5ldSt9ka5haVxb0b2/sbfFpSTFESd2MVbT+drF2aaXXNcDWwrJZ09O7gch2shDA8DSpXPwwFdC221esVd1mxEgBM0/wBpMyuSInYhJXv+GnwST9wvYj6fBWG9JsxbFUarYxVAzNVg/Sm/8KnP5IWCuzkn3ntAyDqKNNtBaHZOkJ5qucmkqbI+iOcvZYWS0ueHYjUinQ1/RTrMqe739+nEHqMwrey6roafijNlDloromTyNa0k0RXO1UCSPtHAn1R0r9Vulx0Z0QLTase4gcQo5aeY6K0vF2ADCMzoh2aHunEak0Hnv8t3kskoNyocnwRrM9TA5DZDUnwKeI68UcbXALPSUKbREMZBovHR4tEMrZaI0DtRwzHI6/H5qXYTRzq5VA+qayKnPiiuYFIpojaCOloCeAJHPchWFhy46lLs17HkahHbsrgmWiAuFKgcTrQb8t/Jb3Z2eyRxdnZWuBGby8ASSHe51MvIaLEE100RrPaCxwcDmDXy3hLz4vkX7Dw5NjLvameR0MnZGjqd4cRvI8aLFWGSrQt7bsL2te3Qio8KrC26Ps3ktza6rqaUPtU+B81k0c9rpmnVQtJoOSgyMrovGS1FRmPj5hOD10XTMKAxyljmuGRaQ4cwaj5LfWjaeQNqMw4V6hYSZu9W8VsxRMbTMCnTT4UXL1uPlM6Win2ht7Wp0rSSNUOHC2PCG0dqSizudh0VfHJVZsa4HZ/weYj49V6vUkyjMfSETcO+q5/6U5O55Fbp0i5v6TpcvIoFLkaonHy5eF6HI5CWhIzNh2SUII1Gau4ZdHDQ5rPBWN3TeyR4j9E3HLawGrLcyZGuaZCC44joNBuXkYrUeCMchTgujB2rMz4IV5kBzSKudSjRurxT7K3vAbminM7z1TLR3SXn1j3Yx4aVR7LHgbU6qkvKwr4GyjPCN5qUYRoVnZUkpWif2Wq+OwRSPrkF5pkE1nhqjAACpUXJYxraaoeKpyTJJS7IaIkTVXZApCYQnuTS5W6IFhlypvCeZd6hNlaCSSECa3A5NFUhyoNRNZdduHZAHcXDy1+qob8NaYTUg5U4FMs1rcxlMPE67z9EFrDrqTmf7LNDBJzcnwaJ5lsSPIq7xTxqBXyRXhMczFzHFeRupyW2jKODlYXPIKlp3ZjlvVW+bdRFsElJB06rNqY7oNGjTT25EzRPoRRVt4WB0Lm4vaFQpDXod924vwA+zkudi6aN+qd0yIvULGkjMp9CPeub+kp+vIroD3rm/pHdryKzQfka5LxOUuCbhTiUgtxgHQetkrSwxk50BVZFqtNd0FGtQsKJHcC1yKXVzQrQcTyfH6pjX7l0YPaqZmkk2eMZV5cfJEkdXkEF0lEB0pKLfRVEme1UGFqZBEShMaBqiGfgq3flkoklwao0kpcfBCLqp7VHOyUEZkvXTgKPJJuGqiPdrnmOeaGWWui1GyVNa1EfaCd68MWLQU01NfNSbNZeIQLdMJ0iNHZyTVxoptngw6p3Z5pYiNEyMVEFtsPO8ilEJjq6dOHgmOkrqmPbvGqtzKokF54oRNDXimCXcV7VVuJQ6Zu9NjfQg8CEi8U+SJd7MT2jxr0z+gSsjSTY3Gm2kXZcqq8snAq57IqFeVlqK8FzYPk6eaPiV+NJAwlJN2mGz6GeudekTfyKSSx4/uRul9pywr0JJLeYB0Oq1lh9lJJCy4lfv80ybXokkuhL7UZV2R50ONJJCGOKaV4khKPWog0XqSJEZFm3KNLqkklSDXRIh0VhFokktOMXMTU1y8SVz6KQHenJJJKCYGVEboF4kr/JBrlY3B/E/lP0SSScv2sfpv8AYjQFBtXqpJLnw7Opm+1lAkkkthzD/9k=" alt="" style="width:122px;height:auto"/></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8398a6ec1b37db1aac4bde8984fb46c6">*Periodista especializado en Cultura, creador de El Refugio y Otra Trama. Actualmente al frente de El Refugio en la radio de Las Madres de Plaza de Mayo, AM 530 Somos Radio.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fhistoria-clandestina-de-amor-y-chismes-por-osvaldo-quiroga%2F&amp;linkname=Teatro%3A%20Historia%20clandestina%20de%20amor%20y%20chismes%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Quiroga" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fhistoria-clandestina-de-amor-y-chismes-por-osvaldo-quiroga%2F&amp;linkname=Teatro%3A%20Historia%20clandestina%20de%20amor%20y%20chismes%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Quiroga" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fhistoria-clandestina-de-amor-y-chismes-por-osvaldo-quiroga%2F&amp;linkname=Teatro%3A%20Historia%20clandestina%20de%20amor%20y%20chismes%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Quiroga" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fhistoria-clandestina-de-amor-y-chismes-por-osvaldo-quiroga%2F&amp;linkname=Teatro%3A%20Historia%20clandestina%20de%20amor%20y%20chismes%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Quiroga" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fhistoria-clandestina-de-amor-y-chismes-por-osvaldo-quiroga%2F&amp;linkname=Teatro%3A%20Historia%20clandestina%20de%20amor%20y%20chismes%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Quiroga" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fhistoria-clandestina-de-amor-y-chismes-por-osvaldo-quiroga%2F&amp;linkname=Teatro%3A%20Historia%20clandestina%20de%20amor%20y%20chismes%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Quiroga" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fhistoria-clandestina-de-amor-y-chismes-por-osvaldo-quiroga%2F&#038;title=Teatro%3A%20Historia%20clandestina%20de%20amor%20y%20chismes%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Quiroga" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/historia-clandestina-de-amor-y-chismes-por-osvaldo-quiroga/" data-a2a-title="Teatro: Historia clandestina de amor y chismes – Por Osvaldo Quiroga"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/historia-clandestina-de-amor-y-chismes-por-osvaldo-quiroga/">Teatro: Historia clandestina de amor y chismes &#8211; Por Osvaldo Quiroga</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/historia-clandestina-de-amor-y-chismes-por-osvaldo-quiroga/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Entrevista a Eduardo Rinesi: El experimento Milei y el estado de naturaleza para siempre &#8211; Por Conrado Yasenza</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/entrevista-a-eduardo-rinesi-por-conrado-yasenza/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/entrevista-a-eduardo-rinesi-por-conrado-yasenza/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 24 May 2026 16:56:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Conrado Yasenza]]></category>
		<category><![CDATA[Principal]]></category>
		<category><![CDATA[daño]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia]]></category>
		<category><![CDATA[Estado]]></category>
		<category><![CDATA[IA]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[Neoliberalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Roma]]></category>
		<category><![CDATA[Shakespeare]]></category>
		<category><![CDATA[Tecnomillorarios]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19866</guid>

					<description><![CDATA[<p>La Tecl@ Eñe conversó con el politólogo y doctor en Filosofía Eduardo Rinesi, quien recientemente publicó el libro "Amor a Roma", desde el cual se propone pensar nuestro país y la propia tragedia de nuestro país. Rinesi sostiene que bajo la idea de que votamos a Milei porque nos hemos vuelto individualistas y crueles, subyace un desprecio muy grande por la importancia de la política, y que para Milei y su gobierno la democracia es mucho menos importante que el estricto cumplimiento de las leyes de la economía neoliberal: "Eso pone a la misma democracia en una zona de muchísimo riesgo". Con relación a cómo los tecnomillonarios ponen en jaque las nociones de Estado y democracia, Rinesi afirma que "a los millonarios no les gusta la democracia... está bien recordarlo. Pero no para confortarnos en nuestra impotencia, sino para saber las dificultades que tenemos y obligarnos a hacer mejor las cosas.".</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/entrevista-a-eduardo-rinesi-por-conrado-yasenza/">Entrevista a Eduardo Rinesi: El experimento Milei y el estado de naturaleza para siempre &#8211; Por Conrado Yasenza</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-28a8204c3e16d370efbd07684df1a93e"><strong><em>La Tecl@ Eñe conversó con el politólogo y doctor en Filosofía Eduardo Rinesi, quien recientemente publicó el libro «Amor a Roma», desde el cual se propone pensar nuestro país y la propia tragedia de nuestro país. Rinesi sostiene que bajo la idea de que votamos a Milei porque nos hemos vuelto individualistas y crueles, subyace un desprecio muy grande por la importancia de la política, y que para Milei y su gobierno la democracia es mucho menos importante que el estricto cumplimiento de las leyes de la economía neoliberal: «Eso pone a la misma democracia en una zona de muchísimo riesgo». Con relación a cómo los tecnomillonarios ponen en jaque las nociones de Estado y democracia, Rinesi afirma que «a los millonarios no les gusta la democracia&#8230; Está bien recordarlo. Pero no para confortarnos en nuestra impotencia, sino para saber las dificultades que tenemos y obligarnos a hacer mejor las cosas.».</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2a9e072473f45c1bceed49f6270ede5b"><strong>Por Conrado Yasenza</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:72px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-87726bc35fc067c6507ecfa0f33f2e8b"><strong><em>&#8211; Conrado Yasenza: Para comenzar, y a propósito de su libro “</em></strong><strong>Amor a Roma”<em>, ¿qué es lo que lo llevó a utilizar a Roma y a Shakespeare como marco o dispositivo de análisis de la relación entre política, sociedad y Estado?</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e66ead040368a1bedb9f32d8398d8572"><strong><em>&#8211; Eduardo Rinesi:</em></strong> Hace tiempo que vengo dando vueltas sobre la idea, la sospecha, de que la tragedia (la griega, desde ya, pero sobre todo la renacentista, la shakespeareana, que en rigor es menos exactamente una “tragedia” que lo que se ha llamado, con más precisión, un “drama”) es una herramienta valiosa, potente y útil para pensar los problemas de la política. Porque lidian con el conflicto, que es uno de los principios constitutivos de la política, porque nos enfrentan al conjunto de fuerzas superiores a las nuestras entre las cuales se despliegan, frágiles y precarias, nuestras vidas, porque nos revelan que los sentidos subjetivos que ponemos en nuestras acciones suelen no coincidir con el sentido que esas acciones tienen para los demás o despliegan en el tiempo, porque nos sitúan ante el núcleo de misterio que habita siempre nuestro mundo y nuestro yo, y sin el cual tampoco habría política, sino pura gestión de lo dado. Me metí en Shakespeare para pensar esas cosas, y pasando de una pieza a otra fui descubriendo que el tipo era lo que por supuesto era: un pensador político del renacimiento europeo. Que en un sentido estricto podríamos hacer coincidir con el plazo de tiempo que va de Maquiavelo a Hobbes (digo: para tomar esos dos puntos en los que se levantan las grandes obras “fundadoras” del pensamiento occidental de los siglos siguientes) y en uno además bastante más grandilocuente podríamos pensar en el arco más largo que se tiende entre Dante y Montesquieu. Y que compartió con todos estos personajes que acabo de nombrar, y como tantísimos otros que me guardo porque sospecho que no es este el tema de esta conversación, dos obsesiones fundamentales: el problema de la formación de sus propias identidades nacionales, lenguas nacionales y estados nacionales y la historia en la que todos ellos iban a recoger inspiración y a tomar modelo: la de la antigua Roma republicana. Shakespeare se ocupó del primero de estos dos asuntos en las ocho piezas que componen lo que se llama su “ciclo inglés”, que va de Ricardo II a Ricardo III pasando por los tres Enriques, y del segundo en las cuatro obras (un poema lírico y tres tragedias) que componen su “ciclo romano”. Yo me había ocupado de ese ciclo romano en un laburito anterior, que me gustó mucho hacer, a propósito de la cuestión de la república y para pelearme un poco con ciertos abordajes del asunto en el pensamiento académico argentino, y como me habían quedado algunas cosas -como se dice- “en el tintero”, y algunos ajustes, retoques, ampliaciones que me dieron ganas de hacer, reuní un puñado de trabajos adicionales en este librito, «Amor a Roma», por el que me preguntás. Que de paso me permitió venir, de la mano de estas discusiones y con algunas de estas herramientas, a este lugar y este tiempo específico que es el nuestro, que es para lo que me gusta hacer estas travesuras, estas excursiones por la literatura y la teoría: no por afán erudito ni para quedarme a vivir en la Roma del año del moño ni en la Inglaterra isabelina, sino para poder pensar nuestro país y nuestra propia tragedia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-455fd5823cffbb87fbfb2552024ed5ed"><strong><em>&#8211; CY:</em></strong><em> Vamos entonces a la política local y a este tiempo específico: el tiempo de Milei. ¿Qué análisis hace del voto a Milei, qué transformaciones se produjeron en la sociedad para que Milei sea presidente? ¿Hay que asociar ese voto con la pandemia, con la existencia de una identidad “uber” o “rapi” que la pandemia habría profundizado, con la existencia, como signo y síntoma de este tiempo, de una suerte de nihilismo cruel que volvería a una parte sustancial de la sociedad indiferente al sufrimiento humano? ¿Es eso lo que se expresa en ese voto a Milei?</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5cf5a46412f0ba32cf46962ce5202790"><strong><em>&#8211; ER:</em></strong> La pregunta es interesante e importante, y me gustaría no esquivarla, aunque también me gustaría no ceder demasiado rápido a la tentación (dejame llamarla “sociologizante”) de tratar de explicar el voto a Milei como la “expresión” de alguna otra cosa más «profunda”, que habría ocurrido o que ocurriría en el subsuelo estructural de la “sociedad” y que se manifestaría o se reflejaría en el plano de las opciones o definiciones políticas de los miembros de esa sociedad. Por supuesto que eso es así. Quiero decir: que en una sociedad con pleno empleo, con salarios altos, con organización sindical de la clase obrera, con identidades políticas asociadas con esa organización, con un Estado activo al servicio del sostenimiento del bienestar de las mayorías, no habría mayor chance de que se hiciera audible el tipo de discurso neo-individualista y antisocial de esta muchachada que nos gobierna. Tampoco habría resultado tan pregnante el grito, ponele que libertario, de «¡Viva la libertad!” si esa forma tan básica y elemental de la libertad que es la libertad de salir de casa y de movernos no se hubiera visto tan severamente limitada por la penosa circunstancia de la pandemia y de las razonables medidas de prevención de los contagios que entonces hubo que adoptar. Pero hay algo que me parece un poco apresurado del modo en que de todo esto se deriva a veces la suposición de que estas circunstancias (el desempleo, los empleos informales, la encerrona y las ganas de que la encerrona terminara) habrían producido una transformación de la estructura misma de la subjetividad de «los argentinos” que se “expresaría”, se “traduciría”, se “manifestaría” en el voto mayoritario a Milei. En su forma más elemental, la teoría diría más o menos así: somos (nos hemos vuelto) individualistas, posesivos, nihilistas, crueles; ergo, votamos a Milei, que tiene un discurso que dice todo eso que nosotros, que somos eso, pensamos. Somos (no por naturaleza, sino porque la historia, las transformaciones productivas y de todo tipo, la pandemia, nos han vuelto) mileístas; ergo, votamos a Milei, que nos representa, que nos expresa. No sé, che. Porque me parece que lo <strong>que </strong>subyace aquí es una comprensión muy simple, muy pobre, de la subjetividad, y un desprecio muy grande por el lugar y la importancia de la política.<strong> </strong>Claro que hay en todos nosotros, como lo revelan las encuestas, los “focus” y qué sé yo cuántas otras formas de tratar de arrancarle a los sujetos sus secretos (empezamos hablando de Shakespeare y me viene a la memoria Hamlet: «Queréis arrancarme el corazón de mi secreto”, les dice a sus amigos Rosencrantz y Guildenstern, que lo llenan de preguntas), pulsiones egoístas, individualistas y despreciativas de los otros. Pero esas pulsiones no agotan todo lo que hay en nosotros, todo lo que somos. Todo lo que constituye nuestra subjetividad, ese nudo complejo de impulsos que van en las direcciones más diversas, y entre las cuales que tiremos de uno o que tiremos de otro (de eso se trata la política) hace toda la diferencia que tenemos que pensar. Yo no sé qué decían que había en el fondo de nuestra subjetividad, sin duda también entonces muy castigada, muy abollada, las encuestas y los <em>focus </em>que se hacían a fin de los &#8217;90. Tampoco sé si se hacían tantas encuestas y tantos <em>focus </em>como ahora, o si se creía tanto como ahora en su poder de descripción, explicación y predicción. Sí recuerdo que teníamos una cantidad de compatriotas desocupados, precarizados, empobrecidos y miserabilizados como nunca antes en la historia de muchas décadas (si es que acaso no en toda la historia), sí imagino que muchos de ellos debían albergar en el fondo de sus almas una bronca bárbara, que posiblemente se expresara en ideas y actitudes muy poco solidarias. Sí recuerdo el tipo de comportamientos que dominaban en un ámbito que conozco bien: la universidad, tomada entonces (como tantos otros ámbitos, seguramente) por un individualismo, un egoísmo, un carrierismo que no te cuento… Sí recuerdo carteles y discursos responsabilizando por la desocupación a los inmigrantes en general y a los bolivianos en particular. Sí recuerdo las AFJP, y a los compañeros más o menos del palo diciendo “sí, bueno, ya sé, pero yo tengo que pensar en mí…” Y sin embargo, esa sociedad (que sin duda albergaba esos y otros muchos sentimientos tan poco edificantes) tiene que haber albergado también, en algunos otros pliegues tal vez menos visibles o sonoros, <em>otros </em>sentimientos, que las circunstancias, la acción política y la audacia de algunos dirigentes (llamo audacia al no seguidismo de lo que, apareciendo en la superficie, en los carteles o en los <em>focus</em>, tiene siempre la apariencia de ser todo lo que hay) pudieron hacer salir a la luz de la acción y de las decisiones colectivas para orientar las cosas en un sentido diferente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dd3827a5c477c34fc69a4d7cd996e0df"><strong><em>&#8211; CY: Lo que usted está diciendo es que no habría que preguntarse tanto qué de la sociedad es lo que expresa el discurso de Milei sino qué del discurso de Milei logró interpelar a sectores de la sociedad, qué es lo que hizo Milei discursivamente como para, con sus intervenciones, construir un votante mileísta.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5720ff427ebf9e9d20bddfe97eb84b87"><strong><em>&#8211; ER:</em></strong> Lo que yo estoy tratando de decir es que esta sociedad no votó con las dos manos a Cristina Fernández porque «fuera” una sociedad kirchnerista que pensara que la patria es el otro y solo unos años después votó con las dos manos a Milei porque fuera (porque sea) una sociedad mileísta que cree que el otro es una mierda que se tiene que morir y hacia el que yo no tengo ninguna responsabilidad. Creo, supongo, no sé, que la sociedad que votó a Cristina y antes a Néstor y después a Alberto era una sociedad atravesada por muchas contradicciones, habitada por muchos impulsos contradictorios. Porque cada uno de nosotros es muy contradictorio y está habitado por muchos impulsos contradictorios. De nuevo Hamlet (y perdón, pero vos empezaste), en diálogo ahora con su amigo Horacio: “En mi corazón había una suerte de lucha”. <em>A kind of fighting</em>. Siempre es así. No somos de una sola pieza. Somos buenos <em>y </em>malos, solidarios <em>y </em>egoístas, optimistas <em>y </em>pesimistas, todo junto, todo mezclado. Los discursos políticos trabajan sobre esas mezclas contradictorias que somos, meten la mano en el fondo de ese nudo complejo de impulsos que somos (de ese nudo o nido de víboras que es la subjetividad, como le gustaba decir a León Rozitchner tomando el título de la novela de François Mauriac, que había traducido) y tiran de una piola o de otra. Y esa tarea que tienen esos discursos es fundamental. Los discursos de los políticos no “expresan” lo que ya piensan los sujetos a los que se dirigen; construyen (modero: co-construyen, junto a una cantidad de otras determinaciones, desde ya) a esos sujetos. O no lo hacen, o <em>eligen </em>no hacerlo, por mediocres, cagones, seguidistas, faltos de imaginación. En 2023 la derecha tuvo un candidato que metió la mano en ese nudo de hilos diferentes de nuestras subjetividades y tiró de uno. De uno horrible. Y que no se encontró enfrente (digámoslo: lo digo rápido y sigo, pero alguna vez tenemos que decirlo), que no se encontró enfrente con nadie que se le opusiera tirando con decisión de otros hilos (de otros hilos: de otras memorias, de otros sueños, de otras posibilidades) que seguro que también estaban, que estaban y que están, y que había que animarse a pulsar, nomás. Pero no vamos a hacer leña de un árbol caído hace tres años. Ya sabemos que votamos con menos convicción que espanto a un candidato que no nos daba, como decía David Viñas, ni frío ni calor, surgido, una vez más, de una decisión tomada muy lejos de cualquier espacio de discusión participativa de la ciudadanía y de la militancia. De la que nos enteramos, otra vez (¡otra vez!), por los diarios o por las redes. Mejor mirar para adelante. Porque esas otras cosas, esos otros valores, sueños, memorias y expectativas que formaban parte de la compleja configuración subjetiva de los votantes de 2023, seguramente siguen allí, más en la superficie o más ocultas, y hay que ayudar a darles forma, a ponerlas en discusión en todos los ámbitos posibles y a convertirlas en un programa. Lo otro es decir que no: que los <em>focus </em>nos dicen que somos todos una mierda, que los sub-30 están perdidos para el resto del viaje, que el mundo es horrible, que Milei es el que la vio y que no nos hagamos ilusiones con los chicos, que cuando les preguntamos qué quieren ser cuando sean grandes no dicen médicos sanitaristas sino <em>brokers</em>. ¿Es mucho pedir, digo, un poco menos de constatacionismo, de verificacionismo, y un poco más de imaginación, como decía el viejo y querido Wright Mills? Imaginación sociológica y política. No sé: me parece que es por ahí.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://radio.unr.edu.ar/wp-content/uploads/2025/07/rINESI-DEF--1024x481.jpg" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Eduardo Rinesi. </em></figcaption></figure></div>


<div style="height:31px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4c3fcf116b88d78f7d58011178db6654"><strong><em>-CY: ¿Qué piensa de la idea de que la sociedad se ha transformado en un conjunto de átomos aislados en permanente tensión, en lucha, lo cual nos lleva o retrotrae&nbsp;a un estado de naturaleza salvaje?</em></strong><strong><em></em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a87b924c04a5d673b1fc801acec11233"><strong><em>&#8211; ER:</em></strong> Vuelvo un cachito para atrás, para no despreciar la idea sin más, para no desecharla como una pura falacia o como un cuento chino. Sin duda algo de los cambios operados en el mundo de la producción y en los modos de organización del trabajo está en la base de que esta idea pueda enunciarse y tenga algún sentido. No lo habría tenido cuando la gente podía pensarse a sí misma (estoy pensando ahora en algunos grandes textos de la sociología argentina de los años del cambio de siglo que se ocuparon de estas transformaciones) como “metalúrgicos” o como “telefónicos” o como “ypefianos”. Ya entonces, ya en los &#8217;90 (y ya antes también, en los &#8217;70: Juan Villarreal había visto algo de todo esto muy temprano), habían saltado por el aire algunos grandes colectivos de identificación vinculados con el mundo de la economía. Y también <em>otros </em>grandes colectivos de identificación vinculados con la organización burocrática del Estado. Hoy los muchachos consiguen laburos en las plataformas de las que hablabas antes, no en las grandes fábricas en las que habían laburado, quién sabe, sus abuelos… Y entonces, claro, la idea de la sociedad como la pura suma aritmética de una cantidad de átomos aislados a la que te referís cobra verosimilitud, se vuelve audible y puede convencer a más de cuatro. Esta muchachada que nos gobierna suele repetir, citando a una notoria dirigente conservadora británica a la que admiran hasta la indignidad, que «la sociedad no existe”. Que es otro modo de decirlo. La sociedad no existe. Lo que hay son individuos. Sin compromisos entre sí, y sin compromisos con los que vinieron antes y con los que vendrán después. Sin solidaridad, quiero decir, sin memoria y sin proyecto. Y en lucha unos con otros, que es lo que sugerís con la metáfora hobbesiana del «estado de naturaleza”. Yo quiero lo que es tuyo, vos querés lo que es mío: nos peleamos, nos matamos, no tenemos nada en común y nos destruimos mutuamente. Eso es, en efecto, lo que pensó Hobbes en el siglo XVII y lo llamó así como lo llamaste vos: estado de naturaleza, y algo de eso es lo que estos tipos quieren para nuestra vida. Pero con una diferencia fundamental, que Cecilia Abdo (que me parece que viene pensando todas estas cosas con extraordinaria agudeza) ha explicado muy bien en un libro reciente. Que es que cuando Hobbes describe ese «estado de naturaleza” y de guerra de todos contra todos, indica que uno de los componentes fundamentales de ese estado es el deseo tremendo de los sujetos de salir huyendo de ahí como de la peste. Como así no se puede vivir, como ahí no se puede estar, hay que salir disparando. Y para eso hay que firmar un contrato con los demás, darse un Estado y empezar a vivir una vida civilizada. En cambio estos tipos no: no quieren que salgamos. No quieren ningún contrato ni ningún Estado ni ninguna vida distinta de la vida horrible que tenemos en esta situación de guerra de todos contra todos. Declaran que esa situación es «natural”, pero a diferencia de Hobbes, que pensaba lo natural, la naturaleza, como aquello con lo que había que romper para poder vivir, dicen que como es natural tiene que estar bien, que las cosas deben ser como la naturaleza manda, y que cualquier distorsión respecto a esa naturaleza (cualquier contrato, cualquier solidaridad, cualquier idea de compromisos mutuos, cualquier Estado) es el producto de la confusión ideológica de los yrigoyenistas, los soviéticos y los kukas, que no saben que las leyes de la naturaleza están para ser respetadas y nos han desviado del camino. Hobbes inventó la idea de estado de naturaleza para invitarnos a vivir fuera de él, a darnos leyes, a respetar las instituciones, a obedecer al Estado. Estos tipos nos quieren ahí para siempre: en eso consiste lo monstruoso de lo que Cecilia llama, y está muy bien, el «experimento” que están haciendo con nosotros.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4635bfc6abde438648d98f97cd060c0c"><strong><em>&#8211; CY: ¿Por qué piensa que el gobierno de Milei ataca con ferocidad todo lo que hace al marco institucional de la vida en democracia?&nbsp;</em></strong><strong><em></em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9a9de7829f1b6209265bd0d5721f5d13"><strong><em>&#8211; ER:</em></strong> Bueno, justo por esto que venimos conversando. Estos tipos dicen que la sociedad no existe y querrían que la sociedad no existiera, pero tienen un problema: la sociedad existe. Existe porque existen las instituciones y las leyes y las memorias de los que ya pasaron y los múltiples modos en los que los que estamos vivos o somos grandes nos ocupamos de los que están llegando y de los que van a llegar. La sociedad existe porque existe, todavía, hecho pelota, pero existe, un sistema previsional, y porque existe un sistema de salud y un sistema educativo. Y porque existe un Estado y porque existen pautas de comportamiento de las personas que son más o menos previsibles y están reguladas por las leyes. La sociedad existe. Y entonces la frase que dice que no, que la sociedad no existe, no es una descripción: es un programa. Lo que estos tipos dicen es que la sociedad no <em>debería</em> existir, no tiene que existir. Que está mal que exista, que es un error, una lamentable confusión. Y que ellos van a hacer, para que las cosas sean como deben ser, que no exista más. Que la van a hacer pelota. Que no van a dejar piedra sobre piedra. Y están en eso. Destruyen todo, todo, para que la sociedad no exista nunca más. El sistema de salud. Un espanto: una destrucción completa. El sistema educativo: otro. Una locura. Todo hecho pelota. Y dicen, no tienen problema en decir: si en tu familia tenés a alguien con algún problema, el problema es de tu familia, no de los demás. Si te agarraste cáncer, jodete: andá a comprar lo que tengas que comprar en el mercado. Y si no lo podés pagar lo hubieras pensado antes. El retroceso en la comprensión de lo que significa la educación en general, y la educación superior (lo destaco porque es parte de los debates de estos días, de estos meses) en particular, es tremendo. Se preguntan barbaridades como por qué van a tener que pagar los argentinos de bien la formación como ingeniero de un tipo si lo que va a hacer esa formación es permitirle a ese tipo ganar más plata en el mercado cuando sea ingeniero. Él va a ganar más plata: que él se pague la inversión. La idea de que tener ingenieros es bueno para el país, y no solo para el tipo que se formó en esa profesión, no pueden ni pensarla. La idea de que la educación superior es un derecho colectivo del pueblo les parece ciencia ficción, porque están en desacuerdo con la idea de derecho (lo dicen, lo dice el presidente de la nación: “Estoy en desacuerdo con los derechos”; les importa tres carajos que algunos de ellos están establecidos en el cuerpo positivo de leyes de la nación, en las que no creen) y porque no entienden la palabra «pueblo”, que es otra abstracción, otra equivocación, otra confusión soviética. Y entonces, te decía, lo de la ley, las leyes: también hay sociedad porque hay leyes, y por eso, y para que no haya más sociedad, para que por fin sea cierto que la sociedad no existe, a las leyes también las tienen que violar. Las violan sin vergüenza, las violan con convicción. Las violan porque tienen que mostrar que las leyes de la nación son menos importantes que <em>otras </em>leyes, en las que sí creen, que son las que ellos creen que son las leyes científicas de la economía. Que ellos aprendieron en los cuatro libros austríacos que leyeron, que contienen una teoría que a mí me parece bastante floja, pero lo que a mí me parezca no tiene mucha importancia. En todo caso, floja o no, es una teoría, que deberían poder poner a discutir con otras que también hay por ahí dando vueltas y que no están nada mal, pero que estos tipos no discuten nunca, porque estudiaron esa, creen en esa, creen que los que son keynesianos no saben sumar o que los que son marxistas son zurdos de mierda, creen que la que ellos saben es la verdad, toda la verdad y la única verdad y se acabó. Y entonces dicen: no debe haber déficit fiscal. Y si una ley de la nación dice que hay que garpar alguna cosa y resulta que eso produce déficit fiscal, lo siento, che, no va a poder ser, porque hay una ley más importante que las leyes de la nación, que es la ley que dice que no debe haber déficit fiscal. Es un delirio. Es gravísimo. Eso pone a la misma democracia, volviendo y tratando de terminar de responder a tu pregunta, en una zona de muchísimo riesgo. La democracia, para esta gente, es mucho menos importante que el estricto cumplimiento de las leyes de la economía neoliberal.&nbsp; &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-16e4132cdc8844629ac56b6bcee668d8"><strong><em>&#8211; CY: A eso se suma que la democracia parece además jaqueada por lo que se denomina los tecnomillorarios, dueños tanto de plataformas y redes como de las estructuras técnicas de la Inteligencia&nbsp;Artificial…</em></strong><strong><em></em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8e4ba0018226ed77ddf1523921c0cfb0"><strong><em>&#8211; ER:</em></strong> …y de las semillas transgénicas que nos permiten extender las fronteras de los cultivos de los forrajes para los chanchos chinos y de los agrotóxicos que les tiranos a esos cultivos de forrajes y nos enferman y nos matan y de las vacunas que nos venden para que los desequilibrios ambientales que produce esa extensión de los cultivos y los agrotóxicos y todo lo demás no nos maten tanto. Los tipos ganan siempre: lo aprendimos durante los meses más bravos de la pandemia, en los que nos la pasamos leyendo sobre estas cosas, que tal vez no habíamos pensado antes lo suficiente. Yo la leí, por ejemplo, a la india Vandana Shiva: <em>Unidad contra el 1%</em>. Interesantísimo. El proceso de concentración de la riqueza es cada vez más brutal, y la democracia, claro, tiene en él a un enemigo muy poderoso. Y me fui más atrás y leí también un libro que había escrito Karl Jaspers después de Hiroshima: «La bomba atómica y el futuro de la humanidad»<em>. </em>Porque, como dice hablando sobre Jaspers su mejor alumna, Hannah Arendt, en las épocas de grandes catástrofes planetarias aparece, con un valor <em>político </em>muy grande, esta idea en la que no podíamos dejar de pensar durante la pandemia y en la que no deberíamos dejar de pensar ahora que parece que por lo menos por un rato (subrayo «parece”, subrayo «por un rato”) estamos fuera de ese peligro: la humanidad. No como un sujeto universal que deba pensarse, en nombre de un cosmopolitismo abstracto, más allá de las naciones y por encima de ellas. Humanidad viene de <em>humus</em>, como escribió en esos mismos meses, en el que sería su último libro, mi amigo y maestro Horacio González, y tenemos que pensarla sin dejar de pensar en las formas nacionales que asume la organización de los hombres y las mujeres y los grupos que la forman. Por eso siguen importando las naciones y lo que podamos hacer en ellas y por ellas. No hacerlas pelota. No permitir que las destruyan. No rifarlas, como están haciendo estos tipos. Afirmarlas en su soberanía y en la organización democrática de su autogobierno. Claro que a los millonarios no les gusta la democracia: nunca, en ninguna parte, les gustó. Ya lo sabemos. Está bien recordarlo. Pero no para confortarnos en nuestra impotencia, sino para saber las dificultades que tenemos y obligarnos a hacer mejor las cosas.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9c425ce3edf1f3030cb58581a40dd8e1">Domingo, 24 de mayo de 2026.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fentrevista-a-eduardo-rinesi-por-conrado-yasenza%2F&amp;linkname=Entrevista%20a%20Eduardo%20Rinesi%3A%20El%20experimento%20Milei%20y%20el%20estado%20de%20naturaleza%20para%20siempre%20%E2%80%93%20Por%20Conrado%20Yasenza" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fentrevista-a-eduardo-rinesi-por-conrado-yasenza%2F&amp;linkname=Entrevista%20a%20Eduardo%20Rinesi%3A%20El%20experimento%20Milei%20y%20el%20estado%20de%20naturaleza%20para%20siempre%20%E2%80%93%20Por%20Conrado%20Yasenza" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fentrevista-a-eduardo-rinesi-por-conrado-yasenza%2F&amp;linkname=Entrevista%20a%20Eduardo%20Rinesi%3A%20El%20experimento%20Milei%20y%20el%20estado%20de%20naturaleza%20para%20siempre%20%E2%80%93%20Por%20Conrado%20Yasenza" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fentrevista-a-eduardo-rinesi-por-conrado-yasenza%2F&amp;linkname=Entrevista%20a%20Eduardo%20Rinesi%3A%20El%20experimento%20Milei%20y%20el%20estado%20de%20naturaleza%20para%20siempre%20%E2%80%93%20Por%20Conrado%20Yasenza" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fentrevista-a-eduardo-rinesi-por-conrado-yasenza%2F&amp;linkname=Entrevista%20a%20Eduardo%20Rinesi%3A%20El%20experimento%20Milei%20y%20el%20estado%20de%20naturaleza%20para%20siempre%20%E2%80%93%20Por%20Conrado%20Yasenza" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fentrevista-a-eduardo-rinesi-por-conrado-yasenza%2F&amp;linkname=Entrevista%20a%20Eduardo%20Rinesi%3A%20El%20experimento%20Milei%20y%20el%20estado%20de%20naturaleza%20para%20siempre%20%E2%80%93%20Por%20Conrado%20Yasenza" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fentrevista-a-eduardo-rinesi-por-conrado-yasenza%2F&#038;title=Entrevista%20a%20Eduardo%20Rinesi%3A%20El%20experimento%20Milei%20y%20el%20estado%20de%20naturaleza%20para%20siempre%20%E2%80%93%20Por%20Conrado%20Yasenza" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/entrevista-a-eduardo-rinesi-por-conrado-yasenza/" data-a2a-title="Entrevista a Eduardo Rinesi: El experimento Milei y el estado de naturaleza para siempre – Por Conrado Yasenza"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/entrevista-a-eduardo-rinesi-por-conrado-yasenza/">Entrevista a Eduardo Rinesi: El experimento Milei y el estado de naturaleza para siempre &#8211; Por Conrado Yasenza</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/entrevista-a-eduardo-rinesi-por-conrado-yasenza/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>China y Rusia consolidan el contrapeso global &#8211; Por Iván Ambroggio</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/china-y-rusia-consolidan-el-contrapeso-global/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/china-y-rusia-consolidan-el-contrapeso-global/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 24 May 2026 15:03:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Iván Ambroggio]]></category>
		<category><![CDATA[Política Internacional]]></category>
		<category><![CDATA[Chuna]]></category>
		<category><![CDATA[defensa]]></category>
		<category><![CDATA[Rusia]]></category>
		<category><![CDATA[Trump]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19857</guid>

					<description><![CDATA[<p>La asociación entre China y Rusia constituye hoy un equilibrio de poder imperfecto y un poderoso contrapeso, gracias a una frontera pacificada y a su oposición compartida al orden occidental, pero no conforma un bloque monolítico capaz de sustituir a Washington en finanzas, innovación o alianzas militares.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/china-y-rusia-consolidan-el-contrapeso-global/">China y Rusia consolidan el contrapeso global &#8211; Por Iván Ambroggio</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e8576be9d10aefbc76caa5c5d9725fc3"><strong><em>La asociación entre China y Rusia constituye hoy un equilibrio de poder imperfecto y un poderoso contrapeso, gracias a una frontera pacificada y a su oposición compartida al orden occidental, pero no conforma un bloque monolítico capaz de sustituir a Washington en finanzas, innovación o alianzas militares.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6369b4ea4c45cbfc3f4484d5bae47fe3"><strong>Por Iván Ambroggio</strong>*</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:71px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-06f0688251ec3b55890dd8555eec80a9">La reciente sucesión de visitas de Donald Trump y Vladimir Putin a Pekín evoca los equilibrios diplomáticos de la Guerra Fría, cuando las superpotencias maniobraban para ganar influencia o neutralizar rivales. Si en 1972 Henry Kissinger orquestó la apertura a China para aislar a la URSS —un clásico ejemplo de <em>balance of power,</em> según la teoría realista de Kenneth Waltz en <em>Theory of International Politics</em>—, hoy Xi Jinping actúa como eje central en un sistema anárquico donde los Estados priorizan el poder relativo y su supervivencia. Waltz argumentaba que las alianzas pragmáticas responden a las amenazas percibidas. Pekín es hoy cortejada y confrontada simultáneamente por Washington y Moscú.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e2fddaa2b7760ae4234ac38e5491cbd9">Esta dinámica tiene raíces profundas en la historia de las relaciones internacionales. Tras la normalización chino-estadounidense de 1972 y el fin de la Guerra Fría, China y Rusia resolvieron sus históricas disputas fronterizas y firmaron en 2001 el Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación, prorrogado nuevamente con motivo de la visita de Putin. Este acuerdo, basado en principios de respeto a la soberanía, no injerencia y no alineación militar formal, constituye uno de los pilares del derecho diplomático moderno inspirados en la Carta de la ONU.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6e977b9beff4aeba06309dbf8a87013b">La visita de Trump, días antes, buscó estabilizar la relación bilateral tras meses de tensión arancelaria. Con gestos cordiales y avances concretos en semiconductores (Nvidia), aviación (Boeing) y banca (Citi), el presidente estadounidense priorizó sus intereses económicos: reducir el déficit comercial, asegurar cadenas de suministro y proyectar victorias internas ante su electorado. Xi Jinping, por su parte, marcó claramente las “líneas rojas” en Taiwán y subrayó la necesidad de estabilidad estratégica. En términos de historia diplomática, el encuentro recuerda el enfoque transaccional de Nixon y Kissinger, aunque en un contexto de profunda interdependencia económica globalizada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7f64fda16c760d6fb602f9b79b1a2bb1">Putin fue recibido con todos los honores militares: guardia de honor, salva de cañones y fuerte simbolismo. Ambos mandatarios firmaron más de 40 acuerdos en comercio, tecnología, energía, ciencia y medios, y emitieron una declaración conjunta que critica duramente el unilateralismo estadounidense. Denunciaron el sistema antimisiles “Cúpula Dorada” como amenaza a la estabilidad estratégica, calificaron los ataques contra Irán como violación del derecho internacional y exigieron reactivar el diálogo con Teherán. Xi alertó contra el regreso a la “ley de la selva”, mientras Putin resaltó el rol estabilizador de la cooperación energética.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d54635a81acdee10e406e6b420144ddb">En el ámbito de la defensa, la coordinación es significativa, aunque sin llegar a una alianza formal. Rusia aporta experiencia militar y recursos naturales; China, capacidad industrial y financiera. La declaración conjunta aborda posturas nucleares y antimisiles, evocando los tratados de control de armas de la Guerra Fría como el ya expirado <em>New START</em>. Esta cooperación fortalece la disuasión mutua sin cruzar los umbrales que violarían su doctrina de “no alineación contra terceros”, en plena sintonía con los principios de soberanía e igualdad soberana de los Estados consagrados en el derecho internacional.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-033d9cc4ab959d2b5d2311304a64d091">Los intereses en juego son claros y pragmáticos. Para Trump, China representa tanto una amenaza (en tecnología y Taiwán) como una oportunidad (mercado y contención de la inflación). Su enfoque sigue siendo marcadamente transaccional, utilizando palancas arancelarias. Xi busca elevar el estatus de China como potencia indispensable, ganar tiempo para su modernización tecnológica-militar y proyectar un orden multipolar “más justo y equitativo”. Putin, por su parte, encuentra en Pekín un salvavidas económico crucial ante las sanciones occidentales: China es su principal comprador de energía y socio diplomático de primer orden. En este contexto, el gasoducto <em>Power of Siberia 2</em> cobra especial urgencia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-007551f50aee88b6dae35e709bead2f6">Históricamente, esta relación asimétrica —con Rusia en una posición de mayor dependencia— evoca pactos de conveniencia como el Molotov-Ribbentrop de 1939, aunque se distingue por una menor carga ideológica y una mayor interdependencia económica.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8c98ed8df8cf40e30cbd167376e734c0">Los efectos geopolíticos son profundos. La mayor interdependencia chino-rusa reduce las vulnerabilidades de Moscú y diversifica las fuentes de Pekín. Fortalece su coordinación en foros multilaterales (BRICS, OCS, ONU) contra la hegemonía percibida de Occidente y genera una fragmentación en bloques que tensiona las cadenas de suministro globales y complica los frentes de Taiwán y Ucrania. Para la comunidad internacional, esto consolida la multipolaridad, pero también aumenta los riesgos de inestabilidad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c9c33ad93d9062502b97819d4fa1b1be">¿Pueden China y Rusia reemplazar el liderazgo global de Estados Unidos? Difícilmente en el corto plazo. China posee potencial sistémico a largo plazo; Rusia aporta recursos energéticos y notable capacidad de disrupción nuclear, aunque su economía sigue condicionada por la guerra. Su asociación constituye un poderoso contrapeso —gracias a una frontera pacificada y a su oposición compartida al orden occidental—, pero no conforma un bloque monolítico capaz de sustituir a Washington en finanzas, innovación o alianzas militares.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ca069b57454a4f352d65162a708b6697">Más bien, China y Rusia garantizan hoy un equilibrio de poder imperfecto, del tipo que Waltz consideraba estabilizador en la anarquía internacional. Evita una hegemonía unipolar absoluta y obliga a la negociación, aunque genera riesgos de fragmentación y carrera armamentista. En este gran tablero de ajedrez del siglo XXI, la diplomacia prudente —informada por las lecciones de la historia, la geopolítica, la defensa y el derecho internacional— determinará si prevalece una paz relativa o si surgen nuevas crisis.</p>



<div style="height:50px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9c425ce3edf1f3030cb58581a40dd8e1">Domingo, 24 de mayo de 2026.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized is-style-rounded"><img decoding="async" src="https://media.licdn.com/dms/image/v2/D4D03AQENRg2FimMsDA/profile-displayphoto-shrink_200_200/B4DZO4zQK8HYAg-/0/1733972264055?e=2147483647&amp;v=beta&amp;t=u_5jZVWWOnB9vUd0dFUdfueF1sHu_DX0UG452t6weAA" alt="" style="width:121px;height:auto"/></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-552e0e8fc86aec6c12119c35df5a857f">*Analista internacional y profesor de Ciencia Política.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fchina-y-rusia-consolidan-el-contrapeso-global%2F&amp;linkname=China%20y%20Rusia%20consolidan%20el%20contrapeso%20global%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fchina-y-rusia-consolidan-el-contrapeso-global%2F&amp;linkname=China%20y%20Rusia%20consolidan%20el%20contrapeso%20global%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fchina-y-rusia-consolidan-el-contrapeso-global%2F&amp;linkname=China%20y%20Rusia%20consolidan%20el%20contrapeso%20global%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fchina-y-rusia-consolidan-el-contrapeso-global%2F&amp;linkname=China%20y%20Rusia%20consolidan%20el%20contrapeso%20global%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fchina-y-rusia-consolidan-el-contrapeso-global%2F&amp;linkname=China%20y%20Rusia%20consolidan%20el%20contrapeso%20global%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fchina-y-rusia-consolidan-el-contrapeso-global%2F&amp;linkname=China%20y%20Rusia%20consolidan%20el%20contrapeso%20global%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fchina-y-rusia-consolidan-el-contrapeso-global%2F&#038;title=China%20y%20Rusia%20consolidan%20el%20contrapeso%20global%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/china-y-rusia-consolidan-el-contrapeso-global/" data-a2a-title="China y Rusia consolidan el contrapeso global – Por Iván Ambroggio"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/china-y-rusia-consolidan-el-contrapeso-global/">China y Rusia consolidan el contrapeso global &#8211; Por Iván Ambroggio</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/china-y-rusia-consolidan-el-contrapeso-global/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Pueden las malas personas ser buenos gobernantes? &#8211; Por Bruno Carpinetti</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/pueden-las-malas-personas-ser-buenos-gobernantes-por-buno-carpinetti/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/pueden-las-malas-personas-ser-buenos-gobernantes-por-buno-carpinetti/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 23 May 2026 15:52:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Bruno Carpinetti]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[casta]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia liberal]]></category>
		<category><![CDATA[disciplina]]></category>
		<category><![CDATA[doctrina]]></category>
		<category><![CDATA[Estado ausente]]></category>
		<category><![CDATA[insulto]]></category>
		<category><![CDATA[moral]]></category>
		<category><![CDATA[Odio]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[sociedad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19843</guid>

					<description><![CDATA[<p>Apuntes dispersos sobre las sociedades sin doctrina.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/pueden-las-malas-personas-ser-buenos-gobernantes-por-buno-carpinetti/">¿Pueden las malas personas ser buenos gobernantes? &#8211; Por Bruno Carpinetti</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-508200d1a1001086341e893e5eb25c9b"><strong><em>Apuntes dispersos sobre las sociedades sin doctrina.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-efc0a880bb4a438b020997e6c3afdbac"><strong>Por Bruno Carpinetti</strong>*</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-db6913349aa1e79d5177fb88cd35b100"><em>“No puedes comprar la revolución. No puedes hacer la revolución. Sólo puedes ser la Revolución. Está en tu espíritu o no está en ninguna parte.”</em></p>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-eb05f2d8f0a857c484ad260df0cd2c8c">Los Desposeídos, de Ursula K. Le Guin</p>



<div style="height:60px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cdce518c6a2ac45155aaac024044a6c1">¿Pueden las malas personas ser buenos gobernantes?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8c8485cf53ee5994bcda9496ec79ccfd">La pregunta resulta incómoda porque obliga a discutir algo que la política contemporánea intenta evitar desde hace tiempo: la relación entre conducta y poder. Pero también obliga a revisar otra cuestión todavía más profunda: la relación entre el individuo y la comunidad que lo forma.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-52981c110928c0c27cf105997a2623a8">Porque ninguna persona existe completamente separada del ambiente moral, cultural y afectivo que la rodea. Las personas no nacen con una ética completamente formada ni con una identidad cerrada. Aprenden a ser quienes son dentro de una trama de vínculos, instituciones, ejemplos, límites y valores compartidos. Aprenden qué conductas son admirables y cuáles resultan vergonzosas. Aprenden qué puede hacerse y qué no debería hacerse. Aprenden, en definitiva, qué tipo de ser humano vale la pena intentar ser.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-812c71aa8188a07a46bd3494c2b1aa23">Y ahí aparece un problema central de esta época: la destrucción progresiva de toda idea de comunidad moral compartida.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-df14a76b6e4efd6857ae0d5327d42466">Antes incluso de responder qué entendemos por “mala persona”, quizás convenga preguntarse otra cosa: ¿qué tipo de sociedad produce determinadas conductas? Porque existe una percepción marcada por el sentido común, bastante transversal a distintas culturas y épocas, sobre aquello que solemos considerar moralmente degradado. Una mala persona suele ser alguien incapaz de reconocer límites frente al propio interés. Alguien que humilla sin culpa, que disfruta del daño ajeno, que manipula permanentemente, que traiciona con facilidad, que nunca asume responsabilidades y que considera a los demás apenas como instrumentos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d43ddfdf8cbef44a064e31a3263aefbb">Pero ninguna sociedad produce masivamente ese tipo de subjetividad por accidente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5c02668ce06e6c86c69ab9704285c93d">Las conductas individuales no surgen en el vacío. Se moldean dentro de sistemas de premios y castigos culturales. Cuando una comunidad admira exclusivamente el éxito personal, la acumulación individual, la capacidad de imponerse sobre otros o la destrucción del adversario, termina produciendo personas entrenadas para sobrevivir en ese ecosistema moral.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4249fa37819f901b6c07e114e87f22d2">Por eso la pregunta sobre las malas personas nunca es solamente individual.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-37806ffd797a69671f0049b6c860698c">También es social.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5216bbfc54c47cd9cf4ba3301cab4c0e">Porque resulta difícil construir individuos solidarios en sociedades organizadas alrededor del cinismo. Del mismo modo que resulta difícil sostener una comunidad sana cuando quienes la conducen naturalizan la crueldad, la humillación o la mentira como herramientas legítimas de ascenso y conservación del poder.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b07bf115bc2b9b3ebd8f22957661e3b3">Sólo podemos ser mejores personas en una sociedad mejor. Y una sociedad solamente puede mejorar cuando produce individuos capaces de reconocer límites frente a sí mismos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-944d4f75f6a6ff2af75ea29eaa77ec2d">Ambas cosas se construyen mutuamente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-14c7ebf583998b226b7a8912e99b223b">No se trata de exigir santidad ni pureza moral. Todas las personas son contradictorias, egoístas o mezquinas en alguna medida. Pero existe una diferencia bastante intuitiva entre alguien que conserva ciertos frenos internos y alguien para quien toda relación humana queda subordinada a la ambición, el narcisismo o la necesidad de poder.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-73040ce079113c42850ba2ff2b977ec2">Y esos frenos internos no aparecen espontáneamente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2f531be04c80595be2fc58b037371778">Necesitan comunidad, educación moral, vínculos estables, instituciones respetadas y narrativas colectivas capaces de darle sentido a algo más grande que el deseo individual inmediato.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-892b8db34817853838050e919a669553">Durante décadas, buena parte de los teóricos modernos de la democracia intentó convencerse de que la eficacia institucional era más importante que las virtudes personales. Que los sistemas podían funcionar incluso administrados por dirigentes cínicos, narcisistas, corruptos o moralmente miserables, siempre y cuando existieran controles, reglas y equilibrio entre poderes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ef9eaff163c5fa9b5a4b552d08cf2048">La vieja fantasía liberal consistía en creer que las instituciones podían domesticar indefinidamente cualquier degradación humana.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c01afdcb30beebd30e906c6fa7b10fe6">Pero quizás el gran problema contemporáneo sea precisamente el agotamiento de esa separación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a1da52af8a595b797ff49c6167037963">Porque hay algo nuevo en la escena política de esta época. Y no tiene que ver solamente con la inflación, el colapso de los partidos tradicionales o el avance de las derechas radicales. Lo verdaderamente novedoso —y quizás lo más inquietante— es otra cosa: la crueldad dejó de tener costo político para convertirse en virtud pública.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8ab3ae97b861650fd136e218cf9bdee6">Y ahí la pregunta inicial deja de ser filosófica para volverse urgente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-095f9164d69e8f4c74af4c99a6c2218d">Porque si las malas personas pueden ser buenos gobernantes, entonces la degradación personal de los dirigentes sería apenas un problema secundario. Pero si la conducta termina moldeando inevitablemente el modo en que se ejerce el poder, entonces la crisis contemporánea es bastante más profunda de lo que parece.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-545b4be3571bfdd9fc30bc16cc699412">Después de todo, gobernar no consiste solamente en administrar recursos o diseñar políticas públicas. También implica decidir constantemente cómo se trata a otros seres humanos, qué sufrimientos resultan tolerables, qué límites no deberían cruzarse y qué tipo de vínculos se construyen entre poder y sociedad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5446705b57ddcc7fbdcd93cc6e784896">Por eso resulta difícil creer que alguien cruel en lo personal pueda ejercer indefinidamente un poder humanizador en lo político. Tarde o temprano, la personalidad termina filtrándose en la forma de gobernar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-090b6615386f0e146079c4f971d233e2">Durante décadas, incluso los dirigentes más brutales necesitaban cierta escenografía moral. Había protocolos, moderación discursiva, formas mínimas de pudor institucional. Aun cuando gobernaban ajustando, reprimiendo o negociando privilegios obscenos, necesitaban disimularlo detrás de palabras nobles.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-685b846ea575a1e7f4ae2602ff42ba27">Eso parece haber terminado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-147f77b5de6d44b70bd74216a9401047">Hoy la agresividad funciona como prueba de autenticidad. El insulto se volvió sinceridad. La humillación pública se transformó en liderazgo. Cuanto más brutal parece un dirigente, más “real” resulta para sociedades agotadas por años de hipocresía política.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b871bb8b460ff707b1f6e2a7a2ec529f">Donald Trump no modera porque no necesita moderar. Benjamin Netanyahu endurece porque la guerra permanente ya forma parte de la lógica de supervivencia de su liderazgo. Javier Milei grita, ridiculiza y degrada a sus rivales porque esa violencia no es un exceso temperamental: es el corazón mismo de su construcción política.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-215d9d0024aecaafcb9902bd64e0cd73">No gobiernan a pesar de la crueldad. La crueldad es instrumental a su gobierno.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4b5d8c376571f93829f72f4a196bb854">Y quizás ahí aparezca una primera respuesta incómoda a la pregunta inicial: tal vez las malas personas sí puedan conquistar el poder, ganar elecciones e incluso administrar coyunturas. Lo que resulta mucho más difícil es construir una política sana cuando la degradación moral deja de ser un límite y se transforma en identidad.</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-28a85890ce97b827e1b8125664bd0eff"><strong>El fin de la vergüenza</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f003ae917f60d47b447f27cd2bcb292a">La democracia liberal siempre convivió con hipocresías. Los dirigentes hablaban de igualdad mientras acumulaban privilegios, defendían la república mientras negociaban impunidad y prometían transparencia mientras construían sistemas enteros de favores, cajas y lealtades.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ff96db26038c5b17cd07f8184281da61">Pero existía al menos una frontera simbólica. Había cosas que convenía ocultar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-23353ddb8a3ec6bb4ae05634c8795305">Hoy esa frontera parece rota.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0f55f9703d179844a3d8dd36d510457f">La política contemporánea ya no necesita coherencia moral para sostener legitimidad. Necesita impacto emocional. Necesita fabricar enemigos, organizar frustraciones y producir identificación afectiva inmediata.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3686e1b354e6ef9817f38e7e536a3e86">Por eso, durante mucho tiempo, el dirigente exitoso solía ser aquel que demostraba templanza, disciplina, capacidad de interpretación histórica y vocación de construir algo que sobreviviera a su propia figura. Se esperaba de él no solamente carisma, sino también formación, autoridad moral, sentido estratégico y cierta disposición al sacrificio personal en función de un proyecto colectivo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1bf6ff26561becc27a64d0ab6d0e3f92">Hoy, en cambio, el triunfo político parece depender cada vez menos de esas cualidades. Gana quien consigue ocupar el centro emocional del conflicto, administrar la atención pública y convertir su presencia en un acontecimiento permanente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6d8e6753ff2dea6097e464c79581c385">La política se volvió un dispositivo de intensidad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a08228d432193beda3a572efaca239fd">Y en ese escenario el mileísmo expresa bastante más que un experimento económico libertario. Expresa una sensibilidad histórica nueva: la reivindicación abierta de la crueldad social como forma de sinceridad política.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4cad43a3ae4c641f9bd138c85addfb56">El ajuste deja de narrarse como tragedia y empieza a presentarse como limpieza moral. El sufrimiento aparece legitimado porque antes se construyó al otro como culpable: el empleado público, el periodista, el investigador, el militante, el sindicalista, el pobre asistido, el “ñoqui”, el “parásito”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2f92bfa93610020b95c3c832487c04ea">La violencia verbal no es un desborde. Es una tecnología de poder.</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-46e04ca79052c02854a3e6020691ea1b"><strong>La moral del castigo</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-963ef470d86fe55041f43433c32ec13d">Una parte importante de la sociedad argentina no votó solamente un programa económico. Votó también una fantasía punitiva.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1c678ff7ff81bc1ccff6b80d374d75ad">Después de años de inflación crónica, deterioro material, frustración política y agotamiento emocional, el mileísmo ofreció algo extremadamente potente: una forma de canalizar el resentimiento.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7c91d9309711511f01f67797bbac7fbd">La “casta” funcionó menos como categoría política que como figura sacrificial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e231ee306f42e990cbb9750abd1ceaea">Ahí reside buena parte de la eficacia del fenómeno. No organiza solamente preferencias económicas. Organiza emocionalmente el odio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a8a7ac5be2d0f64d23f09ad12e5466a5">Y eso explica la centralidad permanente del insulto, la degradación pública y el lenguaje bélico. La política deja de ser administración del conflicto para transformarse en caza de brujas y en puesta en escena de enemigos permanentes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6824eb0ef1aea54fe2d0d3e3b5310232">Pero sería demasiado cómodo creer que todo empezó con Milei.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4db17cfe9056a74bf2ee8f1b41173bb5">El problema es bastante más profundo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1b017607d0b472bda4099a632ed96867">Porque si Milei expresa la brutalidad reivindicada, el gobierno de Alberto Fernández terminó encarnando otra forma de degradación contemporánea: la hipocresía convertida en método político.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c1624e8b8842b27bf8ee2fa1466fd9f7">Durante años el Frente de Todos intentó sostener una narrativa basada en la moderación republicana, el progresismo institucional y cierta superioridad ética frente al macrismo. Pero el derrumbe terminó siendo devastador precisamente porque la distancia entre discurso y conducta se volvió obscena.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-97d461592a8410a123349fb26d7cc76d">No fue solamente el fracaso económico.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-aec7316d5255d57915f62ae3336de457">Fue algo más corrosivo: dirigentes que hablaban permanentemente de cuidado, responsabilidad y perspectiva de género mientras reproducían prácticas profundamente contradictorias con aquello mismo que proclamaban defender.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7f8dab65b152d73d4d43b859be3c99b2">Y cuando esa distancia se vuelve demasiado grande, el problema deja de ser moral.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-569ea744262bbf9719684af16432647c">Se vuelve político.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d810f4517a2b307df5488393b9b59c5c">Porque la autoridad empieza a vaciarse desde adentro.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="353" height="386" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/che.jpg" alt="" class="wp-image-19849" style="width:444px;height:auto" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/che.jpg?v=1779551051 353w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/che-274x300.jpg?v=1779551051 274w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/che-134x146.jpg?v=1779551051 134w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/che-46x50.jpg?v=1779551051 46w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/che-69x75.jpg?v=1779551051 69w" sizes="(max-width: 353px) 100vw, 353px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Ilustración: Grupo Crónica.</em></figcaption></figure></div>


<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6cccecacc1b9b5ff43497ae18e5d5cc3"><strong>Lo que la política perdió</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-08a4e3ad6d59ebf62aecc7382b56dafe">Quizás la discusión más importante de esta época ya no pase por las identidades políticas tradicionales ni por las etiquetas con las que durante décadas se ordenó el debate público.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ac430ccfb4dbf8c906888e20b2c44108">La pregunta más profunda parece ser otra: si todavía existen límites capaces de ordenar la conducta del poder.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-feaa190b1bab76965e69f13b56d8a0cf">Porque en el fondo, preguntarse si las malas personas pueden hacer buena política es preguntarse si la política puede sobrevivir sin alguna forma de ética compartida.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8fb08cdbdf4296944abb295fff5c3750">Las ideologías todavía sirven para construir relatos, generar pertenencias y movilizar emociones. Lo que ya casi no hacen es imponer frenos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-62e75f7e86ec635ffa8562d8d8f6c93c">Las doctrinas, en cambio, cumplían otra función.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6a48839d494f72c17bf49273e402d518">No eran solamente programas políticos ni plataformas de gobierno. Eran sistemas de valores que pretendían moldear conductas individuales, disciplinar ambiciones y establecer una ética de pertenencia colectiva.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-475fb4e377a6d541e973fd2de868944b">La importancia histórica de las doctrinas no residía únicamente en su capacidad para organizar modelos económicos o construir identidades políticas. Su función más profunda era actuar como mecanismos de formación moral. Le decían a las personas no solamente qué pensar sobre el mundo, sino también cómo comportarse dentro de él.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-36c37171a80823b2ef0371099bb0d1bc">Durante buena parte del siglo XX, las grandes tradiciones políticas todavía conservaban esa pretensión pedagógica.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5be1c0b3f8982a798051ab81e7863d07">La doctrina peronista, por ejemplo, no se limitaba a proponer un modelo económico o una forma de organización social. También buscaba definir virtudes personales: la lealtad, el sentido de comunidad, la responsabilidad social, cierta idea de austeridad y de subordinación del interés individual a un destino colectivo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-607633ddcfa4795a3506db596e3b2603">Algo similar ocurría en otras experiencias revolucionarias del continente. El guevarismo imaginaba al “hombre nuevo” como una transformación moral antes que solamente política: alguien capaz de sacrificar comodidad, prestigio o beneficio personal en nombre de una causa común.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6fd51a4db16b2b8f7c18c7a7c1735559">Podrá discutirse cuánto de esas aspiraciones se cumplió en la práctica. Pero incluso sus contradicciones revelaban algo importante: existía la idea de que la política debía imponer obligaciones morales sobre quienes ejercían representación o militancia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4860b0ac96ddb02d337abea776732a0c">La doctrina funcionaba así como un límite interno frente al oportunismo absoluto. Introducía la noción de que no todo deseo era legítimo, no toda ambición era honorable y no toda acción eficaz resultaba moralmente aceptable.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c23a71d943abd5b11f7974f234e30a66">Y ahí aparece uno de los grandes vacíos contemporáneos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d561ea7c8e67f70c4a254a2171b39a45">La política todavía discute ideas y consignas. Lo que perdió fueron los límites internos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2e36dcd8318dcb044ed8975fbeab6e9b">Todo queda subordinado a la eficacia comunicacional, el algoritmo, el impacto emocional, la lógica electoral o la supervivencia inmediata.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e66e13fab1000011415474ce3d799a3f">Por eso el cinismo dejó de ser una excepción.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-60b2fc22714ec2980d79a19e74339579">Se convirtió en método.</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1548f9a8f37ea916899901a7ef33a548"><strong>Religión, disciplina y sociedades resistentes</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-68553a2004479904fa3e3de0beae5b01">Tal vez por eso algunas tradiciones religiosas siguen resultando tan incómodas para la sensibilidad política contemporánea.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4a24d3afff3cb5856adf00c32c9f3924">Porque recuerdan algo que las democracias liberales muchas veces prefieren olvidar: ninguna comunidad se sostiene solamente mediante derechos abstractos, administración técnica o incentivos materiales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-edff9d825020c3c080b0113ac627f632">Toda sociedad necesita reglas sobre la conducta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-aa68b13bc7e5c6650c79dbb323016f19">El Islam quizás sea uno de los ejemplos más visibles de esa lógica porque articula fe, práctica cotidiana y pertenencia colectiva dentro de una misma estructura doctrinaria.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bdec754bfd7c075c6b69e8b051cff15c">La oración organiza el tiempo. El ayuno introduce disciplina. El zakat —la caridad obligatoria— transforma la solidaridad en mandato concreto y no en gesto ocasional.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-313069ca7d1babbf59a87b3ac2f7ecd2">La religión aparece así no solo como sistema espiritual sino también como estructura de cohesión social.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-697b84e56c3d3803b648f373baec7bff">Y eso ayuda a entender parcialmente algo que desconcierta a gran parte de los análisis occidentales: la persistencia de la República Islámica de Irán incluso después de décadas de sanciones, aislamiento, deterioro económico y conflicto permanente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0701820f3ef28b37a17ecec3e37e23c1">Más allá de las diferencias internas, el desgaste generacional y las tensiones sociales, el régimen iraní conserva una capacidad de resistencia que no puede explicarse solamente por coerción estatal.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7ea41977449f381a65e5d3c936d80d72">Existe allí una estructura cultural, religiosa y moral capaz de producir liderazgos múltiples, disciplina colectiva, sentido histórico y disposición al sacrificio incluso en contextos extremos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-75cfdfd41f8f581f2c39f99c9c710607">En sociedades profundamente individualizadas, sostener esfuerzos prolongados se vuelve cada vez más difícil. Todo aparece fragmentado: las identidades, las lealtades, incluso la idea misma de comunidad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-df30b5d09d46cbcb0180a6895788ed22">Irán muestra algo que la política liberal contemporánea suele subestimar: los órdenes más resistentes suelen ser aquellos capaces de articular poder, conducta y sentido dentro de una misma narrativa colectiva.</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-98af9be6f1db802c1784abbcc7338ed3"><strong>El Estado ausente y las experiencias incómodas</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9c5ebe071be492783a50e3c33f93787e">En Argentina esa discusión aparece con especial crudeza en lugares donde el Estado fracasa sistemáticamente: cárceles, consumos problemáticos, exclusión extrema.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2bb809cc2a3883d280a5534ef27f627e">Y es precisamente ahí donde emergen experiencias incómodas para buena parte del progresismo contemporáneo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-495d7e210594a8f1a9a6cea08f5c7698">Los pabellones evangélicos dentro de las cárceles argentinas suelen mostrar menores niveles de violencia y mayores procesos de reorganización personal que muchos dispositivos estatales tradicionales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-991ea372f96fcbcbac9e38b4beff0369">Lo mismo ocurre con numerosas comunidades religiosas de recuperación de adicciones en barrios populares.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5fd89092956969027ec858aafb8ba8d2">No porque posean tecnología sofisticada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-09b630cf4f91b20841f241c1e08ccbbe">Sino porque trabajan sobre algo que gran parte de la política moderna dejó de saber nombrar sin incomodarse: disciplina, rutina, límite, responsabilidad, conducta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ce1b10a11bbc8496aac125b1277c09a9">Entienden que recuperar a alguien no consiste solamente en reconocer derechos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c5ab98ffc0a6bcefdda054cb621a1f20">También implica reconstruir hábitos, vínculos y sentido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e5a18077d801687108e423eb2b9acf8d">Y ahí aparece una tensión profunda de las democracias contemporáneas. Temen —muchas veces con razón histórica— que toda exigencia moral derive en autoritarismo. Pero al mismo tiempo tienen enormes dificultades para reconocer el problema inverso: cuando ninguna conducta puede exigirse, el tejido colectivo empieza lentamente a desintegrarse.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" width="1024" height="538" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/El-Acorazado-Potemkin-1024x538.jpg" alt="" class="wp-image-19851" style="width:773px;height:auto" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/El-Acorazado-Potemkin-1024x538.jpg?v=1779551175 1024w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/El-Acorazado-Potemkin-300x158.jpg?v=1779551175 300w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/El-Acorazado-Potemkin-768x403.jpg?v=1779551175 768w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/El-Acorazado-Potemkin-260x137.jpg?v=1779551175 260w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/El-Acorazado-Potemkin-50x26.jpg?v=1779551175 50w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/El-Acorazado-Potemkin-143x75.jpg?v=1779551175 143w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/El-Acorazado-Potemkin.jpg?v=1779551175 1200w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Ilustración: El Acorazado Potemkin. Grupo Crónica.</em></figcaption></figure></div>


<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1f1e1a957a3887bc89086d77af2baeea"><strong>La política sin doctrina</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c684f878324660a55baf3490e8f7ace1">Tal vez el problema contemporáneo no sea solamente la corrupción económica.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-40cda0f1ffc8b0fa1112e5c62c4a5565">Tal vez el problema más profundo sea la destrucción progresiva de todo horizonte ético compartido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-46f6597be112c9f6a679f1e789675487">Porque las sociedades pueden tolerar inflación, deterioro material e incluso largos períodos de decadencia. La historia está llena de pueblos que sobrevivieron guerras, hambrunas y crisis devastadoras.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-25f79b1f8b49e5b5954573a274cec991">Lo que resulta mucho más difícil de sostener es la sensación de que nadie cree realmente en aquello que dice defender.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-db8198c5847693972ce315e1c483dc05">Ese es quizás el verdadero núcleo del malestar contemporáneo: no solamente la pobreza, la inseguridad o el fracaso económico, sino la percepción creciente de que la política se convirtió en un espacio completamente separado de cualquier obligación moral.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8d9e0261f2a6540d462ea05657a43256">Cuando la política pierde toda relación con la conducta, todo se vuelve táctica, algoritmo, comunicación instantánea y administración emocional.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-457df88569a6d97ca7310a28be5344c4">Ya no importa la verdad sino el impacto. Ya no importa la coherencia sino la capacidad de dominar la conversación pública durante algunas horas. La política deja de organizar proyectos colectivos y pasa a gestionar estímulos, indignaciones y enemigos transitorios.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ec90018149b4b7a352abe5dc449717b5">Las redes sociales terminaron acelerando brutalmente ese proceso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-73d793e6d58f11da3698e46d363c20d3">Gobernar empieza a parecerse cada vez más a producir contenido. El dirigente exitoso ya no es necesariamente el más preparado ni el más honesto, sino el que logra monopolizar la atención, humillar mejor al adversario o convertir cada conflicto en espectáculo permanente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-011a2ec235658577f1887920ccee1ead">La indignación se monetiza. El escándalo genera centralidad. La agresión produce identidad grupal.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-69c71d547494d5243f2fcd5c2b6a0d46">Y entonces aparece una mutación cultural extremadamente peligrosa: la sociedad empieza lentamente a admirar rasgos que antes consideraba degradantes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1061bf91a9a85cee573d8901aa339de5">La crueldad se interpreta como fortaleza. La falta de empatía se vuelve signo de carácter. El cinismo pasa a confundirse con lucidez. La vulgaridad aparece como autenticidad. Y la capacidad de destruir emocionalmente al adversario comienza a percibirse como liderazgo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-11e96bbd7bb2aaf2cdb1ba3ed3cb819a">No se trata solamente de un problema ideológico.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d09c57787a9bab37129c35e789b164b1">Es algo más profundo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e9b90f5792ea455bada93411768e3a12">Es una transformación antropológica de la política.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3e4c4d9396acf58fdebe374ad0233e78">Porque cuando una sociedad naturaliza que sus dirigentes mientan sistemáticamente, humillen públicamente, disfruten del daño ajeno o gobiernen desde el resentimiento, el problema deja de pertenecer únicamente a quienes ejercen el poder. Empieza a modificar también los vínculos sociales, las conversaciones cotidianas y la forma en que las personas aprenden a relacionarse entre sí.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b91e0d46d2d79cd1b81bfedaffc7f69a">La degradación política nunca permanece encerrada dentro de la política.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ecb7cd0aa25b4bfe7a50535b6cbb7683">Desciende.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cb75c1c0cb47ef6098ea3a6fe01338bb">Se filtra en las familias, en las escuelas, en los medios, en las redes, en el lenguaje público y finalmente en la vida cotidiana.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-55a30214ee8b217fced611256554fa22">Por eso las sociedades sin doctrina terminan volviéndose sociedades sin límites internos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-39dc50b8dff2f6391ca1c868efc91711">Ya no existe una ética compartida capaz de ordenar conductas más allá de la conveniencia inmediata. Todo queda subordinado a la lógica de la eficacia, el beneficio individual o la supervivencia tribal.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f472e79626cf9b6b8efa7929b7820d04">Y cuando eso ocurre, incluso las democracias conservan apenas su superficie institucional.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-452479593fb7e5374b5ba09004787b1b">Siguen existiendo elecciones, congresos, tribunales y discursos republicanos. Pero lentamente desaparece aquello que permitía que las instituciones funcionaran: cierta idea de responsabilidad, de autocontención y de obligación moral frente al otro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-20ee45c4d9b5b899c8090c2daef0174a">Ningún sistema político puede sostenerse indefinidamente si sus élites pierden toda noción de límite.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-38920e6d366b9bdc1b8b6f574debd0f6">Porque el problema de las malas personas no es solamente que puedan llegar al poder.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ff4eb65f965008f4683c2ee98f766f7e">El problema es que, una vez allí, tienden a reorganizar toda la cultura política a su propia imagen.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d2e012fd07b49c272fef6f794e629774">Y quizás ahí pueda ensayarse una respuesta final a la pregunta inicial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d6aedf4d6d1fc94dd93058502e937973">Sí, probablemente las malas personas puedan conquistar el poder, ganar elecciones e incluso administrar coyunturas favorables. La historia demuestra que muchas veces pueden hacerlo con enorme eficacia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f28121f61e18c3f47f3220c4c652ffff">Lo que difícilmente puedan construir es una comunidad política sana, estable y duradera.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b6ef945096fb66794b4bb130d05e156f">Porque tarde o temprano el poder termina pareciéndose a la moral de quienes lo ejercen.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-73c178b3e95a857be347ab7be3fe9629">Y cundo la crueldad deja de ser un límite para transformarse en virtud, la política deja gradualmente de producir ciudadanía y empieza a producir otra cosa: sociedades resentidas, fragmentadas, emocionalmente agotadas y cada vez más incapaces de distinguir entre liderazgo y destrucción.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-084a5cb87ca7b9ac48a563086a742df8">Ahí empieza el verdadero peligro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f6829770d7dde50493d3d409bd0d1d2f">No cuando aparecen dirigentes brutales, oportunistas o cínicos —eso existió siempre—, sino cuando las sociedades empiezan a percibir esa degradación como algo normal, inevitable o incluso admirable.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-40df29ee185ad692f65f87b69ad78ea6">Porque en ese momento la crisis deja de ser solamente política y se vuelve civilizatoria.</p>



<div style="height:55px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2dd694f2c94710f17ae90422caa2cb2a">Sábado, 23 de mayo de 2026.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://panamarevista.com/wp-content/uploads/2026/03/img_1773775149_6032.webp" alt=""/></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3afecb1ad371fd27b92f4300a9b5886f">Bruno Carpinetti es Guardaparque. Se diplomó y obtuvo una Maestría en Ciencias en Biología de la Conservación en la Universidad de Kent, Inglaterra. Completó el Diploma de postgrado en Antropología Social y Política en FLACSO – Buenos Aires, y se Doctoró en Antropología Social en la Universidad Nacional de Misiones. Ha ocupado distintos cargos en la administración pública. Actualmente es Profesor Titular de Ecología General y Recursos Naturales en la Universidad Nacional Arturo Jauretche y Profesor Titular del área de Gestión de Riesgos en la Universidad Nacional de La Plata.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpueden-las-malas-personas-ser-buenos-gobernantes-por-buno-carpinetti%2F&amp;linkname=%C2%BFPueden%20las%20malas%20personas%20ser%20buenos%20gobernantes%3F%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpueden-las-malas-personas-ser-buenos-gobernantes-por-buno-carpinetti%2F&amp;linkname=%C2%BFPueden%20las%20malas%20personas%20ser%20buenos%20gobernantes%3F%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpueden-las-malas-personas-ser-buenos-gobernantes-por-buno-carpinetti%2F&amp;linkname=%C2%BFPueden%20las%20malas%20personas%20ser%20buenos%20gobernantes%3F%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpueden-las-malas-personas-ser-buenos-gobernantes-por-buno-carpinetti%2F&amp;linkname=%C2%BFPueden%20las%20malas%20personas%20ser%20buenos%20gobernantes%3F%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpueden-las-malas-personas-ser-buenos-gobernantes-por-buno-carpinetti%2F&amp;linkname=%C2%BFPueden%20las%20malas%20personas%20ser%20buenos%20gobernantes%3F%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpueden-las-malas-personas-ser-buenos-gobernantes-por-buno-carpinetti%2F&amp;linkname=%C2%BFPueden%20las%20malas%20personas%20ser%20buenos%20gobernantes%3F%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpueden-las-malas-personas-ser-buenos-gobernantes-por-buno-carpinetti%2F&#038;title=%C2%BFPueden%20las%20malas%20personas%20ser%20buenos%20gobernantes%3F%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/pueden-las-malas-personas-ser-buenos-gobernantes-por-buno-carpinetti/" data-a2a-title="¿Pueden las malas personas ser buenos gobernantes? – Por Bruno Carpinetti"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/pueden-las-malas-personas-ser-buenos-gobernantes-por-buno-carpinetti/">¿Pueden las malas personas ser buenos gobernantes? &#8211; Por Bruno Carpinetti</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/pueden-las-malas-personas-ser-buenos-gobernantes-por-buno-carpinetti/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Claus y Lucas: Milei y la estrategia de anestesiar a los golpes &#8211; Por Daniel Cecchini</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/claus-y-lucas-milei-y-la-estrategia-de-anestesiar-a-los-golpes-por-daniel-cecchini/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/claus-y-lucas-milei-y-la-estrategia-de-anestesiar-a-los-golpes-por-daniel-cecchini/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 21 May 2026 15:33:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Daniel Cecchini]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Agota Kristof]]></category>
		<category><![CDATA[Indec]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[Noami Klein]]></category>
		<category><![CDATA[Pobreza]]></category>
		<category><![CDATA[salario mínimo]]></category>
		<category><![CDATA[Teoría del shock]]></category>
		<category><![CDATA[Terapia de shock]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo asalariado]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19833</guid>

					<description><![CDATA[<p>En la Argentina convertida en laboratorio del neoliberalismo extremo, la estrategia de anestesiar a la sociedad golpe a golpe está mostrando hoy toda su eficacia, y la falta de organización y de una reacción social masiva para resistirla y combatirla lo demuestra.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/claus-y-lucas-milei-y-la-estrategia-de-anestesiar-a-los-golpes-por-daniel-cecchini/">Claus y Lucas: Milei y la estrategia de anestesiar a los golpes &#8211; Por Daniel Cecchini</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-552854f3da0424888cdf0482625c952b"><strong><em>En la Argentina convertida en laboratorio del neoliberalismo extremo, la estrategia de anestesiar a la sociedad golpe a golpe está mostrando hoy toda su eficacia, y la falta de organización y de una reacción social masiva para resistirla y combatirla lo demuestra.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b7d5671248ac6c2f7a7d31146365da5c"><strong>Por Daniel Cecchini*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-af3dae874a34bbd30bda5f55cbeda1e5">En “El gran cuaderno”, la primera novela de la trilogía <em>Claus y Lucas</em> de la escritora húngara Agota Kristof, dos gemelos a los que su madre ha dejado en la casa de una abuela que la y los detesta ensayan estrategias de supervivencia. Viven en los bordes de un pueblo fronterizo de un país en guerra donde no conocen a nadie y soportan los maltratos de todo tipo a los que los somete esa abuela que descarga sobre ellos el odio que siente hacia su hija. Atrapados sin salida, los gemelos buscan maneras de soportar cada uno de esos maltratos: se golpean entre ellos hasta dejar de sentir los golpes y así no sufrir cuando la que los castiga es la abuela; hacen ayuno voluntario para no sentir el hambre que no pueden saciar con la escasa comida que se les brinda de mala gana; uno de ellos se cubre los ojos para enceguecerse y no ver lo que le duele mientras el otro se tapa los oídos para no escuchar nada. Se aíslan: no buscan ayuda, no les importa nadie más que ellos que se saben (y se sienten) solos en ese mundo hostil. Se anestesian a fuerza de sufrimientos para, paradójicamente, no sufrir y en esa operación pierden toda empatía. Se encierran en ellos mismos para sobrevivir, tanto que llegan a convertirse casi en un solo ente que vive dentro de sus propios límites y en su propia soledad. La anestesia también los lleva a la indiferencia. Los golpes no paran, el hambre sigue ahí, el mundo hostil continúa rodeándolos, pero los gemelos han decidido – y logrado – dejar de sentirlos. El mundo no les importa. Ellos no lo saben, pero se han propinado voluntariamente una terapia de shock como el único recurso a su alcance para la supervivencia. Hasta aquí, lo que nos importa recortar de la novela de Kristof, que después toma rumbos inesperados y que no tiene gracia <em>spoilear</em>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-89f78b4cc7c890e7b5d87633a9702732">Esa terapia de shock es la que hoy el poder – a través del gobierno de Javier Milei – utiliza para anestesiar a buena parte de la sociedad argentina, para volverla indiferente a los otros con los que podría crear lazos, para someterla sin resistencia. A diferencia de los gemelos, aquí nadie ha decidido recibir – y mucho menos propinarse – esos golpes, pero los efectos son los mismos. Es el gobierno el que maltrata, hambrea y castiga real y simbólicamente en una sucesión vertiginosa que no para, que anonada y que termina generando indiferencia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-aac5aff9de298d2508479452ab33825f">Los golpes se pueden medir en datos económicos. Según los cálculos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) y de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, en 30 meses de gobierno libertario la economía argentina perdió entre 240.000 y 300.000 puestos de trabajo asalariados registrados. El poder adquisitivo de los sectores de ingresos fijos más bajos y los empleados estatales han sufrido fuertes caídas y, en particular, el haber mínimo de los jubilados y pensionados acumula una pérdida de poder adquisitivo real cercana al 10,3% frente a la inflación. Según informes económicos de la UBA, la caída del salario mínimo fue de entre un 32% y un 38% real y golpea principalmente a los trabajadores precarizados y no registrados. La canasta de servicios públicos (electricidad, gas, agua y transporte) acumula un aumento promedio que ronda el 600% en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), lo que representa una suba que triplica el índice de inflación general acumulado en el mismo período. Los aumentos en los alquileres desregulados, según un informe de la UBA, duplican a la inflación dibujada del INDEC. Hay más, pero no se trata de enumerar todos los desastres.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c3a9c915ddeee6024cc86d9d5a27f344">A todo esto, se suman los “castigos” simbólicos: el desprecio flagrante que manifiestan el propio Milei y muchos de sus voceros por los discapacitados y los jubilados que reclaman por sus derechos, a los que el presidente ha definido como “curros” y “estafas”, y la calificación de “parásitos mentales” a quienes reclaman que el Estado garantice derechos básicos como la salud y la educación, como en los casos del Hospital Garrahan o las universidades públicas, por citar solo dos. En espejo juega la corrupción flagrante – a la vista de todos – del gobierno mileísta: la estafa de $Libra, el 3% de Karina, las casas y los viajes de Adorni y hasta el Tesla del diputado Manuel Quintar estacionado en el Congreso. Si la corrupción menemista era obscena, la libertaria resulta pornográfica, con los efectos que eso produce: es sabido que el abuso de la pornografía termina matando el deseo, genera impotencia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8ea2d3bb018185603d6018fa5fecec2e">Podría pensarse que esta continua sucesión de golpes deliberados sobre buena parte de la población no es otra cosa que la aplicación en la Argentina de hoy de lo que Naomi Klein llamó la doctrina del shock, en la que el capitalismo neoliberal de las corporaciones y sus gobiernos gerenciadores producen situaciones de crisis para imponer reformas impopulares aprovechando la desorientación de una sociedad abrumada por el shock que le causan esos golpes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f927796804f42121874850bd88343d04">Pero no es solamente el mecanismo opresor el que produce este efecto de anestesia. La falta de reacción colectiva se debe también, y en buena medida, a la ausencia de instrumentos organizadores, a la crisis de representatividad que existe en casi todos los planos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a6ebc3b08196f996e00930b82db85c78">En lo político partidario, el simulacro de representación de la democracia burguesa ya no convence a nadie más que a quienes lo utilizan para su propio beneficio. No es un fenómeno nuevo: desde 1983, la política partidaria se ha convertido cada vez más en una vía de movilidad social ascendente para sus partícipes. Ese tipo de política ha dejado de ser un instrumento de transformación social para convertirse en un trabajo en beneficio propio. Para decirlo claro: con las excepciones del caso, que siempre las hay, la inserción en un partido del simulacro es un medio de vida que trasciende a cualquier proyecto político, principio o ideología. Otro tanto ocurre con la supuesta representación sindical, con cúpulas eternas en las que abundan los gremialistas-empresarios, más interesados en cuidar sus quintas de poder y sus negocios que en defender los derechos y los salarios de los trabajadores. Que desmovilizan a sus clientelas cautivas en lugar de organizarlas para la acción.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ab0c797ced7dfd38d3f2068b3362a9b4">Ni unos ni otros representan efectivamente a nadie más allá de sí mismos, y frente a ellos y a su accionar impúdico se ha pasado de la indignación a la indiferencia. Millones de argentinos, más allá de la ceremonia del voto, no ven en la institucionalidad vacía donde ellos están enquistados una vía eficaz para resolver los acuciantes problemas reales que hoy los abruman.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d6243f0a0d859deee9dce3516f9d8023">Como en el caso de los gemelos de la novela de Agota Kristof, en este contexto buena parte de la población argentina parece haber quedado anestesiada a fuerza de golpes y solo busca, sin encontrarla, la manera de sobrevivir por las suyas, de manera individual, con los lazos sociales cortados, en una suerte de sálvese quien pueda sin ningún sentido de pertenencia ni posibilidad subjetiva de ejercer la solidaridad. Porque, paradójicamente, en ese hiperindividualismo en el que busca supervivencia el ser humano como sujeto de la historia, el hombre de la modernidad se pierde, y con él toda humanidad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c8127b37b2d5740928c47b456c465018">De ahí la apatía social – más allá de las protestas focalizadas y aisladas de algunos sectores, como el de los jubilados -, el rechazo por la política tal como se la vive y se la muestra, y un aislamiento de supervivencia que conlleva la indiferencia frente al padecimiento del otro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-72d1459157b3a62b194a6a98f6882859">En esta Argentina convertida en laboratorio del neoliberalismo extremo, la estrategia de anestesiar a la sociedad golpe a golpe está mostrando hoy toda su eficacia, y la falta de organización y de una reacción social masiva para resistirla y combatirla lo demuestra.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4e2353b096371693bf8ad4487b00ac75">Bolivia es otro país.</p>



<div style="height:50px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4693d394cb050cc906664323e0cb351a">Jueves, 21 de mayo de 2026.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized is-style-rounded"><img decoding="async" src="https://www.elcohetealaluna.com/wp-content/uploads/2018/09/Daniel-Cecchini-by-Marti%CC%81n-Katz.jpg" alt="" style="width:115px;height:auto"/></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-082baa2fe05f63bfe2f9a96fb0ae997c">*Periodista.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fclaus-y-lucas-milei-y-la-estrategia-de-anestesiar-a-los-golpes-por-daniel-cecchini%2F&amp;linkname=Claus%20y%20Lucas%3A%20Milei%20y%20la%20estrategia%20de%20anestesiar%20a%20los%20golpes%20%E2%80%93%20Por%20Daniel%20Cecchini" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fclaus-y-lucas-milei-y-la-estrategia-de-anestesiar-a-los-golpes-por-daniel-cecchini%2F&amp;linkname=Claus%20y%20Lucas%3A%20Milei%20y%20la%20estrategia%20de%20anestesiar%20a%20los%20golpes%20%E2%80%93%20Por%20Daniel%20Cecchini" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fclaus-y-lucas-milei-y-la-estrategia-de-anestesiar-a-los-golpes-por-daniel-cecchini%2F&amp;linkname=Claus%20y%20Lucas%3A%20Milei%20y%20la%20estrategia%20de%20anestesiar%20a%20los%20golpes%20%E2%80%93%20Por%20Daniel%20Cecchini" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fclaus-y-lucas-milei-y-la-estrategia-de-anestesiar-a-los-golpes-por-daniel-cecchini%2F&amp;linkname=Claus%20y%20Lucas%3A%20Milei%20y%20la%20estrategia%20de%20anestesiar%20a%20los%20golpes%20%E2%80%93%20Por%20Daniel%20Cecchini" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fclaus-y-lucas-milei-y-la-estrategia-de-anestesiar-a-los-golpes-por-daniel-cecchini%2F&amp;linkname=Claus%20y%20Lucas%3A%20Milei%20y%20la%20estrategia%20de%20anestesiar%20a%20los%20golpes%20%E2%80%93%20Por%20Daniel%20Cecchini" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fclaus-y-lucas-milei-y-la-estrategia-de-anestesiar-a-los-golpes-por-daniel-cecchini%2F&amp;linkname=Claus%20y%20Lucas%3A%20Milei%20y%20la%20estrategia%20de%20anestesiar%20a%20los%20golpes%20%E2%80%93%20Por%20Daniel%20Cecchini" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fclaus-y-lucas-milei-y-la-estrategia-de-anestesiar-a-los-golpes-por-daniel-cecchini%2F&#038;title=Claus%20y%20Lucas%3A%20Milei%20y%20la%20estrategia%20de%20anestesiar%20a%20los%20golpes%20%E2%80%93%20Por%20Daniel%20Cecchini" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/claus-y-lucas-milei-y-la-estrategia-de-anestesiar-a-los-golpes-por-daniel-cecchini/" data-a2a-title="Claus y Lucas: Milei y la estrategia de anestesiar a los golpes – Por Daniel Cecchini"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/claus-y-lucas-milei-y-la-estrategia-de-anestesiar-a-los-golpes-por-daniel-cecchini/">Claus y Lucas: Milei y la estrategia de anestesiar a los golpes &#8211; Por Daniel Cecchini</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/claus-y-lucas-milei-y-la-estrategia-de-anestesiar-a-los-golpes-por-daniel-cecchini/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
