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	<title>Carrió archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<description>Una Revista de Opinión</description>
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	<title>Carrió archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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		<title>Diferencias &#8211; Por Noé Jitrik</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 29 Aug 2021 04:48:42 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Política]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El concepto de “diferencia” está en todas partes. Pero ¿qué es la “diferencia? ¿Lo sabemos? ¿Será posible pensar un mundo sin diferencias?</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/diferencias-por-noe-jitrik/">Diferencias &#8211; Por Noé Jitrik</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>El concepto de “diferencia” está en todas partes. Pero ¿qué es la “diferencia? ¿Lo sabemos? ¿Será posible pensar un mundo sin diferencias?</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Noé Jitrik*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Comparaciones: dos cumpleaños llamaron la atención en los últimos tiempos, el de La Primera Dama en Olivos el año pasado y exhumado recientemente, y el de otra dama, Elisa Carrió, en su residencia de Exaltación de la Cruz, ambas en medio de restricciones por la pandemia. El primero reunió a 13 personas, desconocidas para la mayor parte del público, el segundo 70, conocidísimas, la plana mayor de los cambiemitas. Gran escándalo cuando se publicó la fotografía de la de Olivos, no mucho cuando la de Exaltación. Diferencia no sólo en eso sino en las respuestas de los responsables: Alberto Fernández admitió el error, pidió perdón varias veces, Carrió se expresó por medio de algunas lágrimas, mintió acerca de la autorización –que nadie le dio- y prometió irse del país, tremenda amenaza que gracias a la Virgen de los Desamparados no cumplió. Muchos escépticos pensaron que ambos mintieron en sus respuestas pero en el caso de Fernández es difícil afirmarlo porque nunca se lo había acusado de esa felonía, en el de Carrió no, porque miente todos los días y cuando no tiene algo que envidiarle a su mortal enemiga, se miente a sí misma. En el primer caso aullaron indómitos periodistas en diarios y canales y durante unos cuantos días, en el segundo soslayaron e ignoraron. ¡Vaya con las diferencias!</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Para algunos analistas políticos el episodio de la noche de Olivos perjudica a Fernández, sostienen que perdió credibilidad, vaya uno a saber; el de Exaltación de la Cruz no les hace mella, con lo que le pasa a Carrió hay quien le cree, imitando a Olinda Bozán o los cocodrilos la asistan, o se ríen de sus chistes, de modo que habrá que ver pero eso no importa, el episodio se borrará pronto, hay cosas más importantes que ese chismerío; lo que queda como importante es, precisamente, la diferencia, es complicado vivir si no se consideran las diferencias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Eso me lleva a detenerme en esa palabra y en su concepto puesto que por poco que uno lo considere se advierte que atraviesa la existencia entera, en primer lugar determina las especies, no es lo mismo las plantas, y en ellas cada una respecto de la otra, luego de los animales, no es lo mismo un loro que un hipopótamo, los minerales y, por último, lo más interesante, los seres humanos, no es lo mismo un macho que un hembra: ése dotado de genitales hacia afuera, ésa de genitales hacia adentro, importante diferencia, para gran parte de la humanidad muy estimada aunque haya también muchos que no lo admiten de modo que unos quieren ser como son las otras, muchas como los otros: a veces apelan a supresiones, dolorosas pero relativamente fáciles, más difíciles son las adquisiciones, quién sabe, no siendo médico ni ortopedista, cómo se podrían ejecutar. En esos casos la diferencia, si bien se la combate, no desaparece pero languidece y casi casi pierde la partida respecto de la transferencia. A otros, siempre hay un tercero en discordia, ese movimiento tampoco les gusta y no quieren ser ni una cosa ni la otra. No es sencillo el tema pero lo que queda es, justamente, el concepto que se pone en cuestión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Muchos, que no llegan a ese punto en lo físico pero sí en lo psicológico, lo resuelven en el lenguaje, con sólo aplicar en los finales de ciertas palabras que implicarían nociones de género la letra E, que consideran más incluyente, genéricamente hablando, que otras vocales, a las que acusan de excluyentes, las horribles O y A. Dejan fuera, tal vez porque las consideran inocentes, a la I y a la U, tranquilas en sus respectivos nichos, todavía no les han encontrado culpas mayores ni han advertido que entre la O y la U hay una especie de pacto, se pone diligentemente la &nbsp;U cuando la palabra cercana empieza con la O, y entre la I y la E pasa lo mismo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">No faltarán encontronazos respecto de estos elementales apuntes, quizás no valga la pena tenerlos en cuenta pero no es cuestión de sacarlos de la mesa como si el festín hubiera concluido. Algo queda y es el concepto mismo de “diferencia” que no me parece eliminable y que, como señalaba inicialmente, está en todas partes. Pero ¿qué es la “diferencia? ¿Lo sabemos? Como toda palabra tiene su historia, el lenguaje no es natural, fue creado lentamente y de algunas palabras se sabe cómo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La palabra viene del verbo latino “ferre” que quiere decir “llevar” y que pide varios prefijos; el que nos importa es el “di”, que da origen a “diferencia” e indica, con una potencia creadora, “ir a otra parte”, o sea separar, y alejar. Ha producido numerosas variantes, “diferir”, “disentir”, “dividir”, “distinguir”, “disolver”, etcétera, emparentadas todas por la idea de lo lejano y “otro”. En el uso se ven sus alcances: el que me importa ahora es el relativo a la “diferencia” que, como lo señalé posee una fuerza significante muy grande en todos los órdenes a los que se refiere, otra palabra hija de la misma madre, “ferre”. ¿Cómo abordar esta cuestión?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por de pronto es evidente que hay varios tipos de diferencias: las naturales, las indispensables y buenas y las malas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">De las primeras en general se ocupan las ciencias para determinar en qué se fundan, por ejemplo entre salud y enfermedad, entre crecimiento y parálisis, entre día y noche, entre verano e invierno, etcétera. No me detengo en ello, son aceptadas, no hay más remedio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Las otras son igualmente interesantes, porque no son “naturales”, pero más complejas, por ejemplo entre leer y escribir, entre conocimiento e intuición, entre egoísmo y altruismo, entre atención y distracción, entre cuidado y descuido, infinitas e incesantes: lo que tienen de bueno es que permiten u obligan a elegir en relación con aspectos corrientes de la vida y generan juicios de valor porque, qué duda cabe, si no se distingue entre cuidado y descuido, por elegir una opción de entre todas ellas, las consecuencias son tan previsibles como inevitables ,si cuido mis pasos no me caigo, si los descuido puedo caerme.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En cuanto a las malas, dan lugar a acciones de un alcance que podría llamar histórico y constituyen gran parte de la gesta humana: la diferencia entre ricos y pobres, entre poderosos y sometidos, entre tramposos y honestos, da origen a enfrentamientos tales como la lucha de clases, las opciones políticas y las instituciones y los códigos respectivamente porque invitan a hacerla desaparecer. ¿Cómo habría tomado forma la idea de “igualdad”, que, a su vez, fue uno de los sustentos de la revolución francesa y, sucesivamente, fue un ingrediente de la modernidad, si no se estimara la diferencia que existe entre explotadores y explotados o entre opresores y oprimidos y no hubiera habido quienes querían eliminarla, los pobres por supuesto, cortando las cabezas de quienes intentaban conservarla, gritando de dolor, los ricos? Por supuesto, no es que esa diferencia haya sido suprimida, muy por el contrario sigue alimentando toda política, así sea enunciativamente, y da lugar a nuevas diferencias, por ejemplo entre cumplimiento de la promesa y la traición.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pero tampoco esto es una novedad. Quiero creer que toda literatura se alimenta de la diferencia, que consideraría felizmente buena, en primer lugar porque es lo diferente de otros modos de existencia, de lo “real”, término preferido del psicoanálisis que lo llaman “el real”, pero porque casi toda construcción imaginaria retoma los términos antagónicos y los potencia. ¿No lo vio, acaso, Shakespeare, que vio casi todo, cuando emitió por boca de un personaje esa sentencia que se hizo famosa, “Si nos pincháis, ¿no sangramos?” y que sería no sólo una postulación de igualdad sino de anclaje y fundamento de la ley?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Para todo este razonamiento, plagado de saberes y lugares comunes, partí de una diferenciación que en principio parece sólo de comportamientos pero que adquirió dimensiones de significación política. Se diría que toda política tiene ese fondo y es poco probable que desaparezca; ni siquiera es deseable que desaparezca; lo deseable es que los términos enfrentados, o sea las concepciones y acciones concretas lo reconozcan y haciendo que mejoren la convivencia que ya existe entre ellas, es lo único que puede modificar sus respectivas limitaciones; por ejemplo si los ricos no van a desaparecer que sean menos ricos y si, como dicen los escépticos, siempre habrá pobres, que sean menos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Será posible pensar un mundo sin diferencias? Lo es: se llama “utopía” y a veces se ha intentado pero se vuelve al redil y lo único que queda por delante es que, en algunos casos, la literatura sin ir más lejos, es bueno que las diferencias subsistan y se acentúen, dónde quedaría la originalidad si no ocurriera y es malo que subsistan si no hay posibilidades de cambio en la sociedad, si la enfermedad y la miseria prosiguieran indefinidamente en su espantosa diferencia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Cristina y Carrió: ¡qué diferencia!</p>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 29 de agosto de 2021.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>*Crítico literario, ensayista, poeta y narrador.</em></p>
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		<title>¡Un carajo, democracia&#8230;! &#8211; Por Juan Chaneton</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/un-carajo-democracia-por-juan-chaneton/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 27 Apr 2022 23:14:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Juan Chaneton]]></category>
		<category><![CDATA[Carrió]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia]]></category>
		<category><![CDATA[Frente de Todos]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La democracia es lo que es y funciona a favor y en contra de los autodenominados “libertarios” y los republicanos demoliberales. No son los actores y sus personales modos de estar en el mundo lo que importa, sino el sistema político y cómo conservarlo o cómo superarlo, según sea el gusto de cada quién.</p>
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<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>La democracia es lo que es y funciona a favor y en contra de los autodenominados “libertarios” y los republicanos demoliberales. No son los actores y sus personales modos de estar en el mundo lo que importa, sino el sistema político y cómo conservarlo o cómo superarlo, según sea el gusto de cada quién.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Juan Chaneton*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">«Lo que se inventó hace tres siglos en Occidente, en Europa, en Estados Unidos, como régimen de convivencia, supone que cada uno puede pensar lo que quiere, puede adherir al contenido que quiere, porque en algunas cuestiones, frías y formales, como son las reglas, nos hemos puesto de acuerdo&#8230;». De este modo, el periodismo que milita en la defensa activa del sistema político demoliberal occidental, resumía, con precisión y lenguaje que evocan a Torcuato Di Tella (h), el núcleo central de la ideología de lo que hoy, a secas, suele llamarse «democracia»&nbsp; (<a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/un-pais-al-margen-de-la-ley-nid19042022/">https://www.lanacion.com.ar/politica/un-pais-al-margen-de-la-ley-nid19042022/</a>).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Este «invento» jugó un papel progresista en la historia de Occidente pues fue lo que permitió terminar con las hogueras que, plenas de unción cristiana y para combatir el «error», se encendían, aquí y allá, en la Europa de los siglos XIII al XVI. Pero hoy, tiempos en que la inteligencia artificial y el internet de las cosas aplicados a la producción están permitiendo vislumbrar una vía apta para terminar con la pobreza y mejorar las condiciones de vida mediante una productividad virtuosamente desbocada, sumada a la reducción de la jornada laboral y el aumento del tiempo libre y creador, aquel invento que muy bien pensaron Locke y Stuart Mill ha pasado, de logro histórico a rémora que clama por su superación. El futuro del mundo, si el mundo quiere seguir existiendo, es la planificación económica, a la que corresponderá otro sistema político, más democrático que el actual.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Recientemente, la señora Carrió ha dicho, criticando a Milei, que «&#8230; la libertad sin ley es puro «goce»&#8230;”&nbsp; (<a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/elisa-carrio-la-foto-de-mauricio-macri-con-donald-trump-me-dio-verguenza-nid23042022/">https://www.lanacion.com.ar/politica/elisa-carrio-la-foto-de-mauricio-macri-con-donald-trump-me-dio-verguenza-nid23042022/</a>).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Más allá de la acostumbrada cripticidad de los enunciados de la señora, lo cierto es que hoy cabe inferir que libertad sin planificación es libertad sólo para una minoría en detrimento del conjunto de seres humanos que pueblan el mundo y que, como tales, tienen el derecho a buscar y la esperanza de encontrar nuevos y mejores modos de convivencia que los que, hasta hoy, ha posibilitado, en Occidente, la filosofía política liberal.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://assets.iprofesional.com/cdn-cgi/image/w=880,f=webp/https://assets.iprofesional.com/assets/jpg/2019/10/485990.jpg" alt=""/></figure></div>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pues la así llamada «democracia» es una falacia, por no decir un engaño interesado. Es la utopía de <em>La ciudad del sol</em>, de Campanella, o aquella, más famosa aún, de Tomás Moro. Pues el original de ese «contrato social» en virtud del cual hemos acordado respetar «las reglas», no se halla en ninguna escribanía. Es una abstracción fundacional que ha devenido narrativa y que,&nbsp; como discurso repetido con pertinacia por las clases políticas, sólo (y nada menos) va en pos de convencer a los perjudicados por tal sistema político de que sus cuitas, al fin y al cabo y aun siendo graves, podrían, sin embargo, ser peores, pues «en democracia» al menos podemos protestar por nuestra situación cotidiana y no nos va en esa protesta ni la seguridad personal ni, mucho menos, la vida, como sí ocurre en aquellos regímenes que, en malhadada hora, renunciaron a las felicidades de la libertad. Nada más adventicio que ese razonamiento, como lo son los sofismas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Se trata de un argumento que era falso ayer y lo es con mucha mayor evidencia hoy. Ayer, porque se desentendía de una dinámica de funcionamiento social que arrojaba (arroja) al espacio público a actores con desigual influencia en la política y con diferente poder en el mercado. Y esta desigualdad actualiza lo que Trasímaco le decía a Sócrates: justicia es lo que dice el más fuerte que es justicia. Y extenderse sobre la heredad ajena es justo y bueno si el que lo hace tiene el poder para hacerlo y para lograr que los demás respeten su decisión. Esto también lo decía Trasímaco, que era un sofista, casualmente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pero el argumento de los demócratas burgueses (que eso son, en suma) también es falso hoy, por cuanto si cada cual dice y piensa lo que quiere, como dicen los «republicanos» que sucede en las democracias «sanas», ello conduciría pronto a disrupciones antisistémicas y, para evitarlo, el propio sistema político tiene que echar mano de un recurso que no necesitaba hace cien años pero sí necesita ahora, cual es el de entregar a la consideración pública un constructo de realidad a la que se presenta en sociedad como la realidad misma y se ordena, acto seguido, a quién hay que odiar y a quién hay que amar, como es el caso de la guerra en Ucrania que, a estas horas, va dejando en evidencia que la bochornosa ola de mentiras que los medios periodísticos han difundido a troche y moche no es más que eso, una ola de mentiras que no describe lo que, en realidad, está ocurriendo en la Rusia sudoriental a la cual pertenece culturalmente Ucrania desde el fondo de la tradición y de la historia eslavas. No hay «reglas» que valgan cuando unos conglomerados empresarios que invirtieron en el periodismo violan la&nbsp; esencia de la democracia y monopolizan la narración de lo que ocurre. <em>Mutatis mutandi</em>, es como poner a la Sociedad Rural a explicar lo que ocurrió en el Grito de Alcorta de 1912.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El diagnóstico es errado -por superficial- si se agota en que, como afirman capciosamente repúblicos de variado pelaje, la Argentina tiene dificultades para manejarse con lo que es la esencia de la democracia. Lo que pone en cuestión a la así llamada democracia ha sido, a lo largo del tiempo histórico de los argentinos, las resistencias sindicales y las protestas sociales. Las últimas se llevaron puestos a dos presidentes: De la Rúa en 2001 y Macri con el repudio combativo y violento en las calles de quienes eran agredidos por su política previsional. Pero esto no está expresando dificultades de los argentinos para convivir con felicidad y bonhomía en el marco de una sedicente «esencia de la democracia», sino la emergencia de un síntoma que señala precisamente las limitaciones de unos usos y costumbres que, en la pluma de los demócratas burgueses, son mentados como «la democracia». Las sociedades que aceptan calladamente o con menos turbulencias el recorte y/o la negación de derechos que implica esta democracia, están más lejos de la democracia que aquellas que ni aceptan ni se resignan, porque la historia de los asuntos humanos es una marcha larga en el tiempo hacia formas diferentes y cada vez más justas de organización social. Esta es la <em>utopía eficaz</em>, como creo que hay que llamarla. Nada es para siempre, y mucho menos «la democracia» y los privilegios e injusticias que implica y legitima.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La moraleja, si copiar cupiera al buen Esopo, podría enunciarse diciendo que a medida que aumenta la turbulencia social más cerca está la sociedad turbulenta de la democracia verdadera. Por lo menos, mucho más que aquella que no protesta o protesta menos. Y tanto es así, que ciertos intereses <em>ad hoc </em>ya financian y propagandizan, en América Latina, discursos y actividades violentamente «antipolíticas», pues están viendo que «la democracia», si así siguen las cosas, está jugando tiempo de descuento y va perdiendo el partido, por lo cual hay que empezar a poner de pie, de modo preventivo, el reaseguro sistémico que -siempre es así en la historia- viene en formato fascistoide y violento pero que, con la globalización en apuros,&nbsp; viene también con la innovación de que se trata de fascistas devotos del libre mercado, en eso consiste la «libertad» que proclaman. También Carrió se refirió a ellos diciendo que «&#8230; son grupos que están financiados desde&nbsp; Washington y hablan de la casta política para derribar las democracias». Y agregó: «Estoy hablando de grupos de ultraderecha, vinculados a sectores ortodoxos de iglesias&#8230;».</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://media.tycsports.com/files/2022/02/08/387887/milei_862x485.jpg" alt=""/></figure>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Lo cierto es que los libertarios de Milei vienen a proponer cómo hacerse cargo de los riesgos sistémicos que provoca -y de las insuficiencias que exhibe- la democracia de Carrió. Si se trata de «consensuar reglas» para vivir en democracia, nada mejor que reformar la Constitución. Esa, la Constitución, es la regla madre. Pero son pocos los que quieren, en este país, consensuar reglas si ese consenso implica, previamente, la reforma de la regla de reglas, la Constitución. Se podría, así, encontrar la solución eficaz para el problema del Consejo de la Magistratura que, si lo va a controlar la Corte Suprema, es lo mismo que nada, pues la Constituyente del &#8217;94, en su letra y en su espíritu, lo concibió como un órgano independiente que debería servir para que la administración de justicia, las finanzas del poder judicial y el nombramiento y remoción de magistrados estén, tanto como sea posible,&nbsp; lo más alejados de las componendas políticas que se pueda y, sobre todo, que el poder judicial no pueda ser nunca más instrumentado para perseguir opositores, como hacía la banda Macri-Arribas-Majdalani-Stornelli-Bonadío-Pepín y jueces y juezas del fuero penal federal.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Dicho sea de paso, las razones que hacen urgente y necesaria una reforma constitucional en la Argentina -además de oportuna y conveniente- son de diverso tipo, pero hay una que el derecho comparado nos revela -como que consta en la Constitución brasileña- y que cobra súbita actualidad en la coyuntura global. Esa norma le prohíbe al Ejecutivo adherir a sanciones económicas o de otro tipo cuando esas sanciones no hayan sido dispuestas por la Organización de Naciones Unidas. Perfecto. Esto debería tener raigambre constitucional, qué duda cabe, pues hace a la salud del naciente multilateralismo. Basado en este artículo de la Constitución de su país, Paulo Guedes, el ultraliberal ministro de Economía, se opone a las sanciones a Rusia. Bien Guedes ahí. Una buena base para sentarse a «dialogar» con un neoliberal de capa y espada. Pues si hay algo a lo que no hay que negarse, es al diálogo. Los brasileños podrán ser de derecha, pero nunca son&#8230; tontos, para decirlo de un modo educado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por último, hay voceros del «antipopulismo» a los que les parecen insuficientes o espurios (eso no queda muy claro) los juicios del electorado y de la Historia, que son los que, muy atinadamente, suele mentar Cristina. Dicen esos voceros que tiene que haber, siempre, otro tribunal, diferente al pueblo e indiferente a lo que, en el futuro, pueda dictaminar la Historia. Y ese otro tribunal ha de contar, para que la libertad sea posible, con las notas de imparcialidad e independencia que le impidan al Ejecutivo ejercitar la arbitrariedad. Ese tribunal es el Poder Judicial en sus distintas instancias. Pero aquí, otra vez, entramos en el terreno de las utopías o de los engaños lisos y llanos. Pues desde la desopilante «Acordada» del 10/9/1930 que legalizó el golpe de Estado contra Yrigoyen, pasando por la Corte Suprema que legalizó el golpe siguiente (el del 4 de junio de 1943), hasta nuestro doloroso presente, ese poder “judicial «independiente» que -según los aludidos voceros- debería tener superior jerarquía axiológica que el voto popular o el tribunal de la Historia, sólo les ha servido a las élites dominantes de la Argentina para conservar su poder por la vía de la constante estabilización del sistema político. Digresión (o no tanto): los miembros de la Corte Suprema que emitieron la Acordada del 10 de septiembre de 1930 fueron José Figueroa Alcorta, Roberto Repetto, Ricardo Guido Lavalle y Antonio Sagarna, en tanto que el procurador general fue Horacio Rodríguez Larreta, este último, no el que sufrió las penurias de un falcon verde en los años de Videla, sino su papá&#8230; y abuelito que buena mandarina nos legó.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://www.cronista.com/files/image/454/454708/6243d4b5add8a_700_462!.jpg?s=f47f57c550dfda15122c4db22c0ce8f6&amp;d=1648612535" alt=""/></figure></div>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Fuera de <em>timing</em>, impostada y afín a la vulgaridad, la reciente expresión del Presidente diciendo que en 2023 el gobierno gana porque sí, no por habernos sugerido el título de esta nota deja de preocuparnos. Nos preocupa tanto como la convicción que anida en las mentes de progresistas confundidos -o interesados- de que democracia es lo que la derecha dice que es la democracia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pues la democracia -esta democracia- es lo que es y funciona a favor y en contra de unos y otros. Alberto, Larreta, Massa: ese es el <em>dramatis personae </em>de la comedia de equívocos -y no tanto- que se exhibe, a estas horas, en el teatro de la política argentina. No son los hombres (ni las mujeres), no son los actores y sus personales modos de estar en el mundo, lo que importa, sino que lo que importa es el fondo del asunto y el fondo del asunto es el sistema político y cómo conservarlo o cómo superarlo, según sea el gusto de cada quién.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Una ruptura del Frente de Todos sería también un higiénico acto de sinceramiento aunque con consecuencias nefastas para los trabajadores y el pueblo que hoy sufre, y que es la mayoría. El FdT sirvió para ganar una elección pero, a todas luces, no parece servir para gobernar con eficacia.&nbsp; Pues gobernar, hoy, no es poblar sino optar. Y la opción se refiere al contencioso central que exhibe la realidad global: hegemonía de una potencia o democratización de las relaciones internacionales. Pero, a su vez, la política exterior de un país es expresión y continuidad de su política interior. Nadie es de izquierda en lo interno y de derecha en lo externo. El que es liberal puertas adentro lo será también hacia afuera. Y el que cultiva la ambigüedad en uno de esos ámbitos no puede ser cosa diferente en el otro ámbito.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://fotos.perfil.com/2021/11/15/trim/950/534/legislativas-2021-bunker-frente-de-todos-20211114-1269875.jpg" alt=""/></figure></div>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Podrá argüirse que si el gobierno de Alberto Fernández logra domar la inflación sus posibilidades de reelegir son de buenas a mejores. Pero aquí caben dos objeciones. La primera: las posibilidades de que eso ocurra van de pocas a nulas. La segunda: si gana Alberto pierde Cristina, tal vez para siempre y, como lo acabamos de decir, esto importa no porque importen los actores individuales sino porque el triunfo de Alberto implicaría la actualización de un hecho como verdad pura y dura, a saber, que el kirchnerismo, en suma, que había sido una esperanza plausible para los pobres de este mundo, terminó sus días como un banal incidente de la historia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Esta eventual defunción del kirchnerismo, que bien podría nominarse como el hecho triste y deplorable del país proletario y popular, tendría su correlato en el acontecimiento jubiloso que debería celebrar el país burgués: el sistema político, que gestiona con éxito siempre renovado los intereses de la estructura agraria agroexportadora, sigue reinventándose a sí mismo y construyendo unos escenarios de legitimación propia que lo ponen al abrigo de amenazas que siempre se insinúan pero que jamás devienen seria opción de poder político.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Si en 2023 el turno fuera para las opciones más radicales de la derecha, la ganancia, en el largo plazo, sería para las políticas y los ideales que hoy expresa Cristina. Y si Alberto y <em>ad</em> <em>láteres</em> estuvieran trabajando para dejarle la posta a Larreta, las élites de este país deberían descorchar champagne.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 26 de abril de 2022.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Abogado, periodista y escritor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><a href="mailto:jchaneton022@gmail.com">jchaneton022@gmail.com</a></p>
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		<title>Mitología, Epifanía y Ocaso de las Euménides republicanas, capítulo quince del folletín “LA CARRIÓ – Retrato de una Oportunista” – Por Carlos Caramello</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 25 Nov 2022 12:52:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Carlos Caramello]]></category>
		<category><![CDATA[Capítulo quince del folletín “LA CARRIÓ – Retrato de una Oportunista”]]></category>
		<category><![CDATA[Carrió]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Capítulo 15 de la molesta biografía "La Carrió - Retrato de una Oportunista"- y llegamos a la mitad del libro. Esta vez vamos a acudir a los antecedentes históricos (e histéricos) de Lilita y sus adláteres en un texto titulado Mitología, Epifanía y Ocaso de las Euménides  republicanas, en cual se retrata a la protagonista de nuestra bío incómoda y a sus dos más allegadas colaboradoras, en un repaso histórico de todos los tríos de productoras del mal que reconoce la literatura clásica. </p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/mitologia-epifania-y-ocaso-de-las-eumenides-republicanas-capitulo-quince-del-folletin-la-carrio-retrato-de-una-oportunista-por-carlos-caramello/">Mitología, Epifanía y Ocaso de las Euménides republicanas, capítulo quince del folletín “LA CARRIÓ – Retrato de una Oportunista” – Por Carlos Caramello</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>Capítulo&nbsp;15 de la molesta biografía «La Carrió &#8211; Retrato de una Oportunista»- y llegamos a la mitad del libro. Esta vez vamos a acudir a los antecedentes históricos (e histéricos) de Lilita y sus adláteres en un texto titulado&nbsp;</em></strong><strong><em>Mitología, Epifanía y Ocaso&nbsp;</em></strong><strong><em>de las Euménides&nbsp;&nbsp;republicanas, en cual</em></strong><strong><em> se retrata a la protagonista de nuestra bío incómoda y a sus dos más allegadas colaboradoras, en un repaso histórico de todos los tríos de productoras del mal que reconoce la literatura clásica.&nbsp;</em></strong><strong><em></em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em><br>Pero, además, llegados a la mitad del libro, aparece la duda sobre si la otra mitad será bienvenida o la telenovela de Elisa María Avelina tiene a la platea un tanto agotada&#8230; En el cuadro de comentarios y en el Facebook de La Tecl@ Eñe se reciben sus respuestas.&nbsp;</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Carlos Caramello*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tec@ Eñe)&nbsp;</em><em></em></p>



<h3 class="wp-block-heading"><em>&nbsp;</em></h3>



<h5 class="has-text-align-right wp-block-heading"><em>“Común es cometer errores<strong>.</strong></em></h5>



<h5 class="has-text-align-right wp-block-heading"><em>Pero cuando se ha errado,</em></h5>



<h5 class="has-text-align-right wp-block-heading"><em>no es falta de voluntad, ni brío,</em></h5>



<h5 class="has-text-align-right wp-block-heading"><em>tratar de corregir el error</em></h5>



<h5 class="has-text-align-right wp-block-heading"><em>y no obstinarse en él.</em></h5>



<h5 class="has-text-align-right wp-block-heading"><em>La obstinación</em></h5>



<h5 class="has-text-align-right wp-block-heading"><em>es el otro nombre de la estupidez”.</em></h5>



<h5 class="has-text-align-right wp-block-heading">Sófocles</h5>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Venían a salvar la República. Con discursos altisonantes y acciones delirantes -como esa de llevar una muñeca de plástico bajo el brazo y presentarla como “La Republiquita”-, se anunciaban como las adalides de la división de poderes, las campeonas de la cuestión pública, las guías espirituales del Estado de Derecho y… resultaron espías de esas que tocan timbre, “Mata Hari” de cotillón, figuritas repetidas de la <em>Nueva Derecha</em> <em>Democrática</em>, la más corrupta de las que nuestro país haya padecido en toda su Historia… Y miren que fueron varias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Qué digo Mata Hari (aquella bella espía que entre danzas del vientre y sonrisas se convirtió en el arma secreta de Alemania durante la Gran Guerra) en realidad, eran “Gaby, Fofó y Miliki”. No sólo por lo <em>bufonas</em> del Poder sino porque, además, son profundamente “anti republicanas”, igual que los famosos payasos del régimen falangista de Francisco Franco.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">No vamos a nombrarlas. No es necesario. Se sabe largo de quienes hablamos. Porque en sus encendidos discursos parlamentarios solían poner a La República delante de todo. Pero resulta que, no hace mucho, vinimos a enterarnos que estas señoras aparecieron participando de una asociación ilícita que espiaba y extorsionaba a dirigentes opositores…y propios (y si no preguntale a la “Virgencita” Vidal); fiscales, jueces y hasta periodistas. Y, además, colaboraban en el armado de causas que, el “ala disoluta” de la Justicia Federal, convertía luego en falsas acusaciones destinadas a ensuciar el buen nombre y honor de los espiados. Y a tenerlos siempre “en situación de juicio”, más allá de que las prueban no existan.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Y no sólo participaban activamente de esas deleznables acciones de espionaje y denuncia sino que, además, las defendían como si fuesen una herencia. ¿Cómo? Desde la TV: <em>abonadas</em> a algunos programas de cable, al punto de que no se terminaba de entender si eran las invitadas a esos ciclos… o las conductoras.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Abanderadas de aquellos desmesurados esfuerzos que realizaba el anterior gobierno para controlar a la Justicia (y, la verdad que con éxito), a ellas les parecía “republicano” y “honesto” que se nombrara jueces de la Corte Suprema por decreto; que se detuviese a los propietarios de los medios de comunicación que no se arrodillaban ante el gobierno, que se apretara o persiguiese a aquellos magistrados que no le rendían pleitesía con sus fallos, que se exigieran destituciones y juicios políticos, y hasta que se llegase a la atrocidad de publicar el número de celular de los hijos de algunos funcionarios judiciales que se les resisten. En fin, que se apelara a las más bestiales prácticas de extorsión (así consiguieron, por ejemplo, la renuncia de la procuradora Gils Carbó) pero, de eso, la mamá y las tías putativas de “La Republiquita”, ni mu&#8230; dije “mu”: se entiende, ¿no?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Partícipes primarias de las trapisondas de un Gobierno que mandó a denunciar ante el Consejo de la Magistratura al juez que investigaba el mayor escándalo político de la Democracia, estas Arpías -en el sentido mitológico del sustantivo, claro-, fueron parte activa de ese contubernio junto a fiscales, jueces, destacados periodistas, funcionarios y hasta el Presidente, un tal Ingeniero Mauricio Macri, que se puso cómodo en uno de esos programas de aquella  TV que le era absolutamente funcional (por decirlo de una manera elegante) para explicar que no era<em> “la primera vez… Ramos Padilla ya ha hecho varias, así que espero que el Consejo, con todas las pruebas que hay, evalúe seriamente si destituirlo</em>«.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Estas modernas Euménides (seguimos citando tríos de famosas diosas malévolas, tanto de la mitología griega como romana), salieron entonces rápidamente a descalificar al magistrado de Dolores y a denunciar una “<em>operación kirchnerista</em>”. Ellas, las reinas de las operetas, santiguándose ante el pecado de ser investigadas, mientras se hacían las distraídas como cordobés que tiró fernet al piso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sus voces, que antaño clamaban por la Justicia (aunque sonaba bastante a “la Venganza”) fueron &nbsp;adquiriendo el semitono de la victimización. Sus denuncias dejaron de ser altisonantes y, hoy, la mayoría de sus dichos refieren a que son perseguidas, utilizadas o desoídas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sólo se ocupan de sus enemigos internos… y no mucho. Porque cuando se van de boca -lo que es cada vez más frecuente- llaman a la Jefa de este Trío al<em><strong> </strong></em><em>komisariat</em>, las reprende, y después sale diciendo que lo de ellas era “<em>una broma</em>”. Lo que, entre otras cosas, permite entrever que no estarían atravesando por su mejor momento. Es más, una de ellas deslizó, oportunamente, que se retiraría de la política. Pero la arpía mayor de las tres (la que cada tanto se acuerda de que la quieren matar) la llamó a silencio y la mandó a un programa a poner la cara… no es cuestión, che.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es necesario aclarar, para cerrar este capítulo, que la referencia histórica no es antojadiza. Tanto las leyendas de la antigua Grecia como las romanas, resaltan, entre sus personajes fabulosos, tríos de diosas maléficas, horribles -y casi siempre perdedoras- que, bien podrían haber reencarnado en nuestras agonistas: las Arpías, engendros semi divinos con busto, brazos y cabeza de mujer pero cuerpo cubierto de plumas, llamadas: <em>Aelo</em> (la del vuelo tempestuoso), <em>Ocípete </em>(viento veloz) y <em>Celeno</em> (la oscura). Estas repulsivas deidades representaban el rapto, el robo y la delación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Las otras tres son las Erinias griegas (Las Furias para los romanos), seres sobrenaturales que personificaban la venganza, cuyo aspecto terrorífico, por sus rostros malignos y las serpientes en sus testas a manera de cabellos, las ubicaba en el lugar de las entidades a temer. Eran tres las Erinias o Furias: Alceto (la que nunca se detiene), Tisífone (la que siembra el crimen) y Megara (la envidiosa)… no se si a quien nos lee le recuerdan a algún otro trío.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Lo cierto es que la mitología nativa también reconoce un famoso trío que, como sus hermanas griegas y latinas, traen el mal, convocan tempestades, portan el odio y acarrean malas nuevas. Trío este, conocido como <em>Las Tres Flores de la Costa</em>… No es necesario recordarle al lector sus nombres de fantasía… ni tampoco los reales: todos las han visto rondando por los sets televisivos y los pasillos del Congreso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Ellas, que venían a salvar la República, con sus prácticas perversas y su juego de espías módicas, se han demostrado proclives a destruirla.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Nota: </strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Este capitulo es la versión aumentada y corregida del que fuera, originalmente publicado, en el libro “Zonceras del Cambio o Las Delicias del Medio Pelo Argentino”</p>



<div style="height:39px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 25 de noviembre de 2022.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Licenciado en Letras, escritor, periodista y analista político.</p>
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		<title>Papá Coco, capítulo dieciséis del folletín “LA CARRIÓ – Retrato de una Oportunista” – Por Carlos Caramello</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 05 Dec 2022 00:07:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Carlos Caramello]]></category>
		<category><![CDATA[capítulo dieciséis del folletín “LA CARRIÓ]]></category>
		<category><![CDATA[Carrió]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En el capítulo 16 de la biografía incómoda de Elisa Carrió, se aborda la figura de su padre, Rolando “Coco” Carrió, un personaje simpático, con ese aire displicente de quien tiene el perdón concedido por el poder del dinero y las relaciones familiares y políticas, que abrazó la difícil tarea de ser heredero.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em><strong>En el capítulo 16 de la biografía incómoda de Elisa Carrió, se aborda la figura de su padre, Rolando “Coco” Carrió, un personaje simpático, con ese aire displicente de quien tiene el perdón concedido por el poder del dinero y las relaciones familiares y políticas, que abrazó la difícil tarea de ser heredero.</strong></em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Carlos Caramello*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em><em></em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>«A los padres de familia verdaderamente felices</em></p>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>no se los encuentra con frecuencia en los bares»</em></p>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Beato Adolfo Kolping</strong><strong></strong></p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Nacido en “<em>Quitilipi City</em>”, como a él le gustaba nombrar a ese pedacito casi propio de la provincia del Chaco; niño bien, pero para nada pretencioso ni engrupido; amiguero; espléndido; buen cantor, padre amoroso casi siempre, marido de a ratos… Lilita lo recuerda con ese amor que alguna vez la llevó a admitir que iba a ser presidenta en nombre de su “<em>complejo de Edipo</em>”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">“<em>Él era el heredero, pero no quería eso: él quería ser feliz. A mí me enseñó que la vida es una fiesta. Y que si no es una fiesta hay que vivirla como tal. Nosotros hasta nos reíamos en los velorios. Mi papá nunca se compró ropa, él usaba la ropa de todos los muertos del pueblo. Un día hizo un desfile para las viudas en el aniversario de tres muertos, y las mujeres no paraban de llorar. Era desopilante</em>”, memora y la palabra desopilante es lo menos que se nos puede venir a la cabeza. Pero hay un dato más detrás de la anécdota y es la política. En el Edipo declarado de Elisa no hay otro deseo que el del poder político… y está muy bien. El problema no pasa por cómo se los trasladó “Coco” Carrió. El problema es cómo lo entendió ella. Y cuándo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Porque cada vez que puede, aclara que, de chica, a ella, igual que a la familia de su madre, no le gustaba la política. Es más, le echaba la culpa de haberle “<em>robado</em>” a su padre. “<em>Él hizo de nuestra vida una historia. Hizo un cuento de cada desayuno, de cada almuerzo, de cada tarde</em>”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Y va más allá de lo que algunos memoriosos de los años post Libertadora puedan recordar. Como un tal Carlos Sabio, un profesor de Lengua y Literatura oriundo de Quitilipi, quien dice que, cuando tenía 14 años, vio a los hermanos Coco y Yayo Carrió (padre y tío de Lilita) “<em>arrancar el busto de Perón y Evita con un tractor</em>”. Este hecho vendría a demostrar, según este profesor, que lo de Elisa es, básicamente, un “<em>odio de clases hereditario</em>”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">“<em>Fui testigo en mi casa, ya que mi padre era compañero de juergas de los hermanitos Carrió, de un acuerdo para destituir al director de la escuela secundaria del pueblo, el gordo De Jesús, y el argumento a utilizar era demostrar que estaba afiliado al peronismo</em>”, redondea este profesor de Lengua que, evidentemente, es afecto a honrar su profesión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Y suma a su relato, algún dato más. “<em>La familia Carrió era conocida como ´Los Cubos´ porque siempre caían parados. El abuelo de Lilita, don Pancho Carrió, era cuando menos filoperonista, razón por la que se le había acordado la concesión de la estación de servicio YPF (…) Los dos hermanos Coco y Yayo eran radicales del Pueblo que, como perdieron las elecciones con Frondizi, fragotearon con los cuñados desde el primer minuto. Yo fui testigo de algunas reuniones porque, como era chico, no me consideraban peligroso. Las reuniones se realizaban en la casa del Dr. Emilio Federico Rodríguez, quien fue candidato a vicegobernador por los radicales del pueblo en 1958 y era cuñado de los hermanos Carrió</em>”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sin intentar enmendarle la plana, el “filoperonismo” al que se refiere Sabio, ha sido largamente desmentido por Elisa. Según ella recuerda, su abuelo era conservador. Y no entendía bien cómo sus hijos habían salido “<em>tan radicales</em>”. Lo que sí es cierto que entre radicales y peronistas de ese entonces había una relación que excedía la convivencia democrática. Ferdinando Pedrini -hijo de una tradicional familia Justicialista- era el “<em>mejor amigo</em>” de Coco. Lo que no impedía que se hicieran algunas jugarretas como aquella anécdota de “los indios peronistas”. Al parecer, Coco fue con un camión, durante un comicio, a buscar a un grupo de pobladores originarios de ideología peronista, para llevarlos a votar. Engañados, claro, se subieron al vehículo y Coco los llevó a un galpón y los tuvo encerrados hasta la seis de la tarde, cuando cerraron todas las mesas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pero, más que en las historias de los Carrió, hay que adentrarse en la de Rolando, “Coco” para todo el mundo. Desde muy temprana edad había abrazado la difícil tarea de ser heredero. Trabajada “<em>de hijo</em>”, como muchos recuerdan, porque su madre lo había criado como a un príncipe y él se lo había creído. Y había descubierto, además, que la mayor cualidad del príncipe era “<em>no saber hacer nada</em>” (condición esta que trasmitiría a Lilita, de quien, en su familia se recuerda, no servía “<em>ni para sacar el hielo de la heladera”… </em>y no era una metáfora).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Educado en un colegio inglés de Buenos Aires (en donde sólo se podía hablar la lengua de Shakespeare, lo que hizo que manejara perfectamente el idioma), vivió su adolescencia y su juventud en la conciencia absoluta de que lo esperaba una estancia, una estación de servicios y varios negocios más que tenía su padre.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hizo un intento de estudiar veterinaria en La Plata (donde, según recuerda su hija, viajó junto a su primo Genaro Carrió que se recibió de abogado con honores y, a la postre, resultó juez de la Corte Suprema de Alfonsín), pero su paso por la universidad fue más una fiesta llena de noches juerga, de tardes de hipódromo y de mucho, pero mucho tango porque, el hombre, era un gran cantor. “<em>Mi papá cantaba en inglés, en guaraní y en castellano</em>” recordaría muchos años después su hija mimada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Simpático, con ese aire displicente de quien tiene el perdón concedido por el poder del dinero y las relaciones familiares y políticas, armó una familia con Lela pero sin dejar de “<em>hacer su vida</em>”. Decía que era “<em>poco salidor… y menos volvedor</em>” y eso era una verdad constatable. Se lo recuerda porque avisaba que iba a comprar el diario y volvía una semana después, como quien de verdad había tardado 20 minutos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">“<em>Mi papá fue un ser inmensamente irresponsable que dilapidó una fortuna</em> -recuerda Elisa Carrió en el libro de Garrone y Rocha-. <em>Pero, como contrapartida, vivió como quiso. Me decía: ´Si yo tuviera dos vidas, en una haría lo que quiere tu mamá y en la otra, lo mío. Pero como tengo una sola, hago lo que quiero´”</em>. Pero a ella, a Lilita, siempre la trató como una princesa. Cuando tenía dinero -al parecer la plata&nbsp; en el bolsillo le hacía cosquillas- le compraba vestidos, revistas de moda, le hacía regalos. “<em>Siempre desayuné en la cama porque, si no, no me levantaba</em> -sigue, la chaqueña, con su recuerdo- y él <em>siempre estaba ahí para mimarme y consentirme. Hasta me daba la comida en la boca. Me decía ¨Locha¨, porque le recordaba a una amiga que era muy simpática y hablaba con todo el mundo pero era tan fiaca que era incapaz de sacarle el hueso a la carne para cocinar</em>”.&nbsp; Lo que se hereda no se roba, dice un viejo refrán, y Elisa había aprendido del “Príncipe Coco” a ser una buena para nada: no ayudaba en las tareas hogareñas, no comía fruta si no se la pelaban, ni siquiera encendía la radio ni el televisor. “<em>Con él descubrí que las reinas son inútiles y que, si una se declara reina todos los demás se convencen de tu condición y no te piden más nada</em>”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Las “escapadas” de Coco se prolongaban. Las noches en el bar “El Chocolatín”, cantando. Los días en el café “La Estrella” discutiendo de política. No es que fuese mujeriego: era amiguero. Charla, whisky, tangos y chamamés hasta la madrugada. Su cargo de concejal en Quitilipi le dio, además, la justificación perfecta. Ahí se iba “a trabajar” y volvía, por ejemplo, el domingo, a las seis de la mañana, un poco en copas, a los gritos, con un paquetazo de chipá para desayunar con la familia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Cierta vez, vendió una camioneta y se fue a Buenos Aires a “<em>hacer un negocio</em>”. Dos meses después (sin haber dado señales de vida) llamó a su mujer como si nada. Enojadísima, Lela ni lo escuchó y le colgó. Al rato volvió a sonar el teléfono: era el doctor Arturo Umberto Illia, ex presidente de la Nación, intercediendo por Coco y consiguiéndole un salvoconducto para volver a su casa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pésimo administrador, excelente derrochador, cuando su padre murió se hizo cargo, junto a su hermano de las empresas familiares… y las fundió. Algunos dicen que fue, además, un magnífico vendedor de seguros de “La Chaco Argentina”: su carácter, su afabilidad, su don hacían que pocos se negasen a comprarle algún paquete. Pero la empresa quebró y la economía familiar empezó a depender casi exclusivamente de Lela.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Podría decirse que, además de mal administrador, no tenía suerte para los negocios. “<em>Mi papá era un error capitalista</em>”, lo define su hija preferida. Pero fue un acierto como bon vivant. Y un político querido por sus pares. Tanto que Raúl Alfonsín impulsó la presencia de Elisa en la lista de Constituyentes de la provincia del Chaco por su amistad y cariño con Coco.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El tiempo que tardaban en curar las heridas producidas por un accidente callejero, cuando fue atropellado por un automóvil en la esquina de su casa, llevó a los médicos a realizarle algunos estudios que indicaron que Coco padecía de un cáncer de riñón y que se había extendido en metástasis. Por eso no pudo acompañar a Lilita cuando juró como constituyente pero siguió atentamente todo el desarrollo de la Convención.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Como si hubiese esperado ese momento político de consagración de su hija, el 13 de octubre del mismo año murió en su casa, en su cama, tomado de la mano por Lela y sus dos hijos varones. Durante el entierro se entonó “<em>El Carrero Cachapecero</em>”, un chamamé que era algo así como su más grande éxito, sobre todo porque lo cantaba en inglés y en guaraní.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 4 de diciembre de 2022.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Licenciado en Letras, escritor, periodista y analista político.</p>
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		<title>Por acá, Lilita, descarrió (2), capítulo veinte del folletín “LA CARRIÓ – Retrato de una Oportunista” – Por Carlos Caramello</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 15 Jan 2023 18:15:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Carlos Caramello]]></category>
		<category><![CDATA[capítulo veinte del folletín “LA CARRIÓ – Retrato de una Oportunista”]]></category>
		<category><![CDATA[Carrió]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>“Volvió una noche…” sólo que uno siempre la espera porque Lilita tiene destino de boomerang político (en muchos sentidos) y nosotros  intentamos dejarlo claro en este capítulo 20 de “LA CARRIÓ - Retrato de una oportunista”. Esta vez, con la segunda parte de “Por acá, Lilita, descarrió (2)” avanzamos sobre un catálogo de frases y actitudes tan apocalípticas como contradictorias que la exhiben en toda su dimensión… y en todos sus desequilibrios.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>“Volvió una noche…” sólo que uno siempre la espera porque Lilita tiene destino de boomerang político (en muchos sentidos) y nosotros&nbsp; intentamos dejarlo claro en este capítulo 20 de “LA CARRIÓ &#8211; Retrato de una oportunista”. Esta vez, con la segunda parte de “Por acá, Lilita, descarrió (2)” avanzamos sobre un catálogo de frases y actitudes tan apocalípticas como contradictorias que la exhiben en toda su dimensión… y en todos sus desequilibrios.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Carlos Caramello*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>“Hay algo que Dios ha hecho mal.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>A todo le puso límites menos a la tontería”</em></p>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Konrad Adenauer</strong>.</p>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Son tantas; y tan variopintas las afirmaciones <em>pavotas</em> que ha hecho Lilita a lo largo de su carrera que cuesta seleccionar para no transformar el libro en un muestrario de frases apocalípticas. Como ésta, de los tiempos más críticos de la pandemia, cuando sostuvo que <em>“</em><em>La infancia es tan decisiva para soportar la vida después, que no se puede jugar de esta manera. Yo prefiero un chico con COVID, mirá lo que te digo, un pequeño… pero que socialice”</em> y, claro, no se entiende. Será que nosotros preferimos chicos vivos, con padres vivos y abuelos vivos. Y sanos… Y no chicos que socialicen, se contagien, contagien a su familia, a sus maestros, a sus amigos y traigan, en una cadena inacabable, más muerte y desesperación. Miradas…</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Les parece loco? Ha dicho cosas tremendas. Venía cruzada y en falsa escuadra con don Jaime Durán Barba, también conocido como el <em>Semiólogo Suave</em>. En su enojo, el 10 de mayo de 2018 estalló en “Le Doy mi Palabra”, el programa del inefable Alfredo Leuco que iba por Radio Mitre. <em>“¿Saben qué? Mátenlo a Durán Barba, tienen mi aval” </em>dijo, y dejó mudo hasta al locuaz conductor. Con el correr de las horas, la Fiscal de la República debe haber tomado conciencia (o le habrán pegado una apretada de esas, vaya a saber) y tarde, por la noche, en su cuenta de Twitter, medio que moderó la cosa: “<em>Estoy harta de Durán Barba</em> -tuiteó-. <em>Cambiemos ganó para explicar a la sociedad las decisiones que se toman como Gobierno, no para decir que está todo lindo</em>”. Pero la línea ya había sido bajada. La omnipresencia discursiva de la muerte volvía a ganar la <em>retórica lilística</em>. Una muerte a la que dice que no le teme pero a la que no puede evitar referirse. Como un mantra… como una obsesión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sin embargo, no ha sido respetuosa con la muerte de otros. No ha podido. Su necesidad de encabezar los momentos cruciales del país, su increíble afán de protagonismo, la han puesto en esos lugares de donde no se vuelve o, al menos, resulta muy difícil volver. El caso de Santiago Maldonado la tuvo allí, entre los que defendían lo indefendible, mofándose con una frase que, a ella, seguramente le habrá resultado ocurrente pero que fue muy desagradable para todos los que nos preocupábamos por el destino del joven artesano.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>“Es como Walt Disney”</em>, se puso cómoda Lilita con sus amigos “Los Leuco” en el programa homónimo, en clara referencia a las bajísimas temperaturas del lugar en donde se había encontrado un cuerpo que, aunque no identificado aún en ese momento, estaba muy claro que era Maldonado. Durante el transcurso de aquel programa (17 de octubre de 2018: mismo día de la aparición del cuerpo) deslizó que no descartaba “<em>un posible suicidio</em>”. Y acá cabe la pregunta: ¿Qué sabía Lilita? ¿Por qué comparar al joven desaparecido -que luego se comprobó había muerto congelado- con Walt Disney, sobre quien se tejió una leyenda (luego desmentida) de que fue criogenizado antes de morir? Siempre, en su discurso, Carrió ofrece un subtexto que luego, con el tiempo, para aquellos que miran la película completa, tiene un significante particular. Como si necesitara dejar una huella de que ella sabe las cosas no dichas; que maneja información ajena a todos los mortales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Prueba de esto es que apenas unos días antes, el jueves 11, en un debate de candidatos porteños en TN, había asegurado: «<em>20% de posibilidades de que Santiago esté en Chile con la RAM</em>«, cumpliendo acabadamente con su rol de desviar la atención. Luego hubo de arrepentirse: “<em>Lo dije porque me lo dijo mi corazón</em>”, trató de disculparse pero ya las redes estallaban criticándola.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Otra muestra inconfundible de su incoherencia -y hasta de sus más profundas contradicciones-, es el sainete de idas y vueltas respecto del Dr. Daniel Rafecas y su postulación a Procurador General de la Nación. En uno de sus últimos acercamientos a Macri, luego de una pelea que alcanzó ribetes telenovelescos, en la que ella le colgó el teléfono y juró no hablarle nunca más, Carrió llamó al ex presidente para agradecerle un gesto político que había tenido para con su persona y, de paso, cerrar ese “<em>malentendido</em>”. Pero el verdadero objetivo de la comunicación era el de “operar” a Mauricio para que instruyera a los legisladores afines para aprobar el pliego del jurista propuesto por el presidente de la Nación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">«<em>Rafecas sabe derecho, lo respaldan los fiscales más serios de la Nación y evitamos que ‘Madura’</em> <em>ponga a un fanático en ese cargo</em>”, explicaba en #TerapiaDeNoticias, del canal LN+. Corría noviembre de 2020 y Lilita consolidaba su operación involucrando al presidente del interbloque de senadores de Juntos por el Cambio, Luis Naidenoff. <em>“Hace tres semanas le trasmití la propuesta</em>”, explicaba, y agregaba que también Mario Negri estaba al tanto y la acompañaba. Todo porque el fundador del PRO se resistía a su idea. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Volvió a la carga en mayo último asegurando que ella había “<em>anticipado la jugada</em>” sin tener en cuenta  que en septiembre de 2016, junto con la Sociedad Rural, había firmado una solicitada para pedir<strong> </strong>la destitución de Daniel Rafecas por lo que consideraban una “<em>intolerable parcialidad</em>” en el affaire Nisman, así como tampoco su denuncia “<em>por mal desempeño de sus funciones</em>” contra este juez, de marzo de 2018, ante el Consejo de la Magistratura, en la que reclamaba que “<em>se disponga la apertura del proceso de remoción</em>” a la vez que “<em>se ordene su suspensión</em>”. Contradictoria, para no variar. Borrando con el codo siempre.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Para terminar este capítulo, y a fin de no transformar las declaraciones <em>descarriadas </em>de este personaje en <em>leitmotiv</em> del libro, algunas frases sueltas, mezcladas sin otro orden que el que surge de su propia impronta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Allá por setiembre de 2018 participó como invitada especial en un encuentro de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y en esa ocasión desplegó todo su talento para el stand-up. Aquí una selección de las publicadas por los diarios Perfil y Tiempo Argentino.</p>



<ul class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-list">
<li><em>«Soy una gran actriz de la escena nacional, como Tita Merello»</em></li>
</ul>



<ul class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-list">
<li><em>«Estar con el hijo de Macri padre es el mayor sacrificio humano que hice en mi vida»</em></li>
</ul>



<ul class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-list">
<li><em>«No soy el Presidente, pero soy Lilita»</em></li>
</ul>



<ul class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-list">
<li><em>«En este país hay muchos delincuentes en el PJ y algunos en la UCR”.&nbsp;</em></li>
</ul>



<ul class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-list">
<li><em>«A ver, yo estaba en 2001, ese fue un golpe civil, Alfonsín y Duhalde. Ahí tenemos default y ahora no tenemos ninguna posibilidad de default, y eso que Lavagna negoció mal la deuda».</em></li>
</ul>



<ul class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-list">
<li><em>«Todo lo que hice este fin de semana, desde la chacra, es una melodía frente a los grupos que querían arrancarle todos los ministros al presidente».</em></li>
</ul>



<ul class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-list">
<li><em>«El campo subsidiaba un proceso de industrialización por sustitución de importaciones que había fracasado y que había que cambiar el modelo».</em></li>
</ul>



<ul class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-list">
<li><em>«Tenemos que crear una aduana legal paralela” </em>(al parecer en esto le hicieron caso con la Hidrovía)</li>
</ul>



<ul class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-list">
<li><em>«Con la extinción de dominio voy a hacer la reforma agraria y me voy a quedar con todos los campos de los gobernadores, de los intendentes».</em></li>
</ul>



<ul class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-list">
<li><em>«Me aman los PJ porque soy como ellos, pero republicana. En el fondo los quiero, tuve marido peronista, son más divertidos, no como los radicales que son aburridos. Son muy divertidos, salvo que son muy ladrones algunos».</em></li>
</ul>



<ul class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-list">
<li><em>«Espero que no me manden al Senado porque, en ese Senado, pongo una molotov «.</em></li>
</ul>



<ul class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-list">
<li><em>«Soy del Chaco, casi aborigen, soy Qom».</em></li>
</ul>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Aplauso cerrado. Eso sí, no quieran saber la cara de los dirigentes de CAME que la acompañaban en el escenario…</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Su cuenta de Twitter ha sido, también, un fresco de sus dislates. En marzo de 2020 acometía con este hilo:</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">“<em>El mundo debe ser visto desde la geopolítica, mirando todo el globo terráqueo. Y para los espirituales, desde Dios. Espero que alguien sepa realmente de geopolítica y de la relación de agentes de inteligencia rusa en la querida Cuba</em>”, arrancaba como para calentar el ambiente <em>tuiteril</em>. Y seguía: “<em>La única que se da cuenta de todo esto es Merkel</em>”. Luego avanzaba con un nombre que quería poner en la discusión. Decía: “<em>No tengan miedo. El problema no es el Coronavirus sino Putin. Quieren quebrar a Europa</em>” y terminaba con fanfarrias, címbalos, bombardinos, ciscornos, triángulo y toc-toc: “<em>Trump es un aprendiz de payaso frente a Putin, como lo fue el ex primer ministro del Reino Unido, Neville Chamberlain. Lo digo como ciudadana de sentido común</em>”, y rubricaba “<em>Lilita Nadie</em>”. Una seguidilla para entregársela a un congreso de psicoanalistas lacanianos y, que se hagan cargo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Otro gran momento plagado de pavadas fue el de la denuncia por la vacuna Sputnik V que tratamos con la extensión que merece en otro capítulo. Sin embargo, de todas las cosas dichas en ese momento, rescatamos una en particular para esta sección de grandes tonterías. Reza, en un tramo de la denuncia: <em>“</em><em>El gobernador de la Provincia de Buenos Aires había sido el primer funcionario en iniciar tratativas con diplomáticos rusos, aun antes que el propio gobierno nacional”… </em>Porque, como todo el mundo sabe (y si no lo sabe debe leer el texto completo de la presentación), <em>“Los que están recibiendo la vacuna rusa son dictaduras como Maduro, Bielorrusia, Iraq, Irán. Hay un alineamiento geopolítico con dictaduras en un momento de crisis mundial. Hay una dirección geopolítica que nos lleva a dictaduras”. </em>Y, claro, Axel es nuestro<em> dictador de cabecera.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Para terminar, una sucesión de dislates, contradicciones y despropósitos acuñados hace pocos días porque, albricias… ¡Volvió el Oráculo que siempre se Equivoca!</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Carrió, casi “retirada” de la escena de estos últimos años, fue nuevamente convocada por sus amados medios concentrados para terciar en la convulsionada interna de Juntos por el Cambio (aunque más que cambio, prefieren la guita grande).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El cruce de espionajes, trapisondas, agachadas, pases de facturas (algunas truchadas para justificar Lago Escondido) y otras lindezas que se han dispensado entre los candidatos y candidatas de la derecha vernácula motivó que, la craneoteca marketinera decidió convocar a Lilita y ella, que ya tenía síndrome de abstinencia de TN y La Nación+, a pesar de las tórridas temperaturas (y de jurar y perjurar que ella con 40 grados no te va a ningún lado) acudió presta a responder en el living de su segundo hogar, o sea, en un canal de televisión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Primero lo retó a Horacio Rodríguez Larreta por “no sostener” a Marcelo D´Alessandro en su cargo de Ministro de Seguridad y Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (véase en la gramática del título cómo, para los porteños, la policía es más importante que los jueces). Luego, al apiolarse de que Horacito es el mejor perfilado para ser el candidato del espacio, reculó (por sus incontables marchas atrás, podría haber sido integrante del gobierno de Alberto) y dijo que acompañaba al Jefe de Gobierno en su “lucha contra las mafias”. Pero, minutos después, lo conminó a reponer a D´Alessandro a más tardar en marzo (cosa más improbable que ella integre la fórmula presidencial).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Entre medio, aprovechó para denunciar que la filtración de chats era producto de «una mesa militar comandada por Milani» (general que está entre sus denunciados favoritos) instalada en la AFI (imaginate la gracia que le causó a Agustín Rossi). Y luego volvió sobre Rodríguez Larreta (a) El Surfer para advertirle, maternalmente, que se cuide de su entorno (más contradictoria no se puede).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Recuperado su espacio en los medios, además, se apoltronó en el sillón de TN (vía Joaquín Morales Solá) y dijo que la Comisión Bicameral Permanente de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia es “<em>muy sucia</em>”; dijo que Leopoldo Moreau (presidente de la comisión) le “<em>da asco personal</em>” y que por eso no le responde; que, con el Juicio Político a la Corte “<em>están queriendo explotar el Consejo de la Magistratura</em>”, que Lorenzetti (su archienemigo)  “<em>está detrás de la embestida</em>” y una cantidad de sandeces más típicas de su discurso enrevesado y autorreferencial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Al día siguiente recibió a Gerardo Morales en su chacra de Exaltación de la Cruz (que nunca sabremos cómo hizo para comprar con su sueldo de diputada) y establecieron una alianza para trabajar por “<em>un proyecto de Nación que sea transformador</em>” lo cual, en realidad, significa que el radicalismo quiere abroquelarse para disputarle el poder a Macri (a quien castiga cada vez que puede). Y cerró el periplo mediático denunciando al Gobierno ante la OEA porque, según ella, el «<em>operativo de presión y desgaste no cesa</em>» y el juicio político a la Corte es parte de esa acción.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">¡ELLA! Justo ELLA que allá por abril de 2017 comenzó su andanada contra el entonces presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, solicitando su juicio político. Y de allí siguió hasta hoy, y no amainó ni siquiera cuando el primer objetivo (que era desplazarlo de la presidencia a favor de Carlos Rosenkrantz, ex abogado de Clarín), fue cumplido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En fin: Elisa Carrió, cada vez más, ¡se va al pasto! Lo notable es que haya quien le sigue renovando el carnet de conducir…</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 15 de enero de 2023.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Licenciado en Letras, escritor, periodista y analista político.</p>
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		<title>Las Cajas del Wash &#038; Wear – Capítulo veintinueve del folletín “LA CARRIÓ – Retrato de una Oportunista” – Por Carlos Caramello</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 19 Apr 2023 11:51:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Carlos Caramello]]></category>
		<category><![CDATA[“LA CARRIÓ – Retrato de una Oportunista”]]></category>
		<category><![CDATA[Carrió]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Despuntaba el siglo y Lilita se encontraba (de casualidad o por aviso de la Embajada) con el puntapié de su fama de denunciadora. Un caso de corrupción traído de los pelos en la provincia de Mendoza, un asesor non sancto y un viaje al corazón de la Democracia (léase EEUU) bastaron para que volviese con una denuncia rimbombante que obligó al Congreso a crear una Comisión Especial Investigadora del Lavado. A partir de allí, el dislate. Un espía parecido a Chuck Norris, una investigación fabulada y como resultado de esto, una candidatura sostenida en la traición a sus compañeros. Esto y mucho más en el capítulo 29 de "La Carrió - Retrato de una Oportunista", más oportunista que nunca. Pero pasen... pasen a conocer qué había en "Las Cajas del Wash &#038; Wear".</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>Despuntaba el siglo y Lilita se encontraba (de casualidad o por aviso de la Embajada) con el puntapié de su fama de denunciadora. Un caso de corrupción traído de los pelos en la provincia de Mendoza, un asesor non sancto y un viaje al corazón de la Democracia (léase EEUU) bastaron para que volviese con una denuncia rimbombante que obligó al Congreso a crear una Comisión Especial Investigadora del Lavado. A partir de allí, el dislate. Un espía parecido a Chuck Norris, una investigación fabulada y como resultado de esto, una candidatura sostenida en la traición a sus compañeros. Esto y mucho más en el capítulo 29 de «La Carrió &#8211; Retrato de una Oportunista», más oportunista que nunca. Pero pasen&#8230; pasen a conocer qué había en «Las Cajas del Wash &amp; Wear».</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Carlos Caramello*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>“Las personas con nada que ocultar</em></p>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>no sienten la necesidad de decirlo”</em><em></em></p>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Danai Gurira</strong></p>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Si algo ha sabido hacer Elisa Carrió en su vida, es transformarse y resurgir. El momento iniciático de su carrera, el puntapié que la lanzó al estrellato fue la investigación sobre el lavado de dinero.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Como la cajita feliz, a principios de 2001, las famosas “cajas del lavado” llegaron desde el norte y, con ellas, su oportunidad. Nacía su trípode romántico con los medios, el poder judicial y los servicios de inteligencia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En 1998 el diputado mendocino Gustavo Gutiérrez, del Partido Demócrata (un “ganso” -así se los llama- muy conocido… en su casa a la hora de comer), había presentado una denuncia penal por el vaciamiento del Banco de Mendoza contra el banquero Raúl Moneta y el presidente del Banco Central Pedro Pou. La acusación, realizada apenas dos meses después del aparente ilícito, tenía características estrictamente locales, hasta que se sumó a la investigación el contador Luis Balaguer (un tipo oscuro, con origen PJ y que había sabido trabajar en la primera Jefatura de Gabinete de Ministros con Eduardo Bauzá) quien, aparentemente por su condición de ex inspector de la DGI (hoy AFIP), encontró los hilos conducentes de la corrupción en el desguace del Estado Nacional.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Estaban involucrados los bancos pero también&nbsp; empresas estatales, consultoras y Calificadoras de Riesgo. Balaguer -se suponía por entonces- había detectado maniobras de lavado de dinero además de un sistema de pago de coimas a través de triangulaciones bancarias off shore, que dejaba pegados a parte del gobierno de Carlos Menem, al poder judicial y al financiero. El escándalo, que había empezado como un tema doméstico, se volvió nacional porque salpicaba a ex funcionarios de todos los gobiernos anteriores. Y Lilita, rápidamente, puso sus dotes histriónicas y sus fueros a disposición para mover el avispero. ¿Fue por intuición o fue una orden? Nunca lo sabremos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El trío Carrió – Gutiérrez – Balaguer viajó a Estados Unidos para entrevistarse con un asesor del senador demócrata Carl Levin quien presidía la Subcomisión de Investigaciones del Senado donde se estaba sondeando al Citigroup por las maniobras de triangulación con la banca off shore para el lavado de dinero.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">De regreso, la diputada acudió a los medios, <em>as usual</em> y, en conferencia de prensa, anunció un acuerdo para realizar una presunta investigación conjunta y que ella traería a la Argentina numerosas cajas con pruebas para encarcelar “<em>a todos los corruptos del país</em>”. Fuegos de artificio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En enero de 2001, en el Senado de los Estados Unidos, la senadora republicana Susan Collins y su par demócrata Carl Levin, sentaron ante el Comité a los implicados en la investigación: todos directores de segunda línea del Citibank Argentina. Y como la investigación que llevaban allí no era sobre lavado, sino sobre triangulaciones con banca offshore, no pasó nada. Absolutamente nada. Pero Ab-so-lu-ta-men-te NADA.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Allí presentes había varios argentinos, entre ellos, Elisa Carrió, que en los intervalos, conversaba amenamente con el abogado de Aldo Ducler que no era otro que su primo Alejandro Carrió, hoy letrado del Grupo Clarín. Ella había denunciado a Ducler (en los medios, claro) por maniobras de lavado de dinero para… ¡el Cártel de Juárez!.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Ante el escándalo, que se había vuelto internacional, Lilita lanzaba declaraciones cada vez más explosivas, casi misilísticas. Por eso, en marzo de 2001, el Congreso de la Nación decidió impulsar una Comisión Especial Investigadora del lavado.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es en ese preciso momento que todo se volvió vertiginoso y apasionante para Carrió. En un periquete, logró la atención de la mayoría los medios del país (sobre todo de los que a ella más le interesaban) al ser nombrada presidenta de la Comisión, lo que le permitía tener micrófono y ríos de tinta a su servicio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Abrías un diario, aparecía Lilita. Prendías una radio, escuchabas a Lilita. Encendías la tele, estaba Lilita. Nacían bebés con las facciones de Lilita porque había hombres y mujeres con sus aparatos reproductivos llenos de Lilita.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">A partir de ese momento, cada intervención suya en los medios, semejó la palabra de un profeta en Tierra Santa. Ella, a quien los diarios y la televisión promocionaban como líder anticorrupción, se apropió de la presidencia de la Comisión como un pastor de su rebaño: llevaba papeles a su casa, y decidía -desde su departamento-, qué cosas debían investigarse y cuáles no.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Un día anunció a sus colegas que había recibido en su departamento a un “<em>oficial de inteligencia de la ONU</em>”&nbsp;&nbsp; llamado Daniel José Díaz Droulhon&nbsp; que -siempre según sus dichos- le había ofrecido pruebas sobre la corrupción y el lavado en Argentina. El resto de los integrantes, entre los que se encontraban Cristina Fernández de Kirchner, Margarita Stolbizer y Daniel Scioli, seguramente sospecharon, porque en la ONU no existe un cuerpo de inteligencia… al menos formal. Pero ella se mostraba tan fascinada que, además, le contaba a todo el mundo el increíble parecido de este “agente” y el actor estadounidense Chuck Norris, famoso especialista en artes marciales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Aunque el resto de los miembros de la comisión parlamentaria no estaban convencidos de darle crédito a lo presentado por este sujeto, la diputada chaqueña se mostraba plenamente convencida por la oferta del espía extranjero y lo defendía a capa y espada. A punto tal de llegar a exponer públicamente en tono acusatorio a las personas que el “actor/agente” (o viceversa) le señalaba a través de los famosos escritos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La operación “Chuck Norris” iba viento en popa. Los cargos a ex funcionarios, mafiosos de toda laya y banqueros generaban atención en el pueblo ávido de justicia. Domingo Cavallo, que acababa de regresar al Ministerio de Economía y con súper poderes cual villano de historieta, querelló a Carrió por sus falsas denuncias contra él y demostró en apenas unos meses, que el sosías de “Chuck Norris” era un estafador profesional que estaba prófugo de la justicia desde 1995; tan falso como los documentos que había presentado este personaje, estaban fechados y firmados en Uruguay.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Tampoco es que el “Mingo” haya sido Sherlock Holmes: los papeles aportados por el “agente de la ONU” habían sido bajados de páginas de internet de dudosa procedencia, e incluso, estaban mal impresos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por primera vez (al menos off the record) Lilita reconocía haber recibido a un delincuente en su departamento. No sería la última.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La Diputada por el Chaco -cuentan los que fueron parte de la Comisión-, aparecía en las reuniones con informes elaborados en su domicilio, en los que no había investigación alguna sino un análisis histórico de la corrupción en Argentina. Declaraciones políticas que poco tenían que ver con lo denunciado. Sin embargo, ante la prensa, hacía imputaciones temerarias y daba cierta información que hacía presuponer que estaba por descubrir la piedra filosofal de las trapisondas &nbsp;mientras lanzaba acusaciones contra notorios personajes del Poder.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En la primera semana de Agosto de 2001 la Comisión presidida por ella, estalló en pedazos. Todos le recriminaron haberlos usado para lanzar su nuevo espacio político en una acalorada (en pleno invierno) reunión donde no faltaron gritos, portazos y llantos con los que Elisa negaba todo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Victimizándose, los invitó a su departamento al día siguiente, y allí los recibió en camisón, comiendo bombones en la cama, y les exigió que firmaran el dictamen que ella había elaborado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Si hasta ahí la convivencia entre Carrió y Cristina Fernández de Kirchner había sido difícil por las tensiones y el chicaneo que se desataban a cada momento, luego de esa noche, fue imposible. Cristina se negó a firmar un mamotreto de casi mil páginas sin haberlo leído y se retiró del lugar con una copia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Luego de que se cerrara la puerta, Carrió absolutamente despechada, le dijo a quien quisiera escucharla, que Cristina no podía leer mil páginas en una noche porque tardaba demasiado en maquillarse y, desde ese día, la llamaría “<em>la hermanastra de Cenicienta</em>”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Al día siguiente, 10 de agosto, ya en su lugar habitual,&nbsp; la comisión discutía a los gritos sobre el dictamen que nadie había leído y analizado aún. Carrió se desgañitaba explicando que tenía que ser firmado ese mismo día ¡para que nada se filtrara a la prensa!. ¡¡Justo ella, que venía haciendo declaraciones desde hacía meses y que cuando acusaba a alguien -obviamente sin pruebas- se amparaba en sus fueros!!“ ¡<em>Tiene que ser hoy</em>!” vociferaba.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Stolbizer, al igual que la mayoría de los diputados, estaba pugnando para que le dieran unos días más para terminar de leerlo y analizarlo, cuando entró una de sus asesoras para decirle que en el Salón de los Pasos Perdidos se estaban juntando periodistas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Margarita perdiendo su palidez habitual, se tornó roja y gritó, señalando a Carrió: “<em>¡Nos utilizaste para lanzar tu candidatura!”.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En el Congreso de la Nación, en el Salón de los Pasos Perdidos, no sólo había gente de prensa. Estaban las Madres de Plaza de Mayo; el Padre Farinello; familiares de Víctimas de la AMIA pertenecientes a la agrupación «Memoria Activa» representados por Laura Ginzberg; y manifestantes que cantaban a los gritos consignas a favor de Elisa Carrió tales como «<em>Si la tiran a Carrió al bombo, va a haber quilombo, va a haber quilombo&#8230;</em>» y otras menos delicadas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Lilita, esa tarde, hizo su show rodeada de diputados y figuras que luego, tal como predijeron sus colegas,&nbsp;&nbsp; estarían en la lista como candidatos del ARI. Dijo ante cámaras y micrófonos que renunciaba a la Comisión Investigadora. Pero al día siguiente, en un estudio de televisión, se desdijo, como no podía ser de otra manera. La Comisión Investigadora, conformada por diez miembros, terminó presentando cuatro dictámenes diferentes unos días más tarde.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Carrió había montado durante meses un stand up electoral al mismo tiempo que hacía naufragar cualquier intento de investigación seria sobre el saqueo de la Argentina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es bastante probable que si la investigación se hubiese hecho correctamente, el sistema judicial, político y mediático vernáculo habría recibido un sacudón importante. Pero Lilita no estaba ni está (ni estará) para eso. La verdad y la Justicia le son decididamente ajenas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es importante recordar, a esta altura, que en pleno apogeo de apariciones mediáticas de Elisa Carrió (en febrero, un mes antes de conformarse la Comisión), uno de los responsables de lavado de dinero vinculado al tráfico de armas, Mariano Perel, fue asesinado junto a su esposa en una cabaña de Cariló. Carrió declaraba ante cada micrófono que le ofrecían que no creía que el financista estuviera involucrado y mencionó que en enero, habían intentado entrar dos veces en su casa de Punta del Este y también en la casa de Gutiérrez, por lo que había solicitado custodia para ambos porque estaba asustada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Adoptando la pose de mártir que tan bien representa, dijo que tomaba ese crimen como un mensaje mafioso. Sin embargo, un mes más tarde, estaba viajando a Israel, sin custodia ni cuidado alguno,&nbsp; en compañía de su amiga “vidente natural” Adriana Parente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Cuando volvió, durante varios meses mandaba a comprar test de embarazos, y les dijo a sus colaboradores que era porque, en Jerusalén, Dios le había anunciado que ella pariría al Mesías. Se ve que Dios no tenía nada mejor que hacer, y decidió tomarle el pelo un tiempo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Algunos dicen que Lilita lo hizo para espantar de su lado a quienes tenían alguna neurona viva. Otros, que estaba loca… &nbsp;Lo que es probable que sí haya traído fueron “encargos embarazosos”: la tarea estaba cumplida.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Desde entonces, los viajes de Elisa Carrió a Israel y a EEUU se volvieron muy frecuentes. Seguramente, todavía está buscando a Dios.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 19 de abril de 2023.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Licenciado en Letras, escritor, periodista y analista político.</p>
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