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	<title>Argentina archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<description>Una Revista de Opinión</description>
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	<title>Argentina archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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		<title>La Independencia que nos falta &#8211; Parte II &#8211; Por Mario de Casas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 Feb 2018 21:45:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Mario de Casas]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Independencia]]></category>
		<category><![CDATA[industrialización]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Neoliberalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Simón Bolivar]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En la segunda entrega de La independencia que nos falta, Mario de Casas sostiene que la formula del desarrollismo debe invertirse: no era “la industrialización” la que iba a romper el atraso ganadero, sino la ruptura del estancamiento ganadero -y primario en general- lo que hubiese hecho posible un desarrollo industrial autónomo.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-independencia-nos-falta-parte-ii-mario-casas/">La Independencia que nos falta &#8211; Parte II &#8211; Por Mario de Casas</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="color: #000000;"><strong>Segunda entrega</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>En la segunda entrega de </em>La independencia que nos falta<em>, Mario de Casas sostiene que la formula del desarrollismo debe invertirse: </em><em>no era “la industrialización” la que iba a romper el atraso ganadero, sino la ruptura del estancamiento ganadero -y primario en general- lo que hubiese hecho posible un desarrollo industrial autónomo</em>.</span></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong>Por Mario de Casas*</strong></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p style="text-align: right;">                                                           <span style="color: #000000;"><em>Juro delante de usted; juro por el Dios de mis padres; </em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em>juro por ellos, juro por mi honor y juro por mi patria, que no </em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em>daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, </em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em>hasta que se hayan roto las cadenas que nos oprimen por voluntad </em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em>del poder español.</em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;">Juramento de Simón Bolívar ante Simón Rodríguez. Roma, 1805.</span></p>
<p><span style="color: #000000;"><em> </em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Habíamos iniciado una crítica al concepto de <em>subdesarrollo</em> directamente ligada al problema de la <em>cuestión nacional</em>, que se presenta cuando un pueblo aspira a constituirse plenamente como <em>nación</em> y hay una valla que le impide alcanzar esa realización, su autonomía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La primera incongruencia del análisis desarrollista consiste, según lo que hemos visto, en ocultar la fuente misma del subdesarrollo, es decir, la inserción de economías dependientes en el sistema de la economía mundial imperialista. La segunda, en encarar la caracterización interna del subdesarrollo y concebir el combate para superarlo en términos de insuficiencia técnica, frente a la cual se requeriría más capital -léase capital extranjero- y mejores métodos e instrumentos de trabajo. Este enfoque ha llegado hoy al paroxismo con el especioso discurso sobre la “brecha tecnológica” y el famoso “know how”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El subdesarrollo se definiría entonces como pura insipiencia y no como el predominio de estructuras económico sociales que frenan e impiden el desarrollo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esta curiosa concepción ha sido causa de históricos equívocos. Se pueden dar distintos ejemplos. Como cuando, frente a la crisis crónica de la ganadería argentina, se sostuvo que la producción de carnes no aumentaría si no se hacían previamente inversiones en infraestructura; o cuando no se explicó por qué, si el país  disponía de un potencial instalado para la producción de maquinaria agrícola en gran escala, esta rama industrial soportó una larga parálisis desde la última dictadura hasta fines de los ´90, que la limitó a trabajar al 40% o menos de su capacidad por falta de demanda, demanda que sí existió y se mantuvo para una producción técnicamente similar pero de bienes de consumo suntuario como los automóviles: la composición de la demanda no es independiente de la estructura socioeconómica y de las decisiones políticas de un país, que a su vez determinan el destino productivo o improductivo del excedente nacional, relación que vale para el desarrollo de importantes innovaciones técnicas que requerirían modestas inversiones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Considerando su carácter esquemático, la fórmula desarrollista puede y debe invertirse: no era “la industrialización” la que iba a romper el atraso ganadero, sino la ruptura del estancamiento ganadero -y primario en general- lo que hubiese hecho posible un desarrollo industrial autónomo. La distancia tecnológica que nos separa de los países de capitalismo avanzado es consecuencia de decisiones políticas. Lo decisivo es la incapacidad del orden ahora fortalecido por el macrismo para sortear una diferencia que justamente los meros datos técnicos -recursos naturales, centros de investigación, experiencia industrial, etc.- no muestran insuperable.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Con estas reflexiones hemos llegado al meollo de la <em>cuestión nacional. </em>Situación que se ha dado en distintas circunstancias en el curso de la historia moderna, según que el pueblo en cuestión a) tenga que soportar el yugo colonial directo porque no ha conquistado todavía la independencia nacional; b) esté disgregado porque aún no consigue su unidad política o c) haya superado la etapa colonial pero el yugo subsista bajo otra forma: una dependencia estructural de tipo económico-social. Éste último es nuestro caso y el de todos los países del subcontinente con los que, en realidad, deberíamos conformar una <em>nación</em> en el sentido moderno del término.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>El concepto de nación</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La contribución más importante de los marxistas al estudio de la <em>nación</em> fue llamar la atención sobre la estrecha relación que había entre el ascenso del capitalismo y la cristalización del Estado-nación. Sostuvieron que el avance del capitalismo destruía los mercados autárquicos, cortaba sus lazos sociales específicos y abría el camino para el desarrollo de nuevas relaciones sociales y formas de conciencia. “Laissez faire, laissez aller”, el primer grito de guerra del comercio capitalista, no condujo en sus primeras etapas a la globalización generalizada, pero generó las condiciones para el despegue de las economías de mercado más allá de las antiguas estructuras comunitarias. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La <em>nación</em> no es cualquier tipo de comunidad. Es una formación relativamente nueva en la historia. Las formas antiguas de comunidad, por ejemplo la Ciudad-estado o los Imperios multinacionales, realizaban totalizaciones políticas que no tenían las características de las modernas naciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Lo que caracteriza a las naciones que se van formando en la edad moderna e irrumpen en el proceso revolucionario de fines del siglo XVIII y el siglo XIX, es un grado determinado de cohesión comunitaria que está dado por la unidad de un territorio y una lengua común amalgamados por el desarrollo del mercado interno. En otras palabras, una comunidad que ha roto las barreras feudales y el aislamiento, y ha logrado una unidad cimentada en la generalización del intercambio y, por lo tanto, en el avance del capitalismo. La consolidación del Estado-nación se explica por cuanto el capitalismo, la forma más abstracta de control de la propiedad, requería por encima de todo un sistema de leyes que sacralizara la propiedad privada y un Estado que asegurara su cumplimiento.              </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En aquel contexto, en los países sometidos o disgregados, la democracia -oposición al absolutismo político- se hacía nacionalista, patriótica; el nacionalismo germinaba entre los sectores más significativos del pueblo: campesinos, artesanos y pequeño-burgueses de las ciudades, industriales y comerciantes. Todos ellos veían en los príncipes y las aristocracias no sólo a los enemigos de la patria, sino también a los tiranos y explotadores.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El gran articulador de este movimiento fue la burguesía, que exigía un régimen liberal y representativo porque el individualismo político complementaba y protegía el liberalismo económico basado en la competencia, la libre contratación y la libertad de trabajo e industria, indispensables para el desarrollo fabril y comercial. Por eso mismo la burguesía pugnaba por asegurarse el mercado interno, e impulsó tanto los casos de independencia nacional como los de unidad nacional tardía -Alemania e Italia- en la Europa del siglo XIX.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Nuestra cuestión nacional</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En cambio, lo que ha caracterizado a la <em>cuestión nacional</em> en Hispanoamérica hasta nuestros días es que no ha sido impulsada por el crecimiento de las fuerzas productivas de la sociedad burguesa, sino por un factor externo: la tajante división del mundo capitalista en un centro imperialista y una periferia colonial o semicolonial. La periferia de la que formamos parte entra periódicamente en crisis como consecuencia de múltiples formas de opresión, económica, política e ideológica. No ha habido un crecimiento de la burguesía en el marco del orden capitalista, como clase que genere por lo menos los cimientos para la realización del objetivo estratégico de la unidad y efectiva independencia nacional latinoamericana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En el caso argentino, el proceso de industrialización -modo de acumulación necesario para la maduración capitalista de una formación social- adquirió cierto desarrollo a partir de la crisis mundial de 1929. Pero ese proceso, forzado por las circunstancias y materializado a través de medidas defensivas, no fue de carácter nacional, sino cerrada y claramente clasista, conducido por la oligarquía terrateniente.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Mendoza, 25 de febrero de 2018</span></p>
<p><em><span style="color: #000000;">*Ingeniero civil. Diplomado en Economía Política, con Mención en Economía Regional, FLACSO Argentina – UNCuyo</span>. </em></p>
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		<item>
		<title>Invitación al futuro &#8211; Por E. Raúl Zaffaroni</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/invitacion-al-futuro-e-raul-zaffaroni/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 03 Mar 2018 00:16:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[E. Raúl Zaffaroni]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Es urgente reflexionar sobre nuestro Estado y sus instituciones para remontar este duro presente, afirma Raúl Zaffaroni. Se impone el deber ético de aunar esfuerzos en torno a un nuevo proyecto de Estado que deberá plasmarse en una Constitución acorde a la actual situación del mundo.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><em><span style="color: #000000;">Es urgente reflexionar sobre nuestro Estado y sus instituciones para remontar este duro presente, afirma Raúl Zaffaroni. Se impone el deber ético de aunar esfuerzos en torno a un nuevo proyecto de Estado que deberá plasmarse en una Constitución acorde a la actual situación del mundo.</span></em></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="color: #000000;">Por E. Raúl Zaffaroni*</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><em><span style="color: #000000;">(para La Tecl@ Eñe)</span></em></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Se nos quiere construir mediáticamente un mundo con omisiones –no de lagunas sino de océanos-, <em>fake news </em>y <em>lawfare </em>(o <em>law far</em>), en estricta aplicación del 5º principio de Göbbels (<em>Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar</em>).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero por desgracia, incluso la malignidad tiene sus genios perversos y, como no cualquiera es Göbbels, sus principios no funcionan en manos torpes. Tampoco puede obviarse que los aplicaba con viento en popa de factores favorables, como el crecimiento económico alemán después de un cataclismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A la larga siempre se impone que la única verdad no sea la <em>posverdad</em> construida, sino la <em>realidad</em> vivenciada, que nos va exigiendo con urgencia pensar en el futuro que nos espera a los argentinos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Recientemente se ha divulgado un mensaje que, si realmente es auténtico, resulta preocupante: según la versión circulante, alguien invita a que la historia no mire tanto hacia atrás y a “rememorar el futuro”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"> Por cierto que esto no es producto de ninguna profunda reflexión sincretizante de Heidegger y Einstein, pero más allá del dislate, si la historia deja de mirar hacia atrás, por definición deja de ser “historia”, y si el futuro debe “conmemorar”, será porque pretende inventar otro pasado. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por el contrario, lo que proponemos es <em>mirar el presente y, con la experiencia del pasado, proyectar hasta donde podamos el futuro o, al menos, las tareas más urgentes que nos reclamará la situación presente para ser superada y para prevenir cualquier eventual reincidencia futura.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Más tarde o más temprano, nuestro Pueblo demandará soluciones a un presente demoledor, que sólo podrán surgir de los canales democráticos, o sea, de los partidos políticos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En consecuencia, el primer imperativo es cuidar la democracia y, para eso, <em>cuidar la política</em>. Esto significa, ante todo, <em>rechazar la antipolítica</em>, como demolición moral de la democracia, que trata de instalar un nuevo “que se vayan todos”, “todos son corruptos”, “son todos iguales” y similares.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La antipolítica pretende instalar un “no quiero saber nada de política” y, más aún, el “no sé nada de política ni me interesa”, para concluir que de la política “se ocupen otros”, que no son otros que los conocidos de siempre, los que demuelen la democracia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La antipolítica es una invitación al Pueblo para que deje de ser Pueblo, para que renuncia a su condición de “soberano”, sintetizada en las tres letras del “Nos” mayestático, primera palabra de nuestra Constitución Nacional.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En los momentos difíciles es cuando se muestra la grandeza, y creemos que ha llegado la ocasión de dejar de lado mezquindades, de perdonar agravios, de postergar ambiciones aunque sean muy legítimas e incuestionables, de recordar errores pero sólo para no volver a cometerlos, de tener presente que el insulto político no tiene la misma entidad que el personal, de alzar banderas para demostrar presencia pero no para dividir, de curar rasguños de luchas menores, de no ceder a la tentación de cualquier oportunismo, de no caer en la trampa de las distracciones y, en definitiva, de cerrar filas, sin ceder singularidades, pero sabiendo que por sobre todas ellas debe ondear la azul y blanca, con su sol bien radiante: la soberanía de nuestro Pueblo y de nuestra Nación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No se trata de salvar la política por la política misma, sino por la democracia, que implica la soberanía del Pueblo y, por ende, la soberanía nacional, como presupuesto ineludible de una coexistencia en paz con un mínimo de dignidad para todos los habitantes, sin violencia, exclusión, explotación ni discriminación alguna, y para defender la vida, la libertad, la salud, la educación y, en general, el camino de desarrollo humano que debe garantizar todo Estado que sea digno del respeto de su población.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No es sólo cuestión de cerrar filas para ganar una elección, en una coalición coyuntural que ante el desgaste de una gestión sólo tenga en mira un resultado electoral y nada más. Este objetivo sería inobjetablemente legítimo y válido en otras circunstancias, pero no es suficiente en la presente, porque ahora se impone remontar una regresión grave y, para eso, por lo menos, debe haber una idea o un conjunto de ideas motoras y rectoras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Tratándose de política, esas ideas motoras no podrían referirse a otra cosa que al Estado, que es el escenario de la política, que ahora cruje. No en vano la antipolítica, desde los tiempos de Martínez de Hoz, quiere “achicar el Estado”, con la tradicional mentira de que eso “agranda la Nación”, cuando en verdad, en el mundo actual significa su entrega a la voracidad de los intereses financieros y a la concentración de riqueza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Muchos aspectos del Estado deben mover a reflexión y, obviamente, la definición de la agenda corresponde a los canales democráticos de la política, o sea, a los partidos. Lo único que pretendemos señalar en estas líneas es la urgencia del tema y quizá lo que consideramos un núcleo temático que no debería soslayarse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es de toda evidencia que algo funciona muy mal en el Estado: un poder ejecutivo electo por una mayoría de menos del 2% de los votos, con mandato por cuatro años, compromete con deuda en dólares el futuro de los presupuestos nacionales por décadas, prometiendo entregar en poco más de un año, un país que, de seguir el actual ritmo de endeudamiento, estaría obligado a pagar por muchos años una suma superior a los 200.000 millones de dólares. Recordemos que el crédito de la Baring Brothers, contratado por Rivadavia, se terminó de pagar en la administración de Perón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Necesariamente esa suma astronómica será de dinero que no se podrá destinar a salud, educación, caminos, infraestructura productiva, desarrollo regional, etc., con el consiguiente costo de vidas humanas por atención selectiva de la salud (especialmente de niños y tercera edad), violencia por incentivación de conflictividad interna, deterioro de la previsión, aumento de delitos contra la propiedad, inseguridad laboral y accidentes viales, entre otras cosas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es indiscutible que quien gana una elección debe gobernar, aunque gane por un voto, pero debe hacerlo dentro de los límites que le impone la legalidad. Una democracia que permita que una mayoría coyuntural, por haber ganado una elección, pueda ejercer un poder ilimitado, no es el modelo de democracia que defendemos todos cuando invocamos esa palabra, sino que abusa de la palabra para encubrir un autoritarismo cesarista plebiscitario, modelo que, obviamente, no siempre requiere un César como cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://i1.wp.com/www.celag.org/wp-content/uploads/2018/01/deReojo.jpg?resize=1280%2C640" alt="Resultado de imagen para lawfare argentina macri justicia medios de comunicación" /></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No nos confundamos: no defendemos cualquier “democracia”, sino la democracia plural, porque también se autoproclamaban democráticos el fascismo y el estalinismo.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Un constitucionalista escribió hace tiempo que, en la democracia plural, la mayoría debe respetar a la minoría, porque de no hacerlo, no sólo niega los derechos de la minoría, sino también el derecho de la propia mayoría a cambiar de opinión. Este es el sentido de una democracia idónea para una coexistencia pacífica, mínimamente ordenada e igualitaria, capaz de recuperar un elemental sentido de fraternidad humana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero esa democracia es incompatible con un gobierno que compromete el derecho al desarrollo humano progresivo por décadas, encubierto con una poderosa concentración de medios de comunicación que, como parte de la concentración de riqueza, acalla toda voz disidente y obliga a la autocensura. Es de sobra sabido que los discursos y creaciones de realidad únicos siempre fueron propios de regímenes autoritarios o claramente no democráticos.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Además, en la Argentina de hoy, todo funcionario electo que tenga a su cargo alguna responsabilidad de gobierno, es fácilmente coaccionado por el ejecutivo nacional, merced a un problema que no hemos resuelto desde 1853 y que, como todos sabemos, hizo que la Provincia de Buenos Aires se segregase de la Confederación hasta 1860: el reparto de los recursos recaudados por el Estado nacional.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Tampoco lo resolvimos en 1994 y esta brecha es la que ahora aprovecha el ejecutivo, no sólo para acallar a gobernadores e intendentes, sino para forzarlos a que disciplinen a sus legisladores nacionales para votar sus proyectos de deterioro previsional, de precarización laboral, etc. De este modo va desapareciendo la separación de poderes y, con ella, el sistema de pesos y contrapesos republicano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Creemos que no es nada sano subestimar la complicada situación y la responsabilidad de quienes tienen el deber de velar por partes considerables de nuestra población y, por eso, justamente, es altamente recomendable abstenerse de repartir etiquetas de “traidor” y similares.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Mucho se está hablando del <em>Lawfare</em>, como combinación del monopolio mediático creador de realidad y segmentos de la justicia. Como método lo único nuevo es el nombre, pero lo demás es reiteración de lo sucedido después de los golpes de Estado de 1955 y 1976. La diferencia no es de método sino de circunstancia: ahora lo emplea un gobierno electo pero que, al igual que los “de facto”, dispone de una altísima concentración de medios de comunicación y casi no tolera voces críticas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El extremo judicial del ahora llamado <em>Lawfare </em>tampoco es gratuito, sino que resulta de una institucionalización defectuosa del Poder Judicial. No existe ninguna estructura judicial semejante en un país democrático: cinco personas, en nuestra Nación, sin que la Constitución ni ninguna ley los autorice, por mera decisión pretoriana, se han proclamado desde décadas como la última instancia de todos los procesos que se tramitan en nuestro territorio, emitiendo unas 15.000 sentencias por año.     </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En estas condiciones, es elemental pensar que las ideas rectoras deben referirse principalmente a un serio replanteo institucional del modelo de Estado que necesitamos para navegar un mundo en que domina el capital financiero transnacional. En particular, salta a la vista la necesidad de replantear y fortalecer sus instituciones republicanas y democráticas.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No puede ocultarse por más tiempo que hemos llegado a la actual situación como resultado de una institucionalidad defectuosa, que permite a un ejecutivo coyuntural comprometer nuestro destino por décadas, que debilita las bases del federalismo, del régimen municipal, de las mayorías en las Cámaras del Congreso, de la independencia judicial, es decir, que no sólo está debilitando a la democracia, sino al propio sistema republicano de gobierno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La Constitución manda que nuestro sistema de gobierno sea republicano, representativo y federal. ¿Pero qué nos queda de República si se opaca la separación de los poderes y su sistema de controles? ¿Qué nos queda de “representativo” si el ejecutivo se permite coaccionar a los legisladores a través de los gobernadores? ¿Qué nos queda de federalismo si los gobernadores deben ir al pie del ejecutivo para conseguir los recursos para pagar a sus administraciones?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es urgente reflexionar sobre nuestro Estado y sus instituciones. El proyecto de Estado plasmado en la Constitución de 1853-1860-1994 ya no funciona, y el de 1949 fue brutalmente cortado por un bando militar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Prueba clarísima de las falencias de nuestro proyecto de Estado plasmado constitucionalmente, es que éstas han permitido que lleguemos a esta situación de verdadera crisis institucional y de compromiso de nuestro desarrollo futuro por décadas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Será urgente pensar cómo remontar el presente, pero será difícil hacerlo con un barco que institucionalmente hace agua cuando, al mismo tiempo, apremia acorazar la nave para superar las olas tempestuosas del mundo actual y, lo que no es un detalle menor, también para evitar que el enorme esfuerzo de recuperación que hagamos sea neutralizado nuevamente en el futuro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Un proyecto de Estado es tarea de toda la ciudadanía, canalizada a través de los vehículos naturales de la democracia plural. No se trata de una tarea de juristas; ningún equipo de sabios encerrados en un laboratorio podrá alumbrar un proyecto de Estado democrático. Será obra de juristas asegurar su forma, su envase por así decir, pero el contenido siempre será responsabilidad de todos y todas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No es sólo la política lo que está en juego, sino el Estado como palco sobre el que ésta se desarrolla y los pilotes democráticos que lo sostienen. En esta hora se impone el deber ético de aunar esfuerzos, cerrar filas, pero en torno a un nuevo proyecto de Estado que, en algún momento, se debería plasmar en una Constitución acorde a la actual situación del mundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Comenzar a pensar hoy en una nueva Constitución futura, en un proyecto de Estado como condición para remontar la actual situación y prevenir su recurrencia, es una urgente tarea política de enorme dimensión, pero no por eso se deben bajar los brazos antes de comenzar. No debe nadie atemorizarse por la magnitud de la tarea. No es posible marchar hacia el futuro con depresión ni dejar que el pesimismo inmovilice. Todo puede fracasar, pero ningún mal es eterno en este mundo, y tampoco es irremediable, porque el Pueblo y la Nación seguirán existiendo.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si San Martín hubiese pensado como algunos deprimidos y pesimistas, no hubiese cruzado los Andes; sin embargo, Chile es independiente, pese a Cancha Rayada.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 3 de marzo de 2018</span></p>
<p style="text-align: justify;"><em><span style="color: #000000;">*Profesor Emérito de la Universidad de Buenos Aires        </span></em></p>
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		<title>Una violencia de la que no se puede escapar &#8211; Por Manuel Quaranta</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 Mar 2018 12:30:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Manuel Quaranta]]></category>
		<category><![CDATA[24 de Marzo de 1976]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Chile]]></category>
		<category><![CDATA[Golpe de Estado]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Roberto Bolaño]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>a 42 años del Golpe de Estado</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/una-violencia-la-no-se-puede-escapar-manuel-quaranta/">Una violencia de la que no se puede escapar &#8211; Por Manuel Quaranta</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>(a 42 años del Golpe de Estado)</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Manuel Quaranta*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hay (entre tantos) un personaje oscurísimo en la obra de Roberto Bolaño que se llama Mauricio Silva, el Ojo, “El Ojo Silva”, título éste último, además, del cuento que protagoniza él, el Ojo. Las palabras iniciales del cuento son categóricas y simultáneamente algo imprecisas: “El Ojo siempre intentó escapar de la violencia aun a riesgo de ser considerado un cobarde, pero de la violencia, de la verdadera violencia, no se puede escapar, al menos no nosotros, los nacidos en Latinoamérica en la década del cincuenta, los que rondábamos los veinte años cuando murió Salvador Allende”. El narrador se refiere a una generación, un conjunto de hombres y mujeres chilenos que tenían alrededor de veinte años cuando cayó Salvador Allende, es decir, cuando un grupo de militares adiestrados y alentados por la CIA, el odio y el terror bombardearon el Palacio de La Moneda  con el objetivo de arrancar de raíz cualquier vestigio del gobierno popular, socialista y democrático e instaurar el primer experimento neoliberal de la historia (¿exagero?); hombres y mujeres, indica el narrador, que con el correr del tiempo comprendieron, si es que verdaderamente existe algo dado a comprender, que era imposible escapar de la violencia, de esa violencia, la de Pinochet y sus secuaces. El narrador, por otra parte, incluye en esa generación, en un giro autobiográfico materializado por el pronombre nosotros (“los nacidos en Latinoamérica en la década del cincuenta”), entre otros hombres y mujeres, al mismo Roberto Bolaño, nacido en Santiago de Chile en abril de 1953. Ahora bien, el narrador evita indicar una nacionalidad específica, habla de un continente, o mejor dicho, de una región, no dice Chile, sino Latinoamérica, aunque esa condición, ser chileno, la puede inferir el lector por el peso fantasmal e inequívoco de un nombre: Salvador Allende. El narrador, entonces, habla de Chile, de 1973, de septiembre, de chilenos de alrededor de veinte años. Sin embargo, el juego no se cierra en aquel país ni en ese año, puesto que el narrador afirma “nacidos en Latinoamérica”, o sea, latinoamericanos, en consecuencia si dice latinoamericanos está diciendo chilenos, obviamente, pero también le podemos hacer decir argentinos (y peruanos, bolivianos, uruguayos, etc.); además, cuando el narrador dice, parafraseo, andaban alrededor de los veinte años cuando murió Salvador Allende no quiere significar exactamente la cifra veinte, sino aproximadamente veinte, veinte años, lenguaje difuso el del fragmento inicial que permite un desvío, por la cercanía temporal y la pertenencia espacial, hacia el 24 de marzo 1976. En Argentina. El Golpe Estado.  Reescribo: …de la verdadera violencia no se puede escapar, al menos no nosotros, los nacidos en Argentina en la década del cincuenta, los que rondábamos los veinte años cuando se produjo el Golpe (cívico) militar. A esa generación (“los nacidos en Argentina en la década del cincuenta”), que no es la mía y que jamás será la mía, en un discurso memorable (memorable porque la Argentina había estado a un milímetro de caer en el abismo, o había caído y comenzaba, tenuemente, a recuperarse; memorable porque los colores deslavados del video de la asunción presidencial son una muestra cabal del paso del tiempo, una especie de <em>memento mori</em>), Néstor Kirchner (nacido en 1950, justo en el límite mínimo del rango propuesto por Bolaño) le otorgó un atributo: diezmada. Dijo así: “Pertenezco a una generación diezmada”. Y agregó: “Castigada con dolorosas ausencias”. O sea, quiso decir o dijo que pertenecía a una generación incompleta, castigada por la aniquilación, de ahí las dolorosas y notables ausencias. Pero también dijo, de otro modo, que era un resto. El resto de una generación diezmada y dijo, sin decirlo, que era parte de lo que había quedado, del remanente, un sobrante del proceso de exterminio. Remanente, entonces, de un conjunto de hombres y mujeres nacidos entre 1950 y 1960 que creyeron cierta la posibilidad de escribir en el horizonte la palabra revolución. Y fallaron. Fallaron porque de a poco y brutalmente los fueron diezmando (al producirse el golpe, se sabe, la generación ya estaba sensiblemente diezmada, de hecho el verbo aniquilar fue utilizado en febrero de 1975, en pleno gobierno democrático, en plena presidencia de María Estela Martínez de Perón), desapareciendo, exterminando. Y fallaron, entre otras cosas, por errar ciertos cálculos, por relativizar la magnitud del enemigo, por la planificación estatal y sistemática de una carnicería inédita (o pocas veces vista). Y al fallar, esa generación perdió el rumbo, naufragó, que es parecido a decir que perdió los sueños y las ilusiones (puedo estar cometiendo un error, lo que sé lo sé por libros, películas, comentarios, intuiciones). Y arriesgo, fue a causa de esa pérdida desgarradora, lacerante, la de los sueños, las ilusiones, que sobrevino un cambio. Despuntó un cansancio, la sensación de que ya no había pena que valiera la vida. Y un día, así, sin más, los representantes de esa generación descubrieron una verdad: estaban fatigados. Por ese motivo (sumado a otros tantos) algunos de sus miembros comenzaron a recorrer el camino de un escepticismo radical, fundando en la experiencia, y rechazaron cualquier principio de ilusión a sabiendas de que toda ilusión, tarde o temprano, palidece, se vuelve pálida, desaparece. Pero otros, quizás más desilusionados, realistas, según sugieren, se convirtieron. De revolucionarios a fatigados y de fatigados a conversos. Son los que cambiaron de bando. Los que pasaron al enemigo. Y ya no lo nombraron. Porque el enemigo no usa nunca la palabra enemigo. Ellos, conversos, ejemplos perfectos de madurez, criterio y sentido común. Y ahora, sin solución de continuidad, me aventuro en aguas turbias: los nacidos en Latinoamérica entre 1950 y 1959  (existe un margen de elasticidad) fueron la última generación con sueños, la última generación soñadora, la última generación defraudada (¿a quién le hablaba Menem en 1989 a través del slogan “no los voy a defraudar” sino a los adultos de aquella época?). Después vendrían los nacidos entre 1960 y 1969 (ninguna década es rígida), una generación gris, límbica, brumosa, huérfana; y más tarde la mía, hijos (sin serlo) de la dictadura, de la generación diezmada, de los ausentes, de los que fallaron, nacidos entre 1970 y 1979 (aproximadamente), hombres y mujeres despojados de la materia vital de los sueños, privados incluso de los residuos de aquellos sueños frustrados. Una generación que no necesitó ser diezmada o que, en todo caso, fue diezmada por otros medios. Sin embargo, a pesar de las evidentes y trágicas diferencias (me introduzco en aguas aún más turbias), algo nos une, adultos mayores, adultos a secas, jóvenes, adolescentes, niños, niñas y a los que vendrán, y <em>eso</em> que nos une, lamentablemente o no, es una violencia de la que no se puede escapar, una violencia efectiva, firme, que sigue operando directa o indirectamente, una violencia similar a una catástrofe que continúa sucediendo, una catástrofe que no forma parte del pasado, o que no sólo forma parte del pasado, sino que está presente, más presente que nunca. Quizás debido a esa presencia absoluta, la presencia absoluta de una violencia capilar, fina, menos brutal, en apariencia, hoy; desaforada e ilegal algunas décadas atrás, quizás, insisto, por esa presencia que lo envuelve todo, haya otro punto en común, de comunión entre nosotros, argentinos primero, latinoamericanos después (o al revés), y ese <em>eso</em> común, tal vez (a riesgo, repito, de equivocarme), está sobrevolando las palabras finales de el Ojo, “El Ojo Silva”, quien luego de pasar un año y medio (probablemente más) en la India, donde ejerció la paternidad y soportó circunstancias atroces, una noche decide ponerle fin a la temporada: “Aquella noche, cuando volvió al hotel, sin poder dejar de llorar por sus hijos muertos, por los niños castrados que él no había conocido, por su juventud perdida, por todos los jóvenes que ya no eran jóvenes, por los que lucharon por Salvador Allende y por los que tuvieron miedo de luchar por Salvador Allende, llamó a su amigo francés […] y le pidió dinero. Su amigo francés le dijo que sí, que por supuesto, que lo haría de inmediato, y también le dijo ¿qué es ese ruido?, ¿estás llorando? y el Ojo dijo que sí, que no podía dejar de llorar, que no sabía qué le pasaba, que llevaba horas llorando. Y su amigo francés le dijo que se calmara. Y el Ojo se rió sin dejar de llorar y dijo que eso haría y colgó el teléfono. Y luego siguió llorando sin parar”.</span></p>
<p>Rosario, 24 de marzo de 2018</p>
<p><em><span style="color: #000000;">*Licenciado en Filosofía, docente de la Universidad Nacional de Rosario, escritor.</span></em></p>
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		<title>Corrupción y estado de derecho &#8211; Por Gerardo Muñoz</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 13 May 2018 17:34:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Gerardo Muñoz]]></category>
		<category><![CDATA[Anticorrupción]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
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		<category><![CDATA[corrupción]]></category>
		<category><![CDATA[Diego Sztulwark]]></category>
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		<category><![CDATA[Estado de derecho]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Gerardo Muñoz, profesor y miembro del colectivo académico Deconstrucción Infrapolítica, nos envía una réplica al artículo “Lula, nosotros, y el problema de la corrupción”, de Diego Sztulwark publicado en El Cohete a la Luna.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/corrupcion-estado-derecho-gerardo-munoz/">Corrupción y estado de derecho &#8211; Por Gerardo Muñoz</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>Gerardo Muñoz, profesor y miembro del colectivo académico Deconstrucción Infrapolítica, nos envía una réplica al artículo </em></strong><strong>“Lula, nosotros, y el problema de la corrupción”,<em> de Diego Sztulwark publicado en El Cohete a la Luna.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Gerardo Muñoz*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">He leído con gran interés el artículo<strong><em> “<a style="color: #000000;" href="https://www.elcohetealaluna.com/lula-nosotros-y-el-problema-de-la-corrupcion/">Lula, nosotros, y el problema de la corrupción</a>”</em></strong>, de Diego Sztulwark publicado en <em>El cohete a la luna</em>. Es un texto importante por más de una razón, y en mi juicio desborda la inmediatez de su inscripción en la coyuntura política. En realidad, la intervención de Sztulwark es clave por una razón principal, a saber: pone sobre la mesa el discurso anti-corrupción como dispositivo donde se trenzan el patrón flexible de acumulación con las deficiencias del estado de derecho en el contexto latinoamericano. Muchísimos trabajos se han venido ocupando de esta trama, y sólo basta con recordar aquí las valiosas investigaciones de Bruno Napoli sobre los actores económicos durante el período de la dictadura, tan bien estudiado en su libro <em>La dictadura del capital financiero </em>(2014). Este es un tema que debería convocar una amplia discusión ya no sólo regional, sino también hemisférica y atlántica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ahora mismo en los Estados Unidos, por ejemplo, hay una gran disputa sobre la corrupción a partir de la llamada “trama rusa”, aunque no sólo a partir de este eje. La discusión también se da a raíz del sonado caso judicial “Citzens United vs. FEC” (2010), en el cual la Corte Suprema declaró a favor de las corporaciones como “entidades personificadas”, lo cual significa que las corporaciones tienen capacidades ilimitadas para contribuir en las finanzas de las contiendas electorales. Como ha<strong> <a style="color: #000000;" href="https://law.marquette.edu/assets/marquette-lawyers/pdf/marquette-lawyer/2014-summer/2014-summer-p10.pdf">visto</a></strong> la gran estudiosa de ley electoral, Heather Gerken (Yale Law School), esta resolución jurídica vuelve opacos los límites entre actores públicos y actores en la sombra, entre afiliados de los partidos y figuras asociadas a intereses más oscuros. Es muy probable que este síntoma haya tenido mayor peso en el ascenso de Trump, que la supuesta y probable colisión de Rusia y el equipo del presidente norteamericano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero como estudioso de la realidad política española, también puedo traer a discusión las diversas tramas de corrupción en ese país ibérico. A pesar de los numerosos casos de corrupción de altos y medios funcionarios políticos del actual partido gobernante (PP o Partido Popular), la Moncloa se ha mostrado inmutada. Más bien, ha sido el partido de izquierdas, Podemos, el que ha decaído, según los índices más recientes, en la intención de voto. Para dar otro ejemplo: cuando hace tan solo unas semanas, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, fue imputada de haber falsificado su título universitario de Master, todo más o menos siguió igual. Cifuentes, en efecto, pudo demorar su renuncia hasta donde pudo. Es decir, sólo se vio forzada a renunciar una vez que, desde las cloacas secretas de algunos miembros de su partido, se filtraron a los medios españoles un video mostrando a la presidenta robando dos botes de cremas en una tienda en el 2011.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Qué nos dicen estas comparaciones? ¿Qué conclusiones podemos sacar de ellas? Para decirlo de la manera más directa posible: mientras la corrupción en Brasil o Argentina tienden a imputar a los modelos nacionales-populares en nombre de un “republicanismo moral” (avalado por los políticos de turno, pero también por cierta fila de «politólogos» convencionales), en España la corrupción es un comodín que pareciera reforzar la posición de las élites políticas. En otras palabras, aun cuando un amplio sector de la ciudadanía conoce los casos de corrupción del PP, la realidad se muestra inamovible. En una entrevista reciente (puede escucharse<strong> <a style="color: #000000;" href="http://ciudadclinamen.blogspot.com.ar/2018/05/vida-de-perro-conversacion-con-verbitzky.html?m=1">aquí</a></strong>), Horacio Verbitsky captó la esencia de este razonamiento cínico cuando habló de la manera en que la naturalización de la corrupción en el discurso público genera no solo apatía social, sino el mantra mental de que ‘todo es lo mismo’ o que ‘todo da igual’. Y si todo es lo mismo, no hay nada que pueda “rejuvenecer” el sistema. Por lo tanto, no habría ni que insistir en un cambio sustancial los arcaísmos de un sentido común atrofiado por la corrupción. Además, sabemos que sin transparencia en los manejos del fisco &#8211; que es lo que constituye el corazón de lo común en las sociedades contemporáneas &#8211; no se puede hablar de condiciones reales de democracia. Esto supone un gran reto a quienes desean hacer política hoy desde los más diversos contextos nacionales. En este punto me gustaría citar a Sztulwark en un momento clave de su artículo. Dice Sztulwark:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">“El discurso contra la corrupción y a favor de una república del capital se plantea como una guerra contra la democracia (incluso contra la república que, en un sentido clásico, es un esfuerzo indisoluble por liquidar el poder del partido de los ricos por sobre la cosa pública), y sus principales dispositivos son, según un breve texto de Hardt y Negri –<em>Declaración</em>–, los procesos de mediatización de la percepción, de representación de lo político, de securitización de la vida y de endeudamiento o de subordinación de la cooperación social por la vía de las finanzas.”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es un diagnóstico impecable sobre el dispositivo anticorrupción, y con el cual estoy de acuerdo. Sin embargo, ¿cómo pensar desde el eje de la anti-corrupción, una élite cuya propia corrupción (como en el caso español anteriormente mencionado), contrae dividendos de gobernabilidad en lugar de fisuras para otro reordenamiento político? El hecho de que la corrupción ya no sea “un secreto” demuestra que estamos en una sociedad de absoluta exposición. En realidad, estamos viviendo en un territorio nuevo que debemos hacer un esfuerzo por pensar, y desde el cual ya no sirven para mucho las demandas de politización, ni las legibilidades, ni tampoco la autogestión como forma compensatoria a la ruina de la vida política. Hace veinte años atrás era más o menos claro que si una casta política era imputada por cargos de corrupción que llevaba un país al quiebre del consenso social, se podían dar las condiciones para un <em>¡que se vayan todos!,</em> aquel lema del 19 y 20 de diciembre del 2001.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hoy, sin embargo, ya no estamos tan seguros. Y si leo bien a Horacio Verbitsky, el problema está en que ya hoy no se podría hablar de “condiciones” más o menos objetivas para producir una irrupción innominada y contingente. Es cierto que las recientes capacidades de la movilización feminista, en España o Argentina, tienen hoy posibilidades de fisurar la equivalencia absoluta del discurso capitalista. Pero es difícil estar seguro que el periodismo o una política basada en el “hablar franco” puede hacerlo. La imaginación ya nada puede ante una maciza maquinación orientada sobre la base de lo falso. En realidad, este es el gran dilema de nuestros tiempos: una política como sino qua non del nihilismo carente de mitos. Una política a la cual ya no se le puede responder con gestos políticos contrahegemónicos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por esta misma razón, el eje corrupción-anti-corrupción ya ha quedado carcomido por este nihilismo de época. Lo cual no quiere decir que tengamos que abastecer la crisis con parálisis. Estoy de acuerdo con Sztulwark que la corrupción y el dispositivo de la anticorrupción son dos caras de una misma moneda que atentan contra la democracia. Si es esto lo que está en juego, entonces, lo que algunos decimos – y también lo viene diciendo con claridad política y teórica, Íñigo Errejón, de Podemos – es que la tarea central en nuestro tiempo pasa por defender la democracia y el estado de derecho contra los mecanismos de subsunción financiera en los cuales se encuentran atrapados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero esto supone que habría que abandonar la vieja hipótesis de izquierda, heredada de la Guerra Fría, de que el estado de derecho es una superestructura “burguesa” que le pertenece al enemigo. Este fue uno de los errores garrafales del siglo veinte. Pero estamos a tiempo de buscar otras elaboraciones. Es imperativo volver reformular lo que significa el estado de derecho y lo mejor del proyecto ilustrado con el fin de afirmar no sólo la democracia, sino también para estar en condiciones de poder afirmar que el neoliberalismo, para parafrasear a Jorge Alemán, es cualquier cosa menos un “crimen perfecto”.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pennsylvania, USA, 13 de mayo de 2018</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>*Gerardo Muñoz </em> es profesor adjunto en Lehigh University. Miembro del colectivo académico Deconstrucción Infrapolítica (<a style="color: #000000;" href="http://www.infrapolitica.com">www.infrapolitica.com</a>). Su más reciente publicación es <em>Alberto Lamar Schweyer: ensayos de poética y política </em>(Bokeh, 2018). Se le encuentra en Twitter <a href="https://twitter.com/GerardoMunoz87?lang=es">@GerardoMunoz87</a></span></p>
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		<title>El negocio del FMI &#8211; Por Horacio Rovelli</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 09 Jun 2018 17:49:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Horacio Rovelli]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Cambiemos]]></category>
		<category><![CDATA[FMI]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Macri]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El economista Horacio Rovelli analiza el préstamo acordado con el FMI y sostiene que el gobierno nacional acude al Fondo porque quiere financiar el déficit fiscal con deuda externa a través de un programa de Stan By imposible de cumplir por la magnitud de los ajustes.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/negocio-del-fmi-horacio-rovelli/">El negocio del FMI &#8211; Por Horacio Rovelli</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>El economista Horacio Rovelli analiza el préstamo acordado con el FMI y sostiene que el gobierno nacional acude al Fondo porque quiere financiar el déficit fiscal con deuda externa a través de un programa de Stan By imposible de cumplir por la magnitud de los ajustes.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Horacio Rovelli*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La primera pregunta que debemos hacernos es como se llegó a esta situación de tener que acordar con el FMI, cediendo nuestra soberanía al aceptar decisiones de ese organismo internacional regenteado por los grandes banqueros y los países llamados centrales (Grupo de los 7 con clara preeminencia de los EEUUU),  que nos presta plata bajo condiciones incumplibles de reducción del gasto público, de intromisión en nuestras leyes y de, otra vez, obligarnos a liberar el tipo de cambio como si la ley de la oferta y demanda se debe cumplir con las divisas, que es fundamental porque relaciona a todos nuestros precios (salarios, tarifas, interés, bienes, servicios, demás factores, etc.) con los del resto del mundo.  Como si la experiencia vivida con el fin del gobierno de De la Rúa, en que el FMI obligó al Gobierno de Eduardo Duhalde, que asume la presidencia el 2 de enero de 2002, a liberar el valor del dólar, que pasó de valer formalmente un peso a casi cuatro pesos en el mercado de Montevideo en abril de ese año.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En la actualidad el ajuste de las cuentas públicas acordado con el FMI se hace al solo efecto de disminuir el déficit fiscal, que el gobierno de Cambiemos financió con deuda externa, dolarizando el déficit por un lado, y por otra parte, dicho déficit fiscal lo provocó porque eliminó las retenciones y redujo las de la soja, disminuyó el impuesto a los bienes personales (a la riqueza) y los gravámenes a los artículos de lujo y de gran valor como embarcaciones, autos caros, avionetas, whisky, perfumes, etc., a la par que al endeudarse aumentaba el gasto en el pago de los intereses de la deuda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En efecto, en el cuadro que se adjunta se puede ver cómo los ingresos totales crecieron menos que la inflación, que los gastos primarios (salarios, jubilaciones y pensiones, subsidios, transferencias a las universidades, a las provincias, la obra pública, etc.), también crecieron menos que la inflación del período, pero más que los ingresos, lo que ocasionó un incremento en el déficit primario de casi el 300% en términos nominales, agravado por el mayor pago de los intereses de la deuda, lo que genera un déficit en pesos, pero convertido a dólares, pasa a ser de unos U$s 39.000 millones en los años 2016 y 2017, que fue la deuda tomada por el Estado Nacional.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En el presupuesto del año 2018, también se estimaba tener un déficit fiscal igual, pero el hecho de que la Argentina, un país que representa solo el 0,4% del comercio mundial, haya sido durante los años 2016 y 2017 la que tomara la cuarta parte del total de los créditos que reciben los países emergentes (los no desarrollados), hizo que los acreedores le impusieran límite y si bien se consiguió deuda en dólares a siete años de plazo a una tasa del 6,5% anual en esa moneda, por U$s 15.000 millones  (en enero  U$s 9.000 millones y en marzo 2018 los U$s 6.000 millones restantes), viendo la situación fiscal (déficit permanente y financiado con deuda), cambiaria (atraso sistemático del valor del dólar), comercial (creciente déficit en un marco de deterioro de los precios de nuestros productos y encarecimiento de los bienes y servicios que importamos), agravado por que el retraso del dólar permitía un turismo desproporcionado y una fuga constante de capitales, decidieron no solo no prestarle más a la Argentina, sino que venden sus posiciones en pesos en el mercado local y se pasan masivamente a comprar dólares, hecho demostrado el miércoles 24 de abril de 2018 en que el BCRA les vendió U$s 1.472 millones de dólares a $ 20,20.- y tomando los cinco primeros meses del año las ventas significaron unos U$s 11.000 millones</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El déficit en que incurrió el gobierno kirchnerista al final de su mandato se debía pura y exclusivamente a los subsidios, esto es, el monto del déficit son los subsidios energéticos y al transporte, de no haber incurrido en ello se hubiera logrado el equilibrio fiscal, pero la idea era seguir impulsando el crecimiento de la economía nacional con gran parte de las tarifas pagadas por el Estado</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<table width="699">
<tbody>
<tr>
<td colspan="5" width="616"><span style="color: #000000;">RESULTADO DE LA ADMINISTRACION NACIONAL  2014-2017</span></td>
<td width="83"><span style="color: #000000;"> </span></td>
</tr>
<tr>
<td width="266"></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"><strong>2014</strong></span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"><strong>2015</strong></span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"><strong>2016</strong></span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"><strong>2017</strong></span></td>
<td width="83"><span style="color: #000000;"><strong>2017/2015</strong></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="266"><span style="color: #000000;">Ingresos Totales</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">938.905,6</span></td>
<td width="87">
<p style="text-align: center;"><span style="color: #000000;">1.210.203,3</span></p>
</td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">1.480.059,1</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">1.799.500,1</span></td>
<td width="83"><span style="color: #000000;">48,70%</span></td>
</tr>
<tr>
<td width="266"><span style="color: #000000;">Gastos Primarios</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">1.047.614,4</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">1.324.216,0</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">1.834.497,7</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">2.247.082,6</span></td>
<td width="83"><span style="color: #000000;">69,69%</span></td>
</tr>
<tr>
<td width="266"><span style="color: #000000;">Resultado Primario</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">-108.708,8</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">-114.012,7</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">-354.438,6</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">-447.582,5</span></td>
<td width="83"><span style="color: #000000;">292,57%</span></td>
</tr>
<tr>
<td width="266"><span style="color: #000000;">Intereses</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">84.819,3</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">107.301,0</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">246.843,2</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">240.946,4</span></td>
<td width="83"><span style="color: #000000;">145,45%</span></td>
</tr>
<tr>
<td width="266"><span style="color: #000000;">RESULTADO FINANCIERO</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">-193.528,1</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">-221.313,7</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">-601.281,8</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">-688.528,9</span></td>
<td width="83"><span style="color: #000000;">211,11%</span></td>
</tr>
<tr>
<td width="266"><span style="color: #000000;">Valor del dólar promedio anual</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">8,42</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">9,35</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">15,25</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;">17,55</span></td>
<td width="83"></td>
</tr>
<tr>
<td width="266"><span style="color: #000000;"><strong>Resultado Financiero en U$s </strong></span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"><strong>-22.984</strong></span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"><strong>-23.670</strong></span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"><strong>-39.428</strong></span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"><strong>-39.232</strong></span></td>
<td width="83"></td>
</tr>
<tr>
<td colspan="2" width="354"><span style="color: #000000;">Nota:  En millones de pesos  y dólares corrientes</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"> </span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"> </span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"> </span></td>
<td width="83"><span style="color: #000000;"> </span></td>
</tr>
<tr>
<td width="266"><span style="color: #000000;">Base Devengado</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"> </span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"> </span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"> </span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"> </span></td>
<td width="83"><span style="color: #000000;"> </span></td>
</tr>
<tr>
<td width="266"><span style="color: #000000;">Fuente:  Boletín Fiscal</span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"> </span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"> </span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"> </span></td>
<td width="87"><span style="color: #000000;"> </span></td>
<td width="83"><span style="color: #000000;"> </span></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Encima estos torpes funcionarios, para que los pesos emitidos por el ingreso de los dólares de la deuda no se pasen a precios, incurrieron en el gravísimo error de generar una bomba de tiempo con las Letras del BCRA (LEBAC), que al 15 de mayo de 2018 ascendía a un total de $ 1.251.872 millones (a un tipo de cambio de $ 25.- son unos U$S 50.000 millones) cuando la Base Monetaria era a esa fecha de solo $ 1.032.630 millones y las Reservas Internacionales brutas a U$s 54.428 millones. El vencimiento de las Letras del BCRA del martes 15 de mayo de 2018 fue de $ 615.877 millones, que se renovó en su totalidad e incluso se colocaron $ 5.053 millones más, conformando un total de LEBAC de $ 620.930 millones, básicamente a un plazo de 36 días y a una tasa del 40% nominal anual, con vencimiento  en gran parte el martes 19 de junio de 2018,  a lo que se debe sumar a los $ 225.848 millones que vencen ese día, y un mes más tarde, el martes 18 de julio de 2018, se suman al vencimiento de $ 133.535 millones y así todos los meses hasta fin de año.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ante esa situación de desarme de posiciones en pesos, para que se queden en LEBAC, el BCRA acordó tasas del 40% anual, y  de esa manera evitar una mayor corrida cambiaria, y ante la debilidad extrema de todas las variables (déficit fiscal y comercial, lento crecimiento y en algunos sectores, perdida de fuente de trabajo con el cierre de plantas ligadas al mercado interno, etc.),  es que se decide recurrir al FMI</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>LOS CONDICIONAMIENTOS DEL FMI</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En línea con las condiciones generales de los acuerdos Stand-By, el FMI desembolsaría ahora, solamente unos U$s 15.000 millones y el resto, para completar los U$s 50.000 millones acordados, en caso de ser necesario.  El plazo del acuerdo es de tres años, comienza en junio de 2018 y termina en mayo de 2021. La devolución de cada desembolso se realizará en ocho cuotas trimestrales, con tres años de gracia. La tasa de interés será variable y dependerá de la evolución de la tasa de interés del derecho especial de giro (DEG), que es siempre menor que la tasa que le cobran los bancos y fondos privados a la Argentina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En el acuerdo también se incluyen unos U$s 5.650 millones de créditos otorgados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial y  la CAF (Corporación Andina de Fomento), que lo hacen con sus propios parámetros, para que en conjunto los acreedores  y los capitales especulativos que vinieron con el gobierno de Cambiemos (la lluvia de inversiones que decían) sepan que si se quieren pasar a dólar en el mercado argentino, el país gracias a estos préstamos está en condiciones de dárselos<strong>. ESTO ES, LA DEUDA SE CONTRAE NO PARA FINANCIAR NINGUNA INVERSION PRODUCTIVA, SOLO SON GARANTIA DE QUE LOS QUE QUIEREN COMPRAR DOLARES LO PUEDEN HACER</strong>.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es por eso que se debe realizar un severo e incumplible ajuste de las cuentas públicas, para que el Estado no necesite endeudarse, entonces tiene como meta reducir el gasto primario (el gasto en salud, en educación, en asistencia social, en transferencias a las provincias, en obra pública, etc.) de aproximadamente el equivalente a 8.800 millones de dólares<a style="color: #000000;" href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a> por año para el corriente 2018 (que la mitad es en reducir la obra pública a la mitad, se pensaba destinar para obra pública este año el equivalente a 10.000 millones y solo se harán obras por 6.000 millones).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Igual para el año 2019, se reduce el gasto primario en otros U$s 8.800 millones y también recortando la obra pública, las transferencias a las provincias y en el pago de salarios y bienes y servicios que demanda el Estado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Finalmente, la reducción del gasto público nacional para el año 2020 es de aproximadamente unos U$s 6.000 millones, pero a las reducciones en las erogaciones de obra pública, transferencias a las provincias y en el pago de salarios y bienes y servicios que demanda el Estado, se le suma reducir las jubilaciones y pensiones en el equivalente a U$s 1.100 millones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Como si semejante reducción del gasto publico donde es imprescindible no fuera bastante, se firmó con el FMI que el BCRA no le puede prestar más en adelantos transitorios al Tesoro de la Nación, eliminando el Art. 20 de la ley 24.144 de Carta Orgánica del BCRA que así lo faculta, de manera tal que al 5 de junio de este año el crédito al Tesoro suma $ 542.130 millones, además se infiere que el Estado Nacional debe cancelar ese importe, lo que hace más difícil la consecución de los objetivos de metas de reducir el déficit fiscal. Y se agrava porque se pone como meta que a partir de este mes de junio de 2018 el Tesoro comenzará a cancelar anticipadamente las letras intransferibles en poder del BCRA.  Es más, se acordó con el FMI que para mayo de 2021 se habrá reducido la deuda neta del Gobierno en poder del BCRA por un monto de U$s 25.000 millones</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Y finalmente como el tipo de cambo tiene que ser libre (y ya sabemos lo que eso significa), el BCRA no puede vender Reservas Internacionales, ni presentes ni futuras, para sostener el valor del dólar, solo debe limitarse a regularlo con la tasa de interés (alta para seducir a los que ahorran en dólares de quedarse en pesos)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Se suma a este panorama el hecho de que el Ministro de Finanzas, Luis Caputo, sostuvo en conferencia de prensa del día 8 de junio de 2018, que el gobierno emitirá más deuda en Letras del Tesoro (LETES) para rescatar las LEBAC (Letras del BCRA). El mecanismo será el de tomar las letras intransferibles en poder del Banco Central para que este organismo pueda asimismo recomprar las Lebac. «<em>El nivel de deuda quedará inalterado» </em>dijo, argumentando que no significará tomar más deuda pública sino canjear «<em>deuda pública por privada</em>«.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Y allí queda claro el mecanismo antedicho: Va a ser el Tesoro de la Nación el que comenzará a vender dólares por intermedio del Banco Nación. «<em>Nosotros vamos a vender dólares para cubrir el déficit y probablemente lo hagamos a través del Banco Nación como venimos haciendo»,</em> sostuvo el inefable ministro Luis Caputo.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>CONCLUSION</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Se arriba a un nuevo acuerdo con el FMI porque el gobierno de Cambiemos quiso financiar el déficit fiscal con deuda externa. Una vez que los prestamistas observan y corroboran que el déficit fiscal no solo no se reduce, sino que se expande el déficit cuasi fiscal o del BCRA por la “bola de nieve” de las LEBAC, por un lado, y por el creciente déficit comercial por el otro, deciden irse. Para frenar la huída con su correspondiente corrida cambiaria se acuerda con el FMI un programa de Stan By imposible de cumplir por la magnitud de los ajustes, en un marco en que cae el consumo de la población, se reduce de más el gasto público, y se frena la economía toda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En síntesis, esta historia la hemos vivido, es una pesadilla a la que nos ha llevado el “mejor equipo de los últimos 50 años” en tan solo 27 meses de gobierno, donde lo que ha prevalecido son los negocios de los nichos que manejan (energía, sistema financiero y cambiario, y no mucho más), y que significará una fuerte caída del poder adquisitivo del salario y de las jubilaciones y pensiones, y con ello los menores ingresos paras las actividades que dependen del mercado interno que en conjunto es más del 70% de nuestro PIB. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ese menor nivel de actividad va a estar además severamente agravado por la suba de los precios fruto de la liberación del tipo de cambio, tornando incumplible cualquier meta inflacionaria que se haya acordado con el FMI</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El problema es que cuando no se cumple con lo firmado viene el castigo y es cambiar deuda por los activos más preciados que tenemos que son las acciones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSeS<a style="color: #000000;" href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a> y Vaca Muerta, en primer lugar, para seguir con el litio, las reservas de agua potable, etc., etc.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 9 de junio de 2018</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">*Economista especializado en temas fiscales y monetarios. Profesor de Política Económica en la Universidad de Buenos Aires. Ex Director de Políticas Macroeconómicas del Ministerio de Economía. Miembro de EPA (Economía Política para la Argentina).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Referencias:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><a style="color: #000000;" href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> El Estado Nacional cobra y paga en pesos, pero se hace el equivalente en dólares porque es la moneda en que el gobierno de Cambiemos se endeudó y se endeuda, y porque después de una devaluación de más del 40% en lo que va del año, el gobierno acuerda con el FMI liberar el tipo de cambo y allí no sabemos cómo termina y a qué precio</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><a style="color: #000000;" href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Las acciones del FGS (Fondo de Garantía de Sustentabilidad) de la ANSeS, constituido por el Kirchnerismo bajo la gestión de Amado Boudou, que tiene entre otros acciones por el 31,5% del capital accionario del Banco Macro; 26,96% de la Citrícola San Miguel; el 26,81% de EDENOR; el 26,63 de Gas Natural BAN; el 26,03% de SIDERAR; el 24,99% de Telecom Argentina SA;  el 24,88% de Consultatio; el 23,23% de Pampa Energía; el 23,11 de la Transportadora de Gas del Sur; el 20,32% del Banco Galicia; el 20,04 de Molinos Rio de la Plata SA, el 15,29% del Banco Patagonia; el 9,1% de Techint Group;  y el 6% de AGEA –Grupo Clarín.</span></p>
<p style="text-align: justify;">
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		<title>El gobierno del FMI y el ajuste &#8211; Por Artemio López</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/gobierno-del-fmi-ajuste-artemio-lopez/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 19 Jun 2018 13:08:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artemio López]]></category>
		<category><![CDATA[Ajuste]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[FMI]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Macri]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Con el rescate desesperado solicitado al FMI se configura una coyuntura de gravedad ya no solo socioeconómica sino de fragilidad institucional, afirma Artemio López en esta nota.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/gobierno-del-fmi-ajuste-artemio-lopez/">El gobierno del FMI y el ajuste &#8211; Por Artemio López</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Apuntes sobre la disolución del poder político</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><em><strong><span style="color: #000000;">Con el rescate desesperado solicitado al FMI se configura una coyuntura de gravedad ya no solo socioeconómica sino de fragilidad institucional, afirma Artemio López en esta nota.</span></strong></em></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong> </strong><strong>Por Artemio López*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<div></div>
<div>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Uno de los logros de mayor reconocimiento transversal logrados por Néstor Kirchner en su presidencia tras la crisis del año 2001 fue la recomposición del poder político y su autonomía, reconocimiento que se reflejaba en la metáfora de <em>«recompuso la autoridad presidencial».</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ciertamente, de los efectos centrales de la crisis inducida por los acuerdos con el FMI durante la crisis terminal de la caja de conversión el central- además del paisaje socioeconómico desolador donde el 27,6% de la población argentina quedó en la indigencia -, fue el colapso del vínculo entre representación política y ciudadanía, ruptura condensada en el emblemático <em>«que se vayan todos». </em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A menos de dos décadas de aquel desastre económico, social e institucional sin precedentes en la historia nacional, el gobierno neoliberal vuelve a transitar el camino que como mojón principalísimo supone acordar el monitoreo de la política socioeconómica con el FMI.</span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Al respecto, sabemos por experiencia propia y ajena que entre las condicionalidades que el rescate del Fondo Monetario Internacional, &#8211; la organización lobista por excelencia de los acreedores de deuda &#8211; <b>no explicita pero ejecuta,</b> está el paulatino pero irreversible desplazamiento del sistema de decisiones políticas a su campo de pertinencia.</span></div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div></div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Sin respetar coloratura política, las limitaciones primero socio económicas, y luego políticas e institucionales que impone el FMI a los gobiernos que caen bajo su tutela, son extremas.</span></div>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Así por caso, en Grecia la denominada “Troika” (Banco Europeo, Comisión Europea y el  FMI ) obligó  al primer ministro Alexis Tsipras incluso a desconocer el referendo popular impulsado por su propio partido y cuyos resultados negativos recibieron aval parlamentario &#8211; consulta que rechazó rotundamente la continuidad de las políticas de austeridad y el rescate propuesto por los acreedores -, acelerando una profunda doble crisis de gobierno y partidaria de Syriza, iniciando en ese marco el recomienzo del ajuste neoliberal, ruinoso para la economía y el pueblo griego.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Más próximamente en Brasil, la petista Dilma Roussef en su segundo mandato, entregó literalmente  la economía al sector financiero encarnado por Joaquim Levy &#8211; banquero y  ex funcionario del Fondo Monetario Internacional -, delegación que la obligó a profundizar políticas ortodoxas con resultados previsibles de aumento en el desempleo y recesión galopante, lo que provocó una fuerte crisis partidaria en el PT, el vaciamiento del poder político del gobierno y la caída vertical de la popularidad de la Presidente que asumió con 70% de aceptación para en menos de 24 meses caer a niveles de un dígito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Al respecto señalaba entonces Gilberto Maringoni, profesor de Relaciones Internacionales y dirigente de la Izquierda Paulista: <em>El ajuste dejó de ser una opción para el gobierno. Es su propia razón de ser. Si el ajuste termina, el gobierno cae.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>La contracción, los recortes, el brutal superávit y toda la catilinaria del neoliberalismo heavy metal – que Dilma acusó a Aécio Neves de querer implantar – llegó para quedarse. <strong>No es Dilma quien nos gobierna. Es el ajuste. </strong></em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Es necesario aclarar que Argentina, con Macri al frente del Ejecutivo no es la excepción?  Estamos presenciando ahora mismo la profundización del ajuste socioeconómico y la consecuente licuación del poder político.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Aunque el enorme sistema de medios oficialistas edulcore el “nuevo rumbo” del gobierno y hasta lo publiciten como de “mayor pragmatismo y autonomía política”, lo cierto y fácilmente comprobable -por análisis comparativos internacionales y observando la historia nacional reciente- , es que ya no habrá decisión económica ni política trascendente del Ejecutivo que no requiera primero la aprobación del Fondo Monetario Internacional.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los recientes cambios en el gabinete requirieron cuando no su impulso su conformidad y ratifican la profundización del rumbo ortodoxo, destinado a reducir el déficit para garantizar la capacidad de pago de intereses de la deuda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Señalamos profundización de rumbo y ya sin concesiones como las  observadas en el año 2017, cuando para enfrentar la coyuntura electoral el gobierno actualizó salarios, planes sociales, jubilaciones y pensiones en línea con la inflación, liberó obra pública y generalizó créditos y préstamos sobre segmentos medios. Todo esto concluyó con el rescate desesperado solicitado al FMI.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Se configura así una coyuntura de gravedad ya no solo socioeconómica sino de fragilidad institucional, un escenario conocido que históricamente siempre condujo a callejones económicos, sociales y políticos sin salida: <em>Estancamiento económico, estrechez de ingresos creciente en los hogares, combinado con disolución acelerada del poder político</em>. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Finalmente y tal como sucediera con Alexis Tsipras en Grecia durante el año 2015, Dilma Roussef en Brasil en el año 2014 , pero también con Raúl Alfonsín en el año 1989 y Fernando de la Rúa en el año 2001, hoy  promediando el año 2018 <strong><em>ya</em></strong> <strong><em>no es Macri quién gobierna, nos gobierna el ajuste.</em></strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 19 de junio de 2018</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">*<strong>Director Consultora Equis</strong></span></p>
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		<title>Paro en un país que se para &#8211; Por Hugo Presman</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 28 Jun 2018 01:51:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Hugo Presman]]></category>
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		<category><![CDATA[Paro General]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El Paro General del 25 de junio fue “Fue un paro para poder seguir trabajando”, según afirmó Juan Carlos Schmid. En esta nota y en el contexto de la medida de fuerza, Hugo Presman afirma que el gobierno vino a refundar la Argentina, y con una ideología trasnochada y nefasta, termina acudiendo al FMI.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>El Paro General del 25 de junio </em></strong><strong><em>“fue un paro para poder seguir trabajando”, según afirmó Juan Carlos Schmid. En esta nota y en el contexto de la medida de fuerza, Hugo Presman afirma que el gobierno vino a refundar la Argentina, y con una ideología trasnochada y nefasta, termina acudiendo al FMI.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Hugo Presman*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En 30 meses chocaron la calesita. Vinieron a refundar la Argentina y con una ideología trasnochada y nefasta terminan acudiendo al FMI; y como hay que justificar la derrota se afirma ahora “que es lo mejor que nos podía ocurrir”. Es la sucesión de mentiras que nos vienen arrojando: “los brotes verdes”, “el segundo semestre”, “la lluvia de inversiones”, “lo peor ya pasó”, “cada día vamos a estar un poquito mejor”, “el mundo nos mira con optimismo”, “en mi gobierno el dólar no será un problema”, “la inflación es fácil de resolver, es la consecuencia de un mal gobierno”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Amputación de derechos, modelo extractivo-exportador, especulación financiera extrema, desindustrialización, endeudamiento externo sideral, genuflexión máxima en política exterior, gigantesca transferencia de ingresos hacia los beneficiarios del modelo agrario extractivo y las empresas petroleras y eléctricas mediante devaluación, supresión de las retenciones y tarifazos, todo etiquetado bajo la denominación de gradualismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>El gobierno está en una encrucijada: si no acepta las leoninas condiciones del FMI, por debilidad económica pavorosa con todos los números en rojo, su gobernabilidad tiene el sustento de la llama de un fósforo. Si aplica las imposiciones del FMI, la convulsión social puede acortar su mandato. </strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En esa divisoria de aguas el gobierno celebra el acuerdo con la supina argumentación que la culpa será cargada a las espaldas del Fondo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En ese contexto, Pymes, industrias, obreros, y en menor proporción comercios, han parado el país contra un gobierno que en el largo invierno que se viene va a ir deteniendo progresivamente su economía. <strong>Sobre una situación muy crítica, se van a aplicar los ajustes que impone el Fondo Monetario. </strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El dirigente de la CGT, Juan Carlos Schmid, uno de los sindicalistas de mayor envergadura intelectual, afirmó: “Fue un paro para poder seguir trabajando… Yo les digo que los trabajadores hacemos patria hasta el día que paramos el país porque no nos resignamos al ajuste y planteamos correcciones al modelo y lo haremos hasta que se cambie porque lleva al pueblo al desastre”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Al ministro Nicolas Dujovne le preocupan los presuntamente $ 29.000 millones que según su estimación le cuesta el paro de hoy. Ni una palabra de los U$S 14.000 millones  que se han evaporado en la corrida cambiaria, en buena parte de la que es responsable pero fundamentalmente fruto de la ineptitud del ex presidente del Banco Central Federico Sturzenegger (o quizás por su notable aptitud para favorecer al JP MORGAN). Una ironía de esto tiempos crueles: de la “Gloriosa” JP a la JP “MORGAN”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La lista de inequidades y crueldades de estos 30 meses es incalculable. En estas horas se han conocido otras dos: la empresa Edesur que le corta el suministro a una familia que tiene una factura de luz impagable de más de sesenta mil pesos, terminando con la muerte de Valentino, su hijo electrodependiente.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La otra es el Hospital del Cruce, cuyo nombre es Presidente Néstor Carlos Kirchner, un hospital para resolución de casos complejos, al que le reducen el presupuesto en un 40%, que sumado a una inflación del 30% es una virtual condena a su inoperatividad. Es bueno recordar que este notable hospital de excelencia, forma parte de la pesada herencia y asiste a una población de 2.000.000 de personas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El estado ausente en un caso; y como inspirador y ejecutor de la inequidad en el segundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En lo nefasto, Mauricio Macri cumple. En la campaña electoral había dicho: <strong>«El gobierno tiene que ser como un canchero de fútbol: tiene que cortar el pasto, marcar la cancha y es la gente (en realidad las empresas) las que tienen que jugar.»</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El gobierno elegido por argentinos que creyeron en el CAMBIO y/o aborrecían al kirchnerismo, no tiene la sensibilidad hacia su pueblo que sí manifiesta hacia “el mercado” (esa figura abstracta a través de la cual se esconden empresarios inescrupulosos, tahúres que sólo tienen como religión la tasa de ganancia, especuladores, lavadores, evasores, y bancos. En otras épocas se las denominaba las fuerzas vivas a las que Perón llamaba irónicamente los vivos de la fuerza).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Y eso es casi lo único en que el gobierno no mintió; claro que lo hizo en el lugar en donde se confiesa o rinde cuentas, que no es ante sus seguidores, sino en la embajada norteamericana. Ahí en el 2007 Mauricio Macri afirmó, según la embajadora yanqui: “Somos el primer partido pro mercado y pro negocios en cerca de ochenta años de historia argentina que está listo para asumir el poder” (página 197)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Un solo dato para demostrar la irracionalidad presentada como saber económico: de enero a mayo la fuga de divisas fue de U$S 13.602 millones, o sea un promedio de U$S 2.720 millones mensuales. El Fondo presta U$S 15.000 millones de los cuales la mitad se va a destinar a anclar el dólar y facilitar la fuga. Parafraseando a Atahualpa Yupanqui: “Las deudas nos quedan a nosotros, los dólares son ajenos.”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Al respecto, con su habitual claridad, el ensayista uruguayo Eduardo Galeano escribió: “Según la voz de mando, nuestros países deben creer en la libertad de comercio (aunque no exista), honrar la deuda (aunque sea deshonrosa), atraer inversiones (aunque sean indignas) y entrar al mundo (aunque sea por la puerta de servicio). Entrar al mundo: el mundo es el mercado. El mercado mundial, donde se compran países. Nada de nuevo. América latina nació para obedecerlo, cuando el mercado mundial todavía no se llamaba así, y mal que bien seguimos atados al deber de obediencia.”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Después de treinta meses en que se afirmó haber evitado una crisis, Macri es el virrey a las órdenes de Christine Lagarde y el Banco Central queda en manos del sector financiero, local e internacional.     </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Después de esto, apenas un escuálido y precario muestrario, todavía el gobierno increíblemente puede preguntar ¿Por qué se para?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Shakespeare hubiera contestado, como habiendo imaginado este escenario: <strong>“Una noche negra, que no habrá de aclararse sin un gran temporal”  </strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 27 de junio de 2018 </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Periodista. *Coconductor del programa radial EL TREN, con más de 14 años en el aire. Contador Público recibido en UBA. Fue profesor de Economía Política en la Facultad de Ciencias Económicas de la misma Universidad. Es Periodista. Sus trabajos son publicados en diversos medios nacionales e internacionales. Es autor del trabajo de investigación “25 años de ausencia” y participó con trabajos en los libros <em>“Damián Carlos Álvarez Pasión por el libro”</em> e <em>“Insignificancia y autonomía”</em>. Debates a partir de Cornelius Castoriadis.</span><br />
<span style="color: #000000;">Además es coautor del libro “Bicentenario de la Revolución de Mayo y de la Emancipación Americana”</span></p>
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		<title>País náufrago &#8211; Por Raúl Lemos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 14 Aug 2018 21:49:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Raúl Lemos]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Estado]]></category>
		<category><![CDATA[inestabilidad política]]></category>
		<category><![CDATA[Justicia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En la Argentina se vive sin el calor y la mancomunidad de un presente previsible y un futuro esperanzado, sostiene Raúl Lemos, y agrega que en nuestra sociedad la precariedad del náufrago es la regla que subyace condicionando cualquier otra. </p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="color: #000000;"><em><strong>En la Argentina se vive sin el calor y la mancomunidad de un presente previsible y un futuro esperanzado, sostiene Raúl Lemos, y agrega que en nuestra sociedad la precariedad del náufrago es la regla que subyace condicionando cualquier otra. </strong></em></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong>Por Raúl Lemos*</strong></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">“Los tiempos cambiaron” fue la explicación de tribunales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El derecho y la justicia, la verdadera, están en cuestión. Un torturador, violador y desaparecedor de personas puede esperar en su casa el estado firme de la sentencia que lo condena y luego muy probablemente continuarla allí por tener más de 70 años. O un ex presidente con condena firme por la venta ilegal de armas que incluyó la voladura de una ciudad con muertos, decenas de heridos y de casa destruidas, ser condenado a 7 años de prisión y 14 de inhabilitación, volver a presentarse a elecciones y parapetarse detrás de sus fueros. Pero un ex vicepresidente, no. En un juicio muy cuestionado y dudoso, en que lo relevante fueron los testigos y los arrepentidos y no se pudieron probar relaciones claves que se le adjudicaban para poder cometer el delito, le dan 5 años y 10 meses, casi la máxima pena, e inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos. Y por si la saña no se advirtiera, y aún no firme su condena, la detención inmediata. Estas crueldades, y otras que se apilan como la de Milagro Sala, son huellas muy profundas de un rastro que nos conduce a una realidad paralela que siempre estuvo ahí y ahora reaparece e irrumpe feroz, esta vez con la excusa del “cambio de los tiempos” ya bautizado con la sigla en inglés “lawfare”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero esto viene de lejos. La primera violación de la legalidad institucional de la Argentina fue en 1930 cuando la presidía Hipólito Yrigoyen y validada ipso facto por la Corte Suprema de Justicia para seguir sentada en su lugar, cuando lo debido, honroso y digno hubiera sido el desconocimiento de la interrupción y la renuncia eventual de sus miembros. El mojón siguiente en esa escalada gradualmente inédita de la historia, fue el bombardeo contra civiles en Plaza de Mayo por la Armada en 1955 y un año más tarde los fusilamientos de José León Suárez. Veinte años después, con el golpe del 76 se abrieron las puertas al horror y la barbarie de torturar y matar en masa desde el Estado. En el 30, en los 50 y en los 70 el Estado éramos todos. Y ya en este presente exacerbado por enésima, abierto nuevamente al odio y la irracionalidad revanchista, instrumentados con uno de los tres poderes, el Judicial, el Estado seguimos siendo nosotros. Un Estado es una unidad con una población, un territorio y un gobierno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La Argentina no va a tener paz ni estabilidad consistente así como no la consiguen las vidas atribuladas por pasados traumáticos que se arrastran por no poder procesar los sucesos más con racionalidad que emotividad. No es un problema de la política y ni siquiera exclusivo de las familias que detentan el poder real en la Argentina, cuya responsabilidad es primaria y mayúscula. Sus antecesores comenzaron a darle forma más acabada allá lejos con la Conquista al Desierto en 1876, y son parte decisiva de la cuestión pero no suficientes para perpetuarla. Tampoco es una maldición ni un imponderable de la historia. Es perfectamente explicable si queremos ver lo que miramos y escuchar lo que oímos. Tampoco lo traduce la grieta con la misma transparencia que lo grafica. Es un nudo, una posición cerrada, irreductible, infantil, que se disfraza con mil trajes para resistir. El principal, con carácter estructural, viene con una batería de gestos y ademanes: la apariencia de seriedad junto con la creencia de que esa emulación es serlo en serio. Y en honor a la seriedad, lo que acaba de suceder con el ex Vicepresidente de la República no lo es en lo más mínimo e indispensable. Y sí atroz y espantoso para la libertad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En la Argentina, se vive sin el calor y la mancomunidad de un presente previsible y un futuro esperanzado. Se sobrevive con la carencia en el alma y el corazón en la boca; se sobrevive. La idiosincrasia es la del náufrago, presto para conseguir lo que sea del modo que sea, porque lo que cuenta es la necesidad, casi terminal, de cubrir una falta de algo, aunque más no sea simbólica. No importa si es ropa para reemplazar arapos o la “colección” de invierno del año pasado. O comida para nutrir un cuerpo famélico o una reserva en un comedero de categoría. Todo está hecho con la avidez y la latencia, se confirme o no, que conseguirlo es un triunfo porque sacamos una ventaja. Y el objeto que la entraña representa un dios y debe ser adorado. Estamos dispuestos a tomar atajos y sortear obstáculos e impedimentos, a veces a cualquier precio y si alguna vez nos toca estar del lado del aventajado en lugar del ventajero no pataleamos, porque sabemos que mañana nos va a tocar a nosotros estar en esa ventanilla para reclamar nuestra parte del botín. Pues en una sociedad así estructurada, bajo las formas patrimoniales brillan ocultas las del botín como arcones de piratas en cuevas; los más suculentos y repletos en el exterior&#8230; Hasta un viaje es un botín que exige ser selfiado para el disfrute pueril.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si no, no luce.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hasta los hijos revistan en el inventario de las cosas apropiadas y quizá por eso estén disponibles para ser devorados con fruición cuando la “patria” lo requiera. Más que el futuro parecen un medio para el presente. Cuando en nombre de su porvenir se emprende la búsqueda del tesoro y se daña uno de los más preciados que es el afecto. También para facilitarle la tarea a sus padres de no animarse a vivir sus vidas y colgarse de las de sus vástagos proyectándoles frustraciones por mandatos invisibles pero eficientes en idiotizar y proliferar la chatura: esta es la “seguridad” resultante de la psique de la avidez.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En este lodazal suborganizado que es la sociedad argentina, la provisoriedad y la precariedad del náufrago es la regla que subyace condicionando cualquier otra. En él ninguna hecatombe puede ser superior al drama particular, no colectivo, de sentirse condenado a ser un menesteroso de todas las cosas. Recién cuando explotan los bolsones de carencias y las aspas tensas cortan urgidas los aires de los cielos se toma consciencia abrupta de quienes somos, del lugar que tenemos y de lo que nos ha estado sucediendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es como si los conquistadores nunca hubieran terminado de llegar, porque nunca vinieron para quedarse. Solo para llevarse algo o trajinar en sucesión transitoria e interminable. Y así transcurren las vidas. En un deambular simbólico perenne que no arraiga en nada. Como si este lugar, el territorio de nuestro Estado, no fuera uno definitivo y definitorio de nuestro destino y por ello no merezca el esfuerzo o la pena de ser cuidado. Un nomadismo del alma que no puede asentarse y mirar la vida desde ese afuera y reconocerse dentro de este adentro. Irse a Europa o EEUU parece más una fantasía de pertenencia a esos lugares que una pausa, pero sin poder imaginar las vidas organizadas y laboriosas de los proyectos comunes acabados y hechos nación que envidian, como factibles en su propio suelo. Se ahorra en verdes y el hall de Ezeiza presenta escenas nerviosas de changarines de mudanza excitados y extenuados con sus módicos botines traídos del exterior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es que, eso otro, la admirada perfección de aquellas comunidades, requiere de una decisión trascendente, no gratuita ni exenta de sacrificios, de acometerlo como conjunto, y no como colonos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La discusión por el aborto, y en el lugar en donde se expresa el pueblo por excelencia, coloca blanco sobre negro como ninguna otra cuestión la contradicción dentro de la sociedad que esquematiza la vapuleada grieta. No es casual que sean las mujeres quienes estén en una posición expectante para catalizar esa energía y reciclarla en algo útil para todos. En ese desafío se juega la vida un nuevo modelo de sociedad, sin el que la muerte del patriarcado sería solo una ilusión. Y porque traen la impronta y la frescura de los proyectos colectivos, y la agitada experiencia de una lucha hasta ahora no visibilizada con esta intensidad, a un suelo en el que siempre está todo por hacerse.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000;">La Plata, 14 de agosto de 2018</span></p>
<p><span style="color: #000000;"><em>*Miembro fundador e integrante de la Mesa Provincial del Partido Solidaridad e Igualdad</em></span></p>
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		<title>Un lugar en el mundo &#8211; Por Ricardo Rouvier</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 24 Sep 2018 00:52:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Rouvier]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[China]]></category>
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		<category><![CDATA[Hegemonía]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El escenario regional se va alineando con la hegemonía mundial, abandonando o debilitando las experiencias progresistas. Las fuerzas políticas reformistas deben estudiar, revisar y caracterizar la etapa mundial para comprender y poder establecer un programa realista para acumular fuerzas destinadas al cambio y la evolución.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>El escenario regional se va alineando con la hegemonía mundial, abandonando o debilitando las experiencias progresistas. Las fuerzas políticas reformistas deben estudiar, revisar y caracterizar la etapa mundial para comprender y poder establecer un programa realista para acumular fuerzas destinadas al cambio y la evolución.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Ricardo Rouvier*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><em><span style="color: #000000;">(para La Tecl@ Eñe)</span></em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A partir de la irrupción de Perón en la política argentina, se enfatizó un enfoque  metodológico de análisis de la situación nacional a partir de la situación mundial. Inclusive él verbaliza, con cierta desjerarquización de lo nacional al rango de “provincias”. Tomado como pasos metodológicos, el líder propone ir de lo general a lo particular, y no al revés. Esta inquietud en cuanto a los caminos del conocimiento sobre la realidad podría ser homologado a lo que en la tradición marxista se denomina “<em>caracterización de la etapa</em>”, refiriéndose al diagnóstico sobre una etapa determinada de la evolución de la humanidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Las naciones desde que existen se ordenan en base a un sistema dominante que las comprende y que está, en proceso de expansión y totalización. Ese sistema se caracteriza por subsistemas que articulan la producción y distribución de la riqueza, la organización de los Estados nacionales, su interrelación en el concierto mundial que involucra a las relaciones sociales e incluye las asimetrías en el control geopolítico mundial. Y, finalmente, la construcción o deconstrucción de culturas que le dan sentido al orden general, que naturalizan el predominio de lo individual sobre lo colectivo, haciendo de cada instante vivido una eternidad en sí misma, que es la tendencia repetida a despojar de historicidad la evolución humana.   </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esta metodología de diagnóstico señalada por Perón indicaba que si nosotros partiéramos del análisis exclusivamente local en dirección hacia lo global, hacia lo general, no lograríamos comprender muchas de las cuestiones que ocurren en el aquí y ahora. En este enfoque aparece el determinismo que se ratifica cuando Perón define el concepto estratégico de “evolución”. Desde esta mirada podríamos decir que las relaciones económicas mundiales forman un orden global que integra mecanismos de las naciones desarrolladas que imponen a las naciones periféricas condiciones que regulan el comercio, la producción, su capacidad militar y la propiedad sobre los avances tecnológicos. Este sistema mundial, o sistema-mundo, obstaculiza el desarrollo de los países dependientes, mantiene las inequidades entre naciones y asegura que los países centrales sigan siendo los principales beneficiarios de las cadenas globales de valor creadas por la modalidad ampliada de producción capitalista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Se particularizan las hegemonías en cada país en el sentido de una entidad que es más que un dominio, porque agrega al orden y la subordinación, la construcción de la subjetividad de los dominados, generando la conciencia de que no hay alternativa. Hay un engarce entre lo general y lo particular, que se expresa localmente entre las fuerzas sociales y políticas que construyen su propia historia, que parece excluyente, pero no lo es, porque incluye a los principales actores del sistema mundial con las máscaras de lo vernáculo. Pero, estos actores no son figuritas automatizadas por la dependencia, sino son actores que tienen cierto grado o rango de libertad dentro de cierto rango, dado por las características propias de la hegemonía en esta etapa, de ampliación de la libertad y multiculturalismo.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El subsistema cultural en la formación de la subjetividad completa las modalidades de los otros subsistemas como la economía, y la política y constituye el cierre ideológico del mecanismo del poder. Fue un gran aporte al pensamiento crítico poder comprender mejor el paso final de un dominio en que la ideología dominante es absorbida como propia por las clases subalternas. Justamente usamos el término hegemonía con cierto rigor, diferenciándolo de dominio, porque en el primero no existe una alternativa por la eficacia en la captura en los modos de pensar y del hacer de las clases subalternas. Es decir que si hay hegemonía no está a disposición una alternativa, o síntesis superadora del interior del sistema, sino que hay que construirla; generalmente se construye en los umbrales de la decadencia del régimen. Es decir, cuando la relación de fuerzas es más desfavorable al status quo. Hoy, la relación de fuerzas es la más favorable, nos referimos al consenso y a la amenaza  de otro mundo, desde que apareció el capitalismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ha logrado el mayor avance en el proceso de globalización y en el proceso de satisfacción de necesidades, a pesar de sus crisis y contradicciones. A pesar de las profecías que continúan anticipando su desaparición, todo indica que se mantendrá por mucho tiempo bajo las condiciones de equilibrio imperfecto en el que se encuentra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La evolución objetiva y subjetiva de la ocupación física del terreno y mental por el  mercado capitalista, la democracia liberal y la creación técnica y artística han provocado que el sistema debe ser considerado como un dato ineludible para cualquier diagnóstico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El sistema-mundo es un sistema abierto (esto permite contradicciones en el bloque de poder hegemónico) que por el momento está consolidado y que integra subsistemas que establecen cierta especialización de lo social: subsistema económico con el capitalismo, subsistema político con la preminencia de la democracia de origen liberal y el subsistema de la sociedad civil, en que domina la sociedad de consumo y la cultural que va desde lo educativo, lo artístico, y lo tecnológico con un claro dominio del individualismo, el hedonismo y la sociedad del espectáculo. Para nosotros el subsistema relacionado con la producción de bienes y servicios, con el proceso de acumulación de riqueza es más importante que el resto de los subsistemas; y constituye el motor, el corazón del sistema.  Al punto que las otras estructuras pueden estar “atrasadas” en relación al régimen económico. En China Popular el capitalismo va creciendo internamente en sociedad con el Estado. Sin embargo la estructura política y social permanece con un perfil más afín a su cultura milenaria y las incidencias en ella de la revolución del ´49  y el revisionismo de Deng Xiaoping. La sociedad de consumo se abre para millones de chinos y las clases sociales emergen como una explosión, por ahora silenciosa.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://ugc.kn3.net/i/origin/http://www.danielsantoro.com.ar/images/obra590px/imagen0105.jpg" alt="Imagen relacionada" /></p>
<p style="text-align: center;">Ilustración: Daniel Santoro</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La realidad de la política internacional muestra que algunos países ponen sus expectativas en la evolución de China, y esto se traduce en relaciones comerciales y tratados como una alternativa ante la omnipresencia norteamericana. En nuestro país hemos firmado, en tiempos del gobierno de CFK, un acuerdo con la República Popular y también con la Federación Rusa denominado Tratado Estratégico Integral, aún vigente. Si bien esta competencia entre las dos naciones más poderosas se ha trasladado a los países dependientes, y esto abre algunas expectativas en el progresismo, no se puede negar la diferencia y el choque cultural que significaría avanzar hacia una mayor identificación. Además, ni los rusos ni los chinos proponen extender sus modelos políticos y sociales y librar una lucha ideológica con occidente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Las subestructuras están interconectadas y no son idénticas, sino que son desiguales en relación a la función que tienen y poseen distintas velocidades de evolución, según una matriz teórica. Lo central en el sistema mundo es la fábrica de riqueza, su acumulación y su distribución. Antes la hubiéramos llamado riqueza material, ahora se agrega en forma más pronunciada la economía ficticia, o sea la financiera, que se ha incorporado como un actor muy dinámico para producir y acumular riqueza provenientes de fuentes virtuales. Hoy las principales empresas del mundo, las High Tech, producen tecnología y no tienen ejércitos de proletarios en grandes establecimientos. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Un sector del sistema se ocupa de administrar y ejercer el poder de las naciones y de las relaciones internacionales. Este subsistema es político y es expresado por su característica más destacada, la democracia liberal. Allí encontramos también al Estado, aquella supraentidad que estaba amenazada a desaparecer con la globalización, y no ocurrió, desvirtuando los principios que dieron lugar al neoliberalismo. El Estado ha sido un gran auxiliador del dominio mundial y del equilibrio económico –financiero internacional que acude a aliviar las periódicas crisis que sufre el sistema. Además, no hay que olvidar que la fuerte militarización de las grandes potencias es un modo de insuflar poder a los Estados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En el subsistema cultural en que se localiza la generación de ideologías se observa hoy que no hay demasiada producción de dogmas, sino más bien la creación de manuales de la operación material dominante. Hay mucha producción intelectual en nuestros países dependientes sobre la identidad del neoliberalismo o del liberalismo, sin embargo la fábrica de capitalismo continúa su movimiento liderado por la  tecnología, por la autoproducción y autoreparación del sistema. La palabra clave es la innovación y su aplicación en la incesante producción de bienes y servicios destinados a los mercados fundados en la tasa de ganancia.  La tasa de ganancia sigue siendo el Dios único al que hay que someterse, el núcleo central, el corazón del sistema. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por supuesto que estamos ante un régimen de hegemonía planetaria, con crisis y contradicciones que generan  diversas especulaciones sobre el futuro del capitalismo, o de los EEUU como potencia mundial. Pero la realidad es que este esquema de dominios se va a mantener por mucho tiempo, y debemos localmente considerarlo para definir nuestro lugar en el mundo. Nuestro lugar en lo económico, en lo político y en lo cultural.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esto no niega un discurso contrahegemónico del Papa Francisco, y las acciones de movimientos sociales, sobre todo en América Latina; pero los límites con que el Vaticano se maneja en su acción política, y la escasa incidencia de las agrupaciones sociales en su demanda, no permite avizorar un cambio favorable en la relación de fuerzas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Deberíamos hacernos algunas preguntas centrales: ¿cuáles son los márgenes de soberanía que tenemos en un mundo tan interdependiente?; ¿cuál es el régimen económico que permitiría no aislarnos y asegurar la distribución para la equidad social?; ¿capitalismo de Estado o libre mercado sin límites?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La mayoría del progresismo y del peronismo de izquierda rechaza al capitalismo, y obviamente esto colisiona con la homogeneización que intenta la expansión del capitalismo en el mundo. Hay otro peronismo que quiere integrarse y advierte la eficacia de los dispositivos de dominación. Este corre el peligro de ser apendicular de la hegemonía, y aquel corre el peligro del idealismo; y entonces pertrecharse en una irrealidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Estos dilemas, son los dilemas del populismo, ¿cómo integrarse a la economía mundial sin abandonar la particularidad nacional?; ¿cómo asegurar un modelo económico que garantice la acumulación y la distribución simultáneamente? ¿Cuál es el modelo de desarrollo y cuál es la matriz productiva en las actuales circunstancias? Por supuesto que las circunstancias son una mezcla entre situación mundial, regional y nacional. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El escenario regional se va alineando con la hegemonía mundial, abandonando o debilitando las experiencias progresistas. Con Trump o contra Trump, el populismo sufre un fuerte retroceso en la región.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Consideramos que las fuerzas políticas reformistas deben estudiar, revisar y caracterizar la etapa mundial para comprender y poder establecer un programa realista para acumular fuerzas de la sociedad destinadas al cambio y la evolución. Al decir fuerzas de la sociedad queremos decir que con la vanguardia no alcanza, o no sirve cuando toma tanta distancia de los ciudadanos. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No es un momento fácil y sencillo, es un momento en que las palabras, las consignas puedan rápidamente flotar como humo. El esfuerzo político debería estar orientado a la construcción de una alternativa progresista y democrática que nos incluya en el mundo sin disolvernos, y sin aislarnos.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 23 de septiembre de 2018</span></p>
<p><span style="color: #000000;"><em>*Lic. en Sociología. Dr. en Psicología Social. Profesor Universitario. Titular de R.Rouvier &amp; Asociados.</em></span></p>
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		<title>Grietas &#8211; Por Carlos Caramello</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 25 Sep 2018 23:37:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Carlos Caramello]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Civilización y Barbarie]]></category>
		<category><![CDATA[Grieta]]></category>
		<category><![CDATA[Hernández]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Sarmiento]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Argentina se debate entre grietas pretéritas y grietas ulteriores. A la construcción de odio forjada a lo largo de más de dos siglos, hay que sumarle nuevas inquinas y hostilidades futuras. Enferma de dolor provocado, la sociedad sobrevive alentada por la imaginación de múltiples vindictas que abarcan ambos lados de la grieta.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em><strong>Argentina se debate entre grietas pretéritas y grietas ulteriores. A la construcción de odio forjada a lo largo de más de dos siglos, hay que sumarle nuevas inquinas y hostilidades futuras. Enferma de dolor provocado, la sociedad sobrevive alentada por la imaginación de múltiples vindictas que abarcan ambos lados de la grieta.</strong></em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Carlos Caramello*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;">“<em>Entre tu pueblo y el mío,</em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em>hay un punto y una raya,</em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em>la raya dice «no hay paso»,</em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em>el punto, «vía cerrada»</em>.”</span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><strong>Aníbal Nazoa<a style="color: #000000;" href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a></strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Cuando en 1876 se empezó a cavar la mítica Zanja de Alsina -esa que determinaba hasta dónde la <em>Civilización</em> y, a partir de dónde la <em>Barbarie-</em>, los ideólogos de esta suerte de Tajo en el Desierto no pensaron que, de la misma manera que José Hernández había decidido que su gaucho, Martín Fierro, concluyera su primera travesía en tolderías ranqueles, otros personajes más reales: <em>casiquejos</em>, lenguaraces y lanceros renegados, habían optado por quedarse a vivir del lado de los <em>cristianos</em>, acaso subyugados por el progreso o, sencillamente, porque maniobraban como espías.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Claro: aquella <em>zanja</em> no fue nuestra primera <em>grieta</em>. Ni tan siquiera nuestra <em>grieta constitutiva</em>. Treinta años antes, Sarmiento había escrito el “Facundo” que, bien leído, opera como marco teórico de todo lo que vino después a dividir a nuestra Patria. Y antes también. Porque había una grieta entre los vecinos del Buenos Aires de Mayo de 1810: los que estaban con el rey Fernando (aunque éste estuviera preso) y los que querían liberarse de España. Y, entre estos últimos, también habían grietas. Saveedristas y Morenistas pujaban por el control de <em>la oposición</em> a los Martínez de Hoz y a los Pinedo (y aclaro que esto no es metáfora: ya había un Martínez de Hoz y un Pinedo, del lado del Imperio).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Después… bueno, lo que vino después: Unitarios y Federales; Radicales y Conservadores, Peronistas y Anti-Peronistas. Y también Boca – River, Ford y Chevrolet, Los Chalchaleros o Los Fronterizas, Soda o Los Redondos, Batata o Membrillo… y así. Como si el rasgo más preciso de ese <em>ser argentino</em> -que tantos han intentado definir… sin éxito- fuese, precisamente, esta <em>división de aguas</em> que no ha servido para trazar otra frontera que la de la estupidez entre los que producen esas grietas y los que las consumen y proyectan. Lo digo porque debe saberse que, cualquiera sea el lado de la grieta en el que uno se encuentre, se puede cruzar con algún <em>infiltrado</em> de esos que, uno supone, deberían estar del otro lado.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="color: #000000;">Armame una grietita, porfa!</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Para observar, analizar, tener en cuenta y no comprar a tontas y a locas, miremos con atención los motivos que llevan a alguien (<em>o alguienes</em>) a armar y difundir una grieta. José Hernández mandó a su Martín Fierro a las Tolderías porque tenía, en aquel momento, una <em>pluma política</em> dispuesta a hacer escuchar <em>su voz</em>. Se sentía, de alguna manera, un <em>desplazado del sistema</em> (como el personaje que elige; el Gaucho) y su fuga hacia una zona de emergencia absoluta es, a la vez, la búsqueda de redención para el bárbaro. Dice en su verso final: <em>“Allá habrá siguridá/Ya que aquí no la tenemos/menos males pasaremos…”.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En estos últimos conceptos hay también una advertencia a la Civilización… Y la civilización lo escucha. Hernández <em>negocia</em> con la Política. Y la <em>Política </em>de entonces, necesitaba un indio peligroso, cruel, asesino. Entonces, La Vuelta del Martín Fierro; que reza en uno de sus versos: “<em>Allá no hay misericordia/Ni esperanza que tener/El indio es de parecer/Que siempre matar se debe/Pues la sangre que no bebe/Le gusta verla correr</em>”. La política necesitaba al poeta explicando, antes de que ocurriera, la Conquista del Desierto (1878-1885). Hernández publica <em>La Vuelta</em> en 1878. Al año siguiente resulta electo diputado por el partido Autonomista.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://i2.wp.com/revistabordes.com.ar/wp-content/uploads/2017/07/tapa-2-1.jpg?fit=1000%2C500" alt="Resultado de imagen para Grietas argentinas" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="color: #000000;">Hecho el País, hecha la Grieta</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Las grietas persiguen fines políticos aquí, fines comerciales allá. Finalmente, todo es Poder. El Boca de la <em>grieta</em> entre Riquelme y Palermo, vendió el doble de camisetas. La antinomia Braden o Perón, se resolvió el 17 de octubre de 1945 (uno podría hasta decir que aquel embajador de Estados Unidos fue el mejor propagandista del Peronismo). La pelea de Ford y Chevrolet en el Turismo Carretera de la década del ´60, sólo respondía a la necesidad de vender más unidades. O sea: cuando alguien está construyendo una grieta, otro está cobrando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Agrietada como talón de comisario de pueblo (parafraseando al querido Luis Landriscina), la Argentina se debate entre grietas pretéritas y grietas ulteriores. A la construcción de odio forjada a lo largo de más de dos siglos, hay que sumarle nuevas inquinas y hostilidades futuras; cuando no, aborrecimientos eternos. Enferma de dolor provocado, la sociedad en general y el Pueblo en particular, <em>sobreviven</em> alentados por la imaginación de múltiples vindictas que abarcan a ambos lados de la grieta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La unidad del campo popular, entonces (sólo para cerrar con el lado que más conozco), supondría sellar fisuras abiertas a fuerza de bailar chacarera en el programa de Tinelli, negar a la Conducción, demonizar a los mayores… o a los jóvenes (dependiendo del espacio de la grieta interna que uno ocupe), delatar, mentir, negociar con el enemigo, defeccionar de mil maneras, claudicar de otras tantas… Trai-cio-nar. Cosa bastante improbable si lo que se pretende es hacerlo antes de las próximas elecciones, dada la escasez de tiempo sumada a la ausencia de criterios unificadores.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Así, como cumpliendo un recurrente sino, esta Argentina que, en los últimos cien años tuvo por lo menos tres ocasiones de volverse solidaria, unida y poderosa, avanza en tono de fragmentación social hacia un destino de país periférico sobre el cual podrá organizarse cualquier tipo de latrocinio dado que la sociedad, adormilada e individuada, sólo se reflejará en el odio hacia un enemigo pre-construido que, bien puede ser su vecino o su hermano. El suelo de la Patria se agrietará cada vez más. Y sólo la televisión podrá hacernos creer, por un minuto, que todos miramos hacia el mismo horizonte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Claro… puede que ni aún así, se agriete la esperanza.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000;">Referencias:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><a style="color: #000000;" href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Poeta, periodista y humorista, considerado como uno de los escritores venezolanos que mejor retrató el siglo XX. Murió en 2001.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 25 de septiembre de 2018</span></p>
<p><span style="color: #000000;">*Licenciado en Letras, escritor y autor junto a Aníbal Fernández de los libros <em>“Zonceras argentinas al sol”</em> y <em>“Zonceras argentinas y otras yerbas”</em>, y <em>“Los profetas del odio”. Conductor del programa radial Tuit-Eros, RadioHache</em></span></p>
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