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	<title>Amor archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<description>Una Revista de Opinión</description>
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	<title>Amor archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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		<title>Amor-odio en la pandemia &#8211; Por Rubén Dri</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Sep 2020 22:28:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Rubén Dri]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Fernández]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Grieta]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El odio y el amor, el odio contra el amor. Dos sentimientos profundos enfrentados a muerte en nuestra sociedad. Los enemigos del pueblo, de este gobierno nacional y popular, afirma Rubén Dri, no cesan de festejar los infectados y los muertos por Covid-19.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>El odio y el amor, el odio contra el amor. Dos sentimientos profundos enfrentados a muerte en nuestra sociedad. Los enemigos del pueblo, de este gobierno nacional y popular, afirma Rubén Dri, no cesan de festejar los infectados y los muertos por Covid-19.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Rubén Dri*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Poco a poco, en un tiempo que al principio aparecía como un movimiento calmo, como pidiendo permiso para circular, fue tomando fuerza y velocidad. De Wuhan, una provincia de China, un personaje, no diremos “chico”, sino minúsculo, que avanzó hacia el oeste sembrando la enfermedad, la muerte y, en consecuencia, el pánico en todo el orbe terráqueo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ese pequeño personaje no es otra cosa que un “virus” que atesoró el recuerdo de las múltiples experiencias pasadas, en épocas de guerras, y de todo tipo de enfermedades como gripe, neumonía, cólera, la cruel enfermedad que llevó a la tumba al filósofo Hegel cuando recién había cumplido sesenta años.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ese virus minúsculo al que no vemos pero sufrimos sus mortíferos efectos, apunta al espacio del que se apodera, o sea, a todo el universo terráqueo produciendo una pandemia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Se trata del peor de los enemigos posibles, o al menos de uno de los peores que se puedan imaginar, porque no se lo ve, no se lo siente como, por ejemplo, se siente el viento. Sabés que está, que te eligió como una de sus víctimas cuando comenzás a sentir los terribles efectos de su invasión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ese enemigo pequeño, pequeñísimo, invisible, ya cubre gran parte del universo mundo. Los Estados se preparan para recibirlo, abriendo tumbas y más tumbas. “A priori” nadie está a salvo. Todos estamos amenazados, y, cuando el ser humano se encuentra en esa situación muestra lo que es como ser humano, sin disfraces posibles.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En esos momentos, cuando la cara de la muerte se muestra, aunque sea a través del velo de las defensas que la humanidad ha ido aprendiendo a lo largo de la historia, aparece  lo peor y lo mejor de cada uno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los seres humanos somos seres colectivos, múltiplemente relacionados a través de sentimientos de amor, odio, indiferencia, generosidad, competencia, caridad, tacañería, rivalidad, enemistad, amistad. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"> “Vine acá para terminar con los odiadores seriales y para que todos nos unamos. No vengo a instalar un discurso único. Sé que hay diversidad, la celebro y propicio”.  Éstas son afirmaciones de Alberto Fernández en el día de la celebración de la independencia. Resalta el tema del “odio” que “divide” como contraposición al del amor que  “une”, el del “discurso único” como contraposición al  de la “diversidad”. No se necesita reflexionar mucho para captar que el tema central, no nombrado explícitamente, pero totalmente presente, es el de la “grieta”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La grieta es un fenómeno común que alude a determinadas hendiduras en el terreno, que se producen debido diversos fenómenos. Son clásicas  las hendiduras producidas en terrenos que han experimentado temblores sísmicos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Aplicado el término a la sociedad, significa la separación, a primera vista imposible de soldar, entre dos partes, entre clases y sectores sociales irreconciliables.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">De hecho, toda sociedad organizada bajo las leyes del capitalismo presenta numerosas rajaduras hegemonizadas por una rajadura central, la “grieta”. No se trata de un fenómeno de la naturaleza, sino de un fenómeno perteneciente al ámbito social, político. Toda sociedad conoce diversas rajaduras, pero no necesariamente “la grieta”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Las diversas rajaduras de una sociedad no serían más que las contradicciones secundarias que la atraviesan. Es éste un fenómeno al que ninguna sociedad puede escapar, y más que un defecto constituye un rasgo positivo, más aún, necesario. La unión en la diversidad es una propiedad constitutiva de una sociedad que se realiza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Nuestra sociedad, la sociedad argentina del 2020, ¿es una sociedad que se realiza? ¿O es una sociedad que no sólo se divide en dos, sino que una parte de la “grieta no sólo tiene el mango de la sartén, sino “el mango también”?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Qué es lo que divide a la sociedad en dos a través de una grieta cada vez más profunda? La primera mirada se dirige a la composición social y allí hace su aparición con una evidencia que revienta la vista, la división de la sociedad no ya en diversas clases sociales, cosa común en las sociedades capitalistas, y tal vez en otras que no sean estrictamente capitalistas, sino en dos clases o componentes de clases sociales enfrentadas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero inmediatamente se visualiza que esos diversos componentes de clase se aglomeran en dos campos, o ámbitos enfrentados, la oligarquía, por una parte, y el pueblo, por otra; sectores oligárquicos y sectores populares. Son sectores enfrentados objetivamente porque tienen intereses contrapuestos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A primera vista es fácil ver que el enfrentamiento tiene que ver directamente con los intereses materiales, pero lo que mueve a los seres humanos no es sólo la posesión y el disfrute de los bienes materiales, sino también todo el amplio ámbito de la cultura. De hecho quien goza de los bienes materiales tiene a su mano también los bienes culturales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En la sociedad no sólo hay patrones y obreros. Hay también profesores, artistas, deportistas, empleados y empleadas, trabajadores domésticas y domésticos, monotributistas y muchos más. Las variedades se multiplican tanto de un lado, el de los capitalistas, de los patrones, de los dueños del capital, como se les llame; y el de los obreros, de los súbditos, de los que sólo tienen su fuerza de trabajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Qué está pasando en esta sociedad así dividida? ¿Qué tipo de relación se ha establecido entre los habitantes de uno y otro lado de la grieta? Pero, esa grieta no es un invento del macrismo, es una restauración, o mejor, una continuación y profundización de algo que comenzó, pongamos, el 25 de mayo de 1810. De hecho, si buscamos sus raíces tenemos que ir más atrás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hasta 1945 la grieta no dejó de profundizarse a lo largo de la historia. Es cierto que con el radicalismo de Yrigoyen el borde popular de la grieta creció tendiendo un puente con el borde oligárquico. Pronto este borde volvió por sus fueros, recuperando la situación y, en consecuencia, restaurando y profundizando la grieta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Fue en la fecha citada, 1945, y más precisamente, el 17 de octubre de 1945, cuando el borde popular de la grieta creció hasta ensamblar los dos bordes y, así superarla. Lamentablemente la compañera Evita, verdadero motor, junto a Perón del aplanamiento que terminaba con la grieta, logrando el 50 por 50 en relación entre el capitalista y el trabajador, fue atacada por un enemigo implacable, el cáncer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Fue ése el momento aprovechado por el borde oligárquico para celebrar. “¡Viva el cáncer!” apareció en las paredes de Buenos Aires. Era la manera como se expresaba todo el odio de dicho borde.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Aparece entonces el odio como un personaje central en esta historia. ¿Es la primera vez? No, nuestra historia está marcada por ese personaje, enfrentado al amor. Inmediatamente vienen a la mente Saavedra y Moreno; el Directorio y Artigas, Rivadavia y San Martín, Lavalle y Dorrego, y siguen las duplas en una lucha a muerte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El cáncer vino a darle una mano al borde oligárquico en su lucha en contra del borde popular, que ya había dejado de ser borde e incluso terraplén, para ser la mejor llanura que se podía soñar, plena de vida, de trabajo, de cultura. Pero el cáncer dijo: “Hasta aquí llegaron”. Si lo vuelven a intentar, ya saben lo que les espera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Y en efecto, el borde popular lo volvió no sólo a intentar sino también a realizar, y fue con el kirchnerismo, y en lugar de Perón fue Néstor y en lugar de Evita, Cristina. Nuevamente se juntan los bordes de la grieta. Todavía no el 50 y 50 pero cerca, acercándose cada vez más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Y así como apareció el cáncer para eliminar a Evita, ahora apareció otra enfermedad para sacar de la escena a Néstor y, como el borde popular no dejaba de crecer y de ir sepultando la grieta, la enfermedad ahora se apodera de Cristina para seguir después a Florencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los festejos del borde oligárquico no cesan. Es el odio en su máxima expresión que contraataca con fuerza. “Me duele el odio, nos paraliza” afirmó Alberto Fernández. “El odio y la división nos dejó en el lugar donde nos quedamos”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El odio y el amor, el odio contra el amor. Dos sentimientos profundos, enfrentados a muerte en nuestra sociedad. Los enemigos del pueblo, de este gobierno nacional y popular, no cesan de festejar los infectados y los muertos por Covid-19.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://lascronologias.files.wordpress.com/2020/08/diego-leuco-gesto-coronavirus.jpg" alt="El programa de Diego Leuco estrena su premio por “investigación  periodística” con un gesto miserable – Cronologías – Historia y actualidad  sobre medios de comunicación" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Diego Leuco, heredero del odio de su padre, contra su voluntad, en un descuido, expresó la alegría que le producía la cantidad de diez mil muertos por el Covid-19. Su manifestación fue como la del amante del fútbol que celebra el ¡gol! Luego, ante la múltiple condena recibida, se disculpó de su festejo, pero ya era tarde. La manifestación de alegría por la cantidad de muertos fue auténtica. No es otra cosa que la manifestación de alegría por la muerte de los “otros”, los del otro borde.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es el odio que cierra, que enceguece, que no te deja ver nada bueno en el otro, la otra, contrapuesto al amor que abre lo que el odio cierra. “Les hicieron creer”, expresaba Javier González Fraga, al frente del Banco Nación, a un empleado medio que su sueldo servía para comprar celulares, plasmas, autos”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es el odio el que mueve a González Fraga, el que no le deja ver que un empleado tiene derecho a gozar de esos bienes. Es el odio el que le cierra el panorama, que le nubla la vista, que no puede ver que el empleado pueda gozar de determinados bienes que, por derecho, por prescripción superior, pertenecerían a una clase y no a otra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es el amor el que rompe ese hechizo, el que abre el panorama, el que hace que yo pueda ver que  el “empleado” mediante su sueldo no sólo pueda sino que tenga derecho a comprar su celular y a gozar de tantos otros bienes.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 7 de septiembre de 2020.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>*Filósofo y teólogo</em></span></p>
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		<title>La Ilusión de lo Nuevo en la Repetición de la Historia &#8211; Por Nicol A. Barria-Asenjo</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/la-ilusion-de-lo-nuevo-en-la-repeticion-de-la-historia-por-nicol-a-barria-asenjo/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 09 Mar 2022 14:13:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Nicol A. Barria-Asenjo]]></category>
		<category><![CDATA[Alan Badiou]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Humanidad]]></category>
		<category><![CDATA[la repetición]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
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		<category><![CDATA[Política]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La escritora y ensayista Nicol A. Barria-Asenjo sostiene en este texto que el camino hacia la búsqueda de lo nuevo, es una respuesta desesperada a una de las crueles verdades que nos negamos a aceptar: la vida humana, nuestra época y la historia de la humanidad son un devenir de la repetición.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-ilusion-de-lo-nuevo-en-la-repeticion-de-la-historia-por-nicol-a-barria-asenjo/">La Ilusión de lo Nuevo en la Repetición de la Historia &#8211; Por Nicol A. Barria-Asenjo</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size"><strong><em>La escritora y ensayista Nicol A. Barria-Asenjo</em></strong><strong><em> sostiene en este texto que el camino hacia la búsqueda de lo nuevo, es una respuesta desesperada a una de las crueles verdades que nos negamos a aceptar: la vida humana, nuestra época y la historia de la humanidad son un devenir de la repetición.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size"><strong>Por Nicol A. Barria-Asenjo*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size">El afán por diferenciación y/o singularidad discursiva que trascienda las estructuras temporales parece responder a una suerte de consecuencia de aquellas búsquedas que en nuestra época tienen un lugar central. Ante cualquier evento con características milagrosas o por el contrario con cuota de catástrofe, los eslóganes que aparecen espontáneamente son lo “nuevo” y el subtítulo inmediato sería “Siglo XXI”. Pese a que se sabe de ante mano que no hay verdades originarias y que cualquier producto engendrado entre la telaraña ideológica es una repetición, la ilusión de lo nuevo, lo diferente y lo original prevalece. Tal vez, este fenómeno que aparece en el camino hacia la búsqueda de lo nuevo, es una respuesta desesperada a una de las crueles verdades que nos negamos a aceptar; la vida humana, nuestra época y la historia de la humanidad son un devenir de la repetición.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Otras modalidades conceptuales que han permanecido en algunos círculos de los debates teóricos son los “<em>Pos”</em>; “<em>Post”</em> y el <em>“Neo”</em>, con mayor acento y frecuencia encontramos estos prefijos en las narrativas políticas, por mencionar algunas hemos de destacar las figuras del postmarxismo; neofascismo; pos capitalismo; pos política y un sin fin de estructura lingüísticas que son tomadas para intentar generar saltos en las estructura temporales; marcar un sello distintivo o adelantarse a la coyuntura del presente desde elementos socio-político, culturales o económicos. Podríamos retomar la tesis kantiana relativa a los enunciados como un sinsentido estricto pese a composición y forma gramatical, en estos casos pese a la buena composición y estructura, responden a un sinsentido porque permanecen en definiciones abstractas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Alain Badiou (2012) intentando abordar una temática tan compleja como lo es el amor, expresa que <em>“simplemente, porque amamos las verdades. Ahí está lo que da todo su sentido a la filosofía: la gente ama las verdades, incluso cuando no saben que las aman” </em>(p.14) a lo cual habría que añadirle su opuesto, la filosofía y las personas también aman las ilusiones que son capaces de representar un fragmento de la verdad; las mentiras y falsedades que pueden masticarse como verdades parciales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Por tanto, siguiendo con Badiou para él: <em>“en el caso del amor hay que rehacer su declaración, y a menudo con toda urgencia. Se podría decir: hay que (re)hacer el punto”</em> (P. 17) su conjetura respecto al amor puede ser extrapolada a la mirada hacia la historia y su devenir; aquí como humanidad-especie tenemos la urgencia de (re)hacer la concepción misma de la historia; la verdad bajo la cual creemos caminar no es más que una ilusión con sabores a verdad y por tanto nuestra verdad está construida sobre pilares conceptuales que debemos recuperar tanto como re-pensar.&nbsp; Hay un urgencia de encontrar lo que John Langshaw Austin (1962)&nbsp; denominó como “<em>acción o expresión realizativa”</em> (p. 47) una oración que “<em>Indica que emitir la expresión es realizar una acción y que </em><em>ésta no se concibe normalmente como el mero decir algo”</em> (p.47) un debate en torno al decir y el hacer que advierte sobre las posibilidades y la dependencia de las consecuencias a la acción y el decir.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Ahora bien, no quiero caer en un pesimismo radical u olvidar lo que a vista general aparecerá ante el lector como “obviedades”. Por supuesto, que hay cuestiones que efectivamente responden sustancialmente a la categoría de lo nuevo. Empero, aquí emerge otra disyuntiva porque el signo externo o el objeto en tanto tal, pueden no ser congruentes con la espiritualidad o materialidad que bordea a la historia presente,&nbsp; ni guardar huellas con un pasado reciente y aun así ser una reproducción de elementos del pasado que devienen repetición transformada. La cuestión es que incluso esas novedades pintorescas luego retornan en nuevas formas de repetición de lo nuevo; mutaciones de lo nuevo que son promovidas una y otra vez como el nuevo sello distintivo de la época.</p>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" src="https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcRmuSj5YKz2letx_4PapU8EMdDIgvTHDsBhgQ&amp;usqp=CAU" alt="" width="604" height="303"/></figure></div>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Por ejemplo, Según Maurizio Lazareto (2020)&nbsp; encontramos lo siguiente, cito en extenso: <em>“El capitalismo nunca salió de la crisis de 2007 / 2008. El virus se injerta en la ilusión de los capitalistas, banqueros y políticos de lograr que todo vuelva a ser como antes, declarando una huelga general, social y planetaria que los movimientos de protesta no pudieron producir. El bloqueo total de su funcionamiento muestra que en ausencia de movimientos revolucionarios, el capitalismo puede implosionar y su putrefacción comienza a infectar a todo el mundo (pero de acuerdo con estrictas diferencias de clase). Esto no significa el fin del capitalismo, sino sólo su larga y agotadora agonía que puede ser dolorosa y feroz. En cualquier caso, estaba claro que este capitalismo triunfante no podía continuar, ya Marx, en el Manifiesto, nos lo habí</em><em>a advertido. No sólo contempló la posibilidad de la victoria de una clase sobre la otra, sino tambi</em><em>én su implosión mutua y su larga decadencia. La crisis del capitalismo comenzó mucho antes de 2008, con la convertibilidad del dólar en oro, y se intensifica de manera decisiva desde finales de los setenta. Una crisis que se ha convertido en su forma de reproducirse y de gobernar, pero que inevitablemente conduce a </em>“<em>guerras”, catástrofes, crisis de todo tipo, y, si se da el caso y hay fuerzas subjetivas organizadas, eventualmente, en rupturas revolucionarias. Samir Amin, un marxista que mira al capitalismo desde el sur del mundo, lo llama </em>“<em>larga crisis”. (1978 – 1991) que ocurre exactamente un siglo despu</em><em>és de otra </em>“<em>larga crisis” (1873 – 1890) </em>&nbsp;(parr, 1, 2 y 3 )</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Si para el autor el capitalismo puede implosionar infectado todo, en ese mismo proceso de implosión también se produce un bloqueo hacia lo porvenir; capturando el estado previo a la implosión capitalista que no sería el momento del crecimiento del germen neoliberal, sino más bien, aquel espacio que podríamos llamar como pre ideológico. La agonía del capitalismo y la acumulación con frecuencia creciente del capital congelan las estructuras temporales desencadenando vacíos conceptuales sobre los cuales el lenguaje deambula articulando realidades desde lo discursivo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Tomemos un ejemplo reciente, la pandemia del Covid-19 al principio, con el caos mundial y las crisis globales; el pánico generalizado, la angustia y miedo ante ese virus que se promovía como algo nuevo, recordemos que se habló de la primera peste del siglo XXI; el primer virus que amenaza con la extinción de la especie.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">En la medida en que el virus hacia lo suyo arrebatando vidas por cada rincón del globo, se comenzaron a recordar con ánimos de esperanza que la historia de la humanidad ha pasado por eventos similares o incluso peores. Entonces, no era posible mirar al covid-19 como un acontecimiento que marcaría un antes y un después en la historia de la humanidad, era solo una repetición de algo que ocurrió y seguirá ocurriendo cada vez de manera más frecuente.&nbsp; Tampoco es posible culpar al capitalismo y la globalización porque en la antigüedad sin la existencia del modelo económico y sin aviones o las herramientas e instrumentos tecnológicos de la actualidad, los virus se transportaban sin dificultad de igual manera, entonces ¿Quiénes son los culpables y responsables?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Tomemos nuevamente las palabras de Alain Badiou (2020) pero esta vez a propósito del covid- 19: <em>“Además, el verdadero nombre de la epidemia en curso debería sugerir que, en cierto sentido, estamos ante «nada nuevo bajo el sol contemporáneo». Este verdadero nombre es SARS 2, es decir, «Síndrome Respiratorio Agudo Severo 2», un nombre que señala la «segunda vez» de esta identificación, despu</em><em>és de la epidemia de SARS 1, que se extendió por todo el mundo en la primavera de 2003. En aquel momento, se la denominó «la primera enfermedad desconocida del siglo XXI». Está claro, pues, que la actual epidemia no es en absoluto la aparición de algo radicalmente nuevo o sin precedentes. Es la segunda de este siglo y puede situarse como descendiente de la primera. Tanto es así que la única crítica seria que se puede dirigir hoy a las autoridades en materia de previsión es la de no haber financiado, despu</em><em>és del SRAS 1, las investigaciones que habrían puesto a disposición del mundo m</em><em>édico verdaderos instrumentos de acción contra el SRAS (….)&nbsp; Parece que el desafío de la epidemia está disipando por todas partes la actividad intrínseca de la Razón, obligando a los sujetos a volver a esos tristes efectos -misticismo, fabulación, oració</em><em>n, profecía y maldición- que eran habituales en la Edad Media cuando la peste barría la tierra.</em>(parr, 3)</p>



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<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://i0.wp.com/ficciondelarazon.org/wp-content/uploads/2016/11/badiou1.jpg?resize=770%2C500&amp;ssl=1" alt=""/></figure></div>



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<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Uno de los conceptos mencionados por Badiou es el de Razón, sin lugar a dudas estamos inmersos en tiempos de carencia total de la Razón, pero esto no es una conjetura novedosa, el Capitalismo no es un proceso de Racionalización, es un “vivir el momento” interminable en el cual el colapso se previene solo por la sistemática prevención y reducción de la protección hacia lo humano.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Es muy conocido el hecho de que los sistemas de salud llevan décadas sintiendo esta política de lo justo y lo medible; no hay médicos ni tampoco huellas de lo necesario -o mínimo- para atender a la población global. Cuestión similar ocurre en las empresas y fábricas donde se usa solo lo necesario -e incluso menos que esto- para reducir gastos y riesgos para la acumulación del capital.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">El modelo deviene en espontaneidad y ante cualquier imprevisto, ya sean crisis económicas, crisis sanitarias, conflictos o intentos de revolución los únicos sacrificados son las capas populares bajas, porque si bien el capital no tiene planes a futuro sobre el cuidado de la naturaleza y la dignidad de las personas, si tienen un plan en relación a lo que es posible sacrificar: los trabajadores y clases bajas.&nbsp; Incluso si hay que sacrificar a la especie y al mundo a cambio de salvar la vida del capital y la supervivencia del modelo que se impuso entre lágrimas, balas, bombas y sangre.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Probablemente algunos de los eventos que podría ser considerados como cruciales a la hora de abordar la cuestión de la repetición en la historia y la carencia de lo nuevo,&nbsp; es la primera guerra mundial. Lazzarato (2020) dirá sobre este periodo: <em>“La socialización del capital, a una escala y a una velocidad hasta ahora desconocidas, haría que los beneficios y las rentas florecieran de nuevo, provocando una polarización de los ingresos y los patrimonios, una superexplotación de los pueblos colonizados y una exacerbación de la competencia entre los imperialismos nacionales. Este corto y eufórico período, entre 1890 y 1914, la </em>“<em>Belle </em><em>époque”, desembocó en su contrario: la Primera Guerra Mundial, la revolución sovi</em><em>ética, las guerras civiles europeas, el fascismo, el nazismo, la Segunda Guerra Mundial, el inicio de los procesos revolucionarios y anticoloniales en Asia (China, Indochina), Hiroshima y Nagasaki. </em><em>La </em>“<em>belle </em><em>époque” inauguró la era de las guerras y las revoluciones.&nbsp; </em><em>Estas últimas se sucederían a lo largo de todo el siglo XX, pero sólo en el sur del mundo, en países con un gran </em>“<em>retraso” en el desarrollo y la tecnología, sin clases trabajadoras, pero con muchos campesinos. Nunca en la historia de la humanidad se ha conocido tal frecuencia de rupturas políticas, todas ellas, como dijo Gramsci sobre la sovi</em><em>ética, </em>“<em>contra el Capital” </em><em>(de Marx)”</em> (párr. 7 y 8)</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Sin embargo, la Primera Guerra Mundial fue seguida por la Segunda Guerra Mundial, una horrible repetición en la cual todo lo aprendido en el pasado sirvió para que las potencias procedieran incluso peor que en la Primera Guerra Mundial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Para concluir, hemos de considerar que a nivel discursivo somos adictos a lo nuevo y la diferenciación, pero es algo que solo queda en el discurso, los engranajes de la historia producen repeticiones sin que logren ser re-elaboradas o representadas por los actores principales. Lo nuevo, es la amenaza y desde allí es mucho más sencillo entender el por qué el comunismo, el socialismo y la radicalidad de la izquierda es lo que se intenta imponer como el verdadero miedo y catástrofe que debe evitarse sin importar que sea lo que se tenga que hacer, desde violencias políticas, vulneración de derechos hasta golpes de Estado. Las diferencias en las formas de existir y las radicalidades que lleven a modificaciones en las formas de política es el gran abismo que se intenta evitar por parte de la elite global. Por lo anterior, lo nuevo es a fin de cuentas la única opción que queda tomar si es que queremos detener la crisis ecológica, la segregación y los niveles de violencia que se instauran como normalización de nuestros tiempos.</p>



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<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size"><strong>REFERENCIAS:</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Austin, J. Como hacer cosas con palabras. Palabras y acciones: Paidós.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Badiou, A (2020) On the epidemic situation.&nbsp; recuperado de: <a href="https://www.versobooks.com/blogs/4608-on-the-epidemic-situation">https://www.versobooks.com/blogs/4608-on-the-epidemic-situation</a></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Badiou, A&nbsp; y Nicolás Troung (2012) <em>Elogio al amor: Paidos</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Boron, Atilio. Estado, capitalismo y democracia en América Latina. Colección Secretaria Ejecutiva, Clacso, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, Ciudad de Buenos Aires, Argentina. Agosto 2003. p. 320. 950-9231-88-6. Disponible en la World Wide Web: <a href="http://www.clacso.org/wwwclacso/espanol/html/libros/estado/estado.html">http://www.clacso.org/wwwclacso/espanol/html/libros/estado/estado.html</a></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Lazzarato, M (2020) ¡Es el capitalismo, estúpido! Recuperado de: <a href="https://lobosuelto.com/maurizio-lazzarato-es-el-capitalismo-estupido/">https://lobosuelto.com/maurizio-lazzarato-es-el-capitalismo-estupido/</a></p>



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<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Santiago de Chile, 9 de marzo de 2022.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size"><strong><em>*</em></strong>Escritora y ensayista chilena. Autora de columnas, ensayos y artículos académicos publicados en medios nacionales e internacionales. Editora de números especiales en revistas Científicas y académicas.<br>Autora de los libros “Construcción de una Nueva Normalidad. Notas de un Chile Pandémico” (Madrid, Psimática Editorial, 2021) “Karl Marx y Antonio Gramsci en el Siglo XXI. Apuntes para re-pensar el porvenir” ( Argentina, La Docta Ignorancia, 2022) y “(Des)ideologizar lo humano. Sobre la (im)posibilidad de un devenir contra-hegemónico” (Barcelona, Terra Ignota, en prensa 2022)<br>Upcoming Publications: “Manifesto. A struggle of Universalities” Edited by Nicol A. Barria- Asenjo y Slavoj Zizek and “Modalities of Political Jouissance” Edited by Nicol A . Barria- Asenjo &amp; Slavoj Zizek.</p>
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