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	<title>casta archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<title>casta archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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		<title>Mi ley. De castas, costras y cosas con palabras &#8211; Por Sebastián Russo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Nov 2021 15:46:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Sebastián Russo]]></category>
		<category><![CDATA[casta]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Qué pasa cuando el preso ve con buenos ojos al carcelero. Cuando el hambreador va detrás del hambreado o su vocero. Pregunta ideológica por excelencia. Donde las condiciones materiales se entremezclan con las simbólico- discursivas y ya no se sabe por qué se está mal, y se elige a quien nos puede hacer mucho daño.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/mi-ley-de-castas-costras-y-cosas-con-palabras-por-sebastian-russo/">Mi ley. De castas, costras y cosas con palabras &#8211; Por Sebastián Russo</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>Qué pasa cuando el preso ve con buenos ojos al carcelero. Cuando el hambreado va detrás del hambreador o su vocero. Pregunta ideológica por excelencia. Donde las condiciones materiales se entremezclan con las simbólico- discursivas y ya no se sabe por qué se está mal, y se elige a quien nos puede hacer mucho daño.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Sebastián Russo*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>A mis estudiantes</em></p>



<div style="height:38px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Qué pasa cuando el preso ve con buenos ojos al que lo llevó a la cárcel. Cuando el hambreado va detrás del hambreador o su vocero, y no para dársela, sino para decirle <em>sos vos, te banco</em>. Pregunta ideológica por excelencia. Donde las condiciones materiales se entremezclan con las simbólico- discursivas y ya no se sabe por qué se está mal y se elige al que así a unx lo dejó, o al que me puede hacer peor. Incluso porque cuando todos me hacen daño, el gritón y vendedor de feria hasta es más simpático que cualquier otro. Pero quién es preso de quién. No lo somos acaso también de estas argumentaciones, «racionales», discursivas. Cómo se construye una ilusión. Toda ilusión es política.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Odio a los negros, a la gente oscura, a los pobres. Grita una chica blanca y posiblemente no pobre. Está ebria y fuera de sí. Una agente de policía, de piel oscura, es la que intenta detenerla. No apresarla -con ella, con ellxs no- sino apaciguarla. Y recibe la andanada de insultos. Que no son para ella. Y que ni siquiera insultos parecen ser. Sino una dramática confesión de un cuerpo (social) dañado por una estigmatización que incluso se ensimisma en un auto estereotipo. La rubia sufre, es más fuerte que ella. La policía también, pero tiene el “cuero duro”, como se dice. Los estigmas, las marcaciones de cuerpos, cueros, devienen autopercepción. Por algo será. Algo (no) habré hecho. Así las cosas, de nacimiento nomás, viste. Así las cosas, y hasta el segregado opta por el que lo segrega. El que le paga el sueldo. La policía, defensora de facto de los intereses de lxs propietarixs, conformada en sus bases por las bases no propietarias sociales, puede darle también la razón, ver con buenos celestes ojos al que le da asco tocarlos, siquiera tenerlos cerca.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El problema no es la política, que va, stupid ojos de cielo. Sino la desigualdad económica. Y ésta es de hecho ampliada o moderada por la política. Es decir, por aquellos que se meten en la discusión por el bienestar de los otros. Entre ellxs, entre lxs políticxs, están lxs que defienden el bienestar de unxs, y están lxs que defienden el de otrxs. Porque no todxs quieren o necesitan lo mismo. Molinos Río de la Plata, por caso, querría pagar menos salarios. El trabajador necesita aumentarlo. Quién lo define. El estado. La política. Sin este ámbito, donde se dirimen las leyes regulatorias, que eviten las grandes desigualdades, triunfaría la ley del más fuerte. En este caso las grandes empresas, los terratenientes. La casta de ayer y hoy. Manejando los salarios unos, manejando los precios los otros.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Casta, vale decir, es aquello que apela a la inmovilidad. La de aquellxs que nunca pierden, y vienen ganando de Roca para acá. La casta es una estructura ideológica que supone que están los ricos y están los pobres. Que así fue y así será. El pensamiento de (la) casta, el pensamiento casto, es el que dice: están los blancos (de un lado) y están los negros (del otro), sin tocarse (por favor, aunque el derecho al toque, pegue y arreste, se sabe de qué lado está: ¿y vos?) Es el pensamiento segregador por excelencia. El que invoca al inmovilismo. El racismo está basado en la idea de casta. La política es lo opuesto. Es lo que puede romper con ese inmovilismo, diciendo: el pobre puede dejar de serlo, el discriminado puede dejar de serlo. Hay que discutirlo, lograr consensos, leyes para que esa desigualdad, que para el pensamiento casto es natural, se exprese como lo que es, una diferencia de intereses. No todos tienen y necesitan lo mismo. Si un empresario o un terrateniente decide apoyar a un político es porque defenderá sus intereses, que a priori son los contrapuestos al del trabajador. Pero qué pasa cuando el trabajador elige al que defiende al empresario. Cómo puede ser eso posible. He allí los vendedores de feria, mediáticos de astucia panelística, que son hábiles en hacerte comprar no sólo lo que no necesitas sino lo que te va a arruinar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El peronismo recuperó e instituyó el ascenso social. El que había sido propuesto y expuesto por el primer radicalismo, es decir, cuando ese partido tomaba partido haciendo honor a tal potente palabra. La reforma universitaria se basa en ello. Una revuelta contra la oligarquía universitaria. Hace unos años, en el 2018, a 200 años de la reforma, escribimos manifiestos liminares de una universidad del conurbano. Alguien escribió un manifiesto del barro (no dejo de contarlo, de evocarlo) Diciendo: Somos barro, somos del/con barro. Del barro nos enchastramos, del barro nos reinventamos (los chetos hacen sus terapias regenerativas con barro y todos ni mu) Vidal caminaba en el barro, adrede, la vereda estaba limpia. No le bastó. ¿Y ahora? ¿Y vos? De qué barro sos, del barro de posta, o del barro de chete culpógeno vendedor/a de feria. Qué pasa cuando el castrado (casta abjurada) vota al castrador (casteador) o a su bufón. Bufón de casta. Bufón de costra. Cómo se combate el discurso instantaneísta, del grito histérico y enjundioso. En tiempos de wasaps y haters, cuando el hatear (odiar) es el escaso entretenimiento de quien nada o poco tiene y cada vez menos .</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En una Universidad del Conurbano, la misma, damos el Martín Fierro. El gaucho que tiene su ley. Y de repente aparece un Mi-lei y la complica. O nos llama a un esfuerzo extra. Inédito. El significante rebeldía en el gaucho más famoso, no era de un anti estatalismo abstracto. Sino contra la casta terrateniente y sus voceros políticos (conquistadora del desierto ayer, Sociedad Rural hoy) y que ahora celebra que la casta sea el mensajero, intercambiable. Ellos siguen en la suya. Y el problema sos vos. Un Etchevarren dice que el conurbano es fábrica de pobres y drogas. Un Etchevere, ministro de agricultura del socio «no casto» de Mi-lei, lo mismo: La argentina es una fábrica de okupas. Empezando por mi hermana, Dolores, mismo nombre de la localidad de Etchevarren, apellido del cuento de Borges, que le re-inventa un final a Martin Fierro, haciéndolo morir en su-ley. Dolores, que apoya a los terroristas defensores de ab-orígenes y reformas agrarias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Dar vuelta la taba. El juego es siempre el mismo. Causa (por) consecuencia. El problema sos vos mismo. Discurso meritocrático castizado. Sos tu jefe, tu guardiacárcel, tu problema. Quién podrá defendernos: el súper héroe que cae del cielo. Hollywood, la iglesia, nos han forjado en la espera del mesías. Extravagante, excéntrico. Ojos de cielo. Ojos azules. Ojos de terciopelo con trampita. Corré el velo y estará Mr. Burns refregándose las manos. Divertido. Lo hicimos otra vez. De qué nos disfrazaremos la próxima. Ah no sé. De libertadores pero de américa. Elige tu propia aventura, cual ropa intercambiable de la Barby. La de anarquistas estuvo bien. Ya fue. Luego de este medio término, vamos por el segundo tiempo. Por todo, como decimos de esos tibios principistas. Devengamos cruzadores de Andes. Vamos a Liberar América del terror mapuche, negro, pobre. Suena bien. Pero no nos adelantemos. Nos esperan Luis, Juana, Jony. Y no les gusta esperar, ni que spoileemos finales de historia alguna. Fukuyama se fue de boca. Pobre chino. Quedó muy expuesto. Celebrity: puesto menor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La ilusión es prima del deseo. Es su emanación desesperada. Hacer nuevas cosas con nuevas palabras, nuevas otras imágenes. O las mismas, transfiguradas. Desde una agenda, plan, ley propia. La carencia es la condición dramática donde la ilusión se engendra. Incluso, sobre todo, ilusiones efímeras pero de consumo inmediato. Hay hambre. Si es la desigualdad (compañerxs) no hay discurso que amaine, anime, contagie, entusiasme. La batalla cultural es con y desde las condiciones materiales en la mesa. Y de cada casa. Hay hambre. Si en un relato de lo común anida una esperanza colectiva, abjuradora de falsarios y bufones. Éste no puede emerger de la abstracción ilusoria criticada. Si es la desigualdad castiza (compañerxs) el plan de operaciones liberador está clear like water. Lo demás (propio o ajeno), no importa, humo sobre el agua.</p>



<div style="height:27px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">PD. Agradezco la lectura lúcida y enmendadora del compañero Sebastián Linardo para con este texto.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 8 de noviembre de 2021.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Sociólogo UBA. Docente UNPAZ/UNGS/UBA.</p>
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		<title>¿Y después se preguntan porque crece Milei? &#8211; Por Hugo Presman</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 02 May 2022 15:14:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo Presman]]></category>
		<category><![CDATA[antipolítica]]></category>
		<category><![CDATA[casta]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Hugo Presman afirma que reemplazar al Estado por el mercado, de donde emergen los advenedizos tecnocráticos o empresarios intentando sustituir los políticos profesionales, es un camino al abismo. Pero, advierte Presman,  ha llegado el tiempo en que la dirigencia política y la política deben auto depurarse. De lo contrario se corre el riesgo de alternativas absurdas con consecuencias irreparables o que en algún momento las imágenes de repudios del 2001 tengan su remake.   </p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>Hugo Presman afirma que reemplazar al Estado por el mercado, de donde emergen los advenedizos tecnocráticos o empresarios intentando sustituir los políticos profesionales, es un camino al abismo. Pero, advierte Presman, &nbsp;ha llegado el tiempo en que la dirigencia política y la política deben auto depurarse. De lo contrario se corre el riesgo de alternativas absurdas con consecuencias irreparables o que en algún momento las imágenes de repudios del 2001 tengan su remake.&nbsp; &nbsp;</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Hugo Presman*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Desparpajo, caradurismo, hipocresía, mentiras, impunidad, ventajas, enriquecimientos injustificados, ineficiencias, impericias…. constituyen un entretejido donde se ahoga la política y se desprestigian los políticos. Hace muchos años, ese notable sindicalista que fue Germán Abdala, al que un cáncer lo mató cuando apenas tenía 38 años, &nbsp;sostenía acerca de la política: <strong>«Los poderosos no necesitan de la política porque ya tienen el poder, ya sea a través del dinero, de las armas o de las corporaciones. El pueblo sí necesita de la política, porque es la única manera que tiene para construir poder y cambiar las cosas».</strong> Por eso todo el intento de desprestigiar a la política tiene una profunda raíz reaccionaria. Lo gravísimo es que muchos que ejercen esa notable actividad proceden como si fueran suicidas, desprestigiándola. Y eso atraviesa a todas las adscripciones políticas. La suposición que la actividad política es un puente para cambiar de clase social se acredita en numerosos casos. Y que la mentira es el pan diario del comportamiento político, también. Jamás se tuvo tanto material fílmico o audios que permiten probar aquello que un político o referente público intenta negar. Apenas algunos de múltiples ejemplos: en algún momento Mauricio Macri, que es un mentiroso serial, tuvo un rapto de sinceridad al afirmar que “<strong>La plata del FMI</strong>, que es la plata de los demás países,&nbsp;<strong>la usamos para pagarles a los bancos comerciales que se querían ir porque tenían miedo de que volviera el kirchnerismo”&nbsp; </strong>(La Nación 8-11-2021)<strong>.&nbsp; </strong>Como está imposibilitado de decir dos verdades seguidas, habló del temor de los bancos al kirchnerismo cuando en junio del 2018 estaba muy fresco el triunfo del macrismo en las elecciones de medio término de octubre del 2017. <strong>El Fondo Monetario Internacional publicó en diciembre del 2021 su propia revisión del multimillonario crédito que le otorgó a Mauricio Macri en 2018</strong><strong>,</strong>&nbsp; y la admisión indirecta de que parte de los casi u$s 45.000 millones desembolsados&nbsp;<strong>financió la fuga de capitales.</strong>&nbsp;Eso no le impide sostener a los halcones, e incluso a Mauricio Macri en otras declaraciones, que <strong>“los dólares se utilizaron para pagar deudas previas del kirchnerismo”.</strong> Y cuando Gerardo Morales reconoce algo incuestionable e indiscutible como que la deuda con el FMI la tomó el macrismo, el inimputable diputado twittero Fernando Iglesias, del riñón de Macri, lo trata de ignorante, negando el hecho obvio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Las promesas que se formulan y los resultados que los desmienten es una erosión enorme sobre el prestigio de los políticos y la eficacia de la política.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Cuál es la diferencia entre Leonardo Cositorto asegurando una rentabilidad del 7% mensual en dólares y Mauricio Macri prometiendo pobreza cero? ¿ Por qué miles y miles de ingenuos o incautos creyeron ser beneficiarios de una rentabilidad imposible y millones le creyeron a un empresario devenido en político que prometió llegar a una inexistencia de pobreza que no hay en ningún lugar del planeta? La consecuencia provisoria, posiblemente no lejana a una situación definitiva, es que Cositorto está preso y Macri se pasea por el mundo, juega un mundial de bridge en Italia y hace declaraciones explosivas, mientras su operador judicial Pepín Rodriguez Simon, el diseñador de su política de aprietes a jueces que no le respondían, está prófugo y protegido por el gobierno uruguayo del presidente Lacalle Pou.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Alberto Fernández prometió mejorar la distribución del ingreso en favor de los trabajadores. A treinta meses de iniciado su mandato ha empeorado dicha participación en el PBI dejado por el gobierno de Mauricio Macri, que descendió de 45% al 43%. El capital se queda con el 57%.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El paso de las décadas y la persistencia agravada de los mismos problemas básicos y elementales desde cloacas, agua corriente, pavimento o viviendas, van minando la confianza. El detentar privilegios irritantes sobre sus representados abonan el terreno para que se hable de clase política y en la versión descalificadora superlativa de Milei: “la casta política”. Las fiestas realizadas en plena pandemia cuando estaban prohibidas y penadas fueron eludidas en forma irritante por el Presidente de la Nación y por Elisa Carrió, autoproclamada fiscal de la República, entre otros. El saltearse la cola cuando las vacunas escaseaban en medio de una pandemia y la justificación posterior por Carlos Zannini, un ex candidato a Vicepresidente y hombre de Derecho, integrante del riñón del kirchnerismo, demuestran un grado de impudicia que habitualmente encontraba un cierto clima social permisivo, pero hoy tiene un hartazgo mucho más cercano cuando se exhiben en un panorama social desolador. En las provincias, en los municipios, en las ciudades pequeñas y medianas, es conocido y aceptado entre la resignación y la bronca,&nbsp; militantes políticos que hicieron uso del privilegio de vacunarse antes de lo que les correspondían, o quedan claros los increíbles e injustificables incrementos patrimoniales. Beneficios, privilegios, enriquecimientos, establecen una distancia enorme entre representantes y representados. Sobre ese blanco apunta en forma oportunista pero certeramente el falso libertario, que detectó el hartazgo cercano al límite.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Cuando se viven épocas prósperas, las irregularidades alarmantes pasan desapercibidas, pero cuando hay una acumulación explosiva de fracasos, pandemia, caída estrepitosa del poder adquisitivo, desocupación, niveles inéditos de pobreza rematados con la percepción de la falta de futuro, la mecha corta de que “se vayan todos” está siempre a la vuelta de la esquina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sergio Uribarri, ex gobernador de Entre Ríos, en algún momento precandidato a Presidente de la Nación por el kirchnerismo, hasta hace unas semanas embajador en Israel, debió renunciar al ser condenado a 8 años de prisión efectiva. Aunque la sentencia aún no está firme, cualquiera puede enterarse recorriendo la provincia de Pancho Ramírez que es vox populi que hay muchas propiedades colocadas a nombre de testaferros, y que su explosivo incremento patrimonial declarado necesita un mago para justificarla. Resulta habitual en la Argentina que empresarios, jueces, políticos, comisarios, que sus declaraciones oficiales son endebles y eso es sólo el iceberg visualizado que no alcanza por supuesto a todo lo que está por debajo de la superficie.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Javier Milei, un personaje de reparto, incubado por el poder económico y los medios, ha apuntado contra dos caballitos que el neoliberalismo ha venido trabajando en su batalla cultural: el Estado y los políticos. En su discurso el Estado nos roba y los políticos nos engañan. Pero sin Estado el gobierno queda en manos del mercado, es decir de quienes promueven e impulsan a Milei. Como está en contra de la justicia social, hace de la desigualdad un mérito. Como quiere un Estado menos que mínimo, dice no necesitar de los impuestos a los que considera un robo. Como promete terminar con la inflación que atribuye a la existencia del Banco Central, propone su demolición. Poco importa que su inexistencia está reducida a países muy pequeños o inexistentes, desconocidos e ignorados, la mayoría ubicados en Oceanía : Andorra ( 80.000 habitantes), Estados Federados de la Micronesia (125.000 habitantes), Islas Marshall (70.000 habitantes),&nbsp; Islas de Man ( 100.000 habitantes), Kiribati ( 120.000 habitantes), Mónaco (45.000 habitantes), Nauru (15.000 habitantes), Tuvalu (15.000 habitantes), Palau&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (20.000 habitantes). Son datos del 2020 actualizados estimativamente al 2022.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Milei sostiene que el calentamiento global es un invento de los socialistas; dudó de la eficacia de las vacunas contra el COVID; propone la libre portación de armas, se obsesiona contra los comunistas como si no se hubiera enterado de la implosión de la Unión Soviética, &nbsp;afirma que los empresarios son los únicos creadores de riqueza por lo que los impuestos a las ganancias y a la riqueza son reaccionarios porque les quitan incentivos. Patotero, insolente, postulador de la razón del grito, insultador serial apenas es rebatido, convirtió a la escuela austríaca de economía en una deidad infalible.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">A pesar de su propuesta elemental y falaz, Milei es una estrella ascendente lejos de alcanzar su techo. Su influencia en el escenario político supera largamente a sus votos. Ha llevado a Juntos por el Cambio a desplazarse mucho más a la derecha, mientras erosiona al Frente de Todos en sus sectores juveniles desilusionados. La antigua “hada buena” María Eugenia Vidal, se ha transformado en esta etapa de su carrera política en la madre de Cenicienta, suscribiendo el discurso de Milei, afirmando: “La política se ha vuelto una casta con muchos privilegios” (La Nación 9 de abril del 2022). &nbsp;Incluso Cristina Fernández usó la palabra casta referida a la estructura judicial. Luciano Laspina, el referente económico de Patricia Bullrich, le declaró a Jorge Fontevecchia en Perfil del 23 de abril: “Las ideas que hoy necesita la Argentina se parecen a las que empuja Javier Milei”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Con la expresión “casta”, Milei ha enviado un misil de fuerte impacto y repercusión sobre un terreno abonado de fracasos, mentiras, promesas incumplidas, enriquecimientos injustificables y privilegios obscenos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La impudicia atraviesa en niveles superlativos a los sectores empresariales que son los que lo protegen y auspician y a su vez son defendidos por Milei, los que en lenguaje macrista constituyen “el círculo rojo”. Cristiano Ratazzi, uno de ellos,&nbsp; ha declarado: “Vine a vivir a Uruguay porque si me quedaba en la Argentina después de 10 años terminaba sin patrimonio”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Las innumerables tropelías de Macri y sus amigos son invisibilizadas por los medios dominantes, con la misma intensidad que son muy publicitadas la de los funcionarios venales del kirchnerismo como José López, Ricardo Jaime, Daniel Muñoz, uno de los millonarios secretarios de los Kirchner. Con algunos hechos ciertos y comprobados, el baño de estiércol que diariamente se derrama desaprensivamente sobre la población desde las distintas distribuidoras de los medios dominantes, tiene un efecto corrosivo de alto voltaje sobre la política y los políticos.&nbsp;</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" src="https://prensaobrera.com/wp-content/uploads/Diseno-sin-titulo-1-650x365.jpg" alt="" width="650" height="365"/><figcaption><em>Foto:</em> <em>Edición de Prensa Obrera</em></figcaption></figure></div>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>¿LA REBELDÍA SE VOLVIÓ DE DERECHA?&nbsp;</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Un país atravesado por el escepticismo y la&nbsp; decepción, con una desigualdad creciente y habiendo roto desde hace mucho tiempo la escalera de la movilidad social ascendente, con el 40% de la población económica activa informalizada, los cositortos de la política o aún peor, los que llegan de afuera de la política, encuentran el campo propicio para propuestas exóticas y descabelladas como la eliminación de Banco Central que sólo se consumó en países casi inexistentes como en islas de Oceanía, con una población total de 600.000 habitantes, mucho menos que tres barrios populosos de la Capital Federal. Comerciantes en caída libre, jóvenes explotados por las aplicaciones con sueldos miserables y horarios muy extensos, adolescentes de las villas, sin trabajo, condenados a ser desocupados o soldaditos de la droga, adultos que han recorrido frustraciones con diferentes experiencias políticas, encuentran en un personaje disruptivo e histriónico que apunta a los políticos con la adjetivación de casta, un sorpresivo representante. Los desilusionados encuentran ahí, en los políticos y el Estado, la razón del fracaso nacional y las penurias personales que padecen. Hay lugares donde el Estado sólo está presente a través de las policías, lugares en donde las ambulancias no llegan porque las calles angostas y tortuosas no lo permiten, y ahí la prédica de Milei encuentra adeptos, como en los jóvenes de clase media y alta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Entre sus soluciones, propone mucho menos Estado, cuando se necesita mucho Estado pero eficiente. Sus razonamientos tienen verdades lejanas y mentiras cercanas. Son en lo fundamental falsas pero efectivas. Sin embargo tiene un techo alto y la posibilidad de convertirse en un cisne negro en las elecciones del 2023. Cuando peor sea la situación económica, más alto puede llegar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por supuesto que esto presentado por los falsos libertarios, sus secuaces y socios ideológicos como principal es finalmente secundario al lado del saqueo de nuestras riquezas por grupos concentrados, el endeudamiento premeditado como política colonial, la gigantesca fuga de divisas, el contrabando multimillonario, la evasión impositiva. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es preciso apuntar, para encontrar algunas explicaciones, que la mayor parte de la población se informa por zócalos, títulos y redes sociales. Por ejemplo: el gobierno cierra un acuerdo con el FMI al que lo considera exitoso porque no lo obligan a concretar las reformas estructurales. Ese lector superficial acosado por las penurias diarias piensa que si llegamos a esta penosa situación es debido a que no se realizaron reformas profundas, esas que propone la oposición. Es posible que no comprenda que esas reformas se proponen no para mejorarles la vida sino para deteriorarla. Si percibe que el gobierno se vanagloria que todo estructuralmente siga como está, el planteo en estos términos está dado vuelta y queda como transformador el que le quitará derechos y nivel de vida y como conservador el que pretende mantener las conquistas del pasado, presentadas diariamente como causantes del deterioro actual. Está claro que no alcanza con sólo defender lo mejor del pasado sino que se necesita agregar nuevas respuestas a renovados desafíos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El que ha estudiado el fenómeno es Pablo Stefanoni, doctor en Historia por la Universidad de Buenos Aires: “Si el futuro aparece como una amenaza, lo más seguro y sensato parece ser defender lo que hay: las instituciones que tenemos, el Estado de bienestar que pudimos conseguir, la democracia (aunque esté desnaturalizada por el poder del dinero y por la desigualdad y el multilateralismo). Si en cambio significa el riesgo que nos gobierne un Trump, una Marine Le Pen, un Viktor Orbán, un Bolsonaro o un Boris Johnson, parece una respuesta razonable.&nbsp;<strong>Si cuando el pueblo vota gana el Brexit, o triunfa el “No” a los acuerdos de paz en Colombia&nbsp; ¿No será mejor que no haya referendos?&nbsp; Si los cambios tecnológicos nos uberizan&nbsp; ¿No será mejor defender los actuales sistemas de trabajo y añorar el mundo fabril?&nbsp;… De esa forma la transgresión cambia de bando: es la derecha que dice “las cosas como son”, en nombre del pueblo llano, mientras que la izquierda-culturalizada sería sólo la expresión del establishment y del status quo. La derecha vendría a revolucionar; la izquierda a mantener los privilegios vigentes. La derecha vendría a patear el tablero de la corrección política y a combatir a la “policía del pensamiento”; la izquierda defendería el reinado de una neolengua con términos prohibidos para evitar que la verdad emerja a la superficie.”</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Si en economía Milei se inspira en la escuela austríaca, en su concepción filosófica sigue a Ayn Rand, una exiliada rusa fallecida en 1982 radicada durante varias décadas en EE.UU, quien escribió: <strong>“A menos que logremos convencer a la gente de que la justicia social es injusta, de que la redistribución de ingresos es inmoral y que la igualdad mediante la ley es contraria a la justicia, una sociedad libre será inviable”.</strong></p>



<div style="height:26px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://media.lmneuquen.com/p/523b36753b3f89b43f0011ad145bc836/adjuntos/195/imagenes/007/040/0007040930/javier-mileijpg.jpg" alt=""/><figcaption><em>Foto de archivo</em></figcaption></figure></div>



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<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>¿Y después se preguntan porque crece Milei?</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En medio de la pandemia, los políticos en general, senadores y diputados en particular, no tuvieron la empatía y perspicacia de hacer gestos simbólicos que, sin gran significación económica, hubieran enviado el mensaje: “Todos estamos en el mismo barco. Todos tomamos los baldes y empezamos a sacar el agua que entra. Nadie se queda en las reposeras mirando como si fueran privilegiados.”&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La falta de soluciones, discusiones alejadas de las necesidades de la población, la sensación de fracaso, visualizar en muchos casos a políticos con enriquecimientos injustificables y con exhibición de privilegios, va creando un escenario que al tiempo que deja sin filo un instrumento fundamental como la política, descalifica a sus actores que son los políticos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En ese clima las propuestas más alocadas circulan y logran adeptos. La desesperación y la falta de futuro son soportes para suscribir desde la dolarización a la banca off-shore.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Los países o pseudos países que adoptaron la dolarización coinciden varios con los que prescinden de Banco Central. Ellos son: Ecuador, Panamá, El Salvador, Islas Marshall, Micronesia, Palau, Timor Oriental y Zimbabue</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Los gobiernos que se asumen como nacionales y populares están atosigados de corrección política</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Reemplazar al Estado por el mercado, de donde emergen los advenedizos tecnocráticos o empresarios intentando sustituir los políticos profesionales, es un camino al abismo. Pero ha llegado el tiempo en que la dirigencia política y la política deben auto depurarse. De lo contrario se corre el riesgo de alternativas absurdas con consecuencias irreparables o que en algún momento las imágenes de repudios del 2001 tengan su remake.&nbsp;</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 2 de mayo de 2022.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Coconductor del programa radial EL TREN, con más de 17 años en el aire. Contador Público recibido en UBA. Fue profesor de Economía Política en la Facultad de Ciencias Económicas de la misma Universidad. Periodista.</p>
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		<title>EL TSUNAMI QUE EMERGE DE LA FRACTURA &#8211; POR HUGO PRESMAN</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 01 Sep 2023 13:05:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
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<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-tsunami-que-emerge-de-la-fractura-por-hugo-presman/">EL TSUNAMI QUE EMERGE DE LA FRACTURA &#8211; POR HUGO PRESMAN</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>Hugo Presman sostiene que el país se encuentra en estado de shock ante el triunfo en las PASO de Javier Milei. Su prédica concita una adhesión que atraviesa las clases sociales y se distribuye homogéneamente en todo el territorio nacional. Enarbolando a la casta política como enemigo y una ilusoria libertad que muere asesinada por el fundamentalismo de la mano invisible de mercado, la sola posibilidad de que Javier Milei pueda acceder a la presidencia es la amenaza de una hecatombe de proporciones inimaginables.&nbsp;&nbsp;</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Hugo Presman*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



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<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El país se encuentra en estado de shock. Las dos coaliciones relativamente recientes que han venido expresando la fractura entre dos países, dos modelos que conviven e intentan imponerse sobre el otro, aunque el que triunfó en la extensa guerra civil del siglo XIX se viene imponiendo ampliamente, han consumado la peor elección de sus respectivas historias. Un outsider de la política, un personaje desconocido hasta el 2018, insultador patológico, con precariedad de lenguaje, los condenó a un segundo y tercer lugar. Triunfó en 16 provincias con resultados tan sorprendentes como categóricos en muchas de ellas. Abrevó principalmente en los más de diez millones de votos que perdieron las dos coaliciones principales entre 2019 y 2023, centrando en los políticos la causa de la decadencia junto al gasto político, la falsa nueva pampa húmeda donde pretende encontrar los recursos que permitirá presuntamente hacer superlativos ajustes sin afectar a la población. Una mentira de patas muy cortas que empezó con la promesa de una reducción del déficit de 15 puntos, para lo cual hay que arrasar con la posibilidad de convivencia entre los argentinos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Todo ello lo sintetizó bajo una simplificación: “la casta política”. Consiguió inteligentemente colocarse como símbolo del hartazgo que atraviesa con diferentes grados de intensidad a toda la sociedad y ser el representante de una mayoría de&nbsp; jóvenes fundamentalmente varones entre 16 y 40 años que se sienten víctimas de la estrechez de posibilidades, de la informalidad laboral, y al mismo tiempo celebran su condición&nbsp; de emprendedores que no quieren saber nada de la presunta protección del Estado; de la falta de horizontes; que padecen la inflación como algo nuevo en sus vidas; de la limitación de la movilidad social ascendente que caracterizó en otras épocas a nuestro país, ello en lo económico y social. Y en lo cultural, el avance del feminismo y del cambio de roles, incluyendo en su disgusto a ciertos logros del progresismo, desde la enseñanza sexual en los colegios, la despenalización del aborto, e inclusive al uso de la “e”. Hay casos extremos que proclaman “que explote todo y empecemos de cero”. Son los que vivieron la pandemia y la cuarentena no como “El Estado me cuida” sino como “El Estado se mete en mi vida”, me encierra, limita mi libertad, lo que en sectores humildes se vivió como una condena a padecer hambre. Son los que se vuelcan hoy a consignas de libre mercado, hacen culto del emprendedurismo, enarbolando un individualismo superlativo, y que Milei, partícipe de las marchas anticuarentenas y antivacunas, sintetizó certeramente con la consigna ¡Viva la Libertad Carajo! La pandemia fue la finalización del siglo XX y la entrada del siglo XXI, conformándose una sociedad diferente en lo social y político con cambios importantes en posicionamientos fuertemente individualistas</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En este nuevo escenario que como dijo Enrique Santos Discépolo para describir otra época oscura “Ves llorar la Biblia junto a un calefón,” emerge el Plan de gobierno de La Libertad Avanza que parece salida de “una jodita de Tinelli”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Si se concreta la posibilidad de que el mal autodenominado libertario acceda a la presidencia, habrá necesariamente que recurrir a la literatura para reflejar la catástrofe. Tal vez, el escritor Andrés Rivera predijo este tiempo refiriéndose a otro, cuando puso en boca de Juan José Castelli la frase<strong>: “Si ves el futuro, dile que no venga”.</strong></p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://statics.eleconomista.com.ar/2023/04/crop/643879778f44d__420x280.webp" alt=""/></figure>
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<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>UNA MUESTRA DE UN MENÚ TÓXICO</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La dolarización es la viga maestra de la Libertad Avanza. Su argumentación es de una superficialidad que no sorprende, porque todos sus proyectos se ahogan en un vaso de agua. Basándose en la falacia de que la única causa de la inflación es la emisión monetaria, propone evitarla adoptando como moneda al dólar. Es como si alguien que tiene dificultades para caminar por un problema en la rodilla afectado de meniscos, en lugar de operarse se le amputa la pierna por encima de la rodilla. Es cierto, el problema de la rodilla desapareció perdiendo una buena parte de la pierna. Cualquier médico que propusiera esta solución tendría problemas para seguir ejerciendo su actividad, pero un despropósito similar en política puede, en determinadas situaciones, llevar al que lo propone a acceder a la Presidencia. <strong>La dolarización implica quedarse sin política monetaria</strong>. ¿Qué significa esto? Acudamos a un ejemplo futbolístico: juegan en el Monumental River y Deportivo Merlo. El técnico de este último equipo, antes del partido, afirma que para que el cotejo sea parejo <strong>ha decidido jugar sin arquero y con dos jugadores menos</strong>, por lo cual enfrentará a River con sólo 8 jugadores. ¿Qué piensan que pasaría con ese director técnico? Sería sacado en ambulancia del estadio antes de empezar el partido. En economía implicaría quedarse sin moneda propia y dinamitar el Banco Central <sup>(1)</sup> y por lo tanto carecer de política monetaria, lo que significaría entre otras fundamentales limitaciones, la imposibilidad de emitir, fijar las tasas de interés, determinar los encajes bancarios, redescuentos, manejo de las reservas, actuar como prestamista de última instancia. <strong>En Argentina, estamos con posibilidades ciertas que un émulo del director técnico de Deportivo Merlo pueda acceder a la Presidencia por voluntad popular.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En salud y educación hasta hoy gratuitas procede como en todos los casos con el emblema de la motosierra. Con sus limitaciones y deterioros, están, sin embargo, están entre las mejores de América Latina. Con su modo operativo generalizado, en lugar de mejorarlas, decide prácticamente eliminarlas.&nbsp; Propone arancelar las prestaciones de salud, es decir pagar por ir al hospital y por supuesto por todos los estudios. Si hubiese sido médico no propondría curar al enfermo sino matarlo, para curarlo de su enfermedad.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La educación según Alberto “Bertie” Benegas Lynch hijo, primer candidato a diputado por Buenos Aires por la Libertad Avanza en un reportaje de DiarioAr del 20 de agosto del presente año afirmó: <strong>“La educación tendría que ser un negocio. Si se trata como un derecho, sonaste”</strong> Eso es lo que hay tras los eufemismos que se pretenden de modernos, de entregar váuchers o cheques educativos. En Chile, que se toma como modelo, creció la desigualdad, retrocedieron los colegios públicos y la hecatombe fue tan enorme que para paliar mínimamente el desaguisado tuvieron que implementar un subsidio para pobres. Por supuesto que la Universidad Pública sufrirá los ajustes presupuestarios y será arancelada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>El padre de este candidato a diputado es Alberto Benegas Lynch a quien Milei considera un prócer y fue el que acercó en los 90 a Menem con Alsogaray y actualmente a Milei con Macri.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En materia laboral, partiendo de la base que los que conforman el mercado es una relación entre iguales y que el Estado es el enemigo del que hay que prescindir, <strong>los empleados pueden ser despedidos sin causa y sin indemnización, y se les daría un seguro de desempleo. En materia de alquileres no existirá ninguna regulación.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Todo lo referido a servicios básicos como el agua, el gas natural, las cloacas sólo la prestarán empresas privadas, por lo cual se deduce que sólo la podrán obtener los que puedan pagar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Se suprime la obra pública realizada por el Estado para evitar la corrupción de manera que las autopistas, rutas y caminos se hará con peajes. La motosierra a pleno, un candidato que parece el dueño de una empresa de demolición.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En algunos de sus delirios, Milei habló de privatizar las calles públicas de las ciudades “que al serlo sólo escupen socialismo” e incluso la justicia y las cárceles.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Propone desregular el mercado legal de armas, aunque hasta hace poco proponía la libre portación de armas. Privatizar las empresas estatales <strong>deficitarias y en materia previsional volver a la AFJP,</strong> que fue en nuestro país una verdadera estafa y en Chile donde se las originó no consiguen, a pesar de las promesas e intentos, volver al sistema de reparto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Otras propuestas: despidos masivos en el Estado, salida del control de cambios, eliminar las retenciones a las exportaciones y los derechos de importación. Eliminar los giros a las provincias, derogar la ley que limita las compras de tierras por parte de extranjeros, reducir las cargas patronales, terminar con el cine nacional a través de la supresión del INCAA. El mismo camino seguiría Télam, y los medios públicos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Milei también va por la ciencia y la tecnología y promete disolver el Conicet. Sus argumentos revelan un profundo desconocimiento, una serie de descalificaciones tipo trolls, de una liviandad que demuestra que los slogans fáciles sustituyen al estudio de los problemas. Como dice Ana Franchi, presidenta del Conicet, Doctora en Química, “en ninguno de los lugares del mundo, el inicio de la investigación es privado, pero tampoco es que el Estado va a llevarlo al mercado. Todo lo que la gente ve en la calle, en el mercado, en la farmacia son desarrollos del Conicet o de las universidades y escalado por una empresa privada y esa empresa privada se beneficia también….Trabajamos con el polo petroquímico en Bahía Blanca, trabajamos con la industria forestal en Misiones, estamos trabajando en Mendoza&nbsp; con los viñateros, muy especialmente en el tema de la sequía…..se desarrollaron semillas resistentes al estrés hídrico, en plena pandemia los barbijos que se exportaron y los kit de anticuerpos para detección de la enfermedad, que no se conseguían en el exterior. Sólo 10 o 12 países lo hacen… estamos cerca de producir una vacuna nacional de prevención del COVID…. con las patentes que están actualmente válidas tenemos alrededor de 985 patentes…Muchos no saben que dentro del Conicet hay representantes de la UIA y de la Sociedad Rural. Hay 55 empresas de base tecnológicas creadas por investigadores del Conicet y que crecieron por la inyección de capital privado. Y-TEC es la empresa que el Conicet tiene con YPF, desarrollando baterías de litio, que el mes que viene van a ser presentadas…. En el 2022 el Conicet interactuó con casi 3000 empresas, casi todas PYMES…. El Dr. Gabriel Rabinovich presentó recientemente la empresa Galtec, para desarrollar terapias en oncología e inmunología… Hay 30.000 personas trabajando de las cuales más de 12.000 son investigadores e investigadoras, más o menos la misma cantidad son becarios y becarias que están haciendo su doctorado o su post doctorado.” Es preferible no imaginar por lo catastrófico, lo que implicaría la privatización de YPF y la eliminación del Conicet, nada descartable en un admirador de Margaret Thatcher y que considera al calentamiento global “un invento del socialismo.”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Según una investigación de la Universidad de San Andrés sobre imagen de sectores, actores y organizaciones, los científicos encabezan el listado con un 35% de imagen positiva.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En política exterior se encolumna con EEUU e Israel. Promete no promover relaciones con Brasil y China, los dos principales clientes y proveedores de nuestro país.&nbsp; «<strong>Nosotros no nos vamos a alinear con comunistas</strong>«, dijo tras conocerse el ingreso de Argentina al bloque de&nbsp;<strong>economías emergentes BRICS. Milei no se enteró del fin de la guerra fría y actúa como aquel soldado japonés, Hiro Onoda, que no supo del fin de la segunda guerra mundial y estuvo refugiado en la selva durante 29 años hasta que fue rescatado.<sup>(2)</sup></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En otra de sus provocaciones, propone trasladar la embajada argentina de Tel Aviv a Jerusalén. Los argumentos a los que recurre son presuntamente bíblicos: “Porque cuando el Uno le ordenó a Moisés que rompa las primeras tablas de la ley, la primera palabra que pronunció fue Jerusalén. Y ahí fue donde el Rey David estableció la capital, por lo tanto, hay que llevar la embajada de Tel Aviv a Jerusalén.”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Incluso no está clara su vocación democrática o su conocimiento histórico: afirma que la decadencia comenzó en 1916, justo con el primer gobierno de Hipólito Yrigoyen surgido del voto secreto y obligatorio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Con ironía, el sociólogo radical Andrés Malamud, que vive en Portugal afirmó: <strong>“Elegir a un fascista de verdad, creyendo que es mentira, por miedo a un comunismo de mentira que creen que es verdad”</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es necesario recordar que el dramaturgo español Jacinto Benavente definía la ironía<strong> “como una tristeza que no puede llorar y entonces sonríe”&nbsp; &nbsp;</strong>&nbsp;&nbsp;</p>



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<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://media.ambito.com/p/623e652b2c9f2a78739e5d31aaaa284d/adjuntos/239/imagenes/040/207/0040207508/1200x675/smart/milei1jpg.jpg" alt="" width="576" height="323"/></figure>
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<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>LA CASTA SELECTIVA Y LA INCUBADORA DE MILEI</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Milei apunta casi exclusivamente hacia los políticos a los que denomina casta, expresión tomada de los partidos españoles “Podemos” y “Vox”. La justicia ni los empresarios les merecen la misma descalificación. El subsidio a los colegios religiosos dice que los mantendrá, pero aborrece al Papa al que le destinó un collar de insultos: “asno, burro, ignorante, nefasto, zurdo, comunista, cultor del modelo basado en el odio”. Según su opinión, ‘‘el primer gobierno de Menem es el mejor de la historia y Domingo Felipe Cavallo con el que se intercambian elogios recíprocos, del cual llegó a decir: “Fue el mejor ministro de Economía de toda la historia». Su candidata a vicepresidente ha planteado la necesidad de indemnizar a las víctimas civiles del accionar guerrillero, un planteo que merece consideración, pero sólo lo utiliza como puerta de entrada o Caballo de Troya para reivindicar el terrorismo de Estado, el gobierno establishment militar al cual sólo lo califica “de facto”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La incubadora de esta criatura fue el empresario Eduardo Eurnekián, la sexta fortuna a nivel local y 1929 en el escalafón mundial según la revista Forbes, dueño de la concesión de 35 terminales aéreas en todo el país que asciende a 52 sumadas las del exterior. Muy amigo de Franco Macri ambos tenían un trato descalificatorio con Mauricio. Escribió Juan Luis González en su libro “EL LOCO”: “Mauricio Macri tiene varias habilidades. Una, muy entrenada, es la capacidad para guardar rencor. Pueden pasar semanas, meses y hasta años, pero hay algo en su sangre calabresa que lo hace capaz de retener broncas con la misma facilidad con la que respira”. Eurnekián que lo trataba de “boludito” sabía que como presidente venía a cobrarse las descalificaciones pasadas y presentes. Por eso su empleado Javier Milei, un corderito lejos de su papel posterior como león, fue enviado a la arena mediática del Canal América donde Eurnekián era socio Daniel Vila, José Luis Manzano y Claudio Belocopitt y a través de dos fieles servidores Alejandro Fantino y Mauro Viale fueron proyectando la figura del ex arquero de las inferiores de Chacarita. Hay que reconocer que el economista devoto de la escuela austriaca y la de Chicago, hizo méritos para destacarse en lo que requiere la televisión: gritos, insultos, descalificaciones, amenaza de golpes. El centro de sus ataques fue Marcos Peña, la mano derecha de Mauricio Macri. Algunas de sus diatribas: “El pelotudo de Macri le dio todo el poder al comunista de Marcos Peña que es el verdadero presidente, y lo cagó. Es un parásito inútil que no puede sumar ni con una calculadora. Es un incompetente, un inepto, un idiota, un chupasangre, un estúpido, un hijo de puta, un impresentable, un necio, una basura”. Como decía Jorge Luis Borges: “Para injuriar, ni siquiera un lenguaje se necesita”&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Eso ocurría en el 2017. Seis años más tarde hay una estrecha vinculación entre Milei y Macri, al punto que con cierta ironía se ha dicho que hoy Milei es el vocero del pensamiento de Macri.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Después de haber sido el candidato más votado en las PASO, Milei visitó a Alejandro Fantino a quien agradeció diciéndole que era “el padre de la criatura” y recordó emocionado a Mauro Viale.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El sociólogo Ezequiel Adamovsky definió la impostura de Milei en el título de una nota: “¡Abajo la casta! ¡Viva el establishment!&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>UNA JODITA DE TINELLI</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Frases de Milei que en otros contextos hubieran integrado una jodita de Tinelli:<strong> «La Justicia Social es un robo».</strong> «La solución que proponen varios políticos queda bajo el rótulo de lo que<strong>&nbsp;denominan como justicia social</strong>. Un concepto aberrante, salvo que estén a favor de un trato desigual y un robo», definió. Plagiador serial, propagandista al extremo de la propiedad privada, excepto de la intelectual, su mentora es Ayn Rand, quien sostenía: <strong>“A menos que logremos convencer a la gente de que la justicia social es injusta, de que la redistribución de ingresos es inmoral y que la igualdad mediante la ley es contraria a la justicia, una sociedad libre será inviable”&nbsp;</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Que Milei considera a los empresarios y emprendedores como los revolucionarios de la sociedad cuando les dice: <strong>“Si ustedes ganan plata, es que le están sirviendo al prójimo”. A los emprendedores que les va bien, son héroes.&nbsp;¡Muchachos: son ustedes los que tienen que poner de pie a la Argentina!&nbsp;Yo me comprometo a sacarles el Estado de encima”.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Ellos son los héroes de la novela de Ayn Rand, “La rebelión de Atlas publicada en 1957 que narra una rebelión imaginaria protagonizada por los grandes empresarios contra el gobierno y los políticos de EE. UU, que paralizan el país con un lock out. El escenario es un país en decadencia por el excesivo intervencionismo estatal. Divide a la sociedad entre los saqueadores integrados por la dirigencia política y los cultos religiosos que sostienen que toda actividad económica debe estar regulada y sometida a una fuerte presión fiscal, y los no saqueadores, emprendedores, dueños de empresas y algunos intelectuales que piensan en soluciones diametralmente opuestas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><a>Sostiene: </a>«los políticos en general&nbsp;<strong>prefieren la garra del Estado</strong>&nbsp;antes de que la mano invisible del mercado».</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Otra aberración es «esa atrocidad que dice que donde hay una necesidad nace un derecho, se olvida que alguien lo tiene que pagar”. En el mismo sentido, en su rol de diputado el 13 de abril del 2023 votó en contra de la ley que ayuda a diagnosticar y prevenir la principal causa de muerte en el primer año de vida que son las cardiopatías congénitas en bebés, alegando “que implicaba más presencia del Estado interfiriendo en la vida de los individuos y además implicaba más gasto, eso no funciona así”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Para Milei “El Estado es nuestro verdadero enemigo”, “El Estado es el pedófilo en el jardín de infantes con los nenes encadenados y bañados en vaselina”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Lo afirma quien como un fundamentalista de mercado que parece un extraterrestre, considera posible un mercado de compraventa de órganos y de bebes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pero su discurso de odio en estos días se ha deslizado a extremos que anuncia días muy sombríos para el país, ante una dirigencia política muy pasiva y un silencioso consentimiento social.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Ha dicho en un reportaje a periodistas colombianos “<strong>¿Qué es en el fondo un socialista? Es una basura, es excremento humano</strong>, que básicamente,&nbsp;<strong>por no querer soportar el brillo de otro ser humano, está dispuesto a que todos estén en la miseria</strong>. Ser socialista, en el fondo, es una enfermedad del espíritu, una enfermedad del alma. Son malas personas, esa es la realidad….. Los valores del socialismo son la envidia, el odio, el resentimiento, el trato desigual frente a la ley, el robo y el asesinato<strong>.”&nbsp; “</strong>El presidente de Colombia, Gustavo Petro, le respondió, lacónico y contundente: “Esto decía Hitler”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En sus discursos alucinados que hace honor al adjetivo de “el loco” que lo acompaña desde la escuela secundaria expresó: “después de la caída del&nbsp;<strong>muro de Berlín</strong>, acá en 1989 se arma el Foro de San Pablo y la intención del Foro de San Pablo era crear la&nbsp;<strong>Unión Soviética Latinoamericana</strong>. Eso es un plan muy concreto, son tres partes.&nbsp;En la primera parte, el 90% de la batalla es cultural y el 10% es cómo conseguir recursos. La segunda etapa es 50% cultural y 50% avanzar en la regulación y el ataque hacia las empresas. Quizás la última parte es la parte de las expropiaciones”.</p>



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<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://media.tiempodesanjuan.com/p/7a04cedeff4e9e6d6f7edb0e7de29dc0/adjuntos/331/imagenes/000/690/0000690632/1200x630/smart/mileijpg.jpg" alt="" width="641" height="336"/></figure>
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<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>EL TSUNAMI QUE EMERGE DE LA FRACTURA</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Milei y su partido “La Libertad Avanza” pueden hacer realidad, de llegar a ser gobierno, de aquella humorada de Macedonio Fernández: <strong>“Fue un desastre tan completo, que hasta los sobrevivientes perecieron”.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es una combinación de 1955,1966,1976, Menem y Macri. Tomando apenas un atributo de caracterización de esos hitos históricos, de 1955 tiene ese profundo desprecio hacia el distinto que manifestó Milei en muchas oportunidades: “No tengo por qué sentir vergüenza de ser un hombre, blanco, rubio de ojos celestes. No voy a pedir perdón por tener pene.” O cuando desaforado expresó: “Están perdiendo la batalla los zurdos de mierda. Por primera vez se ven acorralados. Somos superiores moralmente, estéticamente, somos mejores en todo y les duele.”&nbsp; De 1966, la eliminación del Conicet es “La noche de los bastones largos de aquel 29 de julio de 1966 a la décima potencia”. Un naufragio del que la Argentina nunca pudo recuperarse totalmente. De 1976, está su candidata a vicepresidente y su reivindicación de aquellos años de noche y niebla. De Menem, la destrucción del aparato productivo, las privatizaciones y los científicos mandados a lavar las ollas. De Macri la prolongación de la política menemista; y si uno trajo al Fondo y le colocó la soga al cuello a varias generaciones de argentinos, Milei se ofrece a hacer un ajuste mucho más intenso e importante que lo que requiere el Fondo. Con los poderosos, los que rugen como leones, se transforman en mansos corderitos. Todos tienen una línea económica similar con pequeños matices de época, y si Martinez de Hoz elogiaba la política económica de Menem, Milei resucita del arcón de las pesadillas a los Carlos Rodríguez, a los Roque Fernández, a los Horacio Liendo del menemismo. A su vez, Macri admiraba a Menem y Cavallo y tiene con Javier Milei como libros de cabecera los de Ayn Rand.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La literatura siempre tiene una frase para caracterizar un futuro. Si triunfa Milei o Bullrich es posible que se haga realidad lo que Alejandro Dumas puso en boca de uno de los mosqueteros: <strong>“Qué felices fuimos el tiempo en que éramos tan desgraciados”</strong>. Sin embargo y aunque en el menú de octubre no hay un candidato para despertar sueños, si el gobierno de los Fernández termina con ausencias tan estruendosas que incrementan la decepción, aun así, hay una cantidad de hechos positivos difícil de presagiar en un triunfo de Milei o de Bullrich.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Todavía la sensatez no se ha exiliado. La locura tal vez no se encarne triunfal en alguien que habla con Dios y tiene como asesores a cinco perros clonados. O en Patricia Bullrich que quiere ser la versión de Juntos por el Cambio, 2015-2019, potenciada y rápida. Su asesor económico Luciano Laspina decía a Jorge Fontevecchia el 22-04-2022: <strong>“Las ideas que hoy necesita la Argentina se parecen a las que empuja Javier Milei”.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Tal vez sea sólo un error del sismógrafo el tsunami que emerge de la fractura, pero es poco probable. Tal vez el ex presidente brasileño<strong> Fernando Henrique Cardoso,</strong> nuevamente acierte en forma milagrosa, cuando dijo: “<strong>Cuando esperamos lo inevitable, ocurre lo inesperado” </strong>&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Si a lo que queda de peronismo le dan otra oportunidad, deberá hacer cambios muy profundos, en sentido contrario a los de ambas oposiciones, para volver a entrelazar los sueños con los hechos, las palabras con las obras, el relato con volver al 50% en la distribución del ingreso para los sectores populares. Sin recuperar los resortes básicos de la economía y de los recursos naturales, todo será impotencia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Tal vez como decía Paco Urondo: “En un lugar se juntarán la memoria y el futuro” Para ello hay que transformar el presente. Y para transformar el presente, para hacer historia, hay que cruzar el Rubicón, no evitarlo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">1)Países que no tienen Banco Central. Son muy pequeños o inexistentes, desconocidos e ignorados, la mayoría ubicados en Oceanía: Andorra (80.000 habitantes), Estados Federados de la Micronesia (125.000 habitantes), Islas Marshall (70.000 habitantes), Islas de Man (100.000 habitantes), Kiribati (120.000 habitantes), Mónaco (45.000 habitantes), Nauru (15.000 habitantes), Tuvalu (15.000 habitantes), Palau (20.000 habitantes). Son datos del 2020 actualizados estimativamente al 2022.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">1)Países que adoptaron el dólar como moneda, coinciden varios, con los que prescinden&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; de Banco Central. Ellos son: Ecuador, Panamá, El Salvador, Islas Marshall, Micronesia, Palau, Timor Oriental y Zimbabue.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">2) “Carta de Madrid del 26 de octubre del 2020.” Promovida por Santiago Abascal Conde, el presidente del partido de ultraderecha español VOX (Voz en latín) quien en algunos de sus párrafos sostiene: “Más de 700 millones de personas forman parte de la Iberosfera, una comunidad de naciones libres y soberanas que comparten una arraigada herencia cultural y cuentan con un gran potencial económico y geopolítico para abordar el futuro… U<strong>na parte de la región está secuestrada por regímenes totalitarios de inspiración comunista, apoyados por el narcotráfico y terceros países. Todos ellos, bajo el paraguas del régimen cubano e iniciativas como el Foro de São Paulo y el Grupo de Puebla, se infiltran en los centros de poder para imponer su agenda ideológica. La amenaza no se circunscribe exclusivamente a los países que sufren el yugo totalitario. El proyecto ideológico y criminal que está subyugando las libertades y derechos de las naciones tiene como objetivo introducirse en otros países y continentes con la finalidad de desestabilizar las democracias liberales y el Estado de Derecho.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>El avance del comunismo supone una seria amenaza para la prosperidad y el desarrollo de nuestras naciones, así como para las libertades y los derechos de nuestros compatriotas.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Entre los firmantes de la Carta de nuestro país, figuran entre otros: Alejandro Fargosi, Consejero de la Magistratura de la Nación; Alfredo Schiavoni, Carla Piccolomini, Francisco Sánchez, Waldo Wolff diputados del PRO; Hilda Molina, médica cubana radicada en la Argentina; los economistas libertarios Javier Milei y José Luis Espert; Luis Rosales periodista que integró la fórmula presidencial de Espert; Pablo Torello, diputado, integrante de la Mesa Judicial del PRO.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Avellaneda, 1° de septiembre de 2023.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Periodista. Co-conductor del programa radial EL TREN, con más de 19 años en el aire. Contador Público recibido en UBA. Fue profesor de Economía Política en la Facultad de Ciencias Económicas de la misma Universidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>EN CONTRA DEL ESTADO, PERO A FAVOR NUESTRO &#8211; POR PABLO SUÁREZ</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Sep 2023 13:43:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El historiador Pablo Suárez sostiene que frente al discurso antiestatista de la derecha, es posible transmitir el valor de desarrollos comunitarios vinculados a la necesaria existencia de un Estado fuerte y eficiente.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/en-contra-del-estado-pero-a-favor-nuestro-por-pablo-suarez/">EN CONTRA DEL ESTADO, PERO A FAVOR NUESTRO &#8211; POR PABLO SUÁREZ</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>El historiador Pablo Suárez sostiene que frente al discurso antiestatista de la derecha, es posible transmitir el valor de desarrollos comunitarios vinculados a la necesaria existencia de un Estado fuerte y eficiente.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Pablo Suárez*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En estos días hemos leído a mucha gente que está muy impactada por los resultados de las elecciones. En función de eso nos proponen salir a militar, salir a convencer, salir a explicar. Y es acá donde ya se empieza a complicar en los modos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Se ha dicho mucho que Milei capitalizó el enojo de mucha gente contra la “clase política” y por una serie de transposiciones enrolladas y con poco fundamento, el despeinado ha logrado convencer a mucha gente de que el Estado es algo así como la herramienta por medio de la cual la “casta” ejerce la dominación sobre los ciudadanos, a los que una y otra vez se los identifica como individuos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Acá hay un punto que considero clave y que es un trabajo previo muy importante desarrollado por ciertos sectores que podemos identificar como “la derecha”, que ha consistido en ocultar o ayudar a ignorar lo que el Estado hace por la gente. Incluso, muchas personas informadas de nuestro entorno ignoran que sus consumos de energía, transporte y hasta la orgullosamente privada escuela de sus hijos, recibe, más o menos, ayuda del Estado. ¿Mis ejemplos? El colectivero que no sabe que las ganancias que paga -y que tanto le molestan- sirven para pagar, mediante subsidios, ¡su propio sueldo! El del hombre que transporta discapacitados ignorando que si el estado retira su ayuda a las Obras Sociales, sólo podría transportar a las escasas familias que puedan sufragar el enorme monto que representa para una familia ese servicio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Dos operaciones concluyentes y -sabemos- un toque sobreactuadas:</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">1) El Estado no sólo no me da a mí y le da a los vagos (como ya vimos esto es muy relativo), sino que</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">2) me saca (los más célebres: ganancias a los trabajadores bien pagos, aportes patronales para que las pymes tomen más empleo registrado).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sumémosle que en algunas áreas en las que el Estado es “garante de derechos” (educación, salud) lo hace defectuosamente y en algunos casos con grandes sospechas de corrupción (PAMI, Obras sociales, etc.), o reclutamiento de amigos, parientes o con planteles exageradamente grandes. En seguridad, la falta de capacitación de los efectivos, los bajos sueldos y los acuerdos de las cúpulas policiales con el narco, son algo más que sospechas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Ahora bien ¿tiene sentido que nuestras acciones de “convencimiento” o “diálogo político” consistan en defender a ese Estado? Considero que no. Es someterse a una andanada de argumentos irrefutables por cualquier persona que viva por fuera de algún microclima de una oficina pública.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Porque -y aquí hay un punto importante- muchos de esos amigos y vecinos serán anti estatistas pero no son individualistas. Van a la iglesia, rezan por los otros, colaboran con el que le falta, aportan trabajo voluntario al club de sus hijos, en la comisión de patín, se suman a la jornada de laburo en el club, en la escuela, se reconocen como parte de algún colectivo y no dudan en dar parte de su tiempo y su dinero (sabemos que el tiempo es oro) para esos agrupamientos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El Estado es una expresión de la comunidad pero no es la única. Y en ese sentido, considero válido el intento de recuperar el espíritu comunitarista o colaborativo de esas personas, un espíritu que no siempre encuentra en el Estado un interlocutor válido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Ahora bien, eso no nos impide informarlos acerca de las cosas que el Estado -que es algo más que la herramienta de la casta y puede ser pensada como herramienta de la comunidad- hace por ellos aunque ellos no se lo pidan.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Creo que la operación de unir “Estado” a “casta” le puede salir mal a Milei. No estoy seguro de que sus votos -ni los de Bullrich- expresen un deseo de menos Estado, aunque sí de menos política, o en todo caso, menos Estado al servicio de la política. Para mí eso sí se ha convertido en el “sentido común” de gran parte de la sociedad argentina (logro de ese sector ideológico) pero no creo que haya logrado instalar el paquete completo del individualismo retrógrado que propone el candidato. Es como cuando instalás un programa y te pide “full” o “custom”: acá hay una instalación bastante customizada. Se instaló el antiestatismo pero hay lazos comunitarios que están activos y a los que habrá que proteger y consolidar gane quien gane.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Considero que la fuerza del argumento reside en transmitir hasta qué punto las políticas y el marco de ideas que promueven desde LLA complicaría el crecimiento de algunos desarrollos comunitarios de los que el Estado actual es una expresión defectuosa o un mal socio. Pero reconocer sus debilidades no significa borrarlo de la escena ya no sólo política, sino también de la escena social en la cual el Estado está presente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Todo esto no sería tan difícil si no tuviéramos una cultura política tan estadocéntrica. Hoy, muchos de nuestros compañeros de izquierda y peronistas sólo conciben la política a través (o a partir) del Estado, en forma de subsidios, partidas, ayudas, etc. Y eso ha empobrecido no sólo la gestión, sino también las posibilidades de crecimiento de las redes de acción política y social autónoma. Pero bueno, eso quedará para después. Hoy podemos hablar de lo que tenemos en común, de lo que nos une, que en muchos casos hubiera sido imposible si todos fuéramos individualistas en extremo al modo de la caricatura que se propone desde esa usina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Si hemos construido diálogos fructíferos durante todo el año, en la convivencia cotidiana, podemos aspirar a que esos argumentos encuentren buena repercusión entre nuestros interlocutores y generar un entorno humano donde aquellas ideas no ganen nuevas voluntades.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Rosario, 7 de septiembre de 2023.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*&nbsp;Historiador. Es autor de «La ciudad híbrida. Historia de Rosario 1689-2021»&nbsp; e «Historia del agua en Santa Fe. 1520-1815.</p>
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		<title>A DESALAMBRAR EL TÉRMINO “CASTA” &#8211; POR ANGELINA UZÍN OLLEROS</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Oct 2023 15:02:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Angelina Uzín Olleros]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[casta]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Angelina Uzín Olleros analiza la noción de casta y sostiene que desde la perspectiva de las ciencias sociales está en discusión si podemos hablar de un sistema de castas fuera de la India o a lo sumo del sur de Asia. Sin embargo, el candidato de La Libertad Avanza ha instalado la idea de casta que combina la afirmación de su existencia en Argentina, sumado al sexo tántrico y la escuela económica austríaca.</p>
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<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>Angelina Uzín Olleros analiza la noción de casta y sostiene que desde la perspectiva de las ciencias sociales está en discusión si podemos hablar de un sistema de castas fuera de la India o a lo sumo del sur de Asia. Sin embargo, el candidato de La Libertad Avanza ha instalado la idea de casta que combina la afirmación de su existencia en Argentina, sumado al sexo tántrico y la escuela económica austríaca.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Angelina Uzín Olleros*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Las realidades son construcciones subjetivas, producto no ya de un sujeto universal sino de la conjunción singular que cada uno o cada una de nosotros y nosotras podemos vislumbrar desde las historias personales, únicas pero compartidas en diferentes contextos socio-políticos-culturales. La apropiación de un discurso, de una narrativa o de un relato, hace a la comprensión de un medio cultural que tiene sin duda sus implicancias, sus luchas por el poder y por intereses que siempre estuvieron o están en juego ahora mismo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Las palabras y conceptos con los que nombramos esas realidades están cargadas de materialidad, resulta harto complejo hablar de lo nuevo con designaciones viejas. Describimos un “estado de cosas” con una terminología vetusta, por eso hay que renovar nuestros glosarios, resignificarlos, reinterpretar los fenómenos con sentidos innovadores. Hace tiempo que los horizontes sin certezas dislocaron las teorías que utilizamos para decir y decirnos en qué mundo vivimos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pero, por obra de la economía circular, compramos y vendemos simbólicamente los términos y los sonidos para hablar de lo que sucede, lo que acontece. Nos apropiamos, hasta diría inconscientemente, de categorías como “grieta” o “casta” sin advertir que estamos designando un existente que en consecuencia solamente tiene una entidad imaginaria. Sin consistencia lógica u ontológica, se desencadenan disparatadas versiones sobre lo que nos pasa y nuestras autopercepciones. Desprovistas de “autoconciencia histórica”, las arquitecturas conceptuales se derrumban y crean efectos en sus propias ruinas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hoy se habla, con rapidez, de “castas” desde el periodismo, el análisis político, la teoría económica, la perspectiva sociológica; hasta los influencer y gestionadores/as de emociones creen que hay castas que deben desaparecer o ser “aniquiladas”. Las palabras se separan de las cosas, no hay una correlación entre ellas, ni una relación directamente proporcional, la palabra va por un lado, las cosas por otro; siguiendo la propuesta filosófica francesa contemporánea, hay que inventar conceptos nuevos, decir con las palabras equivocadas produce, en definitiva, el “desastre oscuro” en política; luchamos contra algo que no es, ni siquiera existe (Foucault, Deleuze, Badiou).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Si aceptamos la perspectiva de las ciencias sociales en general, está en discusión si podemos hablar de un sistema de castas fuera de la India o a lo sumo del sur de Asia; el tipo clásico de casta es una comunidad homogénea que se forma por individuos unidos por un nombre común con idéntica ocupación y antecesor. Son sectores que corresponden a un sistema rígido de estratificación social, ese sistema implica la existencia de grupos cerrados, diferenciados culturalmente, ordenados por jerarquías cuyos miembros quedan adscriptos al nacer. No puede darse una movilidad social ascendente ni puede asegurarse el acceso a determinados derechos en ese tipo de sistema.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En el modelo hindú las principales castas son cuatro y se dan por orden jerárquico: los brahmanes o sacerdotes; los príncipes y guerreros que son grandes propietarios de tierras; los vaisías que son agricultores libres, pastores, mercaderes, artesanos; por último, se encuentran los denominados sudras, siervos que trabajan para las castas anteriores. Los parias o intocables son los sin casta o descastados, el estatus más bajo de la sociedad, excluidos del resto. Sin distancia crítica asistimos a la utilización de esta terminología, que en el corpus “mental” de uno de los candidatos a la presidencia en las próximas elecciones combina la afirmación de la existencia de castas en Argentina, sumado al sexo tántrico y la escuela económica austríaca.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Esto da como resultado la combinación de tres elementos, a saber: el individualismo metodológico anti-intervencionista; el convencimiento de estratos sociales inmodificables que deben ser eliminados y la sexualidad entendida como se origina en el hinduismo antiguo que se agota en el “sí mismo” sin otredad. Esta combinación del imperio “austrohindú”, nos aleja de toda posibilidad de situarnos en una realidad cercana a la posibilidad de movilizar las energías comunitarias y no las individuales. Tan lejano como eso está el horizonte que nos propone en una mezcla de meditación, individualismo, soledad y desconsuelo, una nueva forma de intemperie, de exclusión, de imposibilidad de transformar creativamente una situación de injusticia social.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Víctor Jara cantaba: “Yo pregunto a los presentes/ si no se han puesto a pensar/ que esta tierra es de nosotros y no del que tenga más…” cuestiona la idea de la propiedad privada preguntándose por qué la tierra pertenece ahora a unos pocos cuando en los comienzos era de todos. “A desalambrar que la tierra es nuestra, es tuya y es de aquel”. Como la tierra, la palabra está apropiada por unos pocos y aliena. Tenemos que desalambrar en el terreno del lenguaje el término “casta” que no tiene relación con nuestra cultura, para tomar el legado de los habitantes de un territorio real y simbólico como el de nuestro espacio geopolítico y así poder pensar una política acorde a las nuevas contradicciones. A desalambrar, no quedar cercados y cercadas en estas modas neoconservadoras que enajenan por completo las libertades sociales, esas libertades que son las únicas a las que puede aspirar una política igualitaria en acto.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Paraná, 21 de octubre de 2023.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*La autora es Dra. Ciencias Sociales y Coordinadora Académica Maestría en Género y Derechos/UNGS/UADER.</p>
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		<title>AMANECE, SIEMPRE AMANECE &#8211; POR CLAUDIO ALTAMIRANO</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 15 Dec 2023 11:57:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Claudio Altamirano]]></category>
		<category><![CDATA[AJUSTE ECONÓMICO]]></category>
		<category><![CDATA[casta]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Caputo]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La pesadilla económica argentina no es inédita. Es el resultado de décadas de políticas neoliberales que han profundizado la desigualdad, la dependencia y la exclusión. Ante el programa de medidas de ajuste que propone el gobierno de Javier Milei, es imperativo construir una alternativa que priorice a los seres humanos y no al capital.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/amanece-siempre-amanece-por-claudio-altamirano/">AMANECE, SIEMPRE AMANECE &#8211; POR CLAUDIO ALTAMIRANO</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2cb9654672a5eb4785f4a06ddde94ed2 wp-block-paragraph"><strong><em>La pesadilla económica argentina no es inédita. Es el resultado de décadas de políticas neoliberales que han profundizado la desigualdad, la dependencia y la exclusión. Ante el programa de medidas de ajuste que propone el gobierno de Javier Milei, es imperativo construir una alternativa que priorice a los seres humanos y no al capital.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a0a0bb8a2e7cde6fd4afaa13c0ec025f wp-block-paragraph"><strong>Por Claudio Altamirano*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3ae0df70c289b7b36ffe49da27d0e385 wp-block-paragraph">El gobierno de ultraderecha, presidido por Javier Milei, a través de su ministro de Economía de la Nación, Luis “Toto” Caputo, anunció un plan de ajuste de 5,2% del PBI –valuado en unos 20.000 millones de dólares–. Esta medida, en consonancia con el programa económico implementado en la dictadura cívico militar por Martínez de Hoz, y en democracia por Domingo Cavallo y Roque Fernández, promete acelerar, aún más, la inflación, profundizar la recesión y aumentar la pobreza.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fae7cb318ee5dbaf62d4029940c4c536 wp-block-paragraph">El modelo neoliberal monetarista ya ha fracasado en el pasado. La historia nos enseña que estas medidas contribuyen a la concentración de la riqueza, siendo el sector financiero y las grandes empresas los principales beneficiarios. La devaluación del peso solo beneficiará a una minoría privilegiada. Las clases populares -las más perjudicadas- junto con las medias, sufrirán las consecuencias de esta política. El poder adquisitivo se reducirá y se degradará la calidad de vida.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7a1730dcd82f2d72dd505b91c75e535f wp-block-paragraph">El impacto social de la devaluación es devastador. Según el último informe del INDEC, la pobreza afecta al 42,5% de la población, mientras que la indigencia alcanza el 10,5%, lo cual evidencia el deterioro del tejido social, sometido a una presión cada vez mayor debido a la inflación, el desempleo y la precariedad laboral.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-643bdec09e049d29757e96ae9d6e3e10 wp-block-paragraph">En este contexto, la casta política y económica de la extrema derecha, encerrada en su burbuja de indiferencia, dibuja números en una planilla de Excel, ajena al sufrimiento de la mayoría. El distanciamiento y desconexión entre quienes toman decisiones y la realidad que enfrenta la sociedad, es dolorosa y alarmante. Para justificar sus medidas neoliberales, que solo buscan favorecer sus intereses, “la casta” se encubre en el discurso de la «responsabilidad fiscal» y la «confianza de los mercados».</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-61d5dac8d655212654b088defc67f17e wp-block-paragraph">La historia vuelve a repetirse. Se recortarán derechos de las clases populares y medias y se reducirán sus oportunidades, mientras la «casta del poder» disfrutará de sus privilegios y se enriquecerá a costa del empobrecimiento general. La igualdad y la justicia social representan problemas en este modelo político, económico y social, siendo herramientas del colectivismo según la perspectiva de Hayek.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-893d0dfda22d315d7ac37536267596ee wp-block-paragraph">La pesadilla económica argentina no es inédita. Es el resultado de décadas de políticas neoliberales que han profundizado la desigualdad, la dependencia y la exclusión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-46ff35fbc0fd70f2d9003921360d3783 wp-block-paragraph">Es imperativo construir una alternativa que priorice a los seres humanos y no al capital. Nuestro pueblo merece vivir en una sociedad justa y solidaria, donde los valores éticos y humanos guíen las decisiones políticas y económicas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6fcc7ac7fd300a67a4c84ada88209510 wp-block-paragraph">En contraposición al proyecto de la extrema derecha, nuestro faro será siempre una sociedad basada en principios de justicia social, solidaridad y compasión que tendrá como destino la promoción de la igualdad, la erradicación de la pobreza, el respeto por la dignidad humana y la protección del medio ambiente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-686e68df5df68da8e3477a63177f2667 wp-block-paragraph">Las luces se han prendido y el escenario económico deja ver su rostro cruel. No podemos ser meros espectadores de este drama; es momento de ser protagonistas y empezar a crear los cimientos para garantizar una distribución más justa de la riqueza, una mayor soberanía económica y una mayor participación democrática. Si somos capaces de organizarnos y movilizarnos para reclamar nuestros derechos y defender nuestra dignidad, un nuevo amanecer es posible. A no olvidar, la enseñanza de las Madres de Plaza de Mayo que nos enseñaron que: La única lucha que se pierde es la que se abandona. Y no olvidemos que, indefectiblemente, amanece, siempre amanece.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9d83e127cdcaf2881a661ecca83e8405 wp-block-paragraph">Buenos Aires, 15 de diciembre de 2023.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-18648ed3f8386a2f2f519d4fcd8f29fc wp-block-paragraph">*Educador, escritor y documentalista argentino.&nbsp;</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Famanece-siempre-amanece-por-claudio-altamirano%2F&amp;linkname=AMANECE%2C%20SIEMPRE%20AMANECE%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20ALTAMIRANO" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Famanece-siempre-amanece-por-claudio-altamirano%2F&amp;linkname=AMANECE%2C%20SIEMPRE%20AMANECE%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20ALTAMIRANO" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Famanece-siempre-amanece-por-claudio-altamirano%2F&amp;linkname=AMANECE%2C%20SIEMPRE%20AMANECE%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20ALTAMIRANO" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Famanece-siempre-amanece-por-claudio-altamirano%2F&amp;linkname=AMANECE%2C%20SIEMPRE%20AMANECE%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20ALTAMIRANO" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Famanece-siempre-amanece-por-claudio-altamirano%2F&amp;linkname=AMANECE%2C%20SIEMPRE%20AMANECE%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20ALTAMIRANO" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Famanece-siempre-amanece-por-claudio-altamirano%2F&amp;linkname=AMANECE%2C%20SIEMPRE%20AMANECE%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20ALTAMIRANO" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Famanece-siempre-amanece-por-claudio-altamirano%2F&#038;title=AMANECE%2C%20SIEMPRE%20AMANECE%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20ALTAMIRANO" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/amanece-siempre-amanece-por-claudio-altamirano/" data-a2a-title="AMANECE, SIEMPRE AMANECE – POR CLAUDIO ALTAMIRANO"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/amanece-siempre-amanece-por-claudio-altamirano/">AMANECE, SIEMPRE AMANECE &#8211; POR CLAUDIO ALTAMIRANO</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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		<title>CONFUSIONES ELEMENTALES Y HEGEMONÍA REACCIONARIA &#8211; POR RICARDO ARONSKIND</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 25 Apr 2024 12:15:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Aronskind]]></category>
		<category><![CDATA[casta]]></category>
		<category><![CDATA[Inflación]]></category>
		<category><![CDATA[Ingresos]]></category>
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		<category><![CDATA[sueldos de los políticos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Los conceptos económicos precarios y falaces que se han convertido en el sentido común de sectores mayoritarios de nuestra población: La inflación y los salarios de los políticos. </p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/confusiones-elementales-y-hegemonia-reaccionaria-por-ricardo-aronskind/">CONFUSIONES ELEMENTALES Y HEGEMONÍA REACCIONARIA &#8211; POR RICARDO ARONSKIND</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-62e9f3ae4ff91433d885952682a8943a wp-block-paragraph"><strong><em>Los conceptos económicos precarios y falaces que se han convertido en el sentido común de sectores mayoritarios de nuestra población: La inflación y los salarios de los políticos. </em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1bd1fe80e423a842e3defb925bb61ef8 wp-block-paragraph"><strong>Por Ricardo Aronskind*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4d22cf661f300926f9b13b9939a6934e wp-block-paragraph">En este duro tramo de la vida nacional que atravesamos, los sectores populares estamos pagando muy caro todos y cada uno de los errores conceptuales que venimos arrastrando y que no hemos logrado clarificar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-234e2182e220ff35a4d102898d3705f7 wp-block-paragraph">No me refiero aquí a las grandes cuestiones estratégicas, que merecerían debates serios y rigurosos, sino a cuestiones muy básicas, casi se diría que las más cotidianas, en las cuales la derecha neoliberal ha logrado construir un entramado discursivo de temas que le importan, y que se ha transformado también en la escala de valores de muchísimos argentinos. La derecha ha sabido sobreimprimir sus propias palabras y conceptos a las desorientaciones populares.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-da7bff277ce557ec3e6f291f24d2052e wp-block-paragraph">Vamos a tomar dos temas de estricta actualidad, para ver hasta qué punto reina la confusión en las mayorías, y hasta qué punto no se está haciendo nada efectivo –remarco la palabra: efectivo- para revertir este estado de confusión colectiva y de hegemonía de los sectores dominantes sobre la población.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-318dd3102d19d0d4405a5db6d031c475 wp-block-paragraph"><strong>EL FRENO DE LA INFLACIÓN</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-20ec717e736cd73a597b6e76d474f561 wp-block-paragraph">¿Es la inflación el principal problema de la población? Hay una mayoría que seguramente contestará que sí, que es lo más preocupante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-aaa836917bee3af46bd2688891228901 wp-block-paragraph">Sin embargo, nos atrevemos a afirmar que no es el mayor problema real de ellos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c5fadcd1634e04e5c54545b187d30490 wp-block-paragraph">Contestan que la inflación es su mayor problema porque están orbitando lisa y llanamente en el mundo conceptual que propone e implanta cotidianamente la derecha económica. Y así están siendo preparados, los sectores populares, para conceder políticamente la “victoria” sobre la inflación al grupito lumpen y reaccionario que nos gobierna. Se ha logrado que identifiquen la baja de la inflación como el mayor logro económico al que el pueblo puede aspirar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5822cd0878f771c30281e5bb72359fa7 wp-block-paragraph">En realidad, el principal problema económico de la mayoría de los argentinos –problema que seguirá en aumento en los próximos meses- es que sus ingresos son cada día más insuficientes. Su capacidad de consumo se ha derrumbado en estos últimos meses.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a72942ed8f3d7f9c6c7b2f94af0323a7 wp-block-paragraph">Es cierto: los salarios reales cayeron en promedio un 20% con el gobierno de Macri, 5% durante la gestión de Alberto Fernández, y ahora han caído otro 20% durante los cortos meses del gobierno de Milei. A las jubilaciones y a los trabajadores informales les ha ido aún peor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7e8a104689720aab06a0d795c5aa8120 wp-block-paragraph">Recordemos: salario real es equivalente a nombrar el poder de compra del salario, la cantidad de bienes y servicios que se pueden adquirir. Eso es lo que nos interesa. El poder de compra, no el nivel de precios, ni los aumentos nominales de salarios.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-57c87893047fb794c3a14915dbbb5890 wp-block-paragraph">Nos importa cuánto se puede comprar, qué gastos se pueden afrontar, cual es el nivel de vida que se puede sostener con lo que se recibe mensualmente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0f4ae7a9f524fbc1241188dbf320f5d6 wp-block-paragraph">Ese debería ser el núcleo de la preocupación popular, y no si baja la tasa de inflación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bd94cf06c50d7b445e6f4c7b50dbd324 wp-block-paragraph">Claro, la gente está acostumbrada a percibir a los constantes aumentos de precios como los causantes de la caída de su poder adquisitivo, pero en realidad esa caída es la la combinación entre dos magnitudes: sus ingresos, y sus gastos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-644a7660458d9319269e3af62ae561f5 wp-block-paragraph">No sólo es un problema que sus gastos crezcan mes a mes, o semana a semana, por culpa del aumento de precios de bienes y servicios, sino que el otro problema es que sus ingresos crezcan poco o nada en comparación a los precios. Lograr que los precios dejen de subir, en ese sentido, es importante, pero se trata sólo de la mitad del problema.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4fc7da52db79a77089814f9baa7a897b wp-block-paragraph">El otro gran tema es el aumento de sus ingresos –salarios, jubilaciones, transferencias públicas-, cosa que la derecha mediática y los partidos de la derecha en un sentido amplio, han borrado del radar colectivo. Han logrado que el foco social se ponga exclusivamente en la suba de precios.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b92b59860eef61f577f8263e3298fa54 wp-block-paragraph">Se ha instalado de tal forma que el problema es “el aumento de precios”, que parece que si eso se lograra detener, debería ser recibido con algarabía por los sectores populares, y demostraría cuán popular es este gobierno. Es más: nadie puede imaginar que los precios se retrotraigan, para adaptarse a la capacidad de consumo popular.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-89b9c9bb9333f758b84c52dacdd97c51 wp-block-paragraph">Consideramos que quien aspire a representar auténticamente los intereses populares tiene que rechazar tajantemente esta trampa económica y discursiva.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2b40fafab626ac83647f5876bc680c35 wp-block-paragraph">El eje de la lucha popular es por la recomposición del poder adquisitivo de sus ingresos, y no por que pare la inflación. En todo caso, esto último es sólo parte de una solución completa, que ocurrirá cuando recuperemos la capacidad de comprar lo que podíamos comprar hace, por ejemplo, una década.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-017b0142b9aa9fdab4d38ec9d73f3c0c wp-block-paragraph">Porque lo que se viene con el gobierno de Milei en los próximos meses, en el mejor de los casos, es que la inflación –o sea el aumento generalizado de precios- se reduzca, pero no pare. Y que el poder de compra de los ingresos de la mayoría quede hundido, o porque se fue degradando por la por la alta inflación que aceleró este gobierno, o porque se empezará a sentir crecientemente el impacto del desempleo y los efectos de la profunda recesión sobre las posibilidades de recuperación salarial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-871832a93439a323479308e5fc3f6bad wp-block-paragraph">Pero incluso si por un momento se lograra la “inflación 0” y el gobierno proclamara la “victoria” sobre ese “flagelo” constituido ideológicamente como “el peor problema de la economía” (¡no es cierto!), el poder de compra de la mayoría quedaría brutalmente erosionado. Se congelaría en un nivel por el piso para vastos sectores medios y algunos sindicatos bien pagos, y por debajo de la línea de pobreza en el caso de muchos millones de trabajadores argentinos de rubros más golpeados o desorganizados.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4e821c8172a3865002d82b5d44a31fea wp-block-paragraph">Es decir, gracias a su hegemonía política e ideológica, la derecha podría ofrecer a las masas un resultado que las congelaría en una situación de penuria, que ellas deberían festejar como un logro extraordinario que agotaría las demandas que puedan tener en materia económica.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-52b5ab0c9688c4264355845527c48901 wp-block-paragraph">Lo que aquí está en juego es cuál es el programa económico mínimo de los sectores populares: ¿vivir aceptablemente bien o que no sigan subiendo los precios? Puede ocurrir que los precios suban poco, producto de una economía derrumbada, pero jamás les ofrecerán que sus ingresos alcancen para cubrir razonablemente sus necesidades.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-550e863c4d838ab618a7dede4c75121e wp-block-paragraph">De esa cuestión elemental deberían ocuparse quienes aspiran a representar a las mayorías, pero no existe una voz clara en ese sentido. Ni siquiera existe una batalla argumental que impugne la “consigna” que introdujo la derecha como techo a las aspiraciones populares.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://www.lisanews.org/wp-content/uploads/2023/11/las-promesas-de-milei-para-acabar-con-la-inflacion-en-argentina.png" alt=""/></figure>
</div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-770bf6c4783e594a75b850f211b36ba7 wp-block-paragraph"><strong>LOS SUELDOS DE LOS LEGISLADORES</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9ecc07ab4fb42d4c403fa15254f74fb3 wp-block-paragraph">Gran ruido mediático está causando el incremento de la dieta de los senadores de la Nación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-87b11e25452560285a4867c02f5b85bc wp-block-paragraph">El twittero reaccionario que hoy nos gobierna, ganó las elecciones agitando a las masas contra una supuesta casta que sería la responsable de los problemas y las carencias populares.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fc0737cae2ed26bc4643c3f85445e2a3 wp-block-paragraph">El argumento no es nuevo, ya que se usó, por ejemplo, en las postrimerías de la “convertibilidad” para echarle la culpa a “los políticos” del derrumbe de ese engendro rentístico financiero de los sectores dominantes locales y extranjeros.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c61d054cd9bf7f688814fc9f3dd3c3d0 wp-block-paragraph">La incitación contra los políticos es fácil por dos razones: 1) porque hay unos cuantos políticos que efectivamente dejan mucho que desear, ya sea por razones morales, por incapacidad o porque promueven políticas antipopulares que dañan a la población, y 2) también porque son mucho más visibles y famosos que los empresarios, banqueros y otros poderes más influyentes que no son tenidos en cuenta por las masas, por despolitización o desinformación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ccfc63a27aa7788b6b5708daa143053c wp-block-paragraph">Que en el radar masivo aparezcan los políticos como enemigos, y no los dueños del país y promotores de las políticas económicas que arruinan la vida de las mayorías, es un triunfo extraordinario de los intereses concentrados, de los cuales Milei es un representante novedoso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fbb1c5f5a49069f137360eef621aecd7 wp-block-paragraph">El rechazo a la política y los políticos podría tener un sentido progresivo si se supiera identificar quién es quién entre los políticos, para quién trabaja y de qué vive, pero lo que hemos presenciado es que se realiza una generalización –en especial cuando fracasan los gobiernos de derecha- donde todos los políticos, y toda la actividad política democrática es puesta en discusión y condenada como una práctica delictiva, además de responsable de los males económicos del país. Ejemplo de esta falta de consistencia en el análisis, es que la deuda externa, su generación y los efectos que produce sobre la vida de la mayoría, no sea un tema que haya entrado en la consciencia colectiva.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-41b5ac7d9263262640bef077e332c297 wp-block-paragraph">Dentro de este paquete de confusiones aparece también la absurda conexión entre el “gasto político” y los salarios infames que cobran muchos argentinos. Obsérvese que desaparecen del análisis las patronales, las decisiones empresarias, la dominación social que se vive, y aparece como argumento exclusivo que los políticos ganan “mucho”, mientras el pueblo gana “poco”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-877cedf16f6f708b18080659d1259337 wp-block-paragraph">Todo este “razonamiento” desemboca, provisoriamente, en que ya que los políticos son una lacra, deberían ganar poco. Y se sugiere –el mileísmo es exactamente eso- que si la casta ganara poco, eso permitiría que las mayorías ganen “más”. Desapareció también en el camino la noción del papel fundamental de la política económica, y sólo habría una conexión entre ingresos “altos” de funcionarios, e ingresos “bajos” de los laburantes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cc481dd09d16aa8d27bce7a2f6b177fb wp-block-paragraph">¿Cómo puede ser que después de 40 años de democracia sigan circulando estas supercherías, y no se haya podido instalar un debate público serio sobre cómo es la distribución del ingreso en el país, sobre cómo y quiénes determinan los salarios en una economía capitalista, porqué es necesario el gasto público, también en el funcionamiento de instituciones políticas que canalizan la deliberación popular, y cuál debería ser la remuneración adecuada para personas que tienen a su cargo responsabilidades ejecutivas y legislativas relevantes para el bienestar general?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2d647b331096882ba7de05c21ccfcd59 wp-block-paragraph">Alguien podría decir que en el marco de un régimen social que ha sido vaciado prolijamente de sus características democráticas, especialmente en las cuestiones económicas, es merecido que los legisladores que participan de ese juego de engaño a los votantes sean repudiados. “¡Qué se jodan por participar de la farsa!”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-73fbcc8dd987305244660fdddec1c7e8 wp-block-paragraph">Todo eso sería digno de consideración, si no fuera que la radicalidad de tal impugnación termina allí, en el nivel de la política convencional, y no penetra en la comprensión acabada de un sistema de dominación social, en el que los poderes fácticos, los medios, la judicatura y un conjunto de actores tienen un papel decisivo en la configuración de una economía que mantiene a las mayorías en un estado de pauperización completamente innecesaria.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-aa9dce40f208c802ea1bfbde2ac0a067 wp-block-paragraph">Todos estos problemas y confusiones conceptuales que venimos arrastrando hace décadas, y que no clarificamos, aparecen cuando los senadores aumentan su dieta de 1.700.000 pesos a 4 millones. Eso genera inmediatamente una agitación mediática que confirma y reafirma la estupidez que Milei instaló bajo la figura de la “casta”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-53468ba9b6d4e6ee85c4ffcfadca403f wp-block-paragraph">La reactualización del valor real de los sueldos debería ser una demanda masiva de la sociedad, pero en cambio de reclamar la generalización de mejoras salariales, se dispara una reacción de bronca frente a quienes tuvieron la posibilidad institucional de recuperar sus ingresos. Se exige el inmovilismo salarial universal, y se denuncia el “privilegio” de que ellos pueden definir sus propios salarios.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cc3afe0d000185191c1df982044e0794 wp-block-paragraph">Claro, está de fondo la acusación generalizada de que los legisladores “no sirven para nada”. Acusación de cuño antidemocrático, que puede derivar en el reclamo de entronizar a un Videla o a un Fujimori en un poder ejecutivo sin limitaciones republicanas. Porque si los senadores y los diputados y los concejales no sirven para nada, ¿para qué pagarles el sueldo? ¿por qué no suprimir los cargos directamente? Justamente los que representan a los ciudadanos, gracias a estos razonamientos instalados en la población, deben ser eliminados de la nómina de pagos estatales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a11e64d08cc42a03ac6542808598923f wp-block-paragraph">La interpelación real y genuina a los legisladores, que debería ser: ¿para qué intereses legislan?, se transforma gracias a la trampa “pueblo versus casta” en el premio consuelo de ¡que ganen poco como todos los demás!</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e9d905dc08dc7ab0c93f86fb71a58c00 wp-block-paragraph">Se mezclan en este confuso debate muchos elementos diversos, desde la calidad de la representación política, qué quieren realmente los representados y de qué forma eligieron a sus representantes, cómo forman sus propias opiniones los ciudadanos y como formulan sus propias demandas, hasta cuál es una estructura distributiva deseable para un país en donde sea bueno vivir.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0fcae3b579f74da306abc61f0f778f13 wp-block-paragraph">Todos esos temas, articulados en esta coyuntura candente, deberían llevar a preguntarse: ¿cuáles son las características reales de este régimen social en el que efectivamente vivimos, que parece no ser capaz de cubrir las aspiraciones y deseos de la mayoría nacional? ¿Quién gobierna efectivamente la orientación de un país que no puede desplegar todo su potencial desde hace décadas?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-007174371961b8574cae807707899488 wp-block-paragraph">Más dañinas que las ideas retrógradas que circulan en la sociedad, son las carencias políticas y organizativas que hoy por hoy tenemos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-82a9eba03e05a4cf0631835c6db1cf7d wp-block-paragraph">Parece increíble que conceptos económicos tan precarios como falaces se hayan convertido en sentido común de sectores mayoritarios, pero la realidad debe ser reconocida para poder cambiarla.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-70eaa6b55995ed6a6a80311cfb580e32 wp-block-paragraph">Y a la realidad la cambiarán actores con convicciones claras, capaces de enfrentar las confusiones que circulan entre las mayorías, y que posean voluntad de transformación y miradas estratégicas que trasciendan lo coyuntural.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-565d6f881b012bdd6175a42595c4bced wp-block-paragraph">Buenos Aires, 25 de abril de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4c3575f8e599b5438543fc5389a331ee wp-block-paragraph">*Economista y magister en Relaciones Internacionales, investigador docente en la Universidad Nacional de General Sarmiento.</p>
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		<title>LIBERTAD VOCIFERADA &#8211; POR ADRIÁN CANGI</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 17 Sep 2024 23:26:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[casta]]></category>
		<category><![CDATA[Estado y mercado]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[orden y libertad]]></category>
		<category><![CDATA[Viva la libertad carajo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Argentina escucha la libertad vociferada, tan conservadora como populista, en un ecosistema de impulso individualista consolidado en todas las clases sociales, con un fondo de servidumbre neoliberal y reacción meritocrática donde mutó el lazo entre Estado y población administrada con nuevas reglas comunicacionales.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/libertad-vociferada-por-adrian-cangi/">LIBERTAD VOCIFERADA &#8211; POR ADRIÁN CANGI</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-059094ae2ec139d14afba27771c20e34 wp-block-paragraph"><strong><em>Argentina escucha la libertad vociferada, tan conservadora como populista, en un ecosistema de impulso individualista consolidado en todas las clases sociales, con un fondo de servidumbre neoliberal y reacción meritocrática donde mutó el lazo entre Estado y población administrada con nuevas reglas comunicacionales.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e70b71df16b9f73fb4851f6262d32b1c wp-block-paragraph"><strong>Por Adrián Cangi*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f4c4894217d8d1744ecd50c2c89f0656 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em><em></em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-67ec1fba665fcb488ec87c5c24a5c3b3 wp-block-paragraph"><strong><em>Los que hablan por altavoz </em></strong><strong><em></em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5e01b3b6a48d9dcb71731e9990b4b56d wp-block-paragraph">¿Qué es esto? que fulgura bajo el grito: “¡Viva la libertad, carajo!”. Se repite como frase ruidosa, en un juego de pulsiones y transferencias entre roles y máscaras, que son vivados por quienes creen en ellos. La frase la vocifera el Uno –Javier Milei, el ungido y elegido por Dios para gobernar– y también sus seguidores –que no cesan de gritar como efecto de largas decepciones de una economía política progresista y de triunfos acumulados en el ágora de las redes sociales–. Solo un fanático recibe mensajes de “las fuerzas del cielo”, aunque los reciba como un monarca, directo “del número Uno” –como llama a Dios– quien le encargó “la misión” de ser presidente. La frase es un efecto que persigue el rugido de una multitud, bajo el manto de una supuesta “idea” para una renovada “libertad”. Se la denomina, con clara sospecha crítica de los no creyentes, “libertad política y libertad individual”. Parece un mantra, como principio afirmativo y originario, destinado a una refundación dramática de la Nación (como la de querer retornar a las bases siglo XIX o antes de la consolidación de la Patria, como expresión de un gobierno centralista de las&nbsp;élites que mantiene subordinadas a las provincias) y a una transferencia “erótica” entre sedimentos emocionales, en una población administrada por deudas, entre alienación productiva y determinación informativa (como la herramienta del forzado Pacto de Mayo sobre una mermada Ley Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5119ad3b9a3f693a3e559985a8c5897b wp-block-paragraph">El precursor de la frase promete simultáneamente, un principio que cree positivo, un disfraz que imagina autónomo y un movimiento de selección donde se confunden libertad y terror. Riesgos de los “ideales”, tanto voluntaristas como romantizados, que se reunen frente al abismo del sintagma contemporáneo que pretende liderar “una épica batalla cultural patriótica”. Aunque en su juego selectivo, bajo una pretensión de “salvación”, refundar exponga el sedimento sensible de los pueblos, a una mezcla de decadencia y pérdida, propia de una performance que ensambla libertad y locura de fantasmas redivivos. Fantasmas que no cesan de retornar a la escena de un esteticismo político conocido en nuestro circo criollo. Habitamos una crisis de gobierno que se presenta como gobierno satírico,&nbsp;porque expone “indignación sobre lo heredado” con propósito “moralizador mesiánico”. Vivimos meses de discursos mordaces programados para censurar o ridiculizar a otros, propios de lenguajes televisivos y de la cloaca de redes sociales, que han impulsado las declaraciones presidenciales locales e internacionales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5ab124d7b8bed1f58bce01cd83e932a9 wp-block-paragraph"><strong><em>Y que siga la timba</em></strong><strong><em></em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9eab6d0e51985b0b3aaddf5e50e7ef1d wp-block-paragraph">Dimensionemos la mezcla política de nuestra escena actual, entre el “linaje del oro” y la “jardinera sexy”. En los últimos días de julio de 2024, circuló la noticia de que el&nbsp;Banco Central&nbsp;estaba retirando lingotes de oro del país, en un momemto de caída integral productiva, crisis salarial, aumento de despidos y desfinanciamiento del sector público. La versión se materializó con un pedido de acceso a la información presentada por el diputado nacional y titular del Sindicato de Bancarios, Sergio Palazzo, quien reclamó detalles de la presunta operación. El ministro de Economía de la Nación,&nbsp;Luis Caputo, confirmó la misma, señalando que se trata de un acto “positivo” para que el país maximice “los retornos de sus activos”. En pocas palabras, “timba financiera” de “guante blanco”, como la que conocemos por décadas en gobiernos neoliberales. Las estimaciones indican que se trataría de alrededor de 450 millones de dólares en oro transferido. Vale aclarar que, desde hace años, el grueso del oro que pertenece al Banco Central se encuentra en&nbsp;Basilea, como reserva de valor ante los créditos tomados por el país.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7eb49cf73b8a958a086375cfed9d2fe4 wp-block-paragraph">¿Tras las pistas del “linaje del oro” retorna la <em>Peluquería de Don Mateo</em> con su “jardinera sexy”? El presidente de la Nación y líder de La Libertad Avanza, asistió el martes 23 de julio por la noche&nbsp;al Teatro Colón, para presenciar la ópera <em>Carmen</em>&nbsp;en compañía de la actual periodista televisiva,&nbsp;Amalia “Yuyito” González. En su vuelta triunfal al palco&nbsp;<em>baignore</em>, Amalia González lucía un&nbsp;<em>look total white,</em> como invitada de honor de Milei.Considerada una de las <em>vedettes</em> que&nbsp;marcó a fuego la escena del espectáculo de los ‘80 y ‘90, supo definir la farándula argentina de la mano de Pepe Parada y Gerardo Sofovich. Sin olvidar los susurros públicos, que la vincularon entre tantos amoríos, con Carlos Saúl Menen. Para muchos analístas políticos, la escena acarrea un fondo diseñado de espectáculo popular del primer peronismo. Creo todo lo contrario, y lo acentúa el recuerdo del <em>Cancionero contra el mal de ojo</em> (1976), donde fulgura el poema<em> Evita</em> de María Elena Walsh, recitado por Susana “La Tana” Rinaldi. Avizoramos un fuerte retorno de un menemismo acentuado, menos como reinvención que como<em> revival</em> necrófilo.</p>



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<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="858" height="1024" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/09/0f3afce1-ee2a-44c4-80ec-a3f9f21e46dc-858x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-13819" style="width:539px;height:auto"/><figcaption class="wp-element-caption"><em>«Karina Elizabeth Milei». Foto de @artedoc</em></figcaption></figure>
</div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4ede7e45e5ba48a3045ac36ae05fe8ee wp-block-paragraph"><strong><em>Necrofagia del León</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-86dd0bc1f3ac037880fc90900f1b9fd6 wp-block-paragraph">Sobresalió en el Colón la puesta en escena más tradicional del peronismo menemista, aunque 30 años después. ¿Se trata al fin de la “necrofagia” del León, quien desea ser el riojano en el escenario del Poder? ¿El diseño de sí y del ágora pública, para una población administrada por redes, al ritmo de una deuda ilimitada, retorna con gustos, modas o tendencias propias de otros tiempos? Parece que sí, aunque el efecto ha sido acentuado.&nbsp;El primer mandatario ingresó con la custodia presidencial y seubicó a la derecha del escenario acompañado, por la hoy considerada, “actriz de cine, teatro y televisión” y también, “conductora, periodista y <em>vedette</em>”. El presidente de la Nación presentó, sin hacerlo de modo oficial, a su nueva amiga eventual Amalia Trambetta, conocida como “Yuyito” González por su papel en la <em>Peluquería de Don Mateo,</em> quien ocupa un lugar en la escena hasta que lo disponga “El Jefe”,&nbsp;Karina Milei. En principio, su figura, maneras y personalidad, le resultan mucho más tolerables que la ácida Fátima Flores, aunque entrañable y popular para muchos de los seguidores del ‘León’.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6da6e5751f2d6565ddd7a60953fd1144 wp-block-paragraph"><strong>&nbsp;</strong>Javier Milei se ha transformado en alguien acostumbrado a tener alrededor mujeres de carácter –como su madre y su hermana– mientras trata de lidiar con las ministras de confianza que integran su gabinete, Patricia Bullrich, Sandra Pettovello y Diana Mondino. Equipo que despliega una innecesaria competencia entre sí, ya sea el motivo considerado, y cada una en particular con Karina Milei. El Colón lo recibió entre aplausos y abucheos, más allá de lo que los medios y trolls presidenciales reconocieron, mientras la dirección musical de Kakhi Solomnishvili, al frente de la Orquesta Filarmónica de Eslovenia, paso a un segundo plano. Las coincidencias con el espectáculo menemista son cada vez más frecuentes. No sólo la vieja guardia menemista es parte del gabinete. Este miércoles 24 de julio asumió Bautista “Tata” Yofre en la nueva SIDE, para conducir la Escuela Nacional de Inteligencia, mientras quedaba en suspenso el nombramiento del cumbiero “El Dipy”. La solicitud de su nombramiento lleva la firma del secretario de Cultura, Leonardo Cifelli. “El Dipy” negó que el nombramiento hubiera sido materializado y calificó como “una opereta” los dichos públicos. De todas formas, salió a la luz el flojo <em>curriculum vitae</em> que presentó para un cargo, que habría de oficializarse en el área de Capital Humano de la ministra Pettovello.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8441c5b05651c1ffa0f5e35ec2128cf6 wp-block-paragraph"><strong><em>Hambre por convenio</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-186706204867eba19af39adf7602436c wp-block-paragraph">Mientras cala el hambre como nervio argentino, la ministra no cumple las órdenes de la justicia para distribuir alimentos acumulados en depósitos. Intimado por la Justicia, el ministerio de Capital Humano informó en una presentación judicial, que convocó a todos los Ministerios de Desarrollo Social provinciales a participar en la distribución de los alimentos para escuelas vulnerables que la cartera nacional tiene en depósitos. La adhesión de las provincias implicará la obligación de proceder al retiro, a cargo de cada jurisdicción, de los alimentos en las cantidades y ubicación que se establezcan mediante un Convenio de Colaboración. Mientras tanto, volvió a apelar la decisión judicial que obligó al ministerio a presentar el plan de distribución de alimentos. En este tiempo deberá intervenir una instancia más, la Cámara de Casación. Sin presentar el cronograma de distribución de alimentos acumulados en depósitos requerido por el juez Sebastián Casanello y la Cámara Federal, el ministerio informó a la justicia que&nbsp;“trabajaremos exclusivamente con las provincias que hayan decidido recibir alimentos para lograr, con la máxima premura posible, la entrega de estos, lo que será informado en detalle al Tribunal a medida que se vaya concretando”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f06ede021aa66a22677f2329bc01f983 wp-block-paragraph">En una atmósfera de miseria creciente, Milei parece querer robarse el <em>glamour</em> del riojano Menem, también su acceso a la farándula y los homenajes de reconocimiento público. Desea la pertenencia a un mundo de poder y exhibición como estética primera, aunque con los galardones del intelectual de la “nueva derecha” global. “Qué ácida eres”, dijo Milei en 2023, cabizbajo y enrojecido de vergüenza, ante el avance de Amalia “Yuyito” González en su programa <em>Empezar el día</em>, por Ciudad Magazine. Aún transitábamos noviembre de 2023 y Javier Milei era el invitado inesperado de la “rubia debilidad de los años ‘90”, transformada desde 2005 en una acérrima religiosa. El curriculo de Amalia González muestra muchísima experiencia con altos mandatarios. <em>Vedette</em> que en los años ‘80 conoció a Carlos Saúl Menem, cuando el expresidente era gobernador de La Rioja. Ella estaba haciendo una obra de teatro y solía mezclarse entre el público para “bebotear a algunos de los ansiosos hombres de la platea”. Esa mítica noche estaba el gobernador. Su productor no se iba a perder la foto. Le pidió que lo hiciera directamente con Menem. Ella tenía la confianza de ser una de las mujeres más deseadas de la Argentina de aquellos tiempos. Se subió sobre sus piernas, como si se tratara de su pareja. La foto estalló en la revista <em>Gente</em> y los rumores de romance comenzaron a circular para definir una época del poder. &nbsp;</p>



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<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://indiehoy.com/wp-content/uploads/2020/08/rocky-horror-picture-show.jpg" alt="" style="width:839px;height:auto"/><figcaption class="wp-element-caption"><em>The</em> <em>Rocky Horror Show</em>. <em>Foto: 20th Century Fox</em></figcaption></figure>
</div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-52911c6d3c3c9fef2df7185213ab9f4d wp-block-paragraph"><strong><em>Voluntarismo libertario</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7fa275d5c928c49d0776f85b03e5a8b8 wp-block-paragraph">¿No es al fin, “la soberanía del Yo” o la “determinación de la libertad” –como “libre querer”– la que deja atrapado sin salida a Javier Milei? ¿La “soberanía del Yo”, no procede de un torbellino polisémico, en la heterogénesis de los fines y en el complejo de la personalidad? ¿Parece no poner a salvo ni a canallas, ni a <em>vedettes</em>, ni a falsificadores, ni a criminales? Sobre el fondo de la frustación de la “deuda infinita” y del “inconsciente colonial”, Javier Milei es una invención estética contemporánea, más cercana a <em>The Rocky Horror&nbsp;Picture&nbsp;Show, </em>aunque con poder y capricho.Recordemos que la frase “¡Viva la libertad, carajo!”, se acuña como grito de guerra contra los llamados “populismos de izquierda”, quienes habrían creído que mientras hay recursos no se nota que se va camino al despeñadero, aunque los recursos al fin se agotan y se cae al abismo. En la tradición nacional popular existe la convicción de que en la vida social cada quien se salva en una complejidad de lazos vinculares y que la función de las instituciones del común no es solo ampliar derechos –problema liberal de larga data– sino la redestribución social de la riqueza. La ilusión liberal argentina pivota sin cesar entre un escenario asfixiante de fundamentalismo conservador y un populismo espectacular de clivaje fascista. La pareja presidencial entre Javier Milei y Victoria Villaruel muestra dos caras de la misma moneda. El voluntarismo libertario se levanta tras la frase gritada contra la “comunidad organizada”, en buena medida inamovible como dogma de organización institucional y productivo, de identidad y sujeto de fe. La “comunidad organizada” es un potente movimiento que aspira a la última fuerza como principio de transfiguración histórico, mientras el dogma inamovible solo ha fermentado como fundamentalismo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-31f0a27303d87545030b7ab5787e1c0b wp-block-paragraph">El voluntarismo libertario se autopercibe bajo el designio “a mí nadie me regaló nada”, lo que presume un desmanejo y corrupción del uso de los dineros públicos en la distribución del Estado. <a>Argentina escucha la libertad vociferada, tan conservadora como populista, en un ecosistema de impulso individualista consolidado en todas las clases sociales –con un fondo de servidumbre neoliberal y reacción meritocrática– donde mutó el lazo entre Estado y población administrada con nuevas reglas comunicacionales. </a>Una tensión paradójica parece oponer nacionalismo de derecha a libertariado global anarcocapitalista, aunque el fondo de la olla mezcla restos conservadores y populistas, adobados con beneplácito argentino. La pérdida de trabajo, ingresos, ahorros y patrimonio, exasperó a la sociedad del decrecimiento y la bancarrota, con aumentos de picos de pobreza e inseguridad, bajo el balance amargo de décadas sin salida del modelo productivo nacional. Estas capacidades de daño resultan inseparables de cambios tecnológicos globales solidarios con la informalidad laboral.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5a181312a06e12737f98ee1dfa59b90e wp-block-paragraph"><strong><em>Los que se enaltecen para vociferar</em></strong><strong><em></em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9dbec342a21f6e8c4558e8144e7e4d7b wp-block-paragraph">Crece la hostilidad ante el Estado –como proveedor exigido de servicios y no solo como recaudador impositivo– que la pandemia acrecentó, con una debilidad cada vez más estrecha de la idea de democracia popular. Como un tipo de&nbsp;energía del vacío, se fabrica una ecuación sensible de cambio de estado político, aunque las lógicas de “Estado” y “Casta” retornan siempre como lo reprimido. La ampliación de derechos parece no haber alcanzado un “cambio cultural y sensible” ante el&nbsp;desapego, deshaderencia y hostilidad crecida a plena luz, frente a dirigentes que viven en una acumulación originaria permanente. El consenso progresista perforado, resulta la quintaesencia como expansión acelerada, de una hipotética&nbsp;energía que obró como diferencia potencial,&nbsp;y que hoy se postula para explicar las observaciones de una población administrada que desea asegurarse perspectivas de futuro. Tras el sentido común siempre insiste un saber esotérico, el de una fuerza física mezclada con máscaras, donde cualquier narcisismo en el poder es amnésico sobre lo que funda. Milei como Villaruel conforman una amalgama de circo y nacionalismo. Fundar para esta lógica política, es determinar y modelar la “genitalidad del pensamiento” como identidad de lo mismo. ¿“Anarcocapitalismo global” con coqueteos de “Nacionalismo al palo”? En el gobierno de la crisis, la repetición se disfraza en la medida en que se constituye, y lo que se constituye no es más que lo que se disfraza.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2b9ed7535211dbe3f8a5e2110cd76b91 wp-block-paragraph">Javier Milei usa y abusa de este principio escénico circense y satírico. Villaruel saca partido de una larga historia de nacionalismo que paga en las urnas. La repetición de la misma frase como consigna no reelabora el rol de quien la enuncia, sino cierto sentido enmascarado en el órden simbólico. Como si el Uno dijera: tengo una representación que refiere sin resto a la representación de mi Yo. ¡Yo solo soy la representación sin resto! Menuda ilusión de una libre facultad, que desconoce que repetir no es más que una imposición. Tamaña compulsión repetitiva que concierne aquí, en nuestra escena pública y política, a la noción de “libertad”. La frase repetida expresa máscaras y simulaciones, disfraces y variantes, juegos y desviaciones, de lo mismo que pretende fundar. Al fin expone una moneda de doble rostro: conservador y populista. Por defecto el sentido de la “libertad” permanece inconsciente en tanto que lo domina el “carajo”, mientras las potencias de la memoria y de la última fuerza de los pueblos, permanecen entre ocultas y reprimidas. Lo que la frase repite, solo lo hace a fuerza de no comprender que, en el fondo, el que lo hace no desea saber ni recordar la insuficiencia del enunciado por negacionismo. Pretende refundar con esta frase una mezcla paradojal de mesianismo y apocalipsis.&nbsp;</p>



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<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://rioandlearn.com/wp-content/uploads/2023/10/Jardim_Botanico_Plantarum_11.jpg" alt="" style="width:732px;height:auto"/></figure>
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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-da97dd580134b78ec3382a62cfe526e2 wp-block-paragraph"><strong><em>Tragedia de muchos, Sátira de pocos</em></strong><strong><em></em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b4de0351a7584e077aa0360aa6fd6161 wp-block-paragraph">La construcción de la naturaleza de este poder actual, se confunde con una vaga y lejana “idea” de libertad, empalmada con el fundamento del “carajo”. El grito de la sin-razón se inclina hacia lo que funda en sentido erótico. El sentido y el sin-sentido se perturban enmascarados en la frase repetida. Un personaje de cómic, inspirado en la mitología brasileña, como el&nbsp;<em>caralho-de-asas</em>&nbsp;–carajo con alas– dio sentido al&nbsp;<em>passaralho</em> –pájaro grande de la noche que esconde un secreto–. Entre el juego erótico del alado pájaro grande (<em>passaralho</em>, superlativo sintético que oculta el despido de un gran número de empleados) y la connotación antigua de brujo (<em>caragius</em>, del latín tardío), la posición de quien se enaltece para vociferar se presenta privilegiada como la transferencia escénica de una brujería erótica. Luna Park, humo, haces de luz blanca, los primeros golpes de la batería de Bertie Benegas Lynch. Entre la oscuridad del escenario&nbsp;se vislumbran las figuras de cinco músicos y una cantante. Es el tema del Uno: “Panic Show”, pero ‘El León’ no aparece. La banda libertaria, que debuta esa noche, toca la segunda canción. La toca entera. Nada, aún. Hasta que finalmente, desde el otro lado del estadio, avanza en medio de la gente, rodeado por custodios,&nbsp;Javier Milei. Hay empujones y forcejeos a su alrededor. “Mírenme, yo soy el león”, estalla “Panic Show”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3d5ad13a0553cbb1ae36760820a04dba wp-block-paragraph">“¡Viva la libertad, carajo!” es un grito repetido en un instante, donde el carajo es el escenario desde donde divisa el <em>showman</em>. En los más antiguos linajes de la lengua, “carajo” designa un fondo campestre de una&nbsp;“guía&nbsp;para&nbsp;viñas”,aunque también&nbsp;nombra con frecuencia “el&nbsp;miembro viril”. Aparece en las&nbsp;cantigas de escarnio y de maldecir&nbsp;de la&nbsp;poesía de trovadores medievales. Género satírico cercano a un modo del canto –de múltiples usos: político, literario, personal, social y erótico– enraizado en la lírica galaico-portuguesa, derivado del&nbsp;<em>sirventés</em>&nbsp;provenzal. Este uso del término prosigue hasta la actualidad, tanto en la oralidad como en la escritura, como nombre para describir en acto, “el miembro viril y su potencia”. Designa por costumbre el punto de vista más alto de la “verga” o “mástil” del velamen de un navío y arrastra todos los sentidos de la nave Estado. En pleno “Panic Show” en el Luna Park, las redes sociales anunciaban que “la nave de Estado estaba en manos del gran espectáculo del León”. En pleno “Panic Show”, las redes aluden al fuerte conductor: “la vela del Estado está firmemente tensada”. ¡Espectáculo enrostrado por una sártira de pocos!&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5999242d973a0cec8d85e4439dd4cc64 wp-block-paragraph"><strong><em>Aquellos que injurian y apostrofan</em></strong><strong><em></em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d25ac2cf91c02e9945baad8301636edd wp-block-paragraph">Esta preferencia por el “orden” en nombre de la “libertad” vociferada parece el fin mayor, sin problematizar jamás ni igualdad ni fraternidad. Deseamos discutir esta lógica de la “libertad”, porque expone el dispositivo del gobierno neoliberal que retorna de las brumas del pasado. Su nombre preciso es democracia “restringida o acotada del orden”, como la denomina Friedrich&nbsp;August von&nbsp;Hayek en <em>Caminos de Servidumbre</em> (1944), frente a una democracia “extrema, absoluta o radical”como la nombra Miguel Abensour en <em>Por una filosofía política crítica</em> (2009), donde la experiencia política vital establece una radical indeterminación de cualquier fundamento del Poder, Ley y Saber, y que no excluye políticas de extrema igualdad y fraternidad. Esto obliga a retornar a Alexis de Tocqueville en <em>La democracia en América</em> (1835), para recordar que: “la igualdad es la causa y la libertad el efecto”. No es posible pensar que el mercado nos devuelva la igualdad, como lo hace el neoliberalismo de la Escuela Austríaca, desde la “praxeología” de Ludwig von Mises en <em>La acción humana</em>&nbsp;(1949) al “anarcocapitalismo” de Murray Rothbard en <em>Hacia una nueva libertad: El manifiesto libertario</em> (1973). Cuánto necesitamos del deseo de una “democracia salvaje”, productora de multiplicidad de poderes instituyentes no reducidos a una única Ley, que contenga igualdad y fraternidad para los excluidos, olvidados y anómalos, capaz de preservar el vacío propio del lugar del fundamento. La “extrema libertad” no es posible, sin una democracia que contenga a los raros, que iguale posibilidades y singularice diferencias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a71fbbcac46ab5b3828ccae95513bbcd wp-block-paragraph">En <em>Humano, demasiado humano</em> (1878), Nietzsche se propone derribar la idea de “libertad de la voluntad”. El libro está dedicado a los llamados “espíritus libres”, para demostrar que la “idea de libertad”, no escapa, como tantas otras, a la ilusión, crencia o ensoñación. ¡Pobre hombre aquel que cree en la libertad! El aforismo 39 del primer volumen, explica que toda la historia de los sentimientos morales, no es más que la historia de un error: el error de la “responsabilidad”, que a su vez recae en la “libertad de querer”. Nietzsche resulta claro, si el hombre o la mujer pudieran ser lo que “quieren ser”, su “querer” debería preceder a su “existencia”. Como si una fuerza mesiánica, nos habría destinado a tal o cual fin. El hombre que se considera “libre” y proclama la “libertad”, sin ningún condicionamiento, ajeno de arrepentimientos y remordimientos, expone que la idea del “libre querer”, no pasa de “un fatalismo turco” –como lo denomina Nietzsche–. Nadie sabe del camino de la historia, de dónde viene y quienes son sus autores, lo único que conocemos bien, es que cualquier forma de determinismo como el “libre querer”, culmina en la “decisión-catástrofe” del nexo causal o del esquema determinista. Por el “determinismo” de una “libertad de querer vociferada”, solo enfrentamos el “gran agujero en los nexos causales de la vida”.</p>



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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-29e6e64bcc10cd76a25e2e2cccbeb2fa wp-block-paragraph">Buenos Aires, 17 de septiembre de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3dd629af27427a84996d16582928b3c0 wp-block-paragraph">*Ensayista y filósofo. Posdoctor en Filosofía y Letras (USP-FAPESP). Director de la Maestría y Centro en Estéticas y Políticas Contemporáneas Latinoamericanas (UNDAV). &nbsp;</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flibertad-vociferada-por-adrian-cangi%2F&amp;linkname=LIBERTAD%20VOCIFERADA%20%E2%80%93%20POR%20ADRI%C3%81N%20CANGI" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flibertad-vociferada-por-adrian-cangi%2F&amp;linkname=LIBERTAD%20VOCIFERADA%20%E2%80%93%20POR%20ADRI%C3%81N%20CANGI" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flibertad-vociferada-por-adrian-cangi%2F&amp;linkname=LIBERTAD%20VOCIFERADA%20%E2%80%93%20POR%20ADRI%C3%81N%20CANGI" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flibertad-vociferada-por-adrian-cangi%2F&amp;linkname=LIBERTAD%20VOCIFERADA%20%E2%80%93%20POR%20ADRI%C3%81N%20CANGI" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flibertad-vociferada-por-adrian-cangi%2F&amp;linkname=LIBERTAD%20VOCIFERADA%20%E2%80%93%20POR%20ADRI%C3%81N%20CANGI" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flibertad-vociferada-por-adrian-cangi%2F&amp;linkname=LIBERTAD%20VOCIFERADA%20%E2%80%93%20POR%20ADRI%C3%81N%20CANGI" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flibertad-vociferada-por-adrian-cangi%2F&#038;title=LIBERTAD%20VOCIFERADA%20%E2%80%93%20POR%20ADRI%C3%81N%20CANGI" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/libertad-vociferada-por-adrian-cangi/" data-a2a-title="LIBERTAD VOCIFERADA – POR ADRIÁN CANGI"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/libertad-vociferada-por-adrian-cangi/">LIBERTAD VOCIFERADA &#8211; POR ADRIÁN CANGI</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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		<title>La serpiente que nació del huevo &#8211; Por Miguel Gaya</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 17 Feb 2026 15:27:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Miguel Gaya]]></category>
		<category><![CDATA[acumulación de riqueza]]></category>
		<category><![CDATA[casta]]></category>
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		<category><![CDATA[Sistema judicial]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Miguel Gaya sostiene en este artículo que hace tiempo sabemos que Milei no es la causa, sino un síntoma de lo que nos pasa como sociedad, y que este experimento no es el huevo de la serpiente; es una serpiente que está presta a devorarnos.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-serpiente-que-nacio-del-huevo-por-miguel-gaya/">La serpiente que nació del huevo &#8211; Por Miguel Gaya</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d67fb87736533c89959faea17124d498 wp-block-paragraph"><strong><em>Miguel Gaya sostiene en este artículo que hace tiempo sabemos que Milei no es la causa, sino un síntoma de lo que nos pasa como sociedad, y que este experimento no es el huevo de la serpiente; es una serpiente que está presta a devorarnos.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-57800bd777c0f7f5db366c1872a73200 wp-block-paragraph"><strong>Por Miguel Gaya*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:66px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2a1746cf38f47923ababfa30434ff805 wp-block-paragraph">Las imágenes atroces de Milei, sus penosas performances, su ridícula vestimenta, sus ideas estúpidas y dañinas nos ocupan el tiempo y la furia. No debería ser así. O no debería ser sólo eso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f0488f58153a5afb3c5b3094cfda8829 wp-block-paragraph">Sabemos hace tiempo que Milei no es la causa, sino un síntoma de lo que nos pasa. De algún modo, Milei también «nos pasa», pero no «produce» lo que nos pasa. Es una comparsa y un disimulo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-db5a23947b2e24b82d7758559410d2a4 wp-block-paragraph">Milei fue construido, afirmamos, y no nos falta razón. Y nos pasamos el tiempo buscando al padre del Golem, y no lo hay. O sí lo hay, y tiene un nombre tan difuso que parece no designar a nadie. El responsable de este monigote, quien lo encontró, mimó, produjo e instaló es el sistema. Un sistema difuso, que no se agota en los nombres que paso a paso lo construyeron.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2343d261cdeaf995080da984f1fb4489 wp-block-paragraph">Se dice que lo construyeron los medios de comunicación, pero se necesitó tanto a la televisión como al conductor del programa; tanto al colega de piso como a quien pagó la pauta. Pero eso explica solo una parte, y nada de su elección y menos de su gobierno.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-78220ac1bab04281e000772d6778d794 wp-block-paragraph">Quienes lo votaron una y otra vez, y lo seguirán votando, no son los desengañados de ayer. Vienen de la noche de los tiempos, de los pusilánimes, ignorantes y ambiciosos que siempre estuvieron entre nosotros.  Son los que en la década infame aceptaban el fraude para que no gane la chusma, los contreras de Perón, los lectores de <em>Gente</em> de la dictadura y los auto hipnotizados por Neustadt y Tinelli; los que se encogieron de hombros mientras se ametrallaba a sus compatriotas en la Plaza o se los arrojaba vivos de los aviones de la muerte, los que rieron las gracias del Turco y reverenciaron la Sacrosanta Convertibilidad. ¿Acaso no los conocen?, ¿acaso no están en la familia? Son los que defecan su voto y esconden la mano.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6554a8d1fa3531e478bd5924cc392ff3 wp-block-paragraph">Pero ellos, con haberlo puesto en el trono, no son los dueños de Milei y mucho menos sus mandantes. No está allí para hacer su voluntad, sino la voluntad de otros. La voluntad del sistema. Son aquellos que han puesto allí a Milei para que baile y se babee hasta la náusea, mientras ellos gobiernan y reducen el gobierno a su antojo y medida.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-85eb742bf2a97640fca2ee9d24b9d12c wp-block-paragraph">Hubo un tiempo en que los poderosos tuvieron que hacer la manga ancha. Su manera de ejercer el poder tenía un talón de Aquiles: la legitimación por los votos. Esa democracia fingida, en los hechos un esquema restringido de plutocracia, poco a poco fue horadada y disputada por las masas. Con democracia se educa, se cura y se come, decían. Así lo dice la Constitución, decían como credo laico. La tensión entre un modelo y otro nos llevó el siglo XX, gobiernos populares, dictaduras, y un largo etcétera. Pero hoy y aquí, en este occidente de patio trasero que habitamos, esa manga ancha ya no es necesaria, ya no oculta ni promete.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7af7778fd4db448d9840b1d7990dd655 wp-block-paragraph">Ahora, y no solo acá, habitamos el simulacro de la democracia, un escenario y espectáculo degradados donde bailan bajo las luces seres rotos, aplaudidos por millones, mientras tras bambalinas se cuecen las desgracias que habremos de tragar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9a1c21d6643f0ae9c9b591996548eb88 wp-block-paragraph">El meollo de la cosa, el motor y razón del sistema, está en otra parte. En la acumulación obscena de la riqueza y en la miseria de la mayoría de la población. En que una es condición y consecuencia de la otra, y viceversa. Y ya no se puede, ni se necesita, ni se quiere disimular.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-465ea081c0ca472904c6e932495e5984 wp-block-paragraph">Para seguirle la pista basta ver el desmantelamiento del sistema de derecho que han emprendido, la colonización clasista del sistema de justicia, la perversión del poder legislativo, y la demolición de leyes que regulaban mínimamente la convivencia social.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-64e352cdc2b074b6b2ff8f3bbb73780e wp-block-paragraph">Y auscultar el júbilo apenas disimulado de los ricos. Cada vez más ricos, cada vez menos, cada vez más desvergonzados.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3c11f7c7955e61af78852dade71efb00 wp-block-paragraph">Que todo esto se haga con la anuencia o la indiferencia de la mayoría de la población, sin que aparezca ni por asomo ese sujeto político llamado ciudadano, debería alertarnos. Allí tenemos de resultado una clase política tan corta de miras que legisla los clavos de su ataúd; una corporación judicial que asume sin maquillaje su condición de gendarme de los poderosos; una prensa adicta al escándalo y la corruptela. Esto nos moldea. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7c8015f2dba6fa31aa3e5ddfe48a997b wp-block-paragraph">¿Y cuál es el molde que nos espera? Al final tenía razón Milei: vamos a una sociedad de castas. Los poderosos cada vez menos, cada vez más invisibles y aislados. Una comparsa zafia devorando las migajas que se ganan haciendo de gestores y gendarmes. Y el resto, cada vez más numeroso y prescindible. Donde la existencia se define agónicamente como no caer en la indigencia. En la que pertenecer a la casta aceptable siempre es un pase provisorio, pagadero día a día, con el abismo de la pobreza abriéndose a los pies.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-093379852facd4194e42ffd61f46815f wp-block-paragraph">Este experimento no es el huevo de la serpiente. Es una serpiente que está presta a devorarnos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ca3e5b7948a35a8834d0036633f643cf wp-block-paragraph">&nbsp;¿Qué respuesta daremos? Fingir demencia, suplicar un lugar que nos niegan, repetir viejas canciones, no parecen haber sido las mejores estrategias. Apostar a que cada dos años vayan y voten diferente a como lo vinieron haciendo, parece un exceso de esperanza. Tampoco parecería conveniente esperar que otros, en otros países, se hagan cargo de sus muertos vivos y se lleven al nuestro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8fa738592e0d5a89aa12c4ade45ea25f wp-block-paragraph">Tal vez vaya siendo tiempo de otras prácticas, otras estrategias, otras herramientas para ver y modificar lo que tenemos. Pasó antes. No va a dejar de pasar.</p>



<div style="height:55px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-855312e23f7b8f13029cd23269793282 wp-block-paragraph">*Escritor, poeta y abogado defensor de Derechos Humanos.</p>



<div style="height:14px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="271" height="68" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt="" class="wp-image-16425" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png 271w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo-260x65.png 260w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo-50x13.png 50w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo-150x38.png 150w" sizes="auto, (max-width:767px) 271px, 271px" /></figure>



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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c wp-block-paragraph"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5 wp-block-paragraph">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026 wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



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		<title>¿Pueden las malas personas ser buenos gobernantes? &#8211; Por Bruno Carpinetti</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 23 May 2026 15:52:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Bruno Carpinetti]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Apuntes dispersos sobre las sociedades sin doctrina.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/pueden-las-malas-personas-ser-buenos-gobernantes-por-buno-carpinetti/">¿Pueden las malas personas ser buenos gobernantes? &#8211; Por Bruno Carpinetti</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-508200d1a1001086341e893e5eb25c9b wp-block-paragraph"><strong><em>Apuntes dispersos sobre las sociedades sin doctrina.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-efc0a880bb4a438b020997e6c3afdbac wp-block-paragraph"><strong>Por Bruno Carpinetti</strong>*</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-db6913349aa1e79d5177fb88cd35b100 wp-block-paragraph"><em>“No puedes comprar la revolución. No puedes hacer la revolución. Sólo puedes ser la Revolución. Está en tu espíritu o no está en ninguna parte.”</em></p>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-eb05f2d8f0a857c484ad260df0cd2c8c wp-block-paragraph">Los Desposeídos, de Ursula K. Le Guin</p>



<div style="height:60px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cdce518c6a2ac45155aaac024044a6c1 wp-block-paragraph">¿Pueden las malas personas ser buenos gobernantes?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8c8485cf53ee5994bcda9496ec79ccfd wp-block-paragraph">La pregunta resulta incómoda porque obliga a discutir algo que la política contemporánea intenta evitar desde hace tiempo: la relación entre conducta y poder. Pero también obliga a revisar otra cuestión todavía más profunda: la relación entre el individuo y la comunidad que lo forma.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-52981c110928c0c27cf105997a2623a8 wp-block-paragraph">Porque ninguna persona existe completamente separada del ambiente moral, cultural y afectivo que la rodea. Las personas no nacen con una ética completamente formada ni con una identidad cerrada. Aprenden a ser quienes son dentro de una trama de vínculos, instituciones, ejemplos, límites y valores compartidos. Aprenden qué conductas son admirables y cuáles resultan vergonzosas. Aprenden qué puede hacerse y qué no debería hacerse. Aprenden, en definitiva, qué tipo de ser humano vale la pena intentar ser.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-812c71aa8188a07a46bd3494c2b1aa23 wp-block-paragraph">Y ahí aparece un problema central de esta época: la destrucción progresiva de toda idea de comunidad moral compartida.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-df14a76b6e4efd6857ae0d5327d42466 wp-block-paragraph">Antes incluso de responder qué entendemos por “mala persona”, quizás convenga preguntarse otra cosa: ¿qué tipo de sociedad produce determinadas conductas? Porque existe una percepción marcada por el sentido común, bastante transversal a distintas culturas y épocas, sobre aquello que solemos considerar moralmente degradado. Una mala persona suele ser alguien incapaz de reconocer límites frente al propio interés. Alguien que humilla sin culpa, que disfruta del daño ajeno, que manipula permanentemente, que traiciona con facilidad, que nunca asume responsabilidades y que considera a los demás apenas como instrumentos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d43ddfdf8cbef44a064e31a3263aefbb wp-block-paragraph">Pero ninguna sociedad produce masivamente ese tipo de subjetividad por accidente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5c02668ce06e6c86c69ab9704285c93d wp-block-paragraph">Las conductas individuales no surgen en el vacío. Se moldean dentro de sistemas de premios y castigos culturales. Cuando una comunidad admira exclusivamente el éxito personal, la acumulación individual, la capacidad de imponerse sobre otros o la destrucción del adversario, termina produciendo personas entrenadas para sobrevivir en ese ecosistema moral.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4249fa37819f901b6c07e114e87f22d2 wp-block-paragraph">Por eso la pregunta sobre las malas personas nunca es solamente individual.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-37806ffd797a69671f0049b6c860698c wp-block-paragraph">También es social.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5216bbfc54c47cd9cf4ba3301cab4c0e wp-block-paragraph">Porque resulta difícil construir individuos solidarios en sociedades organizadas alrededor del cinismo. Del mismo modo que resulta difícil sostener una comunidad sana cuando quienes la conducen naturalizan la crueldad, la humillación o la mentira como herramientas legítimas de ascenso y conservación del poder.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b07bf115bc2b9b3ebd8f22957661e3b3 wp-block-paragraph">Sólo podemos ser mejores personas en una sociedad mejor. Y una sociedad solamente puede mejorar cuando produce individuos capaces de reconocer límites frente a sí mismos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-944d4f75f6a6ff2af75ea29eaa77ec2d wp-block-paragraph">Ambas cosas se construyen mutuamente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-14c7ebf583998b226b7a8912e99b223b wp-block-paragraph">No se trata de exigir santidad ni pureza moral. Todas las personas son contradictorias, egoístas o mezquinas en alguna medida. Pero existe una diferencia bastante intuitiva entre alguien que conserva ciertos frenos internos y alguien para quien toda relación humana queda subordinada a la ambición, el narcisismo o la necesidad de poder.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-73040ce079113c42850ba2ff2b977ec2 wp-block-paragraph">Y esos frenos internos no aparecen espontáneamente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2f531be04c80595be2fc58b037371778 wp-block-paragraph">Necesitan comunidad, educación moral, vínculos estables, instituciones respetadas y narrativas colectivas capaces de darle sentido a algo más grande que el deseo individual inmediato.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-892b8db34817853838050e919a669553 wp-block-paragraph">Durante décadas, buena parte de los teóricos modernos de la democracia intentó convencerse de que la eficacia institucional era más importante que las virtudes personales. Que los sistemas podían funcionar incluso administrados por dirigentes cínicos, narcisistas, corruptos o moralmente miserables, siempre y cuando existieran controles, reglas y equilibrio entre poderes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ef9eaff163c5fa9b5a4b552d08cf2048 wp-block-paragraph">La vieja fantasía liberal consistía en creer que las instituciones podían domesticar indefinidamente cualquier degradación humana.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c01afdcb30beebd30e906c6fa7b10fe6 wp-block-paragraph">Pero quizás el gran problema contemporáneo sea precisamente el agotamiento de esa separación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a1da52af8a595b797ff49c6167037963 wp-block-paragraph">Porque hay algo nuevo en la escena política de esta época. Y no tiene que ver solamente con la inflación, el colapso de los partidos tradicionales o el avance de las derechas radicales. Lo verdaderamente novedoso —y quizás lo más inquietante— es otra cosa: la crueldad dejó de tener costo político para convertirse en virtud pública.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8ab3ae97b861650fd136e218cf9bdee6 wp-block-paragraph">Y ahí la pregunta inicial deja de ser filosófica para volverse urgente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-095f9164d69e8f4c74af4c99a6c2218d wp-block-paragraph">Porque si las malas personas pueden ser buenos gobernantes, entonces la degradación personal de los dirigentes sería apenas un problema secundario. Pero si la conducta termina moldeando inevitablemente el modo en que se ejerce el poder, entonces la crisis contemporánea es bastante más profunda de lo que parece.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-545b4be3571bfdd9fc30bc16cc699412 wp-block-paragraph">Después de todo, gobernar no consiste solamente en administrar recursos o diseñar políticas públicas. También implica decidir constantemente cómo se trata a otros seres humanos, qué sufrimientos resultan tolerables, qué límites no deberían cruzarse y qué tipo de vínculos se construyen entre poder y sociedad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5446705b57ddcc7fbdcd93cc6e784896 wp-block-paragraph">Por eso resulta difícil creer que alguien cruel en lo personal pueda ejercer indefinidamente un poder humanizador en lo político. Tarde o temprano, la personalidad termina filtrándose en la forma de gobernar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-090b6615386f0e146079c4f971d233e2 wp-block-paragraph">Durante décadas, incluso los dirigentes más brutales necesitaban cierta escenografía moral. Había protocolos, moderación discursiva, formas mínimas de pudor institucional. Aun cuando gobernaban ajustando, reprimiendo o negociando privilegios obscenos, necesitaban disimularlo detrás de palabras nobles.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-685b846ea575a1e7f4ae2602ff42ba27 wp-block-paragraph">Eso parece haber terminado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-147f77b5de6d44b70bd74216a9401047 wp-block-paragraph">Hoy la agresividad funciona como prueba de autenticidad. El insulto se volvió sinceridad. La humillación pública se transformó en liderazgo. Cuanto más brutal parece un dirigente, más “real” resulta para sociedades agotadas por años de hipocresía política.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b871bb8b460ff707b1f6e2a7a2ec529f wp-block-paragraph">Donald Trump no modera porque no necesita moderar. Benjamin Netanyahu endurece porque la guerra permanente ya forma parte de la lógica de supervivencia de su liderazgo. Javier Milei grita, ridiculiza y degrada a sus rivales porque esa violencia no es un exceso temperamental: es el corazón mismo de su construcción política.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-215d9d0024aecaafcb9902bd64e0cd73 wp-block-paragraph">No gobiernan a pesar de la crueldad. La crueldad es instrumental a su gobierno.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4b5d8c376571f93829f72f4a196bb854 wp-block-paragraph">Y quizás ahí aparezca una primera respuesta incómoda a la pregunta inicial: tal vez las malas personas sí puedan conquistar el poder, ganar elecciones e incluso administrar coyunturas. Lo que resulta mucho más difícil es construir una política sana cuando la degradación moral deja de ser un límite y se transforma en identidad.</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-28a85890ce97b827e1b8125664bd0eff wp-block-paragraph"><strong>El fin de la vergüenza</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f003ae917f60d47b447f27cd2bcb292a wp-block-paragraph">La democracia liberal siempre convivió con hipocresías. Los dirigentes hablaban de igualdad mientras acumulaban privilegios, defendían la república mientras negociaban impunidad y prometían transparencia mientras construían sistemas enteros de favores, cajas y lealtades.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ff96db26038c5b17cd07f8184281da61 wp-block-paragraph">Pero existía al menos una frontera simbólica. Había cosas que convenía ocultar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-23353ddb8a3ec6bb4ae05634c8795305 wp-block-paragraph">Hoy esa frontera parece rota.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0f55f9703d179844a3d8dd36d510457f wp-block-paragraph">La política contemporánea ya no necesita coherencia moral para sostener legitimidad. Necesita impacto emocional. Necesita fabricar enemigos, organizar frustraciones y producir identificación afectiva inmediata.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3686e1b354e6ef9817f38e7e536a3e86 wp-block-paragraph">Por eso, durante mucho tiempo, el dirigente exitoso solía ser aquel que demostraba templanza, disciplina, capacidad de interpretación histórica y vocación de construir algo que sobreviviera a su propia figura. Se esperaba de él no solamente carisma, sino también formación, autoridad moral, sentido estratégico y cierta disposición al sacrificio personal en función de un proyecto colectivo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1bf6ff26561becc27a64d0ab6d0e3f92 wp-block-paragraph">Hoy, en cambio, el triunfo político parece depender cada vez menos de esas cualidades. Gana quien consigue ocupar el centro emocional del conflicto, administrar la atención pública y convertir su presencia en un acontecimiento permanente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6d8e6753ff2dea6097e464c79581c385 wp-block-paragraph">La política se volvió un dispositivo de intensidad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a08228d432193beda3a572efaca239fd wp-block-paragraph">Y en ese escenario el mileísmo expresa bastante más que un experimento económico libertario. Expresa una sensibilidad histórica nueva: la reivindicación abierta de la crueldad social como forma de sinceridad política.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4cad43a3ae4c641f9bd138c85addfb56 wp-block-paragraph">El ajuste deja de narrarse como tragedia y empieza a presentarse como limpieza moral. El sufrimiento aparece legitimado porque antes se construyó al otro como culpable: el empleado público, el periodista, el investigador, el militante, el sindicalista, el pobre asistido, el “ñoqui”, el “parásito”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2f92bfa93610020b95c3c832487c04ea wp-block-paragraph">La violencia verbal no es un desborde. Es una tecnología de poder.</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-46e04ca79052c02854a3e6020691ea1b wp-block-paragraph"><strong>La moral del castigo</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-963ef470d86fe55041f43433c32ec13d wp-block-paragraph">Una parte importante de la sociedad argentina no votó solamente un programa económico. Votó también una fantasía punitiva.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1c678ff7ff81bc1ccff6b80d374d75ad wp-block-paragraph">Después de años de inflación crónica, deterioro material, frustración política y agotamiento emocional, el mileísmo ofreció algo extremadamente potente: una forma de canalizar el resentimiento.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7c91d9309711511f01f67797bbac7fbd wp-block-paragraph">La “casta” funcionó menos como categoría política que como figura sacrificial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e231ee306f42e990cbb9750abd1ceaea wp-block-paragraph">Ahí reside buena parte de la eficacia del fenómeno. No organiza solamente preferencias económicas. Organiza emocionalmente el odio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a8a7ac5be2d0f64d23f09ad12e5466a5 wp-block-paragraph">Y eso explica la centralidad permanente del insulto, la degradación pública y el lenguaje bélico. La política deja de ser administración del conflicto para transformarse en caza de brujas y en puesta en escena de enemigos permanentes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6824eb0ef1aea54fe2d0d3e3b5310232 wp-block-paragraph">Pero sería demasiado cómodo creer que todo empezó con Milei.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4db17cfe9056a74bf2ee8f1b41173bb5 wp-block-paragraph">El problema es bastante más profundo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1b017607d0b472bda4099a632ed96867 wp-block-paragraph">Porque si Milei expresa la brutalidad reivindicada, el gobierno de Alberto Fernández terminó encarnando otra forma de degradación contemporánea: la hipocresía convertida en método político.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c1624e8b8842b27bf8ee2fa1466fd9f7 wp-block-paragraph">Durante años el Frente de Todos intentó sostener una narrativa basada en la moderación republicana, el progresismo institucional y cierta superioridad ética frente al macrismo. Pero el derrumbe terminó siendo devastador precisamente porque la distancia entre discurso y conducta se volvió obscena.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-97d461592a8410a123349fb26d7cc76d wp-block-paragraph">No fue solamente el fracaso económico.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-aec7316d5255d57915f62ae3336de457 wp-block-paragraph">Fue algo más corrosivo: dirigentes que hablaban permanentemente de cuidado, responsabilidad y perspectiva de género mientras reproducían prácticas profundamente contradictorias con aquello mismo que proclamaban defender.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7f8dab65b152d73d4d43b859be3c99b2 wp-block-paragraph">Y cuando esa distancia se vuelve demasiado grande, el problema deja de ser moral.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-569ea744262bbf9719684af16432647c wp-block-paragraph">Se vuelve político.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d810f4517a2b307df5488393b9b59c5c wp-block-paragraph">Porque la autoridad empieza a vaciarse desde adentro.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="353" height="386" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/che.jpg" alt="" class="wp-image-19849" style="width:444px;height:auto" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/che.jpg?v=1779551051 353w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/che-274x300.jpg?v=1779551051 274w" sizes="auto, (max-width:767px) 353px, 353px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Ilustración: Grupo Crónica.</em></figcaption></figure>
</div>


<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6cccecacc1b9b5ff43497ae18e5d5cc3 wp-block-paragraph"><strong>Lo que la política perdió</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-08a4e3ad6d59ebf62aecc7382b56dafe wp-block-paragraph">Quizás la discusión más importante de esta época ya no pase por las identidades políticas tradicionales ni por las etiquetas con las que durante décadas se ordenó el debate público.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ac430ccfb4dbf8c906888e20b2c44108 wp-block-paragraph">La pregunta más profunda parece ser otra: si todavía existen límites capaces de ordenar la conducta del poder.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-feaa190b1bab76965e69f13b56d8a0cf wp-block-paragraph">Porque en el fondo, preguntarse si las malas personas pueden hacer buena política es preguntarse si la política puede sobrevivir sin alguna forma de ética compartida.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8fb08cdbdf4296944abb295fff5c3750 wp-block-paragraph">Las ideologías todavía sirven para construir relatos, generar pertenencias y movilizar emociones. Lo que ya casi no hacen es imponer frenos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-62e75f7e86ec635ffa8562d8d8f6c93c wp-block-paragraph">Las doctrinas, en cambio, cumplían otra función.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6a48839d494f72c17bf49273e402d518 wp-block-paragraph">No eran solamente programas políticos ni plataformas de gobierno. Eran sistemas de valores que pretendían moldear conductas individuales, disciplinar ambiciones y establecer una ética de pertenencia colectiva.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-475fb4e377a6d541e973fd2de868944b wp-block-paragraph">La importancia histórica de las doctrinas no residía únicamente en su capacidad para organizar modelos económicos o construir identidades políticas. Su función más profunda era actuar como mecanismos de formación moral. Le decían a las personas no solamente qué pensar sobre el mundo, sino también cómo comportarse dentro de él.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-36c37171a80823b2ef0371099bb0d1bc wp-block-paragraph">Durante buena parte del siglo XX, las grandes tradiciones políticas todavía conservaban esa pretensión pedagógica.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5be1c0b3f8982a798051ab81e7863d07 wp-block-paragraph">La doctrina peronista, por ejemplo, no se limitaba a proponer un modelo económico o una forma de organización social. También buscaba definir virtudes personales: la lealtad, el sentido de comunidad, la responsabilidad social, cierta idea de austeridad y de subordinación del interés individual a un destino colectivo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-607633ddcfa4795a3506db596e3b2603 wp-block-paragraph">Algo similar ocurría en otras experiencias revolucionarias del continente. El guevarismo imaginaba al “hombre nuevo” como una transformación moral antes que solamente política: alguien capaz de sacrificar comodidad, prestigio o beneficio personal en nombre de una causa común.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6fd51a4db16b2b8f7c18c7a7c1735559 wp-block-paragraph">Podrá discutirse cuánto de esas aspiraciones se cumplió en la práctica. Pero incluso sus contradicciones revelaban algo importante: existía la idea de que la política debía imponer obligaciones morales sobre quienes ejercían representación o militancia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4860b0ac96ddb02d337abea776732a0c wp-block-paragraph">La doctrina funcionaba así como un límite interno frente al oportunismo absoluto. Introducía la noción de que no todo deseo era legítimo, no toda ambición era honorable y no toda acción eficaz resultaba moralmente aceptable.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c23a71d943abd5b11f7974f234e30a66 wp-block-paragraph">Y ahí aparece uno de los grandes vacíos contemporáneos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d561ea7c8e67f70c4a254a2171b39a45 wp-block-paragraph">La política todavía discute ideas y consignas. Lo que perdió fueron los límites internos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2e36dcd8318dcb044ed8975fbeab6e9b wp-block-paragraph">Todo queda subordinado a la eficacia comunicacional, el algoritmo, el impacto emocional, la lógica electoral o la supervivencia inmediata.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e66e13fab1000011415474ce3d799a3f wp-block-paragraph">Por eso el cinismo dejó de ser una excepción.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-60b2fc22714ec2980d79a19e74339579 wp-block-paragraph">Se convirtió en método.</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1548f9a8f37ea916899901a7ef33a548 wp-block-paragraph"><strong>Religión, disciplina y sociedades resistentes</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-68553a2004479904fa3e3de0beae5b01 wp-block-paragraph">Tal vez por eso algunas tradiciones religiosas siguen resultando tan incómodas para la sensibilidad política contemporánea.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4a24d3afff3cb5856adf00c32c9f3924 wp-block-paragraph">Porque recuerdan algo que las democracias liberales muchas veces prefieren olvidar: ninguna comunidad se sostiene solamente mediante derechos abstractos, administración técnica o incentivos materiales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-edff9d825020c3c080b0113ac627f632 wp-block-paragraph">Toda sociedad necesita reglas sobre la conducta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-aa68b13bc7e5c6650c79dbb323016f19 wp-block-paragraph">El Islam quizás sea uno de los ejemplos más visibles de esa lógica porque articula fe, práctica cotidiana y pertenencia colectiva dentro de una misma estructura doctrinaria.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bdec754bfd7c075c6b69e8b051cff15c wp-block-paragraph">La oración organiza el tiempo. El ayuno introduce disciplina. El zakat —la caridad obligatoria— transforma la solidaridad en mandato concreto y no en gesto ocasional.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-313069ca7d1babbf59a87b3ac2f7ecd2 wp-block-paragraph">La religión aparece así no solo como sistema espiritual sino también como estructura de cohesión social.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-697b84e56c3d3803b648f373baec7bff wp-block-paragraph">Y eso ayuda a entender parcialmente algo que desconcierta a gran parte de los análisis occidentales: la persistencia de la República Islámica de Irán incluso después de décadas de sanciones, aislamiento, deterioro económico y conflicto permanente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0701820f3ef28b37a17ecec3e37e23c1 wp-block-paragraph">Más allá de las diferencias internas, el desgaste generacional y las tensiones sociales, el régimen iraní conserva una capacidad de resistencia que no puede explicarse solamente por coerción estatal.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7ea41977449f381a65e5d3c936d80d72 wp-block-paragraph">Existe allí una estructura cultural, religiosa y moral capaz de producir liderazgos múltiples, disciplina colectiva, sentido histórico y disposición al sacrificio incluso en contextos extremos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-75cfdfd41f8f581f2c39f99c9c710607 wp-block-paragraph">En sociedades profundamente individualizadas, sostener esfuerzos prolongados se vuelve cada vez más difícil. Todo aparece fragmentado: las identidades, las lealtades, incluso la idea misma de comunidad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-df30b5d09d46cbcb0180a6895788ed22 wp-block-paragraph">Irán muestra algo que la política liberal contemporánea suele subestimar: los órdenes más resistentes suelen ser aquellos capaces de articular poder, conducta y sentido dentro de una misma narrativa colectiva.</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-98af9be6f1db802c1784abbcc7338ed3 wp-block-paragraph"><strong>El Estado ausente y las experiencias incómodas</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9c5ebe071be492783a50e3c33f93787e wp-block-paragraph">En Argentina esa discusión aparece con especial crudeza en lugares donde el Estado fracasa sistemáticamente: cárceles, consumos problemáticos, exclusión extrema.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2bb809cc2a3883d280a5534ef27f627e wp-block-paragraph">Y es precisamente ahí donde emergen experiencias incómodas para buena parte del progresismo contemporáneo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-495d7e210594a8f1a9a6cea08f5c7698 wp-block-paragraph">Los pabellones evangélicos dentro de las cárceles argentinas suelen mostrar menores niveles de violencia y mayores procesos de reorganización personal que muchos dispositivos estatales tradicionales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-991ea372f96fcbcbac9e38b4beff0369 wp-block-paragraph">Lo mismo ocurre con numerosas comunidades religiosas de recuperación de adicciones en barrios populares.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5fd89092956969027ec858aafb8ba8d2 wp-block-paragraph">No porque posean tecnología sofisticada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-09b630cf4f91b20841f241c1e08ccbbe wp-block-paragraph">Sino porque trabajan sobre algo que gran parte de la política moderna dejó de saber nombrar sin incomodarse: disciplina, rutina, límite, responsabilidad, conducta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ce1b10a11bbc8496aac125b1277c09a9 wp-block-paragraph">Entienden que recuperar a alguien no consiste solamente en reconocer derechos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c5ab98ffc0a6bcefdda054cb621a1f20 wp-block-paragraph">También implica reconstruir hábitos, vínculos y sentido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e5a18077d801687108e423eb2b9acf8d wp-block-paragraph">Y ahí aparece una tensión profunda de las democracias contemporáneas. Temen —muchas veces con razón histórica— que toda exigencia moral derive en autoritarismo. Pero al mismo tiempo tienen enormes dificultades para reconocer el problema inverso: cuando ninguna conducta puede exigirse, el tejido colectivo empieza lentamente a desintegrarse.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="538" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/El-Acorazado-Potemkin-1024x538.jpg" alt="" class="wp-image-19851" style="width:773px;height:auto" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/El-Acorazado-Potemkin-1024x538.jpg?v=1779551175 1024w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/El-Acorazado-Potemkin-300x158.jpg?v=1779551175 300w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/El-Acorazado-Potemkin-768x403.jpg?v=1779551175 768w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/El-Acorazado-Potemkin.jpg?v=1779551175 1200w" sizes="auto, (max-width:767px) 480px, (max-width:1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Ilustración: El Acorazado Potemkin. Grupo Crónica.</em></figcaption></figure>
</div>


<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1f1e1a957a3887bc89086d77af2baeea wp-block-paragraph"><strong>La política sin doctrina</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c684f878324660a55baf3490e8f7ace1 wp-block-paragraph">Tal vez el problema contemporáneo no sea solamente la corrupción económica.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-40cda0f1ffc8b0fa1112e5c62c4a5565 wp-block-paragraph">Tal vez el problema más profundo sea la destrucción progresiva de todo horizonte ético compartido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-46f6597be112c9f6a679f1e789675487 wp-block-paragraph">Porque las sociedades pueden tolerar inflación, deterioro material e incluso largos períodos de decadencia. La historia está llena de pueblos que sobrevivieron guerras, hambrunas y crisis devastadoras.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-25f79b1f8b49e5b5954573a274cec991 wp-block-paragraph">Lo que resulta mucho más difícil de sostener es la sensación de que nadie cree realmente en aquello que dice defender.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-db8198c5847693972ce315e1c483dc05 wp-block-paragraph">Ese es quizás el verdadero núcleo del malestar contemporáneo: no solamente la pobreza, la inseguridad o el fracaso económico, sino la percepción creciente de que la política se convirtió en un espacio completamente separado de cualquier obligación moral.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8d9e0261f2a6540d462ea05657a43256 wp-block-paragraph">Cuando la política pierde toda relación con la conducta, todo se vuelve táctica, algoritmo, comunicación instantánea y administración emocional.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-457df88569a6d97ca7310a28be5344c4 wp-block-paragraph">Ya no importa la verdad sino el impacto. Ya no importa la coherencia sino la capacidad de dominar la conversación pública durante algunas horas. La política deja de organizar proyectos colectivos y pasa a gestionar estímulos, indignaciones y enemigos transitorios.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ec90018149b4b7a352abe5dc449717b5 wp-block-paragraph">Las redes sociales terminaron acelerando brutalmente ese proceso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-73d793e6d58f11da3698e46d363c20d3 wp-block-paragraph">Gobernar empieza a parecerse cada vez más a producir contenido. El dirigente exitoso ya no es necesariamente el más preparado ni el más honesto, sino el que logra monopolizar la atención, humillar mejor al adversario o convertir cada conflicto en espectáculo permanente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-011a2ec235658577f1887920ccee1ead wp-block-paragraph">La indignación se monetiza. El escándalo genera centralidad. La agresión produce identidad grupal.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-69c71d547494d5243f2fcd5c2b6a0d46 wp-block-paragraph">Y entonces aparece una mutación cultural extremadamente peligrosa: la sociedad empieza lentamente a admirar rasgos que antes consideraba degradantes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1061bf91a9a85cee573d8901aa339de5 wp-block-paragraph">La crueldad se interpreta como fortaleza. La falta de empatía se vuelve signo de carácter. El cinismo pasa a confundirse con lucidez. La vulgaridad aparece como autenticidad. Y la capacidad de destruir emocionalmente al adversario comienza a percibirse como liderazgo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-11e96bbd7bb2aaf2cdb1ba3ed3cb819a wp-block-paragraph">No se trata solamente de un problema ideológico.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d09c57787a9bab37129c35e789b164b1 wp-block-paragraph">Es algo más profundo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e9b90f5792ea455bada93411768e3a12 wp-block-paragraph">Es una transformación antropológica de la política.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3e4c4d9396acf58fdebe374ad0233e78 wp-block-paragraph">Porque cuando una sociedad naturaliza que sus dirigentes mientan sistemáticamente, humillen públicamente, disfruten del daño ajeno o gobiernen desde el resentimiento, el problema deja de pertenecer únicamente a quienes ejercen el poder. Empieza a modificar también los vínculos sociales, las conversaciones cotidianas y la forma en que las personas aprenden a relacionarse entre sí.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b91e0d46d2d79cd1b81bfedaffc7f69a wp-block-paragraph">La degradación política nunca permanece encerrada dentro de la política.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ecb7cd0aa25b4bfe7a50535b6cbb7683 wp-block-paragraph">Desciende.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cb75c1c0cb47ef6098ea3a6fe01338bb wp-block-paragraph">Se filtra en las familias, en las escuelas, en los medios, en las redes, en el lenguaje público y finalmente en la vida cotidiana.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-55a30214ee8b217fced611256554fa22 wp-block-paragraph">Por eso las sociedades sin doctrina terminan volviéndose sociedades sin límites internos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-39dc50b8dff2f6391ca1c868efc91711 wp-block-paragraph">Ya no existe una ética compartida capaz de ordenar conductas más allá de la conveniencia inmediata. Todo queda subordinado a la lógica de la eficacia, el beneficio individual o la supervivencia tribal.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f472e79626cf9b6b8efa7929b7820d04 wp-block-paragraph">Y cuando eso ocurre, incluso las democracias conservan apenas su superficie institucional.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-452479593fb7e5374b5ba09004787b1b wp-block-paragraph">Siguen existiendo elecciones, congresos, tribunales y discursos republicanos. Pero lentamente desaparece aquello que permitía que las instituciones funcionaran: cierta idea de responsabilidad, de autocontención y de obligación moral frente al otro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-20ee45c4d9b5b899c8090c2daef0174a wp-block-paragraph">Ningún sistema político puede sostenerse indefinidamente si sus élites pierden toda noción de límite.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-38920e6d366b9bdc1b8b6f574debd0f6 wp-block-paragraph">Porque el problema de las malas personas no es solamente que puedan llegar al poder.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ff4eb65f965008f4683c2ee98f766f7e wp-block-paragraph">El problema es que, una vez allí, tienden a reorganizar toda la cultura política a su propia imagen.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d2e012fd07b49c272fef6f794e629774 wp-block-paragraph">Y quizás ahí pueda ensayarse una respuesta final a la pregunta inicial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d6aedf4d6d1fc94dd93058502e937973 wp-block-paragraph">Sí, probablemente las malas personas puedan conquistar el poder, ganar elecciones e incluso administrar coyunturas favorables. La historia demuestra que muchas veces pueden hacerlo con enorme eficacia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f28121f61e18c3f47f3220c4c652ffff wp-block-paragraph">Lo que difícilmente puedan construir es una comunidad política sana, estable y duradera.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b6ef945096fb66794b4bb130d05e156f wp-block-paragraph">Porque tarde o temprano el poder termina pareciéndose a la moral de quienes lo ejercen.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-73c178b3e95a857be347ab7be3fe9629 wp-block-paragraph">Y cundo la crueldad deja de ser un límite para transformarse en virtud, la política deja gradualmente de producir ciudadanía y empieza a producir otra cosa: sociedades resentidas, fragmentadas, emocionalmente agotadas y cada vez más incapaces de distinguir entre liderazgo y destrucción.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-084a5cb87ca7b9ac48a563086a742df8 wp-block-paragraph">Ahí empieza el verdadero peligro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f6829770d7dde50493d3d409bd0d1d2f wp-block-paragraph">No cuando aparecen dirigentes brutales, oportunistas o cínicos —eso existió siempre—, sino cuando las sociedades empiezan a percibir esa degradación como algo normal, inevitable o incluso admirable.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-40df29ee185ad692f65f87b69ad78ea6 wp-block-paragraph">Porque en ese momento la crisis deja de ser solamente política y se vuelve civilizatoria.</p>



<div style="height:55px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2dd694f2c94710f17ae90422caa2cb2a wp-block-paragraph">Sábado, 23 de mayo de 2026.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://panamarevista.com/wp-content/uploads/2026/03/img_1773775149_6032.webp" alt=""/></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3afecb1ad371fd27b92f4300a9b5886f wp-block-paragraph">Bruno Carpinetti es Guardaparque. Se diplomó y obtuvo una Maestría en Ciencias en Biología de la Conservación en la Universidad de Kent, Inglaterra. Completó el Diploma de postgrado en Antropología Social y Política en FLACSO – Buenos Aires, y se Doctoró en Antropología Social en la Universidad Nacional de Misiones. Ha ocupado distintos cargos en la administración pública. Actualmente es Profesor Titular de Ecología General y Recursos Naturales en la Universidad Nacional Arturo Jauretche y Profesor Titular del área de Gestión de Riesgos en la Universidad Nacional de La Plata.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



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<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c wp-block-paragraph"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af wp-block-paragraph">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5 wp-block-paragraph">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026 wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



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