<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Brasil archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<atom:link href="https://lateclaenerevista.com/tag/brasil/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/brasil/</link>
	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Thu, 27 May 2021 13:31:07 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/12/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>Brasil archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/brasil/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>De un silencio a otro &#8211; Por Oscar Steimberg</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/silencio-oscar-steimberg/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/silencio-oscar-steimberg/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Feb 2018 00:38:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Oscar Steimberg]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[Chile]]></category>
		<category><![CDATA[derecha]]></category>
		<category><![CDATA[Discurso político]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Macri]]></category>
		<category><![CDATA[represión]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://lateclaenerevista.com/?p=2680</guid>

					<description><![CDATA[<p>La irrupción en la Argentina de un discurso de retorno a la represión del pobre y del diferente, se reactualiza con la apelación a ominosos silencios argumentativos en la retórica política. </p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/silencio-oscar-steimberg/">De un silencio a otro &#8211; Por Oscar Steimberg</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em><strong>La irrupción en la Argentina de un discurso de retorno a la represión del pobre y del diferente, se reactualiza con la apelación a ominosos silencios argumentativos en la retórica política.</strong></em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Oscar Steimberg*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)  </em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La coincidencia ideológica de los discursos de derecha instalados en América latina compone también una complementariedad temática: el momento represivo del macrismo en la Argentina podría ponerse en fase con el discurso sencillista de la, también por momentos, exitosa derecha chilena, en tanto momentos previsibles y siempre articulables de una retórica política común. Con la sencillez de lo que aparenta plantearse siempre desde lo que es, y no desde lo que debería ser o de lo que se quisiera que fuera. Para una aparente humanización del efecto, a veces se exagera: en el discurso de Piñera el componente superficial de simplismo, con, en su caso, las “piñericosas”, deslices lingüísticos por los que puede adjudicarse a un efecto de estilo o problema lingüístico personal el modo de decir de una proposición, en la que el contenido pasa entonces a un lugar de obviedad. El otorgado a aquella lógica conservadora esperanzada en la sencillez de un retorno que cada tanto reinstala un ideario economicosocial basado en la negación regresiva de toda complejidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"> Y en Brasil, otra vuelta a esa misma retórica de la sencillez se muestra alternándose, nuevamente, con apelaciones a las magias de los discursos de pertenencia al origen.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"> Y en la Argentina, la irrupción de un retorno a la represión del pobre y del diferente se reinaugura con la apelación a ominosos silencios argumentativos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"> Y todo ocurre en un contexto internacional en el que coincidieron elecciones o desplazamientos políticos en el hemisferio norte que terminaron por incluir las amenazas bélicas de la derecha norteamericana en el poder, mientras esas acciones y discursos se muestran tratando de afirmarse en un laconismo que parece convocarse para evitar la irrupción de novedades en la discusión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"> Podría decirse que toda especificidad del discurso político queda borrada, allá y aquí, por su asimilación a un discurso moral y profesional que presenta como una de sus principales virtudes su quantum de silencio, aun en momentos en los que aquí, por ejemplo, un miembro del gabinete presidencial debe ser removido por efecto del conocimiento público de una notable evasión de impuestos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"> Pero cabe especialmente agregar que la apelación al hablar poco no tiene, en esos discursos oficiales, sólo un efecto de reducción en la extensión. La –a veces graciosa, por efecto de las noticias acompañantes- condición sencillamente moralista y practicista de esa retórica política de derecha determina también un efecto de reducción cualitativa en su temática: se habla de eficacia y de moral o de moral y de eficacia y se suprime el tratamiento de todo lo que la palabra política tiene, y no puede no tener, de programa social. Sería insuficiente decir que el discurso de derecha, en esos casos, es además pobre: al efecto de carencia se suma, en esa instancia, el de ocultamiento de los efectos específicos de lo político y, específicamente, de la necesidad de su discurso. Se habla como si se compensaran, nomás, las falencias de lo que debería haber funcionado como sobreentendido. En la instancia de silencio que, en tales casos, constituye el dispositivo de negación del derecho a la información política en lo que específicamente tiene de tal. Y entonces del derecho a la información para la decisión. O al cambio, cada vez más evidentemente temido, de opinión o de elección.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 26 de febrero de 2018</span></p>
<p><span style="color: #000000;">*Semiólogo y poeta</span></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fsilencio-oscar-steimberg%2F&amp;linkname=De%20un%20silencio%20a%20otro%20%E2%80%93%20Por%20Oscar%20Steimberg" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fsilencio-oscar-steimberg%2F&amp;linkname=De%20un%20silencio%20a%20otro%20%E2%80%93%20Por%20Oscar%20Steimberg" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fsilencio-oscar-steimberg%2F&amp;linkname=De%20un%20silencio%20a%20otro%20%E2%80%93%20Por%20Oscar%20Steimberg" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fsilencio-oscar-steimberg%2F&amp;linkname=De%20un%20silencio%20a%20otro%20%E2%80%93%20Por%20Oscar%20Steimberg" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fsilencio-oscar-steimberg%2F&amp;linkname=De%20un%20silencio%20a%20otro%20%E2%80%93%20Por%20Oscar%20Steimberg" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fsilencio-oscar-steimberg%2F&amp;linkname=De%20un%20silencio%20a%20otro%20%E2%80%93%20Por%20Oscar%20Steimberg" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fsilencio-oscar-steimberg%2F&#038;title=De%20un%20silencio%20a%20otro%20%E2%80%93%20Por%20Oscar%20Steimberg" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/silencio-oscar-steimberg/" data-a2a-title="De un silencio a otro – Por Oscar Steimberg"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/silencio-oscar-steimberg/">De un silencio a otro &#8211; Por Oscar Steimberg</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/silencio-oscar-steimberg/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Lula y la historia latinoamericana &#8211; Por Hugo Presman</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/lula-la-historia-latinoamericana-hugo-presman/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/lula-la-historia-latinoamericana-hugo-presman/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 15 Apr 2018 18:20:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Hugo Presman]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[Golpe de Estado]]></category>
		<category><![CDATA[Historia Latinoamericana]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Lula da Silva]]></category>
		<category><![CDATA[post democracia]]></category>
		<category><![CDATA[preso político]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://lateclaenerevista.com/?p=2915</guid>

					<description><![CDATA[<p>Hugo Presman pone en contexto la llegada de Lula da Silva a la presidencia de Brasil y sostiene que el líder del PT sabe que ha llegado a la cárcel siguiendo el destino que han recorrido los referentes latinoamericanos que lucharon por sus pueblos: el exilio, el asesinato o la cárcel.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/lula-la-historia-latinoamericana-hugo-presman/">Lula y la historia latinoamericana &#8211; Por Hugo Presman</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>Hugo Presman pone en contexto la llegada de Lula da Silva a la presidencia de Brasil y sostiene que el líder del PT sabe que ha llegado a la cárcel siguiendo el destino que han recorrido los referentes latinoamericanos que lucharon por sus pueblos: el exilio, el asesinato o la cárcel.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Hugo Presman*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los libertadores que lucharon por la Unión Latinoamericana o enfrentaron al imperio de turno o al poder económico local, o generalmente a los dos, terminaron casi todos exiliados, asesinados o murieron en la cárcel. San Martín casi 26 años viviendo en su exilio en Francia; Artigas treinta años asilado en el Paraguay hasta su muerte; Mariano Moreno envenenado; Bernardo Monteagudo asesinado; Martín Miguel de Güemes asesinado; François Dominique Toussaint-Louverture, protagonista de la rebelión de los esclavos haitianos contra Francia, murió preso en una cárcel francesa; Manuel Dorrego fusilado; Rosas murió exiliado en Inglaterra; Antonio José de Sucre, asesinado; Francisco Solano López, murió en Cerro Corá combatiendo en la infame guerra de la Triple Alianza;  Juan Bautista Alberdi exiliado en Francia; Felipe Varela exiliado en Chile; Angel Vicente Peñaloza, “el Chacho”, después de rendirse, asesinado por Pablo Irrazábal uno de los vesánicos coroneles de Mitre; Francisco Morazán, referente de la unidad centroamericana, fusilado; Emiliano Zapata, uno de los referentes más diáfanos de la Revolución Mejicana, asesinado; Augusto César Sandino, héroe de Nicaragua asesinado;  Simón Bolívar muere camino al exilio; Manuel Ugarte en Niza;  Getulio Vargas se suicida, igual que Salvador Allende mientras era bombardeado el Palacio de La Moneda; Juan Domingo Perón exiliado y proscripto por 18 años; Pedro Albizu Campos, patriota y político puertorriqueño que luchó por la independencia de su país murió en la cárcel. Son sólo algunos ejemplos de una larga lista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Imposibilitados los militares de actuar como brazo armado del establishment por sus experiencias fallidas, los medios de comunicación y la justicia son ahora los nuevos encargados de desplazar o accionar para derrotar electoralmente a los gobiernos populares de la última década del siglo XX y de las primeras del siglo XXI. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Mercosur, Unasur, Parlasur fueron hitos de la gran bandera de la Unión Latinoamericana, en una convergencia que empezó con Hugo Chávez en Venezuela, siguió con Lula en Brasil, luego Néstor Kirchner, Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador, Fernando Lugo en Paraguay, José Mujica en Uruguay,  acompañando Michelle Bachelet en Chile y Daniel Ortega en Nicaragua.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Con diferencias y matices conformaron un momento histórico sorprendente, muy difícil de imaginar desde la negrura de los noventa. </strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Las muertes prematuras de Chávez y Kirchner, el golpe de estado contra Manuel Zelaya en Honduras, la derrota del kirchnerismo en Argentina, el desplazamiento por golpes institucionales de Fernando Lugo en Paraguay y de Dilma Roussef en Brasil, de José Mujica en Uruguay por su ala partidaria más conservadora, la traición de Lenin Moreno en Ecuador, <strong><u>diluyen un sueño y emerge una feroz restauración conservadora. </u></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los que condenan a sus países a ser colonias se constituyen en fiscales de los que luchan para dejar de serlo. Precisamente de  aquellos gobiernos populares que tienen la pésima costumbre de distribuir un poco de arriba hacia abajo.  Para ello usan la bandera de la corrupción. Nada menos que el poder económico cuyo desarrollo se concretó y consolidó a través del robo, la explotación y el despojo, en alianza con medios que han cometido toda clase de tropelías y un poder judicial que tiene inflamadas las rodillas de sus jueces por su permanente servilismo, se presentan como los cruzados de la ética y la moral. No es que no haya corrupción en gobiernos populares, pero eso no es lo que realmente molesta a los hipócritas denunciadores, sino la mejora en la distribución y en la ampliación de derechos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Luiz Inácio da Silva, Lula, uno de los políticos centrales de las últimas cinco décadas, fue llevado a la cárcel. Con argumentos jurídicos más que endebles, está ahí porque en elecciones libres nadie duda que sería nuevamente presidente. El círculo rojo en Brasil no tiene como en la Argentina un candidato que además de confiable sea ganador como Mauricio Macri en Argentina, y esa es una diferencia sustancial. El mejor posicionado en las encuestas, en un lejano segundo lugar con alrededor del 17% de los votos, es un dinosaurio que responde al nombre de Jair Bolsonaro, discriminador, xenófobo y propagandista de la dictadura. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La historia de Lula, si hubiera sido norteamericano, la conocería el mundo, a través de decenas de películas y series.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La pobreza omnipresente de su infancia en el nordeste, el hambre atenuado con los frijoles, maíz y mandioca cultivados en la pequeña huerta familiar, el recuerdo de su prolífico padre que abandonó el hogar en donde se mezcló su condición de alcohólico y su intención de buscar trabajo como estibador del puerto de  Santos. El  viaje de trece días en camión hasta San Pablo, compartiendo con su madre y 6  hermanos (tres varones y tres mujeres) una pequeña ración de queso. Su modesto alojamiento en San Pablo. Su primer empleo de lustrabotas con escasos doce años, y luego en una tintorería. Su diploma de tornero mecánico. Su ingreso a la fábrica metalúrgica Villares en San Bernardo do Campo en los alrededores de San Pablo. Su incorporación al sindicalismo. Su elección como secretario del Sindicato con el 90% de los votos. Las grandes huelgas de 1979 y 1980.  La represión impiadosa de la dictadura. Los helicópteros artillados apuntando al Lula orador.  La cárcel. La muerte de su madre, cuando se encontraba en prisión a la que reconoce como la persona que más influyó en su vida. La intervención del sindicato. La fundación el 10 de febrero de 1980 del PT, el Partido de los Trabajadores.  La presidencia del mismo que ejerció hasta 1987. En 1982 se presentó a la gobernación del estado paulista. Fue el diputado más votado en 1986. Se postuló como candidato presidencial en 1989, 1994 y 1998. Las derrotas consolidaron al PT, lo que le  permitió el acceso a intendencias importantes como San Pablo, Porto Alegre, Brasilia. Y finalmente su acceso a la presidencia el 1 de enero del 2003, luego de  alcanzar casi el 62% de los votos en la elección de octubre del 2002.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ese Lula, aficionado al fútbol, hincha del Corinthians, que vio separarse a sus padres cuando tenía nueve años, el que aprendió a leer a los diez, que perdió el meñique de la mano izquierda a los dieciocho en un accidente de trabajo, y que accedió a la Presidencia de Brasil a los cincuenta y siete años.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter wp-image-2917 size-full" src="http://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2018/04/lula.jpg" alt="" width="600" height="340" /></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>LA PARTICULARIDAD DE LOS GOBIERNOS DE LULA</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Se sabe que para hacer una tortilla hay que romper los huevos. Para incorporar a los excluidos y mejorar la distribución de los ingresos de los sectores populares, hay que afectar en diferente grado, conforme a la relación de fuerzas, al poder económico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En un contexto muy particular de crecimiento notable del precio de los comodities, Lula logró incluir a treinta millones de brasileros sin afectar al establishment. Logró que los excluidos accedieran a tener una heladera, a comer tres veces por día, a tener dientes para hacerlo, a viajar por primera vez en avión,  a ingresar a  la enseñanza y muchos a entrar a la universidad. Crecimiento económico notable, política exterior con importantes grados de independencia, justificó que Lula se retirara con más del 80 % de aceptación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Después de tres intentos frustrados de llegar al Palacio del Planalto, Lula debió negociar con el establishment y es así que su política económica se alineó con la ortodoxia. El presidente del Banco Central fue Henrique de Campos Meirelles, del riñón financiero perteneciente al Modebras y necesitó del apoyo de las iglesias evangélicas muy poderosas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Lo increíble de esta situación es que los sectores medios y altos, sin ser afectados económicamente pero soliviantados por los poderosos medios derechistas, se opusieron en los hechos al ascenso de los sectores populares. Esto revela claramente que los sectores altos y franjas considerables de los sectores medios alienados culturalmente a los poderosos, son un obstáculo en todo intento de transformación social. La batalla cultural hacia las clases medias  para ganarlas, es una materia que los gobiernos populares no han logrado resolver exitosamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Como dijo alguna vez Lula, hablando en IDEA, con el beneplácito de los poderosos de la Argentina que lo oponían al kirchnerismo, como el ejemplo a seguir, les dijo: <strong>“Yo no estudié la pobreza, yo fui pobre”</strong>.  Por eso durante su campaña que lo llevó a la presidencia afirmó<strong>: </strong><strong>“El mercado debe saber que los brasileños tienen que comer tres veces por día.”</strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><img decoding="async" class="aligncenter wp-image-2918 size-full" src="http://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2018/04/luas.jpg" alt="" width="770" height="471" /></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>LULA Y LA HISTORIA LATINOAMERICANA</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Lula sabe que ha llegado a la cárcel siguiendo el destino que han recorrido los referentes latinoamericanos que lucharon por sus pueblos: el exilio, el asesinato o la cárcel. De alguna manera lo adelantó en las horas previas a su detención: “Si me arrestan no lograrán arrestar mis pensamientos, no lograrán arrestar mis sueños. Si no me dejan hablar, hablaré por la boca de ustedes. Si mi corazón deja de latir, él latirá en el corazón de ustedes”. O cuando afirmó en su discurso último: «Si fue un crimen ayudar al pueblo, entonces voy a seguir siendo un criminal»</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es el mismo Lula que el 17 de octubre del 2012, según la BBC era “el político más popular del planeta.”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Apunta bien el politólogo Edgardo Mocca en Página 12: “En Brasil se acaba de producir la quiebra del proceso de democratización de América del Sur, iniciado con la asunción de Raúl Alfonsín a la presidencia argentina en 1983. Y vale recordar que la democracia se recuperó después de un proceso de golpes de estado y dictaduras que se inició, justamente, en Brasil en 1964 con el golpe contra Joao Goulart. Esos golpes que recorrieron la región tuvieron, en todos los casos, el sello indeleble del pentágono norteamericano y de la doctrina de seguridad nacional nacida en su cuna… El mensaje del poder en Brasil tiene un enorme alcance regional. Es una declaración de guerra preventiva, es el aviso de que no se tolerarán hacia el futuro liderazgos y proyectos que pongan en juego la “paz de los poderosos”. Si con los medios y con los jueces no alcanza, está en pie el recurso extremo para la defensa de los negocios y su sacrosanta libertad.”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El instrumento fue el juez Sergio Moro, un actor secundario, un juez con precaria formación jurídica según los entendidos, al que la historia le reservará un olvidable papel. Cuando debían votar 11 jueces la posibilidad que Lula siguiera libre, el jefe del ejército, Eduardo Villas Boas advirtió, por si el Tribunal pudiera hacer justicia: “<strong>repudio a la impunidad». </strong>El periodista brasilero Clovis Rossi, del ”Folha de Sao Paulo” escribió: <strong>“En Brasil se ha perdido la vergüenza de defender la dictadura militar”.</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La injusticia de la situación la registra el analista de política internacional Marcelo Cantelmi que escribió en Clarín del 7 de abril: “La ex presidente del PT fue expulsada del gobierno por un Parlamento colmado de dirigentes con causas judiciales por corrupción, pero la mandataria no pudo ser acusada de delito alguno… Esa maniobra llevó al gobierno a un presidente, el actual Michel Temer, cruzado de causas de corrupción más vastas y sólidas que las que se arguyen contra Lula… Otros casos, como el del ex canciller de Temer, José Serra (del Partido de la Social Democracia Brasileña, el mismo del expresidente Fernando Henrique Cardoso)  señalado por recibir 7,2 millones de dólares en cuentas en Suiza de la trama del Petrolao, fue beneficiado con el archivo de su expediente por la misma fiscal que recomendó la acción contra Lula… ( El ex presidente) fue condenado en dos instancias a 12 años de prisión por haber recibido un departamento triplex  de la constructora OAS a cambio de negociados que habría facilitado el líder del PT. Pero ese soborno nunca fue probado en profundidad. Se sostiene en la confesión, en el marco de la investigación del Lava Jato, del gerente de esa firma constructora. Parece poco para tanto”. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El odio de ciertos sectores quedó patentizado en una grabación, donde desde la torre de control se le dice a la tripulación del avión que llevaba a  Lula a la cárcel:  <strong>«Tirá esa basura por la ventana»… «Llevalo y no lo traigas nunca más». </strong>Parece un replay  de una  serie de audios recopilados por la periodista Patricia Verdugo en su libro-CD “Interferencia Secreta” donde se puede escuchar en la voz de los propios militares cómo se desarrolló la toma del palacio de gobierno, y en uno de ellos se escucha a Augusto Pinochet, refiriéndose al posible exilio de Allende  en Cuba, afirmar  que tras salir del país: “El avión se cae”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Mientras los medios y las elites del continente celebran su triunfo, Lula en la cárcel deberá confiar en la lealtad de tantos humildes a los que benefició, recordando una certera frase de Octavio Paz: <strong>“Quien ha visto la esperanza, no la olvida, la busca, bajo todos los cielos y en todas las gentes”</strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 15 de abril de 2018</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Periodista. *Coconductor del programa radial EL TREN, con más de 14 años en el aire. Contador Público recibido en UBA. Fue profesor de Economía Política en la Facultad de Ciencias Económicas de la misma Universidad. Es Periodista. Sus trabajos son publicados en diversos medios nacionales e internacionales. Es autor del trabajo de investigación “25 años de ausencia” y participó con trabajos en los libros “Damián Carlos Álvarez Pasión por el libro” e “Insignificancia y autonomía”. Debates a partir de Cornelius Castoriadis.</span><br />
<span style="color: #000000;">Además es coautor del libro “Bicentenario de la Revolución de Mayo y de la Emancipación Americana”</span></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flula-la-historia-latinoamericana-hugo-presman%2F&amp;linkname=Lula%20y%20la%20historia%20latinoamericana%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flula-la-historia-latinoamericana-hugo-presman%2F&amp;linkname=Lula%20y%20la%20historia%20latinoamericana%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flula-la-historia-latinoamericana-hugo-presman%2F&amp;linkname=Lula%20y%20la%20historia%20latinoamericana%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flula-la-historia-latinoamericana-hugo-presman%2F&amp;linkname=Lula%20y%20la%20historia%20latinoamericana%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flula-la-historia-latinoamericana-hugo-presman%2F&amp;linkname=Lula%20y%20la%20historia%20latinoamericana%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flula-la-historia-latinoamericana-hugo-presman%2F&amp;linkname=Lula%20y%20la%20historia%20latinoamericana%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flula-la-historia-latinoamericana-hugo-presman%2F&#038;title=Lula%20y%20la%20historia%20latinoamericana%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/lula-la-historia-latinoamericana-hugo-presman/" data-a2a-title="Lula y la historia latinoamericana – Por Hugo Presman"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/lula-la-historia-latinoamericana-hugo-presman/">Lula y la historia latinoamericana &#8211; Por Hugo Presman</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/lula-la-historia-latinoamericana-hugo-presman/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Brasil: Cómo ocultar los datos de la pobreza &#8211; Por Hugo Muleiro</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/brasil-ocultar-los-datos-la-pobreza-hugo-muleiro/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/brasil-ocultar-los-datos-la-pobreza-hugo-muleiro/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 19 Apr 2018 15:06:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Hugo Muleiro]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Lula]]></category>
		<category><![CDATA[manipulación]]></category>
		<category><![CDATA[Medios de Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Pobreza]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://lateclaenerevista.com/?p=2950</guid>

					<description><![CDATA[<p>La información sobre los países vecinos está tan recortada, condicionada y manipulada como la que se refiere al país, afirma Hugo Muleiro, quien se enfoca en Brasil. Allí crece la pobreza aunque los medios digan que la economía va viento en popa. Y como afirman que la justicia brasileña es intachable y debe ser imitada después de que encarceló a Lula, quitan visibilidad a sus manipulaciones más bochornosas.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/brasil-ocultar-los-datos-la-pobreza-hugo-muleiro/">Brasil: Cómo ocultar los datos de la pobreza &#8211; Por Hugo Muleiro</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>La información sobre los países vecinos está tan recortada, condicionada y manipulada como la que se refiere al país, afirma Hugo Muleiro, quien se enfoca en Brasil. Allí crece la pobreza aunque los medios digan que la economía va viento en popa. Y como afirman que la justicia brasileña es intachable y debe ser imitada después de que encarceló a Lula, quitan visibilidad a sus manipulaciones más bochornosas.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Hugo Muleiro*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">   </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La pobreza extrema crece en Brasil.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Un candidato presidencial de la derecha es protegido por el supuestamente intachable sistema judicial del país y se salva del «lava jato».</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Estas novedades no obtienen espacio en las portadas de los diarios argentinos, ni títulos de gran peso. Son los diarios entusiasmados con Brasil desde que fue derrocada la presidenta Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores, en agosto de 2016, y que derramaron euforia por la condena y el encarcelamiento de Luiz Lula da Silva, maniobra a la que atribuyen total legalidad, sin sonrojarse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La circulación de informaciones y opiniones a cargo de los sistemas dominantes tiene una efectividad transnacional, con un diseño preciso al que rara vez algo se le escapa del discurso previsto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El miércoles 18 de abril Clarín lleva en su portada, al pie, un título y texto que, tomando afirmaciones del Fondo Monetario Internacional, presenta a las economías de Brasil y México en una supuesta etapa de expansión y casi como locomotoras regionales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No hay mucha novedad: a partir del derrocamiento de Rousseff los medios dominantes argentinos, en sus «noticias» y espacios de opinión, vienen apuntalando la idea de que el régimen de Michel Temer sacó a Brasil de la recesión y lo puso a crecer. Y es que Temer le lleva unos pasos de ventaja a su colega Macri en el arrebato a los derechos de los trabajadores y en el asalto a los ingresos del sistema previsional y social, entre otras proezas tan alentadas por las corporaciones internacionales y las oligarquías nacionales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El modelo de manipulación comporta censurar cuanto sea posible los datos desfavorables a esta estrategia propagandística, desarrollada tanto por la producción propia de corresponsales en Brasil como por los proveedores internacionales de noticias, como las «grandes» agencias, además del muy sencillo «copiar y pegar» artículos de los medios aliados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esto último es lo que hizo La Nación apenas Lula fue tomado prisionero: publicó un texto del grupo Globo para anunciar que en junio el ex presidente recibirá nuevas condenas y no será candidato presidencial. En este detalle se observa una copia exacta de los procedimientos usados en la Argentina meses antes de las elecciones de 2017: artículos de columnistas «destacados» que van marcando el ritmo que deben llevar las medidas procesales, convocatorias y detenciones de opositores, para que las ejecuten los «jueces independientes», como Bonadío, por citar el ejemplo más alevoso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La censura de datos inconvenientes lleva a que gran parte de los lectores y audiencias de Argentina desconozcan que en Brasil está creciendo la pobreza extrema. La consultora LCA dijo que en 2017 pasó de 13,34 a 14,83 millones de personas. La profundización de la desigualdad territorial hace que el incremento sea superior en la región del Nordeste y mucho más leve en el sur y centro, en las grandes ciudades donde la derecha golpista encontró más apoyo para intervenir a la democracia brasileña y descomponerla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Son miserables también los títulos obtenidos por una maniobra de manipulación política y judicial cuya calificación justa parece casi imposible.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El ex gobernador del estado de San Pablo Geraldo Alckmin fue acusado de haber recibido sobornos de la empresa Odebrecht en 2010 y 2014. Fondos que fueron supuestamente a su campaña electoral, a cambio de favores en la adjudicación de obras públicas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Las imputaciones surgen de las investigaciones y procesos conocidos como Lava Jato, pero el régimen resolvió aplicar parámetros diferenciados para Alckmin, del Partido de la Socialdemocracia Brasileña y candidato para las elecciones de las que la derecha local e internacional quiere proscribir a Lula. El tema de los sobornos denunciados quedó en manos de la justicia electoral, y no en Lava Jato, por determinación de una jueza del Superior Tribunal de Justicia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Tan bochornosa maniobra no impide recordar que las acusaciones a Alckmin vienen del despreciable mecanismo de la «delación premiada», es decir meras afirmaciones de personas acusadas de actos ilícitos que, a cambio de reducción de penas, reparten acusaciones por doquier, aunque en especial según los intereses de la élite que asaltó el gobierno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La inconsistencia de este recurso judicial y las manipulaciones a las que se presta no impidieron llevar adelante el proceso contra Lula. Pero Alckmin tiene mejor suerte.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires. 19 de abril de 2018</span></p>
<p style="text-align: justify;"><em><span style="color: #000000;">*Escritor y periodista, presidente de Comunicadores de la Argentina</span></em></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbrasil-ocultar-los-datos-la-pobreza-hugo-muleiro%2F&amp;linkname=Brasil%3A%20C%C3%B3mo%20ocultar%20los%20datos%20de%20la%20pobreza%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Muleiro" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbrasil-ocultar-los-datos-la-pobreza-hugo-muleiro%2F&amp;linkname=Brasil%3A%20C%C3%B3mo%20ocultar%20los%20datos%20de%20la%20pobreza%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Muleiro" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbrasil-ocultar-los-datos-la-pobreza-hugo-muleiro%2F&amp;linkname=Brasil%3A%20C%C3%B3mo%20ocultar%20los%20datos%20de%20la%20pobreza%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Muleiro" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbrasil-ocultar-los-datos-la-pobreza-hugo-muleiro%2F&amp;linkname=Brasil%3A%20C%C3%B3mo%20ocultar%20los%20datos%20de%20la%20pobreza%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Muleiro" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbrasil-ocultar-los-datos-la-pobreza-hugo-muleiro%2F&amp;linkname=Brasil%3A%20C%C3%B3mo%20ocultar%20los%20datos%20de%20la%20pobreza%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Muleiro" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbrasil-ocultar-los-datos-la-pobreza-hugo-muleiro%2F&amp;linkname=Brasil%3A%20C%C3%B3mo%20ocultar%20los%20datos%20de%20la%20pobreza%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Muleiro" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbrasil-ocultar-los-datos-la-pobreza-hugo-muleiro%2F&#038;title=Brasil%3A%20C%C3%B3mo%20ocultar%20los%20datos%20de%20la%20pobreza%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Muleiro" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/brasil-ocultar-los-datos-la-pobreza-hugo-muleiro/" data-a2a-title="Brasil: Cómo ocultar los datos de la pobreza – Por Hugo Muleiro"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/brasil-ocultar-los-datos-la-pobreza-hugo-muleiro/">Brasil: Cómo ocultar los datos de la pobreza &#8211; Por Hugo Muleiro</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/brasil-ocultar-los-datos-la-pobreza-hugo-muleiro/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Corrupción y estado de derecho &#8211; Por Gerardo Muñoz</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/corrupcion-estado-derecho-gerardo-munoz/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/corrupcion-estado-derecho-gerardo-munoz/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 13 May 2018 17:34:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Gerardo Muñoz]]></category>
		<category><![CDATA[Anticorrupción]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[corrupción]]></category>
		<category><![CDATA[Diego Sztulwark]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Estado de derecho]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://lateclaenerevista.com/?p=3060</guid>

					<description><![CDATA[<p>Gerardo Muñoz, profesor y miembro del colectivo académico Deconstrucción Infrapolítica, nos envía una réplica al artículo “Lula, nosotros, y el problema de la corrupción”, de Diego Sztulwark publicado en El Cohete a la Luna.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/corrupcion-estado-derecho-gerardo-munoz/">Corrupción y estado de derecho &#8211; Por Gerardo Muñoz</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>Gerardo Muñoz, profesor y miembro del colectivo académico Deconstrucción Infrapolítica, nos envía una réplica al artículo </em></strong><strong>“Lula, nosotros, y el problema de la corrupción”,<em> de Diego Sztulwark publicado en El Cohete a la Luna.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Gerardo Muñoz*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">He leído con gran interés el artículo<strong><em> “<a style="color: #000000;" href="https://www.elcohetealaluna.com/lula-nosotros-y-el-problema-de-la-corrupcion/">Lula, nosotros, y el problema de la corrupción</a>”</em></strong>, de Diego Sztulwark publicado en <em>El cohete a la luna</em>. Es un texto importante por más de una razón, y en mi juicio desborda la inmediatez de su inscripción en la coyuntura política. En realidad, la intervención de Sztulwark es clave por una razón principal, a saber: pone sobre la mesa el discurso anti-corrupción como dispositivo donde se trenzan el patrón flexible de acumulación con las deficiencias del estado de derecho en el contexto latinoamericano. Muchísimos trabajos se han venido ocupando de esta trama, y sólo basta con recordar aquí las valiosas investigaciones de Bruno Napoli sobre los actores económicos durante el período de la dictadura, tan bien estudiado en su libro <em>La dictadura del capital financiero </em>(2014). Este es un tema que debería convocar una amplia discusión ya no sólo regional, sino también hemisférica y atlántica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ahora mismo en los Estados Unidos, por ejemplo, hay una gran disputa sobre la corrupción a partir de la llamada “trama rusa”, aunque no sólo a partir de este eje. La discusión también se da a raíz del sonado caso judicial “Citzens United vs. FEC” (2010), en el cual la Corte Suprema declaró a favor de las corporaciones como “entidades personificadas”, lo cual significa que las corporaciones tienen capacidades ilimitadas para contribuir en las finanzas de las contiendas electorales. Como ha<strong> <a style="color: #000000;" href="https://law.marquette.edu/assets/marquette-lawyers/pdf/marquette-lawyer/2014-summer/2014-summer-p10.pdf">visto</a></strong> la gran estudiosa de ley electoral, Heather Gerken (Yale Law School), esta resolución jurídica vuelve opacos los límites entre actores públicos y actores en la sombra, entre afiliados de los partidos y figuras asociadas a intereses más oscuros. Es muy probable que este síntoma haya tenido mayor peso en el ascenso de Trump, que la supuesta y probable colisión de Rusia y el equipo del presidente norteamericano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero como estudioso de la realidad política española, también puedo traer a discusión las diversas tramas de corrupción en ese país ibérico. A pesar de los numerosos casos de corrupción de altos y medios funcionarios políticos del actual partido gobernante (PP o Partido Popular), la Moncloa se ha mostrado inmutada. Más bien, ha sido el partido de izquierdas, Podemos, el que ha decaído, según los índices más recientes, en la intención de voto. Para dar otro ejemplo: cuando hace tan solo unas semanas, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, fue imputada de haber falsificado su título universitario de Master, todo más o menos siguió igual. Cifuentes, en efecto, pudo demorar su renuncia hasta donde pudo. Es decir, sólo se vio forzada a renunciar una vez que, desde las cloacas secretas de algunos miembros de su partido, se filtraron a los medios españoles un video mostrando a la presidenta robando dos botes de cremas en una tienda en el 2011.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Qué nos dicen estas comparaciones? ¿Qué conclusiones podemos sacar de ellas? Para decirlo de la manera más directa posible: mientras la corrupción en Brasil o Argentina tienden a imputar a los modelos nacionales-populares en nombre de un “republicanismo moral” (avalado por los políticos de turno, pero también por cierta fila de «politólogos» convencionales), en España la corrupción es un comodín que pareciera reforzar la posición de las élites políticas. En otras palabras, aun cuando un amplio sector de la ciudadanía conoce los casos de corrupción del PP, la realidad se muestra inamovible. En una entrevista reciente (puede escucharse<strong> <a style="color: #000000;" href="http://ciudadclinamen.blogspot.com.ar/2018/05/vida-de-perro-conversacion-con-verbitzky.html?m=1">aquí</a></strong>), Horacio Verbitsky captó la esencia de este razonamiento cínico cuando habló de la manera en que la naturalización de la corrupción en el discurso público genera no solo apatía social, sino el mantra mental de que ‘todo es lo mismo’ o que ‘todo da igual’. Y si todo es lo mismo, no hay nada que pueda “rejuvenecer” el sistema. Por lo tanto, no habría ni que insistir en un cambio sustancial los arcaísmos de un sentido común atrofiado por la corrupción. Además, sabemos que sin transparencia en los manejos del fisco &#8211; que es lo que constituye el corazón de lo común en las sociedades contemporáneas &#8211; no se puede hablar de condiciones reales de democracia. Esto supone un gran reto a quienes desean hacer política hoy desde los más diversos contextos nacionales. En este punto me gustaría citar a Sztulwark en un momento clave de su artículo. Dice Sztulwark:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">“El discurso contra la corrupción y a favor de una república del capital se plantea como una guerra contra la democracia (incluso contra la república que, en un sentido clásico, es un esfuerzo indisoluble por liquidar el poder del partido de los ricos por sobre la cosa pública), y sus principales dispositivos son, según un breve texto de Hardt y Negri –<em>Declaración</em>–, los procesos de mediatización de la percepción, de representación de lo político, de securitización de la vida y de endeudamiento o de subordinación de la cooperación social por la vía de las finanzas.”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es un diagnóstico impecable sobre el dispositivo anticorrupción, y con el cual estoy de acuerdo. Sin embargo, ¿cómo pensar desde el eje de la anti-corrupción, una élite cuya propia corrupción (como en el caso español anteriormente mencionado), contrae dividendos de gobernabilidad en lugar de fisuras para otro reordenamiento político? El hecho de que la corrupción ya no sea “un secreto” demuestra que estamos en una sociedad de absoluta exposición. En realidad, estamos viviendo en un territorio nuevo que debemos hacer un esfuerzo por pensar, y desde el cual ya no sirven para mucho las demandas de politización, ni las legibilidades, ni tampoco la autogestión como forma compensatoria a la ruina de la vida política. Hace veinte años atrás era más o menos claro que si una casta política era imputada por cargos de corrupción que llevaba un país al quiebre del consenso social, se podían dar las condiciones para un <em>¡que se vayan todos!,</em> aquel lema del 19 y 20 de diciembre del 2001.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hoy, sin embargo, ya no estamos tan seguros. Y si leo bien a Horacio Verbitsky, el problema está en que ya hoy no se podría hablar de “condiciones” más o menos objetivas para producir una irrupción innominada y contingente. Es cierto que las recientes capacidades de la movilización feminista, en España o Argentina, tienen hoy posibilidades de fisurar la equivalencia absoluta del discurso capitalista. Pero es difícil estar seguro que el periodismo o una política basada en el “hablar franco” puede hacerlo. La imaginación ya nada puede ante una maciza maquinación orientada sobre la base de lo falso. En realidad, este es el gran dilema de nuestros tiempos: una política como sino qua non del nihilismo carente de mitos. Una política a la cual ya no se le puede responder con gestos políticos contrahegemónicos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por esta misma razón, el eje corrupción-anti-corrupción ya ha quedado carcomido por este nihilismo de época. Lo cual no quiere decir que tengamos que abastecer la crisis con parálisis. Estoy de acuerdo con Sztulwark que la corrupción y el dispositivo de la anticorrupción son dos caras de una misma moneda que atentan contra la democracia. Si es esto lo que está en juego, entonces, lo que algunos decimos – y también lo viene diciendo con claridad política y teórica, Íñigo Errejón, de Podemos – es que la tarea central en nuestro tiempo pasa por defender la democracia y el estado de derecho contra los mecanismos de subsunción financiera en los cuales se encuentran atrapados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero esto supone que habría que abandonar la vieja hipótesis de izquierda, heredada de la Guerra Fría, de que el estado de derecho es una superestructura “burguesa” que le pertenece al enemigo. Este fue uno de los errores garrafales del siglo veinte. Pero estamos a tiempo de buscar otras elaboraciones. Es imperativo volver reformular lo que significa el estado de derecho y lo mejor del proyecto ilustrado con el fin de afirmar no sólo la democracia, sino también para estar en condiciones de poder afirmar que el neoliberalismo, para parafrasear a Jorge Alemán, es cualquier cosa menos un “crimen perfecto”.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pennsylvania, USA, 13 de mayo de 2018</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>*Gerardo Muñoz </em> es profesor adjunto en Lehigh University. Miembro del colectivo académico Deconstrucción Infrapolítica (<a style="color: #000000;" href="http://www.infrapolitica.com">www.infrapolitica.com</a>). Su más reciente publicación es <em>Alberto Lamar Schweyer: ensayos de poética y política </em>(Bokeh, 2018). Se le encuentra en Twitter <a href="https://twitter.com/GerardoMunoz87?lang=es">@GerardoMunoz87</a></span></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcorrupcion-estado-derecho-gerardo-munoz%2F&amp;linkname=Corrupci%C3%B3n%20y%20estado%20de%20derecho%20%E2%80%93%20Por%20Gerardo%20Mu%C3%B1oz" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcorrupcion-estado-derecho-gerardo-munoz%2F&amp;linkname=Corrupci%C3%B3n%20y%20estado%20de%20derecho%20%E2%80%93%20Por%20Gerardo%20Mu%C3%B1oz" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcorrupcion-estado-derecho-gerardo-munoz%2F&amp;linkname=Corrupci%C3%B3n%20y%20estado%20de%20derecho%20%E2%80%93%20Por%20Gerardo%20Mu%C3%B1oz" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcorrupcion-estado-derecho-gerardo-munoz%2F&amp;linkname=Corrupci%C3%B3n%20y%20estado%20de%20derecho%20%E2%80%93%20Por%20Gerardo%20Mu%C3%B1oz" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcorrupcion-estado-derecho-gerardo-munoz%2F&amp;linkname=Corrupci%C3%B3n%20y%20estado%20de%20derecho%20%E2%80%93%20Por%20Gerardo%20Mu%C3%B1oz" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcorrupcion-estado-derecho-gerardo-munoz%2F&amp;linkname=Corrupci%C3%B3n%20y%20estado%20de%20derecho%20%E2%80%93%20Por%20Gerardo%20Mu%C3%B1oz" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcorrupcion-estado-derecho-gerardo-munoz%2F&#038;title=Corrupci%C3%B3n%20y%20estado%20de%20derecho%20%E2%80%93%20Por%20Gerardo%20Mu%C3%B1oz" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/corrupcion-estado-derecho-gerardo-munoz/" data-a2a-title="Corrupción y estado de derecho – Por Gerardo Muñoz"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/corrupcion-estado-derecho-gerardo-munoz/">Corrupción y estado de derecho &#8211; Por Gerardo Muñoz</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/corrupcion-estado-derecho-gerardo-munoz/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Brasil: el voto subterráneo &#8211; Por Ricardo Rouvier</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/brasil-el-voto-subterraneo-por-ricardo-rouvier/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/brasil-el-voto-subterraneo-por-ricardo-rouvier/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 22 Oct 2018 19:29:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Rouvier]]></category>
		<category><![CDATA[Bolsonaro]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Macri]]></category>
		<category><![CDATA[Trump]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=3653</guid>

					<description><![CDATA[<p>Es muy probable que Jair  Bolsonaro, un ex militar líder del Partido Social Liberal, sea el próximo presidente de la República Federativa del Brasil. El voto a Bolsonaro tuvo un componente significativo de negatividad, afirma Ricardo Rouvier y agrega que este es un dato relevante para analizar la elección brasileña y la situación política de las fuerzas.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/brasil-el-voto-subterraneo-por-ricardo-rouvier/">Brasil: el voto subterráneo &#8211; Por Ricardo Rouvier</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>Es muy probable que Jair  Bolsonaro, un ex militar líder del Partido Social Liberal, sea el próximo presidente de la República Federativa del Brasil. El voto a Bolsonaro tuvo un componente significativo de negatividad, afirma Ricardo Rouvier y agrega que este es un dato relevante para analizar la elección brasileña y la situación política de las fuerzas.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong> </strong><strong>Por Ricardo Rouvier*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>1- El fin de un ciclo</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es muy probable que Bolsonaro, un ex militar líder del Partido Social Liberal, sea el próximo presidente de la República Federativa del Brasil. Cincuenta millones de electores lo pusieron en el nivel de lo obtenido por el PT en el 2002, 2006 y 2010; y cerca de ganar en primera vuelta.  Estamos ante una contrafigura del PT y del reciente proceso progresista de la región. La elección presidencial brasilera confirma el nuevo ciclo que indica un desplazamiento hacia derecha, con el acorralamiento del chavismo, el retroceso de la Revolución Ciudadana ecuatoriana, la derrota electoral del kirchnerismo y la incertidumbre sobre Nicaragua, hoy auditada por el FMI. La disolución del Unasur; y el gran interrogante sobre el futuro del Mercosur son indicadores suficientes para dar por finalizada una etapa y el comienzo de otra. Marchamos hacia un acotamiento de la democracia liberal en línea  con lo que vive parte de Europa, sostenido sobre el desencanto generalizado de los pueblos sobre la política.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Se impone con urgencia una reflexión dirigencial sobre los motivos que tiene  el voto popular que se inclina hacia una dirección que no les promete algo esperanzador, excepto el agotamiento de lo vigente. Seguramente la reflexión se demorará o no se realizara por las urgencias de la coyuntura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El dominio del PT se extendió desde el 2002 hasta el 2016. Dentro de ese período hubo diversos vaivenes, propios de las fluctuaciones internacionales y las provocadas por las alianzas del Partido y las contradicciones internas de la izquierda dentro de un régimen político liberal articulado con la hegemonía mundial capitalista. Lula, con su incuestionable liderazgo, alcanzó una estatura de estadista, logrando modular el destino manifiesto del Brasil con la socialdemocracia. Una versión, otra más, del populismo en la región. Pero el problema del populismo en su desempeño bajo el régimen dominante estructural, es transitar las crisis de la dependencia y mantener el consenso de la sociedad civil. El tiempo es una oportunidad y una amenaza para los reformistas, hay que saber maniobrar con situación internacional favorable como desfavorable, sosteniendo la llama viva de la utopía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La performance del progresismo en la región, con sus diferencias internas, es un buen ejemplo sobre lo que puede pasar cuando uno duerme con el enemigo todas las noches. Las dificultades consisten en gestionar un gobierno con un poder acotado, sin liberarse de la hegemonía mundial capitalista, del liberalismo político y el individualismo en lo cultural.  Durante los primeros años de la etapa, Lula se convirtió en un dirigente reconocido en los países centrales, menos radical de lo era percibido fuera del Brasil.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La expresidenta Dilma Rousseff acaba de perder la elección para un escaño en el Senado<strong>,</strong> en su propio territorio Minas Gerais, al quedar en cuarta posición con un 15,04 % de los votos. En  el 2010, en todo el país, había obtenido el 46,7% y en el 2014 el 41,59%.  Otra prueba sobre el voto castigo, destacado protagonista de la  primera vuelta. Había sido reelegida  presidenta, pero el 31 de agosto del 2016 el Senado aprobó su destitución con 61 votos a favor y 20 en contra. El actual presidente Franco Temer, líder del PMDB aliado del PT (alianzas electorales de pura especulación cuantitativa que yuxtaponen ideologías refractarias entre sí) ocupó la vicepresidencia y fue uno de las artífices de la operación destitutiva de Rousseff. Es posible que al actual Pte. lo espere la justicia luego de finalizar su mandato, ya que su nombre aparece reiteradamente en la mescolanza entre lo público y lo privado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Cuando se terminó el balance favorable de los términos de intercambio, la economía de Brasil ingresó en una declinación económica que se expresó en la profunda recesión de 2014 y 2016.  Dilma enfrentó esa situación apelando a las recetas ortodoxas que las hegemonías siempre ponen a disposición del poder político, sea liberal o sea populista, sea militar o sea civil.  Unos años antes, Lula exhibía orgullosamente que se había posibilitado una extraordinaria movilización social sacando a 28 millones de conciudadanos de la pobreza. Eso se convirtió en recuerdo en tiempos de Dilma en que la inflación hacía su trabajo de demolición y, al haberse engrosado tan rápidamente la clase media, se elevaba cualitativamente el horizonte de las nuevas demandas sociales. A veces la  política profesional cree que los ciudadanos siguen siendo aquellos que fueron alguna vez.        </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Todo este escenario electoral de hoy no puede dejar de considerar que Lula, el candidato que lideraba las encuestas hasta hace muy poco, está inhabilitado para participar por un proceso que inunda a buena parte de América Latina y el Caribe: la corrupción. Más allá de la polémica sobre la existencia o no de  la articulación espuria entre capitales privados y Estado, para los electores la corrupción es algo que existe. Esa creencia se suma a la prueba contrafáctica de que si hubiera competido Lula Da Silva el resultado hubiera sido otro. La renegación sobre la incidencia real de la alianza público/privado en negocios en el populismo o en el progresismo o en la socialdemocracia.   evita un debate profundo acerca de que estas prácticas ya no son privativo de las derechas.  Pensar que esta creencia colectiva sobre la corrupción en la política es sólo una creación deliberada de los grandes medios; es una excusa insostenible.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Y señalar la inoportunidad de discutir eso ahora en nuestro país porque enfrentamos una prueba electoral el año próximo es la eterna excusa para no debatir nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El PT conservó el voto pobre del Nordeste, pero el triunfo de Bolsonaro en la mayoría de las regiones fue contundente, y las relaciones con los gobernadores lo obligará a una negociación permanente dentro del nuevo bloque de poder a constituirse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El posicionamiento del PT fue desplazándose de una izquierda neta a un posibilismo hacia el centro; cambió su composición partidaria pasando de un partido clasista, con presencia de la clase media, a un partido progresista. Debilitado por la proscripción de su candidato, puso a Haddad -un centrista- para ganar transversalidad, pero se malogró el intento. Obtuvo el 28,5% contra el 46,4% de Lula en el 2002, y el 48,61% en el 2006. Obviamente el PT trató de crear una imagen de la candidatura como una delegación del líder obrero, pero no resulto; la avalancha de negatividad destinada al PT y otros fue imparable.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los partidos tradicionales en general, tuvieron un mal desempeño: el PSDB con la candidatura de Alckmin del Partido socialdemócrata de Henrique F. Cardoso se posicionó por debajo del 5% y el MDB del Pte., que llevó la candidatura de Meirelles, superó apenas el 1%. Esto muestra la crisis de representación de las instituciones tradicionales y el desborde de los consensos fragmentados por fuera de los partidos.  Bolsonaro partió de muy abajo la campaña y vino creciendo velozmente en el momento en que fue “descubierto” como un fiscal y defensor del establishment económico y cultural. Como hay una crisis de representación, hay espacios vacantes y ahí es donde pueden aparecer los Trump o los outsiders, o un político tradicional como Bolsonaro que emergió con la potencia de un independiente. Los partidos políticos son como locomotoras oxidadas que siguen dando vueltas. Con mucha hipocresía y mucha burocracia inútil siguen girando, sin posibilidades de mejorar la democracia sino su reemplazo por las elites de cualquier signo ideológico y sin participación ciudadana ni de clase. Es decir que si no hay sujeto histórico anclado en alguna clase social, o con un Partido dominante, queda el electorado como entidad social decisoria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero la pregunta es ¿por qué un voto con esa direccionalidad? Algunos dirán que se debe al factor mediático, simplificación repetida sobre la causalidad. Hay poblaciones enteras que no están expuestas a los medios tradicionales y carecen de acceso a las redes sociales. Y están los millennials que no ponen atención en dichos emisores. El grupo O Globo cuestionó a ambos candidatos. Sí se encuentra una línea  de acciones de “expulsión” del progresismo o populismo que va desde la destitución de Dilma,  luego la detención y prohibición de Lula y que concluye con el triunfo de Bolsonaro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Algunos sectores de la gran burguesía brasileña e internacional esperan un boom económico en el país una vez que el candidato al ballotage sea Presidente. Como anticipo también tenemos las contradicciones entre el que sería el timonel económico del nuevo Estado, Paulo Guedes, discípulo de la Escuela de Chicago y la presencia militar que tradicionalmente mantiene tensiones entre el liberalismo y el nacionalismo castrense. Por el momento, los mercados han saludado favorablemente  a la voluntad popular. Brasil, ahora, se transforma en un espacio fecundo y propicio para la extensión de la guerra comercial entre EEUU y China que miran con interés esta nueva etapa. El primer combate ya se libra, EEUU es el principal exportador de soja a la República Popular que va a importar menos y será sustituido por el Brasil</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>2- El voto subterráneo</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Como pasó con Trump, resulta difícil a priori considerar qué segmentos sociales quedan afuera y están dispuestos a dar un voto antisistema o anti establishment. Sin embargo esos votos están flotando y a veces quedan ocultos en los momentos de apogeo del  ciclo progresista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Las investigaciones sobre la opinión pública realizadas antes de las elecciones, indicaban que el voto a Bolsonaro tenía los siguientes fundamentos: en primer lugar, la existencia de un espacio vacío entre la demanda ciudadana y el Estado ocupado por la política. Además las investigaciones sobre Lava Jato que abrió las puertas de Odebrecht, confirmaron lo que el sentido común señala desde antes de que la televisión haya aparecido: la política es una profesión para enriquecerse y nada tiene que ver con el bien común. Esta investigación estatal, aún no terminada, manchó a figuras prominentes del PT y miembros del gabinete de Lula y de otros partidos; exhibiendo una intimidad obscena entre lo privado y lo público. Petrobrás fue la empresa estatal más involucrada, y el negocio de la obra pública quedó al desnudo. Esto no sólo afecto al Brasil sino que se extendió a otros países de la región, lo que significó, entre otras cosas, la caída del Pte. del Perú Pedro Pablo Kuczynski, un hombre no progresista precisamente. Del mismo país tenemos a Alejandro Toledo, prófugo, y Ollanta Humala con prisión preventiva, en investigación funcionarios de Venezuela y Argentina. También a Keiko Fujimori, actualmente detenida, ex candidata a Pte. e hija de Alberto Fujimori. Si se abriera el capítulo argentino de Odebrecht, aparecerían nombres de funcionarios del gobierno anterior y nombres cercanos al Pte. Macri.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Otro eje emergente en la decisión electoral, es la cuestión de la seguridad. El electorado, que no encuentra solución al problema, eligió a un predicador de la “tolerancia 0”, es decir , se busca en el voto que haya represión efectiva para el delito. La no resolución de los problemas de inseguridad ciudadana de parte de los gobiernos progresistas o no progresistas señalaron al ganador como justiciero. Más allá del debate necesario sobre la nueva legislación penal y el avance de los derechos humanos, los Estados exhiben una significativa ineficacia para aminorar el delito y sobre todo la violencia en el delito. Se busca una acción punitiva que involucra a la represión más que a la prevención y a la reforma judicial sobre la base del castigo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los votantes expresan una reacción a la multiculturalidad y la liberalidad que se produce en la relación entre las personas. El conservadorismo del sentido común entiende que este cambio cultural pone en peligro a la familia como institucional fundamental de la sociedad. Bolsonaro quiere volver a ese modelo social anacrónico, pero él se instala en los intersticios de un discurso progresista que es vencido por sus asignaturas pendientes, entre las cuales está el creciente empoderamiento de las mujeres como minoría en rebeldía. Veremos cómo el próximo presidente logra revertir lo que parece es una presión incontenible de cambio y progreso humano. En la línea de volver a la tradicionalidad y abjurar a lo moderno por inmoral o contracultural, se inscribe el apoyo que los evangelistas dieron al candidato ganador, como le dieron a Trump o como le sabotearon lo más posible al viaje del Papa Francisco a Chile.  Este no ha sido un voto por un modelo económico determinado, es muy probable que el próximo presidente atienda la posibilidad de articular la ortodoxia monetaria con el nacionalismo industrial. Veremos si puede o si la cruda realidad le morigera su extremismo. En principio va a gobernar con un Congreso mosaico en el que tendrá que negociar día a día. Habrá 20 partidos políticos representados en Diputados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En resumen, el voto a Bolsonaro tuvo un componente significativo de negatividad. Es más lo que se rechaza que lo que se promueve.  Este es  un dato relevante para analizar la elección brasileña y la situación política de las fuerzas. El voto subterráneo no está en la superficie del tejido social, no es un espectador idiotizado por los medios como equivocadamente se repite sin prueba empírica. Las segmentaciones políticas tradicionales se han pulverizado y la adhesión política se ha licuado; es imprescindible conocer para comprender y comprender para establecer los caminos que habrá que inaugurar.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 22 de octubre de 2018</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>*Lic. en Sociología. Dr. en Psicología Social. Profesor Universitario. Titular de R.Rouvier &amp; Asociados.</em></span></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbrasil-el-voto-subterraneo-por-ricardo-rouvier%2F&amp;linkname=Brasil%3A%20el%20voto%20subterr%C3%A1neo%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbrasil-el-voto-subterraneo-por-ricardo-rouvier%2F&amp;linkname=Brasil%3A%20el%20voto%20subterr%C3%A1neo%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbrasil-el-voto-subterraneo-por-ricardo-rouvier%2F&amp;linkname=Brasil%3A%20el%20voto%20subterr%C3%A1neo%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbrasil-el-voto-subterraneo-por-ricardo-rouvier%2F&amp;linkname=Brasil%3A%20el%20voto%20subterr%C3%A1neo%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbrasil-el-voto-subterraneo-por-ricardo-rouvier%2F&amp;linkname=Brasil%3A%20el%20voto%20subterr%C3%A1neo%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbrasil-el-voto-subterraneo-por-ricardo-rouvier%2F&amp;linkname=Brasil%3A%20el%20voto%20subterr%C3%A1neo%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbrasil-el-voto-subterraneo-por-ricardo-rouvier%2F&#038;title=Brasil%3A%20el%20voto%20subterr%C3%A1neo%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/brasil-el-voto-subterraneo-por-ricardo-rouvier/" data-a2a-title="Brasil: el voto subterráneo – Por Ricardo Rouvier"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/brasil-el-voto-subterraneo-por-ricardo-rouvier/">Brasil: el voto subterráneo &#8211; Por Ricardo Rouvier</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/brasil-el-voto-subterraneo-por-ricardo-rouvier/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Acuarela de Brasil &#8211; Por Horacio González</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/acuarela-de-brasil-por-horacio-gonzalez/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/acuarela-de-brasil-por-horacio-gonzalez/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Nov 2018 22:32:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Horacio González]]></category>
		<category><![CDATA[Bolsonaro]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[Dilma]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Lula]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=3713</guid>

					<description><![CDATA[<p>Con Bolsonaro asistimos a la consumación de la muerte del ciudadano autocentrado de la cultura occidental. La idiosincrasia bolsonarista augura un cierre cultural gravísimo en el país de Noel Rosa, Cartola y Chico Buarque, que se vincula con la defección trágica de los proyectos de ciudadanización de la pobreza y de la creación de nociones emancipatorias en la vida civil popular.  </p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/acuarela-de-brasil-por-horacio-gonzalez/">Acuarela de Brasil &#8211; Por Horacio González</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>Con Bolsonaro asistimos a la consumación de la muerte del ciudadano autocentrado de la cultura occidental. La idiosincrasia bolsonarista augura un cierre cultural gravísimo en el país de Noel Rosa, Cartola y Chico Buarque, que se vincula con la defección trágica de los proyectos de ciudadanización de la pobreza y de la creación de nociones emancipatorias en la vida civil popular.  </em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Horacio González*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">     1. </span><span style="color: #000000;"><em>La muerte del ciudadano clásico</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Con Bolsonaro asistimos a la consumación de una muerte; la de un ser que ya anunciaba la misma agonía que permitía avizorar su extinción. Es la muerte del ciudadano autocentrado de la cultura occidental, sea el que con Hobbes debía acatar previamente un mandato de obediencia al soberano, sea el que con Saint Just debía descartarse de su bondad urbana y aceptar que solo el poder de la guillotina encumbraba una majestad en el interior de su propia conciencia. Bolsonaro no proviene del coaching como Macri, es su propio constructor de muecas frente al espejo. Sabe lo que es obedecer, pero no como acto ciudadano; sabe qué es la tortura, pero a través de su elegía al torturador. Así fue su voto contra Dilma, la apología del torturador de la presidenta, y aunque llamó bastante la atención, no se pensó que eso podía constituir una plataforma de gobierno, o por lo menos una plataforma electoral. Es sabido que progresivamente, una campaña electoral puede estar hoy totalmente alejada de los actos de gobierno. Se admite no solo que no sean una continuidad, sino su opuesto. “Si decía lo que pensaba no me votaba nadie”, profirió aquí en la Argentina el augur de este nuevo sistema.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si Bolsonaro ganó con una glorificación de la tortura, es difícil que eso no signifique algo en su gobierno. Admitamos el beneficio de la metáfora, pero por lo menos habrá avances hacia un estado policial, refuerzo de controles y censuras en la vida cultural, persecución de las izquierdas y de partidarios de Lula, exhibiciones militaristas, recrudecimiento de arbitrariedades judiciales, servicios de inteligencia auscultando universidades y centros de estudios, culto al jefe patoteril del gobierno por parte de gavillas que recorrerán amenazantes las ciudades. Que irán desde la intimidación pública al aporreo de opositores, sin autolimitarse si se precisan acciones de palizas especializadas, bravatas contra contendientes o ejecución sumaria de personas seleccionadas por el nuevo orden reinante. Es posible preguntarse entonces cómo se llegó hasta allí, con un voto masivo que incluye porciones enormes de la vida popular que abandonaban el proceso de ciudadanización que impulsaba el PT por una opción rápida en torno a la profecía de una nación realizada por la caza del “enemigo interno”. ¿Acaso Brasil ha consagrado, por la importancia de su papel mundial, la declarada “décima economía global”, un paso casi concluyente en dirección al declive póstumo del ciudadano autocentrado, ese de la Revolución Francesa o el de la “teoría de la ciudadanía”, revisitada en los años 80 al son de los renacimientos democráticos luego de la ola de Terror con la que ahora Bolsonaro coquetea?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Esto es fascismo? No podemos apartar la pregunta ni darle un rápido tratamiento de descarte en nombre de diferencias que van asomado a las urgencias para pensar este grave período histórico. Por decir algo rápido, no hubo en Brasil algo parecido al “incendio del Reichstag”. Típica maniobra de imputación al otro pero no realizada por el “otro”. La excepcionalidad de la que surge el nazismo implica introducir el estado excepcional de miedo, revancha y oscuro sadismo ante las instituciones parlamentarias desvencijadas, pero a las que se les impide su auto reconstrucción. Más allá de la intencionalidad de aquel hecho, aunque nunca fue demostrada acabadamente, provocó sin embargo una habilitación especial para todas las disposiciones de Hitler, reciente primer ministro del gobierno, hacia la “totale moblimachtung” o el “totalen staat”. Haya sido o no fraguado el calamitoso incendio del parlamento alemán, sirvió de acto sacrificial primitivo sobre el cual se montó un exceso que se veía como imprescindible para suscitar la energía<em> volkisch</em>, el carácter esencial enraizado en el mito de la raza pura popular fecundando la nación elegida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El golpe parlamentario contra Dilma y las distorsiones calamitosas de la justicia, presa del mismo mesianismo sobre la culpa no probada que llevó a Lula a una absurda prisión, con lo graves que fueron, no se equivalen al <em>Volk und Rasse</em>. Pero la teoría de la culpa intuida por jueces cuyo partidismo está protegido por un evangelismo judicial, está cerca del fuhrer prinzip. Se dirá que el papel de Sergio Moro no reviste el nivel de movimiento sísmico del propio sistema para hacer dos cosas: sacarse de encima sus “sobras étnicas” y justificar la Gran Represión. Pero su nombramiento por parte del nuevo gobierno con cuyo acceso colaboró directamente, aunque actuando como supuesto juez imparcial, tiene visos inequívocamente totalitarios.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<ol style="text-align: justify;" start="2">
<li><span style="color: #000000;"><em> Pentecostalismo y militarización de la fe</em></span></li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No es el nazismo, con todo; es por ahora una militarización evangélica de la actividad social, un totalitarismo novedoso. El evangelismo militar, su contraparte, es también notoria. Geisel fue un general luterano, pero su figura era la de un seco patriarca que quería entregarle el poder a una clase política profesional que podríamos llamar, sí, “derecha moderna”. Lo encontraron en un punto del largo camino a Fernando Henrique, que venía también de una familia militar, con padre nacionalista, algo varguista.  El grupo Tradición, Familia y Sociedad, surgido en Brasil en la década del sesenta se hacía fuerte en San Pablo y Rio -como aquí en la Argentina, ahora extinguido-, y realizaba exhibiciones coreográficas urbanas con sus banderas medievales. En vez de esos blasones ahora tenemos los melosos discursos de la Fe coactiva. Con un agregado. Bolsonaro inventó desenfadadas imágenes del acto de gatillar. Metáfora de Gobierno. Su estilo “antisistema” es más avanzado de lo que aparentemente le permiten las partes del sistema que lo apoyan, los grandes medios del pentecostalismo y otros evangelismos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los templos de <em>Assembléia de Deus</em> están sembrados en todo Brasil, donde se leen los más apocalípticos parágrafos de la Biblia, “vendrá Dios y destruirá todas las ciudades”, lo que permite suponer que el antisistema funciona a pleno, no fuera de lo que el pentecostalismo posee; grandes medios de comunicación; relaciones con evangelistas norteamericanos y suecos, además de una interrelación profunda con las fuerzas armadas, el asistencialismo popular, la inversiones financieras, el diezmo y todo el sistema de consolación simplificado que acompaña al trabajador pobre y sometido, a la manera de una ética protestante pasada por la pastoral mediática, y que considera al capitalismo no un espíritu weberiano, sino una empresa concreta que da molde a su propia organización. Tiende a ser relativamente multiétnico, su música consiste en corales que rebajan ostensiblemente las modalidades que dieron origen a los misales barrocos cristianos o al negro spiritual, convirtiéndose en melosas baladas de la industria cultural. Culto meritocrático donde cada rezo, suspiro o revelación, está tasado en el Excel de los acatamientos pastorales.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<ol style="text-align: justify;" start="3">
<li><span style="color: #000000;"><em> La tesis de Florestan Fernandes: racismo encubierto.</em></span></li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Evidentemente, Brasil es un país donde permanece en un plano soterrado la desconfianza racial y un fingido igualitarismo que la población blanca compensa con un listado de prevenciones que no es adecuado declamar, más si una pequeña porción intelectual y artística se siente atraída por Imenajá, Olodum y los Pretos Velhos. Al parecer, estos imaginativos sacerdotes en transe que inventaron un sincretismo que expresa docilización con las políticas dominantes tuvieron distintas coaliciones con militares o grupos de derecha tradicional. Incluso si se lleva al extremo la magia negra, el espiritismo milenarista y las danzas yorubas, también contemporáneos de la implantación del evangelismo en Brasil, y hoy menos importantes que ellos. Muchas décadas permanecieron prohibidos. Pero su africanidad y orientalismo y el sacrificio de animales hacen a su oscura gracia y los dificulta su integración al mundo financiero. Este ultimo sistema hace correr sangre con abstracciones numéricas y tasas de interés. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Cuando vino a Buenos Aires, Dilma Rousseff dijo que había nacido apenas 60 años después de la abolición de la esclavitud. Sugería que Brasil no era un país con una población enteramente manumitida desde el punto de vista político cultural o cívico democrático. (Florestan Fernandes, figura clave de la sociología brasileña insistió en sus libros e investigaciones en ese racismo encubierto). Exponer ahora tan solo este un punto de vista no parece adecuado para juzgar el giro a la derecha de la población electoral y la manifestación de racismo recrudecido a la luz de la prohibición de los cultos afrobrasileros sino de un anticomunismo escatológico. ¿No pasó nada en sesenta años? ¿Nada hubo que significó una fisura en el sistema de la <em>Casa Grande y Senzala</em>, que tan magníficamente había estudiado Gilberto Freyre en los años 30? Pasó una historia con hitos como Darcy Ribeyro festejando la miscigenación como nueva base social transformista, y la propia fundación del PT.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em> </em></span></p>
<ol style="text-align: justify;" start="4">
<li><span style="color: #000000;"><em> El Imperio, Canudos, Vargas</em></span></li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En 1889, año de la caída del Imperio, fue abolida la esclavitud, mucho después de que lo hiciera Alejandro II en Rusia, que treinta años antes había declarado el fin de la servidumbre. La insurrección de Canudos en Brasil ese mismo año de la abdicación de Pedro II -el emperador positivista-, revela que el poder imperial estaba totalmente ligado a la trama esclavocrática. Esa rebelión es conocida hoy por el magnífico relato de Euclydes Da Cunha. Podríamos decir que fue un proyecto comunitario milenarista que incluía la vuelta a África tras las huellas del Rey Sebastián, la construcción de viviendas, de iglesias, urbanización mística y amor libre, mesianismo militarizado y, como es sabido y muy estudiado, una guerra de posiciones durante cuatro años con las tropas mejor preparadas del Brasil, que menos de dos décadas antes habían vencido a Solano López en el Paraguay. Esos rebeldes santificados parecían atacar a la República recién proclamada, que exhibía su compromiso con las políticas de integración al mundo, por ejemplo, la adopción del sistema métrico decimal. Antonio Conselheiro, mesías de la revuelta atento a todo, rechaza el sistema de medidas que unifica el tráfico capitalista, y la guerrilla de Aragua ya en los años sesenta, un poco irónicamente, retoma ese tema.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es cierto que los grandes puntos de concentración del campesinado en el nordeste sufrían las consecuencias periódicas de la sequía, las plantaciones brasileras eran mucho más duras que lo que imaginó Freyre en su maravilloso libro. Libro que Roland Barthes compara con el modo de hacer historia de Jules Michelet. Pero la idea freyriana, que era la de un hombre partidario de Vargas y de la cosmogonía pro-lusitana para interpretar Brasil, se basaba en el pacto lírico entre la ama de leche negra y el niño blanco hijo del fazendeiro, para animar la gran alegoría de la integración racial. Obviamente, desequilibrada, desigual, con una asimetría ontológica. Pero eso le era diferente a Freyre, ante lo que registraba como la superioridad intelectual de los negros esclavos que venían de la costa oriental de África -matemáticos, sacerdotes, alquimistas, magos, astrónomos, sexólogos- muy adelantados en conocimientos tan diversos ante el rudo propietario portugués, y para colmo, reinventores de la actual lengua brasileña, injertando en el idioma de Camoes toda clase de expresiones fundamentales en uso hoy -sin el cual no entenderíamos el habla de más de doscientos millones de personas-, comenzando por el esencial vocablo <em>bunda</em>, la eminente e inesquivable parte trasera del cuerpo cuando concluye la espalda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Con el período del mismo Vargas no se podía decir que pertenecía al mismo pozo ciego de servidumbre mal resuelta en Brasil, opinión que hoy muchos repiten. Vargas, un ser taciturno y suicida -más parecido a Alem que a Perón-, comienza deslumbrado por el ascenso del fascismo. Ante la entrada de las tropas nazis en París, 1940, anuncia en un discurso que hace sobre la plataforma de un acorazado de la marina, el Minas Geraes, afirma que vienen tiempos nuevos, con naciones industriales y pueblos movilizados. Nada de todo esto le hace gracias a Roosevelt, que sin embargo tiene bien en cuenta a Brasil, con la paciencia necesaria como para negociar con Vargas un raro acuerdo, bases miliares en Natal -punto estratégico frente a África-, y financiamiento para construir Volta Redonda, que junto a Petrobrás y Electrobrás, son los signos varguistas entre la industrialización y los acuerdos con EEUU.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em> </em></span></p>
<ol style="text-align: justify;" start="5">
<li><span style="color: #000000;"><em> La FEB (Fuerza Expedicionaria Brasilera)</em></span></li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hacia los años 40, las fuerzas armadas brasileñas estaban animadas, como en la Argentina, por una división entre germanófilos y aliadófilos. En principio, pesan los primeros, pero los pactos hechos a regañadientes por Vargas -a quien le entusiasmaba la idea corporativa, que plasma en su legislación laboral, copia de la Carta del lavoro mussoliniana, permanente reproche de las izquierdas retomado con énfasis por el PT desde su fundación-, lleva a una inusitada situación. Alemania hunde navíos brasileños, y se declara la guerra a los nazis cuando éstos se retiran de los países ocupados. Un destacamento brasileño, los “pracinhas”, es llevado a Italia bajo la dirección general de Vernon Walters, el encargado militar norteamericano de la “cuestión Brasil”, y entablan batalla contra el maltrecho ejército alemán en retirada. Es la batalla de Monte Castello, duro enfrentamiento de meses, donde queda hoy el testimonio de un cementerio de los soldados brasileños muertos en combate. Incluso debieron pelear contra los restos del Afrika Korps y un batallón de bersaglieris mussolinianos. Durante muchos años, las fuerzas armadas brasileñas estuvieron bajo la influencia del general norteamericano Walters. Los militares brasileños que fueron sus lugartenientes en la batalla europea -como auxiliares del ejército norteamericano-, cumplieron un papel fundamental en tomar la posición alemana. Los generales del Brasil que volvieron de las batallas de la Segunda Guerra Mundial, fueron los estrategas del golpe contra el varguismo, a pesar de que este había ordenado la misión militar a Italia. Pero no perdonaban sus aprestos nacionalistas. Ante el juicio que le entabla la aeronáutica en la sede del aeropuerto de Galeao, Vargas se había suicidado en 1954, evitando así el golpe que se postergó hasta 10 años después. Entonces, su víctima fue Jango Goulart, que había sido ministro de trabajo de Vargas- se lo llegó a llamar “el Perón brasileño”, y había acentuado un giro desarrollista de matices nacional autonomistas y obreristas, en gran medida por las influencias de Brizola, gobernador de Río Grande do Sul, cuyas tropas -el tercer cuerpo de ejército, el más poderoso de Brasil-, estaban dispuestas a resistir al generalato golpista. Brizola, entonces con fama de tercermundista de izquierda -diferente al social democratismo de su retorno a principios de los 80-, debe ceder ante la disparidad de fuerzas, y seguramente ante la prudencia de Goulart.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En estos episodios geopolíticos ligados a la guerra mundial, es sabido que Argentina se mantiene neutral hasta último momento y no envía tropas a Europa. El general Agustín P. Justo, que muere poco después, viaja a Brasil en 1942, disconforme con la posición de sus colegas miliares argentinos. Entrega su sable al Estado Mayor Brasileño, que estaba preparando la incursión en las batallas europeas con el nombre de FEB, fuerza expedicionaria brasilera. Quizás estos episodios de la Segunda Guerra Mundial marcan el destino de los dos países, hasta hoy. En su momento, estas posiciones divergentes de Vargas y Perón, impiden el insinuado acuerdo aduanero luego llamado Mercosur. En el discurso de defensa ante el Impeachment, Dilma se refirió a Vargas. La miraban atentos Lula y a su lado, Chico Buarque, hoy la figura más esencial de la cultura brasileña. Dilma procedía del partido brizolista, fuerte en Porto Alegre, luego de su incursión partisana. Esto plantea un problema. En el golpe parlamentario contra el PT, el diputado Bolsonaro elogió a su militar más admirado, el coronel Ustra, aunque Bolsonaro agregó un homenaje más.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<ol style="text-align: justify;" start="6">
<li><span style="color: #000000;"><em> El Duque de Caxias</em></span></li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Cuál era el nombre que había agregado Bolsonaro? Se trataba de la mención al Duque de Caxias. Este personaje, Caxias, es el emblema histórico mayor del Ejército brasilero, que reemplazó a Mitre como comandante general del ejército de la Triple Alianza, y que en toda su carrera defendió el modo de producción esclavista, en medio de las primeras discusiones en el Imperio para superar ese anacronismo histórico. El revisionismo historiográfico argentino, sobre todo José María Rosa, lo consideraban un enemigo jurado de la Argentina, pues fue el batallón de Caxias que entró a Buenos Aires luego de la batalla de Caseros, cuyo triunfo compartía con Urquiza. Su entrada con las tropas brasileñas en desfile por la calle Florida coincidió con el aniversario de Ituzaingó, la batalla en que en 1828, el ejército de Alvear había triunfado contra el del Imperio de Brasil. Caxias había tenido una participación secundaria en esa guerra. La marcha de Ituzaingó, al parecer, es una partitura brasileña adoptada como botín de guerra por el ejército argentino. Pueden valorarse así de un modo lóbrego los hitos de la carrera de Bolsonaro. Elogio inicial a un torturador y al protector del Ejército Brasilero, apuñalamiento fallido en Juiz de Fora en medio de la campaña, que confirmaba en sangrienta alegoría su autodesignación como “elegido de Dios”, lo que lo exime de la absurda necesidad de ser el más capaz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Cómo es que de modo tan inhabitual aparecía la historia brasilera a propósito de la destitución de Dilma? El PT tenía de las grandes asambleas en San Bernardo do Campo, sede de la Volkswagen –“el auto del pueblo”, cuyas insignias eran a esta altura una suavización de la cruz gamada-, y el reciente secretario general, Luiz Inácio da Silva, Lula -cuyo nombre es igual al de otros miles y miles de brasileros-, ensayaba su ruda, pero convincente oratoria ante miles de operarios de la automotriz, la mayoría nordestinos como él. Llenaban los estadios de fútbol de las cercanías y hacían huelgas inconmensurables; era la fuerza social en marcha, al punto que Fernando Henrique se interesa por ella y quiere prohijarla, y varios profesores universitarios estaban atentos al llamado de esa novedosa movilización de masas, que Lula al principio rechaza. “Trabalhador no sindicato, estudante na Uiversidade”. Es claro que esto lo dice luego de salir de una de sus numerosas detenciones en el DOI-CODI, la policía política de San Pablo, pero no distaba mucho de su pensamiento político en esa época.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://sc2.elpais.com.uy/files/article_default_content/uploads/2018/07/16/5b4d3fd248372.jpeg" alt="Resultado de imagen para lula da silva" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<ol style="text-align: justify;" start="7">
<li><span style="color: #000000;"><em> Lula</em></span></li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Lula creía en conciliaciones avanzadas, guiadas por su voz ronca, llena de sabiduría del migrante y contenida rabia del desplazado social, que no obstante había hecho su curso de tornero en las escuelas de la FIESP, la poderosa federación de industriales paulistas. Él solamente era el coordinador de fiestas del sindicato, cuando el secretario general, miembro del partido Arena, creado por los militares, creyó más importante ser concejal del distrito que secretario general del más grande sindicato del Brasil. Lula no dura mucho como apolítico, y se produce la ligazón con la diócesis del cardenal Arns, interesante figura de la izquierda católica -que el astuto Juan Pablo II logra desmembrar en varias sedes, restándole un punto de nucleamiento esencial a las nuevas izquierdas-, y arma su propio partido bajo la consigna, aprobada en su momento por la izquierda avanzada, que el trabajador debía votar por su propio partido y no por los partidos burgueses.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El paternalista Fernando Henrique queda descolocado, y pierde una elección fundamental antes de su posterior triunfo presidencial, porque el PT se presenta por primera vez en la Intendencia de San Pablo con candidato propio, el diputado Eduardo Suplicy, simpática figura que a partir de allí fue siempre un leal legislador lulista, y que recién ahora pierde su largo mandato ante el arrasador embate del “mito bolsonaro”. “FHC” no ganó en aquella oportunidad no solo por la incipiente votación de Suplicy que le restó los votos necesarios, sino porque ante una pregunta periodística sobre si creía en Dios dijo: “no es una respuesta que le competa al futuro Prefeito de Sao Paulo”. Allí pareció un despunte inesperado, pues el candidato a pesar de no declararse ateo, que no se haya dicho religioso acarreó una ola de rechazos contundentes. De ahí, el personaje aprendió la astucia del teólogo de último momento; el ilustrado agnóstico que es marcado por la vasta construcción de la religiosidad popular, reaprendiendo la señal de la cruz, lo que hasta ahora no necesitó hacer Macri. Lula es un delicado intérprete de las relaciones de tensión entre políticos de la misma orientación, y siempre buscó alianzas fuera de sus fronteras específicas, con gran desprejuicio. Su estilo es el de un hijo de la tierra profunda, que cuando alza la voz es porque lo indigna la pobreza, y cuando debe sostener un poder del pueblo llano, su espíritu sutil llama al diálogo con sobrio refinamiento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La bandera roja con la correspondiente y sugestiva estrella, son el sello fortísimo de identidad bajo el cual nació el PT. El candidato Haddad, exigido por los términos cuantitativos bajo los que se presentara el balotaje, suspendió ese uso colorístico y la invocación a Lula. El gesto fue también lulístico, pues toda la gestión del PT se caracterizó por filiarse, en los hechos más irrecusables, con una socialdemocracia de fuerte contenido solidarista, una suerte de humanismo social bifronte, pues mientras cuidaba la integración nacional con su rostro geopolítico -Brics, sillón en el Consejo de Seguridad, plataformas petrolífera en el Atlántico, “Brasil Potencia”, submarino nuclear, etc., su otro rostro no rebajaba en ningún momento el trabajo con la población más desatendida, produciendo en los hechos una elevación masiva de las condiciones de alimentación, habitabilidad, estabilidad laboral, igualitarismo cultural y democratización general de la existencia colectiva. En un país-continente, no era poco; era mucho. Lula hoy atribuye a estas últimas circunstancias el plan maestro de su derrocamiento: golpe parlamentario y prisión ejecutada bajo las normas de una nueva juridicidad global que afecta a los líderes populares, guiada por tecnologías que ponen en una grave crisis los andamiajes judiciales heredados de los republicanismos sociales del siglo XIX y XX. Se modifica el carácter de la imputación, de la defensa, de la pena, de la prueba, se destroza por dentro la específica capacidad de juzgar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Triunfa la delación premiada, es decir, los servicios de inteligencia y la idea bélica de la justicia. En las instancias específicas de la Justicia, se introduce entonces una jefatura de operaciones de los servicios de inteligencia, poderes financieros o comunicacionales, todos coaligados. Lula fue víctima de una acción de esa índole, cuyo precio fue desarmar también un sistema político que, sin ser precario, no estaba totalmente asentado en una tradición duradera. El vacío que eso produjo pudo ser más excesivo que lo que pensaron su planificación integral, pero de todos modos eso falsifica el resultado de las elecciones y nos obliga a preguntarnos nuevamente por el carácter del ciudadano elector del siglo XXI; por la pérdida total de su legitimidad.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Con razón Lula describió la catástrofe a la que lo sometieron como algo desmesurado, relleno de todas las arbitrariedades judiciales que se pudieran acumular en un largo plazo de tiempo, aquí utilizadas todas en un único punto de condensación. Todo por facilitar que las clases más desfavorecidas y el pueblo en su parte más desatendida tuvieran accesos a bienes antes inalcanzables, desde la comida hata los viajes en avión y el acceso a la Universidad. Aunque hay algo extraño en ese razonamiento. Literalmente, esas realizaciones normales de un gobierno democrático no deberían dar lugar a un golpe institucional muy elaborado en los gabinetes de una derecha política antigua y sin luces, pero atrapada por poderes novedosos que detentan el uso de superestructuras invisibles de creación de actos ilegales revestidos de legalidad. De lo contrario, Lula debería decir que lo destituyen -a través de Dilma-, por una paradoja que recién salía a luz. Un gobierno popular democrático dispuesto a alianzas y concesiones, incluida la más notoria, el nombramiento del ministro de finanzas neoliberal, el mismo que lo hubiera sido del candidato que perdió con Dilma, es interceptado por maniobras que parecerían dirigidas a un gobierno con aspiraciones más exigentes respecto a las mudanzas en la estructura social, bancaria, propietaria o comunicacional del país.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Había algo más que excedía este razonamiento e iba también más allá, y las razones no son fácilmente discernibles. Macri había triunfado en la argentina gracias a una reposición de la idea de lo popular en tanto atenazado por estímulos multiplicados de simbologías que facilitaban una supuesta libertad, pero bajo una hipnótica servidumbre. Todo ello homologado a una hipótesis sobre la “psicología profunda” de los ciudadanos, que en un declive espiritual de carácter letárgico, cambiaban la facultad del entendimiento por la del goce de una ignorancia que se ignora a sí misma. Ya no estaba vigente la idea del ciudadano que opta a partir de su razón ilustrada, su educación cívica y su convicción argumental, sino a partir del trabajo sobre fuerzas anímicas soterradas que pertenecen a un orden que es portador de tecnologías del yo. No aquellas a las que precisamente se refería décadas antes un reconocido filósofo francés (que presuponían un uso de las disciplinas societales de control para auto cincelarse como individuo, entre una estética de parciales libertades y un cumplimiento inconsciente con una voz que decide desde la nada los destinos de un ser), sino a un trabajo profesional con imágenes cargadas de implícitas reprimendas y posibilidades, de potenciales logros individuales y amenazas de una peste colectiva. El ciudadano ya no pertenecía a los usos públicos anteriores del compromiso con el lenguaje, la escolaridad y la estructura de preferencias y deseos más o menos autogobernados, sino a una creencia de autocontrol fraguada con la argamasa de una ilusión beatífica de depuración y transparencia moral.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="http://img.europapress.es/fotoweb/fotonoticia_20150405125933_800.jpg" alt="Resultado de imagen para milicias religiosas evangelicas brasil" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<ol style="text-align: justify;" start="8">
<li><span style="color: #000000;"><em> El Impeachment</em></span></li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Entonces, ahí, en ese momento crucial, Dilma estaba ante su Torturador y Lula bajo el fantasma de Vargas. Un ciclo, en efecto, concluía. Evidentemente, tampoco el Ejército que había elaborado un meticuloso plan de “apertura política” ya no era el mismo; de lo contrario no hubieran emergido los Bolsonaro y el general Vilas Boas hubiera callado. Por eso, no puede ser un argumento de primer grado de eficacia, el que esgrimió Dilma respecto a que aun estaba vivo en Brasil el espíritu de servidumbre que había creado un sistema social de producción esclavista que duró a lo menos tres siglos, además de las ceremonias de subalternidad propias del Imperio, que aún se notaban, es cierto, en el trato entre los poderosos, pero también en la gente común. ¿Hubiera cambiado algo si Lula hubiese sido el candidato? No podemos saberlo, ya el cóctel de las denuncias de corrupción estaba preparado en las antecámaras de la Inquisición que había diseminado la delación en toda la sociedad, como hipótesis evangélica de conjuro del Mal. El <em>mensalao</em> y otras negligentes acciones en la que había incurrido el PT -lo que había costado la prisión de dos de sus más importantes dirigentes históricos-, advertían el modo en que se comenzaba a concebir la política por parte de las derechas: la purificación en el Jordán y los políticos rebautizándose con el nombre de Mesías.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La salvación por la pureza, cuerda punitiva que tenía su paralelo en la Argentina con denuncias que podían tener una correlación judicial válida, pero no era esa la que interesaba, sino su repercusión en la conciencia de la ciudadanía, volcada masivamente a un puritanismo gozoso de ser llamada a la plaza pública mediática para ver la incineración de los cuerpos malditos. El problema era ontológico y no tenía que ver con las rutinas del enjuiciamiento en los grises estrados clásicos. Estaba en disputa una contrapuesta interpretación del conjunto de la historia brasilera, allá, y argentina, acá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El PT es un núcleo de procedimientos negociadores regidos por una guía emancipatoria. Era una conciencia que no estaba en su origen, pero ahora predominaba. Quienes dirigían los asuntos globales de una potencia, eran personas salidas de las izquierdas, de las democracias avanzadas, de institutos sociológicos modernizadores con lenguajes basados en la razón crítica, filosofas que sostenían invectivas conta los saberes tecnocráticos, predicadores sobre la mala división de la tierra, tal como había escrito Joao Cabral de Melo Neto en los años 60, en su gran poema <em>Vida y muerte Severina</em>, que cantó Chico Buarque con el nombre de <em>Funeral de labrador</em>. Paradójicamente, de este vasto conjunto progresista salió el slogan petista de <em>Brasil Potencia</em>, que décadas antes había merecido las críticas de los antimperialistas de entonces, cuando Perón volvió con la “Argentina Potencia” en sus alforjas. ¿Hubiera nombrado Lula a Levy como Ministro de Economía de su gobierno? Pero fue Dilma la que escogió a este hombre ligado a las finanzas que preparaba su rival Neves en caso de triunfar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Aécio Neves era el nieto de Tancredo Neves, símbolo y expresión cabal de la política de “cancillería”, del tanteo basado en finos cálculos posibilistas, yendo de las simpatías de Tancredo por Vargas en su juventud, hasta la fundación de su estilo moderador entre las facciones del régimen, fuerzas armadas, grandes corporaciones, medios de comunicación, tribunales. Lula también era un moderador, pero su simbología era la del Brasil migrante, obrero y campesino, y de una intelectualidad progresista que asustaba tanto como si aún fueran los hombres y mujeres de izquierda que habían intentado las insurrecciones de aquella hora, no hacía tanto tiempo transcurrida. Dilma no se enfrentaba a cualquier cosa, porque cuando Bolsonaro no era todavía un problema, ante sí tenía toda una escuela política que bebía en el fantasma positivista de Pedro II, que se expresaba con Ulises Guimarães, Cardoso o Sarney (presidente luego que el nominado Tancredo fallece sin poder asumir, contraparte de Alfonsín en Argentina), y su intento de canje de política petista con economía dirigida por un hombre de los Neves, era una trágica muestra de debilidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Dilma, que también nació en el Estado de Minas, donde como muestra de la gravedad que adquiere el “factor Bolsonaro”, no obtuvo resultados positivos con su candidatura a senadora, había tenido una vida de agitación política, preparación académica en varias universidades, compromiso con los grupos armados de los 70, e interés por la literatura brasileña. En una de sus visitas a Buenos Aires se lució citando con pertinencia a una de las cumbres de la literatura de su país, la obra del también mineiro Joao Guimarães Rosa, autor de <em>Grande Sertao, veredas</em>, una novela extraordinaria que renueva la lengua brasilera y que, como tantas grandes obras de arte brasileras, su única mención alcanzaría ahora como forma de resistencia contra el bolsonarismo, que traza una virulenta raya de separación con todo lo que en Brasil haya sido producto de actos de una estética fecunda y renovadora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em> </em></span></p>
<ol style="text-align: justify;" start="9">
<li><span style="color: #000000;"><em> La defección trágica de la ciudadanización popular</em></span></li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Muchos piensan que una cosa son las campañas, y otra el gobierno efectivo. Es así, y la cada vez más distanciada relación entre lo que dice el aspirante “couchueado” a algún cargo y lo que hace después si es electo, es cada vez mayor. Lo anticipó Menem diciendo que si decía lo que que iba a hacer nadie lo votaría. Tal desfachatez, cada vez que es festejada, aniquila aun más la relación entre dos incertezas: la del discurso y la de la historia. Una cosa es eso, y otra provocar la distancia en un juego calculado que arruina toda creencia o pacto entre horizontes de expectativas y tensiones del presente. ¿Ese fue el caso de Bolsonaro? Algunos enemigos del PT, que hacen excesivas críticas a un fenómeno social y político extraordinario, observando las concesiones y los ámbitos negociadores que construyó en sus gobiernos, además de los casos de financiamiento oscuros del sistema político, creen que Bolsonaro acentuó en la campaña sus rasgos de “bonapartismo fóbico” y del mesías con fusil, a los efectos de dar cauce a la hipótesis de que los pueblos desean hombres fuertes, decididos, incorruptibles y héroes contra la delincuencia. Luego, su política económica será neoliberal y aunque no cejará en sus frases tan insistentes en bombardear el buen gusto, moderará las pasiones de cocoliche pseudo fascista. Será apenas -se conjetura-, una pieza amenazadora de un autoritarismo que esgrimirá la amenaza latente de la represión militar, pero apostando a no aplicarla. Pueden escucharse argumentos en ese sentido, de quienes perciben que ya mismo, que en los últimos tramos de la campaña aparecía con un guardaespaldas negro, mujeres de su familia y al lado una traductora al idioma de los sordomudos, que, en efecto, realizaba su oficio con un énfasis desmedido, un poco traslación del “estilo bolsonaro”, aplicable a todos los signos comunicantes, y por tanto con vigencia en toda la vida social.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No compartimos esta idea, que no habrá que dejar de observar, pero la idiosincrasia bolsonarista, al involucrar mesianismo, patriarcalismo y evangelismo regimentado de conciencias, augura un cierre cultural gravísimo en el país de Noel Rosa, Cartola y Chico Buarque, que va más allá de un simple fastidio con las deficiencias del PT, sino que se vincula a lo que venimos llamando la defección trágica de los proyectos de ciudadanización de la pobreza y de crear nociones emancipatorias en la vida civil popular.  </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<ol style="text-align: justify;" start="10">
<li><span style="color: #000000;"><em> Joazinho XXX</em></span></li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hace mucho en Brasil, un importante coreógrafo de las más conocidas Escolas de Samba, “Joazinho Trinta”, con su imaginación basada en el lujo de las cortes y las viejas leyendas de imperios y pitonisas, lanzó una frase que quedó instalada como un flechazo en el interior de la cuestión cultural brasilera. “Al pueblo le gusta el lujo; son los intelectuales los que adoran la miseria”. Acá tuvimos frases parecidas, pero esta ponía en juego la lógica fastuosa y decorativista del Carnaval. Glauber Rocha, a ese mismo Carnaval lo enjuiciaba adustamente como remedo cortesano inventado “por la Marquesa de Santos”, amante de Pedro I. Nadie se animó a tanto. Darcy Ribeyro, un glauberiano, construyó finalmente el sambódromo de Rio, junto a Brizola. Darcy se movió como portabandera de su sambódromo imaginario en el medio de esas fraseologías que alertaban sobre un desajuste de la cultura brasileña, navegando a varias aguas, lo carnavalesco, lo espiritista, lo dinástico, la nobleza ilustrada. Como también lo hizo el PT, o por lo menos Lula, pues Darcy siempre corrió el riesgo de ser visto como populista, tanto por la derecha intelectual dinástica, el seráfico fingidor Fernando Henrique Cardoso, como por parte de la intelectualidad paulista, aún la más atenta a Levi-Strauss, Roger Bastide y George Bataille, pero luego con mejor oído hacia Deleuze y Foucault.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Bolsonaro es nombrado como “o Mito”. Pero su mito no es aquel que como sombra indescifrada acompañó toda la historia brasilera, esos pensamientos salvajes de los que hablaron el pernambucano Gilberto Freyre, el “brasilero” Levi Strauss, o el irredento Glauber Rocha, maestro a la distancia de Martín Scorcese, cuatro años menor que el gran bahiano. Para resumir, hay un sentimiento en una parte de los nuevos críticos de los anteriores gobiernos democráticos en desgracia, que se basa en lo real popular cuyo secreto gozante esos gobiernos no habrían sabido descifrar. Basados en sondeos sociológicos diversos, consideran facilongo renegar del ingenuo progresismo que nada sabe de narcotráfico, de policías, de bandas diversamente ilegales que atraviesan las vidas populares y sus creencias evangélicas o no, y sus recovecos de santidad, apócrifa, real, o adquirida por correspondencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No obstante, no podemos convertirnos en monjes que abandonan su púlpito inmutable para sumergirnos en el bandolerismo rural o en la fascinación de los mitos improvisados de una derecha que busca su resarcimiento de sangre, y que -gran paradoja- ataca al periódico Folha de Sao Paulo como ésta había meticulosamente atacado a Lula. No somos Joazinho Trinta, por más simpático que haya sido este personaje. Marilena Chauí, la filósofa brasilera de mayor influencia, más allá de las fronteras del país, encabezó las discusiones sobre el avance del neofascismo en Brasil, fincado en las clases medias de Sao Paulo y Rio. Debatió el tema en la Universidad y en la cola de las panaderías. Pero su tesis más importantes -aparte de sus grandes libros filosóficos-, consistieron en interpretar toda la historia brasilera como un mito no propicio, esto es, una invención -a tono con los estudios culturales-, donde operaban las clases dominantes, patriarcales, los fazendeiros del azúcar y el café, los esclavócratas. Ellos dominaron en un largo ciclo del “modo de producción colonial” bajo el magma del <em>mito de la nación sin fisuras</em>, incapaz de ver las vetas internas que fracturan lo social en clases y provocan las luchas consiguientes por la distribución de riquezas y condición es de vida. Estas ideas son habituales en la intelectualidad progresista brasilera, pero no podemos calificarlas de inexactas, aunque sí de insuficientes. Pero aquí anotamos un error. En la amplia concepción de mito paralizante se incluyen obras y voces como las de Glauber Rocha, lo que efectivamente entraña un problema, pero no de la índole del que plantea Marilena. Allí hay una disputa artística por la interpretación no convencional de la “vita activa” brasilera.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="http://leedor.com/wp-content/uploads/2017/07/2016_8_17_GlauberRocha.jpg" alt="Resultado de imagen para glauber Rocha" /></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em> </em></span></p>
<ol style="text-align: justify;" start="11">
<li><span style="color: #000000;"><em> Glauber</em></span></li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Glauber Rocha cuestionaba el horizonte orgánico de la intelectualidad brasilera (Cebrap, USP, bibliografías lukacsianas, gramscianas, sociologías oficiales, etc.), en un gesto atrevido y limítrofe. Sus bases morales y espirituales eran las novelas de Jorge Amado, la literatura inalcanzable de Guimarães Rosa, la reinvención de la lengua brasilera (Glauber lo hace escribiendo artículos a la manera de Xul Solar), y proponiendo una cinematografía barroca, mitológica y política. Es la vanguardia brasilera, el mesianismo estético y la religiosidad poderosa en tanto alienante y luego recobrada como arte redentista. Las simpatías de Glauber hacia los militares “aperturistas”, a fines de los 70, le quitaron su público progresista, al que había ilusionado con un sujeto popular revolucionario y campesino, con una alegoría de Dios contra el Diablo capitalista, y luego volcó ese alegorismo, que no fue igualado por el cine tercermundista (véase la escena del duelo en <em>Antonio das Mortes</em>), hacia una expectativa favorable ante los militares que dejaban paso a gobiernos civiles encargados de continuar las mismas políticas anteriores, pero con presidentes civiles. Se equivocó él y se equivocaron quienes se apartaron de él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En esta hora, ya para terminar esta larga nota, creo que el debate en torno al “aparejo intelectual” sobre el que se recostó el PT -a la que Glauber le oponía el cine gozante y surrealista y la empresa nacional de films Embrafilme-, es recrear la vida intelectual brasilera con todos sus difíciles escorzos contra el experimento represivo de Bolsonaro. Este hombre insustentable trae   una represión asistida por una pastoral que disfraza su idea de coerción y disciplinamiento de almas en el horizonte más pobre de las religiones de salvación. La obtusa terrenalidad de esa salvación, mantiene a la población en su hemiplejía cultural, oprimida por la conversión de lo sagrado en un trámite comercial y el altar en una comandancia de órdenes de una milicia biolsonarista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">De ahí que la cuestión, además de la lucha por la libertad de Lula, es afinar la reflexión sobre una compleja cultura en peligro. No es que clausuren el Carnaval -siempre un terreno de disputas no solo entre maneras de desfilar y sambar-, sino que esta trama popular de espesura histórica puede ser reemplazada por un devocionario servil hacia corroídos jefes políticos y un matonaje que significaría el retorno al primer plano institucional de aquellos que Chico Buarque fue a buscar a Lapa pero ya no existían más, porque habían sido reemplazados por <em>“a malandragem de gravata e capital”.</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 13 de Noviembre de 2018</span></p>
<p><em><span style="color: #000000;">*Sociólogo, escritor y ensayista. Ex Director de la Biblioteca Nacional</span></em></p>
<p style="text-align: justify;">
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Facuarela-de-brasil-por-horacio-gonzalez%2F&amp;linkname=Acuarela%20de%20Brasil%20%E2%80%93%20Por%20Horacio%20Gonz%C3%A1lez" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Facuarela-de-brasil-por-horacio-gonzalez%2F&amp;linkname=Acuarela%20de%20Brasil%20%E2%80%93%20Por%20Horacio%20Gonz%C3%A1lez" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Facuarela-de-brasil-por-horacio-gonzalez%2F&amp;linkname=Acuarela%20de%20Brasil%20%E2%80%93%20Por%20Horacio%20Gonz%C3%A1lez" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Facuarela-de-brasil-por-horacio-gonzalez%2F&amp;linkname=Acuarela%20de%20Brasil%20%E2%80%93%20Por%20Horacio%20Gonz%C3%A1lez" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Facuarela-de-brasil-por-horacio-gonzalez%2F&amp;linkname=Acuarela%20de%20Brasil%20%E2%80%93%20Por%20Horacio%20Gonz%C3%A1lez" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Facuarela-de-brasil-por-horacio-gonzalez%2F&amp;linkname=Acuarela%20de%20Brasil%20%E2%80%93%20Por%20Horacio%20Gonz%C3%A1lez" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Facuarela-de-brasil-por-horacio-gonzalez%2F&#038;title=Acuarela%20de%20Brasil%20%E2%80%93%20Por%20Horacio%20Gonz%C3%A1lez" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/acuarela-de-brasil-por-horacio-gonzalez/" data-a2a-title="Acuarela de Brasil – Por Horacio González"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/acuarela-de-brasil-por-horacio-gonzalez/">Acuarela de Brasil &#8211; Por Horacio González</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/acuarela-de-brasil-por-horacio-gonzalez/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Bolsonaro o el Regreso de las Ideologías &#8211; Por Carlos Caramello</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/bolsonaro-o-el-regreso-de-las-ideologias-por-carlos-caramello/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/bolsonaro-o-el-regreso-de-las-ideologias-por-carlos-caramello/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 19 Nov 2018 17:26:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Carlos Caramello]]></category>
		<category><![CDATA[Bolsonaro]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[ideología]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=3725</guid>

					<description><![CDATA[<p>Carlos Caramello sostiene en esta nota que Jair Bolsonaro no encarna lo antipolítco sino que, muy por el contario, expresa la política de la ideología explícita, la barbarie serial y las promesas de violencia fáctica.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/bolsonaro-o-el-regreso-de-las-ideologias-por-carlos-caramello/">Bolsonaro o el Regreso de las Ideologías &#8211; Por Carlos Caramello</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>Carlos Caramello sostiene en esta nota que Jair Bolsonaro no encarna lo antipolítco sino que, muy por el contario, expresa la política de la ideología explícita, la barbarie serial y las promesas de violencia fáctica.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em> </em></strong><strong>Por Carlos Caramello*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em>La visión de la vida </em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em>ha devenido en la ideología </em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em>que crea la ilusión </em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em>de que ya no hay vida.</em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><strong>Theodor Adorno</strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No tengo nada que ver con Jair Bolsonaro. No podría estar más en las antípodas de su pensamiento y su acción. Detesto su misoginia explícita, su homofobia de homosexual reprimido, su xenofobia tan idéntica al miedo <em>al otro</em>, su desprecio por los pobres, los discapacitados, los débiles.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Siento una repugnancia sorda por este personaje. A la distancia, sin haberlo visto más que en algún video por las redes, reconozco en él la síntesis de esas personas con las que siempre siempre tuve (y tendré) problemas <em>de piel</em>. Me espanta. Me enferma. Su triunfo es lo peor que me ha pasado en un año particularmente malo para la Argentina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero&#8230; ¡Atención! Bolsonaro es la Política. Al menos, la base de la política, que es la Ideología. No se dónde andará esa <em>melange</em> de japonés con Harvard llamado Francis Fukuyama pero, donde esté, quiero avisarle que no sólo no han muerto las ideologías sino que han regresado para ganar elecciones y adueñarse de las construcciones políticas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">“<em>Creíamos que Adolf Hitler había perdido y no es verdad. Perdió una batalla, pero todavía gana sus guerras. Los líderes Rodrigo Duterte (Filipinas), Jair Bolsonaro, Donald Trump, Matteo Salvini (Italia) y Víktor Orbán (Hungría) representan los signos de un nazismo emergente y triunfante en todo el mundo</em>”, sostiene el filósofo italiano Franco Berardi, autor de <strong><em>La Fábrica de la Infelicidad</em></strong>, una despiadada crítica al neoliberalismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿De dónde sacan, entonces, los <em>analistas cool</em> que Bolsonaro es la anti-política? ¿Tienen un corpiño en los ojos, que no ven? ¿Una bigornia en los oídos, que no escuchan? ¿Piensan que el Nacional Socialismo fue <em>antipolítico</em>? El Partido Nacionalista Obrero Alemán obtuvo, en 1933, casi el 44% de los votos, 288 escaños, lo que le dio a Hitler la mayoría necesaria para gobernar a su antojo, con la esperanza de que sacara a Alemania del estancamiento político y económico en el que se hallaba desde 1930. O sea…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El nuevo presidente de Brasil es de todo menos la negación de la política. Tal vez se lo pueda definir como lo <em>anti-stablishment político</em>. Porque en lugar de bailar un minué con reverencias, ha ido al hueso de lo ideológico. No hay medias tintas en él. Cortito y al pie. Brutal, en el sentido más amplio de la palabra. Feroz en sus concepciones. Bestial en su manejo discursivo. Bárbaro por donde se lo mire… pero, político.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No en el sentido de la negociación (insisto), que, de negociar, nada. Pero sí en lo que la mayoría de los mortales -que no pertenecen al áulico círculos de los <em>partidos pseudo social demócratas</em> de estos tiempos-, entienden por política.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Bolsonaro es un muestrario de posturas ideológicas extremas. Un abanico de negros y blancos. Un nazi con todas las de la ley. Nada de fascismo disfrazado de progresía. Nada de mentirillas de campaña. Nada de marketing del engaño. Así, a lo bestia. Sin medias tintas, sin dobleces.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Y claro, seguramente no es esto lo que le gusta a la política melindrosa de la posmodernidad. Pero: ¿y a los que votan? Esa frontalidad parece deslumbrarlos. Cansados, quizá, de tanto mensaje endulzado para <em>envaselinarles las resistencias</em>, el Pueblo, posiblemente prefiera este tipo de animales que les va de frente. O, por lo menos, lo prefiera por un rato: el necesario para ganar en las urnas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Habría que preguntarse, entonces, qué piensa hacer la <em>política sensible</em> frente a estos mensajes. Porque Trump ganó más o menos con las mismas herramientas y contra el mismo stablishment partidario-empresarial. Y Putin asumió su cuarto mandato con argumentos similares. Y nada tiene que ver con el costado ideológico de Donald ni de Jair.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Pasa por expresar una ideología con claridad; con rigor; con pasión? ¿Y de hacerlo de verdad? ¿Y mantenerlo a rajatabla? Preguntas retóricas. No importa si la progresía intelectual de los medios se tapa la boca y abre los ojos copiando el gesto de los emojis de sorpresa; ni si el Mercado levanta su dedo acusador (el mismo que usa para <em>violar</em> <em>consumidores</em>): el buen entendedor (léase Pueblo) quiere más autenticidad y menos corrección. Eso es la Política como la entiende la mayoría de los mortales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por eso Bolsonaro gana de la mano de la <em>ideología explícita</em>. De la <em>barbarie serial</em>. De las promesas de <em>violencia fáctica</em>.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">De <em>esa</em> Política… que no hacen el resto de los políticos.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 19 de Noviembre de 2018</span></p>
<p><span style="color: #000000;">*Licenciado en Letras, escritor y autor junto a Aníbal Fernández de los libros <em>“Zonceras argentinas al sol”</em> y <em>“Zonceras argentinas y otras yerbas”</em>, y <em>“Los profetas del odio”. Conductor del programa radial Tuit-Eros, RadioHache.</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbolsonaro-o-el-regreso-de-las-ideologias-por-carlos-caramello%2F&amp;linkname=Bolsonaro%20o%20el%20Regreso%20de%20las%20Ideolog%C3%ADas%20%E2%80%93%20Por%20Carlos%20Caramello" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbolsonaro-o-el-regreso-de-las-ideologias-por-carlos-caramello%2F&amp;linkname=Bolsonaro%20o%20el%20Regreso%20de%20las%20Ideolog%C3%ADas%20%E2%80%93%20Por%20Carlos%20Caramello" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbolsonaro-o-el-regreso-de-las-ideologias-por-carlos-caramello%2F&amp;linkname=Bolsonaro%20o%20el%20Regreso%20de%20las%20Ideolog%C3%ADas%20%E2%80%93%20Por%20Carlos%20Caramello" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbolsonaro-o-el-regreso-de-las-ideologias-por-carlos-caramello%2F&amp;linkname=Bolsonaro%20o%20el%20Regreso%20de%20las%20Ideolog%C3%ADas%20%E2%80%93%20Por%20Carlos%20Caramello" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbolsonaro-o-el-regreso-de-las-ideologias-por-carlos-caramello%2F&amp;linkname=Bolsonaro%20o%20el%20Regreso%20de%20las%20Ideolog%C3%ADas%20%E2%80%93%20Por%20Carlos%20Caramello" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbolsonaro-o-el-regreso-de-las-ideologias-por-carlos-caramello%2F&amp;linkname=Bolsonaro%20o%20el%20Regreso%20de%20las%20Ideolog%C3%ADas%20%E2%80%93%20Por%20Carlos%20Caramello" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbolsonaro-o-el-regreso-de-las-ideologias-por-carlos-caramello%2F&#038;title=Bolsonaro%20o%20el%20Regreso%20de%20las%20Ideolog%C3%ADas%20%E2%80%93%20Por%20Carlos%20Caramello" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/bolsonaro-o-el-regreso-de-las-ideologias-por-carlos-caramello/" data-a2a-title="Bolsonaro o el Regreso de las Ideologías – Por Carlos Caramello"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/bolsonaro-o-el-regreso-de-las-ideologias-por-carlos-caramello/">Bolsonaro o el Regreso de las Ideologías &#8211; Por Carlos Caramello</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/bolsonaro-o-el-regreso-de-las-ideologias-por-carlos-caramello/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El Lava Jato como guerra jurídica regional &#8211; Por Rodolfo Yanzón</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/el-lava-jato-como-guerra-juridica-regional/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/el-lava-jato-como-guerra-juridica-regional/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 Jun 2019 12:30:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Rodolfo Yanzón]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[filtraciones]]></category>
		<category><![CDATA[fiscal Moro]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Lava Jato]]></category>
		<category><![CDATA[The Intercept]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=4197</guid>

					<description><![CDATA[<p>La Comisión Interamericana de Derechos Humanos manifestó su preocupación sobre el riesgo que corren la democracia y los DDHH a partir del golpe en Honduras en 2009, la destitución del Presidente paraguayo Fernando Lugo en 2012 y de la Presidenta brasileña Dilma Rousseff en 2016; hechos que permitieron la instalación de mecanismos como la judicialización inadecuada de cuestiones políticas, la politización de los sistemas judiciales y la posible corrupción en los distintos poderes de los Estados</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-lava-jato-como-guerra-juridica-regional/">El Lava Jato como guerra jurídica regional &#8211; Por Rodolfo Yanzón</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>La Comisión Interamericana de Derechos Humanos manifestó su preocupación sobre el riesgo que corren la democracia y los DDHH a partir del golpe en Honduras en 2009, la destitución del Presidente paraguayo Fernando Lugo en 2012 y de la Presidenta brasileña Dilma Rousseff en 2016; hechos que permitieron la instalación de mecanismos como la judicialización inadecuada de cuestiones políticas, la politización de los sistemas judiciales y la posible corrupción en los distintos poderes de los Estados.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Rodolfo Yanzón*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Se dieron a conocer comunicaciones entre el entonces juez brasileño, hoy Ministro de Justicia de Bolsonaro, Sergio Moro, y los fiscales de la operación Lava Jato, quienes las reconocieron como propias. Desde <em>Página 12</em>, Juan Manuel Karg se refiere a la profunda investigación de <em>The Incercept</em> que dejó al desnudo los chats entre el fiscal Deltan Dallagnol y Moro, evidenciando la parcialidad manifiesta contra el dirigente Ignacio Lula Da Silva, cuya prisión permitió a Bolsonaro acceder a la primera magistratura. En esos chats Dallagnol reconoció el carácter endeble del proceso y el temor ante un eventual retorno al gobierno del Partido de los Trabajadores. Karg recuerda que el Comité de DDHH de la ONU pidió que Lula pudiera expresarse públicamente y competir en las elecciones. Como eso no ocurrió, Bolsonaro se llevó puesta la política y Brasil pasó a cumplir un rol aquiescente respecto de los EEUU. Estas divulgaciones, según Karg, deberían alcanzar para cuestionar el proceso, sacar a Moro del gobierno y poner en libertad a Lula. El diario conservador Estadâo pidió la renuncia de Moro, al igual que los colegios de Abogados del Brasil.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Desde <em>Ámbito Financiero</em>, Marcelo Falak aporta otra mirada. Establece las diferencias entre la práctica periodística y la judicial: para la primera basta con que la difusión sea de interés público, mientras que para la segunda su utilidad depende de su origen. Dice que los chats fueron extraídos subrepticiamente por hackers de los teléfonos de los magistrados y se pregunta si esa circunstancia implicaría que en el ámbito judicial sean declarados nulos, sin ningún efecto, y, en tal caso, cuál sería el alcance de ese pronunciamiento. Cita al abogado Lenio Streck para decir que ni Moro ni los fiscales niegan el tenor de las informaciones, pero alegan haber sufrido un hackeo. Si ese fue el origen, su ilicitud no permitiría que sean utilizadas contra los protagonistas, pero podrían servir para anular una condena.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">De esos chats se desprenden las dudas de Dallagnol respecto de dos puntos esenciales en la condena que dejó preso a Lula y fuera de las elecciones: que el departamento pertenezca al ex Presidente y que la supuesta coima esté vinculada con negocios de Petrobras con la empresa OAS. El primer punto pareciera haberse despejado completamente a partir de que se autorizara a su titular, Fernando Bittar, a vender el departamento; mientras que el segundo fue resuelto por Moro con una pirueta: el soborno habría sido la contraprestación de un “acto de oficio indeterminado”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si bien Falak escribió notas anteriores sobre la debilidad de las acusaciones que pesaban contra Lula, advirtió que existía al menos una responsabilidad política de su parte al dejar hacer para financiar ilegalmente la política con recursos del Estado. Pero judicialmente no alcanza que los medios lo vinculen a posibles delitos. Como alguna vez dijo Lula a Moro: “no me juzgue por noticias, tráigame pruebas”. Falak ha venido insistiendo en el peligro de caer en un populismo judicial poniendo en serio riesgo el principio de la presunción de inocencia y, además, la soberanía popular. A juzgar por las elecciones pasadas en el Brasil, su temor era fundado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Para arribar a la condena contra Lula, Moro se apoyó insistentemente en la delación premiada del titular de la empresa OAS, Leo Pinheiro a quien no se le homologó su confesión -que le permitía reducir sensiblemente su condena- hasta que apuntó directamente a Lula. (En el Brasil también se usó desmedida y arbitrariamente la prisión preventiva para extorsionar a posibles “arrepentidos”).</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://images.clarin.com/2019/01/16/NvOR4cDKh_1256x620__1.jpg" alt="Resultado de imagen para fiscal Moro y garavano" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En septiembre de 2017 Sergio Moro vino a la Argentina invitado a participar en conferencias organizadas en el marco de un convenio entre el Ministerio de Justicia de la Nación, a cargo de Germán Garavano, y el Colegio de Abogados de la calle Montevideo, uno de los socios relevantes del diario <em>La Nación</em>, integrado por abogados de grupos económicos y defensores de genocidas. Se trata del Colegio de Abogados que ha venido haciendo el trabajo sucio en el ámbito judicial presentando denuncias, demandas y amparos para despejar el camino al macrismo en su afán de tomar hilos trascendentales del sistema. Entre las cocardas de Moro se encuentra su designación como “personalidad del año 2014” otorgada por el grupo de multimedios O’Globo que -vaya casualidad- mantuvo estrechas relaciones con la dictadura militar desde sus comienzos y es acérrimo detractor de las políticas del PT.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Moro se considera un seguidor del proceso italiano conocido como Mani Pulite o Tangentopoli, producido en la década de los 90, que puso en cuestionamiento a los principales partidos políticos y derivó en la aparición en la política de multimillonarios como Silvio Berlusconi y de fuerzas xenófobas como la Liga del Norte. Como muchos jueces de la región, siguió los lineamientos fijados por expertos norteamericanos, sobre todo, en la tarea de obtener confesiones que permitan sumar acusados en supuestos entramados de corrupción. Sólo bastará elegir a qué gobierno investigar. Dicho de otro modo, la existencia de la operación dependerá de los límites que los gobiernos pretendan imponer a las grandes corporaciones. En ese contexto, el argumento que Moro inventó para llegar a la condena de Lula (el “acto de oficio indeterminado” como  sambenito utilizado ante la ausencia de pruebas) se emparenta bastante con el “derecho penal creativo” aludido por el juez argentino Claudio Bonadío para investigar a CFK. Lo que en realidad hacen, con la venia de parte de los sistemas judiciales y de la dirigencia empresaria -sobre todo, la mediática- es imponer una práctica judicial de excepción en la que quien tiene el poder digita los jueces y fija los lineamientos de sus decisiones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Se instala la corrupción como la fuente de todos los males y el origen de la pobreza para generar empatía en quienes reciben las noticias y, a la vez, ocultar la injusta redistribución de la riqueza, la explotación de los trabajadores y las ganancias de los grandes grupos. Luego, distintos operadores (periodistas, abogados, psicólogos y hasta actores) elevan el producto obtenido a la categoría de imperativo moral. Y un gordito picarón se sentirá habilitado para arrasar con toda norma en aras de la moral instalada. La prueba no importa, como tampoco importa el derecho de defensa, la presunción de inocencia y la libertad de las personas. Pero, por sobre todas las cosas, lo que menos importa es la soberanía popular, porque mediante el lawfare el poder económico financiero incide directamente en la política y la institucionalidad de los países afectados, para mantener y acrecentar sus beneficios económicos y dirimir quiénes son los actores en cada área. Sólo necesitan un par de herramientas, sutiles pero efectivas, para generar una cascada de arrepentidos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Lo que se desprende de las comunicaciones entre Moro y los fiscales ya era conocido. Un mes después de la visita de Moro a la Argentina, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos manifestó su preocupación sobre el riesgo que corren la democracia y los DDHH a partir del golpe en Honduras en 2009, la destitución del Presidente paraguayo Fernando Lugo en 2012 y de la Presidenta brasileña Dilma Rousseff en 2016; hechos que permitieron la instalación de mecanismos como la judicialización inadecuada de cuestiones políticas, la politización de los sistemas judiciales y la posible corrupción en los distintos poderes de los Estados.  (<a style="color: #000000;" href="http://www.corteidh.or.cr/docs/solicitudoc/solicitud_13_10_17_esp.pdf">http://www.corteidh.or.cr/docs/solicitudoc/solicitud_13_10_17_esp.pdf</a>).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Detrás de todo hay temas sin resolver, como el financiamiento de la política (el macrismo logró recientemente hacer legal lo que antes no lo era), pero también la efectividad de derechos esenciales (el macrismo les dio un fuerte mazazo con la ley del arrepentido de 2016 y su aplicación a través de jueces y fiscales arbitrarios). Las comunicaciones privadas sólo pueden interceptarse mediando orden fundada de un juez y su difusión involucra su propia responsabilidad. Ante la aparición de comunicaciones privadas entre Moro y los fiscales, no autorizadas por un juez, cabe preguntarse, entonces, por los intereses y derechos que se hallan en juego, hasta qué punto resulta válido utilizarlas violando el derecho a la intimidad de las personas. ¿Es válido hacerlo cuando favorece la situación de un/a dirigente político/a pero no cuando lo/a perjudica? (siendo Presidenta, a Dilma Rousseff le interceptaron ilegalmente sus teléfonos). Si desde hace años se conoce la utilización política de los sistemas judiciales y su vinculación impúdica con el grupo O`Globo ¿era necesario llegar a esto? Pareciera que la conciencia democrática y republicana en toda la región está tan deteriorada en todos los sectores y estamentos, que los medios utilizados sólo importan si llevan agua al propio molino. O que sólo importa lo que dicen los medios y esa es la única batalla que interesa.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 12 de junio de 2019</span></p>
<p><em><span style="color: #000000;">*Abogado, DDHH</span></em></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-lava-jato-como-guerra-juridica-regional%2F&amp;linkname=El%20Lava%20Jato%20como%20guerra%20jur%C3%ADdica%20regional%20%E2%80%93%20Por%20Rodolfo%20Yanz%C3%B3n" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-lava-jato-como-guerra-juridica-regional%2F&amp;linkname=El%20Lava%20Jato%20como%20guerra%20jur%C3%ADdica%20regional%20%E2%80%93%20Por%20Rodolfo%20Yanz%C3%B3n" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-lava-jato-como-guerra-juridica-regional%2F&amp;linkname=El%20Lava%20Jato%20como%20guerra%20jur%C3%ADdica%20regional%20%E2%80%93%20Por%20Rodolfo%20Yanz%C3%B3n" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-lava-jato-como-guerra-juridica-regional%2F&amp;linkname=El%20Lava%20Jato%20como%20guerra%20jur%C3%ADdica%20regional%20%E2%80%93%20Por%20Rodolfo%20Yanz%C3%B3n" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-lava-jato-como-guerra-juridica-regional%2F&amp;linkname=El%20Lava%20Jato%20como%20guerra%20jur%C3%ADdica%20regional%20%E2%80%93%20Por%20Rodolfo%20Yanz%C3%B3n" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-lava-jato-como-guerra-juridica-regional%2F&amp;linkname=El%20Lava%20Jato%20como%20guerra%20jur%C3%ADdica%20regional%20%E2%80%93%20Por%20Rodolfo%20Yanz%C3%B3n" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-lava-jato-como-guerra-juridica-regional%2F&#038;title=El%20Lava%20Jato%20como%20guerra%20jur%C3%ADdica%20regional%20%E2%80%93%20Por%20Rodolfo%20Yanz%C3%B3n" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/el-lava-jato-como-guerra-juridica-regional/" data-a2a-title="El Lava Jato como guerra jurídica regional – Por Rodolfo Yanzón"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-lava-jato-como-guerra-juridica-regional/">El Lava Jato como guerra jurídica regional &#8211; Por Rodolfo Yanzón</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/el-lava-jato-como-guerra-juridica-regional/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Ya sé que estoy piantao &#8211; Por Hugo Presman</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/ya-se-que-estoy-piantao-por-hugo-presman/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/ya-se-que-estoy-piantao-por-hugo-presman/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Apr 2020 19:46:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Bolivia]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[coronavirus]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo Presman]]></category>
		<category><![CDATA[Israel]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[pandemia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=5370</guid>

					<description><![CDATA[<p>Cuando la realidad se inscribe en el género de ficción, nada mejor que la ficción para sobrellevar la realidad. Si a eso le sumamos una cucharada de ironía, la música de Astor Piazzola y la letra de Horacio Ferrer aplicada al contexto mundial de la cuarentena y el intento de auscultar el comportamiento de líderes mundiales cuyo mínimo equilibrio está en tela de juicio. Con esos elementos, Hugo Presman escribió esta nota tratando de superar la incertidumbre del mix de escepticismo y optimismo, de estos meses imborrables que están pariendo dolorosamente al siglo XXI</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/ya-se-que-estoy-piantao-por-hugo-presman/">Ya sé que estoy piantao &#8211; Por Hugo Presman</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>Cuando la realidad se inscribe en el género de ficción, nada mejor que la ficción para sobrellevar la realidad. Si a eso le sumamos una cucharada de ironía, la música de Astor Piazzola y la letra de Horacio Ferrer aplicada al contexto mundial de la cuarentena y el intento de auscultar el comportamiento de líderes mundiales cuyo mínimo equilibrio está en tela de juicio. Con esos elementos, Hugo Presman escribió esta nota tratando de superar la incertidumbre del mix de escepticismo y optimismo, de estos meses imborrables que están pariendo dolorosamente al siglo XXI</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Hugo Presman*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Horacio Ferrer escribió “Balada para un loco” en 1969 y Astor Piazzola compuso la música. El hombre no había llegado a la luna: lo haría el año siguiente; el Che había sido asesinado en Bolivia, dos años antes; EE.UU sería derrotado en Vietnam, cuatro años después; y en la Argentina gobernaba Juan Carlos Onganía, en nombre de un golpe de estado autodenominado Revolución Argentina, desde hacía tres años, pero el gobierno estaba herido políticamente por un hecho histórico como fue “El Cordobazo”, en mayo de 1969.  Nunca el mundo fue un ejemplo de cordura, pero la idea de Revolución, de un mundo mejor que se imaginaba socialista, atravesaba el planeta. Hasta la palabra revolución fue apropiada por el golpe troglodita de 1966 en nuestro país.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Ya sé que estoy piantao</strong>. Sueño sistemáticamente que un virus ha arrodillado al planeta, que más de la mitad de la población está en cuarentena, que en los países emblemas de occidente la gente muere como moscas, que los hospitales y sanatorios no dan abasto, que la gente fallece en las terapias intensivas sola, sin una mano compasiva de sus familiares, que ante la falta de respiradores se privilegia a los jóvenes y se condena a los mayores, que las morgues no dan abasto y en la capital del mundo camiones frigoríficos se estacionan en las calles donde se apilan los cadáveres.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Ya sé que estoy piantao.</strong> No puede ser que el sueño se reitere cada noche, con las calles vacías o casi vacías, la gente con barbijos, los padres aislados de los hijos, los abuelos de sus nietos, el abrazo prohibido y el beso convertido en un gesto de museo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Ya sé que estoy piantao.</strong> En la pesadilla, algunos de los gobernantes de países históricamente considerados civilizados, parecen interpretar el tango de Ferrer pero sin su poesía. El presidente de EE.UU, sueño, sugiere inyectarse detergente para matar el virus, después de optar por el mercado por sobre la salud de su gente. Su discípulo, su siervo incondicional, Jair Messias Bolsonaro, niega en la pesadilla que el virus sea letal, afirma que produce una gripe leve y que no ataca a los brasileños “porque el brasileño se sumerge en las alcantarillas y no pasa nada”. Intento despertarme pero la pesadilla es intensa y aparece el Ministro de Salud israelí Yaacov Litzman, un religioso, quien afirma que la pandemia que aparece en mi sueño “Es un castigo divino contra la homosexualidad. Estoy seguro, dice, de que el Mesías <strong>vendrá y nos sacará como Dios nos sacó de Egipto”. </strong>El Mesías en el sueño se ríe estruendosamente, es un bromista empedernido y enferma con el virus al ministro y su mujer.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Ya sé que estoy piantao.</strong> No puedo suponer que la pesadilla es la realidad. Pero es tan vívida que parece verdadera. El sueño empieza a transcurrir en colores. En Méjico Andrés Manuel López Obrador, AMLO, sale a la calle, da abrazos y rechaza los consejos de los infectólogos, invita a que la gente salga a cenar y ordena que el virus al que denomina coronavirus se detenga. Lo mismo parece que en este delirio hace o hacía Boris Johnson hasta que el virus lo llevó a terapia intensiva con respirador.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Cuando estoy a punto de despertarme aparece el rostro de la dictadora de Bolivia </strong>Jeanine Áñez, reflexionando y pidiendo:<strong> “</strong>El momento que vivimos nos afecta a todos sin diferencias, como somos ante los ojos de Dios. Invito a todos los bolivianos a unirnos en una sola voz de oración. Unidos y de la mano de Dios, todo es posible. Que Dios nos bendiga» <strong>    </strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Veo empresas cerradas cuyo valor se ha reducido a un cuarto, muchas quebradas, millones de desocupados, caravanas de pobres solicitando alimentos, fronteras cerradas, y cada día se hace un ranking de muertos e infectados. Cada dos minutos en la pantallas de los televisores aparecen urgente, último momento, esto está sucediendo ahora, con el fondo musical de película de suspenso.     </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Me despierto transpirado y agitado. Que suerte que todo fue una pesadilla. Entonces no estoy piantao. Agarro el diario y veo que los 12.000 argentinos más ricos se niegan a contribuir para sacar el país de la crisis heredada de Macri al que apoyaron con entusiasmo. Esto sí que es normal. La realidad conocida me aleja de la pesadilla. Una ironía de la revista <em>Barcelona</em> me devuelve la sonrisa y el optimismo: “Cada vez más argentinos eligen hundirse en la pobreza para no ser esquilmados por un eventual impuesto a las grandes e inmensas fortunas”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Sin embargo un aviso publicitario me lleva a dudar. Un bodeguero sanjuanino lanzó a la venta un vino con la marca Corona Vinus, y su slogan publicitario es: “Coronavinus: una letra que te cambia miedo por placer.”  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿La pesadilla no será la realidad y la realidad una pesadilla? No me hagan caso. Mi analista me ha dicho que sufro de un trastorno psicopático severo de apreciación de la realidad. O acaso no ves que la luna va rodando por Callao. Permitime que te invite a correr por las cornisas, con una golondrina en el motor. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ya sé que estoy piantao.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 29 de abril de 2020</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">*Coconductor del programa radial EL TREN, con más de 16 años en el aire. Contador Público recibido en UBA. Fue profesor de Economía Política en la Facultad de Ciencias Económicas de la misma Universidad. Es Periodista. Sus trabajos son publicados en diversos medios nacionales e internacionales. Es autor del trabajo de investigación <em>“25 años de ausencia” </em>y participó con trabajos en los libros <em>“Damián Carlos Álvarez Pasión por el libro”</em> e <em>“Insignificancia y autonomía”.</em> Debates a partir de Cornelius Castoriadis.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Además es coautor del libro <em>“Bicentenario de la Revolución de Mayo y de la Emancipación Americana».</em></span></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fya-se-que-estoy-piantao-por-hugo-presman%2F&amp;linkname=Ya%20s%C3%A9%20que%20estoy%20piantao%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fya-se-que-estoy-piantao-por-hugo-presman%2F&amp;linkname=Ya%20s%C3%A9%20que%20estoy%20piantao%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fya-se-que-estoy-piantao-por-hugo-presman%2F&amp;linkname=Ya%20s%C3%A9%20que%20estoy%20piantao%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fya-se-que-estoy-piantao-por-hugo-presman%2F&amp;linkname=Ya%20s%C3%A9%20que%20estoy%20piantao%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fya-se-que-estoy-piantao-por-hugo-presman%2F&amp;linkname=Ya%20s%C3%A9%20que%20estoy%20piantao%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fya-se-que-estoy-piantao-por-hugo-presman%2F&amp;linkname=Ya%20s%C3%A9%20que%20estoy%20piantao%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fya-se-que-estoy-piantao-por-hugo-presman%2F&#038;title=Ya%20s%C3%A9%20que%20estoy%20piantao%20%E2%80%93%20Por%20Hugo%20Presman" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/ya-se-que-estoy-piantao-por-hugo-presman/" data-a2a-title="Ya sé que estoy piantao – Por Hugo Presman"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/ya-se-que-estoy-piantao-por-hugo-presman/">Ya sé que estoy piantao &#8211; Por Hugo Presman</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/ya-se-que-estoy-piantao-por-hugo-presman/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Villa Lugano: contrainsurgencia preventiva &#8211; Por Juan Chaneton</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/villa-lugano-contrainsurgencia-preventiva-por-juan-chaneton/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/villa-lugano-contrainsurgencia-preventiva-por-juan-chaneton/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 27 May 2021 13:29:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Juan Chaneton]]></category>
		<category><![CDATA[América Latina]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[contrainsurgencia preventiva. Villa Lugano]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Narcotráfico]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=7617</guid>

					<description><![CDATA[<p>Juan Chaneton analiza en esta nota cómo las agencias especializadas de los Estados Unidos en contrainsurgencia preventiva, despliegan en Villa Lugano un dispositivo de “combate” al narcotráfico que exhibe un formato similar al utilizado en el Brasil de los años 2000. Chaneton afirma que hay que dejar de mirar el fenómeno del narcotráfico en nuestra región como una cuestión local de cada país y de naturaleza policial, como "delito federal" y en un pie de igualdad, en cuanto a su tratamiento, con la delincuencia común, ya que el narco es una función de las guerras de 5° generación adaptadas a América Latina.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/villa-lugano-contrainsurgencia-preventiva-por-juan-chaneton/">Villa Lugano: contrainsurgencia preventiva &#8211; Por Juan Chaneton</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><em><span style="color: #000000;"><strong>Juan Chaneton analiza en esta nota cómo las agencias especializadas de los Estados Unidos en contrainsurgencia preventiva, despliegan en Villa Lugano un dispositivo de “combate” al narcotráfico que exhibe un formato similar al utilizado en el Brasil de los años 2000. Chaneton afirma que </strong><strong>hay que dejar de mirar el fenómeno del narcotráfico en nuestra región como una cuestión local de cada país y de naturaleza policial, como «delito federal» y en un pie de igualdad, en cuanto a su tratamiento, con la delincuencia común, ya que </strong><strong>el narco es una función de las guerras de 5° generación adaptadas a América Latina.</strong></span></em></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Juan Chaneton*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><span style="color: #333399;">N</span></strong>o es la primera vez que las agencias especializadas de los Estados Unidos intensifican su actividad de contrainsurgencia preventiva en la región centro y sudamericana. Por su envergadura, recordamos el Brasil de los iniciales años 2000.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Villa Lugano, ahora, como <em>continuum</em> de Rosario y su banda de Los Monos, exhibe un formato similar a aquella cruzada brasileña.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Allá, la parada represiva alcanzó su punto de ebullición en las periferias pobres de San Pablo y Rio de Janeiro. Millones de personas llevan allí más de medio siglo de barro, aguas servidas y tiempo libre, es decir, no existen para la economía formal y para los gobiernos formales. Se acercaba el fin del milenio y surgió allí, en medio de esa fuerza social potencialmente antisistémica, una sigla cuya presencia, de ahí en más, completaba la coreografía indispensable para que el entrenamiento antisubversivo, en vivo, no dejara nada librado al azar y tuviera la eficacia que se requiere ante esta «nueva amenaza». A semejanza de las formaciones clandestinas que se describen en el «Mini-manual del guerrillero urbano» de Carlos Marighella, apareció de la nada, en los suburbios paulistas, el Primer Comando de la Capital (PCC), a fines de los &#8217;90.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El territorio urbano de Brasil en aquellos años 60/70 conoció organizaciones guerrilleras insertadas en las favelas que, desde esa cobertura de seguridad que les proporcionaba el apoyo de la población pobre, incidieron en la política nacional con nombres como VPR/MR-8 de Carlos Lamarca o ALN del citado Marighella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los enfrentamientos de esas organizaciones con las fuerzas represivas se desenvolvieron en un formato idéntico, en lo sustancial, al que exhiben hoy las guerras urbanas entre la represión policíaco-militar y el narcotráfico. El «Primer Comando de la Capital», en el Brasil actual, fue diseñado a semejanza formal de aquellas conducciones político-militares de Lamarca y Marighella  y luego plantado por la contrainsurgencia estadounidense en la región como una manera de estirar músculo preventivamente ante la siempre latente posibilidad de turgencia de escenarios de rebelión social incontrolable.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Lo que está ocurriendo en Villa Lugano es una puesta en escena similar a la paulista y mejorada en algunos aspectos. Aquí, «el narcotráfico» no tiene sigla pero los narcotraficantes se guarecen en las casas como si fueran guerrilleros perseguidos por la policía, con la imaginativa innovación de que aquí es la población pacífica y de a pie, la gente de trabajo y los buenos vecinos los que le señalan a la policía dónde se esconden los narcos y claman por su eliminación. Si el futuro deparara escenarios de protesta social en los conurbanos argentinos, la única diferencia con lo que ocurre en Villa Lugano hoy es que los insurgentes no serían un símil trágico, como los narcos, sino pueblo pobre insurreccionado contra el odio de Dios y contra el capitalismo, que es su epifenómeno. Lo que no se puede adivinar es si los vecinos denunciarían a los partisanos de la era global o los invitarían a cenar. El tiempo dirá. Si es que ese tiempo llega, lo cual es dudoso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El santo y seña para que irrumpa la criminalidad narco en un barrio pobre y para que estos devotos de la Auxiliadora del sicariato procedan a amedrentar a quienes sólo desean la paz, es parte de la geopolítica de la droga en América Latina. La militarización del barrio vecino a Liniers y a la General Paz, con los policías entrando a las casas, anticipan un fenómeno de plausibilidad razonable en un eventual escenario de insurgencia social. Asimismo, la saturación policial de un territorio previamente delimitado -como ocurrió en Lugano- son hechos reminiscentes de los métodos con que se combatió y se eliminó a la mentada insurgencia urbana brasileña e, incluso, al propio Marighella, que cayó en una cita envenenada. En Lugano se agrega al color local el enfrentamiento entre bandas, un guión que no se escribe ni se escribirá al azar sino en dependencia directa de las demandas del funcionalismo sistémico penal que inspira la actividad de contrainsurgencia preventiva que las fuerzas de seguridad (y, en algunos casos, los ejércitos) despliegan en América Latina con una independencia relativa de los decisores políticos, es decir, de los gobiernos. El narco es una función de las guerras de 5° generación adaptadas a América Latina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El narcotráfico no tiene una dinámica propia de impulso endógeno. Esto implicaría aceptar que unos pobres sin vínculo alguno con el mercado y con la política compran los insumos y fabrican el producto y que otros pobres de solemnidad residentes en otro país adquieren el producto para comercializarlo en villas y lugares de pobreza generalizada, todo ello sin que nadie pueda hacer nada para meterlos presos. Pero el fenómeno es de otra índole. El narco tiene una procedencia y una emergencia y es una función de la dominación (y del control que le es inherente) que el poder hegemónico en la región reproduce, desde hace medio siglo, porque los territorios al sur del Río Bravo sin el estrago de la droga implicarían el peligro supremo de la autonomía y, con ella, de la pérdida, para la potencia en declive, de una región del mundo que, históricamente, sustentó buena parte de su desarrollo y crecimiento como potencia mundial y que hoy le sigue resultando imprescindible.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Se trata de impedir que el enemigo se forme, pues no hay solución a mano para evitar que el funcionamiento sistémico no produzca lo que está llamado a producir: más y más miseria y marginalidad. Entonces, esa geopolítica pergeñada por los planificadores del «Hemisferio Occidental» tiene que salir a administrar la contención del fenómeno que desataron con la implosión de la URSS y que no está en la naturaleza de las cosas solucionar: «No hay más proletarios, o infelices, o explotados. Hay una tercera cosa creciendo allí afuera, cultivada en el barro, educándose en el más absoluto analfabetismo, diplomándose en las cárceles, como un monstruo Alien escondido en los rincones de la ciudad. Ya surgió un nuevo lenguaje. Es eso. Es otra lengua&#8230;».</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Marcola es el que dice eso. Lo dice en una entrevista para la cadena O&#8217;Globo. Marcola es Marcos Camacho y Marcola es su «nombre de guerra», remedo grotesco de un pasado por cierto diferente y que las batutas maestras del diversionismo ideológico procuran imitar en lo formal. Marcola se escapó muchas veces de sus prisiones. Cuando alguien es enemigo en serio de la paz y de la democracia occidentales, Estados Unidos lo manda a lugares de los que no se puede escapar: Guantánamo o Abu Grahib. Ahora, Marcola está preso de nuevo &#8230; en San Pablo. Tal vez vuelva a escapar. Si es que antes no se jubila. Su vida y su elemento fueron la violencia, el crimen.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El capo del PCC brasileño agrega en esa entrevista: «Nosotros tenemos métodos ágiles de gestión. Ustedes son lentos, burocráticos. Nosotros luchamos en terreno propio. Ustedes, en tierra extraña. Nosotros no tememos a la muerte. Ustedes mueren de miedo. Nosotros estamos bien armados, estamos en el ataque. Ustedes en la defensa. Ustedes tienen la manía del humanismo. Nosotros somos crueles, sin piedad. Ustedes nos transformaron en «super stars» del crimen.  Nosotros los tenemos de payasos. Nosotros somos ayudados por la población de las villas miseria, por miedo o por amor. Ustedes son odiados. Ustedes son regionales, provincianos. Nuestras armas y productos vienen de afuera, somos «globales». Nosotros no nos olvidamos de ustedes, son nuestros «clientes». Ustedes nos olvidan cuando pasa el susto de la violencia que provocamos &#8230;».</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://fundaciongabo.org/sites/default/files/imagenportada/2017-01/Latinoamerica.jpg" alt="Seminario - Taller Narcotráfico y violencia en las ciudades de América Latina: retos para un nuevo periodismo" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No está mal lo que dice este muchacho. Casi para avivar giles.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La primera pregunta que inspira esta tirada es, ¿se trata de un criminal autónomo o de uno funcional a la represión contra las luchas sociales? La segunda pregunta es casi una respuesta a la primera: ¿cómo se entra a un territorio controlado por estos subagentes de la policía con el sano propósito de hacer política de izquierda, política anticapitalista?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hay que dejar de mirar el fenómeno del narcotráfico en nuestra región como una cuestión local de cada país y de naturaleza policial, como «delito federal» y en un pie de igualdad, en cuanto a su tratamiento, con la delincuencia común.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Comienza a incrementarse la violencia en el mundo. Las políticas de rango estratégico para la Casa Blanca se desarrollan en específicas regiones del mundo que no son, precisamente, Latinoamérica. Nuestro continente al sur del Río Bravo reviste, en esa agenda estratégica, una importancia secundaria. Sólo Venezuela y Cuba entran en el cuadrante de cuestiones a tratar en un capítulo especial de la política exterior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En cuanto a la primera, el cambio de régimen sigue siendo punto de arribo para el Departamento de Estado y en ese sentido va la decisión de Biden no sólo de mantener las sanciones contra Venezuela sino de incrementarlas para maximizar el daño todo lo posible.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En lo referido a Cuba, puede decirse, sintéticamente, que en la visión del colectivo que asesora a Biden, la desestabilización de ese sistema socialista y la injerencia en sus asuntos internos se hacen más asequibles con relaciones diplomáticas que sin ellas. Biden retomará la agenda que impulsó EE.UU. cuando el presidente era Obama y él su vicepresidente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El resto del capítulo latinoamericano se agota en el tema migraciones masivas como nueva amenaza. Y el narcotráfico -según decimos- como factor legitimante de intervenciones sesgadas en las cuestiones de seguridad de nuestros países.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Luchar contra el narco, entonces, es luchar por construir la masa crítica suficiente como para encarar el problema de modo estructural, yendo a sus causas y rechazando enérgicamente el programa de las derechas -tributario ideológico de la DEA- que propone reprimir las barriadas pobres militarizándolas previamente, en una busca aparente de eficacia técnica en pos de la seguridad vecinal, cuando lo que se está haciendo, en realidad, es aplicar un programa de contrainsurgencia preventiva funcional a una eventual represión de movilizaciones obreras y populares y que jamás podrían -esos delincuentes- actuar en el territorio si desde los Estados se los combatiera con la concepción ideológica adecuada y con el rigor y la eficacia con que se trata a los terroristas en otras partes del mundo. El narco y cómo erradicarlo no es una cuestión técnica, es una cuestión ideológica y política.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En el área «Hemisferio Occidental» del Departamento de Estado, las cosas se ven como las ve Marcola: «¿Solución? No hay solución, hermano. La propia idea de «solución» ya es un error.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Ya vio el tamaño de las 560 villas miseria de Río? ¿Ya anduvo en helicóptero por sobre la periferia de San Pablo? ¿Solución, cómo? Sólo la habría con muchos millones de dólares gastados organizadamente, con un gobernante de alto nivel, una inmensa voluntad política, crecimiento económico, revolución en la educación, urbanización general y todo tendría que ser bajo la batuta casi de una «tiranía esclarecida» que saltase por sobre la parálisis burocrática secular, que pasase por encima del Legislativo cómplice. Y del Judicial que impide puniciones. Tendría que haber una reforma radical del proceso penal del país, tendría que haber comunicaciones e inteligencia entre policías municipales, provinciales y federales. Nosotros hacemos hasta <em>conference calls </em>entre presidiarios&#8230; Y todo eso costaría billones de dólares e implicaría una mudanza psicosocial profunda en la estructura política del país. O sea: es imposible. No hay solución».</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Un hombre culto, Marcola. Habla como un cuadro que sabe muy bien qué es lo que pasa.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 27 de mayo de 2021.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">*Abogado, periodista y escritor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><a style="color: #000000;" href="mailto:jchaneton022@gmail.com">jchaneton022@gmail.com</a></span></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fvilla-lugano-contrainsurgencia-preventiva-por-juan-chaneton%2F&amp;linkname=Villa%20Lugano%3A%20contrainsurgencia%20preventiva%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fvilla-lugano-contrainsurgencia-preventiva-por-juan-chaneton%2F&amp;linkname=Villa%20Lugano%3A%20contrainsurgencia%20preventiva%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fvilla-lugano-contrainsurgencia-preventiva-por-juan-chaneton%2F&amp;linkname=Villa%20Lugano%3A%20contrainsurgencia%20preventiva%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fvilla-lugano-contrainsurgencia-preventiva-por-juan-chaneton%2F&amp;linkname=Villa%20Lugano%3A%20contrainsurgencia%20preventiva%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fvilla-lugano-contrainsurgencia-preventiva-por-juan-chaneton%2F&amp;linkname=Villa%20Lugano%3A%20contrainsurgencia%20preventiva%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fvilla-lugano-contrainsurgencia-preventiva-por-juan-chaneton%2F&amp;linkname=Villa%20Lugano%3A%20contrainsurgencia%20preventiva%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fvilla-lugano-contrainsurgencia-preventiva-por-juan-chaneton%2F&#038;title=Villa%20Lugano%3A%20contrainsurgencia%20preventiva%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/villa-lugano-contrainsurgencia-preventiva-por-juan-chaneton/" data-a2a-title="Villa Lugano: contrainsurgencia preventiva – Por Juan Chaneton"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/villa-lugano-contrainsurgencia-preventiva-por-juan-chaneton/">Villa Lugano: contrainsurgencia preventiva &#8211; Por Juan Chaneton</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/villa-lugano-contrainsurgencia-preventiva-por-juan-chaneton/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
