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	<title>Ana Ojeda archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<description>Una Revista de Opinión</description>
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	<title>Ana Ojeda archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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		<title>Ser humanes &#8211; Por Ana Ojeda</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 17 Jul 2026 11:45:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ana Ojeda]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La ciencia ficción en la convergencia posthumana se convirtió en una técnica de gobierno socioeconómico corporativo que afecta nuestras potencias. Una salida a explorar es volver a lo humano pero, según la autora, sin hablar la lengua del capital -sexista, racista, clasista- y desarrollando una propia, igualitaria y emancipatoria.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/ser-humanes-por-ana-ojeda/">Ser humanes &#8211; Por Ana Ojeda</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c630cdac5e10e385e0c8d72115e66341 wp-block-paragraph"><strong><em>La ciencia ficción en la convergencia posthumana se convirtió en una técnica de gobierno socioeconómico corporativo que afecta nuestras potencias. Una salida a explorar es volver a lo humano pero, según la autora, sin hablar la lengua del capital -sexista, racista, clasista- y desarrollando una propia, igualitaria y emancipatoria.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f6bdbd4f3377e4f92e23fbce2b33cb0f wp-block-paragraph"><strong>Por Ana Ojeda*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8fff9db0db4de3cb9d9fe10205f57ebe wp-block-paragraph">Escucho a mi alrededor voces que se multiplican: la «salida» de esta desolación inmovilizante que entrega nuestras potencias a algoritmos, logaritmos y otros ritmos digitales para convertirnos en zombis cercenades de cualquier estructura de sentimientos que no sea «mi» algoritmo –al que entreno, cuido y mantengo con dedicación y paciencia como si fuera un tamagochi–, híper individuales e híper liberales («El otro sos vos» lo resumió la campaña del jefe de Gobierno) estaría en una vuelta a la humanidad. Una humanidad olvidada o extraviada en un pasado difuso y que tendríamos que recuperar para no seguir adentrándonos en un camino cuyo futuro sólo han vislumbrado los relatos de la ciencia ficción, desde <em>Terminator</em> a <em>The Matrix</em> a <em>The Last of Us</em>: «predecir el futuro es un gran negocio. El capitalismo es experto en sus propias versiones de escenarios de ciencia ficción para tener el cuidado de calcular bien sus posibilidades de perpetuar la codicia depredadora de que se alimenta. La ciencia ficción en la convergencia posthumana se convirtió en una técnica de gobierno socioeconómico corporativo» (Braidotti, 255).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e742f74bb26803a79f2afee9a3a16611 wp-block-paragraph">Otra manera de decir lo mismo sería que a raíz de la incertidumbre que instala en las grandes mayorías laboriosas, el modelo de enriquecimiento fascista tecnofinanciero transnacional con acólites locales sólo preocupades por favorecer sus intereses personales; frente a los «desafíos» que nos plantea la digitalización (obligatoria) de nuestro ser-en-la-munda; frente a la velocidad hostil al pensamiento y la formación de conceptos (ideas) –que entroniza y estimula, en cambio, la emisión inmediata y continua de opinión y sentimiento (el pasaje de «Esto no está bien» a «Yo <em>siento</em> que esto no está bien»)–, volvemos la mirada a «lo humano», en donde ciframos la antítesis de esta serie de modos de existencia que se nos presentan, de pronto, como no tan deseables. «Salir» del embrollo en el que nos hemos metido sería, o podría ser, entonces, retornar a lo humano. Recuperar la humanidad que hemos perdido en algún recodo del camino.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-add34386c09e1877e0d6bddaf1370d54 wp-block-paragraph">¿Pero qué es lo humano?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fc94090085ba19c294b6361074d50285 wp-block-paragraph">En 1989 Donna Haraway, formada en zoología, filosofía e historia de la ciencia, ecofeminista decolonial, estudiosa de las relaciones humano-máquina y humano-animal, se planteó esta misma pregunta. Su respuesta fue el extraordinario «Visiones primates», que la editorial independiente argentina Hekht publicó en estupenda traducción de Noelia Billi, Guadalupe Lucero y Paula Fleisner, y cuidada edición en 2022. En él, Haraway rastrea cómo, cuándo y por qué se estableció la frontera, que tomamos como «natural», entre animales y humanes, o –en sus palabras– entre primates y humanes primates, es decir: cómo la ciencia acuñó la idea de lo humano y dónde termina exactamente lo animal.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f793a488f2bd74553ce47b5ab8d33f02 wp-block-paragraph">«A lo largo de <em>Visiones primates, </em>he leído ‘fuera de contexto’ los discursos acerca de monos y simios, tanto los populares como los científicos. Mi esperanza ha sido que el enfoque siempre oblicuo y a veces perverso facilitara la revisión de las narrativas occidentales fundamentales y duraderas acerca de la diferencia, sobre todo la diferencia racial y sexual; acerca de la reproducción, particularmente en términos de una multiplicidad de generadores y de descendientes; y acerca de la supervivencia, especialmente la supervivencia de la historia, tal como son contados en el marco de las tradiciones occidentales de dicho género discursivo complejo» (571). «Este es el relato –sostiene Haraway a través del poema de Rayna Rapp que cierra el libro– que la ciencia nos cuenta sobre nuestro valor» (579). Y es un relato machista, racista, clasista, basado en la instauración de la diferencia por sobre la valorización del continuum de igualdades y semejanzas que unen todo lo que siente y cohabita con nosotres este mundo: ese es el relato que nos <em>hace</em> humanos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d09e0f44bdaf0d786e7c452a5d23f2bc wp-block-paragraph">«Desde el siglo XVIII, las ciencias de la vida occidentales han escrito en el cuerpo de la naturaleza la raza, la sexualidad, el género, la nación, la familia y la clase» (23), sostiene Haraway. Y sigue: «La práctica científica puede ser considerada como un tipo de práctica narrativa: el arte (gobernado por reglas, restringido, históricamente cambiante) de contar la historia de la naturaleza […] Cualquier enunciado científico acerca del mundo depende íntimamente del lenguaje, de la metáfora […] La práctica científica es, sobre todo, una práctica narrativa, en el sentido de una práctica histórica específica de interpretación y testimonio […] La biología es la ficción apropiada para los objetos que llamamos organismos […] <em>Tanto</em> uno <em>como</em> otro, científico y organismo, son actores de una práctica narrativa […] El trabajo asalariado, la apropiación sexual y reproductiva, y la hegemonía racial son aspectos estructurales del mundo social humano. No hay duda de que afectan sistemáticamente el conocimiento» (27-31).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bedf9763d929b7724cb03e72420e8d83 wp-block-paragraph">No existe lo humano por fuera del establecimiento de la diferencia, la instauración y ejercicio de las jerarquías, que es un ejercicio del poder. Y todo lo que hacemos como humanes encarna ese relato, lo vehicula. Salvo que conscientemente dispongamos nuestras voluntades voluntariosas para ponerle coto a la repetición, al ser hablades y pugnemos por <em>seguir con el problema</em> porque no hay salida posible.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d0c1bc8e5fc68fa8487f88030724f36a wp-block-paragraph">La respuesta no está en el pasado, sino en el devenir, en la búsqueda emancipatoria hacia la igualdad radical. No sólo entre humanes: entre todo lo sintiente del planeta. El «Patriarcado Capitalista Blanco’ […] convierte todo en un recurso apropiable», sostiene Haraway (39). Podríamos empezar por abandonar la imaginación imperial de Occidente porque todas «las entidades vivientes se verán afectadas en última instancia por la naturaleza autodestructiva de este orden económico capitalista neocolonial. En estas nuevas economías está operando una cruel lógica sacrificial de dejar morir a muchas poblaciones terrestres, humanas y no humanas. Muchos están deshumanizados al subestado de cuerpos desechables, expuestos a prácticas de explotación, expulsión y extinción» (Braidotti, 258).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9fe47becb96b5099c14db78cc29b1b20 wp-block-paragraph">Estamos juntas en la convergencia posthumana, de la cual no hay salida. Estamos aquí. «El feminismo postuhumano crea conexiones sin fusiones, poniendo de relieve la diversidad mientras afirma que estamos juntas en esta convergencia posthumana […] La energía del feminismo es una fuerza afirmativa infundida con poderes anticipatorios y visionarios, que necesitan ser actualizados y expresados por cada nueva generación a su manera […] La afirmación necesita ser construida evitando polarizaciones binarias y dejando el juicio en suspenso. Es necesario desarrollar un respeto por la complejidad, enfatizando el hecho inevitable de que las contradicciones son parte de cualquier proyecto político e intelectual digno» (Braidotti, 262-264).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-33e934c1fb58e198ae5c46f1bdf55965 wp-block-paragraph">Debemos pensar de maneras nuevas, inéditas. «Para ser capaz de imaginar la desestabilización de los relatos –afirma Haraway–, una debe formarse en un momento social en que el cambio es posible, en que las personas están generando sentidos diferentes en muchas otras áreas de la vida. La desestabilización es una tarea colectiva» (455). Si buscamos dejar atrás este embrollo en el que nos hemos metido, deberíamos dejar de hablar la lengua del capital (sexista, racista, clasista) y desarrollar una propia, igualitaria.</p>



<div style="height:43px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0b2d1872d4e98ca8b00fbddd576d7736 wp-block-paragraph"><em>La utilización de lenguaje inclusivo es decisión de la autora.</em></p>



<div style="height:34px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7cade67fe3a9d53a29abe69379c61c30 wp-block-paragraph"><em><strong>Libros citados</strong></em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1fa647d832b9f23e7f83cc6cc253b298 wp-block-paragraph">Rosi Braidotti, <em>Feminismo posthumano</em>, traducción de Sion Serra Lopes, Barcelona, Gedisa, 2022.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-31e04b2fb42b36d35da09ec92c71c69d wp-block-paragraph">Donna Haraway, <em>Visiones primates. Género, raza y naturaleza en la ciencia moderna</em>, traducción de Noelia Billi, Guadalupe Lucero y Paula Fleisner (Colectiva Materia), Buenos Aires, Hekht, 2022.</p>



<div style="height:44px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9453e94fa3a86215b23476a814c2541f wp-block-paragraph">17 de julio de 2026.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized is-style-rounded"><img decoding="async" src="https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcSmrCN8TRlHkDkUozwAHbz6ngsQqIaJlActVEQIxBZyOfY7sBjT5uFWuDPzUACq7UVB_QJeTgCvzFub3tKHpuc0tGBHQW6LCu6UIfjHa_MKPg&amp;s=10" alt="" style="width:136px;height:auto"/></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dbd8055cc3eee4bece6aef41b16f7256 wp-block-paragraph">*Escritora y editora.</p>



<div style="height:32px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c wp-block-paragraph"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af wp-block-paragraph">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5 wp-block-paragraph">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026 wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



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