<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>La Tecl@ Eñe, autor en La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<atom:link href="https://lateclaenerevista.com/author/conrado-yasenza/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lateclaenerevista.com/author/conrado-yasenza/</link>
	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Thu, 30 Apr 2026 02:01:10 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/12/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>La Tecl@ Eñe, autor en La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<link>https://lateclaenerevista.com/author/conrado-yasenza/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Zona Cero &#8211; Por Conrado Yasenza</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/zona-cero-por-conrado-yasenza/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/zona-cero-por-conrado-yasenza/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Apr 2026 23:54:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Conrado Yasenza]]></category>
		<category><![CDATA[Principal]]></category>
		<category><![CDATA[Alex Karp]]></category>
		<category><![CDATA[deseo]]></category>
		<category><![CDATA[guerra]]></category>
		<category><![CDATA[IA]]></category>
		<category><![CDATA[La República tecnológica]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Netanyahu]]></category>
		<category><![CDATA[Palantir]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo]]></category>
		<category><![CDATA[Peter Thiel]]></category>
		<category><![CDATA[Trump]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19590</guid>

					<description><![CDATA[<p>Palantir, Peter Thiel y la Inteligencia Artificial como vectores de la guerra, la dominación y la muerte. Los tecnoplutócratas y la democracia en jaque.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/zona-cero-por-conrado-yasenza/">Zona Cero &#8211; Por Conrado Yasenza</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1324765ed28b2f5748a62778335f03ec"><strong><em>Palantir, Peter Thiel y la Inteligencia Artificial como vectores de la guerra, la dominación y la muerte. Los tecnoplutócratas y la democracia en jaque.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5a99c2c01784f78d3d53b81906c4fb9"><strong>Por Conrado Yasenza</strong>*</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-66e56e10d63f5a06bc21dfb29c2c4cd1"><strong>I</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-decf01ceafbde88b74ce49040c409325">El futuro se ha escrito en el pasado, pero, claro, admite correcciones en el presente. Si son para mejor, estamos en la duda. ¿Duda? Ojalá fuera la jactancia de los intelectuales, porque lo que acontece en este tiempo difuso es la idea de la conspiración. El complot y la distancia que el torbellino de informaciones establece entre nosotros como cabecera de playa para la guerra semiótica.&nbsp; Aquello de lograr una síntesis entre razón y experiencia parece materia arrojada a los sepultureros. Sin jactancia alguna, el occidentalismo de izquierda se arrojó a la certeza absoluta de que el deseo bajo el capitalismo se mercantilizó al punto de mutar en mera mercancía, ese oscuro objeto del consumo. Sí, lo intuimos, lo de los sepultureros y el occidentalismo de izquierda remite (lector condicionado) por un lado a Fukuyama y ese final de la historia que nos depositó en el nuevo momento del capitalismo: a la lógica mercantil se sumó la apropiación financiera, y a ambas la explosión tecnológica, que no superó ninguna en lo malo sino que lo potenció, lo volvió explosivo; y, por otro, a la ultraderecha poseedora de los fierros del&nbsp;<em>big data</em>&nbsp;y la IA (adiós al sueño fumón de Silicon Valley) que nos atormenta con un futuro de supernumerarios donde faltará agua, comida y salud para todos los habitantes de este planeta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f4e5a35614b46becd78546b30042dbba">Atención, que se pone más urticante. Allá por el año ’45 del siglo XX, surgió en Argentina un coronel que como general creó un movimiento que entendió algo fundamental para la vida de los sectores populares: el deseo forma parte constitutiva del ser humano, tanto como el goce. El general incorporó a los trabajadores al goce capitalista para que todos puedan gozar, vivir, trabajar, desear y “comer las mejores comidas” (Daniel Santoro dixit) De allí la confusión que se volvió el alimento de la crítica al peronismo: el capitalismo acumula, concentra las riquezas y el goce en sectores privilegiados, el capital es la acumulación. Siguiendo la idea de Santoro, el peronismo es el peor enemigo del capitalismo, porque es un movimiento que surge de las entrañas del país, desde adentro, y socializa el deseo y el goce, además de darle prioridad a la producción y al trabajo. Quizás, un aporte como punto de partida para pensar este presente y el futuro sin dejar de lado los tropismos y los cambios que las tecnologías de plataformas han generado en el mundo del trabajo, tanto o más, el cambio radical que expresa el surgimiento y uso de la Inteligencia Artificial. En ese sentido, es interesante leer y escuchar a Miguel Benasayag (filósofo, epistemólogo, psiquiatra, doctor en psicología e investigador en neurofisiología) quien nos plantea el desafío de lograr una hibridación positiva con la IA para evitar la colonización algorítmica a la que estamos expuestos si la usamos como reemplazo de la mente humana. Un diagnóstico para la resistencia (no para resistirse): con la delegación de funciones masivas la máquina formatea el cerebro. Funcionar o existir, esa es la cuestión que plantea Benasayag. “Algoritmizar el mundo quiere decir hacerlo calculable, predictible. Se funciona bien o mal, pero nosotros, los humanos, los bichos, mi perro, no funcionamos bien o mal. Existimos”. Y existir implica riesgo, como pensar o amar. Porque los seres humanos necesitamos de la racionalidad &#8211; deseo y experiencia -, claro que sí, pero combinada con dudas y sobresaltos. Quizás la aventura de la vida total y no la totalidad de las certezas absolutas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3ee6256a174116d959f8263d337ced96"><strong>II</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-75fdb5a3b2ba2d2c3a51fae231ec5994">En el año 2013 se estrenó la película “Elysium” del director y guionista Neill Blomkamp. En un futuro que se establece en el año 2154, la Tierra es un gran basural superpoblado (de latinos, en gran mayoría) donde las enfermedades, los problemas de salud, la contaminación ambiental producto de los desechos industriales y radiactivos, y la inseguridad en las calles la tornan un lugar horrible para la vida. El pueblo vive en esa Tierra. Las élites capitalistas habitan la estación Elysium, una suerte de planeta artificial a 19 minutos de la tierra. La Corporación Armadyne – una empresa espacial privada – les proporciona un hábitat seguro que cuenta con su propia atmósfera, un campo «electromagnético», aire y agua limpios para llevar una vida segura y placentera. Claro, el placer no es para todos, y allí surge la lucha de clases en clave distopía futurista. Los pobres y enfermos quieren curarse, comer y vivir con dignidad, mientras que la Corporación Armadyne tiene como plan establecer una dictadura financiada por los aportes de los ricos que viven en Elysium. Asesinar inmigrantes, enfermos y pobres &#8211; Armadyne cuenta con su ejército de matones &#8211; para que no logren migrar a la estación espacial de los afortunados, y a consolidar un mundo liderado por presidentes de corporaciones tecnológicas que, además, ofrecen la vida eterna para una minoría pudiente y limpia de impurezas de origen. Pero la lucha de clases se reduce a la acción individual de una suerte de héroe cyborg. Adiós a la revolución del proletariado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b682e19fff7a21fea38bd842ba5cad62">Lo dicho anteriormente: el futuro está escrito en el pasado.</p>



<div style="height:31px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="788" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/toscano.palantir-1024x788.jpg" alt="" class="wp-image-19599" style="width:770px;height:auto" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/toscano.palantir-1024x788.jpg?v=1777506514 1024w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/toscano.palantir-300x231.jpg?v=1777506514 300w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/toscano.palantir-768x591.jpg?v=1777506514 768w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/toscano.palantir-1536x1183.jpg?v=1777506514 1536w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/toscano.palantir-190x146.jpg?v=1777506514 190w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/toscano.palantir-50x39.jpg?v=1777506514 50w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/toscano.palantir-97x75.jpg?v=1777506514 97w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/toscano.palantir.jpg?v=1777506514 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Ilustración de Kazmir Iskander para «In Thes Time».</em></figcaption></figure></div>


<div style="height:31px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-086a2c5e0ce4a0868e759f043a4a2655"><strong>III</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8732389a101723d62ce0712333b1c54d">No sabemos si Peter Thiel vio <em>Elysium</em>, <em>Blade Runner</em> o leyó a Philip Dick, sí que el libro que más ha leído (según sus declaraciones, más de diez veces) es la saga de J.R.R Tolkien, «El señor de los anillos”. De hecho, el nombre de su <em>big tech</em> lo tomó de las piedras visionarias que Saruman utiliza para espiar a los pueblos de la Tierra Media. Saruman (El Blanco, líder de los magos Istari que combaten a Sauron) acaba corrompido por Sauron (el Señor Oscuro y rival principal de Saruman) Existen quienes creen y han escrito que Thiel podría ser el Sauron de la era digital y Karp el Saruman contemporáneo. Seguramente, una analogía provocadora.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ab8a71bfde561982c637606e33f5a584">También sabemos que Thiel junto a Karp encarnan eso que hoy se denomina anarcocapitalismo, una reversión <em>tecnoplutócrata</em> de las peores ensoñaciones totalitarias que asolaron al mundo del siglo XX.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3e4a9c5b66386d1d682354850c09f24b">Thiel ve al sistema democrático como un obstáculo para sus deseos de establecer una autocracia de los milmillonarios tecnológicos. Es un supremacista que ama la guerra – que es amar la muerte – y la persecución de inmigrantes. Palantir firmó un contrato con el Departamento de Seguridad Nacional para analizar bases de datos públicos a través de sistemas realizados con IA como los programas Gotham y Foundry. Según The New York Times, <em>es el insumo que le permite al Servicio de Inmigración y Control de Aduana (ICE) efectuar la caza de inmigrantes.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2644f121b046cb60739b8c2077f7e88b">Palantir posteó en X el 18 de abril pasado, 22 puntos donde sintetiza la propuesta de la ultraderecha para la construcción de un nuevo <em>poder duro</em> que sustituya al actual sistema de poder basado en la democracia representativa. Esos 22 puntos resumen el libro que Alex Karp, cofundador de la empresa, hoy socio y Ceo de Thiel, publicó junto a Nicholas W. Zamiska en 2024: “La República Tecnológica: poder duro, creencias blandas y el Futuro de Occidente”. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f0c289302dc1041af3f772b10e698bb5">Algunos de ellos que resultan significativos:</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-109d8f4cbb366897327e248cbd7c3722">*Silicon Valley tiene una deuda moral con el país que hizo posible su ascenso. La élite de ingeniería de Silicon Valley tiene la obligación afirmativa de participar en la defensa de la nación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-73b2cea9a34bd3e159675df01569f753">*Silicon Valley debe desempeñar un papel en abordar el crimen violento. Muchos políticos en Estados Unidos han prácticamente encogido los hombros frente al crimen violento, abandonando cualquier esfuerzo serio por abordar el problema o asumir riesgos con sus votantes o donantes al proponer soluciones y experimentos en lo que debería ser un intento desesperado por salvar vidas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6c16345b937beaaaf033995508a9df17">*Los límites del poder blando, de la mera retórica grandilocuente, han quedado expuestos. La capacidad de las sociedades libres y democráticas para prevalecer requiere algo más que el atractivo moral. Requiere poder duro, y el poder duro en este siglo se construirá sobre el software.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2d10a59b08c55ab5c9a965dfc4785265">*Algunas culturas han producido avances vitales; otras siguen siendo disfuncionales y regresivas. Todas las culturas son ahora iguales. La crítica y los juicios de valor están prohibidos. Sin embargo, este nuevo dogma pasa por alto el hecho de que ciertas culturas, e incluso subculturas han producido maravillas. Otras han resultado mediocres y, peor aún, regresivas y dañinas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f8a0e826a7c66935a3a3914ced3061f7">*Debemos resistir la tentación superficial de un pluralismo vacío y hueco. Nosotros, en Estados Unidos y más ampliamente en Occidente, hemos resistido durante el último medio siglo definir las culturas nacionales en nombre de la inclusividad. Pero ¿inclusión en qué?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-625f2010164a9f343b8677cc8348cebc">Vale aclarar que si en su narrativa Palantir (Thiel/Karp) aborrece de la existencia del estado, del sector público, un alto porcentaje de las ganancias que su empresa obtiene se deben a contratos firmados con Estados. Es decir, los anarcocapitalistas no creen en los Estados y buscan su eliminación, pero sus negocios son fondeados por el sector público. Según datos que surgen del balance anual de Palantir, Thiel y Karp<em> facturaron al sector público u$s 2585 millones en 2025. El 58% del negocio de este gigante tecnológico </em>(Palantir<em>) fue con los Estados. El 41% de la facturación provino de contratos con la administración Donald Trump: u$s 1855 millones</em>. (Fuente; <em>Letra P</em>)</p>



<div style="height:31px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" width="1024" height="676" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/palantir1-1024x676.jpg" alt="" class="wp-image-19601" style="width:724px;height:auto" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/palantir1-1024x676.jpg?v=1777506778 1024w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/palantir1-300x198.jpg?v=1777506778 300w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/palantir1-768x507.jpg?v=1777506778 768w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/palantir1-1536x1014.jpg?v=1777506778 1536w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/palantir1-2048x1352.jpg?v=1777506778 2048w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/palantir1-221x146.jpg?v=1777506778 221w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/palantir1-50x33.jpg?v=1777506778 50w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/palantir1-114x75.jpg?v=1777506778 114w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure></div>


<div style="height:31px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-67ef316130a5cb0297ba2481057a0c9c"><strong>IV</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d6454ae5173d128d0c4980fe47d206ce">Palantir está presente en el modelo de control social masivo que expresa el fin de las políticas de moderación en Facebook e Instagram,&nbsp;y en la promoción que Elon Musk hace de la «libertad total» en X. La guerra automática, sin intervención humana, como en un videojuego, y vía armas que, mediante programas generados por la IA, que detectan el objetivo a eliminar y trazan con precisión la trayectoria del proyectil, es casi el presente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-def707afaf566195e0e95927b8fa8d2f">Palantir es ese ciempiés venenoso que intentamos segar pero que sigue adelante, regenerándose. Es la muerte real de humanos en Irán, en Gaza, es Renee Nicole Good asesinada por el ICE en Minneapolis, son Trump y Netanyahu, genocidas del S XXI; es la democracia jaqueada por la ultraderecha tecnoplutocrática, democracia que aunque hoy no sea ese brazo completo, útil y necesario, es el muñón que debemos cuidar a la espera de una prótesis que le devuelva algo de las funciones que heredamos de 1789.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a32988c413f689b8e402516e61fcbe50">El mundo ha cambiado y es un lugar cada vez más espantoso. Pero la desesperanza y la derrota son el alimento que nutre a las fuerzas de la guerra y la muerte. Desear es tan humano como pensar. Existir no es lo mismo que durar. Hacerse preguntas que reorienten las prácticas políticas es un deber que una fuerza popular no puede eludir.</p>



<div style="height:46px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4a17a08f99a0b10b1725bea1abc6e3ab">Miércoles, 29 de abril de 2026.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-61595148c5b71e02807f78f328c1b8ce">*Periodista. Docente en la Universidad Nacional de Avellaneda.</p>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fzona-cero-por-conrado-yasenza%2F&amp;linkname=Zona%20Cero%20%E2%80%93%20Por%20Conrado%20Yasenza" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fzona-cero-por-conrado-yasenza%2F&amp;linkname=Zona%20Cero%20%E2%80%93%20Por%20Conrado%20Yasenza" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fzona-cero-por-conrado-yasenza%2F&amp;linkname=Zona%20Cero%20%E2%80%93%20Por%20Conrado%20Yasenza" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fzona-cero-por-conrado-yasenza%2F&amp;linkname=Zona%20Cero%20%E2%80%93%20Por%20Conrado%20Yasenza" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fzona-cero-por-conrado-yasenza%2F&amp;linkname=Zona%20Cero%20%E2%80%93%20Por%20Conrado%20Yasenza" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fzona-cero-por-conrado-yasenza%2F&amp;linkname=Zona%20Cero%20%E2%80%93%20Por%20Conrado%20Yasenza" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fzona-cero-por-conrado-yasenza%2F&#038;title=Zona%20Cero%20%E2%80%93%20Por%20Conrado%20Yasenza" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/zona-cero-por-conrado-yasenza/" data-a2a-title="Zona Cero – Por Conrado Yasenza"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/zona-cero-por-conrado-yasenza/">Zona Cero &#8211; Por Conrado Yasenza</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/zona-cero-por-conrado-yasenza/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La libertad de Cristina &#8211; Por Ricardo Aronskind</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/la-libertad-de-cristina-por-ricardo-aronskind/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/la-libertad-de-cristina-por-ricardo-aronskind/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Apr 2026 11:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Aronskind]]></category>
		<category><![CDATA[CFK]]></category>
		<category><![CDATA[EE.UU]]></category>
		<category><![CDATA[Justicia]]></category>
		<category><![CDATA[Kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[presa política]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19568</guid>

					<description><![CDATA[<p>La expresidenta de la Nación Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, está presa por razones políticas. Ricardo Aronskind sostiene que es un error impulsar una campaña por la libertad de Cristina alejada de las necesidades urgentes del pueblo y de espaldas a las formas políticas concretas que va a ir asumiendo su canalización en los próximos tiempos.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-libertad-de-cristina-por-ricardo-aronskind/">La libertad de Cristina &#8211; Por Ricardo Aronskind</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cd01402127aee4ba346aae75542ef23e"><strong><em>La expresidenta de la Nación Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, está presa por razones políticas.</em></strong> <strong><em>Ricardo Aronskind sostiene que es un error impulsar una campaña por la libertad de Cristina alejada de las necesidades urgentes del pueblo y de espaldas a las formas políticas concretas que va a ir asumiendo su canalización en los próximos tiempos.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1bd1fe80e423a842e3defb925bb61ef8"><strong>Por Ricardo Aronskind*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:69px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f7eeb01d67e8688ebd7858490911aa5c">La expresidenta de la Nación Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, está presa por razones políticas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2705cdd509c9184895717223f1b82021">No hay demasiada discusión sobre esa realidad. Todo es irregular en el sistema judicial argentino, tanto por condenar a quienes no deben estar condenados, como por proteger con impunidad a quienes deberían ser sometidos a los castigos previstos por las leyes. La partidización del poder judicial es un hecho antidemocrático innegable, un dato imposible de soslayar si se habla de República.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9ac8610b50ef49e9304b1676b316d68d">Por lo tanto, es absolutamente legítimo el pedido de libertad a Cristina Kirchner.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6bcf2b129889f765b27f5d8180fabe79">No se puede ignorar que no se trata de una figura cualquiera, sino que reviste un valor político fundamental: ha sido protagonista de un período de gobierno en donde mejoraron las condiciones de vida de las mayorías, se comenzaron a sentar las bases para un desarrollo cualitativamente diferente del país, y en términos internacionales Argentina se integró políticamente a un bloque de naciones latinoamericanas que aspiraban a un mayor grado de autonomía internacional en relación a los poderes occidentales centrales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1f222919950d9769d5fea38fd77757f3">Las acciones reformistas de su gobierno, y el importante grado de adhesión y apoyo popular que recibió, generaron un profundo encono en sectores influyentes de la sociedad local &#8211; elites económicas, sectores de la iglesia y de las capas medias acomodadas, los principales medios de comunicación -, y fueron mal vistas por los Estados Unidos y sus países europeos aliados.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e11897c0ce7b9296a4ade9ec59350dea">Cristina Kirchner pasó a encarnar el “mal” para los sectores más reaccionarios de la sociedad, que supieron irradiar hacia otros sectores sociales su odio por las prácticas políticas, económicas y culturales del kirchnerismo. En el futuro, la estrategia de demonización comunicacional de la derecha local contra Cristina y el kirchnerismo será objeto de estudio como campaña prolongada &#8211; &nbsp;y eficaz- de fidelización negativa de masas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-92db946739f8f9f2de7b6e21a2590b95">Si bien durante la propia gestión kirchnerista comenzó a armarse un bloque de poder dedicado a obstruir y boicotear la acción de gobierno, al final de la gestión, en 2015, se profundizó un régimen de dominación que incluyó a parte del espectro político, los medios de comunicación, los servicios de inteligencia y parte del sistema judicial, altamente influidos por embajadas extranjeras hostiles a la presencia de lo nacional y popular en la política argentina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3d45234437a15ba1687d2ef8f682dd73">Ese régimen actuó mancomunadamente con el objetivo explícito de <strong>1)</strong> aislar al kirchnerismo del sistema político argentino (Rodríguez Larreta dixit) o <strong>2)</strong> erradicar al kirchnerismo de la política argentina (Bullrich) y castigar judicialmente algunas de sus figuras emblemáticas (Milagro Sala, Amado Boudou, Julio de Vido, entre otros). Es un régimen que opera en varios niveles, y que fue capaz de generar un grado de incitación pública tal que creó las precondiciones para en el intento de asesinato de Cristina Kirchner.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b95c61d7541db2b70857b960b91cb923">Finalmente, lograron un fallo judicial que la puso en prisión, mientras existen otras causas pendientes para que continúe indefinidamente su detención. Además, el acoso judicial se extendió a su situación patrimonial, intentando despojarla de todo resguardo frente a la persecución a la que la someten. No cabe duda de que, además de encarnizamiento con su persona, se busca amedrentar, con este ejemplo extremo de injusticia, a todos quienes intenten sacar a la Argentina del oscuro pozo de atraso en la que la están arrojando.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-571dc021e5160321164a422000a66cf7"><strong>Las opciones</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6cb7be091c6e422cf14add3286d3acc0">Se habló largamente de diversas medidas que se podrían adoptar desde el Poder Ejecutivo para lograr su liberación, pero que dependen de un drástico cambio precisamente en la cima del gobierno. También se especuló con que otra composición de la Corte podría favorecer una revisión del caso CFK. En el actual contexto argentino es impensable una Corte apegada a la Ley y a la República, porque sería disfuncional a los planes de reformateo social de los poderes fácticos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-12a40595933729436bd8c31f94cd2065">La anulación de un juicio vergonzoso resulta improbable en el contexto de un régimen de dominación social como el que se ha construido. Es claro que el mileísmo es una excrecencia incontrolada de ese régimen de dominación, que no tiene por objetivo simplemente la prisión de Cristina, o la eliminación de lo que representa el kirchnerismo, sino la sumisión de la Argentina a los intereses particulares de las elites, a su vez sometidas al capital concentrado occidental, especialmente norteamericano.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ea30c21e350d51195799842c4c249fd3">Cuando desde diversos voceros del kirchnerismo se insiste con que la prioridad de la acción política del espacio nacional y popular debe estar centrada en la libertad de Cristina, y que la democracia y las elecciones estarían viciadas por un proceso en el cual ella esté privada de sus libertades democráticas elementales, se genera una situación sumamente compleja.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-63d0f77cd8890be6777875d9712f6257"><strong>1- </strong>Por una parte, se hace ese planteo sin denunciar la existencia de un régimen de dominación social, cuya profundidad pretende desconocerse.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ed46c4f84c5d4263b12ba3ea0a52ff62">No se va a lograr la libertad de Cristina por un proceso de negociación entre cúpulas políticas. La mayoría de las cúpulas políticas han sido más o menos cómplices del macrismo y luego de Milei, simplemente porque están sometidas al poder fáctico local (nacional o provincial) y extranjero.</p>



<ol class="wp-block-list">
<li></li>
</ol>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7f73645916db987d70a820995b004803">El régimen de dominación, que es el verdadero responsable de la prisión de Cristina, la puso presa con plena consciencia de lo que está haciendo, ya que la considera a ella, a su fuerza política, y a su incidencia política y cultural en la sociedad, como un estorbo para la completa dominación y subordinación social de la Argentina. Pero no es exclusivamente con ella el problema, sino con la mera posibilidad de que el progreso económico y social de la Argentina pueda ser encarnado por ella o por cualquier otro político o política que pretenda autonomizarse de los dictados autoritarios del capital.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-24f90854c4b464a61716d1fab9d1324f">La pregunta es porqué, si el kirchnerismo como importante espacio político ha sido la víctima clara de esta situación de persecución y proscripción, no lee la historia reciente en todas sus implicancias, no saca las conclusiones políticas que corresponden, y no llama realmente a las cosas por su nombre.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-76714a4f8ef569e52c75b52a0e1f5dd4">Nuestra hipótesis es que no se considera en condiciones de enfrentar a los poderes fácticos que están manipulando al sistema político y a la sociedad argentina en su conjunto. Es una fuerza política que no está preparada para sostener un conflicto de esas características, asumiendo una esforzada tarea de construcción y organización popular, aun cuando en el bando contrario la traten como “enemigo” y hablen sin problemas ni tapujos de su destrucción.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fd497d75e417fe1344cb50c1767f1e9d"><strong>2-</strong> Por otra parte, se pasa por alto un dato fundamental. Como resultado de la acción de un amplio aparato comunicacional de incitación y demonización &#8211; que ya tiene 18 años de existencia ininterrumpida -, Cristina Fernández y el kirchnerismo han sido transformados en un objeto fóbico para un sector no despreciable numéricamente de la población argentina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b3db106075ea2911295bf038ca58d01b">Cualquier pedido que tenga que ver con Cristina es inmediatamente rechazado y transformado en un motivo de sospecha y repudio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3d64f073a18619ac8fd578fbeaad0feb">Presentar la demanda por la libertad de Cristina como un punto único y excluyente ante la vasta opinión pública, condena a que esa demanda sea tomada solamente por una minoría de la población, al tiempo que reciba el rechazo tajante del poder económico y el aparato comunicacional de la derecha, que continúa teniendo poder de apelación social.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0ca09caffda1b63621242981ad0989c9">Dado que el kirchnerismo hace ya unos cuantos años exhibe un nivel alto de desmovilización y de falta de presencia activa en el escenario público, cuesta pensar cómo se podría revertir la situación de desinformación o manipulación de la opinión pública para que pueda generarse una masa crítica de ciudadanos con capacidad de presionar con efectividad sobre el sistema político.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d652fd34b5bcd0fec2b4277d992345bc">Milei puede hacer lo que hace no sólo porque cuenta con el fuerte apoyo del capital concentrado y de Trump, sino porque fue capaz de mantener un alto nivel de adhesión popular a pesar de sus brutales políticas antipopulares. En la medida que esa adhesión está decreciendo, se fragiliza su situación política.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2a53cd1d13e57fb251d453ff329f8293">Resultan difíciles de entender los razonamientos políticos de sectores del kirchnerismo, que parecen no tomarse en serio lo que significa una campaña nacional por la liberación de una presa política, que apunte -en serio, no declamativamente &#8211; a lograr su cometido. El encierro de esa fuerza política en el parlamentarismo y en los calendarios electorales parece discordar totalmente con la posibilidad de generar un escenario político propicio para el fin de ese aprisionamiento infame. Ni que hablar sobre el internismo auto-destructivo, que debilita por igual a todo el espacio frente al resto del país.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dcab2d8b5e6e93bfeef1696427bd9f89"><strong>3-</strong> Además, el pueblo argentino está siendo sometido a un conjunto de penurias en su vida cotidiana, que crecen cada día y que son apremiantes, por parte del actual gobierno neocolonial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3fdb97fbad530ba6d44cbd7a733a2ff0">Eso significa que, incluso sin tener ningún prejuicio anti-kirchnerista, sus prioridades básicas están en relación a la supervivencia personal y familiar, a la alimentación, a la salud, a la vivienda, a la preservación de los magros ingresos, al resguardo frente a la violencia institucional y la delincuencia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bdc0da3753a35815069bdcecfd330493">Comprender esto es relevante, no para enfrentar estas reivindicaciones básicas de crecientes mayorías con el pedido de libertad a Cristina, sino para ubicarse en qué es, en este momento, lo que debe ocupar el centro de la problemática popular, y trabajar políticamente para que se entienda la relación que existe entre las penurias colectivas y la dinámica anti-democrática que está ocurriendo en nuestro país.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dfc2af4c7e6bfa65155f7e206b2cd432">La debilidad de la comprensión popular de esos problemas explica la propia posibilidad de la existencia del proceso judicial amañado: ¿cómo puede convivir la gente común con un poder judicial tan corrupto como el actual?, ¿cómo los que desendeudaron y construyeron una Argentina más inclusiva terminan presos, y los que reendeudaron y empobrecieron al país pasan por líderes de la República y andan por la calle?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3e1b18f0c4aa937912213460db9559b6">En el fondo, que un gobierno tan antinacional y tan antipopular como el actual pueda existir tiene que ver con que una parte mayoritaria del pueblo puede ser engañada y manipulada mediante técnicas modernas de desinformación y apelación a sentimientos tan básicos como confusos. Es decir, por defecciones políticas del propio espacio nacional y popular previas al encarcelamiento de Cristina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f36ecc5d227080b15ce582b4847a6dd4">No va a ser magia que Cristina salga en libertad. No va a ser por declaraciones radiales, tweets, ni pintadas esporádicas. Rendirse, plegarse al proyecto de un empresariado local vencido y entregado, podría ser una forma de lograr que el régimen la libere.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-eee10ee8cf61d3c489738365344722ae">Cristina, por su parte, ha dejado claro que no piensa convertirse en mascota de nadie. Ese ejemplo ya la vuelve inaceptable para un régimen político basado en un personal partidario vacuo, acomodaticio, oportunista y amoral, ideal para que el poder corporativo y las principales embajadas extranjeras modelen un país subdesarrollado a su imagen y semejanza.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d33615cd51cf56aaa93ab3ab9991970e">Hoy parece ser que la lucha por los derechos sociales y políticos de las mayorías, lucha que recién comienza a despertarse, es el mejor camino para cambiar drásticamente el clima político en nuestro país y poner en minoría social al discurso individualista y reaccionario vigente. Esa es la verdadera precondición para la libertad de Cristina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6574974f568dc9affa7204c5ab29a592">Requiere trabajo político serio, permanente, sistemático, en las bases populares. No por el destino de una persona, sino por un proyecto de país antagónico a esta catástrofe que estamos viviendo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bd0c15280a0b0ede127bdf25e238ae1d">Sería un error muy grave impulsar una campaña por la libertad de Cristina alejada, separada, divorciada, de las necesidades urgentes del pueblo, y de espaldas a las formas políticas concretas que va a ir asumiendo su canalización en los próximos tiempos.</p>



<div style="height:55px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4a17a08f99a0b10b1725bea1abc6e3ab">Miércoles, 29 de abril de 2026.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4c3575f8e599b5438543fc5389a331ee">*Economista y magister en Relaciones Internacionales, investigador docente en la Universidad Nacional de General Sarmiento.</p>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-libertad-de-cristina-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=La%20libertad%20de%20Cristina%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-libertad-de-cristina-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=La%20libertad%20de%20Cristina%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-libertad-de-cristina-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=La%20libertad%20de%20Cristina%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-libertad-de-cristina-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=La%20libertad%20de%20Cristina%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-libertad-de-cristina-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=La%20libertad%20de%20Cristina%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-libertad-de-cristina-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=La%20libertad%20de%20Cristina%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-libertad-de-cristina-por-ricardo-aronskind%2F&#038;title=La%20libertad%20de%20Cristina%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/la-libertad-de-cristina-por-ricardo-aronskind/" data-a2a-title="La libertad de Cristina – Por Ricardo Aronskind"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-libertad-de-cristina-por-ricardo-aronskind/">La libertad de Cristina &#8211; Por Ricardo Aronskind</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/la-libertad-de-cristina-por-ricardo-aronskind/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Con Malvinas no se juega &#8211; Por Iván Ambroggio</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/con-malvinas-no-se-juega-por-ivan-ambroggio/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/con-malvinas-no-se-juega-por-ivan-ambroggio/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 28 Apr 2026 11:36:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Iván Ambroggio]]></category>
		<category><![CDATA[Política Internacional]]></category>
		<category><![CDATA[Malvinas]]></category>
		<category><![CDATA[Otan]]></category>
		<category><![CDATA[Reino Unido]]></category>
		<category><![CDATA[Trump]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19576</guid>

					<description><![CDATA[<p>La filtración de un correo interno del Pentágono que sugiere evaluar el retiro del tradicional apoyo estadounidense al Reino Unido sobre la soberanía de las Islas Malvinas generó un temblor político en el Atlántico Norte y, al mismo tiempo, un inesperado ruido diplomático en el Atlántico Sur.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/con-malvinas-no-se-juega-por-ivan-ambroggio/">Con Malvinas no se juega &#8211; Por Iván Ambroggio</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9d39402647e279231f8c981e0d085045"><strong><em>La filtración de un correo interno del Pentágono que sugiere evaluar el retiro del tradicional apoyo estadounidense al Reino Unido sobre la soberanía de las Islas Malvinas generó un temblor político en el Atlántico Norte y, al mismo tiempo, un inesperado ruido diplomático en el Atlántico Sur.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-938b581fe9dbae22faaea69e870fd30b"><strong>Por Iván Ambroggio*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:68px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9c5e457186a9139bfb580dca28db1f53">La filtración de un correo interno del Pentágono que sugiere evaluar el retiro del tradicional apoyo estadounidense al Reino Unido sobre la soberanía de las Islas Malvinas &#8211; como represalia por la falta de respaldo británico a las operaciones militares de Washington e Israel contra Irán &#8211; ha generado un temblor político en el Atlántico Norte y, al mismo tiempo, un inesperado ruido diplomático en el Atlántico Sur. El episodio, difundido por Reuters y replicado por medios internacionales, no constituye todavía una decisión formal, pero sí revela algo más profundo: el modo en que la cuestión Malvinas puede ser utilizada como moneda de cambio en una disputa ajena a los intereses argentinos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-95ee595990eda79f85e84efe10d80680">El documento filtrado habría circulado en el marco de un debate interno en Washington sobre cómo presionar a aliados europeos considerados “tibios” frente a la ofensiva contra Irán. Entre las opciones, aparecía una medida de alto impacto simbólico: reconsiderar el apoyo estadounidense a Londres en su disputa con Argentina por Malvinas. Que un asunto de soberanía nacional aparezca en una discusión táctica de castigo intra-OTAN es, por sí mismo, una señal inquietante, porque para las potencias los principios pocas veces son absolutos y con frecuencia operan como instrumentos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-343817bc77f8bf3f0380c801a67239ec">Este movimiento encaja con claridad en la lógica estratégica atribuida a Donald Trump y conocida en teoría de las relaciones internacionales como Madman Theory (teoría del loco). Según esta concepción &#8211; asociada especialmente con Richard Nixon durante la Guerra Fría, cuando buscó que la URSS y Vietnam del Norte creyeran que podía actuar sin límites &#8211; el líder busca construir deliberadamente una imagen de imprevisibilidad para inducir temor e incertidumbre en adversarios y aliados, forzándolos a conceder en negociaciones. Trump no necesita ejecutar la amenaza; le alcanza con instalar la duda. Y en ese esquema, el respaldo histórico de Estados Unidos al Reino Unido en Malvinas puede convertirse en una ficha más dentro de su estilo transaccional de política exterior.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-20d5c894e49ae9697d29d058dcdaff70">Para la Argentina, esta filtración abre una ventana aparente: si Washington dejara de respaldar automáticamente a Londres, se podría revitalizar el reclamo soberano en términos diplomáticos. Sin embargo, la oportunidad es frágil y peligrosa, porque depende de una lógica externa, ajena, y profundamente volátil. Malvinas aparece, nuevamente, como un asunto subordinado a las tensiones globales de las grandes potencias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a5dee05dd5acea319538fd8d89669a3f">En este contexto, la política exterior del presidente Javier Milei adquiere una dimensión particularmente sensible. Su gobierno ha roto una tradición diplomática argentina sostenida durante décadas: la de evitar alineamientos automáticos en conflictos de Medio Oriente. La Argentina, históricamente, defendió su reclamo sobre Malvinas desde una estrategia de construcción multilateral, sumando apoyos en el mundo árabe, África, Asia y América Latina, bajo la bandera del anticolonialismo y el derecho internacional. Pero el alineamiento explícito de Milei con Estados Unidos e Israel en el actual conflicto regional, marca una ruptura que puede tener costos concretos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f1fed13e354fac949dcec4ed03e31156">En el sistema internacional, la coherencia política importa. Y los países árabes, que durante años acompañaron el reclamo argentino en Naciones Unidas y otros foros multilaterales, podrían empezar a reducir su compromiso o, al menos, dejar de respaldarlo con la misma intensidad. Argentina corre el riesgo de debilitar una base diplomática que fue clave para sostener la causa Malvinas más allá de Occidente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-13123bfa81aa7c0fa26dd6f2356d42d2">La paradoja es evidente: mientras Milei parece buscar capitalizar su cercanía con Trump como puente hacia una eventual presión estadounidense sobre el Reino Unido, esa misma decisión puede erosionar los apoyos multilaterales que históricamente le dieron densidad internacional a la causa Malvinas. Se apuesta por una potencia imprevisible a costa de sacrificar aliados constantes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d1696f3cb99af70ec97d1beeacf1694e">Además, este giro revive un dato histórico que la Argentina no debería olvidar: durante la Guerra de Malvinas, el TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca) y la Doctrina Monroe brillaron por su ausencia. En 1982, Estados Unidos eligió respaldar a su socio atlántico y miembro de la OTAN, dejando a la Argentina prácticamente sola en el plano hemisférico. La lección fue clara: cuando los intereses de Washington colisionan con los de Londres, el continente americano deja de ser prioridad. La solidaridad regional prometida fue, en la práctica, papel mojado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bd05c0a19c9c0d2310031b0281d3271b">Este antecedente debería funcionar como advertencia para el presente. Apostar toda la estrategia nacional a una eventual “ayuda” estadounidense no sólo es arriesgado: contradice la experiencia histórica argentina. Más aún cuando el supuesto apoyo de Trump no estaría motivado por principios de justicia histórica o descolonización, sino por una lógica de castigo político al Reino Unido dentro de una disputa mayor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6dc8d1b656d3f6383fa651f68f0149cf">En paralelo, aparece otro elemento clave: el uso interno de Malvinas como herramienta de legitimidad. La causa soberana es una de las pocas banderas capaces de unificar emocionalmente a la sociedad argentina, incluso en tiempos de fractura política. En ese sentido, existe el riesgo de que Milei utilice la nobleza del reclamo como recurso de cohesión y legitimación en momentos de crisis económica y desgaste social, subordinando la estrategia internacional de largo plazo a la necesidad coyuntural de respaldo doméstico.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-eaf11e5722c4f3bf202ac2536cf5fd50">En línea con Hans Morgenthau, padre del realismo, una nación que confunde sus deseos con la realidad está condenada a cometer errores fatales en política exterior.</p>



<div style="height:45px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9f367f4f1c5fd54aafbb5017179a83ff">Martes, 28 de abril de 2026.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3357c62e68b4aec87e328e9be7c9e993">*Analista internacional, docente de Ciencia Política, autor del libro “MALVINAS”.</p>



<div style="height:34px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcon-malvinas-no-se-juega-por-ivan-ambroggio%2F&amp;linkname=Con%20Malvinas%20no%20se%20juega%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcon-malvinas-no-se-juega-por-ivan-ambroggio%2F&amp;linkname=Con%20Malvinas%20no%20se%20juega%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcon-malvinas-no-se-juega-por-ivan-ambroggio%2F&amp;linkname=Con%20Malvinas%20no%20se%20juega%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcon-malvinas-no-se-juega-por-ivan-ambroggio%2F&amp;linkname=Con%20Malvinas%20no%20se%20juega%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcon-malvinas-no-se-juega-por-ivan-ambroggio%2F&amp;linkname=Con%20Malvinas%20no%20se%20juega%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcon-malvinas-no-se-juega-por-ivan-ambroggio%2F&amp;linkname=Con%20Malvinas%20no%20se%20juega%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcon-malvinas-no-se-juega-por-ivan-ambroggio%2F&#038;title=Con%20Malvinas%20no%20se%20juega%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/con-malvinas-no-se-juega-por-ivan-ambroggio/" data-a2a-title="Con Malvinas no se juega – Por Iván Ambroggio"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/con-malvinas-no-se-juega-por-ivan-ambroggio/">Con Malvinas no se juega &#8211; Por Iván Ambroggio</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/con-malvinas-no-se-juega-por-ivan-ambroggio/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Quién es el loco? &#8211; Por E. Raúl Zaffaroni</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/quien-es-el-loco-por-e-raul-zaffaroni/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/quien-es-el-loco-por-e-raul-zaffaroni/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 27 Apr 2026 13:21:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[E. Raúl Zaffaroni]]></category>
		<category><![CDATA[El Loco]]></category>
		<category><![CDATA[Estado]]></category>
		<category><![CDATA[Guerra Mundial]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[Netanyahu]]></category>
		<category><![CDATA[Papa Francisco]]></category>
		<category><![CDATA[Raúl Zaffaroni]]></category>
		<category><![CDATA[Trump]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19570</guid>

					<description><![CDATA[<p>Abundan en este momento los diagnósticos acerca de la situación de nuestro país, de nuestra América y del mundo, algunos bastante sesudos y otros algo superficiales, pero en general proveen una sensación de desconcierto que al fin nos interroga: ¿Estamos fuera de órbita los que pensamos de cierta manera? ¿O son los otros los extraviados?</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/quien-es-el-loco-por-e-raul-zaffaroni/">¿Quién es el loco? &#8211; Por E. Raúl Zaffaroni</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-34b0608b85ed969a8b8b6a61ce5429dd"><strong><em>Abundan en este momento los diagnósticos acerca de la situación de nuestro país, de nuestra América y del mundo, algunos bastante sesudos y otros algo superficiales, pero en general proveen una sensación de desconcierto que al fin nos interroga: ¿Estamos fuera de órbita los que pensamos de cierta manera? ¿O son los otros los extraviados?</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a6644aad569b14774455ac04fc54f1c1"><strong>Por E. Raúl Zaffaroni*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:69px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c527b792f19910f02ffd8df3d9d2b49f">Hay momentos en que es casi inevitable preguntarse quién se halla fuera de sus cabales, si los que piensan como uno o los otros. Algo de eso planteó Pirandello en su <em>Enrico IV</em>, cuando un señor se creía el emperador germano y todos le llevaban la corriente y lo trataban como tal, hasta que un día se golpea la cabeza con una ventana, recupera la razón y al ver que todos los tratan como el emperador se pregunta quién es el que verdaderamente está loco. Pero una cosa es leer o asistir a la representación de una comedia y otra, muy diferente, tener esa duda como vivencia. Abundan en este momento los diagnósticos acerca de la situación de nuestro país, de nuestra América y del mundo, algunos bastante sesudos y otros algo superficiales, pero en general proveen una sensación de desconcierto que al fin nos interroga: ¿Estamos fuera de órbita los que pensamos de cierta manera o los otros?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4907cf6bf4e230e61857549978be430c">No obstante, creo que el diagnóstico del Papa Francisco resulta el más atinado y orientador: <em>es la tercera guerra mundial a pedazos</em>. El actual Papa León XIV no le va en zaga y no baja su tono frente a Trump, pese a que es alguien peligroso porque tiene al alcance de sus dedos la posibilidad de un estallido nuclear. Otro delincuente que ha emprendido la tarea de acabar con un pueblo es su socio Netanyahu, que parece haberlo convencido de la supuesta facilidad de someter a Irán, aunque otros opinan que puede haberlo decidido en función de algunos posibles carpetazos. Como la cosa no resulta tan sencilla, Trump no cesa de pasar a retiro a generales, almirantes y funcionaros vinculados a la seguridad de su Estado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2e12691ca424cfc16398e3c0681e0f7c">De esa pareja, capaz de tocar el pianito nuclear, toman distancia cada vez más países del mundo, en especial después de que Trump declarara que estaba dispuesto a hacer desaparecer una civilización, expresión que suena exagerada incluso en los discursos de los peores genocidas de la historia. Nuestro titular del Poder Ejecutivo y <em>comandante en jefe de todas las fuerzas armadas de la Nación</em> (art. 99 inc. 12 CN), a contramano de quienes se alejan, reafirma su identificación ideológica con la pareja tenebrosa y, como no sabe distinguir entre <em>civilización</em> y <em>cultura</em>, logró algo imposible: superó la exorbitancia verbal del propio Trump al promover la destrucción de una <em>cultura</em>. Y, además, lo hizo a doce mil kilómetros de distancia de la Argentina y como único jefe de Estado que va a visitar a Netanyahu, con una penosísima obsecuencia sólo análoga a la que muestra al visitar a Trump, mientras los demás tratan de ponerse a distancia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0f8144005205ddf3c5a5774768f9b915">Aunque no se lo imponga la Constitución, la más elemental delicadeza para con la Nación exige que antes de involucrarnos – al menos verbalmente y con exabruptos &#8211; en un pedazo de la tercera guerra mundial, con la que no tenemos nada que ver, nuestro <em>comandante en jefe de todas las fuerzas armadas de la Nación </em>auscultase la opinión del Congreso o directamente la de nuestro Pueblo, en especial cuando por su propia decisión asume &#8211; sin que nadie se lo haya pedido &#8211; el rol de procónsul de la peligrosa pareja que la llevan adelante, rompiendo impunemente con lo que siempre estuvieron de acuerdo (al menos en algo) tanto conservadores como radicales y peronistas, que fue la línea de neutralidad activa (en pos de la paz) de nuestra tradicional política internacional. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cf563829b6ec25f0f66b17b2e4bec064">Pero nuestro <em>jefe supremo de la Nación</em> (art. 99 inc. 1º CN) no se contenta con injuriar en ángulo de casi 360 grados a opositores, periodistas, empresarios y demás, expresándose como un chico maleducado y con berrinches &#8211; quizá porque ningún papá lo corrige &#8211; sino que, dada su notoria ignorancia, ofende a su admirado Trump y a los Estados Unidos en general, cuando afirma que por su gestión éste ordenó a los jueces de la cámara de apelaciones de un Estado (provincia) norteamericano que fallasen en favor de la Argentina. En otras palabras: cree que Estados Unidos no es una república, que tiene un poder judicial más obediente incluso que su <em>Comodoro Pi,</em> puesto que pretende que allí el presidente digita toda la justicia, incluso a los tribunales provinciales. Por mucho que el norte sufra una decadencia grave, todo indica que hay oposición y jueces capaces de pararse de manos, es decir, que algo sigue funcionando.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b1692d326353c2f5ab3e236c6bfbc4ce">Está lejos de mí la intención de patologizar todo, o sea, hacer una interpretación psiquiátrica de la realidad, pero es innegable que hay indicios susceptibles de causar cierta alarma: soy animalista decidido, me encantan los perros y los gatos y muchos más animales no humanos, pero nunca hablé con el espíritu de un perro ni se me ocurrió la posibilidad de hacerlo. Pero si esto fuese todo, en definitiva, no sería tan grave, pues lo cierto es que hay muchos más datos alarmantes y en ámbitos también mucho más peligrosos: Trump anunció que va a revelar la información acerca de la existencia de alienígenas y James Vance, el vicepresidente de los Estados Unidos, adelantó ya que no se trata de alienígenas, sino de diablos que manda Satán, que en hebreo significa <em>enemigo</em>. Ahora, en la Cámara de Representantes se ha formado una comisión para investigar las muertes dudosas de ciertos científicos vinculados a la investigación de los objetos voladores no identificados. Nos hallamos en la antesala de una nueva creación de realidad cuyas consecuencias son inimaginables. Insisto en que no quiero patologizar, pero algo no funciona del todo bien y, por momentos, llego a pensar que lo que no funciona bien está precisamente en los sujetos de cuyos dedos depende un desastre nuclear. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f97ab37339545c4a04bd0e5643405d5c">Mientras todo esto sucede en el mundo, en nuestra aldea se desbarata al Estado con saña, obstinación y crueldad sin precedentes en nuestra historia; la inflación comienza a descontrolarse, los salarios caen vertiginosamente, el desempleo cunde, las industrias cierran, se afecta la educación, la investigación científica, la previsión social, la salud pública, se reprimen las protestas &#8211; incluso de jubilados y discapacitados -, baja el consumo, aumenta el costo del transporte y disminuye su frecuencia, se desarma al servicio meteorológico y se pone en peligro la seguridad aeronáutica, en la ciudad más rica del país aumentan a ojos vista las personas en situación de calle. La política de este régimen entreguista causa un astronómico daño moral y patrimonial a nuestro Pueblo y Estado y, sin embargo, la información se concentra en los inexplicables viajes y compras de inmuebles de un patético funcionario, cuya torpeza supera la de cualquier ladronzuelo improvisado y cuyo monto, en comparación con el anterior, equivale al de una propina mezquina.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2443312c034474bc93a453d8239e7cce">Podría continuar, relatar en detalle lo que sucede en nuestra América, particularizar sobre la horrible matanza en Gaza, lo de Ucrania y mucho más, pero con lo dicho es suficiente para explicar mi vivencia algo análoga a la del personaje protagónico del <em>Enrico IV</em> de Pirandello y, por cierto, de suma gravedad, porque no puedo olvidar que la psiquiatría explica que cuando el psicótico reconoce su enfermedad está en vías de remisión o curación. En lugar, lo que me pregunto se halla al menos en un estadio anterior: ¿Qué está pasando en el mundo y en mi país? ¿Estamos todos locos? ¿Acaso los locos son los que piensan más o menos como yo o son los otros?</p>



<div style="height:55px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-518dc3912e33a4323580a62d8d22e301">Lunes, 27 de abril de 2026.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e97c53a19367683ab4ee96e29716c449">*Profesor Emérito de la UBA</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fquien-es-el-loco-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=%C2%BFQui%C3%A9n%20es%20el%20loco%3F%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fquien-es-el-loco-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=%C2%BFQui%C3%A9n%20es%20el%20loco%3F%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fquien-es-el-loco-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=%C2%BFQui%C3%A9n%20es%20el%20loco%3F%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fquien-es-el-loco-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=%C2%BFQui%C3%A9n%20es%20el%20loco%3F%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fquien-es-el-loco-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=%C2%BFQui%C3%A9n%20es%20el%20loco%3F%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fquien-es-el-loco-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=%C2%BFQui%C3%A9n%20es%20el%20loco%3F%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fquien-es-el-loco-por-e-raul-zaffaroni%2F&#038;title=%C2%BFQui%C3%A9n%20es%20el%20loco%3F%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/quien-es-el-loco-por-e-raul-zaffaroni/" data-a2a-title="¿Quién es el loco? – Por E. Raúl Zaffaroni"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/quien-es-el-loco-por-e-raul-zaffaroni/">¿Quién es el loco? &#8211; Por E. Raúl Zaffaroni</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/quien-es-el-loco-por-e-raul-zaffaroni/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Palantir y la privatización de la utopía &#8211; Por Bruno Carpinetti</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/palantir-y-la-privatizacion-de-la-utopia-por-bruno-carpinetti/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/palantir-y-la-privatizacion-de-la-utopia-por-bruno-carpinetti/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 25 Apr 2026 15:10:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Bruno Carpinetti]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia]]></category>
		<category><![CDATA[Futuro]]></category>
		<category><![CDATA[Palantir]]></category>
		<category><![CDATA[Peter Thiel]]></category>
		<category><![CDATA[Transhumanismo]]></category>
		<category><![CDATA[utopía]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19559</guid>

					<description><![CDATA[<p>Bruno Carpinetti propone en esta nota una idea inquietante: que la política no esté pensando el futuro no significa que el futuro no se esté pensando, sino todo lo contrario: ese ejercicio se está haciendo en otra parte, con otros tiempos, otras herramientas y otros intereses. Peter Thiel, uno de los cerebros detrás de Palantir Technologies, está en Argentina pensando ese futuro que en el presente podría comprar tierras, explorar posiciones y tantear regulaciones, movimientos que forman parte de estrategias más largas. A esta escena se le puede poner un nombre: la privatización de la utopía.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/palantir-y-la-privatizacion-de-la-utopia-por-bruno-carpinetti/">Palantir y la privatización de la utopía &#8211; Por Bruno Carpinetti</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-37aa41570837e79208332cad4b6633b1"><strong><em>Bruno Carpinetti propone en esta nota una idea inquietante: que la política no esté pensando el futuro no significa que el futuro no se esté pensando, sino todo lo contrario: ese ejercicio se está haciendo en otra parte, con otros tiempos, otras herramientas y otros intereses. Peter Thiel, uno de los cerebros detrás de Palantir Technologies, está en Argentina pensando ese futuro que en el presente podría comprar tierras, explorar posiciones y tantear regulaciones, movimientos que forman parte de estrategias más largas. A esta escena se le puede poner un nombre: la privatización de la utopía.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f4f4338f68619d4550e33de540b8d35d"><strong>Por Bruno Carpinetti*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:69px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-814fe43b7fc52cbca0bd498d6bc7fb91"><em>“¿Sueñan los androides?, se preguntó Rick. Era evidente: por eso de vez en cuando mataban a sus amos y venían a la Tierra. A vivir una vida mejor, sin servidumbre”</em></p>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d6f0ac081d8853f8c1a6e33a21917c06">«¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?» – Philip Dick.</p>



<div style="height:50px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1362fd08f4013de08a433c2a2609b011"><strong>El ruido del presente</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-881394edc1eaf284ec1783d963f5ce59">Hay algo fuera de foco en la escena política argentina. No es que falte ruido &#8211; de eso sobra -, sino perspectiva. Mientras la democracia de masas sigue girando con la inercia de siempre &#8211; elecciones, internas, roscas, escándalos -, las preguntas que realmente van a definir el futuro quedan en un segundo plano, cuando no directamente fuera de cuadro. Se discute todo el tiempo, pero cada vez sobre menos cosas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-61431c9f02fa5f48dd6809cb8c921bc0"><br>El menú es conocido: disputas internas, competencia por candidaturas, liderazgos que se ordenan y desordenan, denuncias de corrupción que capturan la atención durante días o semanas. La agenda se arma en tiempo real, al ritmo de los titulares y las redes, con la lógica de lo urgente imponiéndose sobre cualquier intento de pensar más allá. Lo importante no es lo que viene, sino lo que pega hoy. El largo plazo, si aparece, lo hace como una vaga promesa o como un lugar común sin contenido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-caa3ac69f134e1c4a814b1425702e300"><strong>El futuro se piensa en otra parte</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4372f69b446031d0cb2e31421d1c03bb">Pero que la política no esté pensando el futuro no significa que el futuro no se esté pensando. Al contrario. Solo que ese ejercicio se está haciendo en otra parte, con otros tiempos, otras herramientas y otros intereses. Mientras acá se discute quién encabeza una lista, hay actores globales que están mirando el mapa con otra escala.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-970638eee5045559308534e47549f1bd">No es un dato menor que Peter Thiel, uno de los cerebros detrás de <em>Palantir Technologies</em>, haya puesto un ojo &#8211; y capital &#8211; en la Argentina. Comprar tierra, explorar posiciones, tantear regulaciones: movimientos que, leídos rápido, parecen inversiones más o menos excéntricas, pero que en realidad forman parte de estrategias más largas. No se trata solo de propiedades; se trata de anticipar escenarios, de ubicarse en lugares que van a ser relevantes cuando cambien las reglas del juego.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-623f0f60e7798f0ad20968f71fb2ccc9">En ese mismo universo, circulan textos que funcionan como hojas de ruta. El llamado “Manifiesto de Palantir<strong>”</strong> &#8211; más que una pieza de marketing, una declaración de principios &#8211; propone una visión del mundo donde la acumulación masiva de datos, la capacidad de predicción algorítmica y la cooperación estrecha con aparatos estatales de seguridad, aparecen como condiciones necesarias para ordenar sociedades cada vez más complejas. Presentado como un horizonte de eficiencia y control racional, ese esquema se acerca inquietantemente a una arquitectura distópica: un futuro donde la transparencia es asimétrica, el poder se concentra en quienes procesan la información y la política queda subordinada a sistemas que ya no controla.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6a082c754ed40e6579166aba45a1a411">No es un caso aislado. En los mismos circuitos donde se diseñan estas arquitecturas también circula otro tipo de horizonte: el del Transhumanismo. Bajo la promesa de superar los límites biológicos mediante tecnología &#8211; extensión radical de la vida, aumento de capacidades cognitivas, integración entre humanos y máquinas -, este proyecto se presenta como una nueva utopía. Pero, en la práctica, aparece fuertemente asociado a las élites que controlan las grandes corporaciones tecnológicas, que no sólo financian estas investigaciones, sino que también definen sus ritmos, accesos y objetivos. Lo que se formula como emancipación de la condición humana puede terminar configurando una nueva frontera de desigualdad: quién accede a esas mejoras y bajo qué reglas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b90de495d138423e20ea65c0e2766c84">En paralelo, figuras como Elon Musk diseñan futuros donde la automatización redefine el trabajo, la inteligencia artificial reorganiza la producción de conocimiento y el espacio deja de ser ciencia ficción para convertirse en frontera económica. Esas visiones no son relatos sueltos, sino que se traducen en empresas, infraestructuras y redes de poder.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a5e5124171543d2825bf01e6a2b1afc4"><strong>Un país en el tablero, sin estrategia propia</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-30cd5bb31e3a4856d1cfa278775620e6">Y en ese tablero, la Argentina aparece &#8211; aunque muchas veces no quiera verse a sí misma así &#8211; como un territorio con recursos estratégicos: litio, alimentos, energía, conocimiento científico. Un país que podría discutir su lugar en el mundo que viene, pero que muchas veces ni siquiera logra formular la pregunta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f91e84d1296e8c7a111c9f1c1e62f625">Ahí es donde la escena se vuelve incómoda. Porque mientras algunos piensan en décadas, otros no logran salir de la semana. Mientras unos proyectan sistemas, otros administran coyunturas. La política institucional queda atrapada en un presente permanente, gestionando crisis que se encadenan, mientras la imaginación estratégica &#8211; esa capacidad de decir “hacia dónde” &#8211; se desplaza hacia espacios cada vez más concentrados.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5bdd158c07c55ada05ec6c51b6be3d10"><strong>La utopía como plan de inversión</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e6687034a3396ac463d3bbece64c1567">A eso se le puede poner un nombre: la privatización de la utopía.<br>Durante buena parte del siglo XX, las utopías &#8211; con todos sus excesos y tragedias &#8211; eran materia de la política. Se discutían en plazas, en sindicatos, en universidades, en partidos. Eran, en el fondo, formas de disputar el futuro. Hoy, en cambio, esas narrativas aparecen debilitadas en el espacio público, al mismo tiempo que resurgen en versiones nuevas dentro del mundo empresarial y tecnológico.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-60ea21cdf4fdf85bfac24956d17968f0">Sólo que ya no se presentan como proyectos colectivos, sino como soluciones técnicas. La automatización como eficiencia, no como debate sobre el trabajo. La inteligencia artificial como herramienta, no como problema político. La expansión hacia el espacio como negocio, no como pregunta sobre el destino común. La propia idea de trascender los límites humanos &#8211; en clave transhumanista &#8211; se convierte en una agenda de innovación antes que en una discusión ética y política. La utopía se vuelve plan de inversión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-990a7466819d1efe45de2e32b1bd88a5"><strong>Democracia sin mañana</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8acec48e25352bd6b9839830f12d1831">El problema no es que existan esas visiones. El problema es que no se discuten. O, mejor dicho: que no se discuten donde deberían discutirse. Las decisiones que van a moldear las próximas décadas &#8211; qué se produce, cómo, para quién, con qué límites &#8211; empiezan a tomarse en ámbitos que no pasan por el filtro de la deliberación democrática.<br>Y mientras tanto, acá, la política sigue hablando de sí misma.<br><br>La consecuencia no es sólo un debate público más pobre, aunque eso ya sería suficiente. Es también una pérdida de capacidad para intervenir en el propio destino. Porque si otros están pensando el futuro por nosotros, lo más probable es que terminemos habitándolo en condiciones que no elegimos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-768df30ea122d85b00ddbf971b995d45"><strong>Volver a politizar el futuro</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c9ba5d895d404aa29effe8c052aede76">Recuperar esa capacidad no es cuestión de voluntad declamada ni de consignas. No alcanza con agregar un párrafo sobre “desarrollo sustentable” en un discurso, ni con invocar el futuro como una abstracción tranquilizadora. Politizar el futuro implica romper una inercia más profunda, la de una política que se resignó a administrar lo dado mientras otros diseñan las condiciones de lo posible.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-674fde49780a19f3aa38f5f5207a0ea8">Volver a poner el largo plazo en el centro supone asumir un costo que hoy casi nadie quiere pagar, el de decir cosas que incomodan, que no ranquean en encuestas, que no entran en un <em>spot</em> de campaña. ¿Qué modelo productivo es viable en un planeta exhausto? ¿Qué soberanía real puede sostener un país que sólo exporta lo que otros necesitan? ¿Qué lugar ocupa el trabajo humano en economías que ya están organizando su reemplazo? No responder estas preguntas no es neutral: es delegarlas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4f7a6dea86b2be4b8ef7f1ea8e991b08">Reconstruir lenguajes para hablar del futuro también es una forma de disputa. Porque quien nombra, ordena. Y hoy el vocabulario viene empaquetado: innovación, eficiencia, automatización. Palabras que parecen neutras pero que ya traen un programa adentro. Traducirlas, tensionarlas, devolverlas al terreno del conflicto es parte de politizar. No para rechazar la tecnología, sino para sacarla del pedestal y devolverla a la arena donde se decide para quién y a qué costo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-efc3ffae0dd8bd2c50dac8c549d3d359">Pero hay un punto donde la cuestión deja de ser retórica y se vuelve material. Politizar el futuro implica disputar poder real frente a actores que no compiten en elecciones, pero que condicionan gobiernos. <em>Palantir Technologies</em> no presenta listas, pero organiza información que define decisiones. Peter Thiel no disputa votos, pero invierte en territorios que van a ser clave cuando cambien las reglas. El Transhumanismo no se somete a debate parlamentario, pero instala una agenda sobre quién podrá vivir más, mejor o distinto. Pensar que todo eso puede encuadrarse sin conflicto es ingenuo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-50ebe098b57eec6e945a2567a82b16cb">En ese contexto, hablar de “derecho al futuro” sin tocar intereses es una ilusión. Implica discutir regulaciones que hoy no existen o que se escriben a medida de quienes tienen capacidad de presión. Implica definir qué se hace con los recursos estratégicos antes de que se los capture en acuerdos cerrados. Implica, en última instancia, reponer una pregunta incómoda: quién manda cuando se decide lo que todavía no pasó.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0a1a4554b9fd0a0b9ffeeb8b9aa80134">En la Argentina, esa pregunta es concreta. No es una abstracción teórica. Se juega en el litio, en la energía, en la infraestructura digital, en las universidades y la ciencia pública que sobrevive a los recortes. Se juega en cada decisión que parece técnica pero que define trayectorias por décadas. Seguir reaccionando es aceptar que esas trayectorias las trace otro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b16fe28eb207e5035cf584b2bb121c9d">Nada de esto viene sin costo. Politizar el futuro implica conflicto abierto, no administrado. Implica aceptar que hay intereses incompatibles y que no todos pueden ganar al mismo tiempo. Implica también abandonar la comodidad de una política que se justifica en la urgencia para no discutir lo estructural. Porque el problema no es solo que el futuro se esté diseñando en otros ámbitos: es que se lo está diseñando sin nosotros.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7c66e830e20d1773070f19b8ebf96c60">Y ahí el riesgo deja de ser retórico. Si la utopía queda en manos privadas, la democracia no solo se queda sin mañana: se convierte en una interfaz. Un sistema que procesa demandas mientras las decisiones de fondo se toman en otro lado. Votar, en ese escenario, no define rumbos: apenas administra los efectos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a0ac5b2a78ebca5a8a1945c6beef20bb">Volver a politizar el futuro es romper esa lógica. No para garantizar un destino mejor &#8211; eso nunca estuvo asegurado -, sino para recuperar algo más básico: la posibilidad de que el destino no venga ya decidido. Porque cuando el mañana se privatiza, el presente también deja de ser propio.</p>



<div style="height:36px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e0ed5fe1b8ef89edac672c9958860966">Sábado, 25 de abril de 2026.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="188" height="188" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/image-1.png" alt="" class="wp-image-19484" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/image-1.png?v=1776514758 188w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/image-1-150x150.png?v=1776514758 150w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/image-1-146x146.png?v=1776514758 146w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/image-1-50x50.png?v=1776514758 50w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/image-1-75x75.png?v=1776514758 75w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/image-1-85x85.png?v=1776514758 85w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/image-1-80x80.png?v=1776514758 80w" sizes="(max-width: 188px) 100vw, 188px" /></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3afecb1ad371fd27b92f4300a9b5886f">Bruno Carpinetti es Guardaparque. Se diplomó y obtuvo una Maestría en Ciencias en Biología de la Conservación en la Universidad de Kent, Inglaterra. Completó el Diploma de postgrado en Antropología Social y Política en FLACSO – Buenos Aires, y se Doctoró en Antropología Social en la Universidad Nacional de Misiones. Ha ocupado distintos cargos en la administración pública. Actualmente es Profesor Titular de Ecología General y Recursos Naturales en la Universidad Nacional Arturo Jauretche y Profesor Titular del área de Gestión de Riesgos en la Universidad Nacional de La Plata.</p>



<div style="height:31px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpalantir-y-la-privatizacion-de-la-utopia-por-bruno-carpinetti%2F&amp;linkname=Palantir%20y%20la%20privatizaci%C3%B3n%20de%20la%20utop%C3%ADa%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpalantir-y-la-privatizacion-de-la-utopia-por-bruno-carpinetti%2F&amp;linkname=Palantir%20y%20la%20privatizaci%C3%B3n%20de%20la%20utop%C3%ADa%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpalantir-y-la-privatizacion-de-la-utopia-por-bruno-carpinetti%2F&amp;linkname=Palantir%20y%20la%20privatizaci%C3%B3n%20de%20la%20utop%C3%ADa%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpalantir-y-la-privatizacion-de-la-utopia-por-bruno-carpinetti%2F&amp;linkname=Palantir%20y%20la%20privatizaci%C3%B3n%20de%20la%20utop%C3%ADa%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpalantir-y-la-privatizacion-de-la-utopia-por-bruno-carpinetti%2F&amp;linkname=Palantir%20y%20la%20privatizaci%C3%B3n%20de%20la%20utop%C3%ADa%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpalantir-y-la-privatizacion-de-la-utopia-por-bruno-carpinetti%2F&amp;linkname=Palantir%20y%20la%20privatizaci%C3%B3n%20de%20la%20utop%C3%ADa%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpalantir-y-la-privatizacion-de-la-utopia-por-bruno-carpinetti%2F&#038;title=Palantir%20y%20la%20privatizaci%C3%B3n%20de%20la%20utop%C3%ADa%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/palantir-y-la-privatizacion-de-la-utopia-por-bruno-carpinetti/" data-a2a-title="Palantir y la privatización de la utopía – Por Bruno Carpinetti"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/palantir-y-la-privatizacion-de-la-utopia-por-bruno-carpinetti/">Palantir y la privatización de la utopía &#8211; Por Bruno Carpinetti</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/palantir-y-la-privatizacion-de-la-utopia-por-bruno-carpinetti/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Tres imaginarios en disputa: Mitre, Alberdi y Jauretche &#8211; Por Mario Casalla</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/tres-imaginarios-en-disputa-mitre-alberdi-y-jauretche-por-mario-casalla/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/tres-imaginarios-en-disputa-mitre-alberdi-y-jauretche-por-mario-casalla/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 24 Apr 2026 12:58:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Mario Casalla]]></category>
		<category><![CDATA[Alberdi]]></category>
		<category><![CDATA[Batalla Cultural]]></category>
		<category><![CDATA[Jauretche]]></category>
		<category><![CDATA[Mitre]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19546</guid>

					<description><![CDATA[<p>La denominada lucha cultural (o “batalla por las ideas”) ocupa hoy un lugar decisivo en toda estrategia política, cualquiera sea el signo ideológico que ésta tenga o el propósito que persiga. Sin haber teorizado todavía demasiado sobre estos temas, lo sabían muy bien los hombres de la denominada “Organización Nacional” (1853 en adelante) y de la subsiguiente “Generación del Ochenta”. Allí se inició una nueva y decisiva etapa de esa “batalla cultural”, la cual llega hasta nosotros. Mario Casalla se refiere a tres momentos significativos de ella: Mitre y su “Galería de Celebridades”, Alberdi y sus “Grandes y Pequeños hombres” y una tercera perspectiva (nacional y popular), Arturo Jauretche.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/tres-imaginarios-en-disputa-mitre-alberdi-y-jauretche-por-mario-casalla/">Tres imaginarios en disputa: Mitre, Alberdi y Jauretche &#8211; Por Mario Casalla</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-886fb8691866e3d11f97a532d6d2755a"><strong><em>La denominada lucha cultural (o “batalla por las ideas”) ocupa hoy un lugar decisivo en toda estrategia política, cualquiera sea el signo ideológico que ésta tenga o el propósito que persiga. Sin haber teorizado todavía demasiado sobre estos temas, lo sabían muy bien los hombres de la denominada “Organización Nacional” (1853 en adelante) y de la subsiguiente “Generación del Ochenta”. Allí se inició una nueva y decisiva etapa de esa “batalla cultural”, la cual llega hasta nosotros. Mario Casalla se refiere a tres momentos significativos de ella: Mitre y su “Galería de Celebridades”, Alberdi y sus “Grandes y Pequeños hombres” y una tercera perspectiva (nacional y popular), Arturo Jauretche</em></strong>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c4fa4691e23e4e36b35b2626e678dac4"><strong>Por Mario Casalla*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3844e136f4727e044d76c91afbfcf1f4">Como es sabido, un proceso auténticamente liberador no es tal si – conjuntamente con lo político y lo económico &#8211; no es capaz de consolidar una profunda transformación cultural. Al mismo tiempo, también sabemos que lo opuesto (la dominación) requiere, para triunfar y consolidarse, haber ganado en ese terreno. Más aún, hemos ido aprendiendo con dureza – en tanto latinoamericanos y hombres del Tercer Mundo &#8211; que en esta “era de la globalización”, lo cultural adquiere una importancia mucho mayor aún, ya que una nación puede, a veces, ser perfectamente dominada sin necesidad de ocupar físicamente su espacio geográfico, ni cambiarle su moneda, su bandera y sus instituciones básicas. No pocas veces basta con ocupar su “cabeza”, fijarle una agenda y dotarla de permanentes (y atractivos) contenidos. El resto, hasta suelen hacerlo lo propios “hijos del país”. Por lo tanto, el denominado imperialismo cultural, neocolonialismo o dependencia cultural, es tan efectivo que las antiguas formas militares o económicas ya no son las usuales. Por esto es que la denominada <em>lucha cultural</em> (o “<em>batalla por las ideas</em>”) ocupe hoy un lugar decisivo en toda estrategia política, cualquiera sea el signo ideológico que ésta tenga o el propósito que persiga. Es que “<em>el pescado</em> – como recuerda el viejo dicho &#8211; <em>se pudre por la cabeza”,</em> metáfora que debería, sin embargo, completarse diciendo que también empieza a “salvarse” desde ella. Por cierto que esta lucha cultural no es sólo “virtual y mediática” (como a veces parece insinuarse), sino que también sigue siendo una lucha <em>territorial </em>y encarnada en la <em>cotidianidad</em> (física y psíquica) de nuestro pueblo. Podrán haber mutado los espacios y formas de vida (sin dudas que las nuevas tecnologías han contribuido fundamentalmente a ello), también las formas de trabajo y de diversión de la gente, pero siguen siendo <em>personas de carne y hueso,</em> con una cotidianidad específica en la cual sí se juega lo fundamental de su identidad cultural y de su proyecto de vida. En ese ámbito inmediato, el <em>sistema educativo </em>y el<em> aparato cultural </em>desempeñan un papel fundamental (además de ser éste mucho más abarcadores que lo aludido bajo los nombres de “escuela” o “medios de comunicación”). Sin haber teorizado todavía demasiado sobre estos temas, lo sabían muy bien, sin embargo, en nuestro país los hombres de la denominada “Organización Nacional” (1853 en adelante) y de la subsiguiente “Generación del Ochenta”. Allí se inició una nueva y decisiva etapa de esa “batalla cultural”, la cual – con las ideas y vueltas del caso &#8211; llega hasta nosotros. Permítame referirme a tres momentos significativos de ella, para proseguirla, por cierto.  </p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://www.otravozradio.com.ar/sites/default/files/2021-03/mitre.jpg" alt=""/></figure>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>Un primer imaginario (porteño): Mitre y su “Galería de Celebridades”</strong></li>
</ol>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-33c32786a34919c6245737ea3f68be03">Escribimos sus nombres desde muy chiquitos, con la lengua en la punta entre los dientes. La Señorita los dictaba despacito y a cada uno de ellos les seguía una sentencia &#8211; breve y reverencial &#8211; que se adosaba con pretensión de eternidad: “el Padre de la Patria”; “el más grande hombre civil”; “el orador de la Constitución”, el “padre del Aula”, etc., etc. Con el paso de los años vendría alguna que otra desilusión (o no), pero lo cierto es que la Nación ya había construido su primer Panteón Nacional y lo colocó en el mejor lugar posible: nuestra (casi virgen) memoria infantil. Por supuesto que – al igual que todas las ilusiones de ese tipo &#8211; fueron irremediablemente atacadas por las posteriores desilusiones, pero, ¡cuánto duraron y qué “eficaces” fueron en su momento! Eso que alguna vez se llamó “el granero del mundo”, aquello que la composición “tema la Vaca” expresó como ninguna otra, tuvo también un comienzo escritural: me refiero a la «Galería de Celebridades Argentinas: biografías de los personajes más notables del Río de la Plata». Imaginada por Bartolomé Mitre en 1843 (durante su exilio uruguayo) se editó posteriormente en Buenos Aires (en 1857 y a todo lujo) por la imprenta de Ledoux y Vignal. Fue tan importante que la Galería – publicada como se advertirá cuatro años después del derrocamiento de la “primera Tiranía” (Rosas) &#8211; se reeditaría solemnemente en 1957, es decir al cumplirse su centenario, y dos años después del derrocamiento de la “segunda tiranía” (Perón). Esta vez su éxito fue mucho menor (acaso porque ya los chicos estaban creciditos) pero lo cierto es que la labor pionera de don Bartolo es innegable. Fue realmente la primera historia oficial de la Argentina moderna, con todas las implicancias del caso. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7e6a83056c3558c013c53f400ea46344"><strong>Un índice bien razonado</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e5c224385feab7ff91a555c1f45a6323">Por cierto que la labor no fue sólo de Mitre, sino de un puñado de hombres también “célebres”. Mitre escribió allí la biografía de Manuel Belgrano (anticipo de su “Historia de Belgrano”, que publicará al año siguiente). Juan María Gutiérrez escribirá la biografía de Rivadavia; Tomás Guido la del almirante Guillermo Brown; D.F. Sarmiento la biografía de San Martín; Luis Domínguez la de Florencio Varela; Manuel Rafael García la de su padre Manuel García y Pedro Lacasa se encargará de la biografía del general Lavalle. Por supuesto que hay muchas otras más, por eso yo me permito sugerirle, amigo lector, que consulte esa singular “Galería” en alguna biblioteca de su localidad y estoy seguro que no saldrá defraudado. El Prólogo fue escrito también por Juan María Gutiérrez, repatriado ese mismo año de 1857 y más tarde será rector de la UBA. Allí Gutiérrez fija con meridiana claridad el objetivo principal de la Galería y dice – refiriéndose a los biografiados &#8211; que <em>“es necesario colocarlos en dignos pedestales, a fin de que la juventud les venere”</em><strong>.</strong> Para ello deben limpiarse “las manchas de lodo con que los salpicó el carro revolucionario” y construir un panteón moralizante (cívico y militar) que pueda servir de referencia a las nuevas generaciones cultas. Se trataba – nada más ni nada menos &#8211; que de gestar un nuevo mito de los orígenes (esta vez post batalla de Caseros) que presentará de otra manera los viejos ideales de Mayo y reescribirá la Historia como proceso de elites lideradas por Celebridades (notorias y excepcionales) que modelaron la Nación, casi desde la nada, expresando al mismo tiempo a un Pueblo rescatado del Vulgo. Por eso Mitre –en el Prólogo de la “Galería de Celebridades”- coloca a Mariano Moreno como la primera de todas y lo bautiza, “el Miguel Ángel de la Revolución de Mayo”, el cual “como magnífico trozo de mármol, le dio forma y vida, y presentó a los ojos atónitos del pueblo una estatua en la que todos vieron concretadas sus aspiraciones de independencia y libertad”. Tras Moreno vino “una minoría ilustrada” que cultivó sus semillas “luchando siempre contra el torrente de la barbarie”. Y a continuación, “cuando todos creían esas semillas extirpadas bajo las patas de los caballos de los Atilas de la Pampa, han aparecido hombres como Rivadavia que las han vivificado bajo el soplo fecundante de la civilización”. Por supuesto, al final de la Galería está Mitre mismo, gobernando a una Buenos Aires separada de la Confederación Argentina (1853/1860) para preservar así al verdadero pueblo (el porteño) de la nueva vulgaridad federal (Urquiza).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a65161a2ebe3be560f269c053e71a57e"><strong>Requisitos para ser un hombre celebre</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c2792cc0f0ff70be08ad1a94ae062a52">Por supuesto que para ingresar a ese Panteón no basta con haber protagonizado los sucesos de la Revolución de Mayo, sino que es necesario contar con tres requisitos esenciales: Primero (¡y en todo el sentido del término!), servir o haber servido a la <em>“causa porteña”,</em> es decir formar parte de lo que Mitre llamaba el “Partido de la Libertad” que nacía con Moreno y culminaba en él, en tanto primer servidor de los intereses de Buenos Aires contra el nuevo “atropello federal” (la Constitución Nacional de 1853, que sólo firmará en 1860 y después de imponer las modificaciones porteñas). Así que para ser porteño no basta con haber nacido en Buenos Aires, sino que es necesario serlo “de buena ley” (por ejemplo, el sanjuanino Sarmiento sí lo era y ¡sin ninguna duda!). En consecuencia, provincianos abstenerse de pretender entrar a esta Galería (por las dudas, la expresión “Río de la Plata” figuraba en el subtítulo de la obra). Segunda condición básica para ser una Celebridad: no haber sido rosista confeso, o bien haber hecho apostasía pública de tal debilidad, es decir: <strong>no ser federal</strong>, de ninguna manera<strong>.</strong> A los pocos que ingresaron (a pesar de haber tenido alguna relación en el largo período que Rosas gobernó el país) esos antecedentes le fueron convenientemente ocultados o disimulados (el mismísimo general San Martín, por caso, que donó su sable a Rosas por defender la soberanía nacional en Obligado, cosa que su biógrafo obviará olímpicamente). Tercera condición básica: ser hombre culto e ilustrado, lo cual ha de interpretarse literalmente como: <em>no haber sido caudillo, “hombre del vulgo”</em>. Por eso el propio Mitre realizará las tres primeras exclusiones expresas de esa Galería: allí no entraron Saavedra, ni Dorrego, ni el general Güemes (y éste a pesar de haber sido reconocido como héroe de la Independencia, pero, un ¡“héroe gaucho” es poco para Celebridad!). Los tres fueron caudillos (y caudillos populares) razón por la cual – advertirá Mitre &#8211; “aunque no merezcan las bendiciones de la posteridad, se presentarán a sus ojos con el resplandor siniestro de aquélla soberbia figura de Milton que pretendía arrastrar en su caída todas las estrellas del firmamento (…) <em>son los representantes de las tendencias dominadoras de la barbarie”</em>. Sarmiento con la publicación de su “Civilización y Barbarie, vida de Juan Facundo Quiroga” (1845), había ya escrito el mejor modelo de una No-Celebridad. La “Galería” ya tenía cara y cruz. Largo fue superar esa fijación infantil y, por lo que veo, no hemos logrado superarla del todo. Acaso Sartre tenía parcialmente razón cuando decía – al final de su autobiografía, “Las Palabras” &#8211; “…podemos deshacernos de una neurosis, pero no curarnos de nosotros mismos”. Me parece que lo que sí puede hacerse es cambiar, aventura difícil que puede intentarse hasta el minuto final. Con una sola condición, claro: renunciar de antemano a <em>Galerías</em> de ese tipo y con ese precio.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://storage.ghost.io/c/77/3d/773d9bd2-7359-4d5b-a3b5-63fd77482e5d/content/images/2023/02/Alberdi.jpg" alt="" style="width:762px;height:auto"/></figure></div>


<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7ec6b570a5d0c24fd44759cb1cfc6bc1"><strong>2.Una primera respuesta (nacional). Alberdi y sus “Grandes y Pequeños hombres”</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-772002b02b535d60b5947b158d38eacf">Si la “Galería de Celebridades Argentinas”, ideada por Bartolomé Mitre en 1857, fue el primer imaginario político porteño, la primera respuesta intelectualmente contundente será la obra “Grandes y pequeños hombres del Plata”, escrita en el exilio por el tucumano Juan Bautista Alberdi. Publicada póstumamente en París (1912), hoy nos es accesible en ediciones locales (impresas y en la web) y vale la pena leerla, por cierto. Al igual que la “Galería” de Mitre, estos retratos alberdianos son imperdibles para conocer los problemas más profundos (y todavía irresueltos) de nuestros deseos de organización como república democrática, federal y representativa. Todavía en varias de las discusiones del presente (como ser: coparticipación federal de impuestos, explotación de recursos naturales, choques institucionales varios entre Nación y provincias, por caso) resuenan los ecos de aquellos viejos problemas irresueltos que -como todo lo irresuelto &#8211; afloran cada tanto traumáticamente. Si separamos lo anecdótico de lo fundamental y nos acotamos a lo sucedido en el país durante los últimos treinta años (1983-2013), podríamos decir que el cartero alberdiano tocó tres veces en nuestra puerta y en las tres, o bien nos hicimos los distraídos, o bien volvimos a colocar parches que apenas disimulan las grietas profundas. Una fue durante el gobierno Raúl Alfonsín, cuando se insinuó el debate sobre el traslado de la Capital Federal al interior del país (rápidamente ridiculizado y minimizado); otra en 1994 cuando &#8211; por acuerdo de coyuntura entre el gobierno de Menem y el radicalismo &#8211; se reformó la Constitución Nacional, con fines tan oportunistas como mezquinos (otra reelección presidencial para Menem, a cambio de migajas y pompas de jabón); la tercera en 1995, cuando se discutió un nuevo estatuto jurídico-institucional para la ciudad de Buenos Aires, lo cual culminó con el engendro de un “ente autónomo”, que no satisfizo a nadie y terminó agregando nuevos problemas a los pendientes desde su federalización en 1880. En fin, que los problemas no se resuelven con hombres célebres – nos recordará Alberdi &#8211; sino con grandes políticas nacionales, republicanas y populares. Exactamente a la inversa del pensamiento y la acción de Mitre y del siempre vivo Partido Porteño.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5b21d70ba02770baf78db66440945187"><strong>De la Geografía a la Política</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1822662e6388df3ea4c9fb59fe9dfdb8">Cuando Alberdi discute públicamente con Sarmiento (a raíz del sentido de los términos Unitario y Federal) le señala: <em>“No se confunda, no son dos partidos son dos países”.</em> Y esto es clave: no se trataba de geografía, sino de política. El problema no era Buenos Aires como territorio físico, sino la comprensión “<em>porteña</em>” (es decir Unitaria) del país que tenían sus gobernantes y su clase dirigente. En este sentido, Sarmiento era tanto o más porteño que Mitre, a pesar de haber nacido y gobernado la provincia de San Juan; así como no se es Federal por el simple hecho de haber nacido y vivido en una provincia. Se trata de mentalidades y no de personajes. Ahí está el caso de Urquiza: sucesor indiscutido de esa causa federal, se vuelve (por interés) tan unitario como los porteños. Así el Supremo Entrerriano -termina lleno de plata, pero sin gloria alguna &#8211; tomando mate en su fabuloso Palacio San José. Es que se había vuelto – siguiendo la figura alberdiana &#8211; un “pequeño hombre” al cual retratará implacablemente en pocas líneas: “¿Para qué ha dado Urquiza tres batallas?: Caseros para ganar la presidencia, Cepeda para ganar una fortuna y Pavón para asegurarla”, parábola que por cierto seguiría haciendo escuela en la historia argentina. Es que &#8211; detrás de unitarios o federales &#8211; hay en realidad dos concepciones diferentes de la unidad nacional: o en torno de Buenos Aires y sus intereses; o con Buenos Aires dentro de un país integrado por todos y en razonable igualdad. De aquí también sus diferencias con Mitre al evaluar la Revolución de Mayo, para Alberdi ésta “fue unitaria en este sentido porteño o local: como revolución para todas las provincias, pero hecha por una, en su beneficio y sin la asistencia de todas… De ahí la actitud de las provincias, de doble resistencia y hostilidad contra España y contra Buenos Aires”. Es que no se trataba de cambiar de yugo, sino de terminar con la explotación. Cosa muy distinta, por cierto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-82ba702efa9eb41b9a7e9387d37186a9"><strong>De la Política a la Economía</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c6b9b4ed160daca5648cb6f0eeb1d655">De la misma manera se posiciona Alberdi frente a la dicotomía sarmientina <em>Civilización o Barbarie</em>, correlato cultural de la dupla (política) Unitario o Federal. Para el tucumano esa dicotomía no tiene nada que ver con la cuestión geográfica del Campo o la Ciudad (como pretendía el sanjuanino), ni tampoco con la mayor o menor ilustración o academia de los gobernantes, sino con el proyecto de país que anime a estos. Y aquí aparece el costado económico del abogado redactor de las “Bases”: se trata, o bien de construir una Argentina capitalista y moderna, capaz de acoplarse al desarrollo mundial en curso (que entonces Europa lideraba), sacando de ello el mayor provecho para el bienestar de su población; o bien de continuar – como lo había hecho el partido porteño &#8211; con una Argentina pastoril y colonial, centrada en el puerto de Buenos Aires y sus intereses, poniendo al resto del país a su servicio. En este caso, lejos de haberse hecho en Mayo una auténtica revolución, simplemente habríamos cambiado un coloniaje externo por uno interno: “Las formas externas se han modificado, los hechos reales han empeorado… Buenos Aires quiere más: un solo pueblo, el suyo, servido por el tesoro y por el gaje del tesoro de todos los pueblos… ha hecho admitir esa unidad a las provincia disfrazándola de federación… La federación argentina es una especie de alcancía en que todas las provincias guardan sus rentas, pero cuya llave está en manos de Buenos Aires y cuyo tesoro sólo sirve al que tiene la llave”. Alberdi era por entonces lo que hoy llamaríamos – económicamente hablando &#8211; un “desarrollista” modernizador, y por eso mismo lo que pone del otro lado es el feudalismo atrasado y neocolonial, que para él simbolizan los que llamará “caudillos de frac”, cuyos prototipos no son otros que Rivadavia, Sarmiento y Mitre. Invirtiendo aquellas posiciones, dirá entonces: “Las campañas rurales representan lo que Sudamérica tiene de más serio para Europa… Si sospechara Sarmiento que toda la naturaleza del poder político reside en el poder de las finanzas, no perdería su tiempo y sus frases en las tontas y ridículas teorías de civilización y barbarie”. Pero, claro, para Sarmiento “el mal que aqueja a la república argentina es su extensión” y para Mitre el Partido de las Luces y los Principios no era otro que el de una Buenos Aires (cerrada y chiquita, porteña en suma) acosada por un “desierto interior”. La realidad duraría más o menos cincuenta años, pero el viejo e ilustrado Partido Porteño no pierde las esperanzas: siempre hay un “pequeño hombre” dispuesto a servir su causa, en algún remoto rincón del país. A veces, hasta es mucho mejor (y más presentable) que no haya nacido en Corrientes y Esmeralda, que hable con tonada y hasta – si fuera posible &#8211; use poncho. ¡Don Bartolo y sus muchachos los esperan aquí con los brazos abiertos! Y algo más, claro.     </p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://revistamestiza.unaj.edu.ar/wp-content/uploads/2024/05/jauretche.jpg" alt="" style="width:701px;height:auto"/></figure></div>


<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c4ff23acde07abfe622fd740aa2aec2a"><strong>3. Una tercera perspectiva (nacional y popular): Arturo Jauretche</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-983327d7a5f0613ba3d1e5c7921684f6">Publicado en 1968, y reeditado ampliamente hasta nuestros días, este <em>Manual </em>de Jauretche bien puede colocarse como continuidad (y a la vez respuesta crítica) tanto de la <em>Galería de Celebridades </em>de Mitre (1857), como de los <em>Grandes y Pequeños hombres del Plata </em>de J. B. Alberdi (publicado póstumamente en 1912). De Mitre y Sarmiento critica Jauretche casi todo y de manera muy similar a como ya lo había hecho Alberdi en su época, pero también le critica a este último su europeísmo a ultranza y la idea – consecuente con eso &#8211; de que Europa era el modelo a imitar, tanto en lo político como en lo económico (sobre todo en su versión inglesa y norteamericana). Está claro que para Alberdi “<em>Europa era el taller</em>” y América su gran proveedora de material primas, de ella luego recibiría (reelaboradas) los productos que necesita para vivir (la célebre “fórmula de Cobden”), por lo tanto, no era necesario ni sensato desconocer ese designio natural (para Adam Smith y para Alberdi no existía todavía el “deterioro de los términos de intercambio”); así como – en lo político &#8211; el federalismo norteamericano era el modelo a trasplantar en Argentina. Por cierto, que esto – en su época &#8211; era “progresista” respecto del feudalismo conservador que Alberdi advertía en el programa mitrista y sarmientino, pero ya no lo era a mediados del siglo XX cuando Jauretche redactó el <em>Manual. </em>Por eso su Zoncera N° 11 (“<em>Gobernar es Poblar</em>”) es una crítica de Alberdi, al mismo tiempo que lo reconoce como <em>“el único pensador auténtico del siglo XIX”.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4371de5ef4a43bd9cf9810949b04543c"><strong>Tres novedades del Siglo XX</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8d93bbd677f7120199ec4d5832eeafd4">Jauretche escribe su obra después de dos experiencias políticas argentinas que presenció y protagonizó sucesivamente: el Radicalismo yrigoyenista y el posterior Peronismo; más aún –como radical forjista &#8211; hizo de puente entre una y otra. O sea que vio encarnarse tres cosas que el Partido Porteño nunca quiso y que el romanticismo alberdiano apenas atisbó al final de sus días: 1) la democracia de grandes masas, transformando así la política de elites y de un puñado de partidos, en una creciente experiencia popular; 2) la industrialización del país, quebrando en los hechos (y por necesidad) la fórmula de Cobden y la Escuela de Manchester (materias primas por productos elaborados afuera) y 3) la posibilidad de una política exterior no alineada con las grandes potencias e integrada en una Patria Grande. Esto es lo que básicamente traen de nuevo el Radicalismo y el Peronismo a la vida política y económica del país (entre 1916 y 1955) y esos cincuenta años de gobiernos sucesivos – con sus más y con sus menos &#8211; son los que fundan la Argentina Moderna, que no casualmente cierra su ciclo a comienzos de este siglo XXI, con la crisis profunda de esas dos grandes experiencias nacionales. Lo que sigue son vientos del presente y nuevas voluntades (y oposiciones) en marcha, donde lo nacional vuelve trabajosamente a intentar un camino. El <em>Manual </em>de Jauretche se inscribe, entonces, en esas tres realidades de la Argentina Moderna y no ya en el horizonte de Mitre o Alberdi, propios del siglo XIX. Un horizonte de democratización de la vida política, de industrialización del país y de voluntades soberanas en el terreno internacional.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fff56763041bc75f40eac20cdf266d28"><strong>Aparece el medio pelo</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dd9f609118e54384fa60a25aae3fb9c7">En tanto ha emergido en Argentina un nuevo <em>sector social</em>, al cual –nmuy gráficamenten- Jauretche denomina <em>“el medio pelo”</em> y le dedicará un libro con ese nombre y subtitulado “<em>Apuntes para una sociología nacional</em>” (auténtico best seller del año 1966 y subsiguientes). Este sector social emergerá como superación del viejo proletariado que se incorpora al voto con Yrigoyen y al consumo digno con Perón. A mitad de camino entre el proletariado y la clase alta, constituye un híbrido que va creciendo (sobre todo en Buenos Aires y los grandes centros urbanos) y que terminará por dar la impronta del país y de diferenciarlo respecto de otras experiencias sociales latinoamericanas. Ya es un lugar común decir que Argentina es un país de clase media, pero no lo era antes de 1950. En realidad, este “medio pelo” ocupa un lugar equívoco en la estructura social, ambigüedad que Jauretche precisa diciendo: “intenta fugar de su situación real en el remedo de un sector que no es el suyo y que considera superior…situación que por obvias razones no se da en la clase alta porteña que es el objeto de la imitación, ni tampoco en los trabajadores ni en el grueso de la clase media”. O sea, no es propiamente una “clase” (en el sentido social del término) sino un <em>sector social </em>en la transición de la sociedad tradicional a la moderna. Quizás sea la Zoncera N° 13 la que pinte mejor este sector del “medio pelo”, ésta simplemente dice: “<em>Este país de m…”.</em> Sobre lo cual Jauretche advierte: “Al tilingo la m…no se le cae de la boca ante la menor dificultad o desagrado que le causa el país como es, porque es fruto de una educación en cuya base está la <em>autodenigración</em> como zoncera sistematizada”. O sea que el “zonzo no nace, sino que se hace”, y la fábrica más efectiva hay que buscarla en cierto tipo de escuela. Y allí la frase de un Hombre Célebre ha hecho estragos en la conciencia del medio pelo: “Civilización o Barbarie”. Acunado entre la <em>Galería</em> de Mitre y el <em>Billiken </em>o <em>Anteojito, </em>poco a poco el niñito argentino se fue volviendo un zonzo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9569fc43e29e4ad247b842b604917fbc"><strong>La colonización pedagógica</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-de68f0b231647e99934c18a4c24b108a">Diez años antes Jauretche había publicado otro de sus best seller, <em>Los Profetas del Odio </em>(1957), el cual se reedita en la década siguiente con el mismo título, pero con un agregado (la “yapa”) denominado <em>La Colonización Pedagógica</em> (1967). Este título, junto con el <em>Manual</em> y <em>El Medio Pelo </em>(todos de los años 60 del siglo pasado), conforman el núcleo duro del pensamiento jauretcheano y su mejor aporte para la consolidación de una conciencia nacional. Los tres conservan la más estricta actualidad y ahora que los releo advierto que en mi ejemplar del Manual, ¡está el sello de la vieja “Librería Salta”! Por lo cual me permito además recordarles que Jauretche estuvo a mediados de esa década de los 60 disertando allí &#8211; invitado por el Club Universitario de la calle Mitre, próximo a la Legislatura &#8211; a la sazón impulsado por un grupo de jóvenes salteños que ya luchaban contra la dictadura de turno (el onganiato, entonces). Aquella escuela sarmientina (idealizada luego como prototipo), si bien es cierto que alfabetizó al país rápidamente y le dio una impronta singular a su población, lo hizo a un costo cultural que con el tiempo se haría sentir: su <em>colonización pedagógica</em>, o sea la ejecución práctica de aquélla dialéctica civilización/barbarie, que colocaba lo propio como bárbaro y lo extranjero como civilizado. La <em>Galería </em>de Mitre le proveyó los Hombres Célebres, así como – a pesar de él &#8211; el europeísmo alberdiano la condenaba al desarraigo. Contra esto reacciona el <em>Manual </em>jauretcheano y lo hace de una manera original: no es una anti-galería (remplazando unos próceres por otros), ni tampoco una reacción anti republicana o antidemocrática, sino que se trata del desnudamiento de un mecanismo específico de dominación cultural, madre nutriente de toda dominación política. Jauretche, en su campechanismo muy bien estudiado, bautizó esta tarea como la de “<em>avivar zonzos</em>” (empezando por las zonceras que lo alimentaban). Por aquellos mismos años, en Francia, Michel Foucault trabajaba en los mecanismos sutiles del poder y &#8211; en el más cercano Brasil &#8211; Paulo Freire daba forma a su pedagogía de la liberación. Tres nombres y metodologías diferentes para un mismo objetivo: la liberación personal y social, aquí o allá. O sea que la famosa “viveza criolla” era el primer mito a desmontar: ¡la Argentina no era un país de vivos, sino de zonzos! Para ello, amigo lector, el <em>Manual </em>jauretcheano sigue siendo un recurso muy recomendable.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5a5a99864bbf92d5117c0bda3940d27e">Viernes, 24 de abril de 2026.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b6eec53ecd33d8e0c6522018e4b730f6">*Mario Casalla, es filósofo y periodista. Preside la Asociación de Filosofía Latinoamericana y Ciencias Sociales (ASOFIL) &nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Ftres-imaginarios-en-disputa-mitre-alberdi-y-jauretche-por-mario-casalla%2F&amp;linkname=Tres%20imaginarios%20en%20disputa%3A%20Mitre%2C%20Alberdi%20y%20Jauretche%20%E2%80%93%20Por%20Mario%20Casalla" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Ftres-imaginarios-en-disputa-mitre-alberdi-y-jauretche-por-mario-casalla%2F&amp;linkname=Tres%20imaginarios%20en%20disputa%3A%20Mitre%2C%20Alberdi%20y%20Jauretche%20%E2%80%93%20Por%20Mario%20Casalla" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Ftres-imaginarios-en-disputa-mitre-alberdi-y-jauretche-por-mario-casalla%2F&amp;linkname=Tres%20imaginarios%20en%20disputa%3A%20Mitre%2C%20Alberdi%20y%20Jauretche%20%E2%80%93%20Por%20Mario%20Casalla" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Ftres-imaginarios-en-disputa-mitre-alberdi-y-jauretche-por-mario-casalla%2F&amp;linkname=Tres%20imaginarios%20en%20disputa%3A%20Mitre%2C%20Alberdi%20y%20Jauretche%20%E2%80%93%20Por%20Mario%20Casalla" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Ftres-imaginarios-en-disputa-mitre-alberdi-y-jauretche-por-mario-casalla%2F&amp;linkname=Tres%20imaginarios%20en%20disputa%3A%20Mitre%2C%20Alberdi%20y%20Jauretche%20%E2%80%93%20Por%20Mario%20Casalla" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Ftres-imaginarios-en-disputa-mitre-alberdi-y-jauretche-por-mario-casalla%2F&amp;linkname=Tres%20imaginarios%20en%20disputa%3A%20Mitre%2C%20Alberdi%20y%20Jauretche%20%E2%80%93%20Por%20Mario%20Casalla" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Ftres-imaginarios-en-disputa-mitre-alberdi-y-jauretche-por-mario-casalla%2F&#038;title=Tres%20imaginarios%20en%20disputa%3A%20Mitre%2C%20Alberdi%20y%20Jauretche%20%E2%80%93%20Por%20Mario%20Casalla" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/tres-imaginarios-en-disputa-mitre-alberdi-y-jauretche-por-mario-casalla/" data-a2a-title="Tres imaginarios en disputa: Mitre, Alberdi y Jauretche – Por Mario Casalla"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/tres-imaginarios-en-disputa-mitre-alberdi-y-jauretche-por-mario-casalla/">Tres imaginarios en disputa: Mitre, Alberdi y Jauretche &#8211; Por Mario Casalla</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/tres-imaginarios-en-disputa-mitre-alberdi-y-jauretche-por-mario-casalla/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Universidades paralizadas: de las aulas a la acción &#8211; Por Agustín Solís</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/universidades-paralizadas-de-las-aulas-a-la-accion-por-agustin-solis/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/universidades-paralizadas-de-las-aulas-a-la-accion-por-agustin-solis/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 23 Apr 2026 12:02:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agustín Solís]]></category>
		<category><![CDATA[artículo 1 del Decreto N° 759/2025]]></category>
		<category><![CDATA[Ley de Financiamiento Universitario]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[Universidades públicas]]></category>
		<category><![CDATA[Veto]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19528</guid>

					<description><![CDATA[<p>Agustín Solís, estudiante avanzado de la carrera de periodismo en la UNDAV, sostiene en esta nota que todos los sectores que componen el movimiento universitario tienen que repensar sus estrategias ante la gravedad del ataque que sufren las universidades públicas, y plantea que si desde las distintas instancias de la vida universitaria no se proyectan formas de articulación para llevar adelante un replanteo táctico en sus medidas y acciones, la universidad corre el riesgo de convertirse en una institución que analiza el mundo pero renuncia a transformarlo.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/universidades-paralizadas-de-las-aulas-a-la-accion-por-agustin-solis/">Universidades paralizadas: de las aulas a la acción &#8211; Por Agustín Solís</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-383a1f764b9a6b50d01fca40f079f5d5"><strong><em>Agustín Solís, estudiante avanzado de la carrera de periodismo en la UNDAV, sostiene en esta nota que todos los sectores que componen el movimiento universitario tienen que repensar sus estrategias</em></strong> <strong><em>ante la gravedad del ataque que sufren las universidades públicas, y plantea que si desde las distintas instancias de la vida universitaria no se proyectan formas de articulación para llevar adelante un replanteo táctico en sus medidas y acciones, la universidad corre el riesgo de convertirse en una institución que analiza el mundo pero renuncia a transformarlo.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c5a530f398d117a2b56cfa0d67af87fa"><strong>Por Agustín Solís*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-24bfc477e3a6702ab5642890b5d5e21f"><em>Salir a asustar te protege más,</em></p>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-729d47e0ea33a333ba0995b570bf48f9"><em>en esta la era de la boludez.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cdb72788af4e91d39503f6d8f3f86aac"><strong>Divididos “</strong>Salir a asustar”.</p>



<div style="height:65px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ed201b9ee9c912440442b59acbcf5fa0">El Gobierno Nacional ha dejado clara su postura: el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario no es un error de cálculo, sino una voluntad política ejecutada con precisión quirúrgica. Ante esta evidencia, el movimiento universitario parece haber quedado atrapado en una espera estéril, aguardando un cambio de opinión, o un gesto de buena voluntad, que los hechos ya se encargaron de desmentir.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a1d70e85c4e75ae54dc3e6fee8c39c46">La norma fue votada por el Congreso, vetada por el presidente&nbsp;y luego aprobada por dos tercios de los legisladores de ambas cámaras para voltear el veto. Aun así, el gobierno nunca cumplió con la ley. El caso llegó a la Justicia y ya cuenta con dos fallos —en primera instancia y a través de la Sala III de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal— que ordenaron al Poder Ejecutivo su inmediata implementación.&nbsp;Pero a más de ciento setenta días de incumplimiento, y tras el vencimiento del plazo para acatar la sentencia judicial, la Procuración del Tesoro de la Nación presentó un recurso extraordinario federal. El objetivo es suspender la aplicación de los artículos 5 y 6 de la Ley de Financiamiento Universitario (N° 27.795). La presentación oficial cuestiona el fallo de la Cámara que había confirmado la medida cautelar y, en consecuencia, busca dejar sin efecto tanto la recomposición salarial prevista como la inaplicabilidad del artículo 1 del Decreto N° 759/2025.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cb22d89105ed12418da82c0811c6d1b3">Esta nueva maniobra judicial no hace más que profundizar la incertidumbre, colocando a las universidades, una vez más, en un compás de espera que suma una traba burocrática más para evitar que se cumpla la ley. Ante esta evidencia, la lucha universitaria parece haber quedado atrapada en una inercia de respuestas moderadas. Se han realizado paros escalonados y jornadas de visibilización que, en la práctica, resultan a todas luces insuficientes.</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a96747a068e2fbc7012fcb708e73bcdd"><strong>Acción sin reacción&nbsp;</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-55f7f1e1ce51d678a6ebab19e065a63c">Esta falta de respuesta no es ausencia de diagnóstico, en realidad es una alarmante orfandad de voluntad. Mark Fisher lo define en “Realismo Capitalista” como “impotencia reflexiva”. Para Fisher, no se trata de una ignorancia sobre el estado de las cosas, sino de algo mucho más corrosivo: una conciencia hipertrofiada que actúa como un sedante. Los militantes actuales saben perfectamente que el presupuesto se agota y que los paros simbólicos no surten efecto, pero esa misma conciencia parece impedirles cualquier reacción que no sea la resignación. Como señala Fisher, esta postura implica que los sujetos son conscientes de las causas estructurales de su malestar, pero, precisamente por haberlas analizado con tanto rigor, han llegado a la conclusión de que el sistema es una maquinaria total de asimilación frente a la cual cualquier gesto de rebeldía es fútil. Es una forma de depresión política donde el diagnóstico se vuelve un fin en sí mismo. Bajo la lógica de Fisher, la “impotencia reflexiva” permite a la militancia mantener una «superioridad moral» —la del que sabe lo que ocurre— sin tener que asumir el riesgo de la confrontación verdadera. Se discute el ajuste con una indignación que no genera consecuencias, una catarsis de pasillo que se agota en el eco de sus propias palabras mientras las universidades públicas transitan el tembladeral hacia el abismo.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-384765e04adece5347011c18c8b3c31e">Sin embargo, cabe preguntarse por la naturaleza de las decisiones dentro de este movimiento. Si bien la unidad de los claustros se mantiene formalmente intacta, se percibe una asimetría en la conducción: es el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), bajo la dirección de los rectores, quien marca el ritmo de una agenda a la que los demás sectores terminan acoplándose. La última apuesta fue el llamado “paro a la japonesa”, una modalidad que, bajo el eslogan de la UBA “el presupuesto baja, nuestro compromiso sube”, pretendía visibilizar el conflicto sin detener la actividad durante veinticuatro horas. No obstante, esta estrategia se reveló rápidamente como una propuesta tardía y desconectada de la realidad, que no es la misma en cada universidad. Su organización burocrática impidió un impacto real y demostró ser inviable para la mayoría de las universidades nacionales, cuyas realidades territoriales no permiten sostener una medida de ese tipo. Finalmente, tras el agotamiento de estas instancias, se ha convocado a una nueva marcha federal para el 12 de mayo; una fecha que se siente lejana frente a la urgencia del desmantelamiento. En consecuencia, es necesario llamar a una reflexión profunda que permita escuchar las voces de docentes y estudiantes para amalgamar mejor la lucha, comprendiendo que las realidades territoriales no son uniformes. La eficacia de una medida no puede ignorar el peso de lo cotidiano: el estudiante que depende del transporte público o el docente que debe multiplicar sus empleos para subsistir. De cara a la próxima marcha, el desafío es definir medidas más claras que respeten la idiosincrasia de cada universidad, permitiéndonos llegar mejor armados como comunidad.</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d03a1066f274c100422125bc1425e5b9"><strong>Misma lucha, diferentes realidades</strong>&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4797d659a398815bd4d607be6710dc9d">En simultáneo a la decisión de llevar a la Corte Suprema su reclamo para no cumplir con la ley de financiamiento universitario, el oficialismo buscó en la Cámara de Diputados impulsar un proyecto alternativo de ley que evite transferir el dinero que la actual ley ordena. Es aquí donde empieza a emerger la idea del «mal menor» para muchos dirigentes que forman parte de las altas casas de estudio: si no se puede tener el presupuesto que queremos, al menos en esta nueva ley que mandará el gobierno a diputados hay «un» presupuesto, “poco es peor que nada”. ​Esto es preocupante para todas las universidades, pero sobre todo para aquellas que no gozan de otras posibilidades para generar recursos, y años de prestigio como la UBA. A diferencia de la UBA, La Plata o la Universidad de Córdoba, que tienen convenios históricos, fundaciones, hospitales propios y una red de extensión que genera recursos, las universidades del conurbano dependen casi en un 100% de las partidas presupuestarias del Gobierno Nacional. Si el presupuesto se congela o se reduce, no tienen «ahorros» ni otras cajas de donde sacar dinero para pagar la luz o la limpieza. Además, la UBA tiene una capacidad de movilización y una llegada a los medios de comunicación que funciona como escudo político. El costo político del cierre de la UBA podría ser altísimo para el gobierno. Para una universidad más joven, esa batalla es mucho más desigual; a veces son estigmatizadas como «universidades militantes» para justificar el desfinanciamiento, y al no tener graduados en puestos de poder,<strong> </strong>como el Congreso, gobernaciones, Ministerios, etc., su defensa queda limitada a la comunidad local. En este marco, la reducción del presupuesto dejaría a universidades jóvenes como la Universidad Nacional de Avellaneda o la Universidad Nacional de Hurlingham, directamente al borde del cierre.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-507a006eca23f40388eda08f575eb454">Resulta urgente que el estudiantado se haga cargo de su rol como motor del movimiento. Atrás quedó ese final de cuatrimestre de 2024 donde la mayoría de las universidades públicas del país estaban tomadas por los estudiantes. Aunque esa medida parecía despertar un gran fervor en la militancia,<strong> </strong>no se sostuvo por mucho tiempo. Más allá de que las medidas de fuerza siempre se agotan antes de terminar de dar lo que se espera de ellas, por alguna razón que desconozco ni el gobierno ni el movimiento universitario quisieron explicar públicamente a qué acuerdo precario se llegó.<strong> </strong>De ese modo, las clases volvieron, las tomas se levantaron en cadena, casi por inercia, y desde entonces la militancia parece haber renunciado a cualquier acción de ese calibre. Este repliegue silencioso hacia la nueva normalidad de las aulas —hace dos años que cursamos entre paros y clase públicas— ha dejado a la organización estudiantil en un estado de quietud absoluta, una parálisis que acepta el conflicto como parte del paisaje, esperando una orden o un desenlace que nunca llega.</p>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="652" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/chinoise.jpg" alt="" class="wp-image-19540" style="width:540px;height:auto" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/chinoise.jpg?v=1776945601 800w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/chinoise-300x245.jpg?v=1776945601 300w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/chinoise-768x626.jpg?v=1776945601 768w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/chinoise-179x146.jpg?v=1776945601 179w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/chinoise-50x41.jpg?v=1776945601 50w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/chinoise-92x75.jpg?v=1776945601 92w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Fotog</em>ra<em>ma de la película «La Chinoise», de Jean-Luc Godard.</em></figcaption></figure></div>


<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1adb9debbf1cd2fd76397eb9be820a25"><strong>No con un estallido&nbsp;</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5e28c41cc9cd38a4c6618ef32d09f181">Esta situación de comodidad en el movimiento estudiantil presenta un paralelismo con la película <em>La Chinoise</em> de Jean-Luc Godard. Como los jóvenes de <em>La Chinoise</em>, los militantes actuales habitan un laboratorio de ideas que funciona por fuera del mundo. En la película, los protagonistas se encierran en un departamento para estudiar la revolución como quien estudia una lengua muerta; discuten la teoría, corrigen sus propios discursos y se sienten radicales porque el entorno que han construido les devuelve el reflejo que quieren ver. En ese sentido, lo que sucede en ese departamento es el retrato exacto de las agrupaciones universitarias frente al ajuste actual: una vanguardia de pasillo que se siente cómoda en la pureza de la asamblea, pero que es incapaz de producir una acción que rompa el cristal del campus. Hablan de la crisis con la sofisticación de quien analiza una pieza de museo, mientras afuera el Gobierno Nacional ejecuta un desmantelamiento real que no necesita de su validación intelectual.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a15054739d19aa93cd6e2fad5846630b">Sin embargo, en el cine de Godard, ese aislamiento tiene un límite: el momento en que Véronique decide que la teoría ya no alcanza y da el salto hacia la acción. Aunque ese salto no es un triunfo, sino una caída hacia el vacío. En la célebre secuencia del tren, Véronique se enfrenta a la lucidez de su antiguo profesor, quien le interpela sobre la inutilidad de una violencia que no tiene detrás un horizonte de futuro ni un lazo con la sociedad real. La joven dice que quiere poner bombas en la universidad, de esta forma con el cierre de<strong> </strong>éstas las personas entenderán y se sumarán a la revolución. El profesor le advierte que su radicalismo es, en el fondo, una forma de narcisismo: la explosión como un fin en sí mismo, un «hacer algo» desesperado que no construye nada. En ese sentido, están quienes piensan en repetir el estallido social de 2001 que se vivió en nuestro país como única medida de contundencia para derribar al gobierno actual, pero ignoran la pregunta fundamental: ¿qué sigue después? No tiene sentido provocar un quiebre institucional de esa relevancia sin una hoja de ruta definida. Tras la caída del gobierno, el vacío de poder es la única certeza.  </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-71a5fd1f8db2d84f19ffe6c94fd2873b">​En nuestra realidad universitaria, la militancia parece atrapada entre esos dos fracasos. Por un lado, los que se quedan en el departamento discutiendo la pureza del dogma; por el otro, el riesgo de una reacción espasmódica y sin rumbo que, al igual que el atentado de Véronique, termina siendo un gesto estéril que no mueve el amperímetro de la estructura de poder. La falta de respuesta contundente ante el Gobierno nacional nace de esa incapacidad de unir la teoría con una praxis que tenga sentido histórico.&nbsp;&nbsp;</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f7d2dcbef70f124acf1cd4ae1194a48b"><strong>Pasos previos, presentes y futuros</strong>&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3dfdd85139f76c217a98b6d36010172d">​Esta carencia de poder para realizar estrategias es, en última instancia, el síntoma de un pasaje de mando que se ha roto de manera definitiva. Como señalaba Hannah Arendt en “Entre el pasado y el futuro”, la crisis de la política surge cuando las nuevas generaciones se niegan a asumir la responsabilidad del mundo que heredan. Para Arendt, el relevo generacional exige el coraje de proteger lo que existe —en este caso, la universidad pública— para poder transformarlo. Este puente generacional roto es lo que Hannah Arendt diagnosticaba como una crisis de responsabilidad. En ese aspecto,para Arendt «la educación es el punto en el que decidimos si amamos al mundo lo bastante como para asumir una responsabilidad por él y así salvarlo de la ruina que, de no ser por la renovación, de no ser por la llegada de los nuevos y los jóvenes, sería inevitable». Al rechazar la confrontación directa contra el atropello institucional, la militancia está renunciando a su rol como heredera de una tradición de lucha. Hemos preferido ser cronistas de la ruina en lugar de asumir la incómoda responsabilidad de salvar la institución.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9af5443490b72931d329ab00c5d17f6a">Si Arendt nos advierte sobre la crisis de responsabilidad, Francisco “Paco” Urondo nos recuerda que la revolución no es un movimiento que sólo responde a la fuerza. En su novela “Los pasos previos”, los personajes confiesan que la poesía y la acción son un mismo gesto vital. Urondo no concibe la palabra como refugio, sino como motor de acción: la literatura se vuelve inseparable de la militancia, y la militancia, inseparable de la vida. Esa conjunción entre estética y política contrasta con la parálisis actual del movimiento universitario, que parece haber perdido la capacidad de unir pensamiento y acción. Recuperar esa unidad —ese paso previo— es la tarea pendiente. Hay un diálogo que tienen los personajes de la novela en los primeros capítulos del libro que lo refleja:</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f8c564031fa292a478d210365649ccb2"><em>—¿Y vos sos el que querés hacer la revolución?</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bb023ca5bcad90a9bb3fc8f22d8ad330"><em>—Me gustaría.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-78b2edb9fce616f6e5a4ee42a26e7af7"><em>—¿Y para qué?</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7462b64ade34e3f0215d6ea9a0b0794f"><em>—Para escribir; para escribir poemas.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ed4f01736f329fc2de0809802999dce8"><em>—Y por el hombre y la injusticia, ¿no?</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ae457ee159d6058f1a6f946a431a6f12"><em>—Sí, por supuesto. Pero también para escribir poemas.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-957d7f5d42319ba46458d8ff52cfda13"><em>—No sabía que escribías poemas.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-badfc2f8db5137e4f50ee72ce5abc0f3"><em>—No escribo, voy a escribir, cuando se haga la revolución.</em></p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-46f1481d35b8e45907e1ee56dcfb5f2e">Para Urondo, hacer la revolución era un todo indivisible: se escribía para hacer la revolución y se hacía la revolución para poder, finalmente, escribir. No existía esa grieta contemporánea que separa el intelecto de la voluntad; era el pensamiento llevado a la acción como una sola fuerza vital. Esta convicción de Urondo nos recuerda que el compromiso no es un simple ejercicio retórico, sino un proceso que nace de la urgencia de construir un mundo donde la vida sea posible. Si bien entendemos que cualquier transformación social es el resultado de acciones colectivas organizadas que retoman críticamente los procesos anteriores, el peligro actual radica en haber convertido esa reflexión en un refugio para la inacción.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ec4ec83d34ac32d89ee750196f0c70ad">Pensar en formas de combate, articular una verdadera revolución de las ideas y de los cuerpos, no es una tarea fácil. Pero si no somos capaces de proyectarla desde los lugares académicos, la universidad corre el riesgo de convertirse en un cascarón vacío, una institución que analiza el mundo, pero renuncia a transformarlo. Todos los sectores que componen el movimiento universitario tienen que repensar sus estrategias. Los estudiantes deben tomar conciencia de la gravedad del momento, hacerse cargo de su tiempo y dar ese paso que ya se demostró posible en las marchas anteriores. Si no hay una respuesta contundente es porque se ha olvidado el paso previo más fundamental: entender que la dignidad no se declama en asambleas ni se negocia en despachos, se defiende, como siempre, en la calle.</p>



<div style="height:55px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d0a39c988b1e560775b5b68559011c6e">Jueves, 23 de abril de 2026.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2358f7f9e6b25aab2fa9fd618a295571">*Estudiante avanzado de la carrera de Periodismo en Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV). Ayudante de la materia Periodismo y Literatura-UNDAV. Estudiante de la carrera Artes de la Escritura en Universidad Nacional de las Artes (UNA)</p>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Funiversidades-paralizadas-de-las-aulas-a-la-accion-por-agustin-solis%2F&amp;linkname=Universidades%20paralizadas%3A%20de%20las%20aulas%20a%20la%20acci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Agust%C3%ADn%20Sol%C3%ADs" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Funiversidades-paralizadas-de-las-aulas-a-la-accion-por-agustin-solis%2F&amp;linkname=Universidades%20paralizadas%3A%20de%20las%20aulas%20a%20la%20acci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Agust%C3%ADn%20Sol%C3%ADs" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Funiversidades-paralizadas-de-las-aulas-a-la-accion-por-agustin-solis%2F&amp;linkname=Universidades%20paralizadas%3A%20de%20las%20aulas%20a%20la%20acci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Agust%C3%ADn%20Sol%C3%ADs" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Funiversidades-paralizadas-de-las-aulas-a-la-accion-por-agustin-solis%2F&amp;linkname=Universidades%20paralizadas%3A%20de%20las%20aulas%20a%20la%20acci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Agust%C3%ADn%20Sol%C3%ADs" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Funiversidades-paralizadas-de-las-aulas-a-la-accion-por-agustin-solis%2F&amp;linkname=Universidades%20paralizadas%3A%20de%20las%20aulas%20a%20la%20acci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Agust%C3%ADn%20Sol%C3%ADs" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Funiversidades-paralizadas-de-las-aulas-a-la-accion-por-agustin-solis%2F&amp;linkname=Universidades%20paralizadas%3A%20de%20las%20aulas%20a%20la%20acci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Agust%C3%ADn%20Sol%C3%ADs" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Funiversidades-paralizadas-de-las-aulas-a-la-accion-por-agustin-solis%2F&#038;title=Universidades%20paralizadas%3A%20de%20las%20aulas%20a%20la%20acci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Agust%C3%ADn%20Sol%C3%ADs" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/universidades-paralizadas-de-las-aulas-a-la-accion-por-agustin-solis/" data-a2a-title="Universidades paralizadas: de las aulas a la acción – Por Agustín Solís"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/universidades-paralizadas-de-las-aulas-a-la-accion-por-agustin-solis/">Universidades paralizadas: de las aulas a la acción &#8211; Por Agustín Solís</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/universidades-paralizadas-de-las-aulas-a-la-accion-por-agustin-solis/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La conspiración y el golpe &#8211; Por Osvaldo Papaleo</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/la-conspiracion-y-el-golpe-por-osvaldo-papaleo/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/la-conspiracion-y-el-golpe-por-osvaldo-papaleo/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 22 Apr 2026 13:36:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[golpe]]></category>
		<category><![CDATA[Osvaldo Papaleo]]></category>
		<category><![CDATA[1976]]></category>
		<category><![CDATA[CGT]]></category>
		<category><![CDATA[Gelbard]]></category>
		<category><![CDATA[Golpe de Estado]]></category>
		<category><![CDATA[Isabél Perón]]></category>
		<category><![CDATA[Rucci]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19522</guid>

					<description><![CDATA[<p>Para entender el golpe militar del 24 de marzo de 1976 es central analizar la conspiración, que comenzó estando Perón vivo, y que fue alentada e impulsada por los intereses permanentes de grupos oligárquicos, militares y civiles. </p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-conspiracion-y-el-golpe-por-osvaldo-papaleo/">La conspiración y el golpe &#8211; Por Osvaldo Papaleo</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-14a13f8f0942364ea8b1d0971cdcdb42"><strong><em>Para entender el golpe militar del 24 de marzo de 1976 es central analizar la conspiración, que comenzó estando Perón vivo, y que fue alentada e impulsada por los intereses permanentes de grupos oligárquicos, militares y civiles. </em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f578b5e555452166a04c9c8ad66b9a9a"><strong>Por Osvaldo Papaleo*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:68px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1d0e89949caa3b14cb2b96e1d9a20465">Hay varias cuestiones para&nbsp;entender el golpe militar del 24 de marzo de 1976. La conspiración comenzó&nbsp;estando Perón&nbsp;vivo y fue alentada e impulsada por los intereses&nbsp;permanentes de grupos oligárquicos, militares y civiles. La región estaba contagiada de dictaduras, Uruguay, Brasil y Chile, y la presencia&nbsp;permanente de Henry Kissinger era el matiz que denunciaba&nbsp;esos intereses en acción.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-93d9b4e65b7d8fd6fbeeda8a36528b2d">Cuando observamos la realidad política del país vemos un&nbsp;peronismo&nbsp;vital, con un frente&nbsp;político del campo&nbsp;nacional que había obtenido victorias electorales contundentes. Éramos mayoría en ambas cámaras&nbsp;y Peron comenzó a impulsar medidas destinadas a consolidar el pacto&nbsp;social que finalmente suscribieron&nbsp;Rucci y Gelbard en representación de la CGT y la CGE. El discurso del 12 de junio del General en Plaza de Mayo alerta sobre operaciones de sectores empresarios que comenzaban con el desabastecimiento en las&nbsp;góndolas de los comercios. Ese día primero se realizó una&nbsp;cadena nacional donde&nbsp;el presidente expuso&nbsp;las dificultades&nbsp;que se iban originando y como resultado&nbsp;de&nbsp;esa advertencia la CGT convocó espontáneamente&nbsp;al pueblo&nbsp;a la Plaza de Mayo. Pocos días&nbsp;después, con la desaparición física del conductor,&nbsp;todo se agravó. La transición posterior generó cambios en el gabinete&nbsp;y la centralidad del mismo ya no fue de los actores del Pacto Social&nbsp;(Rucci había sido asesinado en septiembre del ‘73) y la renuncia&nbsp;de José Gelbard conllevó un deterioro entre las relaciones del sector sindical, con empresarios&nbsp;e incluso con los nuevos funcionarios del gabinete nacional. Entre los enemigos internos y externos se comienza a sabotear el plan económico que termina con el Rodrigazo. Y posteriormente&nbsp;resultó&nbsp;evidente el enfrentamiento del movimiento obrero&nbsp;con López Rega y la caída&nbsp;de éste en agosto de 1975 fue el desenlace de esa interna. Además, los grupos armados que ya habían enfrentado a el general&nbsp;en vida de éste también agotaron una situación que aparecía como terminal. Ahí comienza&nbsp;lo que yo denominaría la batalla&nbsp;final y principal&nbsp;de la salida política. Por un lado, nosotros con el movimiento obrero como estandarte que nos opusimos al reclamo de sectores&nbsp;políticos&nbsp;y militares a la renuncia de la presidenta constitucional. El primer proyecto de la insurrección de los comandantes&nbsp;golpistas era acompañado por sectores políticos propios y de la oposición, que de diferentes formas y métodos pugnaban para que Isabel Perón presentara una dimisión que facilitara la instalación de un régimen&nbsp;simulado de democracia, al estilo de Bordaberry en Uruguay. En ese tironeo, llegamos a la noche de la tragedia. No obstante, nuestra intención de encontrar una salida consensuada nos llevó a una convocatoria&nbsp;a elecciones para septiembre de 1976.Convocamos a las principales figuras de la oposición&nbsp;para que&nbsp;en cadena nacional expusieran&nbsp;su solidaridad con el sistema democrático de gobierno. No logramos un objetivo pacificador. El golpe era acompañado por los principales medios periodísticos,&nbsp;ya encolumnados en la asonada dictatorial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9371bd743a7fae8bde5634c45755fb91">Conviviendo en su pretensión&nbsp;con&nbsp;los opositores, y a los que se sumaron varios senadores y diputados&nbsp;del&nbsp;PJ que siguieron insistiendo con la abrupta salida de la presidenta. Y ahí aparece&nbsp;en toda su dimensión el gran rol que cumple la señora&nbsp;Isabel Martínez de Perón. Sabiendo de las consecuencias que tendría para&nbsp;ella no presentar la renuncia,&nbsp;eligió ese camino&nbsp;forzando a una salida&nbsp;no planificada por los golpistas que siempre pensaron que conseguirían quebrarla. Era claro&nbsp;que los cinco años de detención que después&nbsp;cumple con toda dignidad, fue el precio de no facilitar el camino de quienes&nbsp;esperaban una salida hipócrita&nbsp;para ejecutar el genocidio que posteriormente cometieron con una pátina de gobierno constitucional. El rol de la señora presidenta es históricamente innegable. El retorno&nbsp;a la democracia&nbsp;de 1983 tiene mucho que ver con la dignidad de esa posición y la de los sectores consecuentes al legado del general&nbsp;Perón, que siempre&nbsp;mantuvieron una lealtad inquebrantable con el pensamiento&nbsp;justicialista. No hubo héroes, pero existieron gestos encomiables de quienes, al margen de su situación&nbsp;personal, sufrieron cárcel&nbsp;y torturas durante un periodo en el que existieron&nbsp;30.000 muertes y desapariciones de una generación de argentinos.&nbsp;</p>



<div style="height:50px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6811ca79ea2e13cdcab3e64752c22b3c">*Periodista y destacado politico peronista. Fue secretario de Prensa y Difusión durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-conspiracion-y-el-golpe-por-osvaldo-papaleo%2F&amp;linkname=La%20conspiraci%C3%B3n%20y%20el%20golpe%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Papaleo" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-conspiracion-y-el-golpe-por-osvaldo-papaleo%2F&amp;linkname=La%20conspiraci%C3%B3n%20y%20el%20golpe%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Papaleo" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-conspiracion-y-el-golpe-por-osvaldo-papaleo%2F&amp;linkname=La%20conspiraci%C3%B3n%20y%20el%20golpe%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Papaleo" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-conspiracion-y-el-golpe-por-osvaldo-papaleo%2F&amp;linkname=La%20conspiraci%C3%B3n%20y%20el%20golpe%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Papaleo" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-conspiracion-y-el-golpe-por-osvaldo-papaleo%2F&amp;linkname=La%20conspiraci%C3%B3n%20y%20el%20golpe%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Papaleo" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-conspiracion-y-el-golpe-por-osvaldo-papaleo%2F&amp;linkname=La%20conspiraci%C3%B3n%20y%20el%20golpe%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Papaleo" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-conspiracion-y-el-golpe-por-osvaldo-papaleo%2F&#038;title=La%20conspiraci%C3%B3n%20y%20el%20golpe%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Papaleo" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/la-conspiracion-y-el-golpe-por-osvaldo-papaleo/" data-a2a-title="La conspiración y el golpe – Por Osvaldo Papaleo"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-conspiracion-y-el-golpe-por-osvaldo-papaleo/">La conspiración y el golpe &#8211; Por Osvaldo Papaleo</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/la-conspiracion-y-el-golpe-por-osvaldo-papaleo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Ormuz y el fantasma de Vietnam &#8211; Por Iván Ambroggio</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/ormuz-y-el-fantasma-de-vietnam-por-ivan-ambroggio/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/ormuz-y-el-fantasma-de-vietnam-por-ivan-ambroggio/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 22 Apr 2026 12:12:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Iván Ambroggio]]></category>
		<category><![CDATA[Política Internacional]]></category>
		<category><![CDATA[EEUU]]></category>
		<category><![CDATA[Estrecho de Ormuz]]></category>
		<category><![CDATA[Irán]]></category>
		<category><![CDATA[Israel]]></category>
		<category><![CDATA[Otan]]></category>
		<category><![CDATA[Petróleo]]></category>
		<category><![CDATA[Vietnam]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19515</guid>

					<description><![CDATA[<p>El autor de la nota sostiene que Teherán ha convertido el Estrecho de Ormuz en su “Vietnam geopolítico”, un terreno donde la superioridad militar estadounidense no se traduce en control efectivo ni en ventajas operativas claras. Iván Ambroggio concluye que esta guerra impulsada por la presión de aliados como Israel, ha generado repudio dentro y fuera de Estados Unidos, generando cuestionamientos sobre la legitimidad de un conflicto que parece no tener fin ni victoria clara a la vista.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/ormuz-y-el-fantasma-de-vietnam-por-ivan-ambroggio/">Ormuz y el fantasma de Vietnam &#8211; Por Iván Ambroggio</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3fbe30370ae9f1d997b102bb89b017e4"><strong><em>El autor de la nota sostiene que</em></strong> <strong><em>Teherán ha convertido el Estrecho de Ormuz en su “Vietnam geopolítico”, un terreno donde la superioridad militar estadounidense no se traduce en control efectivo ni en ventajas operativas claras. Iván Ambroggio concluye que esta guerra impulsada por la presión de aliados como Israel, ha generado repudio dentro y fuera de Estados Unidos, generando cuestionamientos sobre la legitimidad de un conflicto que parece no tener fin ni victoria clara a la vista.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-938b581fe9dbae22faaea69e870fd30b"><strong>Por Iván Ambroggio*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:68px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f00a2a3b0c7fc263399374bde693b2b">A menudo, las guerras suelen ser bautizadas con el nombre del país que se convierte en escenario del conflicto, más que con el de quien las impulsa. Por eso se habla de “guerra de Vietnam”, “guerra de Irak”, “guerra de Afganistán” o ahora “guerra de Irán”, aun cuando el actor militar dominante haya sido Estados Unidos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6ba869759904c6fc41a32072ac14235b">En la historia moderna de Estados Unidos, pocas experiencias militares han sido tan traumáticas y costosas como la guerra de Vietnam y la ocupación de Afganistán. Hoy, cuando los ecos de esos fracasos resuenan en el debate público estadounidense, la Casa Blanca &#8211; convencida por la estrecha alianza con Israel &#8211; se ha lanzado a un conflicto con Irán que está adquiriendo claros rasgos de un nuevo “pantano” militar y político. Lejos de ser una intervención rápida y decisiva, la guerra con Irán se ha convertido en un enfrentamiento de desgaste con consecuencias regionales e internacionales complejas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6cda8ac9a2625739a98b17f3ff2b8076">En su artículo <em>The Vietnam Negotiations</em>, publicado en <em>Foreign Affairs</em> en enero de 1969, Henry Kissinger advertía sobre la lógica asimétrica de ese conflicto, con una frase contundente: «la guerrilla gana si no pierde; el ejército convencional pierde si no gana”. La frase sintetiza con crudeza el dilema de Washington. Irán no necesita derrotar militarmente a Estados Unidos en términos clásicos; le basta con resistir, prolongar el conflicto y elevar el costo político, económico y estratégico de la intervención.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-949b27a1c4d712d1502a42f2d48c6dce">Desde febrero de 2026, tras una serie de ataques aéreos conjuntos entre Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos iraníes que incluyeron la eliminación de altos mandos militares de Teherán, el conflicto se ha extendido más allá de lo previsto. La respuesta iraní fue rápida y coordinada: misiles, drones y acciones directas contra bases estadounidenses en Irak y en Estados del Golfo, así como una ruptura inmediata de las líneas de comunicación diplomática.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8c35f661c4fb8f4e3328f0a42b529eba">Pero lo que ha elevado el conflicto a una crisis global es el papel del Estrecho de Ormuz, un corredor marítimo de apenas 21 km de ancho que transporta aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas que fluye hacia los mercados globales. Su importancia para la economía mundial no puede subestimarse: sin un tránsito seguro por Ormuz, los precios de la energía se disparan, las cadenas de suministro se tensionan y la estabilidad económica se ve amenazada en todos los continentes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b0cadba8bf4cff1f8e6a06d326d47324">Irán, con un cálculo estratégico frío y eficaz, supo convertir ese estrecho en una verdadera arma asimétrica. En respuesta a los ataques, Teherán declaró la zona bajo su control y advirtió que ningún buque “hostil” podría transitar sin su permiso. La Guardia Revolucionaria Islámica adoptó la postura de controlar el paso de embarcaciones, convirtiendo a Ormuz en un peaje geopolítico y no sólo en una estrecha vía marítima. El resultado ha sido devastador para la normalidad de los intercambios comerciales. A pesar de comunicaciones oficiales, que en ocasiones han anunciado la apertura del paso, la realidad sobre el terreno marítimo muestra un casi colapso del tráfico: de un promedio diario de más de un centenar de buques, el número ha caído dramáticamente, con decenas de embarcaciones forzadas a dar la vuelta o permanecer fondeadas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6e02fcec6fb26361ba90dea4386e3433">Frente a esto, la respuesta estadounidense &#8211; en la que se han desplegado decenas de buques de guerra y se ha impuesto un bloqueo naval de facto sobre Irán &#8211; es paradigmática de un conflicto sin salida sencilla. Washington insiste en garantizar la “libertad de navegación”, pero su presencia militar masiva en la región ha generado resistencias incluso dentro de la propia OTAN, donde aliados clave como Alemania y España se negaron a sumarse a una coalición para asegurar el paso en Ormuz. La guerra se ha convertido en una causa de división, no de cooperación. El presidente estadounidense, Donald Trump, llegó incluso a criticar públicamente la renuencia de la OTAN. Esta fractura se explica también por una tendencia mayor: el mundo ya no opera bajo la lógica de la hegemonía absoluta. Desde Rusia, el politólogo Serguéi Karagánov sostiene que Occidente enfrenta el fin de su predominio, lo que supone una etapa de redistribución del poder. En esa lectura, la guerra con Irán no sería solo un conflicto regional, sino un episodio de una disputa más amplia, esto es, la resistencia de potencias emergentes y regionales frente a la capacidad de coerción estadounidense.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8d2b9f2509e07b73cf091e30ba3e1c9a">El conflicto también ha generado protestas en Estados Unidos, con manifestaciones en distintas ciudades que reclaman el fin de la guerra y cuestionan el costo humano y económico de una intervención percibida por muchos como injustificada y sin objetivos claros.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f0aeeb44f70e891f30a0d54e52d1c484">En el frente doméstico, el malestar es solo comparable al que vivió Estados Unidos durante las décadas de 1960 y 1970. Entonces, la guerra de Vietnam se convirtió en un símbolo de resistencia ciudadana y cuestionamiento del poder político.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-76860ac7ea5733996845ee522201f249">Expertos advierten que, si la crisis persiste, podría desencadenar perturbaciones que afecten la producción agrícola, el transporte y el crecimiento económico en múltiples regiones del mundo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4b1a4989a79672f48977dd19ab63ec13">Militarmente, Irán ha demostrado que no es un adversario fácil de doblegar. Su estrategia combinada &#8211; control de un paso marítimo estratégico, uso de fuerzas <em>proxy,</em> capacidades de drones y misiles &#8211; plantea desafíos asimétricos que han neutralizado parcialmente la superioridad tecnológica de Estados Unidos. Lejos de enfrentarse a una fuerza convencional que pueda ser derrotada por bombardeos o despliegues tácticos, Washington se topa con una red de capacidades que no sólo resisten, sino que explotan las vulnerabilidades del propio flujo energético global.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-57e8c4dbc9ad09defe9e87418eeb0a8a">Teherán ha convertido el Estrecho de Ormuz en su “Vietnam geopolítico”, un terreno donde la superioridad militar estadounidense no se traduce en control efectivo ni en ventajas operativas claras. Y más preocupante aún, esta guerra, impulsada por la presión de aliados como Israel, ha generado repudio dentro y fuera de Estados Unidos, levantando cuestionamientos sobre la legitimidad de un conflicto que parece no tener fin ni victoria clara a la vista.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1b4eb79ceab1bbd5bab694bd0a49bb94">Esta guerra en Oriente Medio ha revelado que incluso una superpotencia puede enredarse en conflictos donde la geografía, la política y la economía convergen para transformar lo que debería haber sido una intervención limitada en un pantano estratégico del que le será difícil escapar.</p>



<div style="height:50px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-af52781137ac1bdd9baa0f49d9b2e826">Miércoles, 22 de abril de 2026.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-06c29337b3bd6429e8fd289813fa6451">*Analista internacional y docente de Ciencia Política.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Formuz-y-el-fantasma-de-vietnam-por-ivan-ambroggio%2F&amp;linkname=Ormuz%20y%20el%20fantasma%20de%20Vietnam%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Formuz-y-el-fantasma-de-vietnam-por-ivan-ambroggio%2F&amp;linkname=Ormuz%20y%20el%20fantasma%20de%20Vietnam%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Formuz-y-el-fantasma-de-vietnam-por-ivan-ambroggio%2F&amp;linkname=Ormuz%20y%20el%20fantasma%20de%20Vietnam%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Formuz-y-el-fantasma-de-vietnam-por-ivan-ambroggio%2F&amp;linkname=Ormuz%20y%20el%20fantasma%20de%20Vietnam%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Formuz-y-el-fantasma-de-vietnam-por-ivan-ambroggio%2F&amp;linkname=Ormuz%20y%20el%20fantasma%20de%20Vietnam%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Formuz-y-el-fantasma-de-vietnam-por-ivan-ambroggio%2F&amp;linkname=Ormuz%20y%20el%20fantasma%20de%20Vietnam%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Formuz-y-el-fantasma-de-vietnam-por-ivan-ambroggio%2F&#038;title=Ormuz%20y%20el%20fantasma%20de%20Vietnam%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/ormuz-y-el-fantasma-de-vietnam-por-ivan-ambroggio/" data-a2a-title="Ormuz y el fantasma de Vietnam – Por Iván Ambroggio"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/ormuz-y-el-fantasma-de-vietnam-por-ivan-ambroggio/">Ormuz y el fantasma de Vietnam &#8211; Por Iván Ambroggio</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/ormuz-y-el-fantasma-de-vietnam-por-ivan-ambroggio/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La oscura batalla libertaria &#8211; Por Manuel Santos Iñurrieta</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/la-oscura-batalla-libertaria-por-manuel-santos-inurrieta/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/la-oscura-batalla-libertaria-por-manuel-santos-inurrieta/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 21 Apr 2026 13:37:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Batalla Cultural]]></category>
		<category><![CDATA[CCC]]></category>
		<category><![CDATA[Floreal Gorini]]></category>
		<category><![CDATA[Instituto Movilizador de Fondo Cooperativos]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel santos Iñurrieta]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19493</guid>

					<description><![CDATA[<p>En este presente de profundo oscurantismo que subsume al país en una tremenda crisis e instala un nuevo escenario de batalla cultural, la identidad y la memoria juegan un papel fundamental. Desde el Centro Cultural de la Cooperación, sostiene Santos Iñurrieta, seguiremos proponiendo encuentro, unidad, arte y cultura. </p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-oscura-batalla-libertaria-por-manuel-santos-inurrieta/">La oscura batalla libertaria &#8211; Por Manuel Santos Iñurrieta</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4b1f7e5179f1a4500aef628bbdb53d3d"><strong><em>En este presente de profundo oscurantismo que subsume al país en una tremenda crisis e instala un nuevo escenario de batalla cultural, la identidad y la memoria juegan un papel fundamental.</em></strong> <strong><em>Desde el Centro Cultural de la Cooperación, sostiene Santos Iñurrieta, seguiremos proponiendo encuentro, unidad, arte y cultura. </em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-27c27f0318f3becb02dd6ca66e839e08"><strong>Por Manuel Santos Iñurrieta*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:60px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-416baf51cefd7ccefd0a0d093b20ec89">“La supremacía de un grupo social se manifiesta de dos modos: como ‘dominación’ y como ‘dirección intelectual y moral’.”</p>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a0b755e0e3a07a415a1fc3ca8a8c32e1">Antonio Gramsci</p>



<div style="height:58px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-47ae78e6ce344cdd0cafbd7543d19142">Arrancando, cabe mencionar aquí algunas fechas importantes que nos atraviesan este año: los 200 años del Congreso Anfictiónico de Panamá (iniciativa impulsada por Simón Bolívar con el objetivo de reunir a las nuevas repúblicas latinoamericanas tras la independencia), los 90 años del inicio de la guerra civil española y, sin dudas, los 50 años del golpe cívico-militar genocida. Tres acontecimientos de la historia, como tantos otros que podría mencionar, sedimentan la memoria de los pueblos y forman parte de las experiencias acumuladas que contamos en presente cuando participamos de esa batalla cultural de la que hablaba Antonio Gramsci y que hoy pretende, sin suerte, esgrimir la derecha vernácula. Y digo “sin suerte” porque es penoso y vergonzante citar los acontecimientos históricos donde triunfan sus valores, ya que debemos hablar de violencia, crimen, oscuridad y muerte.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-91ca0b34d4f23aec10575963c49d4ed4">Atacar la política como herramienta, destruir el Estado, aprobar leyes destinadas a favorecer a las clases dominantes nacionales y foráneas, al capital transnacional y a la timba financiera; subordinar y alinear el país a las políticas imperialistas de los Estados Unidos; denostar la lucha por la soberanía de nuestras islas Malvinas; desfinanciar la salud y la educación pública y recortar derechos laborales, arrojando a miles de familias argentinas al desempleo, la miseria y la indigencia; aplicar la represión, violenta e inhumana, explícita, televisada y festejada por los medios de comunicación obsecuentes; poblar el gobierno de lúmpenes e ignorantes que hacen gala de esta condición, configurando un mundo mediático y perverso. ¿Este cuadro de situación insolente y grotesco, creado por este gobierno protofascista, expresa las ideas de país y sociedad que desean como parte de su batalla cultural?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5dc9bacb350badd78bfc5c643167bf7e">Pero hoy la cultura vuelve a estar en el centro de la batalla, confrontación que no se reduce a una discusión sobre el presupuesto. El desfinanciamiento de los organismos que promueven la actividad y que son, a su vez, los que conforman el “gobierno de la cultura” y definen las políticas culturales, no son hechos aislados ni fallidos gestos administrativos, sino que el desmantelamiento y vaciamiento de lo público es un objetivo central de este gobierno.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a84cdd259f0557e14eea8fe5ab5e4876">Ahora bien, cabe señalar la persecución a los artistas y trabajadores de la cultura que fijan posición y levantan la voz frente a la desmesura de este gobierno. Se busca maniatar y acallar cualquier voz disidente a los paradigmas de la “imaginativa” libertad que pregonan.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-83de35455e7d73ecf82e9fc262df8196">También son objeto de ataque aquellos que se corren de los lenguajes y poéticas dominantes y van en búsqueda de una singularidad novedosa que los represente, y no se encuadran en el “deber ser” que imponen las usinas de producción del pensamiento libertario. Aquellos que se resisten a subordinarse a las lógicas del mercado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a08ee3e463c9afea2db201d89811df64">Parafraseando a Ernesto Che Guevara: “Se combate la idea de hacer del arte un arma de denuncia. Si se respetan todas las leyes, se consiguen todos los honores, los mismos que podría obtener un mono al inventar piruetas. La condición es no tratar de escapar de la jaula invisible”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cba1d69d6a6327ffc38157b2d66867b2">El Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini es un centro cultural de las artes, las letras y las ciencias sociales creado por el movimiento cooperativo argentino, precisamente por el IMFC (Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos). Y cuando pensamos en su presente y su destino, pensamos en un movimiento social con valores humanistas y solidarios que nació como alternativa de asociación y producción frente al modo explotador e inhumano del capitalismo. Movimiento que participó y atravesó, junto al pueblo argentino, luchas sociales históricas; que fue perseguido por las dictaduras militares; que sorteó con valor las distintas crisis económicas; y que siempre estuvo firme en sus valores y principios. Y cuando uno evoca estos acontecimientos lo hace sin rubor, porque la épica de este movimiento siempre tuvo caras con nombre y apellido. Es una institución hecha por el enorme sacrificio y trabajo acumulado de hombres y mujeres que asumieron y asumen los desafíos de su tiempo. No miraron ni miran con indiferencia su país, su política y su cultura, su región y su continente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-60e62a220f4085d492bdb51a10b6fc6a">Armar una programación artística, una cartelera de espectáculos, es un desafío colectivo y un aporte a este presente. Espectáculos que tienen el propósito de intervenir con sus poéticas, sus estéticas y sus lenguajes para generar pensamiento crítico y despertar, en el mejor de los casos, la conciencia de todos y todas aquellos que visitan nuestras salas, aulas y espacios. Obras destinadas a las infancias y proyectos inclusivos para nuestros niños y niñas, como “Arte en la Escuela”, junto con programaciones de cine, artes plásticas, danza contemporánea, teatro para adultos y música en sus distintas vertientes, configuran una propuesta que reúne artistas consagrados con artistas emergentes, distintos rangos generacionales, multiplicidad de arcos expresivos, estilos diversos, disímiles imaginarios e infinitas metáforas que proponemos y ponemos en diálogo desde la excelencia artística, con la vocación permanente de encuentro con la comunidad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5f3fe6512e002b4af60f360b03f8c56b">Pues bien, en este presente de profundo oscurantismo que subsume al país en una tremenda crisis e instala un nuevo escenario de batalla cultural, la identidad y la memoria juegan un papel fundamental. Asumimos las luchas populares y los procesos revolucionarios de nuestro país y del continente; asumimos los triunfos y también los fracasos y derrotas, por entender que forman parte de una larga lucha de clases que nos antecede y carga de sentido nuestras acciones y pensamientos. Desde aquí seguiremos proponiendo encuentro, unidad, arte y cultura. Porque la belleza es colectiva y, como dice Bertolt Brecht, nuestras derrotas no demuestran nada. Las puertas de nuestro centro cultural están abiertas para todos y todas.</p>



<div style="height:45px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7d51a9280dfdde08e9b2c08acf11fbe2">*Director Artístico. Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini.</p>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9ea9de3557edab6b4469dff93e6affdc"></p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-oscura-batalla-libertaria-por-manuel-santos-inurrieta%2F&amp;linkname=La%20oscura%20batalla%20libertaria%20%E2%80%93%20Por%20Manuel%20Santos%20I%C3%B1urrieta" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-oscura-batalla-libertaria-por-manuel-santos-inurrieta%2F&amp;linkname=La%20oscura%20batalla%20libertaria%20%E2%80%93%20Por%20Manuel%20Santos%20I%C3%B1urrieta" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-oscura-batalla-libertaria-por-manuel-santos-inurrieta%2F&amp;linkname=La%20oscura%20batalla%20libertaria%20%E2%80%93%20Por%20Manuel%20Santos%20I%C3%B1urrieta" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-oscura-batalla-libertaria-por-manuel-santos-inurrieta%2F&amp;linkname=La%20oscura%20batalla%20libertaria%20%E2%80%93%20Por%20Manuel%20Santos%20I%C3%B1urrieta" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-oscura-batalla-libertaria-por-manuel-santos-inurrieta%2F&amp;linkname=La%20oscura%20batalla%20libertaria%20%E2%80%93%20Por%20Manuel%20Santos%20I%C3%B1urrieta" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-oscura-batalla-libertaria-por-manuel-santos-inurrieta%2F&amp;linkname=La%20oscura%20batalla%20libertaria%20%E2%80%93%20Por%20Manuel%20Santos%20I%C3%B1urrieta" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-oscura-batalla-libertaria-por-manuel-santos-inurrieta%2F&#038;title=La%20oscura%20batalla%20libertaria%20%E2%80%93%20Por%20Manuel%20Santos%20I%C3%B1urrieta" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/la-oscura-batalla-libertaria-por-manuel-santos-inurrieta/" data-a2a-title="La oscura batalla libertaria – Por Manuel Santos Iñurrieta"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-oscura-batalla-libertaria-por-manuel-santos-inurrieta/">La oscura batalla libertaria &#8211; Por Manuel Santos Iñurrieta</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/la-oscura-batalla-libertaria-por-manuel-santos-inurrieta/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
