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	<title>Universidad Pública archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<description>Una Revista de Opinión</description>
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	<title>Universidad Pública archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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		<title>CAPITALISMO FACCIOSO, VULGARIDAD Y TENSIONES CULTURALES/ SEGUNDA ENTREGA &#8211; POR ESTELA GRASSI</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 10 Jun 2024 16:19:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Estela Grassi]]></category>
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		<category><![CDATA[Universidad Pública]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En la segunda entrega de “Capitalismo faccioso, vulgaridad y tensiones culturales”, Estela Grassi afirma que en la tensión entre el raciocinio y la destrucción a la que nos arrastra el actual presidente, transitará el futuro del país.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/capitalismo-faccioso-vulgaridad-y-tensiones-culturales-segunda-entrega-por-estela-grassi/">CAPITALISMO FACCIOSO, VULGARIDAD Y TENSIONES CULTURALES/ SEGUNDA ENTREGA &#8211; POR ESTELA GRASSI</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e909d06a965afe204062634ee395de51 wp-block-paragraph"><strong><em>En la segunda entrega de “Capitalismo faccioso, vulgaridad y tensiones culturales”, Estela Grassi afirma que en la tensión entre el raciocinio y la destrucción a la que nos arrastra el actual presidente</em></strong>,<strong><em> transitará el futuro del país.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a830abe260cdf309f6426f942e8945fc wp-block-paragraph"><strong>Por Estela Grassi*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b14e30451b219efa141ad7211fd0504e wp-block-paragraph"><strong>No es la casta, son las clases</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8664e3bb100183d227a777c282aaf3ad wp-block-paragraph">Prestar atención a las medidas de destrucción de la política social y a aquellas misceláneas a las que acostumbra el Presidente, no es baladí si se supera la anécdota para intentar comprender en qué profundas transformaciones de la sociedad argentina se inscriben y dónde hunden sus raíces. Conocer y comprender lo que parece la convergencia de una multiplicidad de procesos en la configuración de sujetos poco proclives a la agregación solidaria y al pensamiento reflexivo, son objetivos que, por ahora, admiten más hipótesis que constataciones y explicaciones definitivas. Más, cuando se trata de procesos de largo tiempo y que involucran desde el desarrollo de las redes sociales hasta la pérdida de centralidad y legitimidad de la escuela pública como lugar de construcción de una identidad y universo cultural común; dominante y hegemónica, como fue observada, pero que llamaba a incorporarse a su dominio. Una cultura por la que se perdió el respeto sin que nada llame a ser semejantes, mientras que la diversidad se trastoca, a veces, en parcialidades.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0f5797513646696f2785ff9fbcfdaaf4 wp-block-paragraph">Si las clases dominantes de la Generación del 80 establecieron la escuela común y obligatoria, los poderosos de hoy día no parece que tengan algún proyecto cultural o educativo que dé forma a un nuevo sujeto colectivo. Les basta un alguien que pueda imponer sus intereses individuales a como dé lugar, con el que se identifiquen y quieran parecerse, esos nuevos sujetos poco dados a la reflexión y al análisis. Por eso, pueden reírse o aplaudir o tolerar la vulgaridad del presidente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cec507cc7fa13e034a6ed91db11d2a2e wp-block-paragraph">En ese sentido, volver a recurrir a la historia de la formación de las clases sociales quizás empiece a ser productivo para no quedar atrapados en la figura excéntrica del Presidente, su hermana, sus perros, sus manías y sus mujeres, sino en lo que todo eso expresa de la configuración de la sociedad argentina contemporánea.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b017433c29dce97a4cee83340b773db3 wp-block-paragraph">Los poderosos que rodean a Milei son un puñado de ricos muy ricos, tanto que es difícil imaginar sus vidas desde el llano de las clases medias y populares que llenaron la plaza el 24 de marzo, en defensa de la Universidad pública el 23 de abril, o que decidieron no trabajar el 9 de mayo. Ni tampoco por sus jóvenes votantes que acaso aspiran legítimamente a ganar más dinero y ser independientes. De éstas y éstos, el gobierno necesita sobre todo su pasividad, su desorganización, la inocencia esperanzada de muchos, la inmovilidad del dolor de otros tantos, o la complicidad de quienes no merecen la consideración de desprevenidos (científicos, por ejemplo, satisfechos con el desguace del CONICET<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a>, algunos, como se escuchó, críticos con el organismo porque “la mitad de las becas se la llevan las ciencias sociales”).&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2a1c0d1482df33a7b1ef3c7e2ff09db7 wp-block-paragraph">Con eso y con la fragmentación o desorientación de los partidos políticos y la mezquindad y cortoplacismo de gran parte de sus dirigentes y de los legisladores y gobernadores de provincias, le bastaría para desguazar todo lo social del Estado, que es lo mismo que hacer trizas la sociedad y, entonces, levantar ese otro Estado de los ricos más ricos, a los que no les importa la contradicción de Milei diciendo al mundo que la institución de la que es jefe, es una organización criminal, porque mientras tanto, esa clase dominante impone sus intereses, aunque “el&nbsp; loco” conduzca al país al vasallaje o a guerras ajenas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c16593dc990b73ef0fba42ccf15a3d96 wp-block-paragraph">Contra la posibilidad de pensar las clases sociales y su comportamiento, se impuso la idea de casta introducida por Milei y que nada tiene que ver con la dinámica y las relaciones socio-culturales y económicas en nuestra sociedad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-869854fa40690bb1b066df15fa6cc8d8 wp-block-paragraph">Las castas son estamentos sociales de diferente rango, a los que se pertenece por nacimiento y son cerrados y endogámicos (no puede haber intercambios matrimoniales entre personas de diferentes castas). Las clases sociales tienen una historia distinta, resultan, permanecen y se reconfiguran en sociedades libres de todo arraigo, pero donde la propiedad privada de los medios de producción es un valor supremo, más aún que la propia vida. No tienen ninguna justificación étnica ni trascendental, no dividen a la sociedad en estamentos demarcados, sino que su formación arraiga en historias de luchas por la posesión (de capital económico, social, cultural) y por la imposición de esos capitales como valor supremo y universal.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-edc2e6b3a0fa5a905a9e4eed2b2008e8 wp-block-paragraph">En su formación, también hay historias de luchas: por los medios para vivir, por el reconocimiento, por la participación en la vida social, por la seguridad, por el bienestar, por bienes instituidos como derechos, por otros sentidos de la vida en común o por otra economía. En realidad, nada está fijo y las permanentes disputas de intereses se ponen de manifiesto en los procesos y proyectos políticos, más o menos democráticos, violentos o excluyentes. Y, claro está, en las políticas del Estado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dea2b0b83f6a2f5e128af305d338656d wp-block-paragraph">Las clases sociales tienen, entonces, historias políticas, económicas, culturales: de disputas por recursos y poder, por el dominio y control del Estado, de los mercados, de los aparatos de producción y trasmisión de ideas y de concepciones del mundo. Que Milei busque darle al mercado un contenido trascendental a través de su propia persona como Mesías, resulta parte de esa disputa política y cultural. Que haya impuesto a la “casta” como un enemigo contra el cual combatir, a imagen y semejanza de las historias para adolescentes que cuentan las aventuras de superhéroes, es también una construcción por la que se ordena la percepción e interpretación del mundo social. Un concepto indefinido, al que cada cual llena de contenido, o le pone el rostro del enemigo a combatir (políticos, dirigentes sociales, sindicalistas, etc.)</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3266437ad8a56368c190631b501709b4 wp-block-paragraph">Siendo esto así (dicho muy elementalmente) la dominación de clase (la imposición de intereses particulares y su aceptación como generales) tiene como premisa la hegemonía de una visión del mundo capaz de conformar un sentido común que la de por sentado y natural. Pero esto, a su vez, supone y necesita de la imposición de los recursos para interpretar el mundo, mediaciones por las que se ordena y se hace aprehensible la realidad. Son los términos que hilan los discursos (de políticos, expertos, de los medios y las redes, hasta los intercambios corrientes, en general).</p>



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<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://www.laizquierdadiario.com/IMG/logo/empresarios_milei.jpg?1695167726" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Javier Milei junto a los empresarios Eduardo Eurnekian y Cristiano Rattazzi</em></figcaption></figure>
</div>


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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c0c2dc0018cd6c84f359ceb82dd32389 wp-block-paragraph">Pero no solo se trata de la aceptación pasiva de que ese puñado de empresarios ricos tiene razón (“la ven”, en palabras del Presidente) y de que su éxito (más riqueza) y el sufrimiento de la mayoría (más pobreza, menos consumo, etc.), son necesarios. Se trata, en realidad, de una proposición que contiene una serie de categorías que se constituyen en un léxico común, que puede ser mayoritariamente compartido. Un vocabulario común en el habla del taxista, de las y los comunicadores de la televisión; presente en los posteos en las redes sociales, en las peroratas de las y los políticos, y en las conversaciones de las señoras en la feria. Palabras con las cuáles se interpreta, se hacen análisis, se generan discusiones y que, en consecuencia, encierran los debates en un único universo o paradigma de pensamiento.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-594631f7197e022831a8068efe9a4efa wp-block-paragraph">Así, la categoría de casta divide a la sociedad en el conjunto social de los políticos, sindicalistas y dirigentes sociales (gerentes de la pobreza) o trabajadores del sector público (los que viven del Estado), y “la gente” (de bien). Desde la marcha universitaria, habría también una “casta de rectores y rectoras”, categorizadas así desde el Canal oficial de la LN+.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8026ae061eb2a2a927571835a7faa876 wp-block-paragraph">Si se presta atención, los debates se llevan en esos términos y a cada uno de ellos le van asociados rasgos presupuestos: los políticos son, como mínimo, de desconfiar; “la gente” es la gente de bien<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a>, según distingue el Presidente (¿bien intencionada? ¿confiada? ¿la que no sale a manifestarse por sus derechos o a reclamar por sus necesidades?). Incluso el discurso opositor incorporó el término, en cuyo caso, “ellos son la verdadera casta” (¿los actuales funcionarios? ¿los grandes empresarios?).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-41fa97f88fb0b745d1a7c7a42d83ad51 wp-block-paragraph">&nbsp;“Cambio” es otra palabra que no deja de usarse en ningún comentario, discusión, ni monólogo periodístico que se precie (“había que cambiar, esto no daba para más…”, aunque no se pueda responder qué de todo lo que ocurre en un país, en el Estado, en las instituciones o en la sociedad, “no daba para más”).&nbsp; La “libertad” viene siendo vapuleada hace tiempo y los años de pandemia ofrecen un muestrario<a href="#_ftn3" id="_ftnref3">[3]</a>. Y “ajuste fiscal” (más o menos necesario para ordenar la economía, según un amplio abanico de economistas), se trastocó en la “motosierra” que, careciendo de sentido político-económico, describe con bastante justeza la devastación de la mano social del Estado (desde la distribución de alimentos a la baja de la distribución de libros escolares; la baja de programas como el de prevención del embarazo adolescente; las bajas en el Potenciar Trabajo; la eliminación del Fondo de Integración socio-urbana, de lo que viene a la memoria).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9bde9ba7c782f4fc2131342ba2c2f203 wp-block-paragraph">Hay otros vocablos, más pobres aún, pero cargados de sobre entendidos: “ñoqui” son todos los empleados públicos (“parecen empleados públicos”, les espetó una señora a los funcionarios de un banco de capitales privados porque tardaban en atenderla). Falta saber qué poder tendrá la palabra “adoctrinar”, echada a andar por el Presidente para referirse a enseñar, pensar, reflexionar, analizar, más todo lo que pasa en las aulas universitarias. La gran marcha en defensa de las universidades públicas, la creatividad desplegada por participantes de las más diversas pertenencias políticas y sociales, la reacción de docentes que comparten la ideología libertaria pero sintieron herido el reconocimiento de su función de educadores, parecen desacreditar lo que constituye un absurdo evidente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ca260b36bfc05aa886ede292e1299f9a wp-block-paragraph">Hasta ahora, ese léxico redefinió los problemas sociales y los problemas de la política (de aquello de lo habrían de ocuparse los gobernantes). Ni el trabajo, ni los salarios, ni los niños y niñas en condiciones de pobreza, ni las mujeres, ni los pobres en general, ni la educación. El problema quedó circunscripto al Estado como problema (sus excesivos gastos, su intervencionismo que no deja de poner obstáculos a quienes quieren progresar); el Estado que esclaviza y coarta la libertad de cada uno de hacer y, sobre todo, de decir lo que le venga en gana. Y junto con el Estado, los otros problemas resultaron ser las organizaciones sociales y la política misma y sus agentes, sobre los que pesa una larga historia de descrédito (bien ganado por algunos, extendido a “todos son iguales”), pero que, ya con el gobierno de la LLA, fueron calificados como el “nido de ratas” que pretendía frenar el famoso DNU que firmó el Ejecutivo. Freno que, de todos modos, no existió en ninguno de los otros poderes del Estado, porque ni se aprobó, ni se rechazó, ni se discutió su constitucionalidad.&nbsp; Por ahora, en el Senado se mantiene en discusión la Ley Bases para la “gran transformación”, que pasó sin riesgos por la Cámara de Diputados.</p>



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<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="987" height="555" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/06/senado-de-la-nacion-1794399.webp" alt="" class="wp-image-13125" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/06/senado-de-la-nacion-1794399.webp 987w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/06/senado-de-la-nacion-1794399-300x169.webp 300w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/06/senado-de-la-nacion-1794399-768x432.webp 768w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/06/senado-de-la-nacion-1794399-260x146.webp 260w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/06/senado-de-la-nacion-1794399-50x28.webp 50w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/06/senado-de-la-nacion-1794399-133x75.webp 133w" sizes="(max-width:767px) 480px, (max-width:987px) 100vw, 987px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Cámara de Senadores</em></figcaption></figure>
</div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-40e36d91410c8832fa9bf9f85802ac78 wp-block-paragraph">Particularmente, los dirigentes sociales conforman, en la interpretación dominante, una “casta” hostil al cambio, en este caso por beneficiarse con la pobreza que les permitiría apropiarse de una porción de la asistencia social y de los subsidios para proyectos sociales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4937adff1fcf868ac3593cba2d5d6172 wp-block-paragraph">La demonización de las organizaciones colectivas de las clases trabajadoras, desde los sindicatos a las territoriales, frente a la legitimidad con que cuentan las organizaciones corporativas como la UIA, ADEBA, la Sociedad Rural, etc., como si se tratara de instituciones de bien común, constituye una representación del orden social, materialización en el pensamiento de cómo está organizado. O, en otros términos, esta distinción expresa cómo son comprendidos los intereses y necesidades de cada conjunto o clase social: ilegítimos unos; naturales e incuestionables, los otros.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3a57fc2db843cab05b071c0da4c65d40 wp-block-paragraph">Cierto que hace tiempo los sindicatos se burocratizaron y hasta algunos de sus líderes dieron el salto a hacerse empresarios o se convirtieron en ricos operadores políticos. Cierto también que algunas organizaciones sociales (sus dirigentes), cuando tuvieron oportunidad de participar de la gestión de la política social, hicieron de las áreas sociales del Estado cotos particularistas, evidentes en la ausencia de un proyecto mancomunado de política social durante el gobierno de Alberto Fernández. Pero es igualmente cierto que varios socios de las entidades empresarias arriba nombradas ocuparon los ministerios acordes con los intereses de la facción del capital representado, de manera irrefutable durante el gobierno de Mauricio Macri. Y mientras que las organizaciones y movimientos sociales tienen pocas herramientas para hacer visibles sus necesidades, las organizaciones empresarias de envergadura no necesitan manifestarse en las calles para imponer intereses del sector que representan. A la Sociedad Rural, por caso, le basta con impulsar la no liquidación de los dólares de la cosecha para doblegar a un gobierno necesitado de ellos. Muy eventualmente saca los tractores a la ruta, en nombre de un bucólico “campo”, que no comprende a los campesinos y productores de alimentos que satisfacen gran parte de las necesidades locales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5c0a60c750fadec4e8795425291377ee wp-block-paragraph">El combate (literal) a quienes demandan por alimentos produce el mayor beneplácito entre quienes festejan la vulgaridad del Presidente y de algunos congresistas, o se desinteresan por la impericia y la inacción de los funcionarios políticos, mientras se les abren oportunidades de negocios. En un posteo en la red social X Marcos Galperín dice “<em>Es tal el placer de cortarle el curro a todos los gerentes cooperativistas de la pobreza y los piquetes que lo hacemos gratis”.&nbsp; </em>Lo dice porque se habilitó a Mercado Pago, la billetera virtual de su propiedad, como entidad acreditada para el cobro de asignaciones familiares.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-320085b691f7ec88785af5c30279d4dc wp-block-paragraph">No son castas, son clases sociales y la confrontación es por un Estado propio que le asegure los recursos: materiales, simbólicos, ideológicos y culturales. También los del lenguaje y del conocimiento, esos que nos permiten abordar e interpretar el mundo en que vivimos. Por eso, la Universidad pública y la educación común, en general (patrimonios comunes) son jaqueadas. Porque son la contracara de un pensamiento único y totalitario, cuyos beneficiarios circunstanciales no ignoran, pero toleran, mientras hacen negocios.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5c85d9f2e5afd46e3447ee7e415d704e wp-block-paragraph">El puñado de asistentes a la cena de la Fundación Libertad, cada uno de los cuales posó su elegancia -principalmente las pocas mujeres- para las fotos de La Nación, o el más reducido grupo de hombres mayores que se abrazaban al Presidente en el Hotel Llao Llao, después de escuchar sus bufonadas y peroratas ininteligibles, contrastan con la creatividad y la masividad de la marcha del 23/4.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0dad096b49dd84d52b97da5c093fd80b wp-block-paragraph">Queda una inquietud: ¿Cómo comprender, más allá de los lugares comunes, a una sociedad que votó a un personaje tan poco racional y al conjunto de casi iletrados que prometían destruir el patrimonio común y, casi inmediatamente, moviliza a un millón de personas, de extracciones sociales diversas, pero de similar rango etario de sus supuestos votantes, en defensa de “la universidad pública”? ¿Qué transformaciones se cuecen o se han cocido para que el sistema educativo en su conjunto y el pensamiento científico, no hayan podido contrarrestar un discurso político que carece de argumentos lógicos y se sustenta en datos a todas luces, falsos? </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6e6d2a5d7fecde9f2b0988fe29a5b967 wp-block-paragraph">En ese sentido, el problema no es o no está en Milei, sino en lo que lo hizo posible. Por un lado, una reducida pero poderosa clase social reactiva al Estado y a regulaciones que constriñan sus intereses inmediatos de acumulación de riquezas, encuentra la posibilidad de no tener que ajustarse a ellas y de llevar al extremo su individualismo. Pero por otro, hay algo ininteligible que parece conducir a la sociedad toda, que aceptó sus propuestas y le da crédito, a su auto destrucción. ¿Podrá contra ello la Universidad si tantos egresados participan de ambas marchas? Es decir, la que ocupó las avenidas desde el Congreso a la Plaza de Mayo en su defensa; y aquella otra sigilosa que, en su camino, puede arrasar con lo que tenemos en común. En esa tensión entre el raciocinio y la destrucción a la que arrastra un presidente demente (según sus propias declaraciones a la periodista estadounidense Bari Weiss, en estos primeros días de junio), transitará el futuro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b574c1666add0f4c31747826565afdb4 wp-block-paragraph">Por eso hay que salvar a la Universidad pública como parte del patrimonio social de este país, pero, sobre todo, como lugar de raciocinio, que aporte a pensar y recomponer lo común y lo diverso.  Lo común de conjuntos que, sin perder su identidad y aspiraciones, se reconozcan (nos reconozcamos) como semejantes con derecho a una buena vida y que, a su vez, haga posible otra política, otro Estado, otra sociedad.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-eff5885f0f3a518e02ab94517a46c45c wp-block-paragraph"><strong>Referencias:</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-82a1e4d244e7aca625fb4aeacc47e149 wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> El sitio <em>Periferia. Ciencia, Tecnología, Cultura y Sociedad</em>&nbsp; (nota del 21-11-2023) cita una encuesta de <em>Presumía</em>, realizada tras el triunfo de Milei, en noviembre de 2023. De ahí surge que, proporcionalmente, éste cosechó más votos entre “profesionales, científicos e intelectuales”&nbsp; (56,8%) que entre directores y gerentes (52,6%)&nbsp; (<a href="https://periferia.com.ar/indicios/encuestadora-57-del-sector-cientifico-profesionales-intelectuales-milei/">https://periferia.com.ar/indicios/encuestadora-57-del-sector-cientifico-profesionales-intelectuales-milei/</a><strong>) </strong>Consulta; 17-5-2024).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-810854a7068e087e7b0cac93fd5846c2 wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Años atrás se trataba de la distinción entre <em>planeros</em> y la <em>gente</em>, a secas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-16f6654965d81dff45ab5328bf0b0dae wp-block-paragraph"><a id="_ftn3" href="#_ftnref3">[3]</a> Palabras vaciadas. Palabras expropiadas. <a href="https://lateclaenerevista.com/palabras-vaciadas-palabras-expropiadas-por-estela-grassi/">https://lateclaenerevista.com/palabras-vaciadas-palabras-expropiadas-por-estela-grassi/</a> 01-06-2021</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-19c89f8b5c9469d161bdaf1409a6d7da wp-block-paragraph">Buenos Aires, 10 de junio de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ab8182e1bc64dc2e1e01f5829a8d2c45 wp-block-paragraph">*Profesora e Investigadora Consulta IIGG-FCS-UBA.</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcapitalismo-faccioso-vulgaridad-y-tensiones-culturales-segunda-entrega-por-estela-grassi%2F&amp;linkname=CAPITALISMO%20FACCIOSO%2C%20VULGARIDAD%20Y%20TENSIONES%20CULTURALES%2F%20SEGUNDA%20ENTREGA%20%E2%80%93%20POR%20ESTELA%20GRASSI" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcapitalismo-faccioso-vulgaridad-y-tensiones-culturales-segunda-entrega-por-estela-grassi%2F&amp;linkname=CAPITALISMO%20FACCIOSO%2C%20VULGARIDAD%20Y%20TENSIONES%20CULTURALES%2F%20SEGUNDA%20ENTREGA%20%E2%80%93%20POR%20ESTELA%20GRASSI" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcapitalismo-faccioso-vulgaridad-y-tensiones-culturales-segunda-entrega-por-estela-grassi%2F&amp;linkname=CAPITALISMO%20FACCIOSO%2C%20VULGARIDAD%20Y%20TENSIONES%20CULTURALES%2F%20SEGUNDA%20ENTREGA%20%E2%80%93%20POR%20ESTELA%20GRASSI" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcapitalismo-faccioso-vulgaridad-y-tensiones-culturales-segunda-entrega-por-estela-grassi%2F&amp;linkname=CAPITALISMO%20FACCIOSO%2C%20VULGARIDAD%20Y%20TENSIONES%20CULTURALES%2F%20SEGUNDA%20ENTREGA%20%E2%80%93%20POR%20ESTELA%20GRASSI" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcapitalismo-faccioso-vulgaridad-y-tensiones-culturales-segunda-entrega-por-estela-grassi%2F&amp;linkname=CAPITALISMO%20FACCIOSO%2C%20VULGARIDAD%20Y%20TENSIONES%20CULTURALES%2F%20SEGUNDA%20ENTREGA%20%E2%80%93%20POR%20ESTELA%20GRASSI" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcapitalismo-faccioso-vulgaridad-y-tensiones-culturales-segunda-entrega-por-estela-grassi%2F&amp;linkname=CAPITALISMO%20FACCIOSO%2C%20VULGARIDAD%20Y%20TENSIONES%20CULTURALES%2F%20SEGUNDA%20ENTREGA%20%E2%80%93%20POR%20ESTELA%20GRASSI" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcapitalismo-faccioso-vulgaridad-y-tensiones-culturales-segunda-entrega-por-estela-grassi%2F&#038;title=CAPITALISMO%20FACCIOSO%2C%20VULGARIDAD%20Y%20TENSIONES%20CULTURALES%2F%20SEGUNDA%20ENTREGA%20%E2%80%93%20POR%20ESTELA%20GRASSI" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/capitalismo-faccioso-vulgaridad-y-tensiones-culturales-segunda-entrega-por-estela-grassi/" data-a2a-title="CAPITALISMO FACCIOSO, VULGARIDAD Y TENSIONES CULTURALES/ SEGUNDA ENTREGA – POR ESTELA GRASSI"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/capitalismo-faccioso-vulgaridad-y-tensiones-culturales-segunda-entrega-por-estela-grassi/">CAPITALISMO FACCIOSO, VULGARIDAD Y TENSIONES CULTURALES/ SEGUNDA ENTREGA &#8211; POR ESTELA GRASSI</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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		<item>
		<title>EL FASCISMO Y LA ARISTOCRACIA TECNOLÓGICA GLOBAL &#8211; POR ROCCO CARBONE</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/el-fascismo-y-la-aristocracia-tecnologica-global-por-rocco-carbone/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 08 Oct 2024 12:36:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Rocco Carbone]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Corporaciones tecnológicas globales]]></category>
		<category><![CDATA[Elon Musk y Mark Zuckerberg.]]></category>
		<category><![CDATA[fascismo]]></category>
		<category><![CDATA[Universidad Pública]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El fascismo que nos gobierna es una herramienta del capitalismo que ayuda a perpetuar la dominación de una nueva clase social de características globales: la aristocracia financiera y tecnológica configurada por figuras como Elon Musk y Mark Zuckerberg.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-fascismo-y-la-aristocracia-tecnologica-global-por-rocco-carbone/">EL FASCISMO Y LA ARISTOCRACIA TECNOLÓGICA GLOBAL &#8211; POR ROCCO CARBONE</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-72c1b1f130ed77cf87bdcc3ebd2cc13c wp-block-paragraph"><strong><em>El fascismo que nos gobierna es una herramienta del capitalismo que ayuda a perpetuar la dominación de una nueva clase social de características globales: la aristocracia financiera y tecnológica configurada por figuras como Elon Musk y Mark Zuckerberg.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-173bfd1482c7da3a50ec4458c5b855be wp-block-paragraph"><strong>Por Rocco Carbone*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-97d64370778b57591f64abe16af0f082 wp-block-paragraph">El fascismo es un poder antipolítico pues la lógica que lo anima es antipolítica porque es de carácter destructivo. Es una lógica bélica, propia de la guerra. Destruye para entregar el Estado social, lo público. Donde el fascismo identifica un emergente de lo público, donde ve uno de sus signos vitales, ve un negocio. Destruye para vender los bienes sociales del Estado al peor postor, eso es: a precio vil. El fascismo sigiloso del siglo XXI entonces es un proyecto de entrega del Estado social al mercado capital: los monopolios corporativos globales absolutistas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d73af10bbb354c4ceed21b907ae9092c wp-block-paragraph">Si esto se acepta, el fascismo que nos gobierna podemos entenderlo como una herramienta del capitalismo. Y en tanto tal ayuda a perpetuar la dominación de una nueva clase social. Se trata de una élite que tiene características globales y que tiene su epicentro en un concepto, que es el concepto de “occidente”; que es una palabrita que aparece mucho en la estilística del presidente Milei. Esa élite es una nueva clase dominante, que en realidad es un nuevo poder dominante habitado por los capitalistas de plataforma. Para decirlo de manera un poco más nítida: se trata de una aristocracia financiera y tecnológica que está configurada por figuras como Elon Musk, Mark Zuckerberg, Jeff Bezos, Larry Ellison, Bernard Arnault&#8230; El fascismo sigiloso del siglo XXI es un poder extremista, totalitario, ligado a los intereses de esta nueva aristocracia financiera y tecnológica, que opera junto a tanques de pensamiento, organismos multilaterales, ONGs, corporaciones militares, paramilitares y también con organizaciones mafiosas y cárteles de narcotraficantes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-032c02079992e5a51ecfdbf6a58b1e3d wp-block-paragraph">Para dimensionar un poco esta élite global, imaginar el poder que tiene este capitalismo de plataforma, valga una pequeña reseña de sus integrantes más conspicuos. El más conocido pero no el más rico es Elon Musk, que es una especie de santito. El presidente Milei es un devoto de Elon Musk, pero también lo es Giorgia Meloni, Nayib Bukele, Bolsonaro. Entonces, para reconocer a un fascista del siglo XXI hay que ver si se saca una <em>selfie</em> con Mr. Musk. <em>Oh, give me a Musk</em>. Cofundó seis empresas. Una de ellas es la automotriz Tesla, que necesita litio. Otra empresa es la aeroespacial SpaceX. Y compró en octubre de 2022 compró la red social Twitter (rebautizada como X). La compró para organizar operaciones de manipulaciones de masas. Su patrimonio: 195.000 millones de dólares.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1860c3e51f67ee324a7024e618a43221 wp-block-paragraph">Bernard Arnault es otro integrante de esa nueva oligarquía. Es francés y es dueño de LVMH (Louis Vuitton Moët Hennessy), que es un conglomerado multinacional francés, que posee 76 marcas de renombre en todo el mundo; marcas de la industria de la moda y de la industria cosmética. El patrimonio de Arnault es de 233.000 millones de dólares. Otro integrante más de esta élite global es Jeff Bezos, que es fundador de un gigante propio del e-commerce, que es Amazon. Bezos es la versión global de Marcos Galperin, el director ejecutivo de MercadoLibre, que también es dueño de la una curtiembre que se llama SADESA. Galperin es la persona más rica de Argentina, pero para zafar de los impuestos se fugó a Uruguay como Pepín Rodríguez Simón. Volviendo a Bezos: además es dueño de un diario: el <em>The Washington Post</em>; y también de Blue Origin, una empresa aeroespacial que desarrolla cohetes. Patrimonio: 194.000 millones de dólares. Luego está el pobre de Mark Zuckerberg, que es dueño de Meta. Cada unx de nosotrxs tiene Meta metido en el celular. Se trata de una gran plataforma de fusión entre Facebook, Instagram y Whatsapp, entre otras. Patrimonio: 177.000 millones de dólares. Uno más y no jodemos más: Larry Ellison, es presidente, director de tecnología y cofundador de un gigante del software, que es Oracle. Patrimonio: 141.000 millones de dólares.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-02abbcc385c8ba578cb9113fc525ce6d wp-block-paragraph">El fascismo sigiloso del siglo XXI protege a estos señores, y además cuida los intereses de los aristócratas nacionales, que además de Galperin son Rocca, Bulgheroni, Pérez Companc,Eurnekian<strong> </strong>y el calabrés. El fascismo en tanto poder es un factor consciente de la historia, pero el experimento político que organiza es indigente de ideas y está animado por una inmovilidad espiritual. Por eso ubica la Argentina en la contienda de los gigantes capitalistas (que hoy son los monopolios corporativos globales absolutistas) a la manera de un Cerro Rico del Potosí.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0352000a5b2788d8f9487108df1ca72e wp-block-paragraph">El fascismo es un poder colonial. Y en el corazón de la colonia está su liberación, que ha empezado a pulsar en las tomas de la Universidad Pública.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c9bbf4db1198163dc5f1861cefb616ae wp-block-paragraph">Buenos Aires, 8 de octubre de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-35e3869885333240fd7aac8cde519628 wp-block-paragraph">*Filósofo. CONICET.</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-fascismo-y-la-aristocracia-tecnologica-global-por-rocco-carbone%2F&amp;linkname=EL%20FASCISMO%20Y%20LA%20ARISTOCRACIA%20TECNOL%C3%93GICA%20GLOBAL%20%E2%80%93%20POR%20ROCCO%20CARBONE" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-fascismo-y-la-aristocracia-tecnologica-global-por-rocco-carbone%2F&amp;linkname=EL%20FASCISMO%20Y%20LA%20ARISTOCRACIA%20TECNOL%C3%93GICA%20GLOBAL%20%E2%80%93%20POR%20ROCCO%20CARBONE" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-fascismo-y-la-aristocracia-tecnologica-global-por-rocco-carbone%2F&amp;linkname=EL%20FASCISMO%20Y%20LA%20ARISTOCRACIA%20TECNOL%C3%93GICA%20GLOBAL%20%E2%80%93%20POR%20ROCCO%20CARBONE" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-fascismo-y-la-aristocracia-tecnologica-global-por-rocco-carbone%2F&amp;linkname=EL%20FASCISMO%20Y%20LA%20ARISTOCRACIA%20TECNOL%C3%93GICA%20GLOBAL%20%E2%80%93%20POR%20ROCCO%20CARBONE" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-fascismo-y-la-aristocracia-tecnologica-global-por-rocco-carbone%2F&amp;linkname=EL%20FASCISMO%20Y%20LA%20ARISTOCRACIA%20TECNOL%C3%93GICA%20GLOBAL%20%E2%80%93%20POR%20ROCCO%20CARBONE" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-fascismo-y-la-aristocracia-tecnologica-global-por-rocco-carbone%2F&amp;linkname=EL%20FASCISMO%20Y%20LA%20ARISTOCRACIA%20TECNOL%C3%93GICA%20GLOBAL%20%E2%80%93%20POR%20ROCCO%20CARBONE" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-fascismo-y-la-aristocracia-tecnologica-global-por-rocco-carbone%2F&#038;title=EL%20FASCISMO%20Y%20LA%20ARISTOCRACIA%20TECNOL%C3%93GICA%20GLOBAL%20%E2%80%93%20POR%20ROCCO%20CARBONE" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/el-fascismo-y-la-aristocracia-tecnologica-global-por-rocco-carbone/" data-a2a-title="EL FASCISMO Y LA ARISTOCRACIA TECNOLÓGICA GLOBAL – POR ROCCO CARBONE"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-fascismo-y-la-aristocracia-tecnologica-global-por-rocco-carbone/">EL FASCISMO Y LA ARISTOCRACIA TECNOLÓGICA GLOBAL &#8211; POR ROCCO CARBONE</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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		<title>¿NACIÓN O COLONIA? &#8211; POR E. RAÚL ZAFFARONI</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/nacion-o-colonia-por-e-raul-zaffaroni/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 22 Oct 2024 13:40:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[E. Raúl Zaffaroni]]></category>
		<category><![CDATA[desempleo]]></category>
		<category><![CDATA[Desfinanciamiento salud pública]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[tarifas servicios]]></category>
		<category><![CDATA[Universidad Pública]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La agresión a la salud pública, el deterioro y alto valor de los servicios, el desfinanciamiento universitario, el creciente desempleo y precarización del empleo son, entre otros, los efectos del programa de entrega de la Nación a los voraces intereses colonialistas.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/nacion-o-colonia-por-e-raul-zaffaroni/">¿NACIÓN O COLONIA? &#8211; POR E. RAÚL ZAFFARONI</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9347261c2d282a17590e5b4ce456ddf8 wp-block-paragraph"><em><strong>La agresión a la salud pública, el deterioro y alto valor de los servicios, el desfinanciamiento universitario, el creciente desempleo y precarización del empleo son, entre otros, los efectos del programa de entrega de la Nación a los voraces intereses colonialistas.</strong></em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a6644aad569b14774455ac04fc54f1c1 wp-block-paragraph"><strong>Por E. Raúl Zaffaroni*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dab2a349dca280bbe1da4fe38d3a6115 wp-block-paragraph">No está Juan de Garay enterrando el estandarte en nombre del rey de España; no desembarcó ningún ejército extranjero; no anda Beresford por nuestras calles; no bombardeó nuestra Buenos Aires ningún avión foráneo, pero por lo menos desde hace setenta años, cuando la bombardearon nuestros propios aviones, sufrimos sucesivas ocupaciones colonialistas que no reconocemos como tales. Los espacios entre ellas podríamos decir que los llenaron los aciertos, desaciertos y errores propios, aunque su balance total en perspectiva no es para nada negativo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-713310ed471f395a7a9f34c8b74f6f1b wp-block-paragraph">La <em>Revolución Libertadora </em>(el régimen dictatorial de 1955), la máscara de José María Guido en 1962, la <em>Revolución Argentina</em> de 1966 (el <em>Onganiato</em>), el <em>Proceso de Reorganización Nacional</em> (la dictadura genocida de 1976), el <em>Síganme que no los voy a defraudar</em> (<em>menemismo</em>), la <em>Propuesta Republicana</em> (<em>macrismo</em>) y ahora esto, se vinculan con un hilo conductor que es el collar de entregas o concesiones a la voracidad de un capitalismo centrípeto y ansioso por saquear lo que pueda, siempre encubierto con el discurso de la idolatría del mercado, que proclama que <em>no puede haber libertad política sin libertad de mercado</em>. De ser esto verdad, a mayor libertad de mercado correspondería mayor libertad política y mejor democracia. Salvo algunas excepciones, verificamos lo contrario, pues con demasiada frecuencia la idolatría del mercado fue acompañada por atrocidades o, en el mejor de los casos, por avances legislativos y pulsiones represivas políticamente antiliberales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-15980b34f315eb660d339fa5788fb58f wp-block-paragraph">En todos esos momentos coloniales estuvimos a cargo de personajes que asumieron el rol de <em>procónsules</em> o virreyes, porque gobernaban en el territorio. Arturo Jauretche los llamaba <em>cipayos. </em>Sin pretensión de corregirlo, nos atrevemos a observar que éstos eran solo un ejército de nativos al servicio de los colonizadores y, además, no siempre fueron dóciles, porque en algún momento de sublevaron contra los ingleses, se echaron a unos cuantos y les dieron un buen dolor de cabeza, que los obligó a asumir formalmente a la India como parte del imperio victoriano. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4ae5b867afc5d50ede8acb80a669ba52 wp-block-paragraph">Ahora es bien manifiesto que nos hallamos bajo los devastadores efectos de un nuevo episodio de esta naturaleza. Quien lo dude solo tendría que preguntarse qué haría en cualquier momento un buen ocupante, algo así como un buen virrey, y se asombrará de la nada casual coincidencia con la actualidad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-90473169b84c5fcd276ef503eae585b4 wp-block-paragraph">Seguramente, se preocuparía por desbaratar toda nuestra ciencia y tecnología que, en nuestras manos le resultaría peligrosa o competitiva. Los científicos <em>deberían ir a lavar platos</em>. Como el pensamiento siempre es peligroso, se destruirían las universidades. Al mismo tiempo, se dispondría la más absoluta libertad de contratación, se derogarían las reglamentaciones que pudieran poner el más mínimo obstáculo a la voracidad de la metrópoli, se concederían generosamente explotaciones de recursos naturales, se privatizarían incluso los estratégicos, se despilfarraría el patrimonio estatal regalando empresas, se permitiría comprar extensiones de nuestro territorio incluso en zona de fronteras, se renunciaría a toda política monetaria por vía de dolarización, se extendería el sometimiento del estado a jurisdicciones provinciales extranjeras, el lazo deudor que nos ahoga en este momento de tardío colonialismo financiero se estrecharía más, para satisfacer sus demandas de déficit cero, al tiempo que se pedirían más créditos. En síntesis: se desmontaría todo lo que hasta el momento sostenía cierto perfil de soberanía y de estado de bienestar; en este último aspecto, se pasaría al estado de <em>malestar</em> (del <em>welfare State</em> al <em>discomfort State</em>).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fbc34357ff404f7c4e1079c0c6f60717 wp-block-paragraph">No obstante, la experiencia mundial colonialista muestra que, salvo los ingleses en la India, que no tuvieron empacho en dejar morir a unos veinte millones hasta que les apareció Gandhi, los procónsules siempre quisieron tener a las poblaciones sometidas en calma, por lo cual no les infirieron lesiones o daños que pudieron evitar, cuando no afectaban sustancialmente su poder. Lo curioso es que aquí no pasa lo mismo: unos pocos pesos a los jubilados no hubiesen alterado mucho sus planes de entrega; el presupuesto universitario no incide demasiado en el gasto general del estado y hubiese podido ser negociado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-002d6a974a10b6c261088a531dd5d79e wp-block-paragraph">Sin embargo, no solo no lo hicieron, sino que, al contrario, se festejan públicamente las sucesivas agresiones a los jubilados y pensionados, a los universitarios, docentes, estudiantes, no docentes, a los científicos, a los médicos y personal sanitario, es decir, a diferentes sectores sociales muy sensibles, con asados o con mensajes injuriantes con expresiones soeces del propio titular del ejecutivo, quien niega incluso que la universidad pública y gratuita, la de 1918 y 1949, sea uno de los principales factores de movilidad social, quizá por temor al “exceso de pensamiento”. Como si esto fuese poco, admiran a la criminal de guerra Margaret Tatcher y muestran en el balcón de la casa de gobierno al ex-premier británico más ridículo de la historia inglesa, se preguntan para qué las Malvinas y cambian cuadros, con un claro sentido no solo antipopular sino incluso antinacional.&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://www.elesquiu.com/u/fotografias/m/2024/9/21/f850x638-526082_603571_5050.jpeg" alt=""/></figure>
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<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-083ed4dfaebf2779c84d08355636b8d3 wp-block-paragraph">Nuestros procónsules prefieren demostrar a la metrópoli financiera que son duros e inflexibles para garantizarle su fidelidad y el cumplimiento de sus planes de entrega, aun a costa de causar gratuitamente malestar en la población local. Si bien se proyectan meras pulsiones de un estado represor, con exabruptos legislativos y policiales (baja de responsabilidad penal, ley antimafia, amenazas públicas de represión, provocaciones, etc.), a los que se suma -en forma muy peligrosa para la Defensa Nacional- la tentativa de volver a ensuciar la imagen de las Fuerzas Armadas con funciones policiales, más bien se confía en una supuesta mansedumbre de nuestro Pueblo y se abren sucesivos frentes de oposición presumiendo que nada pasará y, en verdad, al menos de momento parece no pasar nada. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3862d6d9a65717ae62be570c457aecf4 wp-block-paragraph">La confianza en que nada pase no es del todo gratuita, sino que, entre otras cosas, se basa en el total caos institucional con que los errores de la política debilitaron el aparato institucional del Estado, entre otras cosas con el hipepresidencialismo de la reforma constitucional de 1994, la regulación de los decretos de necesidad y urgencia en forma no admitida en ningún país, la entrega de las riquezas naturales a las provincias, la omisión de un adecuado régimen de coparticipación federal, que dejó abierta la eterna herida de nuestra historia, en especial después de Pavón. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cc8112ca784c1803f0b6b41db8456fca wp-block-paragraph">Al acceder al <em>pacto de Olivos</em>, Alfonsín pensó en un sistema bipartidista, pero eso no sucedió y acaba ahora con el <em>revival</em> de la <em>Banelco</em>, aunque algún empresario inteligente podría crear la <em>Legiscard</em> que, en un Congreso pulverizado, facilitaría todavía más su ya cómoda neutralización. Si a esto agregamos que tenemos una magistratura que nunca fue un Poder Judicial, porque carece de las funciones que éstos tienen en todo el mundo (no controla la constitucionalidad y no ejerce una casación nacional), sumado a una Corte Suprema de cuatro jueces –y quizá pronto de tres- único caso en todo el mundo, es obvio que la separación de poderes y el sistema de control de pesos y contrapesos republicano se fue al mismísimo diablo: no tenemos a quién reclamar la eficacia de nuestros derechos y la propia Constitución Nacional hoy no pasa de ser un pobre papel impreso.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-31c6fde04601c0147891eacc8a6da90c wp-block-paragraph">Pero no es solo el caos institucional republicano que alimenta la confianza de nuestros actuales procónsules en que <em>no pase nada</em>. En anteriores momentos de colonialismo, un indefectible aspecto de su ejercicio de poder era la censura o bloqueo de información, posibilitado por la tecnología de la época. Como ahora esto es imposible, se adopta otra táctica con idéntico objetivo estratégico de desinformación: mediante los medios de comunicación oligopólicos y los recursos que provee la actual tecnología de redes, ejércitos de <em>troll</em>, algoritmos, mensajes personalizados conforme a <em>big data</em> e inteligencia artificial, se genera un enorme barullo informático, tremendamente estruendoso, que mezcla&nbsp; noticias verdaderas y falsas (<em>fake news</em>), endulza las verdaderas molestas que no puede ocultar, prepara con escándalos los casos de <em>lawfare</em>, informa acerca de las camas de los <em>famosos</em> y <em>famosas</em>, ventila vidas privadas con absoluta falta de ética, despierta el interés morboso en torno de algún caso criminal, promueve la <em>mano dura</em>, amenaza con linchamientos mediáticos a los jueces y a quien se le ocurra, todo lo cual desconcierta al público y, de ese modo, obtura gran parte de la información que no conviene al poder de nuestro actual tardío colonialismo financiero.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f7aff77a568bb6d7a48dd297a3620a13 wp-block-paragraph">Podríamos graficar lo anterior imaginando que se pretende introducir a toda la población en algo gigante, pero muy parecido a uno de esos <em>boliches nocturnos</em> en que rayos de luces coloridas giran vertiginosamente y la estruendosa música ensordece, de modo que nadie sabe bien con quién está bailando y hasta a quién está besando, como resultado de lo cual el público queda por completo aturdido, con los tímpanos lesionados y los ojos deslumbrados por la sucesión de destellos enceguecedores, después de su inevitable inmersión en esa ciénaga de luminosa y barullenta opacidad. Si bien no suena música electrónica, igual abundan sintéticos, no tan sintéticos y psicofármacos.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7dfbb6a159048076352b2c65e15482ce wp-block-paragraph">Por otra parte, en la multifactorialidad que desemboca en que de momento <em>no pase nada</em> frente a la flagrante entrega de nuestra soberanía, no es menor la incidencia de los <em>analfabetos políticos</em> de Brecht, que son los peores analfabetos, a los que los procónsules alagan jugando a la antipolítica: la <em>casta</em> es la culpable de todo, por eso el <em>analfabeto político</em> de Brecht o el <em>indiferente</em> de Gramsci, que dice no saber nada de política, es su mejor y más inconsciente subordinado. Cabe reconocer también algo tan curioso como irracional: la campaña de analfabetismo político la facilita la propia oposición que, en esta peligrosísima coyuntura nacional, no tiene mejor idea que pelearse al borde del abismo, en tanto que el sindicalismo a veces parece imitarla.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-329597c7a2932d0ed3e74ec90e7a7a22 wp-block-paragraph">¿Cómo se supera esta situación? ¿Estamos condenados a presenciar impávidos cómo los procónsules del capital financiero trasnacional entregan nuestra soberanía al colonialismo de esta época? ¿El colonialismo nos habrá vencido para siempre? &nbsp;</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://seguinte.inf.br/wp-content/uploads/2022/06/seguinte-4590-noticias82759.jpg" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Dibujo:</em> <em>Yailene Alvarez</em>.</figcaption></figure>
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<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-196d5aa8a405d82dde968b3bdd6f2b75 wp-block-paragraph">Veamos. Ante todo, los seres humanos salimos del seno materno para entrar en el seno social, somos arrojados a una cultura que también nos quiere impedir movernos con libertad, no teminamos de nacer con el alumbramiento, en algún sentido seguimos naciendo mientras vivimos y vamos tomando consciencia del mundo, quizá nunca en forma total, es decir, que maduramos a lo largo de nuestra vida, a veces a los golpes. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-62b623e31b595a394d6aad4ad1fb0308 wp-block-paragraph">Pues bien: ¿Qué tan fuerte es ese seno cultural en que nos hallamos? Es claro que el cúmulo de factores a que hicimos referencia –y otros- dan lugar a un seno cultural mucho más condicionante que en otros tiempos, pero de ninguna manera cancela la permanente tendencia humana hacia la toma de consciencia del mundo, porque no puede hacer que el humano deje de serlo. Por ende, solo la dificulta en mayor medida que antes, o sea, que demora la toma de consciencia, no nos permite todavía y masivamente caer en la cuenta del mundo y vivenciar como tal el colonialismo que sufrimos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d073d0f332b9acd8dc73c764b41fa7bc wp-block-paragraph">Una demora en la toma de consciencia no es una cancelación no humana y, por cierto, tiene límites a los que se va aproximando merced a los desafíos verbales y fácticos de nuestro actuales procónsules o virreyes. La ansiedad aumenta, la creciente pobreza se vuelve inocultable, los diferentes sectores sensibles de la sociedad van madurando rápidamente, la actitud rupturista que perdieron otras fuerzas políticas y aprovecharon los procónsules se evidencia como un perverso recurso electoralista, el tartamudeo opositor se traduce en vacío, el vacío aumenta la angustia y reclama, exige, demanda, razón por la cual en la política el vacío y el caos no se sostienen. En cuanto al primero, alguien llega para ocuparlo y, en cuanto al segundo, su esencial inestabilidad lo impulsa a la organización.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-11133b0da510d601ecd15ff2d3b59fd1 wp-block-paragraph">Los argentinos no somos una excepción de la humanidad y, por ende, la colonialidad insuflada por la comunicación, el carácter proconsular de quienes manejan los hilos del poder, el verso de la idolatría del mercado, la toma de consciencia de todo eso, de nuestra realidad, de nuestro mundo, se demora, pero en modo alguno se cancela; la consciencia se va acumulando y no sabemos cuándo se manifestará, qué pequeña gota derramará el vaso, cómo se expresará, pero es inevitable que lo haga. Ningún Pueblo pierde del todo el sentimiento de comunidad, cancela su sentimiento nacional ni se entrega mansamente al colonialismo. Si una oposición falla en convocar en nombre de la consciencia nacional, vendrá otra, no lo dudemos, porque ningún Pueblo se suicida, aunque a veces la coraza del seno social, reforzada por errores políticos no menores, lo confunda en algún momento y lo desvíe por un tiempo de su camino hacia la madurez consciente y racional.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b066b15c4ce8df930988d1418dfe73b7 wp-block-paragraph">El primer paso hacia esa consciencia es tener clara la naturaleza de lo que nos toca vivir, es decir, que no se trata de una cuestión local o de campanario, sino de un momento más, aunque parcialmente diferente, del colonialismo que, junto a los otros países de nuestra América, sufrimos desde hace cinco siglos, durante los cuales tanto el mundo como el colonialismo cambiaron, pero de cualquier modo también hoy tenemos procónsules, ahora correspondientes a la actual etapa del tardío colonialismo financiero trasnacional.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-eca70d7b12762b53499a3f7fa2a4de4f wp-block-paragraph">En esto debemos prevenirnos de algunas confusiones en las que se cae de buena fe, pero que nos opacan la necesaria toma de consciencia. La más común de estas confusiones es la identificación de nuestra penosa realidad con un régimen <em>fascista</em>. Si bien todos los regímenes <em>fascistas </em>han sido criminales, lo cierto es que todos ellos fueron imperialistas y colonizadores, en tanto que nosotros somos –precisamente- las víctimas de esas fuerzas. En modo alguno es <em>fascismo</em> valerse de los <em>regalapatrias</em> –ni siquiera <em>vendepatrias</em>&#8211; para destruir el aparato estatal y sembrar un caos social e institucional funcional a la voracidad colonizadora.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-19ad7640c209528d59297d1910cbee16 wp-block-paragraph">En síntesis, lo que se juega aquí y ahora es una clara cuestión de soberanía nacional, de la cual es titular el Pueblo que, más temprano que tarde, despertará del todo a esta realidad por efecto de la espectacular caída del nivel de vida -no solo de las clases más pobres-, de la reducción de todas las remuneraciones, de la insólita inflación en dólares, de la recesión, de la crisis de la industria, de las quiebras, de la agresión a la salud pública –que no sabemos cuántas vidas está costando-, del deterioro y alto valor de los servicios, del desfinanciamiento universitario, de los despidos masivos, del creciente desempleo y precarización del empleo y otros catastróficos efectos más, todo para entregar la Nación a los voraces intereses colonialistas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c784b32fd64924ab225452db6043c47c wp-block-paragraph">Aunque parezca ahora lejano, a partir de esta toma de consciencia nacional, debemos encarar la tarea de detenernos seriamente a pensar qué haremos cuando recuperemos la soberanía, para prevenir las futuras agresiones coloniales que, por cierto, no habrán de faltar y frente a las que no podemos permitirnos el lujo de volver a incurrir en la ingenuidad de los desencuentras inconducentes.&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cadb308fe9ba754d66a9000721652578 wp-block-paragraph">Buenos Aires, 22 de octubre de 2024</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ff4aa4c21ecefeab11a67dedfe06ca62 wp-block-paragraph">*Profesor Emérito de la UBA.</p>
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		<title>LA CRUCIAL LUCHA POR LA UNIVERSIDAD PÚBLICA ARGENTINA &#8211; POR ALEJANDRO GRIMSON</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 31 Oct 2024 21:28:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Alejandro Grimson]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Macartismo]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
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		<category><![CDATA[Universidad Pública]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El intento mileísta de destruir la universidad pública es tanto un tema presupuestario como un capítulo crucial de la batalla cultural en la cual la universidad pública además de ser de las instituciones que mejor funcionan ofrece la posibilidad de movilidad social ascendente, núcleo potente de identidad colectiva de nuestro país.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-crucial-lucha-por-la-universidad-publica-argentina-por-alejandro-grimson/">LA CRUCIAL LUCHA POR LA UNIVERSIDAD PÚBLICA ARGENTINA &#8211; POR ALEJANDRO GRIMSON</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e477458e74e8c13df956ee7261054370 wp-block-paragraph"><strong><em>El intento mileísta de destruir la universidad pública es tanto un tema presupuestario como un capítulo crucial de la batalla cultural en la cual la universidad pública además de ser de las instituciones que mejor funcionan ofrece la posibilidad de movilidad social ascendente, núcleo potente de identidad colectiva de nuestro país.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-076da97d1fd2c5b644c017dcd1ccba59 wp-block-paragraph"><strong>Por Alejandro Grimson*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7ce09b16395e9f060101abbfee71adc9 wp-block-paragraph">Las luchas puntuales, cualquiera sea, se resuelven en un período breve de tiempo. Las luchas decisivas, como es el caso de la universidad pública y gratuita en Argentina, son extensas. Tienen avances y retrocesos, alta intensidad y paréntesis. El brillante intelectual Juan Gabriel Tokatlián definió la persecución ideológica que anunció el gobierno al personal de Cancillería, como macartista. Es el mismo gobierno que llama “adoctrinamiento” a la libertad de cátedra. En las universidades argentinas se enseñan todas las corrientes del derecho, de la filosofía, se enseñan ciencias y medicina, se enseñan enfoques y miradas infinitas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1b3f70256e761873cbef19e891f317bb wp-block-paragraph">Así se enseña a que los estudiantes, a que los graduados, piensen por sí mismos y valoren la pluralidad. Como explicó el escritor Martín Kohan, no hay adoctrinamiento porque no hay autoritarismo docente y porque los estudiantes están muy lejos de ser cabezas huecas que se “llenan” con cualquier contenido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dc4aff7587cdbb4959cfa68d8b62d8ac wp-block-paragraph">El gobierno macartista de Milei está en contra de la libertad de pensamiento en la universidad, así como insulta a periodistas, economistas y políticos que realicen cualquier crítica. Pero la sociedad ha quedado dañada después de pésimos gobiernos y una prolongada crisis económica. La muestra son varios dirigentes del partido que tiene el orgullo de haber tenido a Alfonsín como padre de los 40 años de mejor convivencia pacífica de la historia argentina. Se niegan a actuar como la derecha alemana, francesa o de otros países europeos frente al macartismo y las <em>fake news</em>. Se niegan a hacer un cordón sanitario para que si se destruye la universidad no sea con su aval y complicidad. Eligen trabajar con quienes han apoyado el veto a la ley de financiamiento universitario. Diputados elegidos por la UCR, el partido que tenía el orgullo de la Reforma Universitaria del 1918, ahora son cómplices del gobierno que falsifica la historia afirmando que Alfonsín promovió un golpe de Estado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-40ea51b961c92585a54d1a137c33b52f wp-block-paragraph">El gobierno libertario necesita destruir la universidad pública porque pertenece a las instituciones públicas que mejor funcionan, que ofrecen posibilidades de movilidad social ascendente, de pensamiento libre y crítico. Necesita destruir la principal fábrica de las clases medias argentinas porque proyecta un país ultra desigual. De un lado, un puñado de empresas trasnacionales que se lleven los beneficios de los recursos naturales. Del otro lado, millones de personas organizando microemprendimientos que no tengan clientela alguna. El mundo feliz de la auto explotación en la creencia de que la libertad es trabajar 24 horas por día, la libertad de vender tu vida.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6c0daea239cebe5ae84acd34c31a3cb1 wp-block-paragraph">No hay sitio para la libertad real en la utopía mileísta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b2524d5b0c334293b10fd7063eae9693 wp-block-paragraph">¿Qué significados tiene para los argentinos y argentinas la educación universitaria pública? El primer significado se vincula a Sarmiento, como padre de la educación pública argentina, a la Reforma Universitaria de 1918, que abre la universidad, y al peronismo que la torna gratuita. Un camino nacional que lleva a plantear que la igualdad de oportunidades se basa en el acceso a la educación en todos sus niveles. Especialmente en la educación superior. Allí radica el proyecto de la nación argentina, que es el proyecto de la movilidad social ascendente, que es el proyecto de un país de clases medias. Arrasar con la universidad pública es arrasar con el sueño mismo de que exista la posibilidad de ese país. Es destruir la última ilusión de millones.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fc38421472d533d928c2acff94268975 wp-block-paragraph">Segundo, a diferencia de muchos países de América, la Argentina tiene una larga tradición en la cual las universidades públicas tienen un prestigio mucho mayor a las universidades privadas. Esa es una dimensión histórica. Hoy eso puede estar mutando en algunas disciplinas e instituciones. Cerca del 80% de la matrícula universitaria es de las universidades públicas. Se ha repetido hasta el cansancio que la Argentina es el único país de América Latina con tres premios Nobel de ciencia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8599b94b1e878df9c6616689973223e3 wp-block-paragraph">En tercer lugar, en las encuestas de opinión pública las instituciones que más confianza generan en la población son las universidades públicas, seguidas de los científicos (que en un 80% trabajan en universidades públicas).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6e4a373cfd85b5b002ffaca66e910262 wp-block-paragraph">Todos los sectores sociales necesitan a la universidad pública. Los trabajadores jóvenes porque no podrían pagar una universidad privada. Y mucho menos de alto nivel académico. Las clases medias que sobrevivan al mileísmo podrían acceder a algunas instituciones privadas, pero la mayoría, y en la mayoría de las carreras, no alcanzan el prestigio de las universidades públicas. Además, la universidad pública, con su enorme diversidad social, cultural, política e ideológica, es una experiencia excepcional desde lo cívico y desde lo profesional.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-39f3e00997247642e8b4ef1686f1ecea wp-block-paragraph">Una de las mentiras más absurdas es que sólo las clases medias altas utilizan la universidad pública. En muchas universidades del país dos tercios de los estudiantes, o incluso más, son primera generación de universitarios. Uno de los problemas es que el dinero apenas si les alcanza para pagar el transporte. Pero, además, es falso que sólo los nuevos profesionales se beneficien de la universidad pública. ¿De dónde salen los médicos y las enfermeras del sistema de salud público, del sistema de obras sociales y del sistema privado? ¿Acaso los pobres y las clases medias no desean ser atendidos en los quirófanos o en las consultas por profesionales de excelencia? ¿De dónde salen los abogados que trabajan en la defensa de los más desprotegidos? La población que no accede a la universidad se beneficia de vivir en una sociedad con buenos profesionales formados en estas instituciones.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-13c6b756c8d327243d18850c89d61ce1 wp-block-paragraph">La verdad es muy distinta: el gobierno de Milei, como todos los gobiernos neoliberales, bajó los impuestos a los bienes personales. El RIGI es otro regalo impositivo. Las cuentas no le cierran porque el gobierno les regala dinero a los ricos y se lo saca a los más necesitados.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://revistacomun.com/wp-content/uploads/2024/05/portada-uni-publica.jpg" alt=""/></figure>
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<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c805a837644896f813ca1c7befe57b3e wp-block-paragraph"><a>El intento de destruir la universidad pública es tanto un tema presupuestario como un capítulo crucial de la batalla cultural. </a>El gobierno tiene dinero para invertir en comprar aviones de guerra. Pero, según el presidente no existe el cambio climático ni la desigualdad de género. ¿Y de dónde salen las voces más potentes que demuestran con investigación científica que está avanzado el cambio climático y que hay desigualdad económica y política de género?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e34040fbd107c0a9aafb9763b6b6269c wp-block-paragraph">Imaginen por un momento una Argentina sin las universidades públicas. Sin las voces –hoy acalladas en casi todos los medios- de investigadores de punta e intelectuales internacionalmente reconocidos. Imaginen un país donde quienes siguen hablando hoy en unas pocas radios, en las redes y en los barrios, han debido irse del país o reconvertirse al microemprendedurismo. Imaginen una Argentina donde los jóvenes que quieran formarse en el pensamiento crítico deban irse o reunir medio millón de pesos al mes si es que el macartismo no llega a las universidades privadas. En el gran modelo de los Estados Unidos, recordemos, llegó a Hollywood. Más privado, imposible.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a0f89bbaae79e252ba9f960db67a48e7 wp-block-paragraph">El gobierno ataca brutalmente a las instituciones que generan mayor confianza en la sociedad, ataca al núcleo aspiracional que está en el centro de la identidad argentina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-abd1b2e578eefd8fef57b411ae3d3543 wp-block-paragraph">Debemos distinguir los resultados en el corto y largo plazo. Quienes queremos más y mejor universidad pública hubiéramos querido que el veto de Milei se rechazara en el Congreso y ahora queremos que se asegure un presupuesto nacional 2025 que garantice las necesidades de estas instituciones. Hay que hacer todos los intentos en esa dirección sabiendo que, en cualquier caso, es una lucha que llevará años. Mientras continúen políticas de este tipo, la universidad pública no podrá concentrarse exclusivamente en la enseñanza, la investigación y las actividades con la comunidad. Deberá también ocuparse de su propia reproducción, de su propia existencia. Y toda la comunidad universitaria estará involucrada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-34e6701c1a510f2d489b38be87f16439 wp-block-paragraph">Por eso, cuando llegan momentos importantes, y también finales para 2024, conviene abrir una reflexión colectiva, sin dogmatismos, acerca de la defensa de la universidad pública. En realidad, todos los movimientos que enfrentan las políticas libertarias y neoliberales deben conocer cómo derrotó Margaret Thatcher a los mineros del carbón, Reagan a los controladores aéreos, Menem a los ferroviarios y telefónicos. Hay que construir nuevas estrategias para que las grandes confrontaciones con estas políticas no terminen fortaleciendo más a estos gobiernos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-399ef4526c0e8fa66f317317b06fd824 wp-block-paragraph">Hay varias claves para ello. La mejor defensa es la que contempla una estrategia general, que comprende la temporalidad larga de la lucha, la necesidad de asegurarse el creciente apoyo de la población, el imperativo categórico de jamás vaciar las aulas y las facultades con ninguna medida, la que se preocupa más por ir todos juntos, con miles de personas que piensan y votan diferente, y no por hacer la medida más “dura”. Si esto no se hace, y las acciones terminan aislando a una minoría de grandes mayorías que se desentiendan, el triunfo de Milei estaría asegurado. La mejor defensa es ampliar la participación, es sumar a quienes aún no se sumaron, es aguardar a que los ánimos de las mayorías converjan, es dialogar con la sociedad. Será una lucha que se desplegará mientras se enseña y se investiga, no cancelando por decisión de la comunidad alguna función crucial de la universidad. Es evidente que el gobierno promueve el vaciamiento de la universidad. Nuestras acciones en la dirección contraria darán creciente potencia en esa lucha de largo aliento.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e809934efa5fb16bea88710c8fe49178 wp-block-paragraph">Buenos Aires, 31 de octubre de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cdac22af0adc692abd297fdfc9fbf89b wp-block-paragraph">*Antropólogo, docente e investigador del Conicet.</p>
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		<title>Mutilar el futuro: la transición forzada hacia una posible élite académica &#8211; Por Manuel Carbone Ojeda</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 21 Apr 2026 12:25:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Desfinanciamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Ley de Financiamiento Universitario]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[Universidad Pública]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En una Argentina que profundiza sus brechas, el asedio presupuestario a la universidad pública no es solo un ajuste financiero: es la amenaza de la clausura deliberada de la última herramienta de soberanía intelectual y ascenso social de nuestro país.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/mutilar-el-futuro-la-transicion-forzada-hacia-una-posible-elite-academica-por-manuel-carbone-ojeda/">Mutilar el futuro: la transición forzada hacia una posible élite académica &#8211; Por Manuel Carbone Ojeda</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0799cd7c1983712a93ca49f9addc9562 wp-block-paragraph"><strong><em>En una Argentina que profundiza sus brechas, el asedio presupuestario a la universidad pública no es solo un ajuste financiero: es la amenaza de la clausura deliberada de la última herramienta de soberanía intelectual y ascenso social de nuestro país.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-12ef06908ba05059e5d15120253da95e wp-block-paragraph"><strong>Por Manuel Carbone Ojeda</strong>*</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-125237859d3a42c1651c4083ed50603c wp-block-paragraph"><strong>Puertas que se cierran</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-88aafa6a32611a0bc82d3d24be2ba6c3 wp-block-paragraph">La educación superior argentina se encuentra frente a una metamorfosis que podría estar pasando inadvertida. La universidad pública, histórico derecho garantizado, semillero de grandes académicos, que ha formado incluso cinco premios Nobel, hoy es un terreno en disputa. En el marco de un inicio de clases abrupto, los docentes universitarios enfrentan un panorama donde hoy se les paga un 35 por ciento del sueldo que tendrían que estar cobrando por su trabajo, con el paro como consecuencia directa de la precarización del rol docente. Nuestros profesores hacen paro para protestar por el incumplimiento de una ley aprobada (Ley 27.795, promulgada el 21/10/2025), que establece la emergencia presupuestaria del sistema universitario público argentino, y debería garantizar la actualización bimestral de los gastos de funcionamiento por inflación, considerando necesaria la recomposición salarial para docentes y no docentes. ¿De qué se trata esto? De que más de 2,5 millones de estudiantes de instituciones universitarias públicas ven amenazada la continuidad de su cursada ya que la imposibilidad de llevar un plato de comida a sus mesas aleja a los y las docentes cada vez más de las instituciones públicas. Entonces: ¿qué es una universidad sin docentes? Un vehículo sin una rueda, tal vez, un vehículo que sería incapaz de impulsar a millones de personas a hacer realidad el sueño de acceder a un mejor futuro. Esto no es algo nuevo, aunque lamentablemente sí un problema que cada cierto tiempo tiende a volver. Estamos ante la afamada “fuga de cerebros”, una vez más. Si los docentes de la universidad pública se ven compelidos a poner su fuerza de trabajo a disposición de otras labores mejor remuneradas, ¿quiénes quedarán para formar a las nuevas camadas de estudiantes, hambrientos de curiosidad por lo que la universidad pública tiene para ofrecerles? ¿La amenaza de que sus puertas cierren es una realidad inminente?</p>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6313b9bb94a3f19d9331b642d31633c3 wp-block-paragraph"><strong>Vaciamiento deliberado</strong></p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6645d2e111980d1f8ce3cb0ada28a3a8 wp-block-paragraph"><em>“No hay saber verdadero si no es un saber con otros. La masividad no es un estorbo para la calidad, es la condición de posibilidad de una inteligencia que no se mira el ombligo, sino que mira a su pueblo”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c8fcdf00f06329e9b48f801f8c84eba3 wp-block-paragraph">Horacio González, <em>Saberes de pasillo.</em></p>



<div style="height:29px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e5777b0b821a0053d7931863e0bf0cb6 wp-block-paragraph">Si la desfinanciación de las universidades públicas no es un tema de poca importancia para nuestra sociedad &#8211; ya que se promulgó una ley que la declara de “emergencia”, respaldada por tres movilizaciones masivas -, ¿por qué no se ejecuta el presupuesto pertinente? Estamos ante una decisión intencional de desfinanciamiento institucional que, ignorando la importancia que le atribuye la sociedad argentina a la educación pública, soberana y gratuita para todas y todos, decide seguir adelante con un asedio que está llevando a los y las docentes a una deserción forzada de sus puestos de trabajo, tachando a la universidad pública como un gasto banal y no como una inversión social y de futuro. Este asedio opera a través de una lógica de exclusión por desgaste. No echan a los profesores y profesoras, ¡no! Eso implicaría mucho gasto. En cambio, se busca precarizar la labor docente a punto tal que se les vuelva imposible permanecer dentro del sistema educativo público.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d19d45d965732a58ee77b3cd8ef6ed2e wp-block-paragraph">Estamos ante una decisión de diseño que podría provocar un vaciamiento inminente. Aunque dispuestos a dar clases, estas decisiones políticas imposibilitan la continuidad de los profesores en las instituciones de carácter público, por la insostenibilidad de sus propios medios de vida. Este intento de desplazamiento forzoso del cuerpo docente no solo es una pérdida en términos de “capital humano»; es la licuación de la memoria viva de las instituciones de carácter público y gratuito. Cuando un profesor con décadas de formación debe elegir entre la docencia o la subsistencia, se diluye, también, la excelencia que tardó generaciones en construirse y que posiciona a la Argentina como poseedora de una de las universidades de mayor calidad de la región. Las universidades públicas históricamente han sido un espacio donde el hijo del profesional y el hijo del asalariado, el joven y el viejo, comparten el mismo banco. Si el aula deja de ser foco de la diversidad social argentina, lo que estamos perdiendo no es solo formación técnica, sino la capacidad de entendernos en tanto nación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d79d21e145afbba94d529b287c4d8077 wp-block-paragraph">Si este vaciamiento resultara exitoso, ¿qué pasaría con todos esos hijos e hijas de la universidad gratuita y de calidad? La respuesta es agria, de mal gusto: dejaría a la deriva el proyecto de una Argentina de grandes instituciones igualadoras entre sectores sociales dispares.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-eb36fbdd65505021e0e1f9fc8849e49a wp-block-paragraph">La meritocracia sin fondos no funciona. Estamos rifando un activo que ni las crisis más agudas del siglo pasado pudieron tumbar, la convicción de que el hijo o hija del trabajador puede, incluso debe, ser el científico, abogado o doctor del mañana. Si permitimos que esto suceda quedaríamos a merced de una Argentina que formaría, únicamente, a quien pueda costearse una educación universitaria en instituciones privadas y, quienes no tengan el dinero para hacerlo, se verían relegados, en el mejor de los casos, a contentarse con saber leer y escribir.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0f11c0ddbec1a838f91401e40acb4f34 wp-block-paragraph">Estamos frente a una batalla por quien tiene derecho a producir sentido en este país. El vaciamiento de las universidades públicas y gratuitas podría significar el inicio de un país donde el pensamiento crítico e independiente sea un lujo de quienes tienen el tiempo y el dinero para permitírselo.</p>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e8cbc71b7cf2b625189929656b597432 wp-block-paragraph"><strong>Un fantasma del siglo XIX</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-130785eb0e61b3b3d55e44ea8958f0c8 wp-block-paragraph">Lo que hoy en día se disfraza bajo el manto de “eficiencia fiscal” o de “malgasto de fondos públicos” está llevándonos hacia un modelo universitario comparable al que se encontraba previo al <em>Manifiesto Liminar</em> de la Reforma Universitaria de 1918. Un retroceso de 110 años de historia y conquistas académicas. Recordemos que el manifiesto escrito por Deodoro Roca en Córdoba dice: <em>“acabamos de romper la última cadena que, en pleno siglo XX, nos ataba a la antigua dominación monárquica y monástica”</em>. En el manifiesto se exigía que se reconociera el derecho a exteriorizar el pensamiento propio de los cuerpos universitarios por medio de representantes. Por ende, el desfinanciamiento que amenaza con el cierre de la universidad pública significaría un empujón hacia el pasado donde la autonomía, la calidad y la gratuidad (orgullos de una institución que puso a la Argentina a la vanguardia del conocimiento regional) quedaría reducida a mero recuerdo del pasado. La formación superior dejaría de ser un derecho ciudadano para transformarse, nuevamente, en una mercancía de privilegio, ya que la única opción para formarse serían instituciones aranceladas en las que el acceso no es por vocación y esfuerzo, sino por capacidad de pago. El título universitario pasaría, así, de ser un aspiracional para las grandes mayorías trabajadoras a una posibilidad -casi hereditaria- para unos pocos privilegiados.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3329633a5250b0718f2a76e723d9f6bf wp-block-paragraph">Desde 1918 las universidades públicas argentinas tuvieron en claro cómo debía ser una institución a la altura de sus estudiantes<em>. </em>En palabras de Deodoro Roca:</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-479f53a3f4c69de92685f2df894b868b wp-block-paragraph"><em>“Ante los jóvenes no se hace mérito adulando o comprando. Hay que dejar que ellos mismos elijan sus maestros y directores, seguros de que el acierto ha de coronar sus determinaciones. En adelante solo podrán ser maestros en la futura república universitaria los verdaderos constructores de alma, los creadores de verdad, de belleza y de bien”</em></p>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b62502aed54c3b1cf444de5db08e91f2 wp-block-paragraph">(<a href="https://www.unc.edu.ar/sobre-la-unc/manifiesto-liminar">https://www.unc.edu.ar/sobre-la-unc/manifiesto-liminar</a>).</p>



<div style="height:20px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a3758a09157d4ad856262f5f75e88429 wp-block-paragraph"><strong>Del claustro a la clausura</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b45be710a2fd83bb3b34e99ee1475961 wp-block-paragraph">La universidad pública sobrevivió a dictaduras, desfinanciamientos, fugas de cerebros y crisis económicas, manteniendo siempre sus puertas abiertas. No permitamos, como estudiantes cursantes, graduados y graduadas, docentes y no docentes, que esta sea la última vez que nos dé la bienvenida. Si el desfinanciamiento se transforma en clausura la Argentina habrá perdido su motor más potente de justicia social y movilidad social ascendente. Que este último ataque a las universidades no sea el prólogo de una educación y un país para pocos. En definitiva, un pueblo formado y crítico en su pensamiento es la garantía de un país con más igualdad. El derecho a pensar debe seguir siendo un bien común. La universidad pública y su destino está en nuestras manos.</p>



<div style="height:27px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cadbeb1c959bd79c177ec58757c42a1f wp-block-paragraph">*El autor es estudiante de la carrera de sociología en la Universidad Nacional de Buenos Aires.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026 wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



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		<title>El poder judicial contra la universidad &#8211; Por Hugo Presman</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/el-poder-judicial-contra-la-universidad-por-hugo-presman/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 11 May 2026 12:23:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo Presman]]></category>
		<category><![CDATA[Corte Suprema de Justica]]></category>
		<category><![CDATA[Ley de Financiamiento Universitario]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[Presupuesto Nacional]]></category>
		<category><![CDATA[Universidad Pública]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La Justicia suspendió la cautelar por el financiamiento universitario tras un recurso presentado por el Gobierno nacional y dejó en suspenso la ejecución de la medida cautelar vinculada a la ley de financiamiento universitario hasta que resuelva la Corte Suprema.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-poder-judicial-contra-la-universidad-por-hugo-presman/">El poder judicial contra la universidad &#8211; Por Hugo Presman</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-59382e67e3b81055814d3af43c348bc6 wp-block-paragraph"><strong><em>La Justicia suspendió la cautelar por el financiamiento universitario tras un recurso presentado por el Gobierno nacional y dejó en suspenso la ejecución de la medida cautelar vinculada a la ley de financiamiento universitario hasta que resuelva la Corte Suprema.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f8e43e55aa7bde00e6e8e3c7c1360db1 wp-block-paragraph"><strong>Por Hugo Presman*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a5f71f6e8ccefc319aee0b17f46b473e wp-block-paragraph">El Poder Judicial, la última trinchera del poder económico muchas veces confundido con la Justicia, a través de la Sala III en lo Contencioso Administrativo Federal habilitó el recurso extraordinario presentado por el Poder Ejecutivo en contra de la medida cautelar dictada en la causa abierta por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario<strong>. </strong>Esa habilitación importó automáticamente la facultad para que el P.E. siga sin cumplir con dicha ley, la misma que fuera ratificada dos veces por el Poder Legislativo y&nbsp;que obliga a la actualización de salarios y becas, ello tras un planteo de los rectores de las universidades nacionales. La medida cautelar&nbsp;queda así suspendida hasta que se expida la Corte Suprema. Y como ésta no tiene plazos, es imposible no remitirse a las calendas griegas, que como es sabido es la imagen que habitualmente se utiliza para indicar que eso no ocurrirá nunca. Dos ejemplos de incontables casos que pueden exhibirse impúdicamente, de cómo el Poder Judicial en todas sus instancias duerme expedientes cuando se trata de favorecer al Poder Económico: 1) la Corte Suprema no se ha pronunciado sobre el decreto 23/70 del año 2023 denominado “Bases para la reconstrucción de la economía argentina”, que le permitió al gobierno avanzar en su plan de demolición. 2) El juez Pablo Yadarola, uno de los integrantes junto a otros jueces y fiscales del tour a Lago Escondido del magnate y empresario británico Joe Lewis, financiado por el multimedio Clarín, no ha podido determinar, a pesar de estar filmado, con quién habló el 25 de febrero del 2025 Silvana Abálsamo de Silva (Vicejefa de la Aduana de la estación aérea), para permitir que la única pasajera de un vuelo, Laura Belén Arrieta, esquivara los scanners con sus 10 valijas. La pasajera es empleada de las empresas que tiene en Miami Leonardo Scatturice, el dueño de la low-cost Flybondi, vinculado en el pasado con la <strong>Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y hoy </strong>puente entre<strong>Donald Trump&nbsp;y&nbsp;Javier Milei. &nbsp;</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bc95be426dd8810dddf4a775347c65d4 wp-block-paragraph">Nada nuevo. Protágoras, el más famoso de los filósofos sofistas griegos, que vivió alrededor de 400 años antes de Cristo, sostenía<strong>: “La justicia es, lo que el hombre rico dice que es”.</strong></p>



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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6bca72d518b28d615f4d3a8edff16783 wp-block-paragraph"><strong><em>La incisiva humorada de Caloi (Carlos Loiseau) 1</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0fc697a17556b44cb528cef94ecff6a7 wp-block-paragraph">Fue publicado en la revista “Viva” del diario <em>Clarín</em> hace muchos años. Lo reproduzco en función de los retazos que quedaron en mi memoria. Se ve a un empleado que con mucha timidez entra en la oficina del jefe que está sentado detrás de un escritorio sobreelevado. El empleado muy tímidamente se sienta en una pequeña silla y con una voz titubeante le solicita un aumento de sueldo. El empleador le informa que eso es imposible y pasa a darle una larga exposición de sus motivos: “Para hacer frente al aumento, la empresa deberá recurrir al préstamo bancario. A su vez, dada la difícil situación que atraviesa el país, el banco deberá acudir a la solicitud de un redescuento en el Banco Central. Dado a que las reservas del país son negativas deberá salir a obtener un crédito internacional. Como esto se suma a un panorama mundial complicado, las solicitudes de crédito desde otros países junto con el nuestro elevarán la tasa libor que acentuará el panorama recesivo. Es posible que antes el déficit fiscal de muchos países, entre ellos la Argentina, deban acudir nuevamente al FMI y al Banco Mundial. Indudablemente, le dice el jefe, su solicitud es desmedida además de inoportuna. A medida que avanza en la explicación de su negativa para dar un aumento de sueldo, el empleado se lo ve cada vez más pequeño mientras se mueve nervioso en el asiento. Apabullado, se disculpa y sale de la oficina del gerente entre desesperanzado y angustiado.&nbsp;</p>



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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b31e804208081bdbd69914fb57e274f4 wp-block-paragraph"><strong><em>La Ley de Financiamiento Universitario</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2c284d3182872b4ef2285b6af3fefae3 wp-block-paragraph">El conflicto por el financiamiento universitario viene desde 2024, cuando el Congreso aprobó la Ley de Financiamiento Universitario para garantizar la actualización automática de los presupuestos y la recomposición salarial del sector. Milei vetó la norma, pero ambas cámaras rechazaron ese veto y la ley quedó firme. La&nbsp;Universidad de Buenos Aires (UBA) reclamó al Gobierno nacional que cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario&nbsp;y advirtió que el&nbsp;presupuesto aprobado para 2026&nbsp;no contempla los recursos previstos por esa norma. El proyecto de Presupuesto 2026 asigna <strong>$4,8 billones</strong> de pesos para las universidades nacionales, una cifra que según el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) es considerada insuficiente frente a los $7,2 -7,3 billones solicitados para su funcionamiento. <strong>Este monto representa una consolidación del ajuste y una caída real acumulada del 45,6% frente a 2023.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ee659c3cfde573b692aeb81c407b7287 wp-block-paragraph">El&nbsp;<strong>Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires (UBA)</strong>&nbsp;también expresó su<strong>&nbsp;preocupación&nbsp;</strong>por la derogación de la ley que financia las universidades nacionales y por&nbsp;<strong>“la caída de los salarios de sus trabajadores, docentes, no docentes y científicos</strong>, quienes perdieron casi la mitad de su poder adquisitivo en los últimos dos años”. Los hospitales universitarios, por su parte, sufrieron un recorte que implica un 30% de fondos menos. Según <em>La Nación </em>del 6 de mayo: “Los Directores médicos de la&nbsp;red de hospitales universitarios&nbsp;de la Universidad de Buenos Aires, los&nbsp;hospitales de la UBA brindan atención a 700 mil personas por año&nbsp;y se encargan de la formación de miles de estudiantes y profesionales de la salud. El presupuesto adeudado suma 80 mil millones de pesos, según destacaron las autoridades médicas, de los cualesun cuarto debió haberse ejecutado entre enero y abril,por lo que consideran que&nbsp;la atención sanitaria corre “riesgo inminente”.Los hospitales de la UBA enfrentan hoy una crisis por la falta de fondos operativos del Gobierno Nacional. La UBA cuenta con seis hospitales:&nbsp;el Hospital de Clínicas “José de San Martín”, el Instituto de Oncología “Ángel H. Roffo”, el Instituto de Investigaciones Médicas “Alfredo Lanari”, el Instituto de Tisioneumonología “Prof. Dr. Raúl Vaccarezza”, el Hospital Odontológico Universitario y el Hospital Escuela de Veterinaria. Todos ellos cumplen funciones esenciales en la atención, la docencia y la investigación médica. Pero hoy, la falta de financiamiento oficial amenaza su continuidad y su capacidad de respuesta”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-88e226d11aaadc68aab9f87070dd0956 wp-block-paragraph">El presupuesto universitario en Argentina para el año 2026 se proyecta en niveles mínimos históricos, representando un <strong>0,47% del Producto Bruto Interno (PBI)</strong><strong>.</strong> <strong>Esta cifra marca una reducción significativa en comparación con años anteriores y representa el nivel más bajo en dos décadas. El promedio histórico estaba en el 0,75%.</strong><strong><u></u></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d9530ff369c595445e99e91d2023bd9a wp-block-paragraph">Alejandro Álvarez, el subsecretario de Políticas Universitarias, un troglodita medieval, afirmó que en “Las universidades no hay ajuste con despidos, no le debemos nada”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8450835761e785a6330b03f27c2f5c01 wp-block-paragraph">La marcha convocada para el 12 de mayo en defensa de la Universidad será la respuesta a tantas mentiras.</p>



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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2833a5015915de67f84efa3a2f935fe3 wp-block-paragraph"><strong><em>La incisiva humorada de Caloi (Carlos Loiseau) 2</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2cfdc49827a340fd22ba1a094ea83ded wp-block-paragraph">El empleado sale frustrado de la oficina del empleador, se lo ve caminando varias cuadras, luego entra en el subte, se lo observa luego saliendo y ascendiendo a un colectivo, para luego descender en Retiro y tomar un tren, viajando parado y apretujado, descendiendo en el conurbano, caminando varias cuadras y entrando en su vivienda precaria. Abre la puerta, arroja la carterita sobre la mesa y le dice a su mujer: <strong>&#8211; Vos y tus desmedidas ambiciones. ¡Fui a pedir un aumento de sueldos y casi produzco un cataclismo mundial!</strong></p>



<div style="height:16px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-086c8c2fbc469ec597dd725b02b9c471 wp-block-paragraph"><strong><em>Los argumentos del gobierno que copia a Caloi</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-46daad36203c34e51f05d218ee95fba2 wp-block-paragraph">Los argumentos con los que el gobierno&nbsp; recurrió a la Corte Suprema&nbsp;al presentar un recurso extraordinario que ahora la Sala III aceptó, parecen haberse inspirado en la humorada de Caloi.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-59e2e92f387b8ed863a1c2e5d9db16f9 wp-block-paragraph">Sostiene que cumplir con la ley requeriría reasignar el&nbsp;<strong>90,3% de los créditos disponibles para gastos primarios</strong>&nbsp;del Estado al financiamiento exclusivo de las universidades. Eso implicaría: <strong>“Una parálisis significativa del funcionamiento de los tres poderes del Estado,&nbsp;como, por ejemplo, la suspensión del patrullaje de las fuerzas federales en las calles de la ciudad de Rosario, la suspensión en la provisión de alimentos en las cárceles federales, o el cierre de todos los juzgados federales, la Corte Suprema de Justicia y el cierre de ambas cámaras legislativas”.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-abcbf2336fd6960614636751a5463032 wp-block-paragraph">Un verdadero ejemplo de humor negro: reducir el presupuesto universitario de 0,75% a 0,47% produce increíblemente para el gobierno la quiebra de la Argentina. Y si faltara algo en este drama en clave humorística, el Jefe de Gabinete y Vocero Manuel Adorni, un funcionario que aprendió del Presidente concretar el crecimiento económico personal, con dinero público, en Conferencia de Prensa del 8 de mayo afirmó: “Trataron de instalar que el gobierno quiere desfinanciar las universidades, pero hemos cumplido con todas nuestras obligaciones”. Lo dijo quien fue recibido en Diputados por los legisladores de la Libertad Avanza y del PRO, con carteles con la leyenda: “Adorni es transparente” mientras era aclamado desde el palco por los hermanos Milei. Una política de una crueldad pocas veces vista donde el grotesco deriva en un clima político y social que flota entre la irrealidad y la perplejidad.</p>



<div style="height:44px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5fcd2a735ee65066c5722f8bb69d8d7c wp-block-paragraph">Lunes, 11 de mayo de 2026.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8a7c8cd890d4723be4c49fa13184dbf2 wp-block-paragraph">*Periodista. Co-conductor del programa radial El Tren.</p>



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<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



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