<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Trolls archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<atom:link href="https://lateclaenerevista.com/tag/trolls/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/trolls/</link>
	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Mon, 16 May 2022 13:31:01 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/12/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>Trolls archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/trolls/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>El silenciamiento de las voces críticas &#8211; Por Osvaldo Drozd</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/silenciamiento-las-voces-criticas-osvaldo-drozd/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/silenciamiento-las-voces-criticas-osvaldo-drozd/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 06 Apr 2018 14:12:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Osvaldo Drozd]]></category>
		<category><![CDATA[Kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Macrismo]]></category>
		<category><![CDATA[Medios de comunicación hegemónicos]]></category>
		<category><![CDATA[Trolls]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://lateclaenerevista.com/?p=2868</guid>

					<description><![CDATA[<p>Con la llegada de Cambiemos al gobierno no sólo se cerraron diferentes canales de comunicación, también se produjo la unificación del discurso mediático oficialista en el que se pregona el desprestigio de cualquier voz contraria al gobierno.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/silenciamiento-las-voces-criticas-osvaldo-drozd/">El silenciamiento de las voces críticas &#8211; Por Osvaldo Drozd</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>Con la llegada de Cambiemos al gobierno no sólo se cerraron diferentes canales de comunicación, también se produjo la unificación del discurso mediático oficialista en el que se pregona el desprestigio de cualquier voz contraria al gobierno.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Osvaldo Drozd*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Con la llegada de Mauricio Macri al gobierno en 2015 se instaló la idea de que se iba a salir de un supuesto régimen en el que la libertad de prensa había estado sojuzgada. En lo concreto, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual terminó siendo derogada por un DNU y la existencia de una variedad de medios y programas que no comulgan con el pensamiento de Cambiemos fueron paulatinamente erradicados hasta un estado mínimo. La diversa programación periodística que hoy puede verse por la TV, escucharse en radio o leerse en los principales matutinos impresos, guarda un alineamiento político- ideológico bien elocuente. Por más que hablen de persecución, los actuales popes mediáticos durante el anterior gobierno tuvieron un protagonismo superlativo. Que hayan sido escrachados por movimientos sociales no es lo mismo que haber sido acallados por la intervención estatal. La Argentina nunca fue ni Corea del Norte, ni Cuba ni siquiera Venezuela, aunque con la labor periodística se corra más riesgos en Colombia o en México. En nuestro país fue promulgada en 2010 la ley que derogaba las penas de prisión por delito de calumnias e injurias en la actividad periodística por pedido de la CIDH. De todas formas, sería necesario hacer un balance crítico acerca del funcionamiento concreto de los medios surgidos durante el gobierno anterior para poder entender la facilidad con la que se produjo el gran desguace a partir de 2015, que no afectó nada más que a las principales empresas emergentes como fuera el grupo encabezado por Sergio Szpolsk sino también a una variada red de medios alternativos que comenzaban a desarrollarse de manera autogestiva.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los actuales voceros periodísticos esbozan una falacia para justificar la falta de voces críticas en los principales medios. Aseguran que hoy se puede acceder a la información en cualquier lugar de internet y por ese motivo habría mayor democracia. Es verdad que la red ofrece una variedad muy grande de opciones para informarse pero esto no reemplaza ni puede competir contra los principales canales televisivos que son lo que el ciudadano medio tiene más a su alcance. Todos los que desde la labor periodística acceden a internet para conseguir información saben muy bien que esto tampoco es lo que se pinta como la gran apertura hacia el universo, y que hay que conocer un poco para saber en dónde buscar ya que los principales motores de búsqueda están sujetos a algoritmos que direccionan de acuerdo a intereses corporativos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los medios tradicionales hoy cuentan con sus propios portales en internet y entrar a ellos a través de las redes sociales nos va a hacer encontrar con una legión de los denominados “trolls”. Mucho se habla de ellos pero hay poca sistematización para combatirlos o controlarlos. Es de destacar que recientemente Amnistía Internacional y también la diputada del FIT Myriam Bregman, denunciaron la existencia y el comportamiento de esos usuarios con cuentas falsas, bots y también personas reales que se dedican a campañas de desprestigio a los opositores o a insultar a usuarios que hacen comentarios contrarios al gobierno. Se podría decir que hay muchas notas en los medios hegemónicos subidas a la red que dan la sensación de ser escritas para ser replicadas por los trolls. Basta con titular una nota con el nombre de algún ex funcionario cuestionado para que se produzca una avalancha de insultos y reflexiones hechas con la más descarada moralina. Es posible encontrar en los comentarios que se diga que hay gente que no tiene derecho a decir nada por haber apoyado al anterior gobierno. Cualquiera que diga algo contra el gobierno actual será tachado de kirchnerista. La famosa grieta mostrando un desnudo pornográfico. La existencia de cuentas falsas para generar odio y violencia no es algo que pueda considerarse demasiado democrático. En la agenda trolling no cuentan ni los argumentos ni las razones. Sólo se trata de callar al que piensa diferente a través de insultos o falacias. Esta actitud también se replica en programas televisivos como <em>Intratables</em> en el cual, sentados todos en redondo, pareciera que todo se decide por mayoría simple. Casi todos los “periodistas” tienen un mismo posicionamiento político y deben debatir con algún solitario invitado opositor hasta que salga sangre. Si a pesar de eso no les va del todo bien, el hablar encima o el silenciar a la fuerza también les sirve como argumento válido para hacer colapsar al otro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La sensación que produce la realidad que los medios hoy construyen es que nada válido se puede decir sin que eso sea utilizado para fines completamente alejados a lo que se enuncia o en todo caso lo que se diga o escriba necesariamente caerá en saco roto porque el destinatario parece haberse corrido del lugar hacia donde el mensaje iba dirigido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es probable que con la emergencia de diferentes medios masivos con un perfil “progre” durante el anterior gobierno, muchos de los que escribimos hayamos supuesto que eso podía leerse masivamente. Otros podían pensar que le daban letra a una ciudadanía oficialista mostrando los principales logros. Lo importante sería saber que eso no llegaba más que a determinados círculos de militantes y algunos dirigentes con alguna tradición de activismo comprometido. Contrario a los que hoy se diga, la mayoría se informaba por los mismos medios que en la actualidad. El sentido común imperante sigue siendo casi el mismo a pesar de que hoy los que siempre tuvieron el poder tengan la libertad para decir a los cuatro vientos sus verdades ponzoñosas. Lo que habría que saber desde el campo popular es qué métodos emplear para revertir este clima de época. En un pequeño texto llamado <em>Gasolinera</em>, Walter Benjamin decía que “Las opiniones son al gigantesco aparato de la vida social lo que el aceite es a las máquinas. Nadie se coloca frente a una turbina y la inunda de lubricante. Se echan unas cuantas gotas en roblones y junturas ocultas que es preciso conocer”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Berisso, 6 de abril de 2018</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>*Periodista</em></span></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fsilenciamiento-las-voces-criticas-osvaldo-drozd%2F&amp;linkname=El%20silenciamiento%20de%20las%20voces%20cr%C3%ADticas%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Drozd" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fsilenciamiento-las-voces-criticas-osvaldo-drozd%2F&amp;linkname=El%20silenciamiento%20de%20las%20voces%20cr%C3%ADticas%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Drozd" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fsilenciamiento-las-voces-criticas-osvaldo-drozd%2F&amp;linkname=El%20silenciamiento%20de%20las%20voces%20cr%C3%ADticas%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Drozd" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fsilenciamiento-las-voces-criticas-osvaldo-drozd%2F&amp;linkname=El%20silenciamiento%20de%20las%20voces%20cr%C3%ADticas%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Drozd" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fsilenciamiento-las-voces-criticas-osvaldo-drozd%2F&amp;linkname=El%20silenciamiento%20de%20las%20voces%20cr%C3%ADticas%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Drozd" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fsilenciamiento-las-voces-criticas-osvaldo-drozd%2F&amp;linkname=El%20silenciamiento%20de%20las%20voces%20cr%C3%ADticas%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Drozd" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fsilenciamiento-las-voces-criticas-osvaldo-drozd%2F&#038;title=El%20silenciamiento%20de%20las%20voces%20cr%C3%ADticas%20%E2%80%93%20Por%20Osvaldo%20Drozd" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/silenciamiento-las-voces-criticas-osvaldo-drozd/" data-a2a-title="El silenciamiento de las voces críticas – Por Osvaldo Drozd"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/silenciamiento-las-voces-criticas-osvaldo-drozd/">El silenciamiento de las voces críticas &#8211; Por Osvaldo Drozd</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/silenciamiento-las-voces-criticas-osvaldo-drozd/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los trolls. Herederos de una cultura de la desaparición &#8211; Por Héctor Becerra</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/los-trolls-herederos-una-cultura-la-desaparicion-hector-becerra/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/los-trolls-herederos-una-cultura-la-desaparicion-hector-becerra/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 05 May 2018 18:23:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Héctor Becerra]]></category>
		<category><![CDATA[Espías]]></category>
		<category><![CDATA[Marcos Peña]]></category>
		<category><![CDATA[PRO]]></category>
		<category><![CDATA[Trolls]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://lateclaenerevista.com/?p=3033</guid>

					<description><![CDATA[<p>En este artículo Héctor Becerra pone en evidencia que la intervención de los trolls en las comunicaciones se inscribe en la cultura de la desaparición ya que los técnicos se esconden detrás de una identidad falsa y desde allí provocan al otro, lo confunden y lo influencian.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/los-trolls-herederos-una-cultura-la-desaparicion-hector-becerra/">Los trolls. Herederos de una cultura de la desaparición &#8211; Por Héctor Becerra</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em><strong>En este artículo Héctor Becerra pone en evidencia que la intervención de los trolls en las comunicaciones se inscribe en la cultura de la desaparición ya que los técnicos se esconden detrás de una identidad falsa y desde allí provocan al otro, lo confunden y lo influencian.</strong></em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Héctor O. Becerra*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En la jerga digital se ha divulgado la figura del <em>troll</em> que describe a una persona que se ampara en una identidad falsa para intervenir en las redes sociales con el objetivo de molestar, provocar confusión, buscar una respuesta emocional positiva, o negativa, en los usuarios y/o lectores con fines de influir en las comunicaciones y por ende en los objetivos políticos. Porque se descubre que estos <em>trolls</em> trabajan de manera grupal, organizada y sistemáticamente para incidir e influenciar en ciertos temas de la agenda informativa. De allí que también se hable de los <em>troll-center</em> como los centros donde se organizan estos grupos de técnicos en informática.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El año pasado (2017) los docentes de la provincia de Buenos Aires estaban realizando un paro contra el gobierno por haber fijado el aumento para este gremio en 18 %, desconociendo las paritarias, que son –justamente- la búsqueda de acuerdos no unilaterales entre la patronal y los trabajadores. En ese momento aparece un <em>tweet </em>en las redes sociales de una persona que se ofrecía para dar clases gratuitas en las escuelas de forma tal que los alumnos no se atrasaran en sus estudios. El <em>tweet</em> se viralizó y aparecieron cientos de personas que pretendiendo solidarizarse con los alumnos se ofrecían a través de las redes sociales como eventuales e improvisados maestros suplentes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Las que al principio aparecían como propuestas espontáneas y voluntarias se revelan como rigurosamente organizadas por los <em>troll-center</em>. Tratando de reemplazar el trabajo especializado de los docentes avasallaban su derecho a huelga para luchar por mejoras salariales y presupuestarias. La consultora <em>Digamos</em> demostró cómo se organizó esta operación de política comunicacional en contra de los docentes. Se supo que ese primer <em>tweet</em> era de un asesor del <em>Pro</em>, Mariano Bronenberg ex teniente coronel del Ejército y espía del Batallón 601.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Resulta sumamente interesante que la publicación de ese primer <em>tweet</em> haya sido realizada por un <em>troll</em> que participó en tareas de inteligencia ya que el acceso a lo que sucede en el terreno del espionaje nos permitirá entender cómo los estereotipos de la comunicación desde el nacimiento de la guerra fría se van tornando cada vez más sofisticados degradando la vinculación intersubjetiva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El periodista Walter Lippmann popularizó el término en un libro que se llamaba justamente <em>Guerra fría</em> para referirse a la disputa que enfrentó después de 1945 a los Estados Unidos y sus aliados por un lado, y al grupo de naciones lideradas por la Unión Soviética por el otro; donde lo novedoso es que nunca se produjo un enfrentamiento directo entre ambas superpotencias. Sin embargo, los conflictos armados proliferaron en toda Latinoamérica y siempre, detrás de los contendientes, aparecían de una manera más o menos velada ambas potencias.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La noción de guerra como conflicto armado entre dos naciones beligerantes con sus ejércitos uniformados que marchan con su pabellón nacional al frente se vuelve una idea perimida. ¿Quiénes son ahora los antagonistas en esos enfrentamientos? ¿Quién es <em>uno</em> y quién el <em>otro</em>? ¿Cómo y dónde ubicarlos en los conflictos? No es casual que en este momento se produzca el apogeo del espionaje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El espionaje es la obtención secreta de información que la fuente informativa no desea revelar. El término se puede emplear en referencia a los ámbitos militar, político, económico y hasta empresarial. En principio se lo relacionaba con la política exterior y la defensa. De allí que para el Derecho el espionaje es una actividad delictiva y suele estar tipificado como delito de especial gravedad merecedor de máximas penas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pese a las características románticas y de aventura que le han imprimido las novelas de ficción y los medios de comunicación –recordemos el caso del agente 007 James Bond, personaje surgido de la novela de Ian Fleming: <em>Casino Royale</em>&#8211; el espionaje está intrínsecamente unido al engaño, el fraude y la violencia. El espía se ha despojado del uniforme que lo identificaba como parte integrante de un ejército y se mimetiza con ropas de civil, allí está el engaño; con esa apariencia le hace creer a sus enemigos que él es uno más de ellos, he ahí el fraude. Aprovechando que no se lo toma como un enemigo, no se lo combate; sino que se le trata como un aliado, de allí que ejerza la violencia porque entra en una batalla desleal y desproporcionada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si la devaluación de la vinculación intersubjetiva resulta evidente, digamos que en nuestro país la situación no ha sido menos escandalosa. En 1975 el ejecutivo firmaba un decreto que encargaba a las Fuerzas Armadas la <em>aniquilación</em> de la subversión. La cuestión es que la represión de las organizaciones guerrilleras se lleva a cabo sin tener en cuenta los derechos de quienes las integraban; es decir, que los militares sostienen la idea de que habían librado una guerra. Sin embargo,  las leyes de la guerra permiten matar enemigos en el combate; pero, no autorizan a torturar y tampoco a matar prisioneros, ni civiles.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Para llevar a cabo sus propósitos de aniquilar la guerrilla los militares combaten tanto a los militantes de las organizaciones como a los afiliados y adherentes a los partidos políticos, tanto a los guerrilleros como a los ideólogos, tanto a hombres como mujeres y niños, tanto a cómplices como a parientes y amigos, tanto a culpables como inocentes. Esta indiferenciación entre combatientes y no-combatientes, entre unos y otros vulneró la confianza en el sistema. La angustia por la propia subsistencia crea una adaptación al último recurso estratégico del sujeto: la aceptación del fenómeno del terror.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los militares pusieron en evidencia que la aniquilación y la desaparición del enemigo además de ser una estrategia militar tenía un objetivo político: sus efectos expansivos; es decir, el terror diseminado por toda la sociedad. María Seoane y Vicente Muleiro sostienen en <em>El dictador</em> que la instauración del terror no fue sólo el intento de brindar una solución a un problema acuciante; sino y fundamentalmente <em>la necesidad de establecer una vía de comunicación</em> que impactara en la subjetividad de la sociedad de tal manera que el clima de normal confianza que impera y debe imperar en todo Estado de derecho fuera sustituido por la confusión, el desconcierto y la angustia inmovilizando a la sociedad de tal forma que ésta le concediera esos cinco años de plazo que Martinez de Hoz le había solicitado a Videla para modificar el sistema económico y financiero de la Argentina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pilar Calveiro autora de uno de los textos fundamentales sobre esta época (<em>Poder y desaparición</em>) hace referencia a un poder que circuló por todo el tejido social y que no puede haber desaparecido. Ella sostiene –haciendo un juego de palabras- que es una ilusión que la sociedad suponga que el poder desaparecedor haya desaparecido. Las víctimas del terrorismo de Estado no son sólo aquellos sujetos detenidos y desaparecidos, los asesinados, sus familiares, allegados y los que debieron exiliarse; sino también gran parte de la ciudadanía que fue alcanzada por el fenomenal aparato represivo del Estado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los periodistas y analistas políticos se interrogaban por qué los movimientos obrero y estudiantil –grandes protagonistas de todos los eventos del siglo XX- se mantuvieron tan inactivos durante dos décadas y ni siquiera acompañaron a los desocupados y los ahorristas estafados en las manifestaciones del 19 y 20 de diciembre de 2001.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esos periodistas y analistas políticos no tuvieron en cuenta que la represión instaurada por la dictadura ha sido responsable de miles de desaparecidos, lo cual como efecto residual ha dado lugar a una <em>cultura de la desaparición</em>. Esto quiere decir que si bien en un sentido cronológico, la dictadura dio paso al proceso democrático, el terrorismo de Estado ha afectado no sólo a las víctimas y sus familiares, sino a todo el cuerpo social de manera continua y aparentemente invisible.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Este breve recorrido intenta poner en evidencia que la intervención de los <em>trolls</em> en las comunicaciones se inscribe en esa <em>cultura de la desaparición</em> ya que los técnicos se esconden detrás de una identidad falsa como hacían y –seguramente- hacen los espías y desde allí provocan al otro, lo confunden y lo influencian. Por otra parte, si la actividad de espionaje merece una descalificación tan fuerte, encuentra una cierta justificación cuando se trata de hacerlo con el enemigo. Pero, los <em>trolls</em> actúan sobre sus conciudadanos, sobre personas que comparten un suelo, una bandera, con personas que seguramente mandan a sus hijos a la misma escuela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¡Un psicoanalista a la derecha!</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 5 de mayo de 2018</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">*Psicoanalista y escritor. Su último libro publicado es <em>La maravilla de estar comunicado</em>.</span></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-trolls-herederos-una-cultura-la-desaparicion-hector-becerra%2F&amp;linkname=Los%20trolls.%20Herederos%20de%20una%20cultura%20de%20la%20desaparici%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20H%C3%A9ctor%20Becerra" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-trolls-herederos-una-cultura-la-desaparicion-hector-becerra%2F&amp;linkname=Los%20trolls.%20Herederos%20de%20una%20cultura%20de%20la%20desaparici%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20H%C3%A9ctor%20Becerra" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-trolls-herederos-una-cultura-la-desaparicion-hector-becerra%2F&amp;linkname=Los%20trolls.%20Herederos%20de%20una%20cultura%20de%20la%20desaparici%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20H%C3%A9ctor%20Becerra" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-trolls-herederos-una-cultura-la-desaparicion-hector-becerra%2F&amp;linkname=Los%20trolls.%20Herederos%20de%20una%20cultura%20de%20la%20desaparici%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20H%C3%A9ctor%20Becerra" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-trolls-herederos-una-cultura-la-desaparicion-hector-becerra%2F&amp;linkname=Los%20trolls.%20Herederos%20de%20una%20cultura%20de%20la%20desaparici%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20H%C3%A9ctor%20Becerra" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-trolls-herederos-una-cultura-la-desaparicion-hector-becerra%2F&amp;linkname=Los%20trolls.%20Herederos%20de%20una%20cultura%20de%20la%20desaparici%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20H%C3%A9ctor%20Becerra" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-trolls-herederos-una-cultura-la-desaparicion-hector-becerra%2F&#038;title=Los%20trolls.%20Herederos%20de%20una%20cultura%20de%20la%20desaparici%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20H%C3%A9ctor%20Becerra" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/los-trolls-herederos-una-cultura-la-desaparicion-hector-becerra/" data-a2a-title="Los trolls. Herederos de una cultura de la desaparición – Por Héctor Becerra"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/los-trolls-herederos-una-cultura-la-desaparicion-hector-becerra/">Los trolls. Herederos de una cultura de la desaparición &#8211; Por Héctor Becerra</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/los-trolls-herederos-una-cultura-la-desaparicion-hector-becerra/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>5</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los peñatrolls &#8211; Por Luis Bruschtein</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/los-penatrolls-por-luis-bruschtein/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/los-penatrolls-por-luis-bruschtein/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 Nov 2018 22:04:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Bruschtein]]></category>
		<category><![CDATA[Cambiemos]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Marcos Peña]]></category>
		<category><![CDATA[Trolls]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=3748</guid>

					<description><![CDATA[<p>La información de la ANSES disponible por Marcos Peña tiene datos muy precisos sobre cada uno de los ciudadanos de este país. Cambiemos posee una de las bases de datos más completa y viene desarrollando desde hace más de un año sistemas y un equipo especializado para intervenir en las redes. ¿Cuál será la mentira que Cambiemos inventará de cara a las elecciones 2019?</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/los-penatrolls-por-luis-bruschtein/">Los peñatrolls &#8211; Por Luis Bruschtein</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>La información de la ANSES disponible por Marcos Peña tiene datos muy precisos sobre cada uno de los ciudadanos de este país. Peña y Durán Barba vienen desarrollando desde hace más de un año sistemas y un equipo especializado para intervenir en las redes. ¿Cuál será la mentira que Cambiemos inventará de cara a las elecciones 2019?</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Luis Bruschtein*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">(<em>para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Dice el diario oficialista <em>La Nación</em> que para la elección del 2017, el PRO logró reunir un millón de «voluntarios territoriales» con los que crearon una base de datos para la campaña. Pero dice que a partir de 2017 decidieron borrar esa base de datos para diseñar otra mucho más completa y precisa para las elecciones de 2019. Todo ese disparate suena a encubrimiento del aprovechamiento ilegal de una base de datos que no les pertenece. Porque desde septiembre de 2017, un decreto de necesidad y urgencia de Mauricio Macri pasó a la órbita de Marcos Peña, en la jefatura de Gabinete, a  la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales. Ni el peronismo tiene un millón de voluntarios territoriales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El banco de datos que tenía en el 2015 le sirvió para elaborar esta idea: «Si gana Aníbal Fernández, la droga entrará a la escuela de tus hijos». Fue más o menos el texto de los miles de mensajes que se enviaron por las redes en la campaña de 2015. La historia falsa que construyó el macrismo en sociedad con los servicios de inteligencia más los Lanatta y Lanata, asesino y periodista, se convirtió en una inmensa fuente de mensajes de posverdades y noticias falsas en whatsapp y tuits. Ese mecanismo construyó gran parte de la derrota del candidato bonaerense del Frente para la Victoria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Dice <em>La Nación</em> del 24 de noviembre pasado: «En la sede del partido de Mauricio Macri, bajo la órbita del jefe de Gabinete Marcos Peña y del onmipresente gurú ecuatoriano Jaime Durán Barba buscan redoblar la apuesta en comunicación que llevó a Cambiemos a la Casa Rosada en 2015».</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La gestión del macrismo en el gobierno ha sido malísima para la mayoría. Más del 70 por ciento la rechaza. No la pueden usar como eje de campaña. Pero confían en la misma campaña negativa que hicieron en las dos anteriores. Es la estrategia del macrismo para las elecciones del 2019.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La nota de <em>La Nación</em> sorprende por el gran descrédito que han ganado estas herramientas. No sorprende que las usen, sino que lo hagan explícito. En Argentina y Brasil, las fuerzas conservadores se aprovecharon del respeto institucional de los gobiernos populares. En el caso argentino, Cristina Kirchner no quiso buscar otra reelección para la que hubiera tenido que modificar la constitución. En el caso de Brasil, los dos presidentes populares, Lula y Dilma Rousseff acataron la acción del Congreso y el Poder Judicial  a pesar de la evidente parcialidad de los jueces, empujados por la parcialidad de las corporaciones mediáticas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ingenuidad o convicción republicana, o las dos cosas juntas, la derecha se aprovechó de esa debilidad de las fuerzas populares y además aplicó las trampas informáticas en la campaña. Así capturó miles de perfiles en forma ilegal y diseñó mensajes falsos adecuados a esos perfiles. Esta intervención ilegal en Argentina dejó de ser un secreto cuando la confirmó Cambridge Analytica en el Parlamento británico y cuando Martín Lanatta, condenado por el triple crimen de General Rodríguez reconoció que la entrevista que le hizo Jorge Lanata en la cárcel fue parte de una operación contra el candidato que enfrentaba a María Eugenia Vidal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Cambridge Analytica había reunido una base de datos con millones de perfiles capturados en Facebook, con los que intervino en votaciones realizadas en Gran Bretaña, Estados Unidos, Colombia, Brasil y Argentina. Es una base de datos sobre la base de información extraída de los perfiles en las redes. Resulta obvio que la información de la ANSES disponible por Marcos Peña, tiene datos mucho más completos y precisos sobre cada uno de los ciudadanos de este país, que los de la base de datos de Cambridge Analytica.    </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Dice <em>La Nación</em> que en el edificio del PRO «trabajan unos 15 directivos, Community Manager, programadores y creadores de contenidos», todos al mando de Guillermo Riera, un ex funcionario que fue acusado de manejar una granja de trolls desde el gobierno. En el sistema de voluntariado que dirige Federico Morales, trabajan unas 4500 personas, que se designan como «líderes». Con sus usuarios y contraseñas, estos «líderes» ingresan desde sus terminales a una aplicación a través de la cual acceden a los perfiles. La aplicación tiene filtros que permite clasificarlos por sexo, edad, situación socioeconómica y demás. Públicamente se trataría del millón de perfiles del resto del voluntariado, pero no es casual que Marcos Peña haya insistido en que los datos de la ANSES quedaran en su órbita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Tienen una de las bases de datos más completa del país y vienen desarrollando desde hace más de un año sistemas y un equipo especializado para intervenir en las redes. Una organización similar a la de Cambridge Analytica, que debió disolverse por la escandalosa manipulación de las elecciones donde intervino. Empezarán a llegar mensajes, no serán obvios ni atosigantes y buscarán golpear en el punto más vulnerable como hicieron en la campaña contra Aníbal Fernández. Nadie quiere que la droga entre a las escuelas. Esa fue la mentira que inventaron en 2015 y convenció a mucha gente. Habrá que ver cuál será la que inventarán para el 2019.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 28 de noviembre de 2018</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>*Periodista</em></span></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-penatrolls-por-luis-bruschtein%2F&amp;linkname=Los%20pe%C3%B1atrolls%20%E2%80%93%20Por%20Luis%20Bruschtein" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-penatrolls-por-luis-bruschtein%2F&amp;linkname=Los%20pe%C3%B1atrolls%20%E2%80%93%20Por%20Luis%20Bruschtein" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-penatrolls-por-luis-bruschtein%2F&amp;linkname=Los%20pe%C3%B1atrolls%20%E2%80%93%20Por%20Luis%20Bruschtein" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-penatrolls-por-luis-bruschtein%2F&amp;linkname=Los%20pe%C3%B1atrolls%20%E2%80%93%20Por%20Luis%20Bruschtein" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-penatrolls-por-luis-bruschtein%2F&amp;linkname=Los%20pe%C3%B1atrolls%20%E2%80%93%20Por%20Luis%20Bruschtein" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-penatrolls-por-luis-bruschtein%2F&amp;linkname=Los%20pe%C3%B1atrolls%20%E2%80%93%20Por%20Luis%20Bruschtein" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-penatrolls-por-luis-bruschtein%2F&#038;title=Los%20pe%C3%B1atrolls%20%E2%80%93%20Por%20Luis%20Bruschtein" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/los-penatrolls-por-luis-bruschtein/" data-a2a-title="Los peñatrolls – Por Luis Bruschtein"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/los-penatrolls-por-luis-bruschtein/">Los peñatrolls &#8211; Por Luis Bruschtein</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/los-penatrolls-por-luis-bruschtein/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La mentira, la verdad y la esperanza. Una campaña peronista en tiempos del Big Data &#8211; Por Adolfo Adorno</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/la-mentira-la-verdad-y-la-esperanza-una-campana-peronista-en-tiempos-del-big-data-por-adolfo-adorno/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/la-mentira-la-verdad-y-la-esperanza-una-campana-peronista-en-tiempos-del-big-data-por-adolfo-adorno/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 15 Jul 2019 20:04:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Adolfo Adorno]]></category>
		<category><![CDATA[big data]]></category>
		<category><![CDATA[Campaña sucia]]></category>
		<category><![CDATA[Durán Barba]]></category>
		<category><![CDATA[elecciones 2019]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo]]></category>
		<category><![CDATA[Trolls]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=4312</guid>

					<description><![CDATA[<p>La campaña del peronismo no está aún desplegada. Lo más extenso, denso y profundo tarda más en adaptarse al vértigo. A diferencia del adversario, el cinismo nunca fue un valor elogiable en su historia y la mentira nunca podría ser el eje de una campaña peronista, por más verosímil que ella fuere. En los tiempos que corren, esta característica luce como desventaja, pero constituye más bien un desafío de supervivencia de su identidad.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-mentira-la-verdad-y-la-esperanza-una-campana-peronista-en-tiempos-del-big-data-por-adolfo-adorno/">La mentira, la verdad y la esperanza. Una campaña peronista en tiempos del Big Data &#8211; Por Adolfo Adorno</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><em><strong><span style="color: #000000;">La campaña del peronismo no está aún desplegada. Lo más extenso, denso y profundo tarda más en adaptarse al vértigo. A diferencia del adversario, el cinismo nunca fue un valor elogiable en su historia y la mentira nunca podría ser el eje de una campaña peronista, por más verosímil que ella fuere. En los tiempos que corren, esta característica luce como desventaja, pero constituye más bien un desafío de supervivencia de su identidad.</span></strong></em></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Adolfo Adorno*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong> </strong></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em>“Se descuenta que algunos patrones urbanos y campesinos pondrán toda clase de obstáculos a sus trabajadores para evitar que voten. Por lo tanto: a) No concurra a ninguna fiesta a que inviten los patrones el día 23; b) Es necesario que se quede en casa y el 24, bien temprano, tome las medidas para llegar a la mesa en que debe votar; c) Recurra a la tropa del Ej</em><em>é</em><em>rcito má</em><em>s próxima, si alguien quiere presionarlo en algún sentido; d) Denuncie al expendedor de nafta que no le provea de combustible; e) Evite todo incidente para que no lo detengan; f) No beba alcohol de ninguna especie el día 24; g) Si el patrón de la estancia (como han prometido algunos) le cierra la tranquera con candado, rompa el candado o la tranquera o corte el alambrado y pase para cumplir con la Patria; h) Si el patrón quiere llevarlo a votar, acepte y haga su voluntad en el cuarto oscuro.”</em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em> </em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em>Extracto del discurso radiofónico de Juan Domingo Perón el 22 de febrero de 1946, dos días antes de las elecciones que lo consagrarían por primera vez Presidente de la Nación.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em> </em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Proscribir al peronismo en defensa de la democracia</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Perón tenía un vínculo estrictamente pragmático con la instancia electoral porque el escenario  habitual desde 1955 era el de la proscripción del peronismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Tanto Perón como sus adversarios sabían que si había elecciones libres la victoria del voto peronista era una certeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En ningún otro caso de la región fue tan patente como en el caso argentino la necesidad de gobiernos militares que tuvieran las “urnas bien guardadas”, ya que cualquier salida democrática significaba, sin más, el retorno del monstruo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La culminación de aquél ciclo fue la elección de Juan Domingo Perón para su tercera presidencia en 1973. Su fallecimiento apresuraría el golpe de estado cívico militar más sangriento de la historia latinoamericana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El contexto geopolítico mundial y regional, la etapa del capitalismo financiero global, y las condiciones sociales y culturales de los argentinos han cambiado profundamente desde 1976: la dictadura genocida fue el último intento de <em>“desperonización violenta”</em> de la sociedad nacional.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En 1983, por primera vez en toda su historia, el peronismo es derrotado electoralmente en elecciones libres.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La primera parte del siglo XXI contempló el advenimiento de gobiernos populares democráticamente elegidos: con distinto peso específico, sólo quedan de esas experiencias el gobierno de Evo en Bolivia y la continuidad del Frente Amplio en Uruguay, nuevamente con el presidente Vázquez a la cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El resto de las gestiones fueron acosadas y destrozadas por los medios y su incansable difusión de “fake news” y por la conspiración conjunta de servicios de inteligencia y miembros de los poderes judiciales concertados. Una reedición del Plan Cóndor: mismos objetivos por otros medios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Indudablemente cada uno de los gobiernos desestabilizados ha cometido errores “no forzados” que no es propósito de esta nota desmenuzar. Pero el más importante de ellos ha sido subestimar la capacidad del adversario &#8211; en nuestro caso el Cambiemos de Durán Barba &#8211; para condicionar la subjetividad del votante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No más represión indiscriminada (aunque sí selectiva), sino trabajosa recreación del sentido común social y manipulación de la subjetividad, mediante el uso planificado de las tecnologías de comunicación y el “big data”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong> </strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>La víbora y sus dos peladuras</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong> </strong></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em>“La víbora es una imagen del suceder (…) Y la Patria es un suceder o es un bodrio.”</em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em> </em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em>                                                              Leopoldo Marechal, Megafón, o la Guerra</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Como define el sociólogo Saúl Feldman: el sentido común es “…<em>un campo muy complejo de opiniones, criterios morales, formas argumentativas… Es lo sencillo, lo extendido que se vive naturalmente. Por eso atraviesa las barreras ideológicas y de clase. Son creencias fuertemente enraizadas en las emociones. Lo inunda todo.” </em>(1)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El sentido común de la Argentina del Primer Centenario &#8211; pongamos por caso &#8211; estaba conformado por algunos preceptos y emociones fuertemente instalados por la coalición victoriosa en la etapa de la organización nacional: lo criollo es <em>bárbaro</em>, lo europeo civilizado; el gaucho es vago y merece su pobreza; el europeo trabajador y virtuoso, el pobre es bruto y no le corresponde opinar de la cosa pública; deberíamos abrirnos al mundo y formar parte del imperio inglés…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Suena familiar?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El peronismo implicó la primera derrota de aquél sistema de creencias de la Argentina anglo-pastoril de la primera mitad del siglo XX, y su reemplazo por un sentido común en virtud del cual el obrero y el patrón compartían la dignidad de trabajar juntos por la grandeza de la Nación y no existían privilegios de clase, abolengo o color de piel.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://notasperiodismopopular.com.ar/wp-content/uploads/2019/07/peron-680x365.jpg" alt="Resultado de imagen para peron proscripto" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Jauretche deconstruiría luego aquellas zonceras con propósitos pedagógicos, pero el daño ocasionado a la bacteria de la sumisión humana como “hecho natural” ya estaba hecho, y sería irreversible. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Desde entonces el peronismo dejó de ser exclusivamente una propuesta política, económica y social para constituirse en un fenómeno cultural.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">De ahí su enorme peligrosidad. De ahí su carácter de “hecho maldito”. De ahí la obsesión de los poderes concentrados por asegurar su destrucción definitiva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Asistimos hoy a una reedición de esta batalla histórica, porque la Patria es un suceder constante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Una campaña peronista en tiempos del Big Data</strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<ul style="text-align: justify;">
<li><span style="color: #000000;">El peronismo y el duranbarbismo se disputan una porción del electorado a la que se la rotula como “flotante“ o de “indecisos”, que puede oscilar entre el 5 y el 10% del total, y que es definitoria, porque los sentidos comunes históricos en pugna han llegado a esta época en una relativa paridad de fuerzas, a pesar de la enorme diferencia de recursos a favor del poder concentrado antiperonista.</span></li>
</ul>
<ul style="text-align: justify;">
<li><span style="color: #000000;">La campaña del duranbarbismo, ya perfilada, consistirá en reforzar la estigmatización del peronismo y en especial de los gobiernos de Cristina, apelando a fake news, operaciones servi-judiciales, rumores falsos, anónimos oportunos, obras inexistentes con datos inverificables, escándalos prefabricados y aprietes ilegales, cuando sea necesario. Es decir, sólo les queda mentir a lo grande y que no se note. Don Jaime y Don Marcos no tienen un sólo logro de gestión para ostentar. Sí tienen, sin embargo, el arsenal mediático, trollístico, judicial y de mercenarios de inteligencia a su disposición, junto con la ingeniería del Big Data que, como sabemos, resulta terriblemente eficaz a la hora de instalar un “trending topic” o un miedo decisivo. Desde niños aprendimos que es prácticamente imposible sostener muchas mentiras todo el tiempo, pero estos tipos se animan a todo.</span></li>
</ul>
<ul style="text-align: justify;">
<li><span style="color: #000000;">La campaña del peronismo no está aún desplegada. Lo más extenso, denso y profundo tarda más en adaptarse al vértigo. A diferencia del adversario, el cinismo nunca fue un valor elogiable en su historia (se termina llamando traición) y la mentira nunca podría ser el eje de una campaña nuestra, por más verosímil que ella fuere. En los tiempos que corren, esta característica luce como desventaja, pero constituye más bien un desafío de supervivencia de nuestra identidad. En la controversia, se deberá dedicar una parte de la campaña a derribar las mentiras de ellos. Las pasadas y las inminentes. Pero no tanto como para perder el verdadero eje. Es previsible que, por otra parte, tengan prevista una lista de mentiras suplentes por si alguna titular se llega a caer.</span></li>
</ul>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El discurso de campaña que citamos al principio de esta nota fue pronunciado por un candidato que apenas cuatro meses antes había sido liberado de la prisión en una movilización inédita en la historia del continente. Su liderazgo había sido construido durante dos años de contacto cotidiano con los trabajadores. Aquél 22 de febrero de 1946 existían &#8211; en ciernes &#8211; la Patria, el Movimiento, los hombres, y una jerarquía entre ellos. Se había producido una <em>anomalía </em>en la Argentina del privilegio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Perón da <em>instrucciones </em> específicas por distrito, recitando la lista de candidatos en cada uno, y reserva una instrucción especial para los peones rurales, a los que sabe una <em>minoría específica</em>.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esa sociedad ya no existe hoy, y tal vez no hayamos comprendido acabadamente el carácter demoledor de los cambios sucedidos desde entonces.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Parece que hubo un tránsito en la noción de pertenencia desde fuentes de identidad masivas, como la Patria, la identidad política o sindical, generalmente alineadas una con la otra por un criterio ideológico, hacia formas más fragmentadas de identidad, como el barrio, las preferencias de consumo, musicales, de identidad sexual, etaria, deportiva, religiosa, etc., que nos llevan a considerar a la sociedad como una yuxtaposición de innumerables minorías, lo cual supone un desafío a la noción más tradicional de la Política durante el último siglo, en la medida en que para ella el concepto de mayoría resultaba casi autosuficiente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El fenómeno de las redes sociales no ha hecho sino consolidar esa fragmentación pero, además, la tecnología que las soporta ha permitido extraer no sólo patrones de consumo, sino pautas de predicción de comportamientos grupales, medición constante de reacciones y corrección constante de estímulos prácticamente on-line.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los desafíos teóricos originados son ya viejos en la academia, pero relativamente nuevos en la arena de las disputas electorales: Obama, Trump, la consulta por el Brexit y las elecciones del 2015 en Argentina fueron experimentos exitosos de identificación de <em>minorías específicas a las que enviar un mensaje específico.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em> </em></span><span style="color: #000000;">Parece que esa es la Piedra Filosofal del Big Data, y como toda herramienta tal vez sea mejor disponer de ella que ignorarla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No puedo estar seguro desde mi ignorancia, pero hay llaves virtuales que pueden llevarnos a barrios cuyas paredes nunca pintamos, a cuyos vecinos no conocemos aún, y que sin embargo puedan estar esperando que nos anunciemos a su puerta. El adversario corre aquí con ventaja.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><img decoding="async" src="http://www.telam.com.ar/advf/imagenes/2019/05/5ce9b903d9ca6_1004x565.jpg" alt="Resultado de imagen para Alberto y Cristina 2019" /></strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>No nos han vencido</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A pesar de todo… es verdad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Sin embargo, tampoco los hemos vencido a ellos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Tal vez porque la Patria es ese “suceder” que Megafón le explicaba a un Marechal en éxtasis.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Quien escribe estas líneas tiene más de 60 años de tránsito por este mundo, y más de 45 de ellos en este universo lleno de vida que es el peronismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La mayor parte de esos 45 años he sentido, junto a mis compañeros de generación, que la “Verdad” estaba de nuestro lado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En una sociedad fragmentada como la que vivimos, sin embargo, la genuina y honesta investigación de las certezas filosóficas, ideológicas y políticas más relevantes ha perdido “rating”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El dato de que los dos candidatos principales a presidente de la nación se acusen recíprocamente de “mentirosos” es un síntoma de la irrelevancia práctica de cualquier esfuerzo de corroboración que lleve a descubrir al mentiroso verdadero y darle su merecido castigo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">De un modo ciertamente peligroso, la mentira ha conquistado el salvoconducto de la impunidad según el poder de quien miente, que es como el anverso de la máxima de Foucault sobre la verdad. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Este desprestigio de la “verdad” &#8211; tan conveniente para la insustancialidad de los discursos mediáticos &#8211; no nos debe impedir sostener nuestras convicciones y vivir según ellas, pero relativiza más que nunca el esfuerzo por determinar quién tiene razón en todo momento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Sin embargo, con la esperanza pasa algo distinto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La investigación acerca de si una proposición es verdadera o falsa es una operación del intelecto más o menos esforzada, que una vez concluida queda  por siempre sujeta a revisión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La esperanza es un don y una conquista del espíritu humano: es ese territorio que nos permite creer que nuestros deseos son posibles, por más difíciles que se presenten.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Mi gran amigo y compañero Ricardo Silveti, allá por el 2004, proponía entender las grandes decisiones de los pueblos y de las personas como inspiradas por “el deseo humano de vivir mejor”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Así habían actuado, según él, los cientos de miles de europeos que cruzaron el Atlántico para buscar un hogar nuevo, o los que llegaron desde nuestros países limítrofes, o los que vinieron desde el interior a las ciudades donde se convertirían en los nuevos trabajadores, los que rescataron a su Jefe de la prisión un 17 de octubre. Y los que desde entonces vienen protagonizando la historia, sufriendo y gozando el suceder de la Patria, con cuyo destino se sintieron identificados para siempre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Para jugarse por sus deseos de vivir mejor, debían creer en el territorio de la esperanza. Y eso fue el peronismo desde su nacimiento como movimiento: ese territorio donde la esperanza siempre renace.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Para que el deseo de nuestro Pueblo de vivir mejor sea posible, el próximo gobierno debe ser peronista, y todas y todos <em>sabemos </em>lo que eso significa.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 15 de julio de 2019</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em> </em></span><span style="color: #000000;"><em>*Abogado. Miembro del equipo de asesores en el viceministerio de economía durante 2014 y 2015. Ex docente de la Universidad de la Matanza. Coeditor del blog <a style="color: #000000;" href="http://gatosporliebres.blogspot.com/">gatosporliebres.blogspot.com</a></em></span></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-mentira-la-verdad-y-la-esperanza-una-campana-peronista-en-tiempos-del-big-data-por-adolfo-adorno%2F&amp;linkname=La%20mentira%2C%20la%20verdad%20y%20la%20esperanza.%20Una%20campa%C3%B1a%20peronista%20en%20tiempos%20del%20Big%20Data%20%E2%80%93%20Por%20Adolfo%20Adorno" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-mentira-la-verdad-y-la-esperanza-una-campana-peronista-en-tiempos-del-big-data-por-adolfo-adorno%2F&amp;linkname=La%20mentira%2C%20la%20verdad%20y%20la%20esperanza.%20Una%20campa%C3%B1a%20peronista%20en%20tiempos%20del%20Big%20Data%20%E2%80%93%20Por%20Adolfo%20Adorno" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-mentira-la-verdad-y-la-esperanza-una-campana-peronista-en-tiempos-del-big-data-por-adolfo-adorno%2F&amp;linkname=La%20mentira%2C%20la%20verdad%20y%20la%20esperanza.%20Una%20campa%C3%B1a%20peronista%20en%20tiempos%20del%20Big%20Data%20%E2%80%93%20Por%20Adolfo%20Adorno" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-mentira-la-verdad-y-la-esperanza-una-campana-peronista-en-tiempos-del-big-data-por-adolfo-adorno%2F&amp;linkname=La%20mentira%2C%20la%20verdad%20y%20la%20esperanza.%20Una%20campa%C3%B1a%20peronista%20en%20tiempos%20del%20Big%20Data%20%E2%80%93%20Por%20Adolfo%20Adorno" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-mentira-la-verdad-y-la-esperanza-una-campana-peronista-en-tiempos-del-big-data-por-adolfo-adorno%2F&amp;linkname=La%20mentira%2C%20la%20verdad%20y%20la%20esperanza.%20Una%20campa%C3%B1a%20peronista%20en%20tiempos%20del%20Big%20Data%20%E2%80%93%20Por%20Adolfo%20Adorno" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-mentira-la-verdad-y-la-esperanza-una-campana-peronista-en-tiempos-del-big-data-por-adolfo-adorno%2F&amp;linkname=La%20mentira%2C%20la%20verdad%20y%20la%20esperanza.%20Una%20campa%C3%B1a%20peronista%20en%20tiempos%20del%20Big%20Data%20%E2%80%93%20Por%20Adolfo%20Adorno" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-mentira-la-verdad-y-la-esperanza-una-campana-peronista-en-tiempos-del-big-data-por-adolfo-adorno%2F&#038;title=La%20mentira%2C%20la%20verdad%20y%20la%20esperanza.%20Una%20campa%C3%B1a%20peronista%20en%20tiempos%20del%20Big%20Data%20%E2%80%93%20Por%20Adolfo%20Adorno" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/la-mentira-la-verdad-y-la-esperanza-una-campana-peronista-en-tiempos-del-big-data-por-adolfo-adorno/" data-a2a-title="La mentira, la verdad y la esperanza. Una campaña peronista en tiempos del Big Data – Por Adolfo Adorno"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-mentira-la-verdad-y-la-esperanza-una-campana-peronista-en-tiempos-del-big-data-por-adolfo-adorno/">La mentira, la verdad y la esperanza. Una campaña peronista en tiempos del Big Data &#8211; Por Adolfo Adorno</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/la-mentira-la-verdad-y-la-esperanza-una-campana-peronista-en-tiempos-del-big-data-por-adolfo-adorno/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El odio, la locura y la deuda &#8211; Por Roque Farrán</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/el-odio-la-locura-y-la-deuda-por-roque-farran/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/el-odio-la-locura-y-la-deuda-por-roque-farran/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 08 Aug 2020 18:53:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Roque Farrán]]></category>
		<category><![CDATA[deuda externa]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[locura]]></category>
		<category><![CDATA[Odio]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo]]></category>
		<category><![CDATA[Trolls]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=5996</guid>

					<description><![CDATA[<p>Roque Farrán sostiene que tenemos que volver a pensar el peronismo en su singularidad histórica, en su racionalidad geométrica afectiva, lejos de los prejuicios y supersticiones partidistas mientras debemos lidiar con la locura y el odio cotidianos, para lo cual conviene el ejercicio de cierta sabiduría práctica que nos permita, por ejemplo, contrarrestar la lógica troll a través de un uso ético-político de las redes sociales. Farrán afirma que el falso debate en torno a si está bien o no festejar la renegociación de la deuda, no puede estar sujeto a una suerte de tuiterización del pensamiento que prevalece en los intercambios.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-odio-la-locura-y-la-deuda-por-roque-farran/">El odio, la locura y la deuda &#8211; Por Roque Farrán</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>Roque Farrán sostiene que tenemos que volver a pensar el peronismo en su singularidad histórica, en su racionalidad geométrica afectiva, lejos de los prejuicios y supersticiones partidistas</em></strong><strong><em> mientras debemos lidiar con la locura y el odio cotidianos, para lo cual conviene el ejercicio de cierta sabiduría práctica que nos permita, por ejemplo, contrarrestar la lógica troll a través de un uso ético-político de las redes sociales. Farrán afirma que el falso debate en torno a si está bien o no festejar la renegociación de la deuda, no puede estar sujeto a una suerte de tuiterización del pensamiento que prevalece en los intercambios.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Roque Farrán*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Cuando leo a teóricos políticos como Rosanvallon y Alizart referirse al populismo bajo los nombres de Trump y Bolsonaro, odiadores seriales por definición, pienso que hemos perdido una batalla nominal y afectiva crucial, que Laclau debe estar revolcándose en su tumba; pero también pienso que quizás él haya tenido –y tenemos nosotros ahora– cierta responsabilidad. La teoría laclausiana es demasiado flexible en sus formulaciones retóricas, cadenas de equivalencias y diferencias mediante, pues admite casi cualquier caracterización del populismo, en tanto se instale allí un antagonismo. Tampoco es posible volver a un sustancialismo u objetivismo de clase, estilo marxista; la clave en cambio, sostengo con otrxs, está en pensar “la razón de los afectos”. Como en su momento Spinoza no retrocedió ante lo teólogos para dar un concepto riguroso y racional de Dios, que nada tenía que ver con los intereses político-religiosos de aquellos, pienso que hoy tenemos que repetir el gesto materialista: defender el populismo desde una razón afectiva spinoziana, rigurosamente tramada. No, ni Trump ni Bolsonaro dan una razón adecuada del populismo: tenemos que volver a pensar el peronismo en su singularidad histórica, en su racionalidad geométrica afectiva, lejos de los prejuicios y supersticiones partidistas. Hay varios proyectos en curso y entre ellos se juega mi apuesta de escritura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Mientras tanto también debemos lidiar con la locura y el odio cotidianos, para lo cual conviene el ejercicio de cierta sabiduría práctica. Spinoza nos dice sobre el uso de la imaginación, los preceptos y la orientación de los afectos: “Lo mejor que podemos hacer mientras no tengamos un perfecto conocimiento de nuestros afectos, es concebir una norma recta de vida, o sea, unos principios seguros, confiarlos a la memoria y aplicarlos continuamente a los casos particulares que se presentan a menudo en la vida, a fin de que, de este modo, nuestra imaginación sea ampliamente afectada por ellos, y estén siempre a nuestro alcance. Por ejemplo, hemos establecido, entre los principios de la vida, que el odio debe ser vencido por el amor o la generosidad, y no compensado con odio. Ahora bien, para tener siempre presente este precepto de la razón cuando nos sea útil, debe pensarse en las ofensas corrientes de los hombres, reflexionando con frecuencia acerca del modo y el método para rechazarlas lo mejor posible mediante la generosidad, pues, de esta manera, uniremos la imagen de la ofensa a la imaginación de ese principio, y podremos hacer fácil uso de él cuando nos infieran una ofensa.” Como vemos no se trata de “ofrecer la otra mejilla”, sino de un ejercicio práctico de imaginación que puede sostenerse también mediante la “escritura de sí”, tal como he propuesto siguiendo a Foucault: contrarrestar la lógica troll a través de un uso ético-político de las redes sociales, por ejemplo. El problema capital es que la lógica de la subjetividad troll promueve la estulticia, el odio y la locura por doquier.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El loco es rigurosamente el sujeto que “se cree ser” independientemente de las relaciones sociales que lo constituyen, por tanto todo aquello que afecte su creencia esencialista de base le produce estructuralmente odio y rechazo. Si la esencia del hombre es el deseo, según Spinoza, también podría decirse que el loco se encuentra desvinculado de su deseo. Hace poco tuve un pequeño cruce y divergencia con un grupo de “romantizadores de la locura”. Recuerdo de mis tempranos años de formación en psicología esa tesitura: idealizar a los locos como respuesta simétrica a quienes querían clasificarlos y encerrarlos. Pero no se trata ni de lo uno ni de lo otro sino de atenderlos, de brindarles un lugar donde puedan desplegar su palabra y padecimientos, donde puedan desembrollar el nudo que los inmoviliza. Para eso es necesario que su locura les resulte sintomática, que deseen salir de ella, pues hay también demasiados locos sobreadaptados a este sistema de locura, a sus instituciones y funciones. Aquellos pequeños románticos de la locura parecían participar del “terror a Lacan” por sus modos y procedimientos, e invocaban a Foucault y su “nave de los locos” para justificar sus temores, pero no recordaban lo que había dicho este último acerca de quienes le temían al psicoanalista: “Lacan no ejercía ningún poder institucional. Los que lo escuchaban querían escucharlo, precisamente. Solo aterrorizaba a los que tenían miedo. La influencia que uno ejerce nunca puede ser un poder que se impone.”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ser fiel al deseo que nos moviliza, insistir en un modo de decir o transmitir, no implica condescender a la lógica del “influencer”. Ser consecuente con el deseo no quiere decir llevarse bien con todo el mundo, aun siendo abierto y flexible respecto a otros modos, pues siempre se toman decisiones respecto a dónde publicar, dónde tomar la palabra, con quiénes organizarse, pensar, desear, etc. No todo da lo mismo. Por eso, un psicoanálisis materialista atiende, escucha, lee y escribe en las coordenadas singulares que presenta el mismo sujeto; no diagnóstica ni califica el deseo en función de valoraciones abstractas; trabaja en el cruce de los dispositivos y prácticas que lo constituyen, orientado por la dimensión afectiva de base: aquello que aumenta o disminuye la potencia de obrar, de afectar y ser afectados, de entender la causa de ello, y de soportar el impasse de una verdad que lleva un tiempo lógico producirse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es el momento justo no para “acotar el goce”, como dicen algunos lacanianos, sino las actividades, formaciones y lecturas que nos permitan producir una verdad. Cultivar los afectos: acotar, regular y anudar las actividades en alternancia; practicar lecturas, escrituras, meditaciones y pruebas cruzadas. La pandemia nos indica un momento crítico de cambio. Podremos hacerlo solo si reconocemos nuestras posibilidades y limitaciones reales, nuestra implicación material en el asunto. Cambiar el dispositivo neoliberal desde adentro implica cuestionarnos por los mandatos, formatos de producción y evaluación continuas, el cálculo de rédito y ganancia constantes. No significa dejar de hacer lo que hacemos sino cuestionarnos el modo mismo de hacerlo: cambiar de raíz la economía afectiva. Como planteo hace tiempo, es posible y practicable de suyo. En lugar de recompensarnos por el propio mérito, el esfuerzo invertido y el saber acumulado, conectarnos con el placer que suscita hacer las cosas porque sí, por el simple gusto de hacerlas, por el esfuerzo gastado y el saber puesto en acto. Emprender cada actividad como si fuese la última vez y la primera sobre la faz de la tierra, con ese ánimo y templanza. El disfrute de las cosas pequeñas, insignificantes, no habla de un conformismo social sino de la grandeza del alma; expansividad que es absolutamente necesaria para emprender cualquier transformación, hasta diluir las medidas y escalas sociales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por último. En esta suerte de tuiterización del pensamiento que prevalece en los intercambios, se generan falsos debates como el de si está bien o no festejar la renegociación de la deuda. Hay una suerte de cortocircuito del pensamiento que impide captar las cosas en su singularidad. Se puede festejar entendiendo la coyuntura y sus limitaciones, de manera estratégica, sin por eso convalidar el modo de gobierno neoliberal a través del endeudamiento; para eso hay que apostar a sostener una serie de medidas de conjunto, diferenciar niveles, instancias, lugares y tiempos: tanto para el festejo, la alegría, la crítica y la propuesta, etc. Este gobierno está mostrando, a través de la administración de recursos exiguos y en un contexto de emergencia, una orientación claramente materialista que no se subordina ciegamente ante el neoliberalismo; pero si cada quien no encuentra el modo de hacer algo que también se inscriba en la materialidad de los procesos en curso, y solo se queda resumando malestar virtual, entonces la lógica de gobierno mundial a través de la deuda será una profecía autocumplida.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Córdoba, 8 de agosto de 2020.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">*Investigador Adjunto (CONICET). Miembro del Programa de Estudios en Teoría Política (CIECS-UNC-CONICET)</span></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-odio-la-locura-y-la-deuda-por-roque-farran%2F&amp;linkname=El%20odio%2C%20la%20locura%20y%20la%20deuda%20%E2%80%93%20Por%20Roque%20Farr%C3%A1n" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-odio-la-locura-y-la-deuda-por-roque-farran%2F&amp;linkname=El%20odio%2C%20la%20locura%20y%20la%20deuda%20%E2%80%93%20Por%20Roque%20Farr%C3%A1n" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-odio-la-locura-y-la-deuda-por-roque-farran%2F&amp;linkname=El%20odio%2C%20la%20locura%20y%20la%20deuda%20%E2%80%93%20Por%20Roque%20Farr%C3%A1n" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-odio-la-locura-y-la-deuda-por-roque-farran%2F&amp;linkname=El%20odio%2C%20la%20locura%20y%20la%20deuda%20%E2%80%93%20Por%20Roque%20Farr%C3%A1n" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-odio-la-locura-y-la-deuda-por-roque-farran%2F&amp;linkname=El%20odio%2C%20la%20locura%20y%20la%20deuda%20%E2%80%93%20Por%20Roque%20Farr%C3%A1n" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-odio-la-locura-y-la-deuda-por-roque-farran%2F&amp;linkname=El%20odio%2C%20la%20locura%20y%20la%20deuda%20%E2%80%93%20Por%20Roque%20Farr%C3%A1n" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-odio-la-locura-y-la-deuda-por-roque-farran%2F&#038;title=El%20odio%2C%20la%20locura%20y%20la%20deuda%20%E2%80%93%20Por%20Roque%20Farr%C3%A1n" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/el-odio-la-locura-y-la-deuda-por-roque-farran/" data-a2a-title="El odio, la locura y la deuda – Por Roque Farrán"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-odio-la-locura-y-la-deuda-por-roque-farran/">El odio, la locura y la deuda &#8211; Por Roque Farrán</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/el-odio-la-locura-y-la-deuda-por-roque-farran/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Uso ético y crítico de las redes sociales: una perspectiva filosófica materialista &#8211; Por Roque Farrán</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/uso-etico-y-critico-de-las-redes-sociales-una-perspectiva-filosofica-materialista-por-roque-farran/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/uso-etico-y-critico-de-las-redes-sociales-una-perspectiva-filosofica-materialista-por-roque-farran/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 16 May 2022 13:26:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Roque Farrán]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[redes sociales]]></category>
		<category><![CDATA[Subjetividad troll]]></category>
		<category><![CDATA[Trolls]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=9666</guid>

					<description><![CDATA[<p>El filósofo Roque Farrán sostiene en este artículo que el uso del dispositivo alienante, dispersivo y distractivo por definición, que constituyen las redes sociales, puede también singularizarse y devenir crítico del modo de relación imperante en ellas: la subjetividad troll.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/uso-etico-y-critico-de-las-redes-sociales-una-perspectiva-filosofica-materialista-por-roque-farran/">Uso ético y crítico de las redes sociales: una perspectiva filosófica materialista &#8211; Por Roque Farrán</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>El filósofo Roque Farrán sostiene en este artículo que el uso del dispositivo alienante, dispersivo y distractivo por definición, que constituyen las redes sociales, puede también singularizarse y devenir crítico del modo de relación imperante en ellas: la subjetividad troll.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Roque Farrán*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hoy que la crítica resulta una actitud generalizada y hasta la derecha mediática se transforma en “maestra de la sospecha”, pareciera que ya no conviene ser críticos.<a href="#_ftn1">[1]</a> Sin embargo, como he escrito varias veces,<a href="#_ftn2">[2]</a> el problema no es si la crítica sí o la crítica no, sino cómo ejercemos la crítica en función del lugar y el momento, del dispositivo y la relación concreta; sobre todo, cómo eso que hacemos nos implica. Así, por ejemplo, el uso de ese dispositivo alienante, dispersivo y distractivo por definición, que constituyen las redes sociales, puede también singularizarse y devenir crítico del modo de relación imperante en ellas: la subjetividad troll. Pero ese uso singular, que requiere cierta transformación de las condiciones naturalizadas, exige asumir un riesgo. En mi caso, algunas antipatías provenientes de diversas adscripciones ideológicas. A veces me encuentro con alguien que dice en otros lugares “me eliminó”, “me canceló”, etc., aunque jamás he eliminado ni cancelado a nadie, a lo sumo he sacado de mis contactos a quienes actuaban bajo la modalidad troll. Incluso amigos o gente que respeto por otros motivos y se comportaban en redes de manera agresiva o descuidada. En principio, no excluyo a nadie, pero el intercambio requiere condiciones de mutuo respeto y si veo que no se cumplen, no tengo problemas en retirar la confianza otorgada; luego, si alguien reconoce la falta y desea volver, no hay problema: nadie ha sido eliminado ni excluido, solo un modo de ser y actuar que es nocivo para ese medio y el uso que le doy. Así entiendo un ejercicio concreto de la crítica, orientado por el cuidado de sí y el uso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Tenemos que pensar las redes como dispositivos (Foucault) o aparatos ideológicos (Althusser) que no son simplemente alienantes o reproductivos de un orden dado (en la actualidad: el gobierno algorítmico que promueve la lógica neoliberal), sino que expresan la condensación material de una relación de fuerzas (Poultantzas) que también puede ser subvertida o transformada; para eso hay que pensar en términos de procesos de subjetivación. Estos procesos se dan en el seno de relaciones de poder y formas de saber articuladas, por supuesto, pero guardan su especificidad e irreductibilidad; no toda forma de subjetivación sigue la ideología dominante o la sujeción automatizante del dispositivo. Hay que agregar a este esquema del dispositivo, entonces, lo que estudió el último Foucault: el cuidado de sí [<em>epimeleia heauthou</em>] y el uso [<em>khresis</em>].</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por lo tanto, redefiniría la noción de dispositivo integrando a la dimensión relacional del poder y las formas de saber, el cuidado de sí y de los otros; quedaría así la definición de dispositivo: <em>condensación material de relaciones de poder, saber, subjetivación</em>. La noción de uso retomada de la antigüedad, no como simple razón instrumental, sino como complejo relacional en que el sujeto se constituye respecto a saberes, tradiciones, objetos, otros y sí mismo, permite captar la posibilidad de una transformación en los hábitos y la interpelación ideológica dominante que no sea ingenua ni rechace todos los materiales en juego. Lo cual, por supuesto, tampoco se cambia a simple voluntad porque hay una serie de condiciones objetivas del dispositivo y tendencias pulsionales en pugna que los -y nos- atraviesan: conservación, destrucción, creación. La subjetividad dominante que promueven las redes es la subjetividad troll, cuya característica principal es la reactividad y el odio; y por tanto, modificar el modo de uso exige ciertas condiciones de reflexividad crítica, honestidad intelectual, templanza y selectividad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En todo dispositivo tecnológico, desde el minúsculo medio micropolítico que constituyen las redes sociales hasta el Estado moderno, con su diversidad de aparatos ideológicos, hay siempre tres tendencias en pugna: (i) la conservadora-reproductiva, (ii) la represora-destructiva, (iii) la inventiva-transformadora. No se trata de idealizarlas porque nunca se dan puras y además se solicitan mutuamente; a veces la tendencia conservadora se alía con la destructora, o la inventiva con la conservadora, o la destructora solicita de la invención, etc. Otra complejidad añadida es que esas tendencias tampoco se juegan con el mismo estilo retórico en cada dispositivo y por eso no hay que automatizar su reconocimiento: en las redes puede ser conservador el estilo cínico agresivo, inventivo un simple meme o un aforismo, destructor un extenso soliloquio teórico, etc. Modos que a lo mejor invierten sus valencias en un aula virtual o real; en una asamblea universitaria; en un consultorio psi; u otros dispositivos. Atender entonces a las tendencias y los modos de intervención en cada dispositivo; pues no hay sentido único ni homogéneo, salvo para la interpelación subjetiva dominante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sobre todo, esto último: atender al <em>ethos</em> que orienta con conocimiento de causa, aunque no con un completo dominio, lo que se pone en juego en el uso y en cada intervención. Más que centrarnos en la retórica, como también expone el ultimo Foucault, hacer un uso crítico de los dispositivos exige la parresia o práctica del decir veraz: enunciación franca y directa que no busca congraciarse con nadie ni agredir gratuitamente, sino apuntar al nudo de poder, saber, subjetivación que nos constituye para decir qué nos conviene conservar, destituir o inventar en cada caso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La escasez de pensamiento en las redes no tiene que ver con la extensión, como dice Sarlo, no es porque no podamos escribir largo que se dificulta pensar; tampoco que no haya posibilidad de crítica y distinción entre lo falso y lo verdadero, como dice Berardi, porque no hay tiempo de lectura. El problema siempre ha sido cómo se anuda lo que se dice a lo que se es y hace, es decir, cómo la enunciación implica un riesgo y una transformación de quien habla, lee o escribe. El tiempo es lógico. En todo caso, lo que promueven las redes, como otros medios, es la actitud cobarde de tirar la piedra o lo enunciado y esconder la mano o la enunciación, en breve, de sustraer al sujeto que enuncia la oportunidad de implicación y transformación; de hacerle olvidar el ejercicio vital y sumergirlo en la pura rumia del odio y el resentimiento por lo que no ha podido ser. Mientras haya quienes lean, mediten y escriban, no importa la extensión y el medio, sino el nudo de implicación que encuentren en esos ejercicios vitales, habrá crítica y pensamiento.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Referencias:</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1">[1]</a> Incluso ha surgido un movimiento de “poscrítica” en el que jóvenes y no tan jóvenes investigadores del primer mundo expresan su malestar por el automatismo que ha alcanzado una crítica tan bien posicionada. Véase: AA. VV. <em>Poscrítica</em>, Buenos Aires, Isla desierta, 2021.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref2">[2]</a> Roque Farrán, <em>Leer, meditar, escribir: la práctica de la filosofía en pandemia</em>, Adrogué, La cebra, 2020; <em>Escribir, escuchar, transmitir: crítica, sujeto y estado en tiempos pandémicos</em>, San Luis de Potosí, El diván negro, 2021.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Córdoba, 16 de mayo de 2022.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Filósofo.</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fuso-etico-y-critico-de-las-redes-sociales-una-perspectiva-filosofica-materialista-por-roque-farran%2F&amp;linkname=Uso%20%C3%A9tico%20y%20cr%C3%ADtico%20de%20las%20redes%20sociales%3A%20una%20perspectiva%20filos%C3%B3fica%20materialista%20%E2%80%93%20Por%20Roque%20Farr%C3%A1n" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fuso-etico-y-critico-de-las-redes-sociales-una-perspectiva-filosofica-materialista-por-roque-farran%2F&amp;linkname=Uso%20%C3%A9tico%20y%20cr%C3%ADtico%20de%20las%20redes%20sociales%3A%20una%20perspectiva%20filos%C3%B3fica%20materialista%20%E2%80%93%20Por%20Roque%20Farr%C3%A1n" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fuso-etico-y-critico-de-las-redes-sociales-una-perspectiva-filosofica-materialista-por-roque-farran%2F&amp;linkname=Uso%20%C3%A9tico%20y%20cr%C3%ADtico%20de%20las%20redes%20sociales%3A%20una%20perspectiva%20filos%C3%B3fica%20materialista%20%E2%80%93%20Por%20Roque%20Farr%C3%A1n" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fuso-etico-y-critico-de-las-redes-sociales-una-perspectiva-filosofica-materialista-por-roque-farran%2F&amp;linkname=Uso%20%C3%A9tico%20y%20cr%C3%ADtico%20de%20las%20redes%20sociales%3A%20una%20perspectiva%20filos%C3%B3fica%20materialista%20%E2%80%93%20Por%20Roque%20Farr%C3%A1n" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fuso-etico-y-critico-de-las-redes-sociales-una-perspectiva-filosofica-materialista-por-roque-farran%2F&amp;linkname=Uso%20%C3%A9tico%20y%20cr%C3%ADtico%20de%20las%20redes%20sociales%3A%20una%20perspectiva%20filos%C3%B3fica%20materialista%20%E2%80%93%20Por%20Roque%20Farr%C3%A1n" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fuso-etico-y-critico-de-las-redes-sociales-una-perspectiva-filosofica-materialista-por-roque-farran%2F&amp;linkname=Uso%20%C3%A9tico%20y%20cr%C3%ADtico%20de%20las%20redes%20sociales%3A%20una%20perspectiva%20filos%C3%B3fica%20materialista%20%E2%80%93%20Por%20Roque%20Farr%C3%A1n" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fuso-etico-y-critico-de-las-redes-sociales-una-perspectiva-filosofica-materialista-por-roque-farran%2F&#038;title=Uso%20%C3%A9tico%20y%20cr%C3%ADtico%20de%20las%20redes%20sociales%3A%20una%20perspectiva%20filos%C3%B3fica%20materialista%20%E2%80%93%20Por%20Roque%20Farr%C3%A1n" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/uso-etico-y-critico-de-las-redes-sociales-una-perspectiva-filosofica-materialista-por-roque-farran/" data-a2a-title="Uso ético y crítico de las redes sociales: una perspectiva filosófica materialista – Por Roque Farrán"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/uso-etico-y-critico-de-las-redes-sociales-una-perspectiva-filosofica-materialista-por-roque-farran/">Uso ético y crítico de las redes sociales: una perspectiva filosófica materialista &#8211; Por Roque Farrán</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/uso-etico-y-critico-de-las-redes-sociales-una-perspectiva-filosofica-materialista-por-roque-farran/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
