<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Tierra archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<atom:link href="https://lateclaenerevista.com/tag/tierra/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/tierra/</link>
	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Mon, 21 Apr 2025 21:49:10 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/12/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>Tierra archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/tierra/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>LA SOLEDAD DESPUÉS DEL PASTOR &#8211; POR CLAUDIO ALTAMIRANO</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/la-soledad-despues-del-pastor-por-claudio-altamirano/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/la-soledad-despues-del-pastor-por-claudio-altamirano/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 21 Apr 2025 21:49:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Claudio Altamirano]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Humanista]]></category>
		<category><![CDATA[Papa del Sur]]></category>
		<category><![CDATA[Papa Francisco]]></category>
		<category><![CDATA[Techo y Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Tierra]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=15438</guid>

					<description><![CDATA[<p>Murió Francisco, el Papa del Sur. Su legado resurgirá en cada acto de amor que no claudica, en cada comunidad que se organiza, en cada gesto que rehúsa pactar con el poder que mata.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-soledad-despues-del-pastor-por-claudio-altamirano/">LA SOLEDAD DESPUÉS DEL PASTOR &#8211; POR CLAUDIO ALTAMIRANO</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-614d06c75467fb2fa5d36e7b17aa9f2e wp-block-paragraph"><strong><em>Murió Francisco, el Papa del Sur. Su legado resurgirá en cada acto de amor que no claudica, en cada comunidad que se organiza, en cada gesto que rehúsa pactar con el poder que mata.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-02e9e65647f6c74007b66d41beffd357 wp-block-paragraph"><strong>Por Claudio Altamirano</strong>*</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:64px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0d91f47330a5cca2f23abf51cbca266a wp-block-paragraph">Murió Jorge Mario Bergoglio. Y con él, algo más que un Papa: una de las últimas voces proféticas del siglo XXI. Murió Francisco, el obispo de Roma que eligió llamarse como el santo de los pobres, el que no necesitó adornos para dignificar el gesto más cristiano: mirar a los ojos a los últimos y decirles que eran el centro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2562ec59c0ef2f54557c0c9b6c2a8d0d wp-block-paragraph">Su partida ocurre en el corazón de una época oscura. No solo porque el mundo gira hacia formas renovadas de autoritarismo, exclusión y deshumanización, sino porque asistimos a un momento de disgregación moral global. Los “trumpismos” del planeta avanzan como nuevas teologías del odio. Y frente a ese panorama, Francisco representaba algo más que un símbolo: era una trinchera. Una frontera ética. Una forma de amor con consecuencias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9c1fce2c38da1b2acd777fe10f963c5f wp-block-paragraph">Francisco no fue un Papa cualquiera. Fue un Papa del Sur, con memoria del barro y del conurbano, con conciencia de clase y sensibilidad por el dolor ajeno. Habló desde los márgenes hacia el centro, y desde ahí exigió que la Iglesia dejara de jugar a la neutralidad para encarnar el Evangelio como acto político. Fue, en el sentido más radical del término, un militante del amor cristiano. Y por eso resultó tan incómodo: para los poderes imperiales, para los mercados que todo lo mercantilizan, para las castas eclesiásticas que vieron en su humildad una amenaza.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-690c4e9719b45d842ee43e3533a87671 wp-block-paragraph">Eligió decir “quién soy yo para juzgar”, y con esa frase desestabilizó siglos de exclusión hacia identidades sexogenéricas no normativas. Convocó a los movimientos populares a Roma y les dijo que sus luchas por Tierra, Techo y Trabajo no eran periféricas al Evangelio, sino su núcleo más ardiente. Denunció la crueldad del capital financiero, el colonialismo ambiental, la banalidad de un mundo que cosifica la vida y desecha cuerpos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-92d1ca11b405ab3e99e37572b68a4206 wp-block-paragraph">Su legado es incómodo porque no fue solo pastoral: fue teológico y político. Francisco comprendió que sin una crítica frontal a la lógica del descarte, la Iglesia quedaba reducida a museo. Se animó a denunciar el extractivismo, el clericalismo, la pederastia institucionalizada. Y lo hizo sabiendo que su soledad era creciente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-32b7d488a07a6a5d3d934fa18869f9e8 wp-block-paragraph">Porque sí: fue un Papa solo. Solo frente a los lobbies vaticanos, solo frente a la indiferencia de buena parte del mundo “bienpensante”, solo frente a la marea de cinismo neoliberal que lo trató de demagogo, de populista, de ingenuo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dc75958db23dd5e4221143ca32cf8114 wp-block-paragraph">Murió Francisco. Y muchos sentimos que, con él, algo del porvenir también se apagó. Porque su figura representaba una esperanza rara en tiempos de desesperanza programada: la posibilidad de una espiritualidad liberadora, de una Iglesia al servicio del pueblo y no del privilegio, de una ética que no renunciara a la ternura ni al conflicto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0176bbfac534a8ec8f9cf112a3972313 wp-block-paragraph">Nos queda su palabra. Nos quedan sus encíclicas —<em>Evangelii Gaudium</em>, <em>Laudato Si&#8217;</em> y&nbsp;<em>Fratelli Tutti</em>— como cartografías de un mundo que puede ser otro. Pero más que nada, nos queda la responsabilidad de no dejar que su mensaje se archive entre homenajes tibios y obituarios protocolares.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f67da8ac10522dea886d6aa345410c96 wp-block-paragraph">Francisco no será beatificado por la historia oficial. Será recordado por quienes entiendan que su “revolución de la ternura” no fue un eslogan, sino una herejía contra el orden del cinismo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7ae0959438db26f634cb42a271a0cda8 wp-block-paragraph">Hoy estamos más solos. Pero también más interpelados. Si su resurrección ha de existir, será en la tierra: en cada acto de amor que no claudica, en cada comunidad que se organiza, en cada gesto que rehúsa pactar con el poder que mata.</p>



<div style="height:62px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5d972aa99ff53b38a5803eb4ecf96410 wp-block-paragraph">Buenos Aires, 21 de abril de 2025.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-42a18e366eeaada419838beccd928272 wp-block-paragraph">*Educador, escritor y documentalista argentino.</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-soledad-despues-del-pastor-por-claudio-altamirano%2F&amp;linkname=LA%20SOLEDAD%20DESPU%C3%89S%20DEL%20PASTOR%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20ALTAMIRANO" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-soledad-despues-del-pastor-por-claudio-altamirano%2F&amp;linkname=LA%20SOLEDAD%20DESPU%C3%89S%20DEL%20PASTOR%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20ALTAMIRANO" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-soledad-despues-del-pastor-por-claudio-altamirano%2F&amp;linkname=LA%20SOLEDAD%20DESPU%C3%89S%20DEL%20PASTOR%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20ALTAMIRANO" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-soledad-despues-del-pastor-por-claudio-altamirano%2F&amp;linkname=LA%20SOLEDAD%20DESPU%C3%89S%20DEL%20PASTOR%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20ALTAMIRANO" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-soledad-despues-del-pastor-por-claudio-altamirano%2F&amp;linkname=LA%20SOLEDAD%20DESPU%C3%89S%20DEL%20PASTOR%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20ALTAMIRANO" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-soledad-despues-del-pastor-por-claudio-altamirano%2F&amp;linkname=LA%20SOLEDAD%20DESPU%C3%89S%20DEL%20PASTOR%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20ALTAMIRANO" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-soledad-despues-del-pastor-por-claudio-altamirano%2F&#038;title=LA%20SOLEDAD%20DESPU%C3%89S%20DEL%20PASTOR%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20ALTAMIRANO" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/la-soledad-despues-del-pastor-por-claudio-altamirano/" data-a2a-title="LA SOLEDAD DESPUÉS DEL PASTOR – POR CLAUDIO ALTAMIRANO"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-soledad-despues-del-pastor-por-claudio-altamirano/">LA SOLEDAD DESPUÉS DEL PASTOR &#8211; POR CLAUDIO ALTAMIRANO</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/la-soledad-despues-del-pastor-por-claudio-altamirano/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
