<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>socialismo archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<atom:link href="https://lateclaenerevista.com/tag/socialismo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/socialismo/</link>
	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Thu, 21 May 2026 15:34:56 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/12/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>socialismo archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/socialismo/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>MILEI, OTRA VEZ LA TEORÍA DEL “ENEMIGO INTERNO” &#8211; POR JORGE BOCCANERA</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/milei-otra-vez-la-teoria-del-enemigo-interno-por-jorge-boccanera/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/milei-otra-vez-la-teoria-del-enemigo-interno-por-jorge-boccanera/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 05 Sep 2023 01:22:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Boccanera]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina de Seguridad Nacional]]></category>
		<category><![CDATA[enemigo interno]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[socialismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=11620</guid>

					<description><![CDATA[<p>Jorge Boccanera aporta en esta nota un enfoque poco observado en los análisis sobre Javier Milei: la utilización de la figura del enemigo interno creada por la Doctrina de Seguridad Nacional, noción a través de la cual Milei le atribuye al socialismo -y al arte- la causa de todos los males.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/milei-otra-vez-la-teoria-del-enemigo-interno-por-jorge-boccanera/">MILEI, OTRA VEZ LA TEORÍA DEL “ENEMIGO INTERNO” &#8211; POR JORGE BOCCANERA</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>Jorge Boccanera aporta en esta nota un enfoque poco observado en los análisis sobre Javier Milei: la utilización de la figura del enemigo interno creada por la Doctrina de Seguridad Nacional, noción a través de la cual Milei le <strong>atribuye al socialismo -y al arte- la causa de todos los males.</strong></em></strong><em></em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Jorge Boccanera*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:39px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Entrevistado recientemente en un programa radial de Colombia, <a href="https://www.rcnradio.com/internacional/audio-javier-milei-la-decadencia-de-argentina-empieza-con-las-ideas-socialistas?utm_source=dlvr.it&amp;utm_medium=twitter" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;Nocturna RCN</a>, el candidato a la presidencia Javier Milei desempolvó el viejo estigma del “enemigo interno”, uno de los puntos principales de la Doctrina de la Seguridad Nacional, soporte de las últimas dictaduras de la región. Lo hizo al sostener que el verdadero mal de Argentina eran “los socialistas”, en un contexto de “batalla cultural” -conjura basada en las ideas del filósofo italiano Antonio Gramsci- y un plan para fundar una Unión Soviética Latinoamericana. También culpó a los artistas de propagandizar ideas socializantes que, dijo, son “la enfermedad del alma” y “conducen a la pobreza”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Con una argumentación en base a exabruptos -trata al socialista de “basura” y “excremento humano”-, y conceptos vagos. En la cuerda de la indeterminación premeditada que incrementa el temor, Milei dista de ser original; hace casi un siglo que la propaganda nazi instigaba a i<em>ndividualizar al adversario en un único enemigo.</em> Pero, ¿quién es ese enemigo socialista que invoca Milei?: ¿un radical?, ¿un agnóstico?, ¿un peronista?, ¿un sociólogo?, ¿un trotsko?, ¿un independiente? ¿un periodista?, ¿la cocinera de un merendero?, ¿un científico?, ¿un cura villero?, ¿un profesor de Historia?, ¿un librepensador?, ¿un indio toba, mapuche, tupí guaraní?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Megalómano, autoritario, mesiánico, culpa a los socialistas de ser “la verdadera enfermedad de Argentina”; proponiéndose como el sanador a la manera de Primo de Rivera, dictador español que se consideraba el “cirujano de hierro” y que también rugía contra la “casta” (en ese caso: liberales, demócratas, intelectuales, líderes sindicales), empujado por un anticomunismo primitivo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Los programas políticos desplegados con miras a las próximas elecciones, tienen como proa un plan económico y un reacomodamiento de la vida pública. Los partidos de derecha que encabezan Milei y Bulrrich, al martillar con poner “orden”, valiéndose del tema “inseguridad”, y reivindicar la mano dura y los planteos negacionistas, dejan en claro que ese “orden” irá del brazo de los ajustes económicos, lo que proyecta la sombra de Martínez de Hoz pedaleando su bicicleta financiera, en el marco de una dictadura cívico militar que custodió su plan persiguiendo a sectores obreros y opositores, con un saldo de cientos de miles de desaparecidos, presos y exiliados.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En las bravatas de los candidatos, como quedó dicho, “ajuste” y “orden” vienen pegados; sin embargo daría la sensación de que muchos análisis de politólogos, funcionarios, periodistas y políticos de un lado y otro de la mentada brecha ideológica, giran alrededor del tema económico (el dólar), dejando de lado temas primordiales como el de los “valores”, que dicho en medio de la refriega parece una abstracción. Valores que alientan la justicia social, el disenso, el respeto a la diversidad, la libertad de pensamiento, libertad a la imaginación. Valores y virtudes ensanchados a través de una larga historia de luchas populares, sustentadas por el trabajo intelectual, el conocimiento, el debate de las ideas. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sería necio negar que la economía es un tema central en la Argentina de hoy, con una pobreza que alcanza al cuarenta por ciento de la población; pero los dislates de la ultraderecha fuera del tema “dólar” no se deben subestimar, ya que la amenaza de ajustes salvajes anunciados por Milei y la dinamitadora Bullrich anuncia la represión a la protesta social. Una mirada vigilante que se posará en todo lo que oponga resistencia a los desmanes totalitarios, y desde ya a todo aquello que tenga que ver con el bien común, la solidaridad, las tareas mancomunadas. O sea, lo colectivo, la empatía por el otro; esa comprensión que espolea la búsqueda de un horizonte más humano; una sociedad más receptiva y tolerante frente a la depredación de los afectos.<strong> </strong>La idea de Milei de mostrar al “socialismo” como un baldón que contamina el cambalacheo social de lo plural, tiene como fin diseminar el miedo, el arma poderosa y controladora de las dictaduras; inmovilizar a partir del terror.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Contra esa política de cerrojo, subrayar los valores es bregar por más democracia, educación y equidad; es activar la contracara del negacionismo, del falseamiento de la historia, de la libre portación de armas, del desprecio por el medio ambiente y, sobre todo, del avasallamiento de un Estado que Milei imagina minúsculo y atado de pies y manos, a cargo de un mercado insaciable en su especulación financiera.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2023/09/mile.jpg" alt="" class="wp-image-11623" width="754" height="425" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2023/09/mile.jpg?v=1693876896 905w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2023/09/mile-300x169.jpg?v=1693876896 300w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2023/09/mile-768x433.jpg?v=1693876896 768w" sizes="(max-width:767px) 480px, 754px" /></figure>
</div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>DIÁLOGOS CON UNA MOTOSIERRA</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">No se puede dialogar con una motosierra; esa máquina con filo y ruidos estridentes es la metáfora que le cabe a Milei y su programa político de eliminar al que piensa diferente. Enemigo de las ideas, emite frases chirriantes, un parlamento armado en base a altisonancia y aparatosidad. Una motosierra como símbolo del desmonte del pensamiento y de un tejido humano que, a contramano de la barbarie, se fortalece en el conocimiento que es estudio, intercambio y reciprocidad.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En la entrevista citada a la radio de Colombia, dejó al desnudo la representación que tiene de la realidad; un mundo bipolar dividido entre el bien y el mal. Redujo así la complejidad social como urdimbre de una diversidad inconmensurable de puntos de vista, experiencias e interpretaciones, a un enfrentamiento de tintes cuasi religiosos entre entidades dispares que lleva a un callejón sin salida: “ellos o nosotros”.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Esgrimió, además, el concepto de “batalla cultural” -argumento trillado en el discurso de los militares de la dictadura del 76- reduciendo, de nuevo,&nbsp; el complejo, inabarcable y a veces enrevesado mundo del debate político y la heterogeneidad, a un plan macabro fraguado por el marxista Antonio Gramsci, encarcelado por Mussolini en 1926 -un funcionario gubernamental dijo que por veinte años debían “impedirle a este cerebro funcionar”-, y liberado en 1937 cuando prácticamente estaba agonizando.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">De nuevo la estigmatización de Gramsci y sus <em>Cuadernos de la Cárcel</em>, que han servido desde hace décadas como argumentación a distintos sectores autoritarios, y que en mucho recuerdan a <em>Los protocolos de los sabios de Sión</em>, tomados a su vez de la policía del Zar de Rusia, que alertaban sobre una supuesta conspiración judeo comunista para dominar el mundo, y que han servido para justificar matazones y genocidios. (¿No sustentaban esta teoría los conspiranoicos que pretendieron tomar el Capitolio de Washington?). Pero Milei fue más allá. Advirtió sobre otra conjura a partir del Foro de San Pablo de 1989, realizado, según dijo, con la intención de crear una “Unión Soviética latinoamericana” mediante un plan gradual cuyos puntos principales serían: la batalla cultural, el procurar recursos, el atacar al empresariado y “las expropiaciones”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En otro derrape de la entrevista, Milei, que sólo avanza en su exposición en base a premisas unidireccionales dictadas por el fanatismo, encuentra dentro de los pliegues de lo que barrunta, a otros culpables de la crisis que funcionarían como los peones del socialismo: los artistas. Así, en ese avance de una jactancia vacía de contenidos, añadió que ese socialismo “se metió en la cultura, en los artistas y los artistas son grandes difusores de las ideas de la izquierda<strong>. </strong>Se han metido en la educación, entonces los programas educativos cada vez enseñan más socialismo”, y han “cooptado a los medios de comunicación” para adoctrinar a la gente “y llevarla a esas ideas románticas que lo único que conducen es a la pobreza”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sobre esto último, no hay más que ver la mayoría de los grandes medios de Argentina -diarios, revistas, programas de radio y televisión, redes sociales, etc.-, para constatar cómo, en la arrasadora trivialidad y manipulación informativa de cada día, el socialismo estaría trabajando subrepticiamente, de modo subliminal. Ironías aparte, Milei es paradójicamente quien se habría dejado “cooptar” ya que su imagen tiene mucho que ver con el armado de un fenómeno mediático.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">(Aquí, un comentario aparte que atañe a personajes de los medios y que, imagino, podría interesar a la psicología. ¿No resulta por lo menos curioso y paradójico que en la búsqueda de complementar su imagen con una primera dama, haya presentado como su pareja a una mujer que se dedica a imitar a Cristina Fernández, vicepresidenta y ex presidenta dos veces de la Nación, a quien Milei ve como integrante central de esa casta que, según él, está “contra los argentinos de bien”?). &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Respecto a la acusación a los artistas -y aquí el término “adoctrinador” vale para el arte en general: creatividad, inventiva, ideas-, evidencia una linealidad que va del absurdo a la chatura; el desconocimiento total de aquel que ni siquiera sospecha la multiplicidad de caminos y sentidos que a su vez derivan en tendencias, formas, conceptos, estilos, intuiciones. En suma, ese abanico de mundos e imaginarios que escapan a cualquier etiqueta. El candidato desconoce olímpicamente, o se desentiende, o menosprecia o subestima, o abomina, o todo eso junto, a la cultura y su desarrollo por fuera de todo tipo de intención puramente propagandística y utilitaria, para indagar el sentido de la existencia conjugando ideas, belleza y emoción en el punto justo donde la imaginación y la conciencia van del brazo. (Un tema para esta nota, pero imposible de sintetizar en unas líneas, es el concepto de&nbsp; “arte degenerado”, utilizado por los mismos nazis que mandaron a las cámaras de gas a millones de personas).&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Milei ha lanzado al ruedo la figura espectral y peligrosa del “enemigo interno”, una antigualla de la Doctrina de Seguridad Nacional armada en los sótanos de las maquinaciones bélicas de Estados Unidos en la Guerra Fría. Y no ha dudado en colgarle el sambenito al socialismo como causante de todos los males; llegando a incluir en esa categoría difusa al mismísimo Papa Francisco, a quién tildó de “representante del maligno en la Tierra”.&nbsp; Está más que clara la campaña de la ultraderecha para desembarcar en el gobierno con su viejo maletín repleto de consignas despóticas; (“¡abajo la inteligencia, viva la muerte!”, berreaba en 1936 por un coronel franquista en la misma Universidad de Salamanca). Las próximas elecciones en nuestro país son una oportunidad de detener el avance del autoritarismo que, por otra parte, se viene replicando en distintas partes del mundo, rechazando además de sus planes económicos -la entrega de nuestros recursos y el achique de áreas sensibles como salud, educación y vivienda para una población ya pauperizada- la &nbsp;impronta déspota e irracional que conlleva la doctrina del “enemigo interno”. En esa encrucijada habrá que vigorizar la mística incanjeable que siempre puso por delante valores y virtudes que han sido y son el aliento de las causas populares, y que sustentan nuestra libertad, nuestra dignidad, para no lamentar luego el retroceso al abismo social que indefectiblemente conduce, como constata la historia, a un sistema de imposiciones degradantes.</p>



<div style="height:39px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Llavallol, 4 de septiembre de 2023.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Poeta, escritor y periodista. En el 2020 se publicó su obra&nbsp;reunida&nbsp;<em>Tráfico Estiba</em>,&nbsp;por HD Ediciones.</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fmilei-otra-vez-la-teoria-del-enemigo-interno-por-jorge-boccanera%2F&amp;linkname=MILEI%2C%20OTRA%20VEZ%20LA%20TEOR%C3%8DA%20DEL%20%E2%80%9CENEMIGO%20INTERNO%E2%80%9D%20%E2%80%93%20POR%20JORGE%20BOCCANERA" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fmilei-otra-vez-la-teoria-del-enemigo-interno-por-jorge-boccanera%2F&amp;linkname=MILEI%2C%20OTRA%20VEZ%20LA%20TEOR%C3%8DA%20DEL%20%E2%80%9CENEMIGO%20INTERNO%E2%80%9D%20%E2%80%93%20POR%20JORGE%20BOCCANERA" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fmilei-otra-vez-la-teoria-del-enemigo-interno-por-jorge-boccanera%2F&amp;linkname=MILEI%2C%20OTRA%20VEZ%20LA%20TEOR%C3%8DA%20DEL%20%E2%80%9CENEMIGO%20INTERNO%E2%80%9D%20%E2%80%93%20POR%20JORGE%20BOCCANERA" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fmilei-otra-vez-la-teoria-del-enemigo-interno-por-jorge-boccanera%2F&amp;linkname=MILEI%2C%20OTRA%20VEZ%20LA%20TEOR%C3%8DA%20DEL%20%E2%80%9CENEMIGO%20INTERNO%E2%80%9D%20%E2%80%93%20POR%20JORGE%20BOCCANERA" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fmilei-otra-vez-la-teoria-del-enemigo-interno-por-jorge-boccanera%2F&amp;linkname=MILEI%2C%20OTRA%20VEZ%20LA%20TEOR%C3%8DA%20DEL%20%E2%80%9CENEMIGO%20INTERNO%E2%80%9D%20%E2%80%93%20POR%20JORGE%20BOCCANERA" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fmilei-otra-vez-la-teoria-del-enemigo-interno-por-jorge-boccanera%2F&amp;linkname=MILEI%2C%20OTRA%20VEZ%20LA%20TEOR%C3%8DA%20DEL%20%E2%80%9CENEMIGO%20INTERNO%E2%80%9D%20%E2%80%93%20POR%20JORGE%20BOCCANERA" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fmilei-otra-vez-la-teoria-del-enemigo-interno-por-jorge-boccanera%2F&#038;title=MILEI%2C%20OTRA%20VEZ%20LA%20TEOR%C3%8DA%20DEL%20%E2%80%9CENEMIGO%20INTERNO%E2%80%9D%20%E2%80%93%20POR%20JORGE%20BOCCANERA" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/milei-otra-vez-la-teoria-del-enemigo-interno-por-jorge-boccanera/" data-a2a-title="MILEI, OTRA VEZ LA TEORÍA DEL “ENEMIGO INTERNO” – POR JORGE BOCCANERA"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/milei-otra-vez-la-teoria-del-enemigo-interno-por-jorge-boccanera/">MILEI, OTRA VEZ LA TEORÍA DEL “ENEMIGO INTERNO” &#8211; POR JORGE BOCCANERA</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/milei-otra-vez-la-teoria-del-enemigo-interno-por-jorge-boccanera/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>5</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Biología del fascismo &#8211; Por Angelina Uzín Olleros</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/biologia-del-fascismo-por-angelina-uzin-olleros/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/biologia-del-fascismo-por-angelina-uzin-olleros/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 22 Jul 2025 12:38:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Angelina Uzín Olleros]]></category>
		<category><![CDATA[clase media]]></category>
		<category><![CDATA[clase obrera]]></category>
		<category><![CDATA[fascismo]]></category>
		<category><![CDATA[Mariátegui]]></category>
		<category><![CDATA[Mussolini]]></category>
		<category><![CDATA[socialismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=16601</guid>

					<description><![CDATA[<p>“Biología del fascismo”, del ensayista peruano de origen marxista José Carlos Mariátegui, tiene la virtud de que fue escrito en el momento en que apareció el fascismo en la historia de Europa de comienzos del siglo XX. Mariátegui concluye su texto diciendo que la batalla final no será entre el fascismo y el socialismo sino entre el fascismo y la democracia. Sabias palabras del peruano.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/biologia-del-fascismo-por-angelina-uzin-olleros/">Biología del fascismo &#8211; Por Angelina Uzín Olleros</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-aa667acc24e6451c5e03fbe4bcfc4c21 wp-block-paragraph"><strong><em>“Biología del fascismo”, del ensayista peruano de origen marxista José Carlos Mariátegui, tiene la virtud de haber sido escrito en el momento en que apareció el fascismo en la historia de Europa de comienzos del siglo XX.</em></strong> <strong><em>Mariátegui concluye su texto diciendo que la batalla final no será entre el fascismo y el socialismo sino entre el fascismo y la democracia. Sabias palabras del peruano.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3e2491a05b0fa1944e76e6f54f838594 wp-block-paragraph"><strong>Por Angelina Uzín Olleros</strong>*</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:64px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-827d9967892d956ced065e161aa7db3f wp-block-paragraph">En el año 1925 José Carlos Mariátegui funda la editorial Minerva y publica su primer libro “La escena contemporánea”, una serie perteneciente a Biblioteca Moderna, de la editorial del mismo nombre. “Biología del fascismo” es uno de los textos agregados en ese libro que en 2012 “Nuestra América” publicó a modo de separata. La virtud de este texto es que fue escrito en el momento en que apareció el fascismo en la historia de Europa de comienzos del siglo XX.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3dd2ecedc06c173942ba02b41b71b412 wp-block-paragraph">El título resulta muy significativo dado que la metáfora organicista de comparar la sociedad con el cuerpo humano se impuso desde mediados del siglo XIX con la consolidación del positivismo, el cuerpo social es visto y estudiado con sus órganos y funciones, motivo por el cual reflexionar críticamente por aquellas épocas sobre el fenómeno del fascismo desde su biología, su conformación, es plausible sobre todo cuando ese análisis se realiza desde una postura marxista.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b69096bdd473e9bfc9aa5a01c04f549c wp-block-paragraph">“Fascismo y Mussolini son dos palabras consustanciales y solidarias. Mussolini es el animador, el líder. El <strong>Duce</strong> (voz italiana de origen latino, de <strong>Dux</strong>, jefe de la república medieval de Venecia, fue el nombre que se arrogó Mussolini para significar su pretensión de conductor del fascismo). El fascismo es la plataforma, la tribuna y el carro de Mussolini. Para explicarnos una parte de este episodio de la crisis europea, recorramos rápidamente la historia de los <strong>fasci</strong> (<strong>Fasci</strong>, del latín fax, se refiere a la agrupación política) y su caudillo.”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1ec4cb566a65abb0be15fbf41ef52314 wp-block-paragraph">Mussolini no fundó el fascismo, sino que él mismo fue la creación que engendró ese régimen político, fue un socialista radicalizado devenido en fascista. Mariátegui penetra en los orígenes y en su génesis, en su fuerza negativa contra el desarrollo de la libertad, de la democracia verdadera y de la revolución. Ese fascismo europeo de entreguerras concentró en sus filas una gran capacidad de movilización social, rechazando cualquier expresión de corte liberal, su esfuerzo por penetrar en todos los sectores sociales se concentró, según Mariátegui, en la clase media.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1b907d9a74595d65cc7371bd4e5fd7e2 wp-block-paragraph">“Los sentimientos de decepción y de depresión nacionales eran propicios a una violenta reacción nacionalista. Y fueron la raíz del fascismo. La clase media es peculiarmente accesible a los más exaltados mitos patrióticos. Y la clase media italiana, además, se sentía distante y adversaria de la clase proletaria socialista. No le perdonaba su neutralismo. (El socialismo italiano había reclamado la neutralidad de Italia en la guerra y Mussolini propugnó la intervención rebelándose contra el pacifismo). No le perdonaba los altos salarios, los subsidios del Estado, las leyes sociales que durante la guerra y después de ella había conseguido del miedo a la revolución.”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-47a586561f83356d6332643d2995af2c wp-block-paragraph">Las metas del fascismo eran la destrucción de la izquierda, la paralización de la capacidad de movilización autónoma de la clase obrera a través de la exaltación y expansión de la Nación. Las influencias ideológicas más sobresalientes sobre su doctrina fueron el nacionalismo conservador, la expansión territorial, el concepto de la raza pura, el antimarxismo y la religiosidad que rechazó cualquier interpretación marxista de la historia. También el fascismo tuvo la influencia de una versión de la teoría de la evolución de Darwin que postulaba una lucha interminable entre los hombres y las naciones. De ahí proviene su culto a la violencia que caracterizó al fascismo porque representaba la voluntad de la “raza pura” para sobrevivir.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://www.laizquierdadiario.com/IMG/logo/sin-titulo-120-2.jpg?1744781592" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Juan Carlos Mariátegui.</em></figcaption></figure>
</div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2b57b4fb44f99520e81ddc664ff7f1f4 wp-block-paragraph">“Mussolini atrajo así la clase media a sus<strong> fasci di combatimento</strong>. Algunos disidentes del socialismo y del sindicalismo se enrolaron en los fasci aportándoles su experiencia y su destreza en la organización y captación de las masas. No era todavía el fascismo una secta programática y conscientemente reaccionaria y conservadora. El fascismo, antes bien, se creía revolucionario. Su propaganda tenía matices subversivos y demagógicos.”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2a62ef9650a51aed4d9e602049713b69 wp-block-paragraph">El fascismo en Europa fue apoyado desde sus inicios por la clase media urbana y rural, se sintió amenazada por la organización y el creciente poder de la clase obrera, también por la crisis económica que afectó muy seriamente a los europeos en los años 1918 a 1935. En Italia, el pasado socialista de Mussolini y el hecho de que algunos sectores del proletariado italiano fueran de formación reciente, ayuda a comprender la presencia obrera en las filas del fascismo. En el análisis de Antonio Gramsci el fascismo nace justamente en estas circunstancias, cuando una revolución socialista se encuentra abortada, de ahí su célebre frase “cuando el mundo viejo se niega a morir y un mundo nuevo no puede nacer.”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-47405f922d0b0fd39d7ca26c4759a82a wp-block-paragraph">Mariátegui dice: “Italia entró en un período de guerra civil. Asustada por las <strong>chances</strong> de la revolución, la burguesía armó, abasteció y estimuló solícitamente al fascismo. Y lo empujó a la persecución truculenta del socialismo, a la destrucción de los sindicatos y cooperativas revolucionarias, al quebrantamiento de huelgas e insurrecciones. El fascismo se convirtió así en una milicia numerosa y aguerrida. Acabó por ser fuerte por el Estado mismo. Y entonces reclamó el poder. Las brigadas fascistas conquistaron Roma. Mussolini, en “camisa negra”, accedió al gobierno, constriñó a la mayoría del parlamento a obedecerle, inauguró un régimen y una era fascista.”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-62ea1674e663656cc2767d39fe58f187 wp-block-paragraph">&nbsp;“La experiencia italiana es extraordinariamente instructiva a este respecto. En Italia la burguesía saludó al fascismo como a un salvador. La <strong>Tersa Italia</strong> cambió la garibaldina camisa roja por la mussoliniana camisa negra. El capital industrial y agrario financiaron y armaron a las brigadas fascistas. El golpe de Estado fascista obtuvo el consenso de la mayoría de la Cámara. El liberalismo se inclinó ante el principio de autoridad. Pocos liberales, pocos demócratas, rehusaron enrolarse en el séquito del Duce.”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f7eb5a4884e43ac7b319651379acb266 wp-block-paragraph">También contó con el aval de algunos filósofos como Giovanni Gentile que recordaba en sus ensayos las palabras de Jesucristo: “No vine a traer paz, sino guerra. Vine a poner fuego sobre la tierra”, quien fuera el filósofo del idealismo se transformó en el filósofo de la violencia. Mariátegui concluye su texto diciendo que la batalla final no será entre el fascismo y el socialismo <strong>sino entre el fascismo y la democracia</strong>. Sabias palabras del peruano.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3ecf905d75002d9c5ed1f55df04ddd22 wp-block-paragraph"><strong>José Carlos Mariátegui</strong> (1894 &#8211; 1930) Ensayista peruano, uno de los pensadores más influyentes en el ámbito de la reflexión sobre la cultura y sociedad de su país. Destacado activista político, fue además el fundador del Partido Socialista Marxista Peruano. En vida, Mariátegui publicó solo dos libros: “La escena contemporánea” y los “Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana”, dejando inacabados e inéditos dos más: “El alma matinal» y «Defensa del marxismo” publicadas en 1950 y 1955, respectivamente, aunque gran parte de ellos ya había sido publicada en la prensa. Todas estas obras, sumadas a su abundante producción periodística recopilada entre artículos, conferencias, ensayos y una novela breve, han sido editadas por sus herederos (su esposa y sus hijos), hasta llegar a conformar 20 tomos. Hay que señalar sin embargo, que entre dichos tomos hay dos biografías del autor, una de María Wiesse y otra de Armando Bazán, una síntesis del contenido de la revista “Amauta”, realizada por Alberto Tauro del Pino y una antología poética de diversos autores inspirada en la vida y obra de Mariátegui. Las Obras completas, propiamente dichas, suman 16 tomos. Sustancial obra que fue producida en un lapso de siete años (1923-1930).</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<div style="height:64px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9f51e9019ea637111d4c98486411d81b wp-block-paragraph">Martes 22 de julio de 2025.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ce946060f8e309c8aeeb5e1232e9372b wp-block-paragraph">*Dra. Ciencias Sociales. Coordinadora Académica Maestría en Género y Derechos. UNGS/UADER.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Colaborá con LA TECLA EÑE</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">La Tecl@ Eñe viene sosteniendo desde su creación en 2001, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas. Para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con La Tecl@ Eñe.Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;o&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbiologia-del-fascismo-por-angelina-uzin-olleros%2F&amp;linkname=Biolog%C3%ADa%20del%20fascismo%20%E2%80%93%20Por%20Angelina%20Uz%C3%ADn%20Olleros" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbiologia-del-fascismo-por-angelina-uzin-olleros%2F&amp;linkname=Biolog%C3%ADa%20del%20fascismo%20%E2%80%93%20Por%20Angelina%20Uz%C3%ADn%20Olleros" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbiologia-del-fascismo-por-angelina-uzin-olleros%2F&amp;linkname=Biolog%C3%ADa%20del%20fascismo%20%E2%80%93%20Por%20Angelina%20Uz%C3%ADn%20Olleros" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbiologia-del-fascismo-por-angelina-uzin-olleros%2F&amp;linkname=Biolog%C3%ADa%20del%20fascismo%20%E2%80%93%20Por%20Angelina%20Uz%C3%ADn%20Olleros" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbiologia-del-fascismo-por-angelina-uzin-olleros%2F&amp;linkname=Biolog%C3%ADa%20del%20fascismo%20%E2%80%93%20Por%20Angelina%20Uz%C3%ADn%20Olleros" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbiologia-del-fascismo-por-angelina-uzin-olleros%2F&amp;linkname=Biolog%C3%ADa%20del%20fascismo%20%E2%80%93%20Por%20Angelina%20Uz%C3%ADn%20Olleros" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fbiologia-del-fascismo-por-angelina-uzin-olleros%2F&#038;title=Biolog%C3%ADa%20del%20fascismo%20%E2%80%93%20Por%20Angelina%20Uz%C3%ADn%20Olleros" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/biologia-del-fascismo-por-angelina-uzin-olleros/" data-a2a-title="Biología del fascismo – Por Angelina Uzín Olleros"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/biologia-del-fascismo-por-angelina-uzin-olleros/">Biología del fascismo &#8211; Por Angelina Uzín Olleros</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/biologia-del-fascismo-por-angelina-uzin-olleros/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los 70. Una interpretación (I) &#8211; Por Mariano Ciafardini</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/los-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/los-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 20 May 2026 13:05:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Mariano Ciafardini]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[ERP]]></category>
		<category><![CDATA[los 70]]></category>
		<category><![CDATA[Montoneros]]></category>
		<category><![CDATA[Particdo Comunista]]></category>
		<category><![CDATA[socialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19778</guid>

					<description><![CDATA[<p>En este artículo Mariano Ciafardini propone llegar con el debate en torno a los años '70 en la Argentina, a importantes sectores de una juventud que nacida en democracia no termina de entender aquel proceso complejísimo y finalmente trágico de la historia de nuestro país.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/los-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini/">Los 70. Una interpretación (I) &#8211; Por Mariano Ciafardini</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e79ff5216705d065557dcbe8be7cfd39 wp-block-paragraph"><strong><em>En este artículo Mariano Ciafardini propone llegar con el debate en torno a los años &#8217;70 en la Argentina, a importantes sectores de una juventud que nacida en democracia no termina de entender aquel proceso complejísimo y finalmente trágico de la historia de nuestro país.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a7e8e6147105f61ac7f6a55cd1635d08 wp-block-paragraph"><strong>Por Mariano Ciafardini*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:68px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-37abe9f25f281d09ff327dbfb947afab wp-block-paragraph">El debate sobre lo ocurrido en la Argentina en la década de 1970, con sus antecedentes provenientes por lo menos desde 1955 en adelante, ha sido extenso, con argumentos de lo más diversos, algunos coincidentes y otros contrapuestos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c146a69433e20ee8c1a90702ec26276c wp-block-paragraph">La idea principal de estas líneas no es la de abordar un análisis de aquellos años, para lo que sería necesario mucho más que un simple artículo, sino la de llegar con el debate a importantes sectores de una juventud que nacida, en su mayoría, en democracia, no entiende o no termina de entender cómo fueron posibles aquellos hechos, los que vistos desde un presente totalmente diferente, situado en un contexto sociopolítico nacional e internacional cualitativamente distinto, aparecen, a veces, ante sus ojos, como extravagantes y a veces irracionales o absurdos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fb1a375d4bf6611bedc6fc3f79e51461 wp-block-paragraph">Por  ello no nos hemos de extender en detalles y descripciones harto conocidas y tratadas por una bibliografía pocas veces tan profusa respecto de otras épocas de la historia argentina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7451bfc581f1ae1f42d5262ae731edd5 wp-block-paragraph">La idea es tratar de plantear cuáles fueron, desde nuestro punto de vista, las coordenadas generales de ese proceso complejísimo y finalmente trágico de la historia de nuestro país. Por lo que queda claro que <strong>no aludiremos a  hechos que fueron, en aquellos años, trascendentales y de gran impacto político, ni al análisis de fenómenos histórico políticos importantísimos de la política argentina</strong>, limitándonos a la precisión de lo que pensamos son algunas ideas que deben ser debatidas y entendidas de alguna manera como explicación de lo sucedido en aquellos años, entendimiento que sirva, a su vez, para interpretar el presente político del país y del mundo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-67d2954b605deadeda686630a81a41e7 wp-block-paragraph">En primer lugar, una reflexión para no quedar fuera de contexto. En la arena internacional hacía relativamente poco que había terminado el más grave y luctuoso conflicto bélico mundial de toda la historia de la humanidad, que culminó con sesenta millones de muertos y la desaparición instantánea de dos ciudades japonesas en las que se arrojaron sendas bombas atómicas. A ello siguieron los no menos sangrientos conflictos de las guerras de Corea y de Vietnam con millones de muertos y luchas anticoloniales con miles de muertos en varios países En la Argentina se habían sucedido los bombardeos a plaza de mayo con cientos de civiles muertos en 1955, los  fusilamientos de civiles y aun de militares de alto rango en el levantamiento peronista de 1956, la muerte de decenas de personas, entre ellas de conscriptos y civiles, en el enfrentamiento entre las fracciones de azules y colorados del ejército, en 1962, y varios muertos en distintas manifestaciones sociales. Es decir, la muerte estaba en el aire del clima político. Más tarde, ya en  el año 1972, se produce el fusilamiento de 19  militantes políticos que estaban detenidos en un cuartel de la armada, en la conocida como «Masacre de Trelew”. En todos estos casos, los autores de las muertes y ejecuciones fueron las Fuerzas Armadas. Política y muerte estaban asociadas a posiciones intransigentes en las que iba creciendo la idea de la necesidad de exterminar físicamente al  enemigo político. Eso era parte de una cultura política que hoy, en términos generales, no tiene punto de comparación con aquello.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-48ef86acd9c7f50fb5cf6092de7a65d7 wp-block-paragraph">En los principios de los años &#8217;70, y con un proceso que se venía gestando desde la resistencia peronista a los gobiernos posteriores a 1955 (con algunas excepciones) y que se profundizó con el triunfo de la revolución cubana en 1959/60, el clima que se vivía en amplias masas juveniles, algunas (la mayoría) autoproclamadas peronistas (de izquierda) y el resto con visiones marxistas, era el de <strong>que la revolución nacional que iba a implantar el socialismo, ya fuera socialismo nacional o socialismo a secas (aunque no claramente definido en sus detalles pero con una intencionalidad final de estatización de los grandes medios de producción y una redistribución radical de la riqueza) en el país, no sólo era posible sino que ya se estaba, en términos históricos, prácticamente a sus puertas</strong>. Así se hablaba de tomar el cielo por asalto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f0cad441e222f521eceee5924d213bc wp-block-paragraph">En este proceso de convicciones férreas tuvo una importancia crucial la década del &#8217;60, en la que se vivieron tanto a nivel internacional como nacional grandes manifestaciones y movilizaciones en pos de un cambio del sistema capitalista y en general con visiones socialistas. En particular en Argentina, muchas de esas movilizaciones fueron protagonizadas por importantes sectores de la clase obrera que tuvieron como su momento cumbre el Cordobazo de 1969.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-05bcadadae17e50f6f658395bf46ace4 wp-block-paragraph">Este porvenir socialista era el convencimiento casi absoluto en un muy numeroso espectro  joven de la población integrado por amplios sectores de los hijos de la clase media y no pocos jóvenes provenientes de familias obreras y obreros ellos mismos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e30591cc627a6c1635b1bfb8fdc33436 wp-block-paragraph">Nuevamente, el debate entre estos numerosos jóvenes no era la posibilidad o no del socialismo en la Argentina, <strong>sino principalmente cuál era la vía o la estrategia correcta para alcanzarlo</strong>. Tal era la mística imperante en ellos, y de allí la entrega a una lucha que sabían riesgosa pero que valía la pena ya que lo contrario era quedar fuera de la historia y vivir prácticamente sin sentido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b8fab62e41a0badb9002f94b11b8455b wp-block-paragraph">Hay que decir que la gran oposición a la dictadura de 1966-72 por parte de la mayoría del pueblo argentino, se basaba, en algunos casos, en cuestiones ideológicas, pero tenía mucha importancia, particularmente para las grandes masas de la población, los pésimos resultados en la gestión económico-social de los militares, con ministros de economía como Krieger Vasena o Álvaro Alsogaray de corte totalmente conservadores o liberales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-63c7fd7f54d0436abff1f108ed35a0e0 wp-block-paragraph">Esta oposición de grandes masas a la dictadura imperante a fines de los &#8217;60 y principios de los 70 fue, tal vez, lo que hizo pensar a los sectores juveniles peronistas y no peronistas revolucionarios, principalmente, pero también a los partidos de izquierda (que imaginaban el “giro a la izquierda de las masas peronistas”), que esas amplias masas estaban dispuestas a acompañarlos en algún momento en su camino a la revolución socialista</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7d42f5560c6d9760c7833b2c58eae714 wp-block-paragraph">Las estrategias que se planteaban para logar la toma del poder y la instauración del socialismo&nbsp; en el país <strong>eran básicamente dos</strong>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-adadc09c0ef9195b693e9bf6a70377ed wp-block-paragraph">Una, encarnada principalmente por los Montoneros que querían la “patria socialista” (pero se autodenominaban peronistas en la creencia de que estando dentro del movimiento estaban mucho más cerca, de alguna manera, de una mayoría obrera del país que era históricamente peronista), y el llamado Ejército Revolucionario del Pueblo, autodenominado marxista guevarista, que no se identificaba para nada con ningún perfil peronista pero también compartía en lo sustancia esta primera estrategia. Esa estrategia de estas agrupaciones izquierdistas (o de peronismo de izquierda) y otras más pequeñas <strong>era la lucha armada</strong>.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img decoding="async" width="720" height="506" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/word-image-15917-1.jpeg" alt="" class="wp-image-19821" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/word-image-15917-1.jpeg?v=1779282203 720w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/word-image-15917-1-300x211.jpeg?v=1779282203 300w" sizes="(max-width:767px) 480px, 720px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez.</em></figcaption></figure>
</div>


<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-62be42fc67e8d2952503ae86ec25fac3 wp-block-paragraph">A los partidarios de esta estrategia les parecía absurdo pensar que se pudiera llegar a la meta socialista mediante la competencia electoral de la manera que fuese, o que las grandes masas pudieran movilizarse por el socialismo sin una vanguardia armada que las liderase, y consideraban en términos generales a las fuerzas armadas como brazo armado de la oligarquía y del imperialismo, que había que vencer y romper en la creencia de que el avance en este sentido haría que la mayoría del pueblo los empezaría a seguir y a apoyarlos combativamente. A todo lo demás lo tildaban, en el mejor de los casos, de reformismo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f590900a727bc149947ea9ea7efb0eb0 wp-block-paragraph">La otra estrategia en pos de la instauración del socialismo fue la del Partido Comunista (partido de poca relevancia electoral en sí mismo pero con una no desdeñable predica política influyente en varios sectores) que venía sosteniendo, desde hacía un tiempo, que la forma de llegar al socialismo era, en principio, o aceptar la contienda electoral, o generar una insurrección de masas (inspirado precisamente en las grandes movilizaciones como el Cordobazo), pero todo ello liderado por un gran frente democrático agrario y antiimperialista “con miras al socialismo”, en el que se debían integrar los sectores representantes de la burguesía nacional (entonces todavía realmente existente), particularmente la pequeña y mediana burguesía, es decir, parte de los que apoyaban al Partido Justicialista, al radicalismo y otros partidos menores, ya fueran de izquierda o de centro izquierda, y los independientes políticamente, y por supuesto las grandes masas obreras y populares. Un imaginario bastante ambicioso pero al que se llegaba también a partir del clima político de la época.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b82976684492c93abae0ed4a2ad06bd4 wp-block-paragraph">Particularmente cuando las circunstancias se pusieron más complicadas para las ambiciones  socialistas de este partido, se planteó la tarea de sumar a ese gran frente progresista a un sector de las fuerzas armadas que coincidiera con estos objetivos o al menos con la mantención del sistema democrático y desde esa base seguir la lucha por obtener el apoyo masivo a la propuesta socialista.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4c88d2974d4dd128c5e615f507cfd58f wp-block-paragraph">A los representantes de esta segunda estrategia les parecía descabellada, e incluso contraproducente para los objetivos socialistas, cualquier forma de lucha armada ya que ello, creían, no sólo no destruiría a unas fuerzas armadas, evidentemente superiores en el plano militar, sino que haría deslizarse a amplios sectores políticos hacia la derecha, como finalmente ocurrió.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f3bbef8b48e52824f4f3fc6639286fbe wp-block-paragraph">Debe decirse que numéricamente el PC y sus aliados más próximos conformaban un grupo mucho más escueto comparado con el espectro de Montoneros y todo su entorno de la juventud peronista de izquierda organizada en las llamadas “Regionales”. Pero lo cierto es que, con respecto a la instauración del socialismo en la Argentina, estas dos estrategias eran prácticamente las dos únicas visibles con claridad más allá de expresiones de otros partidos de izquierda trotskistas y maoístas muy minoritarios en ese entonces, algunos de los cuales terminaron apoyando la vía armada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-91f59ff06aa8140f6ab174b1a82749dc wp-block-paragraph">Lo cierto es que <strong>ambas estrategias con esta intencionalidad socialista (y comunista) fracasaron</strong>. La guerrilla fue exterminada por los militares, sobre todo a partir del golpe de 1976, terminando aislada del pueblo y sin que se logara ningún apoyo masivo a su accionar. Junto con ello, la dictadura arrasó con todo un entorno político de la militancia revolucionaria,  principalmente comisiones internas de fábricas, organizaciones estudiantiles y sindicatos, con o sin relación con el movimiento guerrillero. La estrategia comunista, y de algunos partidos menores aliados, de fracturar a las fuerzas armadas y atraer un sector hacia su carril revolucionario, o al menos “democrático burgués”, chocó contra un monolítica posición de unidad de las fuerzas en la lucha contra la guerrilla que, más allá de la existencia o no de sectores democráticos en su interior (que seguramente existían, pero no se expresaron en absoluto), dejó al partido, empecinado en logar esa fracción, en un diálogo de sordos con un sector de militares integrantes de la dictadura militar, cuando estos estaban también involucrados en la represión feroz a la guerrilla y a todo el movimiento popular. Este error garrafal, a pesar incluso de que más de cien víctimas de esa represión eran del propio Partido Comunista, les  valió, posteriormente, el mote (exagerado y muchas veces malintencionado) de colaboracionistas. Es posible que aun sabiendo de la masacre que se estaba llevando a cabo  insistieran en la estrategia, entre otras cosas, para detenerla, aunque esto nunca quedó claro, pero lo cierto es que su posición, especialmente a partir de mediados de 1976, resultó, al menos, trágicamente ingenua e imperdonable en un partido que se jactaba de tener los mejores análisis políticos desde su posición marxista leninista y un importante frente de inteligencia e información particularmente dentro de las mismas Fuerzas Armadas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b91f38bf09eb5368f8e67a4edb6ef566 wp-block-paragraph">Porqué motivo fracasaron ambas estrategias, en lugar de triunfar alguna de ellas o confluir ambas en algún momento. Desde nuestro punto vista, ello estuvo vinculado principalmente al contexto internacional, porque más allá de los acontecimientos que se sucedían en el país, ninguna de estas fuerzas pro socialistas advirtió (tal vez sea mucho pedir que lo hayan hecho en aquel momento) que la situación internacional estaba cambiando radicalmente y no precisamente a favor de la tendencia al socialismo mundial o al fortalecimiento de los países socialistas ya existentes, ni al triunfo socialista de los movimientos de liberación nacional. Por el contrario lo que empezaba a darse eran procesos más o menos lentos de desgaste, parálisis y aislamiento de todas estas experiencias que condujeron finalmente a lo que condujeron a finales de la década del 1980.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-24595f2cc5c88e5a464957026f45ef2d wp-block-paragraph">La derrota de las esperanzas socialistas fue de tal magnitud en todo el mundo, incluida Latinoamérica y particularmente la Argentina, que el nuevo capitalismo emergente  capitaneado por los Estados Unidos se dio «el lujo” de ponerse en contra y presionar para remover las propias dictaduras militares que había ayudado a imponer en el continente y reemplazarlas por regímenes electorales, en la seguridad de que cualquiera fuera el resultado de las elecciones de ninguna manera serían triunfos de las izquierdas. Pero, además se dio también «el lujo” de impulsar una estrategia política internacional de defensa de los derechos humanos en contra de los actores de las dictaduras latinoamericanas que, como se dijo, ellos mismos habían alentado incluso en la represión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9af961dd64b8b443c08dd720e4c25337 wp-block-paragraph">Hay que decir que esta hipócrita estrategia político-ideológica del imperialismo tenía en realidad, como objetivo principal, socavar a los regímenes socialistas que ya percibía que estaban entrando en una crisis profunda.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b59a23f3a5313a5382af17c832a00193 wp-block-paragraph">Lo que pasó a partir de allí merece el tratamiento en otro artículo.</p>



<div style="height:45px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-86136c9335003907a50a8c85f192d6d5 wp-block-paragraph">Miércoles, 20 de mayo de 2026.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized is-style-rounded"><img decoding="async" src="https://www.larazondechivilcoy.com.ar/u/fotografias/m/2021/1/2/f850x638-78824_156313_5050.jpg" alt="" style="width:108px;height:auto"/></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d1206595f6901d0ced424c2f5aa93498 wp-block-paragraph">*Doctor en Ciencias Sociales (UBA).</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c wp-block-paragraph"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af wp-block-paragraph">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5 wp-block-paragraph">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026 wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=Los%2070.%20Una%20interpretaci%C3%B3n%20%28I%29%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=Los%2070.%20Una%20interpretaci%C3%B3n%20%28I%29%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=Los%2070.%20Una%20interpretaci%C3%B3n%20%28I%29%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=Los%2070.%20Una%20interpretaci%C3%B3n%20%28I%29%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=Los%2070.%20Una%20interpretaci%C3%B3n%20%28I%29%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=Los%2070.%20Una%20interpretaci%C3%B3n%20%28I%29%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini%2F&#038;title=Los%2070.%20Una%20interpretaci%C3%B3n%20%28I%29%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/los-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini/" data-a2a-title="Los 70. Una interpretación (I) – Por Mariano Ciafardini"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/los-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini/">Los 70. Una interpretación (I) &#8211; Por Mariano Ciafardini</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/los-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
