<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Papa Franscisco archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<atom:link href="https://lateclaenerevista.com/tag/papa-franscisco/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/papa-franscisco/</link>
	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Mon, 13 Jan 2025 12:19:15 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/12/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>Papa Franscisco archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/papa-franscisco/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>A DIEZ AÑOS DE UN DISCURSO MEMORABLE &#8211; POR CARLOS RAIMUNDI</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/a-diez-anos-de-un-discurso-memorable-por-carlos-raimundi/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/a-diez-anos-de-un-discurso-memorable-por-carlos-raimundi/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 04 Jan 2025 21:17:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Carlos Raimundi]]></category>
		<category><![CDATA[Las tres T]]></category>
		<category><![CDATA[Movimientos populares]]></category>
		<category><![CDATA[Papa Franscisco]]></category>
		<category><![CDATA[Tierra Techo Trabajo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=14490</guid>

					<description><![CDATA[<p>Este 2025 se cumplen 10 años de una de las piezas discursivas de Francisco que edifican con más intensidad su doctrina social y política, leída en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en ocasión del II Encuentro de Movimientos Populares del Mundo. La vigencia del mensaje Francisco marca un camino para esta América Latina nuestra, en un momento tan turbulento como el que transitamos.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/a-diez-anos-de-un-discurso-memorable-por-carlos-raimundi/">A DIEZ AÑOS DE UN DISCURSO MEMORABLE &#8211; POR CARLOS RAIMUNDI</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6f76e1e6db9fd53a53f9c04679f6245b wp-block-paragraph" style="color:#2207e3"><strong>FRANCISCO EN EL II ENCUENTRO DE MOVIMIENTOS POPULARES.</strong></p>



<div style="height:11px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-171d55c24c65fcc271474ed094a56366 wp-block-paragraph"><strong><em>Este 2025 se cumplen 10 años de una de las piezas discursivas de Francisco que edifican con más intensidad su doctrina social y política, leída en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en ocasión del II Encuentro de Movimientos Populares del Mundo. La vigencia del mensaje Francisco marca un camino para esta América Latina nuestra, en un momento tan turbulento como el que transitamos.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7fce7108ae3b29417ab9608f1fb3f75f wp-block-paragraph"><strong>Por Carlos Raimundi*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-13f0208a46e65843a06b56ddb57b03c5 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe</em>)</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-51ce2637672c6c16ee567b577e3a8a49 wp-block-paragraph"><strong><em>1- Presentación</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-208b2873ca2d8386756c8dc0c9bc584c wp-block-paragraph">Este año 2025, se cumplen 10 años de una de las piezas discursivas de Francisco que edifican con más intensidad su doctrina social y política. Entendido este último término en su sentido más abarcador, más noble y altruista. Fue el 9 de julio de 2015, en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en ocasión del II Encuentro de Movimientos Populares del Mundo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d4849e51cd80b86b7aff82c23893e96e wp-block-paragraph">Ante una concurrencia multitudinaria y multicultural, de la que formó parte el entonces presidente de Bolivia Evo Morales, Francisco inició su mensaje reiterando su pedido a toda la Iglesia –obispos, sacerdotes y laicos- de profundizar el encuentro con todas las organizaciones sociales, urbanas y rurales, en el marco de una Iglesia de puertas abiertas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a9625d7ed1188d16d07113b430dd63de wp-block-paragraph">Desde el comienzo, las palabras del Santo Padre expresaron conceptos muy claros y fuertes, como la necesidad de unirse a la voz de los pueblos que claman por las <em>“famosas Tres T: tierra, techo y trabajo, como derechos sagrados”</em>. “<em>Primero de todo</em> –dijo el Papa- <em>necesitamos un cambio”</em>, porque <em>“los problemas de la Humanidad tienen una matriz global”</em>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2623287c3acafa1d3acd698826746014 wp-block-paragraph">En mis palabras, se trata de un sistema que se está tornando cada vez más agobiante e insostenible. Una matriz global de la que deriva la sensación creciente de malestar en vastos sectores de la población del mundo, dado que responde al único objetivo de maximizar la ganancia del capital. Para lo cual es necesario aplicar un modelo de desarrollo basado en la sobre explotación de la naturaleza, con las terribles consecuencias que el mismo Francisco describe en su primera encíclica “Laudato Sí”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-93828b6cf8fc57216f36b698e1a4b522 wp-block-paragraph">A todo aquello que Francisco describió en ese mensaje, sobrevino unos años después el Covid-19, que actuó como un revulsivo más en medio del orden imperante, alteró las relaciones sociales, y motivó que Francisco escribiera “Fratelli Tutti”.&nbsp; Ya en aquel momento, hace casi una década, Francisco describía los rasgos de una guerra que se expresaba en distintos niveles y con distintas formas, pero que alcanzaba prácticamente a la totalidad del planeta.</p>



<div style="height:11px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-11885d01865a78aa41eb25c6e16452ed wp-block-paragraph"><strong>2-</strong> <strong><em>La respuesta a un modelo global</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d895c062a832eb749a5afa3fd2992e33 wp-block-paragraph"><em>“Las ´Tres T´, tierra, techo y trabajo, para todas nuestras hermanas y hermanos, son derechos sagrados”</em>, repetía Francisco. Es decir, no hay interés particular que pueda sobreponerse a esos derechos.&nbsp; <em>“Y vale la pena luchar por ellos. Que el clamor de los excluidos se escuche en América Latina y en toda la tierra. Los problemas comunes de todos los latinoamericanos, y en general también de toda la humanidad, tienen una matriz global. Las cosas no andan bien en un mundo donde hay tantos campesinos sin tierra, tantas familias sin techo, tantos trabajadores sin derechos, tantas personas heridas en su dignidad. En un mundo donde estallan tantas guerras sin sentido y donde la violencia fratricida se ha adueñado hasta de nuestros barrios, digámoslo sin miedo, necesitamos y queremos un cambio.”</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a62de59a6d2d2df85f9f5852f3cb5a24 wp-block-paragraph"><em>“Y no se trata de un cambio parcial o específico, porque hay un hilo invisible que une cada una de las exclusiones, no están aisladas, responden a un sistema que se ha hecho global, que ha impuesto la lógica de las ganancias a cualquier costo sin pensar en la exclusión social o en la destrucción de la naturaleza.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2ccaf0fb7f33bb95302b524f7822cbe4 wp-block-paragraph"><em>Por lo tanto se requiere un cambio de estructuras. Este sistema ya no lo aguantan los campesinos, los trabajadores, las comunidades, no lo aguantan los pueblos. Y tampoco lo aguanta la Tierra, la Hermana Madre Tierra, como decía San Francisco.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2a8f51caf9e71239b22f8894aac2fef7 wp-block-paragraph"><em>De una globalización que ha estafado las expectativas que originalmente había despertado, y que se ha convertido en la globalización de la indiferencia debemos oponerle la globalización de la esperanza. Porque incluso dentro de esa minoría, cada vez más reducida, que cree beneficiarse con este sistema, es allí donde reina la insatisfacción, y especialmente la tristeza, la tristeza individualista.”</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3fcdf990c5f6d4f252c300592b91d476 wp-block-paragraph"><em>“La tristeza individualista esclaviza”</em>, dice el Papa, erguido en el paradigma inverso al lenguaje que pregona el puro y engañoso goce de la libertad absoluta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-25148a678ea422e5e53d4343d94de883 wp-block-paragraph"><em>“Cuando el capital se convierte en ídolo y dirige las opciones de los seres humanos, cuando la avidez por el dinero lo tutela todo, especialmente los deseos de las personas más jóvenes, condena al hombre, lo convierte en esclavo, destruye la fraternidad, enfrenta pueblo contra pueblo”</em>. Es la codicia desenfrenada, para utilizar términos del Presidente de Colombia, Gustavo Petro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-166ba11bd1ed62bf9d2f9b2cba5c042e wp-block-paragraph">Ahora bien –y estas son mis palabras no las de Francisco- ¿cómo se llama ese sistema que responde a una matriz global y que domina al mundo alrededor de la idolatría del capital? Se llama capitalismo. En este caso, no circunscribo su significado al modo de producción industrial que genera empleos socialmente inclusivos, organiza la vida de las personas alrededor del trabajo y les otorga ciertas posibilidades de consumo. Me refiero a esa faceta del capitalismo que convierte al capital en el centro de toda expectativa de vida, y que por lo tanto deforma las intenciones con que lo fundamentaron sus teóricos del siglo XVIII, y ha convertido al mundo, o quizás más específicamente al occidente geopolítico, en un mar de insatisfacción.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4d81b0b79deed8e36eb1838187e7343c wp-block-paragraph">Francisco califica a ese sistema como una <em>“sutil dictadura”</em>, y luego dirige un mensaje de esperanza a personas específicamente señaladas por su condición de vida, que son las primeras a las que debemos representar. Y habla del cartonero, de la recicladora, del artesano, del vendedor ambulante, del transportista, del trabajador excluido de sus derechos laborales, discriminado y marginado. Y también habla de los militantes y de los estudiantes, y les dice: <em>“no se achiquen”</em>.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://radiomaria.org.ar/contenido/uploads/sites/4/2015/07/sop_ap_spani_span_bo_cast_1_0.jpg" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption"><em>10/07/2015 – En el día de ayer el Papa Francisco&nbsp;participó en Bolivia del Encuentro Mundial de los Movimientos Populares.</em></figcaption></figure>
</div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b0f79b69fd6ea949a547ef8d47993d86 wp-block-paragraph"><strong><em>3-</em> <em>Una economía a escala humana</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ef2e56364f69598ced896ec5206f1a5c wp-block-paragraph">Su primera respuesta al <em>¿Qué hacer?</em> es ejercitar la capacidad de organizarse, que está en sus propias manos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711d3ad4b4f9efe3aeb3866c43d86c06 wp-block-paragraph">No es la primera vez que Francisco remplaza el slogan del bienestar por el concepto del buen vivir o vivir bien. Un vivir bien que no solamente responde a indicadores económicos, sino que apunta al corazón, a ese amor fraterno que tiene no sólo el derecho sino también la obligación de revelarse contra la injusticia social.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b2c0672d2ad092ba19104d9074605d1f wp-block-paragraph">El Papa dirige su mirada al rostro mismo del <em>“campesino amenazado, del trabajador excluido, del indígena oprimido, de la familia sin techo, del migrante perseguido, del joven desocupado, del niño explotado, de la madre que perdió a su hijo en un tiroteo porque el barrio fue copado por el narcotráfico, del padre que perdió a su hija porque fue sometida a la esclavitud”. </em>Es como si nos tomara de los hombros y nos sacudiera, porque no podemos dejar de conmovernos de eso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cb61ba5f1c9fdf6a40d5029a94de18af wp-block-paragraph">Y de allí pasa a un plano con más contenidos propositivos, en los cuales el trabajo de la tierra, la agricultura campesina, una economía popular dignificada, la urbanización de villas y asentamientos a través de la autoconstrucción de viviendas y el desarrollo de la infraestructura barrial como opciones de actividades comunitarias, pasan a formar parte de los cimientos de un sistema alternativo a esa matriz global de injusticia que nos gobierna.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-82f1c47d572138e2da126cca92980add wp-block-paragraph">En ese mismo tono propositivo, a esa dictadura del capital que esclaviza a cada ser humano y lo convierte en el mejor de los casos en un competidor, cuando no en un antagonista de su hermano, y destruye la noción de comunidad, le contrapone la doctrina del encuentro, y una apelación a reconstruir una cultura humana a la globalización.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-407b937d5547c74ea889407b03f79b01 wp-block-paragraph">Es decir, remplazar a las grandes cadenas de valor, a la estandarización que beneficia a las grandes corporaciones, a la uniformización de los hábitos, a la concentración de las cadenas de alimentos, bebidas, indumentarias y consumos electrónicos, que despilfarran irracionalmente los limitados recursos naturales del planeta, por una organización económica y productiva de escala humana. Con cadenas de valor más cortas, economía de la proximidad, fuentes y formas de desarrollo local, empresas recuperadas por sus trabajadores, presupuesto participativo, gobierno de las comunas. Una economía basada en el precio justo y el comercio responsable que nos aleje del frenesí del consumismo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f62088ccabef406a9a5b5483359af1b9 wp-block-paragraph">Ese último modelo de telefonía celular que se supera a sí mismo cada seis meses y nos crea una nueva necesidad dirigida al hiperconsumo, que para eso demanda que tantos miles de personas, especialmente jóvenes, se aboquen con centralidad a especular con monedas virtuales, para cuyo sostén tecnológico y energético hacen falta de millones de litros de agua dulce de la que carecen cientos de millones de niños y niñas. Y hacen falta nuevos materiales que profundizan, en un temible círculo vicioso, la depredación del planeta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-40c11b9189c3e632a3f9b9f0a006a31f wp-block-paragraph">Se trata de un sistema que <em>“además de acelerar irresponsablemente los ritmos de la producción, además de implementar métodos en la industria y la agricultura que dañan a la Madre Tierra en aras de la productividad, sigue negándole a miles de millones de hermanos los más elementales derechos económicos, sociales y culturales”.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4fbbae27d82703cb180bbb74d379d8db wp-block-paragraph">Su mensaje es también anti-imperialista, aunque ecuménico. Señala textualmente que <em>“ni el Papa ni la Iglesia tienen el monopolio de la interpretación de la realidad social ni la propuesta de soluciones a estos problemas contemporáneos. La historia, en cambio, la construyen los pueblos que marchan buscando su propio camino”,</em> es decir, hace un llamado al destino autónomo de los pueblos, independiente, soberano, sin un patrón o modelo universal, aunque nunca los pueblos deben estar incomunicados entre sí.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bee1f91792820d6b3786eb834c1bf58f wp-block-paragraph">Por el contrario, los pueblos sufrientes de las distintas latitudes del mundo se encuentran en la profundidad de sus problemas comunes, de sus luchas comunes. Encuentran inclusive similitudes en algunas de sus propias tradiciones por distantes que parecieran en la superficie. Por lo tanto, no son los causantes de las guerras y los conflictos, sino sus víctimas, tanto por la horadación económica y espiritual que sufren, como por ser carne de cañón de los conflictos que se planifican en los escritorios de las grandes corporaciones, las financieras y los fabricantes de armamento.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5daf4f6c81be50900673ae0280642155 wp-block-paragraph">La primera tarea es poner la economía al servicio de los pueblos. <em>“La economía no debería ser un mecanismo de acumulación, sino la administración adecuada de la casa común, la distribución de los bienes universales para todos en todas las manos. Lo cual no es únicamente asegurar la comida, sino también garantizar a los pueblos dignidad y prosperidad”.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-aef11b899d45a2049e07ccf8b606a9c7 wp-block-paragraph">En esta parte de su mensaje cita más de una vez a Juan XXIII y su encíclica <em>Mater et Magistra</em> de 1961, escogiendo una línea de continuidad con la prédica de aquel Papa bueno quien, entre 1957 y 1963, con el Concilio Vaticano II y con todas sus reformas no sólo litúrgicas sino institucionales y conceptuales, le abrió las puertas de la Iglesia a la militancia social y su compromiso con la pobreza. Permitiendo la formación de grandes movimientos de liberación en lo cultural, en lo pedagógico, en lo filosófico, y también en lo económico y lo político. La filosofía y la teología de la liberación, la teoría de la dependencia, la epistemología del sur, la opción de los curas por la pobreza, son derivados de aquel caudal conceptual que se liberó durante los pontificados de Juan XXIII y Pablo VI durante los años sesenta. Y que hoy, a mi juicio, retoma Francisco salvando las diferencias de contexto que impone el tiempo trascurrido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4be214b043ff6b41129beffcaf523f48 wp-block-paragraph">Francisco clama por <em>“dignidad y prosperidad, también tener acceso a la educación, a la salud, a la innovación, a las manifestaciones artísticas y culturales, a la comunicación, al deporte y a la recreación. Con plenos derechos durante los años de actividad, y plenos derechos también a través de una jubilación digna en la ancianidad</em>”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ef3949790a419ec6639fea86111d9d01 wp-block-paragraph">Esta economía de escala humana no sólo es deseable, sino necesaria. <em>“El mundo posee los recursos gracias al trabajo inter-generacional de los pueblos. Por eso, se trata de devolver a los pobres y a los pueblos lo que les pertenece”</em>.</p>



<div style="height:10px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://fotos.perfil.com/2021/02/18/trim/987/555/libro-del-papa-2021-20210218-1129652.jpg" alt=""/></figure>
</div>


<div style="height:27px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3bd91b45652b19f0dc77805b20e27e41 wp-block-paragraph"><strong><em>4- El estado, la propiedad, los impuestos</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-613c6aa6427c09a62633aafe280d424d wp-block-paragraph">Aquí quiero detenerme un instante, porque estos conceptos confrontan clara y valientemente con las nociones de propiedad y de ilegitimidad de la paga de tributos con las que pretende convencernos el paradigma que llamamos libertario.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-50f4b188cbcc1b5e7c8c00d255ace935 wp-block-paragraph">Si hablamos de propiedad, los pueblos, y no los monopolios, son los propietarios de los recursos naturales y de los frutos que emanan de los mismos. La ganancia extraordinaria que obtienen las trasnacionales de la tecnología vinculada al agro-negocio en las áreas más fértiles del planeta (como la pampa argentina) es producto de esa fertilidad, y no únicamente del capital y la tecnología que utilizan. Porque si ese mismo capital y esa misma tecnología se aplicaran en el desierto, no solamente no recogerían dicha ganancia sino que anotarían como pérdida toda su inversión. Es decir, tienen el derecho legítimo de cobrar por su trabajo, pero no de apropiarse de la ganancia extraordinaria, porque este último factor proviene de la naturaleza, y la naturaleza está unida a los pueblos, no al gran capital. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f0649d6e642839d08dccd913e94ab7de wp-block-paragraph">Lo mismo cabría decir de la renta monopólica de las grandes cadenas de medios, a las que luego se referirá Francisco. La comunicación es una condición inherente a la persona humana, en tanto ser necesariamente comunitario. Es decir, se trata de un derecho humano –y a su vez social- que es de propiedad colectiva. El espacio por donde circula la comunicación es, por ser público, propiedad de los pueblos, ya sea que esté configurado por elementos tangibles o intangibles o por una vía analógica o digital. ¿Por qué entonces la renta de ese bien público que circula a través del espacio público es acopiada por los grandes monopolios que colonizan la mente de los pueblos a favor de sus propios intereses?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6ac249a6d4f374d166d340a6c1a0e5a7 wp-block-paragraph">Y así podríamos continuar con los medicamentos, los alimentos, las fuentes de energía, y tantos otros bienes públicos cuyo derecho de goce es universal. Es decir, estamos hablando del mismísimo derecho de propiedad, pero no circunscripto al egoísmo al que guía el puro individualismo que parece estar de moda, sino de una dimensión social de la propiedad que haría mucho más armoniosa la convivencia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-71747d2933cd0eb300c2b9b2745e1e35 wp-block-paragraph">A esta altura de la civilización, la educación, la ingesta de los alimentos suficientes, nutritivos y saludables, la vivienda, las rutas, la conectividad, entre tantos otros, son derechos básicos de propiedad colectiva. Si fuéramos capaces de despojarnos del corsé que coloniza nuestras mentes con el fin de modelar, manipular y adocenar el sentido común de los pueblos, nuestros códigos de justicia penal estarían mucho más atentos a sancionar los delitos contra la propiedad colectiva que cometen las oligarquías gobernantes, como la tolerancia a la evasión fiscal y al endeudamiento crónico al que acuden los gobiernos en rescate de las grandes empresas que han cometido desaguisados inconfesables. Endeudamiento crónico que terminan pagando los pueblos. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8394a48d488bf9f642a692497b26cc31 wp-block-paragraph">Si, en cambio, se sancionaran estos delitos y se repusieran los derechos de propiedad social en cabeza de sus verdaderos dueños o propietarios que son los pueblos que sufren, habría sociedades mucho más cohesionadas y armoniosas, y por lo tanto menos propensas a la violencia y a la comisión de delitos contra la propiedad privada individual.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cf1922d5e6c9988dab4377081dddb1d7 wp-block-paragraph">En el mismo sentido, es necesario construir sistemas tributarios mucho más simples y mucho más justos. Es un grave e intencionado error creer que es justo eximir del pago de impuestos a las grandes empresas, bajo el argumento que son ellas las que generan la riqueza de la sociedad. En su discurso, Francisco sostiene textualmente que, a la inversa de lo que pretende instalar la prensa hegemónica, <em>“los movimientos populares son los creadores de trabajo, los constructores de viviendas, los productores de alimentos”</em>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4f38d16bc41827c739ac7297c1a6bc3c wp-block-paragraph">Utilicemos para esto algunos ejemplos que pueden resultar ilustrativos. Disfrutar de un recital de música, con todo lo bello y sanador que contiene, no depende únicamente del talento de la banda que está interpretando los temas. Hay un trabajo de iluminadores y sonidistas, de trabajadores que llenaban el tanque de combustible de los vehículos que se acercaban al estadio y así sucesivamente. El disfrute del recital está conformado por partes minúsculas, pero necesarias, de todo un entramado social.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4ae65a2105d6985dbe85c73b4504c883 wp-block-paragraph">Como expresión de las formas de trabajo más innovadoras, la labor de plataformas digitales, dado que pertenece a un sistema que a menudo se desenvuelve en soledad o en grupos muy pequeños, tiende a invisibilizar el trabajo social acumulado detrás de esa tarea específica. Esa misma creencia le cabe a quienes se han habituado a consumir por medio de las plataformas digitales de comercio electrónico. Al concebir ese hecho como un acto puramente individualizado, tendemos a prescindir y a no tomar conciencia de todos los eslabones de trabajo social que hicieron posible ese último tramo de un entramado mucho más colectivo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-097725f2f55206d307074c3fc16478f0 wp-block-paragraph">La apropiación del conocimiento es, en apariencia, individual. Pero la construcción de ese conocimiento es inter-generacional. La enorme fortuna material que los exportadores obtienen a través de la carga y descarga en los puertos fluviales y marítimos, se debe al trabajo de generaciones. Los entes financieros que han escogido la renta agropecuaria como beneficio (y que mañana posiblemente escojan la minería o la mera especulación financiera) no construyeron esos puertos ni esa infraestructura, ni tendieron las redes de alta tensión que les proporcionan la energía.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0f8540b765cb94b04b64cda8a7faf985 wp-block-paragraph">El impuesto no es un hecho compulsivo y coercitivo del Estado, sino parte de un acuerdo social por el cual el beneficio de una generación responde al trabajo acumulado por generaciones anteriores, y es, a su vez, fuente del progreso que obtendrán las generaciones venideras. La continuidad jurídica y social de la figura “Estado” es lo que garantiza esa convivencia, esa condición social que es inherente a toda persona humana. La ausencia de restricciones, a menos aquellas que imponga el mercado, y el individualismo (no la singularidad de cada persona) son antagónicos respecto del desarrollo integral del individuo. Imaginemos, por ejemplo, que no se tomaran recaudos públicos para limitar la portación de armas. Imaginemos que cada individuo tenga que hacer por sí mismo la inspección técnica de una aeronave antes de abordarla. ¿Cuántos accidentes habría que padecer antes de que las leyes de mercado descarten a las empresas más deficientes? ¿Cómo haríamos sin la auditoría de un órgano competente, sin una agencia centralizada como el Estado?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3d35d2b3edd6241fb38ad484c031a1ac wp-block-paragraph">El capital individual se conforma de una porción muy significativa de capital social acumulado por las generaciones anteriores. Sin embargo, la colonización cultural como herramienta en manos de las grandes cadenas de medios que pertenecen o son financiadas por los grandes conglomerados financieros, visibiliza únicamente el beneficio que una plataforma de comercio electrónico brinda a los pequeños agentes comerciales, pero no el proceso inverso, el aporte de esos pequeños agentes comerciales a la plataforma centralizada.</p>



<div style="height:24px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://www.riial.org/wp-content/uploads/2019/03/Papa-Comunicaciones-1170x780.jpg" alt="" style="width:759px;height:auto"/></figure>
</div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c48211768d62f4b6e56e7c4646123d64 wp-block-paragraph"><strong><em>5. La aparente libertad en redes y plataformas</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8a14d840f969c28c659de1cd195e43e4 wp-block-paragraph">Todo este tipo de fenómenos tecnológicos, económicos, financieros y también culturales, así como el manejo centralizado de las redes sociales, está enmascarado detrás de la idea de que la comunicación en redes y plataformas es ejercida desde la más absoluta libertad. Cuando, en realidad, constituye la subordinación absoluta de un sujeto social totalmente fragmentado al servicio de un vértice de poder con facultades y atributos omnicomprensivos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e9308beb135544060c27df5d3e87d79d wp-block-paragraph">“Cuando tú no pagas por el producto, tú eres el producto”. Esta es la frase que podría sintetizar el proceso que ha convertido al sujeto-pueblo, ese tronco común de percepciones e interpretaciones desde el cual se gestó la lucha por mayores derechos durante las generaciones anteriores, en una mera suma invertebrada de astillas o partículas infinitesimales bajo la apariencia de que pueden ejercer su libertad sin las restricciones que supone el Estado. Un Estado al que se califica como tiránico en el mejor de los casos, o bien se lo descalifica en términos absolutos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-569185634ec77259ce2951dbbe31a313 wp-block-paragraph">La memoria social es otra de estas condiciones intrínsecas de todo ser humano, y por lo tanto, de toda convivencia, que el paradigma libertario trata de aniquilar y sustraer decisivamente del imaginario popular.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f8ac544943d0164879d157825bbc479c wp-block-paragraph">Estar bien parecería ser tener que estar contentos todo el tiempo, y estar contentos pareciera provenir de consumir y consumir y consumir todo el tiempo. Ese no es el mundo en el que, en un sentido profundo, nos gusta vivir.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4361d6999b2c3db88e0b78a330df8dd4 wp-block-paragraph">El discurso de la libertad como ausencia absoluta de inhibiciones y el discurso de la agresión, son mucho más sencillos de reproducir que el discurso de la solidaridad.</p>



<div style="height:16px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c4804bf7d50c332cabf9f02b0606a01c wp-block-paragraph"><strong><em>6. La soberanía de los pueblos como respuesta al colonialismo</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4ceca04f668b9e8e31877e3ffa80c769 wp-block-paragraph">Antes de finalizar, apela, una vez más, al concepto de soberanía de los pueblos, tanto externa respecto de la imposición de patrones ajenos con pretensión universal, como interna, respecto de no subordinarse a las jerarquías económicas pre-establecidas. <em>“Los pueblos no quieren tutelajes ni injerencias donde el más fuerte subordina al más débil. Los pueblos quieren su cultura, su idioma, sus procesos sociales y sus tradiciones. Ningún poder fáctico tiene derecho a privar a los países pobres del pleno ejercicio de su soberanía, y cuando lo hacen, vemos nuevas formas de colonialismo. Los pueblos de Latinoamérica parieron dolorosamente su independencia política, y desde entonces llevan dos siglos intentando conquistar una independencia plena”.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c23524094b506196e21f7b22f973e9bf wp-block-paragraph"><em>“En estos últimos años, después de tantos desencuentros</em> (recordemos que este discurso data de 2015, cuando eran presidentas y presidentes Cristina Fernández de Kirchner, Evo Morales, Dilma Rousseff, Michelle Bachelet, Rafael Correa, Tabaré Vázquez y Nicolás Maduro), <em>muchos países latinoamericanos han visto crecer la fraternidad entre sus pueblos. Los gobiernos de la región aunaron esfuerzos para hacer respetar su soberanía, la de la Patria Grande. Cuiden y acrecientes esa unidad”.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-70b7c58f42d584d5878352051f145497 wp-block-paragraph"><em>“El nuevo colonialismo adopta diversas fachadas, corporaciones, tratados llamados de libre comercio, medidas de austeridad. Los obispos latinoamericanos lo denunciamos con total claridad en el documento de Aparecida, cuando afirma que las instituciones financieras y las empresas trasnacionales se fortalecen al punto de subordinar a las economías locales y subordinando a los Estados”</em> (IV Conferencia, Aparecida, 2007).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1d92b60763640e8582c0fbe0e37eee18 wp-block-paragraph"><em>“Del mismo modo, la concentración monopólica de los medios de comunicación social se traduce en colonialismo ideológico y pretende convertir a los países pobres en piezas de un engranaje gigantesco. El colonialismo reduce a los países pobres a meros proveedores de materia prima y trabajo barato, engendra violencia, miseria, migraciones forzadas y todos los males que vienen de la mano. Una violencia que no habrá recursos policiales, militares o de inteligencia capaces de detener”</em>. Aquí se pronuncia, implícita pero claramente, partidario del desarrollo industrial de nuestros países.</p>



<div style="height:11px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a81170cf46b232889433ec50ebbea871 wp-block-paragraph"><strong><em>7. Corolario</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f3e8d4db74d16b567f437446e33149d wp-block-paragraph">Como una forma alternativa de fundar nuestra convivencia, Francisco propone que el Estado y las organizaciones sociales asuman juntas la misión de las Tres T. <em>“Los gobiernos que asumen como propia la tarea de poner la economía al servicio de los pueblos deben promover la economía popular y la producción comunitaria, mejorar los procesos de trabajo, proveer infraestructura adecuada y garantizar plenos derechos a sus trabajadores”.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-febb3bd09510151cf644d5d2d4c279ba wp-block-paragraph">&nbsp;Y reafirma que ninguno de estos problemas de la humanidad se puede resolver sin interacción entre los Estados y los Pueblos. La denostación del Estado, su demonización deliberada, persigue la finalidad de inhibir la construcción de una alianza inquebrantable entre Pueblo y Estado para detener la depredación que llevan adelante las grandes corporaciones financieras, mediante esa <em>“tercera guerra mundial, portadora de un genocidio en marcha que debe cesar</em>”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9060eb94703705720073d4fd0c23e187 wp-block-paragraph">Y se dirige <em>“a los hermanos y hermanas del movimiento indígena latinoamericano, donde las partes conservan su identidad construyendo juntas una pluralidad que no atenta, sino que fortalece la unidad, en una búsqueda de esa interculturalidad que combina la reafirmación de sus derechos con el respeto a la integridad territorial de los Estados, lo que nos enriquece y nos fortalece a todos. Siempre en defensa de la Madre Tierra: no se puede permitir que ciertos intereses, que son globales, pero no universales, se impongan, sometan a los Estados y continúen destruyendo la creación”.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4c2f1610a3829c4e80c1ba8f5c824e27 wp-block-paragraph">Ese pueblo que estaba presente en Santa Cruz de la Sierra hace diez años, interrumpió el discurso del Papa en 47 oportunidades para manifestar su respaldo con aplausos esplendorosos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c088ad8a1e2b24c86d5c189919e9a2a7 wp-block-paragraph">En defensa de la democracia plena y profunda y de la soberanía popular, Francisco concluye en que <em>“el futuro de la humanidad está fundamentalmente en manos de los Pueblos y de su capacidad de organizarse. Repitamos desde el corazón: ninguna familia sin vivienda, ningún campesino sin tierra, ningún trabajador sin derechos, ningún pueblo sin soberanía, ninguna persona sin dignidad, ningún niño sin infancia, ningún joven sin posibilidades, ningún anciano sin una venerable vejez”.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-467ef390be8549dcaae2b1113692a60a wp-block-paragraph">Entre 2015 y este 2025 que comienza han sucedido en el mundo muchas cosas, pero la sustancia de aquellas palabras de Francisco no sólo se ha mantenido, sino que se profundiza con enunciados como, entre tantos otros: “con el dinero que se usa en armas y otros gastos militares, constituyamos un Fondo para acabar de una vez con el hambre” (Cumbre del Clima, Dubai, diciembre de 2023) o “pido a los gobernantes que cancelen la deuda de los países más pobres” (Jornada Mundial por la Paz, Roma, diciembre de 2024). &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c4077a452cc7305c40df9f0296c7cf3f wp-block-paragraph">La vigencia del mensaje Francisco marca un camino para esta América Latina nuestra, en un momento tan turbulento como el que transitamos.</p>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b185656b4e3a72e9956fb1ae8655f499 wp-block-paragraph">Buenos Aires, 4 de enero de 2025.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ec6bbecd862ec4e16f174793b0187a13 wp-block-paragraph">*Abogado y docente, exdiputado nacional y del Mercosur, y último embajador en la OEA.</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fa-diez-anos-de-un-discurso-memorable-por-carlos-raimundi%2F&amp;linkname=A%20DIEZ%20A%C3%91OS%20DE%20UN%20DISCURSO%20MEMORABLE%20%E2%80%93%20POR%20CARLOS%20RAIMUNDI" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fa-diez-anos-de-un-discurso-memorable-por-carlos-raimundi%2F&amp;linkname=A%20DIEZ%20A%C3%91OS%20DE%20UN%20DISCURSO%20MEMORABLE%20%E2%80%93%20POR%20CARLOS%20RAIMUNDI" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fa-diez-anos-de-un-discurso-memorable-por-carlos-raimundi%2F&amp;linkname=A%20DIEZ%20A%C3%91OS%20DE%20UN%20DISCURSO%20MEMORABLE%20%E2%80%93%20POR%20CARLOS%20RAIMUNDI" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fa-diez-anos-de-un-discurso-memorable-por-carlos-raimundi%2F&amp;linkname=A%20DIEZ%20A%C3%91OS%20DE%20UN%20DISCURSO%20MEMORABLE%20%E2%80%93%20POR%20CARLOS%20RAIMUNDI" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fa-diez-anos-de-un-discurso-memorable-por-carlos-raimundi%2F&amp;linkname=A%20DIEZ%20A%C3%91OS%20DE%20UN%20DISCURSO%20MEMORABLE%20%E2%80%93%20POR%20CARLOS%20RAIMUNDI" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fa-diez-anos-de-un-discurso-memorable-por-carlos-raimundi%2F&amp;linkname=A%20DIEZ%20A%C3%91OS%20DE%20UN%20DISCURSO%20MEMORABLE%20%E2%80%93%20POR%20CARLOS%20RAIMUNDI" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fa-diez-anos-de-un-discurso-memorable-por-carlos-raimundi%2F&#038;title=A%20DIEZ%20A%C3%91OS%20DE%20UN%20DISCURSO%20MEMORABLE%20%E2%80%93%20POR%20CARLOS%20RAIMUNDI" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/a-diez-anos-de-un-discurso-memorable-por-carlos-raimundi/" data-a2a-title="A DIEZ AÑOS DE UN DISCURSO MEMORABLE – POR CARLOS RAIMUNDI"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/a-diez-anos-de-un-discurso-memorable-por-carlos-raimundi/">A DIEZ AÑOS DE UN DISCURSO MEMORABLE &#8211; POR CARLOS RAIMUNDI</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/a-diez-anos-de-un-discurso-memorable-por-carlos-raimundi/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
