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	<title>Pantallas archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Thu, 05 Dec 2024 13:10:09 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Pantallas archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<item>
		<title>¿QUIÉN ALFABETIZA A LOS ALFABETIZADORES? &#8211; POR HERNÁN SASSI</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 11 Nov 2024 22:38:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Hernán Sassi]]></category>
		<category><![CDATA[Eduación]]></category>
		<category><![CDATA[Pantallas]]></category>
		<category><![CDATA[Planes de alfabetización]]></category>
		<category><![CDATA[tecnocapitalismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Desde la pandemia se culpa a la escuela por no enseñar lo básico, a leer y escribir, y se ponen en marcha planes de alfabetización a la carrera. El problema parece estar en la pantalla, guardiana del sueño en la vigilia, pero en realidad, es responsabilidad de adultos, que hace tiempo dejamos de ser responsables.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/quien-alfabetiza-a-los-alfabetizadores-por-hernan-sassi/">¿QUIÉN ALFABETIZA A LOS ALFABETIZADORES? &#8211; POR HERNÁN SASSI</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0c55fa30bf978a3589f6300f13b4dff2"><strong><em>Desde la pandemia se culpa a la escuela por no enseñar lo básico, a leer y escribir, y se ponen en marcha planes de alfabetización a la carrera. El problema parece estar en la pantalla, guardiana del sueño en la vigilia, pero en realidad, es responsabilidad de adultos, que hace tiempo dejamos de ser responsables.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-93033f356e31dd00b115f0e5fc822a97"><strong>Por Hernán Sassi*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-268da7f20dbac74ed1ee038d33ea5cd0"><strong>I.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a2e081562a67d8b0cec9f1e33c93ca12">Paseo con disfraz por la taberna, diálogo con el mandarín, cura o delegado, y hasta lectura de cartas de obreros y de amas de casa. El mandatario quiere saber de qué habla la feria. Rastrear el humor social impreso en el celular es moneda corriente; también los <em>focus group</em>, capilaridad empresaria multiuso. Meses atrás, un ministro de educación provincial contó que, al término de una de estas encuestas, con lágrimas en los ojos, una madre pidió “que le enseñen a mi hijo el alfabeto”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b18fd26b49065b8582de098e6cefbf64">Occidente se desvela y desempolva planes de alfabetización sin éxito.<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a> Desde la post-pandemia, a nivel provincial y nacional se ponen en marcha en nuestro país, donde, según políticos, padres y madres con preocupación real o fingida, los docentes somos los únicos responsables.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f1f283920acacf29383c4d35582fdc84">Como las armas, las tintas la carga alguien. Aunque en Matemáticas los resultados son levemente peores, algo que intuye el chino del barrio que pide personal,<a id="_ftnref2" href="#_ftn2">[2]</a> la derecha paleo-liberal manipula resultados de las pruebas de Lengua<a id="_ftnref3" href="#_ftn3">[3]</a> y agita campañas de padres y madres que visibilizan, antes que ayudan a revertir, problemas de lectura y escritura<em>.</em><a id="_ftnref4" href="#_ftn4">[4]</a> Echar leña al fuego de la escuela, en manos del progresismo hace décadas, es la consigna de la derecha anti-sarmientina.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/11/pintada-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-14183" style="width:495px;height:auto" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/11/pintada-768x1024.jpg?v=1731364044 768w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/11/pintada-225x300.jpg?v=1731364044 225w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/11/pintada-1152x1536.jpg?v=1731364044 1152w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/11/pintada-110x146.jpg?v=1731364044 110w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/11/pintada-38x50.jpg?v=1731364044 38w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/11/pintada-56x75.jpg?v=1731364044 56w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/11/pintada.jpg?v=1731364044 1200w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Foto real (y no meme) sacada por la profesora Daniela Parra.</em></figcaption></figure></div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7b2236063b4541c1902c68dd18b34112">Con ínfimo presupuesto destinado al área (40% menos del año precedente) y la intención de abolir la obligatoriedad de enviar el crío al colegio (para que trabaje como esclavo desde antes de la adolescencia), la reacción conservadora, que ha vuelto a ganar en las urnas, pero mucho antes la confianza de millones en la salvación individual, se propone refundar la educación con prédica emocional y financiera. Una, ayuda a soportar el Apocalipsis planificado del tecno-feudalismo al que sirve la derecha; la otra, ofrece la chance de dejar de ser esclavo mediante el aprendizaje de la alquimia con criptos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-503fd9d9b49bffed998397517e99b4c3">La derecha que nos toca crea esclavos felices. Nada cambió desde que Esteban Bullrich instaba a educar para manejar drones, dedicarse a la cervecería artesanal o crear nuevos empleos (cuyo modelo era el dueño de <em>Mercadolibre</em>); y, sobre todo, para “crear argentinos y argentinas capaces de <em>vivir en la incertidumbre y disfrutarla</em>”. Quedó trunco el sueño de ascenso social que cumplieron liberales, radicales y peronistas, es tortuoso el aprendizaje de un oficio y lejana –también para pocos– la posibilidad de entrar en una universidad. En ese marco, para los y las jóvenes que pueblan las aulas del secundario, esta derecha les ofrece un escenario afín al puro presente al que nos condena el “realismo capitalista” que clausuró el futuro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-47bce02df0ba24436319c4a108a8e115">Con capacitación de ONGs financiadas por corporaciones, evaluaciones estandarizadas (que apuntan al reconocimiento de palabras por minuto, como si se tratara de máquinas, no de estudiantes) y préstamos del Banco Mundial que engrosan la deuda externa (se aprueban 2.000 millones de dólares y contando), proponen cambiar el enfoque en la alfabetización. Si Sarmiento iba del deletreo al silabeo,<a href="#_ftn5" id="_ftnref5">[5]</a> ellos quieren volver al enfoque fonológico de la maestra normal y desandar el aprendizaje con la palabra completa que, según prueban, viene dando muy malos resultados.<a href="#_ftn6" id="_ftnref6">[6]</a></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3534270cdef588a74b01cf3d94403de0">&nbsp;La derecha sabe que ya no hay piso simbólico, y lejos de restituirlo, lo desfonda más. Reemplaza la argumentación por la persuasión emocional, promueve <em>fake news</em> y se abraza a un mesianismo refractario al ideal ilustrado de la escuela. Pero lo más preocupante es que orada la palabra, que es la que sostiene al bicho humano.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-35b2f6b23fc3e3ae700e51b6ea6a11c7">No hace mucho, Facundo Marra dijo que “casta” es lo que a cada uno le parezca. Lo propio podría haber dicho de la “libertad”, que ha perdido la impronta liberal de quien sabía que <em>había otro</em> y algo llamado bien común. Ahora bien, si no hay <em>lengua común</em>, ¿desde dónde alfabetizar?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e37d60b823acb3bc0e1025d58dfed3c6"><strong>II.</strong></p>



<div style="height:26px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f0d8fdd0bba8a88e26a8a699b4f7f2e6"><em>Leer un texto con la disposición subjetiva de un espectáculo de video tiene como resultado un trastorno serio en las operaciones más elementales de comprensión: imposibilidad de poner en cadena el conocimiento; imposibilidad de “retener” el sentido de lo que se lee.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-775b4556cc00fcf13e832ddec1b8a384"><em>Pedagogía del aburrido. Escuelas destituidas, familias perplejas. </em>I. Lewcowicz y C. Corea</p>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ac0e65612b5781bfb14ae4a6f80ab6e5">Era descorazonador llegar a casa y ver que había pasado la hora de los dibujitos animados<em>. </em>Amigos y vecinos del barrio ayudaban a matar el tiempo jugando a las escondidas y a la pelota hasta disfrutar, recién al día siguiente, con nuevas aventuras de <em>Tom y Jerry</em>, <em>Los autos locos</em> y <em>El coyote</em>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6436fe81bdc8c7af52ccb28abf569ec4">Todo cambió con la televisión por cable, que hizo solitaria la espera y escondió el tiempo, desde entonces sin espesor. ¿A qué salir a jugar a la calle con tanto entretenimiento disponible, con esa nueva posibilidad de <em>estar sin estar</em> pegado a una pantalla, la misma que tiene mi hija de diez en su juego en red con amigos desconocidos, la que yo tengo al leer mensajes en el celular e interactuar en redes?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-96096150e6559ee5f2288e263c703489">Durante mucho tiempo “leer entre líneas” fue simplemente leer. Barthes decía que la lectura se da, no cuando seguimos a pie y juntilla las líneas de un párrafo, sino cuando levantamos la cabeza del libro. Como para Freud una palabra que se escapa de la boca, la lectura, siempre “irrespetuosa porque interrumpe el texto”,<a href="#_ftn7" id="_ftnref7">[7]</a> ocurre en intersticios en los que aparece una idea o una intuición. Ese vacío necesario fue obturado por la ingesta bulímica de información en la pantalla.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dd5f2213bfed1974a9234b96be233cfb">Lewcowicz y Corea vieron que frente a la televisión por cable había un sujeto “lúdico” y “fluido”, alguien que, de tanto estímulo, termina “aburrido no por represión, sino por saturación”.<a href="#_ftn8" id="_ftnref8">[8]</a> Según ellos, esa hipnosis destituía la “subjetividad pedagógica” que sabía lidiar con la espera (de no saber) sin la cual no hay deseo (de saber). En ese libro injustamente olvidado, sin melancolía proponían pensar “el aprendizaje en la fluidez” y disponer de estrategias pedagógicas para reponer el sujeto de conocimiento y el deseo por el saber sin el cual no hay educación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-58b51bff33c749011fd248340fb9b4a3">Según los autores, desde que prima la percepción sobre la conciencia en la sociedad de la información, lectura y escritura “están al servicio de la navegación”. Desde entonces, y no desde la aparición del celular, se lee como se ve un video, se olvida rápido como todo lo que aparece en pantalla, y se escribe como se habla, a la carrera. Sabemos que no es lo mismo leer que pasar la vista por las palabras en una pantalla. También que no es lo mismo escribir que compartir datos que van y vienen sin nosotros como aduana, o más bien, fiel. Falta saber qué hacer para alfabetizar ante este cambio que no es sólo tecnológico.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9980f69c7835057ca18ec09dc33801f2"><strong>III.</strong></p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d592608f1d261087b470fe79fced768d"><em>Solo si hay alguien a quien hablar la música de la voz va a metamorfosearse en palabras dirigidas […] que significan algo.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-79682cd09862edf6c9b02d93778051cc"><em>Raíz cúbica del crimen. Incestos </em>de Gérard Pommier</p>



<div style="height:39px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-81f6555a8fdbdfe3fe85a5fae2dd57a4">La mamá de Flaubert está preocupada. Con casi ocho, su hijo no sabe leer ni escribir. “¿No será un idiota?”,<a href="#_ftn9" id="_ftnref9">[9]</a> se preguntó, y le regaló el título a Sartre, que, en el final de su vida vuelve a la infancia de Flaubert, cuando “ve las palabras desde afuera” y no las capta como signo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ce3dc8f45237f091e4fa94f43cca5e26">Sartre confirma que “jamás la palabra era suya”, pero no por sus ataques epilépticos ni por trastornos de atención e hiperactividad, como diagnosticaría la neurociencia, mitología sobre la que gira la educación contemporánea, sino por su “mala relación con el Otro”, el fantasma de su madre, que en esa familia burguesa y patriarcal hacía las veces de hermana mayor a fin de sostener la autoridad de un padre “que solo ocupaba un lugar secundario”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4d26ba7f91fbde30c797726da626802d">En criollo, Flaubert estaba tan solo como los pibes y pibas, de toda clase social, que vegetan 24/7 frente a la pantalla a la que fueron abandonados –muchas veces con sobreprotección– como antaño se hacía en el atrio de una iglesia. Pero el problema no es la pantalla, sino la soledad y el haber hecho a un lado la responsabilidad que nos cabe como adultos. Si hay generaciones que creen que pueden educarse con videítos de YouTube y con un chat de Inteligencia Artificial, es decir, sin la familia ni la escuela, la culpa no es de Elon Musk ni tampoco de la derecha.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bd5d20c34493ef7dc952d1ffd12f91b9">Hace rato que del balbuceo se sale más por hipnosis de pantalla y de estímulo visual que con la adánica voz de mamá. El buscador de <em>Google</em>, puerta de acceso al juego en red o al video de <em>TikTok</em>, acerca el alfabeto a quien no sabe gatear, pero sí contentarse con una pantalla. Es por ese plano inerte por el que pibes y pibas de Latinoamérica, además del alfabeto, aprenden a hablar en neutro, que es un modo de <em>estar sin estar</em> en el lenguaje.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-152e31092756cd25e5bf8bd3b8580560">Por la pantalla se pierde, diría Barthes, “el grano de la voz” de quien contaba tanto una leyenda alrededor del fuego en el campo como el cuento de las buenas noches en la ciudad. Se perdió a quién le debemos la palabra, que fue sostén en culturas orales y escritas. Por eso hay pibes que aún no saben leer, pero si la maestra del jardín pregunta “¿Con M de…?”, ya no responden “Con M de Mamá”, sino “Con M de <em>McDonalds</em>”.<a href="#_ftn10" id="_ftnref10">[10]</a></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-048a3ae1ff53be40ccee6d4b423313f2">La lengua no se adquiere por ósmosis, sino gracias a la interacción con alguien a quien, según el psicoanalista Carlos Quiroga, uno le hace falta. Tenían razón Lewcowicz y Corea cuando decían que <em>“La dispersión no está en Internet, sino en nosotros”.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-31c32867a9f06e10b1df198d0aff1469">Flaubert “cree en todo lo que le dicen” y, como los pibes que confían más en un youtuber y en la Inteligencia Artificial que en cualquier adulto, “no relaciona las palabras con quienes las han dicho”. No cree, “elige creer”, dirían hoy. Sartre dice que Flaubert debe “creer en las palabras porque son un don gracioso que le obsequian sus padres”. La escuela hace bien en reponer planes de alfabetización. Lo sepa o no, intenta que la palabra vuelva a atar al crío a alguien. Aunque los papis y mamis de chat nos desprecien, los docentes les estamos dando una mano. Algún día nos lo van a agradecer.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a6a984f2eab830a2bc525a8af7144b25"><strong>IV.</strong></p>



<div style="height:26px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://s3.amazonaws.com/arc-wordpress-client-uploads/infobae-wp/wp-content/uploads/2017/11/21203141/Kaspar-Hauser.jpg" alt="" style="width:362px;height:auto"/><figcaption class="wp-element-caption">Kaspar Hauser y su carta en una obra teatral de 1928.</figcaption></figure></div>


<div style="height:34px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7d0d562894bb3c55270b76df2cf045c5">&nbsp; <em>Madre, me han quitado todo</em>.</p>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-59771ff5e934118093321d519d5e7059"><em>El enigma de Kaspar Hauser</em> (1974) de Werner Herzog</p>



<div style="height:34px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-72d2bbcfeb74bd8fe206c3978ee22963">Herzog llevó a la pantalla la historia de un joven, abandonado de niño, que creció en una buhardilla sin contacto humano alguno. Indolente como todo aquel que está pegado a una pantalla, un día apareció en una plaza y quien lo vio se preguntó lo mismo que la madre de Flaubert. No sabía hablar más allá de un puñado de palabras y ni reflejos tenía. La película prueba tanto la necesidad del otro para adquirir el lenguaje cuanto la deshumanización de la sociedad, que sólo ha avanzado desde entonces.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-881338e8148bf7a8e8de97f774f88a8b">Nuestra situación es tan difícil como la de Kaspar Hauser, pero a diferencia de lo que afrontó él, debemos aceptar el desarraigo de haber tenido palabra y ya no tenerla. Pertenezcamos a una cultura oral o alfabetizada, la dificultad para leer, escribir, hablar y escuchar es una y la misma. Hay algo roto entre las palabras y las cosas. Esa “des-alfabetización” de las últimas décadas es menos producto de una cultura de la imagen que se impuso con intercambio de <em>emojis</em> y esa media lengua usada en chats, que fruto de la desaparición del otro en la familia, la escuela y el Estado, instituciones “desfondadas” dirán Lewcowicz y Corea.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-42f454d3d0ad5b50bfb92d4acf95c073">Hay que tomar el riesgo de dar la palabra, de trasmitir el legado que está en toda lengua. Habrá que soplar algo de vida a esta lengua muerta que habla en nosotros con series, memes y chats que de tanto decir, ya no dicen nada. Si lo hacemos, saldremos del solipsismo al que nos trajo esta etapa del capitalismo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f3dcad68ce8d856d1239af676b901cc4">La palabra debe volver a estar atada a otro/a. Si no hay relato ni ley que sé sentido, ni hay tampoco quién sostenga uno y otra, no habrá alfabetización. Nos cabe ocupar un lugar en la lengua, ser alguien para el otro, eso que no fueron, para Flaubert, ni el padre ni la madre. Es el desafío que tenemos por delante, no sólo a docentes, también padres, madres y políticos. El resto es pan comido. ¡Hasta María Eugenia Vidal puede dar una mano actualizando el UPA!<em>,</em> método rápido y efectivo que enseñó a leer a generaciones durante décadas.<a id="_ftnref11" href="#_ftn11">[11]</a> La lectura y la escritura, después de todo, son técnicas. Con esfuerzo, bien o mal, se adquieren. Hasta Kaspar Hauser pudo. Lo que tenemos por delante es algo bastante más difícil, pero no imposible.</p>



<div style="height:39px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-eff5885f0f3a518e02ab94517a46c45c"><strong>Referencias:</strong></p>



<p><a id="_ftn1" href="#_ftnref1">[1]</a> <a href="https://www.telemundo47.com/news/nyc-busca-fortalecer-la-alfabetizacion-con-nuevo-plan-de-lectura-para-escuelas-publicas/2387112/">https://www.telemundo47.com/news/nyc-busca-fortalecer-la-alfabetizacion-con-nuevo-plan-de-lectura-para-escuelas-publicas/2387112/</a></p>



<p>(2) Foto real (y no meme) sacada por la profesora Daniela Parra.</p>



<p><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> Según Marisa Suffia, docente miembro del equipo técnico del Departamento de ámbitos del Desarrollo de la Educación de la Secretaría de Educación de la Provincia de Buenos Aries, “Las últimas pruebas Aprender 2023 mostraron mejoras en Lengua con respecto a años anteriores. El informe indica que el 66,4% de los y las estudiantes de sexto grado se ubica en los niveles de desempeño satisfactorio y avanzado en Lengua. Dentro del 33,6% restante, poco más de 1de cada 10 tiene un desempeño “por debajo del básico”.</p>



<p><a href="#_ftnref4" id="_ftn4">[4]</a> <a href="https://www.infobae.com/educacion/2023/05/04/casi-la-mitad-de-los-alumnos-no-alcanzan-el-nivel-minimo-en-lectura-y-lanzan-una-campana-para-revertirlo/">https://www.infobae.com/educacion/2023/05/04/casi-la-mitad-de-los-alumnos-no-alcanzan-el-nivel-minimo-en-lectura-y-lanzan-una-campana-para-revertirlo/</a><strong><u></u></strong></p>



<p><a href="#_ftnref5" id="_ftn5">[5]</a> Sarmiento, D. F. <em>Método de lectura gradual,</em> Bs. As., Museo Histórico Sarmiento, 2011.</p>



<p><a href="#_ftnref6" id="_ftn6">[6]</a> Facundo Manes, abanderado del mesianismo neuro-científico, sostiene que: “métodos de enseñanza de la lectura basados en aprender a leer a partir de oír palabras completas han traído resultados negativos en comparación a los métodos basados en el reconocimiento del sonido de cada letra y de sílaba, en el desarrollo de la conciencia fonológica. La explicación podría estar en experimentos que muestran que el método holístico estimula el hemisferio equivocado, el derecho, en la mayoría de las personas, quitándole la eficiencia que tiene el hemisferio izquierdo par la discriminación del sonido de cada letra, una habilidad necesaria para poder leer”. Manes, F; Niro, M. <em>El cerebro argentino. Una manera de pensar, dialogar y hacer un país mejor,</em> Bs. As. Planeta, 2016, 217-218.</p>



<p><a href="#_ftnref7" id="_ftn7">[7]</a> Barthes, R. “Escribir la lectura”, en <em>El susurro del lenguaje. Más allá de la palabra y la escritura</em>, Barcelona, Paidós, 1987.</p>



<p><a href="#_ftnref8" id="_ftn8">[8]</a> Lewcowicz, I; Corea, C. <em>Pedagogía del aburrido. Escuelas destituidas, familias perplejas, Bs. As., Paidós, 2004.</em></p>



<p><a href="#_ftnref9" id="_ftn9">[9]</a> Sartre, J. P. <em>El idiota de la familia. Gustave Flaubert desde 1821 a 1857</em>, Bs As, Editorial Tiempo Contemporáneo, 1095.</p>



<p><a href="#_ftnref10" id="_ftn10">[10]</a> La anécdota es real. Me la cuenta una maestra de inicial de una escuela pública del Conurbano.</p>



<p><a id="_ftn11" href="#_ftnref11">[11]</a> <a href="https://www.infobae.com/politica/2024/02/28/maria-eugenia-vidal-lanza-hacemos-una-fundacion-especializada-en-educacion/">https://www.infobae.com/politica/2024/02/28/maria-eugenia-vidal-lanza-hacemos-una-fundacion-especializada-en-educacion/</a></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a1fe264ed96b8e4e31e553259e36a722">Lomas de Zamora, 5 de octubre de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-41f2ae269ddadcd096d885ca5e301089">*Prof. y Dr. en Letras, y Mag. en Comunición y Cultura, es docente en profesorados del Conurbano, ensayista y crítico de cine. Publicó&nbsp;<em>Hoteles. Estudio crítico</em>&nbsp;(2007),&nbsp;<em>Cambiemos o la banalidad del bien</em>&nbsp;(2019),&nbsp;<em>La invención de la literatura. Una historia del cine</em>&nbsp;(2021). Estuvo a cargo de&nbsp;<em>El Nuevo Cine murió&nbsp;</em>(2021) y prologó&nbsp;<em>Escritos corsarios</em>&nbsp;de P. P. Pasolini (2022).  Su último libro esditado es «P3RRON3. El Corsario».</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fquien-alfabetiza-a-los-alfabetizadores-por-hernan-sassi%2F&amp;linkname=%C2%BFQUI%C3%89N%20ALFABETIZA%20A%20LOS%20ALFABETIZADORES%3F%20%E2%80%93%20POR%20HERN%C3%81N%20SASSI" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fquien-alfabetiza-a-los-alfabetizadores-por-hernan-sassi%2F&amp;linkname=%C2%BFQUI%C3%89N%20ALFABETIZA%20A%20LOS%20ALFABETIZADORES%3F%20%E2%80%93%20POR%20HERN%C3%81N%20SASSI" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fquien-alfabetiza-a-los-alfabetizadores-por-hernan-sassi%2F&amp;linkname=%C2%BFQUI%C3%89N%20ALFABETIZA%20A%20LOS%20ALFABETIZADORES%3F%20%E2%80%93%20POR%20HERN%C3%81N%20SASSI" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fquien-alfabetiza-a-los-alfabetizadores-por-hernan-sassi%2F&amp;linkname=%C2%BFQUI%C3%89N%20ALFABETIZA%20A%20LOS%20ALFABETIZADORES%3F%20%E2%80%93%20POR%20HERN%C3%81N%20SASSI" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fquien-alfabetiza-a-los-alfabetizadores-por-hernan-sassi%2F&amp;linkname=%C2%BFQUI%C3%89N%20ALFABETIZA%20A%20LOS%20ALFABETIZADORES%3F%20%E2%80%93%20POR%20HERN%C3%81N%20SASSI" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fquien-alfabetiza-a-los-alfabetizadores-por-hernan-sassi%2F&amp;linkname=%C2%BFQUI%C3%89N%20ALFABETIZA%20A%20LOS%20ALFABETIZADORES%3F%20%E2%80%93%20POR%20HERN%C3%81N%20SASSI" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fquien-alfabetiza-a-los-alfabetizadores-por-hernan-sassi%2F&#038;title=%C2%BFQUI%C3%89N%20ALFABETIZA%20A%20LOS%20ALFABETIZADORES%3F%20%E2%80%93%20POR%20HERN%C3%81N%20SASSI" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/quien-alfabetiza-a-los-alfabetizadores-por-hernan-sassi/" data-a2a-title="¿QUIÉN ALFABETIZA A LOS ALFABETIZADORES? – POR HERNÁN SASSI"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/quien-alfabetiza-a-los-alfabetizadores-por-hernan-sassi/">¿QUIÉN ALFABETIZA A LOS ALFABETIZADORES? &#8211; POR HERNÁN SASSI</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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		<title>EN OTRA PARTE &#8211; POR DANIEL RUBINSZTEJN</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/en-otra-parte-por-daniel-rubinsztejn/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 05 Dec 2024 13:04:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[La otra escena]]></category>
		<category><![CDATA[La vida en otra parte]]></category>
		<category><![CDATA[Lacan]]></category>
		<category><![CDATA[Milan Kundera]]></category>
		<category><![CDATA[Pantallas]]></category>
		<category><![CDATA[psicoanálisis]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La vida está en otra parte es el título de uno de los libros del escritor Milan Kundera. ¿Cuál es la otra parte? ¿Hay un más allá de la escena?</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/en-otra-parte-por-daniel-rubinsztejn/">EN OTRA PARTE &#8211; POR DANIEL RUBINSZTEJN</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-35ac313cce2850f70325df33432be773"><strong>La vida está en otra parte <em>es el título de uno de los libros del escritor Milan Kundera. </em></strong><strong><em>¿Cuál es la otra parte? ¿Hay un más allá de la escena?</em></strong><strong></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6a483880737783b0c44756fd0cb45c8a"><strong>Por Daniel Rubinsztejn*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f0ff46387fceff6a85f81f807e2948c5"><strong>1</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c036b56e7d5f9817c10f16645efd913a">Capturados por imágenes -desde el inicio de la vida con la imagen del yo- cada uno transcurre su tiempo atrapado por pantallas y alguna voz que la sostiene.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-22ade7023c88cf34bf76711c3daca419">¿Por qué esa pregnancia, esa adherencia a un celular?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-00294cf0c036fc4f38f7c26f5d9ad12e">Citando el título de un libro de Milan Kundera asoma una claridad: <em>La vida está en otra parte</em>. ¿Cuál es la otra parte? ¿Hay un más allá de la escena?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-27f5c667b36e1792e1c161d70a62dabd">Disfrutando un recital hablan con alguien que no está allí y le cuentan amablemente para compartir su placer; reunidos entre amigos, a veces cada uno habla con otro que no está allí, esfumando la escena grupal, y construyendo otra con una presencia ausente. Están no estando.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f262c0bbf7b69cd8b58ad4c48aa257d8">Como en un sueño: el cuerpo yace durmiendo y el sueño nos transporta a cualquier otro lugar y a veces, el guardián del dormir cumple su trabajo, cuerpo y alma yacen <em>juntoseparados. </em>El desdoblamiento del espacio en el sueño es modelo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2bd33b7678e0ab1d10d3c873faee321f">La realidad es intolerable, augura displacer e insatisfacción. Dormimos un tercio de nuestras vidas para descansar …del mundo, para olvidar que el principio del placer/realidad falla una y otra vez; hay un más allá que a veces se presenta en los límites del sueño interrumpiendo la fuga. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ef232894e4a6bda497c75faa36658998">Las escenas en general son débiles, necesitan que otra escena sea su soporte, su armadura, un andamio. Una escena no colma, llama a otra y luego a otra. Y ninguna es, al final, la esperada. El recorrido de la vida marcado desde la insuficiencia a la anticipación.</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c45d182a25f5fe204023353730873da1"><strong>2</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1de852da8330ed062f0c82eec024c696">Hay vidas que transcurren en <em>acting out</em>, escenas sin anclaje, que ilusionan, que intentan alejar angustias. No es sólo respuesta a “faltar a alguna cita” (Lacan dixit), es un modo de tramitarlas. Hay otros: síntomas, pasajes al acto que arrancan al cuerpo de la escena sostenida.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d525584dac6e0134f41ee2c052f54a64">Así como la represión, que demanda un gran esfuerzo y desgaste para mantenerla, el acting requiere actividad… que consume la vida.</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fc214756108fc09554c4aed7f7c0bcb4"><strong>3</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-009a5a853a9e3d4bc3e5d351c43bb462">No es una sesión corta, tampoco un corte de sesión. Es la sesión como corte: sección.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-18359a7d7a191f1adb6d15c7d5072e7e">Recostarse en el diván inaugura una nueva escena que suspende el tiempo lineal y la captura de(por) la mirada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8ed5caab5dc720c382bd1f421e935dae">El mundo, la escena en el mundo, quedan a la espera mientras se despliega la posibilidad de la asociación libre. Posibilidad de domar la furia de la acción con alguna palabra que amarre.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fcf5328b00156407c8d6a98826dce50c">Un discurso que por instantes -interpretación mediante- puede arruinar la escena en el mundo, y a veces, sus efectos la transmutan.</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-97d7a0c5bad93ca37b6424c1d87294d4">-Instante de corte (diván)</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4bbd85e72ca3e03b3bfff02eae87c9b3">-Tiempo de asociación</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9aa19a4289dfb468b9dcf847ea1d63be">-Momento de interpretación (corte)</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-608b0e792b81f11259462fcb3b772c07">Pasajes, pases, derivas que el análisis procura. Promueve un despegue, desde “en otra parte” hacia una partida -partición-, que no es fuga. &nbsp;</p>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1f5e906b62cef1bfe4395838b2af0b9b">Buenos Aires, 5 de diciembre de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4dd83dc92a5dde536d300b79f15eb57b">*Psicoanalista. Dr. en Psicología (UBA) y Profesor titular en la maestría de psicoanálisis de la Universidad Nacional de Rosario.</p>
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