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	<title>medios hegemónicos archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<description>Una Revista de Opinión</description>
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		<title>El silencio de un sector fundamental &#8211; Por Ricardo Aronskind</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 09 May 2020 21:00:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La pandemia, sumada a los problemas estructurales que arrastra el país y al agravamiento provocado por el macrismo, ha hecho que los márgenes para tomar políticas consensuadas se achiquen. El gobierno nacional continúa preso de una inhibición aprendida a lo largo de todo el trayecto democrático, reforzada por un estilo moderado para no parecer “agresivo” frente al aparato comunicacional incólume de la derecha. Es en este cuadro político-social que resulta imprescindible que comience a expresarse con toda su diversidad la fuerza latente de los que realmente están comprometidos con el destino de Argentina y su gente. El campo nacional no puede seguir sometido a la mirada disciplinadora de la derecha liberal que establece límites a las políticas públicas de los gobiernos populares.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>La pandemia, sumada a los problemas estructurales que arrastra el país y al agravamiento provocado por el macrismo, ha hecho que los márgenes para tomar políticas consensuadas se achiquen. El gobierno nacional continúa preso de una inhibición aprendida a lo largo de todo el trayecto democrático, reforzada por un estilo moderado para no parecer “agresivo” frente al aparato comunicacional incólume de la derecha. Es en este cuadro político-social que resulta imprescindible que comience a expresarse con toda su diversidad la fuerza latente de los que realmente están comprometidos con el destino de Argentina y su gente. El campo nacional no puede seguir sometido a la mirada disciplinadora de la derecha liberal que establece límites a las políticas públicas de los gobiernos populares.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Ricardo Aronskind*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Luego de la derrota electoral de 2015, el espacio kirchnerista recibió un durísimo ataque organizado y planificado que apuntaba a su desaparición, o a su fragmentación hasta la insignificancia política.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A esa derrota se había llegado con problemas internos no menores, escenificados por la ausencia de un candidato que representara en un sentido profundo el recorrido político de los 12 años previos. El nombre Scioli fue el resultado de una transacción entre el espíritu rebelde que corporizaba Cristina Kirchner y el espíritu conciliador de otros sectores amplios del peronismo que no concordaban con las políticas kirchnersitas, o con los enfrentamientos que ésas producían con el poder corporativo, mediático o internacional.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero a partir de la llegada del macrismo, con la derecha en el poder del Estado, se desató un aluvión de ataques en los más diversos planos contra ese amplio espacio que reivindicaba la trayectoria seguida desde 2003, incluyendo los conflictos que se habían asumido, y el conjunto de valores sintetizados en las políticas y el discurso “nacional y popular”. En el terreno económico, la idea repetida incansablemente por Cristina había sido la del crecimiento con inclusión. Todo eso debía ser desterrado de la política argentina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La organización piramidal –por encontrarle un formato no del todo adecuado- del kirchnerismo, su falta de estructuración política en niveles intermedios, lo hicieron depender notablemente de Cristina, quien a su vez fue bombardeada desde el primer día por la derecha gobernante, tratando de destruirla política y humanamente. Pero sobre todo dañar su imagen pública, cosa que lograron parcialmente, lo suficiente como para mellar en parte su fuerza electoral, lo que fue sintetizado en la expresión “con Cristina no alcanza”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El hostigamiento comunicacional y judicial sobre Cristina, se extendió a todo lo que fuera “K” transformado en letra infamante, que sintetizaba la idea de delito, de autoritarismo, de insensatez y de desconexión del mundo, frente al “buen sentido” y la “decencia” que encarnaba el presidente Mauricio Macri.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La maniobra era de más largo aliento, porque apuntaba –y apunta- a estigmatizar como kirchnerista-chavista (ahora también comunista) a cualquier política nacionalista, redistributiva o de transformación clara de estructuras económicas, sociales o institucionales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por ejemplo: discutir y modificar la Constitución Nacional sería caer en el peligroso kirchnerismo. Modificar al corrupto poder judicial sería peligroso kirchnerismo. Poner coto a la difusión de mentiras y manipulaciones en los principales medios de comunicación, sería peligroso kirchnerismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En esos cuatro años macristas en los cuales el alto empresariado argentino mostró la total inconsistencia de su plan de gobierno, el espacio nacional y popular pasó por momentos de esperanza casi mágica, luego de desaliento porque no se producía un diciembre del 2001 macrista, y de zozobra cuando Cambiemos ganó las elecciones de medio término con el 42% de los votos. “Se quedan 20 años” fue la sensación de muchxs.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El programa económico macrista se reveló como un desastre que empezó a hundirse a sólo dos años de haber iniciado una gestión con total apoyo del establishment local e internacional, y los segundos dos años fueron de caída económica y social acelerada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si los hechos objetivos estaban claros, en términos de lo deplorable de las políticas macristas, en el terreno de la lucha política la cosa era diferente. Parte del peronismo apoyó al macrismo, la CGT se mostró moderadísima frente al rumbo claramente anti obrero del gobierno, y muchísimos de los intendentes y gobernadores de ese origen se mostraron “neutrales”, influenciados y hasta atraídos por el militante apoyo del mundo de los negocios al macrismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Además, la deserción de los pocos medios que se consideraban nacionales y populares, y la casi total mordaza y asfixia económica sobre espacios de opinión e información alternativos contribuyeron al monopolio que ya venían ejerciendo y disfrutando los medios del establishment. El gravísimo problema comunicacional democrático, que no se logró resolver durante el gobierno kirchnerista, se agudizó con el gobierno del poder corporativo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ni qué hablar de la función partidista-militante del poder judicial y de la persecución y encarcelamiento ilegal de figuras opositoras. Todo hecho con el beneplácito de norteamericanos y europeos (las famosas “democracias liberales”), y de toda la satelital derecha latinoamericana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los 4 años macristas no fueron años de crecimiento del espacio nacional y popular, aunque se podría pensar que era un momento especialmente propicio para que mucha gente entendiera de qué se trataba realmente el verso del republicanismo y las buenas ondas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ese crecimiento no ocurrió no sólo por la abrumadora propaganda política disparada por un sistema mediático casi completamente sintonizado con la derecha, sino por la falta de palabra y organización del espacio alternativo. El kirchnerismo no creció en estructuración interna, y aunque se agregaron nuevos espacios al campo popular, la dispersión y la falta de trabajo colectivo continuaron. A pesar del daño social provocado en forma creciente por el macrismo, a pesar del desempleo, de la caída salarial, del deterioro de las condiciones de vida que empezó a llegar a sectores medios, no se fortaleció un polo alternativo con una mirada claramente crítica del proyecto neoliberal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Cristina leyó el cuadro, nacional y global, y maximizó el uso de las fuerzas disponibles aprovechando el malestar creciente con el ajuste del macrismo y el FMI, y propuso una figura presidencial a la que se percibía más “moderada” que Cristina, más convocante a fracciones peronistas alejadas de la conducción K, y menos urticante para los poderes fácticos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A pesar del pronunciado declive económico social, los meses finales de Macri no presenciaron una ola de luchas y de demandas sociales <em>in crescendo</em>, ni una impugnación acentuada, sino una sorprendente tranquilidad, que muchos interpretaron vinculada a la existencia de una salida electoral posible y viable. Hubo muchas pequeñas luchas, pero ninguna confluencia en un gran programa alternativo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El kirchnerismo, por obvias razones, siguió a su líder, quien se incorporó disciplinadamente al dispositivo institucional albertista, y por lo tanto el gobierno contó con un respaldo sólido proveniente del bando K y del peronismo “moderado”, que estaba volviendo de su romance con el neoliberalismo, que ya no ofrecía perspectivas político-electorales-laborales interesantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Apenas comenzada la gestión, y mientras se intentaba encontrar la forma de resolver el tema del grave endeudamiento y de la reactivación productiva, apuntando incluso a mejorar el perfil de la estructura económica argentina, irrumpió la pandemia y cambió el orden de prioridades sociales, favoreciendo un clima de acercamiento popular en cuestiones muy básicas, como la preservación de la vida. Eso se ha reflejado en el apoyo a la figura y el estilo de conducción de Alberto Fernández.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero los actores siguen siendo los mismos de diciembre 2019: un empresariado concentrado que no tiene ningún proyecto viable de país y sólo formula sus demandas particulares en tono imperativo y amenazante, un sindicalismo dónde sólo una minoría de la dirigencia está comprometida con sus bases y con una política de transformación, clases medias individualistas e influidas por los medios cuya lealtad política es volátil. Despolitización y desinformación en vastos sectores de la sociedad. Sectores militantes e intelectuales muy valiosos pero dispersos y con limitados vasos comunicantes con las grandes masas de la población.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Las mentalidades no han cambiado desde el resultado electoral de diciembre, donde una derecha con una gestión pésima y fracasada, pero capaz de movilizar odios y prejuicios, logró cosechar el 40% de los votos.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://moretticulturaeros.com.ar/wp-content/uploads/2014/04/represion-financiera.-500-6-1.jpg" alt="EL EMPRESARIADO ARGENTINO MÁS RICO NO CREE EN EL PAÍS. En ..." /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>¿Las manos atadas?</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El problema reside en el amplio espacio nacional y popular.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Cristina tiene hoy sus movimientos y declaraciones acotadas dadas sus responsabilidades institucionales. Bajo ella, no han crecido líderes fuertes, con amplia representatividad y capacidad de formulación propia de agenda, aunque abunden lxs dirigentes jóvenes capaces y valiosxs. Esa riqueza, hoy inexplotada, se puede observar en el propio gabinete de Alberto Fernández y también en provincias, sindicatos, universidades y municipios. Mucha y muy valiosa gente que no tiene organización, no está vertebrada y que no recibe ni participa en la formulación de lineamientos generales de orientación política. Un gran desperdicio de capacidades claramente comprometidas con un sentido solidario de comunidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es claro que no me refiero a la evidente necesidad de “apoyar a Alberto” frente a los depredadores sociales, sino a qué políticas, que orientación estratégica, se va a buscar en el actual gobierno. ¿Cuál es la crítica que efectuamos al macrismo? ¿Que le fue mal? ¿Que no supo implementar propuestas con las que en el fondo coincidimos? ¿Que las porciones de comida en los comedores escolares era demasiado pequeñas? ¿Que las bicisendas son muy caras?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Tener más claro un rumbo estratégico, una caracterización de cómo está el país y qué país queremos, ayudaría incluso en las cuestiones coyunturales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Cómo pararse, por ejemplo, frente a cosas “mínimas”, como los aumentos de precios, realizados en abierto desafío a lo que ha dicho el propio Presidente? ¿Se deben denunciar o se deben tolerar en función de no debilitar? Denunciar puede ser recuperado por la derecha -que incluye a los mismos que aumentan los precios- como elemento de creación de malestar frente al gobierno. Pero tolerar los aumentos sin denunciarlos es también aceptar otra forma de desgaste, que es la desvalorización de la palabra presidencial y la aceptación del deterioro de los ingresos de las mayorías. Mayorías que hoy por hoy no tienen elementos para entender por qué ocurre la inflación, pero que tenderán a reclamar a las autoridades por estos deterioros en su nivel de vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Más allá de cada hecho puntual, está en disputa el poder. Debemos ser claros en eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Las fuerzas más retrógradas ya tienen un norte claro: en cualquier circunstancia no ven ningún problema en seguir y profundizar el programa neoliberal, la transferencia de riquezas del trabajo al capital, como si eso llevara a alguna parte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero es desde el espacio popular dónde hace falta superar la actitud del “aguante”, o de la “resistencia”. Mientras la derecha no tiene ninguna inhibición para gobernar e imponer los rumbos a toda la sociedad, los amplios espacios políticos populares han incorporado un temor profundo a herir la sensibilidad de los sectores de poder.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por supuesto que ha habido varias oportunidades en las últimas décadas en las que cuando el enemigo ataca, en forma violenta y autoritaria, la reacción natural es la defensiva. Pero no se puede transformar ese comportamiento en una actitud permanente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La derecha no pide disculpas cuando gobierna, porque hace “lo que hay que hacer”, o sea, el conjunto de necesidades de diferentes fracciones del capital que necesitan ganar más dinero. Y esto es aceptado por una parte de la sociedad que orbita ideológica y culturalmente en torno a ese núcleo de negocios, y de alguna forma también por el resto, que no cuenta con un discurso claro y alternativo al proyecto de los ricos. Un discurso nacional vigoroso y preciso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero hoy, además, hay que tomar en cuenta que nos encontramos en un momento absolutamente excepcional, en el cual el Estado argentino se está haciendo cargo de sostener todo el andamiaje social con transferencias descomunales de ingresos hacia amplios sectores sociales, y donde los propios neoliberales de los países centrales están tomando medidas completamente heterodoxas para evitar un derrumbe económico y social gigantesco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" src="https://www.centrocultural.coop/sites/www.centrocultural.coop/files/styles/imagen_detalle_art_revista/public/las_clases_medias_-_rodolfo_gomez.jpg?itok=TDyCrfhv" alt="Las clases medias, sus ideologías y representaciones políticas y ..." /></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Voces del pasado en un espacio público que cambió:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La derecha continúa con su esquema habitual de medios, redes y un núcleo de público cautivo al cual logran transitoriamente sumar otras franjas si el tema es lo suficientemente “popular” y convocante, como el tema de la seguridad, aunque sea ficcional. Es un dato político.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Continúan fieles al mismo proyecto neocolonial y subdesarrollado de siempre, el mismo conjunto de ideas que vienen machacando desde el golpe de 1976. No importan los desastres provocados por el “proceso”, el menemismo y Macri. No hay allí autocríticas, arrepentimientos ni deserciones. El gran elemento organizador de ese espacio es el capital concentrado y transnacionalizado, y la sintonía con los lineamientos que emanan de la mayor potencia planetaria, los Estados Unidos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El gobierno, en este grave cuadro económico, intenta transmitir racionalidad y sensatez, que se diferencian del fundamentalismo neoliberal de la derecha. Se busca crear un clima de moderación, de intercambio de ideas, de permeabilidad y de no confrontación, para construir una mayoría ampliada que dé sustento a algunas políticas nacionales importantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Sin embargo, tenemos la impresión de que este set de ideas y de actitudes, originados y concebidos en los duros años finales del gobierno de Cristina y durante el período macrista -como contrapunto inteligente y social frente al fundamentalismo macrista-, no están acordes a los nuevos tiempos y desafíos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esto es así, porque es un tiempo en el que se deberán extremar esfuerzos colectivos para cubrir las necesidades básicas de todxs e impulsar la economía. Vamos hacia un escenario pos-pandemia en el que quedará una economía achicada aquí, en la región y en el mundo, cruzado por vientos proteccionistas más fuertes que los que soplaban hasta 2019. Más tensiones, más conflictos, y menos amabilidades. Más políticas de fuerza que acuerdos multilaterales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La pandemia, sumada a los problemas estructurales que arrastra el país y al agravamiento provocado por el macrismo, ha hecho que los márgenes para tomar políticas consensuadas se achiquen. La institucionalidad neoliberal global, los famosos “derechos de propiedad” que en realidad son derechos a apropiarse de rentas que podrían ser públicas y servir a la comunidad, son hoy una traba completa a la necesaria libertad de los estados para actuar eficazmente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Mientras los actores de la política y la economía continúan con sus comportamientos rutinarios, la realidad se ha vuelto más apremiante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Un ejemplo de esto son las enormes compras de alimentos que debe efectuar el Ministerio de Desarrollo Social. Los proveedores cartelizados le reclaman precios por arriba de los de mercado, y amenazan con no venderle. No estamos hablando de la decoración de la Casa Rosada, que puede esperar, sino de la comida de 11 millones de argentinxs.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Puede el Estado esperar a los consensos, con actores largamente acostumbrados a la condescendencia, sino a la complicidad, de los funcionarios públicos? La derecha mediática, mientras tanto, acusa al gobierno tanto por aceptar sobreprecios, como por no aceptarlos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Y el gobierno continúa preso de una inhibición aprendida a lo largo de todo el trayecto democrático –“no insistas con políticas que enojan a los poderosos”- reforzada por este estilo moderado para no parecer “agresivo” frente al aparato comunicacional incólume de la derecha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">“Agresivo”, “soberbio”, “autoritario”, es el arsenal de adjetivos que tienen preparado contra cualquiera que quiera defender con resolución los intereses populares.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es en este cuadro político-social que resulta imprescindible que se vuelva a escuchar la voz, o las voces, del amplio, variado y rico campo nacional y popular. El debate público no puede estar dado entre las voces múltiples de la irracionalidad neoliberal, y un gobierno atrapado en la inhibición de “no parecer autoritario”… frente a los representantes de la irracionalidad. La derecha ha logrado ocupar el lugar de acusador y juez en la arena de la discusión política, espacio que le ha ido cediendo el campo popular por falta de solidez política y discursiva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es hora de que comience a expresarse con toda su diversidad la fuerza latente en nuestro país, la de los que realmente están comprometidos con el destino de Argentina y su gente. Los que consideran a nuestra Patria su casa, y no un mero lugar de negocios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El campo nacional no puede seguir sometido a la mirada disciplinadora de la derecha liberal, a los límites que pone ese sector para defender derechos espuriamente conseguidos, a los límites que establece a las políticas públicas de los gobiernos populares.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Un gobierno como el actual necesita un vigoroso y organizado espacio popular, para no estar sometido a los empellones constantes de una derecha corporativa que aspira a volver al gobierno para seguir acumulando a costa del deterioro interminable del país.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 9 de mayo de 2020</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>*Economista y magister en Relaciones Internacionales, investigador docente en la Universidad Nacional de General Sarmiento.</em></span></p>
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		<title>Entre el malestar de la pandemia y la manipulación &#8211; Por Osvaldo Drozd</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 18 Jul 2020 18:58:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Osvaldo Drozd]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En el juego de las democracias occidentales hoy las mediciones de imagen se convirtieron en uno de esos elementos que rigen la vida política institucional. Si bien esos índices en la mayoría de los casos están manipulados, lo que no se puede obviar es que tanto los ascensos como los descensos, tienen como causante, en última instancia, la acumulación de malestares o el logro de una cenestesia social positiva.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/entre-el-malestar-de-la-pandemia-y-la-manipulacion-por-osvaldo-drozd/">Entre el malestar de la pandemia y la manipulación &#8211; Por Osvaldo Drozd</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><em><span style="color: #000000;"><strong>En el juego de las democracias occidentales hoy las mediciones de imagen se convirtieron en uno de esos elementos que rigen la vida política institucional. Si bien esos índices en la mayoría de los casos están manipulados, lo que no se puede obviar es que tanto los ascensos como los descensos, tienen como causante, en última instancia, la acumulación de malestares o el logro de una cenestesia social positiva. </strong></span></em></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Osvaldo Drozd</strong><strong>*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong> </strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hoy los grandes medios hacen hincapié en que el presidente Alberto Fernández bajó su nivel de aprobación. Según ellos, eso se debe –en líneas generales- a que el gobierno aprovechó la cuarentena para llevar adelante un proyecto de avasallamiento de libertades, principalmente económicas, pero que la ciudadanía no se lo dejó pasar. Lo dicen sus principales editorialistas y también el ex presidente Mauricio Macri. Grupos minúsculos de la derecha lo hacen saber rompiendo la cuarentena y protestando en diversos lugares del país. Los medios amplifican esas acciones como si eso fuera la respuesta adecuada a cierto malestar. Como si además fueran muchos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Tanto los enunciados mediáticos como las declaraciones del ala dura del macrismo, no son más que interpretaciones sobre la cenestesia social. Una de las tareas políticas debiera ser ubicar el lugar del malestar e intentar abordarlo más allá de una contra interpretación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Cuando en marzo diera comienzo la cuarentena y las diversas medidas de restricción, el gobierno tuvo un ascenso pronunciado de imagen positiva. La ciudadanía en general vio con muy buenos ojos la preocupación del presidente para con la defensa de la salud y la vida. Por su parte, una minoría comenzó a sostener que era más importante la economía y que no había que ponerle límites.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Tanto el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta al igual que la mayoría de los intendentes bonaerenses se alinearon con el gobierno nacional para llevar adelante las medidas de aislamiento social. Los grandes medios comenzaron a tener dos facetas. Un canal emblemático como TN en horarios matutino o mediodía aún muestran la importancia de la cuarentena, mientras que en horarios nocturnos despliegan todo el arsenal opositor a rajatablas con sus consabidos opinólogos. Fueron y son los principales agoreros del desgaste que produce el aislamiento. Ellos quieren imponer casi a la fuerza la interpretación del agotamiento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Al inicio de la cuarentena la mayoría tuvo una visión espontánea del desarrollo de la pandemia. Se preveía que en 2 o 3 meses ya habría concluido. Se iba a llegar a un pico y luego la pendiente dejaría todo como antes. Pasados cuatro meses la curva sigue subiendo a pesar de que se haya llevado adelante una de las políticas sanitarias más acertadas. El común supone que tal vez no haya sido de esa manera y que probablemente haya habido errores. Los índices que se dan en otros países comprueban el acierto pero eso no es algo que sea un dato que la mayoría tenga en cuenta. Obviamente que el desarrollo de la pandemia nunca puede estar sujeto a ninguna <em>doxa</em> y por otra parte el virus causante se ha vuelto extremadamente rebelde a la <em>episteme</em>.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Me cuido no me cuido.</strong> Lo que se percibe, principalmente en diferentes conglomerados urbanos de la provincia de Buenos Aires, es que se comenzaron a dar pequeñas resistencias moleculares contra el aislamiento social. No se puede englobar a estas rebeldías dentro del marco de los derechistas movimientos anticuarentena que obviamente tienen métodos y fines diferentes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hace aproximadamente un mes una línea de colectivos que une La Plata con Berisso fue cerrada por varios días. Aproximadamente 30 conductores dieron positivo el hisopado y fueron aislados la mayoría de los choferes de esa línea. Se supo que habían realizado un asado de camaradería.  Algunos creen que no siendo personas de riesgo no existe ningún problema. Principalmente los jóvenes. Entonces están los que hacen reuniones. Incluso fiestas clandestinas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En junio una ex candidata a concejal de Juntos por el Cambio de Berisso se vanaglorió en las redes sociales de haber llevado a su hija a la fiesta de cumpleaños de su hermanastra. Estos hechos ocurren asiduamente sin ser promocionados. Se escucha la queja de vecinos que dicen que personas que tienen Covid asintomático salen a hacer mandados. En los barrios esas cosas se conocen y se producen así esas pequeñas “contradicciones en el seno del pueblo”. Hay comercios que no están habilitados para la venta y de todas formas se realiza la política del whatsapp.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El problema es que gran parte se cuida y ve que una gran parte no lo hace, y que las autoridades municipales no se encuentran a la altura de poder manejar esas situaciones que los desbordan. No pocos son los que dicen que “la cuarentena está rota”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Estos hechos que cualquier persona puede percibir en sus localidades, van agotando las ganas de cuidarse. Los grandes medios manipulan ese desgaste para intentar imponer una visión en la que la caída de disponibilidad tenga como correlato un rechazo al gobierno. Obviamente no es así pero se corre el riesgo de caer en esa encrucijada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El problema es que no se puede llegar a un aislamiento regido por un <em>Big brother </em>y pareciera que la responsabilidad individual no alcanza. Entonces se puede ver gente con un barbijo puesto que muchas veces funciona como un <em>trompe l&#8217;oeil</em>.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Berisso, 18 de julio de 20120</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">*periodista y escritor</span></p>
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		<title>Duhalde y el coup d’Etat &#8211; Por Artemio López</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 28 Aug 2020 19:33:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artemio López]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[coup d’Etat]]></category>
		<category><![CDATA[Duhalde]]></category>
		<category><![CDATA[Golpe de Estado]]></category>
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		<category><![CDATA[Oposición política]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Artemio López afirma en este artículo que en el escenario actual de enfrentamiento frontal a través del trípode judicial-mediático-político, la oposición asume posiciones abiertamente destituyentes, y en ese sentido la advertencia de Eduardo Duhalde gana consistencia: No hay asonada militar disponible en la Argentina, pero sí se están creando las condiciones necesarias para un golpe en sentido ampliado, un coup d’Etat con fachada institucional.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>Artemio López afirma en este artículo que en el escenario actual de enfrentamiento frontal a través del trípode judicial-mediático-político, la oposición asume posiciones abiertamente destituyentes, y en ese sentido la advertencia de Eduardo Duhalde gana consistencia: No hay asonada militar disponible en la Argentina, pero sí se están creando las condiciones necesarias para un golpe en sentido ampliado, un coup d’Etat con fachada institucional. </em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Artemio López*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong> </strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El “flash” del ex senador-presidente (MC) Eduardo Duhalde, advirtiendo sobre la inminencia de un golpe de Estado, sorprendió, pero no tanto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Existe un “estado de ánimo” particular que recorre a la oposición que como sabemos no se expresa solo ni principalmente en la coalición <em>Juntos por el Cambio.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En efecto, cuando pierde elecciones la derecha conservadora argenta se repliega en los aparatos de medios y judicial, como garantía de continuidad de sus intereses, sus exigencias y su confrontación con el proyecto popular &#8211; democrático electoralmente triunfante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esta contradicción entre proyectos antagónicos está siempre sobre determinada , y hoy la contradicción dominante se instala en el aparato judicial asociado a los medios de difusión opositores, subordinado a los cuales se ordena y organiza la oposición política, nucleada fundamentalmente en la coalición de derecha conservadora <em>Juntos por el Cambio. </em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">De los aparatos judicial y de medios surge la “línea” de la oposición que, aunque no tiene “intelectuales orgánicos” activos que construyan su discurso e impulsen su práctica, tiene jueces y periodistas que cumplen esa estratégica función.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Descripto brevemente este escenario combinado de oposición &#8211; aparato judicial, de medios y coalición política-, volvamos a lo sugerido por Duhalde. En una perspectiva conceptualmente ampliada un <strong>golpe de Estado</strong> (calco del francés <em>coup d&#8217;État</em>) es la toma del poder político de un modo repentino por parte de un grupo de poder, vulnerando las normas legales de sucesión en el poder vigente con anterioridad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Como vemos, de ninguna manera el <em>coup d’Etat</em> se reduce a una asonada militar. El fragote puede asumir diversas formas, incluso la de un formato aparentemente “constitucional”, vía acefalía u otros recursos bastante habituales en la región.(1)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Para darle consistencia a la percepción de inminencia del sentido ampliado de la noción de golpe de Estado, la oposición inscribe ahora mismo páginas memorables. Por ejemplo, el reaparecido radical Ernesto Sanz, advertía la semana pasada que en apenas ocho meses de gobierno la oposición ya le estaba <em>“soplando la nuca”</em> al peronismo gobernante al tiempo que se preguntaba <em>“¿Cuánto tiempo demora esto en explotar?”</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La peronista Patricia Bullrich, tras finalizar la marcha del 17 A, advertía que ellos ya <em>“están preparados para gobernar”,</em> y en el mismo sentido el liberal Ricardo López Murphy sugería <strong><em>“Lo de ayer fue un aviso. Si no prestan atención a los vientos, tendrán tempestades”.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Replica así la oposición todo lo dicho por el <em>“periodismo de guerra”</em> (Julio Blanck dixit) de los medios opositores (la mayoría), los que descargan su furia contra toda medida desplegada por el gobierno, editorializando también las protestas en la calle, a las que – ¡ay! &#8211; con su editado intentan asignar “efecto multitud”, aunque se trate en rigor de concurrencias módicas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por otra parte, un segmento del poder judicial, del que no se excluye parte de la CSJN, despliega su batería contraria a las demandas oficialistas condensadas en su proyecto de “Reforma judicial”, preservando sus intereses corporativos bajo la invocación de una supuesta transparencia que solo ellos observan.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En este escenario de enfrentamiento frontal a través del trípode <em>judicial-mediático-político</em>, la oposición asume posiciones abiertamente destituyentes, atacando con furia a un gobierno que lleva apenas nueve meses de gestión en medio de una pandemia inédita en la historia reciente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En el sentido que damos en este artículo, la advertencia de Eduardo Duhalde gana consistencia: No hay asonada militar disponible en la Argentina, pero sí se están creando las condiciones necesarias para un golpe en sentido ampliado, un <em>coup d’Etat</em> con fachada institucional.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La estrategia elegida para esta etapa de preparación golpista es la archi conocida teoría del “doble comando” o “doble agenda”, donde la autoridad presidencial quedaría lesionada, al ser construida por los “periodistas de guerra” apenas <strong>como una réplica grosera de los deseos de la vicepresidenta.</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Disuelta la autoridad presidencial y como la historia reciente lo demuestra, se abre una <strong>coyuntura política incierta</strong>, donde cualquier aventura golpista está disponible, incluso con fachada institucional alterando la línea sucesoria natural.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Un verdadero <em>coup d’Etat</em> como el que nos advirtiera Eduardo Duhalde, quien, por cierto, de golpes institucionales sabe bastante.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Referencias:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">1- El Coup d’Etat con fachada institucional se verificó mas de una vez durante la crisis de fines de 2001, tras la caída de Fernando de la Rúa y que culminó con la llegada de Eduardo Duhalde. En el medio, ocuparon el cargo el desplazado prontamente Adolfo Rodríguez Saá y los fugaces Ramón Puerta y Eduardo Camaño. En el mismo sentido las destituciones de Lugo, Dilma y Evo Morales asumieron también formatos de Coup d ‘Etat en el sentido que damos en esta nota. </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 28 de agosto de 2020</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>*Sociólogo y analista político. Director Consultora Equis</em></span></p>
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		<title>Los hinchas de la derrota &#8211; Por Vicente Muleiro</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 Jul 2021 21:24:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Vicente Muleiro]]></category>
		<category><![CDATA[Copa América]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica a la selección]]></category>
		<category><![CDATA[hinchas de la derrota]]></category>
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		<category><![CDATA[medios hegemónicos]]></category>
		<category><![CDATA[Selección Argentina]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La selección nacional de fútbol  debió soportar durante el desarrollo de la Copa América la malicia de los hinchas de la derrota. Vicente Muleiro lo define así en esta nota: Hay quienes no pueden aflojarse ni respirar fuera del infierno que encendieron. Su negocio es la desolación del otro, que de haber ganado la verdeamarelha, confirmaría que la alegría no hubiera sido solo brasilera.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>La selección nacional de fútbol  debió soportar durante el desarrollo de la Copa América la malicia de los hinchas de la derrota. Vicente Muleiro lo define así en esta nota: Hay quienes no pueden aflojarse ni respirar fuera del infierno que encendieron. Su negocio es la desolación del otro, que de haber ganado la verdeamarelha, confirmaría que la alegría no hubiera sido solo brasilera.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Vicente Muleiro*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><span style="color: #000080;">T</span></strong>ras el triunfo de la selección argentina por penales, el pasado martes 6 ante Colombia, un breve zapping por los medios del Eje (mónico) daba cuenta de una notoria incomodidad, como si la infantería del periodismo de guerra hubiera estado esperando otro resultado en las trincheras mientras por sus cabezas asustadas tronaban los disparos de la selección nacional.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esos comentaristas lucían francamente amargados y, qué sugestivo, hablaban desde un resentimiento solo comprensible en el hincha de un equipo derrotado. La línea argumental pasaba por estas graves sentencias:  “Al arquero Martínez lo tendrían que haber expulsado”, o “la verdad es que quien se merecía pasar era Colombia” o “si el sábado (por el sábado 10)  llegan a jugar así, a este seleccionado Brasil lo pasa por encima”. Y seguían otras obviedades que, seguramente con una mayor y comprensible justificación, también se deben haber emitido a la misma hora pero en otros canales: los del país del adversario circunstancial y deportivo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A nadie se le escapa, a esta altura, la manipulación del fútbol-mafia, un club internacional donde, entre otros, entrena un ex presidente argentino. Pero aún a sabiendas de tales bastardeos, nadie desconoce ese brote de contento <em>nac and pop</em> que promueve un éxito en un país futbolero. Es un módico carnaval que no se goza siempre desde la peliaguda categoría del “merecimiento”, pues tiene otros condimentos más relacionados con una sensación de pertenencia que con la justicia divina o la justicia a secas. Precisamente el fútbol conserva su atracción porque se trata de un juego de fintas y martingalas, donde la algarabía puede brotar o borrarse muchas veces tras el azaroso rumbo que toma una pelota.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es posible que, desde algún oscuro rincón de sus poquedades, la barra cariacontecida del Eje (mónico) estuviera diciendo que un logro deportivo nacional, ese breve rayo feliz, arruinaba sus tenaces militancias en el fracaso y la tristeza. Más aún, desdibujaba, siquiera un rato, el encuadre del &#8216;país de mierda&#8217; tan funcional a quienes quieren quedárselo. Es difícil que tal actitud se hubiera programado. Acaso sea peor: ciertos gacetilleros lucen tan automatizados como repartidores de malas nuevas que apenas un paréntesis en la serie del sufrimiento -y sobre todo si se trata de una emoción compartida- los debilita más que la kryptonita a Superman.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Era imposible saber de antemano si luego de un partido de fútbol, cruzado por intereses y casualidades, Messi, y casi toda la Argentina con él, alzarían la copa. Apenas podíamos desearlo. Y aguardar que nadie confundiera al nacionalismo futbolero con las camisas pardas, o hiciera comparaciones con una operación videlista de 1978. Convenía atajarse, eso sí,  ya que estamos en el corazón de esa cruda demencia periodística: la inflación interpretativa del torcido Eje (mónico).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es que el derrotero del seleccionado nacional en esta Copa mostró, otra vez, que hay quienes no pueden aflojarse ni respirar fuera del infierno que encendieron. Su negocio es la desolación del otro. Se trata de un exceso de pasión negativa. Porque desde ya que ante una gran Willy, un hoyo en uno, un gol maradoniano o mesiánico, y aún ante una vuelta olímpica, se puede ser del todo indiferente; eso es cosa de cada quién. Pero padecer por la alegría fugaz de un «nosotros» que viene tan castigado, ¿cómo se llama?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El sábado por la noche, la barra avinagrada tuvo que enfundar rápido su violín melancólico tras el silbato final. La jarana era tan espontánea, sincera y extendida que no hubo espacio para enfrentar sin riesgos a las multitudes celebrantes. Solo quedaba sumarse a la pachanga y devolver al archivo ciertos guiones trajinados y berretas. Como el escrito por el ahora candidato radical-amarillo Facundo Manes para la tapa de la revista <em>Noticias</em> en junio de 2016, tras aquella ocasión en que la Argentina llegó a la final de América en Los Estados Unidos y la perdió en los penales. La tapa del semanario tras aquel partido que se perdió ante Chile y en el que Messi envió su disparo al firmamento, sirvió –con la dirección orquestal de Fontevecchia y Manes, dos muchachos muy  entrenados en posar de inteligentes- en la burrada socio-psicologista-boludista de hablar de “neurofracaso” y de convertir a Lío, el árbol caído, en una suerte de paradigma de un supuesto autosabotaje argento del cual era culpable cierto irracionalismo populachero que confiaba más en el realismo mágico de Gabriel García Márquez que en la tenacidad dientuda de Mario Vargas Llosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">De haber ganado la barra de Neymar y sus muchachos se hubiera desatado ese oxidado boludismo psico-social que se practica aún en el ligero panelismo teledeportivo; ese formato que tan mal remeda al genial estilo de la <em>Commedia dell´Arte </em>veneciana, creada por Carlo Goldoni, donde cada personaje tiene un carácter fijo (Pantaleone, Colombina, Il Dottore) que busca representar a ciertos rústicos y patéticos personajes con ambición de poder. Al fin: de haber ganado la verdeamarelha, la alegría no hubiera sido solo brasilera.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 11 de julio de 2021.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">*Escritor, dramaturgo, poeta y periodista.</span></p>
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		<title>“Hay que matarlos” &#8211; Por E. Raúl Zaffaroni</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 Jul 2021 22:39:29 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[E. Raúl Zaffaroni]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Raúl Zaffaroni sostiene en esta nota que en nuestro país hay dos factores de poder retardatarios, el monopolio mediático y la “justicia”, y afirma que es un error creer que su ejercicio de poder es autónomo u originario, ya que es “derivado” del actual colonialismo financiero. Este marco conceptual permite comprender nuestros fenómenos de patología institucional, en el que encajan las piezas de los dos hechos locales más significativos de los últimos días: La declaración de la vicepresidenta, que desnudó con síntesis y claridad el entramado de la “causa del memorándum”, y la revelación del envío de armas a los golpistas de Bolivia.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/hay-que-matarlos-por-e-raul-zaffaroni/">“Hay que matarlos” &#8211; Por E. Raúl Zaffaroni</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>Raúl Zaffaroni sostiene en esta nota que en nuestro país hay dos factores de poder retardatarios, el monopolio mediático y la “justicia”, y afirma que es un error creer que su ejercicio de poder es autónomo u originario, ya que es “derivado” del actual colonialismo financiero. Este marco conceptual permite comprender nuestros fenómenos de patología institucional, en el que encajan las piezas de los dos hechos locales más significativos de los últimos días: La declaración de la vicepresidenta, que desnudó con síntesis y claridad el entramado de la “causa del memorándum”, y la revelación del envío de armas a los golpistas de Bolivia.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por E. Raúl Zaffaroni*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">       </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><span style="color: #000080;">P</span></strong>or fortuna, nada es omnipotente en esta tierra, aunque haya muchos factores de enorme poder que en ocasiones provocan catástrofes. Con frecuencia se señala que en nuestro país hay dos factores de poder retardatarios, que serían el monopolio mediático y la “justicia”, pero sería un error creer que su ejercicio de poder es autónomo u originario.   </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los monopolios mediáticos son propios de nuestra región, pues en el hemisferio norte no se admite la desregulación que permite acaparar sin límite diarios, televisión, radio y medios virtuales. En consecuencia, no puede haber jueces prevaricadores que, combinados con esos monopolios mediáticos, criminalicen a opositores y garanticen impunidad a gobernantes delincuentes.   </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si estos fenómenos son propios del Sur y extraños al Norte, no se requiere mucho para concluir que su poder es “derivado”, son simples medios del actual colonialismo financiero. En el siglo XVII nos ocupaban territorialmente y mandaban virreyes, en el XIX se valían de nuestras oligarquías locales, en el XX alienaban a los oficiales de nuestras Fuerzas Armadas alucinándolos con una tercera guerra mundial, pero ahora corrompen nuestras democracias para insertar agentes locales y endeudarnos astronómicamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por supuesto que, para el poder financiero del Norte, ejercer la presidencia de un país del Sur es una “tarea menor”, pero también lo es la de los monopolios mediáticos que operan como partidos únicos al estilo del “Pravda” o del “Völkisches Beobachter”, y también la de los jueces prevaricadores: son piezas de su tablero.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero incluso es una “tarea menor” la de los propios políticos del Norte, que son rehenes de los “chief executive officers” de las corporaciones financieras y que operan detrás del telón o en la casilla del apuntador y que, a su vez, hacen lo que “deben hacer”, o sea, cometer “macrodelitos” (estafas, golpes de estado, administraciones fraudulentas, extorsiones, ecocidios, trabajo esclavo, etc.), pues si no lo hacen los reemplazan por otros más inescrupulosos, para lo cual siempre hay facinerosos bien vestidos y mejor dispuestos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Este marco de poder permite comprender nuestros fenómenos de patología institucional, que llegan a su punto más alto con el caso de Milagro Sala y su gente. Pero también nos muestra de qué manera perfectamente armoniosa encajan las piezas de los dos hechos locales más significativos de estos días: la declaración de la vicepresidenta, que desnudó con insuperable síntesis y claridad el entramado de la “causa del memorándum”, y la revelación del envío de armas a los golpistas de Bolivia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los dos episodios encajan perfectamente: había que eliminar a Cristina Kirchner y a Evo Morales, porque ambos obstaculizaban el endeudamiento, la entrega de recursos naturales, la privatización de los servicios públicos, la venta a precio vil de todo el patrimonio estatal, la derogación de la legislación laboral y la entrega de la previsión social a sociedades de ladrones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los colonizadores, desde Cortés y Pizarro, siempre buscaron oro, lo económico es lo que cuenta. Por eso se ensañaron con Boudou, lo hicieron condenar con una vergonzosa sentencia en que la prueba es que “Fulano dijo” que “Mengano le dijo” y que “Zutano parece que lo saludó”, todo en base al testimonio falso que se pagó con un hotel y una Corte Suprema que consideró que no valía la pena reparar en esas minucias.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Como bien dijo Cristina, son intereses, los mismos que inventaron que la tentativa de acuerdo con Irán tenía por objeto levantar las órdenes de captura internacionales, pero el juez se negó a tomar testimonio al Director de Interpol que lo negaba rotundamente. Este juez, que junto con el ahora descalificado Moro brasileño, posaban rodeando a un sonriente presidente de nuestra Corte Suprema, en el más sincero prevaricato judicial inventó una “traición a la Nación” sin guerra contra la letra expresa de la Constitución y, como a la alzada le pareció demasiado flagrante, alzándose contra el derecho lo reemplazó por la “doctrina” de los “vínculos residuales” para negar excarcelaciones, inédito argumento de otro prevaricato judicial. Todo basado en un mamarracho escrito por mano ignota, con “cortes y pegues” de computadora, incoherentes y reiterativos, firmados por un fiscal “estrella” con cuentas raras en el exterior y que guardaba en su caja una versión alternativa, elogiosa sobre los mismos hechos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por cierto, le hicieron perder la última esperanza de vida a Héctor Timerman. La Corte Suprema, en la solemnidad de panteón del cuarto piso del “palacio” miró todo en silencio, o quizá no tanto, no sabemos.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://arc-anglerfish-arc2-prod-infobae.s3.amazonaws.com/public/BQBOWDNL2RH43HHDEEWE4VD4YI.jpg" alt="Amado Boudou y Milagro Sala hablaron juntos en una radio: &amp;quot;Tenemos que pelear por la revisión de las causas, estamos mal condenados” - Infobae" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El “juez Botet”, en plena “fusiladora”, procesó a Perón por “traición a la Patria”, que no es lo mismo que “traición a la Nación”: la primera (artículo 29 CN) es dar la suma del poder público, la segunda (artículo 119) consiste “únicamente en tomar las armas contra la Nación, o en unirse a sus enemigos prestándoles ayuda y socorro”. Pero el juez “gorila” tomó la precaución de procesar a todos los legisladores. En la payasada del memorándum no se procesó a todo el Congreso de la Nación, pues se dio por descontado que los diputados y senadores eran inimputables del primer inciso del artículo 34 del código penal. A quien había que eliminar era a Cristina Kirchner.        </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero también había que matar a Evo Morales, el “dictador” que quería reelegirse con fraude electoral denunciado por personal internacional, haciendo coro con quienes adelantaban las tragicómicas denuncias que poco después haría en su país Mr. Trump, aunque en su caso, sin funcionarios internacionales que le hiciesen coro y sin jefes de las fuerzas armadas que exigiesen la renuncia de Biden. Si bien hay pedazos de Sur en el Norte, están sólo habitados por ricos en melanina, pues allá no dan resultado algunos métodos del Sur.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Nuestro ex-presidente Macri (y digo “nuestro” con vergüenza, porque debo reconocer que, aunque fuese por el 1%, lo votó nuestro Pueblo), denostó a Evo, participó en la tentativa de su homicidio negando la autorización para que pasase por nuestro espacio aéreo, rompió la tradición de asilo de nuestra Nación, elogió a un régimen de no derecho en que una señora, a la que llamó “presidenta elegida”, con el 3% de los votos se hizo poner la banda presidencial por un militar y enarboló sacrílegamente la Biblia para resaltar el carácter racista de su régimen.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ese régimen de no derecho encarceló, quemó domicilios, armó grupos civiles, violó la inmunidad de sedes diplomáticas, secuestró personas, encarceló a quien quiso, negó los salvoconductos de salida a los asilados en embajadas, puso sitio a las embajadas amenazando con invadirlas, le hizo perder el embarazo a la secretaria de Evo y, sobre todo, mató a unas cuarenta personas. Con este último propósito, la “presidenta elegida” según Macri, llevó a la práctica lo que hubiese sido el ideal de su ministra de seguridad: emitió un decreto eximiendo de responsabilidad penal a todo policía que disparase matando o hiriendo a la gente que manifestaba. Y para ese servicio impune, Macri mandó los cartuchos con que esos asesinos racistas que quemaban la Wiphala dispararon contra las “mujeres de polleras”.            </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Este sujeto ahora se hace la víctima, imagino su indagatoria que, al igual que muchas de ladrones de menor dimensión que escuché en mi vida, primero negará el hecho, luego lo minimizará y, por último dirá “yo no sabía nada, esto es un garrón”. Espero que cuando lo convoquen no sea sólo por contrabando calificado y se olviden del art. 219 del código penal.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En verdad, no ahorramos papelones trágicos en nuestra historia reciente, como cuando vendimos armas a uno de los beligerantes en un conflicto frente al cual la Argentina era garante del tratado destinado a evitarlo y, para colmo, las armas eran inútiles; fue una estafa.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://www.telam.com.ar/advf/imagenes/2020/11/5fa9647cb1263_1004x565.jpg" alt="Dirigentes sociales y políticos calificaron como &amp;quot;histórica&amp;quot; la despedida  de Fernández a Evo Morales - Télam - Agencia Nacional de Noticias" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Nos reivindica la impecable actuación de nuestro presidente que, junto con el mexicano, que también honró la tradición de su Nación –que los argentinos conocen bien- salvaron la vida de Evo y de su vicepresidente. Gracias a eso podemos seguir mirando nuestra bandera sin la mancha de la traición y del crimen, podemos sentir orgullo de que ondee sobre nuestras cabezas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero en la tentativa de eliminación de Cristina Kirchner con el memorándum y de Evo Morales con la prohibición de paso del avión mexicano por el espacio aéreo argentino y de otros territorios gobernados por sujetos del “grupo de Lima”, no estuvieron sólo Macri, los patéticos jueces jugadores de tenis, los golpistas bolivianos, la señora “presidenta elegida”, los medios monopólicos, los deformadores de opinión de la televisión, los funcionarios internacionales que emitieron “informes provisorios”, alguna cabeza complaciente de organismo internacional, la Corte Suprema argentina mirando para otro lado, los racistas bolivianos, algunos intelectuales elitistas argentinos, las tribunas de doctrina, pues todos ellos cumplieron “tareas menores”, fueron simples piezas fungibles en el tablero del poder. Tan fungibles son que, cuando dejan de ser útiles o pierden eficacia en sus “tareas menores” las descartan y hasta las dejan a las fieras, le retiran cobertura para demostrar que son impolutos y no se comprometen con esos “errores”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los que mueven los hilos están en sus oficinas lujosas en rascacielos a miles de kilómetros, sin mostrar el rostro, detrás del telón o en la casilla del apuntador. Ninguna de las piezas locales tiene poder propio, sólo cumplen las “tareas menores” para las que les pagan, con dinero, falso poder, efímera fama o sólo con la ratificación de su autopercepción de superioridad, pues algunos salen muy baratos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por suerte, Cristina Kirchner y Evo Morales sobrevivieron. Nuestros Pueblos siguen sus luchas. Pero el tardocolonialismo financiero también sigue vivo. Debemos seguir observando el mapa del poder con atención, no distraernos con las patéticas piezas locales. No se trata de anécdotas pueblerinas, cuestiones de “campanario”, estamos en el mundo, en nuestra América, complicada por cierto, no hemos neutralizado las amenazas, sólo salvamos a algunos. Con toda razón la vicepresidenta dijo en un momento, casi como síntesis o corolario de lo que explicó claramente: “piensen un poco”.     </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 23 de julio de 2021.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">*Profesor Emérito de la UBA.</span></p>
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		<title>Lawfare y después… &#8211; Por Daniel Rosso</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 Jul 2021 03:02:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Daniel Rosso]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[denuncias periodísticas]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Lawfare]]></category>
		<category><![CDATA[medios hegemónicos]]></category>
		<category><![CDATA[servicios de inteligencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El sociólogo Daniel Rosso analiza en esta nota el proceso de producción de lawfare o guerra jurídica, y afirma que a esta nueva forma de utilización de la violencia política es necesario pensarla en la saga de las metodologías de supresión del “menos una” de la democracia, ese “menos una” que es construido como mal absoluto a excluir a través de la denuncia y la creación de culpables.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/lawfare-y-despues-por-daniel-rosso/">Lawfare y después… &#8211; Por Daniel Rosso</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>El sociólogo Daniel Rosso analiza en esta nota el proceso de producción de lawfare o guerra jurídica, y afirma que a esta nueva forma de utilización de la violencia política es necesario pensarla en la saga de las metodologías de supresión del “menos una” de la democracia, ese “menos una” que es construido como mal absoluto a excluir a través de la denuncia y la creación de culpables.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"> <strong>Por Daniel Rosso*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong> </strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>La exclusión del excremento</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Desde el comienzo de los tiempos, los sectores que defienden al privilegio en la Argentina definen implícitamente a la democracia como la suma de todas las partes menos una.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ese “menos una” es, para ellos, el mal absoluto que hay que excluir. Slavoj Zizek lo llama el excremento. La exclusión del “desecho” ha sido gestionada, a lo largo de nuestra historia reciente, con distintas metodologías: desde las proscripciones del Peronismo, en la década del 50, hasta el terrorismo de Estado a partir de 1976. Para estos sectores hay democracia si hay exclusión: hay libertad si previamente se la restringe. La mutilación es lo que hace posible el cuerpo de la democracia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">De allí que el lawfare es una nueva forma de uso de la violencia política para excluir al “menos una” de la democracia. Normalizar la república exige eliminar una de sus partes. Los nombres de ese excedente varian históricamente: los caudillos federales, el yrigoyenismo, el peronismo, el kirchnerismo, el sindicalismo, los piqueteros, entre otros.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>La denuncia: la articuladora interna del lawfare</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El lawfare o guerra jurídica, la confluencia entre algunos jueces, una parte del periodismo, los grandes poderes económicos globales, un sector de la dirigencia política y fracciones de los servicios de inteligencia, posee un componente interno que lo articula: la denuncia como práctica discursiva. Esta ha sido expropiada del campo de la investigación periodística rigurosa, del discurso político emancipatorio y de las argumentaciones serias de los fiscales, y reutilizada como una pieza clave de los procedimientos acusatorios del lawfare. Por supuesto: en esa apropiación ha habido una transformación de lo apropiado. El objetivo de la denuncia en el lawfare ya no es la búsqueda de la verdad: es la producción de culpabilidad. Por eso, esa práctica discursiva ha hecho un largo camino: de ser un instrumento de las dirigencias nacionales y populares para poner límites a los poderes concentrados, ha pasado a estar al servicio de estos últimos y en contra de los dirigentes que expresan con sus políticas a  los sectores populares.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por eso, la denuncia, un medio legitimado en la lucha por “la verdad”, pasó a integrar la maquinaria de producción de falsedades. No se trata de la cultura popular obteniendo legitimidad de la cultura dominante, como sugiere Bourdieu. Es al revés: es la cultura dominante ganando legitimidad a través del uso de un medio previamente utilizado por la cultura nacional y popular.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ese medio legítimo, la denuncia, es reapropiado y utilizado como un articulador interno de las esferas donde se produce el lawfare: la acusación puede originarse en la política, en el periodismo, en los servicios de inteligencia, en los fondos buitre o en la justicia pero, en su tránsito por el resto de las esferas, va articulando a cada una de éstas para la producción de la culpabilidad y la  exclusión del “menos una” de la democracia. Es a través de esa práctica discursiva que se articulan los distintos actores de la guerra jurídica. En paralelo, nace la reacción: porque es también a través de la denuncia, nuevamente reapropiada por el campo nacional y popular, que comienzan a quedar en evidencia los mecanismos del lawfare.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>El </strong><strong>sujeto del lawfare: los culpables</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La guerra jurídica produce un sujeto: los culpables. Lo hace, como ya vimos, a través de la denuncia que, como articuladora de los actores que integran la maquinaria de las acusaciones, es el procedimiento interior de producción sistemática de culpabilidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A la vez, estos mecanismos acusatorios requieren, para su funcionamiento, de escenarios políticos hegemonizados por concepciones morales: éstos se constituyen y sostienen produciendo “culpables” como contraste. Por eso, el lawfare y los discursos morales tienden a co-constituirse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En la misma línea, el lawfare, para generar culpables en serie, cuenta con un modo de producción abreviado de pruebas: éstas y las denuncias tienden a estar superpuestas. Es decir: para los sectores fuertemente influidos por estas concepciones acusatorias, la denuncia ya contiene en sí misma la prueba de lo que denuncia. Las prácticas discursivas de esta guerra jurídica son tautológicas: el culpable lo es porque ha sido definido como culpable. De allí que se constituya un doble sistema de pruebas: el que se origina en el interior del lawfare y el que produce con el tiempo el sistema judicial como maquinaria fundamentada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Dos ejemplos recientes de esta doble temporalidad: en las causas del dólar futuro y del plan Qunita, las denuncias y “las pruebas” superpuestas, se derrumbaron ante las pericias y evaluaciones posteriores. Pero ello no fue sin consecuencias: los declarados inocentes en segunda instancia, transitaron un tiempo siendo considerados culpables por una parte de la sociedad, tras haber sido definidos como tales por los mecanismos de la guerra jurídica. Es decir: hay una producción de “culpables temporarios”, que el primer sistema acusatorio consagra y que dura hasta que llega el segundo para derogar esa culpabilidad.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Los regímenes de desaparición y de visibilidad</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A la guerra jurídica, como ya adelantamos, es necesario pensarla en la saga de las metodologías de supresión de ese “menos una” de la democracia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Uno de los procedimientos más salvajes y perversos de exclusión tuvo lugar durante la dictadura: la desaparición de personas que fue, entre otras cosas, un mecanismo de sustracción de toda visibilidad de las víctimas. En cambio, en los regímenes donde predomina el lawfare, sucede lo contrario: en lugar de desaparición hay visibilización extrema de los perseguidos. ¿Por qué la diferencia? Porque el lawfare, en oposición a la dictadura, no tiene al sistema represivo en su centro de gravedad sino al aparato de medios hegemónicos: de allí que en lugar de desaparición haya visibilización intensa. ¿Visibilización para qué? Para estigmatizar y luego destituir, marginar, excluir o encarcelar. La desaparición es una exclusión en primera instancia, la visibilización extrema es una exclusión a través de una secuencia de movimientos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por lo cual, el lawfare es el rearmado del sistema de dominación con el mismo objetivo de la dictadura pero con un procedimiento inverso: en lugar de la desaparición, o sea, en lugar de la eliminación de los cuerpos a través de su invisibilización, procede hipervisibilizándolos para destituirlos, excluirlos y encarcelarlos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Entonces: si bien la guerra jurídica supone la articulación a través de la denuncia de varias esferas, el rol de una de ellas, la de los medios hegemónicos de comunicación, es estratégico. Son los que producen la visibilidad y estigmatización de los cuerpos que son acusados y culpabilizados como paso simultáneo a la búsqueda de su exclusión.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://www.hamartia.com.ar/wp-content/uploads/2020/09/tapa-e1599665848554.jpg" alt="Lawfare, o la continuación de la política por otros medios" /></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #000000;"><em>Recorte de ilustración del libro «Lawfare o la continuidad de la política por otros medios»</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Medios hegemónicos y disputa preelectoral </strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Una cosa ha llamado la atención en los últimos días: esos medios hegemónicos, protagonistas de la guerra jurídica, han tenido un rol significativo en el proceso de discusión de las listas legislativas del Frente de Todos. A través de voces en off, algunos operadores gubernamentales han instalado candidatos y han hecho correr versiones sobre las preferencias presidenciales, sacando la discusión de la orgánica de la coalición y depositándola en estos medios opositores.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">De ese modo, a través de una hibridación extraña, estos medios han sido, en simultáneo, quienes continuaron con las operaciones destituyentes y descalificatorias de la actual administración y, a la vez, el instrumento de sectores internos de la coalición de gobierno para intentar imponer sus candidatos sobre el de los otros sectores. Es decir, estos medios han detentado un doble rol: operadores políticos contra la coalición gobernante y, al mismo tiempo, aliados de un sector contra otro en la lucha interna por las candidaturas y los posicionamientos de esa misma coalición.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hace apenas unos días, vimos a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, vestida de blanco y sentada en un sillón blanco, denunciando el lawfare a través de un alegato público. Mientras ello sucedía, uno de los componentes de ese mecanismo de exclusión, los medios hegemónicos de comunicación, tomaba su discurso, lo intervenían, lo diseccionaban e intentaban estigmatizarlo. Todo en tiempo real.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En esa oportunidad vimos a la Vicepresidenta, otra vez, disputando el sentido de lo que sucede en la Argentina desde el interior beligerante del sistema de medios hegemónicos. Desde adentro de ellos y en oposición a ellos. Polemizando en las mismas entrañas del dispositivo. Discutiendo con él en el mismo proceso en el que éste intentaba transformarla en el “menos una” de la democracia argentina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Sólo unos pocos días después, ese grupo de voceros de la coalición de gobierno al que nos referíamos más arriba, trasladaba parte de la disputa sobre la conformación de las listas del Frente de Todos desde las orgánicas políticas hacia las páginas y pantallas de estos medios hegemónicos. Es decir: un mismo sujeto mediático actuaba, para distintos sectores de la coalición, alternativamente como adversario y como aliado. Alguien podría decir que son las dos cosas: adversarios políticos y aliados funcionales. Puede ser. Sin embargo, da la impresión que en esta falta de definición en común acerca de qué son los medios hegemónicos para el Frente de Todos, reside una parte importante de la explicación de la carencia de políticas públicas de comunicación en la Argentina. Nos tocará pensar, luego de las elecciones, que es lo que debería venir después del lawfare: seguramente algo más que puntos suspensivos.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 28 de julio de 2021.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">*Sociólogo, docente y especialista en Comunicación. Ex Subsecretario de Medios de la Nación.</span></p>
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		<title>¿Voto castigo o voto idiota? &#8211; Por Paula Halperín</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/voto-castigo-o-voto-idiota-por-paula-halperin/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 15 Sep 2021 18:03:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Paula Halperín]]></category>
		<category><![CDATA[Derrota Frente de Todos]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[medios hegemónicos]]></category>
		<category><![CDATA[Paso2021]]></category>
		<category><![CDATA[Voto castigo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Paula Halperín realiza un análisis de las distintas razones que los medios hegemónicos repiten para explicar el porqué del NO al gobierno y se pregunta si luego de la gran derrota del Frente de Todos a nivel país en las elecciones primarias  se puede hablar, en lugar de voto castigo, de voto idiota. Los argumentos, en esta nota.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/voto-castigo-o-voto-idiota-por-paula-halperin/">¿Voto castigo o voto idiota? &#8211; Por Paula Halperín</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
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<div class="wp-block-group has-black-color has-text-color"><div class="wp-block-group__inner-container is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow">
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>Paula Halperín realiza un análisis de las distintas razones que los medios hegemónicos repiten para explicar el porqué del NO al gobierno y se pregunta si luego de la gran derrota del Frente de Todos a nivel país en las elecciones primarias &nbsp;se puede hablar, en lugar de voto castigo, de voto idiota. Los argumentos, en esta nota.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Paula Halperín*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Luego de la gran derrota del <em>Frente de Todos</em> a nivel país en las elecciones primarias se escucha en uno y otro medio que la gente está enojada con el Gobierno… que es un voto castigo… que fue la manera de decirle ‘basta’ a Cristina y a Alberto&#8230; Incluso, el mismo Presidente hizo una autocrítica al respecto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es cierto, errores hubo muchos porque no existe ninguna administración que no los haya cometido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pero si uno se pone a razonar a vuelo de pájaro la pregunta que surge es: si están enojados con el peronismo ¿por qué vuelven a votar a <em>Juntos por el cambio</em>? ¿Acaso ellos fueron mejores? ¿Acaso ese voto castigo no termina siendo un auto castigo para el pueblo?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Podríamos decir que es un voto idiota? Señor votante de JXC no se ofenda. Más adelante voy a explicar el sentido etimológico de la palabra.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Primero analicemos las razones que se repiten a&nbsp; modo de ‘nado sincronizado’ en todos los medios, por las cuales supuestamente la gente le dijo basta al Gobierno.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<ol type="1" class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-list"><li>Inflación: es cierto que habían prometido bajarla y hasta ahora es muy lenta la desaceleración. Veamos qué sucedió con Macri… En 2019 terminó su gobierno con la inflación más alta desde 1991.</li><li>Pobreza: pasa algo similar, habían dicho que primero se iban a ocupar de la gente en situación más vulnerable y lo hicieron (la tarjeta ‘Alimentar’, remedios gratis en el Pami, aumentos en asignaciones, etc.). Lamentablemente, comenzó una inesperada pandemia y tuvieron que barajar y dar de nuevo. Si bien de todas formas se dispusieron varias ayudas (como el IFE y el ATP), aún cuando las arcas estaban devastadas, no fue suficiente y la cantidad de pobres fue en aumento. Observemos a Juntos por el cambio… Macri había dicho ‘Pobreza Cero’ y desde ese momento la cifra no paró de crecer, y sin pandemia.</li><li>Deuda y FMI: se puede estar en desacuerdo con la manera en que esta administración arregla el pago de la deuda o, incluso, con el pago de la deuda misma. Sin embargo, ¿quién fue el Presidente que endeudó el país a 100 años y tomó una cantidad de dinero impagable que nos esclaviza ante el poder financiero? No hace falta responder. Todos lo sabemos. Habría que agregar que el préstamo no benefició a nuestro país sino que se esfumó en la bicicleta financiera.</li><li>Vacunas: alentada por los medios de comunicación, al principio la bronca era que no llegaban las dosis suficientes. Luego pasaron a hablar mal de la Sputnik. Cuando no pudieron criticarla más porque había evidencias de su eficacia, la excusa fue que no consiguieron la Pfizer. Sin embargo, la realidad es que somos uno de los países que más rápido y mejor están vacunando.<br>Si comparamos a la administración de <em>JXC,</em> no sólo desarmó el Ministerio de Salud y lo convirtió en secretaría, también dejó vencer lotes enteros de vacunas que se habían adquirido con Cristina.</li><li>Aislamiento: ¿estarán enojados por esta medida forzosa que tomaron la mayoría de los gobiernos del mundo? Este podría ser uno de los motivos, ya que la oposición y sus secuaces criticaban constantemente enarbolando la bandera de la libertad. Pero no nos olvidemos que Horacio R. Larreta y el ministro de Salud de CABA, Quiroz, estuvieron de acuerdo con la medida de Alberto; especialmente al principio de la pandemia.</li><li>Educación: el Frente de Todos priorizó el cuidado de la salud a la presencialidad en las aulas en 2020. Incluso, este año hubo un desacuerdo entre Capital y Provincia que se llevó a la justicia. De todos modos, ¿hasta qué punto a JXC le interesa la educación, si año a año la va desfinanciando en CABA?<br>También sabemos cómo se comportó Vidal con los maestros cuando estuvo a cargo de la Provincia. De paso debemos recordar a Sandra y Rubén de la Escuela N° 14 de Moreno, que murieron por la explosión de una garrafa debido al mal mantenimiento de los colegios. Tampoco olvidemos el ninguneo que sufrieron los maestros y las represiones cuando hacían las marchas.</li><li>El cumpleaños de Fabiola: una desinteligencia absoluta de Alberto y la primera dama hacer un festejo cuando todos debían aislarse. Pero… ¿y el cumpleaños de Carrió? En las fotos también se podía apreciar la presencia del jefe del gobierno porteño y su candidata a diputada María Eugenia Vidal.</li></ol>
</div></div>
</div></div>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Y podríamos seguir enumerando las ‘excusas’ del voto castigo. El problema es que al comparar la gestión de JXC, que es el partido que tiene más chances de triunfar el 14 noviembre próximo, tampoco encontramos motivos por los cuales parezcan más aptos para gobernar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">A priori no hay nada que hayan hecho mejor hasta ahora como para que prácticamente el país entero dé un volantazo y los elija nuevamente. Sólo podría comprenderse con una masiva pérdida de memoria. Entonces, ¿fue un voto castigo o un voto idiota?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Como dije, la idea no es insultar y lo voy a demostrar con fundamentos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Qué dice la etimología de la palabra Idiota? La raíz griega ἴδιος [ˈidios] al inicio hacía referencia a ‘de uno mismo, privado, particular, personal‘. Es decir una persona que se dedicaba únicamente a lo suyo, lo privado, y no a la vida pública, lo común.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En esa época se esperaba que un ciudadano participara en política. Quien no lo hacía era el idiota que se ocupaba solo de lo suyo y no de lo público, y no era bien considerado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En otro sentido, también se llamaba así a la persona que no tenía conocimientos profesionales. Por extensión, la palabra llegó al significado de ‘desinformado, ignorante, torpe‘.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Asimismo, en latín ‘idiota’ significa lego, sin experiencia, ignorante. Es decir, lego puede reemplazarse por ‘el que no sabe’.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El que no sabe, el desinformado, el que sólo puede ocuparse de lo suyo y no de lo público. Hay muchas coincidencias con varios de los votantes…</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">A favor juega el discurso de la anti política, el ‘son todos iguales’, ‘los políticos son unos corruptos’, estas frases que repiten una y otra vez los medios hegemónicos y la derecha. Y luego, la gente; sin plantearse lo que está diciendo. Y se enorgullece de no entender.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es típica la frase ‘yo no hablo de política…’, como si eso los hiciera más honestos, más dignos. Y realmente es peligroso. Estar desinformado es muy dañino para todos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Así, una y otra vez la derecha puede volver al poder, lo que es sinónimo (aunque parezca una contradicción) de perder derechos. Si no, pensemos en el proyecto de Larreta de eliminar las indemnizaciones.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El pueblo votando a la derecha es como escupir al techo. Hay que entenderlo de una vez y para siempre. El autocastigo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Si uno está enojado con el gobierno de turno y quiere hacer el típico ‘voto castigo’ que elija cualquier otro partido que no sea de derecha. Y mucho menos uno que acaba de fracasar. Eso sería más lógico. De lo contrario será el voto idiota.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 15 de noviembre de 2021.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Periodista</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fvoto-castigo-o-voto-idiota-por-paula-halperin%2F&amp;linkname=%C2%BFVoto%20castigo%20o%20voto%20idiota%3F%20%E2%80%93%20Por%20Paula%20Halper%C3%ADn" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fvoto-castigo-o-voto-idiota-por-paula-halperin%2F&amp;linkname=%C2%BFVoto%20castigo%20o%20voto%20idiota%3F%20%E2%80%93%20Por%20Paula%20Halper%C3%ADn" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fvoto-castigo-o-voto-idiota-por-paula-halperin%2F&amp;linkname=%C2%BFVoto%20castigo%20o%20voto%20idiota%3F%20%E2%80%93%20Por%20Paula%20Halper%C3%ADn" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fvoto-castigo-o-voto-idiota-por-paula-halperin%2F&amp;linkname=%C2%BFVoto%20castigo%20o%20voto%20idiota%3F%20%E2%80%93%20Por%20Paula%20Halper%C3%ADn" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fvoto-castigo-o-voto-idiota-por-paula-halperin%2F&amp;linkname=%C2%BFVoto%20castigo%20o%20voto%20idiota%3F%20%E2%80%93%20Por%20Paula%20Halper%C3%ADn" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fvoto-castigo-o-voto-idiota-por-paula-halperin%2F&amp;linkname=%C2%BFVoto%20castigo%20o%20voto%20idiota%3F%20%E2%80%93%20Por%20Paula%20Halper%C3%ADn" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fvoto-castigo-o-voto-idiota-por-paula-halperin%2F&#038;title=%C2%BFVoto%20castigo%20o%20voto%20idiota%3F%20%E2%80%93%20Por%20Paula%20Halper%C3%ADn" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/voto-castigo-o-voto-idiota-por-paula-halperin/" data-a2a-title="¿Voto castigo o voto idiota? – Por Paula Halperín"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/voto-castigo-o-voto-idiota-por-paula-halperin/">¿Voto castigo o voto idiota? &#8211; Por Paula Halperín</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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		<title>La descomposición &#8211; Por Sebastián Russo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 28 Oct 2021 14:06:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sebastián Russo]]></category>
		<category><![CDATA[Clarín]]></category>
		<category><![CDATA[corrupción]]></category>
		<category><![CDATA[descomposición]]></category>
		<category><![CDATA[Estado]]></category>
		<category><![CDATA[La Nación]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[medios hegemónicos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El sociólogo Sebastián Russo analiza en este artículo cómo los medios hegemónicos de comunicación hacen referencia en estos días a la descomposición del Estado. La Nación y Clarín sentencian: El mal es la política, cuna de corrupción y despotismo.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-descomposicion-por-sebastian-russo/">La descomposición &#8211; Por Sebastián Russo</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>El sociólogo Sebastián Russo analiza en este artículo cómo los medios hegemónicos de comunicación hacen referencia en estos días a la descomposición del Estado. La Nación y Clarín sentencian: El mal es la política, cuna de corrupción y despotismo.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Sebastián Russo*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Una nueva palabra reúne sentidos. Los reúne y reconduce a un plano de luces y sombras sobre el que actuar. La palabra es descomposición. En un mismo día, día de editoriales, los domingos, Eduardo van Der Kooy en <em>Clarín</em><a href="#_ftn1">[1]</a> y Luis Majul en <em>La Nación </em>+<a href="#_ftn2">[2]</a>, hablaron de descomposición. Del estado de descomposición. En notas distintas, aunadas. En tema y forma. Repartiendo un mazo de naipes con el que jugar, al que se marca, tuercen y apropian el valor de sus figuras. Las imágenes, las palabras circulan y cada tanto se captura una y se la exprime. El método utilizado es la captación de conceptos y su reutilización. “Libertario” es el más sonado efectivo caso del último tiempo. Podemos pensar que “Patria” fue el/uno de los del kirchnerismo, hasta ese entonces capturado por la jerga militar. Del 55 para acá, podemos decir. Y del nosotros al otro, la patria (la palabra, la esperanza) fue otra.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Ahora se habla (ayer se habló, en los diarios, ni de mí, ni de ti, sino) de la descomposición. Y no se la utilizó pensando en la descomposición del significado de las palabras, del rol del periodismo y los medios informáticos al respecto, ni se hurgó en razones de fondo de la descomposición económica social a la que aluden, del rol del empresariado (ayer en el gobierno, hoy condicionando -like usual- sin necesidad de seguir estando en la rosada -”puesto menor”-) como responsables de una flagrante descomposición incluso del “espíritu del capitalismo”, como es la imposibilidad de y lucha contra los monopolios. No, la descomposición aludida solo habla de consecuencias, mas no de causas, y estas, vinculadas a cantinelas habituales: el mal de/es la política, cuna de corrupción y despotismo. El estado de la descomposición es, para el monopolio de la palabra sincronizada, el de la descomposición del Estado. Mejor aún, dejarlo/soñarlo cuasi inerte, incapaz de regular(los), que actúe como su propia pantalla, cómplice y testigo bobo. La capacidad performática (auto profética) de la máquina de hacer palabras cual pájaros carroñeros la sabemos. Leerán las consecuencias con sorpresa. Desde la cocina del sentido, le dirán al descompuesto, que el culpable es la víctima y viceversa, y que ellos apenas sazonan, y que al pescado ya se lo vendieron podrido y ni eso. En tal caso que el culpable también es él, lector/a. Que no se esforzó demasiado, que el mercado nada tiene que ver, que no lo han visto por ahí, que es invisible y libre de hacer lo que se le plazca, y bien por ello. Todos libres y coleando.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La descomposición fue la primera novela de Hernán Ronsino. De 2007. Y aludía a un malestar y desajuste inenarrable, consecuencia de una descomposición social, económica, que se traducía en descalabros del lenguaje, de los cuerpos, de los vínculos. «Algo se está desgastando, imprevisible, sobre los tejidos oscuros, en las entrañas de este momento: y no lo vemos, y no podemos, por estar ciegos, detenerlo; y no podemos, aunque lo viéramos, frenarlo». Reflujos del 2001. Hoy aquel fantasma retorna. Pero narrado por los responsables. El descompuesto es el otro. El que descompone es el otro. La patria/estado. La que por cobardía o complicidad deviene espectadora. Aludían así Getino y Solanas al que en la hora donde el horno no da para bollos y tiene la posibilidad de mover las perillas, de cambiar de horno, de cocina, mira, espera que la solución venga de algún otro lado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">50 % de pobres. 50 % de inflación. Una concentración empresarial prácticamente monopólica (económica, mediática, judicial) que condiciona y marca precios y agenda. Horacio González indagando las críticas al kirchnerismo, retoma la de haber sido un «capitalismo de amigos». Al que se le contrapondría, dice: “el capitalismo serio, cuya lógica productiva y contractual se regiría por la eficiencia, por la racionalidad lucrativa, la tolerancia sindical y el respeto a las normas legales (&#8230;) algo inadecuado, dice, porque ese capitalismo, en el neoliberalismo ya no existe». Y que por el contrario fue el kirchnerismo (el libro que aludimos fue escrito en el 2012) el que conformó de modo implícito una crítica al neoliberalismo y el que al menos intuitivamente se acercó a la conformación de un frente incluso regional de “libertarismo de transformación”. Al menos contribuyó a generar tal «atmósfera», dice. Y de hecho lo cita a Majul, que en ese entonces había presentando su libro <em>Dueños</em>, en el que tematizaba sobre Néstor Kirchner y sus amigos capitalistas. Majul. El mismo que habla hoy de estado de descomposición, en un ingenioso y cizañoso juego con la palabra estado. El mismo que trabaja para los verdaderos dueños, los dueños de la tierra y no solo. “La Nación + Macri” alguien gritaba fuera de campo ante el cronista de LN en la marcha del 17 de octubre, para que se infiltrara cual palabreja, cual significante que haga algún sentido en algún oyente y quién sabe.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es el monopolio, estúpido. Es la pobreza y la mera expectación (de Gueorgieva), compañero. La descomposición del periodismo, de las tribunas de antaño aunque liberales con plumas como las de Rubén Darío, incluso Martí, no puede empañar ni nombrar (solo ella) la insoportable desigualdad, el intolerable hambre. A la palpable des-composición, la re-composición (salarial, pero sobre todo política, de la esperanza como principio), una re-construcción que también se hace de atmósferas y valentías. De audacia y arrojo. El legado ayuda. A 11 años de la muerte de Néstor Kirchner, el que hizo de las herencias que lo rodearon y rondaron (los 70, pero también el 2001), una amalgama vitalista, una re conducción y articulación de fuerzas justicieras y justicialistas, «solo» es cuestión de volver a conversar (a seguir aprendiendo a conversar) con el/los fantasma/s. Y atenti, porque el compost, es decir la tierra más rica que puede haber, además de la pampa húmeda, y al alcance de todxs, requiere y emerge de des-composiciones, de los restos. De lo que queda, que es también lo que falta.</p>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Referencias:</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1">[1]</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <a href="https://www.clarin.com/opinion/descomposicion-gobierno-juega-ultimas-cartas-congelamiento-plan-platita-_0_9xFM9x1bV.html">https://www.clarin.com/opinion/descomposicion-gobierno-juega-ultimas-cartas-congelamiento-plan-platita-_0_9xFM9x1bV.html</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref2">[2]</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <a href="https://www.lanacion.com.ar/lnmas/luis-majul-un-gobierno-en-estado-de-descomposicion-nid24102021/">https://www.lanacion.com.ar/lnmas/luis-majul-un-gobierno-en-estado-de-descomposicion-nid24102021/</a></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires. 28 de octubre de 2021.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Sociólogo UBA. Docente UNPAZ/UNGS/UBA.</p>
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		<title>La Ley de Medios vigente alcanza para defender la democracia &#8211; Por Néstor Piccone</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 10 Sep 2022 22:20:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Néstor Piccone]]></category>
		<category><![CDATA[Discursos de odio]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Ley de medios]]></category>
		<category><![CDATA[medios hegemónicos]]></category>
		<category><![CDATA[Pauta oficial]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Néstor Piccone reafirma la vigencia de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, ley que -a pesar de los cambios regresivos producidos por el decreto 267/2015 de Mauricio Macri- permite defender la democracia y la paz de los argentinos sin necesidad de promover nuevas regulaciones de difícil concreción.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-ley-de-medios-vigente-alcanza-para-defender-la-democracia-por-nestor-piccone/">La Ley de Medios vigente alcanza para defender la democracia &#8211; Por Néstor Piccone</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph" style="color:#060ee5"><strong><em>Clarín (y otros) podrían perder la publicidad y hasta la licencia</em>.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>Néstor Piccone reafirma la vigencia de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, ley que -a pesar de los cambios regresivos producidos por el decreto 267/2015 de Mauricio Macri- permite defender la democracia y la paz de los argentinos sin necesidad de promover nuevas regulaciones de difícil concreción.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>Por Néstor Piccone</em>*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:39px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Soy de quienes participan de la idea que los discursos del Odio son una estrategia de construcción de poder de los sectores económicos transnacionales con sus representantes políticos, mediáticos y judiciales que actúan como voceros y ejecutores. Por eso la pelea contra los discursos de Odio debe ser integral. Y no habría que buscar en nuevas leyes lo que ya tenemos ganado con años de trabajo y construcción democrática, normas que sólo deberían ser aplicadas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, más conocida como Ley de Medios, aún con las modificaciones regresivas realizadas por el decreto 267/2015 de Mauricio Macri, conserva herramientas de regulación efectivas para la defensa de la democracia y la paz de los argentinos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Cabe recordar que ese decreto fue ratificado en el Congreso Nacional con el apoyo del Frente Renovador de Sergio Massa, agrupación que hoy encabeza el ENACOM (Ente Nacional de Comunicaciones) en la persona de Claudio Ambrosini.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>LEY DE MEDIOS VIGENTE.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La concepción de la Comunicación como Derecho Humano (y no como negocio) se sostiene en el cuerpo doctrinario de la Ley. A continuación, reproducimos un resumen de los artículos más importantes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>ARTÍCULO 70</strong>. “<em>La Programación de los servicios previstos en esta Ley deberá evitar contenidos que promuevan o inciten tratos discriminatorios basados en la raza, el color, el sexo, la orientación sexual, el idioma, la religión, las opiniones políticas o de cualquier otra índole, el origen nacional o social, la posición económica, el nacimiento, aspecto físico, la presencia de discapacidades o que menoscaben la dignidad humana o induzcan a comportamientos perjudiciales para el ambiente o para la salud de las personas y la integridad de los niños, niñas o adolescentes.”</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>OBJETIVOS </strong>en el artículo 3 de la Ley de Medios vigente queda muy claro que su principal objetivo es <em>“la promoción y garantía del libre ejercicio del derecho de toda persona a INVESTIGAR, BUSCAR, RECIBIR Y DIFUNDIR&nbsp; informaciones, opiniones e ideas sin censura, en el marco del respeto al Estado de Derecho democrático y los derechos humanos, conforme a las obligaciones emergentes de la Convención Americana sobre Derechos Humanos&nbsp; y demás tratados incorporados o que sean incorporados en el futuro a la Constitución Nacional.”</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Estas son las ideas que defiende la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisuales que fue escrita colectivamente por distintas expresiones de organizaciones libres del pueblo, que bajo la denominación de Coalición por una Radiodifusión Democrática promovieron cientos de Encuentros, Foros, Asambleas Sociales, Sindicales y de cuerpos deliberativos municipales y provinciales. La Ley de Medios se aprobó en el Congreso de la Nación con 147 votos a favor, 4 en contra y una abstención, mientras que en el senado la aprobación (sin modificaciones) se impuso por 44 votos favorables contra 24 rechazos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La Corte Suprema de Justicia, el 29 de octubre de 2013, declaró la constitucionalidad de la Ley con las firmas de su presidente Ricardo Lorenzetti junto a una mayoría constituida por Elena Highton de Nolasco, Enrique Petracchi, Carmen Argibay, Juan Carlos Maqueda y Eugenio Zaffaroni. La movilización popular rodeó varias veces el Palacio de Tribunales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>PÉRDIDA DE LICENCIA. </strong>&nbsp;La Ley obliga a los concesionarios a respetar normas técnicas, pero también a encuadrarse dentro los límites del ejercicio de la Comunicación que no los libera del respeto a las normas constitucionales en defensa y promoción de la democracia. Conviene aclarar que las frecuencias no tienen dueño, el régimen establece concesiones por tiempo determinado o autorizaciones que una vez vencidas deben volver al Estado Nacional, ya que son patrimonio de la humanidad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Para quienes no cumplan con las normas establecidas, las mismas que se comprometieron a respetar cuando accedieron a la frecuencia y que se incluían en los pliegos licitatorios; van desde el <strong><em>llamado de Atención, a la Caducidad de la Licencia, pasando por la Suspensión de la Publicidad.</em></strong><strong><em></em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La caducidad de la licencia, pena máxima, puede ser aplicada cuando la emisora “realice actos atentatorios contra el orden constitucional de la Nación o utilización de los Servicios de Comunicación Audiovisual para proclamar e incentivar la realización de tales actos.”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La fuerza de la Ley de Medios sigue vigente, aún con las modificaciones realizadas autoritariamente por Mauricio Macri. Queda claro entonces que es posible sancionar a los violentos odiadores. Sería conveniente unir los esfuerzos desperdigados en busca de regular los discursos destituyentes, antidemocráticos y de odio, logrando que se aplique la legislación vigente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>PAUTA OFICIAL</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Lo mismo sucede con la pauta de publicidad oficial; es el gobierno quien tiene en su poder la decisión de dirigir los recursos que invierte en publicidad hacia Los que Menos Tienen en lugar de engrosar las arcas de quienes promueven un estado totalitario, dirigido por las grandes empresas y el capital financiero que busca demoler fronteras para imponer un modelo colonizador transnacional.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">No se requiere Ley, es una decisión administrativa; sólo se necesita decisión y voluntad política. Inclusive aplicando la Ley se podría decidir que a partir del accionar violento de muchos medios se le quite la publicidad, por lo menos la oficial. Gobernar es ser creativo.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 10 de septiembre de 2022.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Periodista.</p>
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