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	<title>Máximo Kirchner archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<description>Una Revista de Opinión</description>
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	<title>Máximo Kirchner archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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		<title>Con la gente adentro &#8211; Por Eduardo Rinesi</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 28 Mar 2022 00:37:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Eduardo Rinesi]]></category>
		<category><![CDATA[FMI]]></category>
		<category><![CDATA[Frente de Todos]]></category>
		<category><![CDATA[Gobernar con todos adentro]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Máximo Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Rinesi]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Eduardo Rinesi reflexiona sobre la frase “gobernar con todos adentro” que el diputado Máximo Kirchner pronunció en la movilización por el día de la memoria. Rinesi propone pensar esa frase, ese “adentro”, no solo desde los planos económico y social, sino también político.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/con-la-gente-adentro-por-eduardo-rinesi/">Con la gente adentro &#8211; Por Eduardo Rinesi</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size"><strong><em>Eduardo Rinesi reflexiona sobre la frase “gobernar con todos adentro” que el diputado Máximo Kirchner pronunció en la movilización por el día de la memoria. Rinesi propone pensar esa frase, ese “adentro”, no solo desde los planos económico y social, sino también político.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size"><strong>Por Eduardo Rinesi*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size">En el curso de la jornada de conmemoración del 24 de marzo, el diputado Máximo Kirchner expresó, en una frase que pasaba en limpio lo esencial de su ostensible distanciamiento actual con la cúpula del gobierno nacional, que es necesario gobernar “con la gente adentro”. La frase, en la que resuenan los ecos de otra parecida pronunciada en su momento por su padre, es indudablemente verdadera y justa, y me parece conveniente pensar un poco sobre ella. Sobre la naturaleza de ese “adentro” que postula como un mandato para un gobierno verdaderamente democrático. ¿Adentro de qué? Me parece que el diputado Kirchner sugiere que adentro de los beneficios de un sistema económico que tiene que ser menos excluyente y menos regresivo que este que tenemos y que el que podríamos llegar a tener (teme el diputado Kirchner y tememos unos cuantos) si el país quedara atado, una vez más, a los designios del Fondo Monetario Internacional, y de los límites de un sistema social que tiene que generar más mecanismos de contención y de protección de las vidas que las que tememos que vaya a poder generar si quedáramos sujetos a la voluntad del Fondo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Me gustaría sin embargo sugerir que a esta doble dimensión del “adentro” de la frase del diputado Kirchner hay que agregar una tercera y, me parece a mí, fundamental: no ya la económica ni la social, sino la política. En efecto, gobernar democráticamente es gobernar con la gente “adentro” <em>de la política</em>, y esto quiere decir: de los procedimientos de discusión y de toma de las decisiones que les conciernen, y en las que tienen que poder tener una participación mucho mayor que la muy poca que tienen. Que la muy poca que tienen –quiero decir– desde hace rato. Y por cierto que no es ninguna vocación de ecuanimidad en la dramática situación actual la que me mueve a recordar que no fue el presidente Fernández, sino su actual vicepresidenta, la que hace ahora seis años y medio decidió, con la gente –incluso con la militancia– “afuera”, y no adentro, de esa conversación, el nombre del candidato que iba a disputar la presidencia contra Mauricio Macri, y también la que hace ahora dos años y medio nos informó a través de las redes su decisión de pedirle al actual presidente de la nación que encabezara la fórmula en la que ella lo secundaría, una decisión que en los meses siguientes nos cansamos de escuchar que había sido una genialidad, un golpe maestro, una nueva revelación de su talento indiscutible.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">No está aquí en discusión ni el talento ni el patriotismo de la doctora Fernández de Kirchner, por la que siento, solo por si fuera necesario decirlo, un inmenso respeto. Pero no nos hagamos los distraídos: no fue con la gente “adentro” <em>de la política </em>que ninguna de esas dos decisiones fue tomada por esa formidable dirigente, y acatada después por muchos millones de nosotros. Y eso no fue bueno. No es bueno. No es bueno, nunca, que la confianza en las decisiones de los líderes (por muy admirables que sean, por mucha información que manejen y que nosotros no, por mucha experiencia que acumulen y que nosotros no, por mucho talento que tengan y que nosotros no) reemplace a la política. A la política democrática, esto es, a la participación deliberativa y activa de los ciudadanos y de las ciudadanas en los asuntos que les interesan y que les conciernen, a la discusión de argumentos, al intercambio de ideas. John William Cooke sentía por el general Perón una enorme admiración, pero no cesaba de pedirle, de reclamarle, de exigirle: “Convénzame”. Convénzame, General. No me tome por idiota. No me cuente lo que decidió. Hace años que estoy en estas cosas: hágame la gauchada de gastar un ratito de su tiempo en que yo pueda hacer algo más que obedecerlo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">En el discurso que desgranó la noche del escrutinio de las elecciones de medio término, el presidente Fernández dijo dos cosas. Cosa uno: que estaba muy contento porque el buen tratamiento dado al problema de la pandemia, los cuidados que todos habíamos tenido y los sacrificios que habíamos hecho habían rendido sus frutos y hoy la situación estaba mucho mejor y podíamos salir de casa y abrazarnos y reunirnos y conversar. Cosa dos: que quería avisarnos que en unas semanas iba a mandar a las cámaras del Parlamento un arreglo al que estaba cerca de llegar su ministro de Economía con los responsables del FMI. La tensión entre los dos momentos del discurso es flagrante. Porque cualquiera podría preguntar: Presidente, si estamos contentos porque ahora podemos salir y abrazarnos y reunirnos y conversar, ¿no habría sido interesante que nos propusiera conversar, por ejemplo, sobre la deuda externa y sobre el Fondo y sobre qué hacemos con esa deuda con el fondo, en lugar de avisarnos que iba a mandar, no al pueblo sino a los representantes del pueblo en el Congreso, un acuerdo alcanzado a puertas cerradas y (supongo) en inglés entre los técnicos de un lado y del otro? Nos desplazamos del “Esto no es para discutirlo todos: ella sabe” al “Esto no es para discutirlo todos: es muy técnico”. No avanzamos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Ya sé: esta es la primera vez que una negociación de estas características con el Fondo pasa por el Parlamento, y los representantes del pueblo en ese Parlamento votaron por abrumadora mayoría la autorización para firmar el acuerdo que puso a su consideración el Ejecutivo. No estaría bien, por lo tanto, decir que esa autorización no tiene toda la legitimidad que, en una democracia representativa como la nuestra, necesita. Pero la legitimidad tiene dos patas o dos lados: uno procedimental y otro político, y aquí estamos hablando de política. Y desde ese punto de vista tanto las condiciones en las que se alcanzó esa mayoría como los pedigrís de algunos de las particularidades que la integran (y que parece que hemos decidido que no es de buen tono recordar: ¿cuántas veces más vamos a tener que oír que “Gerardo es un capo” y enumerar todas las cosas que debemos a su responsabilidad y preocupación por nuestros nietos?) son especialmente preocupantes. Por eso es necesario aprovechar esta situación de tanto dramatismo para volver a insistir en que esa democracia representativa que tenemos está muy por debajo de las exigencias de la democracia mucho más potente que tenemos que tener si queremos ponerla en condiciones de cumplir con el desafío del “con la gente adentro” que planteó el diputado Kirchner.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Al quien por eso mismo querría insistir en señalarle que ese “adentro” tiene que ser un “adentro” no solo económico y social, <em>sino también político</em>. La gente tiene que estar adentro de las discusiones y de las decisiones, y si quisiera agregar un reproche más a los varios que pueblan esta nota podría recordar que fue el propio diputado Kirchner el que nos informó que su decisión de renunciar a la presidencia del bloque oficialista en la Cámara de Diputados no la consultó “con nadie”. Sin duda eso es menos grave que no consultar con nadie el nombre de un candidato a presidente, o que no consultar con nadie los contenidos de un acuerdo que después se logrará aprobar (da la sensación de que sin haber hecho mayores esfuerzos de convicción dentro de las filas propias) con los votos de “Gerardo” y sus secuaces, cómplices de la toma de esta misma deuda que ahora nos asfixia y bravos militantes del sometimiento argentino a los poderes económicos del mundo. Pero en todo caso no deja de configurar los rasgos preocupantes de una escena (uso la metáfora a propósito) donde la política parece haber sido reemplazada por los golpes de teatro, la discusión por los gestos destemplados, y las angustias <em>y las ideas</em>, los dolores <em>y las opiniones</em> de la gente por la discutible capacidad interpretativa de sus representantes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">A ese modo de entender la democracia hay que oponer una apuesta por la participación efectiva de los hombres y mujeres y grupos sociales más diversos, la movilización real de las voluntades y las ideas, la inteligencia colectiva de la ciudadanía. Recién iniciada la pandemia, el presidente Fernández recibió de Hugo Moyano las llaves del Sanatorio Antártida y en el discurso que ofreció le preguntó si se acordaba de que una vez, en un asado (“¿Te acordás, Hugo?: Estabas vos, Pablo, los chicos…”) le había prometido que íbamos a volver mejores. “Y volvimos mejores, Hugo”. No había que haber leído la obra completa de Eliseo Verón para entender que la frase apuntaba en una dirección precisa: pocos años antes, la jefa de un gobierno peronista se había sacado de encima a la dirigencia del movimiento obrero organizado con un ademán de fastidio anti-corporativo que reíte de Alfonsín. Y ahora el (por lo demás muy alfonsinista) Fernández le decía a Moyano que ahí tenía, que era verdad nomás: que habíamos vuelto mejores, y que ahora estábamos encantados de compartir acto con él. Alguno podía abrazar (yo abracé) la esperanza de que hubiera ahí el punto de partida de una revisión de gran alcance de nuestras muy escasamente democráticas maneras de entender la democracia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Pero no. No alcanza con compartir actos y con decir Hugo y Pablo y Gerardo y Héctor. Esos son, si acaso, buenos modales, que para volverse modales <em>democráticos </em>deben ir acompañados por un trato igualmente respetuoso, y por una convocatoria igualmente fervorosa, a la participación efectiva, en las grandes discusiones colectivas, de la ciudadanía. Que no debe ser tenida en cuenta apenas como el objeto de nuestros desvelos y cuidados (la presencia de la idea de “cuidado” en la retórica del presidente es interesante, y revela su atención a las primicias que trajo consigo el mayor movimiento social y político argentino de las últimas dos décadas, que es el gran movimiento de mujeres, pero es necesario estar muy atentos frente a sus inflexiones o derivas potencialmente menos emancipadoras), sino como el sujeto de su propia vida colectiva. Si lo entiende, y si se anima a actuar en consecuencia, la dirigencia de los dos grandes grupos que hoy conviven en el interior de la coalición que gobierna la Argentina están a tiempo de detener al mismo tiempo el papelón que están haciendo y, lo que es más importante, la degradación de nuestra vida colectiva. Es con la gente adentro <em>y discutiendo</em> que podremos salir, unidos, de este enredo.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Buenos Aires, 27 de marzo de 2022.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">*Filósofo y politólogo.</p>
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		<title>LA RESPUESTA POPULAR A LA BARBARIE &#8211; POR RICARDO ARONSKIND</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/la-respuesta-popular-a-la-barbarie-por-ricardo-aronskind/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 19 Oct 2024 21:10:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Aronskind]]></category>
		<category><![CDATA[Axel Kicillof]]></category>
		<category><![CDATA[CFK]]></category>
		<category><![CDATA[interna]]></category>
		<category><![CDATA[Máximo Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Poner los máximos esfuerzos en una “interna” partidaria parece desconectado de la realidad social apremiante y no resulta práctico en términos de cómo generar la fuerza y la organización que permitan pasar a una nueva etapa política.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-respuesta-popular-a-la-barbarie-por-ricardo-aronskind/">LA RESPUESTA POPULAR A LA BARBARIE &#8211; POR RICARDO ARONSKIND</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-979bc3e4e35ab8d9d0bb7228e1034f39"><strong><em>Poner los máximos esfuerzos en una “interna” partidaria parece desconectado de la realidad social apremiante y no resulta práctico en términos de cómo generar la fuerza y la organización que permitan pasar a una nueva etapa política.</em></strong><strong><u></u></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1bd1fe80e423a842e3defb925bb61ef8"><strong>Por Ricardo Aronskind*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f5c2b18dfafd08aae2bbd216aadc44e9">La experiencia extrema por la que está atravesando la sociedad argentina tiene escasos antecedentes globales, salvo en países que se encuentran en guerra. El mileísmo está ejerciendo el poder en una forma brutal, antihumana, que desafía nuestra capacidad de comprender los nuevos procesos, y más aún, de posicionarnos con una propuesta política que nos permita incidir sobre la actual dirección de los hechos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6f37c49917d1010766a821d9a6514b22">Máximo Kirchner, en un discurso reciente, aseguró que «<em>el veto es una facultad constitucional del señor presidente, y si no pudimos rechazar el veto del presidente a la hora de defender los intereses de los jubilados y las jubiladas, a la hora de defender los intereses de la educación universitaria, es porque aún no tenemos la cantidad de diputados y diputadas que nos permita hacerlo</em>«.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-999297a9c66106bcbbfc74502e34f22d">Y luego sostuvo que «<em>un objetivo para el 2025 a lo largo y ancho de la patria es construir una fuerza electoral que realmente cuando el presidente vete, tenga las manos necesarias en el Congreso para poder frenarlo. No va a haber otra manera de hacerlo, no hay otra manera, o lo entendemos o lo entendemos. Esto es vital, sino es engañar a la gente</em>«.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ac0497f6e0e58b66ee09c86c1cb79c16">Creemos que estos dos párrafos son muy importantes para pensar en qué escenario estamos, y en dónde sería útil poner los esfuerzos con miras a cambiar la agobiante realidad del ajuste empobrecedor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4a032336203d34065eccc7d7fa64ae1f"><strong><em>Caracterizar al mileísmo: ¿es un gobierno más?</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-29d3ea1d087017d771dfb2852bff7156">El gobierno mileísta no es un gobierno de derecha neoliberal más.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-863ec09b23ef4a6e3d3a160322565d58">Por una parte, intenta condensar los objetivos que tuvo la dictadura militar de 1976 (del que sus seguidores admiran la voluntad autoritaria y persecutoria), el menemismo (al que admira especialmente por su gestión económica), y el macrismo, en el cual estaban ya presentes los objetivos del actual gobierno, pero que al mismo tiempo entendía que la sociedad y las instituciones tenían una densidad que no se podía violar sin generar una desestabilización imprevisible.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f6f757f04b22bb20e7b1e3e6d957ec8e">No es un gobierno de derecha más, porque su ataque al Estado es mucho más profundo que en los gobiernos anteriores: destruye instituciones elementales para la vida en sociedad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b54ebfc5877960710fc5c45e5fbd4a37">No es un gobierno más, porque si bien comparte los objetivos antipopulares de gestiones liberales anteriores, no sólo los implementa en forma acelerada, sino que los exhibe y los defiende, con los argumentos más diversos y alejados de la realidad. Cuenta, en parte, con el apoyo de un sector de la opinión pública muy desinformada y despolitizada. Y está produciendo una redistribución del ingreso histórica, acompañada por la destrucción de fuerzas productivas que sostienen el entramado social.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-719a24a4788118ef359968bfe21e5488">No es un gobierno más, porque ataca a todas las estructuras económicas, científicas, tecnológicas, culturales e intelectuales que son el asiento de la soberanía nacional. Es un gobierno fuertemente antinacional, incluso en el tema de las Islas Malvinas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f3e20384ecc3adee3aad596a23098742">Se diría que estamos frente una administración neocolonial en nuestro país, realizada por argentinxs, en nombre del capital financiero y extractivo global. Y que cuenta con el apoyo directo o indirecto de diversos sectores económicos, políticos y mediáticos que le permiten avanzar -con una débil fachada institucional-, sobre los derechos básicos de la población (a alimentarse, a tener una vida digna, a tener un futuro posible).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2261d460042dde645d6e24791ee5875e">La quinta esencia de su política se puede observar en todas las dimensiones de la desprotección social que impulsa el gobierno, en nombre de una política que sólo busca el visto bueno de los acreedores financieros y del gran capital local y extranjero.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-08d508921d60a13be3ad441a33586690">Esta característica de extrema agresividad social (miseria, pobreza, desempleo, desamparo, represión), no es parecida a los gobiernos de derecha ocurridos en democracia. Es como si el capital se hubiera desembarazado de la “diplomacia” y procediera a abalanzarse sobre los bienes nacionales que le apetecen sin considerar que hay otros comensales en la mesa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5243846a001bd448d8f0e578ea0f6317">La asfixia económica se profundiza cada día, a contrapelo de la propaganda oficial en el sentido de que estaríamos cerca de una recuperación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-90e82f6bdcb1bff686ec7868f9355e04">Si bien la ineptitud política de la gestión que encabezó Alberto Fernández dejó el clima social y político apto para que ocurriera una aventura de este tipo -lo que le dio una buena cobertura de expectativas de “cambio” a la gestión Milei-, luego de casi once meses de gobierno, el desgaste comienza a manifestarse, no porque haya una oposición articulada y efectiva en su mensaje, sino porque el nivel de agresión es tan grande que no puede dejar de hacer mella en el público que participó con menos credulidad en las expectativas fantasiosas que generó el mileísmo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e7161baa7f2f9c19241dbccd096598dc">La situación social es grave. Si bien el gobierno cubre de alguna forma a los más pobres, y varios gremios ubicados en las actividades más rentables mantienen el poder adquisitivo, el resto de los sectores populares (jubilados, trabajadores precarios, trabajadores formales de actividades no esenciales, empleados estatales, cuentapropistas, empresarios pymes de todos los rubros) la están pasando mal y se encuentran en un tobogán con una pendiente acentuada, sólo morigerada por la disponibilidad de ahorros, o del uso de créditos para afrontar los gastos básicos, que se volverán inviables –como el agotamiento de los ahorros pasados- en un tiempo más.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b84f4bcb4e60d5a2104096c74b71768a">Además, a estas situaciones críticas en el nivel personal, se suma el colapso de múltiples instituciones públicas necesarias, imprescindibles, que están sometidas a una asfixia que las volverías inviables en el corto plazo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-826d2bfec467e8a88b34cf051829d1f2">Vale la pena entender este cuadro, porque no estamos en un período normal, como el que logró presentar el macrismo en sus primeros dos años de gestión, con vistas a las elecciones de medio término.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fff240316bfa04babbdd2ef7aeb3f182">La actual agresión a los seres humanos es mayúscula, y la perspectiva de que esto se exprese en manifestaciones de protesta individual y social de lo más variadas está latente. Una parte importante de la población no está pensando en elecciones, porque no sabe cómo se va a arreglar la semana que viene. Distinto sería si las elecciones fueran en dos semanas, pero falta un año entero. Y no un año normal.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://www.tiempoar.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/7fb89eef2ff26e227df39f910e88b5e4_BIG.jpg" alt="" style="width:784px;height:auto"/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Foto: Edgardo Gómez</em>.<br></figcaption></figure></div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dcd3a4a8912eee47fa9e88c0a15c7a14"><strong><em>¿Ganar elecciones para qué?</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5284d97b5ffaeb1600515b0bd743f63b">El peronismo no ha logrado contestar una pregunta política fundamental, como quedó de manifiesto en el gobierno de Alberto Fernández: ¿para qué quiere gobernar? La respuesta convencional sería: “para incluir a todos”, o “para mejorarle la vida a los más postergados” … Pero la realidad es que esa expectativa se frustró en el gobierno del Frente de Todos, cuya gestión queda asociada en el recuerdo a las peleas internas y a la cortedad de las respuestas ensayadas frente a los problemas de fondo que tenía el país luego de la lamentable gestión de Macri.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-06388aeeda4efc871c067b1747bea09a">Frente a los problemas de gobernabilidad política y económica que sufrió el último tramo de Cristina Kirchner (2011-2015), no sólo no aparecieron respuestas superadoras, sino que el “volver mejores” se interpretó como “volver moderados”, o sea, en sintonía con el “sentido común” que emanaba de los medios de prensa hegemónicas, representantes del poder económico y social que gobierna la Argentina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d24d99fc28296350277c5ddbf593755e">Si, en cambio, surgiera un diagnóstico más realista, que debería proponer como primer punto para un gobierno alternativo “conquistar gobernabilidad, pero no a la menemista, sino con un programa popular”, seguramente habría que estudiar la experiencia de construcción política de Néstor Kirchner, que encierra valiosas experiencias, pero también comprender que Kirchner supo aprovechar una circunstancia particularmente favorable: crisis de la dominación de la elite argentina de los ´90 –explosión del 2001 mediante-, población movilizada e hipersensible, redescubrimiento del valor del Estado –en todo caso como “bombero”- y de la política no sometida a las demandas de “los mercados”. Además, no debemos olvidar que se aprovechó una coyuntura internacional económica muy favorable para el país, que contribuyó a la consolidación económica del gobierno popular.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-456b02c945dd186205bdb195329ce230">La derecha argentina, expresada por Milei, no duda en tratar de profundizar la derrota popular y transformarla en un dato estructural: atomización, ignorancia, apatía o mentalidad de esclavos, empobrecimiento material y cultural (sin el cual no se explicaría el propio mileísmo), complementado con represión e intensa propaganda y desinformación política desplegada por todos los medios y redes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e466d4bf97fabe005e166e7cc780ada2">¿Qué debería hacer un gobierno popular para revertir esta situación? Por supuesto que es posible enunciar un conjunto de medidas económicas imprescindibles para recuperar para el Estado el control de palancas claves de la economía, sin las cuales no se podría gobernar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e0548c7998d97a830cf32fc4ad86eeae">Pero esas medidas no serían viables si no hubiera un cambio sustancial en el contexto político-ideológico-cultural que hoy tiene la Argentina. Y esa apoyatura política-social fundamental para desplegar un programa transformador de gobierno, no se puede crear “por decreto gubernamental”, sino que se construye durante el tiempo previo a la llegada al gobierno. Esa tarea política de fondo es muy diferente a convocar a la población a votar pasivamente por una sigla o un candidato en una fecha determinada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ea1193ce03958148d0a5d2a9cdfb5ed8">Algunos se refugian en la fantasía de poder gobernar sin construir poder… Pero el poder, en esta circunstancia histórica, solo se va a construir generando fuerza popular, organización, consciencia y la capacidad de resistir y enfrentar a las fuerzas del régimen hoy.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b22b3bd832625bf5127d0af8b8a4a9ef">Es cierto: eso va a generar una camada de cuadros políticos que no sólo no van a mirar pasivamente al próximo gobierno popular, sino que van a reclamar su derecho –legítimamente ganado en la lucha contra este régimen- a opinar, a participar y a decidir en ese nuevo contexto.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://media.minutouno.com/p/29501709e096ad2262fb8f7f9366e67b/adjuntos/150/imagenes/041/896/0041896749/axel-acto-lealtadjpg.jpg" alt="" style="width:755px;height:auto"/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Axel Kicillof en el acto por el Día de la Lealtad en Berisso.</em></figcaption></figure></div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3b6c0276de580ed7e3b916a59ac680ff"><strong><em>¿Cómo se acumula poder, y cómo se lo ejerce?</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-75243071d985cf87738e69aca7eafd74">El kirchnerismo parece apostar a una salida política partidista, electoral y parlamentarista de muy dudoso resultado, si solamente se trabaja en esos andariveles.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-243bc8c8e17c45e9f2b1034e4c99f243">En el 2003, cuando Néstor Kirchner fue elegido presidente, se produjo una combinación de un estado de rebeldía social producto del desquicio objetivo generado por la fracasada “convertibilidad” y también de las muchas luchas (derechos humanos, piqueteros, gremios combativos) que ya se venían encarando durante la década del ´90.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a243019fb2d4835b2f08109194f70ea9">Fue el derrumbe económico provocado por la propia convertibilidad, y las medidas que tomó De la Rúa para tratar de prolongar su sobrevida, las que volvieron insoportable la situación social. Las posteriores peripecias de Duhalde –partícipe de los ´90- para armar una salida relativamente continuista, salieron mal, y tuvo que desembocar en Kirchner.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c1638587641248fe37b76acbaa7e89db">Esas situaciones no se repiten, porque aparte la cúpula empresarial construyó la imagen de un kirchnerismo como un factor peligroso, amenazante y expropiador, base ideológica compartida con los norteamericanos, para proceder luego a la demonización comunicacional del espacio, la persecución legal de varios de sus dirigentes, hasta llegar al intento de asesinato de Cristina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0c995d20724e6355bd43cc23e67d5823">En el camino, la derecha local retomó la idea de construir un régimen de dominación social completo –como el que existió en los ´90- en el que una población pasiva, resignada y desinformada vote por opciones partidarias totalmente acotadas y digitadas por el poder económico –local e internacional-.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-da708b49d1a46f9c3eb0aa46ed95fea8">Para eso cuenta con el cuasi monopolio de los medios de comunicación, el poder judicial, los servicios de informaciones, los partidos políticos asociados (Cambiemos y ahora LLA) y una red que conecta eficazmente todos estos elementos para manipular y condicionar a parte importante de la opinión pública.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-475c90e8df9499f9812fdfb42070e24a">Evidentemente un gobierno acomplejado, miedoso y achicado desde el comienzo como el de Alberto Fernández, no podía enfrentar una situación así y terminó devorado por sus propias limitaciones: desde no movilizar a la gente nunca para ninguna causa, hasta no poder controlar mínimamente la carestía de la vida, para lo cual tenía que estar dispuesto a enfrentar a ciertos monopolios u oligopolios formadores de precios.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f3f66cf98f5f63b25cabf05be1553bfa">La gestión de Milei muestra una brutalidad social sin límites, y una determinación robótica de avanzar sobre la mayoría de los derechos de la población.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6588a00b68f18792686ca3b0f0ae0c64">Máximo Kirchner acaba de sostener que por la vía parlamentaria se podrá frenar esto, cuando es evidente que este gobierno está logrando las cosas por vía “institucional” o por la vía de facto si no lo logra de la manera formal.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c876df0988465b6d92b9a21140b04f89">Ejemplos: Aerolíneas Argentinas, incluida originariamente en su amplísima lista de empresas a privatizar, fue excluida de esa lista en las negociaciones por la ley Bases. Pero al poco tiempo el gobierno inició una amplia campaña de desprestigio de Aerolíneas, intentos de provocación a los sindicatos aeronáuticos, medidas para debilitarla comercialmente, retomando la idea de destruirla para rematarla.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fa7e9d0fdb44e1a6ed69d5f61eff5e05">Hoy nos enteramos de que para 2025 está presupuestado para el rubro Educación sólo el 1% del PBI, sin haber derogado la ley que establece el 6%. O la autonomía universitaria, que el gobierno está buscando destruir en los próximos tiempos, aunque no se haya derogado la norma que la establece. No importa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-885b2f428d0080563e911e68116413b4">Ese es el gobierno libertario real: no estamos frente a un gobierno cuyo límite sean las instituciones democráticas, y menos aún el Parlamento, al que desprecia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8ae559924a6c0aa347d5fa6e0edbd8c7">Es decir que las leyes vigentes son completamente pisoteadas sin ningún problema por una administración que tiene claro cómo se ejerce el poder. En las antípodas, el gobierno de Alberto Fernández ni siquiera podía hacer cumplir las leyes vigentes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f83eb41d2dcdcfc4ba8aecff2f29410d">Sería incorrecto decir, como sostiene mucha gente con voluntad de cambio: “el próximo gobierno popular tiene que hacer lo mismo que hace Milei, venir con todo y cambiar lo que corresponde”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6e4617caa0cc8770eb514ff4488e08fc">La verdad es que la banda de lúmpenes de Milei hace lo que hace porque el gran capital, las finanzas internacionales y las principales embajadas lo respaldan abiertamente, con sus medios, sus políticos, sus jueces y sus redes. Esos factores de poder no van a estar detrás de un gobierno popular, sino enfrente. Esta gente puede pisotear la República, porque los intereses del capital son la ley primera.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6bf038e704da764ccd4675ddd9dfcc76">Ese futuro gobierno popular necesita, no sólo voluntad política transformadora (factor fundamental), sino apoyos sociales amplios y una profunda movilización de la consciencia colectiva, para no ser atrapado en la madeja de recursos económicos, legales e institucionales con los que cuenta la derecha para frustrar las experiencias populares.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f7967deb4c414a09059ff2b0273ff421">Si realmente queremos preparar las condiciones de gobernabilidad de una próxima gestión popular, en lo inmediato la agenda pasa por el enfrentamiento inteligente con este gobierno antinacional y antipopular. No un puro enfrentamiento descoordinado y “heroico”, sino encarado para desarrollar las capacidades populares de organización y de auto defensa frente al ataque a sus derechos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2b92c95de8278906797f9b9b8326ebdd">Un enfrentamiento que permita ampliar en la población, y especialmente en los jóvenes, la comprensión sobre por qué hacen lo que hacen los libertarios, y a qué intereses responden. Que genere una nueva camada de gente autoconsciente, más allá de sus puntuales adscripciones partidarias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5e6e728843a0f3b2efd4a4a49341a8f7">Hoy, poner los máximos esfuerzos en una “interna” partidaria, que no responde a una demanda masiva sino a lógicas específicas del personal político, cuando el pueblo está sometido a un ataque feroz, no sólo parece desconectado de la realidad social apremiante, sino que no resulta práctico a futuro, en términos de cómo generar la fuerza y la organización que permitan pasar a una nueva etapa política.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f3a61c087d7043fd5d8f27efa6c44cfa">Sin músculo popular, difícilmente pueda existir un gobierno popular.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bfbddeb69593e5ed28f5137c38e4ff44">Y se supone que a eso es a lo que aspiramos.  </p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cec957d76d8cdf254e8cf1a838f9a3ae">Buenos Aires, 19 de octubre de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4c3575f8e599b5438543fc5389a331ee">*Economista y magister en Relaciones Internacionales, investigador docente en la Universidad Nacional de General Sarmiento.</p>
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		<title>QUE NOS CAIGA LA FICHA &#8211; POR RICARDO ARONSKIND</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 20 Nov 2024 12:53:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
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		<category><![CDATA[Máximo Kirchner]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Da la impresión de que al kirchnerismo, o a parte de su dirigencia y de su militancia, no le cae la ficha sobre la especificidad del monstruo que está enfrente, que no es Milei, sino el establishment argentino que da apoyo y financiamiento al actual experimento neocolonial.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/que-nos-caiga-la-ficha-por-ricardo-aronskind/">QUE NOS CAIGA LA FICHA &#8211; POR RICARDO ARONSKIND</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-60b62219b5d535ee0a64906ae23fff6e"><strong><em>Da la impresión de que al kirchnerismo, o a parte de su dirigencia y de su militancia, no le cae la ficha sobre la especificidad del monstruo que está enfrente, que no es Milei, sino el establishment argentino que da apoyo y financiamiento al actual experimento neocolonial.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1bd1fe80e423a842e3defb925bb61ef8"><strong>Por Ricardo Aronskind*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-864a7f3744608e6f4a51bade413fc4a1">La semana pasada el establishment argentino, a través de su poder judicial, condenó a Cristina Fernández de Kirchner a 6 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6f6d739e2ffe216850ffbb9f7861e5d7">Está jurídicamente demostrado que el fallo no tiene fundamentos, y está políticamente demostrado que esta causa, como tantas otras, fue impulsada por el poder económico y mediático para sacar a Cristina de la competencia político-electoral y de la escena política argentina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-33a2001c7369ed95c38bbe49fa6a71e7">Lo hemos señalado en numerosas oportunidades: con Cristina hay un problema político de fondo, que no es personal. En Néstor Kirchner, ya fallecido, y en Cristina Kirchner, milagrosamente viva, se condensó, en un momento histórico determinado, un conjunto de fuerzas políticas y sociales que permitieron sostener una experiencia de gobierno de signo nacional y popular. Eso es lo imperdonable.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dabf079025067764abb90010a6b139d6">La “democracia” argentina, que se había pinchado luego de la primavera alfonsinista, no contemplaba como posibilidad el surgimiento de un gobierno relativamente autónomo al gran capital local y extranjero, que tuviera criterios propios diferenciados de la vulgata colonial difundida desde Washington.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e8e1cd5eb32d341090e072d344f64cd8">Podemos y debemos discutir ampliamente los aciertos y las limitaciones de los 12 años kirchneristas, pero deberíamos hacerlo contextualizando tanto la trayectoria involutiva en materia de democracia social que venía recorriendo nuestro país desde la “restauración de la democracia”, como el contexto global de predominancia del neoliberalismo financiero y el aplastamiento del autonomismo latinoamericano.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-238449ec097a534aa17badd7c7afdf34">Lo cierto es que la tarea de demolición mediática contra Cristina –que dura ya 16 años-, arrancó no bien comenzó su primer mandato. La persecución judicial contra CFK comenzó durante su segundo mandato. El Nunca Más de la derecha había iniciado: ni ella, ni ninguno parecido a ella, gobernarán la Argentina saliéndose del libreto del establishment argentino, embajador local de la globalización empobrecedora.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-068debd717a4399e54b85614aa609de0">También hemos señalado que a través de las potentes dosis de anti kirchnerismo político, se le fueron transmitiendo a la población con ese discurso, un conjunto de elementos ideológicos de clara orientación derechista, tanto en lo económico (ficción de la economía de mercado) como en lo social (“la culpa la tienen los negros”) y lo nacional (“país de mierda”). Se estaba creando la base social de un gran partido de derecha, sin los pruritos de los grandes partidos tradicionales, que tendían al centro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e4253ddc377fcc544d6a0e6ddf15fdaa">La semana pasada ocurrió otro episodio más de esa larga marcha derechista, que no es un episodio suelto, sino que forma parte de un sistemático trabajo de rediseño general de la sociedad argentina, amoldándola a las necesidades del poder económico local e internacional, asociados fraternalmente en esa miserable empresa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-114ab1a8b392729ebf84f6c4b13f54e8">Vimos, delante de nuestros propios ojos, cómo se cometía un crimen judicial que había sido previamente anunciado por quienes lo planearon –en el contexto de toneladas de desinformación previa-, sin que la ciudadanía más informada pueda hacer absolutamente nada para evitar o detener la arbitrariedad y el complot de políticos, empresarios, jueces y embajadas extranjeras contra una figura emblemática del movimiento popular.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-28ccb652aa8bd30ef98e50d1b711b041">No hace falta endiosar a Cristina. Tuvo muchos aciertos, y varios errores. Pero no la persiguen por eso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5a24cafd9ac2c8270f96c51075162c44">Ella es considerada un estorbo por un poder social de raíz autoritaria que no acepta variaciones sobre un modelo de concentración y extranjerización, que requiere una población crecientemente empobrecida tanto materialmente como culturalmente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-189f81bf49c934b6f436fff51259c0dc">Las izquierdas, por diversas razones, no han logrado hasta hoy, tener una influencia significativa en el panorama político local, y no son percibidas como peligrosas por el poder dominante. El centro liberal democrático ha capotado miserablemente, enfermo de anti kirchnerismo. El resto del espectro político no ha ofrecido alternativas reales al <em>status quo</em>, por lo que toda la potencia de fuego del trogloditismo argentino se enfocó en CFK, para tratar de destruir en ella el punto de confluencia de masas con capacidad de incidencia en el devenir político local.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2140be41bc7fef77d51d228b9b6b99ab">El despunte de nuevos liderazgos progresistas, como el de Axel Kicillof, es visto, en cambio, con atención, y varios voceros del extremismo de derecha, como Espert y otros publicistas, ya han lanzado hacia allí su batería de infundios y mentiras. Recordemos: ni ella, ni ningún otro. Sólo lacayos.</p>



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<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://www.clarin.com/2024/03/22/5C6UWvI_1_720x0__1.jpg" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Ricardo Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda, Carlos Ronsekrantz y Horacio Rosatti, ministros de la Corte Suprema de Justicia, en el acto de apertura de sesiones ordinarias del Congreso. Foto AFP. </em></figcaption></figure></div>


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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-beb8865657091596c120ab29540b321e"><strong><em>La demolición del Poder Judicial</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0e5ff863f13f4b4f65bd8f75cfaac320">El ex Juez de la Corte Suprema Eugenio Raúl Zaffaroni publicó recientemente un profundo artículo en el que plantea que lo ocurrido con la ilegal condena a Cristina; debe ser leído en un marco más amplio, el de geopolítica mundial y regional en América Latina, en donde se destruyen los sistemas judiciales en función de “paralizar toda resistencia nacionalista o de defensa de nuestra soberanía contra la depredación del actual colonialismo financiero transnacional”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-aff51630e47882873238e83503817e3b">Para Zaffaroni no sería un tema de “derecha o izquierda”, sino de “opción entre soberanía nacional o dependencia colonialista”. Para el ex juez, “…la enorme pérdida de confianza pública en la magistratura, arroja dudas nada menos que acerca de la viabilidad del republicanismo, de la democracia y del liberalismo político”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ada0558f97c45f95bd6b154ec2e908af">En un párrafo posterior, luego de denunciar como inconstitucionales la “Ley de Ficha Limpia” y el reciente despojo por vía administrativa de la jubilación y pensión correspondientes a la ex Presidenta, Zaffaroni razona de la siguiente forma: “Todos los habitantes de la Nación estamos sometidos al riesgo de cualquier arbitrariedad: si esto se le hace a la cabeza del partido opositor, ¿qué no se le podrá hacer al vecino de la esquina?”, y señala hacia el final de su nota: “La sentencia contra Cristina nos recuerda a todos que en el actual caos institucional se nos puede privar de cualquier derecho, porque no tenemos a quién reclamarle su eficacia, su vigencia, su respeto.”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6810f21b5cfcfd72312b0eba59db105f">Hay varios ricos elementos de lo escrito por Zaffaroni sobre los que queremos reflexionar:</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dd88b36b901ac7c2ed48f3e7d13083b5">1-Si bien sabemos que lo actuado por el poder judicial local en la persecución a Cristina ha sido organizado y promovido por un contubernio de empresarios, medios, políticos, servicios de inteligencia y jueces corruptos, es importante comprender que no actúan solos, sino en clara coordinación y coincidencia con una estrategia impulsada desde potencias del norte para liquidar el autonomismo latinoamericano y castrar políticamente a nuestra región. Lo que debemos remarcar con fuerza es que esta confluencia de intereses locales y extranjeros refleja la convergencia profunda entre los centros de la globalización y las burguesías latinoamericanas vencidas, rendidas y entregadas económica e ideológicamente al poder de las corporaciones transnacionales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-120902f5fab929077f44f1ee9f0f7c97">2-Si bien, teóricamente, la depredación colonialista no necesariamente sería un tema de derechas e izquierdas, como se había observado en algunos procesos de liberación nacional durante el siglo XX, tenemos la impresión que hoy el conjunto de las derechas en la región latinoamericana están comprometidas con el proyecto neo-colonial. Si se observa el tipo de candidatos y programas que ofrecen, su paupérrima formación y comprensión histórica, su repetición acrítica de cuanta teoría <em>ad hoc</em> se formule en el centro para consumo de los monitos de la periferia, no puede menos que pensarse que son meros satélites de poderes externos. En nuestra propia experiencia nacional estamos observando que la derecha realmente existente está totalmente sometida a las lógicas económicas e ideológicas globales.  Y que toda su vocación de confrontación está enfocada en las fuerzas soberanistas locales y en cambio reciben con amabilidad las demandas y presiones subdesarrollantes que provienen del exterior. Para decirlo aún más claro: no hay derecha en el movimiento nacionalista latinoamericano. Victoria Villarruel, por ejemplo, es la demostración palmaria de la chapucería de fingir nacionalismo (de derecha) en un gobierno regala-patria.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-25d617228182bc1f8a0a283685ee54ec">3-En cuanto a la pérdida de confianza pública en los valores de la República y la Democracia, hay que decir que no parecen ser temas demasiado populares. La “defensa de la República” fue un discurso publicitario de ocasión para movilizar a un sector de la ciudadanía contra el kirchnerismo. Sin embargo, se demostró que esa misma ciudadanía, tan sensible a estas cuestiones, era capaz de dejarlas completamente de lado en función de apoyar un gobierno neoliberal, dudosamente transparente, pero persecutorio en forma ilegal del peronismo. En cuanto a la Democracia, una idea que nació con un potencial esperanzador hace 41 años, terminó jibarizada y convertida en un ritual electoral cada vez más condicionado (ahora, directamente con proscripciones incluidas). Toda la batería de protestas públicas, de editoriales indignados y de demandas judiciales que se movilizaron contra el kirchnerismo, desaparecieron automáticamente con los gobiernos de Macri y de Milei. Es evidente que no hay una creencia real en esos valores, porque esa exquisita sensibilidad democrática y republicana se esfuma cuando asumen los gobiernos pro-coloniales. Los constitucionalistas, los sesudos analistas, las academias nacionales, desaparecen frente a las necesidades de gobernabilidad del poder económico local asociado al capital global. Cumplir las leyes vigentes sólo le compete a los gobiernos populares, para los cuales la institucionalidad conservadora constituye un cepo legal e intelectual que impide concretar medidas transformadoras. Toda la actual aquiescencia frente a la gestión y atropellos de Milei es una expresión palmaria de lo poco que creen en la democracia y la república vastos sectores de la “sociedad decente”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d87448160f46ff7d4665d22a50d78e72">4-Zaffaroni sostiene que a partir de la grotesca causa armada contra Cristina, todos los ciudadanos podríamos ser acusados y sometidos a cualquier tipo de arbitrariedad judicial. Me atrevo a sostener que eso no es así. No se trata sólo del problema de un poder judicial caótico, como si hubiera perdido el rumbo por razones desafortunadas. El rumbo de este poder judicial es muy claro: está a favor del régimen de gobierno que surge de las necesidades del poder económico concentrado y de su asociación con el poder colonial global. No es cierto que cualquiera puede ser tratado arbitrariamente, porque basta con ser indiferente o cómplice para gozar de tranquilidad. Estamos frente a un sistema judicial armado, diseñado y conformado por personal al servicio de la persecución de quienes no se arrodillan frente al poder hegemónico –más allá de las instituciones- que domina la Argentina. Si uno forma parte del bando neo-colonial no le debe temer a la justicia doméstica, porque siempre habrá plazos infinitos, se aceptarán todas la chicanas jurídicas habidas y por haber, habrá cajoneo eterno, y nunca se cumplirá ninguna pena. No es justicia caótica, es la “justicia” de la clase dominante, que está perfectamente alineada con el estado neocolonial en que se encuentra la Argentina. En cuanto al “vecino de la esquina” al que apela Zaffaroni, esperando que se alarme por lo que podría ocurrirle en este “estado de no derecho”, si su sensibilidad personal lo ha llevado a votar a Patricia Bullrich o a Javier Milei, seguramente no se sentirá demasiado alterado por la falta de libertades democráticas que puedan sufrir sus compatriotas “K”. Es más: festeja y apoya las tropelías judiciales, porque es una repetidora humana de los medios de la derecha.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-54111dd6f427fda84caaaa1078d1a755">5-Efectivamente, como señala Zaffaroni, no hay a quién reclamarle nada en nuestro país, porque el edificio judicial, pero también el mediático-comunicacional y buena parte del edificio partidario, no nos dan ninguna garantía ni de justicia, ni de ecuanimidad, ni de respeto por ninguna de las garantías ciudadanas ni los derechos consagrados. Tampoco nuestros vecinos radicalizados hacia la derecha. La degradación de la democracia argentina ha llegado muy lejos, no por voluntad de la mayoría de la población, sino por la acción sistemática de los poderes fácticos para vaciarla de cualquier contenido sustantivo, y por la –ahora sí- clara limitación de las formaciones políticas que se oponen al régimen neocolonial para hacerle frente con seriedad y efectividad.</p>



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<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://i1.sndcdn.com/artworks-u7WXChNZN2RiDDU9-EqYVXQ-t500x500.jpg" alt="" style="width:434px;height:auto"/></figure></div>


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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2dd63e8405c3404119eca65a0c08a0ce"><strong><em>El kirchnerismo frente al espejo</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-52967421bf65528695e11bf319b5a435">Si la imagen de país que hemos esbozado es cierta, cabe preguntarse qué deben hacer quienes no aceptan este tipo de situación social, económica, institucional y cultural.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e8e4eca269865048a6ea2f934996b7dd">La visión de la política y la sociedad, la metodología de acción que cristalizó el kirchnerismo a partir de su experiencia en el gobierno, está siendo desafiada en forma profunda por la realidad que vivimos. Veamos:</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-75e24636931010c052911bd54807647b">-Nuevamente se vuelve a confirmar que el poder judicial es una pesadilla antidemocrática y antipopular, que ha sido capaz de hacerse el idiota y no investigar el gravísimo intento de asesinato de CFK.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-97e04814c048084028d88233b08b1d00">-El empresariado de mayor peso del país no se cansa de dar muestras de apoyo, y de financiamiento, al actual experimento neocolonial que daña la viabilidad de la Argentina como país soberano. Da muestras acabadas y claras de que no le importa ni la soberanía nacional, ni el Estado nacional, ni la vida y el destino de sus compatriotas. Esa sería la “burguesía nacional. Ese es el capitalismo realmente existente en nuestro país.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5271e7e102bdacad1d9ffb65f6514c6f">-Esto ocurre en un contexto donde buena parte del sistema político “democrático”, incluidos sectores del peronismo político, provincial y gremial, le otorgan por diversos medios gobernabilidad al régimen antinacional y encuentran siempre “sin querer” la fórmula para que avance y se profundice la neo-colonia. Se reservan eventualmente como la “alternativa” de continuidad “civilizada” al salvajismo del Ejecutivo al que –en realidad- acompañan.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-83cfe03feb8069d261ec0f03b9471c2d">-Los medios dominantes son los de siempre: algunos se muestran ofendidos frente a los insultos presidenciales, pero continúan incansablemente con la prédica anti kirchnerista –la religión transitoria del establishment local-, mientras apoyan decididamente la venta o regalo del país y el desmantelamiento de las instituciones de la salud, la educación y la cultura.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b1e63a4a05b4c11a3f892abcd238ede9">Insólitamente, en el kirchnerismo se ha desatado una puja interna que es incomprensible en el contexto descripto. Es más, uno de los ejes de la disputa sería la confección de las listas electorales para los comicios de 2025. Mientras se admite que estamos frente a un gobierno entre autoritario, no democrático, o “fascista”, se especula con lo que podría ocurrir en las urnas dentro de un año. Mientras se fija la vista en el proceso electoral, se deja de mirar, y denunciar, y enfrentar el hecho de que vastos sectores de la población sufren serias penurias, pobreza, desempleo, falta de atención y cuidados. Y fuertes tensiones emocionales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-18f4e7dca8cdcde9797866e153ee2184">Da la impresión de que al propio kirchnerismo, o parte de su dirigencia y de su militancia, no le cae la ficha sobre la índole del monstruo que está enfrente, que no es Milei, sino el establishment argentino. Se ha abierto una brecha que crece cada día entre el tipo de discurso que ofrece sobre lo que ocurre en el país (personalizando en Milei, o en Macri, que serían la causa de los problemas), la práctica política que es capaz de asumir y proponer (hacer sucesivas campañas electorales y lograr avances parlamentarios), y las características del poder autoritario multidimensional al que estamos sometidos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ebbccb24def41bb0d0a10f88e9dfc6a2">Enfrentar una situación neo-colonial, económica, social, política, cultural, ideológica, identitaria, requiere esfuerzos organizados y articulados en todas las dimensiones en las que se manifiesta ese poder. En cambio, simular que formamos parte del sistema institucional suizo, y movernos exclusivamente en los andariveles electorales y parlamentarios, no parece ser la mejor forma de preparar el camino para la victoria.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e5cd328e35ab9e7adff93d109273c3d0">Buenos Aires, 20 de noviembre de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4c3575f8e599b5438543fc5389a331ee">*Economista y magister en Relaciones Internacionales, investigador docente en la Universidad Nacional de General Sarmiento.</p>
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