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	<title>liberales archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<title>liberales archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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		<title>Democracia y populismo &#8211; Por Ricardo Rouvier</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 18 May 2021 14:20:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Rouvier]]></category>
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		<category><![CDATA[Política]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En esta nota el sociólogo y analista político Ricardo Rouvier analiza la tensión existente entre la democracia liberal, que es hegemónica casi a nivel mundial, y los gobiernos populares, llamados populismos, más allá de sus relaciones con el acto eleccionario.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/democracia-y-populismo-por-ricardo-rouvier/">Democracia y populismo &#8211; Por Ricardo Rouvier</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>En esta nota el sociólogo y analista político Ricardo Rouvier analiza la tensión existente entre la democracia liberal, que es hegemónica casi a nivel mundial, y los gobiernos populares, llamados populismos, más allá de sus relaciones con el acto eleccionario.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Ricardo Rouvier*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><span style="color: #000080;">N</span></strong>os interesa como problema la relación, o mejor dicho la tensión existente entre la democracia liberal, que es hegemónica en buena parte del mundo, con los populismos o gobiernos populares más allá del voto. Hoy, se registra un repliegue del populismo de izquierda en la región y un avance de la derecha en Europa en que ya administra cinco gobiernos y tiene 22 parlamentarios en la UE.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Desde un enfoque sistémico consideramos la constitución de la política como un subsistema que está ligado en su determinación a la hegemonía mundial capitalista, democrática e individualista. El régimen político burgués es consecuencia de la evolución de la sociedad civil y política, y las luchas entre el progreso y el conservadorismo cultural. El populismo puede ser considerado como una realidad que funde pueblo con clase social, y desplaza desde éste hacia aquel el motor de la historia. El pueblo es considerado como mito colectivo que abreva en las tradiciones culturales y que requiere un o una líder que sintetice y signifique el deseo múltiple que converge, real o simbólicamente, hacia la igualdad. Para Chantal Mouffe, que observa la crisis hegemónica neoliberal: “<em>El populismo no es una ideología, es una estrategia discursiva de construcción política, una construcción sobre la base de la frontera pueblo-oligarquía</em>”. Muchas veces en el discurso típico del populismo en nuestra región se incluyen interpelaciones, inclusive fuertes calificaciones sobre el “enemigo” que sirven para mantener vigentes las fronteras. Hay un conflicto permanente, que oscila entre la revolución inconclusa y el deseo  de su completamiento. Este conflicto es el fuego que alimenta a los populismos. De allí que en unos más que en otros, aparecen las manifestaciones maximalistas como una rutina de la identidad. La violencia simbólica es una de sus características, sobre todo se observan en las redes de comunicación y las declaraciones de dirigentes políticos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hay fenómenos que presionan hacia la inmovilidad de la democracia contraria a lo que los populismos pretenden remover. Estos fenómenos son: la concentración económica que genera riqueza y más riqueza, que supera en tamaño económico a varias provincias y regiones, y de las cuales los países no pueden prescindir. La globalización convierte a las naciones en mercados, al trabajo en porciones de la división internacional del trabajo, y a las políticas nacionales en políticas locales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El populismo enfatiza el poder, a veces lo sobreactúa, en función de la escasez del mismo. Los cambios que los gobiernos populistas requieren extender su mandato, bajo la sospecha de perpetuación. También, a veces, dicha tendencia trae complicaciones innecesarias cuando de lo que se trata es de contar con una sucesión preparada. El trabajo en las organizaciones políticas no debería ser abandonada a la indiferencia de sus afiliados y la escasa responsabilidad de sus dirigentes, para sustentar el poder.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los Partidos Políticos, columnas de la democracia moderna según la Constitución, se han debilitado como instituciones de representación social. No hay sistematización del debate público, no hay creación de proyectos, hay inundación electoral y ausencia de estrategias de largo plazo. Se ha generado una burocratización de la política, de tal naturaleza, que ha creado un estamento diferenciado y ajeno al votante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hay otro aspecto a considerar que es la cuestión cultural vinculada a lo político, y se trata de cómo son las condiciones subjetivas que exhiben hoy los pueblos de Occidente respecto al espacio público, y en particular a la política. Ante una comunidad hipercomunicada, con un alto grado de exposición a los medios masivos y a la revolución digital, predomina la indiferencia respecto al destino comunitario suplantado por el individualismo que construye la ilusión de la totalidad como expresión más de la comunicación política que como realidad empírica. La solidaridad, la unión nacional, son expresiones de deseos que son aprovechadas como consignas marketineras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Para la derecha de prosapia liberal, los populismos son una realidad antidemocrática, y para la socialdemocracia europea “<em>es la antidemocracia</em>”, dice Habermas.  Su motor es el conflicto político que sirve como eje de las contradicciones. Se caracteriza a un enemigo próximo y a un enemigo oculto que siempre está presentizado en el fantasma del otro. Ahora bien, el campo de batalla siempre se juega sobre el espacio dominante y con las reglas de la democracia y la República que no tiene alternativa. La comunicación radial que proponen los populismos se contrapone a la horizontalidad y el feed back. Horizontalidad inexistente ya que la parafernalia del régimen político se instala sobre la desigualdad social y el individualismo. El ceremonial del voto no alcanza para darle sustancialidad a  la utopía del gobierno del pueblo. La ilusión democrática es “<em>un ciudadano un voto”</em> y eso supone un vaciamiento social de uno y el otro, creyendo que ambos son simétricos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hay una dificultad de empalme o encaje entre democracia y populismo, que muestra la contradicción de pertenecer al régimen y cuestionarlo al mismo tiempo. El instituto principal que se mantiene es el eje de representación, el ejercicio del poder indirecto a través del voto y la constitución de las estructuras republicanas con el poder tripartito que supone una mediación y articulación, un control cruzado de los poderes, de los cuales dos provienen directamente del voto popular. La excepción es el Poder Judicial, que se constituye por un camino más indirecto que para elegir un o una presidente o diputada/o, y cuánto más indirecto más lejano y más opaco. El poder independiente es respecto a los otros poderes, y no debe ser respecto a la fuente de soberanía que es el pueblo.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La naturaleza interpeladora de los populismos agrega siempre a las políticas públicas  la cuestión social (éstas a su vez quedan prisioneras de la evolución del capitalismo internacional y nacional), pero intenta  avanzar, a veces solo denunciar, las cualidades estructurales del subsitema a favor del privilegio. Existe un peligro  en los progresismos y populismos cuando gobiernan: que se agoten en planes de emergencia social y solidaridad sin tocar las fuentes de la producción de riqueza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Distinguimos la representación de la participación. La institucionalidad dominante establece desde hace siglos el valor de la representación o democracia indirecta. Más allá de la participación legal establecida por las leyes, la realidad es que hoy hay una ausencia de participación en todas las organizaciones que sean de naturaleza democrática (sindicatos, centros de estudiantes, organizaciones de la economía social, movimientos sociales, etc.) La Constitución del ´49 preveía las organizaciones libres del pueblo de la Comunidad Organizada, y constituyen una  oportunidad democrática de nuevo cuño que deberían ser aprovechadas.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es una forma más profunda de ejercer la democracia y un acercamiento entre el representante y el representado. Como diferenciamos legalidad de legitimidad, el populismo tiende a privilegiar el poder que otorga la legitimidad, que el imperio de la propia ley como contrato social. De este modo, los rangos de espontaneidad popular adquieren legalidad una vez que el conflicto se enerva y naturaliza en el campo de batalla. Los gobiernos populares entran en colisión consigo mismo porque no encuentran afinidad con los objetivos funcionales de las instituciones creadas por el liberalismo, además de la presencia de una burocracia patrimonialista. En América Latina se consagró: el «<em>pueblo al poder</em>«, y tuvo como representantes a Lázaro Cárdenas  quien dio forma al legendario PRI en México, Getulio Vargas  creador del Estado Novo en Brasil<strong>, </strong>Perón, Eva Duarte (ejemplo de liderazgo antiburocrático). En los años recientes se sumaron Lula, Lugo, Hugo Chávez, Correa, Evo Morales, Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner y López Obrador. Casi todos ellos con cierta base común de coincidencia que calificamos como progresismo.  Por fuera, habría que agregar al populismo de Carlos Menem;  para la derecha prohegemónica Menem hacía viable su plan de gobierno dependiente y para el peronismo se cumplía lo principal: retener el poder formal y por ende los recursos. Por supuesto, la alianza alcanzó un tiempo breve de la historia.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://lh3.googleusercontent.com/proxy/X8pl2HxzRGkxuIw_9qrqIJdKBTbIS8yF04-FZS7arzCy-HyfETn7fXb9zwVrcXe0vHsABtFD8R3NOBb6VLKRl5rDTi8J2IwohMoUnU06Mvdp7p_Ow2-AmIbHgqPjT0bUJisWlYIGQ37PfUIS8W8kol1C1P_IwrvY9zs34W9W9V54kqfjofLBZVp_DTH98MNdPdWBP19a" alt="Marxistas, populistas y progresistas en América Latina" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Respecto a la problemática de la participación hay elaboraciones constitucionales que no se utilizan (como la consulta popular), como una forma de inyectar entusiasmo a los ciudadanos. El art. 40 de la Constitución del ´94 habilitó la consulta popular no vinculante con voto voluntario. Pero antes de eso, y en el contexto de la reciente vuelta a la democracia, se realizó en 1984 una consulta popular no vinculante respecto de una propuesta de paz con Chile, referida a la cuestión del canal Beagle. Votó el 70% del padrón; el 82,6% voto a favor. En ese momento aún había entusiasmo democrático.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Sobre un mundo inequitativo se despliega la democracia. Y cualquier mirada sobre lo global, lo económico estructural, involucra los dispositivos de gobierno y oposición sobre las leyes para la convivencia social, y el monopolio de la fuerza. Pero, el problema está justamente en que a pesar de todos sus defectos, no hay otro subsistema político alternativo. Lo que hay son posibilidades de reformas, una vez que se obtenga el poder suficiente de representación en relación a las fuerzas del <em>status quo</em>. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En realidad en la base de los populismos progresistas existen facciones o tendencias más combativas y que se oponen a la hegemonía mundial, a la distribución del poder político, económico y militar. Por supuesto que el poder legal y oculto presentará batalla, sobre todo lo hace en el andarivel en que ya está capturada gran parte de la  subjetividad occidental: lo cultural. No sería de extrañar que a medida que sobrellevamos la pandemia que afecta a todo el mundo, sus características acentúen el individualismo, el distanciamiento del otro y el incremento de demandas sociales de difícil  satisfacción.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Este modelo político hegemónico en la actualidad no tiene alternancia excepto desplegando políticas que puedan intervenir en las relaciones sociales consagradas. La participación, la acumulación de poder y las reformas siguen estando a disposición de  la acción política.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 18 de mayo de 2021.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">*Lic. en Sociología. Dr. en Psicología Social. Profesor Universitario. Titular de R.Rouvier &amp; Asociados.</span></p>
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		<title>POSTEMILLAS/La retrocivilización &#8211; Por Vicente Muleiro</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 17 Jun 2022 17:43:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Vicente Muleiro]]></category>
		<category><![CDATA[fascismos]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[liberales]]></category>
		<category><![CDATA[Nuevas derechas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Atribuirse una novedad es sacar ventaja discursiva. El capitalismo financiero con su “neo” (liberalismo) y sus “nuevas” (derechas) muestra una buena gimnasia. Pero las costuras se notan: donde proponen una modernización apuntan a su contrario: un retroceso civilizatorio.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>Atribuirse una novedad es sacar ventaja discursiva. El capitalismo financiero con su “neo” (liberalismo) y sus “nuevas” (derechas) muestra una buena gimnasia. Pero las costuras se notan: donde proponen una modernización apuntan a su contrario: un retroceso civilizatorio.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Vicente Muleiro*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Neolítico. </strong>Si algún prefijo hay que descartar en la redefinición del capitalismo transnacionalizado y financiero es ese “neo”. Más aún cuando lleva a remolque a la palabra liberalismo. Primero, porque los capitalistas actuales – los argentinos sobre todo y desde siempre- jamás han sido liberales; segundo, porque este capitalismo no plantea progresos sino regresiones. En todo caso el prefijo que correspondería es “retro”, o sea hablamos de “retroliberalismo”.                                             </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Alberdi.</strong> Lo que los capitalistas de estas costas han sido siempre y siguen siendo, fue descrito por su bien amado y jamás leído Juan Bautista Alberdi, que dijo: “El liberalismo como hábito de respetar el disentimiento de los otros ejercido en nuestra contra, es cosa que no cabe en la cabeza de un liberal argentino. El disidente es enemigo; la disidencia de opinión es guerra, hostilidad, que autoriza a la represión y a la muerte”.  Es por eso que la palabra fascismo salta con facilidad cuando hablamos de nuestros derechosos.  </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Clown colonial.</strong> Entre los núcleos fuertes de aquel nazifascismo histórico lo que ha quedado afuera es el orgullo nacional y el intento de soberanía. La nueva derecha clownesca, berreta y acultural, no tiene problemas con la expoliación de las riquezas que, como el litio, definirán los niveles de  bienestar económico de las sociedades futuras.</p>



<div style="height:11px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Las semillas fascitoides.</strong> En su libro “La construcción del enano fascista”, Daniel Feierstein descarta el retorno del fascismo orgánico  tal como lo padeció Europa el siglo pasado. Pero repasa con acierto que el capitalismo del siglo XXI se lleva muy bien con las “nuevas derechas” y sus semillas fascistoides, a saber: hostigamiento a sectores determinados de la población (pobres, mapuches, feministas); invitaciones a la delación (Larreta-Acuña con los docentes); ataques a corrientes populares; asimilación delito-protesta social; permanente búsqueda y reinvención de enemigos íntimos: piqueteros, desocupados, homless, jóvenes “gorritas”; ataques al periodismo no hegemónico, entre otros.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Lo neo y lo retro.</strong> El “neo” que sí calzaría, entonces, es el de “neofascismo”. Todo lo demás es “retro”. El cacareo de la modernización laboral es un llamado a derribar toda la estructura jurídica del derecho conseguida aún con sangre en el siglo XX. Otros santos reclamos de relación directa patrón-empleado piden el regreso al feudalismo, la ausencia total de mediaciones institucionales en el vínculo, de modo tal que la coacción y la necesidad del mendrugo definan las características de la explotación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>¿Retroliberales? ¿retroneocolonialistas? ¿facho-liberales? ¿fachogarcas?</strong> ¿Es importante encontrar una denominación propia, designarlos como enemigos con la carga insultante que se merecen? Y sí: una palabra que, como “gorila” ante el peronismo clásico, le ponga nombre a ese odiador orgulloso de su mezcla de soberbia e ignorancia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Retrocivilización.</strong> Pero estas pegadas verbales no aparecen así nomás. El término “gorila” salió inesperadamente de un programa cómico y radial de los años ’50. Y serpenteó rápido por las calles de la vida y de la política, y se convirtió en un calificativo de exportación. Si se observan las reivindicaciones en las que coincide la retroderecha con el retroliberalismo, la línea queda clara. La apuesta es retrocivilizatoria.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 17 de junio de 2022.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Escritor, dramaturgo, poeta y periodista.</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpostemillas-la-retrocivilizacion-por-vicente-muleiro%2F&amp;linkname=POSTEMILLAS%2FLa%20retrocivilizaci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Vicente%20Muleiro" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpostemillas-la-retrocivilizacion-por-vicente-muleiro%2F&amp;linkname=POSTEMILLAS%2FLa%20retrocivilizaci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Vicente%20Muleiro" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpostemillas-la-retrocivilizacion-por-vicente-muleiro%2F&amp;linkname=POSTEMILLAS%2FLa%20retrocivilizaci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Vicente%20Muleiro" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpostemillas-la-retrocivilizacion-por-vicente-muleiro%2F&amp;linkname=POSTEMILLAS%2FLa%20retrocivilizaci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Vicente%20Muleiro" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpostemillas-la-retrocivilizacion-por-vicente-muleiro%2F&amp;linkname=POSTEMILLAS%2FLa%20retrocivilizaci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Vicente%20Muleiro" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpostemillas-la-retrocivilizacion-por-vicente-muleiro%2F&amp;linkname=POSTEMILLAS%2FLa%20retrocivilizaci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Vicente%20Muleiro" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fpostemillas-la-retrocivilizacion-por-vicente-muleiro%2F&#038;title=POSTEMILLAS%2FLa%20retrocivilizaci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Vicente%20Muleiro" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/postemillas-la-retrocivilizacion-por-vicente-muleiro/" data-a2a-title="POSTEMILLAS/La retrocivilización – Por Vicente Muleiro"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/postemillas-la-retrocivilizacion-por-vicente-muleiro/">POSTEMILLAS/La retrocivilización &#8211; Por Vicente Muleiro</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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		<title>ALBERDI, LOS LIBERALES Y LA GUERRA &#8211; POR E. RAÚL ZAFFARONI</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 18 Mar 2024 21:46:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[E. Raúl Zaffaroni]]></category>
		<category><![CDATA[Alberdi]]></category>
		<category><![CDATA[Guerras]]></category>
		<category><![CDATA[liberales]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Juan Bautista Alberdi alcanzó muchas veces niveles de visionario, en especial cuando describió a los liberales argentinos y pensó la guerra.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0119ec5695ffb77e6b5ebf83939af9a4 wp-block-paragraph"><strong><em>Juan Bautista Alberdi alcanzó muchas veces niveles de visionario, en especial cuando describió a los liberales argentinos y pensó la guerra.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a6644aad569b14774455ac04fc54f1c1 wp-block-paragraph"><strong>Por E. Raúl Zaffaroni*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-daa88cc88c4763ba2b0f9e98f91627eb wp-block-paragraph">En el último tiempo se nombra con demasiada frecuencia a Juan Bautista Alberdi. El gran tucumano tuvo una vida complicada, con algunos errores de los que él mismo se arrepintió, como el apoyo a Lavalle, pero en todo momento mostró una honestidad intelectual y política muy poco común, que le costó la expatriación y la persecución difamatoria, especialmente de Mitre y “La Nación”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-78385ac824c69df7cc626ad996afc9f8 wp-block-paragraph">Alberdi no dudó en señalar que nuestros países se volvían tributarios de Londres mediante el endeudamiento, aclarando que el problema no era tanto pagar la deuda como no aumentarla. Tampoco calló cuando Estados Unidos le arrebató medio territorio a México, poniendo en descubierto su vocación expansionista. No se privó de saludar a Rosas exiliado y señalar la injusticia que se estaba cometiendo con su enemigo de otro tiempo. Representó a la Confederación, contra el centralismo porteño, que le negó el pago de sus servicios después de Pavón.&nbsp; &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0decef475ae99a21fd40d62b9ceb26f7 wp-block-paragraph">Pero su genio <a>alcanzó muchas veces niveles de visionario, en especial cuando -tan gráfica y sintéticamente- describió a los <em>liberales argentinos</em>: </a>“<em>Los liberales argentinos son amantes platónicos de una deidad que no han visto, ni conocen. Ser libre, para ellos no consiste en gobernarse a sí mismos, sino en gobernar a los otros. La posesión del gobierno: he ahí toda su libertad. El monopolio del gobierno: he ahí todo su liberalismo. A fuerza de tomar y amar el gobierno como libertad, no quieren dividirlo, y en toda la participación de él dada a los otros ven un adulterio”. // “La libertad de los otros, dicen ellos, es el despotismo; el gobierno es nuestro poder, es la verdadera libertad… Así, esos liberales toman con un candor angelical por libertad lo que no es en realidad sino el despotismo: es decir, la libertad del otro sustituida por la nuestra”. //“El liberalismo, como hábito de respetar el disentimiento de los otros ejercido en nuestra contra, es cosa que no cabe en la cabeza de un liberal argentino. El disidente, es enemigo: la disidencia de opinión, es guerra, hostilidad, que autoriza la represión y la muerte”. </em>Como bien decía, esos liberales nuestros, al pretender superar el despotismo de la supuesta irracionalidad, se convertían en déspotas de un supuesto progreso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-274e3a722af9c3cecf13c9a12878cc4e wp-block-paragraph">No sabemos en qué nube estaría sentado Alberdi contemplando este mundo, cuando vio volar los aviones que bombardearon la Plaza de Mayo el 16 de junio de 1955, cuando lo distrajeron de su música los disparos de los fusiladores del año siguiente o los ronquidos de los escapes de los “<em>Ford Falcon”</em> de los setenta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8c5f418127f4621d1c57fccfed90cac1 wp-block-paragraph">Pero quizá lo que más irritaba al medio difamador de la época –en especial a su fundador- era la vocación federalista de Alberdi, que lo llevó a no apoyar la federalización de la Ciudad y mansamente seguir al titular del ejecutivo a Belgrano, a lo que se sumaba la insaciable sed de venganza por su abierta oposición a la guerra al Paraguay.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6e69657b7385fe0e47c9e1162ee54f0b wp-block-paragraph">Una y otra vez rechazó Alberdi el falso argumento de una <em>guerra de liberación</em> esgrimido por Buenos Aires y Rio de Janeiro, con harta insistencia revisitado a lo largo de la tristísima historia posterior de nuestra América y del mundo. Por cierto, nunca dejó de condenar esa vergonzosa guerra: “<em>Decir que la guerra no tuvo más objeto que suprimir la persona de López, es una impertinencia insultante lanzada al sentido común. Un gobierno serio como el del Brasil no gasta dos millones de francos, cien mil hombres, cinco años en suprimir a un individuo. Prueba de que era otro el objeto tenido en mira es que todo un pueblo ha desaparecido bajo el hacha del Brasil, antes que López”. </em>Respecto de los supuestos crímenes de López expresaba: “<em>¿Qué crímenes son esos que nadie ha visto ni conocido sino sus enemigos? Que ni el Paraguay mismo conoce, pues si López fuera el tirano que se hace obedecer por la fuerza, no quedaría en el país ejército alguno, como hoy está, en presencia de treinta mil invasores extranjeros que no pueden arrancarlo a la simpatía de las poblaciones exámines. / Esa actitud de López vale más que todas sus victorias y todo el honor de su resistencia gigantesca: es la respuesta triunfante de la verdad dada a la calumnia del usurpador”.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7fdaf3249229c53f5846442054f71660 wp-block-paragraph">Pero el pensamiento alberdiano cobró altura mundial cuando en 1870 -en “<em>El crimen de la guerra</em>”- emprendió la crítica a la guerra misma, con argumentos que tres décadas después de su muerte retomará Jean Jaurés, el mismo día en que fue asesinado por un desequilibrado belicista.</p>



<div style="height:26px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://www.agenciapacourondo.com.ar/sites/www.agenciapacourondo.com.ar/files/styles/destacado/public/articulos/gregoriobenitesyjuanb.alberdi_2.png?itok=F1HrO7Vz" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Gregorio Benites (emisario de Solano López) y Juan Bautista Alberdi en una foto tomada en Paris, durante la Guerra del Paraguay</em> (APU)</figcaption></figure>
</div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9f2e4f5588b79eacf84221df2b2eec00 wp-block-paragraph">Nuestro Alberdi enfrentó decididamente la cuestión de las guerras y, aunque no exento de cierta incertidumbre propia de su tiempo, la premisa de que partía era inobjetable: si la muerte de un ser humano es un crimen de homicidio, la de miles de seres humanos no puede dejar de serlo, pues la masividad victimizante no puede eliminar la criminalidad. En este sentido, argumentaba que lo único que justifica la muerte de otro es el derecho a la propia subsistencia, es decir, la legítima defensa, o sea, que las únicas guerras racionales serían las defensivas, como afirmaba Grocio y como lo establece ahora el artículo 51º de la Carta de las Naciones Unidas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-867c4f914ced426944a35b7d1f6189b2 wp-block-paragraph">En&nbsp; este sentido, su razonamiento avanzaba con toda lógica, afirmando que para evitar la invocación gratuita de la legítima defensa sería necesario que, al igual que en el derecho penal, en lo internacional un juez u órgano imparcial, establezca que efectivamente se trató de una defensa, puesto que, en ausencia de este ente imparcial, cada estado juzga si actuó o no en legítima defensa y, por ende, todos acaban invocándola sin que nadie se confiese agresor, del mismo modo que si en el derecho penal fuese suficiente que todo criminal afirmase haber actuado en legítima defensa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a29479757a4f5e0aa078c6c72b51eeed wp-block-paragraph">Según Alberdi, es esto lo que hace que todas las guerras sean injustas, o sea, criminales. En este sentido señalaba con acierto que los responsables de las guerras eran los gobiernos y, con marcada ironía, sugería recuperar cierta práctica germana en forma que, cuando las diferencias entre monarcas no pudieran resolverse de otro modo, fuesen éstos quienes combatan personalmente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-314596e37c11f53a55a09de8c0ed60d0 wp-block-paragraph">Al destacar la necesidad de un ente imparcial, demandaba la creación de una <em>organización mundial</em>, que no podría ser sino expresión de una soberanía planetaria que correspondería a lo que llamó el <em>pueblo-mundo</em>, expresión que implícitamente requería una <em>ciudadanía-mundo</em> que, en esencia, no era nada diferente de lo que desde 1948 llamamos Derechos Humanos: una incipiente semilla de ciudadanía mundial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-31afe1e14532d661d2c0fea5d1c3d343 wp-block-paragraph">Pensemos de paso que esto introduce una nueva contradicción con la guerra: <em>ciudadanía mundial</em> implica reconocer que cada individuo es titular de ciertos derechos y, principalmente, del derecho a la vida. Alberdi tenía como modelo de guerra la franco-prusiana, que fue una <em>guerra de ejércitos</em> pero, a partir de 1914 todas son <em>guerras totales,</em> es decir que, desde el siglo pasado hasta ahora, todas las guerras han producido millones de víctimas de la población civil y, por supuesto, esos muertos no son agresores, por lo que ni siquiera puede alegarse una legítima defensa que justifique su masacre.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ff6647652c50a1aeb517728b95c0a0b8 wp-block-paragraph">Pero, volviendo a la demanda de un órgano imparcial formulada por Alberdi, sabemos que, en el curso de la historia posterior, se registra el rotundo fracaso de la Sociedad de las Naciones y su impotencia frente a los hechos que desembocaron en la Segunda Guerra Mundial, como también somos conscientes de que –pese a sus ventajas- la presente Organización de las Naciones Unidas es débil y que las grandes potencias desconocen impunemente sus mandatos, se arrogan funciones internacionales preventivas o policiales, siguen invocando supuestas <em>guerras de liberación</em>, no se someten a la jurisdicción internacional y ni siquiera ratifican los tratados más importantes en materia de Derechos Humanos y de protección de la vida humana en el planeta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-46e7e20db20b3e0ce92c01a779e1f09d wp-block-paragraph">Pasaron más de ciento cincuenta años desde que Alberdi pensó en nuestros liberales, pero también en la cuestión de las guerras y, sin embargo, ante el panorama de nuestro país y del mundo, parece que sus palabras hubiesen sido escritas hace apenas unos minutos.   </p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-18d144a5b20e3df6bc18e10f5f7c6bc6 wp-block-paragraph">Buenos Aires, 18 de marzo de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-db28f12d41405866c409d46fc66a4bb4 wp-block-paragraph">Profesor Emérito de la UBA.</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Falberdi-los-liberales-y-la-guerra-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=ALBERDI%2C%20LOS%20LIBERALES%20Y%20LA%20GUERRA%20%E2%80%93%20POR%20E.%20RA%C3%9AL%20ZAFFARONI" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Falberdi-los-liberales-y-la-guerra-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=ALBERDI%2C%20LOS%20LIBERALES%20Y%20LA%20GUERRA%20%E2%80%93%20POR%20E.%20RA%C3%9AL%20ZAFFARONI" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Falberdi-los-liberales-y-la-guerra-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=ALBERDI%2C%20LOS%20LIBERALES%20Y%20LA%20GUERRA%20%E2%80%93%20POR%20E.%20RA%C3%9AL%20ZAFFARONI" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Falberdi-los-liberales-y-la-guerra-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=ALBERDI%2C%20LOS%20LIBERALES%20Y%20LA%20GUERRA%20%E2%80%93%20POR%20E.%20RA%C3%9AL%20ZAFFARONI" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Falberdi-los-liberales-y-la-guerra-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=ALBERDI%2C%20LOS%20LIBERALES%20Y%20LA%20GUERRA%20%E2%80%93%20POR%20E.%20RA%C3%9AL%20ZAFFARONI" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Falberdi-los-liberales-y-la-guerra-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=ALBERDI%2C%20LOS%20LIBERALES%20Y%20LA%20GUERRA%20%E2%80%93%20POR%20E.%20RA%C3%9AL%20ZAFFARONI" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Falberdi-los-liberales-y-la-guerra-por-e-raul-zaffaroni%2F&#038;title=ALBERDI%2C%20LOS%20LIBERALES%20Y%20LA%20GUERRA%20%E2%80%93%20POR%20E.%20RA%C3%9AL%20ZAFFARONI" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/alberdi-los-liberales-y-la-guerra-por-e-raul-zaffaroni/" data-a2a-title="ALBERDI, LOS LIBERALES Y LA GUERRA – POR E. RAÚL ZAFFARONI"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/alberdi-los-liberales-y-la-guerra-por-e-raul-zaffaroni/">ALBERDI, LOS LIBERALES Y LA GUERRA &#8211; POR E. RAÚL ZAFFARONI</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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		<title>EL ASALTO A LA RAZÓN &#8211; POR CONRADO YASENZA</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 Aug 2024 03:06:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Conrado Yasenza]]></category>
		<category><![CDATA[derecha]]></category>
		<category><![CDATA[Durán Baraba]]></category>
		<category><![CDATA[Extrema derecha]]></category>
		<category><![CDATA[Lenuaje político]]></category>
		<category><![CDATA[liberales]]></category>
		<category><![CDATA[Macri]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[Santiago caputo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Los exponentes liberales argentinos recobraron cierta identidad para  anunciarnos que existe una "derecha moderna" y democrática que ha sufrido un desvío momentáneo con la irrupción de Milei, pero para la cual el reencauzamiento está cifrado en el retorno del hijo pródigo, Mauricio Macri. </p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-asalto-a-la-razon-por-conrado-yasenza/">EL ASALTO A LA RAZÓN &#8211; POR CONRADO YASENZA</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2f827d53e77ed07ed5f31fc819a1e443 wp-block-paragraph"><strong><em>Los exponentes liberales argentinos recobraron cierta identidad para  anunciarnos que existe una «derecha moderna» y democrática que ha sufrido un desvío momentáneo con la irrupción de Milei, pero para la cual el reencauzamiento está cifrado en el retorno del hijo pródigo, Mauricio Macri. </em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-33b6449551a60370979a1fb3d0d6629c wp-block-paragraph"><strong>Por Conrado Yasenza*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-text-align-left has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fb655c7f3f8b3a3beca65f5bb07ab8ee wp-block-paragraph">En un clima de extrema sensibilidad todo pronunciamiento implica el esfuerzo por esbozar intervenciones que no aceleren el vértigo. Son tiempos de creciente violencia. Verbal y simbólica. El acto de escribir supone una intervención política, porque siempre la palabra es política.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bff2793129ef677aa2565a66d9049e3e wp-block-paragraph">Algo falló, o viene fallando desde hace muchos años con relación a la forma de pensar la política, o de pensar políticamente. Quizá una pereza intelectual que nos llevó a adoptar las primeras formulaciones sobre ese fallo sin mayores cuestionamientos y, menos aún, grados de profundización. Taxonomías desjerarquizadas de aquello que fue pensado y dicho antes del cierre del período político que podríamos convenir en llamar&nbsp;<em>los últimos años felices</em>. Allí la acechanza, el desafío que asoma para señalar la incertidumbre, las pruebas del error o el acierto. Porque nuestros lenguajes no fueron mejores que el de la palabra vacía pero potente en su eficacia técnica, la lengua siniestra del resentimiento larvado, colmado de presente. Nuestras formas se devoraron, encerrados como quedamos en un deformante juego de espejos, las posibilidades de su verdadera esencia desplegada por los territorios. Lentamente, dejamos fuera la indagación sobre la voluntad de concretar el misterioso enlace con la esfera de lo sentimental, que tiene un valor fundante en la cultura. Algo de ello comprendió, aunque sea de modo intuitivo, Javier Milei, y confiscó esos dos campos tan profundamente imbricados entre sí: El lenguaje (lo simbólico) y el sentimiento (lo emocional). Esa sinfonía visual plagada de oralidad y literatura utilizada estratégicamente a través de Twitter/X para&nbsp;<em>inundar de mierda</em>, palabras del estratega político y comunicacional Steve Bannon, nuestra vida cotidiana. Y empozados como estamos en ese lodo infernal, un rancho ya no se construye con bosta; así no hay casa posible para nuestra apetencia de justicia social y humanismo.</p>



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<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://bogota.gov.co/sites/default/files/styles/1050px/public/2023-05/81vdetxnc0l.jpg" alt=""/></figure>
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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7794f18ea63088dfae22b7d4c94bb381 wp-block-paragraph">La fragilidad del momento conduce a la incomodidad si pensamos en su contrapartida, que se presenta bajo las formas de la tensión, de la angustia por el futuro en juego, futuro que es siempre duda y presente histórico. Descartes lo pensó desde la comodidad de su sillón desde el cual sólo se levantó para echar un leño al hogar de su casa holandesa cuando tuvo la certeza de que la duda mueve al pensamiento y la existencia. Hitler, dice el filósofo polaco Tardewsky – en realidad, le hace decir Ricardo Piglia en su novela <em>Respiración Artificial</em> &#8211; sólo se levantó de su enloquecida silla cuando estuvo seguro de su verdad: No existe la duda, e incendió el mundo con el leño de esa razón mesiánica. Algo similar al razonamiento megalómano de Milei, para quien no existe falla posible de mercado porque el mercado es el dios salvaje que rige nuestras vidas desde una razón que no admite ninguna posibilidad de duda, porque la duda es la jactancia de los débiles, de los que no se adaptan a la ley de la selva y sucumben, y los <em>Hombres</em> de mercado pueden no ser rigurosos en su método de pensamiento, pero si algo les está vedado es ser débiles.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1bfae03e64ce5b1895912c1745cbb168 wp-block-paragraph">Se objeta entonces el desgarro por la pérdida y la conversación se torna confusa, amaga a discontinuarse, a esconder por un tiempo la franqueza, a replicar para refutarse; los rizomas de esa conversación deben ceñirse entonces a las estrategias de la coyuntura, y la coyuntura jamás fue rizomática como pudo serlo la conversación. Hoy&nbsp;<em>ya es ayer</em>, y&nbsp;<em>mañana</em>&nbsp;puede&nbsp;<em>ser de nuevo ayer u hoy</em>. La conversación quedó sumergida en estrategias y espejos que nos depositan en un presente donde no todo es lo mismo, aunque a veces los parecidos sean muy visibles. A la vuelta de esos parecidos está la banalización. Es decir, el presente desde el que se piensa no es histórico, es puro presente. Y si todo es presente, la angustia que produce este tiempo antropofágico se vuelve insoportable, hundiendo ese lúgubre obsequio del tiempo sin historia en el centro mismo de nuestras almas.<br></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-92c3de1d37d2cc56530965c00f58979c wp-block-paragraph">Entonces, pensar es pensar siempre desde la historia – siguiendo el&nbsp;<em>dictum</em>&nbsp;de Marcelo Maggi en la novela de Piglia – porque de lo contrario retornan los cándidos liberales barnizados por una pátina de progresismo para re-anunciarnos que existe una derecha moderna y democrática que sufre un desvío momentáneo con la irrupción de Milei, pero para la cual el reencauzamiento está cifrado en el retorno del hijo pródigo. Mauricio Macri ya le ha ofrecido ayuda al niño furioso y “estéticamente superior”; el problema es que “el entorno” no deja que le llegue el bálsamo de su “aparato político”, que es muy&nbsp;<em>pro</em>, porque en el entorno de Milei no hay hechiceras sino una constelación astrológica demencial combinada con&nbsp;<em>rude boys</em>&nbsp;chetos educados para la consultoría política en la Universidad George Washington por el asesor político y constructor de presidentes Jaime Durán Barba. Del Caputo fachero, el gurú ecuatoriano ha dicho que fue entrenado para ser&nbsp;<em>consultor político,</em>&nbsp;pero&nbsp;<em>no político</em>; lo que tal vez se le escape a Durán es que la política que parece dar réditos hoy es la de la ausencia de argumentos, fundamentaciones y lecturas – aunque el muchacho de las mil cuentas en X, según Barba es muy leído – sino una destreza para el manejo pendenciero de las redes asociales que el&nbsp;<em>baby face</em>&nbsp;de los lentes oscuros y el cigarrillo en la boca, maneja a la perfección.</p>



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<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://media.urgente24.com/p/85ed181ef3c5cd3385938ffd91adc5e3/adjuntos/319/imagenes/003/051/0003051910/santiago-caputo-2pjpg.jpg" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Santiago Caputo, asesor presidencial</em></figcaption></figure>
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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a7047bf60cb96ba0db1f1be705d5fa4f wp-block-paragraph">Volviendo a los liberales modernos que buscan encauzar a los libertarios anarcocapitalistas, el punto de su fortaleza es que, más acá de estar muy de acuerdo con la política económica implantada con salvajismo por Milei y en un tiempo que Mauricio envidia, han estructurado su espacio político para disputar poder en elecciones democráticas haciendo un uso brutal de los recursos institucionales y de las instituciones. De alguna manera esto es cierto, aunque podríamos entrar en el debate, en otra nota quizás, sobre el declive que viven las democracias liberales occidentales bajo la hegemonía o predominio del bipartidismo tradicional. A los liberales modernos argentinos los alienta ese espíritu político mezquino pero hegemónico, y un lema: Queremos dejar de mirar al pasado para poder ir hacia el futuro. Otra vez aparece la voz de Tardewsky que nos alerta sobre el significado de ir hacia el futuro, que en él es ir a la Varsovia del 39, es decir, el comienzo del horror nazi.<br><br>Es frecuente escuchar que esta derecha no es golpista. Y también es cierto en términos formales. De todos modos, hay que reflexionar sobre esa idea de democracias lideradas por las derechas y derechas extremas, ligadas por intereses políticos y económicos en común y a nivel global. De lo contrario, cometemos un error «procedimental» en el análisis de los vínculos entre medios y política. No podemos dejar de dar el debate porque la guerra comunicacional es un hecho geopolítico que instala ideas fuerza cuyo objetivo es horadar la legitimidad de gobiernos de corte popular. Y en esa conjunción de intereses, los posicionamientos no son inocuos.<br><br>Nos queda penar este presente histórico sabiendo que sólo el conocimiento es el mejor método de resistencia contra las estructuras sociales que se alcen como jerarquías opresivas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6d9fd02a21b8363c3d9711f4c37cf84d wp-block-paragraph">El conocimiento es comunicación, que como es palabra, siempre es acción política. Si no comprendemos esta idea sólo nos queda esa mera función fáctica del lenguaje que supo utilizar Hemingway, de modo preciso y seco, en los diálogos de sus novelas:</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a5f628bb7e917d694536b29d875c01ca wp-block-paragraph">&#8211; ¿Estás bien?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3984774aacd249a37fcc0724aa707487 wp-block-paragraph">&#8211; Sí, bien. ¿Vos?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3d75b91837236f4c7670bc1dbfaf6f80 wp-block-paragraph">&#8211; Bien, muy bien.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a7018c9c2c41c7a830f1117567dcb73b wp-block-paragraph">&#8211; ¿Una cerveza helada? No estaría mal una cerveza helada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ac3537ed323f5c2657febdfbcd87c471 wp-block-paragraph">&#8211; ¿Qué cosa?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bf657d0f6aeee72762fb92f5e847c04e wp-block-paragraph">&#8211; La cerveza, ¿helada?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c351e0998a24b30cd1624b3281c86e88 wp-block-paragraph">&#8211; Sí, helada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8f72529efd21801b3f13187dc6fb9a33 wp-block-paragraph">&#8211; Bien.*</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-95de6f81df694c089125918af17711ea wp-block-paragraph"><br>Vayamos por esa cerveza helada teniendo muy presente que una tendencia irracionalista y cruel acecha la razón humanista que hasta hace muy poco creíamos que nos cobijaba; tal vez es una creencia muy inocente, y eso, a la altura de nuestras vidas y de nuestra historia, es imperdonable.</p>



<div style="height:19px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e9efbfa7f1842c127fb22fabac3c3a60 wp-block-paragraph">*(Díalogo tomado de la novela<em> Respiración Artificial</em>, de Ricardo Piglia)</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-44541f516852b1f557f3bd96fad24b66 wp-block-paragraph">Avellaneda, 9 de agosto de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4d07389427ff3bcb2955661518616fde wp-block-paragraph">*Periodista y docente en UNDAV.</p>
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