<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Leonardo favio archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<atom:link href="https://lateclaenerevista.com/tag/leonardo-favio/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/leonardo-favio/</link>
	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Fri, 03 Oct 2025 14:23:34 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/12/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>Leonardo favio archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/leonardo-favio/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Nazareno y la elección por los afectos &#8211; Por Magali Besson</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/nazareno-y-la-eleccion-por-los-afectos-por-magali-beson/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/nazareno-y-la-eleccion-por-los-afectos-por-magali-beson/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 03 Oct 2025 13:49:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Magalí Besson]]></category>
		<category><![CDATA[Diablo]]></category>
		<category><![CDATA[Gaza]]></category>
		<category><![CDATA[Leonardo favio]]></category>
		<category><![CDATA[Nazareno]]></category>
		<category><![CDATA[Tripe A]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=17465</guid>

					<description><![CDATA[<p>El cine de Leonardo Favio es un clásico que sigue interpelándonos, que aporta al análisis de las tragedias argentinas y amplía su mirada sobre la humanidad actual.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/nazareno-y-la-eleccion-por-los-afectos-por-magali-beson/">Nazareno y la elección por los afectos &#8211; Por Magali Besson</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c885b79501bd177101c77f7233b01cc6 wp-block-paragraph"><strong><em>El cine de Leonardo Favio es un clásico que sigue interpelándonos, que aporta al análisis de las tragedias argentinas y amplía su mirada sobre la humanidad actual.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d7eab40d9e10b079758003a7adfe85a8 wp-block-paragraph"><strong>Por Magali Besson*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:67px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d9dd022ba34501aae2f959a69ccd39be wp-block-paragraph" style="color:#1307e3"><strong>A 50 años del estreno de «Nazareno Cruz y el lobo», de Leonardo Favio</strong>.</p>



<div style="height:46px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9353c5206ca05bc92fc8d075c07c7630 wp-block-paragraph">En épocas de nuevos genocidios que intentan instalar la idea de que hay vidas que merecen ser vividas mientras otras están condenadas a su eliminación, me asiste cotidianamente la pregunta por el valor que los seres humanos estamos dispuestos a darle a nuestra existencia en momentos de clara puesta en crisis de la noción misma de futuro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6725e4d1cdb7552b7c6eb2cbf9f8bfc3 wp-block-paragraph">Frente a un pueblo que resiste como el palestino, me pregunto consternada por el odio que despierta el repudio a ser reducido a la condición de oprimido. Parece ser insoportable para los poderes destructivos, asistir a la acción de humanos que aún hoy se disponen a dar la vida por otra vida; una que valga más que el solo gesto resignado de conservarla.</p>



<div style="height:12px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e0eaaf6f74488ac8d96da66bfa5ddee1 wp-block-paragraph"><em><strong>¿Puede ser la domesticación un proyecto de vida</strong>?</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-99026ca040b63484d03f2eb669042b33 wp-block-paragraph">«Nazareno Cruz y el lobo» es la cuarta película de Leonardo Favio. Su personaje principal, tal como lo sabemos por la leyenda guaraní del Lobizón, está marcado por la maldición que lo condena a transformarse en lobo en las noches de luna llena. Pero este destino trágico no se da por mera evolución, sino que se inaugura cuando la condición maldita deja de ser potencial para volverse acto. ¿Como? A través del amor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b99939b65bb9a91c5503a238f2dcffe2 wp-block-paragraph">Nazareno podía transcurrir una vida sin amor y así seguir viviendo tranquilo o, al contrario, enamorarse y quedar expuesto a volverse feroz y finalmente correr el riesgo de ser asesinado.&nbsp;Como la maldición, el amor no parece ser algo elegible para nuestro hombre. Simplemente ocurren y no hay intención alguna de rectificar ninguno de ambos asuntos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f5b24a7ea557457766cf51eac6d173cf wp-block-paragraph">Nazareno cumple los 21 años y se enamora. Su vivencia de amor intensa y genuina parece dejarnos claro el mensaje de que la autoconservación de la vida biológica no alcanza para que la vida tenga sentido. Como el viento que sopla huracanado en los campos que lo vieron crecer desde niño, crece su amor por una mujer a la que se entrega recordándonos que no somos nada si no hay otro que nos saque del puro amor a nosotros mismos. Es así como se enamora primero de Griselda y después de la idea de tener un proyecto de vida con ella. Desde ese momento las cosas se alteran. El diablo vigilante desde siempre aparece para tentar a Nazareno, que podría abandonar su condición de lobo si acepta renunciar a Griselda. Pero Nazareno, lejos de verse seducido por la supuesta calma y el oro ofrecido por mandinga redobla y le pregunta:</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5254abeef14df2d915477255da765c55 wp-block-paragraph">“¿Cómo es tener un hijo?” &#8211; El diablo le responde que no sabe porque no es padre y tampoco es hijo.</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0233abe2fa0843bce22c78e0986a2f43 wp-block-paragraph"><strong><em>Un diablo no tan maligno. Un pobre diablo.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7743083ee5292865d577c289c675f830 wp-block-paragraph">El diablo es un diablo “humano” que somete a su pesar. Sobre el final de la historia nos enteramos que no le hace bien cumplir con la tarea para la cual fue creado.&nbsp;Le dice a Nazareno que ya está cansado. Quiere cambiar y necesita para esto de un mensajero que tenga acceso al Supremo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a209b0a1a87e6705aca36f7cdaf65bc2 wp-block-paragraph">Cumpliendo con su tarea, el diablo busca tentar a Nazareno, pero a la vez necesita a este hombre que puede amar para que, una vez muerto, lo represente ante dios.&nbsp;La tragedia parece no quedarse solo del lado del buen Nazareno, sino del mismo diablo no tan maligno.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bf9a3b506c386375f3cfa3b98a03533c wp-block-paragraph">Nazareno no duda. No hay contradicción en él. Muere por eso. El diablo sigue en pie, pero hace lo que ya no quiere. Entonces ¿Quién está más atrapado?</p>



<div style="height:12px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5b23bbfc26c1f5afe6873fc761d6cf82 wp-block-paragraph"><strong><em>¿Nazareno niega un destino o lo asume?</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-34bce72c61d884eb5e90f537a047db3b wp-block-paragraph">¿Podemos vivir solo evitando el peligro que portan los sentimientos y las contradicciones, solo porque algún día estos podrían traernos conflictos? ¿Cuánto de estas preguntas tienen lugar en la situación de automatismo alienado que define al productivismo como forma de reproducción de la vida?</p>



<div style="height:13px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div style="height:24px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://revistamestiza.unaj.edu.ar/wp-content/uploads/2023/04/Nazareno-Cruz-y-el-lobo-1024x575.jpg" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Fotograma de la película «Nazareno Cruz y el lobo».</em></figcaption></figure>
</div>


<div style="height:24px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f3305577aae08c1ce5bda3099fec284e wp-block-paragraph"><strong><em>La obstinación del amor.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a69f3a1f2a05b6b13f99f414e557dc8c wp-block-paragraph">Nazareno no se deja someter. Solo quiere amar sin que le interese ni la riqueza material ni el poder ofrecido por un diablo con facha de estanciero.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0eaadca9fe83c115b6efb6b2d336b759 wp-block-paragraph">¿Qué más actual que este planteo en el marco de una sociedad pornográficamente consumista que nos dice que hay que tener cosas para mostrar/ser y así evitar quedarnos afuera, desterrados y olvidados? ¿Qué más tentador que la obtención de un poder de dominio en una cultura donde la voluntad de adueñarse de todo dejó de ser una ambición criticable y, por el contrario, se valora como sinónimo de inteligencia, capacidad y éxito?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a794af44f172ec401e06ef34fc4cc5a6 wp-block-paragraph">Rita Segato dice que hay un momento de la vida en el que nos vemos forzados a elegir entre las cosas o los afectos. No hay espacio para ambos proyectos como prioritarios. Uno va en desmedro del otro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0db8bd5638eb0567642faa8356462fcc wp-block-paragraph">Rita también dice que con Gaza muere un modo de humanidad. Hay que parir una nueva. ¿Sería una nueva humanidad ya no de Nazareth sino de Gaza o de los pueblos originarios americanos, histórica y actualmente despojados?&nbsp; Una humanidad en la que ya no asistamos como espectadores al horror impuesto por los peores diablos, los diablos (in)humanos.</p>



<div style="height:13px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f2786cbec14fa3003bf2915553443a26 wp-block-paragraph"><em><strong>Sobre el bien y el mal. La vida en los &#8217;70</strong>.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f4d043da47b14a3e91870dd582f3df2c wp-block-paragraph">Como toda obra maestra devenida clásico, es mucho lo que podemos seguir estudiando y revelando de ella.&nbsp;De los infinitos elementos que componen su alquimia elijo dejar para una próxima el examen del poder simbólico de su estética para comentar una hipótesis sobre el contexto de su filmación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-811f58df5a9ae45860e672f0ae673e26 wp-block-paragraph">En 1975 la Argentina estaba atravesada por una violencia que comenzaba a contar con nuevos métodos.&nbsp;La Triple A venía haciendo su tarea sistemática de exterminio, y es en aquel mismo contexto que Favio manifiesta lo que parecería ser el anhelo de un maligno que no lo sea tanto ya que, después de todo, el diablo de su película es un hombre (¿alienado?)&nbsp;que puede advertir que no le hace bien hacer daño.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dccdffb89a761f8341d0e028ac87f228 wp-block-paragraph">Muchos compañeros y compañeras hoy desaparecidos o sobrevivientes no admitían la opción de irse. Pero no necesariamente por querer quedarse heroicamente a dar la vida, sino porque no llegaron a calcular la capacidad de mal del Mal. La Tripe A y el gobierno militar no fueron el diablo malo/bueno de Alcón. Fueron pura maldad sin posibilidad de aquella dialéctica entre el bien y el mal, posiblemente anhelada por Favio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c048c9b905fb0639ff205c4c9d5847e6 wp-block-paragraph">Como Nazareno, muchas y muchos de aquellos compañeros sintieron que tenían un destino. Era una generación hija del peronismo del &#8217;45 y del &#8217;50. Había un destino construido en un clima de época en el que los niños fueron privilegiados (aun Favio en su condición de niño pobre lo fue al ser bien tratado en una institución), y por ello amaban como lo hicieron.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a0d7cf299f8830ae2016757d18b66472 wp-block-paragraph"><strong><em>¿Qué nos dice Nazareno de nosotros en nuestro presente?</em></strong></p>



<div style="height:13px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8e3c9820cc7b1b3dd901343e703ca5a8 wp-block-paragraph">Posiblemente nos diga que no debemos rendirnos ante el destino de vivir en un planeta al que destruyen mientras la humanidad misma está en disputa. Que tenemos la posibilidad de no ser domesticados, acostumbrando nuestra sensibilidad a los más terribles horrores cometidos contra nuestros semejantes más vulnerables.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-aa7933d1ed7e10be60a3f4472f376899 wp-block-paragraph">La vida sin vocación de futuro no vale nada, y a veces el riesgo de salir de uno mismo y entregarse a algo descontrolado (aunque en Nazareno sea al extremo) puede que sea parte del <strong>mensaje vital de Nazareno.</strong> Tener a quien transmitir y animarse a encontrarse con su indomesticación; tener alumnos, tener hijos, pacientes, niños y jóvenes en espacios de militancia son algunos de los modos de abismarse a ese territorio desconocido y descontrolado, más aún en tiempos de individualismo extremo y mandatos que pretenden reducir la invención de otras vidas posibles a la supervivencia biológica y a la existencia mercantilizada en el presente.</p>



<div style="height:61px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-79f8a0b8dff0df3dca9b3ce3be5d4fe9 wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4b2a90db4cff90c7b95f28eca1194bc3 wp-block-paragraph">Rita Segato. <a href="https://share.google/JYtmx5cWT0F2ezWjS">https://share.google/JYtmx5cWT0F2ezWjS</a></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-64d59d8ca162690645955d70c96e0af5 wp-block-paragraph"><a href="https://share.google/VW3BwKSNslPShURFT">https://share.google/VW3BwKSNslPShURFT</a></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7eb324eea31b2ec4edf262cfcdfdfdc0 wp-block-paragraph"><a href="https://share.google/7HPpFphEr5neItyNU">https://share.google/7HPpFphEr5neItyNU</a></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0e05278cea71a6eeef0bdb6d52f10f7b wp-block-paragraph">Silvia Bleichmar.&nbsp; <a href="https://seminario-rs.gc-rosario.com.ar/conf-silvia-bleichmar-30-07-2003?page=0,3">https://seminario-rs.gc-rosario.com.ar/conf-silvia-bleichmar-30-07-2003?page=0,3</a></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d7ceca0c09e7c818f1bd21eee77c5aa7 wp-block-paragraph">Favio por Favio. Entrevista de Roberto Quirno a Leonardo Favio. Canal 7.</p>



<div style="height:62px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c9da83ca1f55b8caf3d4e7c495aa3b6f wp-block-paragraph">Viernes, 3 de octubre de 2025.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-651aaecf378794a786dbc9a60053bdef wp-block-paragraph">*Psicoanalista. Docente y supervisora clínica de la Risam Comunitaria de Rosario.</p>



<div style="height:50px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="AV-2548 Favio por Favio. Capítulo: Crónica de un niño solo" width="1220" height="915" src="https://www.youtube.com/embed/7fYYSGv9dFc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9ea9de3557edab6b4469dff93e6affdc wp-block-paragraph"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" width="271" height="68" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt="" class="wp-image-16425" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png 271w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo-260x65.png 260w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo-50x13.png 50w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo-150x38.png 150w" sizes="(max-width:767px) 271px, 271px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d79a4e0f8c1f0af200c01d08f4b65948 wp-block-paragraph">La Tecl@ Eñe viene sosteniendo desde su creación en 2001, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;<strong>Para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con La Tecl@ Eñe</strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;al mes ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>&nbsp;al mes. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026 wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnazareno-y-la-eleccion-por-los-afectos-por-magali-beson%2F&amp;linkname=Nazareno%20y%20la%20elecci%C3%B3n%20por%20los%20afectos%20%E2%80%93%20Por%20Magali%20Besson" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnazareno-y-la-eleccion-por-los-afectos-por-magali-beson%2F&amp;linkname=Nazareno%20y%20la%20elecci%C3%B3n%20por%20los%20afectos%20%E2%80%93%20Por%20Magali%20Besson" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnazareno-y-la-eleccion-por-los-afectos-por-magali-beson%2F&amp;linkname=Nazareno%20y%20la%20elecci%C3%B3n%20por%20los%20afectos%20%E2%80%93%20Por%20Magali%20Besson" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnazareno-y-la-eleccion-por-los-afectos-por-magali-beson%2F&amp;linkname=Nazareno%20y%20la%20elecci%C3%B3n%20por%20los%20afectos%20%E2%80%93%20Por%20Magali%20Besson" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnazareno-y-la-eleccion-por-los-afectos-por-magali-beson%2F&amp;linkname=Nazareno%20y%20la%20elecci%C3%B3n%20por%20los%20afectos%20%E2%80%93%20Por%20Magali%20Besson" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnazareno-y-la-eleccion-por-los-afectos-por-magali-beson%2F&amp;linkname=Nazareno%20y%20la%20elecci%C3%B3n%20por%20los%20afectos%20%E2%80%93%20Por%20Magali%20Besson" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnazareno-y-la-eleccion-por-los-afectos-por-magali-beson%2F&#038;title=Nazareno%20y%20la%20elecci%C3%B3n%20por%20los%20afectos%20%E2%80%93%20Por%20Magali%20Besson" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/nazareno-y-la-eleccion-por-los-afectos-por-magali-beson/" data-a2a-title="Nazareno y la elección por los afectos – Por Magali Besson"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/nazareno-y-la-eleccion-por-los-afectos-por-magali-beson/">Nazareno y la elección por los afectos &#8211; Por Magali Besson</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/nazareno-y-la-eleccion-por-los-afectos-por-magali-beson/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
