<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>inútiles archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<atom:link href="https://lateclaenerevista.com/tag/inutiles/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/inutiles/</link>
	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Mon, 11 Mar 2024 15:41:17 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/12/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>inútiles archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/inutiles/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>LOS INÚTILES &#8211; POR SEBASTIÁN RUSSO</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/los-inutiles-por-sebastian-russo/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/los-inutiles-por-sebastian-russo/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Mar 2024 18:02:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sebastián Russo]]></category>
		<category><![CDATA[arancelamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencias Sociales]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[Humanidades]]></category>
		<category><![CDATA[inútiles]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=12520</guid>

					<description><![CDATA[<p>A partir de un Twitter reposteado por el presidente, donde se afirma que las  carreras de humanidades no sólo deberían ser aranceladas, sino que, agrega, son inútiles, el sociólogo Sebastián Russo pone en vigencia una antigua pregunta: la educación para qué y para quiénes.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/los-inutiles-por-sebastian-russo/">LOS INÚTILES &#8211; POR SEBASTIÁN RUSSO</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-35a46967c27b14f2de8da88225b6db9e"><strong><em>A partir de un Twitter reposteado por el presidente, donde se afirma que las &nbsp;carreras de humanidades no sólo deberían ser aranceladas, sino que, agrega, son inútiles, el sociólogo Sebastián Russo pone en vigencia una antigua pregunta: la educación para qué y para quiénes.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9457f0e5505266e441ca730edb67b4f8"><strong>Por Sebastián Russo*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6891b0ea8a45b97538968b3812327302">En la carrera de Sociología de la UBA en los ‘90, había una agrupación que se llamaba <em>Sociólogos para qué</em>. Su nombre actuaba más por autoconciencia crítica que por desconocer o infravalorar las virtudes de la carrera. Una crítica al perfil técnico profesionalista pugnando por otro, comprometido con la realidad social, incluso en términos de intervención de modo directo y de cuerpo presente en ella.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-22859e4f4116bb4f2006437b8e40d579"><a>Un Twitter reposteado por el presidente actual sostiene que solo serían deseables de sustentar económicamente por el resto de la sociedad, las carreras universitarias de saberes duros</a>, dice, como los de médicos o ingenieros. <a>No en cambio las humanidades, como sociología, comunicación, artes, que no sólo deberían ser aranceladas, sino que, agrega, son inútiles.</a></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b19684efc5c93ce1230eb26964691ca0"><em>Los inútiles</em> fue una película de Federico Fellini, su segunda película, de fines de los años ´50 del siglo pasado. En ella retrataba a un grupo de jóvenes de clases medias que, en medio de lo que se denominó el milagro económico, eludían responsabilidades sociales dándose a la vagancia, el pasatiempo y el merodeo en conjunto. En argentina, en tiempos cercanos, se estrenó <em>Los jóvenes viejos</em>, de Rodolfo Kuhn, con un argumento algo similar y ambientada en Mar del Plata.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b53246dbfe4d864d41908c1e03b8662d">Ambas películas curiosamente son analizadas sociológicamente como expresión de un tipo social que emergía, el joven, al tiempo de un tipo de sociedad hedonista, de posguerra, y en nuestros países contrarrevolucionaria, que se configuraba: la del individualismo neoliberal. También caracterizado como neofascismo por otro italiano de la llamada segunda oleada de Nuevo cines de la época, Pier Paolo Pasolini.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-43be7afb1a8f0d4630caf90ec4197997">Pero también analizados y cuestionados de hecho por jóvenes sociólogos argentinos de aquel entonces, agrupados en las llamadas Cátedras Nacionales, haciendo estrictamente lo contrario a aquellos (los del film, los señalados por la agrupación de los ‘90): saliendo del claustro, revisando la instrumentalidad de la lengua, encontrándose con y por la comunidad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d9e782153a1237d4708509b100841294">El nickname del que postea el tweet entendiendo a las humanidades como inútiles, es Gordo Antiprogre. El progresismo puede pensarse surgiendo en la misma época del neoliberalismo. Ni necesariamente hedonista ni individualista, aunque tampoco su contrario, la progresía es una versión tenue del revolucionario que defiende los derechos de las mayorías. Y si bien lo valora y ensalza discursivamente, supone que las disputas pueden resolverse de modo pacífico y negociado, y estrictamente en el campo cultural.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c34a45c0b7a85ffa2713e0a913d13a0e">Los anti progres o libertarios (de mercado) acusan de marxismo cultural a aquellxs que estudian y enseñan en esas carreras o a quienes las acompañan tácita o fervorosamente. Y es un buen punto, incluso crítico. No sólo una ciencia social no puede eludir al análisis crítico más profundo y primigenio que se ha realizado al sistema que se ha hegemonizado, el capitalismo, sobre todo por su carácter cultural devenido indiscutible y extendido. También debería plantear la base programática para que no sólo sea una interpretación del mundo sino las bases para su transformación, tal dicta el mismo ideario.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-173013b5e0dc3674a8e799c9954a6a13">El marxismo es una perspectiva crítica que evidencia la forma conflictiva de y en la sociedad capitalista. Y que abrió la capacidad autorreflexiva en torno a aquello que se naturaliza: la educación (disciplinamiento para qué, para quiénes), el trabajo (alienarse para qué, quiénes), el consumo (hedonismo y goce para qué), la tecnología (Twitter para qué), el Estado (presidentes para qué, para quiénes)&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a85c6b872f22abe43de406ebf8f9bad7">La pregunta/alerta epistemológica es/fue tan relevante para repensar las condiciones de producción, incluso del discurso, como relevantes debieron ser las estrategias para responderlas, asumirlas, desplegarlas. El asuze de monstruos implica una responsabilidad mayúscula. Convoca a una corporalidad ineludible, una voluntad inquebrantable. Como la de lxs compañerxs combatientes, supervivientes/desaparecidxs. Como la sublimada en el diario de filmación de Fitzcarraldo, de otro trágico (y) moderno, Werner Herzog, <em>La conquista de lo inútil</em>. Haciendo del “para qué” una pregunta retórica en el calor del mismo acto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-af100ab9f9faee6401c81128ee50a966">Si el progresismo o el marxismo cultural o los sociólogos marxistas progresistas habrían sido/fueron/son fallidos, no es por la inutilidad de sus preguntas sino por la incapacidad de una acción contundente, colectiva y concreta contra los males que bien detectan. Si hay inutilidad es más por dejarse arrastrar por pretensiones personales de carreras liberalizadas y los cantos de sirenas de una escritura y pensamiento, o de una dureza técnica de ciencia positiva, o del blanduzco fluir de frases fuertes en el dilapidante y des-energizante universo flow de la web.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-43788e3a67bff0a1e5689be01d51b625">La inutilidad fue incluso diluir la potencia de la sutileza, la sensibilidad y el valor social de un pensamiento, en el desierto fascinante de <em>papers</em> y PowerPoint sin embarrar la propia lengua/cuerpo o hacerlo con pretensión estetizante. Acompañando así, abúlica y angustiosamente, a la emergencia de una sociedad de individuos prepotentes, arrasados y condenados por la lógica de la competencia, la deshumanización y la crueldad, y que asumidos arrogantes en su voz y acción, se creen libres y piensan que el problema es lo blando, el otro, los otros.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-627fa636d0907d42471653d1984cc6d2">Inútil fue preguntarnos: sociólogos para qué sin continuar con el cómo, para quién y con quién. Ya que, si progresismo es hacer preguntas y no amplificarlas ni encarnarlas, y marxismo cultural es dogmatizar una interpretación sin atravesarla por los deseos no intelectuales ni sofisticados de quienes nos rodean, ni asumir programática y pragmáticamente las formas del poder. El para qué no sólo sigue irrespondido, sino que se tiñe un tanto de complicidad y cobardía.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-76d7db6959fb22239e8b50afbff86fae">Uno de los miembros de las cátedras nacionales, Horacio González, recuerda el gesto de otro, en los mismos años donde el individualismo neoliberal, el cinismo (otra forma de la “vida inútil”) y el neofascismo banalizado, empezaban a instalarse como germen. Roberto Carri irrumpe en la rectoría dando una patada a la puerta y deja pasmado, y con el saquito de té bamboleándose en la mano, al rector de turno exigiéndole acción. Una acción performática, la performance no como tema de tesis doctoral sino como pasaje sin vueltas de un ideario al acto. Sin red. Transformador. Ambos ya son otros. También el rector, y posiblemente lo que se expanda de sus representaciones políticas.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7bbb8dffd7a5e265fca1c97e7a4d7b8b">Dónde está esa conjunción, esa praxis de inutilidad revolucionaria hoy. Como en la rosa que se quemaba al ser mirada (una revista en Sociales en aquellos años se llamó Arde Filo, se Quema Sociales), como en un molinete traspuesto, primero por el trabajador, luego señalado y evocado por un colectivo de artistas haciendo de ello un acontecimiento discursivo. No lo sabemos. El mismo Carri dirá que las verdades de un pueblo no emergen de análisis técnicos, sino que son –sin más- las que perjudican a su enemigo. He allí esbozos de una teoría fuerte y útil para las mayorías, gestada en el umbral, en el margen, entre el pasillo y la rectoría de una Universidad pública.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a1e60d87300252b109dc9d11f00af4a5"><br><em>Gracias a Javier Barrio, Darío Capelli y Sebastián Linardo por su lectura y aportes.</em></p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bda9b3bf226f597859b1597d34b44d6f"><em><strong>Este texto contiene lenguaje inclusivo por decisión del autor.</strong></em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8d1f2f94c7e6c392646e543aae2c9908">Buenos Aires, 7 de marzo de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5e4b989846dbe746e21c94f2045cf563">*Sociólogo UBA. Docente UNPAZ/UBA.</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-inutiles-por-sebastian-russo%2F&amp;linkname=LOS%20IN%C3%9ATILES%20%E2%80%93%20POR%20SEBASTI%C3%81N%20RUSSO" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-inutiles-por-sebastian-russo%2F&amp;linkname=LOS%20IN%C3%9ATILES%20%E2%80%93%20POR%20SEBASTI%C3%81N%20RUSSO" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-inutiles-por-sebastian-russo%2F&amp;linkname=LOS%20IN%C3%9ATILES%20%E2%80%93%20POR%20SEBASTI%C3%81N%20RUSSO" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-inutiles-por-sebastian-russo%2F&amp;linkname=LOS%20IN%C3%9ATILES%20%E2%80%93%20POR%20SEBASTI%C3%81N%20RUSSO" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-inutiles-por-sebastian-russo%2F&amp;linkname=LOS%20IN%C3%9ATILES%20%E2%80%93%20POR%20SEBASTI%C3%81N%20RUSSO" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-inutiles-por-sebastian-russo%2F&amp;linkname=LOS%20IN%C3%9ATILES%20%E2%80%93%20POR%20SEBASTI%C3%81N%20RUSSO" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-inutiles-por-sebastian-russo%2F&#038;title=LOS%20IN%C3%9ATILES%20%E2%80%93%20POR%20SEBASTI%C3%81N%20RUSSO" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/los-inutiles-por-sebastian-russo/" data-a2a-title="LOS INÚTILES – POR SEBASTIÁN RUSSO"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/los-inutiles-por-sebastian-russo/">LOS INÚTILES &#8211; POR SEBASTIÁN RUSSO</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/los-inutiles-por-sebastian-russo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
