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	<title>Hitler archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<description>Una Revista de Opinión</description>
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	<title>Hitler archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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		<title>LO SINIESTRO NUESTRO DE CADA DÍA &#8211; POR EDUARDO GRÜNER</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 06 Jun 2024 13:09:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Eduardo Grüner]]></category>
		<category><![CDATA[Freud]]></category>
		<category><![CDATA[Hitler]]></category>
		<category><![CDATA[Kafka]]></category>
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		<category><![CDATA[Milei]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Eduardo Grüner aborda el concepto de lo siniestro, trabajado por Freud desde el psicoanálisis y también, desde la literatura, por Kafka, para tratar de entender lo que nos sucede hoy como sociedad.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/lo-siniestro-nuestro-de-cada-dia-por-eduardo-gruner/">LO SINIESTRO NUESTRO DE CADA DÍA &#8211; POR EDUARDO GRÜNER</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-32e3118c859a2b4a341a9bb8e8ecbc82"><strong><em>Eduardo Grüner aborda el concepto de lo siniestro, trabajado por Freud desde el psicoanálisis y también, desde la literatura, por Kafka, para tratar de entender lo que nos sucede hoy como sociedad.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ee5bcdbeb43ec55d1b649d1e55c37cd9"><strong>Por Eduardo Grüner*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c5bc65b6c88e5b5815d0fae8ba9a6e69">Muchas nociones se han propuesto, en los últimos meses, para tratar de entender lo que nos sucede: se nombraron cosas como “crueldad”, “sadismo”, “perversión”, etcétera. No nos conforma esa cierta psicologización de la política, y entonces, paradójicamente, para corrernos de ella vamos a proponer un término psicoanalítico: lo <em>siniestro</em>. Estamos aquí, entonces, para hablar, como podamos, de lo siniestro. Y de su amenaza. Que hayamos elegido este momento, esta época, para hablar de eso, cada quien lo interpretará como quiera.&nbsp; El verbo “querer”, asociado a lo siniestro, invoca sin duda un deseo, más la advertencia de cuidarse de su satisfacción.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ce1287209af2260111d16d636c169b56">Lo siniestro, es archisabido, es un concepto, o categoría, o noción, o intuición, que Sigmund Freud hizo notorio en el campo del psicoanálisis. Como quien les habla no es psicoanalista, se siente lo suficientemente irresponsable como para borronear su extensión a otros registros discursivos, como el literario, e incluyendo, nada menos, el de <em>lo</em> político.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-032e07a54e9e11f96d780826a36172ae">La palabra alemana que usa Freud -también es algo conocido- es <em>UnHeimlich</em>, de prácticamente imposible traducción precisa: habrá que conformarse con rodearla de aproximaciones. <em>Heimlich</em> remite a lo familiar, lo cotidiano, lo íntimo, lo ya conocido que se da por sentado, lo “hogareño” en el sentido estricto, pero también en el amplio del espacio en el que el sujeto se siente seguro, confortable, protegido. Un espacio que puede incluir a la propia familia, al grupo de amigos, al equipo de fútbol, al partido o movimiento político si se lo tiene, a la clase social, al sistema democrático, a la propia patria.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-836f7a43fa6e358f665e0feb4218cc7a">El prefijo <em>Un</em>, obviamente, es la negación de todo eso. Negación, pero no supresión ni borradura: lo que Freud llama el “núcleo” del espanto en lo <em>UnHeimlich </em>tiene que ver, justamente, con esa ambigüedad inquietante: lo familiar, cotidiano, etcétera, <em>sigue presente</em>, pero ahora como amenaza terrorífica; no hay sustitución, sino superposición: lo <em>UnHeimlich</em> no es una metáfora, es la otra cara o el reverso de lo <em>Heimlich</em>, como las horripilantes serpientes de la cabeza de la Medusa asomando entre los pliegues de las rubias y serenas trenzas de la Venus de Botticelli, analizadas por ese gran estudioso de lo <em>UnHeimlich</em> en el arte que es Aby Warburg.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7e9744fa3f792a22406613f92b4e8a4d">Todo esto hace a la dificultad de la traducción que mencionábamos. Limitarse a decir “lo siniestro” es una cierta tachadura de la ambigüedad: lo siniestro es <em>siempre y solamente</em> horroroso, y entonces perdemos uno de los componentes del “núcleo” que menciona Freud. Lo mismo sucede con otras acepciones que se han ensayado: “inquietante extrañeza”, “ominoso”, “perturbante”, y así. Lo <em>in-familiar</em> es tentador porque guarda fidelidad literal al original, y porque conserva la ambivalencia, pero en castellano tiene el inconveniente de que pueda confundirse con lo “novedoso”, lo “inesperado”, lo “sorpresivo”, ahora sí pudiendo perder el aspecto amenazante y terrorífico, ya que algo nuevo o inesperado podría ser asimismo y únicamente una agradable sorpresa. Más importante aún, el significante “novedad” es sumamente engañoso: en la lengua freudiana se incluye, en el núcleo de lo <em>UnHeimlich</em>, lo que se denomina el <em>automatismo de repetición</em>, en una acepción que ya antes del médico vienés había aparecido en la pluma de ese pensador danés que Lacan llama “el más grande explorador del alma humana antes de Freud”, Sören Kierkegaard, que escribía que la condición de una verdadera repetición es que <em>aparezca</em> como novedad. Es decir, que el <em>asalto de lo real</em> amenazador que nos golpea ahora como caído del cielo (y es difícil resistir la tentación de decir “de las <em>fuerzas</em> del cielo”), ese asalto de lo real y esa amenaza ya tenían sus condiciones inscriptas en la “familiaridad” democrática anterior, solo que en estado de lo reprimido ahora retornante. Y el propio Freud nos señala que en ciertas regiones de habla alemana no es necesario decir <em>UnHeimlich</em>, porque ya la palabra <em>Heimlich</em> contiene la posibilidad de aquella ambivalencia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-88556d088f6c7f6d588245be9289b684">Bien. Balbuceemos un poco esas hipótesis de extensión a otros terrenos que insinuábamos hace un momento. En verdad es algo que hace el propio Freud, quien toma sus ejemplos fundamentalmente de la literatura, analizando situaciones “siniestras” como las del <em>doble</em>, o los objetos o seres inanimados que cobran vida (como si dijéramos perros muertos hace mucho, pero que no solo hablan, sino que dan consejos políticos a altos mandatarios). Se le ha criticado mucho a Freud esta actitud, digamos, <em>estetizante,</em> que investiga su concepto en el arte en lugar de en el sufrimiento humano. Bueno, salvando las debidas distancias, yo debo estar muy identificado con Freud porque voy a hacer exactamente lo mismo, aunque no sin recordar que él mismo aclara que su abordaje “estético” lo es en el sentido de la <em>Aisthasis</em> de los antiguos griegos; vale decir (cito textualmente), de “todas las cualidades de nuestra sensibilidad”, incluidas las físicas del goce de los sentidos, de tal modo que en lo “estético”, <em>todo</em> el cuerpo -comprendido su sufrimiento- está comprometido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b81b7e2b670955a6747c9911709a0a5f">En fin, me gustaría referirme a un escritor judío praguense que escribía mayormente en alemán, fallecido en 1924, de nombre Franz Kafka. Es el mismo Franz Kafka del cual Borges afirmaba que el secreto de su literatura no es que sus relatos se parezcan a pesadillas, sino que <em>son</em> pesadillas. O sea que Kafka -que en una página de sus extraordinarios diarios dice también él “desesperar de las metáforas”- escribe directa y literalmente esos sueños ominosos, y lo hace (al menos en las buenas traducciones) con un lenguaje absolutamente transparente y cotidiano, “<em>familiar”</em>, diríamos: como si ya su estilo mismo fuera la práctica de lo <em>UnHeimlich </em>siempre presente en su narrativa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4f3f98f64a80194a092402f24f45c359">El caso es que, sobre Kafka, ya se sabe, se han escrito bibliotecas enteras de interpretaciones de sus textos desde cualquier perspectiva, de la sociológica a la metafísica, de la psicoanalítica a la teológica, de la jurídico-política a la del delirio surrealista. No habría por qué privarse de una más: la de suponer que todo el mundo kafkiano es el de lo “siniestro familiar” puesto en acción.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6a3477ba0b54acbcaf978f91e34ee4e7">Tomemos, por ejemplo, las tribulaciones del señor K -que ni apellido tiene- en esa novela de título nada indiferente para los argentinos, <em>El Proceso</em>. Como se recordará, una mañana se le informa al señor K que ha sido acusado de un delito grave. Allí comienzan sus peregrinaciones laberínticas por los pasillos de la burocracia jurídico-estatal, hasta que finalmente se lo encuentra culpable, se lo condena a muerte, y efectivamente en la última página se lo ejecuta. Todo ello sin que nunca el señor K, ni ninguno de los otros personajes (incluidos jueces y abogados), ni por supuesto nosotros los lectores, nos enteremos jamás de qué se lo acusaba, ni si realmente era culpable o inocente. Porque lo único que importa es que la maquinaria <em>funcione</em>, como si tuviera una vida propia para cuyo metabolismo los sujetos humanos fueran un alimento circunstancial. Es esa “vida propia” maquínica, con sus rutinas de automatismo repetitivo, lo que se vuelve de repente aterrorizante, precisamente <em>en tanto</em> es la Ley más “familiar”, haciendo lo que corresponde desde el punto de vista formal o instrumental.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


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<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/12/3852600.jpg" alt=""/></figure></div>


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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1a1a76defea0a42175d2f61211a27416">Porque, entendámonos. Lo que Kafka nos hace presenciar es la “figuración” del Terror <em>por</em> la propia Ley, no por su abuso, su mal uso o su ausencia. La de Kafka es una hazaña filosófica inaudita. Si <em>El proceso </em>es (entre infinitas otras cosas) la intuición anticipada de los totalitarismos modernos -como muchos han querido entenderlo-, lo es en la medida en que su Terror es la <em>normalidad</em>. No hay allí –al menos no se hace alusión explícita a esas cosas– dictaduras ni “estados de excepción”: hay, simplemente, la Ley funcionando <em>comme il faut</em>: como maquinaria anónima e impersonal, cuyos engranajes deben mantenerse aceitados sin preguntas por la ética o la justicia de los hechos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4723077d53cf26bda6ba8c9b6f818098">De manera que aquí tenemos un primer síndrome de lo <em>UnHeimlich</em>: la Ley “normal”, con su pretensión de universalidad abstracta, que desconoce la amenaza <em>particular</em> que podría representar para cada sujeto en determinadas circunstancias. El Terror perfectamente legalizado, y quizá en democracia, puesto que no se nos dice lo contrario. Retengámoslo, por favor, por unos minutos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e3691ce3b2846088e7aa2491cc7352be">Siempre sin salirnos de Kafka, nos asomamos a otra pequeña parábola. Se trata del brevísimo cuento titulado “Ante la Ley”. Allí, en efecto, un campesino llega ante las puertas del majestuoso edificio de la Ley, seguramente con la intención de ser recibido para reclamar sus derechos. El portón está entreabierto, pero custodiado por un guardia fuertemente armado en su garita. El campesino se sienta, esperando que el guardia le franquee la entrada. Pasan las horas, los días, las semanas, los años, las décadas. El campesino, ya muy anciano, está agonizando. El guardia se inclina sobre él y le dice: &#8211; ¿Por qué nunca entraste? Esta puerta estaba abierta para ti. Ahora que vas a morir, la cierro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e24539a51bdd5fcfa5e61c19bb608895">Tenemos aquí una segunda figuración de lo <em>UnHeimlich</em>: la de la “normalidad” de una espera paciente que conduce a la muerte. Podríamos haber citado muchos otros textos que ilustran ese drama de la espera inútil: ahí está <em>Esperando a Godot</em> de Samuel Beckett, o <em>El Desierto de los tártaros</em> de Dino Buzzatti. El cuento de Kafka, además de la contundencia de su brevedad, tiene la ventaja de que el objeto de deseo, el motivo de la espera, no está eternamente <em>ausente </em>como en Beckett y en Buzzatti: al contrario, es una presencia física, masiva, material, que está perfectamente al alcance de la mano. Es solo el sometimiento del campesino al Poder lo que impide que el contacto se realice. El efecto de lo siniestro-familiar es precisamente ese: la cercanía del edificio, el portón acogedoramente abierto, son lo mismo que aplasta y finalmente mata al paciente trabajador.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e9b78589dd8eba501f884129cae9c79d">Permítanme ahora correrme de la ficción y hacer un poco de historia, sin ninguna sorpresa, ya que se trata de cosas muy conocidas. En enero del año 1933, en Alemania, la mayoría del pueblo, entusiasmada por lo que se les aparecía como una inédita <em>novedad</em>, eligieron como Canciller (en ese entonces la máxima autoridad institucional del Reich) a un personaje grotescamente payasesco, ex cabo del ejército, pintor de tercera categoría, grosero y gritón, pero que prometía una radical refundación nacional que produciría un <em>mileinio</em>, perdón, un <em>milenio</em> de felicidad teutónica. Bien; a las pocas semanas de gobierno ya era completamente claro que la política del obsceno aullador solo podía conducir, a la corta o a la larga, a la catástrofe. Sin embargo, tanto aquellos que lo sostenían con convicción, como aquellos que lo habían votado quizá con reservas, pero con grandes esperanzas, esgrimieron básicamente dos argumentos para no cuestionar activamente su poder despótico: primero, que el Führer había sido consagrado mediante elecciones irreprochablemente legales y formalmente democráticas; segundo, que el gobierno aún llevaba poco de andar, que había que darle tiempo, tener paciencia, <em>esperar</em>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-aad0f5bc62dbeba3896554d991b80c7e">No necesito aclarar que al menos los sectores más instruidos del pueblo alemán conocían algo de la obra de Freud, y ni qué hablar de la literatura de Kafka. De ambos, tanto como de la historia, podían haber aprendido algo sobre el funcionamiento de lo <em>UnHeimlich</em>. Por ejemplo, que décadas de democracia no son garantía alguna para evitar el retorno del Terror que habíamos creído poder sepultar tan solo por el recurso instrumental a la Ley, puesto que a veces es justamente ese recurso, abstraído de las circunstancias sociales y políticas concretas, el que puede producir la Repetición disfrazada de Novedad. Como si hubiéramos olvidado aquello de que todo documento de cultura lo es también de barbarie, o que, en la sociedad de clases, para citar a un amigo, la lógica de la Ley es menos neutral que un fusil.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8dadc654459d6b5d44c10afcaafd5e52">Y del campesino kafkiano podían haber aprendido que la resignación paciente, la esperanzada espera para que finalmente el Poder nos entreabra alguna puerta para reclamar nuestros derechos, es una actitud que solo puede conducir a la Muerte, a la que por supuesto basta esperarla. Un final que el campesino podía haber evitado con un poco menos de sometimiento a la Ley vigente y un poco más de resolución para refundar la Ley si fuera necesario, y con un poco más de impaciencia, al menos la suficiente como para juntarse con una multitud de otros campesinos que, haciendo caso omiso del guardián, abrieran la puerta a patadas, y no se limitaran a reclamar, sino a <em>reapropiarse</em> de sus derechos secuestrados.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e9e031cacdcfbd21206b5620de2d3e72">Buenos Aires, 6 de junio de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0db1bc6ee4405fd5ed44747757b707f2">*Sociólogo, ensayista y crítico cultural. Doctor en Ciencias Sociales de la UBA.</p>
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			</item>
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		<title>MILEI, UN FENÓMENO CRIMINAL COMPLEJO &#8211; POR CARLOS ROZANSKI</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/milei-un-fenomeno-criminal-complejo-por-carlos-rozanski/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 18 Mar 2025 15:34:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Carlos Rozanski]]></category>
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		<category><![CDATA[Crueldad]]></category>
		<category><![CDATA[Hitler]]></category>
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		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[represión]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Carlos Rozanski advierte en este artículo que respecto del presidente y su gabinete, nos encontramos ante un fenómeno sociopolítico de dimensión y gravedad inéditas en el país y que para comprenderlo es imprescindible una mirada en perspectiva. En esa visión y análisis, sostiene Rozanski, se debe incluir la falta de reacción adecuada de parte de la oposición política ante los atropellos de la agrupación libertaria gobernante.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/milei-un-fenomeno-criminal-complejo-por-carlos-rozanski/">MILEI, UN FENÓMENO CRIMINAL COMPLEJO &#8211; POR CARLOS ROZANSKI</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e6543ac03eabd520822b41e295b088cb"><strong><em>Carlos Rozanski advierte en este artículo que respecto del presidente y su gabinete, nos encontramos ante un fenómeno sociopolítico de dimensión y gravedad inéditas en el país y que para comprenderlo es imprescindible una mirada en perspectiva. En esa visión y análisis, sostiene Rozanski, se debe incluir la falta de reacción adecuada de parte de la oposición política ante los atropellos de la agrupación libertaria gobernante.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1d27f6a1d0747955c80bc3bac4c981e3"><strong>Por Carlos Rozanski*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:60px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1f5128bad43ff67385fd5f70174f2279">El actual Gobierno libertario de Argentina es un fenómeno criminal complejo. Su líder, Javier Milei, presenta una extraña mezcla de rasgos del Imperio Romano en donde dice haber conocido a su perro Conan, dos mil años atrás, siendo él gladiador y el can un león. En otros momentos, se expresa con frecuencia de manera similar a Adolfo Hitler en sus referencias a los enemigos (especialmente socialistas y comunistas) y en el mismo sentido toma medidas coincidentes con las del criminal nazi más feroz de todos los tiempos. Ejemplo de ello es la ley Hitler de 1933, antecedente de la ley bases Milei 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9f61297d72438de924be67b75cf2f884">A esas características se suman las referencias a personajes admirados expresamente por Milei como modelos a imitar como mafiosos de la talla de Al Capone o economistas brutales como Milton Friedman o el desequilibrado Murray Rothbard.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7687fa8ad439783c538f2a3ccea19530">Finalmente, se destaca su relato acerca de la procedencia del mandato divino que dice obedecer. Así, explica Milei que <em>“Moisés era un gran líder, y tenía unas pelotas grandes como una casa […] pero no era bueno divulgando. Moisés era tartamudo”</em>. En esa referencia, con lágrimas en sus ojos, el hoy presidente continuó: <em>“Y entonces el Uno le manda a Aarón para que divulgue. Y esa es la realidad, Kari es Moisés y yo soy Aron”</em>. (1)</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f1fee31429ec4648526c08bfbcda86dd">Se trata de delirios de un Milei macho y supremacista que se autodefiniera como “blanco, rubio y de ojos celestes” . Agregando en esa oportunidad que no tiene que pedir perdón por tener pene (SIC). (2)</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dcff5b085bf20779e25e9bb6b2822455">Si lo sintetizado no estuviera debidamente documentado en imágenes y sonido directos del presidente Javier Milei, seguramente se dudaría de la dolorosa veracidad de las citas que anteceden.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-42ea33b4c2dfe288f56f4dc6c0500ce5">Sucede que, a partir del 10 de diciembre de 2023, Javier Milei, con signos y síntomas crecientes y evidentes de desequilibrio mental, fue llevando al país a las puertas del infierno mismo con una naturalidad para producir sufrimiento que nunca se había visto por estas latitudes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-47d685cbc38b118bd34c51a908d16223">Comenzó reteniendo millones de kilos de alimentos para indigentes y negando medicamentos a niños enfermos de cáncer, así como drogas para atenuar el dolor a pacientes terminales. Simultáneamente, tomó medidas en el campo económico de afectación directa y fulminante de los ingresos de los sectores más necesitados de la población, así como de ayuda a personas con discapacidad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3764f568ff24e2961ee54ee290a88308">Resulta innegable que, desde el 10 de diciembre de 2023, Milei puso en marcha un programa de destrucción progresiva de sectores vulnerables de la sociedad, calificando a quienes osen oponerse a ese plan, como «mogólicos, hijos de puta, zurdos de mierda, ratas, cucarachas» y demás epítetos que se le puedan ocurrir a medida que se expresa.</p>



<div style="height:13px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7e3bdc7486ca7dc364eb12a4681a519a"><strong><em>Genocidios</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9d8d329fdc986e11a961b3a66c1b0db0">El aniquilamiento de colectivos humanos a lo largo de la historia ha sido una constante. Con diversos intervalos y perversos intereses, emergieron personajes que a través de los siglos produjeron tragedias humanitarias de exterminios masivos que marcaron generaciones enteras de víctimas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5658d45e1dfeb00d567e0fc5b56a930b">La comprensión de los mecanismos que facilitaron esas etapas permite una aproximación a la dimensión de esos crímenes, y es esencial para prevenir su reiteración. En ese sentido, nada más claro que la propuesta del investigador Daniel Feierstein de: “observar estos procesos de aniquilamiento no como una excepcionalidad en la historia contemporánea, sino como una tecnología de poder peculiar, con causas, efectos y consecuencias específicos, que pueden intentar ser rastreados y analizados”. (3)</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b9f05e7a1fc7e641599407de917f6baa">Este concepto de no analizar los procesos genocidas como algo excepcional, es fundamental para comprender mejor el fenómeno que se vive hoy en Argentina. Cabe aclarar que es entendible que, para los colectivos de víctimas, las tragedias padecidas sean consideradas incomparables con ninguna otra. Pero la perspectiva histórica le da la razón a Feierstein en cuanto a que hay un hilo conductor en esas tragedias que, como dice el autor, son una “tecnología de poder”. Por supuesto, esa tecnología adquirirá en cada caso las características acordes a cada época y personajes que las encarnan.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-649ebb08b25877e2a6056cf8da814eda">En ese sentido, como otros tiranos de la historia, Milei se mueve rodeado de un sequito de personajes con similares características de personalidad en lo que hace a la crueldad. Su hermana Karina, según Milei, es Moisés -el tartamudo-, funge como secretaria general de la Presidencia con categoría y sueldo ministerial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4b2e4860f63b51f864d5af5a3655a7c4">En consonancia con esa premisa, su gabinete está integrado en tu totalidad por hombres y mujeres carentes de toda empatía con los gobernados. Esa crueldad unificante resulta imprescindible para la “tecnología de poder” con la que los libertarios llevan adelante esta nueva modalidad de “genocidio por goteo”, como bien definió el Dr. Eugenio Zaffaroni.</p>



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<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://latinta.com.ar/wp-content/uploads/2016/08/represion-puente-jubilados.jpg" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Foto de la última represión a jubilados ordenada por la ministra de Seguridad Patricia Bullrich.</em></figcaption></figure></div>


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<div style="height:14px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a5827e7aad4ee0a7930bca43419f7fe0"><strong><em>La posverdad</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3308ab9ad168c466372ebee3504ae7e9">Lo sucedido hace pocos días en la manifestación pacífica de jubilados en la plaza del congreso, es muestra elocuente de lo dicho. El 12/3/25 se produjo en la ciudad de Buenos Aires, la represión más despiadada y salvaje desde el año 2001.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-53bc6f46a402591c0716ac5f579644fa">En una de las imágenes se observa a un nutrido bloque de policías uniformados. Se puede ver a uno de ellos, arrojando al piso a una mujer de 81 años. Al caer de espaldas, la señora golpeó su cráneo contra el asfalto sangrando profusamente y luego debió ser suturada. Preguntado el jefe de gabinete Guillermo Francos por el hecho, lo relató de la siguiente manera: “la señora, luego de pegarle al policía con su bastón, se cayó sola”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-82edf4c7fad7e3da31e918932568271c">A su vez, sobre el mismo episodio, en entrevista televisiva, la ministra de seguridad Patricia Bullrich, responsable directa junto a Milei de la represión, lo describió con estas palabras: “Es una señora patotera, que le empezó a pegar diez palazos hasta que el policía se da vuelta y la señora se cae”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bd73fc140df703775fa2d96bb71ad716">Por su parte, sobre la brutal represión, Milei afirmó, luego, públicamente: “Los buenos son los de azul… los otros, son unos hijos de puta…”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6c161689cc37f5339d9f263db4b066ee">A ninguno de los tres funcionarios se le movió un músculo de la cara en esa descabellada descripción. Si bien podría citarse infinidad de ejemplos similares en estos quince meses de gobierno libertario, lo sucedido con la señora de 81 años y la perversa descripción de los funcionarios, es buena síntesis del escenario que se vive.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6674e315d3d48c4fed58553a0abf7d65">Y en ese marco y con la cotidianidad de las tragedias cabe preguntarse: ¿qué características tienen esas personas capaces de generar tanto dolor y luego expresar falsos relatos de lo sucedido?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-13d377c08356f6a9f965df96e40186fd">Al respecto, el español Vicente Garrido Genovés señala que la personalidad del psicópata es la ausencia de culpa y agrega que “se entiende que esta ausencia de remordimientos o sentimiento de culpa está anclada en una gran incapacidad para sentir las emociones sociales humanas fundamentales, aquellas que nos permiten construir una vida comprometida con los sueños y pesares de nuestros familiares, amigos u otra persona de nuestra sociedad. La tragedia del psicópata es que, sin emociones reales de amor, plenitud o felicidad, empatía (ponerse en el mundo efectivo de otra persona, sentir lo que siente el otro), tristeza y vergüenza y culpa, no es posible vincularse con nadie de forma cabal y sincera…” (4)</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-32516d67a88e340023e69127c236da2b">A su vez, Robert Hare, en una obra magnifica sobre el tema, propone la siguiente definición: “Los psicópatas son depredadores que encandilan, manipulan y van por la vida sin piedad, dejando una estela de corazones rotos, expectativas arruinadas y billeteras vacías”. (5)</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-aa1d546a5601723d932d80b997337b5f">El reciente escándalo de la estafa mundial encabezada por Milei y su hermana, se condice claramente con el concepto de “billeteras vacías” a las que alude el notable psicólogo canadiense citado y que integra la descripción de los despiadados estafadores gobernantes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-377e51ca005ba78112bc7bc57a3d4844">Como se señaló al comienzo, el gobierno de Javier Milei es un fenómeno criminal complejo. Presenta, por un lado, rasgos observados en regímenes asesinos del siglo pasado -incluyendo el genocida de los años setenta-, y al mismo tiempo, posee particularidades propias, novedosas y acordes a su trastornada personalidad. Sin embargo, las conductas delictivas que comete junto a sus cómplices, se encuentran perfectamente tipificadas en nuestro código penal. En ese sentido, el obstáculo más serio que podría mencionarse es el que desde los sectores más reaccionarios del poder judicial generan quienes encubren, por el momento, los delitos de Milei y su runfla.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-287a2dc9cccfbe84339719a2be015fda">Respecto del presidente y su gabinete, nos encontramos ante un fenómeno sociopolítico de dimensión y gravedad inéditas en el país. Para comprenderlo es imprescindible una mirada en perspectiva.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-088522a19b90de841e1044304f83e41c">En esa visión y análisis se debe incluir la falta de reacción adecuada de parte de la oposición política ante los atropellos de la agrupación libertaria gobernante. Se trata de un ejercicio que no se refiere solo a las víctimas directas, niñxs, mujeres, enfermos, adultos mayores, obreros o estudiantes, sino además a la dirigencia responsable de actuar para frenar la barbarie sintetizada en estas líneas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ee26bbf8d47d952dc8525a8d98d175cf">En cuanto a la integridad emocional de Javier Milei, su deterioro psicológico y cognitivo se muestra evidente. Sin embargo, sin diagnóstico especializado resultaría apresurado un encuadre patológico. Lo que sí es posible, en cambio, es advertir que los signos y síntomas que presenta desde el día que asumió su cargo, confirman que estamos ante un personaje cuya crueldad y goce de producir daño ponen en riesgo a la sociedad toda, comenzando por los sectores más vulnerables.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0d2634b52baee8a7104927ad38a76b01">De la reacción que está comenzando a producirse en la dirigencia opositora y en la sociedad, dependerá que se ponga fin lo antes posible a tanto dolor y sufrimiento.</p>



<div style="height:14px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-eff5885f0f3a518e02ab94517a46c45c"><strong>Referencias:</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-048919e37cebfaac3e0207227730730e"><br>(1) Entrevista de Viviana Canosa a Javier Milei, el 14 de mayo de 2022, en la Feria del Libro de Buenos Aires.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b2e4c2c56a38c27060bce1646c5f7b5e"><br>(2) Idem anterior</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b6657f7fba45b1145e52b1521aa5b87d"><br>(3) Feierstein, Daniel. “El genocidio como practica social: entre el nazismo y la experiencia argentina. Buenos Aires, Fondo de Cultura Economica, 2007)</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6615e2781c51928f0334f71f466d1893"><br>(4) Vicente Garrido Genovés (2004), Cara a cara con el psicópata, Ariel, Barcelona.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-75c64faab19ff5fc097ff3a423fc7eb0"><br>(5) Robert Hare (2003), Sin conciencia. El inquietante mundo de los psicópatas que nos rodean, Paidós, Buenos Aires.</p>



<div style="height:60px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5ef779aa8e150a6bd35c59e91644ed05">Buenos Aires, 18 de marzo de 2025.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e5c4a527e516a284cb7a1b3b5d78d8a0">*Ex Juez de Cámara Federal y ex presidente del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º 1 de La Plata.</p>
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		<title>Ars necesse est, Francella non est necesse &#8211; Por Juan Chaneton</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 05 Sep 2025 13:40:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Juan Chaneton]]></category>
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		<category><![CDATA[Hitler]]></category>
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		<category><![CDATA[Milei]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La coyuntura política argentina es tan fluida que desactualiza, en un instante, incluso las obsecuencias pensadas con aspiración de servicio al poder de turno. Es el caso de la película Homo Argentum, que a  estas horas sigue circulando con pretensiones de ser considerado “cine" para la "batalla cultural".</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/ars-necesse-est-francella-non-est-necesse-por-juan-chaneton/">Ars necesse est, Francella non est necesse &#8211; Por Juan Chaneton</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3e15ae0d4abd43706d98971f561918db"><strong><em>La coyuntura política argentina es tan fluida que desactualiza, en un instante, incluso las obsecuencias pensadas con aspiración de servicio al poder de turno. Es el caso de la película </em>Homo Argentum<em>, que a  estas horas sigue circulando con pretensiones de ser considerado “cine» para la «batalla cultural».</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8ad05fb228ff68c4f8177e3efe0c1747"><strong>Por Juan Chaneton*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:66px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f820f5397360162532e68886bbfbaa9a">Si se trató de una mera provocación sin más objeto que sólo holgarse en el disfrute de una diversión estúpida. O, por el contrario, si todo fue un episodio calculado dentro de un proyecto a largo plazo que pondera al cine como vehículo eficaz para librar con éxito «batallas culturales» que el gobierno se empeña en encarar para legitimar la brutal transferencia de riqueza en que consiste su «modelo»; nada puede asegurarse todavía a favor o en contra de una u otra de esas opciones.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-48ff48f6bcea0f11770d384bfad2ece7">La coyuntura política argentina es tan fluida que desactualiza, en un instante, incluso las obsecuencias pensadas con aspiración de servicio al poder de turno, que eso es el popurrí que a estas horas sigue circulando con pretensiones de ser considerado “cine».</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-641c5e12629567d365d071e3fbb23c37">El caso, no obstante, es que han recurrido al latín para bautizar un bodrio al que llamaron <em>Homo argentum</em>. Y no es casual que dos oscuridades se unan para decir a coro y a capela, que los argentinos constituyen una recua de imbéciles, así lo han celebrado Milei y Francella.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4ba63acbf481dd596ab3e7211056f7d7">Y también es del caso señalar que ambos comparten discurso, pero por razones diferentes. El objeto de amor de Santiago Cúneo necesita tanto de la violencia discursiva como de descalificar a una colectividad humana que, crecientemente, olisquea en él un tufo a más de lo mismo.&nbsp; Esta descalificación de todo lo nacional ha devenido oficio del sujeto desde que el señor Eurnekián lo catapultó al lugar institucional que inauguró Rivadavia. En cuanto al Brad Pitt del subdesarrollo que tan bien encarna el «primer actor» del bodrio de marras, se trata del típico medio pelo sin originalidad para el oficio que, por descarte, eligió como posible vía que evitarle pudiera el infausto destino de vendedor ambulante en el barrio que lo vio nacer.&nbsp; Lo dicen así quienes lo conocen bien: “Es un comediante efectivo, te da gracia. Pero es y ha sido siempre un empleado del establishment audiovisual, sin muchas luces más que para eso. No es un artista, no tiene visiones, ni creaciones propias» (Katya Alemann).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-851bad3cbf0b14a0fda319863094606b">El cine argentino, a decir verdad y con honrosas excepciones, es de la estofa de este nuevo mamarracho. El cine argentino no es la literatura argentina ni, incluso, la pintura argentina, ni la ciencia argentina. Ni Maldacena, ni Jitrik, ni Edgar Bayley, ni Roux, ni Alonso, ni Storni, Demitrópulos, Lukin o Pizarnik son glorias del cine argentino sino del ARTE y el espíritu argentinos. Estos ignorantes disfrazados de gente de cine son de una ralea que evoca a Isabel Sarli y Armando Bo, esto es, puro facilismo sólo celebrado por un populismo elitista que dice de sí mismo ser lo contrario al populismo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7122667158a5aeb146c620b4fbb3bccd">Pero aclaremos, dijo Lemos. Nadie le exige al cine argentino que se parezca a Mijalkov o a Tarkowski, o a Kurosawa a o a Losey o a David Lynch, pero aun sabiendo que lo suyo es otra cosa, artistas como Héctor Olivera sí dieron al cine argentino motivos para pensar y creer que eso era cine. Estos Cohn y Duprat son dos calamidades en busca de autor, como <em>Francacella</em> es una sola calamidad en busca de saciar su frustración entregándose al calor oficial de un quídam del que no le resultaría funcional saber cómo es, ni de dónde viene, ni a qué vino, ni para dónde va, sino que sólo le facilita escapar, aunque sea por un ilusorio instante, del espacio conclávico en que lo tiene apresado su propia mediocridad desde que imaginó que la actuación era lo suyo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8e0ac7c1c279da95cf1cd8bfced40dc2">Francella, como actor, da vergüenza.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d1539a653c136679aecf11971d481118">Otro sí digo: resulta inimaginable el estupor que ha se sentir quien ayer supo ser devoto de Alan Bates, Dirk Bogarde o Charlotte Rampling. ¿Si al impresentable local le decimos “actor”, a estos inmortales qué les deparamos &#8230;? No importa la antigüedad de la cita. Flaubert y Proust; Bergman o Fellini, también son «viejos». Pero no dejarán de ser el dato de color que brindaremos a nuestros hijos a la hora de contarles cómo era el mundo cuando ellos no vivían.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/guillermo-francella-gaston-duprat-y-mariano-cohn-J55BJ5FV4RHLTMJHWTD4TWISH4.JPG?auth=b72c5c3e58ee7f1c2833c9dc25ede03c08d564f2453ac3ee552e3b910f9475a6&amp;width=420&amp;height=280&amp;quality=70&amp;smart=true" alt="" style="width:729px;height:auto"/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Francella, Duprat y Cohn durante la filamación de «Homo Argentum».</em></figcaption></figure></div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6030fc8bb64059e5327e6583adc911e9">Y en cuanto al <em>bodrium</em> de marras, celebrado a estas horas por entusiastas estupidizados&nbsp;que saturan las salas adonde los ha conducido una propaganda tenaz y eficaz para operar sobre mentes rudimentarias, sólo cabe recordar, una vez más, que cantidad no es calidad: «Es tradicional oponer, siempre a favor de la primera, la calidad a la cantidad (JLB, OC, , T. 4, p. 516), bien entendido que&nbsp;sólo el infinito sugerido por el aquellas Mil<em>&nbsp;y una Noches</em>, permite y justifica priorizar la primera en lugar de la segunda. La fuente árabe no escribió «mil y una», sino “mil». Pero si Galland o Burton hubieran traducido «Las Mil Noches», ello le habría quitado al título su nota esencial: la infinitud. Sólo en casos «extremos» como éstos, la cantidad es más importante que la calidad. En cambio, cuando se trata de medir cuántos otarios van al cine, su cantidad nada nos dice acerca del valor del producto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d6a70353314c6f940e6c1c7394b5203f">Y a aquella medianía actoral se suma el conjunto ofrecido: un facilismo simplón, con una estructura expositiva fragmentada en «partes», más sencillas, una a una, como para que puedan ser «entendidas» por la base social que mamarrachos de este talante suelen suscitar como auditorio. Sólo «Leo Dan» o aquel deplorable Piero De Benedictis, supieron ofrecer algo parecido a este guiso recalentado que es «homo argentum». Los géneros eran otros, pero la vulgaridad, aquélla y ésta, es la misma. El <em>quid divinum </em>es uno solo, el del arte; y existe o no existe.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ca45564e68e743b29560a0bc0fe25e84">Pero, en todo caso, la derecha ha entendido la importancia del cine en la «batalla cultural». El progresismo sigue sin dar pie con bola en eso de impugnar una «libertad» que sólo hace libres a los que ya lo eran antes de que Eurnekián y un par de dueños de medios, recurrieran a un marginal para montar la operación «Milei presidente».</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ebc69f4404342090e415979fb2449418">Para instaurar a un país en el estatus de Estado fallido hay que comenzar por algún lado. Las nuevas medianías en acto creen que están haciendo cine.&nbsp;Su ideología, su falsa conciencia, les impide ir más allá. Pero no es cine, el cine es arte.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cbb5cf0291d454e98b52e56959d5777f">Y Ars necesse est; Francella non est necesse, como lo tiene inscripto, a la eta de estribor y a mura de babor, la sabiduría del marino, para quien navegar y vivir son una sola y misma cosa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d6ab44cdc816992c6e86b0a8e564317d">En la «guarida del lobo», Hitler se reunía con su siniestro séquito de oquedades culturales para «ver películas». El repertorio lo seleccionaba Goebbels. Y las películas eran del tono y la calidad espiritual del auditorio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-749c3da279844e6c22c29c0fcb4db8c6">Sin embargo, para revelar la ruindad ínsita a ese bodrio inefable que es <em>homo argentum</em>, debería estar contraindicado hallar virtudes en todo lo que estos actores de cabotaje calumnian. No hace falta decir que los curas villeros son buenos porque «ponen el cuerpo» en el barro, en la indigencia y en el hambre de los conurbanos; eso es peor que un error, es un error que le sirve al enemigo ideológico. Porque es como naturalizar esas calamidades sociales de un país que, desde 1983 en adelante, fue gobernado por radicales y peronistas con el breve interregno de unos amarillentos que ya han empezado a morir después de fracasar como opción gerencial del poder real de este país argentino. Sobre la preocupada decepción de ese fracaso se montó la operación Milei presidente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-21f56dd87e79938c84fad61d207e0428">Y, además, parece sano insistir en que la virtud de un gobierno no debería residir en cuántos de sus partidarios están dispuestos a visitar el hábitat de los pobres, con o sin sotana, sino en cómo encuentra ese gobierno los caminos eficaces para erradicar el barro y el agua servida como hábitat cotidiano de esos pobres. Tampoco cabe contraargumentar diciendo que el hombre argentino que muestra el <em>bodrium</em> de Duprat y Cohn es «sólo» el porteño. Pues esto implica afirmar que en el interior del país el hombre argentino es lo opuesto a la estulticia que pretenden mostrar como dato identitario argento los «artistas» del régimen al que sirven. El hombre del interior no es ni lo mismo ni lo opuesto. La verdad es que ni en Buenos Aires, ni en Salta o Neuquén, el hombre argentino es lo que las medianías de marras dicen que es. El «homo argentum» no es, en ningún lugar de la Argentina, lo que el soruyo en celuloide de la comparsa de Francella dice que es. Hubo correntinos bravos en Malvinas. Hubo jóvenes en Malvinas. Los hubo en los Skyban que salían los miércoles de Campo de Mayo &#8230;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-db2461123da2a50b1e8b1afbbd0599b8">Para entregar un país al estatus de Estado fallido, lo primero que hay que hacer es denigrar y desvalorizar al pueblo de ese país. Si los judíos eran seres humanos, el genocidio era inaceptable. Si eran como las chinches o las vinchucas, cabía el uso del insecticida. Era una cuestión de higiene. A Hitler lo servían muchos imbéciles que no calibraban bien las consecuencias últimas de sus obsecuencias inmediatas. Ellos sólo veían que, al calor del poder de turno, salían del anonimato y mejoraban su situación económica.</p>



<div style="height:65px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5dd6a929519b9a283e6d25658a8f59a1">Viernes, 5 de septiembre de 2025.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5e2eb0379eff935a6f8d36a59cbf5e02">*Abogado, periodista y escritor.</p>



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		<title>1933 &#8211; Por Carlos Rozanski</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 25 Feb 2026 18:35:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Carlos Rozanski]]></category>
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		<category><![CDATA[1933]]></category>
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		<category><![CDATA[Milei]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Para comprender en su alcance y gravedad el discurso que va a leer Milei el próximo 1° de marzo, es útil recordar el que pronunció Adolfo Hitler ante el parlamento alemán el 23 de marzo de 1933 y el contexto de sus palabras.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/1933-por-carlos-rozanski/">1933 &#8211; Por Carlos Rozanski</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-496d4b9f15d41e14a2cf2ae5cfd02b10"><strong><em>Para comprender en su alcance y gravedad el discurso que va a leer Milei el próximo 1° de marzo, es útil recordar el que pronunció Adolfo Hitler ante el parlamento alemán el 23 de marzo de 1933 y el contexto de sus palabras.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1d27f6a1d0747955c80bc3bac4c981e3"><strong>Por Carlos Rozanski*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:69px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b07ebb787de11fade27ad830accb5a02">El gobierno de Javier Milei es un fenómeno criminal complejo que hace más de dos años está saqueando el país y tiene en jaque a todo el arco político no corrupto. En la dirigencia opositora en general y en especial dentro de ambas cámaras legislativas, no ha pasado un día en que no se analicen estrategias para enfrentar esa criminalidad que, si bien no es original de La Libertad Avanza, presenta novedades que agregan dificultad a semejante desafío.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-df985575a5ba0ec9dcfbe45c0378058c">Así, los avances tecnológicos en materia de comunicaciones de masas multiplican geométricamente la posibilidad de manipulación de un importante sector de la comunidad. Con publicaciones en plataformas de redes sociales y un par de canales de streaming, los dueños del poder real llegan cada día a millones de usuarios a quienes convencen que aquello está mal está bien, que se está venciendo al demonio y que sufrir, tiene sus beneficios.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6ec00f4a535f6bb272c580b720c29d72">Frente a ello, es imprescindible desentrañar la mecánica perversa que llevó a Milei y a sus cómplices a la casa de gobierno desde donde digitan el mayor plan sistemático de eliminación de derechos que se haya intentado jamás en el país. En ese sentido, todo indica que quienes asesoran y dirigen a Milei, han tomado los cuerpos normativos más importantes del mundo en materia de Derechos Humanos (art. 75 inc. 22 CN) y respecto de cada norma, han elaborado una <em>contranorma</em> que la anule. De ese ejercicio surgieron por ejemplo el Decreto 70/23, la Ley Bases y los proyectos en trámite para encarcelar niñas y niños y esclavizar trabajadores.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2f4c48807ba89e8422cf26fa4db37498">Un dicho popular refiere que las comparaciones son odiosas y muchas veces es así. Pero sucede que en un momento como el que vive el país, de las comparaciones apropiadas y sobre todo de la memoria histórica, puede depender la continuidad de nuestra sociedad tal como la conocemos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e8db0d92bc00f566c774bea2c29a07ff">Detengámonos brevemente en lo que está sucediendo estos días. Para el 26 y 27 de febrero están fijadas dos sesiones claves  en el Senado de la nación. El jueves 26 se tratará el “Proyecto de Ley Penal Juvenil”, eufemismo con el que los libertarios denominan la criminalización de las niñas y niños. También se tratará la iniciativa para desproteger los glaciares (modificación Ley 26.639). Luego, el viernes 27, encabeza la agenda la llamada Ley de Modernización Laboral encaminada a legalizar y profundizar un sometimiento sin precedentes de la clase trabajadora.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-344d8173692a1bf312015ec9f7bd85d4">Será el cierre del período de sesiones extraordinarias dispuesto por el Poder Ejecutivo, clave para el momento que vive el país y que resulta previo al discurso que pronunciará el presidente Javier Milei dos días después en la inauguración del año legislativo 2026.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5be13b6c8749c95cfde2b9c0583cf561">Sin dudas serán mensajes triunfalistas ya que tiene asegurados los votos afirmativos para todos los proyectos, los que dejan atrás siglos de conquistas sociales fundamentales. El país estará ante un escenario impensable algunos años antes cuando Milei era apenas un panelista de televisión que se ufanaba de ser profesor de Tantra Yoga, integrar tríos sexuales y poder estar tres meses sin eyacular (1). Ese extraño personaje dirige hoy los destinos del país y como es sabido, con sus decisiones genera angustia, enfermedad y muerte en los sectores más vulnerables de la sociedad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4c8c3ce890c6cfe0a693419e57ec6109">Para comprender en su alcance y gravedad el discurso que va a leer Milei el 1 de marzo, es útil recordar el que pronunció Adolfo Hitler ante el parlamento alemán el 23 de marzo de 1933 y el contexto de sus palabras.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e138cbac5ad71162f1b529aeaed20fa2">Algunas semanas antes -el 27 de febrero-, se había incendiado el edificio del Reichstag (parlamento) y los nazis culparon rápidamente a un joven comunista holandés, Marinus van der Lubbe, de 24 años. Fue enjuiciado, condenado a muerte y guillotinado el 10 de enero de 1934. Cuarenta y ocho años después (en 1982), la justicia alemana determinó la inocencia del joven Lubbe y atribuyó al Partido Nazi la responsabilidad de haber orquestado, amparado, impulsado y encubierto el vital incendio del Parlamento alemán. La anulación legal del fallo quedó ratificada en el año 2008.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-29284f7dc95a1c6ea0b3016946016254">Ese siniestro se llevó a cabo para disciplinar a la oposición con lo que logró que un sector votara una ley que se denominó “Ley del Poder” la que habilitaba a Adolfo Hitler a legislar. El nombre técnico de la norma, en castellano es “Ley para Remediar la Aflicción de las Personas y el Reich” y su cita en estas líneas es pertinente porque refleja la promesa de Hitler de dar felicidad y libertad a los alemanes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dd3499a2e8940b18d73fad7323b5d056">El crecimiento del partido nacionalsocialista alemán fue el antecedente de esa</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-723a9ef8846923927fda15256ad43d02">votación. Así, en 1928 el Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes (NSDAP) tenía 12 bancas; en 1932, obtuvo196, y en 1933, 288.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-96421a8498b8ab37c5969f006c1d6642">En su encendido discurso del 23 de marzo, Hitler hizo dos promesas que sintetizan una mecánica de manipulación comunicacional que se reitera hasta nuestros días en los regímenes totalitarios.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2af16086dc8cb43f71d173d003be2565">La primera es la de una rápida baja de impuestos. Lo expresó en estos términos: <em>“La preconcebida reforma fiscal debe conducir a una simplificación en el reparto y de este modo a una disminución de gastos y de cargas. Por principio hay que levantar el molino de los impuestos en la corriente y no en el manantial…”</em>. (2)</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-394cacd27b51623bfdb1be83b6f8635b">La segunda, es sobre el final donde concreta su duro mensaje&nbsp; a los legisladores. Allí, vocifera Hitler: <em>“El gobierno brinda a los partidos del parlamento la posibilidad de </em><em>una evolución pacífica y de una inteligencia en el futuro resultante de</em><em> </em><em>ella. Pero el gobierno está también dispuesto y decidido a aceptar la</em><em> </em><em>notificación de la negativa y con ello el reto de oposición</em><em>”</em>. Y cierra con una advertencia tan violenta como premonitoria <em>“Ahora, señores, elegid vosotros mismos entre la paz y la guerra”</em>. (3)</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-da5b68b90ba255c43d3046c6cf9e7266">La respuesta de los legisladores fue que con 444 votos a favor y 94 en contra, el Parlamento aprobó la ley que abrió el camino a Hitler para la naciente dictadura nazi. No obstante las intimidaciones, es remarcable la valentía de los 94 parlamentarios del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) que votaron en contra. Por su parte, los parlamentarios comunistas no pudieron estar presentes, debido a persecución previa, encarcelamiento o asesinato.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fa971497c71bfd593c16f657de8e84e6">En ese sentido, es importante es recordar que, un día antes de la sesión, el 22 de marzo, se había inaugurado el primer campo de concentración en Dachau, en las afueras de Múnich. Ese centro, estuvo inicialmente previsto para alojar opositores políticos, siendo los internos principalmente alemanes comunistas, socialdemócratas, sindicalistas y otros opositores políticos del régimen nazi.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cd0a723824fd8e3df9639d5a91d59af2">De ese modo, la aprobación de la infame ley habilitante fue consecuencia directa de semejante violencia, fundacional para la época e inspiradora sin dudas para los actuales esbirros de la extrema derecha local.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dd5af5f158698476a87dcbfff4b3827e"><strong><em>2026</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8dee96a08d7a1bbfd67e2ec643c33d95">Comprender en serio el riesgo social que significan Milei y su runfla implica una tarea dura y también muy dolorosa. Nos enfrenta a verdades que no siempre estamos en condiciones de aceptar. Al mismo tiempo nos arroja en el rostro nuestra propia impotencia para frenar a quienes están aumentando intencionalmente la mortalidad infantil, la de las vejeces y la de quienes, completamente desolados se quitan la vida para dejar de sufrir.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c47261559af61d068d8549a31a10d2a1">Milei está logrando una sociedad devastada, que es el campo más propicio para el saqueo de los recursos naturales de nuestro país. Ante ese panorama, la demora en poner en marcha una respuesta adecuada, resulta muy riesgosa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-db3a1561b774d54489f3871e55f23cbc">Ello por cuanto si bien los hermanos Milei son peones fungibles que sin dudas serán reemplazados por sus amos cuando su desgaste sea irreversible, en el camino dejan un tendal. Es innegable que durante ese proceso, el daño social y cultural es inconmensurable y cuanto antes se logre frenar, antes se podrá iniciar la reconstrucción de un tejido que está siendo impiadosamente agredido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d2eb711e5915e3ea8fc05576adbccab3">Después, siempre es tarde.</p>



<div style="height:49px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-eff5885f0f3a518e02ab94517a46c45c"><strong>Referencias:</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-61ba6be5d2806ba56cc2e9e8d8c56372">1) Telefé, programa PH (Podemos Hablar), Andy Kusnetzoff (2018)</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cee0e45684a3b5c8fe7502638484760f">2) Carlos Alberto Rozanski. “De Hitler a Milei. Curiosidades <em>de</em>mentes criminales”, Ediciones Ciccus, CABA 2024. Pág. 119</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3856481e929d03546efb3c8b8003e73d">3) Ibid. Pág. 119</p>



<div style="height:34px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9701ebf0a8f1f508cbc4f30d72a687a2">Miércoles, 25 de febrero de 2026.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e5c4a527e516a284cb7a1b3b5d78d8a0">*Ex Juez de Cámara Federal y ex presidente del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º 1 de La Plata.</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



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