<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Hegemonía archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<atom:link href="https://lateclaenerevista.com/tag/hegemonia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/hegemonia/</link>
	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Sat, 12 Jul 2025 13:29:32 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/12/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>Hegemonía archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/hegemonia/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Un lugar en el mundo &#8211; Por Ricardo Rouvier</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/un-lugar-en-el-mundo-por-ricardo-rouvier/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/un-lugar-en-el-mundo-por-ricardo-rouvier/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 24 Sep 2018 00:52:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Rouvier]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[China]]></category>
		<category><![CDATA[EE.UU]]></category>
		<category><![CDATA[Estados]]></category>
		<category><![CDATA[Hegemonía]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Mercado]]></category>
		<category><![CDATA[Peron]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=3528</guid>

					<description><![CDATA[<p>El escenario regional se va alineando con la hegemonía mundial, abandonando o debilitando las experiencias progresistas. Las fuerzas políticas reformistas deben estudiar, revisar y caracterizar la etapa mundial para comprender y poder establecer un programa realista para acumular fuerzas destinadas al cambio y la evolución.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/un-lugar-en-el-mundo-por-ricardo-rouvier/">Un lugar en el mundo &#8211; Por Ricardo Rouvier</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>El escenario regional se va alineando con la hegemonía mundial, abandonando o debilitando las experiencias progresistas. Las fuerzas políticas reformistas deben estudiar, revisar y caracterizar la etapa mundial para comprender y poder establecer un programa realista para acumular fuerzas destinadas al cambio y la evolución.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Ricardo Rouvier*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><em><span style="color: #000000;">(para La Tecl@ Eñe)</span></em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A partir de la irrupción de Perón en la política argentina, se enfatizó un enfoque  metodológico de análisis de la situación nacional a partir de la situación mundial. Inclusive él verbaliza, con cierta desjerarquización de lo nacional al rango de “provincias”. Tomado como pasos metodológicos, el líder propone ir de lo general a lo particular, y no al revés. Esta inquietud en cuanto a los caminos del conocimiento sobre la realidad podría ser homologado a lo que en la tradición marxista se denomina “<em>caracterización de la etapa</em>”, refiriéndose al diagnóstico sobre una etapa determinada de la evolución de la humanidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Las naciones desde que existen se ordenan en base a un sistema dominante que las comprende y que está, en proceso de expansión y totalización. Ese sistema se caracteriza por subsistemas que articulan la producción y distribución de la riqueza, la organización de los Estados nacionales, su interrelación en el concierto mundial que involucra a las relaciones sociales e incluye las asimetrías en el control geopolítico mundial. Y, finalmente, la construcción o deconstrucción de culturas que le dan sentido al orden general, que naturalizan el predominio de lo individual sobre lo colectivo, haciendo de cada instante vivido una eternidad en sí misma, que es la tendencia repetida a despojar de historicidad la evolución humana.   </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esta metodología de diagnóstico señalada por Perón indicaba que si nosotros partiéramos del análisis exclusivamente local en dirección hacia lo global, hacia lo general, no lograríamos comprender muchas de las cuestiones que ocurren en el aquí y ahora. En este enfoque aparece el determinismo que se ratifica cuando Perón define el concepto estratégico de “evolución”. Desde esta mirada podríamos decir que las relaciones económicas mundiales forman un orden global que integra mecanismos de las naciones desarrolladas que imponen a las naciones periféricas condiciones que regulan el comercio, la producción, su capacidad militar y la propiedad sobre los avances tecnológicos. Este sistema mundial, o sistema-mundo, obstaculiza el desarrollo de los países dependientes, mantiene las inequidades entre naciones y asegura que los países centrales sigan siendo los principales beneficiarios de las cadenas globales de valor creadas por la modalidad ampliada de producción capitalista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Se particularizan las hegemonías en cada país en el sentido de una entidad que es más que un dominio, porque agrega al orden y la subordinación, la construcción de la subjetividad de los dominados, generando la conciencia de que no hay alternativa. Hay un engarce entre lo general y lo particular, que se expresa localmente entre las fuerzas sociales y políticas que construyen su propia historia, que parece excluyente, pero no lo es, porque incluye a los principales actores del sistema mundial con las máscaras de lo vernáculo. Pero, estos actores no son figuritas automatizadas por la dependencia, sino son actores que tienen cierto grado o rango de libertad dentro de cierto rango, dado por las características propias de la hegemonía en esta etapa, de ampliación de la libertad y multiculturalismo.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El subsistema cultural en la formación de la subjetividad completa las modalidades de los otros subsistemas como la economía, y la política y constituye el cierre ideológico del mecanismo del poder. Fue un gran aporte al pensamiento crítico poder comprender mejor el paso final de un dominio en que la ideología dominante es absorbida como propia por las clases subalternas. Justamente usamos el término hegemonía con cierto rigor, diferenciándolo de dominio, porque en el primero no existe una alternativa por la eficacia en la captura en los modos de pensar y del hacer de las clases subalternas. Es decir que si hay hegemonía no está a disposición una alternativa, o síntesis superadora del interior del sistema, sino que hay que construirla; generalmente se construye en los umbrales de la decadencia del régimen. Es decir, cuando la relación de fuerzas es más desfavorable al status quo. Hoy, la relación de fuerzas es la más favorable, nos referimos al consenso y a la amenaza  de otro mundo, desde que apareció el capitalismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ha logrado el mayor avance en el proceso de globalización y en el proceso de satisfacción de necesidades, a pesar de sus crisis y contradicciones. A pesar de las profecías que continúan anticipando su desaparición, todo indica que se mantendrá por mucho tiempo bajo las condiciones de equilibrio imperfecto en el que se encuentra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La evolución objetiva y subjetiva de la ocupación física del terreno y mental por el  mercado capitalista, la democracia liberal y la creación técnica y artística han provocado que el sistema debe ser considerado como un dato ineludible para cualquier diagnóstico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El sistema-mundo es un sistema abierto (esto permite contradicciones en el bloque de poder hegemónico) que por el momento está consolidado y que integra subsistemas que establecen cierta especialización de lo social: subsistema económico con el capitalismo, subsistema político con la preminencia de la democracia de origen liberal y el subsistema de la sociedad civil, en que domina la sociedad de consumo y la cultural que va desde lo educativo, lo artístico, y lo tecnológico con un claro dominio del individualismo, el hedonismo y la sociedad del espectáculo. Para nosotros el subsistema relacionado con la producción de bienes y servicios, con el proceso de acumulación de riqueza es más importante que el resto de los subsistemas; y constituye el motor, el corazón del sistema.  Al punto que las otras estructuras pueden estar “atrasadas” en relación al régimen económico. En China Popular el capitalismo va creciendo internamente en sociedad con el Estado. Sin embargo la estructura política y social permanece con un perfil más afín a su cultura milenaria y las incidencias en ella de la revolución del ´49  y el revisionismo de Deng Xiaoping. La sociedad de consumo se abre para millones de chinos y las clases sociales emergen como una explosión, por ahora silenciosa.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://ugc.kn3.net/i/origin/http://www.danielsantoro.com.ar/images/obra590px/imagen0105.jpg" alt="Imagen relacionada" /></p>
<p style="text-align: center;">Ilustración: Daniel Santoro</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La realidad de la política internacional muestra que algunos países ponen sus expectativas en la evolución de China, y esto se traduce en relaciones comerciales y tratados como una alternativa ante la omnipresencia norteamericana. En nuestro país hemos firmado, en tiempos del gobierno de CFK, un acuerdo con la República Popular y también con la Federación Rusa denominado Tratado Estratégico Integral, aún vigente. Si bien esta competencia entre las dos naciones más poderosas se ha trasladado a los países dependientes, y esto abre algunas expectativas en el progresismo, no se puede negar la diferencia y el choque cultural que significaría avanzar hacia una mayor identificación. Además, ni los rusos ni los chinos proponen extender sus modelos políticos y sociales y librar una lucha ideológica con occidente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Las subestructuras están interconectadas y no son idénticas, sino que son desiguales en relación a la función que tienen y poseen distintas velocidades de evolución, según una matriz teórica. Lo central en el sistema mundo es la fábrica de riqueza, su acumulación y su distribución. Antes la hubiéramos llamado riqueza material, ahora se agrega en forma más pronunciada la economía ficticia, o sea la financiera, que se ha incorporado como un actor muy dinámico para producir y acumular riqueza provenientes de fuentes virtuales. Hoy las principales empresas del mundo, las High Tech, producen tecnología y no tienen ejércitos de proletarios en grandes establecimientos. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Un sector del sistema se ocupa de administrar y ejercer el poder de las naciones y de las relaciones internacionales. Este subsistema es político y es expresado por su característica más destacada, la democracia liberal. Allí encontramos también al Estado, aquella supraentidad que estaba amenazada a desaparecer con la globalización, y no ocurrió, desvirtuando los principios que dieron lugar al neoliberalismo. El Estado ha sido un gran auxiliador del dominio mundial y del equilibrio económico –financiero internacional que acude a aliviar las periódicas crisis que sufre el sistema. Además, no hay que olvidar que la fuerte militarización de las grandes potencias es un modo de insuflar poder a los Estados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En el subsistema cultural en que se localiza la generación de ideologías se observa hoy que no hay demasiada producción de dogmas, sino más bien la creación de manuales de la operación material dominante. Hay mucha producción intelectual en nuestros países dependientes sobre la identidad del neoliberalismo o del liberalismo, sin embargo la fábrica de capitalismo continúa su movimiento liderado por la  tecnología, por la autoproducción y autoreparación del sistema. La palabra clave es la innovación y su aplicación en la incesante producción de bienes y servicios destinados a los mercados fundados en la tasa de ganancia.  La tasa de ganancia sigue siendo el Dios único al que hay que someterse, el núcleo central, el corazón del sistema. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por supuesto que estamos ante un régimen de hegemonía planetaria, con crisis y contradicciones que generan  diversas especulaciones sobre el futuro del capitalismo, o de los EEUU como potencia mundial. Pero la realidad es que este esquema de dominios se va a mantener por mucho tiempo, y debemos localmente considerarlo para definir nuestro lugar en el mundo. Nuestro lugar en lo económico, en lo político y en lo cultural.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esto no niega un discurso contrahegemónico del Papa Francisco, y las acciones de movimientos sociales, sobre todo en América Latina; pero los límites con que el Vaticano se maneja en su acción política, y la escasa incidencia de las agrupaciones sociales en su demanda, no permite avizorar un cambio favorable en la relación de fuerzas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Deberíamos hacernos algunas preguntas centrales: ¿cuáles son los márgenes de soberanía que tenemos en un mundo tan interdependiente?; ¿cuál es el régimen económico que permitiría no aislarnos y asegurar la distribución para la equidad social?; ¿capitalismo de Estado o libre mercado sin límites?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La mayoría del progresismo y del peronismo de izquierda rechaza al capitalismo, y obviamente esto colisiona con la homogeneización que intenta la expansión del capitalismo en el mundo. Hay otro peronismo que quiere integrarse y advierte la eficacia de los dispositivos de dominación. Este corre el peligro de ser apendicular de la hegemonía, y aquel corre el peligro del idealismo; y entonces pertrecharse en una irrealidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Estos dilemas, son los dilemas del populismo, ¿cómo integrarse a la economía mundial sin abandonar la particularidad nacional?; ¿cómo asegurar un modelo económico que garantice la acumulación y la distribución simultáneamente? ¿Cuál es el modelo de desarrollo y cuál es la matriz productiva en las actuales circunstancias? Por supuesto que las circunstancias son una mezcla entre situación mundial, regional y nacional. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El escenario regional se va alineando con la hegemonía mundial, abandonando o debilitando las experiencias progresistas. Con Trump o contra Trump, el populismo sufre un fuerte retroceso en la región.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Consideramos que las fuerzas políticas reformistas deben estudiar, revisar y caracterizar la etapa mundial para comprender y poder establecer un programa realista para acumular fuerzas de la sociedad destinadas al cambio y la evolución. Al decir fuerzas de la sociedad queremos decir que con la vanguardia no alcanza, o no sirve cuando toma tanta distancia de los ciudadanos. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No es un momento fácil y sencillo, es un momento en que las palabras, las consignas puedan rápidamente flotar como humo. El esfuerzo político debería estar orientado a la construcción de una alternativa progresista y democrática que nos incluya en el mundo sin disolvernos, y sin aislarnos.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 23 de septiembre de 2018</span></p>
<p><span style="color: #000000;"><em>*Lic. en Sociología. Dr. en Psicología Social. Profesor Universitario. Titular de R.Rouvier &amp; Asociados.</em></span></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-lugar-en-el-mundo-por-ricardo-rouvier%2F&amp;linkname=Un%20lugar%20en%20el%20mundo%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-lugar-en-el-mundo-por-ricardo-rouvier%2F&amp;linkname=Un%20lugar%20en%20el%20mundo%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-lugar-en-el-mundo-por-ricardo-rouvier%2F&amp;linkname=Un%20lugar%20en%20el%20mundo%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-lugar-en-el-mundo-por-ricardo-rouvier%2F&amp;linkname=Un%20lugar%20en%20el%20mundo%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-lugar-en-el-mundo-por-ricardo-rouvier%2F&amp;linkname=Un%20lugar%20en%20el%20mundo%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-lugar-en-el-mundo-por-ricardo-rouvier%2F&amp;linkname=Un%20lugar%20en%20el%20mundo%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-lugar-en-el-mundo-por-ricardo-rouvier%2F&#038;title=Un%20lugar%20en%20el%20mundo%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/un-lugar-en-el-mundo-por-ricardo-rouvier/" data-a2a-title="Un lugar en el mundo – Por Ricardo Rouvier"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/un-lugar-en-el-mundo-por-ricardo-rouvier/">Un lugar en el mundo &#8211; Por Ricardo Rouvier</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/un-lugar-en-el-mundo-por-ricardo-rouvier/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Proceso y proyecto &#8211; Por Ricardo Rouvier</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/proceso-y-proyecto-por-ricardo-rouvier/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/proceso-y-proyecto-por-ricardo-rouvier/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 19 Feb 2020 22:16:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Rouvier]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[EEUU]]></category>
		<category><![CDATA[Globalización]]></category>
		<category><![CDATA[Hegemonía]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=5014</guid>

					<description><![CDATA[<p>El contexto epocal no es favorable ni estructural ni coyunturalmente, sobre todo con el peso demoledor de una deuda extraordinaria y con la dificultad de imponer un distanciamiento de la hegemonía mundial. Pero eso no significa que no hay nada para hacer. Está claro que lo determinante es la definición de objetivos que trasciendan la complejidad del corto plazo, que signifique una transformación productiva y una transformación política.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/proceso-y-proyecto-por-ricardo-rouvier/">Proceso y proyecto &#8211; Por Ricardo Rouvier</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>El contexto epocal no es favorable ni estructural ni coyunturalmente, sobre todo con el peso demoledor de una deuda extraordinaria y con la dificultad de imponer un distanciamiento de la hegemonía mundial. Pero eso no significa que no hay nada para hacer. Está claro que lo determinante es la definición de objetivos que trasciendan la complejidad del corto plazo, que signifique una transformación productiva y una transformación política.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Ricardo Rouvier*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<ol style="text-align: justify;">
<li><span style="color: #000000;"><strong>Conceptualización.</strong></span></li>
</ol>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Cada acontecimiento público o privado, en su singularidad, expresa el atravesamiento de los factores condicionantes de lo producido, un contexto que explica o permite interpretar el acontecimiento desde la causalidad o, mejor dicho, desde la búsqueda de la causalidad. En la historia lo diacrónico y lo sincrónico actúan su incidencia para la generación de coyunturas como emergentes del devenir histórico. En este punto podemos diferenciar entre Proceso y Proyecto, y también del acontecimiento en sí, como molecular de los procesos y de los proyectos. En definitiva, un hecho social es la resultante de un despliegue de intervención que genera las condiciones de la unicidad del acontecimiento. Proceso y proyecto se cruzan en la singularidad de lo social. El acontecimiento ratifica o interpela al proceso y al proyecto como bien lo expresa la desobediencia de Antígona.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si vamos de lo general a lo particular, el término proceso tiene diversos usos que se aplican a la evolución histórica, a lo jurídico, a la informática o al mundo empresario. Cuando éramos alumnos de la escuela primaria estudiábamos la germinación del poroto como un proceso. Ahora, cada proceso histórico es un período de tiempo durante el cual una sociedad mundial o parcialmente mundial, se organiza de una manera determinada y va evolucionando, y cambiando hasta romperse la lógica de la totalización para ingresar en una nueva etapa histórica. Esto, supone un conjunto de estructuras que a diferentes velocidades van cambiando en el tiempo y se interrelacionan entre ellas afectándose.  En la historiografía de origen eurocéntrico puede verificarse los procesos de transformación en nacimiento, apogeo y muerte de las civilizaciones.    </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A diferencia del acontecimiento (que es de corto lapso), los procesos históricos son de larga duración. Es un término omnicomprensivo que envuelve al proyecto y la singularidad del acontecimiento. El acontecimiento es una condensación de lo que lo atraviesa, aunque no es visible, y sólo se hace aprehensible por el análisis crítico. Decimos crítico porque es antidogmático en momentos de crisis gnoseológica generalizada y de peligro de reaparición por derecha o izquierda de una esquematización del pensamiento anclado en el siglo XX. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Estamos en una nueva época, no sólo en su base material sino en las formas del pensamiento, en la velocidad innovadora de la revolución digital, con profundos cambios en los hábitos sociales, en la incidencia de las instituciones básicas de la sociedad en relación a lo comunitario; la religión, el Estado, la familia. Se requiere una actualización de los modos del pensar acompañando las novedades en los modos del hacer. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Creer que un fenómeno como el 17 de octubre, o el Cordobazo, o el Rosariazo son fenómenos repetibles, que iluminan como lámpara votiva al pueblo es, curiosamente, un pensamiento conservador. Cuesta a las experiencias populares o populistas poder pensarse fuera de los muros del pasado como si tuvieran una vigencia eterna. Hay un cambio de época, eso es indudable, lo que obliga a repensar lo transitado para volver renovado. Puede ser desgarrador pensar que lo que pasó no volverá a pasar, pero es así, no volverá a pasar en forma idéntica, si en sus parecidos de la espiral ascendente de la historia.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Procesos hay muchos y diversos, pero nos concentramos en aquellos que pueden afectar o intervenir más directamente en nuestro camino. Hay procesos mundiales que marcan las coordenadas de nuestra identidad y condicionan nuestro posicionamiento como Nación. La globalización apuntó también a homogeneizar el planeta, a darle una interdependencia irreversible, a pesar del retorno parcial de los nacionalismos.   </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La primera observación sobre el mundo surge sobre la distribución del poder mundial, la existencia de la desigualdad, con naciones ricas y poderosas y naciones pobres y subordinadas. Pero se observa también la matriz productiva que reproduce la desigualdad y cómo ésta atraviesa la economía, la política y la cultura. Su formato ideológico se identifica con el liberalismo o el neoliberalismo, que muchas veces se lo encapsula solamente como una agenda económica invisibilizando el dominio cultural sistémico.</span></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://www.celag.org/wp-content/uploads/2019/05/portada-martes-ude.jpg" alt="Resultado de imagen de capitalismo hegemonia mundial" /></p>
<ol style="text-align: justify;" start="2">
<li><span style="color: #000000;"><strong>Hegemonías</strong></span></li>
</ol>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hay una hegemonía planetaria que tiene sus ejes centrales en la producción de bienes y servicios; en el mercado y la propiedad privada, o sea es el capitalismo en cualquiera de sus formas. Está el régimen democrático liberal que se fundamenta en la representación popular. Y, otro eje es el cultural que enfatiza el individualismo en los estilos de vida y en la educación. El sistema con desigualdad interna se cierra sobre su propia naturalización, como observó agudamente Antonio Gramsci sobre lo que hoy llamamos producción de subjetividad. Este sistema vigente, a pesar de sus distorsiones, tiene algunas características que lo diferencian de anteriores; es abierto y agregativo, es decir que permite y posibilita la evolución cultural, la pluralidad de ideas, la neutralización y la cooptación de quienes se ubican en las fronteras; para los fronterizos está la CIA o su conversión en mercancía.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esa flexibilidad que lo diferencia de otras etapas de la historia, posibilita que lo que llamamos ortodoxia liberal esté en decadencia frente a la vigencia del Estado y una heterodoxia económica y apertura cultural, que privilegia los intereses. Este no es el liberalismo originario, pero mantiene la simiente moral del éxito personal por encima de lo comunitario. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Todo cambio o transformación es posible agregarlo, pero siempre que no afecte el núcleo de la acumulación económica. Al ser un sistema abierto permite un camino evolutivo con fundamento ético/social vinculado a la ampliación de la libertad individual, a los cambios en la vida de las familias y las personas. La lucha por el feminismo, la despenalización del aborto y las minorías sexuales, encuentran resistencias conservadoras o adherentes dentro del mismo patrón cultural. La lucha contra el patriarcado no es en sí misma antisistémica (aunque algunos de sus activos lo son) sino que está en la corriente evolutiva que es retenida o acelerada según el posicionamiento de las fuerzas sociales en relación al cambio. Cuando fuimos vanguardia mundial en la legalización del matrimonio igualitario (julio 2010) fue dentro de un proceso de actualización de la sociedad burguesa. Rápidamente otros países de prosapia liberal siguieron el mismo camino. Esto no evita la existencia de contradicciones intrasistema; ni la aparición de conflictos comerciales o de rebeliones populares, o fracciones dominantes que disputan la vanguardia tecnológica o las anomalías del subsistema político en que la democracia liberal no cumple sus promesas. Pero, creer que la lucha por la legalización del aborto es una gesta antiliberal o antineoliberal, es un error fácilmente demostrable. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La existencia y vigencia del peronismo indica puntos de tensión con el régimen político de origen liberal, pero eso no indica que el peronismo no haga uso de ellos e inclusive haya evolucionado en su consideración. Hubo poco tiempo para que tengamos más  acontecimientos del último Perón, pero hubo gestos de desplazamiento hacia una posición no beligerante respecto al sistema político. Queda la impresión de que una vez más, el líder leía correctamente el cambio internacional, o sea, la evolución de la guerra fría. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hoy, EEUU camina en forma decidida hacia la unipolaridad; y ni China, ni Rusia alcanzan, todavía, a ponerse a la par, y el dominio cultural sigue estando protagonizado por los valores occidentales y cristianos. El Papa Francisco interpela al sistema, a veces con expresiones brillantes como <em>“Laudato si”</em> (2015) pero posee los límites pragmáticos que tiene el titular del Vaticano. Más allá de las diferentes prospectivas que existen sobre el futuro del capitalismo o de los EEUU, inclusive el tratamiento como entidades diferentes. Existe la duda que la ley decreciente de la tasa de ganancia o de la tasa de interés no asegurarían <em>per se</em>, el final del sistema, sino la reorganización de la globalización y la elevación de la lucha por el beneficio. Hoy está claro que Trump es un eficaz instrumento de la restructuración sistémica, ratificando la unipolaridad y la extorsión y amenazas como líder planetario. Esta titularidad norteamericana convierte a la dependencia en una incapacidad más evidente. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A estos procesos hay que agregar la extraordinaria evolución de la tecnología (cuarta revolución industrial) y la disputa por su margen de autonomía respecto al sistema económico tradicional de los mercados. La vanguardia del proceso económico y cultural es tecnológica y esto desplaza el poder económico hacia otras fuentes. Pero no hay duda que la era digital sella el individualismo. A los relatos sobre la mortalidad del sistema hay que mencionar el desequilibrio ecológico, el cambio climático y la aparición de cisnes negros como virus imprevisibles. Los señalamos, pero no creemos que puedan asegurar el final de la época.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://images.pagina12.com.ar/styles/focal_3_2_960x640/public/2019-09/na07fo01_0.jpg?itok=dBe_fwlK" alt="Resultado de imagen de alberto fernández gira por el mundo" /></p>
<ol style="text-align: justify;" start="3">
<li><span style="color: #000000;"><strong>Posicionamiento </strong></span></li>
</ol>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Desde lo nacional es importante ver cómo se posiciona nuestro país, en función de sus intereses, respecto a la situación regional e internacional, frente a un escenario de liquidez ideológica que pondera aún más los intereses. No vale el posicionamiento casi exclusivamente ideológico, no pudiendo caracterizar un objetivo estratégico, sino que habrá que sublimarlo como  un conflicto permanente. Es oportuno preguntarse por el destino de ciertos proyectos que tienden a reconvertir infructuosamente el proceso. Crudamente conviene preguntarse por el destino de esas experiencias y observar a dónde van; veremos que algunas de ellas no van a ninguna parte y terminan aumentando los problemas de los más humildes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es importante desistir de todo determinismo que implique que los factores de poder mundial establecen el discurso subordinado, en forma literal, como si el mundo tuviera un automatismo que lo constituye. Hay un contexto cultural propio de una época civilizatoria, o de una época de dominación que continúa a otras en la historia de la humanidad. Es decir, que las naciones y las personas pueden pensar y actuar en un rango de libertad, pero el libre albedrío es una ilusión de los subordinados. Hay margen o rango de maniobra para las naciones y para las políticas locales, pero no creemos en la absolutización de la libertad. Es decir que las naciones, en lo local, tienen su margen de maniobra en su rango que va de izquierda democrática a derecha, pero siempre dentro de las coordenadas del sistema, con momentos de tensión entre, por ejemplo, los populismos progresistas y la fuerzas de las corporaciones internacionales, que incluyen a las grandes empresas de comunicación  como actores.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La revolución China, Cubana, o la experiencia del chavismo, o la profundidad de la reforma boliviana o la revolución ciudadana de Ecuador o el propio kirchnerismo, son fenómenos locales producto de proyectos políticos que han podido desplegarse (más parcialmente o menos parcialmente) a contrapelo del contexto. Pero, si analizamos la evolución de cada una de estas experiencias veremos cómo los condicionantes sistémicos (que involucran lo social-cultural, lo político, lo económico.) actúan. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hoy, nuestra alternativa es la democracia representativa pero es necesario mejorarla, nuestra alternativa es la República, y poner el acento en la institucionalización de los cambios, para no depender de los ciclos de las figuras de excepción. La adjetivación negativa sobre el sistema mundial o nacional con gestos denunciativos no logran más que entusiasmos con escasa incidencia estructural. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>     </strong></span><span style="color: #000000;">4.<strong> Proyecto</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El proyecto, menos general que el proceso, indica la conformación de una intención privada o pública de realización de uno o varios objetivos, en base a los recursos disponibles.  En el caso de lo público,  nos estamos refiriendo a la política, que requiere de una visión, de objetivos y la metodología para alcanzarlos y afecta a los otros, e influye, bien o mal, en el bien común.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El término proyecto y peronismo han estado ligados durante toda su historia. Pero es oportuno decir que el proyecto formalizado desde la muerte de Perón, ha caído en su significación. Durante años permaneció vigente el proyecto económico del tercer gobierno peronista (1973-1976) que tenía el propósito de provocar un desarrollo del capitalismo nacional, a partir de la puesta en práctica de un programa que buscaba fomentarlo, y establecía una planificación integral de la economía y abarcaba los varios aspectos de la estructura económica. Su obra más mencionada constituye un proyecto orgánico y es “La Comunidad Organizada” que la gran mayoría de los jóvenes no  conoce. Su potencia se ha perdido a lo largo del tiempo, en simultáneo con la crisis de las formalizaciones ideológicas del siglo XX. En tiempos de distopías, al texto surgido en 1949, le costaría convertirse en una agenda programática para la actualidad.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En este caso, hay dos circunstancias contingentes que pueden afectar la elaboración de un proyecto; uno tiene que ver con el futuro como posible y la otra que tiene que ver por las condiciones coyunturales en las que se diseña el proyecto. Interviene lo posible y lo deseable en su elaboración. Lo deseable, que es lo permanente en el peronismo, es la justicia social, la igualdad y la soberanía. Son los estandartes de la paz o de la guerra. Con esas aspiraciones se ganan elecciones y se mantiene vigente un peronismo que ya no tiene un proyecto como lo tenía en los 50 o en los 70.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El peronismo fue atravesado por los procesos mundiales siempre; nació así en el intersticio del Acuerdo de Yalta, luego integró el tercer mundo y más tarde, en plena expansión capitalista, se subordinó automáticamente al Consenso de Washington. Es notable cómo el peronismo no mantiene una imprecación al discurso antimenemista y esto se deba seguramente a que la unidad corporativa ha olvidado la gestión. Finalmente, hacía el 2003 desplegó una alianza en la región con algunos países como Bolivia, Venezuela, Ecuador, Brasil, Nicaragua y un poco más lejos Cuba. Hoy, el retroceso es evidente y el chavismo como expresión del modelo de Socialismo del Siglo XXI ha terminado. En realidad, revisando lo actuado a nivel latinoamericano podemos decir que se ha tratado de acuerdos entre naciones progresistas diferentes entre sí, y no había ninguna intención de expansión de un modelo en particular. Hoy, ni Cuba ni Venezuela pueden ensanchar su experiencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En el esquema organizacional pensado por Perón, se ponderaba el movimiento que se destacó por encima del Partido Justicialista. Han quedado huellas de ese movimiento, pero como lo fue en su época de apogeo en los primeros dos gobiernos de Perón y en la Resistencia, hoy no tiene gran significación. Y el Partido asomó como una concesión a la democracia burguesa y el PJ se convirtió en un Partido más, con poca significación política en relación a su caudal electoral. Uno de los aportes fundamentales de Antonio Cafiero fue su revalorización, al liderar un movimiento como la Renovación que ponía el énfasis en la democracia y la República.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://files.lafm.com.co/assets/public/styles/image_631x369/public/2019-08/peron_0.jpg?itok=eYmEUsaE" alt="Resultado de imagen de elperonismo actual argentina" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hoy, el PJ es mucho menos de lo que podría haber sido y quedó a mitad de camino de la reconstrucción de los jirones del movimiento. Por lo tanto, el proyecto no tiene voluntad partidaria, están los valores doctrinarios, las 20 verdades, y una larga práctica sobre el poder político nacional. Por lo tanto, hubo proyectos o hay proyectos pero no inciden en el proceso, y hay proyectos que sí incomodan al poder mundial, como la experiencia de Evo Morales/García Linera en Bolivia. Y una dinámica de conflicto y negociación establece el vínculo con el país latinoamericano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hoy, en una situación mundial en donde no hay espacios de alianzas fuera de lo hegemónico, el peronismo se integra con posiciones que van de una fracción ligada a la tradición de la Tendencia o al progresismo de los 70, y otro sector más conservador, no antisistema. Y ha encontrado una bisectriz en el presidente Alberto Fernández, que trata de mantener equidistancias desde una posición más realista que ideológica. En realidad, la ideología está pero no obstaculiza los intereses.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Qué hacer en este camino tan estrecho? Esta es la pregunta digna de ser problematizada desde lo nacional y popular. Pensamos que debe primar la actitud crítica y la inteligencia estratégica que selecciona cuidadosamente lo táctico sin abandonar los objetivos. Es necesario que la República y la Democracia funcionen, y que funcionen para poner la ley al servicio del pueblo y no que repitan la desigualdad. Hay que activar en contra de las falencias de la democracia dominante en occidente: elitización y ausencia de representación como oferta de una política profesional que está desprestigiada. La crisis de representación genera la idea de que la política es excedentaria, y mucho más si ésta es tomada por la acción popular. En los partidos y movimientos populares deberían desestimarse las prácticas que hacen que un grupito de dirigentes decidan todo. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si se pondera el conflicto, para la dinámica política principal, es imprescindible definirlo, caracterizarlo y asegurar sus pasos tácticos. El discurso antisistema sin resolución pragmática, asegura un entusiasmo que pronto se disuelve en el aire. El liberalismo o neoliberalismo, con sus actualizaciones, es la matriz cultural dominante de la época. Pero, hay que considerar que la prioridad de los intereses impulsan lo pragmático.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El contexto epocal no es favorable ni estructural ni coyunturalmente, sobre todo con el peso demoledor de una deuda extraordinaria y con la dificultad de imponer un distanciamiento de la hegemonía mundial. Pero eso no significa que no hay nada para hacer. Está claro que lo determinante es la definición de objetivos que trasciendan la complejidad del corto plazo, que signifique una transformación productiva y una transformación política. Mayor organicidad, y mayor participación en las instituciones de la sociedad civil, son necesidades imprescindibles para poder avanzar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">                                                                                                                   </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 19 de febrero de 2019</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>*Lic. en Sociología. Dr. en Psicología Social. Profesor Universitario. Titular de R.Rouvier &amp; Asociados.</em></span></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fproceso-y-proyecto-por-ricardo-rouvier%2F&amp;linkname=Proceso%20y%20proyecto%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fproceso-y-proyecto-por-ricardo-rouvier%2F&amp;linkname=Proceso%20y%20proyecto%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fproceso-y-proyecto-por-ricardo-rouvier%2F&amp;linkname=Proceso%20y%20proyecto%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fproceso-y-proyecto-por-ricardo-rouvier%2F&amp;linkname=Proceso%20y%20proyecto%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fproceso-y-proyecto-por-ricardo-rouvier%2F&amp;linkname=Proceso%20y%20proyecto%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fproceso-y-proyecto-por-ricardo-rouvier%2F&amp;linkname=Proceso%20y%20proyecto%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fproceso-y-proyecto-por-ricardo-rouvier%2F&#038;title=Proceso%20y%20proyecto%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Rouvier" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/proceso-y-proyecto-por-ricardo-rouvier/" data-a2a-title="Proceso y proyecto – Por Ricardo Rouvier"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/proceso-y-proyecto-por-ricardo-rouvier/">Proceso y proyecto &#8211; Por Ricardo Rouvier</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/proceso-y-proyecto-por-ricardo-rouvier/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Lo viejo como resto y restauración &#8211; Por Hernán Brienza</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/lo-viejo-como-resto-y-restauracion-por-hernan-brienza/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/lo-viejo-como-resto-y-restauracion-por-hernan-brienza/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 12 Jul 2025 13:29:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Hernán Brienza]]></category>
		<category><![CDATA[Bruno Stagnaro]]></category>
		<category><![CDATA[Desechos]]></category>
		<category><![CDATA[Eduardo Rinesi]]></category>
		<category><![CDATA[El Eternauta]]></category>
		<category><![CDATA[Gramsci]]></category>
		<category><![CDATA[Hegemonía]]></category>
		<category><![CDATA[Lo viejo funciona]]></category>
		<category><![CDATA[Restos]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Darín]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=16448</guid>

					<description><![CDATA[<p>El pasado nunca vuelve y la historia nunca se repite, en todo caso, “lo viejo” podrá ser la herramienta de un proyecto político, pero nunca el proyecto político en sí mismo. </p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/lo-viejo-como-resto-y-restauracion-por-hernan-brienza/">Lo viejo como resto y restauración &#8211; Por Hernán Brienza</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-acb15a4faad63d83f3f6b769e5c0548c wp-block-paragraph"><strong><em>El pasado nunca vuelve y la historia nunca se repite, en todo caso, “lo viejo” podrá ser la herramienta de un proyecto político, pero nunca el proyecto político en sí mismo. </em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a4b15fb64fc1d3cd9530baec02b62d88 wp-block-paragraph"><strong>Por Hernán Brienza*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:63px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-984db8983c4ddf398b093ec35799f730 wp-block-paragraph">“Lo viejo funciona”. Seguramente fue la frase más celebrada de los primeros seis episodios de la serie “El Eternauta”, dirigida por Bruno Stagnaro y protagonizada por Ricardo Darín. El lema pronunciado por el profesor Favalli, interpretado por el uruguayo César Troncoso, se convirtió en una especie de mantra para quienes disfrutaron de la serie y, sobre todo, para quienes actualizaron la ya politizada –aunque siempre en forma sutil- historieta de Oesterheld. Esas palabras las dice durante el capítulo segundo cuando descubre que los artefactos analógicos no fueron afectados por la crisis energética producida por la nevada mortal.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-215ff5608b8ec54f9d3bdf211d535214 wp-block-paragraph">La metáfora es efectiva: en un mundo acechado por la tecnología deshumanizante, por la digitalización, por la Inteligencia Artificial, lo analógico se vuelve un terreno seguro, manejable, un lugar a mano para refugiarse de la incertidumbre. Lo mismo se podría decir de los discursos, las prácticas, las concepciones de la política y lo político en tiempos de extrema derecha, de anarco libertarismo o de como quiera denominarse la nevada mortal ideológica a la que está siendo sometida la sociedad argentina en esos momentos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cfc2b3f736b44d5cae37392ceccd461c wp-block-paragraph">Pero más allá de lo acertada de la frase, ella misma esconde su propia sepultura. Lo viejo, lo desechable, lo descartable, los deshechos de una ultra-modernidad, sirven para enfrentar los problemas nunca antes experimentados. Es una bella reivindicación, es cierto. Pero el concepto es un tanto reaccionario: solo el pasado sirve para superar el futuro. No hay futuro posible después del presente, el pasado es útil como espacio de resistencia, pero no nos permite atravesar el presente y mucho menos proyectarnos a un futuro. “Lo viejo sirve, Juan”, es una hermosa metáfora para la construcción de una épica inspiradora ficcional, pero es un ariete demoledor para cualquier intento político con vocación de poder. Prometer pasado es la obturación misma del camino de una historia, si es que la historia es un camino. Alguien puede pensar con razón que la historia no es una línea progresiva, puede sostener que se trata de una dialéctica pendular espiralada, es decir, que se pueden apreciar rupturas y continuidades, pero hay dos cosas que están fuera de discusión: <strong>1)</strong> que el pasado nunca vuelve y <strong>2) </strong>que la historia nunca se repite. En todo caso, “lo viejo” podrá ser la herramienta de un proyecto político, pero nunca el proyecto político en sí mismo. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-15fd86c4724d57d53494628e7084a6d0 wp-block-paragraph">En su libro “Restos y desechos. El estatuto de lo residual en la política” (Editorial Caterva), el filósofo y politólogo Eduardo Rinesi se interroga, a partir del estudio que realiza de las obras “Hamlet” y “El mercader de Venecia”, de William Shakespeare, por la forma en la que el pasado persiste en el presente sin quedar nunca enterrado del todo y, por otra parte, en la forma en que el sacrificio que todo sujeto debe hacer para formar parte de la vida social. “Toda sociedad produce cosas con las que no sabe qué hacer, residuos de su propia actividad, y me pareció que estas dos categorías, restos y desechos, podían ser interesantes para pensarlo –explica Rinesi en una entrevista periodística realizada en plena pandemia-. En Freud, el resto es lo que queda en el camino en el avance de nuestras vidas, individuales o colectivas. Siempre quedan, por así decir, cosas o sujetos en el camino o al costado del camino (…). Hay algo conjetural, diría, una etimología conjetural que me interesa: que derrota viene de de-route. La verdad, no sé si está bien, pero es interesante. Las cosas, los sujetos, las vidas que van quedando al costado del camino, como de-rotadas por el paso de la historia, se convierten para quienes siguen por ese camino en restos, pero con los que nunca sabemos muy bien qué hacer”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-60fa33216f9611a085b59ddd6821c990 wp-block-paragraph">“La idea de resto –explica Rinesi- supone siempre una reflexión sobre, como diría Hamlet, el desquicio del tiempo. Porque el tiempo está desquiciado, el pasado siempre vuelve, insiste, nunca termina de clausurarse. En cambio, la lógica del desecho nos hace pensar en el desquicio del espacio. Lo digo de un modo torpe: todos, enteros, no entramos. Para poder jugar el juego de la vida en sociedad debemos entregar una libra de carne de nosotros mismos. Vivir en sociedad es vivir des-hechos, haber aceptado des-hacernos de algo. Siempre el tiempo está fuera de quicio: no hay primero un pasado, luego un presente y después un futuro. Cada uno de esos tiempos toma por asalto a los demás, y el presente es siempre un lugar de disputas entre el pasado y el futuro. Y el espacio social, lo mismo: siempre es un lugar de negociaciones, de entrega de lo que habríamos querido en nombre de lo que podemos conseguir, de insatisfacción con lo que conseguimos en esa negociación permanente. A esto que aquí estoy diciendo es a lo que Gramsci llamó “hegemonía”, que supone siempre el desquicio del tiempo y del espacio, una lucha por qué de lo que queda del pasado y qué de lo que soñamos del futuro se impone en el presente y una lucha por qué tan pesada deba ser la libra de carne que tenemos que entregar en la puerta de entrada del juego de la vida con los otros. Por qué cosa es lo que sobra, o lo que falta. Lo que sobra, en la perspectiva de la lógica del sistema social que no puede permitirnos realizarnos plenamente entre los otros; lo que falta, en la perspectiva del sueño que tienen los sujetos de entrar ellos también en el reparto de las mercedes del sistema”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cc9402b6900182b4db4ba44b784afab7 wp-block-paragraph">La nevada mortal, con o sin metáfora política, es el desquicio más absoluto de todos los tiempos posibles. Y es en ese marco en que lo viejo puede ser pensado como lo derrotado que vuelve –en palabras de Rinesi-, lo que restó y que viene a sugerirnos la corrección del desquicio o como lo meramente desechado, lo que ya no tiene espacio ni tiempo ni lugar. La pregunta clave es ¿cuál es el sacrificio que debe hacer lo viejo para poder volver como “resto”, es decir, aquello que fue derrotado pero puede ser “restaurador” y no como deshecho, como algo que ya no tiene posibilidad de regreso y va camino a su descomposición.</p>



<div style="height:63px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-eb92d808e6ff1caa4fb85384872256b8 wp-block-paragraph">Julio 12 de 2025.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-03c6bbfd826eafdd0007c28b4e3e0008 wp-block-paragraph">*Politólogo, escritor y periodista. Fue miembro de número del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Iberoamericano Manuel Dorrego.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-df372a73ef03eac0c47e97de6e903eb5"><strong>Colaborá con LA TECLA EÑE</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0b93e55dbb2752f13e2780f5ab707303 wp-block-paragraph">La Tecl@ Eñe viene sosteniendo desde su creación en 2001, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentarn abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas. Para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con La Tecl@ Eñe.Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;o&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posiblidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026 wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flo-viejo-como-resto-y-restauracion-por-hernan-brienza%2F&amp;linkname=Lo%20viejo%20como%20resto%20y%20restauraci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Hern%C3%A1n%20Brienza" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flo-viejo-como-resto-y-restauracion-por-hernan-brienza%2F&amp;linkname=Lo%20viejo%20como%20resto%20y%20restauraci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Hern%C3%A1n%20Brienza" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flo-viejo-como-resto-y-restauracion-por-hernan-brienza%2F&amp;linkname=Lo%20viejo%20como%20resto%20y%20restauraci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Hern%C3%A1n%20Brienza" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flo-viejo-como-resto-y-restauracion-por-hernan-brienza%2F&amp;linkname=Lo%20viejo%20como%20resto%20y%20restauraci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Hern%C3%A1n%20Brienza" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flo-viejo-como-resto-y-restauracion-por-hernan-brienza%2F&amp;linkname=Lo%20viejo%20como%20resto%20y%20restauraci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Hern%C3%A1n%20Brienza" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flo-viejo-como-resto-y-restauracion-por-hernan-brienza%2F&amp;linkname=Lo%20viejo%20como%20resto%20y%20restauraci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Hern%C3%A1n%20Brienza" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flo-viejo-como-resto-y-restauracion-por-hernan-brienza%2F&#038;title=Lo%20viejo%20como%20resto%20y%20restauraci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Hern%C3%A1n%20Brienza" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/lo-viejo-como-resto-y-restauracion-por-hernan-brienza/" data-a2a-title="Lo viejo como resto y restauración – Por Hernán Brienza"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/lo-viejo-como-resto-y-restauracion-por-hernan-brienza/">Lo viejo como resto y restauración &#8211; Por Hernán Brienza</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/lo-viejo-como-resto-y-restauracion-por-hernan-brienza/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
