<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Fronteras archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<atom:link href="https://lateclaenerevista.com/tag/fronteras/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/fronteras/</link>
	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Mon, 20 Apr 2026 12:40:45 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/12/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>Fronteras archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/fronteras/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Migrar es humano, excluir es político &#8211; Por Bruno Carpinetti</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/migrar-es-humano-excluir-es-politico-por-bruno-carpinetti/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/migrar-es-humano-excluir-es-politico-por-bruno-carpinetti/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 18 Apr 2026 12:01:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Bruno Carpinetti]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[álestina]]></category>
		<category><![CDATA[EE.UU.]]></category>
		<category><![CDATA[Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[Gaza]]></category>
		<category><![CDATA[genocidio]]></category>
		<category><![CDATA[Immigration and Customs Enforcement]]></category>
		<category><![CDATA[inmigrantes]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[xenofobia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19475</guid>

					<description><![CDATA[<p>Bruno Carpinetti desarrolla en esta nota la idea de que en un mundo atravesado por crisis - climáticas, económicas, políticas - la tentación de cerrar, de endurecer, de simplificar, es fuerte. En ese sentido, Carpinetti sostiene que "Todos somos inmigrantes” no es una consigna moral, sino un dato antropológico, una verdad incómoda para cualquier proyecto que necesite fronteras rígidas para sostenerse.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/migrar-es-humano-excluir-es-politico-por-bruno-carpinetti/">Migrar es humano, excluir es político &#8211; Por Bruno Carpinetti</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-429d5ebba0b02ab543fda4a2821fcb01 wp-block-paragraph"><strong><em>Bruno Carpinetti</em></strong> <strong><em>desarrolla en esta nota la idea de que en un mundo atravesado por crisis &#8211; climáticas, económicas, políticas &#8211; la tentación de cerrar, de endurecer, de simplificar, es fuerte. En ese sentido, Carpinetti sostiene que «Todos somos inmigrantes” no es una consigna moral, sino un dato antropológico, una verdad incómoda para cualquier proyecto que necesite fronteras rígidas para sostenerse.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-efc0a880bb4a438b020997e6c3afdbac wp-block-paragraph"><strong>Por Bruno Carpinetti</strong>*</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:69px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-167e0eafc2291ff2df33568d8d23cf41 wp-block-paragraph"><em>“Al extranjero no maltratarás ni oprimirás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto” – Éxodo 22:21</em></p>



<div style="height:45px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6b94cc38d46e83deb6e66265d3377a87 wp-block-paragraph"><strong>Antes de las fronteras</strong><br>Hubo un tiempo —no tan lejano en la escala de la historia profunda— en que no existían los mapas. No había líneas, ni países, ni nombres para separar lo continuo. Solo había cuerpos en movimiento. Pequeños grupos de Homo sapiens saliendo de África, empujados por el hambre, la curiosidad o el clima, caminando sin saber que estaban escribiendo la primera gran narrativa de la humanidad: la de una especie que se expande porque no puede quedarse quieta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8d0eefaf29cfde48eb1b2b3423c928c8 wp-block-paragraph">Todo empieza ahí. En África. Hace unos 300.000 años. Y luego, en oleadas sucesivas, el mundo se va poblando. No como una conquista épica, sino como una deriva. Pasos cortos, generaciones enteras avanzando apenas unos kilómetros más allá. Asia, Europa, Oceanía, América. Cada territorio alcanzado no es un punto de llegada, sino una transformación. El cuerpo cambia. La piel, el metabolismo, las lenguas, las formas de ver el mundo. La humanidad no se replica: se reinventa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5860c50df8e2472d02604039702aa7d1 wp-block-paragraph"><strong>El mestizaje como origen</strong><br>Nunca fuimos puros. Desde el inicio fuimos mezcla. Nos cruzamos con otros humanos -neandertales, denisovanos &#8211; y esos encuentros quedaron marcados en nuestros genes. Somos un archivo viviente de migraciones, de contactos, de contaminaciones. Lo que hoy llamamos identidad es, en realidad, una sedimentación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0687b45e7b340ebafb64d50e7a35a9bb wp-block-paragraph">Más tarde vinieron las civilizaciones. O lo que después llamaríamos así. Mesopotamia, el Nilo, el Indo, China. Nodos, no islas. Lugares donde las rutas se cruzan. Donde circulan mercancías, pero también símbolos, enfermedades, dioses. La Ruta de la Seda no transportaba solo seda: llevaba historias, técnicas, ideas. Todo viaje era, en el fondo, un intercambio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ff6ab8a037539545a917f127499d8812 wp-block-paragraph"><strong>Culturas en movimiento</strong><br>Por eso, cuando hablamos de “culturas” como bloques cerrados, como esencias intactas, estamos contando un mito. Las culturas no son piezas de museo. Son procesos vivos, tensos, en permanente mutación. La tradición no es lo que permanece igual, sino lo que logra persistir cambiando. No hay identidad sin mezcla, aunque a veces la mezcla se vuelva invisible de tan antigua.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-10fa12229aa69ea52e6ae0781ceff39f wp-block-paragraph">Para profundizar en ese punto, la mirada del cronista polaco Ryszard Kapuściński se vuelve clave. En su libro “Encuentro con el Otro”, propone algo tan simple como incómodo: toda historia humana es, en el fondo, una historia de encuentros. Y frente al otro &#8211; dice &#8211; no hay infinitas opciones. Solo tenemos tres: la guerra, la indiferencia o el diálogo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a715fcc148ecd8c8ffbba3514ffd38bd wp-block-paragraph">Esa tríada funciona como una brújula. Si la aplicamos hacia atrás, vemos que la expansión de Homo sapiens no fue solo un despliegue biológico, sino una cadena de encuentros. Algunos violentos, otros hospitalarios, muchos ambiguos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bbc34177c1b2361d56de93859cd016a7 wp-block-paragraph">Kapuściński insiste en algo más: el otro no es una abstracción. Es una presencia concreta que nos obliga a decidir quiénes somos. En ese sentido, toda identidad es relacional. No existe en aislamiento. Se define en el borde, en el roce, en el conflicto o en la conversación.</p>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://juanmanuelgutierrezgallardo.com/Cuadros/IMG_3443_refugiados%20copia_retocada_pantalla.jpg" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Refugiados. Juan Manuel Gutiérrez Gallardo.</em></figcaption></figure>
</div>


<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a2b73f163b18a91004d33863e213d8d4 wp-block-paragraph"><strong>El retorno de las fronteras</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-923873b0e9d0e056c6e246ba55bc0061 wp-block-paragraph">Pero hay algo que vuelve cuando creíamos que todo estaba, finalmente, entrelazado. En medio de redes, flujos y promesas de conexión infinita, reaparecen viejas gramáticas: la pureza, el límite, la sospecha. Las fronteras &#8211; esas líneas que nunca fueron naturales &#8211; regresan con la pretensión de volverse inevitables. Y la xenofobia deja de ser un residuo incómodo del pasado para asumirse como un síntoma nítido del presente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b4b993c9a6b516ecf45e3214b9f128e2 wp-block-paragraph">En ese mapa, el conflicto entre el ente sionista de Israel y el pueblo palestino difícilmente pueda leerse como una anomalía histórica: más bien aparece como la continuidad de una concepción colonial que, lejos de disolverse, se actualiza. Allí, bajo distintas justificaciones, se consolidan dinámicas persistentes de ocupación, desplazamiento y fragmentación del territorio palestino, configurando un orden donde la dominación no es episódica sino estructural, y donde la historia reciente se inscribe en una lógica más amplia de desposesión sostenida. Para la población palestina, la experiencia no se agota en la pérdida de tierra; se despliega en una vida atravesada por controles, restricciones y una desigualdad estructural que distintas voces no dudan en nombrar como apartheid. En la Franja de Gaza, las ofensivas reiteradas y las políticas sistemáticas de devastación han llevado a que la violencia deje de ser episódica y pase a configurar un patrón sostenido que de manera indudable se caracteriza como genocidio: una dinámica orientada a la destrucción material y social de la población, donde la vida cotidiana queda atrapada en un horizonte de aniquilación progresiva.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-386e7dfc297a66d83521281e35b49824 wp-block-paragraph">La expansión de asentamientos, los bloqueos sostenidos, la vigilancia constante y las operaciones militares en territorios densamente poblados configuran un régimen donde el “otro” no solo es narrado como amenaza, sino gestionado como excedente. Bajo la retórica de la seguridad &#8211; que todo lo justifica &#8211; se diluyen las asimetrías que organizan el conflicto. La frontera, en este caso, no es solo un límite: es un dispositivo activo de exclusión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-80f433ad30bcfeef4756655c79ebd019 wp-block-paragraph">Algo de esa lógica resuena, con otras formas, en Estados Unidos. Allí, el accionar del <em>Immigration and Customs Enforcement</em> y el endurecimiento de las políticas migratorias, reinstalan una economía punitiva de la alteridad. Redadas, detenciones, deportaciones: escenas que interrumpen biografías y reescriben destinos. Familias partidas, trayectorias suspendidas, vidas reducidas a expedientes. En ese contexto, palabras como “purgas” circulan no como categorías técnicas, sino como intentos de nombrar una violencia que se percibe como limpieza: la voluntad de despejar el espacio social de aquello que incomoda.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-06fada7058744a277351d704c5e35765 wp-block-paragraph"><strong>La institucionalización de la exclusión del “otro”</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-19eb5236104ff7410c5643dd1c16c07e wp-block-paragraph">La Argentina no queda al margen de este clima. Bajo la presidencia de Javier Milei, comienzan a insinuarse medidas que, más allá de su implementación efectiva, reconfiguran el horizonte simbólico de la migración. La posibilidad de arancelar servicios públicos como la universidad o la salud para personas extranjeras, junto con la insistencia en agilizar deportaciones, no aparece como una serie de decisiones aisladas. Más bien, componen una narrativa donde el migrante deja de ser parte del tejido social para convertirse en carga, abuso o problema.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-78069701628bc6d33087074984be04d5 wp-block-paragraph">En un país cuya historia está atravesada por migraciones sucesivas, ese giro no es menor. El argumento de la equidad o del costo fiscal desplaza una tradición de ampliación de derechos hacia una lógica de restricción. Pero lo que está en juego excede cualquier cálculo económico: es la forma en que una comunidad decide nombrar a quienes la habitan. Cuando el acceso a derechos básicos comienza a filtrarse por el origen, cuando la hospitalidad cede ante la sospecha, se abre un umbral delicado: el de una ciudadanía escalonada, donde no todos los cuerpos importan del mismo modo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e019e66a0cb630334ba1b09209ac721d wp-block-paragraph">Estas políticas no emergen en el vacío. Dialogan con un clima global en el que la figura del migrante es asociada, cada vez con mayor frecuencia, al desorden o a la amenaza. En ese marco, la frontera deja de ser un trazo en el mapa para convertirse en una tecnología que organiza jerarquías humanas. Y la paradoja se vuelve inevitable: en una sociedad construida por migrantes, negar al otro es, también, una forma persistente de negarse a sí misma.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e30ca3af35c6d048b53767b23cfa5965 wp-block-paragraph"><strong>La memoria del movimiento</strong><br>Pero hay algo más profundo en juego. Porque estos discursos no solo excluyen: también niegan la historia. Pretenden congelar lo que siempre fue movimiento. Olvidan que todos venimos de otra parte. Que no hay origen sin desplazamiento. Que incluso quienes se piensan como “nativos” son, si se retrocede lo suficiente, descendientes de migrantes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8d994edca8e9ac28c26d0600236ea6e7 wp-block-paragraph">«Todos somos inmigrantes” no es una consigna moral. Es un dato antropológico. Una verdad incómoda para cualquier proyecto que necesite fronteras rígidas para sostenerse.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d3b480bd41024359e8c2f527377cab73 wp-block-paragraph">Quizás por eso incomoda tanto. Porque obliga a aceptar que la identidad no es propiedad, sino proceso. Que lo propio está hecho de lo ajeno. Que el otro no viene a alterar un equilibrio, sino a continuar una historia que nunca fue estática.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4eac665a8675140343e87e68a11b5072 wp-block-paragraph">En un mundo atravesado por crisis &#8211; climáticas, económicas, políticas &#8211; la tentación de cerrar, de endurecer, de simplificar, es fuerte. Pero la historia larga de la humanidad sugiere otra cosa: que sobrevivimos no cuando nos aislamos, sino cuando nos conectamos. No cuando negamos al otro, sino cuando encontramos formas &#8211; siempre imperfectas &#8211; de convivir con él.</p>



<div style="height:46px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-aef5cc6b7e11dd0693203e4aebd5658f wp-block-paragraph">Sábado, 18 de abril de 2026.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9ea9de3557edab6b4469dff93e6affdc wp-block-paragraph"></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="188" height="188" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/image-1.png?v=1776514758" alt="" class="wp-image-19484" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/image-1.png?v=1776514758 188w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/04/image-1-150x150.png?v=1776514758 150w" sizes="(max-width:767px) 188px, 188px" /></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-82be66710233a08dd217eca249443f79 wp-block-paragraph"><br>Bruno Carpinetti es Guardaparque. Se diplomó y obtuvo una Maestría en Ciencias en Biología de la Conservación en la Universidad de Kent, Inglaterra. Completó el Diploma de postgrado en Antropología Social y Política en FLACSO – Buenos Aires, y se Doctoró en Antropología Social en la Universidad Nacional de Misiones. Ha ocupado distintos cargos en la administración pública. Actualmente es Profesor Titular de Ecología General y Recursos Naturales en la Universidad Nacional Arturo Jauretche y Profesor Titular del área de Gestión de Riesgos en la Universidad Nacional de La Plata.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c wp-block-paragraph"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af wp-block-paragraph">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5 wp-block-paragraph">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026 wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fmigrar-es-humano-excluir-es-politico-por-bruno-carpinetti%2F&amp;linkname=Migrar%20es%20humano%2C%20excluir%20es%20pol%C3%ADtico%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fmigrar-es-humano-excluir-es-politico-por-bruno-carpinetti%2F&amp;linkname=Migrar%20es%20humano%2C%20excluir%20es%20pol%C3%ADtico%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fmigrar-es-humano-excluir-es-politico-por-bruno-carpinetti%2F&amp;linkname=Migrar%20es%20humano%2C%20excluir%20es%20pol%C3%ADtico%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fmigrar-es-humano-excluir-es-politico-por-bruno-carpinetti%2F&amp;linkname=Migrar%20es%20humano%2C%20excluir%20es%20pol%C3%ADtico%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fmigrar-es-humano-excluir-es-politico-por-bruno-carpinetti%2F&amp;linkname=Migrar%20es%20humano%2C%20excluir%20es%20pol%C3%ADtico%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fmigrar-es-humano-excluir-es-politico-por-bruno-carpinetti%2F&amp;linkname=Migrar%20es%20humano%2C%20excluir%20es%20pol%C3%ADtico%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fmigrar-es-humano-excluir-es-politico-por-bruno-carpinetti%2F&#038;title=Migrar%20es%20humano%2C%20excluir%20es%20pol%C3%ADtico%20%E2%80%93%20Por%20Bruno%20Carpinetti" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/migrar-es-humano-excluir-es-politico-por-bruno-carpinetti/" data-a2a-title="Migrar es humano, excluir es político – Por Bruno Carpinetti"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/migrar-es-humano-excluir-es-politico-por-bruno-carpinetti/">Migrar es humano, excluir es político &#8211; Por Bruno Carpinetti</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/migrar-es-humano-excluir-es-politico-por-bruno-carpinetti/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
