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	<title>Discurso de odio archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<description>Una Revista de Opinión</description>
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	<title>Discurso de odio archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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		<title>¡Cuidado! ¡Eróstrato anda suelto! &#8211; Por E. Raúl Zaffaroni</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 20 Sep 2022 21:02:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[E. Raúl Zaffaroni]]></category>
		<category><![CDATA[“nosotros o ellos”]]></category>
		<category><![CDATA[Discurso de odio]]></category>
		<category><![CDATA[Eróstrato]]></category>
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		<category><![CDATA[opción de “amigo-enemigo”]]></category>
		<category><![CDATA[Raúl Zaffaroni]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>E. Raúl Zaffaroni reflexiona en esta nota sobre la historia universal del magnicidio, desde Eróstrato en adelante; y advierte que la controversia política verbalmente llevada al extremo de la opción de “amigo-enemigo" impone un motor de odio que, si bien es oral, genera el magma que llama al “borderline” a dar el paso al acto.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/cuidado-erostrato-anda-suelto-por-e-raul-zaffaroni/">¡Cuidado! ¡Eróstrato anda suelto! &#8211; Por E. Raúl Zaffaroni</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>E. Raúl Zaffaroni reflexiona en esta nota sobre la historia universal del magnicidio, desde Eróstrato en adelante; y advierte que la controversia política verbalmente llevada al extremo de la opción de “amigo-enemigo» impone un motor de odio que, si bien es oral, genera el magma que llama al “borderline” a dar el paso al acto.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por E. Raúl Zaffaroni*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La palabra “magnicidio” es usual entre historiadores y divulgada periodísticamente, porque la criminología no reparó mucho en este delito. En general suele entendérselo como el homicidio de una persona de alta significación política, aunque también de alguien famoso, si se quiere incluir el caso de John Lennon. El concepto se vuelve más difuso cuando se incluyen hechos de linchamiento (Eloy Alfaro en Ecuador en 1912; Villarroel en Bolivia en 1946) y aún más si se incluyen las ejecuciones de autoridades constitucionales derrocadas como el caso de Madero y Pino Suárez en México (1913).&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Dentro de este concepto poco elaborado no se ensayó una tipología útil preventivamente. Lo cierto es que, en su variopinta aparición, algunos respondieron a fuertes conspiraciones, como la serie de zares rusos victimizados. Otros los motivaron venganzas por hechos ordenados por las víctimas, como el de Ramón Falcón en nuestro país, el del dictador García Moreno en Ecuador en 1875, el del presidente Guillaume de Haití en 1915 (mandó ejecutar a cientos de opositores, entre ellos a un expresidente) y los de los dictadores Anastasio Somoza (1956), Carlos Castillo Armas (1957) y Rafael Leónidas Trujillo (1961). Estos hechos pueden corresponder al famoso tiranicidio legitimado por el derecho natural del siglo de oro español.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En la misma línea vengativa puede contarse el caso de Indira Gandhi, ejecutada por dos religiosos de su propia guardia, por imputarle la muerte de correligionarios y la destrucción parcial de su templo. Tampoco faltó algún supuesto de imaginaria venganza de un psicótico, como el del abogado Charles J. Guiteau, que mató al presidente Garfield en 1881, porque no lo había nombrado cónsul. Hasta hubo un magnicidio en legítima defensa, como el del presidente Morales Hernández en Bolivia (1872), muerto por su sobrino cuando intentaba arrojar desde el balcón del palacio a su asistente. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">También se registran hechos preparados por grupos numerosos, en especial cuando median cuestiones de nacionalidad, como el caso del famoso atentado con bombas de Felice Orsini contra Napoleón III, por considerarlo un obstáculo para la independencia italiana.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Algunos magnicidios tuvieron consecuencias gravísimas como el de los archiduques austríacos en Sarajevo, en 1914, que acabó consumándose por un error del chofer de las víctimas, aprovechado por Gavrilo Princip, un jovencito de 19 años que murió de tuberculosis cuatro años más tarde en la cárcel. Al parecer fue preparado por un grupo pequeño, aunque Austria quiso involucrar al gobierno serbio para justificar la declaración de la primera guerra mundial. En nuestra región el de consecuencias más graves fue el de Jorge Eliécer Gaitán en 1948, que desató la violencia colombiana y cuya trama no pudo saberse, dado que de inmediato dieron muerte al magnicida. No tuvo iguales consecuencias el homicidio del rey Alejandro de Yugoslavia y del ministro de relaciones francés Barthou en Marsella en 1934, cometido por el asesino serial búlgaro Vlado Chernozinski.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">También hubo magnicidios cometidos por sujetos sin apoyo alguno o emergentes de grupos muy pequeños. El caso de Mark Chapman, el asesino de Lennon es paradigmático, pues después de cometerlo se sentó en la acera a esperar a la policía afirmando que se identificaba con el personaje del adolescente de la novela de Salinger “El guardián entre el centeno”. Aunque de diferente naturaleza, también aparece como un solitario “cristero” José de León Toral, que en 1928 dio muerte al Gral. Alvaro Obregón, presidente electo de México, afirmando que lo había hecho por mandato de Dios y lo único que lo preocupaba era no hacerlo morir en estado de pecado. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">No conviene olvidar que Estados Unidos tuvo cuatro presidentes victimizados (Lincoln, Garfield, McKinley y Kennedy) y una lista de tentativas contra Theodor Roosevelt (1912), Franklin D. Roosevelt (1933), Harry Truman (1950) y Ronald Reagan (1981). Esta última le causó graves heridas y su agresor, John Hinckley Jr. era un joven hijo de un petrolero que, obsesionado por Jodie Foster, la actriz de “Taxi Driver”, decidió hacer algo importante para llamar su atención.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hay también magnicidios que nunca se esclarecieron del todo o que los oscurecen las leyendas, siendo el más famoso el de Kennedy en 1963, motivo de múltiples versiones. De cualquier modo, parece poco discutible que el autor material –Lee Harvey Oswald- también haya sido un sujeto joven de tortuosa existencia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Nuestra América se anota en esa lista con el homicidio de Luis Carlos Galán, el candidato del partido liberal colombiano en 1989, atribuido a los “extraditables” (en la investigación resultaron envueltos políticos y funcionarios del estado), como también con el del candidato presidencial del PRI mexicano, Luis Donaldo Colosio, cometido por Mario Aburto en Tijuana en 1994.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En nuestro país, en 1873 Sarmiento se salvó porque el revólver le estalló en la mano el italiano Guerri; Roca recibió una pedrada de Ignacio Monge y años después se salvó de la bala del adolescente Sambrice; en 1905 al catalán &nbsp;Salvador Planas y Virella le falló el arma con que quiso matar a Quintana; en 1908 Francisco Solano Rojas arrojó una bomba casera que no estalló a los pies de Figueroa Alcorta (después se fugó junto al agresor de Quintana de la cárcel de las Heras); en 1916 Juan Mandrini disparó contra el balcón presidencial de Victorino de la Plaza; en 1919 el mecánico dental Marinelli disparó cinco balazos contra el coche de Yrigoyen, hiriendo a sus custodios. Como resultó muerto en el acto se inventaron leyendas totalmente falsas acerca de un supuesto error.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/09/yrigoyen.jpg" alt="" class="wp-image-10269" width="576" height="383" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/09/yrigoyen.jpg?v=1663707231 275w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/09/yrigoyen-219x146.jpg?v=1663707231 219w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/09/yrigoyen-50x33.jpg?v=1663707231 50w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/09/yrigoyen-113x75.jpg?v=1663707231 113w" sizes="(max-width:767px) 480px, 576px" /><figcaption>Reconstrucción del atentado contra el presidente Hipólito Yrigoyen, 1929.</figcaption></figure></div>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Si bien la criminología no reparó mucho en el magnicidio, en nuestra América se publicó hace casi seis décadas un libro de Alfonso Quiroz Cuarón y Samuel Maynez Puente (“Psicoanálisis del magnicidio”, México, 1965). El maestro Quiroz Cuarón era en ese momento el criminólogo de mayor renombre en le región y, conforme al paradigma etiológico dominante en la época, su visión era predominantemente psicopatológica. Es verdad que hubo magnicidas psicóticos y también suicidas “triangulares”, como el que en 1944 atentó contra el presidente mexicano Ávila Camacho.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pero pese a que la enorme policromía del magnicidio resiste toda generalización, aún hoy es posible rescatar algunas observaciones del maestro mexicano, útiles para delimitar una peligrosa categoría de homicidas solitarios o emergentes de grupos radicalizados no muy numerosos (a veces una pareja criminal), pero que responden al modelo de Eróstrato, el esclavo pastor incendiario de Efeso que en el año 356 a.C. destruyó el templo de Diana, una de las siete maravillas de la antigüedad, confesando que lo había hecho para adquirir fama, por lo que Artajerjes lo condenó a muerte y prohibió su nombre.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En efecto, en este subgrupo de magnicidas incide la pulsión -por lo general inconsciente- de saltar a la fama, uniendo su nombre al de la víctima. Esta observación del maestro mexicano debe actualizarse, pues la revolución tecnológica en la comunicación fomenta el afán exhibicionista publicitario de llamar la atención del mayor número de personas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">A esta pulsión responden sin ninguna duda los casos del atentado a Reagan y de la muerte de Lennon, pero si nos remontamos más atrás, John Wilkes Booth, que mató a Lincoln disparándole en un teatro, era un actor fracasado que creía que sería recibido como un héroe en Virginia, cuando en realidad se vio perseguido hasta que un sargento desequilibrado le dio muerte en una granja. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sante Caserio, que en 1894 dio muerte al presidente francés Sadi Carnot, amenazaba al jurado: “Si quieren mi cabeza tómenla, pero no crean que de ese modo acabarán con la propaganda anárquica, pongan atención porque el que siembra recoge”. El joven Luigi Luccheni, que en 1898 dio muerte a la emperatriz de Austria (“Sissi”) escribiría luego sus memorias, como hacen los famosos. El joven fanático nacionalista francés Raoul Villain, que en 1914 mató en un restaurante al socialista pacifista Jean Jaurés, aseguraba que había dado muerte a un aliado de Alemania y de esa forma esquivó la guillotina, Paul Gorguloff, que en 1932 dio muerte al presidente francés Paul Doumer, escribía en su testamento anterior al crimen “Todo el mundo me admirará después de que haya realizado mi acto, surgirá una protesta general que ocasionará un cambio en todo el mundo político”. Leon Czelgosz, el anarquista que en 1901 mató al presidente McKinley, afirmaba “Yo maté al presidente porque era un enemigo de la gente buena, de los honestos y trabajadores, no siento remordimiento”.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://s3.amazonaws.com/s3.timetoast.com/public/uploads/photo/13099486/image/090bc1f99a3c6ab23560e09a0da9af34" alt=""/></figure></div>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Todos ellos desafiaban a la muerte, no les importaba demasiado la guillotina, la silla eléctrica o la horca. No son psicóticos, sino por lo general neuróticos graves, con vidas desviadas, infancias tortuosas, profundas frustraciones, desesperados por hacer algo notorio que los haga saltar a la fama usurpada a sus víctimas a cuyo nombre unen el suyo. Eróstrato era incapaz de construir la octava maravilla del mundo antiguo y por eso incendió la séptima.&nbsp; &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Si bien la mayoría de estos sujetos ávidos de publicidad integran grupos radicalizados según la ideología de cada época (anárquica, nazista, etc.), no todos los integrantes del grupo padecen la misma neurosis en grado tan alto de frustración existencial. Son muchas las personas que quieren llamar la atención y muchas de ellas se concentran en esos grupos, pero por suerte no todos reproducen el modelo de Eróstrato, sino que esos grupos ejercen una verdadera atracción magnética para los neuróticos “borderlines” ansiosos de fama de héroes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Este grupo de magnicidas quizá sea el más peligroso por ser imprevisible. Es posible prevenir las conspiraciones, pero nadie sabe quiénes son los Eróstratos y tampoco siempre se integran en grupos radicalizados, en tanto que la actual voracidad de publicidad en la comunicación acrecienta la hipertrofia de personalidad paranoide –no paranoica- y la consiguiente frustración existencial: “soy importante, pero me ignoran”, “nadie me presta atención”, “no saben de lo que soy capaz”. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La controversia política verbalmente llevada al penoso extremo de la opción de “amigo-enemigo”, el “nosotros o ellos” -como versión local de Carl Schmitt-, al propugnar la aniquilación del “enemigo” indigno de existir, impone un motor de odio que, si bien es oral, genera el magma que llama al “borderline”, al neurótico grave ávido de fama a dar el paso al acto. La propia inevitable publicidad de un caso, de los detalles de la tortuosa vida del casi siempre joven delincuente, la reproducción de su imagen, demuestran que logró su objetivo de éxito publicitario, lo que puede incitar a otros Eróstratos a lanzarse también a la fama. Resulta inútil prohibir su memoria, como hiciera Artajerjes, al punto que sobrevive después de veinticuatro siglos, lo recordó hasta Cervantes y su síndrome se reconoce hoy como “erostratismo”. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Todo legítimo defensor de cualquier posición democrática en discurso público, no puede ignorar que si bien media una distancia considerable desde la violencia verbal hasta el paso a la acción, entre su público no todos gozan del mismo nivel de salud mental, lo que le impone el deber ético de moderarse responsablemente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Desde lo político, el discurso de odio “schmittiano” de aniquilación del “enemigo” es hueco, porque su identidad basada solo en la destrucción total del “otro” se disolvería de lograr su siniestro propósito. El “nosotros o ellos”, si lograse el objetivo y quedase solo el “nosotros” ¿Qué identidad tendría? La oquedad identitaria del “nosotros” es nada si desapareciese el “ellos”. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En máxima síntesis, lo que la criminología y el sentido común pueden decir en concreto es que siempre Eróstrato anda suelto y el discurso “schmittiano” políticamente hueco de aniquilación del “otro” lo convoca. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 20 de septiembre de 2022.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Ex juez de la Corte Suprema. Profesor Emérito de la UBA.</p>
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		<title>ACONTECER DEL ODIO CULTIVADO &#8211; POR RICARDO ARONSKIND</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/acontecer-del-odio-cultivado-por-ricardo-aronskind/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 Aug 2024 13:18:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Aronskind]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia]]></category>
		<category><![CDATA[Discurso de odio]]></category>
		<category><![CDATA[Elites económicas]]></category>
		<category><![CDATA[Golpe del 76]]></category>
		<category><![CDATA[lucha de clases]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El otro del movimiento nacional y popular fue y es un poder económico extranjerizado para el cual esta tierra es simplemente un espacio de captura de riqueza a costa del resto del país. En esta lógica es que ha operado históricamente el discurso del odio.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/acontecer-del-odio-cultivado-por-ricardo-aronskind/">ACONTECER DEL ODIO CULTIVADO &#8211; POR RICARDO ARONSKIND</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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<p class="has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7ac1cc48890c24f26be41579da614a4f wp-block-paragraph" style="color:#0711e3"><strong>¿DISCURSO DE ODIO O LUCHA DE CLASES CONTRA LAS MAYORÍAS?</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6d8c4d6d76f1ac1e52d1eddf049a65df wp-block-paragraph"><strong><em>El otro del movimiento nacional y popular fue y es un poder económico extranjerizado para el cual esta tierra es simplemente un espacio de captura de riqueza a costa del resto del país. En esta lógica es que ha operado históricamente el discurso del odio.</em></strong><strong></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1bd1fe80e423a842e3defb925bb61ef8 wp-block-paragraph"><strong>Por Ricardo Aronskind*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:43px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-de3b89d9b6054e2d5c660da4193dc0ee wp-block-paragraph">El período mileísta está siendo estudiado y pensado a velocidad acelerada por el campo democrático, popular y de izquierda.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a03ae33c7f5dd0ae2dcdf726a43de0a9 wp-block-paragraph">¿Quiénes son? ¿De dónde salieron? ¿Reflejan algo permanente o transitorio? ¿Pueden tener éxito?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-eb365fe3e0db7a44c0c7094861bebed0 wp-block-paragraph">Las preguntas se agolpan día a día, y muy tímidamente empiezan a aparecer respuestas parciales, dado que el fenómeno encierra algunas novedades –pésimas- hasta ahora desconocidas en la Argentina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c832f6fd26a7b5c0e1149fcb1cab9ef1 wp-block-paragraph">Uno de los elementos que se señalan reiteradamente en relación al fenómeno es que el mileísmo usa, y se monta sobre, y a su vez propicia, un discurso del odio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f75b22cf62252ba11847277ada3c3696 wp-block-paragraph">Es cierto. A simple vista se ve el desprecio, la crueldad, los prejuicios viejos y nuevos que se exhiben, la furia contra “el socialismo” (ya no el peronismo o el kirchnerismo) y otras tantas furias demenciales promovidas por el presidente y su entorno.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9ea3865a45c0e6353c7cfa3407290bce wp-block-paragraph">Pero necesitamos entender a qué responde, de dónde viene, como es que entró en circulación social el discurso del odio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5468ce1929adc57a71fb06b10041caca wp-block-paragraph">Por empezar, debemos decir que el discurso del odio, al menos en Argentina, estuvo mucho antes de Milei. Ya en los prolegómenos de la revolución libertadora, en las incitaciones, en los bombardeos, había odio acumulado. Odio promovido y cultivado que se extendía hacia todo lo que pudiera representar intereses populares.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3ae21ee5b012e347d3ebd5358b6c85f7 wp-block-paragraph">Pasó el tiempo, y reapareció una nueva experiencia de gobierno popular, autónomo de los poderes fácticos, y ahí se relanzó el odio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8da94fb56702f825789188d09d926602 wp-block-paragraph">Un nuevo discurso del odio fue desarrollado contra la experiencia kirchnerista, según el cual todos los vicios y perversiones morales, y todas las desgracias públicas, devenían del gobierno kirchnerista. Fallecido Néstor Kirchner, el odio fue focalizado en Cristina Fernández, y en todo lo que ella tocara.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9737351f9f469492a59d130fe5f37891 wp-block-paragraph">Unos cuantos periodistas, muy bien pagos, que trabajan en los medios de mayor penetración del país, hace 16 años viven de hablar contra CFK todos los días a todas las horas, por las razones más diversas y hasta ridículas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-05889dfa26009b397c091b7ce0e1c591 wp-block-paragraph">Diarios impresos, canales de televisión, redes, dedicados a la incitación cotidiana, creando malestar social e indicando que si se terminan, si <em>desaparecen</em> ciertos fenómenos políticos “populistas”, el país se arregla y todos vivimos bien. La invitación cotidiana es a canalizar todas las amarguras y frustraciones contra el kirchnerismo y contra la figura de Cristina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4b8251cadda260e45cd8e2164a99b0bf wp-block-paragraph">Pero no ha habido, en cambio, una actitud simétrica desde los sectores nacionales y populares, o de la izquierda. Allí hay denuncia en relación a la derecha, sus políticos y sus periodistas, hay burla, hay repudio, pero no hay odio, entendido como sentimiento que se autonomiza de todo razonamiento y acaba por manejar a la persona que lo porta. No se siembran sentimientos que tendencialmente llevan al asesinato.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b963d97525a1efbe65244b4ada42f00 wp-block-paragraph">Por lo tanto hay que desambiguar la idea sobre “el discurso del odio” y politizarla.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-935c23ed3e4ed4d75d364d662166c3d3 wp-block-paragraph">El discurso del odio proviene de un lado del espectro político, no de todos lados. No es un fenómeno que brota espontáneo de los poros de la sociedad, sino que es sistemáticamente trabajado, sembrado, plantado y regado en la cabeza de millones de personas, que terminan desarrollando una adicción al consumo de veneno mediático, políticamente orientado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-87f6ddd8a26beb8af69a4995f8cc49de wp-block-paragraph">El discurso del odio, en la democracia, fue construido y fomentado para que tenga una dimensión masiva. No sólo tiene una dimensión política concreta, contra el kirchnerismo y Cristina, sino que también avanzó desde el macrismo hacia lo social: el odio a los pobres, a los perceptores de ayudas sociales, a los habitantes de las villas, a los migrantes sudamericanos, a los empleados públicos, a los marginados de la sociedad. A los “negros”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9213147b2c100494b52a4518d86ecccf wp-block-paragraph">Este odio va en paralelo al otro, pero anticipa una perdurabilidad independiente de cual sea el espacio político que encarne en el próximo tiempo las demandas de las mayorías. El mileísmo amplió el discurso derechista de odio, incluyendo también a las feministas, a las diversidades, a los “zurdos” en general, sin dejar siquiera un espacio para las más timorata de las perspectivas socialdemocráticas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7ca00c2e539ab3ce42b4967ba51eb7ba wp-block-paragraph">Tiene que quedar claro: el discurso de odio de la derecha en las últimas dos décadas, fue un instrumento político destinado en principio a desgastar al kirchnerismo, lograr la fragmentación de los sectores populares, fidelizar una parte del electorado a la prédica de la derecha, y buscar el progresivo aislamiento del espacio kirchnerista apuntando a su fragmentación y disolución.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c8acc543e7c9c8ada8c9314dee59357c wp-block-paragraph">Ningún afán comunicacional fue tan claro como ese. Ninguna inversión mediática revistió un carácter tan claramente político como esa campaña de largo plazo, que aún continúa. En nombre del anti kirchnerismo se hizo pedagogía derechista en sectores amplios de la población. La incitación no quedó encapsulada en el nombre de Cristina, sino que abarcó al Estado, a las políticas inclusivas, a las ideas de nacionalismo económico, y a la propia defensa de los intereses nacionales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ff941750981418f8885cd5f08a5fac65 wp-block-paragraph">Debe quedar claro que si la lucha por un país socialmente integrado, o políticamente autónomo de los Estados Unidos fuera llevada adelante por un cristiano popular, o por un socialdemócrata de izquierda, recibirían el mismo discurso defenestrador y estigmatizante que le propinaron al kirchnerismo.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img decoding="async" width="634" height="420" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/08/1-1.jpg" alt="" class="wp-image-13552" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/08/1-1.jpg?v=1723468471 634w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/08/1-1-300x199.jpg?v=1723468471 300w" sizes="(max-width:767px) 480px, 634px" /></figure>
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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1bce2390561bf9d9322bd7c177837b43 wp-block-paragraph"><strong>LUCHA DE CLASES</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a18e9e99d55ca3ce2b2847d65d420a5a wp-block-paragraph">Hablar de “discurso de odio” sin entenderlo dentro de la lucha que la derecha argentina lleva adelante desde el golpe del ´76 contra el resto del país, es perder la oportunidad de comprender la política argentina en su integridad. Si bien es cierto que la derecha mundial desarrolla diversas formas de discurso de odio, la nuestra no necesitó “contagiarse” de un fenómeno global.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7728cd469f98d2be6836441832612b00 wp-block-paragraph">Nuestra elite odiaba que el experimento neocolonial de la década del ´90 hubiera volado por el aire y que un grupo político al que consideraban menor, hubiera tomado la conducción del estado nacional y se hubiera salido del libreto neocolonial. Eso fue el kirchnerismo, con sus aciertos y errores.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4dd5f611693605e8309922117f29e2df wp-block-paragraph">El macrismo fue la fuerza política que capitalizó el discurso de odio que se sembró durante la gestión de Cristina. El mileísmo, a su vez, hizo un cóctel discursivo tóxico en el que retomó temáticas caras al macrismo, pero combinándolas con nuevos aportes proveniente del bizarro trumpismo norteamericano. Una vuelta de tuerca al pensamiento neo colonial de la derecha local.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-51a01a3b241cc6964cc43055e6261271 wp-block-paragraph">Para poder enfrentar con efectividad el discurso de la derecha se requiere un discurso muy claro, muy nítido, y que sepa nombrar a los fenómenos que vive la gente con mucha más crudeza. Un balbuceo impreciso no está en condiciones de enfrentar al discurso agresivo, completamente falso, pero muy definido de la ultraderecha. Ese nuevo discurso popular tiene que incorporar un concepto que es bastante resistido: la lucha de clases.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8e0a3cf237b0d07c726992d7bf9ddf9b wp-block-paragraph">Es resistido por varias motivos: primero, porque está asociado con el marxismo. Fue un pilar ideológico del comunismo durante buen parte del siglo XX. Discursivamente, el comunismo en sus diversas variantes, planteaba una solución radical al problema del capitalismo que implicaba su abolición. Para que esta pudiera producirse, la lucha de clases entre los explotados y los explotadores debía resolverse a favor de los primeros, los trabajadores.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e6ef38a0b4c486f2d0f1f467ebb12989 wp-block-paragraph">Y segundo, porque el peronismo nació tratando de enfrentar a esa ideología, planteando alternativamente la búsqueda de la armonía de clases. Eso podría ocurrir si todas las clases estuvieran dispuestas a ceder en parte para encontrar algún equilibrio que satisfaga, en parte, sus intereses. Pero no es así como ocurrió la historia reciente argentina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c73a09cd0f6858b2ae02918300e16895 wp-block-paragraph">Luego de la severa derrota de los años 70/80 a nivel internacional, la clase obrera, y los trabajadores en general, quedaron a la defensiva frente a las fuerzas del capital, desguarnecidos, y fueron objeto de transformaciones económicas, financieras y tecnológicas en la estructura del sistema económico mundial, que promovieron objetivamente el debilitamiento de su influencia social y de su identidad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e71be2c598b89d336edcbca951ed1d23 wp-block-paragraph">Además, los cambios en la división internacional del trabajo y en los modos de producir bienes y servicios han generado mutaciones tanto en las formas que asume el trabajo como en el tipo de consumo que caracteriza a los sectores sociales. La posibilidad de identificar a qué clase se pertenece se ha vuelto más borrosa para partes importantes de la sociedad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-01c2866fb6298efc3c90eae63535ace9 wp-block-paragraph">En cambio, los que sí se consideran una clase, y actúan como tal, al menos en relación a los otros sectores de la sociedad y al Estado, son los miembros del alto empresariado, la elite económica y social que opera a nivel mundial, y por supuesto también en Argentina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-89deb5802bfa0282e9a0a26d02d638a3 wp-block-paragraph">En nuestro país hemos observado un largo proceso, iniciado en los años ´70, de ofensiva de la elite económica argentina contra la mayoría del país, buscando recuperar un poder “perdido” que quedó en un pasado remoto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-90b95044ac50ba6e389920e4415560ff wp-block-paragraph">El notable pensador boliviano Álvaro García Linera ha señalado que las luchas y avances populares tendrían una dinámica, al menos en nuestra región, que se expresa en sucesivas oleadas. Es decir, no es un proceso continuo, sino que reconoce avances y retrocesos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d296672f149e82ea1c8d5df4436c97d2 wp-block-paragraph">En el caso argentino, parece que las “oleadas” son al revés: la clase dominante local realiza embestidas políticas exitosas, concreta en parte sus aspiraciones, luego pierde el dominio del Estado transitoriamente -producto de su modelo de negocios cortoplacista-, y luego retoma la ofensiva para avanzar sobre nuevos espacios de la vida social.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-483d6686709a6d4f1445bc3ab9b4a0fa wp-block-paragraph">En el medio, se presencian gobiernos que en un principio buscan una salida más favorable a los intereses mayoritarios, pero que no tienen el poder necesario para inducir un cambio de rumbo estratégico. Es cierto, el contexto global es muy otro al mundo de posguerra, es el mundo del capitalismo neoliberal, con dominio político, ideológico y cultural de las grandes firmas multinacionales de los países centrales, que funciona sistemáticamente a favor de la concentración de la riqueza y en contra de los intereses de las mayorías.</p>



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<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img decoding="async" width="602" height="426" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/08/main-qimg-3e7d4d74070bb3cd8ac3d021d12b3464-lq.jpeg" alt="" class="wp-image-13554" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/08/main-qimg-3e7d4d74070bb3cd8ac3d021d12b3464-lq.jpeg?v=1723468634 602w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/08/main-qimg-3e7d4d74070bb3cd8ac3d021d12b3464-lq-300x212.jpeg?v=1723468634 300w" sizes="(max-width:767px) 480px, 602px" /></figure>
</div>


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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8ea1bc112e485993c64dad89f6516abc wp-block-paragraph"><strong>LA DEMOCRACIA</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3c811a94bcdacec8e99f3df1468b1d61 wp-block-paragraph">En el transcurso de estas décadas, la expectativa que generó la democracia en nuestro país se ha visto defraudada en cuanto a la realización de las necesidades populares. Por el contrario, se ha observado un deterioro de largo plazo en las condiciones de vida de la mayoría de la población, además de haber tenido que atravesar varias crisis macroeconómicas y sociales con picos muy agudos de incertidumbre y zozobra.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-af302df65705671b09e16079c9cb1c7f wp-block-paragraph">Es evidente que a los sectores concentrados que han llevado adelante la lucha de clases contra los intereses de las mayorías, les importa poco y nada el bienestar de la población, o el progreso general del país.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-532ae94e4a14415af66575e42a853197 wp-block-paragraph">Han logrado capturar el sistema institucional y ponerlo al servicio de sus intereses, manteniendo en la superficie la división de poderes y los formalismos como para poder “tildar” los casilleros que le corresponderían a una democracia liberal tal cual como la ha definido occidente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-43d7b63a5efcc7fbd72928f639b315d5 wp-block-paragraph">El gobierno de Milei es la máxima expresión de ese poder de clase, que incluye la capacidad de manipular y controlar el apoyo electoral de franjas poblacionales sumamente vulnerables, y capas medias llamadas a hundirse en la miseria. Los sectores concentrados encontraron en Milei el vendedor adecuado de sus intereses a las masas, que vieron en ese discurso ficcional una novedad que podía dar una salida a su endeble situación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-239f8641604d1c5ba4adfe8207917938 wp-block-paragraph">Entendemos que las posibilidades populares de revertir la actual ofensiva del capital sobre todos los aspectos de la vida de la población requieren una profunda elaboración y comprensión del decurso del período democrático, de sus falencias, de sus bloqueos por parte de los poderes fácticos, de las limitaciones y errores de los gobiernos que quisieron gobernar con una lógica diferente al poder dominante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ad402bdc3836fe3b9e4f08c6da0a1a64 wp-block-paragraph">Para eso, hay que poder asumir que estamos hablando de intereses sociales contrapuestos en muchos casos, y estar preparados para tomar medidas que no serán buenas “para todos”, pero sí para la mayor parte de los habitantes de nuestro país.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-062502974963aeb39389eed79a0e1011 wp-block-paragraph">Cuestionar la idea de que “se está haciendo lo único que podía hacerse”, que al final “la cosa va a mejorar para todos”, y que la democracia es este ritual empobrecido y sin perspectivas que se nos ofrece, son parte de la construcción de una nueva mirada popular.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-43ccf0b6a7f46516e9f238868a6b5bc7 wp-block-paragraph">La Patria no resultó ser el otro (argentino), con el cual se comparten intereses y esperanzas. El otro del movimiento nacional y popular fue y es un poder económico extranjerizado, para el cual esta tierra es simplemente un espacio de captura de riqueza a costa del resto del país.</p>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8bd9bf872766c4c7dda64e6f92c6b4d4 wp-block-paragraph">Buenos Aires, 12 de agosto de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4c3575f8e599b5438543fc5389a331ee wp-block-paragraph">*Economista y magister en Relaciones Internacionales, investigador docente en la Universidad Nacional de General Sarmiento.</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Facontecer-del-odio-cultivado-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=ACONTECER%20DEL%20ODIO%20CULTIVADO%20%E2%80%93%20POR%20RICARDO%20ARONSKIND" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Facontecer-del-odio-cultivado-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=ACONTECER%20DEL%20ODIO%20CULTIVADO%20%E2%80%93%20POR%20RICARDO%20ARONSKIND" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Facontecer-del-odio-cultivado-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=ACONTECER%20DEL%20ODIO%20CULTIVADO%20%E2%80%93%20POR%20RICARDO%20ARONSKIND" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Facontecer-del-odio-cultivado-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=ACONTECER%20DEL%20ODIO%20CULTIVADO%20%E2%80%93%20POR%20RICARDO%20ARONSKIND" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Facontecer-del-odio-cultivado-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=ACONTECER%20DEL%20ODIO%20CULTIVADO%20%E2%80%93%20POR%20RICARDO%20ARONSKIND" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Facontecer-del-odio-cultivado-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=ACONTECER%20DEL%20ODIO%20CULTIVADO%20%E2%80%93%20POR%20RICARDO%20ARONSKIND" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Facontecer-del-odio-cultivado-por-ricardo-aronskind%2F&#038;title=ACONTECER%20DEL%20ODIO%20CULTIVADO%20%E2%80%93%20POR%20RICARDO%20ARONSKIND" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/acontecer-del-odio-cultivado-por-ricardo-aronskind/" data-a2a-title="ACONTECER DEL ODIO CULTIVADO – POR RICARDO ARONSKIND"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/acontecer-del-odio-cultivado-por-ricardo-aronskind/">ACONTECER DEL ODIO CULTIVADO &#8211; POR RICARDO ARONSKIND</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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		<title>PREMIAR EL ODIO &#8211; POR CARLOS ROZANSKI</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 21 Aug 2024 14:00:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Carlos Rozanski]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Parisini]]></category>
		<category><![CDATA[Discurso de odio]]></category>
		<category><![CDATA[GordoDan]]></category>
		<category><![CDATA[Kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Martín Fierro 2024]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El 19 de agosto pasado, en la persona de uno de los operadores más violentos de Javier Milei, Daniel Parisini, conocido en la red X como “GordoDan”, se premió el discurso de odio y violencia establecido por el gobierno como política oficial de Estado.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/premiar-el-odio-por-carlos-rozanski/">PREMIAR EL ODIO &#8211; POR CARLOS ROZANSKI</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b803835e3da1375fd50fd791777c9875 wp-block-paragraph"><strong><em>El 19 de agosto pasado, en la persona de uno de los operadores más violentos de Javier Milei, <strong><em>Daniel Parisini</em></strong></em></strong>, <strong><em>conocido en la red X como “GordoDan”, se premió el discurso de odio y violencia establecido por el gobierno como política oficial de Estado.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1d27f6a1d0747955c80bc3bac4c981e3 wp-block-paragraph"><strong>Por Carlos Rozanski*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c648e92cf9d63a7c9357df621f4ff9b5 wp-block-paragraph">El 19 de agosto, uno de los operadores más violentos de Milei, Daniel Parisini, conocido como “Gordo Dan”, publicó en X “CERRA EL CONGRESO JAVO ES AHORA” (SIC). Por la noche, al ingresar al acto de entrega de los “Martin Fierro Digital”, se manifestó orgulloso de generar “mucho odio” (SIC) en sus posteos. Un rato después, APTRA le otorgó la estatuilla en la categoría “El más influyente de X”.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cb0c2d16486c8d1f3da65d5f7c549320 wp-block-paragraph">Al recibirla, Parisini, con el lenguaje de burla precaria que lo caracteriza, dedicó el premio a Alberto Fernández, a los “Kukas” y a FOPEA. Minutos después, la canciller Diana Mondino lo felicitó en su red calificándolo como “paladín y ejemplo”. Es útil recordar que El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) lo había denunciado públicamente a comienzos de agosto a Parisini por su violencia y los ataques a esa entidad a través de noticias falsas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f5f7390f08bab8b494c3e25e0b40fbd4 wp-block-paragraph">Ese 19 de agosto, en la persona de “GordoDan” se premió el odio, la crueldad, la agresión, la violencia y el racismo. Y ese incalificable reconocimiento pudo ser posible gracias a la masacre cultural que se está produciendo en nuestro país.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b887cdc010d0b4730a79ee7a3d53c89d wp-block-paragraph">Freud sostenía que la cultura es <em>la suma de las producciones e instituciones que distancian nuestra vida de la de nuestros antecesores animales y que sirven a dos fines: proteger al hombre contra la Naturaleza y regular las relaciones de los hombres entre sí” (1)</em>. De acuerdo a ello, si bien a través de descubrimientos arqueológicos, se considera que el ser humano elaboró las primeras herramientas hace cerca de tres millones de años, es recién hace alrededor de cinco mil años que el hombre pudo elaborar normas que regulen la convivencia. Esas normas intentan poner freno a las tendencias de los hombres a agredirse mutuamente y evitar de esa manera que la violencia impida la concreción de vivir en comunidad, presupuesto indispensable para una existencia digna. La hipótesis contraria, es decir, la falta de contención adecuada, terminaría destruyendo la vida humana en nuestro planeta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-02f789bb4436a255ee2685773723744d wp-block-paragraph">En ese tránsito evolutivo se fueron creando a lo largo de los siglos, sistemas judiciales encargados de arbitrar los conflictos con la finalidad de reducir a un mínimo posible la violencia que siempre estuvo latente en la humanidad. Sin embargo, esa evolución tuvo avances y retrocesos. Así, en el siglo pasado, los regímenes nazis y fascistas de Europa pusieron en riesgo a una parte de la humanidad a partir de la segunda guerra mundial. Esa tragedia inconmensurable se vio facilitada por la evolución de las comunicaciones comenzada en el último cuarto del siglo XIX y que logró su mayor avance en las primeras décadas del siglo siguiente, llegando a ser decisiva para el régimen de Adolfo Hitler en Alemania y Benito Mussolini en Italia. Se trató de una nueva forma de llegar a las masas y difundir, amplificados en sonido y alcance, los mensajes de odio que sus perversas mentes elucubraban.</p>



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<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://s.yimg.com/ny/api/res/1.2/MTo7Bhe_XmdSdeozeWsQuw--/YXBwaWQ9aGlnaGxhbmRlcjt3PTY0MDtoPTQyNw--/https://media.zenfs.com/es/lanacion.com.ar/86f2b5f3bfee5d28158beedfe06508cc" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption"><strong><em>Daniel Parisini, «GordoDan» en X</em></strong></figcaption></figure>
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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6285ac2937684f6e31febff61dc1165c wp-block-paragraph">Hay que resaltar que ninguno de los exterminadores nombrados hizo desaparecer el Estado. Lo que consumaron es el reemplazo del Estado democrático por uno totalitario acomodado a sus desquiciadas apetencias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e395d9b4bb4f12764f22dbf4ab31a551 wp-block-paragraph">Por su parte, en nuestro país, hace no mucho tiempo, Javier Milei sostuvo sobre el tema que <em>“el Estado es el enemigo, es una asociación criminal”. “Es la asociación criminal más grande del mundo”</em> (SIC 11/2/2024). Más recientemente aún, afirmó que sólo busca destruir al Estado y agregó <em>“Amo ser el topo que destruye el Estado desde adentro”</em> (SIC 6/6/2024).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-92d1a76ff8e5c395242e6e7fc9134de8 wp-block-paragraph">En esas brutales definiciones, hay una falacia descomunal.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-530619594ec1cac7e0bf987c2d10cfb2 wp-block-paragraph">Una de las razones del falso rechazo que expone Milei, es precisamente que no admite un Estado que regule las relaciones humanas para disminuir la violencia. Ello por cuanto el propio Milei destila violencia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1b7337b0323e941f142ac43b7a96de79 wp-block-paragraph">Hay que tener claro que el presidente Milei no desea la “desaparición” del Estado. Lo que anhela y está intentando es el reemplazo del Estado facilitador de las relaciones sociales y atenuador de las desigualdades, por uno despiadado, odiador &nbsp;y literalmente “precultural”. Ese es el verdadero sentido de su pregonado “anarcocapitalismo”. No es otra cosa que una nueva y digital versión de los citados regímenes de exterminio que con singular crueldad las mentes criminales elucubran en distintos períodos de la historia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-eaf5e16ae38e04df30b40f0350ceb254 wp-block-paragraph">Es oportuno recordar igualmente que uno de los rostros de perro grabados en la empuñadura del bastón presidencial, es en honor a su admirado personaje Murray Rothbard. Ese trastornado autor, afirmaba en un libro: <em>“</em><em>En una sociedad libre ningún ser humano tiene la obligación legal de hacer nada por otro, ya que esto violaría sus derechos. Un padre no debería tener ninguna obligación legal de alimentar, vestir, ni educar a sus hijos, ya que esta le quitaría al padre sus derechos [&#8230;] Los padres deberían tener el derecho legal de no alimentar a sus hijos, es decir, dejarlos morir [&#8230;]</em>” (SIC) (2).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-196b8400f1cb414b4ec243152f8dcb57 wp-block-paragraph">Difícil encontrar un texto de mayor dimensión de odio hacia los niños y niñas que el del ídolo de Javier Milei. Se trata de enunciaciones de execrables personajes que han desparramado su crueldad a lo largo de la historia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fd17867211df59548c28a60b5713df5a wp-block-paragraph">Señala Aroskind: <em>“El discurso del odio proviene de un lado del espectro político, no de todos lados. No es un fenómeno que brota espontáneo de los poros de la sociedad, sino que es sistemáticamente trabajado, sembrado, plantado y regado en la cabeza de millones de personas, que terminan desarrollando una adicción al consumo de veneno mediático, políticamente orientado” (3).</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2d9ea6ff1cd8b65b95a3ebca0e281fe0 wp-block-paragraph">El acto de ayer, es una cruel evidencia de ese “sembrado” de veneno al que alude el brillante investigador en su nota de hace pocos días.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-21d5b91412b440933ed7a096d54f954b wp-block-paragraph">Argentina está atravesando un período de absoluta excepción en cuanto a las comunicaciones de las últimas décadas. El odio como política oficial de Estado, nunca antes había sido planteado de manera explícita en nuestro país. Se trata de un retroceso casi hacia los orígenes de los pactos sociales en los que se decidió reemplazar la violencia cuerpo a cuerpo por el arbitraje y la intervención del Estado. Un Estado protector, que direcciona su cuidado a los sectores más vulnerables de la sociedad. Aquel del que Milei y su runfla están tratando de privarnos con el brutal estímulo de sus bajas apetencias y de los mandatos de quienes mueven los hilos del poder real.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5786ce28b5d69950e7d160d0ee1381b6 wp-block-paragraph">Sin embargo, finalmente como sucedió en los últimos cuarenta años, el pueblo argentino hará valer sus derechos y los responsables de los atropellos deberán rendir cuentas ante una justicia renovada y verdaderamente democrática.</p>



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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c9fca5057f8665625c38e1f4a1732fdd wp-block-paragraph"><strong>Referencias:</strong><strong></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2934d1c47dfbfb38600127da37b4f3d8 wp-block-paragraph">(1) Freud, Sigmund. “El malestar en la cultura”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cc60b070db85d7cafd35090c8b01bc43 wp-block-paragraph">(2) Rothbard, Murray. “La ética de la libertad”, 1982.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-15f8736325cef6e33556f430ed50f753 wp-block-paragraph">(3) Aronskind, Ricardo. “Acontecer del odio cultivado”, <a href="https://lateclaenerevista.com/">LA TECL@ EÑE </a>12/8/2024</p>



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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c122b4d71a592c3639a4c7d11005c9a5 wp-block-paragraph">Buenos Aires, 21 de agosto de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-62340784a85937a1e5b2df0f888790cc wp-block-paragraph">*Ex Juez de Cámara Federal y Ex Presidente del Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 1 de La Plata.</p>
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