<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Derecha argentina archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<atom:link href="https://lateclaenerevista.com/tag/derecha-argentina/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/derecha-argentina/</link>
	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Sat, 22 Jun 2024 15:23:51 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/12/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>Derecha argentina archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/derecha-argentina/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>¿La derecha local no tolera el pluralismo? &#8211; Por Ricardo Aronskind</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/la-derecha-local-no-tolera-el-pluralismo-por-ricardo-aronskind/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/la-derecha-local-no-tolera-el-pluralismo-por-ricardo-aronskind/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 01 Aug 2020 02:23:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Aronskind]]></category>
		<category><![CDATA[antikirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Derecha argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Juntos por el Cambio]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[poder empresarial y económico]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=5954</guid>

					<description><![CDATA[<p>Ricardo Aronskind sostiene en este artículo que transcurridos ocho meses de gestión del gobierno del Frente de Todos en un contexto anómalo marcado por la pandemia del Covid-19, corresponde hacer una reflexión sobre el nocivo comportamiento de la derecha local para entender cómo deberemos afrontar los próximos desafíos de gobernabilidad.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-derecha-local-no-tolera-el-pluralismo-por-ricardo-aronskind/">¿La derecha local no tolera el pluralismo? &#8211; Por Ricardo Aronskind</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>Ricardo Aronskind sostiene en este artículo que transcurridos ocho meses de gestión del gobierno del Frente de Todos en un contexto anómalo marcado por la pandemia del Covid-19, corresponde hacer una reflexión sobre el nocivo comportamiento de la derecha local para entender cómo deberemos afrontar los próximos desafíos de gobernabilidad.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Ricardo Aronskind*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Después de 8 meses de gestión del gobierno del Frente de Todos encabezado por Alberto Fernández y Cristina Kirchner, en un contexto totalmente anómalo marcado por una peligrosa pandemia, corresponde hacer una reflexión sobre el nocivo comportamiento de la derecha local, no sólo por la ya transcurrido, sino por cómo deberemos afrontar los próximos desafíos de gobernabilidad.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>La conformación de la actual derecha política argentina:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Una rápida revisión de la historia de las últimas dos décadas nos muestra una trayectoria precisa del espacio de la derecha política. La construcción del espacio Cambiemos fue una operación de marketing político, que expresó las fuerzas que confluyeron al calor del conflicto acaudillado por el “campo” contra el gobierno kirchnerista por la Resolución Nº 125. Tanto en las movilizaciones de ese conflicto, como en las sucesivas marchas de furiosos por el dólar, por Nisman y otras, se pudo observar la construcción de un espacio que era cómodamente conducido desde los principales medios y las redes sociales, irreductiblemente enemigo del gobierno kirchnerista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En ese espacio donde no falta gente capaz, se destacó, insólitamente, la figura de Mauricio Macri, lo que ya da un indicio de la baja eticidad de toda esa construcción política. Cambiemos fue en buena medida un engaño político-electoral, con un componente muy intenso de trabajo publicitario, que fingió una pluralidad, moderación y ecuanimidad que desaparecieron al instante de ingresar en la Casa Rosada: “Dejar lo bueno y cambiar lo malo”. Sin esa “pluralidad” no hubieran podido atrapar diversos sectores de votantes, pero la pluralidad era para ganar elecciones, no para gobernar. Llegaba al Estado el poder económico real. Lo predicado en campaña era puro palabrerío “para la gilada”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Lo hecho en materia económica e institucional durante el gobierno macrista es una demostración, para todo aquel que quiera verlo, de la impostura de su proclamado republicanismo y legalismo. Desde la manipulación del Poder Judicial y la neutralización de los órganos de control del Estado, hasta el acuerdo con el FMI, todo fue ilegal, pero no importaba. Así fueron también los negocios irregulares que se vienen conociendo entre el gobierno macrista y testaferros empresariales del grupo. Todo cubierto por un montaje completo de manipulación sistemática de la opinión pública.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Desde el gobierno, el espacio se dedicó a cumplir su función política primordial: tratar de destruir política y humanamente al kirchnerismo y rediseñar el mapa político argentino al gusto de las corporaciones, tratando de construir un sistema bipartidista con dos formaciones políticas que aparentaran ser diferentes, pero que coincidieran en el sostenimiento del neoliberalismo. Lo explicitó Macri en Davos en 2016, mientras le levantaba el brazo a Massa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Fue tan mala la gestión, tan grosera la repartija de negocios entre las fracciones corporativas que sostenían al gobierno, sin la menor preocupación por realizar una política económica sostenible, que la caída de la actividad fue estrepitosa y a pesar de la intervención norteamericana para salvar al macrismo vía FMI, la derrota fue imparable.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://somosnosotros.net/wp-content/uploads/2020/06/CCF21971-DDAB-4ACA-A52C-842DD812AA0A.jpeg" alt="La oposición denuncia un “plan de impunidad” y “venganza” del ..." /></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>La derecha otra vez en la oposición:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ya desde el llano, los objetivos, el núcleo duro de las orientaciones del espacio siguen siendo los mismos: resguardar los negocios para las corporaciones, impulsar el desplazamiento hacia la marginalidad de todo lo que huela a intereses nacionales y necesidades populares, y promover la completa subordinación política y diplomática a las potencias occidentales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Todo el resto de temas de agenda política es de menor importancia, por lo que se tolera en ese amplio espacio a gente que piense en forma diferente. Para el núcleo dirigente del espacio, ni siquiera el liberalismo político es real, sino más bien un recurso discursivo de ocasión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Como oposición los comportamientos hablan por sí solos: obstruccionismo, irresponsabilidad, boicot a acciones públicas necesarias, mala fe. Hasta los vitales cuidados por la cuarentena sufren el hostigamiento mediático, de sus comunicadores y de sus líderes más extremistas, y el boicot solapado de los “moderados”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ejemplos de este oposicionismo irresponsable hay cientos: las reacciones frente al intento de aliviar la situación de la pandemia en las cárceles, tergiversado para producir un cacerolazo; las reacciones frente a la monumental estafa de Vicentin, tratando de defender a los estafadores; las reacciones frente al espionaje realizado por el gobierno macrista a diversos sectores, disimulando los evidentes delitos; las reacciones y el comunicado salvaje frente al asesinato del ex secretario personal de Cristina Fernández; las nulas reacciones frente a las declaraciones secesionistas de Cornejo, Presidente de la UCR; las reacciones obstruccionistas frente al intento de Alberto Fernández de adecentar un poco al impresentable Poder Judicial; las reacciones frente a la negociación externa con los fondos de inversión, apoyando sistemáticamente la posición de los acreedores externos; las reacciones de rechazo a un mínimo impuesto de emergencia sanitaria a las grandes fortunas&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esos posicionamientos públicos son acompañados por una masiva campaña de denostación mediática hacia el Presidente, la Vicepresidente, el Frente de Todos y todas y cada una de sus medidas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A eso se agrega el recurrente llamado a cacerolazos siempre a favor del poder concentrado y agitando los fantasmas que caracterizan la agenda de la derecha: el miedo a los pobres, al Estado, la hostilidad al sindicalismo, la defensa de los propietarios hagan lo que hagan, y del aparato de desinformación de la derecha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La difusión de rumores alarmistas es parte de los ingredientes de la campaña opositora, junto con el uso intensivo de información falsa que apunta a mantener a sus fieles en un estado de indignación furiosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por todo lo mencionado, que no agota todos los recursos utilizados, parece que el objetivo de esta derecha no es realizar una oposición democrática y acumular méritos ante la opinión pública para retornar al gobierno dentro de poco más de 3 años, sino más bien atacar constantemente, por cualquier motivo al gobierno, para desgastarlo, debilitarlo y desplazarlo del poder del Estado lo más rápido posible.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Salvo que… el gobierno aceptara subordinarse completamente a sus demandas sectoriales, lo que restaría inmediatamente presión destituyente, aunque no cambiaría la voluntad del núcleo duro de reinstalar en la cabeza del Estado a personal absolutamente confiable y manipulable.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>¿Cómo se explica ese comportamiento sistemático?:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Llamamos derecha a un amplio conglomerado en el que existen varios partidos políticos, medios de comunicación concentrados, sectores importantes del poder judicial, operadores en las redes sociales, directivos de grandes empresas -agrarias, industriales, financieras, de servicios-, oligarquías provinciales, profesionales especializados principalmente en negocios, embajadas extranjeras y sectores sociales diversos con mayor presencia de sectores medios altos y altos. Todos estos componentes mantienen cierto grado de independencia cotidiana, tienen intereses y agendas separadas, pero actúan en conjunto en relación a ciertas cuestiones claves que hacen a la estrategia de fondo del espacio, dado que están vinculados tanto por dirigencias en común como por algunos ejes ideológicos y políticos estructurantes compartidos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Alguien puede sostener que un espacio social tan amplio presenta necesariamente un cuadro complejo, ya que está compuesto por una importante diversidad de actores, sensibilidades políticas y actitudes públicas. Algunos incluso pueden manifestar posturas progresistas en diversas cuestiones públicas.  Por lo tanto, sería un grave error considerar a este bloque uniforme y macizo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Electoralmente, después de un gobierno pésimo, Juntos por el Cambio recibió el 40% de los votos, lo que significa que a pesar de la realidad de sus hechos, reciben una adhesión considerable. Parte de esta adhesión se logra por ser una fuerza “anti”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Y su peso social es apreciablemente mayor, dada la convergencia con poderes económicos concentrados, oligopolios mediáticos y la presencia difundida de la hegemonía cultural global del neoliberalismo que moldea la subjetividad de todos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si bien es atendible el argumento de la diversidad de ese espacio, se pueden realizar dos objeciones en relación a su adhesión sincera el régimen democrático:</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>1 &#8211;</strong> El liderazgo de ese variado espacio no es democráticamente electo, ni representa a la diversidad, sino que es vertical, ordenado en base a la estructura del poder económico y social realmente existente, que es extra política. Ese reducido círculo ha seleccionado para la gestión específicamente política a personajes extremistas y agresivos -Patricia Bullrich, es uno de esos casos-, sin compromiso democrático alguno, y leales al poder más concentrado, local y extranjero.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>2 &#8211;</strong> El común denominador ideológico-cultural de todos, la argamasa que les otorga un punto de identidad común a liberales, conservadores, radicales, libertarios, peronistas menemistas, es el rechazo tajante al kirchnerismo, que representa en ese mundo el mal absoluto, en una inédita reutilización de los exitosos métodos del maccarthismo norteamericano.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://www.politicargentina.com/advf/imagenes/2018/06/5b199b99ae3c4_750x500.jpg" alt="De las 50 fortunas más grandes de Argentina, 37 son de empresarios ..." /></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>¿Quién dirige a la derecha?:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La pregunta que surge, ante una bien organizada campaña de hostigamiento y agresión al gobierno democrático de Alberto Fernández, es ¿quién gobierna ese amplio espacio?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La estructura de conducción no aparece visible ante la sociedad, aunque por descarte debe decirse que no son los votantes, ni los que cacerolean, aquellos que conducen, crean las consignas, promueven los climas y diseñan los objetivos. Ellos cumplen una función completamente subordinada, y están sometidos a una constante acción de desinformación y agitación mediático-comunicacional. Tampoco son parte de la conducción los diversos operadores mediáticos y sociales, que sirven profesionalmente a la conducción, con completa convicción sobre las tareas que desempeñan. Tampoco los partidos políticos del espacio son quienes toman las principales decisiones, ya que sus líderes están intelectualmente subordinados a las demandas de las corporaciones y a la orientación global de “Occidente”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Quedan finalmente los verdaderos conductores estratégicos del espacio: probablemente en esa conducción en las sombras preponderen grandes empresarios y banqueros, locales y extranjeros, asesorados por intelectuales orgánicos, y en diálogo y coordinación política con poderosos vecinos de Norte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No es ninguna novedad que norteamericanos y europeos apoyan en toda nuestra región a los peores gobiernos, los que garantizan una amplia y profunda integración subordinada de nuestros países a la economía mundial. Los golpes en Brasil y Bolivia son dos ejemplos de lo que apoya “occidente” en nuestra región. Las potencias atlánticas aíslan y combaten a los países y liderazgos independientes que apuestan a un mundo multipolar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En el campo de la orientación económica, que subordina o condiciona al resto de las cuestiones, lideran los negocios empresariales, desvinculados de cualquier proyecto de desarrollo nacional.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por eso, siempre en el primer lugar de las propuestas económicas aparecen la reforma laboral y previsional, para ganar a costa de los trabajadores y jubilados, y las rebajas impositivas para ganar a costa del conjunto de la sociedad, y no aparece ninguna idea que tenga que ver con la construcción verdadera de un capitalismo competitivo a través de la inversión productiva privada y el desarrollo científico-tecnológico. Las excusas para la no inversión, que ya es endémica, son para variar, la “amenaza del populismo”. Incluso durante el gobierno macrista.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>El antikirchnerismo es el basamento doctrinario central</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pueden estar a favor o en contra del aborto. A favor o en contra de la AUH. A favor o en contra de las medidas de contención de la pandemia. Algunos pueden ocuparse de la ayuda social, o de la defensa del medioambiente. Pero la contraseña distintiva de todo ese espacio es: “Cristina NO”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El anti-cristinismo tiene que ver con atacar el liderazgo del campo popular realmente existente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Un liderazgo que se ha mostrado irreductible ante las campañas de insultos y ataques que recibe desde más de una década por parte de la derecha real.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Fue tragicómico ver cómo, a la muerte de Néstor Kirchner, connotados enemigos e ideólogos mediáticos derechistas empezaron a relativizar el desprecio militante a su figura, y le empezaron a encontrar “aspectos positivos”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Cristina está viva, y convergen en su respaldo numerosos y amplios espacios políticos que representan a la mayoría de la población.  Pero si Cristina fuera neoliberal y condujera al rebaño a la resignación de la pobreza, no habría ningún problema con ella, ni recibiría la interminable retahíla de epítetos que le han propinado. Lo mismo ocurriría si liderara masas embrutecidas, sin capacidad crítica ni valores “peligrosos”, como fue el caso de Fujimori o Bolsonaro. El problema que tiene la derecha con el kirchnerismo es que con todas sus dificultades y contradicciones, encarna en un cuerpo político competitivo la defensa de la Nación frente a las fuerzas desintegradoras de la globalización, y de los intereses populares frente a la voracidad del capitalismo de rapiña. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No hace falta, en absoluto, contar una historia idealizada del kirchnerismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si se advierte que el kirchnerismo no fue un proyecto anti-capitalista, sino un proyecto capitalista que se planteaba “crecimiento con inclusión social”, entenderemos que la furia que la clase dominante argentina proyecta e inyecta en la sociedad no puede entenderse en términos de una disputa entre sistemas sociales antagónicos, sino entre concepciones sociales y concepciones internacionales incompatibles.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En lo interno, el sentido democratizador de las políticas públicas del kirchnerismo, y su opción por la autonomía de la política en relación al poder económico, fueron cuestiones cruciales. En lo internacional, su alianza con líderes latinoamericanos para sostener un entramado regional autónomo, y su apuesta a un mundo multipolar, junto con su irreverencia frente al capital financiero global, fueron puntos de quiebre frente a la lógica política de la globalización neoliberal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por eso el anti-cristinismo que caracteriza de punta a punta a la derecha local, quiere decir que están todos, sabiéndolo o no, orbitando en relación al proyecto del Norte para toda América Latina: Cristina NO, Lula no, Evo no, Correa no, Chávez no. Es América Latina independiente NO.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hay que entender que, más allá de las ideas que sus integrantes se hagan de sí mismos, estamos en presencia de un campo político que a cualquier dilema moral que se le presenta, lo resuelve preguntándose “¿Qué le hace más daño a Cristina y al kirchnerismo?”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Un grupo, por más grande que sea, dedicado a eso no puede ser un espacio ni democrático ni republicano. La razón es que es un artefacto político que nació, que fue diseñado desde su origen, para enfrentar lo nacional y lo popular desde el llano o desde el gobierno, y que continuará haciéndolo porque esa es su razón de ser. En cada enfrentamiento con “lo K” han ido dejando de lado todos y cada uno de los principios, valores y argumentos en torno a los cuales armaron su discurso público.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://revistacrisis.com.ar/sites/default/files/notas/imagenes/jo7w6051-2.jpg" alt="Cristina se lleva puesto al peronismo | revista crisis" /></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>La función política de la </strong><strong>demonización del kirchnerismo y de Cristina:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No es que el kirchnerismo sea perfecto ni mucho menos. No hace falta endiosar ni idealizar la experiencia gubernamental kirchnerista ni su desempeño como oposición al macrismo. Ni presentar a Cristina como líder popular infalible y perfecta. Esas imágenes deben quedar circunscriptas al ámbito religioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Con sólo ser capaces de realizar un debate histórico serio frente a esa intensa experiencia colectiva, alcanzaría para madurar como sociedad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero donde claramente se nota que no se trata de realizar un debate conducente sino de eliminar a un rival político, es en la incapacidad de la derecha para argumentar seriamente, con datos e información, y la necesidad inmediata de llevar el debate hacia la irracionalidad y la furia, apelando a todos los instrumentos de poder que están a su alcance, para imponer por la fuerza de su poder fáctico su versión de la historia.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Detrás de todo esto, hay una voluntad autoritaria de arrojar de la escena local a esta fuerza con sus contenidos y valores, y reemplazarla por el esquema semicolonial de plena dominación ideológica de la población que ya ha sido implantado en varios países de América Latina. Afortunadamente el modelo más acabado de dominación, Chile, se está derrumbando a pedazos, a pesar de toda la apuesta del orden global a erigirlo como “modelo” regional.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es que resulta central, en el actual momento nacional, comprender el papel político del antikirchnerismo. Si se parte del punto nodal del pensamiento de la derecha argentina, Cristina y el kirchnerismo son lo peor, y ya no hace falta ni discutirlo, ni mucho menos probarlo. No hay ni puede haber nada peor que eso, y todo lo que se haga contra “eso”, bien hecho está, lo que habilita incluso las prácticas golpistas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero la furia anti-k también sirve en el corto plazo para el amedrentamiento al gobierno nacional, en la medida que la derecha lo somete constantemente a la acusación de ser un “títere K”, o de tomar medidas “K”, o de tener actitudes “K”. Es una política de la inhibición de las capacidades del gobierno nacional para actuar, para salir a discutir sus propuestas en forma defensiva y para correr absolutamente el eje del debate público hacia “las únicas posturas sensatas”, las que benefician con exclusividad al poder concentrado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si el gobierno nacional fuera permeable a la extorsión de ser marcado como “K”, Alberto Fernández debería estar dedicando su valioso tiempo no a gobernar, sino a pensar cómo hacer para que la derecha no lo etiquete como “K”, y cómo se defenderá cuando así lo etiqueten por tomar alguna medida de defensa de lo nacional o de protección de las mayorías.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El mantra del anti-kirchnerismo sirve a la derecha para educar a la población en el rechazo de ciertos valores fundamentales para que cualquier país pueda funcionar como comunidad nacional: la solidaridad con el prójimo, la protección social, los derechos laborales, un modelo de sociedad equitativa, la defensa del patrimonio nacional, o la protección de los derechos de usuarios y consumidores. Todo eso es rotulado de hecho como “K” por la derecha local, y luego bombardeado mediáticamente. Van llevando con el argumento “anti-k” a sectores sociales medios hacia posiciones cada vez más conservadoras y pro-empresariales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Parece claro que si no se revierte mediante un vigoroso debate público la demonización del kirchnerismo, el propio Alberto no va a poder gobernar sino haciendo constantes pedidos de disculpas a los que tendrían la “autoridad” para juzgar todo lo que ocurre en la sociedad. En el peor de los casos, debería desistir de tomar medidas populares, y debería revertirlas luego de lanzarlas, pidiendo disculpas “por parecer K”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No es sólo un problema de justicia histórica abordar el tema del kirchnerismo para exorcizarlo de su connotación acusativa e infamante. Tampoco es el problema, legítimo, del respeto político mínimo que se le debe a una de las minorías democráticas más grandes del país.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es un problema político actual, porque la furia “anti-K” es una estrategia de la derecha para quebrar el espacio político del gobierno, o de llevarlo por la vía de la inhibición a la completa intrascendencia política y social, preanuncio de su futura derrota electoral.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En tanto la derecha sea capaz de seguir imponiendo su imagen “de guerra” del kirchnerismo, es decir, su escala de valores retrógrada y antisocial, tendrá capacidad para imponerle su mirada, y también sus intereses, al resto de la sociedad.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 1° de agosto de 2020</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>*Economista y magister en Relaciones Internacionales, investigador docente en la Universidad Nacional de General Sarmiento.</em></span></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-derecha-local-no-tolera-el-pluralismo-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=%C2%BFLa%20derecha%20local%20no%20tolera%20el%20pluralismo%3F%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-derecha-local-no-tolera-el-pluralismo-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=%C2%BFLa%20derecha%20local%20no%20tolera%20el%20pluralismo%3F%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-derecha-local-no-tolera-el-pluralismo-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=%C2%BFLa%20derecha%20local%20no%20tolera%20el%20pluralismo%3F%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-derecha-local-no-tolera-el-pluralismo-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=%C2%BFLa%20derecha%20local%20no%20tolera%20el%20pluralismo%3F%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-derecha-local-no-tolera-el-pluralismo-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=%C2%BFLa%20derecha%20local%20no%20tolera%20el%20pluralismo%3F%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-derecha-local-no-tolera-el-pluralismo-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=%C2%BFLa%20derecha%20local%20no%20tolera%20el%20pluralismo%3F%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-derecha-local-no-tolera-el-pluralismo-por-ricardo-aronskind%2F&#038;title=%C2%BFLa%20derecha%20local%20no%20tolera%20el%20pluralismo%3F%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/la-derecha-local-no-tolera-el-pluralismo-por-ricardo-aronskind/" data-a2a-title="¿La derecha local no tolera el pluralismo? – Por Ricardo Aronskind"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-derecha-local-no-tolera-el-pluralismo-por-ricardo-aronskind/">¿La derecha local no tolera el pluralismo? &#8211; Por Ricardo Aronskind</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/la-derecha-local-no-tolera-el-pluralismo-por-ricardo-aronskind/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>5</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Explicar la asimetría &#8211; Por Ricardo Aronskind</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/explicar-la-asimetria-por-ricardo-aronskind/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/explicar-la-asimetria-por-ricardo-aronskind/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 10 Oct 2020 19:26:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Aronskind]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Fernández]]></category>
		<category><![CDATA[Derecha argentina]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Medios de Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[oposición]]></category>
		<category><![CDATA[Poder Judicial]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=6383</guid>

					<description><![CDATA[<p>Ricardo Aronskind sostiene que hay una completa desproporción entre la actitud del gobierno, que es moderada, dialoguista y respetuosa de las instituciones, y la furia radicalizada de la conducción de la oposición. Aronskind afirma que esa asimetría de una actitud institucional y democrática, versus una actitud entre boicoteadora y golpista, debe ser explicada para comprender su sentido político.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/explicar-la-asimetria-por-ricardo-aronskind/">Explicar la asimetría &#8211; Por Ricardo Aronskind</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>Ricardo Aronskind sostiene que hay una completa desproporción entre la actitud del gobierno, que es moderada, dialoguista y respetuosa de las instituciones, y la furia radicalizada de la conducción de la oposición. Aronskind afirma que esa asimetría de una actitud institucional y democrática, versus una actitud entre boicoteadora y golpista, debe ser explicada para comprender su sentido político.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Ricardo Aronskind*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A 10 meses de haber asumido la gestión el Frente de Todos, la realidad política y económica argentina no se ha tranquilizado, a pesar de los esfuerzos del gobierno nacional en ese sentido. El efecto de la pandemia es muy negativo en lo económico, pero debió haber contribuido a aplacar las diputas políticas en aras de enfrentar una situación sanitaria grave. No está ocurriendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A pesar de que el gobierno muestra una política prudente y sensata en lo económico, con una hoja de ruta en la cual la reprogramación de los compromisos externos juega un papel destacado, para poder utilizar el gasto estatal plenamente en los próximos años en función de normalizar la economía e incluso promover un cambio en la estructura productiva, el tipo de cambio oficial está siendo asediado, mientras los responsables del desastre macrista y todo el coro neoliberal insisten en que las soluciones son facilísimas, que hay que devaluar y bajar el gasto público, y que el gobierno es un fracaso económico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ni qué hablar del clima político. El encono es la palabra que mejor define la actitud de una oposición de derecha, que en su mayoría acompaña todas y cada una de las posiciones del poder económico que en su momento entronizó al macrismo en el poder.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Derecha que trabaja –al menos- en cuatro planos: el estrictamente partidario parlamentario, el judicial, el económico-social y el mediático.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En el plano parlamentario, el objetivo es el obstruccionismo y la paralización de la actividad legislativa, además de teñir la labor de los legisladores de un manto de sospecha “antidemocrático”. El bloque de Juntos por el Cambio actúa el libreto de una indignación republicana frente al intento completamente legítimo y democrático del gobierno de hacer valer su relativa mayoría parlamentaria. Se intenta imponer el poder de veto de los que perdieron las elecciones y limitar las acciones de gobierno a lo que le parece bien a los poderes fácticos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En el campo judicial, se trata de utilizar todas las posiciones logradas en ese ámbito institucional por la derecha, para impedir que el gobierno pueda desplegar acciones más allá del libreto aceptado por el macrismo político y el poder económico. La modesta reforma planteada por el gobierno, que alivia algunas cuestiones pero no resuelve viejas taras de la justicia argentina, también es rechazada desde la oposición. El poder judicial está actuando plenamente en defensa del legado institucional macrista, de la impunidad del grupo vaciador de Vicentín, o de quienes están quemando miles de hectáreas de bosques impunemente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En el económico-social, se sigue operando como durante todo el período democrático, generando aumentos de precios arbitrarios, operando sobre el dólar marginal, defendiendo posiciones de privilegio injustificables que dañan el crecimiento económico, y evitando el pago de los impuestos vigentes. Es rechazado un impuesto moderado a las grandes fortunas, planteado por única vez, mientras se continúa una tarea de desgaste del gobierno vía remarcaciones constantes y presión especulativa sobre el dólar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En el plano mediático, los principales grupos comunicacionales están en guerra abierta contra el gobierno, desplegando una batería constante de mentiras y difamaciones, siguiendo un libreto según el cual el gobierno sería autoritario, estatista, opresivo y chavista, cuando no inoperante y responsable del estado del país. Para quien atiende a esos argumentos, el gobierno macrista y la pandemia nunca existieron. En esos medios ha dejado de importar la realidad de las acciones y la rigurosidad de los argumentos. Esta prensa formal es acompañada desde las redes sociales con una catarata violenta de insultos y falsedades, que apuntan a empoderar a una derecha agresiva y golpista, que niega cualquier tipo de legitimidad al gobierno actual. Estos espacios han comenzado a instalar “ingenuamente” en la opinión pública la duda sobre si Alberto Fernández terminará su mandato. Pregunta que está fuera de lugar en democracia, pero que ayuda a instalar entre el público la meta final de las acciones desestabilizadoras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En otro tipo de plano habría que colocar al inadmisible cerco armado por la Policía Bonaerense en torno a la Residencia Presidencial de Olivos y a la Residencia del Gobernador Bonaerense, en ocasión de la protesta por mejores condiciones laborales de hace un mes. Un antecedente de insubordinación grave que no recibió una respuesta democrática clara. A pesar de no existir en este momento condiciones para un golpe institucional, el episodio escenificó una posibilidad que remite a otras situaciones ya ocurridas en América Latina, que contaron con el beneplácito de las potencias “democráticas”.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://laopinion.com/wp-content/uploads/sites/3/2019/10/109329146_1-1.jpg?quality=60&amp;strip=all&amp;w=1200" alt="Retorno de los muchachos peronistas en la Argentina | La Opinión" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Explicar la asimetría:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hay una completa desproporción existente entre la actitud del gobierno, que es moderada, dialoguista y respetuosa de las instituciones, y la furia radicalizada de la conducción de la oposición, que continúa atacando al gobierno con la misma actitud destructiva como en las épocas en que gobernaba Cristina Kirchner. Todos los denuestos son utilizados, no importa si coinciden con la realidad de la actual gestión o no. Todo lo actuado por el gobierno merece sospechas, ya que encubre a las malas intenciones que “se sabe” tendría el kirchnerismo.  Esa asimetría de una actitud institucional y democrática, versus una actitud entre boicoteadora y golpista, debe ser explicada para comprender su sentido político.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">No sabemos cómo lee el albertismo, desde su actitud dialoguista, el ataque en todos los planos de una derecha en proceso de radicalización antidemocrática. Nos da la impresión que realiza un enfoque político-electoral de la situación, confiando en las artes de la negociación política y la disposición de los actores a jugar democráticamente y a arribar a puntos intermedios entre las posiciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Nosotros entendemos que el aparente estado de delirio y exaltación de la oposición no es irracional desde el punto de vista político, sino que es funcional a un objetivo que precede a éste gobierno, y que hunde sus raíces en la década del 2000.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Se trata de que la derecha económica, política y social local, en parte satelital de los Estados Unidos, ha definido al kirchnerismo como el principal enemigo político a derrotar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La explicación de esta posición, casi fundante de todo el andamiaje político de Cambiemos, está en estrecha relación con el proyecto estratégico del poder económico local y global, y con el obstáculo que representa el kirchnerismo para ese proyecto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La derecha económica local carece de un proyecto abarcativo de la Nación, pero cuenta con un plan de negocios, articulado con las oportunidades que ofrecía la globalización, para rentabilizar diversas actividades, aun cuando el resto del país y de su sistema productivo queden al margen y no sean viables ni económica ni socialmente. Los obstáculos son los derechos laborales, los derechos jubilatorios, las leyes y regulaciones estatales, los sindicatos, las organizaciones de desocupados, el entramado productivo de la economía popular, los cientos de miles de pequeñas y medianas empresas, el mundo universitario y científico. Todos esos actores sociales encontraron cobijo y pertenencia en muchas de las políticas kirchneristas y nutrieron su fuerza electoral.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La irrupción del kirchnerismo como espacio político amplio e influyente, fue una pésima noticia para el poder económico concentrado porque obturó negocios y planteó problemas distributivos que ya fueron dejados de lado en la agenda pública de muchos países latinoamericanos. Además, los Estados Unidos vieron con muy malos ojos la aparición de un conjunto de gobiernos en América del Sur y Central que se fortalecieron mutuamente en torno a la perspectiva de una política exterior autónoma y una región más integrada internamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El kirchnerismo, si bien no significó una reversión completa de las reformas neoliberales –que vienen desde la dictadura cívico-militar de 1976-, implementó un conjunto de políticas públicas más abarcativas hacia el conjunto de la sociedad, y mostró una actitud más independiente de las grandes corporaciones en muchos terrenos. Esa actitud autónoma fue acompañada por un trabajo contra-cultural de discusión de la visión ofrecida por los medios, de rescate de las capacidades y la creatividad locales. Uno de los aspectos que más enoja a los defensores de la globalización neoliberal fue la negativa kirchnerista a seguir el camino del endeudamiento permanente y a someterse a los dictados subdesarrollantes del FMI.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La figura que simboliza todo ese accionar, luego de la muerte de Néstor Kirchner, fue y es Cristina Kirchner.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El espacio político kirchnerista está estructurado en torno a su pensamiento y sus decisiones. Y ese espacio se transformó en el principal obstáculo político tanto para los negocios particulares de las corporaciones a costa del país, como para la colocación de Argentina dentro del conjunto de países latinoamericanos subordinados completamente a la geoestrategia norteamericana.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://somosnosotros.net/wp-content/uploads/2020/06/CCF21971-DDAB-4ACA-A52C-842DD812AA0A.jpeg" alt="La oposición denuncia un “plan de impunidad” y “venganza” del ..." /></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Intransigencia antikirchnerista:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La furia anti-k, por lo tanto, sólo tiene de “moral” o “republicano” un barniz para consumo publicitario. Ese encono encierra básicamente este conflicto de fondo con lo que el kirchnerismo expresa en este momento concreto de la historia argentina. Sin ser el “propietario” de una serie de valores vinculados a la equidad social, el desarrollo, la soberanía nacional, es la fuerza política que tiene la capacidad concreta para proyectarlos a la gestión estatal, frente al bando favorable a la debilitada globalización neoliberal, cuyos actores son locales e internacionales al mismo tiempo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La decisión de Cristina de no presentar su candidatura presidencial y en cambio proponerlo a Alberto Fernández, tuvo al mismo tiempo el valor extraordinario de desalojar al inepto gobierno apoyado por el gran capital y los gobiernos occidentales, y el complejo efecto de constituir un gobierno de coalición entre sectores que no tienen exactamente las mismas prioridades políticas, económicas, y culturales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La derecha local, en cambio, si bien es amplia y variada, y contiene diversos espacios, cuenta con una dirección unificada, en torno a los intereses del gran empresariado local y en última instancia, con la orientación estratégica de los Estados Unidos. Eso le otorga orden y potencia en la ejecución y despliegue de acciones del más diverso tipo, pero convergentes en una estrategia final: la neutralización completa del gobierno del Frente de Todos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La neutralización implica despojarlo completamente de toda arista diferenciada de la anterior gestión macrista, continuadora a su vez de la gestión de la Alianza y del menemismo, prolongaciones  a su vez de las políticas antinacionales inauguradas en la última dictadura cívico-militar.´</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Para evitar que el gobierno del Frente de Todos logre imprimir a su gestión un sesgo popular y nacional, la derecha explora 3 caminos:</span></p>
<ol style="text-align: justify;">
<li><span style="color: #000000;">Que el gobierno, incluido el kirchnerismo, se vaya sometiendo de a poco a los poderes fácticos.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">Que el gobierno se parta entre un ala “moderada” o “amiga de los mercados” y un ala más transformadora que sea desplazada. Debilitado, el gobierno se sometería completamente a los poderes fácticos y el kirchnerismo sería expurgado de todas las instancias de poder.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">Que el gobierno persista en sus objetivos progresistas, y entonces caiga envuelto en un conjunto de circunstancias caóticas prolijamente orquestadas, y se abra el espacio para un gobierno radicalizado de derecha.</span></li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Introducir la grieta en el gobierno:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Desde el comienzo de la gestión, el gobierno es sometido a una intensa presión y boicot por parte de una oposición carente de todo espíritu colaborativo. La presión constante, ejercida sobre un gobierno que parece vacilar ante los conflictos que atravesaron a la democracia argentina en los últimos 37 años, cumple la función de amedrantar a los tomadores de decisiones, colocarlos a la defensiva, para que se sometan más o menos completamente a los poderes fácticos. Inundarlo de suficientes problemas y litigios para que lo que hay en él de voluntad transformadora se ahogue en una cotidianeidad marcada por infinitos obstáculos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La infantil acusación de que Alberto Fernández es un títere de Cristina Kirchner no da cuenta de la realidad, pero delata la intención política opositora de introducir una grieta entre ambos líderes, y entre dos estilos de gobierno: si el Presidente toma alguna decisión que se salga del libreto neoliberal, es inmediatamente acusado de ser un “títere K”, cosa que sirve para galvanizar al fanatizado público anti-k. Pero más allá de los recursos de los medios para desgastar y desprestigiar al gobierno, no cabe duda de que existe una voluntad de quebrar la unidad política del Frente de Todos. Es que se deberán tomar varias decisiones difíciles en los próximos meses, y lo que se busca es crear una disputa insalvable entre un sector más propenso a acordar con el establishment local y que posee una mirada más convencional de la política, y el sector con mayor vocación transformadora, al que se trata de encorsetar bajo el infamante nombre de “kirchnerismo”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero eso no quita que se siga abonando, entre tanto, al desarrollo de la tercera opción, es decir, la desestabilización completa del gobierno de los Fernández para facilitar su reemplazo prematuro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si se mira con atención los movimientos en torno al dólar, encierran todas las potencialidades deseadas por la derecha: desgastan a la gestión, provocan tensiones entre los funcionarios y áreas del Estado, y crean un clima de falta de gobernabilidad. Si el gobierno no toma medidas efectivas, las maniobras especulativas pueden llegar a provocar una devaluación no deseada. No hace falta resaltar que un salto del dólar, en el actual contexto de penuria económica provocada por la pandemia, puede tener un efecto muy duro sobre el bolsillo de la amplia mayoría de la población –la base de sustentación del Frente-, favoreciendo en todos los sentidos a una reducida minoría.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://img2.rtve.es/a/5424254?w=800&amp;preview=1572217845137.jpg" alt="Argentina: Alberto Fernández gana las elecciones | RTVE" /></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>¿Qué hay frente a la derecha?</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El estilo político de Alberto Fernández ha desarmado la argumentación sobre el estilo y los modos de Cristina como causante del fastidio de “la gente”. El argumento sobre la falta de diálogo y la intolerancia no se sostienen. Sin embargo, el embate desestabilizador continúa como si gobernara Cristina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Sin duda hay un equívoco en el actual micro-clima político nacional. La pandemia ha restringido severamente la capacidad de expresión y movilización de los espacios populares, propiciando al mismo tiempo el agigantamiento mediático de la vociferación derechista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero sería incorrecto explicar la apariencia de fuerza de la derecha por un hecho sanitario.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La realidad es que el espacio popular, democrático, en el que se encuentra el kirchnerismo, lleva mucho tiempo inmovilizado y desorganizado, y no encuentra la forma de expresarse con nitidez en la escena pública. Este estado de inacción es previo a la pandemia, y se hizo muy claro en el último año del gobierno macrista, a pesar del descalabro económico y social provocado por esa gestión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La falta de organización, de respuesta rápida y clara a los debates planteados, la aparente falta de brújula política, la ausencia de formación de cuadros políticos y sindicales y de difusión política en general, redunda en la debilidad del espacio popular.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es imprescindible superar estas limitaciones, porque son las que aprovecha la derecha para atacar y arrinconar al gobierno democrático, creando una falsa sensación de potencia incontenible.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Antes de las elecciones se decía que “sin Cristina no se puede, pero que con Cristina sola no alcanza”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hoy, la situación podría sintetizarse diciendo: “Sin el Gobierno no se puede mejorar el país, pero que con el gobierno sólo no alcanza para poder avanzar en los cambios que se necesitan”.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 10 de octubre de 2020.</span></p>
<p><span style="color: #000000;"><em>*Economista y magister en Relaciones Internacionales, investigador docente en la Universidad Nacional de General Sarmiento.</em></span></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fexplicar-la-asimetria-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=Explicar%20la%20asimetr%C3%ADa%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fexplicar-la-asimetria-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=Explicar%20la%20asimetr%C3%ADa%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fexplicar-la-asimetria-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=Explicar%20la%20asimetr%C3%ADa%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fexplicar-la-asimetria-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=Explicar%20la%20asimetr%C3%ADa%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fexplicar-la-asimetria-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=Explicar%20la%20asimetr%C3%ADa%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fexplicar-la-asimetria-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=Explicar%20la%20asimetr%C3%ADa%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fexplicar-la-asimetria-por-ricardo-aronskind%2F&#038;title=Explicar%20la%20asimetr%C3%ADa%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/explicar-la-asimetria-por-ricardo-aronskind/" data-a2a-title="Explicar la asimetría – Por Ricardo Aronskind"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/explicar-la-asimetria-por-ricardo-aronskind/">Explicar la asimetría &#8211; Por Ricardo Aronskind</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/explicar-la-asimetria-por-ricardo-aronskind/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>5</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Una derecha democrática? Repensar las categorías como exigencia de un presente peligroso &#8211; Por Claudio Véliz</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/una-derecha-democratica-repensar-las-categorias-como-exigencia-de-un-presente-peligroso-por-claudio-veliz/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/una-derecha-democratica-repensar-las-categorias-como-exigencia-de-un-presente-peligroso-por-claudio-veliz/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 16 Jul 2021 14:04:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Claudio Veliz]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Claudio Véliz]]></category>
		<category><![CDATA[Derecha argentina]]></category>
		<category><![CDATA[derecha latiniamericana]]></category>
		<category><![CDATA[Fake News]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[law fare]]></category>
		<category><![CDATA[neofacismo]]></category>
		<category><![CDATA[Neoliberalismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=7983</guid>

					<description><![CDATA[<p>¿Resulta acertado asumir a las “nuevas derechas” como uno de los tantos participantes del juego democrático, del litigio político, de la batalla cultural? ¿Acaso no estamos transitando un verdadero “instante de peligro” en que todas las garantías de la convivencia democrática se hallan amenazadas? ¿Son comparables las prácticas fascistas del siglo XX con el despliegue agresivo y virulento de las actuales huestes reaccionarias? Claudio Véliz intenta abordar estos y otros interrogantes en el presente artículo, reivindicando la importancia de las categorías teóricas como corolario de decisiones ético-políticas.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/una-derecha-democratica-repensar-las-categorias-como-exigencia-de-un-presente-peligroso-por-claudio-veliz/">¿Una derecha democrática? Repensar las categorías como exigencia de un presente peligroso &#8211; Por Claudio Véliz</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em><strong>¿Resulta acertado asumir a las “nuevas derechas” como uno de los tantos participantes del juego democrático, del litigio político, de la batalla cultural? ¿Acaso no estamos transitando un verdadero “instante de peligro” en que todas las garantías de la convivencia democrática se hallan amenazadas? ¿Son comparables las prácticas fascistas del siglo XX con el despliegue agresivo y virulento de las actuales huestes reaccionarias? Claudio Véliz intenta abordar estos y otros interrogantes en el presente artículo, reivindicando la importancia de las categorías teóricas como corolario de decisiones ético-políticas.</strong></em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Claudio Véliz*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em> (para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em>A la memoria invencible de Horacio González, el maestro de todxs nosotrxs</em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><strong> </strong></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em>La derecha nos da golpes de Estado, nos persigue, nos desaparece, nos mata, se apropia de nuestros hijos e hijas. Y sin embargo nosotros y nosotras seguimos haciendo el amor, y llevándolo como bandera a la victoria.</em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;">María Fernanda Ruiz (colaboradora de Evo Morales durante su exilio en Argentina)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong> </strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Neoliberalismo: el <em>grado cero</em> de la democracia</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En un artículo publicado por el diario <em>Página/12 </em>(1), nuestro querido Horacio González reflexionaba sobre “los aires imprecisos” y la “zona ambigua” a que nos remite la expresión <em>neofascismo</em> y, particularmente, sobre la utilización del prefijo “neo”. De todos modos, luego de estos reparos categoriales, no duda en asociar al macrismo con un “corte” o “salto definitivo” que inaugura “una oscura política pulsional, exacerbando al individuo aislado como un átomo regido por un nuevo tipo de legalidad represiva”. El macrismo –afirma– funda una nueva concepción de la ley “encarnada por el Carro Blindado Antipiquete con Cañón Hidrante”; un artefacto que concibe a la Constitución como su harapo, su estropajo. En este carro espectral –concluye– “viajan los voceros escogidos (…) del neofascismo liberal macrista”. No quisiéramos polemizar aquí sobre la pertinencia del sustantivo “macrismo” para aludir a una nueva modalidad de las prácticas y los discursos autoritarios y conservadores más o menos maquillados por la estética <em>new age</em>. Sí nos interesa ensayar una genealogía que nos permita cierta aproximación cognitiva a una sucesión de episodios recientes que, aun en el marco de dicha “organización epistémica”, no dejan de resultarnos sorprendentes. A pesar de la predisposición excesivamente respetuosa, dialoguista y moderada de un gobierno elegido en primera vuelta, venimos asistiendo a una inédita reacción de los sectores dominantes cuyos ribetes autoritarios se han tornado cada vez más agresivos: convocatorias a la desobediencia civil, llamados a la rebelión fiscal, amenazas explícitas frente a cualquier rumor de un mayor control estatal sobre la renta extraordinaria, incumplimiento de los oligopolios comunicacionales ante la decisión de convertir sus negocios en un “servicio público esencial ”, resistencia “jurídica” de los multimillonarios afectados por el aporte “solidario”, avanzada del aparato judicial tanto para reafirmar y consolidar las prácticas de <em>lawfare</em> como para consagrar la impunidad de los gravísimos delitos cometidos por funcionarios macristas, denuncias contra el Presidente por envenenamiento y sobornos, y un sinfín de episodios, desafíos y desvaríos que se orientan en la misma dirección.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Tal como hemos afirmado en artículos anteriores, ese engendro impiadoso bautizado como “neoliberalismo” por sus promotores, ensayó sus primeros arrebatos durante la década del 30 del siglo pasado. Por entonces, su área de influencia estuvo limitada a ciertas sectas, coloquios, sociedades secretas o cenáculos universitarios. Tal como lo habían comprendido sus más conspicuos defensores (Mises, Hayek, Friedman), el sesgo decididamente antipopular de sus recetas (apertura comercial, ajuste fiscal, privatizaciones, flexibilización laboral, liberalización de los flujos mercantiles, endeudamiento externo, precarización del trabajo, etc.) y la impronta agresiva y excluyente de su proyecto apropiador, exigían la “contribución” de modelos autoritarios/reaccionarios (como los de Reagan y Thatcher) o bien de violencias genocidas (como las de Pinochet o Videla). De lo que se trataba, en cualquier caso, era de aniquilar los vestigios, apenas perceptibles, de las democracias convalecientes ante el avance arrollador del capitalismo. También hemos aprendido (y valga la oportunidad para subrayarlo aquí) que la <em>igualdad</em> intrínseca a la democracia jamás podría resultar compatible con la <em>desigualdad</em> inherente al capitalismo (abundan los trabajos de investigadores y politólogos que han procurado demostrar el desvarío consistente en conjugar dos prácticas incompatibles). De todos modos, tal como afirma el sociólogo portugués Boaventura De Sousa Santos, si el fascismo representa el <em>grado cero</em> de dicho ensamble, los Estados de Bienestar europeos, en el otro extremo, lograron el mayor nivel de imbricación entre capitalismo y democracia durante los denominados “treinta años gloriosos”. Hubo que esperar hasta el último cuarto del siglo XX para que este delicado experimento estallara en mil pedazos y aquella contradicción volviera a resultar (literalmente) invivible. Ya alcanzaba a divisarse ese horizonte pergeñado, con absoluta obscenidad y desfachatez, por los adalides de la ortodoxia y el monetarismo radical. Sin embargo, estos pacientes conspiradores, jamás llegaron a imaginar (ni durante la paranoia sectaria de los años 30, ni durante el derrumbe del sistema bienestarista de los 70) que en los albores del presente siglo, su trabajo propagandístico se toparía con incondicionales y poderosos aliados: la “industria cultural”, los oligopolios mediáticos, ciertas filosofías posmodernas, las mafias judiciales y las tecnologías digitales.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://elmontonero.pe/upload/uploads_images/columna_dario_88.jpg" alt="Este es el fascismo del siglo XXI | EL MONTONERO" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Un sadismo demasiado ortodoxo</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Creemos pertinente designar a la actual etapa del neoliberalismo (2) como<em> neofascista</em> (sin que ello signifique excluir otras categorizaciones igualmente pertinentes: <em>digital</em>, <em>semiótico</em>, <em>anarcofinanciero</em>, <em>posverdadero</em>… El actual fascismo liberal despliega una modalidad de las prácticas sociales sustentada en la construcción y demonización de enemigos/chivos expiatorios que resultarán estigmatizados, perseguidos, encarcelados o aniquilados, es decir, desplazados hasta dejarlos “fuera de combate” (los fascismos del siglo XX ya habían abusado de dicha estrategia); pero su novedad reside en que dicho cóctel explosivo de miedo, odio y sadismo se complementa con la defensa incondicional de las recetas ortodoxas, las políticas monetaristas y los diseños mercadocéntricos del liberalismo noventista (quizá, los casos de Macri, Bolsonaro, Duque, Piñera y Lenin Moreno sean los más significativos de nuestra región). Muchos intelectuales, politólogos e investigadores han reparado en esta sintomática y novedosa conjunción. Entre ellos, Jorge Alemán suele refutar la idea de un “populismo de derecha” (Laclau) debido a que las nuevas derechas europeas y/o la norteamericana, muy lejos de articular las “demandas” de los sectores plebeyos/vulnerados, prefieren las alianzas con el capital concentrado; por consiguiente, más allá de su mayor o menor apego a la ortodoxia clásica, lo que sí articulan son las prácticas fascistas con los requerimientos del capital. Para Judith Butler, el neoliberalismo convierte a los sujetos precarios que produce en una amenaza para el dominio público; de este modo, la contracara de la “precarización estructural”, la supresión de servicios sociales y la desesperanza generalizada, es la defensa ideológica de la responsabilidad individual y empresarial que podríamos traducir como la “obligación” de maximizar el éxito mercantil. Ezequiel Adamovsky, por su parte, considera que el liberalismo argentino en tanto ideología que moldeó nuestro sentido común, siempre se hubo ocupado de señalar supuestos enemigos internos a quienes se debería erradicar como requisito para alcanzar la felicidad colectiva (3); sin embargo –afirma–, esta práctica se ha tornado mucho más peligrosa a partir de la asunción de Mauricio Macri ya que por entonces, desde el Estado mismo (y desde todos sus satélites mediáticos) se lanzó una campaña de agresión contra una multiplicidad de “enemigos internos”, hábilmente coronada por la despolitización y el embrutecimiento del debate colectivo. Adamovsky recupera la categoría de <em>neofascismo</em> utilizada por Gilles Deleuze para caracterizar a esa suerte de “alianza mundial” que organiza esos “pequeños miedos” y esas “pequeñas angustias” que nos convierten en <em>microfascistas </em>siempre dispuestos a sofocar el mínimo gesto discordante. Este entramado se conjuga a la perfección con el aislamiento individual y el ensimismamiento a que nos someten las lógicas mercantiles. Étienne Balibar considera que el barniz nacional-proteccionista de ciertas derechas no es más que el síntoma de un edificio que se derrumba: el proyecto político y cultural de occidente. Trump es el resultado –sostiene– de un eficaz aprovechamiento de la ira “popular” en tanto corolario de los daños económicos, sociales y morales ocasionados por el capitalismo neoliberal. Precisamente por ello, este filósofo francés propone renunciar a una categoría como la de “populismo” por tratarse de un formulismo capaz de abrigar discursos de derecha e izquierda: el nacionalismo xenófobo (fascista) y la inclusión (democrática) de las <em>vidas precarias</em> constituyen dos alternativas opuestas, no asimilables ni amalgamables. La contracara de la desregulación del capitalismo financiero es la explosión de la precariedad social y, por lo tanto, la negación de la democracia (la des-democratización). Democratizar, por el contrario, supone reinventar una ciudadanía activa, alentar la participación popular, instaurar el “conflicto civil” con el objeto de instalar un contrapeso para “el poder del dinero, de la tecnología y de la herencia” (4). Ricardo Forster también considera que el liberalismo, cada vez que accedió al poder, no solo se ocupó de “reconducir la riqueza hacia sus verdaderos dueños” sino que no dudó en utilizar los mecanismos perversos del golpismo y el terrorismo de Estado. Por esta razón, en tiempos de “revoluciones de la alegría” y gestos <em>cool</em>, era necesario aniquilar la historia, despolitizar la gestión y silenciar las complicidades con las múltiples y repetidas violencias contra las mayorías. El macrismo “se presentó” en sociedad como una fuerza nueva, incontaminada, ajena a la política (un “mal” innecesario) y deseosa de “mirar al futuro” (siniestro eufemismo para “enterrar el pasado”), y justamente por eso no solo debió emprenderla contra una historia preñada de símbolos, memorias y “estructuras de sentimiento”, sino que también necesitaba utilizar dicha mascarada para eclipsar las diversas dimensiones y modalidades de sus violencias (5).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Se equivocan (ingenua o interesadamente) quienes afirman que en tiempos de capitalismo <em>semiótico</em>, ingeniería algorítmica y servidumbres “libertarias”, el capital concentrado no necesita utilizar recursos absolutamente antidemocráticos relacionados con la violencia, la coacción, la persecución, la suspensión de derechos y garantías constitucionales, la demonización y/o la estigmatización de “enemigos peligrosos” (el <em>estado de excepción</em> tal como lo concibieron Schmitt, Benjamin o Agamben, más allá de sus discrepancias). Nos basta con revisar la historia reciente de Nuestra América para hallar una infinidad de prácticas y discursos condenatorios de los gobiernos populares que intentaron producir un quiebre en la pretendidamente invencible dinámica del capital financiero-buitre. El <em>lawfare</em> constituyó la principal herramienta de disciplinamiento y castigo (ilegal e ilegítima) dirigida a los funcionarios, sindicalistas y militantes que se atrevieron a intervenir (legal y legítimamente) en los negocios privados y fraudulentos de la gran burguesía y del capital financiero. Si el neoliberalismo del siglo XXI puede ser perfectamente designado como <em>neofascista </em>es, justamente, porque ha diseñado una temible maquinaria destinada a pulverizar a sus adversarios/enemigos políticos como condición indispensable para consolidar el saqueo. A juzgar por lo efectivamente acontecido, podríamos concluir que la arquitectura mediática-digital-semiótica no solo se ocupó de producir subjetividades ensimismadas, emprendedoras, autogestivas, antipolíticas e insolidarias, sino que también debió producir/instituir a los culpables del malestar: populistas, beneficiarios de planes y subsidios, vendedores ambulantes, mapuches, etc. En Argentina, los medios y las redes promovieron, alentaron y consolidaron, de un modo incesante, una práctica decididamente fascista consistente en instaurar un “odio militante” contra <em>kukas</em>, <em>vagos</em>, <em>planeros</em>, <em>villeros</em>, <em>negros</em>, <em>peronistas</em>. He aquí el pasaje –insistimos con este tema– desde (aquello que Ernesto Laclau y Chantal Mouffe designaban como) la “lógica adversarial agonista” (fundamento del conflicto social y de su tratamiento democrático), hacia la fórmula schmittiana “amigo-enemigo” que solo contempla la construcción del adversario como un enemigo temible que debe ser aborrecido, perseguido, encarcelado e incluso, aniquilado.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="http://www.patriamoreira.com/images/na12fo01_7.jpg" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>El neofascismo en Argentina</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En nuestro país, la derecha pro-radical ha venido desplegando una modalidad de intervención sumamente agresiva al menos desde que se constituyó como oposición virulenta al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, tras la fallida Resolución 125. Pero si nos limitamos a realizar un (incompleto) inventario de su gestión a partir de diciembre de 2015, podemos arribar a un diagnóstico adecuado: rehabilitaron los desfiles militares en las fechas patrias; encubrieron crímenes de las fuerzas de seguridad (los casos de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel son apenas los más resonantes); celebraron el asesinato policial por la espalda; invitaron a la civilidad a armarse y justificaron los linchamientos; demoraron las causas contra genocidas; alentaron el fallido 2 x 1; crearon una “mesa judicial” para perseguir, encarcelar, disciplinar, extorsionar y espiar a rebeldes y opositores; pusieron la “inteligencia” oficial al servicio del <em>lawfare</em>; convirtieron en una cloaca burocrática y arbitraria a los tribunales federales; organizaron una cacería circense y “sacrificial” contra exfuncionarios, que incluyó la exhibición “medieval” de sus cuerpos semidesnudos; reprimieron a los jubilados; persiguieron y estigmatizaron a docentes, científicos, delegados gremiales y abogados laboralistas; demonizaron a los migrantes de países limítrofes; decidieron por decreto la designación y traslado de jueces; espiaron las redes sociales para despedir empleados públicos con “ideologías populistas”; persiguieron y censuraron periodistas; crearon un ejército de <em>trolls</em> financiados con dinero del Estado dedicado a manipular información, difundir falsas noticias y alentar el odio contra los K; ocultaron información sobre el paradero del submarino hundido y espiaron a los familiares de los tripulantes desaparecidos; expresaron abiertamente su desprecio por la educación y la salud públicas; exhibieron sin reparos su desdén por “lo común”, su terror frente a la política, su fastidio ante la defensa sindical de los trabajadores, su odio hacia lo plebeyo, su náusea frente a todo lo que “oliera a pueblo”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Para colmo, lejos de morigerar sus gestos elitistas, sus prejuicios racistas y sus valoraciones profundamente antidemocráticas luego de perder las elecciones de 2019, no han hecho más que incrementar la agresividad antipopular. El “poder residual” del que actualmente disponen sustentado en el aparato judicial, los resabios de la “inteligencia”, sus representantes en ambas cámaras, las corporaciones empresarias y, por sobre todas esas cosas, la casi totalidad del sistema mediático, les permite continuar operando desde los “sótanos de la democracia”. En la actual  coyuntura (también) eligieron defender abiertamente a los sectores del capital concentrado en nombre de la sagrada “propiedad privada” que el gobierno de Alberto Fernández vendría a expropiar. Organizaron numerosas marchas, protestas, movilizaciones y cacerolazos donde abundaron consignas violentas que incluyeron la reivindicación del genocidio; calificaron a los cuidados como dictadura/infectadura; obstaculizaron la actividad parlamentaria excusándose en las dificultades de la virtualidad; alentaron un motín policial (aun el que tuvo lugar en el domicilio personal del gobernador bonaerense); manifestaron explícitamente sus deseos de matar o de “ver muerta” a la actual vicepresidenta y convocaron a concentrarse en su domicilio personal; golpearon a periodistas y dañaron sus instrumentos de trabajo; propusieron fusilar a políticos y sindicalistas; invitaron a los ciudadanos a no aplicarse una vacuna comunista y vociferaron que la ANMAT fue colonizada por <em>La Cámpora</em>. Claro que todas estas acciones, invariablemente, incluían la portación de una bandera argentina y la repetición ensordecedora de las consignas: “libertad” y “república”. Hasta ahora, ninguna de estas diatribas delirantes (repetidas insistentemente en todas y cada una de las manifestaciones opositoras) recibió el repudio explícito de quienes convocaron a las sucesivas protestas cuyo carácter “espontáneo y pacífico” ha sido defendido con uñas y dientes por los más encumbrados representantes de la segunda Alianza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El investigador Daniel Feierstein, publicó un libro sobre la persistencia de las prácticas fascistas en la Argentina de los últimos años (6). Se propuso demostrar que “el macrismo” y cierto periodismo afín de “odiadores altisonantes” (a los que se suman algunas figuras políticas aisladas pertenecientes a otros espacios políticos) son los grandes impulsores de prácticas y discursos obsesionados en “utilizar expresiones xenófobas, discriminatorias o punitivistas y alentar reacciones sociales que puedan dirigir el odio social y las frustraciones económicas” hacia inmigrantes, sindicalistas, organizaciones de derechos humanos, desocupados, pueblos originarios o receptores de planes sociales. Aun cuando las necesidades históricas, las organizaciones partidarias, el concierto de libertades individuales y los contextos socioculturales resulten diferentes, “prácticas sociales estructuralmente similares” resultan herramientas potentes para resolver problemáticas vinculadas con las exigencias de los sectores dominantes. Más allá de las muchas diferencias con los fascismos del siglo XX, “la reemergencia fascista contemporánea –dice– podría constituir un modo (…) de reconfigurar una hegemonía que se vuelve compleja para el liberalismo contemporáneo en lo que hace a la posibilidad de sostener apoyos masivos dentro de un régimen representativo y sin apelar al fraude”. En las antípodas de las estrategias desmovilizadoras de las dictaduras latinoamericanas, las prácticas fascistas procuran movilizar el odio, el racismo y la tilinguería de las capas medias que ven una seria amenaza en los reclamos y las demandas de la movilización popular. Más que una respuesta contra el ascenso de las luchas sociales, el fascismo se empeña en profundizar las condiciones de opresión que sucedieron a las derrotas de los movimientos contra-hegemónicos. Podríamos pensarlo, entonces, como la “realización de la victoria” de los sectores dominantes que se asientan sobre la derrota de los pueblos y las políticas populares. Y para “realizar la victoria”, el fascismo (aliado del capital concentrado) necesita(ba) destruir todas las organizaciones de la clase obrera y de los movimientos revolucionarios: partidos, sindicatos, organizaciones de base, y cualquier forma de articulación de solidaridades comunitarias. Es esta marca indeleble de las prácticas fascistas la que nos permite comprender las muchas similitudes y afinidades entre los procesos del siglo XX y la suerte de los movimientos democrático-populares del siglo XXI.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Las categorías teóricas como elecciones ético-políticas </strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si el fascismo y sus derivas en el siglo XXI representan el “grado cero” de la democracia, es decir, la imposibilidad de su articulación con las prácticas igualitaristas e inclusivas y con el protagonismo popular (sus enemigos declarados), considerar “democráticos” a los gobiernos que vinieron a “realizar la victoria” del capital concentrado (un ostensible oxímoron) constituye un gesto tan peligroso como irresponsable. Tal como afirmaba el filósofo francés Louis Althusser respecto de las lecturas/interpretaciones, la elección de las categorías (y de los problemas teóricos) no es neutral; por consiguiente, debiéramos asumir nuestro sesgo <em>culpable </em>a la hora de elaborar juicios críticos respecto de un tema, problema o acontecimiento. Se trata menos de “tener razón” respecto de su pertinencia que de asumir un posicionamiento<em> ético-político</em> que irremediablemente nos sitúa más lejos o más cerca del peligro; que decide si estamos más o menos próximos a resultar heridos por el trípode económico-mediático-judicial de los sectores dominantes. Sin embargo, no renunciamos ni un ápice al combate teórico (ninguna otra cosa hemos ensayado en estas páginas) que nos ha permitido aseverar la existencia de vínculos persistentes e ineludibles entre los vaivenes del capital y las prácticas (neo)fascistas de esta “nueva derecha” (7). Esperamos haber insinuado un tímido aporte a una discusión acuciante y necesaria e invitamos a los lectores a enriquecer, refutar y/o completar estas urgentes parrafadas.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Referencias</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">(1) <a style="color: #000000;" href="https://www.pagina12.com.ar/32499-neofascismos-liberales">https://www.pagina12.com.ar/32499-neofascismos-liberales</a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">(2) Por el momento no abordaremos la cuestión de si el neoliberalismo está atravesando una etapa de desgaste, agotamiento o incluso de derrumbe, al menos en lo que respecta a los obstáculos que encuentra para continuar desplegando su ortodoxia. En cualquier caso, no existen demasiados atisbos para suponer que el corolario de dicho “cansancio” pueda contribuir a la emergencia de una nueva modalidad de organización social más igualitaria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">(3) <a style="color: #000000;" href="http://revistaanfibia.com/ensayo/que-hacer-con-microfascismo">http://revistaanfibia.com/ensayo/que-hacer-con-microfascismo</a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">(4) Balibar, E. (2017): “La democracia jaqueada por el neoliberalismo”, en AAVV: <em>Neofascismo. De Trump a la extrema derecha europea</em>, Capital Intelectual, Bs. As.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">(5) Forster, R. (2019): <em>La sociedad invernadero</em>, Akal, Bs. As.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">(6) Feierstein, D (2019): <em>La construcción del enano fascista. Los usos del odio como estrategia política en Argentina</em>, Capital Intelectual, Bs. As.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">(7) Cuando decimos “nueva” nos referimos a una derecha que, por un lado, reivindica la mercadocracia, y por el otro abandona los lenguajes y las discusiones políticas para abrazar una ignorancia militante, agresiva y virulenta aferrada a fórmulas y eslóganes disparatados.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000;">Avellaneda, 16 de julio de 2021.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>* Claudio Véliz es sociólogo, docente e investigador de la UBA, el CONICET y la UNDAV</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><a style="color: #000000;" href="mailto:claudioveliz65@gmail.com"><strong><em>claudioveliz65@gmail.com</em></strong></a></span></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Funa-derecha-democratica-repensar-las-categorias-como-exigencia-de-un-presente-peligroso-por-claudio-veliz%2F&amp;linkname=%C2%BFUna%20derecha%20democr%C3%A1tica%3F%20Repensar%20las%20categor%C3%ADas%20como%20exigencia%20de%20un%20presente%20peligroso%20%E2%80%93%20Por%20Claudio%20V%C3%A9liz" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Funa-derecha-democratica-repensar-las-categorias-como-exigencia-de-un-presente-peligroso-por-claudio-veliz%2F&amp;linkname=%C2%BFUna%20derecha%20democr%C3%A1tica%3F%20Repensar%20las%20categor%C3%ADas%20como%20exigencia%20de%20un%20presente%20peligroso%20%E2%80%93%20Por%20Claudio%20V%C3%A9liz" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Funa-derecha-democratica-repensar-las-categorias-como-exigencia-de-un-presente-peligroso-por-claudio-veliz%2F&amp;linkname=%C2%BFUna%20derecha%20democr%C3%A1tica%3F%20Repensar%20las%20categor%C3%ADas%20como%20exigencia%20de%20un%20presente%20peligroso%20%E2%80%93%20Por%20Claudio%20V%C3%A9liz" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Funa-derecha-democratica-repensar-las-categorias-como-exigencia-de-un-presente-peligroso-por-claudio-veliz%2F&amp;linkname=%C2%BFUna%20derecha%20democr%C3%A1tica%3F%20Repensar%20las%20categor%C3%ADas%20como%20exigencia%20de%20un%20presente%20peligroso%20%E2%80%93%20Por%20Claudio%20V%C3%A9liz" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Funa-derecha-democratica-repensar-las-categorias-como-exigencia-de-un-presente-peligroso-por-claudio-veliz%2F&amp;linkname=%C2%BFUna%20derecha%20democr%C3%A1tica%3F%20Repensar%20las%20categor%C3%ADas%20como%20exigencia%20de%20un%20presente%20peligroso%20%E2%80%93%20Por%20Claudio%20V%C3%A9liz" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Funa-derecha-democratica-repensar-las-categorias-como-exigencia-de-un-presente-peligroso-por-claudio-veliz%2F&amp;linkname=%C2%BFUna%20derecha%20democr%C3%A1tica%3F%20Repensar%20las%20categor%C3%ADas%20como%20exigencia%20de%20un%20presente%20peligroso%20%E2%80%93%20Por%20Claudio%20V%C3%A9liz" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Funa-derecha-democratica-repensar-las-categorias-como-exigencia-de-un-presente-peligroso-por-claudio-veliz%2F&#038;title=%C2%BFUna%20derecha%20democr%C3%A1tica%3F%20Repensar%20las%20categor%C3%ADas%20como%20exigencia%20de%20un%20presente%20peligroso%20%E2%80%93%20Por%20Claudio%20V%C3%A9liz" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/una-derecha-democratica-repensar-las-categorias-como-exigencia-de-un-presente-peligroso-por-claudio-veliz/" data-a2a-title="¿Una derecha democrática? Repensar las categorías como exigencia de un presente peligroso – Por Claudio Véliz"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/una-derecha-democratica-repensar-las-categorias-como-exigencia-de-un-presente-peligroso-por-claudio-veliz/">¿Una derecha democrática? Repensar las categorías como exigencia de un presente peligroso &#8211; Por Claudio Véliz</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/una-derecha-democratica-repensar-las-categorias-como-exigencia-de-un-presente-peligroso-por-claudio-veliz/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Coyuntura y sistema político &#8211; Por Juan Chaneton</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/coyuntura-y-sistema-politico-por-juan-chaneton/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/coyuntura-y-sistema-politico-por-juan-chaneton/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 08 Sep 2021 00:20:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Juan Chaneton]]></category>
		<category><![CDATA[Coyuntura política]]></category>
		<category><![CDATA[Derecha argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Frente de Todos]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[PASO 2021]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=8408</guid>

					<description><![CDATA[<p>La derecha quiere que gane Larreta y que, de ese modo, les junte la cabeza a todos ya que el broker inmobiliario que gobierna la Ciudad, se ve incomodado tanto por la derecha light (López Murphy) como por la derecha hard, es decir, fascistoide (Espert, Milei). En cuanto al Frente de Todos Juan Chaneton pregunta sobre temas de los cuales mucho no se habla: Si gana Alberto Fernández, ¿quién gana? ¿Si gana Tolosa Paz en la Provincia, ¿quién gana? Y más: con ese millón de trabajadores y trabajadoras encuadrados en los movimientos sociales que lideran Pérsico y Navarro, refractarios a toda transformación estructural de la Argentina, ¿quién gana? ¿Por dónde pasa el eje que separa a los que quieren esta transformación estructural de los que no la quieren en absoluto? </p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/coyuntura-y-sistema-politico-por-juan-chaneton/">Coyuntura y sistema político &#8211; Por Juan Chaneton</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>La derecha quiere que gane Larreta y que, de ese modo, les junte la cabeza a todos ya que el broker inmobiliario que gobierna la Ciudad, se ve incomodado tanto por la derecha light (López Murphy) como por la derecha hard, es decir, fascistoide (Espert, Milei). En cuanto al Frente de Todos Juan Chaneton pregunta sobre temas de los cuales mucho no se habla: Si gana Alberto Fernández, ¿quién gana? ¿Si gana Tolosa Paz en la Provincia, ¿quién gana? Y más: con ese millón de trabajadores y trabajadoras encuadrados en los movimientos sociales que lideran Pérsico y Navarro, refractarios a toda transformación estructural de la Argentina, ¿quién gana? ¿Por dónde pasa el eje que separa a los que quieren esta transformación estructural de los que no la quieren en absoluto? </em></strong><strong><em></em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Juan Chaneton*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em><em></em></p>



<div style="height:45px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Dice la derecha, por estos días, que el gobierno de Néstor Kirchner fue de lo mejor que hubo en las últimas décadas. En particular -dicen-, porque desendeudó al país. Lo dicen Majul y el diario <em>La Nación </em>por boca de sus diferentes profetas. Dicen eso aunque desde hace por lo menos una década venían diciendo lo contrario. Pero entonces, ¿por qué lo dicen? Lo dicen porque, ellos también y como corresponde a periodistas que militan en la derecha política de este país, están en modo campaña. Decir que Néstor fue bueno, cuando eso lo dice la derecha, es decir dos cosas. Primero, que Cristina es malísima. Segundo: que ellos, al contrario de lo que dice el kirchnerismo, son capaces de un juicio sereno y objetivo y que, asimismo,&nbsp; son moderados, imparciales y, en buena medida, justos y equilibrados en sus dictámenes, al punto de que pueden verter sobre el ex presidente Kirchner, una opinión no sesgada hacia el odio. Pura impostura, claro, pero todo le viene bien a la derecha con tal de que el gobierno pierda. Hasta desdecirse de lo que venían diciendo le viene bien.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La derecha quiere que gane Larreta y que, de ese modo, les junte la cabeza a todos: al «populismo» y al que, sin ser populismo, ha devenido una suerte de hidra de varias cabezas, no muchas, pero que alcanza, esa hidra, como para molestar al broker inmobiliario que gobierna la Ciudad, al que incomodan tanto por derecha <em>light </em>(López Murphy) como por derecha <em>hard</em>, es decir, fascistoide (Espert, Milei). Todos ellos importunan al broker porque le quitan votos en la interna y en la externa, aunque es imposible cuantificar el volumen de esa pérdida.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Ahora bien, en cuanto a nosotros, ¿para qué queremos que gane Alberto? ¿Para que proclame, después del triunfo, la revolución bolivariana argentina? No parece ser el caso. Si gana Alberto, ¿quién gana? ¿Si gana Tolosa Paz en la Provincia, ¿quién gana? Y más: con ese millón de trabajadores y trabajadoras encuadrados en los movimientos sociales que lideran Pérsico y Navarro, refractarios a toda transformación estructural de la Argentina, ¿quién gana? ¿Por dónde pasa el eje que separa a los que quieren esta transformación estructural de los que no la quieren en absoluto? De esto no se habla. Y que no se hable de esto, ¿es malo o es bueno?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Y el problema es que, en esta campaña, los «intelectuales orgánicos» de la derecha sí hablan. Y lo que dicen por boca de, por caso, Miguel Pichetto, es que lo que está en juego en la Argentina es el problema del poder y cómo&nbsp; no perderlo (ellos saben muy bien que el poder, en la Argentina, lo tienen ellos). Y no deja de advertir, Pichetto, que Mario Firmenich acaba de decir que Emilio Pérsico, el que acaudilla a cientos de miles de pobres de cuyos planes sociales vive (lo mismo dice La Cámpora), es el Vandor de los movimientos sociales. Y sigue diciendo la derecha que en la tensión CGT-Movimientos Sociales y en el tipo y modo que tenga la resolución de esta tensión, se juega lo esencial del futuro político de la Argentina (lo mismo parece decir La Cámpora por boca de Larroque). No dice nada nuevo&nbsp; -al menos para nosotros- la derecha. Pero lo deseable sería que todo esto que dice la derecha no fuera una novedad para los nuestros.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por el contrario, nunca se habló tanto, en una campaña electoral, de drogas y de sexo. No se crea, sin embargo, que se habla con profundidad de esos temas. Nadie profundiza porque, en suma, nadie sabe nada de esos temas; y los que saben no son candidatos; y si lo fueran, serían pésimos candidatos porque el saber académico y el saber político son saberes distintos. Esto ocurre en todo el sistema político occidental. Es el divorcio entre política y conocimiento. Un problema, ahí, para el sistema político de Occidente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">También se optó por no echar más leña al fuego de las discusiones sobre los fuegos fríos, valga el oxímoron, que nos destruyen la naturaleza a vista y paciencia de sociedad y Estado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Por caso, un señor ya de edad devenido negociante insomne y que sólo impresiona con su arte a los que identifican dinero con inteligencia, se exhibe en el ágora en que se ventilan los asuntos públicos haciendo agua cuando las consecuencias de sus negocios quedan al descubierto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El Paraná y su cuenca es el que da vida al humedal violado hoy por estos «emprendedores» con un signo pesos en cada ojo y que atentan contra la naturaleza y que, de ese modo, devienen artífices de un daño emergente que nos perjudica a los argentinos todos, pues arruinar la naturaleza es&nbsp; una insólita agresión contra nosotros mismos, por más millonarios que sean quienes de ese modo proceden sin que, por otra parte, el Estado haga nada para obligarlos a enmendar y/o compensar los daños producidos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Una razón más por la cual es necesaria la reforma constitucional. Pues si el Estado nada hace ante los desmanes ecológicos de estos peligrosos «hombres de negocios» es porque si hace, pierde, es decir, perdemos todos, porque la Constitución consagra el derecho de estos privilegiados a hacer negocios incluso enervando el derecho de los ciudadanos que no cuentan con privilegio alguno sino con problemas serios reciclados <em>ad æternum.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El artículo 41 de la Constitución Nacional contiene, como programa ecológico, un saludo a la bandera que no sirve ni para ponerle límites a Costantini por el norte, ni a IRSA por el sur. Y se impone, como reflejo pavloviano vinculado a nuestra subsistencia como pueblo, otorgarle estatuto constitucional al cuidado y protección de la naturaleza. Como los intereses que se oponen a tan sensata aspiración son fuertes y fundados en la «libertad», lo que se requiere es la modificación, también, del artículo 38 de la Magna Carta sancionada hace ya casi ciento setenta años, en cuanto esta norma declara que <em>» &#8230; Los partidos políticos son instituciones fundamentales del sistema democrático»</em>. Si esto no se modifica, estamos en el horno porque significaría que los cambios de todo tipo que han experimentado las sociedades humanas desde aquel tiempo a esta parte no son tenidos en cuenta por la Constitución.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Prolepsis. No estoy diciendo que los partidos cuentan con raigambre constitucional desde 1853. No se me escapa que el artículo 38 es una «creación pretoriana» de la asamblea reunida en Santa Fe en 1994. Estoy diciendo algo mucho más sustantivo. Estoy diciendo que si, pese a no tener jerarquía constitucional por más de un siglo, los partidos se consolidaron como forma de representación de intereses y opiniones, ello ocurrió porque <em>gris es la teoría pero verde es el árbol de la vida</em>, esto es, corría el tiempo y los partidos se consolidaban porque su existencia y función era acorde con la naturaleza de las cosas, aunque la CN (la teoría) no se diera cuenta de ello. Del mismo modo, en el presente las organizaciones de la sociedad civil carecen de tal reconocimiento constitucional pero «el árbol de la vida» las ha parido, hace ya más de cuatro décadas, como actor sustancial de la realidad, y si la CN no se da por enterada es porque la CN está haciendo con tales organizaciones sociales lo mismo que una vez hizo con los partidos: no se daba cuenta de que existían hasta que se tuvo que dar cuenta y recibirlos en <em>«la hoja de papel»</em> (Lasalle dixit) en que consiste la Constitución, más vale tarde que nunca. Lo hizo en 1994 sancionando el artículo 38 mentado en el párrafo anterior.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Estos son algunos de los asuntos que tiñen la coyuntura y que parecen de coyuntura pero son, en realidad, estratégicos y de largo plazo y a los cuales, como decimos más arriba, se ha optado por cubrir con un piadoso manto de silencio debido a que, con el actual sistema político, no se puede hacer nada, y debido también a que las elecciones de noviembre nos soplan en la nuca. Y en este punto todo induce a pensar que, como vienen las cosas, el FdT gana por poco y ojalá ganara por mucho, aunque cabe reincidir con la pregunta del comienzo: si gana el gobierno, ¿quién gana?</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://media.marcainformativa.com/p/aff13ac01eb90ad12e40f0dc78b16ede/adjuntos/269/imagenes/000/095/0000095883/javier-milei-se-sumara-al-frente-despertar-que-lidera-jose-luis-espert.jpg" alt=""/></figure>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Algo anda mal en el sistema político cuando comienzan a insinuársele, desde dentro mismo de su cuerpo enfermo, unos tumores con potencial de metástasis. Fascistas parece exagerado si el término se aplica a Espert o a Milei. Pero no hay que confundirse. Para ser fascista no hay que ser una réplica de Mussolini. Alcanza con menos. Lo que Espert y Milei tienen de fascistas es que le echan la culpa de las penurias del pueblo a la clase política -a la que llaman «casta»-, y no a los monopolios consolidados como dueños de la riqueza nacional. Son los políticos y no aquellos monopolios los responsables de que el pueblo no pueda vivir mejor, se debata en la desesperanza o viva en la miseria. Mussolini decía lo mismo y con esa cantinela marchó sobre Roma para beneplácito y satisfacción de los enemigos de la clase obrera italiana que venía en modo amenaza, esa clase,&nbsp; porque Lenin, desde Rusia, azuzaba la insurrección a escala europea. Hoy, en Argentina y Latinoamérica, no hay ni Lenines ni insurrecciones a la vista, pero hay, en potencia y larvada, una protesta social que recorre el continente a lo largo y a lo ancho de una geografía social irredenta pero indómita o, cuanto menos (si «indómita» parece un exceso de entusiasmo),&nbsp; revoltosa y anhelante de otra cosa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Y algo más tienen de fascistas nuestros Milei y Espert: se proponen (aunque ninguno de los dos tiene uñas de guitarrero) imponer el darwinismo social a como dé lugar. El «mercado» sin Estado como solución ya pasó, pero ambos&nbsp; alumnos de la «escuela austríaca» insisten con sus virtudes. Un fanático estrafalario y sin cultura general, como lo fue Friedrich Hayek, inspira sus afanes argentinos. Lo que proponen no cierra sin matar gente, y eso es lo que no pueden decir. Pero la tragedia ya ocurrió, ese es su karma: fue la hora de la espada que anunció Lugones y que ya tuvo, aquí, desde Uriburu en adelante, diversos y variopintos profetas, Videla incluido. A ellos, en cambio (a estos nuevos fascistas), sólo les queda la farsa, el inodoro de la historia, de nuestra módica historia argentina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Votemos, pues, y votemos bien. Pero no dejemos nunca de preguntarnos: ¿para qué votamos?</p>



<div style="height:45px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 7 de septiembre de 2021.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Abogado, periodista y escritor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><a href="mailto:jchaneton022@gmail.com">jchaneton022@gmail.com</a></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcoyuntura-y-sistema-politico-por-juan-chaneton%2F&amp;linkname=Coyuntura%20y%20sistema%20pol%C3%ADtico%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcoyuntura-y-sistema-politico-por-juan-chaneton%2F&amp;linkname=Coyuntura%20y%20sistema%20pol%C3%ADtico%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcoyuntura-y-sistema-politico-por-juan-chaneton%2F&amp;linkname=Coyuntura%20y%20sistema%20pol%C3%ADtico%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcoyuntura-y-sistema-politico-por-juan-chaneton%2F&amp;linkname=Coyuntura%20y%20sistema%20pol%C3%ADtico%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcoyuntura-y-sistema-politico-por-juan-chaneton%2F&amp;linkname=Coyuntura%20y%20sistema%20pol%C3%ADtico%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcoyuntura-y-sistema-politico-por-juan-chaneton%2F&amp;linkname=Coyuntura%20y%20sistema%20pol%C3%ADtico%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fcoyuntura-y-sistema-politico-por-juan-chaneton%2F&#038;title=Coyuntura%20y%20sistema%20pol%C3%ADtico%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/coyuntura-y-sistema-politico-por-juan-chaneton/" data-a2a-title="Coyuntura y sistema político – Por Juan Chaneton"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/coyuntura-y-sistema-politico-por-juan-chaneton/">Coyuntura y sistema político &#8211; Por Juan Chaneton</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/coyuntura-y-sistema-politico-por-juan-chaneton/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El nuevo golpismo &#8211; Por Luis Bruschtein</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/el-nuevo-golpismo-por-luis-bruschtein/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/el-nuevo-golpismo-por-luis-bruschtein/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 17 Nov 2021 14:28:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Bruschtein]]></category>
		<category><![CDATA[Derecha argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Golpe paralamentario a Alberto Fernández]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[PASO 2021]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=8815</guid>

					<description><![CDATA[<p>En esta nota Luis Bruschtein sostiene que luego del resultado de las PASO, la derecha junto a los medios hegemónicos y corporaciones como la AEA, se concentraron en la preparación de un golpe blando, parlamentario, cuyo objetivo fue no sólo reemplazar al presidente sino erradicar todo vestigio posible del movimiento popular.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-nuevo-golpismo-por-luis-bruschtein/">El nuevo golpismo &#8211; Por Luis Bruschtein</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>En esta nota Luis Bruschtein sostiene que luego del resultado de las PASO, la derecha junto a los medios hegemónicos y corporaciones como la AEA, se concentraron en la preparación de un golpe blando, parlamentario, cuyo objetivo fue no sólo reemplazar al presidente sino erradicar todo vestigio posible del movimiento popular.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Luis Bruschtein*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La carta de Cristina Kirchner no planteó condiciones ni amenazas de fracturas, no adjetivó y tampoco le habló a alguien de quien descontara que fuera a rechazar lo que le dice. Es una carta política, que plantea aportes para un debate que fortalezca la alianza de la que forma parte. Son personas que coinciden en algunos temas y disienten en otros, y son personalidades diferentes. Pero tanto Cristina como Alberto Fernández sobrellevan la responsabilidad por la gestión, sienten las dificultades y la presión de los intereses en colisión en cada medida que toma el gobierno.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Esa carta fue tomada por los sectores más disímiles como una patoteada o como una forma de exponer la ropa sucia. Para otros, la carta demostró que el Presidente es casi lo mismo que los macristas y condicionan su respaldo: “Hasta aquí llegué”, “te voto pero no te acompaño”, y así se escucharon críticas de ese tipo. En los dos casos son personas enojadas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Mientras en un sector del Frente de Todos se tomaba de esa forma la carta de Cristina, la corporación mediática hacía su trabajo de zapa. Las primeras columnas de <em>Clarín</em>, <em>La Nación </em>e <em>Infobae</em> querían mostrar a un Alberto Fernández sin poder, sin capacidad de reacción frente a la atropellada de Cristina que, según ellos, iba a renunciar después de la inminente y nueva derrota electoral.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Tras cartón, algunos dirigentes del macrismo anunciaron que si resultaban la primera minoría en las elecciones de medio término, iban a reclamar la presidencia de la Cámara de Diputados. Si bien la presidencia corresponde a la primera minoría, la tradición es que aún cuando no sea primera minoría el oficialismo &#8211;del signo que fuera&#8211; ocupe ese lugar. La razón es simple: el titular de Diputados está en la línea de sucesión presidencial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Al tercer fin de semana después de las PASO, ya hablaban con toda seguridad del estallido del Frente de Todos, que el kirchnerismo saldría del gobierno y que a Alberto Fernández no le quedaría otra opción que renunciar. Entonces se convocaría a una Asamblea Legislativa para designar al nuevo presidente que cumpliera los dos años de gestión que faltan.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El colmo fue cuando gente suelta que vota o tiene alguna participación en el Frente de Todos, y hasta algunos funcionarios menores, comenzaron a repetir el discurso de los medios macristas, algunos en contra de Cristina y otros a favor, pero todos haciéndole coro a estos medios. No es anormal que ocurra después de una derrota. Es el derrotismo, aflojar en medio de la cinchada y dejarse influenciar por el adversario que ganó. De hecho, el escenario que se planteaba partía de información falsa porque ni el kirchnerismo ni Cristina habían dado señales de retirarse de la alianza. Y cuando todos los columnistas de estas corporaciones coinciden, se trata de una campaña coordinada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Engolosinada por el resultado de las PASO, la derecha preparaba un golpe blando, parlamentario, al estilo del que dieron contra Dilma Rouseff. Si alguien del Frente de Todos piensa que Alberto Fernández es igual que Macri, no es lo que planteó para nada la carta de Cristina Kirchner.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Todos los frentes implican concesiones –hasta las parejas se conforman así&#8211;, pero es más fácil hacerlas cuando se gana que cuando se pierde. En ese momento quedan dos caminos: el debate para recuperar el espacio perdido o la separación. Quedarse en el medio es aceptar una derrota anticipada. Y además, muchos temen más equivocarse cuando apoyan que cuando critican.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El mensaje de la carta de Cristina fue: abramos el debate para recuperar el espacio. De lo contrario, hubiera renunciado como hizo Chacho Alvarez en el gobierno de Fernando De la Rúa. Si se abre el debate es porque se queda, no porque se va.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Empacarse después de la derrota resulta patético frente a la arremetida de una derecha muy agrandada por el resultado de las PASO. En esa ofensiva golpista quedó muy al descubierto que la derecha democrática todavía no es más que una fantasía o muy minoritaria.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La embestida macrista fue acompañada por las corporaciones de la AEA, lo que se vio claramente en el rechazo de las tres grandes firmas de alimentos al congelamiento de precios, que obligó al gobierno a hacerlo por decreto. Al mismo tiempo operaban sobre el dólar blue para provocar una devaluación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La suerte del movimiento popular está atada a la del gobierno en su conjunto. La intención del capital concentrado no era solamente reemplazar a Alberto Fernández, sino hacerlo de manera que arrastrara por el barro a todo el movimiento popular, sobre todo al gobernador bonaerense Axel Kicillof, al kirchnerismo, a los movimientos sociales, y a cualquiera que asomara como posible punto de reorganización. No es nuevo, ya lo intentó con la campaña de persecución judicial y de difamación de los dirigentes populares durante la gestión macrista.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El derrotismo es lo contrario del exitismo. Después de las PASO, el exitismo de Juntos por el Cambio le impidió festejar un triunfo que no fue tan contundente como esperaba. Y el repunte del Frente de Todos fue en gran parte por la reacción del gobierno, &#8211;en la que incidió la carta de Cristina&#8211; y por la militancia que no se dejó arrastrar por el derrotismo. Un aprendizaje democrático es dar la discusión sin bajar los brazos ni convertirse en transmisor del derrotismo.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 17 de noviembre de 2021.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Periodista.</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-nuevo-golpismo-por-luis-bruschtein%2F&amp;linkname=El%20nuevo%20golpismo%20%E2%80%93%20Por%20Luis%20Bruschtein" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-nuevo-golpismo-por-luis-bruschtein%2F&amp;linkname=El%20nuevo%20golpismo%20%E2%80%93%20Por%20Luis%20Bruschtein" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-nuevo-golpismo-por-luis-bruschtein%2F&amp;linkname=El%20nuevo%20golpismo%20%E2%80%93%20Por%20Luis%20Bruschtein" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-nuevo-golpismo-por-luis-bruschtein%2F&amp;linkname=El%20nuevo%20golpismo%20%E2%80%93%20Por%20Luis%20Bruschtein" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-nuevo-golpismo-por-luis-bruschtein%2F&amp;linkname=El%20nuevo%20golpismo%20%E2%80%93%20Por%20Luis%20Bruschtein" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-nuevo-golpismo-por-luis-bruschtein%2F&amp;linkname=El%20nuevo%20golpismo%20%E2%80%93%20Por%20Luis%20Bruschtein" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-nuevo-golpismo-por-luis-bruschtein%2F&#038;title=El%20nuevo%20golpismo%20%E2%80%93%20Por%20Luis%20Bruschtein" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/el-nuevo-golpismo-por-luis-bruschtein/" data-a2a-title="El nuevo golpismo – Por Luis Bruschtein"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-nuevo-golpismo-por-luis-bruschtein/">El nuevo golpismo &#8211; Por Luis Bruschtein</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/el-nuevo-golpismo-por-luis-bruschtein/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Dejar de crecer por diez años &#8211; Por Ricardo Aronskind</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/dejar-de-crecer-por-diez-anos-por-ricardo-aronskind/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/dejar-de-crecer-por-diez-anos-por-ricardo-aronskind/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 18 Jan 2022 00:09:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Aronskind]]></category>
		<category><![CDATA[Derecha argentina]]></category>
		<category><![CDATA[deuda externa]]></category>
		<category><![CDATA[FMI]]></category>
		<category><![CDATA[Frente de Todos]]></category>
		<category><![CDATA[Gobierno Nacional]]></category>
		<category><![CDATA[Juntos por el Cambio]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=9180</guid>

					<description><![CDATA[<p>El economista Ricardo Aronskind advierte en esta nota sobre la grave situación que el gobierno ha expuesto en relación a las negociaciones con el FMI,  que plantean una seria encrucijada histórica. Aronskind sostiene que aquellos que tienen consciencia de esta dramática situación tienen que empezar a actuar, dejando de lado la concepción del partido demo-liberal burgués desentendido de la tarea política profunda.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/dejar-de-crecer-por-diez-anos-por-ricardo-aronskind/">Dejar de crecer por diez años &#8211; Por Ricardo Aronskind</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>El economista Ricardo Aronskind advierte en esta nota sobre la grave situación que el gobierno ha expuesto en relación a las negociaciones con el FMI,  que plantean una seria encrucijada histórica. Aronskind sostiene que aquellos que tienen consciencia de esta dramática situación tienen que empezar a actuar, dejando de lado la concepción del partido demo-liberal burgués desentendido de la tarea política profunda.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Ricardo Aronskind*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hace aún pocos días, el 5 de enero, el Presidente de la Nación y su Ministro de Economía convocaron a una reunión a todos los gobernadores del país, sin distinciones partidarias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">No se trató de alguna inauguración que habilitara la congratulación mutua, o del anuncio de alguna “buena noticia” de interés general. Ni tampoco un decorativo evento diplomático internacional.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Lo novedoso de este muy importante encuentro es que se trataba, ni más ni menos, que de poner al tanto al país sobre el estado de las críticas negociaciones con el FMI. La actividad, además, fue transmitida en vivo por diversas redes de comunicación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es decir, existió la voluntad del gobierno de exponer frente a toda la ciudadanía, una situación que dista de ser feliz, armónica o alentadora, y que tiene una enorme importancia para el futuro del país. Exponer el conflicto fue, sin duda, una decisión política.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sin embargo, no asistieron los gobernadores que pertenecen a Juntos por el Cambio, que se autoexcluyeron. El boicot de la derecha política se entiende en el marco de la minimización que hace del endeudamiento que provocó y del daño que éste le provoca al desarrollo del país. En términos históricos, es la derecha argentina la que generó este ciclo largo de endeudamiento y dependencia financiera, que renueva en cada gestión presidencial que realiza.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Lamentablemente no se usó la cadena nacional para darle todavía más fuerza política al evento. El gobierno, en ese aspecto, se mantuvo fiel a su estilo “moderado”, y no le dio la importancia comunicacional central que tiene un conflicto que puede determinar el destino de la actual gestión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Desde el punto de vista democrático no formal sino sustancial, representa un paso significativo en darle participación, al menos en materia informativa, al pueblo sobre decisiones que lo afectarán severamente. Estamos aún lejísimo de contar con un pueblo bien informado y bien preparado para analizar las consecuencias de las decisiones políticas y económicas. Pero no es frecuente, en nuestra historia, que se le ofrezcan elementos significativos para que pueda empezar a posicionarse activamente frente a su propia realidad.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>“Sendero fiscal”</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La exposición que realizó el ministro Guzmán fue sumamente clara, y planteada en términos comprensibles para gente medianamente informada. Realizó diversas consideraciones que le dieron marco al mensaje central, entre las que mostró que el FMI no había accedido a los pedidos argentinos de prolongación del plazo y de reducción de los intereses.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Cabe deducir de lo dicho por el Ministro que si bien el organismo internacional ha admitido recientemente que el enorme préstamo (injustificable en términos estatutarios del propio Fondo) había fracasado en sus objetivos, sigue sin tomar en cuenta la irregularidad institucional, la magnitud insólita del préstamo, así como tampoco el actual contexto mundial de pandemia y crisis económica.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El FMI ha vuelto a actuar nuevamente en el caso argentino –después de un breve período de flexibilización discursiva producto del miedo a la desestabilización económica y social que generó la pandemia del COVID en los países centrales- como un autómata ajustador sin capacidad de realizar análisis económicos serios, ni evaluar las consecuencias sociales y políticas de sus pretensiones.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Guzmán centró los puntos de discrepancia con el organismo internacional en el “sendero fiscal”, figura que representa el ritmo en que el Estado Nacional irá arribando a una situación de equilibrio fiscal (¿en cuánto tiempo?, ¿de qué forma?)</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El “equilibrio fiscal” implica que el estado argentino se ponga en condiciones de recaudar lo necesario para comprar los dólares con que pagará los compromisos externos. Para el fondo, ese equilibrio se logra recortando gastos, no aumentando ingresos del fisco. El recorte del gasto público, según la mirada fondomonetarista, es doblemente beneficioso: por un lado genera recesión interna, con lo cual caen las importaciones, lo que permite que el país ahorre más dólares para pagar a sus acreedores, y permite que lo recaudado no se “desperdicie” en promover producción y empleo, sino en comprar los dólares al sector privado para pagar los compromisos externos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Recordemos que dada la gigantesca deuda de corto plazo generada por el macrismo, se le exige a nuestro estado que esté en condiciones de afrontar los pagos de la deuda –también provincial y hasta municipal- no sólo con el FMI, sino con otros organismos internacionales (Banco Mundial, BID, Club de París, etc.), y también con los grandes acreedores privados, que son básicamente grandes fondos de inversión del norte. A esa enorme suma a vencer próximamente, hay que agregarle los 80.000 millones de la deuda privada acumulada por grandes corporaciones que operan en nuestro país, y que también requerirán dólares para pagar sus compromisos externos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Se ha configurado un cronograma de vencimientos externos tan abultados &nbsp;que muestra una muy elevada probabilidad de que Argentina entre en default en los próximos años, cuando se terminen los “años de gracia” de la deuda con los privados y con el FMI.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Guzmán lo expuso con claridad: El gobierno argentino plantea compatibilizar la meta del equilibrio fiscal con la del crecimiento económico, o sea, proteger la continuidad de la actual reactivación en marcha, mientras que el FMI plantea avanzar rápidamente hacia el equilibrio fiscal –con todas las medidas complementarias para lograrlo-, lo que ahogaría ya mismo la reactivación, congelaría la situación social en su actual estado de extendida precariedad, y transformaría al Estado nacional básicamente en una aspiradora de recursos cuyo único fin es juntar dólares para enviarlos al exterior.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Cabe recordar que en la anterior ocasión en la que un gobierno -que pretendía ser progresista- decidió acordar con el FMI (1984, Alfonsín), no se le explicó a la población lo que se estaba haciendo, se retiró el tema de la deuda externa del debate público y se prefirió cambiar la agenda de temas económicos relevantes, alineándola discursivamente con los requerimientos del acuerdo con el organismo internacional. Es una advertencia: Si la deuda se dejara de discutir es porque ganaron los acreedores externos y sus socios locales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pero vale la pena resaltar el punto principal: El gobierno nacional le está diciendo a todo aquel que quiera enterarse que las negociaciones con el FMI no están bien, y que ese organismo, con respaldo de los Estados Unidos, está pidiendo que los argentinos posterguen, tal vez por una década, sus aspiraciones de mejora económica.</p>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://www.cronista.com/files/image/419/419548/61d63c5aec918_700_462!.jpg?s=f6aaad5374bc1dbff4a45345f3fbfe64&amp;d=1641430108" alt=""/></figure></div>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>¿Se aprovechó esta oportunidad para generar un gran debate?</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es entendible que la derecha quiera minimizar la cuestión. Toda su propaganda apunta a echarle la culpa al gobierno, a Alberto, al kirchnerismo, al peronismo, de que las cosas estén mal. No hay ningún análisis económico detrás. No hay historia, porque no los absolvería. No hay mundo, porque ahí están sus amigos Trump y Lagarde. No hay pandemia, que sólo ocurre aquí. Hay puro ejercicio de la mentira diseñada con fines políticos, usando la gran máquina publicitaria con la que cuentan y la ignorancia a prueba de balas de su público fanatizado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La deuda externa no existe, el sometimiento a través de las finanzas no existe, el mundo es bueno pero los argentinos son malos. Su aparato político hace maniobras de confusión, con supuestas argumentaciones “técnicas” para disimular su posición ajustadora. Además, han pedido que el gobierno les certifique que lo que pide el FMI sea efectivamente así. Juntos por el Cambio pone en duda lo que el Ministro Guzmán ha planteado, y está requiriendo pruebas de que lo que se relata es lo que ocurre realmente. No quieren depender de la versión oficial, de la que desconfían. Es que quieren respaldar realmente al FMI, y no a una versión “distorsionada por los K”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">No cabe duda alguna que la formación ideológica y los vínculos internacionales de Juntos los lleva a adherir incondicionalmente a las exigencias económicas del FMI y a las exigencias políticas de alineamiento internacional de los Estados Unidos, y rechazar las metas de mejora distributiva que plantea el gobierno actual. Pero hay algo políticamente más bastardo en este posicionamiento de JxC: Lograr a través de diferentes acciones que el gobierno actual se hunda aplicando las recetas económicas que ellos favorecen, así vuelven a ocupar el Estado y proceden a una etapa superior de entrega y vaciamiento.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pero lo que SÍ sorprende es el comportamiento del gran espacio nacional y popular, que no ha visto en este notable acontecimiento de apertura de información relevante, una extraordinaria oportunidad para abrir un gran debate nacional sobre el rumbo del país, sobre por qué estamos así, y qué podemos hacer para evitar ser sometidos por organismos internacionales, grandes potencias (Estados Unidos y la Unión Europea) y sus socios locales, a una situación de penuria permanente, sin horizonte de progreso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El contexto en el que discurrimos es que una parte significativa de la sociedad argentina sigue sin enterarse de lo que pasó con la deuda, ni entender qué está pasando y qué se está negociando, y mucho menos aún vislumbrar la complejidad de lo que se está jugando a futuro para su propia vida.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Y lo que se llama Frente de Todos, salvo honrosas excepciones, no está haciendo nada importante como tal para que crezca la consciencia colectiva del problema. Se comporta como lo que Perón descalificaba como “partido demo-liberal burgués”, o sea, como esos aparatos partidarios llenos de políticos profesionales, que una vez que obtienen el voto, se desentienden de la tarea política profunda para ceñirse a la tarea parlamentaria, las negociaciones de oficina, o la participación comunicacional que determinen los medios del régimen.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Señalamos en otras oportunidades que el estado de desmovilización lleva mucho tiempo y que no parecen existir iniciativas serias para poner en pie una organización que movilice las enormes energías y recursos humanos que tiene el espacio nacional y popular. Más allá del lamento cansador sobre las capacidades comunicacionales del enemigo, no surgen iniciativas importantes ni de organización, ni de movilización, ni de fortalecimiento, ni de contestación al discurso miserable de la derecha.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Se debe reconocer que el Presidente Fernández, que ha rechazado la confrontación e incluso la mera alusión a la existencia del conflicto social o político, ha estado muy osado en esta apertura pública de la información.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Si bien no ha expuesto todo, ha puesto cartas muy importantes sobre la mesa, que deberían disparar una andanada de definiciones, de debates y de formulación de escenarios posibles para las fuerzas populares.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Evidentemente, el Presidente ha percibido que las fuertes presiones norteamericanas vía FMI no son casuales, que apuntan a doblegar el alineamiento externo argentino, y ha entendido que las medidas que se le exigen a su gobierno van a comprometer la propia estabilidad de las autoridades nacionales.</p>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://fotos.perfil.com/2017/11/30/trim/900/900/20171130-juan-domingo-peron-y-sindicatos-01.jpg" alt=""/></figure></div>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>La crisis nacional es profunda, pero no irreversible:</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Esta situación con el FMI constituye una inmejorable oportunidad para un gran debate nacional… ¿A dónde estamos yendo? ¿Qué queremos que sea la Argentina? ¿Por qué estamos así? ¿Ante las presiones del sistema de poder global, sólo queda subordinarse? ¿Y si NO, cuáles son los caminos a seguir?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pensé que debería usar la frase UN GRAN DEBATE NACIONAL, pero me doy cuenta que recurrir a expresiones prefabricadas tiene hoy varios problemas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En principio porque hace rato que no se debate en serio en nuestro país.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">No sólo con la derecha cipaya local, que está alineada geopolíticamente y no está dispuesta a debatir, fiel a su historia antidemocrática.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Tampoco hay debate serio en las diversas fuerzas que componen el Frente de Todos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Parece que las ideas, las visiones de país, las propuestas concretas en todos los terrenos, no tienen mucha importancia. Se discuten personas, que encarnarían ideas, pero esa es una lectura parcial de la historia del propio peronismo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Perón, sin duda, fue una figura personalmente formidable. Pero no era una personalidad carismática y vacía: Rebosaba de ideas sobre lo que había que hacer con el país, sobre la configuración del poder internacional, sobre la cultura, las mentalidades, los comportamientos de los actores sociales, etc. etc. Perón, sin ideas, no hubiera ocupado jamás el lugar que ocupó en la historia nacional.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Y a pesar de toda su dimensión, hubo otras grandes figuras de la política y del pensamiento argentino que debatieron con él, no sobre los objetivos nacionales, sino sobre los métodos para lograrlos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El espacio que pretende continuarlo, en cambio, parece carente de ideas importantes, y sobre todo, completamente reacio a abrir el debate sobre qué hacer en este momento crucial de la Patria. A lo sumo, recurre a la idea de resistir… resistir… resistir, en una especie de hilo de resistencias interminables sobre una partitura histórica que ejecuta, implacablemente, la derecha local.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El campo nacional y popular parece haber extraviado la voluntad de poder y de cambio estructural que sí muestra permanentemente la derecha local, de la mano de sus socios mayores del norte.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La otra palabra que cuesta pronunciar es la palabra NACIONAL.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Qué es lo nacional a esta altura de la neo-colonización latinoamericana? ¿Quiénes encarnan esa lucha por la Nación, cuáles son sus objetivos? ¿Tiene sentido hoy esa lucha, o será mejor que con lo que queda de Argentina, las multinacionales hagan algo, a ver qué sale?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La derecha local tiene una ventaja: ya ha decidido. Sus dos ejes ordenadores son las políticas definidas por los norteamericanos, y la acumulación de capital sin importar qué ocurra con los humanos que habitan el territorio argentino. Ese es el marco de la lucha que todos los días tiene frente a sí el actual gobierno para conducir el país, contra la rapacidad salvaje de los actores económicos locales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El espacio nacional, en cambio, no sabe cómo pararse frente a las fuerzas enormes de la globalización, frente a los socios locales de ese proceso en el que tanto hemos retrocedido, y frente a su propio gobierno, muy ambiguo sobre los caminos a seguir. Las bases se encuentran sin indicaciones ni orientaciones claras. Todo es confusión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pero volvemos al punto inicial: El gobierno nos ha dicho muy claramente que estamos frente a una seria encrucijada histórica. Casi la ha descripto, aunque sin subrayar su dramatismo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pero lo ha dicho.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Quienes SÍ tienen consciencia de los senderos que se bifurcan, de las implicancias históricas de los caminos a seguir, quienes conservan aún el anhelo de Nación soberana y de un país integrado, tienen que empezar a actuar.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 17 de enero de 2022.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Economista y magister en Relaciones Internacionales, investigador docente en la Universidad Nacional de General Sarmiento.</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fdejar-de-crecer-por-diez-anos-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=Dejar%20de%20crecer%20por%20diez%20a%C3%B1os%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fdejar-de-crecer-por-diez-anos-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=Dejar%20de%20crecer%20por%20diez%20a%C3%B1os%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fdejar-de-crecer-por-diez-anos-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=Dejar%20de%20crecer%20por%20diez%20a%C3%B1os%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fdejar-de-crecer-por-diez-anos-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=Dejar%20de%20crecer%20por%20diez%20a%C3%B1os%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fdejar-de-crecer-por-diez-anos-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=Dejar%20de%20crecer%20por%20diez%20a%C3%B1os%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fdejar-de-crecer-por-diez-anos-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=Dejar%20de%20crecer%20por%20diez%20a%C3%B1os%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fdejar-de-crecer-por-diez-anos-por-ricardo-aronskind%2F&#038;title=Dejar%20de%20crecer%20por%20diez%20a%C3%B1os%20%E2%80%93%20Por%20Ricardo%20Aronskind" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/dejar-de-crecer-por-diez-anos-por-ricardo-aronskind/" data-a2a-title="Dejar de crecer por diez años – Por Ricardo Aronskind"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/dejar-de-crecer-por-diez-anos-por-ricardo-aronskind/">Dejar de crecer por diez años &#8211; Por Ricardo Aronskind</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/dejar-de-crecer-por-diez-anos-por-ricardo-aronskind/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>8</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El atroz redentor Jonathan Morel &#8211; Por Juan Chaneton</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/el-atroz-redentor-jonathan-morel-por-juan-chaneton/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/el-atroz-redentor-jonathan-morel-por-juan-chaneton/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 22 Sep 2022 16:06:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Juan Chaneton]]></category>
		<category><![CDATA[CFK]]></category>
		<category><![CDATA[Derecha argentina]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Magnicidio]]></category>
		<category><![CDATA[Morel Jhonatan]]></category>
		<category><![CDATA[nazifascismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=10275</guid>

					<description><![CDATA[<p>La inaudita complejidad de la etapa política que vive la Argentina es preocupante e incitante a un tiempo. Preocupa que en el horizonte empiece a reverberar esa formación, por ahora fantasmática, que es la guerra civil. Es incitante porque, para evitar ese abismo, no queda más que exprimir el magín en busca de articulaciones que permitan encontrar un rumbo.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-atroz-redentor-jonathan-morel-por-juan-chaneton/">El atroz redentor Jonathan Morel &#8211; Por Juan Chaneton</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>La inaudita complejidad de la etapa política que vive la Argentina es preocupante e incitante a un tiempo. Preocupa que en el horizonte empiece a reverberar esa formación, por ahora fantasmática, que es la guerra civil. Es incitante porque, para evitar ese abismo, no queda más que exprimir el magín en busca de articulaciones que permitan encontrar un rumbo.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Juan Chaneton*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es claro que el incomparable canalla que inspira estas desinspiradas líneas no tiene por entorno un caudaloso Mississippi; sólo ha podido nacer cerca de un anchuroso Plata, que para el caso es lo mismo y tal vez incluso sea mejor.&nbsp; Aquel Lazarus Morell accedió por derecho propio a su bien ganado lugar en una historia universal de la infamia que un hombre fascinado por los tigres, aterrado por los espejos y torturado por el crónico y cansador insomnio, nos legó en una clave casi nietzscheana, por lo brutal del personaje y por el crudo instinto animal hecho conducta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Este parroquiano local, en cambio, habría merecido mejor pluma que la que hoy traza su torvo perfil, pero tampoco sus miserables maquinaciones están a la altura del Morell de los algodonales estadounidenses, que perpetraba vilezas para las cuales resultaba imprescindible algo de lo que no parece sobrarle a este quídam argentino: aptitud reflexiva.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hay adjetivos que son citas y, asimismo, hay citas que son adjetivaciones precisas y rotundas. Borges se refiere a su ficcional Lazarus Morell, criatura propia, llamándolo «incomparable canalla». Yo, al cabo, pretendo hablar&nbsp; -corto y envuelto en los vahos de una tristeza tenaz- de alguien que, lejos de ser ficción, es pura realidad y, a un tiempo, nada tiene mío más que la apariencia humana, sino que, tal vez, pudiera ser mi enemigo, mi mortal enemigo. No, por cierto, un enemigo del pueblo, como aquel doctor Stockmann, de Ibsen, ya que este médico era un altruista y no un perdulario enfermo de crueldad, un destino tal vez inmerecido el de este Jonathan.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El atroz redentor Jonathan Morel es un hijo de su tiempo, que es el tiempo del veneno inoculado en las conciencias a través de la «libertad de expresión». Y que refracta y se traduce, ese tósigo del áspid increíble, en la invención del carpintero, la guillotina de artesanal utilería, la invención de Morel, eso es, valga Bioy en vez de Borges, o los dos, Bustos Domecq, digamos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La inaudita complejidad de la etapa política que vive la Argentina, no por ser un epifenómeno de lo que sucede en el escenario global, dejar se ser preocupante e incitante a un tiempo. Preocupa que en el horizonte empiece a reverberar esa formación, por ahora fantasmática, que es la guerra civil. Es incitante porque, para evitar ese abismo, no queda más que exprimir el magín en busca de articulaciones que permitan encontrar un rumbo.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://pbs.twimg.com/media/FENHOA1XoAUc-my.jpg" alt=""/><figcaption><em>El custodio de Victoria Villarruel, de la Libertad Avanza, amenaza al público con un arma.</em></figcaption></figure></div>



<div style="height:26px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La primera contradicción fuerte reside en profundizar la investigación del intento de asesinato de la vicepresidenta y, a un tiempo, sentarse a «dialogar» con la oposición, sobre todo con cierta oposición. Nada hay que objetar a Gerardo Morales, Mario Negri o Facundo Manes. Tampoco nada que esperar de ellos, lamentablemente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hay otra oposición. La que dice que todo fue ocurrencia de «loquitos» y que todo nace y muere en ellos. Ya está solucionado el problema. Hay cuatro presos y sólo falta el juicio y la condena. Es la posición de Mauricio Macri.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hay otra oposición que se referencia en dichos como éste: «(Cristina) se&nbsp; debería preguntar qué hizo ella para provocar esto &#8230;» (sic). Es la posición de Graciela Camaño.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><a href="https://www.lanacion.com.ar/lnmas/graciela-camano-acuso-a-alberto-fernandez-de-victimizarse-en-la-causa-por-el-atentado-contra-cfk-nid13092022/.">https://www.lanacion.com.ar/lnmas/graciela-camano-acuso-a-alberto-fernandez-de-victimizarse-en-la-causa-por-el-atentado-contra-cfk-nid13092022/.</a></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hay otra oposición que dice: “Si la bala hubiera salido, ¿quién se beneficiaba con ese hecho? La oposición directamente no”. El que dice eso agrega que&nbsp; Firmenich y Vaca Narvaja pueden estar en contacto con sectores del gobierno, que ambos ex guerrilleros hablan desembozadamente de la guerra civil, que ellos son los que fogonean tomas de mapuches en el sur y que, por ende, la muerte de CFK sólo a ellos los favorecería ya que -se infiere- se eliminaría así el principal obstáculo para pasar a la etapa de guerra popular prolongada en la Argentina. Es la posición de Miguel Pichetto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/miguel-angel-pichetto-sobre-el-atentado-contra-cristina-kirchner-si-la-bala-hubiera-salido-quien-se-nid13092022/">https://www.lanacion.com.ar/politica/miguel-angel-pichetto-sobre-el-atentado-contra-cristina-kirchner-si-la-bala-hubiera-salido-quien-se-nid13092022/</a></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Ninguno de los tres habla a título personal. Antes bien, cuentan, cada uno de ellos, con señalado éxito de crítica y de público en determinados espacios de la sociedad de los argentinos. Sin hablar de Patricia Bullrich, que nunca condenó el atentado criminal y a ningún «repúblico» le pareció mal.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Lo otro ha sido la indiferencia y el silencio, que también han dicho presente.&nbsp; Los afiliados a esta defección ética lo hacen por lo que no quieren decir. Y lo que no quieren decir es que el intento criminal es el fruto amargo de una siembra infértil, aquella siembra cuyo comenzador en los medios tal vez haya sido el soldado del diario <em>Clarín</em> Julio Blanck y su “periodismo de guerra”; seguido del “periodista” Daniel Santoro y sus mentiras acerca de la “corrupción” de Máximo Kirchner con cuentas escondidas en el exterior, lo que resultó una patraña infame de la cual nadie se molestó en anoticiar a los ínclitos «dirigentes» de «revolución federal», que aborrecen, abominan y detestan por encargo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pero otra incomodidad manifiesta para la derecha argentina es la de contextuar el delito. Aparece allí el escenario global con las persecuciones a ex presidentes en Latinoamérica y con la turgencia del nazismo en, por caso, Suecia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Los «Demócratas de Suecia» (así se llaman los miserables de allá) dicen -con simpleza nazi- que los refugiados extranjeros les quitan la sopa de todos los días a los jubilados locales; y con esa imbécil «veridicción» pasaron a ser segundos (y casi ganan) en las preferencias del electorado. Esto ocurre en la cuna de Olof Palme, el adalid humanista de la socialdemocracia del mundo. Aquí, la derecha dice que los «planeros» perjudican a los trabajadores activos y pasivos y que a los extranjeros hay que ponerlos en camiones y mandarlos hacia las fronteras. Pero nunca se asumirán como parte del mismo fenómeno los intolerantes y fascistoides del Río de la Plata. Prefieren ser lo que son sin que se note que lo son.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Raíces, claro, pues las hay. La democracia de los &#8217;70 tenía como pretexto para&nbsp; afirmarse como democracia la insurgencia armada. Pero eso era ayer. Hoy, cuando la contestación al sistema político ya no proviene de actores antisistémicos sino de unos que aceptan las reglas del tal sistema como vía para arribar al gobierno, en ese punto preciso la derecha neoliberal se enfrenta a una especie de «obstáculo epistemológico» muchas veces sospechado en estado de latencia, frecuentemente anunciado y ahora súbitamente hecho realidad como fulgor que pugna por devenir epifanía trágica.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pues esa democracia que enarbolaban en los &#8217;70 del siglo pasado frente a quienes la despreciaban, es ahora bandera de unos enemigos que han devenido tales porque proponen lo inaceptable: que rija la democracia y una de sus formas, la alternancia en el gobierno. Esta inaceptabilidad deviene del hecho de que los programas de quienes quieren votar y no matar consisten en otro modelo de país, otro concepto de la soberanía nacional y otra definición de amigos y conocidos en el escenario global. Esa inaceptabilidad&nbsp; neoliberal tiene un punto de arribo que es también un nuevo comienzo: el fascismo. El neoliberalismo no tolera la democracia. Con la democracia, muere. En Latinoamérica y en Europa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Que nada nos tape el bosque. Intentémoslo por lo menos. CFK se reunió con Stanley y con la jefa del Comando Sur. Cristina no es anticapitalista; quiere un «capitalismo en serio», como dijo en Cannes en 2011. CFK tal vez quiera sentarse a negociar porque lo otro es la violencia sin organización y sin programa, es decir, una violencia funcional a alguna forma fascistoide que podría instaurarse en la Argentina. En el marco de la globalización lo revolucionario no nace de la lucha de clases al interior del país sino de los alineamientos geoestratégicos que el país asuma, es decir, de la lucha de clases al nivel mundial. Una socialdemocracia avanzada (no como la de Pedro Sánchez en España pero sí más parecida a la de AMLO en México) es el camino.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La «amenaza» para la hegemonía mundial de EE.UU. es, en lo geoestratégico, Moscú-Pekín, así como en lo geopolítico regional lo son los procesos soberanistas de Latinoamérica. Hay que ganar elecciones en Argentina no proponiendo la vuelta a ningún tiempo ni la copia de Nicaragua o&nbsp; Venezuela (esos procesos soberanistas tienen su identidad intransferiblemente propia), sino diciendo que la justicia social y la soberanía nacional son nuestras banderas. Y sobre todo, la democracia. A cuyo ágape, al de la cornucopia de la abundancia democrática, están invitados todos, aun los que abominan de nosotros.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://www.clarin.com/img/2021/10/20/la-vicepresidenta-cristina-fernandez-de___EkNgeCDFs_640x361__1.jpg" alt=""/></figure></div>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Habrá que negociar con el «poder real» de la Argentina para que la apropiación de los excedentes no sean transferidos a guaridas fiscales sino reinvertidos en la producción local y/o transferidos al Estado (a un Estado no corrupto) para ser aplicados a la erradicación de la pobreza y a la elevación del nivel de vida de las masas y a su acceso a la educación en forma generalizada. La derecha no puede aceptar este programa porque gestiona los intereses del capital concentrado. Y tampoco puede decir que no lo acepta. Una debilidad, ahí.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Cristina viene invitando al brindis entre argentinos por lo menos desde su «Sinceramente», y tal vez desde antes. Ese es el camino cuando ya no hay bipolaridad en el mundo y sólo hay la certeza de que si la humanidad no marcha hacia el multilateralismo desaparece en corto lapso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La política interior de un Estado es, en este tiempo histórico, el reflejo de su política exterior. Se trata de la inversión del clásico proverbio que se enseña en las escuelas de política exterior de occidente. Y es una inversión no arbitraria, sino impuesta por la nueva realidad global: la internacionalización que implica la globalización encuentra resistencias a su realización en las erupciones «nazionalistas» que le salen al paso. Es la dialéctica del proceso histórico.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es una inversión que evoca a aquella otra, que también está viva y operante: la política es la continuación de la guerra por otros medios. Es una sentencia a la que arribó Foucault leyendo a Nietzsche y con la cual refutó a Clausewitz.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Y nosotros, ¿qué? Nosotros debemos saber que esos jóvenes que atentaron contra Cristina son víctimas de un sistema que, sin embargo, cuenta con toda la legitimidad para castigarlos, pues el castigo es lo que reclama la ética, el derecho y el bien jurídico tutelado por el código penal. Y la política. La política en sentido griego. La política como paideia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Seguir haciendo política. Seguir haciendo la guerra. Pues la política ha devenido, tal como lo dijo la filosofía, <em>casus belli</em>, sólo que en los hemiciclos, en los parlamentos&#8230; en la calle.</p>



<div style="height:39px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 22 de septiembre de 2022.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Abogado, periodista y escritor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><a href="mailto:jchaneton022@gmail.com" target="_blank" rel="noreferrer noopener">jchaneton022@gmail.com</a></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-atroz-redentor-jonathan-morel-por-juan-chaneton%2F&amp;linkname=El%20atroz%20redentor%20Jonathan%20Morel%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-atroz-redentor-jonathan-morel-por-juan-chaneton%2F&amp;linkname=El%20atroz%20redentor%20Jonathan%20Morel%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-atroz-redentor-jonathan-morel-por-juan-chaneton%2F&amp;linkname=El%20atroz%20redentor%20Jonathan%20Morel%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-atroz-redentor-jonathan-morel-por-juan-chaneton%2F&amp;linkname=El%20atroz%20redentor%20Jonathan%20Morel%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-atroz-redentor-jonathan-morel-por-juan-chaneton%2F&amp;linkname=El%20atroz%20redentor%20Jonathan%20Morel%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-atroz-redentor-jonathan-morel-por-juan-chaneton%2F&amp;linkname=El%20atroz%20redentor%20Jonathan%20Morel%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-atroz-redentor-jonathan-morel-por-juan-chaneton%2F&#038;title=El%20atroz%20redentor%20Jonathan%20Morel%20%E2%80%93%20Por%20Juan%20Chaneton" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/el-atroz-redentor-jonathan-morel-por-juan-chaneton/" data-a2a-title="El atroz redentor Jonathan Morel – Por Juan Chaneton"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-atroz-redentor-jonathan-morel-por-juan-chaneton/">El atroz redentor Jonathan Morel &#8211; Por Juan Chaneton</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/el-atroz-redentor-jonathan-morel-por-juan-chaneton/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>LOS EXTREMOS DE LA MOTOSIERRA &#8211; POR CLAUDIO VÉLIZ</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/los-extremos-de-la-motosierra-por-claudio-veliz/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/los-extremos-de-la-motosierra-por-claudio-veliz/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 26 Sep 2023 15:03:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Claudio Veliz]]></category>
		<category><![CDATA[Claudio Véliz]]></category>
		<category><![CDATA[Derecha argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[motosierra]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=11709</guid>

					<description><![CDATA[<p>El elemento más novedoso de la derecha argentina del Siglo XXI quizá sea, según el autor de la nota, su renovado afán por la ignorancia, el deseo de no saber y su obsesión por el desvarío y el frenesí. Una derecha que utilizó todas las herramientas a su alcance y trabajó pacientemente hasta horadar e incluso desmoronar todos los cimientos del sistema democrático.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/los-extremos-de-la-motosierra-por-claudio-veliz/">LOS EXTREMOS DE LA MOTOSIERRA &#8211; POR CLAUDIO VÉLIZ</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph" style="color:#312dcf"><strong>Hacia la<em> memificación</em> del mundo</strong>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>El elemento más novedoso de la derecha argentina del Siglo XXI quizá sea, según el autor de la nota, </em></strong><strong><em>su renovado afán por la ignorancia, el deseo de no saber y su obsesión por el desvarío y el frenesí. Una derecha que utilizó todas las herramientas a su alcance y trabajó pacientemente hasta horadar e incluso desmoronar todos los cimientos del sistema democrático.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Claudio Véliz*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Podríamos definir al neoliberalismo argentino del siglo XXI como: económicamente ultraliberal, políticamente autoritario y moralmente conservador. Conjuga, de un modo nada extraño, un espíritu emprendedor (en tanto ensimismamiento auto-responsable), un punitivismo radical (como exigencia del sacrificio propio y del castigo hacia los otros) y una reticencia enconada contra cualquier alteración de los lazos familiares, vinculares o comunitarios, sacralizados por la tradición de los vencedores. En síntesis: absoluta libertad de mercado, disposición al sacrificio, castigo a los responsables y/o beneficiarios del “despilfarro” y los controles intervencionistas, extrema hostilidad hacia marginales, morochos, diversidades, minorías, migrantes de piel curtida. Ciertamente, para que fuera posible semejante amalgama mortífera, también resultaron determinantes otros dos factores estrechamente vinculados: la mediatización y virtualización de todas las prácticas y los vínculos sociales, y la constitución de un universo ficcional signado por el delirio y el disparate.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Voceros de un partido centenario rasgándose las vestiduras y ofreciéndose como verdaderos escudos humanos para proteger el patrimonio de los más ricos; trabajadores informales militando el triunfo de quienes prometen mayor precarización; jóvenes desamparados enarbolando propuestas que auguran una mayor desolación; víctimas de la violencia securitaria exigiendo mano dura contra quienes se cayeron del sistema; un desfile de descamisados al grito de: “La vida por Galperín”, “La patria es Paolo Rocca”. Hace apenas una década, semejante distopía hubiese resultado inimaginable, aunque algunos de sus contornos habían comenzado a insinuarse tras el triunfo parlamentario de las multinacionales agroexportadoras, en 2008.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Quizá el elemento más novedoso de nuestra derecha vernácula, otrora burlona de las alpargatas y la quema del parquet, sea su renovado afán por la ignorancia, su (anti-kantiano) deseo de no saber, su obsesión por el desvarío y el frenesí. Una turba enloquecida y ávida de <em>lawfare</em> y ficción mediática, elcirco sin pan de este tiempo huérfano de prosa, de palabra política, de palabra. Una <em>neolengua</em> memificada que consagra la victoria definitiva de la fórmula hueca, el eslogan estridente, la imagen arcaica vaciada de tiempo y de memoria. Orden, fuego y destrucción como únicas recetas para liberar al país de las hordas kirchneristas, paradójicamente sentenciadas por haber protagonizado los <em>años felices</em>. Del negacionismo a la reivindicación del genocidio, del curro de los derechos humanos a la furia ordenancista dispuesta a meter bala como único argumento.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La derecha utilizó todas las herramientas a su alcance y trabajó pacientemente hasta horadar e incluso desmoronar todos los cimientos del sistema democrático: la justicia, la institucionalidad, la discusión política, el patrimonio público, la soberanía, las políticas reparadoras, los derechos sociales y laborales. Claro que también se ocupó de defender, justificar o encubrir las ganancias siderales y las rentas extraordinarias de grandes empresarios, financistas, evasores, fugadores y formadores de precios. Una descomunal transferencia de recursos cuyas consecuencias inevitables fueron (y son): la precarización extrema del trabajo y la demolición de los salarios. Pero lo verdaderamente sorprendente de este despropósito es que al cabo de dicha depredación y de semejante saqueo, sus beneficiarios lograron canalizar electoralmente esas mismas frustraciones e insatisfacciones que habían propiciado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Endeudado, saboteado, golpeado por la pandemia, la guerra y la sequía, aturdido por la avidez arrolladora del gran capital, el gobierno popular no pudo o no supo evitar que la balanza se inclinara en favor de un puñado de millonarios que le declararon la guerra luego de acaparar todas las armas: los monopolios mediáticos, el poder judicial, las redes sociales, los diversos mecanismos de extorsión económica, la complicidad de los organismos financieros, el explícito servilismo de la oposición política. Esta alianza tan potente produjo millones de almas solitarias e hiperconectadas, burbujas cognitivas, relaciones mediatizadas, lenguajes empobrecidos, imágenes incendiarias, horcas y guillotinas, sacrificios y castigos, cárceles y persecuciones, y, por sobre todas las cosas, un enemigo interno responsable de todos los males, culpable por habernos permitido experimentar un tan imperdonable como muy cercano bienestar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Así y solo así, en estas condiciones desoladoras, quienes serán arrasados por el extremo dentado de la motosierra se preparan para elegir, muy gozosos, a quienes manipulan el mango desde hace siglos. Esta máquina infernal nunca ha cesado de aniquilar o de ralear a aquellos espíritus pretenciosos que apenas aspiraban a ser contabilizados en las planillas de cálculo del sistema. El genocidio de los 70, el menemato de los 90 y el macrismo heredero de ambos pueden dar cuenta de este espanto, de uno u otro modo. Ojalá, esta vez, estemos a tiempo de salvar el pellejo.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Avellaneda, 26 de septiembre de 2023.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*El autor es sociólogo, docente e investigador (UNDAV-UBA), director general de cultura y extensión universitaria (UTN) / <a href="mailto:claudioveliz65@gmail.com">claudioveliz65@gmail.com</a></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-extremos-de-la-motosierra-por-claudio-veliz%2F&amp;linkname=LOS%20EXTREMOS%20DE%20LA%20MOTOSIERRA%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20V%C3%89LIZ" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-extremos-de-la-motosierra-por-claudio-veliz%2F&amp;linkname=LOS%20EXTREMOS%20DE%20LA%20MOTOSIERRA%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20V%C3%89LIZ" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-extremos-de-la-motosierra-por-claudio-veliz%2F&amp;linkname=LOS%20EXTREMOS%20DE%20LA%20MOTOSIERRA%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20V%C3%89LIZ" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-extremos-de-la-motosierra-por-claudio-veliz%2F&amp;linkname=LOS%20EXTREMOS%20DE%20LA%20MOTOSIERRA%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20V%C3%89LIZ" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-extremos-de-la-motosierra-por-claudio-veliz%2F&amp;linkname=LOS%20EXTREMOS%20DE%20LA%20MOTOSIERRA%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20V%C3%89LIZ" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-extremos-de-la-motosierra-por-claudio-veliz%2F&amp;linkname=LOS%20EXTREMOS%20DE%20LA%20MOTOSIERRA%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20V%C3%89LIZ" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-extremos-de-la-motosierra-por-claudio-veliz%2F&#038;title=LOS%20EXTREMOS%20DE%20LA%20MOTOSIERRA%20%E2%80%93%20POR%20CLAUDIO%20V%C3%89LIZ" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/los-extremos-de-la-motosierra-por-claudio-veliz/" data-a2a-title="LOS EXTREMOS DE LA MOTOSIERRA – POR CLAUDIO VÉLIZ"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/los-extremos-de-la-motosierra-por-claudio-veliz/">LOS EXTREMOS DE LA MOTOSIERRA &#8211; POR CLAUDIO VÉLIZ</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/los-extremos-de-la-motosierra-por-claudio-veliz/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>7</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>DE LEYES, REPRESIONES Y ALTERNATIVAS &#8211; POR RICARDO ARONSKIND</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/de-leyes-represiones-y-alternativas-por-ricardo-aronskind/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/de-leyes-represiones-y-alternativas-por-ricardo-aronskind/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 22 Jun 2024 15:21:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Aronskind]]></category>
		<category><![CDATA[corporaciones económicas y mediáticas]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia representativa]]></category>
		<category><![CDATA[Derecha argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Ley de Bases]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=13175</guid>

					<description><![CDATA[<p>El actual panorama político bajo el gobierno de Milei no debe entenderse como la cristalización definitiva de un país tomado por las grandes corporaciones, por ello urge construir una perspectiva política diferente, con un discurso convincente capaz de convocar a la esperanza y al involucramiento personal.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/de-leyes-represiones-y-alternativas-por-ricardo-aronskind/">DE LEYES, REPRESIONES Y ALTERNATIVAS &#8211; POR RICARDO ARONSKIND</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-21aadadc9a812b9ac065e1092e0236f8 wp-block-paragraph"><strong><em>El actual panorama político bajo el gobierno de Milei no debe entenderse como la cristalización definitiva de un país tomado por las grandes corporaciones, por ello urge construir una perspectiva política diferente, con un discurso convincente capaz de convocar a la esperanza y al involucramiento personal.</em></strong><strong></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1bd1fe80e423a842e3defb925bb61ef8 wp-block-paragraph"><strong>Por Ricardo Aronskind*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-59ea31404b55a57ab186eb110d9a474f wp-block-paragraph">La votación a favor de la Ley Bases en el Senado no debe entenderse como el desemboque final de una situación política, ni la cristalización definitiva de un país tomado por las grandes corporaciones.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cdb3a41ee88a6508b7288fe278083179 wp-block-paragraph">Este ya extenso trámite legislativo es parte de un largo proceso de lucha, de conflictos de intereses entre los sectores concentrados locales y extranjeros contra la mayoría del país. Y expresa también, por supuesto, los retrocesos y confusiones en la conciencia popular, que confluyeron en el voto mayoritario al actual gobierno antinacional.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-09a5d7602bff2f5bfa7e6014cf030816 wp-block-paragraph">Sin embargo, el resultado favorable al gobierno en el Senado, luego de haber tenido que bajar unas cuantas metas reaccionarias para juntar los apoyos mínimos necesarios, no debe ser tomado como una derrota popular definitiva y permanente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6b4c0fc66a404c01efe805534322caef wp-block-paragraph">Claro que significa que hay un cuadro muy preocupante, donde senadores son comprados, donde gobernadores mandan votar una ley antinacional porque tienen algún negocio puntual para su provincia, porque no faltan personajes vacíos de principios en los grandes partidos &#8211; ¿o el menemismo o el delaruismo qué fueron? &#8211; además del bloque político-parlamentario abiertamente cipayo y vocero del interés extranjero, constituido por las huestes de Milei y de Macri.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-df36a108d86b1f6eff0addb5b51f7a4e wp-block-paragraph"><strong>“Democracia irrepresentativa”</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7e4f3b1b885f87b1fa05de1e0678425e wp-block-paragraph">Una de las primeras conclusiones que pueden sacarse de la reciente votación es que en la “democracia representativa”, los intereses de las grandes corporaciones nacionales y extranjeras están completamente sobrerrepresentados, mientras los intereses de tres cuartos de la población del país están sub-representados en el mapa político-parlamentario.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-af7ffb510e6948109c8b5ff05957629a wp-block-paragraph">Es decir, el sistema político “representativo” no es representativo de las mayorías ni refleja proporcionalmente los intereses de la población, sino que por múltiples distorsiones ideológicas, culturales, comunicacionales, partidarias, se ha logrado que en el supuesto Parlamento democrático se impongan intereses minoritarios concentrados -que carecen completamente de proyecto nacional-, sobre las amplias capas medias, de trabajadores y de población pobre, sobre los pequeños y medianos productores del campo y de la ciudad, de las grandes urbes y del vasto interior del país.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4c308d870bb4a0d8046629005d4329bc wp-block-paragraph">Entre las distorsiones flagrantes que permiten entender la sub-representación de los intereses populares, debe computarse el rol de los medios de comunicación dominantes, que han ido sistematizando a lo largo de décadas un verdadero lavado de cerebro de la “opinión pública”, que han ido implantando una serie de ideas como la anti-política, el rechazo a la argumentación pluralista, la indiferencia y el desinvolucramiento, como formas de ir reduciendo a la nada el ejercicio de la ciudadanía política.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9b27d018f19c6db9d05bc19ef0fa0613 wp-block-paragraph">Pero también deben computarse las sucesivas estafas electorales durante la democracia, donde los partidos ganadores directamente traicionaron en forma grotesca su propuesta electoral, como Menem o Macri, como formas de provocar descrédito sobre el sistema político y sobre “los políticos” como mentirosos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-15790e840c3377d2229de7e4b288020d wp-block-paragraph">Pero en otros casos, en los que no se trató de una estafa electoral alevosa y explícita, la democracia ofreció gobiernos que ante la alternativa de cumplir con su programa básico –en absoluto maximalista-, enfrentando parcialmente al poder económico, o por el contrario ir bajando las principales promesas electorales en silencio y disimulando su incapacidad política, optaron por esta segunda opción, defraudando las esperanzas populares puestas en sus gestiones. Fue el caso de Raúl Alfonsín, que no pudo lograr que “con la democracia se coma, se cure y se eduque”, y también la gestión que encabezó Alberto Fernández, que no pudo revertir en lo fundamental el rumbo retrógrado económico y social en que nos sumió el macrismo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a63662ab19b81916b333a55d9c0f39b2 wp-block-paragraph">El trasfondo económico y social de todo el período democrático ha sido la acción eficaz de los poderes fácticos para neutralizar las políticas públicas que los perjudicaran, y eventualmente imponer políticas públicas alineadas con sus intereses particulares. Los dos puntos extremos del período democrático, en ese sentido son el kirchnerismo, que se autonomizó en términos relativos de los intereses de las grandes empresas dándole un perfil propio a la acción gubernamental, y el mileísmo, que directamente presentó una mega ley –la Ley Bases, que fue redactada en bufetes de abogados al servicio de los grandes capitales-, que incluye todas las demandas de las grandes corporaciones.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-44d40d64f176e0140aed8738476bc694 wp-block-paragraph">En ese sentido, Milei construye un discurso público antipopular y antiestatal perfectamente alineado con un capital concentrado desinteresado del futuro nacional argentino.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3b99412d20d7e909df55049121582931 wp-block-paragraph">Esta acción empresaria, por afuera y en contra de las instituciones democráticas, no se limitó a forzar las políticas públicas que más les convenían, sino a intervenir en el sistema político para perseguir y proscribir a candidatos disfuncionales a sus intereses (Cristina) y promover como alternativa múltiples personajes políticos que ofrecen una supuesta pluralidad de estilos, pero que coinciden en aceptar el modelo subdesarrollado y desigual afín a los intereses dominantes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-44bcaec012f47b6be71641070dae8633 wp-block-paragraph">A estos procesos, se debe sumar la irrupción de nuevos mecanismos de difusión de ideas y percepciones, como son las redes sociales. Las frustraciones de una democracia empobrecida en los institucional y lo material incidieron en la progresiva caída del nivel cultural y el conocimiento general en las nuevas generaciones. La amplia difusión de noticias falsas, ideas anómicas y la reducción del pensamiento a un conjunto de imágenes engañosas de alto impacto fue parte de la degradación de un electorado cada vez más desorientado y alienado con relación a su propia realidad.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://media.letrap.com.ar/p/d977888b8e03a9aa14912f0f5829ad45/adjuntos/349/imagenes/100/123/0100123474/790x0/smart/foto-macri-milei-bullrich-1jpgjpgwebp.png" alt="" style="width:723px;height:auto"/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Reunión de Milei con Macri y Bullrich tras la victoria electoral.</em></figcaption></figure>
</div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f6504fdd94216a2d1613f3bfe546b846 wp-block-paragraph"><strong>Panorama político desbalanceado</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fa458b07eb4ddb2a4c20dfc48a4c4e7c wp-block-paragraph">Sin embargo, si bien todos estos factores son una pesada carga para que pueda funcionar una democracia real, en la que los ciudadanos tengan claro que están votando, y los representantes electos no se puedan apartar impunemente de las ideas por las cuales convocaron al voto popular, lo que tiene <a>un peso muy fuerte en este momento particular es la falta de perspectiva de una política diferente, de un discurso convincente y de una opción capaz de convocar a la esperanza y al involucramiento personal.</a></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5ed2e84d4c1be225ffc4b1858fec912f wp-block-paragraph">La desazón que mostraba mucha gente en el día posterior a la votación refleja hasta qué punto el espacio nacional y popular ha restringido cada vez más su actuación al terreno parlamentario y electoral, descartando la acción política en un sentido amplio, lo que implicaría tareas de organización, de formación, de difusión, de comunicación moderna, de reclutamiento de nuevos militantes y de nuevos talentos, de discusión amplia sobre el pasado, el presente y el futuro, de formulación programática concreta, y de búsqueda constante y activa de vínculos e intercambios con los numerosos sectores que conforman la compleja sociedad argentina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2f26fa92704fc1766364683d12a5f780 wp-block-paragraph">La angustia y miedo por la represión injustificada, los apresamientos ilegales y las acusaciones falsas y ridículas contra las personas apresadas al azar durante la movilización popular contra la ley Bases, justificados dentro del marco conceptual de un inventado “intento de golpe de estado” ficcionado desde la cúpula del poder, son absolutamente comprensibles, y develan un estado de indefensión no sólo psicológica, sino política, frente a los actos de un gobierno crecientemente autoritario.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2ee8eb081f1af85d511153717983cc38 wp-block-paragraph">También frente a este cuadro represivo, es necesario que exista una fuerte política de la contestación y no sólo de lamentación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9b4ddae929fe0fa66105703c8af98b80 wp-block-paragraph">No sólo es necesario responder que las víctimas de la cacería represiva oficial son totalmente inocentes, sino que se debe acusar al gobierno, denunciando a la represión como parte de las necesidades políticas de una gestión totalmente antipopular y neocolonial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-03620741d80e73edf70218e880a9eb13 wp-block-paragraph">El canto “Milei, fascista, vos sos el terrorista” que comenzó a entonarse desde el día de la cacería de manifestantes, parece tener el tono adecuado para dar una salida activa y política a la angustia provocada por el actual ataque a las libertades democráticas básicas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b41ef6b8e161e53808b288e78bca2e15 wp-block-paragraph">Es claro que la forma de enfrentar este modelo tan definido y tan desafiante no es con el balbuceo ni con las medias palabras, sino con la claridad política, tanto en las explicaciones de la realidad, como en las propuestas a futuro.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://canalabierto.com.ar/wp-content/uploads/2024/02/5-WEB-MILEI-Anibal-Greco-La-Nacion-Milei010.jpeg" alt="" style="width:762px;height:auto"/><figcaption class="wp-element-caption"> <em>Milei celebra el triunfo en las Paso 2023 en su centro de campaña electoral. </em></figcaption></figure>
</div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1d22649648a7c5b53dadea4ece874251 wp-block-paragraph"><strong>El mileísmo como continuidad de la derecha autoritaria y cipaya</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bc892678fafcdb1a5906532033ddbafe wp-block-paragraph">El mileísmo represor es una etapa superior del macrismo. No es una novedad desconocida. Las prácticas represivas utilizadas ya se estaban ensayando en la gestión de Bullrich como ministra de Macri. La incertidumbre sobre la suerte de los detenidos por gobiernos autoritarios siempre estuve presente en las diversas dictaduras. El maltrato, el amedrentamiento, el sufrimiento psicológico premeditado son parte de las prácticas represivas históricas en nuestro país, retomadas ahora por un gobierno extremista de derecha. Nos habíamos desacostumbrado, pero no son novedades. Son continuidades históricas de largo plazo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5675ba91389934acdc3a7317e7d431c3 wp-block-paragraph">De hecho, Milei utiliza los mismos jueces militantes del macrismo para la persecución política de periodistas como Darío Villarruel, Nancy Pazos, o Roberto Navarro, y de manifestantes contra las leyes pro corporativas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6fd7d162f1b6bbba5c0d97f8241b6d31 wp-block-paragraph">El poder judicial de derecha que armó Mauricio Macri quedó intacto durante la gestión de Alberto Fernández –precisamente por su vocación no confrontativa con los poderes fácticos-, y hoy se activa para apoyar con toda naturalidad al gobierno autoritario. El centro derecha argentina, incluso en sus expresiones más moderadas, no tiene absolutamente nada para decir sobre esta cooptación partidaria del poder judicial. Así como no defiende al patrimonio nacional, ni la institucionalidad republicana, tampoco defiende las libertades democráticas</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-494656332973eacda9b21e91f568c9ab wp-block-paragraph">Patricia Bullrich, un cuadro abiertamente vinculado al imperialismo en la derecha argentina, es la encargada de pergeñar las políticas represivas, y una campeona –cuando fue candidata presidencial- de la idea fascista de exterminar al kirchnerismo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8043f572ec56444c667018bcf3af9085 wp-block-paragraph">Luis Caputo es el mismo mesadinerista al servicio del capital financiero global de la gestión macrista, ahora armando un muy rentable <em>carry trade</em> (traer dólares a la economía, pasarlos a pesos, invertir en activos financieros de alto rendimiento, y volver a comprar dólares) como política principal de este gobierno grotesco.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2515260ab9b8fe8977efbe41a8bdd07b wp-block-paragraph">Sturzenegger, gran coordinador y editor de la Ley Bases del capital concentrado –originalmente compilada para que Patricia Bullrich la implementara-, viene participando en gobiernos neoliberales y cipayos desde la época de Cavallo. Hay un poder social que trasciende a cualquier caretón circunstancial que ejerza la presidencia de la Nación, y que no es identificado –ni siquiera intuido- por la mayoría de la población.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a0edc648ce225b501e45755cd4da5325 wp-block-paragraph">Fuera de sus pretensiones refundacionales, el mileísmo es un neoliberalismo exacerbado, con una novedad en formas y estilos que fueron atractivos para generaciones jóvenes con un altísimo grado de desconocimiento histórico y político, y sectores sociales que viven precariamente, completamente desencantados de los frutos concretos de la democracia argentina realmente existente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a87a5d56eb8dd3b8af73b675954bfd16 wp-block-paragraph"><strong>Construir la alternativa la mileísmo</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-081df2873c3cd40fe89b9dc786226115 wp-block-paragraph">Es urgente que aparezca en el escenario público un espacio político que sirva para tonificar al amplio espacio nacional y popular, que muestre voluntad de confrontación, que reponga la autoestima popular, y que sea capaz de leer el nuevo escenario social y cultural de la Argentina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b5b3b3c70d5e56c4bd6631780d824127 wp-block-paragraph">Un espacio que sea capaz de mostrar un cuadro histórico más grande, que impida que la gente se hunda en un auto relato de la derrota y el desamparo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-aae938c8af3bc549682cb9ece255e463 wp-block-paragraph">La historia nacional sigue. Los actores del cambio están, pero desorganizados y confusos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-58987c00273486745932f2435f4ab1f6 wp-block-paragraph">El proceso económico y social en marcha sólo traerá nuevas malas noticias a la mayoría de la población, y se requerirá de una intervención masiva, activa e inteligente para que la población tome distancia del delirio mileísta y apueste a una opción civilizada que defienda el interés nacional.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fa0ea314a0ce980045d0df22a1f7589b wp-block-paragraph">Los discursos políticos populares no deben ser estáticos, porque las sensibilidades sociales tampoco lo son.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9981cbae889d9aef2ef63f2798fe7d01 wp-block-paragraph">Si tenemos claro que el gran colectivo que llamamos Pueblo, o Clase Trabajadora, está completamente subrepresentado en el actual régimen parlamentario, es hora contribuir a poner en pie al actor que pueda derrotar al experimento neocolonial en marcha.</p>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a24af00595fd867d268f5d9eb21edf6f wp-block-paragraph">Buenos Aires, 22 de junio de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4c3575f8e599b5438543fc5389a331ee wp-block-paragraph">*Economista y magister en Relaciones Internacionales, investigador docente en la Universidad Nacional de General Sarmiento.</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fde-leyes-represiones-y-alternativas-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=DE%20LEYES%2C%20REPRESIONES%20Y%20ALTERNATIVAS%20%E2%80%93%20POR%20RICARDO%20ARONSKIND" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fde-leyes-represiones-y-alternativas-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=DE%20LEYES%2C%20REPRESIONES%20Y%20ALTERNATIVAS%20%E2%80%93%20POR%20RICARDO%20ARONSKIND" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fde-leyes-represiones-y-alternativas-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=DE%20LEYES%2C%20REPRESIONES%20Y%20ALTERNATIVAS%20%E2%80%93%20POR%20RICARDO%20ARONSKIND" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fde-leyes-represiones-y-alternativas-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=DE%20LEYES%2C%20REPRESIONES%20Y%20ALTERNATIVAS%20%E2%80%93%20POR%20RICARDO%20ARONSKIND" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fde-leyes-represiones-y-alternativas-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=DE%20LEYES%2C%20REPRESIONES%20Y%20ALTERNATIVAS%20%E2%80%93%20POR%20RICARDO%20ARONSKIND" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fde-leyes-represiones-y-alternativas-por-ricardo-aronskind%2F&amp;linkname=DE%20LEYES%2C%20REPRESIONES%20Y%20ALTERNATIVAS%20%E2%80%93%20POR%20RICARDO%20ARONSKIND" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fde-leyes-represiones-y-alternativas-por-ricardo-aronskind%2F&#038;title=DE%20LEYES%2C%20REPRESIONES%20Y%20ALTERNATIVAS%20%E2%80%93%20POR%20RICARDO%20ARONSKIND" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/de-leyes-represiones-y-alternativas-por-ricardo-aronskind/" data-a2a-title="DE LEYES, REPRESIONES Y ALTERNATIVAS – POR RICARDO ARONSKIND"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/de-leyes-represiones-y-alternativas-por-ricardo-aronskind/">DE LEYES, REPRESIONES Y ALTERNATIVAS &#8211; POR RICARDO ARONSKIND</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/de-leyes-represiones-y-alternativas-por-ricardo-aronskind/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
