<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>cONGRESO nACIONAL archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<atom:link href="https://lateclaenerevista.com/tag/congreso-nacional/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/congreso-nacional/</link>
	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Sat, 18 Oct 2025 16:40:13 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/12/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>cONGRESO nACIONAL archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/congreso-nacional/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>NIDO DE RATAS &#8211; POR EDUARDO RINESI</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/nido-de-ratas-por-eduardo-rinesi/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/nido-de-ratas-por-eduardo-rinesi/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 Feb 2024 16:51:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Eduardo Rinesi]]></category>
		<category><![CDATA[cONGRESO nACIONAL]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[Nido de ratas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=12464</guid>

					<description><![CDATA[<p>El presidente de la Nación dijo que el Congreso es un nido de ratas. Es un insulto gravísimo, contra los y las representantes del pueblo que desarrollan en el Congreso su trabajo, contra el pueblo que los y las votó, pero, sobre todo, es una evidencia más de lo que piensa el presidente sobre la democracia y sus instituciones.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/nido-de-ratas-por-eduardo-rinesi/">NIDO DE RATAS &#8211; POR EDUARDO RINESI</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-45b10a8b00f2e87a0246fbd5e6e370dd wp-block-paragraph"><strong><em>El presidente de la Nación dijo que el Congreso es un nido de ratas. Es un insulto gravísimo, contra los y las representantes del pueblo que desarrollan en el Congreso su trabajo, contra el pueblo que los y las votó, pero, sobre todo, es una evidencia más de lo que piensa el presidente sobre la democracia y sus instituciones.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1c06d5d081d6ae1fc6c20055f9d838f7 wp-block-paragraph"><strong>Por Eduardo Rinesi*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0a2f8e928c711836eb9e9fa9ce583b33 wp-block-paragraph">No debe haber ningún antecedente, en la historia democrática argentina, de un presidente votado por el pueblo que afirmara que el Congreso de la Nación, institución fundamental de esa democracia liberal y representativa que tenemos, es un “nido de ratas”, como dijo días pasados en Corrientes el presidente Milei, con una frase tan exaltada como brutal que es necesario, desde luego, rechazar con la mayor fuerza. Por supuesto, la metáfora de la <em>rata </em>es frecuente en nuestro lenguaje sobre el mundo social y político, como lo son tantas otras provenientes del mundo de la zoología. Al propio presidente le gusta comparar su melena con la de un león, un felino cuya dignidad monárquica ya había inspirado anteriores comparaciones en la historia política nacional, sin excluir la del pacífico león <em>herbívoro </em>que le gustaba usar para sí al general Perón. Antes, Leopoldo Lugones había caracterizado la fiereza de Sarmiento como <em>toruna</em>, años después de que su amigo de militancias juveniles Giuseppe Ingegnieri, que aún no había hispanizado su nombre y su apellido, llamara <em>reptiles </em>burgueses a los banqueros, empresarios, curas y agentes de policía contra los que disparaba sus dardos envenenados en las páginas de <em>La Montaña</em>. León, toro: metáforas de encumbramiento y celebración. Reptiles, gusanos (perros, también): metáforas del desprecio y formas de degradación del otro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-67ac3c60489728f61e357cc3fd317c4e wp-block-paragraph">Que aparecen, por ejemplo (entre tantos sitios donde verificamos su eficacia), en las diatribas que Shakespeare le regala al héroe militar romano Coriolano, quien en la tragedia homónima las dispara a discreción contra los plebeyos a los que el odioso personaje no se cansa de insultar. Cerdos: también. Sobre ellos podríamos conversar un rato largo: el crítico literario norteamericano Peter Stallybrass dedicó al asunto un libro precioso. Pero aquí, a partir del <em>dictum </em>presidencial del otro día, se trata de las ratas. Horribles, repugnantes. Sucias. Y corrosivas: roen, co-roen. (¿Corroer será roer entre muchos? Lo dudo, pero el que quiera refutar esta hipótesis, que se tome el trabajo.) Marx la usó bastante, igual que usó la de los cerdos. Pero los cerdos eran los burgueses, y a los que les reservaba la designación de ratas era a los pintorescos pero despreciables personajes del malandraje urbano que integraban el <em>lumpemproletariado </em>de París. En la herencia de esta despreciativa denominación, la misma palabra fue utilizada más tarde contra las irregulares fuerzas de los ejércitos de liberación nacional de los países africanos que empezando la segunda mitad del siglo pasado trataban de sacarse de encima el yugo de las potencias europeas. Contra quienes la usaban para descalificar esa militancia, a Franz Fanon le gustaba apropiarse del insulto y dar vuelta su significado: “Somos ratas, sí” –decía–: “las ratas que van a roer el árbol maldito del colonialismo francés”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5d6b025c5006608d5cf9a1d860b07421 wp-block-paragraph">En la frase del presidente Milei, ante un grupo de conmilitones libertarianos, las ratas no aparecen solas, vagando por las calles de París o inquietando la paz de las colonias. Milei recurre a una expresión ya consagrada y nos habla, no (no solo) de los diputados y senadores como ratas, sino <em>del Congreso </em>como el <em>nido</em> que les da cobijo y alimento. El Congreso, dijo, es un <em>nido de ratas</em>. La palabra “nido” es sugerente, y se deja connotar por aquel o aquellos a quienes imaginamos dentro: si lo es de una familia de horneros laboriosos y madrugadores lo imaginamos de un modo, escolar y edificante; si lo es “de amor” nos representamos todo un universo de dulzuras y placeres; si lo es de un animal asqueroso, como lo son las víboras o las ratas, su significado es muy distinto. El de las sierpes, con todo, tiene una rara dignidad. Inspirado en la novela del escritor católico francés François Mauriac <em>El nudo de víboras</em>, León Rozitchner se representaba la subjetividad humana como un <em>nido </em>de serpientes. Nido/nudo: nos imaginamos un nido de víboras como un conjunto de víboras anudadas, en efecto, enlazadas, enredadas en una trabazón como la que componen las fuerzas que conforman nuestro propio ser. En cambio, si decimos “nido de ratas” estamos en el extremo opuesto de cualquier interés por la complejidad que tiene siempre nuestra vida individual o colectiva: designamos, simplemente, un ámbito que promueve las formas más repugnantes e inmorales del comportamiento humano.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e9e8fc8866dfc10ecaa849192156a382 wp-block-paragraph">Por supuesto, viene a la memoria la famosa película de Elia Kazan, con el gran Karl Malden en el papel de un sacerdote que tiene el coraje de enfrentar y denunciar los manejos deshonestos de un sindicato de trabajadores portuarios. Oscar Massota cuenta que cuando al final de la película el público de clase media del cine del barrio de Flores en el que la había visto se levantó para aplaudir, supo (corría 1955) que era inminente el golpe contra Perón. Milei, ciertamente, pudo haber usado la expresión <em>nido de ratas </em>para aludir a los sindicatos. Piensa eso sobre ellos, así como sobre todas las formas de organización que defienden los intereses colectivos de los sectores de la sociedad más necesitados de esa protección. Pero esta vez no fue contra ellos el agravio, sino contra el Congreso de la Nación. El Congreso –dijo– es un nido de ratas. Es un insulto gravísimo (contra los y las representantes del pueblo que desarrollan en el Congreso su trabajo, contra el pueblo que los y las votó), pero sobre todo es una evidencia más de lo que piensa el presidente sobre la democracia y sus instituciones. El Congreso es un nido de ratas. El Congreso es el mal. Porque el mal, para el presidente, es cualquier espacio de discusión en el que las disparatadas ideas con las que aspira a gobernar este país deban enfrentar la evidencia de que en el mundo hay otros, que piensan otras cosas, y que también cuentan.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-23b6e761401aaec1cb6c03a8046eef03 wp-block-paragraph">Buenos Aires, 23 de febrero de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-afb44ea6ccc1a07c568181b1fe620e24 wp-block-paragraph">*Filósofo y politólogo.</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnido-de-ratas-por-eduardo-rinesi%2F&amp;linkname=NIDO%20DE%20RATAS%20%E2%80%93%20POR%20EDUARDO%20RINESI" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnido-de-ratas-por-eduardo-rinesi%2F&amp;linkname=NIDO%20DE%20RATAS%20%E2%80%93%20POR%20EDUARDO%20RINESI" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnido-de-ratas-por-eduardo-rinesi%2F&amp;linkname=NIDO%20DE%20RATAS%20%E2%80%93%20POR%20EDUARDO%20RINESI" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnido-de-ratas-por-eduardo-rinesi%2F&amp;linkname=NIDO%20DE%20RATAS%20%E2%80%93%20POR%20EDUARDO%20RINESI" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnido-de-ratas-por-eduardo-rinesi%2F&amp;linkname=NIDO%20DE%20RATAS%20%E2%80%93%20POR%20EDUARDO%20RINESI" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnido-de-ratas-por-eduardo-rinesi%2F&amp;linkname=NIDO%20DE%20RATAS%20%E2%80%93%20POR%20EDUARDO%20RINESI" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fnido-de-ratas-por-eduardo-rinesi%2F&#038;title=NIDO%20DE%20RATAS%20%E2%80%93%20POR%20EDUARDO%20RINESI" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/nido-de-ratas-por-eduardo-rinesi/" data-a2a-title="NIDO DE RATAS – POR EDUARDO RINESI"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/nido-de-ratas-por-eduardo-rinesi/">NIDO DE RATAS &#8211; POR EDUARDO RINESI</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/nido-de-ratas-por-eduardo-rinesi/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Es inevitable que el caos se organice &#8211; Por Raúl Zaffaroni</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/es-inevitable-que-el-caos-se-organice-por-raul-zaffaroni/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/es-inevitable-que-el-caos-se-organice-por-raul-zaffaroni/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 22 Sep 2025 14:14:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[E. Raúl Zaffaroni]]></category>
		<category><![CDATA[caos]]></category>
		<category><![CDATA[cONGRESO nACIONAL]]></category>
		<category><![CDATA[Corte Suprema de Justica]]></category>
		<category><![CDATA[Estado de derecho]]></category>
		<category><![CDATA[estado de policía]]></category>
		<category><![CDATA[Gobernadores]]></category>
		<category><![CDATA[Instutucionalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Poder Judicial]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=17349</guid>

					<description><![CDATA[<p>Ante el imperio del caos cabe observar que la política argentina parece despertar y dar signos de un renacer de la racionalidad. Reconstruir lo institucional implica reparar el modelo de Estado de derecho y reflexionar sobre la posibilidad de una democracia parlamentaria con una Corte Suprema de Justicia ampliada y federal.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/es-inevitable-que-el-caos-se-organice-por-raul-zaffaroni/">Es inevitable que el caos se organice &#8211; Por Raúl Zaffaroni</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a8da5b7808a130df9f152d6463cc45f8 wp-block-paragraph"><strong><em>Ante el imperio del caos cabe observar que la política argentina parece despertar y dar signos de un renacer de la racionalidad.</em></strong> <strong><em>Reconstruir lo institucional implica reparar el modelo de Estado de derecho y reflexionar sobre la posibilidad de una democracia parlamentaria con una Corte Suprema de Justicia ampliada y federal.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a6644aad569b14774455ac04fc54f1c1 wp-block-paragraph"><strong>Por E. Raúl Zaffaroni*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b92b885b0148de83dbeb8721e87d0e4d wp-block-paragraph"><strong><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></strong></p>



<div style="height:66px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f0886810c0d5405383d66d01c4c361b8 wp-block-paragraph">Nunca hemos caído en la ingenuidad de creer que lo institucional está más allá de la política: <em>todo es político</em>,a condición de entender a la política como arte de gobierno -y también de negociación- y no en el despreciable sentido <em>schmittiano</em> de individualizar a un enemigo para aniquilarlo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-616d5f8a1a560760589b6b6fedd6c0aa wp-block-paragraph"><a>Lo institucional no hace más que señalar algunos límites elementales a la política, pero cuando se desmadra y pasa por alto todos esos límites es menester pensar con urgencia en reencausarla y desde la propia política reconstruir lo institucional. </a>Es sencillo decir esto, pero difícil hacerlo, puesto que estas urgencias tienen lugar en situaciones de caos y en momentos de <em>anomia</em>, es decir, cuando las reglas anteriores dejaron de funcionar. Caos, desconcierto y anomia no son condiciones favorables para meditar con serenidad en la reconstrucción de los límites racionales de la política.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2219194a37833a7bdb758adfbe83e943 wp-block-paragraph">No descartamos que estas líneas tampoco sean resultado de un pensamiento sereno, pues lo contrario sería presumir de sujetos biológica o psicológicamente privilegiados que, por cierto, no lo somos, pero al menos es posible asegurar que son resultado de nuestro mayor esfuerzo en ese sentido. Esperamos haberlo alcanzado en alguna modesta medida.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-51a9cc9bbf72a331368dc02c848346b2 wp-block-paragraph">Sin dar gritos de alegría –porque no es el caso- <a>cabe observar que la política argentina parece despertar, dejar de estudiarse el ombligo y dar signos de un renacer de la racionalidad.</a> Gobernadores en línea, oposición acallando sus rencillas internas, el Congreso de la Nación asumiendo una función de contención del autoritarismo <em>ejecutivista </em>de un titular que se considera depositario de la suma del poder público legislando por decretos. No es mucho, pero es bastante, especialmente frente a los errores, omisiones y prolongados silencios de los últimos tiempos: por algo se empieza, al menos por un incipiente acuerdo que indica tendencia a cierta unidad en base a la razón.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-495a4a07858b7dd74dbdb1ad948786b6 wp-block-paragraph"><a>Reconstruir lo institucional implica reparar el modelo de <em>Estado de derecho</em></a>, es decir, a un Estado en que se <em>aspira </em>(aunque nunca se logre del todo) a que todos estemos sometidos <em>por igual </em>a las leyes, por oposición al <em>Estado de policía</em>, en que todos están sometidos a la voluntad arbitraria del mandón de turno. Si entendemos esto con suficiente realismo, veremos que debemos descartar la idea de que el modelo del Estado de derecho es como un aparato de calefacción que compramos por <em>internet, </em>viene un técnico, lo instala, lo enchufamos, accionamos un botón y funciona.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-708828ca021b8d10e53979f355526193 wp-block-paragraph">Esta imagen bucólica y estática del Estado de derecho es falsa, porque en la realidad política y social siempre hay privilegiados que se oponen al avance de la <em>igualdad ante la ley</em>, es decir, que resisten en defensa y ampliación de sus privilegios. De este modo, la contraposición <em>Estado de derecho vs. Estado de policía </em>es una constante lucha: por un lado, los que combaten los privilegios y pugnan por ampliar derechos y, por otro, quienes defienden los privilegios y quieren limitar los derechos. En definitiva, se trata de la vieja <em>lucha por el derecho</em> de Rudolf von Jhering, que no es ninguna dialéctica, porque no conoce síntesis; simplemente es una lucha constante y continua en la que hay avances y retrocesos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4d4c13d862f09dcda4e9c1a1e04f4dff wp-block-paragraph">Todo esto está hoy bastante confundido, porque hasta hace poco, quienes luchaban por la igualdad y la ampliación de derechos eran quienes sostenían discursos disruptivos y transgresores, pero fueron perdiendo esta característica, se fueron mostrando como serios, formales, aburridos burgueses <em>achanchados </em>entretenidos en la contemplación de sus ombligos, lo que hizo que los defensores de los privilegios se apoderasen de las formas disruptivas y transgresoras, las sobreactuasen al máximo y acabasen generando la <em>anomia</em>, porque el discurso negador de derechos asume en forma brutal y desmedida las formas tradicionales de los defensores de la igualdad jurídica. El caso más claro de esta pantomima entre nosotros es el lenguaje, la gesticulación, los insultos, los gritos, las metáforas perversas, las miradas y las expresiones faciales marcadamente <em>histéricoformes</em> del actual titular del poder ejecutivo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d0472807e65049c7d3270a5c4e063533 wp-block-paragraph">Esto no es nuevo ni mucho menos: ¿Acaso ante la decadencia de la política de Weimar no fue disruptivo el nazismo? ¿Algo diferente no pasó con la segunda República española? Cuando quienes luchan por la expansión de los derechos dejan perder sus formas y se apoderan de ellas y la extreman hasta lo grotesco quienes defienden los privilegios, es inevitable que todo se confunda y cunda la <em>anomia</em>, es especial en nuestros días, cuando no solo todo un aparato mediático tradicional, sino también otro altamente tecnológico, se encarga de profundizar al máximo el desconcierto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c34cff71d69fbaa0d9d935e507e1bedf wp-block-paragraph">Se fue al diablo la institucionalidad en nuestro país y, sea como fuese, será la política misma que deberá reconstruirla para no volver a desmadrarse. Nadie más que la propia política lo debe hacer sobre la base de mínimas coincidencias racionales que la pongan nuevamente al frente de la lucha por el derecho. Parece ahora misión imposible, pero no lo es, porque no solo es posible, sino que se le impone como necesaria. Más tarde o más temprano lo hará, porque los pueblos y las naciones no se suicidan y, por cierto, lo mejor es que sea lo más temprano posible, para evitar mayores catástrofes. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a01f333314b0e6a14b4bb9e7c9197b03 wp-block-paragraph">El diagnóstico institucional de nuestro Estado es el peor que hayamos conocido en tiempos de gobiernos que no sean <em>de facto</em>. El tan mentado e intocable <em>presidencialismo</em> muestra sus defectos descarnadamente, con un presidente que no respeta límite alguno: legisla por decreto, emite decretos de supuesta necesidad que implican reformas constitucionales, despide impunemente a miles y miles de empleados públicos, desfinancia por esos medios la salud y la educación –por todos los anteriores bastante cuidadas-, reprime policialmente manifestaciones públicas incluso contra jubilados y discapacitados, exhibe y goza con su crueldad, no solo rehúye al diálogo democrático sino que insulta a los opositores, los acusa de todos los males que él mismo provoca, promueve el odio y el aniquilamiento de la oposición, no miente, sino que alucina cifras en las que él solo cree en medio de su separación de la realidad, acusa al Congreso de la Nación de armar un golpe de Estado porque rechaza sus vetos, y podría seguir.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d38e9bc0c27151e1cdca4c00e668cd42 wp-block-paragraph">Los defectos institucionales –y el <em>hiperpresidencialismo</em> argentino lo es- no se notan demasiado hasta que llega el peor, y finalmente llegó un desaforado alucinado a cargo del ejecutivo unipersonal. Creo llegado el momento de volver a pensar si el presidencialismo es la mejor forma de gobierno republicano. No importa que de momento no haya ninguna posibilidad real de cambiarlo, pero de todos modos bueno es reflexionar, especialmente cuando el Congreso parece mostrar los primeros indicios de racionalidad política y la oposición deja de mirarse solo su ombligo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5e182670b5bc11bb9cd17701b4fa8438 wp-block-paragraph">Hay personas más o menos normales o por lo menos razonables, que pueden o no equivocarse, pero hay otras que muestran características particulares poco adecuadas al diálogo y a la convivencia democrática. Confiar semejante poder a una persona siempre resulta peligroso. El argumento de que alguien debe gobernar es incuestionable, pero siempre es mejor un gabinete que una persona, al menos no es tan riesgoso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3ebea225f39f525cbce9ce65737d5a3c wp-block-paragraph">El argumento de que nuestra tradición está vinculada al <em>liderazgo </em>está bastante gastado, porque la experiencia histórica demuestra que <em>lo que natura non da, Constitio non presta</em>. A las pruebas nos remitimos. ¿Los gobiernos parlamentarios son débiles? Mentira: no era débil Merkel, no lo fueron otros líderes europeos: la capacidad de liderar es una condición individual particular de cierta empatía que no la crea ninguna Constitución, y que quien la posee se destacará en cualquier forma de gobierno.</p>



<div style="height:24px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://www.lanacion.com.ar/resizer/v2/el-tablero-de-la-primera-votacion-que-volteo-el-ZOX3HLR7BBCEHKZQYCNVZQDSDI.JPG?auth=5090084d3688b4f525ae9c7eb76b3bb87bfb5144e31d20c7a0495ea9aa3806b3&amp;width=880&amp;height=586&amp;quality=70&amp;smart=true" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Foto: Soledad Aznarez/La Nación</em>.</figcaption></figure>
</div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ac693f35e1afbf6922a23d27c7af64a7 wp-block-paragraph">Es verdad que un gobierno parlamentario es débil y problemático sin la llamada <em>cláusula alemana, </em>pero con ella se neutraliza el riesgo de quedar sin gobierno: cuando el Parlamento vote en desconfianza con el gabinete, bastará que la Constitución disponga que el gobierno igualmente permanece hasta que se organice otro. Nunca habrá acefalía con esta cláusula y, si perdura una situación inestable, será el presidente de la República parlamentaria el que podrá urgir a los legisladores, con el poder que le confiere la posibilidad de disolver el Parlamento y llamar a elecciones en forma inmediata. Creemos que nadie podrá discutir seriamente que esta solución se hubiese adaptado perfectamente para resolver la crisis del 2001 y también para salir de la que a todas luces estamos entrando.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b09f73b55843ae8a8982d024f328cf86 wp-block-paragraph">¿Acaso tenemos hoy un ejecutivo fuerte en serio? No confundamos arbitrariedad con fortaleza: no es fuerte un ejecutivo que no tiene capacidad ni para impedir que en la propia sede del gobierno alguien filme o grabe en secreto. Más allá del contenido de esas grabaciones, por sí mismas están indicando una inadmisible vulnerabilidad de la propia seguridad del Estado. Nadie puede sentirse muy seguro si sabe que en la propia casa de gobierno alguien puede estar grabando o copiando planes de defensa o similares. Menos mal que de momento, al parecer, no tenemos amenazas visibles a nuestra seguridad exterior, pero, de todos modos, cuando el caos llega a este extremo no podemos dejar de sentir cierto frío por la columna vertebral.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b764858421afdf92f3aacb28554cceac wp-block-paragraph">Pero la debacle institucional argentina no termina con lo anterior, sino que el presidencialismo y la incapacidad de diálogo ha puesto de manifiesto como nunca antes que tampoco tenemos un Poder Judicial, sino una magistratura fácilmente manipulable y ahora encabezada por un triunvirato llamado <em>Corte Suprema, </em>único en el mundo y que no es más que una oficina de producción <em>fordista</em> de resoluciones en masa, de las que los triunviros solo conocen una minoría insignificante, en tanto que el resto lo firman sin leerlo. Además de varias aberraciones, siguiendo el deplorable ejemplo de la región, con la mejor muestra de descaro practican el <em>lawfare </em>y, obedeciendo <em>his master’s voice</em>, mantienen presa a la presidenta del principal partido opositor, despachándose con unas pocas hojas garabateadas con aseveraciones huecas, para concluir que no hay <em>gravedad institucional</em> en que jueces y fiscales que la condenaron hayan visitado a su principal enemigo y jugado fútbol en su quinta. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c1fddf8394e039fc2831bc1170cc5538 wp-block-paragraph">Es obvio que ningún partido podrá conseguir nunca los dos tercios de los votos del Senado Federal, salvo la hipótesis casi imposible de que haya triunfado en todas las provincias. Es claro que, en esas condiciones, la Constitución manda que la nominación de jueces de la Corte Suprema tenga lugar conforme a un acuerdo de partidos, pero esto es imposible cuando un energúmeno a cargo del ejecutivo declara, con pretendida voz cavernosa, que se propone fijar el último clavo en el féretro del opositor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-16bef3065a09d866de3295e2b14de46e wp-block-paragraph">Intuimos que, a semejanza de la salida de la crisis del 2001, la solución empieza por los gobernadores que, aunque sea por razones de supervivencia, se alinean y muestran los dientes al ejecutivo nacional: siempre, desde 1853 y 1860, la cuestión federal estuvo marcada por el reparto de los impuestos, aunque no se hablase entonces de coparticipación federal. ¿Nos olvidamos de la aduana de Buenos Aires? Revive el federalismo nuevamente por esta vía; tampoco se trata de algo nuevo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6842092ca5e2c30d82d171cc5b9ef373 wp-block-paragraph">Conviene no perder la oportunidad de pensar en tener un Poder Judicial en serio y ante todo <em>federal. </em>Si cada gobernador propusiese a un ejecutivo racional, no al actual obviamente, dos candidatos a jueces de la Corte –un hombre y una mujer- para facilitar que éste respete el equilibro de género remitiendo al Senado los pliegos así seleccionados, se contaría con la mayoría de dos tercios y se podría integrar una Corte Suprema realmente federal, con un número de jueces similar a los de la mayoría de los tribunales de nuestra América, que se pudiese dividir en salas especializadas, en que cada juez conociese en serio la materia en la que decide, es decir, supiese lo que firma.&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-44ebd431c146e89183658b14e474b394 wp-block-paragraph">Somos conscientes de que todo lo dicho parece ciencia ficción en este momento de caos, anomia, confusión y desconcierto. Pero no lo es: más tarde o más temprano la política deberá discutir estas cuestiones, simplemente por imperio de las circunstancias, es decir, por su propia supervivencia. La propia <em>teoría del caos</em> señala que éste es inestable y siempre tiende a organizarse. Discutirlas mientras el presidente corre a mendigarle dinero a Trump es disruptivo, es transgresor, importa recuperar no solo el contenido sino también las formas de la iniciativa de ampliación de derechos, pecado mortal a los ojos del patético ejecutivo mendigante, para quien la justicia social es un robo.  </p>



<div style="height:64px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bd41e490d38cb64710c931cc15e165cb wp-block-paragraph">Lunes, 22 de septiembre de 2025.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5cd8791926f7ddabed7488c30a6d57d7 wp-block-paragraph">*Profesor Emérito de la UBA. Ex miembro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" width="271" height="68" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt="" class="wp-image-16425" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png 271w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo-260x65.png 260w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo-50x13.png 50w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo-150x38.png 150w" sizes="(max-width:767px) 271px, 271px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d79a4e0f8c1f0af200c01d08f4b65948 wp-block-paragraph">La Tecl@ Eñe viene sosteniendo desde su creación en 2001, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;<strong>Para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con La Tecl@ Eñe</strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;al mes ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>&nbsp;al mes. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026 wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fes-inevitable-que-el-caos-se-organice-por-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=Es%20inevitable%20que%20el%20caos%20se%20organice%20%E2%80%93%20Por%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fes-inevitable-que-el-caos-se-organice-por-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=Es%20inevitable%20que%20el%20caos%20se%20organice%20%E2%80%93%20Por%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fes-inevitable-que-el-caos-se-organice-por-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=Es%20inevitable%20que%20el%20caos%20se%20organice%20%E2%80%93%20Por%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fes-inevitable-que-el-caos-se-organice-por-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=Es%20inevitable%20que%20el%20caos%20se%20organice%20%E2%80%93%20Por%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fes-inevitable-que-el-caos-se-organice-por-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=Es%20inevitable%20que%20el%20caos%20se%20organice%20%E2%80%93%20Por%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fes-inevitable-que-el-caos-se-organice-por-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=Es%20inevitable%20que%20el%20caos%20se%20organice%20%E2%80%93%20Por%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fes-inevitable-que-el-caos-se-organice-por-raul-zaffaroni%2F&#038;title=Es%20inevitable%20que%20el%20caos%20se%20organice%20%E2%80%93%20Por%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/es-inevitable-que-el-caos-se-organice-por-raul-zaffaroni/" data-a2a-title="Es inevitable que el caos se organice – Por Raúl Zaffaroni"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/es-inevitable-que-el-caos-se-organice-por-raul-zaffaroni/">Es inevitable que el caos se organice &#8211; Por Raúl Zaffaroni</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/es-inevitable-que-el-caos-se-organice-por-raul-zaffaroni/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>3</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Un Estado nuestro. Debates sobre la nueva estatalidad &#8211; Por Claudia Bernazza</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/un-estado-nuestro-por-claudia-bernazza/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/un-estado-nuestro-por-claudia-bernazza/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 18 Oct 2025 13:48:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Claudia Bernazza]]></category>
		<category><![CDATA[Administración Pública]]></category>
		<category><![CDATA[cONGRESO nACIONAL]]></category>
		<category><![CDATA[Estado]]></category>
		<category><![CDATA[Ética]]></category>
		<category><![CDATA[Nueva estatalidad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=17616</guid>

					<description><![CDATA[<p>El Estado, por su naturaleza específica y su enorme complejidad, debe ser pensado tanto en su planificación como en su organización, procedimientos, presupuestos y políticas de empleo público.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/un-estado-nuestro-por-claudia-bernazza/">Un Estado nuestro. Debates sobre la nueva estatalidad &#8211; Por Claudia Bernazza</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-02ad1d87f8ebff4a726250ff9ba38c6a wp-block-paragraph"><strong><em>El Estado, por su naturaleza específica y su enorme complejidad, debe ser pensado tanto en su planificación como en su organización, procedimientos, presupuestos y políticas de empleo público.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9e639e4ac659c367581ebc33aaef7f56 wp-block-paragraph"><strong>Por Claudia Bernazza*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:68px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-84b96e5df8decdbada22ec81f37dc7ca wp-block-paragraph">No voy a debatir aquí el daño que Milei nos está haciendo. Encumbrado en la primera magistratura, ha venido a destruir el Estado. Lo dijo en todos los idiomas posibles, lo graficó con una motosierra, con un organigrama que volaba por los aires, con un topo colándose a traición.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e251f2967e918a0024a188e7137e3273 wp-block-paragraph">Pero si pudo decir todo eso, si pudo pasar por alto la excepcionalidad de los DNUs, es porque el fastidio con el Estado era previo. El malhumor con sus trámites y con un funcionariado que no lograba conectar con los problemas reales le dio la plataforma de lanzamiento que necesitaba. Por estas razones, quisiera repasar nuestras debilidades antecedentes, las que deberán superarse, si llegamos al poder, en un tramo muy breve de tiempo. Ya nadie firma cheques en blanco.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-73b93cc5f335089af50e640d60ce5899 wp-block-paragraph">La capacidad del Estado depende de dimensiones muy precisas: contar con un plan de gobierno, liderar y conducir equipos para llevarlo a cabo, obtener los resultados y brindar los servicios que la sociedad está esperando. Con estas capacidades, promover y dar cauce a los acuerdos sociales, asegurar la convivencia, fortalecer la identidad, cumplir una función distributiva en un escenario donde el capitalismo se ha vuelto salvaje. Ejercer, además, una soberanía sin claudicaciones sobre los recursos naturales, liderando las actividades estratégicas para el desarrollo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0e9fb4e8ad9883da7346e3ff02e613f4 wp-block-paragraph">Estas capacidades estatales son, fundamentalmente, humanas. Las tecnologías vendrán en ayuda, nunca en reemplazo. No hay inteligencia artificial capaz de pensar la estrategia que necesitamos para salir de este infierno. Nos toca a nosotros encontrar la salida. Nos empobrecieron, nos endeudaron, nos llevaron al derrumbe de nuestras economías. En estas condiciones, deberemos gestionar lo público.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-81bd8d224b081e9961973525b4ccf4dc wp-block-paragraph">Las elecciones de medio término que estamos transitando nos brindan la oportunidad de iniciar este recorrido. El Congreso Nacional, cuando se lo propone, tiene un amplio margen de acción. Puede frenar ajustes y robos a cielo abierto, puede bloquear la llegada de narcotraficantes a cargos políticos. Por eso, lo primero que debemos proponer es la creación de una comisión de Estado y Administración Pública en cada una de sus cámaras. El Estado es la única silla que tienen los pueblos para sentarse en la mesa de los poderosos, por eso su organización debe ser materia central de debate, no un tema perdido en el laberinto de expedientes de la comisión de Legislación General.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-67da7c27feef85f89ed9283553e83fb7 wp-block-paragraph">El Estado, por su naturaleza específica y su enorme complejidad, debe ser pensado tanto en aspectos referidos a su planificación como a su organización, a lo que se suman procedimientos, presupuestos y políticas de empleo público. El federalismo argentino le agrega una complejidad más a esta materia, por lo que la creación por vía reglamentaria de estas comisiones se torna urgente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5e3e734d6247be91a4e04f589a89ff56 wp-block-paragraph">El Estado, a partir de su capacidad para el ejercicio legítimo de la violencia, tiende a ser coptado por las élites dominantes para sojuzgar a sus compatriotas. Estas élites han demostrado que son capaces de reinventar la historia y la identidad nacional, moldeando leyes y políticas a su medida. Estos grupos han escrito constituciones, han protegido sus vastísimas propiedades, han segregado por raza o religión, han protegido sus intereses hasta límites insospechados. Las luchas populares fueron capaces de abrir otros caminos, recuperando el ejercicio del gobierno para las mayorías. Cuando esto sucede, el Estado puede ser la máxima expresión de la conciencia de un pueblo, ofreciendo un método a sus demandas y su sed de futuro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-42b71f014a88c830b5022cf5ea877afa wp-block-paragraph">Pero no existe una organización ideal del Estado. Ninguna cátedra puede enseñar el modelo perfecto, mal que le pese a la Escuela de Negocios de Harvard. Su configuración surge en cada momento histórico y en cada territorio, sabiendo que los territorios también forman parte de los conflictos y enfrentamientos que acompañan su organización.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8c2e03f92f955b27a5d43b361c86120d wp-block-paragraph">El rumbo de esta nave, así como su reconfiguración para adaptarse a los nuevos escenarios sociales, depende de nosotros. Una vez asumida su conducción por parte de las fuerzas populares, comienza otra aventura, quizás más compleja y desafiante. Controlar la botonera (generalmente inventada por otros, y en nuestro caso por el modelo conservador del siglo XIX) y, al mismo tiempo, rediseñar el tablero. Planificar futuros, promover el desarrollo, cuidar la casa común y lograr que cobije a todos. Garantizar convivencias, distribuir equitativamente el fruto del quehacer colectivo. Todo esto debe realizarse con equipos humanos siempre imperfectos, los que lidiarán con una sociedad impaciente y postergada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-217011d9d5490174cafb4f9d7b989254 wp-block-paragraph">El Estado, en sus tres poderes, necesita de hombres y mujeres preparados para gobernar y administrar lo público. Cuando el Estado los convoca por la vía electoral o como Estado empleador, seguramente lo hará con vocación por los mejores, pero se cruzarán otros intereses, así como una oferta laboral escasa en el ámbito privado por una economía en caída libre. El ingreso a las listas o los cargos, así como a los planteles de personal, sufrirá las presiones propias de una población descartada por el mercado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-207ca70a9be70147bd15f16fa7c71d9d wp-block-paragraph">En el caso del funcionariado político, la planificación y la decisión serán capacidades a tener en cuenta, lo mismo que la capacidad para conducir equipos, ejecutar programas, facilitar accesos y agilizar tramitaciones. Su convocatoria deberá abandonar la idea de gestionar con los “propios” para reunir a quienes puedan poner “cabeza, corazón y coraje» a la gestión, hombres y mujeres comprometidos con las causas colectivas que van a abordar. En los organismos públicos y en el clima social ya no hay margen para funcionarios timoratos o improvisados.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-842a1ca0faa0980d0d0d6bbe620c4dbe wp-block-paragraph"><a></a>En el caso de los trabajadores y trabajadoras estatales se deberán reunir las mejores capacidades sociales. Para cumplir con este objetivo, su ingreso y promoción deberá considerar tres tipos de competencias: técnicas, relacionales y sobre todo éticas, porque sin una convicción firme acerca del rol del Estado, la experticia técnica puede servir para fines opuestos, incluso para el desmantelamiento estatal. Por otro lado, las profesiones liberales no reparan en la importancia del trabajo grupal, por lo que quienes provienen de este entrenamiento suelen aferrarse a los expedientes y las tramitaciones individuales antes que a la gestión participativa. Los convenios con organizaciones sociales para llevar adelante programas necesitan dejar atrás mostradores antipáticos y obstáculos permanentes en los trámites a realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-04446b9a913558b790d9370863f04c6a wp-block-paragraph">Finalmente, el ingreso y la promoción del personal deberá recurrir a instrumentos novedosos que contemplen la opinión experta pero también la opinión de los pares, en una propuesta de trayectoria horizontal que no suponga necesariamente asumir funciones ejecutivas para mejorar el salario. Hace tiempo que la política adeuda el mapeo de los contratos precarios y las inequidades salariales para jerarquizar el trabajo público. Los diálogos paritarios y las convenciones colectivas deberán retomar, más temprano que tarde, estos desafíos.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-395d9a960f9f6972aff79197c672cd23 wp-block-paragraph">Este jueves 23 de octubre a las 19hs en la Facultad de Cs Sociales de la UBA, Claudia Bernazza, junto a Ana Castellani y Jorge Sotelo disertarán en una mesa que lleva el título: <strong>Mesa Modelo de Desarrollo y reconstrucción nacional: ¿qué Estado necesitamos?, organizada por la materia Planificación de la Comunicación, de la Carrera de Cs. de la Comunicación de la UBA. La entrada es libre y gratuita.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-57d0d5d41a65eabd48750fa44a8ef087 wp-block-paragraph">Para profundizar estos temas: Evaluando en clave pública, en <a href="https://www.flacso.org.ar/wp-content/uploads/2015/06/Evaluando-en-clave-p%C3%BAblica-DT-1-EYPP.pdf">https://www.flacso.org.ar/wp-content/uploads/2015/06/Evaluando-en-clave-p%C3%BAblica-DT-1-EYPP.pdf</a></p>



<div style="height:69px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3de67fc813d5e95f6d8f87e07325efcb wp-block-paragraph">La Plata, 18 octubre de 2025</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a16028b0dd42b492294c0c41993e4a9d wp-block-paragraph">*Ingeniera agrónoma. Doctora en Ciencias Sociales. Candidata a diputada nacional por Fuerza Patria.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" width="271" height="68" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt="" class="wp-image-16425" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png 271w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo-260x65.png 260w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo-50x13.png 50w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo-150x38.png 150w" sizes="(max-width:767px) 271px, 271px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d79a4e0f8c1f0af200c01d08f4b65948 wp-block-paragraph">La Tecl@ Eñe viene sosteniendo desde su creación en 2001, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;<strong>Para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con La Tecl@ Eñe</strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;al mes ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>&nbsp;al mes. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026 wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-estado-nuestro-por-claudia-bernazza%2F&amp;linkname=Un%20Estado%20nuestro.%20Debates%20sobre%20la%20nueva%20estatalidad%20%E2%80%93%20Por%20Claudia%20Bernazza" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-estado-nuestro-por-claudia-bernazza%2F&amp;linkname=Un%20Estado%20nuestro.%20Debates%20sobre%20la%20nueva%20estatalidad%20%E2%80%93%20Por%20Claudia%20Bernazza" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-estado-nuestro-por-claudia-bernazza%2F&amp;linkname=Un%20Estado%20nuestro.%20Debates%20sobre%20la%20nueva%20estatalidad%20%E2%80%93%20Por%20Claudia%20Bernazza" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-estado-nuestro-por-claudia-bernazza%2F&amp;linkname=Un%20Estado%20nuestro.%20Debates%20sobre%20la%20nueva%20estatalidad%20%E2%80%93%20Por%20Claudia%20Bernazza" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-estado-nuestro-por-claudia-bernazza%2F&amp;linkname=Un%20Estado%20nuestro.%20Debates%20sobre%20la%20nueva%20estatalidad%20%E2%80%93%20Por%20Claudia%20Bernazza" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-estado-nuestro-por-claudia-bernazza%2F&amp;linkname=Un%20Estado%20nuestro.%20Debates%20sobre%20la%20nueva%20estatalidad%20%E2%80%93%20Por%20Claudia%20Bernazza" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fun-estado-nuestro-por-claudia-bernazza%2F&#038;title=Un%20Estado%20nuestro.%20Debates%20sobre%20la%20nueva%20estatalidad%20%E2%80%93%20Por%20Claudia%20Bernazza" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/un-estado-nuestro-por-claudia-bernazza/" data-a2a-title="Un Estado nuestro. Debates sobre la nueva estatalidad – Por Claudia Bernazza"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/un-estado-nuestro-por-claudia-bernazza/">Un Estado nuestro. Debates sobre la nueva estatalidad &#8211; Por Claudia Bernazza</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/un-estado-nuestro-por-claudia-bernazza/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
