<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Comunidad creativa archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<atom:link href="https://lateclaenerevista.com/tag/comunidad-creativa/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/comunidad-creativa/</link>
	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Wed, 13 May 2026 16:04:51 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/12/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>Comunidad creativa archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/comunidad-creativa/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>La trampa del desconocimiento &#8211; Por Marcelo Carnero</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/la-trampa-del-desconocimiento-por-marcelo-carnero/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/la-trampa-del-desconocimiento-por-marcelo-carnero/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 13 May 2026 16:04:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Marcelo Carnero]]></category>
		<category><![CDATA[Comunidad creativa]]></category>
		<category><![CDATA[Discusrso]]></category>
		<category><![CDATA[Enjambre]]></category>
		<category><![CDATA[IA]]></category>
		<category><![CDATA[lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Máquinas]]></category>
		<category><![CDATA[plataformas]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Velocidad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19699</guid>

					<description><![CDATA[<p>La aparición de la Inteligencia Artificial plantea el problema de habitarlas sin entender las formas en que organiza nuestra sensibilidad, nuestra percepción y nuestro tiempo. Tal vez por eso apareció Enjambre, no para escapar del presente, sino para intentar habitarlo de otra manera.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-trampa-del-desconocimiento-por-marcelo-carnero/">La trampa del desconocimiento &#8211; Por Marcelo Carnero</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-05e885e4ce2e90db898e6bad3a66edce wp-block-paragraph"><strong><em>La aparición de la Inteligencia Artificial plantea el problema de habitarlas sin entender las formas en que organiza nuestra sensibilidad, nuestra percepción y nuestro tiempo. Tal vez por eso apareció </em>Enjambre<em>, no para escapar del presente, sino para intentar habitarlo de otra manera.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-98b6cfaab0a71e3ef027efd92d702fa4 wp-block-paragraph"><strong>Por Marcelo Carnero*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:69px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<h3 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cf0762e506d8a81a9650c6a3de67b2c3"><a></a><strong>Atención, lenguaje y percepción en la era de las máquinas</strong></h3>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-065b43580d03689bb8a92f88fca3ed16 wp-block-paragraph">Hay algo que me inquieta de esta época. No la inteligencia artificial en sí misma. Ni siquiera las plataformas. Lo que me inquieta es otra cosa: la velocidad con la que empezamos a aceptar formas de percepción completamente programadas. La sensación de que vemos, pensamos y reaccionamos dentro de ritmos que no decidimos del todo. Como si lentamente hubiéramos empezado a delegar no sólo nuestra atención, sino también nuestra experiencia del tiempo. Porque quizás la disputa ya no sea solamente por el tiempo físico, sino por el tiempo cognitivo. Por ese espacio invisible donde todavía algo logra volverse experiencia antes de ser reemplazado por lo siguiente.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-487bc614e1c3f2deb8c8ae2ffdfa3161"><a></a><strong>Aprender a leer</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2f7bc085a2e4fd91419b10ae922b80ac wp-block-paragraph">Hace tiempo que vuelvo a una pregunta aparentemente lejana: ¿qué pasó cuando las sociedades empezaron a alfabetizarse masivamente?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-54b6463cfe5eed3ec8ff2176c68f613e wp-block-paragraph">La alfabetización suele aparecer en nuestra memoria colectiva como una conquista limpia. Aprender a leer y escribir como una salida de la oscuridad hacia el conocimiento. Y sería absurdo negar que algo de eso fue cierto. Pero la historia nunca funciona de maneras tan prolijas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b6ab0fa66fa828acc98c6e9db45ba8fc wp-block-paragraph">También se alfabetizó para evangelizar. Para adoctrinar. Para que la gente pudiera obedecer un marco jurídico, firmar un contrato, entender una instrucción escrita.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cccd9857f4d503d19ad77087a0c3db3c wp-block-paragraph">Entonces la escritura, además de poema, canción o literatura, también fue ley, archivo, burocracia, administración. Aprender a leer abría una puerta. Pero también volvía a los cuerpos más legibles para el Estado, para la Iglesia y para la fábrica. Y sin embargo ahí ocurre algo que me sigue pareciendo profundamente político: las herramientas nunca quedan encerradas del todo en la finalidad para la que fueron creadas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-af60ade52c98c5fa0a888b24f2e5b304 wp-block-paragraph">Alguien aprende a leer con un manual y termina leyendo poesía. Alguien aprende escritura administrativa y termina escribiendo un panfleto, una carta de amor, una denuncia o una novela. El poder entrega una herramienta para organizar el mundo y esa misma herramienta empieza, tarde o temprano, a producir desvíos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-81db1222fcae2785b8bb4d51d23a0428 wp-block-paragraph">Por eso me interesa tanto pensar en el uso de las imprentas dentro del movimiento anarquista. Porque los anarquistas entendieron algo que hoy parece haberse vuelto borroso: no alcanza con tener ideas; también hay que disputar las máquinas que las hacen circular. Montaron imprentas, periódicos, bibliotecas, escuelas, redes de distribución. Entendían que la circulación del conocimiento era una batalla en sí misma. Y entendían algo más: que toda tecnología de lenguaje reorganiza también una experiencia de la percepción y del tiempo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0178ea38e76dd3db439c5c944a92a3c8 wp-block-paragraph">La imprenta permitió reproducir conocimiento de una manera completamente distinta. Los diarios y los medios masivos empezaron a ordenar qué temas circulaban y cuáles quedaban afuera. La televisión transformó la forma en que consumimos imágenes, relatos y atención.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f2d99b9c729a5e1d6889e6e3410dadd1"><a></a><strong>La velocidad</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-68f80e1fbca7987c5538eeae4c6868be wp-block-paragraph">Convivimos con sistemas capaces no solo de distribuir lenguaje, sino también de modelarlo, anticiparlo y devolverlo convertido en patrón. Ahí aparece algo distinto, porque durante mucho tiempo las estructuras de circulación ordenaban qué relatos llegaban y permanecían. Hoy empiezan también a intervenir sobre la construcción misma de esos relatos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-60b4036f0d323c8c943eff32c25cdeb5 wp-block-paragraph">Los medios siempre ordenaron qué circulaba y qué quedaba afuera. Pero algo cambió. Las plataformas ya no sólo organizan la circulación de relatos, imágenes y discursos. Empiezan también a construirlos, modelarlos y devolverlos convertidos en patrón.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b16f5ca6811c86d0883d33034d5e2ad9 wp-block-paragraph">Y quizás por eso la repetición dejó de ser únicamente un problema cultural para convertirse en una lógica infraestructural.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b110d072b792e3310a1a9cbff4a39929 wp-block-paragraph">Las plataformas aprenden rápido una cosa: lo reconocible retiene.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a0d766afffca8d953a101a02bcebd372 wp-block-paragraph">Y todo lo que retiene circula más. El algoritmo no necesita entender demasiado. Le alcanza con reconocer patrones. Entonces empieza a pasar algo extraño. Las imágenes empiezan a parecerse entre sí. Las voces adquieren un mismo ritmo. Incluso aquello que intenta correrse del centro muchas veces termina hablando con la gramática del sistema que intenta cuestionar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b39bca2f5af0f8f243059c7ea2144e06 wp-block-paragraph">No porque exista una conspiración centralizada. El problema es bastante más profundo que eso. No hace falta imponer un único discurso cuando ya lograste organizar la velocidad en la que las personas perciben el mundo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ea0446b9ae4f4ee72a10e7a043d88b68 wp-block-paragraph">Ahí la atención deja de ser solamente algo humano. Empieza a convertirse en un recurso. Cada segundo retenido tiene valor. Cada pausa pérdida también.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a845ae2b41b9dfc716a2571e9c9b5964 wp-block-paragraph">Por eso todo empuja hacia el mismo lugar: más velocidad, más estímulo, más reacción inmediata, más formas reconocibles. Todo tiene que entenderse rápido. Consumirse rápido. Olvidarse rápido. Para que la rueda siga girando. La velocidad no es un accidente cultural. Es una necesidad económica.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2ca6d3e3222a220a8c1dbc1b82639796"><a></a><strong>Leer las máquinas</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b7104fe2c52a3cf065e09927a47db8dc wp-block-paragraph">Y en medio de todo eso aparece la inteligencia artificial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bbbd8fe06d9fb6ace1c711a920344e24 wp-block-paragraph">No me interesa demasiado la discusión rápida entre fascinados y horrorizados. Entre quienes creen que llegó una nueva salvación técnica y quienes hablan como si bastara con negarse para quedar afuera.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4dbe023f51b1e4f9dd3e7f78212c4697 wp-block-paragraph">No me alcanza eso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ca59184980840fef03372ef09e4a0933 wp-block-paragraph">La IA ya está adentro. En lo que vemos. En lo que desaparece. En lo que vuelve una y otra vez. Pero además empieza a intervenir sobre otra cosa: el propio lenguaje.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0be32e6e69bd614dde20956253fac781 wp-block-paragraph">Si la imprenta multiplicaba textos y conocimiento. La IA los produce. Los completa, los corrige, los anticipa, los vuelve más eficaces, más reconocibles, más parecidos a aquello que ya funcionó antes. Ahí vuelve el problema de la repetición. Porque una herramienta entrenada sobre patrones tiende, si no la forzamos, a devolvernos patrones.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6052f272febd389a537a1d70db4f53c1 wp-block-paragraph">Y quizás por eso algunos de los trabajos más interesantes hechos hoy con inteligencia artificial no sean los que intentan ocultar la herramienta, sino los que la vuelven visible como problema.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-47d8a4c9ceac2e86b58d753e1358c5eb wp-block-paragraph">Holly Herndon entrenó modelos con su propia voz para preguntarse quién posee una identidad vocal en un mundo donde cualquier timbre puede reproducirse infinitamente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-89b44c88b7b6307d0597507eddfc4a74 wp-block-paragraph">Refik Anadol trabaja con enormes archivos de imágenes y datos para construir paisajes algorítmicos donde memoria humana y cálculo automático empiezan a confundirse.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-48a5b64cd34fc7eaeee87d6f35285461 wp-block-paragraph">Y Sofia Crespo utiliza modelos generativos para imaginar organismos y formas naturales inexistentes, como si una máquina intentara soñar la naturaleza.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-37e348a011e458e0f331d2d9c716c44b wp-block-paragraph">En todos esos casos la IA deja de aparecer como una herramienta eficiente. Se convierte en un territorio de disputa estética y política. Por eso no creo que el problema sea usar o no usar estas tecnologías.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e4eb28ff0db438fff4355e5480a3ef9b wp-block-paragraph">El problema es habitarlas sin entender cómo leerlas. Confundir desconocimiento con pureza. Creer que alcanza con desconfiar de una máquina sin entender las formas en que organiza nuestra sensibilidad, nuestra percepción y nuestro tiempo.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a6cdcef87a52f8ffec0ae7825cc6d883"><a></a><strong>Habitar el tiempo</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f61c3d7c238ad084caa457e9ae7c8636 wp-block-paragraph">Tal vez por eso apareció <em>Enjambre</em>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-084981373463fc68314b16753efda404 wp-block-paragraph">No como una plataforma de contenidos en el sentido tradicional. Ni como un refugio nostálgico frente a la tecnología. Eso sería ingenuo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2045558fe5970bd60a4e611160a42337 wp-block-paragraph"><em>Enjambre</em> también existe dentro de este ecosistema y atraviesa las mismas tensiones de época. Pero justamente por eso me interesaba pensarla como un intento de construir otra experiencia de la atención y del tiempo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5247fd43d60f1a2dc76b5361a5dce2bd wp-block-paragraph">Un espacio donde la escritura, la lectura, el cine, los podcasts, las conversaciones, las derivas y los procesos creativos no estén organizados únicamente por la lógica de la reacción inmediata.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-15f25982d5162f4fd198f50e1b44fc5e wp-block-paragraph">Porque si las plataformas compiten por fragmentar permanentemente nuestra atención, quizás hoy una de las prácticas más políticas sea construir lugares donde el tiempo todavía conserve espesor. Lugares donde una idea no tenga que convertirse inmediatamente en estímulo. No para escapar del presente. Sino para intentar habitarlo de otra manera.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-27cfdba5b92583cc7b562fa6d56742c3 wp-block-paragraph">Porque quizás escribir siga teniendo algo que decir ahí. No como gesto romántico ni como defensa purista. Sino como una práctica capaz de interrumpir, aunque sea por un instante, la velocidad que el mundo nos impone como relato de nosotros mismos.</p>



<div style="height:46px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dbcb2729f91a715a275ca4ee040de83d wp-block-paragraph">*Escritor, docente y creador de Enjambre. Comunidad creativa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3867a9fd243e8b4f43ae0f85a9700cba wp-block-paragraph"><strong>Redes: IG:</strong> <a href="https://www.instagram.com/espacioenjambre/">@espacioenjambre</a></p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c wp-block-paragraph"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af wp-block-paragraph">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5 wp-block-paragraph">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026 wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-trampa-del-desconocimiento-por-marcelo-carnero%2F&amp;linkname=La%20trampa%20del%20desconocimiento%20%E2%80%93%20Por%20Marcelo%20Carnero" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-trampa-del-desconocimiento-por-marcelo-carnero%2F&amp;linkname=La%20trampa%20del%20desconocimiento%20%E2%80%93%20Por%20Marcelo%20Carnero" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-trampa-del-desconocimiento-por-marcelo-carnero%2F&amp;linkname=La%20trampa%20del%20desconocimiento%20%E2%80%93%20Por%20Marcelo%20Carnero" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-trampa-del-desconocimiento-por-marcelo-carnero%2F&amp;linkname=La%20trampa%20del%20desconocimiento%20%E2%80%93%20Por%20Marcelo%20Carnero" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-trampa-del-desconocimiento-por-marcelo-carnero%2F&amp;linkname=La%20trampa%20del%20desconocimiento%20%E2%80%93%20Por%20Marcelo%20Carnero" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-trampa-del-desconocimiento-por-marcelo-carnero%2F&amp;linkname=La%20trampa%20del%20desconocimiento%20%E2%80%93%20Por%20Marcelo%20Carnero" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-trampa-del-desconocimiento-por-marcelo-carnero%2F&#038;title=La%20trampa%20del%20desconocimiento%20%E2%80%93%20Por%20Marcelo%20Carnero" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/la-trampa-del-desconocimiento-por-marcelo-carnero/" data-a2a-title="La trampa del desconocimiento – Por Marcelo Carnero"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-trampa-del-desconocimiento-por-marcelo-carnero/">La trampa del desconocimiento &#8211; Por Marcelo Carnero</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/la-trampa-del-desconocimiento-por-marcelo-carnero/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
