<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ciencias Sociales archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<atom:link href="https://lateclaenerevista.com/tag/ciencias-sociales/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/ciencias-sociales/</link>
	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Tue, 28 Jan 2025 16:24:42 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/12/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>Ciencias Sociales archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/ciencias-sociales/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>LOS INÚTILES &#8211; POR SEBASTIÁN RUSSO</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/los-inutiles-por-sebastian-russo/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/los-inutiles-por-sebastian-russo/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Mar 2024 18:02:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sebastián Russo]]></category>
		<category><![CDATA[arancelamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencias Sociales]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[Humanidades]]></category>
		<category><![CDATA[inútiles]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=12520</guid>

					<description><![CDATA[<p>A partir de un Twitter reposteado por el presidente, donde se afirma que las  carreras de humanidades no sólo deberían ser aranceladas, sino que, agrega, son inútiles, el sociólogo Sebastián Russo pone en vigencia una antigua pregunta: la educación para qué y para quiénes.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/los-inutiles-por-sebastian-russo/">LOS INÚTILES &#8211; POR SEBASTIÁN RUSSO</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-35a46967c27b14f2de8da88225b6db9e wp-block-paragraph"><strong><em>A partir de un Twitter reposteado por el presidente, donde se afirma que las &nbsp;carreras de humanidades no sólo deberían ser aranceladas, sino que, agrega, son inútiles, el sociólogo Sebastián Russo pone en vigencia una antigua pregunta: la educación para qué y para quiénes.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9457f0e5505266e441ca730edb67b4f8 wp-block-paragraph"><strong>Por Sebastián Russo*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6891b0ea8a45b97538968b3812327302 wp-block-paragraph">En la carrera de Sociología de la UBA en los ‘90, había una agrupación que se llamaba <em>Sociólogos para qué</em>. Su nombre actuaba más por autoconciencia crítica que por desconocer o infravalorar las virtudes de la carrera. Una crítica al perfil técnico profesionalista pugnando por otro, comprometido con la realidad social, incluso en términos de intervención de modo directo y de cuerpo presente en ella.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-22859e4f4116bb4f2006437b8e40d579 wp-block-paragraph"><a>Un Twitter reposteado por el presidente actual sostiene que solo serían deseables de sustentar económicamente por el resto de la sociedad, las carreras universitarias de saberes duros</a>, dice, como los de médicos o ingenieros. <a>No en cambio las humanidades, como sociología, comunicación, artes, que no sólo deberían ser aranceladas, sino que, agrega, son inútiles.</a></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b19684efc5c93ce1230eb26964691ca0 wp-block-paragraph"><em>Los inútiles</em> fue una película de Federico Fellini, su segunda película, de fines de los años ´50 del siglo pasado. En ella retrataba a un grupo de jóvenes de clases medias que, en medio de lo que se denominó el milagro económico, eludían responsabilidades sociales dándose a la vagancia, el pasatiempo y el merodeo en conjunto. En argentina, en tiempos cercanos, se estrenó <em>Los jóvenes viejos</em>, de Rodolfo Kuhn, con un argumento algo similar y ambientada en Mar del Plata.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b53246dbfe4d864d41908c1e03b8662d wp-block-paragraph">Ambas películas curiosamente son analizadas sociológicamente como expresión de un tipo social que emergía, el joven, al tiempo de un tipo de sociedad hedonista, de posguerra, y en nuestros países contrarrevolucionaria, que se configuraba: la del individualismo neoliberal. También caracterizado como neofascismo por otro italiano de la llamada segunda oleada de Nuevo cines de la época, Pier Paolo Pasolini.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-43be7afb1a8f0d4630caf90ec4197997 wp-block-paragraph">Pero también analizados y cuestionados de hecho por jóvenes sociólogos argentinos de aquel entonces, agrupados en las llamadas Cátedras Nacionales, haciendo estrictamente lo contrario a aquellos (los del film, los señalados por la agrupación de los ‘90): saliendo del claustro, revisando la instrumentalidad de la lengua, encontrándose con y por la comunidad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d9e782153a1237d4708509b100841294 wp-block-paragraph">El nickname del que postea el tweet entendiendo a las humanidades como inútiles, es Gordo Antiprogre. El progresismo puede pensarse surgiendo en la misma época del neoliberalismo. Ni necesariamente hedonista ni individualista, aunque tampoco su contrario, la progresía es una versión tenue del revolucionario que defiende los derechos de las mayorías. Y si bien lo valora y ensalza discursivamente, supone que las disputas pueden resolverse de modo pacífico y negociado, y estrictamente en el campo cultural.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c34a45c0b7a85ffa2713e0a913d13a0e wp-block-paragraph">Los anti progres o libertarios (de mercado) acusan de marxismo cultural a aquellxs que estudian y enseñan en esas carreras o a quienes las acompañan tácita o fervorosamente. Y es un buen punto, incluso crítico. No sólo una ciencia social no puede eludir al análisis crítico más profundo y primigenio que se ha realizado al sistema que se ha hegemonizado, el capitalismo, sobre todo por su carácter cultural devenido indiscutible y extendido. También debería plantear la base programática para que no sólo sea una interpretación del mundo sino las bases para su transformación, tal dicta el mismo ideario.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-173013b5e0dc3674a8e799c9954a6a13 wp-block-paragraph">El marxismo es una perspectiva crítica que evidencia la forma conflictiva de y en la sociedad capitalista. Y que abrió la capacidad autorreflexiva en torno a aquello que se naturaliza: la educación (disciplinamiento para qué, para quiénes), el trabajo (alienarse para qué, quiénes), el consumo (hedonismo y goce para qué), la tecnología (Twitter para qué), el Estado (presidentes para qué, para quiénes)&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a85c6b872f22abe43de406ebf8f9bad7 wp-block-paragraph">La pregunta/alerta epistemológica es/fue tan relevante para repensar las condiciones de producción, incluso del discurso, como relevantes debieron ser las estrategias para responderlas, asumirlas, desplegarlas. El asuze de monstruos implica una responsabilidad mayúscula. Convoca a una corporalidad ineludible, una voluntad inquebrantable. Como la de lxs compañerxs combatientes, supervivientes/desaparecidxs. Como la sublimada en el diario de filmación de Fitzcarraldo, de otro trágico (y) moderno, Werner Herzog, <em>La conquista de lo inútil</em>. Haciendo del “para qué” una pregunta retórica en el calor del mismo acto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-af100ab9f9faee6401c81128ee50a966 wp-block-paragraph">Si el progresismo o el marxismo cultural o los sociólogos marxistas progresistas habrían sido/fueron/son fallidos, no es por la inutilidad de sus preguntas sino por la incapacidad de una acción contundente, colectiva y concreta contra los males que bien detectan. Si hay inutilidad es más por dejarse arrastrar por pretensiones personales de carreras liberalizadas y los cantos de sirenas de una escritura y pensamiento, o de una dureza técnica de ciencia positiva, o del blanduzco fluir de frases fuertes en el dilapidante y des-energizante universo flow de la web.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-43788e3a67bff0a1e5689be01d51b625 wp-block-paragraph">La inutilidad fue incluso diluir la potencia de la sutileza, la sensibilidad y el valor social de un pensamiento, en el desierto fascinante de <em>papers</em> y PowerPoint sin embarrar la propia lengua/cuerpo o hacerlo con pretensión estetizante. Acompañando así, abúlica y angustiosamente, a la emergencia de una sociedad de individuos prepotentes, arrasados y condenados por la lógica de la competencia, la deshumanización y la crueldad, y que asumidos arrogantes en su voz y acción, se creen libres y piensan que el problema es lo blando, el otro, los otros.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-627fa636d0907d42471653d1984cc6d2 wp-block-paragraph">Inútil fue preguntarnos: sociólogos para qué sin continuar con el cómo, para quién y con quién. Ya que, si progresismo es hacer preguntas y no amplificarlas ni encarnarlas, y marxismo cultural es dogmatizar una interpretación sin atravesarla por los deseos no intelectuales ni sofisticados de quienes nos rodean, ni asumir programática y pragmáticamente las formas del poder. El para qué no sólo sigue irrespondido, sino que se tiñe un tanto de complicidad y cobardía.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-76d7db6959fb22239e8b50afbff86fae wp-block-paragraph">Uno de los miembros de las cátedras nacionales, Horacio González, recuerda el gesto de otro, en los mismos años donde el individualismo neoliberal, el cinismo (otra forma de la “vida inútil”) y el neofascismo banalizado, empezaban a instalarse como germen. Roberto Carri irrumpe en la rectoría dando una patada a la puerta y deja pasmado, y con el saquito de té bamboleándose en la mano, al rector de turno exigiéndole acción. Una acción performática, la performance no como tema de tesis doctoral sino como pasaje sin vueltas de un ideario al acto. Sin red. Transformador. Ambos ya son otros. También el rector, y posiblemente lo que se expanda de sus representaciones políticas.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7bbb8dffd7a5e265fca1c97e7a4d7b8b wp-block-paragraph">Dónde está esa conjunción, esa praxis de inutilidad revolucionaria hoy. Como en la rosa que se quemaba al ser mirada (una revista en Sociales en aquellos años se llamó Arde Filo, se Quema Sociales), como en un molinete traspuesto, primero por el trabajador, luego señalado y evocado por un colectivo de artistas haciendo de ello un acontecimiento discursivo. No lo sabemos. El mismo Carri dirá que las verdades de un pueblo no emergen de análisis técnicos, sino que son –sin más- las que perjudican a su enemigo. He allí esbozos de una teoría fuerte y útil para las mayorías, gestada en el umbral, en el margen, entre el pasillo y la rectoría de una Universidad pública.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a1e60d87300252b109dc9d11f00af4a5 wp-block-paragraph"><br><em>Gracias a Javier Barrio, Darío Capelli y Sebastián Linardo por su lectura y aportes.</em></p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bda9b3bf226f597859b1597d34b44d6f wp-block-paragraph"><em><strong>Este texto contiene lenguaje inclusivo por decisión del autor.</strong></em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8d1f2f94c7e6c392646e543aae2c9908 wp-block-paragraph">Buenos Aires, 7 de marzo de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5e4b989846dbe746e21c94f2045cf563 wp-block-paragraph">*Sociólogo UBA. Docente UNPAZ/UBA.</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-inutiles-por-sebastian-russo%2F&amp;linkname=LOS%20IN%C3%9ATILES%20%E2%80%93%20POR%20SEBASTI%C3%81N%20RUSSO" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-inutiles-por-sebastian-russo%2F&amp;linkname=LOS%20IN%C3%9ATILES%20%E2%80%93%20POR%20SEBASTI%C3%81N%20RUSSO" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-inutiles-por-sebastian-russo%2F&amp;linkname=LOS%20IN%C3%9ATILES%20%E2%80%93%20POR%20SEBASTI%C3%81N%20RUSSO" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-inutiles-por-sebastian-russo%2F&amp;linkname=LOS%20IN%C3%9ATILES%20%E2%80%93%20POR%20SEBASTI%C3%81N%20RUSSO" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-inutiles-por-sebastian-russo%2F&amp;linkname=LOS%20IN%C3%9ATILES%20%E2%80%93%20POR%20SEBASTI%C3%81N%20RUSSO" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-inutiles-por-sebastian-russo%2F&amp;linkname=LOS%20IN%C3%9ATILES%20%E2%80%93%20POR%20SEBASTI%C3%81N%20RUSSO" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-inutiles-por-sebastian-russo%2F&#038;title=LOS%20IN%C3%9ATILES%20%E2%80%93%20POR%20SEBASTI%C3%81N%20RUSSO" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/los-inutiles-por-sebastian-russo/" data-a2a-title="LOS INÚTILES – POR SEBASTIÁN RUSSO"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/los-inutiles-por-sebastian-russo/">LOS INÚTILES &#8211; POR SEBASTIÁN RUSSO</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/los-inutiles-por-sebastian-russo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>EL DEBATE SOBRE EL FASCISMO Y LOS MODOS DE ANÁLISIS EN LAS CIENCIAS SOCIALES &#8211; POR DANIEL FEIERSTEIN</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/el-debate-sobre-el-fascismo-y-los-modos-de-analisis-en-las-ciencias-sociales-por-daniel-feierstein/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/el-debate-sobre-el-fascismo-y-los-modos-de-analisis-en-las-ciencias-sociales-por-daniel-feierstein/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 28 Jan 2025 15:18:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Daniel Feierstein]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[autoritarismo]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencias Sociales]]></category>
		<category><![CDATA[neofascismo]]></category>
		<category><![CDATA[Nuevas derechas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=14643</guid>

					<description><![CDATA[<p>El sociólogo e investigador Daniel Feierstein propone en este artículo un análisis metodológico en torno al debate sobre el fascismo y las nuevas derechas.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-debate-sobre-el-fascismo-y-los-modos-de-analisis-en-las-ciencias-sociales-por-daniel-feierstein/">EL DEBATE SOBRE EL FASCISMO Y LOS MODOS DE ANÁLISIS EN LAS CIENCIAS SOCIALES &#8211; POR DANIEL FEIERSTEIN</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-75cdc19174b37b50455b4d26a945059c wp-block-paragraph"><strong><em>El sociólogo e investigador Daniel</em></strong> <strong><em>Feierstein propone en este artículo un análisis metodológico en torno al debate sobre el fascismo y las nuevas derechas.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c9ccb45e9b59b0f550299ece9675785c wp-block-paragraph"><strong>Por</strong> <strong>Daniel Feierstein*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-30aefba0ebe49cc4ca9419367687133e wp-block-paragraph">Los debates actuales sobre la posible caracterización como fascistas o neofascistas para los regímenes de las nuevas derechas en distintos lugares del planeta (Hungría, Italia, India, España, Francia, Alemania, Estados Unidos, Brasil o Argentina, entre otros) han generado situaciones que serían risibles si no fueran trágicas. Mientras centenares de académicos modulan distintos modos de comparar si tal o cual característica se amolda a sus “modelos” de regímenes fascistas, avanzan a ritmo vertiginoso las políticas y los discursos anti-inmigrantes, la estigmatización y ataques a mujeres y disidencias sexuales, la organización de “milicias” (¿solo digitales?) o amenazas como “los vamos a ir a buscar hasta el último rincón del planeta, zurdos hijos de puta tiemblen”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fdc8fec5d78f7dcf0d8305a2704535f8 wp-block-paragraph">Antes y más allá de meterse en el debate concreto sobre cada experiencia política, resulta productivo observar algunas derivas de los modos de comprensión de las relaciones sociales que exceden la mera discusión coyuntural de cada caso y permiten una reflexión más profunda sobre transformaciones contemporáneas en los modos de análisis de las ciencias sociales que, en mi opinión, podrían implicar una degradación que las lleven a momentos pre-sociológicos.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e51a6358a591c5528c24f21085981268 wp-block-paragraph"><strong><em>La diferencia entre características estructurales y aleatorias</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2414078e1a21a6d9f4438222b579f6e0 wp-block-paragraph">El primer error común en muchos de los análisis es creer que las experiencias políticas pueden conceptualizarse a partir de “check-lists”. En el caso que nos ocupa, se trataría de listar un conjunto amplio de características históricas de los fascismos del siglo XX para buscar observar su ratificación en las experiencias contemporáneas. Solo en el caso de resultar posible constatar la mayoría de ellas, estaríamos ante una posible calificación como fascismo. Estas “check-lists” homologan elementos con un valor heurístico diferencial, poniendo en el mismo plano elementos ideológicos (nacionalismo expansionista, racismo, homofobia, etc.), modos de incidencia en las formas de relación social (horizontalización de formas crecientes de odio y resentimiento), modos de gestión del aparato burocrático (abolición o degradación del funcionamiento institucional, corporativismo), existencia de un liderazgo fuerte de carácter mesiánico, formas de utilización de la propaganda, construcción de una narrativa de un origen común de carácter superior, apertura de campos de concentración para opositores políticos, entre muchas otras.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a344e8018b71256ce7bec9f10148ca58 wp-block-paragraph">El problema con estos procedimientos reside en la incapacidad de distinguir en los procesos históricos sus elementos estructurales de sus elementos contingentes, al priorizarse la cantidad de elementos en común frente a su importancia. Si hiciéramos lo mismo con conceptos más asentados (guerra, por ejemplo), nos encontraríamos con absurdos que nos impedirían llamar guerra a la Segunda Guerra Mundial, a la Guerra de Corea, a la de Vietnam o a la de Malvinas por tener mayor cantidad de elementos diferenciales que elementos en común con, pongamos por caso comparativo, la Guerra del Peloponeso. Algo parecido ocurriría con los procesos revolucionarios vis-a-vis la Revolución Francesa y vengo señalando hace décadas el mismo problema en relación al debate sobre la calificación de genocidio en relación a la experiencia nazi.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5c8ef43ac1f47c1a8b83c8dab82b9628 wp-block-paragraph">Los conceptos dan cuenta de hechos diferentes con similitudes estructurales. Lo importante en la utilización de un concepto no es la cantidad de elementos en común entre las experiencias que comparten el concepto sino el carácter estructural de dichos elementos. La confrontación armada entre dos fuerzas profesionalizadas es lo que cobra valor en la conceptualización de una situación como guerra por encima de la magnitud de dichas fuerzas, la cantidad de víctimas, la ideología postulada para el conflicto o el tipo de liderazgo de sus generales.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcRv_whNAa-nT3PKUsS36lFQAxTQbwYRg7wxYQ&amp;s" alt="" style="width:650px;height:auto"/></figure>
</div>


<div style="height:26px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0b6f6598b47cb5615d894ad18b5a9737 wp-block-paragraph"><strong><em>Los hechos sociales no son eventos sino procesos</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-03d4c80467c5743ed55a7a1796c2d909 wp-block-paragraph">El segundo error en la conceptualización de hechos sociales es la incapacidad de hacer jugar la fundamental dimensión del tiempo. Los procesos históricos no se efectivizan un día determinado, sino que suelen caracterizarse en su devenir. Las propias experiencias fascistas del siglo XX que sirven como elemento de comparación para el debate actual no realizaron todas sus acciones en su primer día ni en su primer mes ni en su primer año. Se trata de avances graduales que van testeando la viabilidad de distintas posibilidades y que incluso llegan a situaciones que son resultados no intencionales del desarrollo funcional de sus propias tendencias y que no necesariamente se encontraban prefiguradas por sus líderes. No solo es que Von Hindenburg no quería terminar en donde terminó Alemania al designar a Hitler como canciller, sino que posiblemente el propio Hitler tampoco tenía tan claro el destino al que lo llevaría el desarrollo de sus propias políticas. En el debate entre intencionalismo y funcionalismo a propósito de la experiencia nazi, la documentación ha sido claramente favorable a las posturas funcionalistas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2fd301a72291ff59aaca569552ea532b wp-block-paragraph">Los hechos sociales pasados se analizan con un “post-facto” que es imposible aplicar a los hechos sociales en desarrollo, ya que la realidad todavía no se ha desenvuelto. De ese modo, comparar el “check list” de los hechos pasados para categorizar a los hechos presentes implica cometer el gravísimo error de quitarle todo el sentido predictivo a la calificación. Esto es: una vez que se encuentren los elementos para categorizar a una experiencia histórica como fascista, su utilidad política sería prácticamente nula porque se habría impedido la capacidad de que los conceptos se traduzcan en herramientas políticas de intervención y disputa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-10c815e078308f88050d4a4b4f8c3059 wp-block-paragraph">La ventaja de comprender el carácter procesual de los hechos sociales es la de identificar direccionalidades en los procesos históricos que, aunque no garantizan la linealidad de la sucesión, permiten intervenir en momentos tempranos para poner un freno, un freno que precisamente podría impedir la materialización definitiva del fascismo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-733868fc38949dabf88c8e6bb8cc7df1 wp-block-paragraph">Esto es: identificar que ciertas transformaciones socio-políticas constituyen los primeros pasos de una deriva neo-fascista genera mayores condiciones para establecer límites, generar alianzas políticas o movilizar a distintos colectivos que esperar a que el fascismo ya se encuentre desarrollado, haya conquistado la hegemonía y podamos decir que efectivamente materializó todo el daño que era capaz de materializar.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQ8_D9OqXUPLImb0nwWVt_CuQKllIrN0uVRfg&amp;s" alt="" style="width:631px;height:auto"/></figure>
</div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ef9f2d500cdeb6dcbe810e0974791934 wp-block-paragraph"><strong><em>Los niveles de conciencia sobre la propia acción (acerca de encuestas y focus groups)</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f447a232486fb332a77c028d04316afc wp-block-paragraph">El tercer error en la conceptualización contemporánea de los hechos sociales es la confusión entre nuestras acciones y la representación que construimos de las mismas. Esta distinción fue el mayor aporte de la sociología clásica. De maneras muy distintas, pensadores de diversas disciplinas como Karl Marx, Emile Durkheim, Max Weber, Sigmund Freud, Jean Piaget o Norbert Elias (entre muchos otros) se encargaron de distinguir estos dos planos. Los modos en los que explicamos nuestras acciones se encuentran muy alejados del ejercicio concreto de dichas acciones.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7a03e7ec5770427cccad7e0a54019c44 wp-block-paragraph">En el caso de Jean Piaget, sus trabajos llegan incluso a niveles risibles porque involucran acciones tan obvias como la propia movilidad, por ejemplo, en su trabajo que da cuenta de las enormes dificultades para explicar cómo es que gateamos (esto es, nos desplazamos en cuatro patas cuando éramos bebés). Si somos capaces de construir explicaciones erróneas de nuestros propios desplazamientos motrices, imaginemos los niveles de distorsión al explicar conductas más abstractas como los comportamientos políticos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d79adb2f2c75ba412326aabf2ec699ad wp-block-paragraph">La hegemonía de las encuestas o los focus groups como modo de explicación hegemónica de los procesos sociales en el siglo XXI suele prescindir o subestimar este conocimiento fundante de las ciencias sociales: las explicaciones que damos acerca de nuestra acción no tienen por qué ser las que la guían. O sea: los motivos que un grupo de personas entrevistadas en un focus dan para explicar el motivo de su voto no necesariamente otorgan conocimiento sólido para comprender ese voto. O cuanto menos no alcanzan para dicha explicación. Y menos aún nos dan herramientas para comprender la experiencia política en la que dicho voto se inscribe. Que el repartidor de Rappi no se caracterice a sí mismo como fascista no nos resuelve ni el motivo de su voto ni la calificación de la experiencia política a la que aporta su voto.</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dee9567e1370f7f897b2db9dfcf0efc5 wp-block-paragraph"><strong><em>La falta de homogeneidad de los procesos socio-históricos</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-032d7ca35865bd9f2fb92f83aae076fb wp-block-paragraph">El cuarto error remite a la dificultad para comprender que los procesos históricos no son uniformes. Por el contrario, suelen articular grupos y corrientes con objetivos diferentes en experiencias complejas, en las que no necesariamente todos los actores avalan los objetivos que el proceso político va desarrollando. Volviendo a la experiencia del nazismo: figuras como Heinrich Himmler o Joseph Goebbels no querían “lo mismo”: el racismo de Himmler era absolutamente instrumental y podía negociarse en función de sus objetivos anticomunistas (con la entrega de un millón de judíos en Suiza a cambio de camiones para continuar la guerra contra la Unión Soviética) en tanto el racismo de Goebbels constituía el corazón de su cosmovisión, al punto de asesinar a su familia y suicidarse al considerar fallida su misión de “limpieza racial”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a052607f7f6633da9b812329289745e1 wp-block-paragraph">Encontrar grupos políticos o dirigentes no fascistas en una experiencia política fascista en modo alguno le quita su carácter. La pregunta, volviendo al primer punto, es cuál de los distintos grupos logra ejercer su hegemonía sobre los otros. Por caso, el peronismo siempre ha tenido grupos fascistas a su interior. Sin embargo, jamás estos grupos lograron la hegemonía en dicho movimiento. Algo parecido podríamos decir con respecto a las fuerzas armadas argentinas. Eso no quiere decir que dichos equilibrios no puedan transformarse.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9dafc1dd62677c92d0d06c8b30d67360 wp-block-paragraph">La pregunta relevante, entonces, no es por el nivel de homogeneidad de una experiencia política ni tampoco por la ideología concreta de su líder ocasional sino por los niveles de hegemonía dentro de dicho agrupamiento político y las posibilidades de cada uno de los grupos de asumir la conducción del proceso histórico sea en el presente o en el futuro cercano.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://thetricontinental.org/wp-content/uploads/2021/12/0-Cover.jpg" alt="" style="width:588px;height:auto"/></figure>
</div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5d5f166c3fae12ef90e1ed5715f55a99 wp-block-paragraph"><strong><em>A modo de una primera conclusión</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2381c1ed42609683ea527c9bd907b563 wp-block-paragraph">Identificar estos cuatro errores fundamentales en el debate sobre el fascismo (que son transferibles a otros debates actuales en las ciencias sociales) no resuelve la discusión, pero quizás pueda ayudarnos a separar la paja del trigo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-80f9f7f783d338313f30f018031c4c70 wp-block-paragraph">La caracterización de estas experiencias de las nuevas derechas radicales como fascistas, entonces, tendría que lograr centrar el debate de modo más preciso, transformando las preguntas:</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-820f5bb67e82a1de87628d571e01d4fe wp-block-paragraph">1- En lugar de tratar de llenar el “check-list” de “características fascistas” resulta más relevante observar si los modos de relaciones sociales predominantes (el eje estructural de cualquier proceso histórico) siguen o no patrones fascistas: ¿se ha logrado hacer primar emociones como el odio y el resentimiento en la caracterización colectiva de la realidad social? ¿se expresan estos odios y resentimientos de modo vertical (desde los sectores populares hacia los sectores dominantes) o de modo horizontal (desde los sectores populares hacia un fragmento particular de sectores populares como inmigrantes, beneficiarios de planes sociales, población en situación de calle, identidades sexuales alternativas, etc.? ¿se encuentra la estigmatización en un momento meramente discursivo o ha comenzado a asumir acciones materiales concretas sea a nivel estatal o por parte de grupos para-estatales identificados con la fuerza política gobernante?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c7f03d5bc4b8fef6156086dce8586386 wp-block-paragraph">2- En lugar de observar si “el fascismo ya se encuentra presente en el gobierno”, resulta más productivo identificar los procesos previos que condujeron históricamente a los regímenes fascistas, particularmente en los momentos políticos en los que la posibilidad de cerrarle el acceso al fascismo al poder resulta más viable,</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-860020a8b3be03301795ed824c44cd7d wp-block-paragraph">3- En lugar de tomar como explicación de las representaciones la propia narración de los actores sobre las motivaciones de su acción resulta más productivo observar el carácter de sus acciones reales en el quehacer político cotidiano, algo para lo cual es infinitamente más productiva la información relevada en las organizaciones militantes con presencia territorial que las respuestas de un focus group y</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5a4cddf31ded8d1186bfe6064972c6d3 wp-block-paragraph">4- En lugar de analizar la ideología de determinados personajes, resulta más productivo observar el apoyo con el que cuenta cada uno de ellos en los sectores relevantes del establishment y la capacidad concreta que tiene cada uno de los subgrupos que integran una fuerza política determinada de hegemonizar el proceso político.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c826cdb05ec95897758a2e79301fd372 wp-block-paragraph">El único sentido de los conceptos es el de constituir herramientas para la acción, algo que resulta especialmente importante en los momentos previos al desarrollo de experiencias fascistas.</p>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-631031e17cefda4076907733130eaaf2 wp-block-paragraph">Buenos Aires, 28 de enero de 2025.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-abcd91ca0d4dde9980f439396a54d2e7 wp-block-paragraph">*Investigador Principal del CONICET y Profesor en UNTREF y UBA.</p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-debate-sobre-el-fascismo-y-los-modos-de-analisis-en-las-ciencias-sociales-por-daniel-feierstein%2F&amp;linkname=EL%20DEBATE%20SOBRE%20EL%20FASCISMO%20Y%20LOS%20MODOS%20DE%20AN%C3%81LISIS%20EN%20LAS%20CIENCIAS%20SOCIALES%20%E2%80%93%20POR%20DANIEL%20FEIERSTEIN" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-debate-sobre-el-fascismo-y-los-modos-de-analisis-en-las-ciencias-sociales-por-daniel-feierstein%2F&amp;linkname=EL%20DEBATE%20SOBRE%20EL%20FASCISMO%20Y%20LOS%20MODOS%20DE%20AN%C3%81LISIS%20EN%20LAS%20CIENCIAS%20SOCIALES%20%E2%80%93%20POR%20DANIEL%20FEIERSTEIN" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-debate-sobre-el-fascismo-y-los-modos-de-analisis-en-las-ciencias-sociales-por-daniel-feierstein%2F&amp;linkname=EL%20DEBATE%20SOBRE%20EL%20FASCISMO%20Y%20LOS%20MODOS%20DE%20AN%C3%81LISIS%20EN%20LAS%20CIENCIAS%20SOCIALES%20%E2%80%93%20POR%20DANIEL%20FEIERSTEIN" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-debate-sobre-el-fascismo-y-los-modos-de-analisis-en-las-ciencias-sociales-por-daniel-feierstein%2F&amp;linkname=EL%20DEBATE%20SOBRE%20EL%20FASCISMO%20Y%20LOS%20MODOS%20DE%20AN%C3%81LISIS%20EN%20LAS%20CIENCIAS%20SOCIALES%20%E2%80%93%20POR%20DANIEL%20FEIERSTEIN" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-debate-sobre-el-fascismo-y-los-modos-de-analisis-en-las-ciencias-sociales-por-daniel-feierstein%2F&amp;linkname=EL%20DEBATE%20SOBRE%20EL%20FASCISMO%20Y%20LOS%20MODOS%20DE%20AN%C3%81LISIS%20EN%20LAS%20CIENCIAS%20SOCIALES%20%E2%80%93%20POR%20DANIEL%20FEIERSTEIN" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-debate-sobre-el-fascismo-y-los-modos-de-analisis-en-las-ciencias-sociales-por-daniel-feierstein%2F&amp;linkname=EL%20DEBATE%20SOBRE%20EL%20FASCISMO%20Y%20LOS%20MODOS%20DE%20AN%C3%81LISIS%20EN%20LAS%20CIENCIAS%20SOCIALES%20%E2%80%93%20POR%20DANIEL%20FEIERSTEIN" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-debate-sobre-el-fascismo-y-los-modos-de-analisis-en-las-ciencias-sociales-por-daniel-feierstein%2F&#038;title=EL%20DEBATE%20SOBRE%20EL%20FASCISMO%20Y%20LOS%20MODOS%20DE%20AN%C3%81LISIS%20EN%20LAS%20CIENCIAS%20SOCIALES%20%E2%80%93%20POR%20DANIEL%20FEIERSTEIN" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/el-debate-sobre-el-fascismo-y-los-modos-de-analisis-en-las-ciencias-sociales-por-daniel-feierstein/" data-a2a-title="EL DEBATE SOBRE EL FASCISMO Y LOS MODOS DE ANÁLISIS EN LAS CIENCIAS SOCIALES – POR DANIEL FEIERSTEIN"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-debate-sobre-el-fascismo-y-los-modos-de-analisis-en-las-ciencias-sociales-por-daniel-feierstein/">EL DEBATE SOBRE EL FASCISMO Y LOS MODOS DE ANÁLISIS EN LAS CIENCIAS SOCIALES &#8211; POR DANIEL FEIERSTEIN</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/el-debate-sobre-el-fascismo-y-los-modos-de-analisis-en-las-ciencias-sociales-por-daniel-feierstein/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>3</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
