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	<title>César Vallejo archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<description>Una Revista de Opinión</description>
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	<title>César Vallejo archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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		<title>César Vallejo, naturaleza del dolor y experiencia del lenguaje &#8211; Por Miguel Martinez Naón</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 20 Mar 2021 19:28:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Miguel Martinez Naón]]></category>
		<category><![CDATA[César Vallejo]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Miguel Martínez Naón]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>César Vallejo es uno de los mayores poetas del siglo XX. Nació en Santiago de Chuco, Perú, un 16 de Marzo de 1892. En su escritura prima la obsesión del ser y de la existencia, el hombre condenado a vivir de su muerte, desgarrado entre el deseo y la imposibilidad del conocimiento absoluto. Murió en París un 15 de abril de 1938. En esta nota, el autor focaliza algunos aspectos de su vida y su inconmensurable obra.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/cesar-vallejo-naturaleza-del-dolor-y-experiencia-del-lenguaje-por-miguel-martinez-naon/">César Vallejo, naturaleza del dolor y experiencia del lenguaje &#8211; Por Miguel Martinez Naón</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>César Vallejo es uno de los mayores poetas del siglo XX. Nació en Santiago de Chuco, Perú, un 16 de Marzo de 1892. En su escritura prima la obsesión del ser y de la existencia, el hombre condenado a vivir de su muerte, desgarrado entre el deseo y la imposibilidad del conocimiento absoluto. Murió en París un 15 de abril de 1938. En esta nota, el autor focaliza algunos aspectos de su vida y su inconmensurable obra.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Miguel Martinez Naón*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hablar de su vida y enfocarse en su obra implica un compromiso y un rigor tan intenso que no se podría abarcar plenamente en un solo artículo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Para aproximarnos a su existencia podríamos incursionar en infinidad de ensayos, tesis, congresos y materiales audiovisuales donde su existencia se expande como un planeta ávido por alcanzarse y respirar. Un poeta que, como pocos, nos sigue convocando a diario (tal como diría Alberto Szpunberg) a una “asamblea permanente”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">César Vallejo (Santiago de Chuco, Perú, 16 de marzo de 1892) poeta, autor de novelas y cuentos, periodista, dramaturgo, docente, nace en un mundo en el que ciertas formas de poesía tradicional están desfalleciendo, como el modernismo en la lengua hispánica, o el simbolismo francés.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Desde su nacimiento hasta el fin de la primera guerra mundial, en 1918 (fecha de publicación de su primer libro de poemas “Los heraldos negros”) se desarrolla una proliferación de escuelas y de movimientos de vanguardia (vanguardia en el sentido eurocéntrico) como el futurismo, dadaísmo, superrealismo, ultraísmo, creacionismo, a los que sin duda nuestro poeta observará de cerca, pero de los que no formará parte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Mientras el deseo primordial de los poetas inmersos en estas nuevas corrientes es transferir el peso de la realidad a la subjetividad humana (por decirlo de una manera muy reducida y superficial) o para ser más claros, no describir la realidad sino inventarla, crear nuevos universos, hacerlos desconcertantes; en la poética de Vallejo prima la obsesión del ser y de la existencia, el hombre condenado a vivir de su muerte, desgarrado entre el deseo y la imposibilidad del conocimiento absoluto, y esas obsesiones sin duda lo llevan a crear también otro mundo, distanciado de aquellas corrientes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Consigue apartarse del modernismo (tan bellamente instalado por Rubén Darío) y traslucir otro lenguaje y un registro lingüístico inaudito. Esto se percibe desde sus primeros versos:</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!<br />
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,<br />
la resaca de todo lo sufrido<br />
se empozara en el alma… ¡Yo no sé!</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Tal como ha señalado el poeta uruguayo Eduardo </span><span style="color: #000000;">Milán, la obra de Vallejo es un “modelo ético de escritura, y es un transgresor del lenguaje poético”, pero también plantea un problema en cuanto a la recepción de su obra: “no está recibida del mismo modo” por tanto sigue siendo en la actualidad un poeta “polémico”, y yo agregaría que gran parte su obra resulta perturbadora aun hoy para muchos círculos literarios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Aun así, corresponde decir que su nombre tomó gran popularidad en su país. Un equipo de fútbol lleva su nombre y un presidente al asumir su cargo el año pasado, en su discurso de asunción ha citado versos de este poeta. Eso desde luego no lo hace menos polémico, ni menos perturbador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A partir del libro “Trilce” (que gran parte fue escrito en prisión) se podría decir que Vallejo vuela con sus propias alas, y él mismo lo explica: “Me doy en la forma más libre que puedo y esta es mi mayor cosecha artística”. Esta obra es irreductiblemente original, y contiene una carga afectiva y existencial desmesurada, que suele desarticular al mismo poema, e incluso a veces, dislocarlo, y hacerlo casi inescrutable al lector.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Trilce es una experiencia del lenguaje única en su género, que comienza en la primera hoja y en la última concluye para siempre. El poeta no hará otro libro de iguales características, y desde luego será inimitable.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Cabe resaltar el uso constante de un léxico propio del autor. Esto lo explica mejor el escritor Juan Cristóbal Mac Lean cuando sostiene que en esta obra resucitan “palabras muertas, olvidadas,  o con sus despojos se inventaron otras, y aparecieron neologismos, ruidos, letras fuera de línea”, o en palabras de Vallejo: “vagos materiales léxicos” y el sentido se refugió en las fisuras del mismo lenguaje (1).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El tema de la muerte es primordial, como un responso. El escritor Fernando Emmanuel Bogado, en su prólogo para Trilce (Ediciones El Pez Rojo) afirma que este libro en alguna medida “siempre ha recibido una caracterización <em>a partir</em> de la muerte, como si fuese una unidad fundamental para entender su trabajo”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A raíz de esta conciencia de finitud, el objeto central e inmediato es el hombre y su destino. No frente a dios sino al “odio de dios”, frente a la hostilidad como algo trascendente. Esto comienza en “Los heraldos negros” y en “Trilce” cobra más acento:</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Todos están durmiendo para siempre,</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>y tan de lo más bien, que por fin</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>mi caballo acaba fatigado por cabecear</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>a su vez, y entre sueños, a cada venia, dice</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>que todo está bien, que todo está muy bien</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em> </em>(Poema LXI, de Trilce)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em> </em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El destino de un individuo; la unidad del ser como un puente inquebrantable de toda su obra, como un esqueleto siempre a la luz y a la intemperie de quienes lo leen y lo piensan hasta el presente, a veces también se torna absurdo, un absurdo que no se aplica a nada, que no encuentra (ni busca) explicación, que surge de la conciencia de ese abismo, y que simplemente yace en el poema:</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Esa goma que pega el azogue al adentro.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Esas posaderas sentadas para arriba.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Ese no puede ser. Sido.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Absurdo. </em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Demencia. </em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">(Poema XIV, de Trilce)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em> </em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Este concierto y desconcierto hacia el absurdo también se forja en la angustia, que consigue impregnarse en la obra sin ser nombrada, en ese primordial deseo de unión (ese <em>uno por todos</em>), de plenitud, y que a veces se dirige, como una invocación, hacia un dios que tiene las mismas imperfecciones que un hombre:</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Oh unidad excelsa! ¡Oh lo que es uno </em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>por todos!</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Amor contra el espacio y contra el tiempo!</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Un latido único del corazón;</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Un solo ritmo: ¡Dios!</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">(Poema “Absoluta”, de Los heraldos negros)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Oh sol, llévala tú que estás muriendo</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>y cuelga, como un Cristo ensangrentado,</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>mi bohemio dolor sobre su pecho</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">(Poema “Oración del camino”, de Los heraldos negros)</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Un solo ritmo también son la vida y la muerte, que forman una unidad contradictoria, y Vallejo no puede pensarlas de forma separada. La muerte está presente en la vida, e incluso nos abarca. La muerte constituye la existencia. Vivimos la muerte (o de la muerte) de la misma manera que vivimos nuestro tiempo:</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Cenemos juntos y pasemos un instante la vida</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>a dos vidas y dando una parte a nuestra muerte</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">(Poema “Palmas y guitarra” del libro Poemas Humanos)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em> <img decoding="async" class="aligncenter" src="https://fundacionbbva.pe/wp-content/uploads/2018/09/Cesar-Vallejo-1200-FB.jpg" alt="César Vallejo al alcance de todos en la Biblioteca virtual - Fundación BBVA Perú" /></em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Poemas Humanos</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Después de su viaje a Europa, en 1923, y durante los 14 años que Vallejo vivió allí, no publicará poesía. Sin embargo dejará, después de su muerte, un gran caudal de poemas inéditos, muchos de los cuales están fechados en 1937. Esos manuscritos (104 poemas, entre ellos 13 en prosa) serán publicados en París bajo el título de “Poemas humanos”, y luego con el tiempo, será reeditado con modificaciones en su orden.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Dentro de esta edición hay 15 poemas (los últimos) que llevan el título de “España, aparta de mí este cáliz”, que desde luego fueron escritos durante la guerra civil española, donde Vallejo formó parte de las brigadas anti fascistas internacionales junto a las milicias republicanas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si bien esta obra póstuma guarda los resabios lingüísticos de Trilce, su escritura se torna más firme y sobria, y muchos de sus versos se extienden en forma de prosa e insistente anáfora:</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Todos han muerto.<br />
</em><em>Murió doña Antonia, la ronca, que hacía pan barato en el burgo.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Murió el cura Santiago, a quien placía le saludasen los jóvenes<br />
y las mozas, respondiéndoles a todos, indistintamente: «Buenos<br />
días, José! Buenos días, María!»</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Murió aquella joven rubia, Carlota, dejando un hijito de me-<br />
ses, que luego también murió a los ocho días de la madre.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">(La violencia de las horas)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong> </strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Palabras y expresiones de un sentimiento íntimo, que a modo de un leitmotiv, imponen una coherencia rigurosa que no da lugar (a diferencia de sus obras anteriores) para fisuras abiertas a la intuición o para una dislocación del sentido, como ocurría (o proponía) anteriormente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El dolor, el sufrimiento, la pena (una pena insistente y abarcadora) van a empeñarse como si el poeta ya les hubiese dado vida propia:</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>I desgraciadamente,<br />
el dolor crece en el mundo a cada rato,<br />
crece a treinta minutos por segundo, paso a paso,<br />
y la naturaleza del dolor, es el dolor dos veces<br />
y la condición del martirio, carnívora, voraz,<br />
es el dolor dos veces<br />
y la función de la yerba purísima, el dolor<br />
dos veces<br />
y el bien de ser, dolernos doblemente.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em> </em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Un dolerse también en la pobreza, en la miseria, en enfermedades que padeció muchas veces (Vallejo contrajo siendo muy niño la enfermedad del paludismo, y que años después se reactivó y acabó con su vida). Visiones sucesivas de un enfermo, o un vagabundo ante la inminencia de la muerte y a la vez una mirada compasiva hacia sí mismo, y sin concesiones hacia los poderosos:</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Necesitas comer, pero, me digo,<br />
no tengas pena, que no es de pobres<br />
la pena, el sollozar junto a su tumba;<br />
remiéndale, recuerda,<br />
confía en tu hilo blanco, fuma, pasa lista<br />
a tu cadena y guárdala detrás de tu retrato.<br />
Ya va a venir el día, ponte el alma.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">(Los desgraciados)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Ya nos hemos sentado<br />
mucho a la mesa, con la amargura de un niño<br />
que a media noche, llora de hambre, desvelado&#8230;<br />
Y cuándo nos veremos con los demás, al borde<br />
de una mañana eterna, desayunados todos!</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">(La cena miserable)</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Cada palabra es un signo de certeza frente a la evidencia brutal de un padecimiento, un dolor convocante, aquella asamblea permanente que mencionábamos al principio, donde al leerlo todos nos podemos sentir más vagabundos, más tristes, más enfermos.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://q4k8g6k3.stackpathcdn.com/wp-content/uploads/2020/07/vallejo10.jpg" alt="César Vallejo, &quot;Mi reino es de este mundo&quot; | Lima Gris" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Poemas de César Vallejo</strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>L</strong></span><span style="color: #000000;"><strong>os heraldos negros</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong> </strong>Hay golpes en la vida, tan fuertes&#8230; Yo no sé!</span><br />
<span style="color: #000000;">Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,</span><br />
<span style="color: #000000;">la resaca de todo lo sufrido</span><br />
<span style="color: #000000;">se empozara en el alma&#8230; Yo no sé!</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Son pocos, pero son&#8230; Abren zanjas oscuras</span><br />
<span style="color: #000000;">en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.</span><br />
<span style="color: #000000;">Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;</span><br />
<span style="color: #000000;">o los heraldos negros que nos manda la Muerte.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Son las caídas hondas de los Cristos del alma,</span><br />
<span style="color: #000000;">de alguna fe adorable que el Destino blasfema.</span><br />
<span style="color: #000000;">Esos golpes sangrientos son las crepitaciones</span><br />
<span style="color: #000000;">de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Y el hombre&#8230; Pobre&#8230; pobre! Vuelve los ojos, como</span><br />
<span style="color: #000000;">cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;</span><br />
<span style="color: #000000;">vuelve los ojos locos, y todo lo vivido</span><br />
<span style="color: #000000;">se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.</span><br />
<span style="color: #000000;">Hay golpes en la vida, tan fuertes&#8230; Yo no sé!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong> </strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>LXI</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esta noche desciendo del caballo,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">ante la puerta de la casa, donde</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">me despedí con el cantar del gallo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Está cerrada y nadie responde.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El poyo en que mamá alumbró</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">al hermano mayor, para que ensille</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">lomos que había yo montado en pelo,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">por rúas y por cercas, niño aldeano;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">el poyo en que dejé que se amarille al sol</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">mi adolorida infancia&#8230; ¿Y este duelo</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">que enmarca la portada?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Dios en la paz foránea,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">estornuda, cual llamando también, el bruto;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">husmea, golpeando el empedrado. Luego duda,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">relincha,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">orejea a viva oreja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ha de velar papá rezando, y quizás</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">pensará se me hizo tarde.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Las hermanas, canturreando sus ilusiones</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">sencillas, bullosas,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">en la labor para la fiesta que se acerca,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">y ya no falta casi nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Espero, espero, el corazón</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">un huevo en su momento, que se obstruye.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Numerosa familia que dejamos</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">no ha mucho, hoy nadie en vela, y ni una cera</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">puso en el ara para que volviéramos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Llamo de nuevo, y nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Callamos y nos ponemos a sollozar, y el animal</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">relincha, relincha más todavía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Todos están durmiendo para siempre,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">y tan de lo más bien, que por fin</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">mi caballo acaba fatigado por cabecear</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">a su vez, y entre sueños, a cada venia, dice</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">que está bien, que todo está muy bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong> </strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>XIV</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Cual mi explicación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esto me lacera de tempranía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esa manera de caminar por los trapecios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esos corajosos brutos como postizos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esa goma que pega el azogue al adentro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esas posaderas sentadas para arriba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ese no puede ser, sido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Absurdo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Demencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero he venido de Trujillo a Lima.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero gano un sueldo de cinco soles.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Absoluta</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Color de ropa antigua. Un julio a sombra,</span><br />
<span style="color: #000000;">y un agosto recién segado. Y una</span><br />
<span style="color: #000000;">mano de agua que injertó en el pino</span><br />
<span style="color: #000000;">resinoso de un tedio malas frutas.</span><br />
<span style="color: #000000;">Ahora que has anclado, oscura ropa,</span><br />
<span style="color: #000000;">tornas rociada de un suntuoso olor</span><br />
<span style="color: #000000;">a tiempo, a abreviación&#8230; Y he cantado</span><br />
<span style="color: #000000;">el proclive festín que se volcó.</span><br />
<span style="color: #000000;">Mas ¿no puedes, Señor, contra la muerte,</span><br />
<span style="color: #000000;">contra el límite, contra lo que acaba?</span><br />
<span style="color: #000000;">¡Ay, la llaga en color de ropa antigua,</span><br />
<span style="color: #000000;">cómo se entreabre y huele a miel quemada!</span><br />
<span style="color: #000000;">Oh unidad excelsa! Oh lo que es uno</span><br />
<span style="color: #000000;">por todos!</span><br />
<span style="color: #000000;">¡Amor contra el espacio y contra el tiempo!</span><br />
<span style="color: #000000;">Un latido único de corazón;</span><br />
<span style="color: #000000;">un solo ritmo: ¡Dios!</span><br />
<span style="color: #000000;">Y al encogerse de hombros los linderos</span><br />
<span style="color: #000000;">en un bronco desdén irreductible,</span><br />
<span style="color: #000000;">hay un riego de sierpes</span><br />
<span style="color: #000000;">en la doncella plenitud del 1.</span><br />
<span style="color: #000000;">¡Una arruga, una sombra!</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Palmas y guitarra</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ahora, entre nosotros, aquí,</span><br />
<span style="color: #000000;">ven conmigo, trae por la mano a tu cuerpo</span><br />
<span style="color: #000000;">y cenemos juntos y pasemos un instante la vida</span><br />
<span style="color: #000000;">a dos vidas y dando una parte a nuestra muerte.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Ahora, ven contigo, hazme el favor</span><br />
<span style="color: #000000;">de quejarte en mi nombre y a la luz de la noche teneblosa</span><br />
<span style="color: #000000;">en que traes a tu alma de la mano</span><br />
<span style="color: #000000;">y huímos en puntillas de nosotros.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Ven a mí, sí, y a ti, sí,</span><br />
<span style="color: #000000;">con paso par, a vemos a los dos con paso impar,</span><br />
<span style="color: #000000;">marcar el paso de la despedida.</span><br />
<span style="color: #000000;">¡Hasta cuando volvamos! ¡Hasta la vuelta!</span><br />
<span style="color: #000000;">¡Hasta cuando leamos, ignorantes!</span><br />
<span style="color: #000000;">¡Hasta cuando volvamos, despidámonos!</span></p>
<p><span style="color: #000000;">¿Qué me importan los fusiles?,</span><br />
<span style="color: #000000;">escúchame;</span><br />
<span style="color: #000000;">escúchame, ¿qué impórtenme,</span><br />
<span style="color: #000000;">si la bala circula ya en el rango de mi firma?</span><br />
<span style="color: #000000;">¿Qué te importan a ti las balas,</span><br />
<span style="color: #000000;">si el fusil está humeando ya en tu olor?</span><br />
<span style="color: #000000;">Hoy mismo pesaremos</span><br />
<span style="color: #000000;">en los brazos de un ciego nuestra estrella</span><br />
<span style="color: #000000;">y, una vez que me cantes, lloraremos.</span><br />
<span style="color: #000000;">Hoy mismo, hermosa, con tu paso par</span><br />
<span style="color: #000000;">y tu confianza a que llegó mi alarma,</span><br />
<span style="color: #000000;">saldremos de nosotros, dos a dos.</span><br />
<span style="color: #000000;">¡Hasta cuando seamos ciegos!</span><br />
<span style="color: #000000;">¡Hasta</span><br />
<span style="color: #000000;">que lloremos de tánto volver!</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Ahora,</span><br />
<span style="color: #000000;">entre nosotros, trae</span><br />
<span style="color: #000000;">por la mano a tu dulce personaje</span><br />
<span style="color: #000000;">y cenemos juntos y pasemos un instante la vida</span><br />
<span style="color: #000000;">a dos vidas y dando una parte a nuestra muerte.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Ahora, ven contigo, hazme el favor</span><br />
<span style="color: #000000;">de cantar algo</span><br />
<span style="color: #000000;">y de tocar en tu alma, haciendo palmas.</span><br />
<span style="color: #000000;">¡Hasta cuando volvamos! ¡Hasta entonces!</span><br />
<span style="color: #000000;">¡Hasta cuando partamos, despidámonos!</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>La violencia de las horas </strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Todos han muerto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Murió doña Antonia, la ronca, que hacía pan barato en el burgo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Murió el cura Santiago, a quien placía le saludasen los jóvenes</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">y las mozas, respondiéndoles a todos, indistintamente: «Buenos</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">días, José! Buenos días, María!»</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Murió aquella joven rubia, Carlota, dejando un hijito de me-</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">ses, que luego también murió a los ocho días de la madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Murió mi tía Albina, que solía cantar tiempos y modos de he-</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">redad, en tanto cosía en los corredores, para Isidora, la criada de</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">oficio, la honrosísima mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Murió un viejo tuerto, su nombre no recuerdo, pero dormía al</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">sol de la mañana, sentado ante la puerta del hojalatero de la es-</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">quina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Murió Rayo, el perro de mi altura, herido de un balazo de no</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">se sabe quién.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Murió Lucas, mi cuñado en la paz de las cinturas, de quien me</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">acuerdo cuando llueve y no hay nadie en mi experiencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Murió en mi revólver mi madre, en mi puño mi hermana y mi</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">hermano en mi víscera sangrienta, los tres ligados por un género</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">triste de tristeza, en el mes de agosto de años sucesivos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Murió el músico Méndez, alto y muy borracho, que solfea-</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">ba en su clarinete tocatas melancólicas, a cuyo articulado se dor-</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">mían las gallinas de mi barrio, mucho antes de que el sol se</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">fuese.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Murió mi eternidad y estoy velándola.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Referencias:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">1-<a style="color: #000000;" href="https://www.vallejoandcompany.com/el-diccionario-vallejo/">https://www.vallejoandcompany.com/el-diccionario-vallejo/</a></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 20 de marzo de 2021.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>*Miguel Martinez Naón, poeta y periodista de la Agencia Paco Urondo.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;">
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