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	<title>Apocalipsis archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Tue, 28 Oct 2025 20:00:36 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Apocalipsis archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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		<title>Apocalipsis o Humanismo Crítico &#8211; Por Conrado Yasenza</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Aug 2025 23:13:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Conrado Yasenza]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Ni abatimiento ni deserción, porque, como escribió Mariátegui, “todo lo humano es nuestro”. Las memorias de la resistencia a la opresión y el terror nos esperan a la hora de forjar un humanismo crítico y de corte frentista que reúna voluntades y esfuerzos para reconstruir la belleza que aún vive en este mundo.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/apocalipsis-o-humanismo-critico-por-conrado-yasenza/">Apocalipsis o Humanismo Crítico &#8211; Por Conrado Yasenza</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d2a1051ba967640f8a99d0242256ea90 wp-block-paragraph"><strong><em>Ni abatimiento ni deserción, porque, como escribió <strong><em>Mariátegui</em></strong>, “todo lo humano es nuestro”. Las memorias de la resistencia a la opresión y el terror nos esperan a la hora de forjar un humanismo crítico y de corte frentista que reúna voluntades y esfuerzos para reconstruir la belleza que aún vive en este mundo.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-33b6449551a60370979a1fb3d0d6629c wp-block-paragraph"><strong>Por Conrado Yasenza*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c8ebd88bf45f560a0bad43eb9bb113bc wp-block-paragraph"><strong>I</strong><strong></strong></p>



<div style="height:14px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cabd8e1aa587985da49b182e6a2cd898 wp-block-paragraph">La pregunta no cesa, aunque la cacería se anuncia y la cena de carne humana está servida. Se regodean los argentinos de la “era de la crueldad” que brindan socarronamente mientras aprovechan la locomotora a carbón que impulsa la intelectualidad europea de la deserción y el post-humanismo declarado. El abatimiento, la anomia, la ausencia de rebeldía, en definitiva, el auge de lo apocalíptico, es el curry de vegetales en el que se marina la brutalidad anarcocapitalista. En esa cocina que no vemos, es donde se sienten cómodos porque huelen el aroma deprimido de quienes se niegan a ingerir el ácido creativo que permita imaginar proyectos futuros o alternativos – Fisher <em>again</em>&#8211; más allá del horizonte neoliberal. ¡Apocalipsis! ¡Posthumanismo! ¡Exhumanismo! Nada de volver a ser vigorosos exploradores de la política y la cultura – batalla cultural – como vehículos posibles para soñar futuros diferentes. El deseo poscapitalista languidece en las teorías de la deserción. Necesitamos de ese deseo para intentar superar la influencia del neoliberalismo mileísta en nuestras vidas. O nos subimos al módulo espacial del Dr. Brand y buscamos una nueva tierra para habitar más allá de nuestra tierra, o apostamos por el piloto e ingeniero espacial Cooper, que atraviesa el agujero negro “Gargantúa” porque cree en la potencia de la rebeldía y el amor de Murphy, su hija científica, a quien le envía información clave para resolver la ecuación que salvará a la humanidad, y &nbsp;en nuestra tierra.</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3ee6256a174116d959f8263d337ced96 wp-block-paragraph"><strong>II</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-99f7462899556281a9da6cee8de1c942 wp-block-paragraph">En la astrología china, sostiene Jorge Asís, tanto Milei como Trump son perros, animal que no se amilana ante las adversidades. Estos dos perros occidentales gruñen tenebrosamente. Sus ladridos son hondos, no sólo por su oquedad, sino también por las sacudones que los vástagos de Thatcher y Friedman vehiculizan en su intención de centrifugar la memoria para aturdirla de un presente siniestro. El azufre fétido de este averno trae el pestilente olor a justicia que se libera al abrir el baúl verde de los Falcon modelo militante de La Libertad Avanza: Los San Isidro Boys; el modelo Misiones «baúl mejorado para acarrear zurditos» Patricia Buckmayer, o el fetiche familiar Pablo Cabrera. Algunos le dicen crueldad, acodados al mostrador del purgatorio vanidoso que cada quien pretende merecer. Otros, avivados en el alcohol de la lucidez, lo llaman por su verdadero nombre: programa económico basado en la prevalencia del mercado como dueño de los recursos de una Nación. Porque, aunque lo nieguen, el milei-menemismo es el heredero natural de la doctrina económica de Martínez de Hoz, “Joe” para sus amigos y los de Murray Newton Rothbard.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-04d74f180109df0bdbbfe33080607a39 wp-block-paragraph">Pongamos un poco de claridad al galimatías: programa económico de ajuste y muerte, aunque los cadáveres no se vean en la calle (siempre alguna patrulla ciudadana los recoge por la noche). Festival diabólico de caníbales&nbsp;<em>off shore</em>&nbsp;ya anticipado por la ex ministra de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Diana Mondino, cuando dijo, para dar por terminada la discusión en torno a los créditos de ANSES a los jubilados, para qué dar créditos si «es casi seguro que se van a morir».</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-086a2c5e0ce4a0868e759f043a4a2655 wp-block-paragraph"><strong>III</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5076f56dd5eb35d51146cfd34ed839be wp-block-paragraph">La cacería es la grieta. ¿Qué grieta? Aquella que nos divide en&nbsp;cazadores y presas. Grieta voluble en la ley de la selva, que es la ley del mercado autoregulado – un oxímoron. Rabia de mercado expandida a la precariedad rapi que cobró volumen tras el fracaso de la última versión electoralista del peronismo. La furia medró sigilosa y la pandemia cristalizó la idea del Estado gendarme sancionando a la mujer de la reposera al sol y al surfer infractor del toque de queda sanitario. Allí cobró entidad y potencia la figura de Javier Milei, especialmente entre los hombres jóvenes de – o hasta &#8211; 35 años, ese cuadrante del que habla el politólogo Andrés Malamud. La democracia occidental aún no entiende la crisis que enfrenta luego de surgir como vigorosa alternativa a la monarquía. La democracia liberal ante el patíbulo de un Guillotin desafiante de la teoría de la relatividad, gravedad de este espacio y tiempo actuales. Aun así, y a pesar de las advertencias de evitar las provocaciones, llegó la noche – en sentido literal – y lo demás es historia: luego de una breve pero meteórica exposición como panelista televisivo, los profesionales de la política, que venían pifiando fiero, subieron al ring a Milei creyendo que realizaban un extraordinario gambito de dama.</p>



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<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://img.freepik.com/premium-photo/closeup-black-dog-with-red-eyes_539944-4933.jpg" alt="" style="width:742px;height:auto"/></figure>
</div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div style="height:8px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-67ef316130a5cb0297ba2481057a0c9c wp-block-paragraph"><strong>IV</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f55538300d1ad23472db9f2ea28b1601 wp-block-paragraph">La cacería es el mensaje. El accionar represivo está siempre contenido en las fuerzas a la espera de la laxitud ministerial en la aplicación de protocolos; justamente es ese desmayo de los protocolos el que permite la ferocidad en la represión que se traduce en escalada autoritaria que busca desmovilizar a través del miedo. Nadie sabe lo que pueden los cuerpos como tampoco nadie sabe bien qué pueden esos cuerpos cuando el temor los habita. El temor o el espanto ante este tiempo de lo siniestro en su versión aciaga y vulgar. La anestesia de vivir sin afuera y sumergidos en la interioridad de la burbuja propia. Se acabó la Plaza Pública no porque no exista sino porque compramos que la vida transcurre hacia el interior de las redes sociales. Se vive para el “corte” que se viraliza en un <em>reel</em>. Segundos, sin afuera, cada vez más dentro. &nbsp;</p>



<div style="height:14px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2c40877a90ee3df3f6829c5f7d3ec77c wp-block-paragraph"><strong>V</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-eb5462ff1dabea034fa00b965ee25a81 wp-block-paragraph">Pareciera que los sistemas de alarma y defensa que la memoria histórica del terror activaba, no se actualizan en el presente ante el avance autoritario de La Libertad Avanza. Milei está contenido en Macri. El apelativo orcos envalentonó a las jóvenes huestes mileístas. Lo mismo, pero más rápido. El kirchnerismo como enemigo y estigma. Milei y el desafío de no comerse la cena antes de tomar el desayuno. ¿Será esta la antología ampliada de la vida breve de los idiotas?</p>



<div style="height:14px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-34f9859d6e09dcdb296292ac565d06a4 wp-block-paragraph"><strong>VI</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-31f391cedec1fb26e579b23b7bc8c9e8 wp-block-paragraph">En «<em>Adiós al lenguaje</em>«, Godard, a través de una voz en off dice, en el que será el único texto largo del film, que en 1933 nació la televisión y que Hitler subió al poder en Alemania. Significativo, para el ´33 del siglo pasado, y para nuestro tiempo de descenso al corazón de las tinieblas, actual era de la velocidad <em>grunge</em>. ¿Edad del desastre? ¿La frustración como respuesta a la frustración? En tiempos en los cuales se habla y se escribe para <em>X</em> o <em>TikTok</em>, la idea de «batalla cultural» parece ser una consigna hecha a medida de estas plataformas<em>.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d2c0229764a7b6f9ce5ba2145c5998d6 wp-block-paragraph">Godard quizás intentaba decirnos que el nazismo perdió la guerra, pero ganó la batalla cultural con su magnificente despliegue del totalitarismo de las imágenes. La diferencia reside en comparar a Leni Riefenstahl filmando el nacional socialismo, con la Inteligencia Artificial usada por el propio Milei, en enfrentar la película “El triunfo de la voluntad”, con la parodia en clave <em>Star Wars</em> de “El Imperio Estatista”. En la directora hay una fascinación controversial por el Congreso del Partido Nazi de Núremberg. En la parodia mileísta, pretenciosa pieza comunicacional, ni siquiera creatividad. Por lo demás, son incomparables el rol y la importancia del Estado en uno y otro de los abordajes.</p>



<div style="height:27px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://www.ecartelera.com/carteles/fondos/9000/9053-n2.jpg" alt="" style="width:896px;height:auto"/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Fotograma de la película «Adiós al lenguaje», de Jean-Luc Godard.</em></figcaption></figure>
</div>


<div style="height:26px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b97edfdd00f99091de2e8094672f4c41 wp-block-paragraph"><strong>VII</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bf4a96017b696d6c18689260d5d67080 wp-block-paragraph">La exigencia de los 15 segundos de atención nos lleva a la experiencia de la vida breve; la ansiedad por lo veloz y su brevedad nos arroja a la calma transitoria que nos provee ese <em>alplax flash</em>, aquel que nos rescata de la inquietante sensación de vacío, tan parecida a la muerte.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-13df8cbb92b73f165c34f98d0f080322 wp-block-paragraph">¿Podremos volver a esa epifanía, que es casi para estos tiempos una contemplación?, la de una piedra arrojada sobre una superficie aparentemente clara, generando círculos concéntricos como si estuviésemos frente a aquello que parece detenido mientras sus rebotes se diseminan y vuelven la vida una experiencia arbórea. Anatema para este tiempo de lenguas despiadas. Quizás el adiós al lenguaje sea esta fractura en la modernidad de sonidos lesionados, de diálogos partidos, de almas en pena pero profundamente desalmadas, toda una artillería de emociones tanáticas transmitidas como el lenguaje comunicacional subsidiario del despojo y la usura; el bucólico jardín de una casa junto al muro del infierno.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-106456de6ded05dbdb4f8523ab8fea22 wp-block-paragraph">¿Y ante ello qué? Volvemos al principio. Una maniobra de pinzas que se combinan, tal vez sin proponérselo, para darle potencia y perdurabilidad al diagnóstico de este tiempo: Disposición sacrificial para sostener la esperanza de que esta vez el sacrificio dará resultados, aunque el Plan A sea el de los cadáveres invisibles amontonándose en las calles, y deserción de lo humano ante el inexorable apocalipsis generado por la instalación de las ultraderechas a nivel mundial. ¿Quién se beneficia más en el reparto de roles?</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2024/11/La-larga-marcha-min-960x750.jpg?v=1730838997" alt="" style="width:620px;height:auto"/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Ilustración: Diana Dowek.</em></figcaption></figure>
</div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ce52717b46f6d7a945816411a95baf93 wp-block-paragraph"><strong>VIII</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8c63fd059c3f545a06a67d014a12f901 wp-block-paragraph">Salir de la cama y antes del primer mate escuchar el relato diario de la derrota acrecentada por el desinterés de los defraudados y la estupidez de los informados. Una sociedad rota, el nuevo latiguillo que no explica nada. Los informados también informan, ojo. Desertar del mundo parece ser la única alternativa posible, porque el mercado es chico, la población no alcanza, y<br>el valor de cambio no reditúa. Quién puede ser feliz frente al perplejo desquicio del bien y el mal. Hoy un amigo es su soledad que grita​: soy el Robinson Crusoe de esta burbuja, mientras mide la desolación​ y el desgano se le ocurre una razón,​ una manera de moverse en una época cada día más lasciva y oscura. Para reafirmar lo que grita, y nadie escucha, está la política y el periodismo, ambos en su versión <em>secuencia repetida.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6795ad357faff89cf84c4787c82619fa wp-block-paragraph">En un fragmento de una nota escrita para esta revista, Horacio González enumera: “José Ingenieros extirpado de su momento cercano a crear una “raza argentina” y tomado en su momento latinoamericano. El humanismo dadaísta de Cortázar que atraviesa postreramente el tercermundismo. El&nbsp;José Martí&nbsp;de Martínez Estrada. La&nbsp;Carta&nbsp;de Walsh a las juntas.&nbsp;El solicitante descolocado&nbsp;y&nbsp;Eva Perón en la hoguera&nbsp;de Leónidas Lamborghini. Moisés Lebensohn y César Tiempo.&nbsp;La imposibilidad de creer, de Macedonio Fernández. Los artículos de Raúl Scalabrini Ortiz en la revista&nbsp;<em>Qué</em>.&nbsp;Fermín Chávez. Arturo Jauretche. Hernán Benítez. La revista&nbsp;<em>De Frente</em>, de Cooke.&nbsp;“Adán Buenos Ayres”&nbsp;de Marechal.&nbsp;“Tartabul”, de David Viñas.&nbsp;“Respiración Artificial”&nbsp;de Piglia,&nbsp;“Runa”&nbsp;de Rodolfo Fogwill. Leonardo Favio, Quinquela Martín y Gorriarena, Alejandra Pizarnik y Liliana Maresca. Las obras de Carri, Laclau y Casullo.&nbsp;Estilos tecnológicos&nbsp;de Oscar Varsavsky. Rodolfo Puiggrós y Hernández Arregui. Silvio Frondizi. Esteban Echeverría y Héctor Agosti. Bayley, Viel Témperley, Mastronardi y Juan Laurentino Ortiz, J. J. Saer y Di Benedetto. Hugo del Carril y Elías Castelnuovo. Alfredo Varela. “Contorno”. “Cristianismo y revolución”. “Poesía Buenos Aires”. “Pasado y presente”. Cuchi Leguizamón, Castilla, Yupanqui, Homero Manzi, Cobián y Cadícamo, Homero y Virgilio Espósito. Spinetta. Los martirologios antiguos y presentes.”, termina González.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4328f77467153b7e6504bc4c62cd1b8d wp-block-paragraph">Ni abatimiento ni deserción, porque “todo lo humano es nuestro”, como escribió Mariátegui. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-51cf6cf9cd726cbae0baa9f848771f9e wp-block-paragraph">Frente a este tiempo vulgar que intenta que creamos que nuestra existencia es imposible de habitar, es indispensable la apelación a esas intensas fuentes de energía del memorial argentino. La deshumanización y el abandono no pueden ser una opción para la emancipación universal. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d3890a2f00f9f84db54cbb2af74f4e9a wp-block-paragraph">Las memorias de la resistencia a la opresión y el terror están allí, nos esperan a la hora de forjar un humanismo crítico y de corte frentista, que reúna voluntades y esfuerzos para reconstruir la belleza que aún vive en este mundo.</p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e4b16e5c12ad5c106aee6339643e7bd1 wp-block-paragraph">Viernes 8 de Agosto de 2025.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-61595148c5b71e02807f78f328c1b8ce wp-block-paragraph">*Periodista. Docente en la Universidad Nacional de Avellaneda.</p>



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<h2 class="wp-block-heading"><strong>Campaña colaborá con LA TECLA EÑE</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-17cac7462bc470e79b4fd179499d4275 wp-block-paragraph">La Tecl@ Eñe viene sosteniendo desde su creación en 2001, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas. Para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con La Tecl@ Eñe.Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;o&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026 wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



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