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	<title>Amigo-enemigo archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Mon, 10 Mar 2025 16:12:36 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Amigo-enemigo archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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		<title>TROPAS DE ASALTO (Segunda Parte) &#8211; POR CARLOS CRUZ          </title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 10 Mar 2025 15:58:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Amigo-enemigo]]></category>
		<category><![CDATA[Heidegger]]></category>
		<category><![CDATA[Nacionalsocilaismo]]></category>
		<category><![CDATA[Tropas de asalto]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Al igual que acontece en nuestros días de Gobernanza Global Corporativa, el discurso autoritario a la vez de señalar al enemigo, haciendo uso del aparato estatal, procura instalar al orador en una suerte de “liberador” mesiánico.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/tropas-de-asalto-segunda-parte-por-carlos-cruz/">TROPAS DE ASALTO (Segunda Parte) &#8211; POR CARLOS CRUZ          </a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-664f62302343ef543a7f046e74a5b1ea wp-block-paragraph"><em><strong>Al igual que acontece en nuestros días de Gobernanza Global Corporativa, el discurso autoritario a la vez de señalar al enemigo, haciendo uso del aparato estatal, procura instalar al orador en una suerte de “liberador” mesiánico.</strong></em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0295c204f8fc37912833122e4e566e98 wp-block-paragraph"><strong>Por Carlos Cruz*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e51db814181350258a52f9093a99beb3 wp-block-paragraph"><em>(Para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:61px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fe79b8049f3bc4f4a9786cfab313a69f wp-block-paragraph"><strong>Síntesis de la Primera Parte</strong></p>



<div style="height:14px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1e9c7a6f3d4a9c06d4a98ef2e6f182a2 wp-block-paragraph">Asistimos a tiempos de barbarie confesional, en que para presentarse como <em>“Brazo armado” neoliberal</em>, se invoca a “<em>Las fuerzas del cielo”</em> ‒ <em>las fuerzas</em> <em>de la Casa de Dios</em>” (Antiguo Testamento- Macabeos)<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> o a la <em>serpiente</em> (<em>Dan</em>) que ataca al caballo desde atrás y hace <em>caer al jinete</em> (Génesis 49:17)</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4f14318890c84670a7ae6c2605f59e0d wp-block-paragraph">En este contexto, destacamos ciertos mandatos que las Corporaciones económicas imparten a sus Estados Gendarmes. Mandatos estos encaminados a incrementar los Poderes punitivo (estatal y paraestatal) en resguardo del Modo de producción capitalista. Referimos también ‒más allá de cortes sincrónicos‒: que este Modo de producción recurre, en distintos momentos, a diversas formas de “Orden económico”‒de Organización económico-político-jurídica‒ (Estado de bienestar democrático, Liberalismo totalitario, Fascismo) y desde esa perspectiva subrayamos, algunos casos paradigmáticos que ilustran el apoyo que algunas Corporaciones multinacionales brindaron, de manera simultánea,&nbsp; al <em>III Reich</em>&nbsp; y a varios movimientos libertarios.</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0394e69117b1ce79af64725c9a0e8488 wp-block-paragraph"><strong>1. La cultura de las armas</strong>. &#8230; C<em>uando escucho la palabra cultura quito el seguro de mi Browning. </em>Esta frase, de la pieza teatral <em>Schlageter,</em> retumbó, la noche del 20 de abril de 1933, en la sala de Teatro Estatal de Berlín. Esa obra, del dramaturgo alemán Hanns Johst ‒presidente de la <em>Kampfbund für Deutsche Kultur,</em> un organismo orientado a combatir “degeneraciones culturales”<em>–</em> resultó estrenada en una atmósfera de celebraciones por el 44º cumpleaños de Adolfo Hitler. La representación escénica, escrita en el estilo patriótico de “poesía <em>völkisch</em>» que caracterizó a su autor, constituyó un homenaje a Alberto Leo Schlageter <em>–</em>un miembro destacado de las Tropas de Asalto antimarxistas <em>freikorps</em> (<em>cuerpos libres</em>)<em> – </em>considerado un símbolo del heroísmo nazi y cuya figura, hoy, sigue siendo motivo de tributo en terrenos totalitarios.</p>



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<figure class="aligncenter size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="700" height="402" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/03/nazis-e1741621762136.jpg" alt="" class="wp-image-15077" style="width:523px;height:auto"/></figure>
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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ca5cdeff68014820d05807420faf8352 wp-block-paragraph"><strong>2. Criminales del arte.</strong><em>&nbsp; </em>Al igual que en <em>Mein Kampf</em>, el “Programa de Los 25 puntos” del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán” (4 de febrero de 1920) hizo explícito el repudio&nbsp;&nbsp; de los nazis hacia quienes caracterizaban de: “parásitos criminales de la cultura”. En esa misma dirección, durante un&nbsp; Congreso partidario, el <em>Führer</em> reiteró: “<em>Una revolución engendra un Estado y a la vez se esfuerza por hacer germinar una nueva cultura&#8230;&nbsp; una vez ajustadas cuentas con los criminales de la cultura, no tendremos que seguir por más tiempo litigando con estos pervertidores de nuestro arte. Desde hace mucho tiempo la decisión era irrevocable: nunca nos dejaremos envolver en discusiones sin fin con hombres que –a juzgar por sus obras– eran o locos o estafadores</em>” (Núremberg, setiembre de 1935).&nbsp; Categorías estas en que quedarían incluidos, y perseguidos, entre tantos otros: Pablo Picasso, <a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a> Bertolt Brecht, Victor Hugo, Rudolf Hilferding, Maximo Gorki o Ernest Hemingway. Igualmente, podemos mencionar, a título ejemplificativo de represión cultural fascista: la condena a prisión de Antonio Gramsci (en las cárceles de Mussolini-1937); el asesinato del miembro del movimiento “Escritores proletarios”: Tajiji Kobayashi (Tokio-1933)<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a> o el asesinato del&nbsp; bibliotecario anarquista Joaquín Penina (fusilado por la policia del neofascita José Félix Uriburu, en el puente de Saladillo de Rosario-9 de setiembre de 1930)<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-87404de606a8163be988c19649d6dd28 wp-block-paragraph">La política del gobierno nacionalsocialista ambicionaba que el pueblo alemán “hiciera suyos”: la cultura, los intereses económicos y planes militares que sostenía el <em>Tercer Reich</em>. Objetivo este que no solo se expresó en el ejercicio del Poder punitivo (a cargo del Estado y grupos paraestatales), sino, también, en la “lucha por el sentido y las relaciones de poder”; la construcción de subjetividad; la vigilancia de contenidos comunicativos y la supervisión educativa en sus diferentes niveles. Precisamente, apenasproducido el arribo del nazismo al poder en 1933, y luego de manipular a legisladores pusilámines o venales –en línea con el pensamiento de Carl Schmitt–lograron sancionar la mencionada “Ley habilitante”, del 24 de marzo de 1933. Ley que facultó al <em>Reich</em> para dictar normas al margen del Parlamento y legitimó, <a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a> la persecución de lo que fuera “distinto”; del pensar crítico, de la negritud.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e634ed0fc0ebaea680bd64774f5a988b wp-block-paragraph">En estos escenarios de <em>Gleichschaltun</em>g –de sincronizar ideología y política– la afirmación de la superioridad de la raza germana; la voluntad y el instinto, mezclada con&nbsp; &nbsp;&nbsp;invocaciones esotéricas de las SS, convocaron a círculos ocultistas y todo tipo de ideólogos &nbsp;reaccionarios. En esos caminos, teóricos y escribas se sumaron al repudio de “la educación de tipo sexual y de los elementos que condujeran a la destrucción de la familia”, a la par de combatir el “<em>peligro comunista</em>”.<a href="#_edn6" id="_ednref6">[vi]</a> Así, podemos destacar, entre los intelectuales que realizaron diversos aportes al nacionalsocialismo, las figuras de Martin Heidegger y Carl Schmitt.<strong>&nbsp;</strong></p>



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<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://s3.abcstatics.com/media/cultura/2015/12/07/mate2_xoptimizadax--620x349.jpg" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption"><em>El filósofo Martin Heidegger</em>.</figcaption></figure>
</div>


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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-73ad08910fabe2adb770b7dd6538a6c3 wp-block-paragraph"><strong>3. El Discurso del Rectorado.&nbsp; </strong>En ese “espíritu de época”,&nbsp; y con el fin de reforzar el “principio de autoridad incondicional del líder” (<em>Führergrundsatz</em>), Martin Heidegger –devenido en miembro del <em>Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán </em>(NSDAL) – es designado al frente de la Universidad de Friburgo. Nombramiento que nos remite al momento en que el autor de <em>Ser y Tiempo</em> asume el Rectorado: un día después de realizar su arenga en homenaje a Alberto Schlageter (el personaje central de la referida obra de Johst) y al poco tiempo de llevarse a cabo, en 34 ciudades universitarias germanas, un nuevo culto a la quema de libros (10 de mayo de 1933). De esta forma, una gris jornada de <em>Freiburg</em>, encuentra a Heidegger desplazándose, enfundado en su&nbsp; negra toga ritual, camino a cruzar los portales de aquella Universidad a fin de “tomar posesión” de la función (27 de mayo de 1933). Lo hace encabezando una compacta columna de profesores y estudiantes, rodeados por las camisas pardas de la <em>Sturmabteilung </em>(SA), en una atmosfera de antorchas encendidas y cruces gamadas. Atmosfera esa que da marco al polémico discurso de Heidegger respecto de <em>La autoafirmación de la Universidad Alemana </em><a id="_ednref7" href="#_edn7">[vii]</a><em>. </em>Alocución donde va a sostener los principios de la <em>Kriegsideologie</em>&nbsp; (Ideología de Guerra) al exponer: la Universidad alemana solo llegará al poder cuando los servicios “del trabajo, las armas y el saber se reúnan originariamente en una única fuerza”. Para finalizar recurriendo –conforme ya destacara José Pablo Feinmann–<a id="_ednref8" href="#_edn8">[viii]</a> a la frase en que Platón expresa: “Todo lo grande está en <em>peligro</em>”– a fin de &nbsp;resignificarla: “Todo lo grande está en medio de la <em>tempestad</em>”. De esta manera, en el texto alemán introduce, subrepticiamente, la palabra <em>Sturm</em>, que puede traducirse como <em>tempestad,</em> pero que también tiene la acepción de <em>asalto</em>. Por consiguiente, él, en su carácter de <em>Rektor</em>, ocupa la centralidad del acto, en medio de las <em>Tropas de asalto </em>(<em>SturmTtruppen</em>) de Ernst Röhm.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



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<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" width="1024" height="698" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/03/nazis11-1024x698.jpg" alt="" class="wp-image-15082" style="width:501px;height:auto" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/03/nazis11-1024x698.jpg?v=1741622146 1024w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/03/nazis11-300x204.jpg?v=1741622146 300w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/03/nazis11-768x523.jpg?v=1741622146 768w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/03/nazis11.jpg?v=1741622146 1380w" sizes="(max-width:767px) 480px, (max-width:1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
</div>


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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-94cb167eece2a6f1f030734cc512847b wp-block-paragraph"><strong>4.- El enemigo.&nbsp; </strong>Los postulados de laPlataforma del NSDAL también fueron precisos al establecer: “Algunos residentes de Alemania no pueden ser ciudadanos, sólo los ciudadanos tienen derechos igualitarios”. Enunciado este que dio sustento a prédicas que, vociferadas en una <em>jerga soez y violenta</em>, van a centrarse en cualquier ser humano estigmatizado de: “judío”, “homosexual”, “artista”, “negro”, “comunista”; enemigo o “legislador chusma de partido”. Por tanto –al igual que acontece en nuestros días de <em>Gobernanza Global Corporativa</em>– el discurso autoritario “a la vez de señalar al enemigo” –haciendo uso del aparato estatal– procura instalar al orador en una suerte de “liberador” mesiánico.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f4d8c6483db4d9897a8a83a184972eec wp-block-paragraph">El problema de la relación “amigo-enemigo”&nbsp; reconoce, hacia fines del siglo XIX, distintos abordajes. Dentro de los cuales podemos mencionar al Positivismo criminológico italiano que, de la mano de las publicaciones de Garoffalo (1882) y Enrico Ferri (1884), va a caracterizar al “anormal hombre delincuente” ante quien el Estado está habilitado para anticiparse a sus actos y privarlo de su libertad o bien incapacitarlo. Ese camino, de persecución de “personas desprovistas de <em>valor vital</em>” (Karl Binding-1906), <em>anormales</em> o <em>Unnütze esser</em> (bocas inútiles)<a id="_ednref9" href="#_edn9">[ix]</a> condujo, entonces, hacia <em>Dachau </em>y los campos crueles destinados a encarcelar a seres humanos calificados como: “raleas urbanas enemigas del Estado”. En lo tocante a este tema, el aporte teórico de Carl Schmitt (miembro del Partido nacionalsocialista, considerado <em>Kronjuris</em>t del Tercer Reich) contribuyó para legitimar al <em>Fuhrerstaat, </em>de la misma manera que, hacia fines del siglo pasado, ejerció su influencia &nbsp;ideológica sobre algunos adeptos de un <em>Derecho penal del enemigo. </em>En este aspecto, su <em>Teoría del Estado totalitario</em> desarrolla la construcción dialéctica <em>amigo- enemigo</em>, donde el enemigo (<em>feind</em><strong>), </strong>corporizado en el “otro” –el “extraño”– otorga unidad a la comunidad política ante <em>ese</em> enemigo al que debe enfrentar. Asimismo, su&nbsp; defensa del “Principio de Liderazgo» (<em>Fuhrerprinzip)&nbsp; lo llevó a sostener que Hitler no hacía leyes sino que adoptaba medidas ejecutivas o administrativas –como diríamos hoy: “Decretos”, como el DNU 70/23 o la designación de cortesanos por el poder ejecutivo–. “Medidas” decididas por fuera de la división de poderes y ajenas al principio de legalidad iluminista, que no implicaban sino una Defensa del Derecho por parte del Líder&#8230; del Supremo señor de la justicia.&nbsp;&nbsp;</em></p>



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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-eff5885f0f3a518e02ab94517a46c45c wp-block-paragraph"><strong>Referencias:</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-701ca48635f2c29539a3e248b854de5a wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> “<em>En una batalla la victoria no depende</em> del número de soldados” sino <em>del poder que viene del cielo </em>–<em>de la fuerza que Dios</em> /la casa de Dios “nos da” (Antiguo Testamento, Libro I de los&nbsp; <em>Macabeos </em>– Capítulo&nbsp; 3, Versículo 19), que refiere la revuelta de un movimiento judío de liberación contra el ejército griego (año 166 AC).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c3a47d211b27f27ba0fc07a5febb73e7 wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> Clark, Toby (2001).&nbsp;<em>Arte y propaganda en el siglo XX</em>,&nbsp; Akal.&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/ISBN">ISBN</a>&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Especial:FuentesDeLibros/978-84-460-1150-7">978-84-460-1150-7</a></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1edab202f5c305ee0a23aaa69016d903 wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a>&nbsp; Sardegna, Miguel (director), <em>Bajo un cielo oscuro cargado de nieve</em>, Ed. también el caracol, Buenos Aires 2020, pp. 20 y 28.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cf99fbc425ac3e7ef985461140ef547a wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a>&nbsp; Tarcus, Horacio, <em>Diccionario biográfico de la izquierda argentina</em>, Emecé, Buenos Aires, 2007, pp. 500</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-af5738c743bda5b6078361ce2cc34c5c wp-block-paragraph"><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a>&nbsp; Ley<em>del 26 de mayo de 1933- RGB, I, 293</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-71df55902b66364b525e05ef616295c0 wp-block-paragraph"><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a>[vi]<strong> </strong><a href="http://constitucionweb.blogspot.com/2013/10/discurso-del-rectorado-martin-heidegger.html">http://constitucionweb.blogspot.com/2013/10/discurso-del-rectorado-martin-heidegger.html</a></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9ad4c5c4bc01209be3528a9c6ab2aabd wp-block-paragraph">[vi]ii &nbsp;Rafecas, Daniel, “<em>El aporte de los discursos penales a la conformación de Aus</em>chwitz”, Nuestra Memoria Año XI · Nº 25 · Junio 2005 &#8211; Museo del Holocausto. Argentina, pp. 139 y siguientes.) <a href="https://museodelholocausto.org.ar/private/pdf/nuestra-memoria/nuestra-memoria-25.pdf">https://museodelholocausto.org.ar/private/pdf/nuestra-memoria/nuestra-memoria-25.pdf</a></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b9528ee5e9fae09a7a92509ed4501927 wp-block-paragraph">&nbsp;[vi] iii&nbsp; Feinmann,&nbsp; José Pablo, <em>La filosofía y el barro de la historia</em>; Ed. Planeta, Buenos Aires, 2008, p. 385.</p>



<div style="height:60px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-66dbe8cbf1a32776910699d66a649d44 wp-block-paragraph">Buenos Aires,&nbsp; 10 de marzo de 2025</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-36aadb4e65650b965afb10a204fac7f5 wp-block-paragraph">*Doctor en Derecho-Universidad de Buenos Aires. Profesor Consulto, Facultad de Derecho &#8211; UBA. Presidente de la Asociación de Abogados/as de Buenos Aires (2011-2013).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-de27348ec0a8bc4c34d4cdface0ff32f wp-block-paragraph"><a href="#_ednref7" id="_edn7"></a>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref8" id="_edn8"></a>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref9" id="_edn9"></a>&nbsp;</p>
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