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	<title>Alimentos archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<description>Una Revista de Opinión</description>
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	<title>Alimentos archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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		<title>LA ERA DE LA CRUELDAD &#8211; POR CONRADO YASENZA</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 24 May 2024 00:32:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Conrado Yasenza]]></category>
		<category><![CDATA[Alimentos]]></category>
		<category><![CDATA[Crueldad]]></category>
		<category><![CDATA[Hambre]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Los ojos de Milei no son los del replicante de Blade Runner a punto de morir bajo la oscuridad de una lluvia ácida que no cesa.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-era-de-la-crueldad-por-conrado-yasenza/">LA ERA DE LA CRUELDAD &#8211; POR CONRADO YASENZA</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-33b6449551a60370979a1fb3d0d6629c"><strong>Por Conrado Yasenza*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:44px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cb32715e0422754c2860f67daeaba393">Los ojos de Milei no son los del replicante de <em>Blade Runner </em>a punto de morir bajo la oscuridad de una lluvia ácida que no cesa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-06dcced4445e00b95cdb55a0775dfa5f">Milei es la representación de una escena brutal en la cual la humillación y el desprecio son festejados. Pero ¿es redimido el humillado en la creencia de que éste es su tiempo? O es la potencia de una humillación colectiva la que motoriza ese crédito de esperanza que nos arrojan las encuestas como datos envasados al vacío. Un rugido que pone en evidencia la fragilidad de un tiempo dominado por el desánimo; tal vez sólo sea un leve adormecimiento. Delicias del eterno presente neoliberal. Nada de legados simbólicos ni reflexiones o argumentaciones. Sólo pasiones tristes, pero sin potencias. Ni siquiera menemismo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6c905e6dc198a2d415309e1adf0170fe">Este es el tiempo del odio y el rencor. El momento estridente de una sinfonía rota. La era de la boludez donde la mentira es la verdad. Sí, es Divididos en 1993 alertándonos sobre la ferocidad que se nos venía encima. No los escuchamos bien. Preferimos, quizás, las melodías de estribillos pegadizos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-75bacdb69d4d6b13d959135439117a2e">Las promesas falsas de un futuro mejor, luego de sufrir y mucho el presente, han retornado y siguen funcionando muy bien. Habrá que pensar por qué. &nbsp;No son meras formas del artificio utilizadas para el embuste.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4ccd2ea3edf25e58981412b93c56ba64">Milei es el <em>rockstar</em> antipolítico de la política, como me dijo Marcelo Percia. Un loco que se cree un genio porque siente que es exitoso. El Luna Park y las encuestas parecen confirmarlo. Una cuerda floja en la que intentamos hacer equilibrio, los locos y los cuerdos, los atacados y los despreciados, los humillados actuales y los destrozados por el rencor. Una cuerda que no para de perder tensión para transformarse en la V invertida de una ecuación matemática aplicada a la economía. En esta perinola no todos pierden. Los conocemos tanto como a los perdedores eternos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dc70f98562512d20664e896f61b8939b">Milei no puede dejar de ser <em>cosplayer</em>. Es un ser absorbido por el personaje. Se lo comió el personaje, y aun así nos puede devorar con sus granadas semióticas. Sé que estoy usando un concepto pensado por otro, pero no recuerdo a ese otro. El plagio es un delito, pero el que avisa no traiciona. La idea es que la fase de la consigna entró en glaciación y necesitamos una comunicación distinta. No sé cuál es, pero la nota subió de tono y la violencia parece ser un valor económicamente redituable, sobre todo en esa autopista no neutral que es X (la fuerza del antiguo nombre no la detiene ni Elon Musk: la resonancia acústica mental es Twitter, sin dudas).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f7656817ff622e7e8782922eb1d88d30">«El Radical» es el tituló que la revista <em>Time</em> eligió para el editorial del número en el que Milei es la foto de la portada. Y hay algo de verdad en ese título: Su furia es radical. Su odio también. Su desprecio es radical, y radical es la crueldad por la cual 5 millones de kilos de alimentos sin entregar a los que hoy tienen hambre, se pudren en los galpones del ex ministerio de Desarrollo Social. Sandra Pettovello, Javier Milei, Manuel Adorni, Luis Caputo son crueles, y pueden ser asesinos, porque el hambre mata mientras en los comedores se revuelve la sopa vacía de la truculencia mileísta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bcea257432e35a4117db3a03f4a76b5b">Y hace mucho frío en los barrios populares, y el Luna Park se llena de aturdidos, de individuos aislados en su galaxia de soledad, sumergidos en la ilusión libertaria de un mundo hecho a medida de sus deseos. Un mundo infeliz. Dice el sujeto roto de este tiempo: No me han mirado, no me han escuchado y he sufrido; ahora sufrirán todos. Ojo que en el Luna no todos son esa (casi) entelequia actual que llamamos clase media. Aristóteles lo supo mucho antes que el peronismo: O se vuelve irreal o alguien la completa y la perfecciona. Clase media somos todos, reza el argentino. Un legado es siempre problemático porque lo que se lega siempre son interrogantes. La cuestión pasa por hacernos las preguntas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ba3b99d4484f5606c4ab5d7467b79878">Pero existe una certeza: La derecha radicalizada desprecia la democracia. La alusión peyorativa al populismo encierra esa demanda totalizadora del “monstruo” socialista, que vaya a saber uno qué significa hoy para el libertario de a pie. <em>All Together Now</em>. Como venía traducido en la versión nacional del tema de los Beatles: Todo Junto Ahora. Un sonido y su furia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-be61db03e69f6b9c981bed780b45b3c6">Rousseau en su idea de modernidad no imaginó ni de cerca esta fatal ausencia de comunidad que languidece ante el retorno de viejos sistemas de gobierno basados en las lenguas sagradas y la ley divina. Un reino dinástico tan trucho como el PBI del año cero mileísta. Absurdo, sí, pero tiránico también.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2b7bf896ddf2885857dcdc4e478a1687">Nada bello puede salir de este lugar donde la vocación por la verdad y la fraternidad han sido excluidas, eliminadas. Este es el reino del odio y la crueldad donde el replicante reclama para sí la belleza olvidada del alma humana, todos esos hermosos momentos que ha visto y que se “perderán en el tiempo, igual que lágrimas en la lluvia.»</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ee9dde17d7edc1259ef68514d2dc7a73">En la comarca del Presidente no existe lugar para otra emoción que el odio. No hay en esta aldea colonial espacio para la felicidad ni posibilidad alguna de realización; sólo un horizonte de hambre, dolor y muerte asistida por el RIGI.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5559bba490d880f66c36370535907ad6">Milei también está roto, y su circo terrorífico es el escenario donde intenta sanar transformando nuestra realidad en un hongo atómico de impiedad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e6126b83571fbf1be103daa69b066c2e">Milei goza también al privarnos de la compañía de Virgilio en el descenso hacia este Hades en el que ha transformado a la Argentina.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-972e501c4c9dab29674968907cee93a7">Avellaneda, 23 de mayo de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4d07389427ff3bcb2955661518616fde">*Periodista y docente en UNDAV.</p>
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		<title>LOS MAL-VERSADOS &#8211; POR JULIÁN AXAT</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 25 May 2024 17:05:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Julián Axat]]></category>
		<category><![CDATA[Alimentos]]></category>
		<category><![CDATA[Hambre]]></category>
		<category><![CDATA[Malversación]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Julián Axat sostiene en esta nota que no entregar alimentos a los que mueren de hambre constituye dolo de un grado de real malicia que agrava la figura de la malversación, un acto que no puede ser desatendido por la justicia. Axat agrega que lo imperdonable de esta obscenidad excede la dimensión penal, llegando a la escala religiosa y humana.</p>
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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0073736e91065105f2e5794b6bad6654"><em><strong>Julián Axat sostiene en esta nota que no entregar alimentos a los que mueren de hambre</strong></em> <em><strong>constituye dolo de un grado de real malicia que agrava la figura de la malversación</strong></em>, <strong><em>un acto que no puede ser desatendido</em></strong><em><strong> por la justicia. Axat agrega que lo imperdonable de esta obscenidad excede la dimensión penal, llegando a la escala religiosa y humana.</strong></em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7dbce929446f33b479ac1e2f9ba36622"><strong>Por Julián Axat*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5ed8d40dc3567cf0568a83f6c5944230">Mal-versa quien quiebra el pacto con la palabra y le asigna un destino distinto al prefijado por los convencionalismos del lenguaje. En la gramática castellana malversa el mal-versado, el que tiene mal pico poético; fragua y defrauda los versos como modos del decir asignándole otro valor. Quien plagia haciendo propio versos ajenos como libros, quien copia y pega fragmentos y los hace de su autoría. Quien habla y grita sin contenido solo para confundir y hacerse notar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-58e9297185cf8960dc84d84236f8b5d7">Los destinos y giros de la apropiación indebida de los lenguajes es algo común en los lenguaraces, nominalismo que escamotea usos de la realidad como fachadas del discurso. Cadenas de significantes arrojadas sobre el vacío del espectáculo ramplón.  Se trata de un tipo de malversador serial del lenguaje: lo vemos hacer uso de frases hechas, robarse canciones, jactarse, tergiversar sentidos… todo en un tono petulante y chapucero, encendido a gritos y con verborrea soez.  El peor malversado es el bufón que intenta usar el traje de rey, sin que le quede a medida.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-895df4f4748d7da375e8c73989fb68ac">Pero si el lenguaje es un patrimonio malversable, trasladado al plano estrictamente jurídico, en el ámbito del derecho penal malversa quien se apropia o destina los caudales públicos a un uso ajeno a su función; me refiero a la apropiación indebida o desviación por un funcionario público de bienes, fondos o títulos públicos o privados, o cualquier otra cosa de valor que se hayan confiado al funcionario en virtud del cargo que ostenta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c6f997e9d8defc6a3a3dc2d8093a31b2">Aquí malversa quien no destina los fondos públicos según el giro de partidas y presupuestos a tiempo. Incumpliendo u omitiendo los deberes de girar el dinero ya acordado o pactado institucionalmente de antemano, por excusas como las razones de caja o meros equilibrios fiscales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-06b9f1b9419ce33740522ba1079b46c7">La utilización “del máximo de los recursos disponibles” es una manda del derecho internacional. Y esto no es otra cosa que la obligación de asignar el gasto público de forma prioritaria a la concreción de los derechos humanos de la población más vulnerable. Malversa en su sentido constitucional, quien no cumple con los tratados constitucionales y no asigna recursos específicos para operativizarlos en los territorios y jurisdicciones, satisfaciendo derechos y necesidades primarias de los habitantes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9c0b2f92506c98ed8213269f0aa02fb9">Usualmente la malversación se usa como sinónimo de la palabra <em>peculado</em>. El termino “pecular” nace en la primitiva Roma y se utilizaba para denominar a una persona que se apropiaba del ganado público, puesto que su componente léxico es (pecus) que significa ganado, más el sufijo (ado) significa que ha recibido la acción, ya que previo a que la moneda entre en circulación, el ganado. El peculado se refiere, como mínimo, a la toma fraudulenta de dinero o bienes que se hayan confiado a una persona por su calidad, sin autorización para utilizarlos para sus propios fines. Pecula y malversa un mandatario de un país que realiza viajes al extranjero con el dinero público para asistir a encuentros privados o de su propio interés, simulando algún encuentro diplomático paralelo como simple fachada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8e04e6ad220a283bb5c8312ee079afdb">Pero la peor calaña del malversador serial, las más miserable y abyecta de la apropiación indebida se refiere a la utilización de dinero o bienes que se hayan confiado a una persona por su cargo, cuando el mismo estaba destinado a los más desahuciados de la sociedad, para saciar sus derechos más básicos tales como comer, dar remedios, brindar cuidado inmediato, habitación, etc; y de pronto se cambia el destino de esta asistencia; y –solo por crueldad, egoísmo, venganza, avaricia o desidia– no se da lo que debía haberse dado bajo excusas pueriles o inventando supuestas malversaciones en cabeza de otros, que en el fondo nunca existieron o –si acaso existieron– fueron mínimas o juzgables.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e10a0c918e1782f1ec43219082500564">No entregar alimentos a los que mueren de hambre, cuando encima se ostenta acopio de comida que se echa a perder ante la mirada famélica del desesperado, es de un dolo tal, de un grado de real malicia que agrava la figura de la malversación. Por lo que el daño causado no puede ser pasado por alto por cualquier juzgador, y lo imperdonable de esta obscenidad excede a la dimensión penal, llegando a la escala religiosa y humana.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-055ab0b619636c34136cbb6066173e6f">Los despiadados malversadores son, siguiendo a Dante Alighieri (Ronda 2 del noveno círculo infernal de la Comedia), aquellos capaces de encerrar en una torre a sus propios hijos, condenándolos a morir de hambre. O acaso, aquellos (Octavo círculo-Quinto recinto) trúhanes, políticos simoníacos inmersos en brea hirviente, que representa los dedos sucios y oscuros secretos de sus tratos corruptos.​</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-16899cc703d05930aa0fe551a45f4eca">En época de Mal-Versadores es tiempo de nuevas sinfonías. Tiempo de nuevas fidelizaciones. De los “Bien-versados”.  Volver reconstruir el pacto social de los destinos asignados, la confianza de las palabras a los hechos.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-75aa3f5ebe6e92eab92681df14937970">City Bell, 25 de Mayo de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fac608f45a5084fd013e86504c82943f">*Escritor, poeta y abogado.</p>
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		<title>EL EXPERIMENTO &#8211; POR E. RAÚL ZAFFARONI</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 05 Jun 2024 11:41:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[E. Raúl Zaffaroni]]></category>
		<category><![CDATA[Alimentos]]></category>
		<category><![CDATA[Anestesia]]></category>
		<category><![CDATA[Armas]]></category>
		<category><![CDATA[baja edad de imputabilidad]]></category>
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		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[Políticamente correcto]]></category>
		<category><![CDATA[Sentido Común]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Zaffaroni retoma la hipótesis del experimento mediante el cual la tecnología puede neutralizar el sentimiento de pertenencia comunitario de un pueblo, y amplía la conjetura al verificar que se fortalece cuando las conductas que tradicionalmente se han considerado políticamente incorrectas pueden volverse funcionales.</p>
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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9ae865b9169236201d9a14532cff1f54"><strong><em>Zaffaroni retoma la hipótesis del experimento mediante el cual la tecnología puede neutralizar el sentimiento de pertenencia comunitario de un pueblo, y amplía la conjetura al verificar que se fortalece cuando las conductas que tradicionalmente se han considerado políticamente incorrectas pueden volverse funcionales.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a6644aad569b14774455ac04fc54f1c1"><strong>Por E. Raúl Zaffaroni*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c24332c5993be4922de74e645beeed0c">Hace poco publicamos aquí un artículo sosteniendo la hipótesis de que los argentinos somos víctimas de un experimento destinado a verificar hasta qué extremo la actual tecnología de comunicación mediática y electrónica puede neutralizar el sentimiento de pertenencia comunitario de un pueblo, es decir, anestesiar su sentimiento nacional, su vocación comunitaria gestada en una historia común. Si bien no exactamente en idéntico sentido, pero en la entrevista ampliamente difundida de la revista “Time”, la penetrante entrevistadora también hace referencia a la hipótesis de un experimento.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-21f60fd7d7e2c9e34a68524fcac3da83">Creemos que es menester insistir en que la horripilante capacidad de la tecnología de destrucción física opacó un tanto la atención dispensada a su capacidad de manipulación psicológica masiva, que pone en serio peligro a las democracias y cuyo enorme desarrollo es incuestionable y paralelo a la primera. Parece hoy poco menos que algo prehistórico la cándida sorpresa del uso de la radiotelefonía por Hitler y por Roosevelt, aunque no haya transcurrido ni siquiera un siglo desde aquellas alocuciones.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-89c3c1ccbbf2805b8250e2a5d3bb68f6">Pero no se trata solo de los sentimientos de odio, rencor, indiferencia y venganza manipulados por la tecnología comunicacional, sino que también parece ser parte de ese hipotético –aunque más que probable- experimento, también la neutralización del impacto de respuestas que, en otro momento y lugar, serían por entero <em>políticamente incorrectas</em> o absolutamente inadecuadas para cualquier político en el poder e incluso contrarias a las más elementales y prudentes indicaciones del sentido común.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-07c002ffd08c02cf82f996ce41fc1911">Es posible que estemos equivocados, pero por lo menos desde la memoria de lo vivido -y también leyendo la historia- sabemos que cualquier persona a cargo de una administración trata de evitarse la mayor cantidad de problemas, como también que procura disimular las fallas de su gestión hasta el final y, cuando ya no puede hacerlo porque es demasiado evidente, procura rápidamente enmendarlas y disculparse, haciendo saltar algún <em>fusible</em>, por lo general argumentando que no puede controlar todo y nunca falta algún burócrata estúpido, lo que no deja de ser cierto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dd0ed53dc82931341bd616d7571f4cea">Aquí, ahora, llama la atención que no sucede nada de eso y, pareciera que a título de disculpa o algo parecido, nada menos que el jefe de gabinete dice que el titular del ejecutivo no entiende de política, aunque después lo quiera matizar diciendo que no dijo lo que dijo. En otra situación, habría que pensar que otro titular del ejecutivo lo destituiría, pero aquí sigue en sus funciones.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7a6d6ed4ba51dc942b39120907c14510">Por otra parte, el escándalo mayor del momento son los alimentos sin repartir. Primero se dijo que <em>no hay plata</em>, pero después resultó que no se necesitaba plata, que había toneladas de alimentos sin repartir y, en lugar de repartirlos rápidamente, incluso menor, se muestra un insólito empecinamiento en no hacerlo, ante el reclamo de todos –incluyendo la jerarquía católica- e incluso desobedeciendo órdenes judiciales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-725428f2c52adcd3c1f73062b5504039">Insistimos en que, de acuerdo con las reglas tradicionales de la política y del sentido común, cualquiera sea la ideología del gobernante, ninguno se empeña en llevar a cabo acciones gratuitas que le acarrean desprestigio cuando puede evitarlas: en el caso, bastaba para desprenderse del problema con disponer la inmediata distribución de los alimentos y echar a algún fusible, al que siempre hay un lugar menos visible al que destinarlo. &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d7275ca7b635556ac50082084f4a913a">Sin embargo, no se trata de un caso aislado, porque parece que se convierte en regla marchar a contramano de lo que siempre fue la más elemental lógica política, que también siempre consideró como <em>incorrecto </em>o de efecto negativo responder con <em>ocurrencias ingeniosas </em>más o menos jocosas o divertidas<em>. </em>Esas <em>ocurrencias</em> son propias de charlas entre amigos bebiendo vino o cerveza, pero nunca fue políticamente aconsejable esgrimirlas en lugar de respuestas por lo menos aparentemente serias y racionales, porque la impresión que las <em>ocurrencias </em>provocan usualmente en el interlocutor es la de no ser tomado en serio o incluso en la de ser víctima de una burla.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7158e7c28a839cfda008745096ce7822">Cuando se observa que hay gente que <em>no llega a fin de mes</em>, la lógica política de siempre indicaría que la respuesta de quien se imputa como responsable de esa situación sería negarlo con argumentos más o menos verificables o, al menos, minimizarlo o bien, prometer medidas urgentes, mostrarse preocupado. Pero nadie conforme a la lógica que por tradición domina lo <em>políticamente correcto</em> consideraría una respuesta adecuada la ocurrencia de negarlo, con el argumento de que <em>si no llegasen a fin de mes se morirían</em>. En otras palabras: la ausencia de cadáveres esqueléticos por las calles sería la prueba de que toda la gente <em>llega a fin de mes</em>. Se trata de la típica respuesta insólita, absurda, que no satisface a nadie, pues no pasa de ser una <em>ocurrencia</em> que, si se la quiere postular en serio, no pasa de ser una broma de mal gusto o, más claramente, una burla de las que se responde con la clásica preguntita <em>¿Me estás cargando?</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9cc61723221e4f5f2fbbb8f09d8d1215">Pero la <em>respuesta ocurrente</em> parece haber cundido, pues tiene seguidores, aunque tal vez de menor calidad. Un argentino y un español pueden pelearse, puede ser un vecino del barrio y el almacenero de la vuelta y, como es obvio, eso no es una cuestión diplomática sino personal, nadie lo duda, pero no parece lo mismo cuando los dos son jefes de Estado o de gobierno. La misma ministra que tuvo la imaginativa <em>ocurrencia</em> de afirmar que era una simple cuestión personal -y que tampoco parece ser Talleyrand con faldas- mostró su faz <em>ocurrente </em>al decir que todos los chinos son iguales, como también con la lúgubre <em>ocurrencia</em> de sostener que no tenía sentido otorgar créditos a los jubilados, porque se morirían antes de terminar de pagarlos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d682f646e692bb471d2e03a031a3e939">En otras palabras, el hipotético experimento del que somos víctimas, no solo parece limitarse a manipularnos psicológicamente mediante la creación de <em>realidades virtuales</em> y la promoción de sentimientos poco altruistas, que instigan a ver al <em>otro como enemigo</em> debilitando el sentimiento de comunidad nacional –los vínculos horizontales de la sociedad-, sino a <em>disponernos a aceptar como respuestas la obstinación en los errores y las ingeniosas ocurrencias</em>, tradicionalmente contrarias a lo <em>políticamente correcto</em>, entendiendo por tal lo que cualquier dirigente consideraría, en cualquier otro lugar y tiempo que le afecta la imagen, que le resta apoyo o votos.&nbsp; &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-73d97652580fdb4a47a16d8f32322276">Las respuestas inadecuadas llegan al colmo de desconocer los propios aciertos, para postular medidas insólitas nunca vistas en un país civilizado: la ministra de seguridad, &nbsp;con un casi caricaturesco discurso de <em>dureza</em>, junto a su <em>ad later</em>, ahora ministro de Defensa, que le tomó el gusto a la ropa de fajina, propone bajar la edad de responsabilidad de niños a los doce años, o sea, llenar las cárceles de niños, cuando &nbsp;hace más de cuatro décadas la dictadura se vio obligada a retroceder a pesar de que la había bajado solo a catorce años. Desde hace muchos años es de diez y seis años y, por cierto, no hay incidencia relevante de adolescentes menores de esa edad en homicidios: en la CABA hay años en que no hay ninguno, y en otros uno o al máximo dos; es mucho mayor la incidencia de homicidas de más de cincuenta años y perfectamente punibles. Es difícil que esta insólita propuesta llegue a ser ley -aunque nunca se sabe en este Congreso de veletas-, pero de llegarse a ese despropósito, se estaría creando un problema ahora inexistente que acabaría en un nuevo y escandaloso fracaso por completo inútil.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://www.cosecharoja.org/wp-content/uploads/2019/05/armas.jpg" alt="" style="width:774px;height:auto"/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Foto: Cosecha Roja.</em></figcaption></figure></div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ef5af78e7e7de9e5898b5ce23e2a244d">Todo esto se <em>discursea</em> impunemente, cuando lo cierto es que nuestros índices de homicidio muestran una marcada tendencia a bajar en los últimos doce años: en la CABA bajaron casi a la mitad. Nos estamos ahorrando cien cadáveres por año, cien vidas, cien dolores de deudos, dramas familiares, vidas perdidas, otras traumatizadas para siempre.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fe014ca153af7271d008f40f2f4ba17b">Lo cierto es que esos datos indican que quienes gobernaron la CABA algo bueno hicieron, que debe reconocérsele sin interesar su color político, como debe ser siempre que se trata de vidas humanas. Lo lógico sería que ese logro lo reivindicasen, porque fueron muchos de ellos quienes gobernaron la CABA. Pero parecen no pensar en profundidad en qué fue lo bueno que hicieron para tratar de continuarlo y mejorarlo. Prefieren alarmar a la población y salir con estos disparates: más penas de papel y el fantasmagórico proyecto de imposible sostenimiento de niños de doce años en las cárceles.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c494d5631e2cf2a9109075f3120c1c58">Pero no solo se trata de seguir un camino distinto al <em>políticamente correcto</em> y valorar lo bueno que hicieron, sino que ahora proponen legalizar <em>provisoriamente </em>la tenencia de armas a todos quienes las tuviesen <em>flojos de papeles. </em>Cabría pensar que están locos, porque quieren destrozar lo bueno que hicieron, es decir, aumentar los homicidios, con la <em>ocurrencia </em>inverosímil de que solo tendrán armas de fuego las <em>personas decentes</em> para defenderse de los delincuentes. Además de ser esto ridículamente falso, porque los delincuentes que <em>salen de fierro</em> y que tienen armas sin papeles no son marcianos verdes con antenas ni tienen todos <em>antecedentes </em>en reincidencia, bueno es recordarles que las <em>personas decentes </em>también <em>se sacan</em>, se enfurecen y pierden los estribos cuando tienen que repartirse las sillas del comedor en la sucesión de la abuela y, no se diga, cuando se trata de dividir los bienes en un divorcio. Por cierto, las <em>personas decentes</em> <em>sacadas</em> pueden terminar a los puñetazos, cachetazos o sillazos, con el resultado de algunas lesiones leves que, por cierto, tampoco es para felicitarlas, pero cuando un <em>sacado </em>tiene un arma de fuego a la mano<em>, </em>siempre hay un homicidio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1479119a17ee5f85e26950289050ce68">¿Por qué se empeñan en destruir sus propios logros? ¿Algún gobernante en otro lugar y tiempo haría esto, en lugar de mostrar lo bueno que logró? ¿La manipulación psicológica masiva de la tecnología actual quiere, en este experimento del que somos víctimas, probar que tiene una tan tremenda capacidad manipuladora que puede hacer preferible la conducta del político que oculta lo bueno realizado para postular una regresión violenta y letal?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-905694d6899847f666e5473578db38c8">Es de sobra sabido que cuanto más fácil es la tenencia de armas en una población hay más homicidios, porque las armas de fuego son el medio letal ampliamente preferido. ¿Alguien cree que, en Europa, con los índices de homicidios más bajos del mundo, no hay psicópatas, psicóticos asesinos y pibes a los que les hacen <em>bulling</em> en la escuela? Claro que los hay, pero allí, fuera de la policía, nadie tiene un arma de fuego, y cuando se les escapó una tuvieron la espantosa masacre noruega de pibes socialdemócratas de 2011. En Estados Unidos cualquiera tiene armas de fuego, con las consiguientes masacres periódicas de las que nos enteramos mientras mojamos la medialuna en el café. En los países de nuestra región de más altos índices de muerte violenta (norte de América del Sur, Centroamérica y México) es incalculable la inundación de armas de fuego en sus poblaciones. En una capital centroamericana con altísimos índices de homicidio es común que los restaurantes de <em>varios tenedores</em> tengan un <em>locker </em>con el cartelito <em>deje su arma. </em>¿Quiere esta administración llegar a eso? ¿Por qué razón no insiste hasta alcanzar los índices europeos? ¿Por qué, al menos discursivamente, opta por lo primero?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-38bde714fa733da8069d5cf1e71815b2">Tampoco en general se explica por qué se elige bravuconear con las fuerzas policiales, hasta correr el riesgo de una catástrofe que puede costarle muy cara a la actual administración. Las sucesivas y masivas manifestaciones contra el gobierno han sido pacíficas, ejemplares en ese sentido. No obstante, la ministra se empeña en mostrar fuerzas, emitir <em>protocolos</em>, movilizar numerosas fuerzas policiales, en fin, advertir que está dispuesta a reprimir sin miramientos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7ae05c2f923347a4fe92e5ff030eb9bc">Descontamos que los trabajadores policiales (condición que sistemáticamente se les niega a los y las policías) son personas normales, como todos nosotros, ni más ni menos que trabajadores. Pero cuando se despliega semejante aparato solo a efectos de prepotencia y bravuconada, aumenta mucho la probabilidad de que emerja un <em>loquito. </em>Lo políticamente correcto es que nadie se atreva a jugar con la suerte, apostando a que no hay ningún <em>loquito</em> entre miles de personas armadas, al que el discurso <em>duro </em>y la tensión de las circunstancias lo desequilibren. ¿Por qué jugar al riesgo de reproducir el penosísimo caso de Kosteki y Santillán? Sus consecuencias todos las recordamos: dos muertos y un Presidente eyectado. ¿Este hipotético experimento del que somos víctimas trataría de verificar también que la manipulación mediática y electrónica tiene capacidad suficiente como para neutralizar el tradicional repudio cultural de nuestro pueblo a la violencia represiva letal? No deja de ser algo digno de meditarse.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f6c7a6876703098389e4e8557f1ae7c1">Podríamos seguir, pero la hipótesis del experimento se fortalece cuando verificamos que no solo se trata de crear <em>realidades virtuales</em>, de generar sentimientos que debiliten el de pertenencia, de anestesiar el propio sentimiento nacional, sino también de volver incluso funcionales las conductas políticas que tradicionalmente se han considerado <em>políticamente incorrectas</em> desde el propio sentido común. ¿Dará para tanto la tecnología? No tenemos una respuesta y no la tendremos hasta el final del experimento, pero lo cierto es que, para los ateos no hay nada omnipotente, y para los creyentes, al menos no lo hay en este mundo terreno. De todos modos, lo penoso será el alto costo del experimento.</p>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3ae3a5b763d25c68118c82889eb9f2f5">Buenos Aires, 5 de junio de 2024.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4a7919257d1a4cc09eb6253c2b8723e7">*<strong>Profesor Emérito de la UBA</strong>.</p>
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		<title>Estados Unidos en la mesa venezolana &#8211; Por Matías Jauregui</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 15 Dec 2025 14:21:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matías Jáuregui]]></category>
		<category><![CDATA[Agroganadería]]></category>
		<category><![CDATA[Alimentos]]></category>
		<category><![CDATA[Bloqueo]]></category>
		<category><![CDATA[EE.UU]]></category>
		<category><![CDATA[Importaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>EE.UU. lidera las importaciones que Venezuela realiza. La paradoja es evidente: el país sancionado y bloqueado compra parte de su comida al mismo actor que lo presiona económica y políticamente.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/estados-unidos-en-la-mesa-venezolana-por-matias-jauregui/">Estados Unidos en la mesa venezolana &#8211; Por Matías Jauregui</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9e227d0156048596c26055e17ae10ead"><strong><em>EE.UU. lidera las importaciones que Venezuela realiza. La paradoja es evidente: el país sancionado y bloqueado compra parte de su comida al mismo actor que lo presiona económica y políticamente.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-23a4af92045ee7fa7f5f759e33b1bacf"><strong>Por Matías Jauregui*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:68px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-494c4f17d6a162bf466cb94815795659">Cuando se habla de Venezuela casi nunca se habla de comida. Venezuela importa la mayor parte de los alimentos que consume, aun teniendo condiciones naturales y productivas para producirlos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e30391e5ebd898cebca424202e8978cf">El 98% de las divisas venezolanas proviene del petróleo. El resto, apenas un 2%, de otras actividades. Esa dependencia extrema explica buena parte de su vulnerabilidad. Estados Unidos no solo mira a Venezuela por el “oro negro”; también la mira como mercado cautivo de alimentos, como ocurrió antes con Cuba y como empieza a verse hoy en Guyana tras el desembarco de Exxon, donde se exhiben indicadores macroeconómicos brillantes mientras nadie discute cómo se reparte esa riqueza</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-55697617e614eefd3b8815b39640e3a1">Actualmente, el 60% de los alimentos que consume Venezuela es importado. Brasil explica el 36% de esas importaciones agroindustriales y Estados Unidos el 27%. Algunos de estos son harina y aceite de soja, maíz, trigo y alimentos procesados.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-96f996ae514f71462d1dbb03150bc9c4">Si se mide el total de importaciones, EE.UU. lidera con el 33%. La paradoja es evidente: el país sancionado y bloqueado compra buena parte de su comida al mismo actor que lo presiona económica y políticamente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-257f64cfb7f9291923b659f23bdd8931">En términos productivos, Venezuela cultiva principalmente maíz, soja y arroz, además de contar con ganadería bovina y bufalina. Pero la producción local no alcanza a cubrir la demanda interna. Se importa cerca del 70% de los alimentos, incluyendo productos básicos. Apenas el 20% de las marcas de alimentos son venezolanas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0acfb2ed71146e6add6138dd837526a2">El sector agropecuario venezolano tiene un mercado interno cautivo, a pesar de tener sus insumos dolarizados; el productor vende en un mercado interno desabastecido a precios hasta un 50% superiores al valor internacional. Las rentabilidades pueden superar el 200 o 300%. El problema no es el productor en sí, sino la concentración del negocio y de la tierra, que desalienta ampliar la oferta porque hacerlo implicaría bajar precios. La industria agroalimentaria trabaja apenas al 10% de su capacidad por falta de materia prima.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-32b6e0a6bfc55fd2131c24414bc2c414">Desde 2018, con el giro hacia un esquema de mercado más abierto, estas contradicciones se profundizaron. Y ahí aparece un capítulo que nos toca de cerca: la relación agropecuaria entre Argentina y Venezuela.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-04646a97ee696c90a71ebb143c3204b0">Con Hugo Chávez y Néstor Kirchner hubo una estrategia clara: desarrollar producción local para reducir importaciones. Fueron técnicos del INTA, se impulsaron planes de siembra y transferencia tecnológica, se exportó maquinaria agrícola argentina. La Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) incluso se instaló en Venezuela con productores, trabajando arroz, maíz, soja y caña de azúcar. Hubo conocimiento, industria nacional y cooperación real.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-98951eb81af448ea6e21450d2ca09734">También existieron negocios poco claros y responsabilidades privadas que nunca se discutieron en serio. No todo fue culpa de los Estados. Cuando el negocio manda y el proyecto colectivo se diluye, los vivos de siempre, generalmente ajenos al proyecto de país, se aprovechan.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-36a93b93e1e350073fdc9945bab0a220">Un dato estructural explica muchas limitaciones: el 70% de la tierra en Venezuela es estatal y el 30% privada. Producir en tierras del Estado sin titularidad dificulta el acceso al crédito. Sin financiamiento no hay inversión sostenida, y sin inversión no hay escala productiva.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-362c5cad52984df74ae51a7c9cc545d5">Lo más llamativo surge cuando se escucha a productores argentinos radicados en Venezuela, muy críticos del gobierno bolivariano. ¿De qué se quejan? De que no hay retenciones, de que la economía está dolarizada en un 70%, de que la tierra es barata (500 a 1000 dólares la hectárea), de que es un país abierto a la inversión extranjera. Exactamente lo mismo que piden para Argentina. La contradicción habla por sí sola.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d11ca77f133c5ec616bc7a257111a1a7">La derecha agropecuaria argentina critica a Venezuela, pero celebra, cuando le conviene, el mismo modelo que dice combatir. Ahí no hay ideología, hay negocio. Y también hay colonización cultural, incluso del pensamiento crítico.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7e2bb4a874425304599414a72a2b291c">Mientras tanto, Estados Unidos endurece sanciones, amenaza con operaciones militares y avanza sobre el petróleo. Venezuela sigue importando alimentos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-86135b951a57f348b0d8cc05b5dd286d">La pregunta final no es solo por Venezuela. Es por nosotros.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-be1b2549f25ca608498c564ca8071034">¿Qué pasa cuando un país renuncia a producir su comida?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-82b270d8e54e4acaa8c2d554f45c796e">¿Quién gana cuando el agro se piensa solo como negocio y no como política pública?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a4686ccdaf646851748b45701b31eb8e">El campo no es solo exportaciones o rentabilidad. Es soberanía, trabajo y comida en la mesa. Y eso, inevitablemente, es político.</p>



<div style="height:69px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4019a5b1cc9a63f35406b6683c77f009">Lunes, 15 de diciembre de 2025.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cf33c65fa3a34c1be5f924b9779f75a7">*Ingeniero Agrónomo y Productor Agropecuario (Zona Tandil)</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



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		<title>Jorge Macri y los «Cazafantasmas» &#8211; Por Estela Grassi y Malena Victoria Hopp</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 20 Dec 2025 13:39:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Estela Grassi]]></category>
		<category><![CDATA[Alimentos]]></category>
		<category><![CDATA[billetera virtual Buepp]]></category>
		<category><![CDATA[CABA]]></category>
		<category><![CDATA[comedores]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Macri]]></category>
		<category><![CDATA[Teconología]]></category>
		<category><![CDATA[trazabilidad total]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Con la incorporación de una billetera virtual, la App de control o el tablero de gestión cuyo mayor logro es “la trazabilidad total de las raciones alimentarias”, el gobierno de la Ciudad implementa una política clasista que echa mano de los avances tecnológicos tras un supuesto de neutralidad e irrefutabilidad de sus resultados, pero que abona al aislamiento y la ruptura de los lazos de solidaridad.  </p>
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<p class="has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5ff63394534cdb9e1ea9f2c9f2f06605" style="color:#4f07e3"><strong>El uso de tecnología para la destrucción de los lazos y de la organización social.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4a8d1ca0167dd8bf1f558087a2975f4e"><strong><em>Con la incorporación de una billetera virtual, la App de control o el tablero de gestión cuyo mayor logro es “la trazabilidad total de las raciones alimentarias”, el gobierno de la Ciudad implementa una política clasista que echa mano de los avances tecnológicos tras un supuesto de neutralidad e irrefutabilidad de sus resultados, pero que abona al aislamiento y la ruptura de los lazos de solidaridad.  </em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-70fff90f002e52093baaff079ffb11c4"><strong>Por Estela Grassi y Malena Victoria Hopp*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c5e3e92ae0b431ce2385a26fe4d6b38a">El 5 de diciembre <em>Infobae</em> publicó una nota celebrando que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires “cerró 40 “comedores fantasmas” y detectó un desvío de 5.000 raciones diarias por $20 millones”<a href="#_ftn1" id="_ftnref1"><sup>[1]</sup></a>. Como es habitual, altos funcionarios afirman enfáticamente que “Nadie va a usar el hambre para hacer negocios” y señalan con el dedo a las “organizaciones de izquierda”, de la economía popular o cooperativas acusadas de hacer un uso discrecional, espurio de los recursos públicos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7b6a410fa767baab951afee4aa17dbb2">El cuestionamiento a las organizaciones sociales, los controles y auditorías en la política social argentina no son nuevos y periódicamente se reactivan, también al ritmo de la lucha política. La preocupación por “el abuso” que los pobres hacen de la asistencia social, tampoco; en este caso, la acompañan desde siempre, no para mejorar las prácticas en las instituciones o de los diversos agentes de las prestaciones de asistencia, sino para justificar los prejuicios acerca de la culpabilidad de quienes viven en condiciones de extrema pobreza. Sin embargo, en este tiempo, los pobres justifican el propio discurso que, ahora, va contra aquellas organizaciones: “no se quedarán sin un plato de comida” -dice un funcionario- por culpa de “los intermediarios”. Es decir, organizaciones sociales que aún con limitaciones y en condiciones de precariedad, atienden las necesidades en los barrios populares y, mal que bien, hasta tiempos recientes lograban cierta contención frente al avance de las tramas delictivas del narcotráfico, que corroen la vida comunitaria en los barrios empobrecidos<a href="#_ftn2" id="_ftnref2"><sup>[2]</sup></a> y suplen al Estado legítimo (o a lo que le queda de legítimo de un Estado cuyo Jefe máximo se propone destruir).&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-528ac8fe37e1204da3ade9142bda64ec">Esta deslegitimación de la organización colectiva de las clases populares en general va en línea con el espíritu del proyecto de reforma laboral del Ejecutivo, que apunta a dirigir la negociación al nivel más mínimo posible y, en materia de horarios y vacaciones, de cada persona individualmente. En realidad, esta individualización de la vida social está en el corazón de la concepción neoliberal del mundo, llevada al extremo por este presidente, para el que no hay sociedad más allá de los intercambios económicos. Salvo, claro, las grandes organizaciones patronales (como la Sociedad Rural, la UIA, etc.) beneficiarias de esa concepción, que debilita totalmente la capacidad de reivindicar o defender intereses de los demás sectores.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-40c38b62fdb51ee3f4f7cf7ba899666b">Para el caso de la política de asistencia alimentaria del Gobierno de la Ciudad, que ahora queremos analizar, la novedad con respecto al descrédito de las organizaciones sociales viene dada por la centralidad del uso de la tecnología y su presentación como un medio de gestión, distribución de recursos y control transparente y eficaz cuyas decisiones resultan inapelables: “La&nbsp;Ciudad de Buenos Aires&nbsp;consolidó en 2025 una política alimentaria&nbsp;“sin intermediarios&nbsp;y basada en la trazabilidad total”: un sistema que, por primera vez, permitió fiscalizar más de 500 comedores y detectar&nbsp;irregularidades: más de 5.000 raciones diarias se enviaban a lugares que no funcionaban (por lo que) 40 de ellos, fueron cerrados de inmediato”, explica la nota de <em>Infobae</em>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3975d86ad8e37eaa6db52c901c7fe8d0">La ideología del <em>solucionismo</em> <em>tecnológico</em><a href="#_ftn3" id="_ftnref3"><sup>[3]</sup></a> normaliza un modo de pensar y actuar a partir de reformular situaciones sociales complejas como problemas con una definición clara y soluciones definitivas, o bien como procesos transparentes y evidentes. La ilusión de reparaciones rápidas y eficaces mediante el uso de tecnologías se torna equívoca cuando es trasladada acríticamente a intervenciones de política pública, especialmente cuando estos procesos no se encuentran regulados y son postulados como procedimientos técnicos neutrales e inapelables.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-350d297e7a2ff9858e1b677e65545f56">En lo que sigue intentaremos mostrar algunas trampas y efectos de estas cajas negras de la política social a partir de la pregunta por las funciones, usos y beneficiados de los procesos de digitalización de la política social. En otras palabras, para qué y al servicio de quiénes se encuentra la tecnología. En el caso del referido, se trata de una tecnología celebrada públicamente por su efectividad para cerrar de inmediato comedores comunitarios y eliminar la participación de organizaciones sociales y las tramas barriales en el marco de la política social. Es decir, para la destrucción de los lazos y procesos de organización colectiva que se gestan y desarrollan ante la imposibilidad de atender las necesidades más básicas de sectores cada vez más amplios de la población<a href="#_ftn4" id="_ftnref4"><sup>[4]</sup></a>, como la alimentación, pero también para imaginar y construir alternativas de trabajo y de vida dignas para el conjunto social.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5bff0f0aab8b39a7e2ddbbc1eb50b05a">Si la tecnología es un medio capaz de favorecer el acceso a prestaciones y derechos ¿por qué se presenta como un logro el cierre inmediato de comedores cuando el sistema detecta una irregularidad? ¿De qué tipo de irregularidades está alertando? ¿Es posible subsanarlas? El funcionamiento del sistema de “trazabilidad total” que combina inscripción digital, billetera virtual Buepp, una App para “nominalizar beneficiarios” y un tablero de gestión “para monitorear raciones en tiempo real”, implementado por el Gobierno de la Ciudad, parte de la sospecha sobre las organizaciones que participan del proceso de implementación de una política alimentaria que sin su intermediación difícilmente podría garantizar la atención del problema que busca resolver. Mucho menos la complejidad de las situaciones problemáticas que atraviesan las personas que asisten a estos espacios de cuidado comunitarios.</p>



<div style="height:33px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/comedor-de-la-dignidad-en-el-barrio-de-parque-NGMN7IO54VG7VNMJEOYQWFFE2Y.jpg?auth=2df475779aaf72f59c9c93155fa86c1ce95aa6a042fb53197de165cf9a317834&amp;width=780&amp;height=520&amp;quality=70&amp;smart=true" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Comedor «La Dignidad», Parque Chacabuco. Foto: Nicolás Suárez.</em></figcaption></figure></div>


<div style="height:29px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0288320e511a6df96553e78a1fc794ef">En este sentido, la idea de comedores “fantasmas” y la afirmación de que se envían raciones diarias a lugares que no funcionan, desconoce las condiciones de precariedad en las que se desarrollan los comedores y espacios de cuidados comunitarios. Según el Relevamiento realizado por Barrios de Pie-UTEP<a href="#_ftn5" id="_ftnref5"><sup>[5]</sup></a> los lugares donde se brinda alimentación y se realizan los cuidados comunitarios son principalmente las casas de las trabajadoras socio-comunitarias, los locales de las organizaciones, espacios prestados o alquilados o se montan directamente en la calle. En estas condiciones las trabajadoras socio-comunitarias desarrollan saberes y conocimientos específicos vinculados con la capacidad de integrar en un mismo espacio la atención de múltiples necesidades (de alimentación, salud, consumos problemáticos, cuidado infantil, actividades culturales y deportivas, consejerías ante situaciones de violencia de género, centros de jubilados, entre otras). Allí resuelven problemas sociales complejos con recursos escasos, infraestructuras inadecuadas, débil apoyo estatal, y sin una remuneración. Es decir que en esos lugares precarios y en esas condiciones, se atienden esas otras necesidades que preocupan al funcionario, según sus declaraciones: “Los problemas que atraviesan los vecinos y vecinas de la Ciudad son multidimensionales: nadie en situación vulnerable tiene solo un déficit alimentario. Conocer a las personas y conectarlas con lo que necesitan es acompañarlas en serio”. Si esto es así, no se ve cómo esa multiplicidad de problemas, podrían ser atendidos <a>con la incorporación de una billetera virtual, la App de control o el tablero de gestión cuyo mayor logro es la <em>trazabilidad total de las raciones alimentarias.</em></a> Por eso, más allá del domicilio legal que figura al momento de la inscripción en las políticas sociales, las personas que trabajan en los espacios comunitarios son una referencia para sus vecinos y vecinas y constituyen un nexo fundamental con el Estado. Conocen y acompañan a las personas y a las familias de su barrio, pueden tener la <em>trazabilidad</em> de sus necesidades, por sus intercambios cotidianos, que no son los <em>sistemas modernos</em>, pero son tan eficientes como para haber sostenido la asistencia y los cuidados durante tantas crisis.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ac75cd28eeea8bd85c4fc58c5c1ec631"><strong><em>Control individualizado</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6c79798de239cf5bc8756abb0fd8c2d6"><strong>¿</strong>Cuál es, entonces, la preocupación implícita, más allá de garantizar el buen uso de los recursos y de la política social?, cuestiones con las que nadie está en desacuerdo. Tal como dice la nota periodística, el funcionario “subrayó la importancia de un modelo que ponga a la persona en el centro”. A juzgar por el marco político general, lo que principalmente preocupa a las políticas del neoliberalismo es la comunidad y es la asociación de vecinos o conjuntos sociales que se organizan para subsistir o para reclamar por sus derechos, como colectivo, no individualmente. “Consultado por este medio (se refiere al diario, <em>Infobae</em>),&nbsp;Jorge Macri, opinó que “el objetivo central es garantizar asistencia real sin permitir el retorno de mecanismos de intermediación política”. Se trata de individualizar, de hacer de cada uno o una eso, una unidad sin lazos. Si el liberalismo de la década de 1990 se había propuesto des-universalizar la política de asistencia social a través de la focalización en poblaciones con necesidades insatisfechas, tras el objetivo de hacer más eficientes los recursos al destinarlos a <em>los pobres </em>únicamente, el de estos tiempos va más allá, pues busca <em>identificar personas a asistir</em>, cuyas necesidades específicas, así como cualquier irregularidad, sean reportadas en tiempo real. Si en aquel neoliberalismo de los años ‘90 la “eficiencia y eficacia” de la política se sostenían en procesos metodológicos elaborados por agentes expertos, por lo que se los suponían objetivos y desanclados de la política, ahora el objetivo es la <em>identificación</em> <em>de las personas y la trazabilidad de sus raciones</em> por una App que “…combina control, digitalización y condicionalidades claras”, dice el Jefe de Gobierno. Desde su perspectiva, esto “marcó un cambio profundo: cada ración queda trazada, cada persona queda identificada y cada peso puede seguirse en todo el proceso”. &nbsp;Así, “ningún movimiento social volverá a usar esa necesidad para hacer sus negocios”, porque los negocios son, acaso, para las nuevas Fintech, que no necesitan asistencia social del Estado, sino una legislación laxa sobre los bienes públicos y la financiarización de la vida cotidiana.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f071c8995fcfc87d1725ea9666287253">La preocupación por el aprovechamiento indebido («sus negocios” o de “los gerentes de la pobreza”, como insiste la ahora senadora Bullrich) por parte de las organizaciones sociales que llevan adelante los comedores (para lo cual la aplicación busca “evitar la intermediación” e identificar a qué individuo se otorga cada ración), no incluye la búsqueda de aquellas personas a quienes no llegan los alimentos, por las razones que sean, pero que presumiblemente los necesiten, dado el aumento de la precariedad laboral y el ajuste masivo en las políticas sociales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a31e21b52e5ed4e94a5066620950dab0">No se trata de negar el uso de sistemas que mejoren la eficiencia de las políticas, cualesquiera sean, ni de dejar de cuidar la calidad de los servicios y el buen uso de los recursos públicos, ni de descuidar la trasparencia y la seguridad en el acceso a la asistencia y demás servicios y prestaciones de la política social para asegurar el cumplimiento efectivo de los derechos. Por el contrario, todo esto debería ser una obligación de los funcionarios de gobierno. Pero no va por ahí la política social de CABA (ni la política social del gobierno nacional), sino que más bien éstas se proponen contribuir al descrédito de la organización popular y de dirigentes barriales que puedan ser opositores a su gobierno y plantear alternativas a un modelo social y económico excluyente. Una política profundamente clasista que ahora echa mano a los avances tecnológicos tras un supuesto de neutralidad e irrefutabilidad de sus resultados, pero que abona al aislamiento y la ruptura de los lazos de solidaridad.&nbsp;&nbsp;</p>



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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-79f8a0b8dff0df3dca9b3ce3be5d4fe9"><strong>Referencias</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-31f843569d47890e6fab7dad7390db5e"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1"><sup>[1]</sup></a> https://www.infobae.com/politica/2025/12/05/el-gobierno-porteno-cerro-40-comedores-fantasmas-y-detecto-un-desvio-de-5000-raciones-diarias-por-20-millones/</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6440a90328029ef8b423ed16db229eb0"><a href="#_ftnref2" id="_ftn2"><sup>[2]</sup></a>&nbsp;&nbsp; “Una batalla narco tras otras: Por:&nbsp;<a href="https://revistacrisis.com.ar/autores/equipo-de-investigacion-politica-edipo">Equipo de Investigación Política (EdiPo)</a>&nbsp;&#8211;&nbsp;<a href="https://revistacrisis.com.ar/autores/centro-de-estudios-legales-y-sociales-cels">Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS)</a>&nbsp;&#8211;&nbsp;<a href="https://revistacrisis.com.ar/autores/centro-patriotico-reconquista">Centro Patriótico Reconquista</a>.&nbsp; Revista<em> Crisis, </em>20 de noviembre de 2025- <a href="https://revistacrisis.com.ar/notas/una-batalla-narco-tras-otra">https://revistacrisis.com.ar/notas/una-batalla-narco-tras-otra</a>. En un antiguo artículo de principio de los años 90, del sociólogo Homero Saltamacchia, que no podemos citar por inhallable, pero nos quedó como enseñanza, hacía referencia al papel de la organización popular en Argentina como medio de contención a las bandas delictivas que ya asolaban otros países de América Latina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-43a7b6366e1d21616a4b7716174ad87a"><a href="#_ftnref3" id="_ftn3"><sup>[3]</sup></a> Esta idea es desarrollada en Morozov, E. (2019). La locura del solucionismo tecnológico. Katz Editores.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e2a4ccf7241b6022ddd4bbde68218adc"><a href="#_ftnref4" id="_ftn4"><sup>[4]</sup></a> Según un informe reciente del Instituto de Investigaciones Gino Germani, Siete de cada diez trabajadores/as no alcanzan la canasta básica.&nbsp; https://motoreconomico.com.ar/el-nuevo-rostro-de-la-pobreza-en-la-argentina/</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b22e27f2520a0f9ab1fdcd86b75c811"><a href="#_ftnref5" id="_ftn5"><sup>[5]</sup></a> Disponible en</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5b547a7bc3d0dbdb6a9bedd8123cf3be"><a href="https://cuidarestrabajo.com.ar/wp-content/uploads/2023/06/informe_cuidar_es_trabajo_v01.pdf">https://cuidarestrabajo.com.ar/wp-content/uploads/2023/06/informe_cuidar_es_trabajo_v01.pdf</a></p>



<div style="height:65px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ea03744f7c6a82f737a67035cd512455">Sábado, 20 de diciembre de 2025.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-12243f2a50b8e17eead7df830308fb1a">*Grupo de Estudios sobre Política Social y Condiciones de Trabajo-IIGG-UBA.</p>



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<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" width="271" height="68" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt="" class="wp-image-16425" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png 271w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo-260x65.png 260w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo-50x13.png 50w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo-150x38.png 150w" sizes="(max-width: 271px) 100vw, 271px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-141e8d406a446fd9062e5c0700781f60"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo, desde su creación en 2001, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;<strong>Para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;al mes ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



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