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	<title>Alberto Nadra archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Mon, 03 Aug 2026 15:32:46 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Alberto Nadra archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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		<title>Raúl Alfonsin, la UCR y el neoliberalismo &#8211; Por Alberto Nadra</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 21 Sep 2020 23:00:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Alberto Nadra]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Neoliberalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Raúl Alfonsín]]></category>
		<category><![CDATA[República Democrática]]></category>
		<category><![CDATA[UCR]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En marzo de 2015, cuando la Convención Nacional aprobó en Gualeguaychú su alianza con la derecha del PRO, se concretó la temida seducción del régimen conservador. La UCR no se rompió entonces, se dobló y apartó del cauce reivindicado por Alfonsín, de su proclamado compromiso con los desposeídos y con la República Democrática.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em><strong>En marzo de 2015, cuando la Convención Nacional aprobó en Gualeguaychú su alianza con la derecha del PRO, se concretó la temida seducción del régimen conservador. La UCR no se rompió entonces, se dobló y apartó del cauce reivindicado por Alfonsín, de su proclamado compromiso con los desposeídos y con la República Democrática.</strong></em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Alberto Nadra*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En la funesta década del 90, casi en soledad, Raúl Alfonsín enfrentó con firmeza y fundamento al neoliberalismo, cuando en el mundo campeaba la “revolución conservadora” de Thatcher y Reagan, cuyas semillas fueron sembradas en nuestra tierra por la dictadura, germinaron con el menemismo y florecieron con el macrismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Me distinguió con su afecto, continuidad de la tumultuosa amistad que lo ligó a mi padre, y pese a la dura crítica que como político formulé durante su presidencia a las leyes de Punto Final y Obediencia Debida o al giro económico de la economía de guerra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ya en el llano, y hasta su muerte, siguieron muchas horas de reflexión política en su departamento de la calle Santa Fe, que también fueron de constructivo intercambio entre su krausismo con impronta socialdemócrata y mi marxismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Era un período difícil para el ex presidente, cercado por los agravios del menemismo, al que la prensa hegemónica sumó un implacable silenciamiento, salvo para ofenderlo o calumniarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A ese coro se unieron -por oportunismo o convicción- no pocos dirigentes de la UCR que crecieron a su sombra, los que entonces contribuyeron a un lacerante aislamiento, y hoy malversan su legado desde las filas de Juntos por el Cambio (JxC), principal expresión de una ideología y una práctica que condenó explícitamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Seguramente en ellos pensaba el fundador de Renovación y Cambio cuando en 1996, desde el prólogo de su libro “Democracia y consenso”, se propuso <em>“…enaltecer la lucha de la UCR a favor de los principios del Estado de Bienestar y propiciar en su seno una actitud firme y sistemática contra las postulaciones del neoconservadorismo, evitando cualquier forma de seducción que la saque de su cauce</em>”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En marzo de 2015, cuando la Convención Nacional aprobó en Gualeguaychú su alianza con la derecha del PRO, se concretó la temida seducción del régimen conservador. La UCR no se rompió entonces, se dobló y apartó del cauce reivindicado por Alfonsín, de su proclamado compromiso con los desposeídos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">De este modo, el centenario partido dio base territorial e institucional a un núcleo municipal, para coprotagonizar un gobierno que, como dijera el ex presidente acerca de las administraciones neoliberales, son “<em>la contrafigura de la democracia basada en la solidaridad, la participación y la búsqueda de la igualdad. Parte(n) de una filosofía del cinismo que genera resignación; propone(n) una democracia elitista que desalienta la participación y la búsqueda de la igualdad, se apoya(n) en una concepción del Estado mínimo, que solo debe ocuparse de la seguridad; se asienta(n) sobre una idea económica que confunde la libertad individual con el mercado libre; reprueba el gasto social, por injusto, fútil y peligroso; impulsa(n) una educación socialmente discriminatoria que conspira contra la movilidad social y, finalmente acepta(n) la manipulación de la opinión pública, como única forma de viabilizar políticas regresivas</em>”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En los meses que lleva en la oposición, esa cúpula partidaria se muestra lejos de rectificar y tomar distancia de las peores expresiones de este pensamiento. Por el contrario, se ha impregnado de sus raíces ideológicas para fundamentar el bloqueo de todas las iniciativas gubernamentales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Que tienen que ver las vacilaciones de la dirigencia radical frente al golpe en Bolivia, o el irracional temor que siembran en relación a Cuba, con la política exterior de Alfonsín, con su rechazo del bloqueo a la isla y la defensa de la autodeterminación de los pueblos? Mucho menos se inspiran en su respuesta al ex presidente estadounidense en 1985, cuando en los jardines de la Casa Blanca dejó de lado su discurso para rechazar las políticas de ajuste y cualquier injerencia militar en el continente, luego que Regan (con similar lenguaje al que ahora usan Trump o Cambiemos para referirse a Venezuela) exigió una postura intervencionista contra “la tiranía comunista impuesta en Nicaragua”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Para la cúpula de la UCR el intento de salvataje de la cerealera Vicentin, cuyos dueños expropiaron a miles de productores y al Estado con su estafa, fue una violación de la propiedad privada. Una medida “confiscatoria” dijeron, el mismo término que usara Guillermo Alchourron, un 13 de agosto de 1988 en la Sociedad Rural, para condenar la política agropecuaria del ex presidente, quien les recordó a los que lo abucheaban que “<em>se han quedado en silencio cuando han venido acá a hablar en representación de la dictadura. Y son también los que se han equivocado y han aplaudido a quienes han venido a destruir la producción agraria argentina. No son los productores agropecuarios”</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La UCR se une al hipócrita y desestabilizador festival reaccionario acerca de la corrupción. Muta de víctima en victimaria, para reiterar el escenario montado contra la gestión radical en el inicio de la recuperación democrática. Entonces, en abril de 1987, Alfonsín le cerró la boca a monseñor Medina, el vicario castrense que acusó a su gobierno de “coimas” y “negociados, imputación que sería retomada por la prensa hegemónica y el propio Carlos Menem: con su habitual descaro lo consideró “el gobierno más corrupto de la historia”.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://diariopulse.com/wp-content/uploads/2017/10/Raul-Alfons%C3%ADn-Sociedad-RUral-Argentina.jpg" alt="El día que la Sociedad Rural abucheó a Raúl Alfonsín — Pulse" /></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esta conducción se suma genuflexa al rechazo corporativo a la declaración de servicio público esencial del sistema de comunicaciones digital, al proyecto de aporte extraordinario de las grandes fortunas, a cualquier control de precios o regulación estatal. Se pliegan a la cantinela neoliberal en lugar de compartir las definiciones del líder radical, para quien “…<em>el mercado requiere ser regulado para evitar deformaciones tales como monopolios y oligopolios y que además el Estado no puede abandonar su papel redistribuidor, ya que el mercado aumenta la brecha entre el rico y el pobre”</em>.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Corren solícitos en defensa de los multimillonarios negocios del grupo Clarín, al cual el ex presidente frenó temporalmente en su avanzada hegemónica y de cuyo diario insignia advertía que “…<em>se especializa en titular de manera definida, como si realmente quisiera hacerle caer la fe y la esperanza al pueblo argentino</em>”, o del que Cesar Jaroslavsky, añadiera que “ataca como partido político y, si uno le contesta, se defiende con la libertad de prensa”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La cúpula radical repite, con los monopolios mediáticos, que las regulaciones ponen en peligro la libertad a la que hacía referencia el ex jefe del bloque de diputados de la UCR, pero omiten que para Alfonsín eran necesarias para frenar la expansión de las posiciones dominantes en el sector: “…<em>el correlato insustituible de la libertad de prensa es el igualmente importante derecho del pueblo a una correcta información y al acceso igualitario a todas las opiniones en los medios de comunicación. Dicho de otro modo, el fundamento de la libertad de prensa es doble: debe garantizar la libertad de expresión y resguardar el derecho a la información y el pluralismo</em>”, prevenía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Poco tiene que ver la advertencia sobre “<em>Una oposición que intentara la anulación del gobierno se alejaría de las reglas de juego del sistema democrático</em>” con el bloqueo de JxC al debate en Diputados, incluida su impugnación judicial a una sesión parlamentaria, nunca tan brutalmente expresada como por el senador Luis Naidenoff, quien directamente promovió la intromisión de la Corte Suprema en caso sancionarse un proyecto del poder Ejecutivo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Sus parlamentarios traban el proyecto de reformas al fuero federal con argumentos que van desde una búsqueda de impunidad (que no logran ubicar concretamente en ningún artículo) hasta lo “inoportuno” de reformas parciales “en momentos de crisis como la que atravesamos”, pasando por lamentar “nuevos temas de discrepancias y de divisiones entre los argentinos”. Sugerente, los entrecomillados pertenecen a (algunos de) los cuestionamientos formulados al pluralista Consejo de Consolidación de la Democracia que Alfonsín impulsó en 1985, con un objetivo mucho más ambicioso, y en tiempos aún más difíciles: la reforma de la Constitución Nacional.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Con qué autoridad hablan de la democracia, la república y la libertad, dibujando una imagen recortada y pasteurizada del ideario de Raúl Alfonsín?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">“<em>Democracia </em>-escribió el fallecido líder radical-<em> es vigencia de la libertad y los derechos, pero también existencia de igualdad de oportunidades y distribución equitativa de la riqueza, los beneficios y las cargas sociales: tenemos libertad, pero nos falta la igualdad. Tenemos una democracia real, tangible, pero coja e incompleta y, por lo tanto, insatisfactoria: es una democracia que no ha cumplido aún con algunos de sus principios fundamentales, que no ha construido aun un piso sólido que albergue e incluya a los desamparados y excluidos.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Raúl Alfonsín jamás concibió la democracia, la república o la libertad en abstracto, sino que batalló con aciertos y errores por la República Democrática y la Democracia Social.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Su convicción de que “<em>Con la democracia se come, se cura, se educa</em>” mantiene absoluta vigencia, a contramano de la prédica neoliberal, e incluso la de algunos que levantan de manera miope y excluyente las banderas de lo nacional y popular.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Porque fueron y son tareas pendientes, porque todavía la República Argentina no es una República Democrática, porque no lo será mientras no coman, se curen y eduquen todos los argentinos.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 21 de septiembre de 2020.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">*Político, escritor y periodista </span></p>
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		<title>Argentina no es ni será Venezuela, pero su destino también se define allí &#8211; Por Alberto Nadra</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/argentina-no-es-ni-sera-venezuela-pero-su-destino-tambien-se-define-alli-por-alberto-nadra/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 Oct 2020 03:11:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Alberto Nadra]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Bachelet]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[ONU]]></category>
		<category><![CDATA[voto contra Venezuela]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El gobierno argentino decidió condenar a Venezuela en las Naciones Unidas basado en un informe elaborado por Michelle Bachelet, que forma parte de una escalada internacional impulsada por EE.UU, sus socios europeos y el Grupo de Lima. Alberto Nadra sostiene en esta nota que en Venezuela como en Argentina hay un debate acerca de cómo se define la suerte de los procesos nacionales, si cediendo a las relaciones de fuerza dadas en la disputa de poder, o modificándolas a favor de las mayorías, con claridad de objetivos estratégicos, decisión política y apelando a la organización popular.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>El gobierno argentino decidió condenar a Venezuela en las Naciones Unidas basado en un informe elaborado por Michelle Bachelet, que forma parte de una escalada internacional impulsada por EE.UU, sus socios europeos y el Grupo de Lima. Alberto Nadra sostiene en esta nota que en Venezuela como en Argentina hay un debate acerca de cómo se define la suerte de los procesos nacionales, si cediendo a las relaciones de fuerza dadas en la disputa de poder, o modificándolas a favor de las mayorías, con claridad de objetivos estratégicos, decisión política y apelando a la organización popular.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Alberto Nadra*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El gobierno argentino decidió hace pocas horas formar parte de la minoritaria condena de 22 países a Venezuela en las <em>Naciones Unidas (ONU)</em>, basado en un informe elaborado sin pisar ese país por Michelle Bachelet, parte de una redoblada escalada internacional impulsada por EE.UU, sus socios europeos y el reaccionario <em>Grupo de Lima, </em>al que nos incorporó el gobierno de Mauricio Macri.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es una grave concesión a la presión para alinear a la Argentina con la voluntad hegemónica imperial y su acción desestabilizadora para someter y desplazar a los gobiernos de raíz nacional y popular.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Sería suicida subestimar este retroceso, como lo sería dar por perdida la batalla por una política exterior independiente, signos de la cual fueron los pronunciamientos a favor de la reconstrucción de la unidad regional torpedeada por los neoliberales,  el apoyo al <em>Grupo de Puebla</em>, el desconocimiento al autodesignado Juan Guaidó, el repudio a los golpistas bolivianos (acompañado con la protección de Evo Morales y García Linera), todo lo que constituyó un distanciamiento de las imposiciones de Estados Unidos y sus aliados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La suerte de la Patria Grande, la de San Martín, Bolívar y Artigas, se juega en cada una de los territorios en que dividieron a nuestro continente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Nuestra historia muestra dolorosamente adónde llevan las concesiones de los gobiernos de origen popular: al aislamiento y el golpe de Estado durante todo el siglo XX, al que no renunciarán, pero también encubren con desplazamientos “institucionales” como los ya ensayados en Honduras, Paraguay, o Brasil.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hipócritas, agitan los derechos humanos mientras ocultan su violación sistemática, que no merece condena alguna en la <em>OEA</em> o la <em>ONU, </em>ante la violencia estatal y privada en Honduras o Brasil, el virtual genocidio en Guatemala, la matanza de centenares de dirigentes políticos y sociales en Colombia, la sangrienta represión golpista en Bolivia y a la rebelión popular en Chile.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La reacción de los portavoces mediáticos del bloque de poder (<em>Clarín</em>, <em>La Nación</em>, <em>Infobae</em>, entre otros), demuestra que evalúan el retroceso gubernamental como un triunfo propio, a la vez que no dejan de reclamar “claridad” en la política exterior, es decir un firme alineamiento con Estados Unidos a escala planetaria y, entre nosotros, abandonar cualquier intento, aún tímido, de hacer pagar la crisis estructural y la catástrofe heredada del macrismo, a quienes se beneficiaron de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La muestra, también, convencidos de que cada retroceso obtenido fortalece sus pretensiones restauradoras, debilita al gobierno y estimula la desilusión entre la ciudadanía, pero sobre todo desmoviliza, siembra dudas y divisiones en la propia base electoral, particularmente entre los sectores más avanzados y dinámicos del <em>Frente de Todos</em>.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es precisamente esta militancia la que recibe desconcertada la postura en la <em>ONU</em>, como trata de explicarse (y más difícil explicar a nuestros compatriotas), lo que sucedió con el llamado a la “solidaridad” entre los que, como los jubilados, poco o nada tienen. Con las advertencias y luego la pasividad frente a los despidos de los grandes empresarios durante la pandemia. Con el retroceso en la expropiación de Vicentin, para ahora bajar las retenciones al monopolio privado de grandes exportadores, que las aprovechan, pero rechazan por insuficientes. O con la abandonada promesa de investigar la fraudulenta deuda externa y los meses de demora para presentar y tratar en el Congreso el aporte extraordinario de las grandes fortunas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El apoyo al pueblo de Bolívar no admite vacilación alguna, pero es contraproducente simplificar su compleja realidad, desconocer que Venezuela enfrenta la oposición golpista que promueve una intervención militar extranjera y el criminal bloqueo económico y sanitario, pero a la vez se debate en una feroz pulseada en el seno de quienes protagonizaron la revolución bolivariana. Entre quienes la defienden promoviendo su profundización, pero encuentran la resistencia de quienes desconfían de la fuerza del pueblo y creen que con concesiones pueden ganarse la aprobación del privilegio nativo y extranjero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En el propio gobierno, legítima y democráticamente elegido, hay quienes pretenden calmar a los agresores internos y externos impulsando la entrega de la industria petrolera, gasífera y minera al capital trasnacional; la devolución de tierras a terratenientes y empresas nacionalizadas al capital privado, con cláusulas de confidencialidad que abonan la corrupción y disimulan la entrega, en violación de la Constitución y en una clara traición al legado de Hugo Chávez, mientras se postergan los reclamos de los sectores populares, crecen los despidos y el deterioro salarial, y los terratenientes desatan la violencia contra campesinos y trabajadores agrarios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Muy por el contrario, el rechazo a los golpes y la violencia, los sabotajes, el desabastecimiento y el bloqueo, que priva al pueblo de medicinas, alimentos e insumos esenciales, reclama construir una salida revolucionaria a la crisis del capitalismo dependiente y rentista venezolano. En lo inmediato, la confiscación masiva de los bienes situados en el territorio nacional propiedad de gobiernos que confiscan los propios en el exterior, y de las personas y empresas que colaboran en la guerra económica.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://agencia.farco.org.ar/wp-content/uploads/2020/10/votacion-en-ginegra.jpg" alt="El Gobierno votó junto a Estados Unidos contra Venezuela en la ONU | Agencia de Noticias FARCO" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Suenan huecos los mensajes oficiales acerca de ratificar “<em>la posición histórica de liderazgo que tiene la Argentina en derechos humanos</em>” a posteriori de la votación, o diferenciarse en comunicados aclaratorios de la condena a los bloqueos y sanciones, cuando otros caminos se abrían para el gobierno: votar la resolución alternativa, consensuar una propia con otros países o, incluso, abstenerse, que es lo que hicieron el tan elogiado México o la India.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Nada justifica desautorizar la más que prudente posición de Carlos Raimundi, nuestro embajador en la <em>OEA, y</em> luego votar en la <em>ONU </em>una peligrosa posición intervencionista, que facilita incluso la acción militar contra Venezuela, y hacerlo a la cola de lo peor del continente y el mundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Como parte de un debate que incluye a dirigentes y militantes del <em>FdT</em>, pero conscientes de que en instancias como esta se juega parte de nuestro propio destino como nación, no debemos caer en la trampa de marginarnos del protagonismo en un proceso del que somos parte, limitándonos a expresar nuestra justa indignación mediante adjetivos con poca o escasa fundamentación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Tampoco asumir un discurso conciliador que se disfraza de pragmático y moderado, pero suma a la violación de los principios de no injerencia en los asuntos internos de otros países y de autodeterminación de los pueblos, de los que Argentina ha sido pionero e impulsor desde hace más de un siglo, en casi todos los gobiernos peronistas y radicales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">500 senadores, diputados, intelectuales y artistas de todo el continente, que incluyen al premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, los ex presidentes Zelaya (Honduras) y Lugo (Paraguay) y varios ex cancilleres, acaban de dirigir una carta al presidente Alberto Fernández para que rectifique esta decisión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Agregamos a los valiosos conceptos que hemos suscripto, una opinión militante. En Venezuela como en Argentina, y más allá de las abismales diferencias entre sus realidades, hay un debate continental de fondo y no saldado acerca de cómo se define la suerte de los procesos nacionales, con impronta soberana e independentista. Si adaptándose -o peor, cediendo- a las relaciones de fuerza dadas en la disputa de poder, o modificándolas a favor de las mayorías, con claridad de objetivos estratégicos, decisión política y apelando a la organización popular.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 8 de octubre de 2020.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">*Político, escritor y periodista </span></p>
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		<title>Prensa Latina en los años del terror &#8211; Por Alberto Nadra</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/prensa-latina-en-los-anos-del-terror-por-alberto-nadra/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 Jul 2021 13:58:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Alberto Nadra]]></category>
		<category><![CDATA[Buenos Aires]]></category>
		<category><![CDATA[Dictadura cívivo-militar]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Prensa Latina]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>A cuarenta y cinco años de su ingreso a Prensa Latina, durante la última dictadura cívico-militar, Alberto Nadra narra en esta crónica su experiencia en la agencia de noticias durante el período 1976/1982.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/prensa-latina-en-los-anos-del-terror-por-alberto-nadra/">Prensa Latina en los años del terror &#8211; Por Alberto Nadra</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>A cuarenta y cinco años de su ingreso a Prensa Latina, durante la última dictadura cívico-militar, Alberto Nadra narra en esta crónica su experiencia en la agencia de noticias durante el período 1976/1982.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Alberto Nadra*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Entre abril y junio de 1976, comencé a trabajar en la oficina 96, del 9no piso, del edificio Sáfico, en Corrientes 456 del microcentro porteño, sede de la mítica agencia de noticias cubana Prensa Latina, fundada en la Habana, luego de la Revolución, por Jorge Ricardo Masetti, Gabriel García Márquez, Rodolfo Walsh y Rogelio García Lupo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En esos días, hace ya 45 años, se iniciaban, para mí, cinco años de trabajo político y periodístico entre la denuncia internacional del genocidio y el absurdo de transitar con mis colegas horas y días a plena vista de los asesinos, de sabernos amenazados y vigilados; soportar intentos de secuestro, contactar a otros periodistas y familiares de las víctimas para emitir las denuncias, todo entre la crónicas diarias y acreditaciones oficiales para eventos internacionales, de las Naciones Unidas al mismo Mundial de Futbol de 1978.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En esos días, las inmensas y ruidosas maquinas por las que recibíamos los cables de Télam o de Noticias Argentinas (NA) solo difundían la información oficial e ignoraban las acciones de la creciente resistencia civil, obrera y estudiantil, o el testimonio de las Madres y los organismos de derechos humanos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En esos días, nos sumergíamos en el horror de elaborar panoramas matutinos y vespertinos con un “balance” de muertes, que surgían de los comunicados oficiales acerca de supuestos “abatidos en enfrentamientos”; en rigor, una cruel suma de los miembros de las organizaciones político-militares que habían sido asesinados por los grupos de tareas. Y, aunque la Junta Militar había prohibido publicar los nombres de esas organizaciones y exigía que los periodistas nos refiriéramos a sus miembros con descripciones como “la banda de delincuentes subversivos declarada ilegal en primer lugar” (ERP) o “en segundo lugar” (Montoneros), desde Prensa Latina nunca acatamos esa orden.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En esos días, también, trabajé para informar sobre la quiebra de la economía argentina y el endeudamiento externo, patas de un modelo de renta, rapiña y dependencia, impulsado por las mismas corporaciones que hoy siguen subsistiendo con la complicidad de medios como <em>Clarín</em> y <em>La Nación</em>.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>“Prelabaires”</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">“Prelabaires” –la denominación de nuestra corresponsalía en la central de La Habana– había sido inaugurada después de que el gobierno de Héctor Cámpora reanudara las relaciones diplomáticas con Cuba. En esa primera etapa, la sede transmitía casi las 24 horas del día, con la ya obsoleta tecnología del télex, a la vez que recibía el flujo informativo internacional. Contaba con una docena de teletipistas rotativos –entre los que recuerdo al chileno Araya y el argentino Camaño– y plumas de la jerarquía de Silvia Rudni, Luis Mas o el uruguayo Carlos María Gutiérrez, otro de los fundadores de Prensa Latina, por entonces exiliado en Buenos Aires.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Sin embargo, después del terrorismo de Estado desatado por la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) durante el gobierno de María Estela Martínez y, especialmente, después del golpe cívico-militar de marzo de 1976, casi todo el plantel de la agencia abandonó el país y, cuando comencé a trabajar allí, la sede de Buenos Aires era apenas un esqueleto de aquella potente sede de tres años antes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">José Bodes Gómez, titular de la corresponsalía, contó con el firme apoyo del embajador Emilio Aragonés Navarro para resistir la intención de la dictadura de cerrar la agencia, de la que se mantuvo al frente hasta diciembre de 1977, cuando lo reemplazaron, primero, Abel Sardiñas y, luego, Elmer Rodríguez.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Una de las decisiones de Bodes fue pedir al partido en que yo militaba, el Comunista, un refuerzo para la diezmada redacción, en la que apenas quedaban él mismo, el uruguayo Aram Aharonian –que sería uno de los fundadores de Telesur años después– y dos jóvenes que brillarían en la poesía local: Alicia Genovese y Leonor García Hernando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En ese contexto, me recomendó Isidoro Gilbert, quien era corresponsal de la agencia soviética TASS y, a la vez, coordinador de un equipo al que pertenecí, el que, desde la década de 1960, procesaba la información dirigida a las agencias y periódicos de los entonces países socialistas y denunciaba las atrocidades cometidas en el creciente y férreo núcleo de dictaduras del Cono Sur.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Sin embargo, el principal aliento para encarar el nuevo desafío surgió de fuera de la estructura partidaria, de uno de los “próceres” de la agencia y del periodismo argentino: “Pajarito” García Lupo, una suerte de enciclopedia andante, pero de una calidez siempre presente tras su mirada certera e implacable.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Bodes Gómez, me recibió en la amplia, pero semidesierta oficina, con la media sonrisa que siempre parecía estar dibujada en su rostro. Este hombre de una serenidad y una paciencia, al parecer, infinitas, sorteó un intento de secuestro, mudó su domicilio a la embajada y envió a su esposa e hijos a Cuba. En su acento caribeño– jamás me llamó “Alberto”, sino “Palberto”.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter wp-image-7912 size-large" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/07/A-Prensa-Latina-Normas-980x1024.jpg" alt="" width="980" height="1024" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/07/A-Prensa-Latina-Normas-980x1024.jpg 980w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/07/A-Prensa-Latina-Normas-287x300.jpg 287w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/07/A-Prensa-Latina-Normas-768x803.jpg 768w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/07/A-Prensa-Latina-Normas-140x146.jpg 140w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/07/A-Prensa-Latina-Normas-48x50.jpg 48w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/07/A-Prensa-Latina-Normas-72x75.jpg 72w" sizes="(max-width:767px) 480px, (max-width:980px) 100vw, 980px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Fácil de explicar, difícil de aplicar</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Las primeras indicaciones laborales que recibí fueron un extenso catálogo de normas operativas y de redacción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Algunas de esas indicaciones eran conceptuales, como que “la rapidez necesaria en una agencia noticiosa, no podía restar calidad, y mucho menos intención, al despacho”, y debía llamar la atención a los editores de las diversas publicaciones. Otras eran técnico-operativas, por caso la oportunidad y el uso de recursos como las “Guías” el “<em>Flash</em>”, “Urgente”, “Ampliación”, “Despachos noticiosos” y “Análisis panorámicos”, entre otros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En los despachos de noticias, las carillas no debían superar las 20 líneas y se insistía especialmente en que los encabezados, o <em>leads</em>, no tuvieran más de 4 líneas de texto –35 palabras en total– sin comillas, sin potenciales y, mucho menos, con párrafos que comenzaran con una cifra o con el adverbio “no”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En las notas, debía prestarse especial atención a llamar la atención de los editores con encabezados en los que se respondieran las preguntas acerca de qué, quién, cuándo, dónde, cómo y por qué, las tres primeras obligatoriamente en el primer párrafo y las restantes en el segundo, mientras los sucesivos podían extenderse a cinco renglones de unas 50 palabras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Se trataba de directrices sencillas de explicar y no tan fáciles de aplicar, pero que marcaron mi formación, a medida que iba internalizándolas como herramientas para describir e informar hechos dramáticos, mezclados con otros esperanzadores, tristezas y alegrías que –siempre, aún en medio de aquellas tinieblas– forman parte de la vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">De todos ellos, apenas me propongo rescatar tres momentos clave: la difusión de la carta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar, el secuestro de más de 20 argentinos y cubanos vinculados a la representación diplomática y comercial de Cuba y el mundial de futbol de 1978.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>La carta de Walsh</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Al edificio Sáfico también se lo conocía como el “edificio de la prensa” porque concentraba una importante cantidad de periodistas de agencias y de periódicos extranjeros. Era una suerte de burbuja o refugio profesional que se desvanecía en cuanto se salía a la calle Corrientes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En mi caso, el refugio contaba con el respaldo adicional de un grupo de colegas y amigos con quienes sosteníamos diariamente una cadena de intercambio de información, que también nos servía como “control” telefónico de que estábamos a salvo. La cadena la iniciábamos quienes concurríamos a nuestros lugares de trabajo por la mañana y la cerraban quienes trabajaban por las noches. Entre los que integraban ese grupo, recuerdo particularmente a Oscar Serrat, Alberto Rudni, Horacio Finoli, Adolfo Coronato, Rodolfo Nadra o, hasta su exilio, Gregorio Selser, Pablo Giussani y José María Pasquini Durán.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esta simple cadena de información y control reveló inmediatamente el secuestro de Serrat, quien había sido trasladado a la ESMA en noviembre de 1977, y es posible que haya contribuido a salvar su vida. Era, sin duda, una suerte de apoyo para nosotros ante las amenazas diarias que recibíamos por difundir al exterior lo que acá se obviaba o se censuraba. Desde el segundo semestre de 1976, a un numeroso grupo de colegas comenzaron a llegar los despachos de la Agencia de Noticias Clandestina (ANCLA) –dirigida por Rodolfo Walsh. Los despachos estaban escritos a máquina sobre papel biblia o <em>manifold</em> y se enviaban a la prensa en sobres que, sin embargo, muchas veces eran interceptados en la mesa de entrada de las redacciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Las denuncias contenidas en estos documentos no solo eran contundentes, sino que, en ocasiones, también contribuían a salvar vidas de personas desaparecidas, cuando lográbamos difundir sus nombres y apellidos al exterior y salían en las noticias de la BBC o Radio Moscú.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por un antiguo acuerdo que tenía con uno de los redactores de ANCLA, el “negro” Eduardo Suárez (detenido-desaparecidos en agosto de 1976), yo solía estar entre los primeros en recibir los despachos, en una dirección “buzón” que habíamos acordado para otros fines. De ese modo, pude difundir de inmediato un resumen de la carta de Walsh a la Junta Militar a través de la agencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pocos días después, Arturo Lozza, que conducía <em>La Hora Argentina</em> por Radio Moscú, leía ante el micrófono: <em>En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino de una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada</em>.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Un agosto negro</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Varios medios y autores, que guardaron silencio durante la dictadura, o fueron sus socios directos, insisten ahora con la mentira de que Cuba fue cómplice de la dictadura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Lo cierto y comprobable – pero que esos medios y autores ocultan– es que, en agosto de 1976, la dictadura militar secuestró a 22 personas –5 cubanos y 17 argentinos y argentinas–, que trabajaban en la embajada de Cuba o en su representación comercial. Los restos de dos de esas personas –los jóvenes diplomáticos Jesús Cejas Arias y Crescencio Galañena Hernández–fueron hallados recién 36 años después en tanques rellenos de cemento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Como explicaba en la sección anterior, como respuesta al papel clave de “Prelabaires” en el flujo informativo desde el sur de América Latina hacia el mundo durante esos años de terror, todos los periodistas de la agencia recibíamos amenazas diarias. Interceptaban el hilo del teletipo desde un piso que manejaba la Marina en el Correo Central y nos hacían llegar llamados escalofriantes, como el siguiente, que permanecerá en mi memoria para siempre: <em>¿Nadra? ¿Alberto? ¿Cómo anda ‘Pepe’? Aquí va un saludito de María Rosa. Seguí atacando al país, hijo de puta, que con cada nota que mandes le subimos unos voltios</em>. El llamado culminó con los gritos desgarradores de una mujer a la que estaban torturando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">“Pepe” era el apodo de Bodes, a quien seguían las 24 horas. María Rosa se apellidaba “Cancere”. Era militante del PC y maestra en la guardería y escuela José de San Martin, que dependía de la embajada de Cuba. El 3 de agosto, María Rosa encabezó la lista de personas secuestradas y, como la mayoría de ellos, fue asesinada en Automotores Orletti, la “cueva” del Plan Condor, en el barrio porteño de Floresta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A contramano del relato reaccionario (al que se suman varios de quienes se autodenominan “progresistas”, pero eluden el carácter esencialmente anticomunista de la campaña por los derechos humanos que encabezó James Carter), la Junta Militar –al igual que el resto de la criminal alianza de dictaduras sudamericanas que gestó el Plan Condor, con el expreso apoyo de la CIA– no toleraba la solidaridad de Cuba con los perseguidos políticos, que incluía el asilo político y el traslado de familias enteras a la isla, después de un hospedaje de varios meses en la sede diplomática en la Argentina.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter wp-image-7911 size-large" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/07/A-Prensa-Latina-Credenciales-912x1024.jpg" alt="" width="912" height="1024" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/07/A-Prensa-Latina-Credenciales-912x1024.jpg 912w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/07/A-Prensa-Latina-Credenciales-267x300.jpg 267w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/07/A-Prensa-Latina-Credenciales-768x863.jpg 768w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/07/A-Prensa-Latina-Credenciales-130x146.jpg 130w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/07/A-Prensa-Latina-Credenciales-45x50.jpg 45w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/07/A-Prensa-Latina-Credenciales-67x75.jpg 67w" sizes="(max-width:767px) 480px, (max-width:912px) 100vw, 912px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>El mundial 1978</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El jueves 1° de junio de 1978, a las tres de la tarde, mientras Alemania Federal y Polonia protagonizaban un deslucido empate sin goles en el primer partido del mundial de fútbol que se jugaba en la Argentina, el mundo pudo ver la transmisión en directo de la televisión holandesa, que dividía la pantalla entre la ceremonia inaugural en el estadio de River y la resistencia de las Madres, que hacían su ronda por los desaparecidos en la Plaza de Mayo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Días antes, una valiente legión de leyendas de Prensa Latina –expertos en todos los eventos deportivos, desde los partidos de fútbol hasta los juegos olímpicos– aterrizó en Buenos Aires. Lo hizo en medio del terror y el nacionalismo exacerbado por la dictadura, pero también ante la invitación de Clemente –el inmortal pájaro sin alas que dibujaba Caloi– a “tirar papelitos” en cada cancha, a contramano de la desconfianza militar a los festejos dentro y fuera de los estadios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Encabezaba esa legión Elmer Rodríguez, más adelante jefe de Deportes de la agencia y gestor de la primera visita de Maradona a Cuba, en julio de 1987. Entre otros, lo acompañaba Sergio Pineda, una extraña mezcla de chileno, cubano y mexicano, orgulloso portador de un enorme bigote y con un humor tan explosivo como su mal genio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Aquí, en “Prelabaires”, los acompañamos el nuevo corresponsal Abel Sardiñas –con una enciclopédica ignorancia futbolística– el conocedor Aram Aharonian y yo, un entusiasta jugador amateur y apasionado del juego. Con estos compañeros aprendí los fundamentos de la crónica deportiva, aunque nunca los volví a utilizar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En aquellos vertiginosos 25 días, no solo cubrimos el mundial en todas sus subsedes –Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza y Mar del Plata–, sino que, en cada uno de esos lugares, estuvimos contactándonos con las organizaciones de derechos humanos y los familiares de los detenidos y desaparecidos por razones políticas para recibir información sobre los crímenes del terrorismo de Estado y también sobre la también oculta, pero creciente resistencia obrera, estudiantil y popular.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 6 de julio de 2021.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">*Político, escritor y periodista </span></p>
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		<title>El presidente y sus extremos &#8211; Por Alberto Nadra</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 24 Dec 2021 02:14:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Alberto Nadra]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Fernández]]></category>
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		<category><![CDATA[Suprema Corte]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Alberto Nadra sostiene en esta nota que las últimas horas requieren prestar especial atención tanto al proceso obstruccionista y cuasi golpista de la oposición política, mediática y judicial, como a la capacidad y tipo de respuesta del gobierno del Frente de Todos.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-presidente-y-sus-extremos-por-alberto-nadra/">El presidente y sus extremos &#8211; Por Alberto Nadra</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>Alberto Nadra sostiene en esta nota que las últimas horas requieren prestar especial atención tanto al proceso obstruccionista y cuasi golpista de la oposición política, mediática y judicial, como a la capacidad y tipo de respuesta del gobierno del Frente de Todos.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Alberto Nadra</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>«Nos extremamos y perdimos el voto de centro que nos apoyó en 2019»</em></p>



<p class="has-text-align-right has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Alberto Fernández, presidente de la Nación, según Perfil 19/12/2021.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Entiendo necesario advertir la gravedad de la situación que atravesamos. O para atenuar angustias y reclamos ante un forzado dramatismo, digamos que es un momento bisagra.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Las últimas horas requieren prestar especial atención tanto al proceso obstruccionista y cuasi golpista de la oposición política, mediática y judicial, como a la capacidad y tipo de respuesta del gobierno del Frente de Todos (FdT).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Esta oposición, en perfecta sintonía, elevó a limites peligrosos una ofensiva que inició desde el mismo 10 de diciembre de 2019, pero que ascendió a niveles peligrosísimos de la mano de la derrota histórica del peronismo y sus aliados en las elecciones de medio termino y las propias vacilaciones del gobierno.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Han llegado al borde de la traición a la Patria al voltear el Presupuesto, boicotear de la mano de un diputado de Juntos por el Cambio la posición argentina ante el FMI en Washington (al igual que hizo Cavallo para voltear a Alfonsín) y encima reclamar la aceptación sin resistencia de todos los condicionamientos que exige.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>La ofensiva desestabilizadora y el “mensaje” de las urnas</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Los grandes medios fogonean esta línea de acción, a la vez que anticipan y ensalzan la postura claramente desestabilizadora de sectores clave de la justicia, que han optado por enfrentar sin disimulo al gobierno,</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En pocos días, la Corte Suprema sumó a sus dislates la supuesta inconstitucionalidad de la ley de Consejo de la Magistratura; los tribunales de Comodoro Py avanzan en la impunidad de Macri en el escandaloso caso del espionaje ilegal, probado con pruebas contundentes por el juez Auge de Lomas de Zamora; no menos grave, otra Cámara revoca un fallo de primera instancia y frena la declaración de servicio público esencial a los servicios de tecnología de la información y las comunicaciones: en concreto sacraliza la concentración del sector, atenta contra el derecho a informarse y comunicarse y da vía libre para que las corporaciones esquilmen impunemente el bolsillo de los argentinos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El presidente reitera que escucha al pueblo y no vacilará en defender los intereses de los más humildes, pero este domingo declara a <em>Perfil</em> que la derrota en las parlamentarias se debe a que asumió posiciones extremas y perdió al electorado de centro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Si no es otra frase poco feliz, ¿se puede estar más desubicado frente al mensaje de las urnas? El problema no es lo mucho que se avanzó, sino lo insuficiente y vacilante de cada paso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Precisamente esas vacilaciones, esos retrocesos, esa falta de medidas “extremas” (¿?), que inquietan al presidente, pero son propias de los países capitalistas desarrollados en los que nos reitera que cree, motivan una grave situación política e institucional:</p>



<ol type="a" class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-list"><li>Alberto Fernández -ni que hablar de la vicepresidente- es combatido con odio por la derecha, que no tienen temores personales, sino que teme la potencialidad de un frente que llegó con la promesa de mejorar el país y su gente, de plantarse frente al privilegio;</li><li>Alberto Fernández es ninguneado y despreciado por los medios que sirven al sistema, que no solo lo critican, sino lo ridiculizan para completar el desgaste que impulsa el <em>establishment.</em></li><li>Y lo más grave: esas contradicciones, las vacilaciones y retrocesos también han minado la confianza en su necesario liderazgo entre un importante sector de los militantes y simpatizantes del FdT. Lo admite el presidente, en ese mismo reportaje, donde habla de “desconfianza” y de “extremos” en el FdT.</li></ol>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>¿Dónde y cómo se conjuga el verbo “extremar”?</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En definitiva, el grupo de tareas desestabilizador del privilegio mantiene su fuerza política y electoral y se envalentona mientras que se debilita el FdT, justamente por no ir a fondo en hacer pagar la crisis a quienes la generaron y se beneficiaron con ella.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es cierto que el gobierno hizo esfuerzos por atenuar la pobreza y la miseria que dejó Macri y la que sembró la pandemia, que estimula diariamente la revitalización de la economía, aunque la mayor tajada de la recuperación sigue yendo a parar a las manos de “tres o cuatro vivos”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pero ¿dónde se conjuga en los hechos el verbo extremar de que habla el presidente?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Se inició la investigación de la ilegitimidad de la deuda externa y se suspendieron los pagos a poco de asumir, en el momento de mayor apoyo popular y fuerza política? ¿Se acudió simultáneamente a las cortes internacionales para exigir una definición sobre su legalidad, ya que violó la legislación argentina y los propios estatutos del FMI? No.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Se avanzó en la prometida Reforma de la Justicia, en cambiar esta Corte de Suprema Injusticia, que hoy -además- es un claro ariete opositor al gobierno? No.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Se avanzó en una reforma tributaria que simplifique y elimine el laberinto de impuestos que castiga injustamente a los más débiles (trabajadores o pymes) y -sobre todo- que haga que paguen los que más tienen, y en casi todos los casos lo tienen a costa del Estado, es decir de todos los argentinos?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Se avanzo en una reforma financiera que termine con la “legislación” que impuso la dictadura y permanece casi intacta durante toda la democracia para blindar y garantizar superganancias a los bancos, como en el 2001 y ahora también?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Todas estas decisiones, que si se formulan en general puede sonar abstractas, impactan directamente en el bolsillo de los argentinos y la viabilidad de un desarrollo inclusivo y soberano del país.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pero hay otras, de visualización más directa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Qué se hizo ante los despidos de Paolo Rocca y el grupo Techint, luego que el presidente los calificara de infames? Nada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Qué pasó con la decisión del Ejecutivo de expropiar Vicentin, estafadora de miles de productores y del Banco Nación, es decir de cada uno de los argentinos? Se retrocedió y se perdió una oportunidad histórica de castigar un delito y a la vez contar con una empresa testigo para el control del precio del complejo agroexportador, de sus maniobras de contrabando y evasión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Cuál fue la solución para las familias desesperadas por Techo y Vivienda en Guernica? Las topadoras y la represión del ministro Berni, ejecutando mansamente las ordenes de una justicia clasista, antipopular.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-full"><img decoding="async" width="900" height="505" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/12/el-presidente-alberto-fernandez-en-la-entrevista-con-el-presidente-alberto-fernandez-1286635.jpg" alt="Foto: Juan Obregón." class="wp-image-9024" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/12/el-presidente-alberto-fernandez-en-la-entrevista-con-el-presidente-alberto-fernandez-1286635.jpg 900w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/12/el-presidente-alberto-fernandez-en-la-entrevista-con-el-presidente-alberto-fernandez-1286635-300x168.jpg 300w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/12/el-presidente-alberto-fernandez-en-la-entrevista-con-el-presidente-alberto-fernandez-1286635-768x431.jpg 768w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/12/el-presidente-alberto-fernandez-en-la-entrevista-con-el-presidente-alberto-fernandez-1286635-260x146.jpg 260w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/12/el-presidente-alberto-fernandez-en-la-entrevista-con-el-presidente-alberto-fernandez-1286635-50x28.jpg 50w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2021/12/el-presidente-alberto-fernandez-en-la-entrevista-con-el-presidente-alberto-fernandez-1286635-134x75.jpg 134w" sizes="(max-width:767px) 480px, (max-width:900px) 100vw, 900px" /><figcaption><em>Foto: Juan Obregón.</em></figcaption></figure></div>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Correlación de fuerzas: suicida ignorarla, fatal adaptarse</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pues bien, algunos insistirán en que no se pudo (en varios de los casos citados siquiera se intentó), que “la relación de fuerzas no da”. La historia contemporánea de nuestro país, y también la del continente, demuestra que es suicida ignorarla, pero fatal adaptarse a ella.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El primer paso para cambiar la ecuación es hacer consciente, partícipe y protagonista al pueblo de los desafíos, peligros, posibilidades de cada momento: explicar, convocar y sobre todo organizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En alguno de todos estos puntos neurálgicos para definir el futuro (justicia, impuestos, bancos, legislación laboral, Vicentin, el FMI o ahora el Presupuesto), ¿dónde está el gobierno explicando, por todos los medios, en cadena nacional si fuera necesario, los peligros que afrontamos, los beneficios de encararlos?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En estos días, y solo a modo de un ejemplo, en lugar de marcar los “extremos” en el FdT el presidente y su gabinete tendría que explicar provincia por provincia, ciudadano por ciudadano, sector por sector, cómo lo perjudicará territorial y personalmente que Juntos por el Cambio y la corte opositora hayan dejado a la Argentina sin Presupuesto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Al parecer, se siguen privilegiando las necesarias pero insuficientes charlas o debates, amables o irritados, en los pasillos y despachos del Congreso, de la Casa de Gobierno o Tribunales, en las que suele predominar una irritante sensibilidad ante la presión del poder real.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hay un pecado capital. Se habla del pueblo, de más y mejor peronismo, del compromiso con los humildes, pero se los nombra o incluso se los convoca en general, tal vez porque se teme gobernar realmente con ellos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">No bastan las convocatorias generales de la dirigencia, por más justas que sean: “hay que empoderarse”, “hay que defender cada derecho”. No, no alcanza. Hay que explicar -y organizar- cómo se construye ese “empoderamiento”, cómo lucha cada uno y colectivamente por sus derechos, cómo se encara en concreto la resistencia a la ofensiva del privilegio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Se hizo algo en este sentido?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Se dio algún paso para recuperar el histórico y efectivo concepto de militancia como “correa de transmisión” entre una dirección estratégica y el pueblo?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">No, salvo alguna movilización que nos llena muchas veces el alma, pero que en sí misma es solo una demostración de fuerza, pero no de organización capaz de incidir en la realidad, lo que la limita y reduce su valioso significado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En dos años no se institucionalizó el FdT, con participación, voz, voto de todos sus integrantes y seguidores.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">No se acordó un programa común.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">No se construyó frentismo en cada provincia y pueblo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">No se lo reprodujo en las casas de estudios, colegios, universidades, lugares de trabajo y vivienda para que acompañen con sus propias reivindicaciones ese programa acordado en común.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Ni siquiera se permitió la expresión de las evidentes diferencias en una interna abierta donde, ganara quien ganara, hubieran quedado un poco más claras las posiciones y propuestas de los distintos sectores de la heterogénea composición del FdT.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Protagonismo Popular es construcción de poder organizado para cambiar la relación de fuerzas, fijar y mantener un rumbo nacional y popular.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es la tarea pendiente. Y -lo dije y lo repito- no de ahora. Está en la base de la derrota de 2015 y la restauración conservadora, que ahora vuelve a sobrevolar como un fantasma que debemos desterrar.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 23 de diciembre de 2021.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Político, escritor y periodista.</p>
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		<title>Libros. Corro 105: RODEADOS &#8211; Por Alberto Nadra</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/libros-corro-105-rodeados-por-alberto-nadra/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 30 Jun 2022 12:40:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Alberto Nadra]]></category>
		<category><![CDATA[Corro 105: Rodeados]]></category>
		<category><![CDATA[de Ernesto Valverde]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El periodista Alberto Nadra escribe una reseña sobre el libro Corro 105: Rodeados, de Ernesto Valverde. En sus páginas se reconstruye el ataque militar a la Secretaría Política Nacional de Montoneros el 29 de septiembre de 1976, en la calle Corro 105 de Villa Luro, donde resistieron hasta la muerte Alberto Molinas, Ismael Salame, Ignacio Beltrán, José Coronel y María Victoria “Vicky” Walsh.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>El periodista Alberto Nadra escribe una reseña sobre el libro </em></strong><strong>Corro 105: Rodeados<em>, de Ernesto Valverde. En sus páginas se reconstruye el ataque militar a la Secretaría Política Nacional de Montoneros el 29 de septiembre de 1976, en la calle Corro 105 de Villa Luro, donde resistieron hasta la muerte Alberto Molinas, Ismael Salame, Ignacio Beltrán, José Coronel y María Victoria “Vicky” Walsh.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Alberto Nadra*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Es posible que una investigación periodística logre abarcar la historia de una generación?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es posible y lo logra Ernesto Valverde –periodista, escritor y militante de los derechos humanos– en <em>Corro 105: Rodeados</em>, un impactante y polémico libro publicado por Editorial de la Campana.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En sus páginas se reconstruye el ataque militar a la Secretaría Política Nacional de Montoneros el 29 de septiembre de 1976, en la calle Corro 105 de Villa Luro, donde resistieron hasta la muerte Alberto Molinas, Ismael Salame, Ignacio Beltrán, José Coronel y María Victoria “Vicky” Walsh.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Y lo logra porque su trabajo es marcadamente diferente a las investigaciones similares, pero confeccionadas por académicos. También es diferente de los textos con los que algunos ex dirigentes pretenden justificarse y, especialmente de los libros fruto de la visión tuerta de los periodistas de “pseudoinvestigación”, que tienen tanta difusión en los grandes medios.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El libro de Valverde se aleja de la usual sucesión de nombres, hechos y definiciones políticas con algún contexto o anécdota de época para presentarnos un texto en el que el relato periodístico se expresa a través de las historias de vida de los protagonistas de los hechos: qué ideas los llevaron por los caminos que eligieron, cómo razonaron las decisiones que tomaron, cuáles eran sus certezas e incertidumbres políticas y, también, quiénes eran como personas, como esposos, esposas, amantes, padres, madres, hijos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Nos presenta testimonios y anécdotas que permiten reconstruir cinco vidas militantes. Amigos, familiares, compañeros de militancia y hasta vecinos nos pintan un retrato de estas cinco personas desde su niñez hasta el final de sus vidas. Un retrato de cómo crecieron y maduraron, del despertar de sus conciencias políticas, de cuáles eran sus sueños y esperanzas, aciertos y certezas, errores e incertidumbres en esos caminos de compromiso finalmente cercenados a balazos y bazucas lanzagrandas por parte de 200 efectivos del Grupo de Artillería de Defensa Antiaérea 101 (GADA101), con apoyo de un helicóptero, tres tanquetas de la Gendarmería y efectivos de la Policía Federal.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/06/Corro-105-caidos.jpg" alt="" class="wp-image-9851" width="453" height="166" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/06/Corro-105-caidos.jpg?v=1656592566 370w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/06/Corro-105-caidos-300x110.jpg?v=1656592566 300w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/06/Corro-105-caidos-260x96.jpg?v=1656592566 260w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/06/Corro-105-caidos-50x18.jpg?v=1656592566 50w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/06/Corro-105-caidos-150x55.jpg?v=1656592566 150w" sizes="auto, (max-width:767px) 453px, 453px" /><figcaption><em>Los caídos en la calle Corro.</em></figcaption></figure></div>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Comenzamos el libro y sentimos ternura al verlos crecer, conocer a sus familias, “entrar en sus casas”, percibir el modo en que sus compromisos políticos crecieron a partir de la conciencia de vivir en un país y un mundo tan largamente injustos&#8230;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Luego, el relato sobre sus trayectorias políticas invita a una reflexión crítica de quienes fuimos sus compañeros y hasta sus amigos cercanos, pero desde diferentes espacios políticos y con disensos importantes con las decisiones de la organización a la que ellos pertenecían. Sin embargo, quienes también militamos en aquellos años tampoco podemos dejar de empatizar con esa descripción de una juventud que también fue la nuestra, con una mezcla de idealismo, profundo compromiso político y, a la vez, dudas y errores que, en muchos casos, resultaron fatales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Las páginas finales del libro se leen con el vértigo de una novela de ficción y finalmente nos sacuden con el horror de seguir paso a paso una&nbsp; masacre que conmovió a vecinos, comercios, escuelas y a todo un barrio, que quedó sometido por horas a un brutal y absurdo estado de guerra para abatir a cinco combatientes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sin dudas, la obra es oportuna, ya que diez de los militares que protagonizaron el ataque fueron detenidos por el juez Rafecas en diciembre de 2021 y se los procesó en marzo de este año. También se trata de un libro polémico [ACÁ CONVENDRÍA EXPLICAR POR QUÉ], pero, a la vez, consta que es fruto de varios años de investigación, que se reflejan en una rigurosa y documentada descripción de aquellos tiempos de lucha, de entrega y de esperanzas tronchadas por el horror.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Su lectura invita a una reflexión seria acerca de la militancia de los años 70, en una época distinta y hoy irrepetible, pero con lecciones que mantienen vigencia y es preciso rescatar y analizar como legado para las nuevas generaciones.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Desde lo personal, agradezco a Ernesto Valverde, como en su momento lo hice con Ricardo Baschetti, que haya rescatado, en sus páginas, mi amistad con “el Turco” Ismael Salame. Ambos autores describen esta amistad en el contexto del papel que jugó en esta historia la organización a la que yo pertenecía en esos tiempos de firme rebeldía y claros principios, pero también tanto dolor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El recuerdo que vuelca Valverde en <em>Rodeados</em> es más extenso y cita mis largas charlas con Ismael, alguna vez en la Sociedad Sirio-Libanesa de su Tucumán natal y, otras tantas veces, en distintos bares porteños o locales partidarios. Me hicieron recordar esas charlas con el joven Ismael, campechano y afectivo a través de su humor ácido, que le brotaba naturalmente, y solía terminar en agudas chicanas que pegaban en puntos sensibles de la supuesta infalibilidad de mis juicios.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pienso en mi amistad con Ismael como una medalla de honor que me dio la vida y supera mis expectativas el hecho de que la reconozcan y valoren varios compañeros peronistas, con quienes no siempre estuvimos, ni estamos, de acuerdo, tanto sobre el pasado como sobre el presente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Recomiendo leer este libro de la primera a la última página para sacar provecho de su reconstrucción vivencial e histórica, así como de las lecciones que brinda y las reflexiones a las que invita.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sin embargo, cargado de emoción, me tomo el egoísta atrevimiento de transcribir, como cierre de esta reseña, estos párrafos de las páginas 212-13, que me parecen una fiel reproducción de lo que vivimos en aquellas últimas horas quienes nos reunimos con Ismael en el encuentro citado –el PC lo hizo con otros militantes y dirigentes. Los que participamos de ese encuentro éramos miembro de la <em>Fede</em>, la Federación Juvenil Comunista, que por entonces contaba con la autonomía de decisión y la capacidad operativa que permitían ofrecer lo que ofrecíamos, en el marco de un largo y fraternal trabajo en común con la JP Regionales para crear y, más tarde, extender a nivel nacional las Juventudes Políticas Argentinas.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/06/Ismael-Salame-bw.jpg" alt="" class="wp-image-9852" width="327" height="446" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/06/Ismael-Salame-bw.jpg?v=1656592706 293w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/06/Ismael-Salame-bw-220x300.jpg?v=1656592706 220w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/06/Ismael-Salame-bw-107x146.jpg?v=1656592706 107w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/06/Ismael-Salame-bw-37x50.jpg?v=1656592706 37w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/06/Ismael-Salame-bw-55x75.jpg?v=1656592706 55w" sizes="auto, (max-width:767px) 327px, 327px" /><figcaption><em>Ismael Salame.</em></figcaption></figure></div>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>Irse del país</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Al día siguiente, Ismael tenía una cita con integrantes del Partido Comunista. Inclusive le habían anticipado el tema de la conversación: sacarlo del país.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Salame llegó puntual a la cita. Un vehículo frenó a su lado y el conductor lo invitó a subir.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Durante 20 minutos estuvieron dando vueltas, verificando que Salame no “trajera cola” (estar siendo seguido&nbsp; por las Fuerzas de Seguridad). Después de un largo rato y de pasar a un segundo auto, lo llevaron compartimentado hasta el lugar de la reunión.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>–Mirá Turco, esta casa es segura, y nosotros verificamos que no te seguían. Así que la jugada es tenerte guardado acá que es totalmente seguro. Mañana te sacamos para Cuba.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>–Están locos.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>–No, esto es muy en serio. Y vos sos un arbolito de navidad caminando por la calle…</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Luego de este inicio, dos compañeros más del Partido Comunista, ingresaron al cuarto con una pava y mate, que dejaron sobre la mesa para poder saludarse con Ismael.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Se conocían hace años y, ante la coyuntura actual, el PC estaba intentando sacar del país a algunos compañeros que, sin pertenecer a su organización, consideraban valiosos y, a su vez, que estaban sentenciados por la dictadura.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Ismael Salame era uno de ellos.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>La reunión fue en una casa ubicada en la zona donde se tocan los límites de los barrios Almagro, Villa Crespo y Caballito de la ciudad de Buenos Aires.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Luego de una charla sobre la situación política del país, y discutir sobre lo que opinaban, los integrantes del PC volvieron al ataque con que se quede allí y ellos lo sacarían del país.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>–Mirá paisano (dirigiéndose a Alberto Nadra, de origen sirio como él), yo voy a morir. Si yo me quedo, me van a matar los milicos. Si me voy, me van a matar mis compañeros. Prefiero que me maten los milicos.</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 30 de junio de 2022.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Político, escritor y periodista.</p>
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		<title>DERROTA Y FUTURO &#8211; POR ALBERTO NADRA</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 25 Nov 2023 19:39:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Alberto Nadra]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[derrota]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones 19 de noviembre]]></category>
		<category><![CDATA[La libertad Avanza]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Alberto Nadra realiza una lectura del resultado de las elecciones del 19 de noviembre, una derrota para el peronismo pero también para todo el pueblo argentino, incluso para sectores que votaron a La Libertad Avanza a modo de castigo o de apuesta a superar la agobiante inflación y sus dramáticas condiciones de vida.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong><em>Alberto Nadra realiza una lectura del resultado de las elecciones del 19 de noviembre, una derrota para el peronismo pero también para todo el pueblo argentino, incluso para sectores que votaron a La Libertad Avanza a modo de castigo o de apuesta a superar la agobiante inflación y sus dramáticas condiciones de vida.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Por Alberto Nadra*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Algunas reflexiones para reconstruir el movimiento popular</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El resultado de las elecciones del 19 de noviembre supuso una derrota para el peronismo de centroderecha, pero, lamentablemente, también para todo el pueblo argentino, incluso para la parte de él que votó a La Libertad Avanza (LLA) a modo de castigo de la partidocracia liberal o de apuesta a superar la agobiante inflación y sus dramáticas condiciones de vida.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sin embargo, las lecciones de la historia de nuestro país indican que, lejos de concretar esas expectativas, el programa de ajuste y represión con el que Milei amenazó explícitamente durante su campaña, y que ratificó como presidente electo, no tendrá más efecto que profundizar la miseria, la decadencia y la percepción de inestabilidad y precariedad económica, laboral e institucional de los argentinos. A la vez, su abrazo de la violencia, como discurso y como herramienta de gobierno, presagia medidas que pondrán en jaque los lazos que nos unen como sociedad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Desde sus declaraciones y actos de campaña, Milei y su entorno apuntaron expresamente a identificar a un enemigo al que prometieron destruir. Sin embargo, la víctima de esa destrucción no será “la casta política” –que, de existir, paradójicamente incluiría a figuras claves de LLA electas para cargos de gobierno–, sino la Patria. La política de esta fuerza tendrá como objetivo y víctima a la mayoría de las mujeres y los hombres argentinos; a los niños, los jóvenes y los jubilados; a los castigados trabajadores informales y formales y a los productores nacionales. Lejos de traer paz y reconstrucción, la bronca de los argentinos –erróneamente orientada en sus votos del domingo– mutará en pesadilla y quizás se convierta en furia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En las primeras jornadas posteriores a la elección, analistas apresurados –y, también, intencionados– afirman que nos encontramos ante un “terreno desconocido” o “inexplorado”. En las secciones siguientes, primero, explicaré por qué estas afirmaciones son falsas y buscan disfrazar de novedad, sentido común, natural devenir lógico o una suerte de solución mágica a medidas comprobadamente nocivas para los sectores mayoritarios de cualquier sociedad, incluso la argentina. A continuación, reflexionaré sobre algunas claves para entender lo previsible de la derrota del populismo peronista de las últimas décadas y, en particular, de la coalición de centrista cuya fórmula obtuvo menos votos el domingo pasado. En las secciones posteriores, también reflexionaré sobre la crisis de las posiciones de la izquierda y de sus estrategias de política y militancia. Finalmente, brindaré algunas sugerencias que –desde mi experiencia como militante y dirigente político– considero que podrían contribuir a la reconstrucción del movimiento popular, sobre la base de su reconexión con el pueblo y el desarrollo de la conciencia social y política en los diferentes niveles sociales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>El país de la opulencia jamás existió</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Para entender por qué, consideremos la voluntad, que ha expresado Milei, de retrotraer las condiciones económicas de la Argentina a las del siglo XIX, cuando, afirma, el país fue “el más rico del mundo” y “la primera potencia”. Sin embargo, en el siglo XIX, la Argentina estaba lejos de ser la potencia próspera que ensalza Milei. Su modesta economía agroexportadora no lograba ser independiente de los vaivenes climáticos y de las economías europeas. A la vez, a diferencia de lo que sucedía con esas economías, que eran verdaderamente ricas en el siglo XIX, su alto PBI <em>per capita</em> escondía una profunda desigualdad social, sostenida por gobiernos autoritarios que mantenían la apariencia republicana mediante elecciones caracterizadas por la violencia y el fraude.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En este sentido, un trabajo de investigación del historiador Ezequiel Adamovsky sostiene que “<em>hacia mediados del siglo XIX los más ricos en la región pampeana gozaban de ingresos hasta 68 veces más altos que los de los más pobres. Para 1910, esta brecha se había ampliado fabulosamente hasta alcanzar un diferencial de 933</em>”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Ese diferencial, que ahora Milei quiere reproducir en favor de los grupos económicos que sostienen su gobierno, se basó en el saqueo de las riquezas naturales, el sangriento robo de los territorios de los pueblos originarios y la superexplotación de la mano de obra nativa e inmigrante, en una Argentina en la que el desarrollo económico se limitaba a Buenos Aires, en desmedro del resto del país.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Con el correr de los años, la violencia institucional orientada a mantener ese <em>status quo</em> –de riqueza de unos pocos basada en la explotación desigual de la mayoría de los argentinos– fue cobrándose miles de personas injustamente apresadas, asesinadas y desparecidas. Cabe recordar las masacres de los indígenas, como la de Napalpí; el aplastamiento de las huelgas obreras, como la de Vasena en la “Semana Trágica” o la de la “Patagonia rebelde”; el bombardeo a la Plaza de Mayo; la represión de las huelgas y protestas sociales a través del Plan Conintes y el plan de exterminio que la última dictadura militar utilizó para aplastar a la creciente y radicalizada movilización popular de las décadas del 60 y el 70.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La Argentina nunca fue un país de opulencia y, de hecho, las políticas económicas que se adoptaron durante los años que ensalza Milei fueron el puntapié inicial de la decadencia en la que todavía se encuentra nuestraeconomía. Este fenómeno se profundizó con decisiones posteriores, pero, sobre todo, se agravó durante los cuatro ciclos de políticas neoliberales que se aplicaron en los últimos 50 años; esto es, el de la dictadura cívico-militar de 1976/83 y, en democracia, durante las gestiones de Menem, De la Rúa y Macri.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">De modo que, reitero, no hay nada “inexplorado” o “desconocido” en las propuestas que hacen Mieli y su entorno. En todo caso, lo desconocido es el desenlace. Lo desconocido es cuál será el destino de la Argentina gobernada por una fuerza política que amalgama todo lo antipopular, todo lo violento, todo lo doloroso de la historia argentina; a saber, la economía neoliberal y el conservadurismo moral del núcleo “político” de la LLA, unidos al fascismo dictatorial del partido militar al que pretende resucitar.</p>



<div style="height:24px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://static.eldiario.es/clip/530fd3ac-eea6-4a14-b0fa-334501b70c16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption"><em>Foto: NA</em></figcaption></figure>
</div>


<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Una derrota previsible</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Para entender por qué era previsible la derrota del domingo, no tiene demasiado sentido detenerse en las inexistentes virtudes de la campaña de Milei y, menos aún, en la “culpa” de sus votantes. Más bien conviene dirigir la atención a los motivos por los que el movimiento popular fracasó, pese a la emocionante entrega de la militancia de varios de sus sectores.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Uno de esos motivos fue el contexto de la tutela del FMI, el 140% de inflación anual, casi la mitad de la población bajo la línea de pobreza, en la informalidad y precariedad laboral, y con una indigencia que no para de crecer. Estas condiciones, que sin duda exacerbaron el descontento y la desesperación ante la falta de oportunidades, fueron herencia de la gestión neoliberal de Macri y se acentuaron con la pandemia y una sequía histórica, en un país en el que, aún hoy, la agroexportación es esencial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">No obstante, el modo en el que ese contexto pudo alimentar el hartazgo, y hasta la violencia, de amplios sectores de la población es tributario del vacilante gobierno encabezado por Alberto Fernández; por ese elenco de funcionarios acorralados por su estéril reformismo, incapaz de enfrentar el boicot y la desestabilización del privilegio para avanzar en cambios de fondo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Aun los sectores más avanzados de ese elenco se rehusaron a avanzar hacia una sociedad postcapitalista. La propia vicepresidenta reiteró, en más de una oportunidad,&nbsp; que “el capitalismo [ha demostrado ser] el sistema más eficiente y eficaz para la producción de bienes y servicios que necesita la humanidad”. De este modo, el gobierno del Frente de Todos sembró las semillas de un fracaso que queda en línea con el destino histórico de los populismos tímidos en nuestro país y en Latinoamérica.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es hora de matizar el entusiasmo por “la razón populista de Laclau” con una dosis mayor de espíritu crítico. En sus versiones contemporáneas, el resurgimiento de “el pueblo” como sujeto de transformación político-social despertó la esperanza y dio lugar a gobiernos que mejoraron las condiciones sociales, pero que, al mismo tiempo, no quisieron o no lograron concretar cambios estructurales necesarios para lograr una transformación socio-política. Los gobiernos populistas de las últimas décadas han cedido frente a la desestabilización y el boicot con los que reacciona el poder económico cuando se rozan sus intereses. El conjunto de “medidas-parche” que resulta de estas concesiones no termina de traer los cambios que el pueblo reclama y, en cambio, se convierte en la semilla de la derrota de los propios gobiernos que las adoptan, a través del desprestigio y el debilitamiento.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Al no concretar las medidas necesarias para que “la crisis la paguen los que la generaron y lucraron con ella”, la vacilación de los últimos gobiernos populistas facilitó el ascenso al poder de una fuerza que encarna lo peor de nuestro pasado e inicia el quinto ciclo neoliberal en cinco décadas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Ese plan económico es la versión original de aquel que hoy pretenden aplicar Milei y su equipo, con medidas que harán que seamos la mayoría de los ciudadanos los que terminamos pagando la herencia macrista. No será “la casta” y, definitivamente, tampoco quienes generaron la crisis y lucraron con ella. Lejos de saldar la deuda que asumió el macrismo, Milei va a agravarla, al tiempo que les otorga oportunidades, ventajas y beneficios a los sectores más privilegiados, que son los que sostienen su gobierno.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El presidente electo y su entorno utilizan la innegable realidad de la corrupción impune y la ineficiencia de sectores del Estado para poder definir a las inversiones estatales –inversiones que están concebidas como herramientas para fortalecer a toda la nación argentina– con el término “gasto”. Ayudado por la innegable connotación negativa del concepto, agita el odio de la sociedad hacia la misma idea de Estado, en lugar de promover la responsabilidad y la rendición de cuentas en esas estructuras, que son claves, no solo para un gobierno republicano, sino para el propio crecimiento económico que tanto afirma buscar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El desprecio, desarme y vaciamiento del Estado también encubre el objetivo de desarticular cualquier plan de desarrollo y fortalecimiento del capital humano, de los propios mecanismos de promoción democrática y freno al autoritarismo. También, el objetivo último de rematar del patrimonio y los recursos de riqueza y soberanía nacionales, el despojo de los trabajadores, de los pequeños y medianos productores nacionales y el empobrecimiento del campo y las ciudades. Las superganancias del bloque dominante no provendrán del ínfimo costo de “la política” –apenas, un 0,75% del PBI–, como agita el presidente electo, sino la entrega de los bienes y las oportunidades de todos los argentinos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>La izquierda en el movimiento popular</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">¿Tiene razón, Álvaro García Linera, cuando afirma que nos encontramos ante una larga etapa de victorias y derrotas sucesivas, pero de corta duración? No lo sabemos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Pero cabe preguntarse, también, si la dirigencia del movimiento nacional insistirá en transitar entre la obsecuencia y los superficiales pasajes de factura por la derrota, como en su momento rechazó toda advertencia calificándola de “fuego amigo” que “le hace el juego a la derecha”– o si, en cambio, modificará la conducta que nos ha traído hasta este punto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">&nbsp;En otras palabras, los actuales liderazgos, o los que están surgiendo, ¿actuarán como si las batallas se ganaran –o se perdieran– solo en los pasillos del Congreso y en las oficinas de los operadores de la partidocracia liberal? ¿Seguirán apostando, infructuosamente, a lograr resultados sin ganar la calle, sin acercarse al pueblo, sin hacer que los argentinos sean protagonistas de las transformaciones que necesitan?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Como alguien, lúcidamente, apuntó en estos días, para enfrentar este tiempo, será necesario componer nuevas canciones y no aferrarse a la reivindicación de viejos éxitos. La base teórica de la izquierda, con la que me alineo, va más allá y sostiene es preciso cambiar de género musical; de sistema, para ser más claro. La justicia social y la real igualdad de oportunidades solo llegan con el fin de la explotación de unos hombres por otros hombres y, para acercarnos a ese fin, es preciso encauzar el hartazgo popular hacia un horizonte postcapitalista.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sin embargo, no se llega a este destino sin un proceso de concientización y conciencia social, de apropiación, por parte del pueblo, de estos objetivos que la lógica superestructural del capitalismo distorsiona para que perciban como ajenos a ellos y a cualquier apuesta exitosa al futuro. Infelizmente, en este contexto, la persistente orfandad de teoría y práctica revolucionarias ajustadas a los tiempos que corren ha dejado a la izquierda aferrada a consignas que han quedado desactualizadas y fuera de contacto con la realidad social. Sus dirigentes oscilan, impotentes, entre la depresión y la socialdemocracia tibia, entre la autoflagelación y un anhelo de radicalización que ha devenido abstracto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">De este modo, la dirigencia trotskista local hoy convoca a la calle en defensa de los derechos cercenados o por cercenarse, pero, en su mayoría, descuidó a esos derechos con una neutralidad suicida frente al avance del neofascismo; una neutralidad de la que, significativamente, no se hizo eco una gran parte de sus seguidores. Desde hace años que no puede salir de la agitación parlamentaria de sus propuestas reivindicativas, pero sin traducción de las “grandes ideas” a medidas concretas y, sobre todo, sin concepción y actuación organizada de masas. Tal vez persiste, entre sus dirigentes, la antigua y estrecha mira de un crecimiento partidario que, finalmente, le permita incidir en la realidad.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://ichef.bbci.co.uk/news/raw/cpsprodpb/b64d/live/0bdb20d0-3b1b-11ee-a703-cf0a19fe5c10.jpg" alt=""/></figure>
</div>


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<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Una nueva estrategia global</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">La nueva estrategia que han diseñado las derechas del mundo para acceder al poder ha combinado un discurso de rechazo a “la política” con el uso de herramientas partidocráticas para la construcción de alianzas y de recursos políticos para el gobierno. Pese a lo contradictorio de la combinación, la estrategia de las derechas ha sido efectiva para que las mayorías de varios países –al que se sumó recientemente la Argentina– las hayan legitimado mediante los votos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En esa efectividad tiene un rol importante el oportunismo de los grupos de poder de derecha para estimular y aprovechar la desinformación y falta de educación política y económica de sociedades que están fragmentadas. Las sociedades están crecientemente integradas por individuos desencantados con las clásicas estructuras de socialización y compromiso –especialmente, movimientos y partidos políticos– y, por lo tanto, alejados de ellas y aislados en sí mismos o sus grupos de pertenencia, concretos o virtuales. Los movimientos de derecha aprovechan esta falta de cohesión social y, en ocasiones, también la ignorancia de su público, para lograr un mayor control y manipulación de sus opiniones y decisiones.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En el contexto local, los partidarios de LLA promueven la violencia y el terror en diferentes ámbitos discursivos, que incluyen las redes sociales. Se convoca a “cazar zurdos”, “peronchos” y a “los K”, al tiempo que el expresidente Macri no se ruboriza al utilizar el calificativo deshumanizante de “orcos” para cualquier argentino que se oponga a las futuras políticas de gobierno y reclame por sus derechos. A renglón seguido, apoya y reivindica la promoción de la violencia con la advertencia –hacia los opositores/“orcos”– de “pensarlo bien”, pues “los jóvenes” que votaron a Milei “no les van a permitir” ningún reclamo. Los medios para frustrar los reclamos se dejan en un suspenso que se traduce en una amenaza velada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Ante estas circunstancias, es necesario que el movimiento popular no caiga en provocaciones, pero, al mismo tiempo, sí esté preparado para impedir que lastimen impunemente a sus militantes. En este sentido, sería suicida volver a subestimar –como sucedió en los 70– el poder represivo estatal de laultraderecha en el poder, que ya anunció, por boca de Milei, que reprimirá “toda resistencia” a sus planes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Sin embargo, es imperativo que el movimiento popular diseñe una estrategia propia, también global, para resistir el avance de las derechas y, finalmente, lograr imponerse en las urnas. La táctica clave de esta estrategia es la construcción de un gran frente democrático antifascista, integrado por los distintos componentes del movimiento nacional. La izquierda debe integrar este movimiento, y hacerlo sin perder su identidad o su objetivo último de un gobierno socialista, pero con la disposición y la flexibilidad necesarias para consensuar, con otras fuerzas, planes y acciones concretas que le permitan acercarse a ese objetivo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Antiguas y nuevas respuestas: el necesario abrazo entre generaciones militantes</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Aunque no soy un teórico ni un experto en la práctica política, mi experiencia como me conduce a afirmar que <strong>hay mucho del pasado militante de mi generación que mantiene vigencia</strong> y que podría interactuar con los aportes de las nuevas en un proceso de negación y recreación que desemboque en una nueva síntesis, más efectiva y adaptada a la coyuntura que enfrentamos. En este sentido, desde hace algunas décadas, –pero, especialmente, a partir de 2003 y, casi desesperadamente, frente al silencio de la dirigencia de entre 2015 y 2019– vengo sosteniendo que:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li class="has-medium-font-size">Es preciso que el campo popular argentino se una en un frente político programático y orgánico. Descoordinadas y aisladas, sus fuerzas no serán capaces de incidir en las disputas cotidianas de la sociedad, y deberán conformarse con la efectividad limitada de la acción en las coyunturas electorales. En la medida en que la intervención en la cotidianeidad es el medio por el que el político puede acercarse al pueblo, y transmitirle sus propuestas de reforma y gobierno, conformarse con la efectividad electoral supone conformarse con una mínima expresión de la potencial capacidad del movimiento de incidir sobre la realidad.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li class="has-medium-font-size">La correlación de fuerzas no es un concepto estático y la historia argentina tiene numerosos ejemplos que muestran que es suicida desconocer esa correlación, pero adaptarse pasivamente a ella resulta fatal. Por ese motivo, cuando la correlación es desfavorable, como sucede hoy, para el campo popular, es preciso acumular la propia fuerza para desbalancearla a nuestro favor.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li class="has-medium-font-size">Un verdadero frente popular debe apartarse del ejemplo fallido del Frente de Todos (FdT) y sus antecesores e institucionalizar la participación de todas las organizaciones políticas y sociales a través de la apertura y el mantenimiento de espacios concretos en los que sus opiniones y propuestas puedan ser oídas y tenidas en cuenta en la toma de decisiones.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li class="has-medium-font-size">También será clave que la institucionalización nacional de la participación de todas las organizaciones políticas y sociales pueda reproducirse en cada provincia, pueblo y ciudad. Con algo de tiempo, y acumulación de fuerza, el mecanismo también debería extenderse a los lugares de vivienda, de trabajo, de estudio o de acción de cada sector social, sindical, estudiantil, vecinalista, artístico, cultural, profesional y científico.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li class="has-medium-font-size">El amplio frente popular, con participación institucionalizada de todas sus fuerzas políticas y sociales deberá trabajar en conjunto para consensuar un programa de corto, mediano y largo plazo que sea la bandera bajo la cual se organicen, se reclamen, se exijan o se defiendan derechos y conquistas.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li class="has-medium-font-size">En este sentido, sería esencial que los representantes del frente tuvieran presencia en cada uno de los espacios mencionados y, en ellos, convocaran, sin exclusión, a todos los grupos de interesados y fuerzas vecinales, sociales o políticas que existan, a fin de discutir, en conjunto, cada punto de ese programa programático que se ha consensuado. Una parte clave de esa discusión, sin duda, será su “traducción”, su “bajada” a la realidad concreta de los espacios donde se discute; mostrar el modo en el que cada propuesta beneficia al territorio, al sector o al vecino involucrado en la discusión. Solo a través de estas herramientas será posible concientizar social y políticamente a los ciudadanos, brindarles herramientas para la organización como pueblo e inspirarlos para que se movilicen de manera constante y permanente para luchar por sus derechos y defender sus conquistas.</li>
</ul>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">En consonancia con el espíritu de estas reflexiones, las pongo a disposición de los camaradas y compañeros como un aporte a la discusión y la construcción de una nueva estrategia del movimiento popular. Lo hago con la esperanza de que, en una conversación dialéctica con las ideas de todos ustedes, podamos encontrar mecanismos útiles para interpretar y encarar una realidad diferente a la de nuestra práctica juvenil, con inéditos y masivos fenómenos tecnológicos, culturales y comunicacionales, a los que se necesita dar respuestas originales, pero sin descuidar las enseñanzas que nos transmiten la experiencia y la memoria social.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Es hora de abrazar a un fuerte relevo generacional, a nuevas épicas y nuevos liderazgos. Es hora de abrazarlos y acompañarlos por nuevos caminos que, espero, puedan guiarnos a concretar, juntos, lo que no pudimos “los setentistas”, ahogados en sangre y dolor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">El peligro es grande. Por eso, también es grande el desafío.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">Buenos Aires, 25 de noviembre de 2023.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph">*Político, escritor y periodista.</p>
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		<title>El precio del cálculo &#8211; Por Alberto Nadra</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/el-precio-del-calculo-por-alberto-nadra/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 05 Jul 2026 11:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Alberto Nadra]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Milei entrega la soberanía y el territorio mientras el hambre se extiende. El peronismo se desgarra en una interna estéril y la izquierda se encierra en su sectarismo. Alberto Nadra les reclama a los principales referentes opositores que dejen de lado sus diferencias y convoquen ya a una amplia coalición que encabece las luchas, frene el ajuste y libere a los presos políticos. El precio de la inacción es la condena de millones.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-precio-del-calculo-por-alberto-nadra/">El precio del cálculo &#8211; Por Alberto Nadra</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1 wp-block-paragraph"><em><strong>Milei entrega la soberanía y el territorio mientras el hambre se extiende. El peronismo se desgarra en una interna estéril y la izquierda se encierra en su sectarismo. Alberto Nadra les reclama a los principales referentes opositores que dejen de lado sus diferencias y convoquen ya a una amplia coalición que encabece las luchas, frene el ajuste y libere a los presos políticos. El precio de la inacción es la condena de millones</strong></em>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2 wp-block-paragraph"><strong>Por Alberto Nadra</strong>*</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:71px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4 wp-block-paragraph">Sí, basta. Basta de este gobierno entregador y hambreador. Pero también basta de un peronismo que se autodestruye en una interna inexplicable, sin propuestas de cara a un pueblo que sufre. De una izquierda que lucha sin rumbo claro y un trotskismo que reclama y pelea, pero exige un principismo abstracto, privilegia el crecimiento partidario y sectariza su propio frente. Basta de gobernantes que nos venden, y basta de opositores que se miden y discuten entre ellos mientras el pueblo se desangra.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5 wp-block-paragraph">No me detengo en el PRO, en la UCR hegemónica ni en los gobernadores «dialoguistas» — en realidad, colaboracionistas— : son parte del proyecto neoliberal en curso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6 wp-block-paragraph"><strong>El precio del cálculo y el hegemonismo</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7 wp-block-paragraph">En estos días me pregunto, con la angustia compartida por millones, si ustedes, Cristina Fernández de Kirchner, Axel Kicillof y Myriam Bregman, son plenamente conscientes del costo de la entrega y destrucción de nuestra Patria, del dolor y sufrimiento que se expanden. A Cristina y Axel les reclamo que abandonen los cálculos electorales; a Myriam le reclamo que la pureza de principios y la afirmación de la propia identidad no sea una excusa para mirar de costado la construcción de un instrumento de lucha amplio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8 wp-block-paragraph">Cristina es una estadista, demonizada e injustamente presa del poder real, en peores condiciones que genocidas y narcos. Axel es un dirigente formado y con esforzada gestión en una provincia sometida al sistemático ataque y desfinanciamiento del gobierno nacional. Los dos, en el grado que corresponda, son referentes de millones, y es difícil creer que ignoren el precio cotidiano que en el llano cobra la falta de orientación de la acción política para resistir. Pero precisamente por eso, su inacción estratégica no es un lujo que puedan permitirse, sino una condena que profundiza el sufrimiento de quienes los votaron con esperanza.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9 wp-block-paragraph">Antes que nada, y para que quede claro el sentido de mi vocación unitaria, entiendo que ella implica trabajar con quienes piensan distinto. Así ha sido en estos años, pese a diferencias de fondo con la expresidenta, quien dijo y repitió que «<em>el capitalismo es el mejor sistema para la producción y distribución de riqueza</em>«. También, con quienes junto al gobernador bonaerense, y más allá de respuestas coyunturales, entienden al keynesianismo y sus variantes como sinónimo de justicia social. No lo son, aunque está a la vista que existen recetas mucho más agresivas y destructivas que aplica el <em>establishment</em>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-10 wp-block-paragraph"><strong>Detrás de la interna, un caballo de Troya</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-11 wp-block-paragraph">Peligrosa y paradójicamente, a falta de diferencias ideológicas de fondo, tanto Cristina como Axel parecen tolerar la clara presión que ejercen algunos gobernadores, intendentes y dirigentes de sus espacios, quienes encarnan un intento abierto de sepultar &nbsp;al peronismo como opción nacional y popular, para ubicarlo como pata de un bipartidismo conservador.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-12 wp-block-paragraph">Así, Miguel Ángel Pichetto se reinventa como solidario con Cristina. Guillermo Moreno renuncia a sus críticas a la herejía doctrinaria del &#8216;cristinismo&#8217; para aplaudir con entusiasmo el discurso de Máximo Kirchner — entusiasta, pese a que no hace mucho lo acusaba de ser el líder de un grupo de &#8216;progres que no saben laburar&#8217; —. Sergio Berni olvida su reiterada lealtad a Kicillof y pasa a cuestionarlo en la legislatura bonaerense, bajo una supuesta defensa de Cristina, pero siempre desde un enfoque de ultraderecha. Algunos intendentes y burócratas sindicales promueven la inauguración, en La Plata,  de una calle con el nombre de José Ignacio Rucci — símbolo de la burocracia sindical y mentor de grupos parapoliciales —­, invitan al gobernador y festejan su presencia. Sergio Massa, atento y vigilante, frecuenta los despachos de ambos espacios.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-13 wp-block-paragraph">Ese proyecto de derechización pone huevos en las dos canastas, y eventualmente en una tercera que pueda surgir como «prenda de unidad». En esta irritante interna abundan los gestos de una soberbia propia de tiempos mejores. Aun así,  todos parecen sentirse propietarios exclusivos del peronismo y del destino del país, mientras dejan a su militancia sin orientación y abandonan la creciente resistencia al ajuste, la que queda librada a las progresivas —y mayoritariamente espontáneas— luchas por sector.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-14 wp-block-paragraph">De esta manera, la mística del peronismo de la Resistencia, del arrollador vencedor en cualquier elección realizada sin proscripciones, parece quedarle muy grande a quienes vemos cómo se destrozan, para perder mucho de su prestigio y apoyo social. Ahora también escasea la confianza en el peronismo y se espera que muestre y demuestre que es capaz de conducir al conjunto del pueblo argentino hacia un futuro mejor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-15 wp-block-paragraph">En estos años, junto al crecimiento, desendeudamiento y mejora de la calidad de vida en «la década ganada», también vivimos — sin autocrítica mediante —  un «vamos por todo» que terminó en parálisis, desertores que terminaron como funcionarios, candidatos oficiales y hasta un presidente. Se insinúan «nuevas canciones» cuyos versos y estribillos están pendientes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-16 wp-block-paragraph">Con este panorama, se entiende mejor por qué el reconocimiento de  «los años más felices» ceda paso a la reinstalación del recuerdo de una galería de personajes propios, pero muy distantes de la tradición combativa del peronismo. Personajes que son la contrapartida de las banderas de justicia social, independencia económica y soberanía política: Ausgusto T. Vandor, Isabel Martínez, Osinde, López Rega, Lastiri, Ottalagano, Menem, Ruckauf e incluso los Daniel Scioli.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-17 wp-block-paragraph"><strong>Una urgente convocatoria a una coalición antifascista con puntos mínimos</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-18 wp-block-paragraph">A contramano de esta realidad, muchos de los que no somos peronistas pero admitimos su hasta ahora papel central en el movimiento nacional y popular, que lo hemos acompañado en más de una ocasión, estamos convencidos que tiene la responsabilidad de asumir la convocatoria a una amplia coalición antifascista, como alternativa inmediata al gobierno actual, en base a un acuerdo de puntos mínimos económicos y sociales, incluida la libertad de Cristina Kirchner, Milagro Sala y todos los presos políticos y sociales. Que debe llamar a la movilización popular para desplazar a Milei, para llevar esos acuerdos sector por sector, territorio por territorio, con la perspectiva de que sean plataforma de estricto cumplimiento en los primeros 100 días de un nuevo gobierno.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-19 wp-block-paragraph">Después, sólo después, podemos seguir discutiendo. A nuestra angustia del presente se sumará una nueva y dolorosa frustración si el proyecto de homogeneizar por  derecha al peronismo prospera, si nuevamente se elude esa urgente convocatoria y se especula, otra vez, con someternos a la pasividad y al chantaje de optar nuevamente por «el  menos malo».</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-20 wp-block-paragraph">Tal frustración abriría — y hasta justificaría — el camino al alternativismo electoral estéril de la izquierda en general y del trotskismo en particular, a la atomización del progresismo y a una creciente abstención.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-21 wp-block-paragraph">Encerrados en estas falsas opciones, sin priorizar ya la movilización antifascista para disputar el poder político, finalmente se impondrá el continuismo neoliberal u otra opción centroderechista.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-22 wp-block-paragraph">A la izquierda, que enfrenta una difícil encrucijada, le cabe la responsabilidad de poner en evidencia este juego perverso y a sus protagonistas, de no subordinarse, pero tampoco aislarse en el sectarismo y hacer propia la propuesta de una amplia coalición, sin bajar bandera alguna.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-23 wp-block-paragraph">No se trata de disimular y menos renunciar a los programas de máxima de cada fuerza, y en nuestro caso, al objetivo socialista, pero hay que priorizar acuerdos que de inmediato reparen la cruel situación que atraviesa la enorme mayoría de los argentinos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-24 wp-block-paragraph">En definitiva, el pleno protagonismo popular y un acuerdo programático de emergencia son la única respuesta si realmente se quiere torcer el rumbo actual. La historia no perdonará a quienes tengan el poder de convocar y miren para otro lado. Si hoy no nos unimos para frenar el despojo, mañana no tendremos pueblo al que liberar ni memoria que nos absuelva.</p>



<div style="height:49px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-25 wp-block-paragraph">Domingo, 5 de julio de 2026.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized is-style-rounded"><img decoding="async" src="https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQcwaXoHwILzfcqKIqQaQgTpgaI6dTs2IMgQj6ERX3Djg&amp;s" alt="" style="width:147px;height:auto"/></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-26 wp-block-paragraph">*Político, escritor y periodista.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-29 wp-block-paragraph">Muchas gracias.</p>



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		<title>Precisiones en torno al cálculo y su precio &#8211; Por Alberto Nadra</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Jul 2026 12:15:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Alberto Nadra]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Axel Kicillof]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Fernández]]></category>
		<category><![CDATA[El precio del cálculo]]></category>
		<category><![CDATA[frente antimilei]]></category>
		<category><![CDATA[izquierda]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[Myriam Bregman]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Alberto Nadra realiza en esta nota algunas precisciones, surgidas al calor de los pedidos de amigos y lectores, sobre su artículo "El precio del cálculo", publicado en este medio el 5 de julio del presente año.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/precisiones-en-torno-al-calculo-y-su-precio-por-alberto-nadra/">Precisiones en torno al cálculo y su precio &#8211; Por Alberto Nadra</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-31 wp-block-paragraph"><strong><em>Alberto Nadra realiza en esta nota algunas precisiones, surgidas al calor de los pedidos de amigos y lectores, sobre su artículo «El precio del cálculo», publicado en este medio el 5 de julio del presente año.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-32 wp-block-paragraph"><strong>Por Alberto Nadra*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-33 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:72px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-34 wp-block-paragraph">Algunos de mis amigos me piden precisiones acerca de la propuesta que escribí en <em>La Tecl@ Eñe</em> (<a href="https://lateclaenerevista.com/el-precio-del-calculo-por-alberto-nadra/">ver nota 5/7/2026</a>) sobre una urgente y amplia coalición para derrotar a Milei, y el sentido del reclamo hacia los principales dirigentes de la oposición. Ya, porque los sufrimientos de la mayoría son muchos y muy graves.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-35 wp-block-paragraph">Algunos creen que es voluntarista, o temen que entrañe un planteo de seguidismo. Aclaro que se trata de una formulación que realicé, entre otras consideraciones a las pocas horas del triunfo de Milei, aún antes de que asumiera (<a href="https://albertonadra.com.ar/derrota-y-futuro-algunas-reflexiones-para-reconstruir-el-movimiento-popular">ver nota 23/11/2023</a><a href="https://albertonadra.com.ar/derrota-y-futuro-algunas-reflexiones-para-reconstruir-el-movimiento-popular/"></a>). Nada más lejos de mi intención, entonces y ahora, que cualquiera de las variantes que preocupan a varios con los que he recorrido un largo camino, con muchas más luchas y dolorosas derrotas que serenidades y glamorosos triunfos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-36 wp-block-paragraph">Esas derrotas&nbsp;parieron estos tiempos. La falta de cambios estructurales y la superación&nbsp;de la dependencia con el aplastamiento sangriento de los proyectos liberadores de los &#8217;60 y &#8217;70 nos trajeron hasta aquí. Los gobiernos populistas que, en democracia, encararon proyectos redistributivos sin tocar el bloque dominante fueron desplazados, y barridas las pocas o muchas conquistas de esos períodos, y profundizaron un modelo rentista y de rapiña.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-37 wp-block-paragraph">Mucho hemos retrocedido y lo realmente voluntarista y fantasioso es cualquier intento de retomar esos caminos sin desplazar primero al neoliberalismo en el poder. Luego, sí, cada uno tratará de empujar el camino que entienda más favorable para el pueblo y la Patria. Sencillamente, invirtiendo el principio lógico: quien no puede lo menos no puede lo más. Pretender mejorar la calidad de vida (mucho menos encarar cambios estructurales) sin antes desalojar al neoliberalismo del poder, es el verdadero voluntarismo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-38 wp-block-paragraph">No me creo propietario de la razón, pero siempre militaré lo que creo necesario y de lo que estoy convencido que, de no alcanzarlo — tal vez lo más probable —nos conducirá irremediablemente a nuevas frustraciones como Patria y como Pueblo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-39 wp-block-paragraph">Por eso subrayo una precisión central acerca de la propuesta: está concebida para organizar la lucha aquí y ahora, y no se elabora desde cálculos electorales de cara a unos comicios que, como advierto en la nota, cuando lleguen quizá — parafraseándome — «no tendremos pueblo al que liberar ni memoria que nos absuelva».</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-40 wp-block-paragraph">Sobre este principio general, intento lograr cuatro objetivos:</p>



<div style="height:26px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-41 wp-block-paragraph">1 &#8211; Una convocatoria urgente a organizarnos para sacar a este asesino serial de argentinos, entregador y destructor de la Patria. Algunos podrán teorizar y calcular en abstracto, pero es muy grave la situación cuando no se tiene techo y comida caliente.</p>



<ol class="wp-block-list">
<li></li>
</ol>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-42 wp-block-paragraph">2 &#8211; Advertir y denunciar que hay una fuerte acción para rearmar, por una derecha descarnada, al peronismo como parte de un bipartidismo estable neoconservador. Tanto Cristina como Axel están bajo esa poderosa presión. No ser peronista, a los que no lo somos, no nos exime de considerar la gravedad de esta perspectiva.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-43 wp-block-paragraph">3 &#8211; Un llamado a Myriam Bregman y el FITU, y al resto de las fuerzas de izquierda, que de una u otra manera están en las luchas, para que tomen la iniciativa y prioricen el primer objetivo: que reclamen públicamente al resto de los partidos políticos y organizaciones sociales actuar ya, en forma coordinada y contundente, para atenuar hoy, y erradicar mañana, el dolor cotidiano de millones. ¿Por qué? Porque esa es la razón de ser de la izquierda y no debe dejar la iniciativa a las organizaciones de la burguesía.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-44 wp-block-paragraph">4 &#8211; Dejar en claro, si&nbsp;así sucediera, que&nbsp;peronistas y trotskistas, o alguno de ellos, terminen dando la espalda a los sufrimientos y necesidades urgentes de nuestro pueblo: unos por internismo ombliguista o entramparse en una «actualización» por derecha; los otros, si es que priorizan el crecimiento individual, la propia identidad y un alternativismo estrategista, vacío de táctica política concreta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-45 wp-block-paragraph">5 &#8211; Dejar en claro, sin ambages, que esta convocatoria no admite excusas sectoriales. Si el peronismo se enreda en su internismo o cede ante la presión de rearmarse como muleta neoconservadora, que sepa que estará cavando su propia irrelevancia histórica, como ya lo hizo la más que centenaria UCR.&nbsp;Y si el trotskismo y el FITU priorizan la pureza identitaria o un estrategismo abstracto por encima de soluciones concretas para los que hoy no comen, también quedarán expuestos. Pero mi llamado no se agota en señalarles el dedo; se sostiene en la certeza de que el pueblo debe estar por encima de las siglas.</p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-46 wp-block-paragraph">No escribo esto desde la desesperanza, sino desde la urgencia de quien sabe que el tiempo se mide en vidas, no en calendarios electorales. La coalición que propongo no es un pacto de oficinas ni un reparto de cargos; es un fusible para evitar que el país se funda en la indiferencia. Si los líderes llamados a conducir no responden, que la historia los juzgue. Mientras tanto, nosotros — los que hemos perdido tanto y seguimos en pie — no tenemos derecho a la parálisis. Organicémonos donde estemos, sin pedir permiso. El dolor de la mayoría no espera. Y contra el dolor, sólo cabe la acción colectiva.</p>



<div style="height:51px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-47 wp-block-paragraph">Martes, 7 de julio de 2026.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized is-style-rounded"><img decoding="async" src="https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQcwaXoHwILzfcqKIqQaQgTpgaI6dTs2IMgQj6ERX3Djg&amp;s" alt="" style="width:141px;height:auto"/></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-48 wp-block-paragraph">*Político, escritor y periodista.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



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		<title>Víctor Jara y las garras del Cóndor &#8211; Por Alberto Nadra</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/victor-jara-y-las-garras-del-condor-por-alberto-nadra/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Jul 2026 12:25:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Alberto Nadra]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Chile]]></category>
		<category><![CDATA[Plan Cóndor]]></category>
		<category><![CDATA[Víctor Jara]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La noticia de la captura de un militar chileno condenado por el asesinato de Víctor Jara trae a la memoria del autor una historia que merece ser rescatada del olvido: la de la red clandestina de contraespionaje informativo que, desde un departamento de Buenos Aires, enfrentó a la Operación Cóndor en los años más oscuros del Cono Sur. Un testimonio personal que reconstruye el heroísmo anónimo de quienes, con lapiceras y transmisores, se enfrentaron al terror.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/victor-jara-y-las-garras-del-condor-por-alberto-nadra/">Víctor Jara y las garras del Cóndor &#8211; Por Alberto Nadra</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-53 wp-block-paragraph"><strong><em>La noticia de la captura de un militar chileno condenado por el asesinato de Víctor Jara trae a la memoria del autor una historia que merece ser rescatada del olvido: la de la red clandestina de contraespionaje informativo que, desde un departamento de Buenos Aires, enfrentó a la Operación Cóndor en los años más oscuros del Cono Sur. Un testimonio personal que reconstruye el heroísmo anónimo de quienes, con lapiceras y transmisores, se enfrentaron al terror.</em></strong><strong></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-54 wp-block-paragraph"><strong>Por Alberto Nadra*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-55 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-56 wp-block-paragraph">«<em>Capturan en Chile a militar prófugo por asesinato de Víctor Jara. El exoficial Nelson Haase Mazzei ingresó a prisión para cumplir una condena de 25 años, tras ser localizado en una zona rural de la región de Los Lagos</em>«.</p>



<div style="height:51px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-57 wp-block-paragraph">La noticia, en el portal de<em>Telesur</em>, me conmovió y la memoria de una gesta desconocida, las acciones de contraespionaje frente a la Operación Condor, volvió a mi mente. Para rescatarla y para homenajear a sus protagonistas, casi todos tan heroicos como anónimos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-58 wp-block-paragraph">Fue en algún momento de octubre o noviembre de 1973, cuando con apenas 21 años recibí una de tantas cartas que llegaban a un «buzón» de correo con envíos desde Chile, a pocas semanas del golpe que derrocara a Salvador Allende.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-59 wp-block-paragraph">Entre mis manos, mecanografiadas en un papel tipo <em>manifold</em>, leo una primera estrofa: &nbsp;</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-60 wp-block-paragraph"><em>Somos cinco mil aquí.<br>En esta pequeña parte de la ciudad.<br>Somos cinco mil.</em></p>



<div style="height:29px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-61 wp-block-paragraph">Estremecido, estaba ante el ultimo poema de Víctor Jara, de quien ya sabíamos que había sido asesinado en el campo de exterminio que el pinochetismo organizó en el Estadio Nacional, de Santiago de Chile. Mucho después, también conoceríamos que el 15 de septiembre de 1973 le pidió a su compañero Boris Navia una lapicera y un anotador, y horas antes de ser asesinado alcanzó a entregarle <em>Somos cinco mi</em>l o <em>Estadio Chile</em>. Su cuerpo fue identificado días después en la morgue por su compañera Joan Turner Jara: de acuerdo con posteriores peritajes había recibido 44 balazos y presentaba 56 fracturas óseas.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-62 wp-block-paragraph"><strong>De Buenos Aires a Moscú</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-63 wp-block-paragraph">Semana a semana, aún en periodos de legalidad, llegaban a una sólida y clandestina cadena de «buzones» los envíos desde Chile y otros países bajo dictaduras en el cono sur.  Algunas veces a una casilla en el antiguo Correo Central, en este caso a Caballito, en la calle Emilio Mitre, la casa de la familia Sosto, madre e hijos comprometidos en la solidaridad con el pueblo chileno.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-64 wp-block-paragraph">Uno o dos días después, de forma simultánea por Radio Moscú, la daban a conocer el escritor chileno José Miguel Varas, en el programa <em>Escucha Chile</em>, y Arturo Lozza, que conducía <em>La semana argentina</em>. La repercusión fue inmediata en Radio Praga, Radio Berlín y luego buena parte de la prensa occidental.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-65 wp-block-paragraph">Este esquema de envíos informativos fue vital para desenmascarar las dictaduras regionales, informar y promover la solidaridad internacional con las víctimas del llamado «Plan Cóndor».</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-66 wp-block-paragraph"><strong>Tras las garras de El Condor</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-67 wp-block-paragraph">El soviético Valentín Mashkin<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a>, con quien en 1979 me entrevistaría en Moscú por intermedio de mi hermano, Rodolfo, fue el primer autor que sistematizó y reveló al mundo, con fundamentada información, la coordinadora criminal de las dictaduras del cono sur en los años &#8217;70, la llamada «Operación Cóndor».</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-68 wp-block-paragraph">Este trabajo fue profundizado y completado por Stella Calloni<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a> en una investigación publicada en 1999, que incluye desde testimonios del <em>Nun­ca Más</em>, hasta las pruebas de los «archivos del terror», en Paraguay, documentos oficiales descubiertos gracias a una temeraria investi­gación de Martín Almada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-69 wp-block-paragraph">Poco antes, en 1998, aparecieron pruebas contundentes de la complicidad de las dictaduras y el apoyo estadounidense, con la desclasificación parcial de documentos de los Estados Unidos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-70 wp-block-paragraph">Poco conocida es, sin embargo, la contraofensiva que se realizó clandestinamente contra el Cóndor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-71 wp-block-paragraph">Se trató de un meticuloso trabajo de los servicios de inteligencia de la entonces Unión Soviética, alimentados en gran parte por lo que se dio en llamar «Córdoba 652, 11 E», calle, número, piso y de­partamento en donde, desde los años 60, se coordinaron los esfuer­zos de recopilación de las denuncias y la solidaridad frente al cerco de dictaduras que se iba cerrando sobre el Cono Sur.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-72 wp-block-paragraph">¿Los nombres de aquella increíble epopeya? Isidoro Gilbert, corresponsal de la Agencia TASS, que fue la «cobertura» de esta estructura que agrupó a las corresponsalías de las agencias de noticias de los entonces «países socialistas», así como de matutinos de gran impacto europeo como <em>L&#8217;Unitá, L&#8217;Humanité, Neues Deutschland</em>; Arturo Lozza; Rodolfo Nadra; Adolfo Coronato; y yo mismo, la «mascota» del equipo, hasta que me destinaron a Prensa Latina, luego del golpe de 1976, con lo que sumamos, de hecho, otra agencia y vía de transmisión al exterior.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-73 wp-block-paragraph">Y, con nosotros, paraguayos, como el escritor y poeta Elvio Romero; chilenos, como José Madlavsky, Enrique Martini, o Luis «Lucho» Córdoba; o Nicko Scwartz, años después embajador uruguayo en Vietnam.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-74 wp-block-paragraph">Gilbert fue el «responsable político» de <em>Córdoba 652</em>. En ese ca­rácter hay muchísimas historias, datos y directivas que jamás nos comentó, ni debía hacerlo. Nosotros siempre lo aceptamos, pues era el jefe. Lo curioso es que él tampoco supo que algunos de nosotros también conocíamos otros datos, establecíamos otras relaciones y recibíamos otras directivas —que expresamente no contradecían las que él recibía, simplemente eran otras— pero que se cumplían en estricto secreto, en primer lugar, para el propio Isidoro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-75 wp-block-paragraph">Eran, aunque no lo supiéramos cabalmente, los años que fuimos tras las garras de <em>El Cóndor</em>.<a href="#_ftn3" id="_ftnref3">[3]</a></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-76 wp-block-paragraph"><strong>Un rastro sangriento</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-77 wp-block-paragraph">Horroriza hoy —a más de cuarenta años de los hechos— repasar las acciones de la <em>Operación Cóndor</em>, dirigida por la CIA de George Bush (padre) y el secretario Henry Kissinger, con sicarios cubanos de la antigua OAS francesa o la Triple A nativa, todos a su servicio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-78 wp-block-paragraph">Chile, mediante el golpe organizado por Estados Unidos, se con­vierte en pieza clave y se une a los regímenes sangrientos de Para­guay, Brasil, Bolivia, Uruguay y —antes y después— a las distintas dictaduras argentinas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-79 wp-block-paragraph">Bajo su coordinación, las Fuerzas Armadas del Cono Sur concretaron el crimen del expresidente boliviano Juan José Torres el 2 de junio de 1976; los del ex jefe del Ejército de Chile, General Carlos Prats, y su esposa, Sofía Cuthbert —el 30 de octubre de 1974—; y el secuestro, tortura y muerte de los exlegisladores Zelmar Michellini y Héctor Gutiérrez Ruiz, el 21 de mayo de 1976. Todos cometidos en Buenos Aires, durante el gobierno de Isabel Perón primero y bajo la dictadura después.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-80 wp-block-paragraph">También planificaron y concretaron —nada menos que en terri­torio de los Estados Unidos— el asesinato de Orlando Letelier, exministro y embajador de Allende, y su secretaria; con la activa parti­cipación del agente de la CIA Michael Townley, el 21 de septiembre de 1976; así como el brutal atentado al vuelo CU-455 de <em>Cubana de Aviación</em>, sobre la isla de Barbados, en el que perdieron la vida 73 personas el 6 de octubre de 1976.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-81 wp-block-paragraph">También hubo intentos fallidos en 1975. Tal es el caso del vicepresi­dente chileno Bernardo Leighton en Italia, del socialista Carlos Altami­rano y del comunista Volodia Teitelbom. Asimismo, hay otras muertes sospechadas en la lista, aunque no probadas como asesinatos. Entre ellas se encuentran la del presidente de Ecuador, Jaime Roldós, y la del líder panameño Omar Torrijos, considerados «peligrosos» por los Estados Unidos, y ambos víctimas de «accidentes» aéreos en 1981.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-82 wp-block-paragraph">En octubre de 2011, abierto nuevamente en Argentina el rumbo para la Memoria, la Verdad y la Justicia, Sergio López Burgos —sobreviviente uruguayo de la <em>Operación Cóndor </em>y ex detenido de <em>Automotores Orletti</em>— denunció penalmente ante la justicia argen­tina a un centenar de funcionarios civiles y militares de su país por su participación en la coordinación del plan de represión ilegal.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-83 wp-block-paragraph">Todos ellos forman parte de la legión de miles —miles— de hombres y mujeres secuestrados, cada uno de ellos con su nombre y apellido, su familia, su historia, a quienes en distintos territorios se torturó bárbaramente, y —»remitidos» a sus países de origen— finalmente fueron asesinados en su mayor parte.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-84 wp-block-paragraph">El «rastro sangriento de El Cóndor» —al decir de Mashkin— es imposible seguirlo en unas líneas, pero puede insinuarse al citar que, en 1992, el juez paraguayo José Fernández y el abogado, pedagogo y víctima de Stroessner, Martín Almada, descubrieron los llamados «archivos del terror». De esta forma quedó probado, con documentación de sus autores, el plan sistemático de persecución y eliminación de los adversarios políticos —comunistas, socialistas e izquierdistas (con un sentido amplísimo del término)— con independencia de las fronteras nacionales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-85 wp-block-paragraph">Hay dos maneras de percibir la magnitud del horror. Una, por las —literalmente— cuatro toneladas de fichas de detención, grabaciones y fotos de torturas, registro de apresamiento y traslado entre los países integrantes. Y otra, espeluznante, porque esas toneladas de documentación permiten probar al menos los casos de 50.000 personas asesinadas, 30.000 desaparecidos y 400.000 encarcelados.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-86 wp-block-paragraph">Frente a esa inmensidad de dolor, las palabras de Víctor Jara, escritas en la víspera de su propia muerte, resuenan hoy con una vigencia estremecedora. Son el grito de los cinco mil, que son en realidad todos<em>.</em></p>



<div style="height:16px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-87 wp-block-paragraph"><strong>Somos cinco mil | de Víctor Jara</strong></p>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-88 wp-block-paragraph"><em>Somos cinco mil aquí.<br>En esta pequeña parte de la ciudad.<br>Somos cinco mil.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-89 wp-block-paragraph"><em>¿Cuántos somos en total<br>en las ciudades y en todo el país?</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-90 wp-block-paragraph"><em>Somos aquí diez mil manos<br>que siembran y hacen andar las fábricas.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-91 wp-block-paragraph"><em>¡Cuánta humanidad<br>con hambre, frío, pánico, dolor,<br>presión moral, terror y locura!</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-92 wp-block-paragraph"><em>Seis de los nuestros se perdieron<br>en el espacio de las estrellas.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-93 wp-block-paragraph"><em>Un muerto, un golpeado como jamás creí<br>se podría golpear a un ser humano.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-94 wp-block-paragraph"><em>Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores,<br>uno saltando al vacío,<br>otro golpeándose la cabeza contra el muro,<br>pero todos con la mirada fija de la muerte.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-95 wp-block-paragraph"><em>¡Qué espanto causa el rostro del fascismo!</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-96 wp-block-paragraph"><em>Llevan a cabo sus planes con precisión artera sin importarles nada.<br>La sangre para ellos son medallas.<br>La matanza es acto de heroísmo.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-97 wp-block-paragraph"><em>¿Es éste el mundo que creaste, Dios mío?<br>¿Para esto tus siete días de asombro y trabajo?</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-98 wp-block-paragraph"><em>En estas cuatro murallas sólo existe un número que no progresa.<br>Que lentamente querrá la muerte.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-99 wp-block-paragraph"><em>Pero de pronto me golpea la consciencia<br>y veo esta marea sin latido<br>y veo el pulso de las máquinas<br>y los militares mostrando su rostro de matrona lleno de dulzura.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-100 wp-block-paragraph"><em>¿Y Méjico, Cuba, ¿y el mundo?<br>¡Que griten esta ignominia!</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-101 wp-block-paragraph"><em>Somos diez mil manos que no producen.<br>¿Cuántos somos en toda la patria?</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-102 wp-block-paragraph"><em>La sangre del Compañero Presidente<br>golpea más fuerte que bombas y metrallas.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-103 wp-block-paragraph"><em>Así golpeará nuestro puño nuevamente.<br>Canto, que mal me sales<br>cuando tengo que cantar espanto.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-104 wp-block-paragraph"><em>Espanto como el que vivo, como el que muero, espanto.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-105 wp-block-paragraph"><em>De verme entre tantos y tantos momentos del infinito<br>en que el silencio y el grito son las metas de este canto.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-106 wp-block-paragraph"><em>Lo que nunca vi, lo que he sentido y lo que siento<br>hará brotar el momento…</em></p>



<div style="height:45px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-107 wp-block-paragraph"><strong>Referencias:</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-108 wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Mashkin, V. (1985) <em>Operación Condor, su rastro sangriento</em>, Editorial Cartago (Traducción de la edición en ruso de 1983)</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-109 wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Calloni, S. (1999) <em>Operación Cóndor: los años del lobo</em>. Peña Lillo/Ediciones Continente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-110 wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> Ver Nadra, A. (2025) <em>Secretos en Rojo, un militante entre dos siglos</em>.&nbsp; Editorial Crespines, 3ra edición.</p>



<div style="height:46px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-111 wp-block-paragraph">29 de julio de 2026.</p>



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<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-112 wp-block-paragraph">*Político, escritor y periodista.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



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