<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>África archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<atom:link href="https://lateclaenerevista.com/tag/africa/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/africa/</link>
	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Wed, 05 Aug 2026 11:54:14 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/12/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>África archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<link>https://lateclaenerevista.com/tag/africa/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Los nacionalcolonialismos en África &#8211; Por E. Raúl Zaffaroni</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/los-nacionalcolonialismos-en-africa-por-e-raul-zaffaroni/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/los-nacionalcolonialismos-en-africa-por-e-raul-zaffaroni/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 19 Jun 2021 18:14:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[E. Raúl Zaffaroni]]></category>
		<category><![CDATA[África]]></category>
		<category><![CDATA[colonialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Europa]]></category>
		<category><![CDATA[imperialismo]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[nacionalcolonialismos]]></category>
		<category><![CDATA[Raúl Zaffaroni]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=7757</guid>

					<description><![CDATA[<p>Raúl Zaffaroni narra en este artículo como tras la colonización y reparto del continente Africano realizado por los europeos, el capitalismo incipiente produjo graves conflictos internos que derivaron en una competencia colonial que enarboló banderas nacionalistas. Así fue como el neocolonialismo consistió en una disputa entre nacionalcolonialismos que se empeñaron en destruir África. Zaffaroni sostiene que es indispensable recordar esta historia porque no resulta útil mencionar hechos como si no tuviesen conexión ya que los nacionalcolonialismos no pudieron cometer estos genocidios en África, como tampoco los simultáneos e igualmente terroríficos en India, China, Indonesia y Oceanía, sin antes haberlos cometido en nuestra América sobre millones de indios y esclavos africanos.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/los-nacionalcolonialismos-en-africa-por-e-raul-zaffaroni/">Los nacionalcolonialismos en África &#8211; Por E. Raúl Zaffaroni</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em> Raúl Zaffaroni narra en este artículo como tras la colonización y reparto del continente Africano realizado por los europeos, el capitalismo incipiente produjo graves conflictos internos que derivaron en una competencia colonial que enarboló banderas nacionalistas. Así fue como el neocolonialismo consistió en una disputa entre nacionalcolonialismos que se empeñaron en destruir África. Zaffaroni sostiene que es indispensable recordar esta historia porque no resulta útil mencionar hechos como si no tuviesen conexión ya que los nacionalcolonialismos no pudieron cometer estos genocidios en África, como tampoco los simultáneos e igualmente terroríficos en India, China, Indonesia y Oceanía, sin antes haberlos cometido en nuestra América sobre millones de indios y esclavos africanos.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por E. Raúl Zaffaroni*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>Alemania en el sudeste de África.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hace poco tiempo, las páginas interiores de los diarios informaban que el gobierno alemán indemnizaría a los sucesores de los <em>hereros</em>. Muchos se habrán preguntado de qué se trataba. Los informados sabrán que los alemanes entraron al continente africano en 1883 y formaron el <em>África del Sudeste Alemana</em> (<em>Deutsche Südwestafrika</em>), cuyo primer gobernador fue Heinrich Göring, el papá de Hermann. La etnia de los <em>hereros</em>, se sublevó y el emperador envió al general von Trotta con una orden de exterminio, que quizá sea el único documento del siglo pasado que ordena ejecutar un genocidio por escrito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Entre 1904 y 1907 von Trotta no se hizo rogar para matar o abandonar en el desierto a unos cien mil hereros. Aunque se sabe poco, parece que también hubo una rebelión en Tanganika entre 1905 y 1907, en cuya represión habrían perecido otras setenta mil personas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si bien las muertes se detuvieron, a todo herero sobreviviente se le marcaba como <em>HG </em>(<em>Gefangene</em>, prisionero), con lo cual se pasó del exterminio a la concentración y al trabajo forzado. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Cabe agregar que, por esas colonias anduvo un tal Dr. Eugen Fischer, haciendo experimentos con los prisioneros, en base a los cuales en 1910 gritó al mundo que se debía impedir el mestizaje (las <em>razas mixtas</em>) prohibiendo <em>matrimonios y sexualidad interraciales</em>. El Dr. Fischer fue luego el más destacado <em>eugenista</em> nazi, nombrado por Hitler en 1933 rector de la Universidad de Berlín, dirigió el Instituto de antropología Kaiser Wilhelm de Berlín y en 1937 promovió la esterilización de 600 niños de Renania, hijos de alemanas y soldados africanos franceses. Murió en 1967 en su cama. Los alemanes perdieron sus colonias en 1918 y la <em>Sociedad de las Naciones</em> puso a los hereros sobrevivientes a cargo de la racista Sudáfrica.   </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://miro.medium.com/max/4800/1*A3w2BaE2MqgXJT3S5B8D9g.jpeg" alt="Así se repartieron los europeos África | by Pablo Cruz | Opinión con Foro | Medium" /></p>
<div class="sy-slides-wrap">
<div class="sy-caption-wrap">
<div class="sy-caption" style="text-align: center;"><em>Togoleses reclutados por el ejército alemán en 1914 © Getty / Three Lions / Hulton Archives</em></div>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em><strong>Exploradores europeos: neocolonialismo y nacionalcolonialismos.</strong></em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero esta no es una historia de <em>alemanes malos</em>, sino que, hasta la segunda mitad del siglo XIX, los europeos en general se habían limitado a explorar el interior de África. El explorador de los franceses fue Pietro Savognan de Brazza, un italiano naturalizado francés. Henry Morton Stanley fue un explorador mercenario galés que trabajó para el rey Leopoldo II de Bélgica, haciendo firmar acuerdos con una cruz a los jefes locales, obviamente nulos, pero todos se hacían los tontos y no los objetaban. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los europeos no se metían al interior del continente, porque no tenían anticuerpos contra la malaria, la <em>tripanosomiasis africana</em> (enfermedad del sueño) y la fiebre amarilla. Pero apareció la quinina preventiva contra la malaria y también perdieron el miedo a los originarios al disponer de armas más poderosas, como la ametralladora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Como la población europea se había duplicado y el capitalismo incipiente producía graves conflictos internos, decidieron competir colonialmente enarbolado banderas nacionalistas. Así fue como el neocolonialismo consistió en una disputa entre <em>nacionalcolonialismos</em> que se empeñaron en destruir África. A mediados del siglo XIX ocupaban únicamente un 10% del continente y en 1914 sólo se mantenían independientes Liberia y Etiopía. En 1860 África tenía ciento cincuenta millones de habitantes y a comienzos del siglo XX noventa millones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Millones de africanos murieron por enfermedad, el desplazamiento poblacional extendió la mosca <em>tse-tse </em>y generalizó la enfermedad del sueño, la peste bovina mató animales y causó hambrunas, aumentaron las dolencias venéreas y, para colmo, eso coincidió con las sequías de fines del siglo XIX y comienzos del XX.    </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La hipocresía de los <em>nacionalcolonalistas</em> y su desfachatez no tiene parangón en la historia, pues se reunieron en Berlín en 1885, convocados por Bismarck, y mafiosamente repartieron África en una mesa, como si fuese una gran pizza. Por cierto, el punto 4 del Acta de la Conferencia de Berlín, como era de esperar, enunciaba el propósito de <em>desarrollar el bienestar moral y material de las poblaciones autóctonas. </em>En la mesa de la pizza se sentaron Gran Bretaña, Francia, Alemania, Portugal, España, Bélgica, Italia, Estados Unidos, Austria-Hungría, el Imperio Otomano, Rusia, Suecia y Dinamarca. Como era obvio, no había ningún africano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En ese reparto, Gran Bretaña, que controlaba Nigeria y Ghana, sumó Egipto, Sudán, Uganda, Kenia, Sudáfrica, Zambia, Zimbaue y Botswana, consiguiendo un corredor desde Egipto a Sudáfrica. Francia se quedó con casi toda África occidental, desde Mauritania hasta Chad, además de Gabón y el Congo Francés. Bélgica recibió África central, o sea, lo que sería el Congo Belga. Portugal recibió a Angola en la parte occidental y Mozambique en la oriental. Italia manoteó parte de Somalia y de Etiopía. Alemania recibió Namibia y Tanzania, donde luego se encargó de matar a los hereros. A España le tocó el pequeño territorio de Guinea Ecuatorial. </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://www.eulixe.com/media/eulixe/images/2020/01/14/2020011418562069437.jpg" alt="Los genocidios congoleños &amp;quot;olvidados&amp;quot; por Occidente (Cap.I) - Reportajes - Eulixe" /></p>
<p style="text-align: center;"><em><span style="color: #000000;">Leopoldo II y el régimen de terror asesino.</span></em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000;"><strong><em>El caso belga: Leopoldo II y el Estado Libre del Congo.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Además del desvergonzado reparto de un continente, la conferencia de Berlín tuvo una particularidad, que fue el caso de Bélgica, pues su gobierno no tenía interés en África, pero su rey Leopoldo II, montó una sociedad de la que se hizo presidente: la <em>Association Internationale du Congo</em>, representada en la conferencia. En seguida comenzó a hablar del <em>Estado Libre del Congo</em> y el Parlamento belga lo autorizó a proclamarse soberano, pero librándose el Estado de toda responsabilidad al respecto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El empresario Leopoldo envió pocos belgas al Congo, unos 2.500 en total, pero su compañía formó un ejército de mercenarios asesinos de diversos orígenes: Zanzíbar, Liberia, Egipto, Etiopía, Ghana, Sierra Leona, Benin, con los que esclavizó a la población originaria, haciéndole extraer caucho y penando el bajo rendimiento con la amputación de manos y pies de los niños, reteniendo a las familias como rehenes y otras atrocidades.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es imposible saber cuántas vidas costó este régimen de terror asesino, comandado por un rey que nunca puso un pie en el Congo, pero de los números que se sostienen, ninguno es menor a tres millones y algún historiador llega a calcular diez millones.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El genocidio del Congo fue generando un escándalo en Europa. Edmund Morel, un periodista inglés, fundó un periódico y escribió un libro. También le respondió a Kipling, el inventor de un continente de salvajes asesinos, que obtuvo el Premio Nobel en 1907. Casement, un cónsul inglés, también fue un denunciante; Mark Twain escribió <em>King Leopold’s Soliloquy</em> (1905) y Arthur Conan Doyle <em>The Crime of the Congo</em> (1909). La denuncia más difundida fue <em>Heart of Darkness </em>(1909), de Joseph Conrad.      </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Para evitar el control estatal belga, desde 1898 Leopoldo trasladó el domicilio de sus sociedades al Congo, pudiendo así falsear balances y pagar menos al Estado belga. Por cierto, no sólo fue autor mediato de genocidio, sino también un defraudador fiscal a su propio reino. Finalmente, por las presiones debidas a la difusión del genocidio, en 1908 el Congo pasó a ser formalmente colonia belga. El rey Leopoldo murió en su cama en 1909 y el territorio de la actual República Democrática del Congo se mantuvo como colonia hasta su independencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En la actualidad, no lejos de Bruselas, hay un lujoso museo de África Central, donde entre muchas cosas se exhibe una nota del administrador colonial dirigida al presidente Truman, pues el uranio de las bombas de Hiroshima y Nagasaki provenía del Congo Belga.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><em><span style="color: #000000;">Resistencias y conflictos entre los nacionalcolonizadores.</span></em></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero además de las testas coronadas, la Francia republicana también concesionaba el derecho a explotar a sus colonizados, cobrando el canon de las sociedades. Se desató un escándalo cuando en París se supo de la ejecución de un prisionero mediante un cartucho de dinamita en el recto; condenaron a dos funcionarios y comisionaron a Brazza para confeccionar un informe sobre la situación general. Brazza murió en el viaje de regreso a Francia –no se sabe si envenenado- y el gobierno francés ocultó el informe, descubierto en los archivos en 1965.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por otra parte, los franceses construyeron entre 1914 y 1934 el ferrocarril de Point Noire a Brazzaville, en el viejo Congo francés (hoy República del Congo), con un recorrido de 510 kilómetros. Esta obra se realizó con el empleo de trabajo forzado de unos 125.000 congoleños, de los cuales murieron cerca de 20.000.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A todos estos crímenes deben agregarse las represiones, que nunca ahorraron muertes, a las poblaciones originarias que ofrecieron resistencia, les crearon conflictos y generaron redes solidarias. En Malí, por ejemplo, el rey resistió hasta ser deportado en 1898, en Benin pasó algo parecido, la resistencia zulú –cuyos ejércitos no eran mancos- fue vencida sólo por la gran superioridad bélica. Las rebeliones previas a la segunda guerra fueron constantes: Costa de Marfil (1881), Senegal (1885), Nigeria (1887 y 1897), Mozambique (1889), Benin, Zimbabue y Madagascar (1896), Ghana (1900), Congo (1903), Tanzania (1904), Costa de Marfil (1910), Angola (1911), Ruanda y Camerún (1912), Benin y Togo (1914), República Centroafricana (1924), República Democrática del Congo (1931).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Como la conferencia de Berlín se había limitado sólo al reparto de ese continente, no cesaron los conflictos entre los <em>nacionalcolonizadores</em>, como los suscitados entre Francia y Gran Bretaña por Sudán en 1901 y con Alemania por Marruecos en 1911, entre Rusia y Gran Bretaña por las fronteras de la India y con Japón por Manchuria en 1905. Alguno incluso repercutió mal en su metrópoli, como cuando en 1890 los ingleses pararon el avance de Portugal sobre el centro del continente para unir Mozambique con Angola, lo que causó la renuncia del gobierno, se acusó a la monarquía de entreguista, dejándola muy desprestigiada, hasta que asesinaron al rey y cayó en 1910.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em><img decoding="async" class="aligncenter" src="http://static.prsa.pl/images/92a5b89e-fc55-4412-bb25-9b7fe16dadec.jpg" alt="Wojny burskie – starcie Dawida z Goliatem - Historia - polskieradio24.pl" /></em></p>
<div class="eYbsle" style="text-align: center;"><em>Guerras de los bóeres.</em></div>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000;"><em><strong>La guerra blanca de Sudáfrica</strong></em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero el conflicto más grave entre blancos fue la guerra de Sudáfrica (1899 a 1902), entre los ingleses y los bóeres, que se fue gestando desde 1870, cuando se descubrieron diamantes y oro y afluyeron los ingleses. Los holandeses se llamaban <em>afrikáner</em> y eran calvinistas de cultura agraria, con horror al mestizaje. Si bien ejercían el gobierno, fue aumentando el peso de los ingleses de cultura capitalista, hasta que estalló la guerra que ganaron estos últimos, quienes tuvieron el apoyo de algunos negros, a los que los bóeres no trataban demasiado bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Después de esa guerra, las cosas no mejoraron para la mayoría negra, los blancos exigían que se le limitasen las ofertas de trabajo, en 1927 se penaron las relaciones sexuales entre blancos y negros, la legislación se hizo más represiva, en 1930 surgió el filonazi<em> Purified National Party</em> de Daniel Malan, en 1935 se oficializó el <em>apartheid </em>y en 1948 se lo consagró oficialmente cuando Malan llegó a ser primer ministro y se sumaron más experiencias criminales en las décadas siguientes.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000;"><strong><em>La historia como conexión.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es indispensable recordar esta historia, porque no resulta útil mencionar hechos como si no tuviesen conexión, porque en la historia todo se conecta con todo. En principio, los <em>nacionalcolonialismos</em> no pudieron cometer estos genocidios en África, como tampoco los simultáneos e igualmente terroríficos en India, China, Indonesia y Oceanía, sin antes haberlos cometido en nuestra América sobre millones de indios y esclavos africanos, porque sólo con el oro y la plata americanos se volvieron poderosos, dado que antes de 1492 estaban bloqueados por el sur y por el este por los islámicos que les impedían el comercio terrestre con Oriente. Por eso, precisamente, mandaron a Colón al oeste y a Vasco da Gama al sur. Por otro lado, los <em>nacionalcolonialismos</em> se fueron volviendo más confrontativos y, finalmente, mandaron al diablo sus modos versallescos de 1885 y se enfrentaron en su propia casa en una guerra de treinta años en dos capítulos, el último de los cuales es innecesario relatar como terminó. En tanto, en cierto sentido nosotros triunfamos, porque logramos sobrevivir y estamos aquí, <em>en nuestro Sur, defendiéndonos como podemos</em>. </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 19 de junio de 2021.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">*Profesor Emérito de la UBA</span></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-nacionalcolonialismos-en-africa-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=Los%20nacionalcolonialismos%20en%20%C3%81frica%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-nacionalcolonialismos-en-africa-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=Los%20nacionalcolonialismos%20en%20%C3%81frica%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-nacionalcolonialismos-en-africa-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=Los%20nacionalcolonialismos%20en%20%C3%81frica%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-nacionalcolonialismos-en-africa-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=Los%20nacionalcolonialismos%20en%20%C3%81frica%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-nacionalcolonialismos-en-africa-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=Los%20nacionalcolonialismos%20en%20%C3%81frica%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-nacionalcolonialismos-en-africa-por-e-raul-zaffaroni%2F&amp;linkname=Los%20nacionalcolonialismos%20en%20%C3%81frica%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-nacionalcolonialismos-en-africa-por-e-raul-zaffaroni%2F&#038;title=Los%20nacionalcolonialismos%20en%20%C3%81frica%20%E2%80%93%20Por%20E.%20Ra%C3%BAl%20Zaffaroni" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/los-nacionalcolonialismos-en-africa-por-e-raul-zaffaroni/" data-a2a-title="Los nacionalcolonialismos en África – Por E. Raúl Zaffaroni"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/los-nacionalcolonialismos-en-africa-por-e-raul-zaffaroni/">Los nacionalcolonialismos en África &#8211; Por E. Raúl Zaffaroni</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/los-nacionalcolonialismos-en-africa-por-e-raul-zaffaroni/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>6</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La crisis migratoria que desafía a España y a Europa &#8211; Por Iván Ambroggio</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/la-crisis-migratoria-que-desafia-a-espana-y-a-europa-por-ivan-ambroggio/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/la-crisis-migratoria-que-desafia-a-espana-y-a-europa-por-ivan-ambroggio/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 05 Aug 2026 11:53:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Iván Ambroggio]]></category>
		<category><![CDATA[Política Internacional]]></category>
		<category><![CDATA[África]]></category>
		<category><![CDATA[Ceuta]]></category>
		<category><![CDATA[crisis humanitaria]]></category>
		<category><![CDATA[crisis migratoria]]></category>
		<category><![CDATA[Eurpora]]></category>
		<category><![CDATA[Marruecos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=21171</guid>

					<description><![CDATA[<p>La crisis migratoria que estalló a finales de julio de 2026 en el enclave español del norte de África no es un hecho aislado, sino el síntoma visible de fuerzas estructurales, políticas y humanas que desafían a España y a Europa, y que no se resolverá con boyas naranjas ni con discursos de "invasión".</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-crisis-migratoria-que-desafia-a-espana-y-a-europa-por-ivan-ambroggio/">La crisis migratoria que desafía a España y a Europa &#8211; Por Iván Ambroggio</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-097d6c8f96f57df175324f0f2b71a989 wp-block-paragraph"><em style="font-weight: bold;">La crisis migratoria que estalló a finales de julio de 2026 en el enclave español del norte de África no es un hecho aislado, sino el síntoma visible de fuerzas estructurales, políticas y humanas que desafían a España y a Europa</em>, <strong><em>y que no se resolverá con boyas naranjas ni con discursos de «invasión».</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-938b581fe9dbae22faaea69e870fd30b wp-block-paragraph"><strong>Por Iván Ambroggio*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2b4de8e06e0b3cdc6690c051d6a3264e wp-block-paragraph">«El encuentro con el migrante es también un encuentro con Cristo». Estas palabras del entonces Papa Francisco, pronunciadas en múltiples ocasiones a lo largo de su pontificado, resuenan con especial fuerza ante las imágenes de cientos de personas cruzando a nado el espigón que separa Marruecos de Ceuta. En ellas no hay romanticismo, sino un recordatorio de la dignidad irrenunciable de quienes huyen de la desesperación. La crisis migratoria que estalló a finales de julio de 2026 en el enclave español del norte de África no es un hecho aislado, sino el síntoma visible de fuerzas estructurales, políticas y humanas que desafían a España y a Europa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a5e8ebe939902b7e936967c35d12300f wp-block-paragraph">Los hechos son contundentes. Durante varios días, miles de personas —en su mayoría jóvenes marroquíes— intentaron entrar en Ceuta por tierra y, especialmente, por mar, bordeando o cruzando a nado el espigón fronterizo. El Ministerio del Interior español registró picos de hasta 50.000 intentos en una sola noche. El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) quedó completamente saturado. Al menos 72 personas murieron en el intento. La gran mayoría de quienes lograron cruzar regresó voluntariamente a Marruecos en las horas siguientes, escoltada por las fuerzas de seguridad españolas. El presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, del Partido Popular, calificó la situación de «emergencia humanitaria y social» y reclamó refuerzos urgentes. El Gobierno de Pedro Sánchez desplegó al ejército, duplicó la presencia de la Guardia Civil y anunció una barrera física de contención en el mar para facilitar las repatriaciones en frontera, en cumplimiento de una reciente sentencia del Tribunal Supremo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-aa3abd078bf598144a31b5b6778c1a03 wp-block-paragraph">¿Qué desencadenó esta oleada? La explicación más inmediata apunta a una resolución del Tribunal Supremo de junio de 2026. El alto tribunal determinó que las llamadas «devoluciones en caliente» no pueden aplicarse a quienes entran nadando, porque no superan elementos físicos de contención como las vallas. A estas personas se les debe someter a un procedimiento de devolución en 72 horas o internarlas temporalmente. Según el Ejecutivo español, redes de traficantes y, sobre todo, mensajes virales en redes sociales, tergiversaron la resolución y difundieron la falsa idea de que «España está abierta». Jóvenes con trajes de neopreno y aletas se grababan mientras nadaban hacia Ceuta, acumulando decenas de miles de «me gusta». La promesa era engañosa: No existía un camino fácil hacia Europa, pues Ceuta no forma parte del espacio Schengen, la zona europea de libre circulación que suprime los controles en las fronteras interiores.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3feaa622255918ce66b2b20687f7704c wp-block-paragraph">Más allá de la coyuntura judicial y mediática, operan causas profundas y estructurales. Ceuta y Melilla constituyen la única frontera terrestre de la Unión Europea en África. La presión migratoria procedente de Marruecos y del Sahel responde directamente a la pobreza persistente, el desempleo juvenil, el impacto del cambio climático y la inestabilidad regional. En 2021 se vivió un episodio similar, cuando miles de personas cruzaron en un solo día, en medio de una crisis diplomática. Las relaciones con Rabat continúan siendo delicadas: España evita confrontaciones abiertas y califica a Marruecos de «buen aliado», mientras sectores de la oposición exigen mayor firmeza diplomática.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2bcce2b89f1079dcc543dcb2fdead4e7 wp-block-paragraph">El impacto en España ha sido múltiple y complejo. En el plano local, Ceuta —una ciudad de apenas 18,5 kilómetros cuadrados y unos 83.000 habitantes— se vio totalmente desbordada, volcando sus servicios de emergencia en la atención a heridos y personas exhaustas. La diócesis de Cádiz-Ceuta y la Conferencia Episcopal Española ofrecieron recursos de acogida, recordando que se trata de una crisis humanitaria que exige rigor legal y respeto a la dignidad. En el plano nacional, el Gobierno reforzó la seguridad y preparó infraestructuras de contención marina. En el ámbito europeo, la crisis avivó tensiones políticas: Italia suspendió temporalmente el acuerdo Schengen con España y pidió una reunión urgente, mientras líderes europeos exigieron eliminar los <em>pull factors</em> (factores de atracción). Donald Trump, desde Estados Unidos, habló de «catástrofe» e «invasión», advirtiendo que algo similar podría ocurrir en su país si el Partido Republicano no gana las elecciones.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9f062a2b6d43634fe58b9ad6f4294865 wp-block-paragraph">Las posturas políticas se polarizaron con rapidez. El Gobierno sostiene un enfoque pragmático, señalando que España necesita trabajadores debido al envejecimiento demográfico, pero priorizando la seguridad de los ciudadanos de Ceuta. Por su parte, la Iglesia católica rechaza la instrumentalización política del fenómeno, y la oposición exige controles fronterizos mucho más estrictos, criticando duramente la gestión gubernamental.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3e7abf658123947ac8cd8edd2c39f228 wp-block-paragraph">Esta tensión entre humanidad, legalidad y capacidad de acogida conecta con la tesis del sociólogo y geógrafo neerlandés Hein de Haas, autor de «Los mitos de la inmigración», quien sostiene que la migración irregular no se explica principalmente por la pobreza absoluta ni por las mafias, sino por la demanda estructural de mano de obra en las economías europeas y por políticas que, al bloquear vías legales, empujan a las personas hacia rutas peligrosas. Siguiendo su línea argumental, la sentencia del Supremo, las redes sociales y la geografía de Ceuta no crearon esta presión; tan solo la hicieron visible de forma dramática.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f133a1e5199a8e86b4c3a6d40bf392d7 wp-block-paragraph">La crisis de Ceuta de 2026 no se resolverá con boyas naranjas ni con discursos de «invasión». Requiere una gobernanza que combine control efectivo de fronteras, vías regulares de acceso, cooperación real con los países de origen y tránsito, y un reconocimiento honesto de que Europa —y España en particular— necesita y atrae migración. Francisco nos recordó el rostro humano. De Haas nos recuerda la lógica estructural. Ignorar cualquiera de las dos dimensiones es condenarnos a repetir la tragedia.</p>



<div style="height:50px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-83f918d5b63617d1028dea72fbb07343 wp-block-paragraph">5 de agosto de 2026.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized is-style-rounded"><img decoding="async" src="https://media.licdn.com/dms/image/v2/D4D03AQENRg2FimMsDA/profile-displayphoto-shrink_200_200/B4DZO4zQK8HYAg-/0/1733972264055?e=2147483647&amp;v=beta&amp;t=u_5jZVWWOnB9vUd0dFUdfueF1sHu_DX0UG452t6weAA" alt="" style="width:155px;height:auto"/></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3045f0ebf0e0f6d115de5e3458bb8632 wp-block-paragraph">*Analista internacional, docente de Ciencia Política, consultor y escritor.</p>



<div style="height:31px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c wp-block-paragraph"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af wp-block-paragraph">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5 wp-block-paragraph">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026 wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-crisis-migratoria-que-desafia-a-espana-y-a-europa-por-ivan-ambroggio%2F&amp;linkname=La%20crisis%20migratoria%20que%20desaf%C3%ADa%20a%20Espa%C3%B1a%20y%20a%20Europa%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-crisis-migratoria-que-desafia-a-espana-y-a-europa-por-ivan-ambroggio%2F&amp;linkname=La%20crisis%20migratoria%20que%20desaf%C3%ADa%20a%20Espa%C3%B1a%20y%20a%20Europa%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-crisis-migratoria-que-desafia-a-espana-y-a-europa-por-ivan-ambroggio%2F&amp;linkname=La%20crisis%20migratoria%20que%20desaf%C3%ADa%20a%20Espa%C3%B1a%20y%20a%20Europa%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-crisis-migratoria-que-desafia-a-espana-y-a-europa-por-ivan-ambroggio%2F&amp;linkname=La%20crisis%20migratoria%20que%20desaf%C3%ADa%20a%20Espa%C3%B1a%20y%20a%20Europa%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-crisis-migratoria-que-desafia-a-espana-y-a-europa-por-ivan-ambroggio%2F&amp;linkname=La%20crisis%20migratoria%20que%20desaf%C3%ADa%20a%20Espa%C3%B1a%20y%20a%20Europa%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-crisis-migratoria-que-desafia-a-espana-y-a-europa-por-ivan-ambroggio%2F&amp;linkname=La%20crisis%20migratoria%20que%20desaf%C3%ADa%20a%20Espa%C3%B1a%20y%20a%20Europa%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-crisis-migratoria-que-desafia-a-espana-y-a-europa-por-ivan-ambroggio%2F&#038;title=La%20crisis%20migratoria%20que%20desaf%C3%ADa%20a%20Espa%C3%B1a%20y%20a%20Europa%20%E2%80%93%20Por%20Iv%C3%A1n%20Ambroggio" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/la-crisis-migratoria-que-desafia-a-espana-y-a-europa-por-ivan-ambroggio/" data-a2a-title="La crisis migratoria que desafía a España y a Europa – Por Iván Ambroggio"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-crisis-migratoria-que-desafia-a-espana-y-a-europa-por-ivan-ambroggio/">La crisis migratoria que desafía a España y a Europa &#8211; Por Iván Ambroggio</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/la-crisis-migratoria-que-desafia-a-espana-y-a-europa-por-ivan-ambroggio/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
