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	<title>Aborto archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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	<description>Una Revista de Opinión</description>
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	<title>Aborto archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
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		<title>Marchas, Contramarchas, Marcha atrás &#8211; Por Carlos Caramello</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Mar 2018 14:12:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Carlos Caramello]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
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		<category><![CDATA[Marcha 24 de marzo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Carlos Caramello realiza en esta nota un análisis de las distintas marchas que se realizaron en este mes de marzo, las cuales marcan el pulso de la vida política y social del país, y examina también “las entrañas del animal político de Cambiemos”.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/marchas-contramarchas-marcha-atras-carlos-caramello/">Marchas, Contramarchas, Marcha atrás &#8211; Por Carlos Caramello</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em><strong>Carlos Caramello analiza en esta nota las distintas marchas que se realizaron en este mes de marzo, las cuales marcan el pulso de la vida política y social del país, y examina también “las entrañas del animal político de Cambiemos”.</strong></em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Carlos Caramello*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><em>«¡Cuídate de los idus de marzo!»</em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;"><strong>Julio César </strong></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #000000;">William Shakespeare</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Como registro de época, este marzo que se cayó del almanaque, nos deja varias imágenes contundentes. Marchas que atiborraron calles, reuniones que llenaron estadios y otros ámbitos, un congreso del peronismo bonaerense en el que lo más destacado fue el rotunda y necesaria conquista de Género, una reunión del radicalismo popular cerrada por Máximo Kirchner y los primeros pero contundentes síntomas de que Mauricio Macri y su gobierno han sido designados las víctimas propiciatorias de estos dos años en los que la economía de Argentina, (entendiendo la producción, la salud y la educación como partes de ella) ha sido prácticamente devastada. Pero, vayamos por partes, tratando de no descuartizar a nadie.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Mujeres… Sí: mujeres </strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si bien el primer hecho político del mes debería haber sido la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso de la Nación <em>a manos</em> del Presidente, la plaza y el discurso, absolutamente vacíos, sumados a la imagen de Macri y su vicepresidenta saludando a nadie, obvia cualquier otro comentario.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La que si llenó plazas y avenidas fue la Marcha del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, que en esta ocasión reconoció, en nuestro país, un particular y vital reclamo: Aborto Libre y Gratuito Ya.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Oportunista si lo hay, Durán Barba intentó (sin éxito) subir a un súper alicaído Mauricio Macri a la ola tipo tsunami que golpeó fuerte en el <em>discurso clasemediero nacional</em> que, como en tantas otras cuestiones y con su pertinaz reduccionismo mediático, partió rápidamente las aguas entre “abortistas y antiabortistas”. Cerrame la 17 y anotá el café como invitación de la casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esa movida del feminismo variopinto (que por suerte fue reflejada en los diarios y canales noticiosos de casi todas las tendencias informativas) provocó pequeños pero intensos movimientos telúricos en la partidocracia nacional, desde el intenso trabajo del género en todas las comisiones del encuentro por la unidad HAY2019 (que reunió en San Luis a más de 3000 militantes de los movimientos populistas y populares), hasta la nada despreciable victoria de coronar la obtención de la paridad en cargos en el Congreso del Peronismo Bonaerense.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La respuesta a tremendo avance no se hizo esperar y el patriarcado, defendido a ultranza por un grupo importante de matriarcas, salió a los medios y a las calles para manifestarse “a favor de la vida” (si… si… ya sé que son los mismos que celebraron las muertes de Santiago Maldonado, Rafael Nahuel,  Pablo Kukoc y Facundo Burgos, los tres últimos asesinados por la espalda, pero, son así, ¿vió?). Incluso, en esta línea de <em>defensa del óvulo</em>, el actual senador (y antes ministro de Educación), Esteban Bullrich, descerrajó un poemita en el que un <em>no nato</em> dialoga con su madre, que… mire, es para la antología planetaria de la poesía berreta, además de estar lleno de faltas de ortografía y errores sintácticos y métricos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Fue el 25 de marzo, Día del Niño por Nacer (conmemoración que parece darle la razón a la Vicepresidenta ya que celebra algo que todavía no ocurrió). La jornada de domingo exhibió una nutrida marcha que inundó los Bosques de Palermo para confluir frente a la Facultad de Derecho. Católicos, protestantes y hasta neonazis como Alejandro Biondini, participaron de la movida que, no obstante su nutrida concurrencia, no pudo conseguir que Cecilia Pando fuera repuesta en el cargo de maestra en el que fuera designada y echada en 48 horas por el repudio que generó por parte de la comunidad educativa de la escuela.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="http://www.eldesconcierto.cl/wp-content/uploads/2018/03/DZKOR4XXkAA0jNJ-e1522076650668.jpg" alt="Resultado de imagen para marcha contra el aborto argentina" /></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Para el final de esta juntada antiabortista, y como revival de aquel apotegma marxista del 18 Brumario que reza: <em>«La historia ocurre dos veces: la primera vez como una gran tragedia y la segunda como una miserable farsa», </em>la iconografía del inmenso feto de papel maché, al que sólo le faltó ser intencionalmente incendiado para convertirse en un <em>dejá vu</em> de aquel féretro de Herminio Iglesias en el cierre de la campaña peronista de 1983.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Presentes… ahora y siempre</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La que fue verdaderamente conmocionante, como todos los años pero más, fue la Marcha del 24 de Marzo con la que se conmemoró el golpe militar del año 1976, el más perverso y sangriento de todos los que marcaron nuestra historia del siglo XX.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Cientos de miles de personas ocuparon las calles cercanas más <em>media</em> Plaza de Mayo (la otra mitad está en obras…) para reclamar Memoria, Verdad y Justicia en tiempos en los que ninguna de estas tres consignas parece preocupar demasiado a un gobierno muy dispuesto a dejar libres (bajo la forma de prisión domiciliaria) a genocidas de la talla de Alfredo Astiz, el Tigre Acosta, “El Turco” Julián Simón y el capellán Von Wernich. Y aunque la marcha haya sido ninguneada por <em>La Nación</em> (que no la puso en tapa) o envilecida por<em> Clarín</em> (que intentó reducirla a un acto político del kirchnerismo contra Macri), los que estuvimos el sábado 24 marchando, o sencillamente rememorando y reflexionando, sabemos que esta herida no va a cerrar hasta que sepamos del último detenido desaparecido y encontremos al último nieta o nieto.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://static0.misionesonline.net/wp-content/uploads/2018/03/24m-7edehmchu2t0.jpg" alt="Resultado de imagen para marcha a 42 aÃ±os del golpe militar 24 de marzo de 2018" /></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Otra reunión muy importante fue la que se llevó a cabo en Villa Mercedes, provincia de San Luis, bajo el lema HAY2019. Demandaría otra nota nombrar a todos los dirigentes importantes que allí estuvieron (y seguro que quedaría mal con alguno) y otra nota más desarrollar algunas de las conclusiones que dejaron las 13 comisiones en las que se debatieron algunos puntos de cara a las próximas elecciones presidenciales. La síntesis de todo esto la expresó mejor el Gobierno, muy preocupado por bajarle el precio a la reunión, tanto que mandó a una de sus espadas, el Ministro Frigerio, a apretar gobernadores para que no asistieran (cosa que logró) y le encargó a sus <em>propios peronistas paladar gris clarito</em> que organizaran, para abril, una suerte de <em>contra-reunión</em> bajo el pomposo nombre del “Peronismo de los Gobernadores” (como si el peronismo no fuese del Pueblo). De todas maneras, estas acciones de Cambiemos lograron que algunos que estaban anotados para el evento, se bajaran prácticamente del avión (y no es metáfora) porque compraron que iba a ser un fracaso. Equivocados hay siempre en el peronismo… y en el radicalismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los que no se equivocaron fueron los compañeros del Radicalismo Popular que se reunieron el centro Cultural Caras y Caretas, también con un mensaje de unidad. El evento, que contó con nutrida presencia de militantes y el encendido discurso de un Leandro Santoro que está más afilado y brillante que nunca, tuvo una particularidad: fue cerrado por Leopoldo Moreau (vieja gloria del partido de Hipólito Yrigoyen) y por Máximo Kirchner que se mostraba como pez en el agua… más cómodo de lo que se lo ve, a veces, entre sus propios compañeros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Algo huele a podrido… y no en Dinamarca</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Volvamos al Gobierno, los <em>idus de marzo</em> parecen haberle traído a Macri suertes similares a las que le trajeron a Julio César. No porque vayan a asesinarlo (imaginátelo diciéndole “tu también, Bruto” a alguien… me muero muerto) sino porque ya huele a cadáver político. Prueba irrefutable de ello es que algunos veteranos olfateadores como algún sindicalismo, cierto periodismo <em>anche</em> varios conspicuos miembros de la Justicia, empiezan a tomar una prudente distancia del Presidente y su séquito. La ruptura de Camioneros con la CGT adicta; la visibilización de los disparates del Gobierno que han empezado -de a poco- a permitirse algunos de los medios concentrados, la denuncia del radical-PRO Mario Cimadevilla contra el Ministro Garavano por el tema AMIA y la libertad de 4 de los presos políticos (dos de ellos, Zannini y D´Elía, justo el 24 de marzo… como para que vayan a la marcha) sumado al hecho de que un fiscal, hasta hace poco <em>cuasi genuflexo</em> con el presidente, ha decidido investigarlo, dicen, a los gritos, que el 2019 no es para Macri.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Paralelamente, todos los esfuerzos parecen estar dirigidos a proteger a María Eugenia Vidal (que, de todas maneras parece un <em>patus criollos bonaerensis</em> que no deja cagada por hacer) y a peronizarla… de alguna manera. Un gesto por acá para con las Abuelas -que le facilitó una foto con Estela de Carlotto justo antes del 24 de marzo-, una declaración por allá sobre los desaparecidos, que busca humanizarla y mostrarla mucho más <em>progre</em> que sus cófrades de CABA y Nación, no alcanzan a ocultar sus berrinches autoritarios, como el de jubilar “de facto” a 3.000 docentes, en medio de una negociación paritaria con los maestros.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="http://www.cadena365.com/wp-content/uploads/2017/03/SkuCxsZ2l_930x525.jpg" alt="Resultado de imagen para 24 de marzo de 2018 Vidal maria eugenia" /></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Así, en este marzo de marchas, contramarchas y marchas atrás de los actores de la política vernácula, yo, como aquel <em>arúspice</em> que advirtió a Julio César, examino las entrañas del animal político de Cambiemos, y leo que vienen para atrás. Claro, falta la palabra del oráculo cambiemita, esa rubia deidad que no suele ir a su trabajo en diputados. Pero, Lelita, como casi nunca, calla y&#8230; ¿otorga?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 27 de marzo de 2018</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">*Licenciado en Letras, escritor y autor junto a Aníbal Fernández de los libros <em>“Zonceras argentinas al sol”</em> y <em>“Zonceras argentinas y otras yerbas”</em>, y <em>“Los profetas del odio”</em></span></p>
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		<title>La vida humana, centro del debate sobre el aborto &#8211; Por Rubén Dri</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 23 Apr 2018 16:55:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Rubén Dri]]></category>
		<category><![CDATA[Aborto]]></category>
		<category><![CDATA[Aristóteles]]></category>
		<category><![CDATA[derecho a decidir]]></category>
		<category><![CDATA[despenalización]]></category>
		<category><![CDATA[vida política]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Rubén Dri reflexiona en este artículo sobre el aborto desde una perspectiva filosófico-teológica desde la cual se diferencia el mero vivir de la vida desarrollada en plenitud, que implica la vida en sociedad que es vida política.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-vida-humana-centro-del-debate-aborto-ruben-dri/">La vida humana, centro del debate sobre el aborto &#8211; Por Rubén Dri</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em><strong>Rubén Dri reflexiona en este artículo sobre el aborto desde un perspectiva filosófico-teológica desde la cual se diferencia el mero vivir de la vida desarrollada en plenitud, que implica la vida en sociedad que es vida política.</strong></em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Rubén Dri*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Nos proponemos avanzar en algunas reflexiones filosófico-teológicas, o tal vez mejor, filosófico-bíblicas sobre el espinoso tema del aborto. La mirada teológica y bíblica no busca nuevos descubrimientos fácticos, sino que realiza una exploración de sentido de hechos, de acontecimientos, que son desbrozados por las ciencias.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Estas reflexiones se centran en la figura de Jesús de Nazaret, en su proyecto liberador, presentado como la realización del “Reino de Dios” consistente en una sociedad igualitaria, antijerárquica, antimonárquica, antitributaria, solidaria, promotora y defensora de la vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Se trata de una visión “monista”, de la realidad, según la cual los dos  momentos de la misma que en una visión dualista se presentan como dos partes, cuerpo y alma, diferentes y en lucha permanente entre sí, conforman una totalidad. Lo que en la visión dualista se presenta como alma, adquiere aquí el significado de “sentido”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Además de monista, la visión que subtiende nuestras reflexiones es “histórica” en el sentido de que va cambiando continuamente, en un derrotero dialéctico en el cual los sentidos de los acontecimientos nunca se pueden dogmatizar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Qué significa, por ejemplo, una sociedad “igualitaria” y “solidaria”? Hay un sentido general de estos conceptos, pero ese sentido adquiere connotaciones diferentes en los diversos estadios de la historia.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>La vida humana</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Aristóteles en su <em>Política </em>establece una diferenciación entre la vida como <em>dsoé </em>y <em>bíos, </em>significando la primera, el “simple hecho de vivir, común a todos los seres vivos” y el segundo, a “la forma o manera de vivir de un  individuo o un grupo” (como dice Agamben)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Dsoé </em>o <em>zoé</em> es el mero vivir, lo meramente biológico, como respirar, comer, beber, dormir. Desde la ameba al ser humano se extiende el espacio vital. Participan de dicha vida, tanto la ameba, el piojo, el mosquito, la cucaracha, como la gallina, el avestruz, el cuervo, como los millones de mujeres y hombres que cubren hoy el planeta tierra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La vida de la que todos los nombrados participan no es, claro está, la vida humana, sino la “mera vida”, la pura vida, el mero vivir. Pero no se nos puede ocultar que muchos seres humanos, hombres y mujeres, sólo pueden participar del mero vivir, sin tener acceso al vivir humano, porque nunca lo lograron o porque ya lo perdieron.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esa es la situación de los que conocemos como personas “en situación de calle” sometidas a todos los vaivenes de la naturaleza, frío, calor, humedad, lluvia, viento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En los seres humanos la separación entre mera vida, o “nuda vida” como la llama Agamben, no es matemática. No hay un límite específico que separe netamente una vida de la otra. Se trata de espacios en los cuales siempre determinados acercamientos y alejamientos de una vida se dan con relación a la otra.    </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero en el caso de los campos de exterminio nazi o de la desaparición de personas de la dictadura cívico-militar, la reducción de la vida humana del secuestrado llega a niveles pavorosos de acercamiento a la “nuda vida” y ello es así porque esa reducción responde a un proyecto específico, la reducción del sujeto a un objeto completamente manipulable.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Bíos </em>es otra cosa, o es lo mismo pero diferente, lo mismo pero superado, lo mismo pero con cualidades que transforman a la mera vida en una vida superior, o tal vez, mejor, en una plena vida, una vida humana. Es la que, según Aristóteles, corresponde a la vida en un grupo y especialmente, a la vida política.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La vida humana se realiza en un espacio en el cual se distingue lo justo de lo injusto, donde hay determinados derechos, donde el ser humano como sujeto puede realizarse entablando la lucha por el reconocimiento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La vida humana requiere para su realización un espacio en el que pueda  expandirse en lo afectivo, en lo erótico, en lo intelectual, con el acceso a la universidad y, en general, a los centros culturales, a institutos de formación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La vida humana necesita expandirse en el amplio espacio de lo estético que abarca literatura, pintura, música, la posibilidad de asistir a los eventos culturales y sobre todo, la de tener acceso a centros en los que pueda formarse como creador de obras de arte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pero el ámbito fundamental en el que se desarrolla la vida humana es el ámbito político, es decir, el ámbito en el que formulan y realizan los proyectos de sociedad en la que se quiere vivir. Como lo definiera Aristóteles, “animal político”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Como animal político crea sus propias condiciones de vida. En realidad las co-crea. Las crea con los otros ciudadanos y ciudadanas que conforman el espacio político en el que está integrado.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://www.lifeder.com/wp-content/uploads/2017/08/puntos-principales-pensamiento-aristoteles.jpg" alt="Resultado de imagen para aristoteles" /></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Jesús de Nazaret</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En siglo primero de nuestra era, en el espacio geográfico denominado “Palestina”, el pueblo hebreo sufría la opresión del imperio romano, siendo sobre todo los campesinos los que la sufren en mayor Medida. En respuesta surgen en su seno movimientos de liberación, entre los cuales se distinguen con perfiles nítidos el de Juan el Bautista y el de Jesús de Nazaret.   </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El evangelista Marcos narra una discusión de los militantes del movimiento de Bautista con los de Jesús. Los primeros les reprochan a los segundos el no hacer una vida austera, con ayunos y mortificaciones, o sea, el no llevar una vida muy semejante a la “mera vida”, el puro vivir, a lo que Jesús responde que el novio esté presente, los amigos del novio no ayunarán, pero “llegará el momento en que el novio les será arrebatado, entonces ayunarán” (Mc, 2, 20).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La presencia del novio significa la realidad presente de la militancia por la realización del Reino de Dios, la sociedad igualitaria, de hermanos. La militancia se realiza en la alegría, es como tomar un vino generoso. Militar de esa manera es enriquecer la vida como vida humana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El vino generoso debe ser el acompañamiento ideal del pan. Es por ello que, en el anuncio del pan compartido Jesús le ordena a los apóstoles, es decir, a los militantes de su movimiento, que hagan sentar a la gente en “simposios” de cincuenta y de cien, es decir en grupos dispuestos a “banquetear”. Es el banquete popular, de pan  y vino, es el compartir, el “celebrar” juntos el proyecto popular.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es el proyecto de vida que se pone en movimiento. Las curaciones, las del paralítico, la del manco, del ciego, la del leproso, son todos mensajes de vida. El proyecto comunitario significa nuevas relaciones de reconocimiento que transforman los espacios de muerte en espacios de vida. El que no sabía que tenía fuerzas para levantarse del lecho de enfermo, ahora siente que puede hacerlo, se levanta y se pone en camino.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Mandamiento nuevo, “ámense los unos a los otros”, es decir, cambien las relaciones de muerte, relaciones de odio, de resignación, en relaciones de vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">“El ladrón no viene sino a robar, matar, destruir”, dice Jesús, “Yo vine para que tengan vida y la tengan en abundancia”. Se trata de la vida plena, con el desarrollo del sujeto en todas sus dimensiones.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>La discusión</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La discusión en torno al problema del aborto plantea el siguiente dilema:</span></p>
<ol style="text-align: justify;">
<li><span style="color: #000000;">Defender la vida desnuda, la simple vida, la vida allí donde aparezca, el embrión, sin que importe el contexto, las condiciones, lo que conlleva a la multiplicación de vidas truncadas, desesperadas, proclives a caer en manos de poderes inescrupulosos que las llevarán al delito y en último término, a la muerte.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">Defender la vida humana, es decir, la vida cualificada, la vida abierta a las más variadas y ricas dimensiones.</span></li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>La decisión</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si pretendemos defender la vida humana sin rodeos, la decisión deberá sostener la despenalización y legalización del aborto cuando se presente alguna de las siguientes condiciones:</span></p>
<ul style="text-align: justify;">
<li><span style="color: #000000;">No se sobrepasen las 14 semanas de gestación.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">Se corre riesgo la vida o la salud de la mujer.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">El embarazo es producto de un abuso sexual.</span></li>
<li><span style="color: #000000;">El embarazo es producto de una violación.</span></li>
</ul>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong> </strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 23 de abril de 2018</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">*Filósofo y teólogo. Autor del libro <em>“Las dos Iglesias”</em></span></p>
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		<title>El ocaso del patriarcado &#8211; Por Ricardo Rouvier</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/el-ocaso-del-patriarcado-por-ricardo-rouvier/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 01:51:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ricardo Rouvier]]></category>
		<category><![CDATA[Aborto]]></category>
		<category><![CDATA[despenalización]]></category>
		<category><![CDATA[feminismo]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[legalización]]></category>
		<category><![CDATA[Ni una Menos]]></category>
		<category><![CDATA[Patriarcado]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La aprobación en Diputados del aborto legal, seguro y gratuito impulsado por el movimiento femenino permite que la sociedad de un salto cualitativo hacia la ampliación de los derechos humanos. El Patriarcado somete a las poblaciones de la América Latina profunda, y por ello es urgente su erradicación.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em><strong>La aprobación en Diputados del aborto legal, seguro y gratuito impulsado por el movimiento femenino permite que la sociedad de un salto cualitativo hacia la ampliación de los derechos humanos. El Patriarcado somete a las poblaciones de la América Latina profunda, y por ello es urgente su erradicación.</strong></em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Ricardo Rouvier*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><em><span style="color: #000000;">(para La Tecl@ Eñe)</span></em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Se ha suscitado un fuerte debate y una movilización a favor y en contra de la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo desde el momento en que el Ejecutivo presentó la iniciativa. A pesar de que fue considerada una cortina de humo del oficialismo, más allá de si es verdad o no, se abrió una participación de jóvenes, sobre todo de mujeres, que acudieron a la defensa del proyecto en forma masiva. Ya no interesaba, como pasa tantas veces en la historia, de quién había sido la idea. La idea crece si hay un campo fértil y se libera de sus autores. Es más, la causa fue reapropiada por la militancia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La Argentina vieja que anida inconscientemente en todas las fuerzas políticas, fue conmovida por la ola verde que anunciaba algo que venía del fondo del progresismo e, inclusive, del liberalismo de izquierda. Además de los expertos que dieron su opinión en las comisiones de la Cámara, se movilizó una parte de la sociedad. Más allá del debate alrededor del núcleo más agudo del problema, como la invasión quirúrgica en clandestinidad, del cuerpo de la mujer, se reiteró hasta el cansancio, la necesidad de la educación sexual, la distribución de preservativos y otras tareas de prevención. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Muchos políticos recurrieron a su propio olvido, ocultando los obstáculos que se pusieron para que ninguna de estas políticas se cumplieran, y esto sucedió de igual manera en territorios tradicionalmente gobernados por un peronista o por un radical. Ambos coinciden en haber conservado y cuidado el patriarcado imperante. ¿Qué había ocurrido con esta febrilidad y popularidad que alcanzó la causa? Lo que ocurre para que algo se vuelva histórico, deben juntarse la necesidad y la oportunidad, cosa que no había pasado ante la aparición de las pioneras feministas de finales el siglo XIX.  </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El aborto se practica desde los comienzos de la humanidad, se sigue practicando y se seguirá practicando, siendo ubicado por el pensamiento dominante en la sombra de la vida, en la “otra” vida, lejos de la mirada pública. Y se agrava entre las mujeres pobres como un agregado aberrante de la desigualdad. Aberrante en la muerte, la mutilación y la vergüenza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Las encuestas que siguieron con sistematicidad este tema en los últimos 20 años en nuestro país, nos advertían que la aprobación de la despenalización era una tendencia creciente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hay una continuidad entre el matrimonio igualitario, el movimiento “ni una menos” y la despenalización. Esta escala que tiene a la mujer como protagonista emergente de la transformación que se va desplegando desde hace varias décadas. Es una revolución cultural que, sin duda, muestra que la multiculturalidad, a pesar de muchos obstáculos, avanza. Y prospera pese a los reaccionarios de derecha y también de algunos que desde el socialismo real persiguieron a las minorías sexuales; y también allí, a las mujeres les costó mucho liberarse de los mandatos culturales impregnados con más fuerza que los textos de Marx y Engels.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ni bien se expandió el tema de la despenalización se hizo transversal, como había ocurrido con otros temas como el matrimonio igualitario. Esto provoca al sistema político, porque desnuda un problema muy importante: la relación crítica entre cultura y política. Hay avances culturales que se expresan en la integración de las minorías étnicas y de orientaciones sexuales, lo que permite una ampliación de la libertad de costumbres y una sociedad más integrada en este sentido. Todo indica que los cambios culturales corren por delante de la corporación política. Y eso explica en buena medida que amplios segmentos de la sociedad, sobre todo los menores de 40 años, estén bastante lejos de la política. Están en “otra cosa” decimos de los jóvenes, no pudiendo integrar a dichos segmentos etáreos en nuestro mundo, en nuestra  historia; salvo excepciones como las juventudes políticas. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La composición del voto en la aprobación de Diputados estuvo marcada por las diferencias internas en las fuerzas políticas. El Si y el No surgieron de la sumatoria de un mosaico de identidades. Y el ajustado resultado final impactó sobre el Senado y sobre gobernadores alineados con el No. También impactó dentro del oficialismo, donde el episodio de provocación de la diputada Carrió, fue porque advirtió tarde que el gobierno operaba hacia la aprobación. El problema de Macri con sus votantes, que mayoritariamente están en contra, no era un problema insoluble para el gobierno enredado en el caos económico y financiero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si comparamos con la ley de Matrimonio Igualitario, que fue aprobada el 5 de mayo del 2010 con 126 votos afirmativos en Diputados, y 110 en contra y 44 abstenciones, este proyecto de ley de despenalización tuvo una elección más apretada; recibió un apoyo de 129 diputados contra 125 votos en contra, mostrando que esta cuestión afecta más profundamente la conciencia y las creencias de los legisladores.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Respecto al matrimonio igualitario el PRO se partió por la mitad, igual que la UCR, mientras que  el FpV puso 46 votos a favor y 29 en contra. Respecto al tema del aborto el kirchnerismo logró 54 votos (fue la bancada más numerosa de apoyo al proyecto) y 11 por la negativa, mientras el interbloque oficialista que incluye al PRO, obtuvo la mayor concentración de voto negativo; fueron 65 comparado con los 42 positivos del mismo bloque. En cambio la UCR dentro de ese bloque logró que la voluntad favorable al proyecto superara lo desfavorable: 24 a 16.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Como vemos hubo cierta linealidad ideológica y también un cierto nivel de voluntad individual. Los representantes de Cambiemos, por ser más conservadores y más influenciables por la religión, se inclinaron más por la negativa a modificar la norma que convierte al aborto en un delito, en razón de sus improntas filosóficas y culturales en que la vida comienza desde la concepción y privilegia este concepto en relación a la decisión de la madre en continuar o no con el embarazo. Una posición más tradicional, frente a la modernidad de los países centrales, en que la despenalización ya existe o avanza. Que una parte de la UCR se incline más por la ley, se explica desde que el radicalismo cobija un liberalismo progresista que, a veces es negado desde sus alianzas o sus olvidos, pero que existe como tradición (recordar que la UCR todavía adhiere a la Internacional Socialista).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En el panperonismo hay que distinguir al kirchnerismo, fracción progresista del peronismo, del peronismo no k. Durante su período de gobierno propugnó  el matrimonio igualitario (concurrió a apoyarlo Néstor Kirchner en la única sesión que asistió como diputado) y se aprobaron varias leyes de protección de la mujer embarazada y la de fertilización asistida; pero la negativa rigurosa de CFK a tratar la despenalización generó una contradicción no traumática con sus bases y la demora del proyecto. Hoy esta contradicción se resolvió con el cambio de posición de la ex Presidenta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">También se puede hacer otra lectura según la concentración urbana, en los lugares en que hay mayor población por kilómetro cuadrado y crece la clase media, sobresale la postura a favor de la despenalización. Pero, en el peronismo no k las posiciones son opuestas. Jefes políticos provinciales se opusieron o aceptaron a regañadientes el Matrimonio Igualitario, y ahora muestran resistencia a la legalización del aborto. Tenemos al Ministro de Salud de Macri defendiendo la despenalización y a Manzur, Gobernador de Tucumán, ex Ministro de Salud de CFK y peronista, en contra. El ex gobernador Gioja, hoy diputado, en la misma línea. En cambio el peronista Ginés González García, un referente indiscutido de políticas sanitarias, desde hace mucho tiempo que pregona esta iniciativa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Fue notable observar la guerra desatada en las redes sociales entre peronistas de formación más católica, adversarios de la práctica de aborto, con peronistas más ligados al progresismo. En un momento de identificación ideológica con la figura de Francisco, este tema no solo es disruptivo para el gobierno sino para parte de la oposición.   </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Además, y es una obviedad, en las regiones del país con menor densidad de clase media la Iglesia tiene mayor incidencia aún que en los grandes centros urbanos de nuestro país y del mundo. La influencia de los representantes de la Iglesia tiene aún su importancia en vastos espacios de nuestro país, y de  la amplia región continental.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hay que considerar que las estructuras sociales de nuestros países están todavía dominadas por el Patriarcado que junto con el Colonialismo y el Capitalismo, como señala el sociólogo portugués Boaventura Sousa, someten a las poblaciones de la América Latina profunda. El derecho feudal de pernada se ve, aún, impreso en muchas mujeres menores de edad que quedan embarazadas por el crudo ejercicio del poder, donde a veces no hay violación porque hay  obediencia y sumisión, incluido el incesto. Episodios como el de María Soledad en Catamarca y otros sin aclarar con  patrones de conducta muy similares, también se inscriben en la conversión de una mujer en un objeto descartable. Alguien dirá que no es el caso y que nada tiene que ver aquel crimen con el aborto. Sí, tiene que ver con una estructura social y psico-social que permite que los machos hagan lo que quieran con las hembras; en esa selva disfrazada de ciudadanía, concurren las víctimas y victimarios, enlazados por una misma huella cultural.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Y como se trata del poder frente al no poder, la política es un convidado obligado en dicha estructura perversa. Es un excelente ejemplo a considerar, cuánto le ha costado y le cuesta al Vaticano accionar contra los pedófilos; porque estos no son marginales, son parte de la burocracia eclesiástica esclerosada y oculta en las arterias del poder espiritual.  Bueno, al poder laico también le cuesta romper la cadena de implicaciones e impunidad.   </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En el mundo la legislación permisiva sobre la práctica abortiva alcanza al 60% de la población mundial. Nuestro país se encuentra dentro de los países que ha dado algunos pasos, porque permite el aborto por causas como la violación o incesto según el Código Penal en su art. 86.  En América Latina hay países con normas prohibitivas como Brasil, Chile, Paraguay, Surinam y Venezuela. O las de restricción relativa porque permiten el aborto para preservación de la salud de la mujer como nuestro país: Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. Y los que no ponen ninguna restricción como Cuba, Guyana, Guyana Francesa y Uruguay.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Esta lucha ha encontrado la debilitad de una oposición, que no puede explicar la mortalidad de la mujer embarazada y otras consecuencias de las que actúan fuera de una ley inmoral.  Por el otro lado, aparecen las mujeres demandando la soberanía sobre su propio cuerpo y el empoderamiento para decidir por sí mismas. Este encuentro entre lo negativo y lo positivo, permite que la sociedad nacional de un salto cualitativo, otro más, hacia los derechos humanos. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">El patriarcado tiene que morir, y esto es urgente.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 25 de junio de 2018</span></p>
<p><span style="color: #000000;"><em>*Lic. en Sociología. Dr. en Psicología Social. Profesor Universitario. Titular de R.Rouvier &amp; Asociados.</em></span></p>
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		<title>Aborto: Legislar sobre el dolor &#8211; Por Sebastián Plut</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 06 Jul 2018 22:52:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sebastián Plut]]></category>
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		<category><![CDATA[despenalización]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[legalización]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Sebastián Plut profundiza en esta nota sobre la problemática del aborto y el debate que atraviesa a la sociedad. Plut sostiene que nadie que apoye la legalización del aborto lo visualiza como un desenlace feliz sino que se trata de qué hacer frente a un problema de salud pública, y de cómo legislar sobre el dolor.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/aborto-legislar-sobre-el-dolor/">Aborto: Legislar sobre el dolor &#8211; Por Sebastián Plut</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>Sebastián Plut profundiza en esta nota sobre la problemática del aborto y el debate que atraviesa a la sociedad. Plut sostiene que nadie que apoye la legalización del aborto lo visualiza como un desenlace feliz sino que se trata de qué hacer frente a un problema de salud pública, y de cómo legislar sobre el dolor.</em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Sebastián Plut*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hay diversas hipótesis freudianas que suelo tener en cuenta en mis investigaciones sobre las categorías psicoanalíticas pertinentes para pensar la política. Creo que varias de tales referencias son útiles, también, para pensar el problema del aborto y, específicamente, el debate sobre la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo (IVE).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por ejemplo, Freud sostuvo que <em>“dada la lentitud de las personas que guían la sociedad no suele quedar otro remedio para corregir esas leyes inadecuadas que el de infringirlas a sabiendas”</em>. <a style="color: #000000;" href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a> Tiempo después, destacó <em>“la insuficiencia de las normas que regulan los vínculos recíprocos entre los hombres en la familia, el Estado y la sociedad”</em>. <a style="color: #000000;" href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La primera cita alude al problema de la temporalidad de las leyes, es decir, éstas siempre resultan tardías respecto de la realidad, de modo que ciertas infracciones constituyen más un empujón para el cambio legislativo que un propósito transgresor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por su parte, la segunda referencia exhibe las limitaciones de todo código normativo o, dicho de otro modo, éste nunca logra comprender o abarcar en su totalidad toda la trama de conflictos y necesidades humanas. Agreguemos que al hablar sobre la mencionada insuficiencia, Freud destacó que el mayor problema es que nos negamos a admitirla, esto es, pretendemos creer que las leyes permiten expresar y resolver todas las tensiones posibles.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A la luz de estas hipótesis, entonces, me referiré en lo que sigue a la problemática del aborto y, sobre todo, al debate que, en estos últimos meses, atraviesa a la sociedad en su conjunto.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Debatir sobre el aborto</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Aunque ni el problema del aborto ni el debate en torno de él constituyan fenómenos nuevos, resultó un hecho muy significativo el tratamiento parlamentario –con la participación de diferentes ciudadanos y organizaciones- que permitió discutir –y eventualmente legislar- sobre la interrupción voluntaria del embarazo (IVE)<a style="color: #000000;" href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a>. La masividad de ciudadanos que, además, se convocaron en la zona del Congreso Nacional –especialmente mujeres jóvenes- así como las posiciones que exhibieron los legisladores, puso de manifiesto que el problema del aborto constituye un asunto transversal. En efecto, si bien en proporciones diferentes, al interior de cada fuerza política hubo votos a favor y en contra de la legalización.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Si en sí mismo el tema embarazo-aborto tiene todo el espesor necesario para ubicarlo en una posición prioritaria de la agenda política y social, de inmediato se anuda con otros tópicos que, ineludiblemente, se cruzan con aquél.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En efecto, en el mismo instante que nos proponemos la discusión sobre la IVE, nos hallamos con la necesidad de reflexionar sobre la violencia de género, la vulnerabilidad de las mujeres, la relación entre Estado y religión, el posible desacierto de la participación del derecho penal cuando se trata de un problema de salud pública, entre otros tantos asuntos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">A su vez, y en un marco más amplio, es posible detectar dos cuestiones que, sin ser específicas de la discusión sobre la IVE, cobran en ella un particular relieve. Una de tales cuestiones es la argumentación, si se quiere, la calidad de la argumentación. Entre las múltiples afirmaciones que se expresaron podemos observar que muchas de ellas no poseen consistencia ni encadenamientos lógicos, carecen de la coherencia necesaria y, por lo tanto, no resultan concluyentes. Algunas, pues, son solo apelaciones emocionales, eslóganes sin fundamento, prejuicios y creencias singulares, y ello sin mencionar los mensajes injuriosos o las agresiones y descalificaciones de todo tipo. Asimismo, importa también considerar qué define la pertinencia de un argumento en este terreno, ya que tratándose de un asunto público no todo pensamiento tiene su lugar en el debate.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La segunda cuestión concierne al diálogo o, más aun, a sus límites. Es un lugar común, creo, encomiar las virtudes del diálogo y la construcción de acuerdos y consensos, y no podemos sino sumarnos a tal entusiasmo. Sin embargo, también nos vemos llevados a destacar los límites inevitables del diálogo, a señalar su insalvable insuficiencia, ya que no solo nuestras pasiones matizan siempre nuestra ilusionada racionalidad sino que, además, reconocemos la irreductibilidad (o la inconmensurabilidad) de las argumentaciones contrapuestas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por mi parte, considero que con todas las bondades que tienen el diálogo y las afinidades, más relevante resulta el trabajo de pensamiento y profundización sobre los argumentos propios y ajenos. Esto es, luego de los esfuerzos por buscar coincidencias, será central fundamentar con claridad y consistencia por qué uno está a favor (o en contra) y, por otro lado, intentar comprender las razones de quienes se oponen. Solo esto último es lo que abrirá algún intercambio posible con quienes se encuentren en la perspectiva opuesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">En síntesis, encaramos la exposición de nuestras conjeturas teniendo en cuenta la amplitud de los problemas implicados, la importancia de desarrollar ideas que tengan algún grado de solidez y con la conciencia de saber que la voluntad de hallar afinidades no escapa a la admisión de diferencias que, sí o sí, matizan aquella voluntad.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Legislar sobre el dolor</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Pese a las acusaciones de quienes se oponen a la despenalización, nadie que apoye esta última considera el aborto como un desenlace feliz, grato. Se trata, más bien, de qué hacer frente a una realidad insoslayable, qué hacer frente a un dramático problema de salud pública, cómo pensar la realidad y la sociedad por fuera de la criminalización y, sobre todo, cómo, por fin, darle cabida a la decisión de las mujeres sobre sus propios cuerpos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Vuelvo sobre lo recién mencionado, que el aborto nunca es un desenlace feliz. Mientras quienes pretenden mantener la prohibición del aborto insisten en consignas e imágenes sobre la belleza de la maternidad, sobre la felicidad del parir, es posible que constituya un inapreciable aprendizaje –social y singular- asumir que el éxito no siempre es la meta, que “tener ganas” (de tener un hijo, por ejemplo) no siempre es un objetivo, que la vida no puede nunca reducirse a un programa banal sobre la felicidad. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Podemos sintetizar cuatro grandes argumentos que presentaron quienes buscan la legalización del aborto: a) que prohibidos o no, los abortos se realizan igual; b) que las mujeres pobres mueren al tener que realizarlos de forma clandestina y precaria; c) que las mujeres tienen derecho a decidir sobre sus cuerpos; d) que nada indica que una mujer sí o sí debe desear ser madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Quiero, ahora, centrarme en el cuarto argumento, que las mujeres no tienen por qué desear ser madres. No es necesario recordar aquí el peso que tiene la expectativa social sobre las mujeres en cuanto a la maternidad, o bien lo difícil que resulta aceptar que una mujer muestre su rechazo o su desinterés a ese proyecto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Creo que esta ley, entonces, nos enseñará una distinción fundamental, la diferencia entre “no tener ganas” y el “desgano”. La lógica neoliberal exige una motivación permanente, un esfuerzo constante que no hace sino encubrir el desgano, la desvitalización, que al mismo tiempo resulta de ello. Aquella lógica no admite que el sujeto “no tenga ganas” cuando se trata de mandatos e imperativos que considera naturales, obvios. Entre ellos, el éxito, la riqueza y, por qué no, la maternidad. Es por ello que aceptar como posible el “no tener ganas” indudablemente será un aprendizaje significativo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Despenalizar el aborto es legalizar el dolor, ya que dicha ley representará la mencionada decepción para muchos, mientras que para otros tantos será la posibilidad de atravesar sin clandestinidad una dolorosa experiencia. Hagamos realidad, entonces, aquello con lo cual nos llenamos la boca tan frecuentemente, esto es, que el aprendizaje es dolor y no tanto una banal y ficticia felicidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La legalización del aborto –si bien, al momento en que escribo estas líneas aún falta la resolución de los senadores- se inscribe en una tradición de la que también forman parte el voto femenino, el divorcio y el matrimonio igualitario. Claro que el caso actual presenta una diferencia, pues en ninguno de los otros tres casos la práctica no habilitada por la ley constituía un delito. En este sentido, y algo de ello comenté al inicio, es interesante el proceso según el cual un problema social deja de ser pensado desde la perspectiva del Derecho Penal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Dicho proceso es correlativo de una sociedad más plural, de una sociedad menos excluyente y no necesariamente porque a partir de la legalización del aborto haya más o menos personas a favor de ella. Las leyes, sabemos, siempre son insuficientes, nunca un sistema legal es absoluto u omnipotente en la resolución de los conflictos y, por ello mismo, difícilmente pueda representarnos a todos. Ninguna sociedad es homogénea, ni siquiera pequeños agrupamientos o instituciones lo son. Por el contrario, la diversidad de deseos, de principios, de tradiciones, de expectativas, etc., es la característica propia del conjunto social y por tal motivo no es esperable que una ley pueda representarnos a todos por igual. Dicho de otro modo, el “todos” es una ilusión, al menos si anhelamos su existencia bajo la premisa de la homogeneidad. Ni la prohibición del aborto ni su legalización podrán ser representativas de todos, pese a lo cual es posible marcar una diferencia entre una y otra situación. Si no se despenaliza el aborto, se impone un todos homogéneo, a costa de una de las partes. En cambio, si se legaliza la interrupción voluntaria del embarazo, se procede a la construcción de un todos heterogéneo. En este último, caso, pues, la ley no representará a todos, no obstante sí le da cabida al todos, en tanto, como se dijo una y mil veces, nadie queda obligado a abortar. Por el contrario, si se mantiene la prohibición, la ley tampoco representa al todos, aunque en este caso no todos tienen cabida. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Es esta una de las cuestiones relevantes de la legalización, la asunción social de una universalidad imposible, universalidad que, cuando se pretende posible, desde ya no es más que una ilusión en tanto, de inmediato, crea una marginalidad, un terreno de criminalización y muerte<a style="color: #000000;" href="#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a>. Si se despenaliza el aborto, desde ya que se impide tal ilusión y, por lo tanto, una posible decepción para una parte de la sociedad. La prohibición del aborto, por tanto, se erige como una ley absoluta, mientras que su legalización pone de manifiesto con mayor claridad la inevitable insuficiencia de todo código normativo. Legalizar el aborto, entonces, es un paso más en el largo camino, más bien interminable, de la asunción de nuestra sustancial imposibilidad de concordar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Se crearán problemas a partir de la legalización? Sí, desde ya que se crearán nuevos problemas, nuevas complejidades, pero si no se legaliza se conservarán viejos problemas que siempre quedarán irresueltos.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 7 de julio de 2018</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">*Doctor en Psicología. Psicoanalista.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000;"><strong>Referencias:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><a style="color: #000000;" href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Freud, S.; (1926) <em>¿Pueden los legos ejercer el análisis?</em>, Vol. XX, Obras Completas, Amorrortu Editores, pág. 221.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><a style="color: #000000;" href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Freud, S.; (1930) <em>El malestar en la cultura</em>, Vol. XXI, Obras Completas, Amorrortu Editores, pág. 85.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><a style="color: #000000;" href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> El debate en el Congreso de la Nación comenzó en Junio de 2018, si bien durante unos meses antes los legisladores pudieron escuchar las posiciones de diferentes juristas, artistas, psicólogos, estudiantes, etc., que fueron a exponer ante aquéllos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><a style="color: #000000;" href="#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> Durante los días del debate, la Vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti, expresando la voz de la mencionada pretensión universalista de quienes se oponen a la legalización del aborto, sostuvo que <em>“todos pasamos por ser embriones”</em>.</span></p>
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		<title>El desacuerdo &#8211; Por Martín Kohan</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 06 Mar 2020 14:12:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Martín Kohan]]></category>
		<category><![CDATA[Aborto]]></category>
		<category><![CDATA[desacuerdo]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Rudy y Paz]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>A partir de un chiste de Rudy y Paz, Martín Kohan plantea el dilema del desacuerdo político entre el decir y el hacer. </p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong><em>A partir de un chiste de Rudy y Paz, Martín Kohan plantea el dilema del desacuerdo político entre el decir y el hacer. </em></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Martín Kohan*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Los chistes de Rudy y Paz, en la portada de <em>Página 12</em>, equivalen para mí, a menudo, a un editorial; hasta tal punto aprecio en ellos el mérito de la precisión, de la agudeza, del espesor conceptual. Y les basta para eso apenas con el dibujo de una escena y un breve intercambio de palabras. El del martes 3 de marzo me dejó, sin embargo, con dudas. Se ve en el recuadro a dos personas que, frente a frente, sentadas en sendos sillones, conversan. De un lado, una mujer de pelo corto y anteojos; del otro, un hombre de barba. Ella luce resolutiva; él, apocado. El diálogo que mantienen es el siguiente: “Alberto anunció un proyecto para legalizar el aborto” (ella) / “Nuestro proyecto es mucho mejor” (él) / “¿Y qué planean hacer?” (ella) / “En cuanto sea presidente, lo pongo en marcha” (él). De haber un cuadrito más (no lo hay), tal vez veríamos a la mujer cayendo de espaldas, con la consabida onomatopeya: “¡Plop!”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Certero para los estereotipos y su iconicidad, Paz nos deja reconocer, en el hombre de barba, al izquierdista de rigor (entiendo el recurso visual; pero, dado el tema, y aunque la cuestión de la legalización del aborto nos convoca y nos interpela a todos, me pregunto por qué razón se repartieron así las posturas: entre una mujer y un varón). La palabra decisiva en el intercambio es, a mi criterio, “hacer”. Los planes y los proyectos son del orden del hacer; y el poder ejecutivo (“Alberto”, “presidente”) es poder precisamente por eso, es poder de ejecución. En tanto que Alberto dice (anuncia) y hace, el hombre de barba dice (planea) pero no hará, ya que no es presidente (hará en cuanto lo sea, pero nada en el dibujo anuncia en él semejante destino).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">¿Se trata, entonces, de una oposición entre decir y hacer? Resulta ineludible en este punto la recurrida cita de Perón de que “mejor que decir es hacer”; pero adosándole este razonable desconcierto: ¿quién más que Perón, y quién mejor que Perón, evidencia en la política argentina que el decir es también un hacer, que se hacen cosas con palabras? (Por ejemplo: él dijo “imberbes”, y en ese momento la historia argentina cambió). En el chiste de Rudy y Paz se inscribe entonces ese conflicto, un conflicto entre hacer y decir (entre un decir que conlleva un hacer y un decir que es solamente un decir); y a la vez, por eso mismo, el conflicto entre un decir y el otro. ¿Qué lugar se le concede a ese decir, el decir de un proyecto mejor, aunque sin poder ejecutivo? ¿Qué lugar se le concede a ese desacuerdo, planteado al interior de un acuerdo de fondo? ¿Se lo anula, si no tiene un hacer? ¿Inexiste, hasta que lo tenga? ¿De lo que no se puede hacer, y no ya de lo que no se puede hablar, hay que callar? O en verdad: ¿de lo que <em>no se va a hacer</em>, incluso si es mejor, hay que callar?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Sabemos en qué términos precisos define Jacques Ranciere el desacuerdo político (el carácter político del desacuerdo): en la distribución capital de quienes pueden tomar la palabra y quienes no, en la distribución de poder de las palabras con validez y las palabras que no valen nada. Porque tomar la palabra es un acto político en sí mismo. Y decir es entonces también hacer, incluso si no se es presidente, incluso si no se tiene ese poder: el ejecutivo. Permite plantear alternativas, pensar mejor lo que se “hace”, calibrar alcances y límites, preguntarse si hay gato encerrado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Aclaro que, de todas formas, me reí con el chiste del martes (sé reírme de mí mismo: soy judío).</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires. 6 de marzo de 2020</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>*Escritor.  Licenciado y doctor en Letras por la Universidad Nacional de Buenos Aires</em></span></p>
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		<title>SILBIDOS DE UN VAGO 4 &#8211; Por Noé Jitrik</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 17 Apr 2021 19:55:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noé Jitrik]]></category>
		<category><![CDATA[Aborto]]></category>
		<category><![CDATA[Dante]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[SILBIDOS DE UN VAGO 4]]></category>
		<category><![CDATA[Tarkovsky]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por Noé Jitrik* (para La Tecl@ Eñe) &#160; Aprobado por la Cámara de Diputados el proyecto de despenalización del aborto, los argumentos esgrimidos de un lado<span class="excerpt-hellip"> […]</span></p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/silbidos-de-un-vago-4-por-noe-jitrik/">SILBIDOS DE UN VAGO 4 &#8211; Por Noé Jitrik</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><strong>Por Noé Jitrik*</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><span style="color: #000080;"><strong>A</strong></span>probado por la Cámara de Diputados el proyecto de despenalización del aborto, los argumentos esgrimidos de un lado y otro me parece que dejan de lado una significación más trascendente. De alcance histórico diría: después de siglos durante los cuales el aborto fue considerado tan reprobable que quienes lo practicaban tenían su sitio en los códigos penales; la condena constituía una columna de la que se consideraba la civilización humana. Como otras, consagraba desigualdades, privilegios, prácticas degradantes como la esclavitud por ejemplo y ni hablar el derecho a la propiedad y a la monarquía. Todo eso junto era la civilización y, desde luego, muchas otras, sin éstas no habríamos podido ni siquiera llegar a dónde estamos. La despenalización del aborto, por lo tanto, supone no sólo una reivindicación, un derecho y todo lo que se dijo antes y después del debate y en los diarios, sino un giro en la civilización, un cambio que es como una bocanada de aire fresco en la atormentada humanidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Sobre todo en los primeros meses del 2020, cuando empezábamos a guardarnos, y los más cuidadosos y conscientes de lo que se avecinaba, recurríamos, no era infrecuente, todos los amigos lo decían, a películas de catástrofes en particular, por un movimiento inconsciente o un deseo de comprender lo que podría llegar a pasarle al planeta asediado por un virus al que en esos primeros momentos se denominaba, con lenguaje militar, “enemigo invisible”. Yo ví <em>Sacrificio</em>, de Tarkovsky: me conmovió, me impresionó, tanto más porque sabía que el autor estaba enfermo, murió poco después y porque la película se hizo después de Chernobyl, cuya explosión estuvo a punto de liquidar a media Europa. Desconcertante, dolorosa, en la primera escena un hombre maduro, un anciano se diría, planta un vástago en una tierra seca y le dice a un niño que no habla que debe regarla para que crezca. Luego, acompañado por un cartero llega a su casa a celebrar su cumpleaños, junto con otras personas queridas; en ese momento se anuncia una catástrofe atómica y a poco el hombre empieza pensar que se trata de un castigo divino y que él debe sacrificar lo que más quiere para que todo vuelva al orden precedente, tan grato y amable. Tan convencido está que incendia su casa ante el aterrado asombro de todos los que lo aman. Una ambulancia se lo lleva presuntamente al loquero, el riesgo se disipó y la película termina con el niño regando el árbol. La primera interpretación se centra en lo que se puede llamar “la proyección del miedo” pero no basta; enseguida en un resto de la tradición ascética y sacrificial del primitivo cristianismo. Hoy, 31 de marzo, no me explico por qué esas escenas regresan y pienso otra cosa, pienso en la “continuidad”, el fatal juego entre lo que se va y lo que llega; lo caduco, por la fuerza del tiempo y de la existencia social, y lo que va a crecer, el renuevo, el dorado árbol de la vida, como lo decía Goethe: el viejo envuelto en las brumas de sus creencias y el niño que recibe una herencia y la va a regar para un “llegar a ser” que permitirá, porque siempre ha sido así, estar más allá del desastre. Gran y profundo mensaje, no veo que haya otro en las actuales, interminables, confusas, trágicas, circunstancias.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Cuando empezó la pandemia, y se dieron a conocer los cuidados que había que tener para evitar el contagio, se implantó y se impuso el tapabocas: se trataba de evitar que los virus que podían estar alojados en los cuerpos emergieran de la respiración o de la exhalación propia del habla. Gran recurso, aceptado por millones y rechazado por algunos, tontamente a mi juicio po</span><span style="color: #000000;">rque algo de lo poco que se llegó a saber era que el bicho se transmitía por la respiración o la exhalación. Pero si bien la noción es indiscutible no es una novedad: en <em>Los últimos días de Emmanuel Kant</em>, publicado en 1827, Thomas de Quincey registra burlonamente las (aparentes) extravagancias del gran filósofo. Una de ellas, que se relaciona con lo que estoy diciendo, es que cuando hacía sus paseos por el jardín no quería que lo acompañaran porque si lo hacían él debería, por cortesía, responder a las preguntas y, en consecuencia, el aire que salía con cada emisión, suya o de sus acompañantes, podía ser peligrosa. Como habría dicho Macedonio Fernández, “El mundo nació viejo”, todo se sabe pero, no obstante&#8230;</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://images.clarin.com/2021/03/12/una-mascara-de-dante-alighieri___iVPKbkrHp_720x0__1.jpg" alt="Cinco cosas que hay que saber de Dante Alighieri, a 700 años de su muerte" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Dos inocentes manías me han ayudado a soportar este tedioso tiempo del aislamiento; ambas pueden dar lugar a burlas o bromas pero no me importa, alguna consecuencia saco de ambas. La primera me promete cierto futuro: voy a un jardincito que está en una pequeña terraza, miro un limonero, le hablo y cuento los limones que están apuntando, en pocos meses tendré un montón, es eso y nada más; la segunda es de otra índole, memorizo algunos poemas y me los repito al despertar en medio de la noche o al levantarme de la protectora cama, ejercito de este modo mi memoria y vuelvo a expresar mi amor por los poetas que los concibieron; uno de esos poemas es un soneto nada menos que del Dante, no me meto con la densa Commedia, escrito, nada menos, a mediados del Siglo XIII, doble admiración, cómo puede ser tan perfecto y cómo fue posible realizarlo casi en el momento en el que esa forma había nacido juntamente con la lengua que poco después o ya entonces sería la italiana. En lo que me detengo ahora es en los verbos, hay solo cuatro indicativos (<em>pressi, Messi, dare y saremmo</em>), siete son subjuntivos: vorrei (quisiera), <em>fossimi (fuéramos),</em> andasse (anduviera), potesse (pudiera), crescesse (creciera), ponesse (pusiera), fosse (fuese). Por supuesto, esta profusión de subjuntivos crea una atmósfera conjetural pero, sobre todo, una musicalidad exquisita y, además, extrae recursos poco usuales de la lengua. Será, quizás, porque la lengua era en ese momento un objeto de descubrimiento de posibilidades y su riqueza objeto de búsqueda de esos exploradores que son los poetas, el hecho es que acercarse a esas líneas es deslumbrante, mágico, algo que nació hace casi ochocientos años que todavía nos (me) diga estas cosas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Por comparación con la suerte que está corriendo la lengua en esos tiempos y con los usos constantes y cotidianos, no sé si en todas partes, pero sí en este país y en este momento. Varios peligros se ciernen sobre el castellano que en muchos momentos logró muy buenas cosas. Enumero sólo lo que me pasa por la mente ahora, un entendido debe conocer mucho más. En primer lugar, y porque hablaba de subjuntivos, para muchos es incomprensible y lo reemplazan por el potencial: suena como un trompetazo decir “si yo podría”; en otros casos, cuando corresponde, el potencial es reemplazado por otro subjuntivo: “si yo pudiera hacer lo que quiero pudiera darme todos los gustos”; por fin están los refinados, los que sospechan que en el ejemplo precedente algo no funciona y, por lo tanto, dicen “si yo pudiera&#8230;pudiese”, puesto que en las gramáticas aparece “pudiera/pudiese” como si fueran equivalentes. No hablemos de preposiciones y conjunciones, el “dequeísmo” perturba la mirada cuando se lo lee y perfora los oídos cuando se lo escucha, el mal trato que se les da al “por” que pasa a ser “para” sin recato ninguno. ¿Y la formación de verbos innecesariamente?: “concretizar” en lugar del modesto y conciso “concretar”, ¿por qué se dice “experticia” en lugar de “competencia”? Es un acarreo de expresiones de la burocracia anglófona que exporta aparentes neologismos, sería buenísimo que surgiera un Molière para burlarse de todas esas tentativas, de diferente carácter, tendientes a convertir la lengua y su potencia en un triste cadáver. Y, por fin, el uso de palabras terminadas en X o en @ o en la letra e, impronunciables y feas, cómo hacer poesía con eso, qué misterio pueden tener: veo y escucho los insoportables “chiques” e “hijes” y me estremezco, me parece estar frente a los primeros inmigrantes para quienes el castellano al que se asomaban era un potro indómito. ¿Qué necesidad, qué justificación, qué racionalización? En fin, la pregunta de fondo es esta: ¿por qué buscar la pobreza verbal como si no bastara con la pobreza física? ¿Qué tipo de suicidio es éste?</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Buenos Aires, 17 de abril de 2021.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>*Crítico literario, ensayista, poeta y narrador.</em></span></p>
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		<title>Totalitarismo cristiano &#8211; Juan Chaneton</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 13 Jul 2022 15:10:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Juan Chaneton]]></category>
		<category><![CDATA[Aborto]]></category>
		<category><![CDATA[caso Roe v. Wade]]></category>
		<category><![CDATA[Corte Suprema de Justicia]]></category>
		<category><![CDATA[EE.UU]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Cahneton]]></category>
		<category><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></category>
		<category><![CDATA[Totalitarismo cristiano]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Estados Unidos, como todo lo humano, viene desde el fondo de la historia y ha llegado a ser un imperio y, como tal, totalitario e intolerante. Allí abrevan estos modernos cruzados medievales que se referencian en Donald Trump, y que en la Corte  Suprema se llaman Clarence Thomas. En el plano militar EE.UU. terceriza en Ucrania una guerra contra Rusia con la mira puesta en sus intereses geoestratégicos. En el plano de la ideología y la cultura el frente es móvil y la guerra es una guerra de movimientos que se libra en todo el mundo.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size"><strong><em>Estados Unidos, como todo lo humano, viene desde el fondo de la historia y ha llegado a ser un imperio y, como tal, totalitario e intolerante. Allí abrevan estos modernos cruzados medievales que se referencian en Donald Trump, y que en la Corte &nbsp;Suprema se llaman Clarence Thomas. En el plano militar EE.UU. terceriza en Ucrania una guerra contra Rusia con la mira puesta en sus intereses geoestratégicos. En el plano de la ideología y la cultura el frente es móvil y la guerra es una guerra de movimientos que se libra en todo el mundo.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size"><strong>Por Juan Chaneton*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Un prejuicio atávico que vive latente, durante siglos, en una comunidad humana, termina por adquirir una dinámica específica y propia que lo conduce, paulatinamente, a transformarse en otra cosa, esto es, a devenir demanda implícita dicha a medias por el lenguaje y a medias por la gestualidad. El prejuicio, así, ha devenido otra cosa, ha devenido demanda, y esa demanda comunitaria es el reclamo de un liderazgo que lleve a cabo aquello no dicho del todo por la palabra pero visible en las conductas que se desenvuelven en el espacio público, en las prácticas, en el aplauso, en la invocación, en el hierático éxtasis que emborracha a las masas cuando su instinto les dicta que, por fin, el líder que anhelaban ha aparecido en sus vidas y en la historia de su comunidad para realizar aquel prejuicio, aquel anhelo, aquel deseo oculto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Quisieron, durante siglos, que ese país vecino y amenazante, singular y ambiguo, eslavo y rubio mas no vikingo, blanco sin ser ario, indefinido y medio amorfo pero tangible como lo son los demonios, desapareciera de la vecindad. Quisieron que ese otro pueblo, invisible pero omnipresente y, sobre todo, insufriblemente diferente, desapareciera de su comunidad y, si fuera necesario para alcanzar este fin, que desapareciera también de la faz de la tierra. Rusia y los judíos, así, fueron el objeto del deseo del pueblo alemán. Los pueblos tienen un modo de pedir. Piden de una manera. Exigen de otra. No modulan sus pedidos ni sus exigencias. El pueblo alemán lo sabe. Tal vez no lo sabe. O tal vez prefiera no saberlo. En todo caso, los líderes nunca aparecen en contra de la realidad, sino para darle a la realidad el cauce que la realidad reclama.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">El mundo en que vivimos es un mundo en transición y, como todas las transiciones,&nbsp; transcurre como un segmento temporal caótico en la vida de la humanidad. Pero el espacio en que ocurre esa transición no es el centro del sistema total sino su borde. Más allá de ese límite, aguarda el <em>no-sistema</em>, aguarda el salto al espacio vacío de la incertidumbre. El modo en que está <em>des-organizado </em>el mundo global muestra signos de fatiga y, por eso, lo que ocurre en su límite externo sólo puede presagiar que, más allá, puede estar configurándose otro modo de organizar el mundo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Mientras tanto, la realidad en que vivimos no quiere morir y se defiende de la muerte apelando a sus instintos que, en definitiva, son instintos bestiales, pues de la bestia&nbsp; provienen no sólo ellos sino también los otros, los que no quieren vivir en este mundo así organizado -nosotros- y pretenden vivir en otro mundo. Hay una diferencia, entre muchas, sin embargo, entre unos y otros: unos saben que proceden de la bestia y los otros dicen creer que proceden de Dios.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Y Dios tomó la decisión, ha dicho Donald Trump. Es decir, que la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, subrogándose en los derechos y en los deseos divinos, consagró que es delito inmiscuirse en competencias que son de Dios y no de sus criaturas. El aborto no es de Cristo ni del Verbo, eso dicen.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">El Vaticano, a coro y a capela con Trump, también celebra, aunque tal vez Francisco, en su íntimo fuero, hubiera deseado que las cosas siguieran como estaban, ya que el trono petrino le impide, en este caso, tomar partido por la civilización, y el oscurantismo medieval es una mancha en su trabajoso progresismo. La conferencia episcopal estadounidense, extremando la hipocresía, dijo que «ahora es el momento para&#8230; que cada mujer tenga el apoyo y los recursos que necesita para traer a su hijo al mundo con amor”. Esto es, parirás de prepo, pues así es el designio de la divinidad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Demócratas norteamericanos y socialdemócratas europeos beben en fuentes culturales de las que, a veces, mana el agua fresca que riega los jardines de la civilización; a veces, decimos, pues no fluye ningún rocío balsámico de ese hontanar cuando se trata de economía y de la propiedad privada multiempresarial sobre los bienes de la economía.&nbsp; Para esto, los progresistas de la Casa Blanca que hoy entonan glorias y aleluyas a la libertad de abortar, han organizado a la CNN y a la cadena Fox, al célebre complejo militar-industrial siempre en trance de reciclarse conforme avanza la tecnología, y han perfeccionado también los diseños operacionales de Langley y, en el extremo, organizado a Guantánamo y Abu Grahib, y a esta hora exactamente le están robando el petróleo a Siria a través de los terroristas de «Estado Islámico» (declarado ilegal en Rusia), que serán terroristas pero son «sus terroristas». Pero no importa, en lo cultural esos demócratas y esos socialdemócratas abominan de lo medieval. El capitalismo es lo peor y lo mejor que le ha pasado a la humanidad -dice el profesor Jameson- y la razón parece asistirle en ese punto. En línea con esta tradición, el senador por Vermont, Bernie Sanders, ha dicho: “Anular el caso Roe v. Wade y negar a las mujeres el derecho a controlar su propio cuerpo es un escándalo y un desafío a lo que quiere el pueblo estadounidense. Los demócratas deben poner fin al filibusterismo en el Senado, codificar el caso Roe v. Wade y volver a hacer que el aborto sea legal y seguro”. Un aplauso, ahí. Estados Unidos cuenta con un pueblo, y ese pueblo tiene sus reservas democráticas que -siempre es así- dejarán descendencia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Dentro de quinientos años la humanidad habrá, seguramente, perdido su confianza en el cristianismo, y el occidente nacido en Nicea estará colapsando como ideología amalgamadora de los ladrillos que componían un edificio atroz. Pero falta mucho para el 2500. Nuestro tiempo es, como el de cierta muchacha célebre, hoy. Hogueras ardieron&nbsp; en 1532 y en 1547 en la plaza parisiense así llamada Maubert ayer, y Maubert-Mutualité, hoy. Hicieron cenizas, ambas piras cristianas, de sendas conciencias humanas: Jean de Catource y Étienne Dolet. Herejes. Testigos. Eso fueron y por eso ardieron.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Pero, ¿qué le pasó a nuestro mundo que se volvió cristiano? Le pasó que, en realidad,&nbsp; no era nuestro el mundo que se volvía cristiano, era el de «ellos». Y aquí, el único modo de considerar al «ellos» idéntico al «nosotros», es aceptar que la humanidad es una sola, pero esto nunca lo aceptó el cristianismo hasta que, en el siglo XXI, la realidad golpeó a la puerta de San Pedro y el que atendió fue Francisco, el que pugna por que su iglesia entre ya en razones. Sin embargo, tanto había ido el cántaro a la fuente en los siglos anteriores&#8230; que el «espíritu alemán» tomó la posta que le dejaban Belarmino y Bernard Gui y, a un tiempo, adquirió conciencia de sí y de su grandeza y destino manifiesto, que no era otro que el de la realización de cierta idea cristiana a la que rectificaron un tris: no hay una sola humanidad, hay sólo una parte de la humanidad que es la verdaderamente humana y que no merece morir. Y esa parte no son los cristianos (en eso se equivoca Roma), pues esa parte propia y exclusivamente humana es&#8230; el pueblo alemán, el <em>Volk.</em></p>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://ichef.bbci.co.uk/news/640/cpsprodpb/5BE1/production/_125612532_gettyimages-1232480746.jpg" alt=""/><figcaption><em>Suprema Corte de Justicia de EE.UU: Fuente GETTY IMAGES.</em></figcaption></figure></div>



<div style="height:25px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Es demasiado cristiano, es casi <em>volkisch</em> dictaminar como lo hizo la Corte Suprema de Estados Unidos. Totalitario e intolerante hasta la regresión, eso es Clarence Thomas, ese juez anciano y negro, de quien cabe esperar que no tenga en mira también al matrimonio interracial, ya que entre los homosexuales -ha dicho- tampoco hay que permitirlo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Razón y sinrazón; lo racional y la irracionalidad chocan entre sí como si fueran dos polos de una contradicción antagónica. Y lo son cuando esa contradicción tensa en un extremo a los partidarios de la libertad humana y, en el otro, a los cruzados de la violencia confesional. Pero la contradicción deviene «blanda» (o no antagónica) cuando actores originariamente polares deciden complementarse ahora para defender del embate disolvente a una cultura en decadencia. Esta semejanza de hoy procede de una afinidad remota, o no tanto: Pío XII vio con buenos ojos lo que en su tiempo pastoral sucedía en Europa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">La irracionalidad racista que el nazismo elevó a programa político alegó como sustento&nbsp; la racionalidad de Darwin. Conviene no olvidar esto, nos dice Paul Veyne. Del mismo modo, el amor a «las dos vidas» y la obligación de parir impuesta a la mujer en nombre del Señor, provienen del desprecio a la libertad, de la vocación por la violencia, y del odio y la intolerancia que, todo ello a una, dio cuerpo al nazismo. Hoy se borronean y difuminan límites y diferencias entre ambas «cosmovisiones» (la nazi y la cristiano-fascista) y, en cambio, se vuelven nítidas unas funciones de complementación, pues no se trata tanto de&nbsp; lo que hay que defender sino, sobre todo, del enemigo común que hay que aniquilar: la libertad de decidir en el campo cultural y en todo el mundo. Se necesitará más disciplina y más violencia, de cara al futuro. Siempre que se empezó por la cultura, se terminó en la propiedad. Mejor empezar ahora, antes de que sea tarde. <em>The time is now. America first</em>. Aquel «Klan» de las capuchas blancas y las hogueras puritanas ha devenido anacronismo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Textualistas y originalistas, es decir, apegados estrictamente a la <em>literalidad</em> que <em>originariamente</em> exhibía la Constitución, eso dicen y eso dice la Corte Suprema de Estados Unidos. Es ese el argumento de los nuevos cruzados cristianos republicanos anglosajones.&nbsp; Atenerse al <em>texto</em> de la Constitución, a lo que dice o a lo que no dice; por eso dicen de sí&nbsp; mismos que son textualistas. Y no se trata tanto de lo que dice hoy, esa Constitución, sino de lo que dijo en su momento fundador y fundacional, en su <em>origen</em>. Se autonombran así, también, como <em>originalistas.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Pero hay una fractura aquí, pues si lo que vale es sólo el texto y cómo éste era en su origen, ello está consagrando el valor de esa singularidad (la Constitución) en tanto tal, y es inapropiado pretender su ultraactividad para un tiempo actual que no es su tiempo. Los marxistas son los que descreen de la singularidad histórica, al tiempo que creen en la existencia de los universales. Ellos, en cambio, los cristianos republicanos antiaborto,&nbsp; creen en la singularidad de la Constitución americana. En consecuencia, para ellos no deberían existir verdades generales transhistóricas pues los hechos humanos no proceden de una razón única ni de una naturaleza igualmente única. Si esto es así, mal pueden reclamar, para la «constitución literal y originaria» de los Estados Unidos, ningún valor de verdad actual, ninguna transhistoricidad y ninguna vigencia «literal», más allá del contexto histórico para el que fue escrita. Si pretenden que valga hoy, es porque creen en los universales (¡como los marxistas!), en su existencia y en su radical transhistoricidad, pero entonces no creen en la singularidad de dicha Constitución, salvo que sean tan oportunistas como para aceptar esta singularidad para, acto seguido, arrancarla de su contexto y traerla al presente, dos siglos después, para hacerle decir lo quieren que diga.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Aquellos nazis no tenían dioses como sí tenían su divinidad aquellos cristianos del ágape servido en las catacumbas que narra el Didaché; y como también la tienen estos cristianos anglosajones. Eso separa a éstos de los nazis, pero los une un punto: la privacidad debe rendirse ante el Estado. Hanna Arendt no lo dice, pero en los orígenes del totalitarismo está aquella Roma y sus hogueras. Aquella Ginebra y su Calvino. Ahí abrevan estos modernos cruzados medievales que se referencian en irrupciones heteróclitas como la de Donald Trump y que en la Corte se llaman, estas presencias anómalas, Clarence Thomas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">El fallo Roe v. Wade de 1973 nunca debió haber existido porque la Constitución no consagra el derecho al aborto, dice este juez. Tampoco, claro, nada dice esa Constitución sobre el derecho de la mujer a votar, razón por la cual no habría que sorprenderse si&nbsp; pronto estos jueces se dan a la tarea de prohibir ese derecho.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Y así es como estas gentes pretenden arrastrar a todos, junto con ellos, al siglo XVIII, más precisamente, al año 1787 y a la ciudad de Filadelfia, que fue el lugar donde alumbró una Constitución que, con toda obviedad y naturalmente, nada decía ni podía decir del aborto, pues como no se puede pensar cualquier cosa en cualquier momento, sólo se piensa dentro de las fronteras del discurso del momento (Veyne <em>dixit</em>); o, como dijo una vez Jean D&#8217;Ormesson: «Cada uno de nosotros sólo puede pensar como se piensa en su tiempo», aun cuando esta Corte de los Estados Unidos parece haber logrado pensar como se pensaba hace doscientos años.</p>



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<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" src="https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQqy3bG3tpdtao7kEcjOmEzzku5k9oR9-YrwK-329rVK5-3QAgethRiKsWIsX7ZF_okY-8&amp;usqp=CAU" alt="" width="517" height="259"/></figure></div>



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<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Estados Unidos, como todo lo humano, viene desde el fondo de la historia y ha llegado a ser un imperio y, como tal, totalitario e intolerante. El poder político, allí, es monolítico y&nbsp; terceriza la gestión económica en individuos «emprendedores» que pretenden que se les crea cuando se presentan en sociedad como creativos que, desde sus épocas de vendedores de ropa usada a este presente en que presiden una compañía que envía cohetes a la luna, lo único que ha ocurrido es que la «libertad» y la iniciativa privada han producido el milagro. Empero, se trata de gestores económicos por cuenta del poder político que es, en última instancia, el dueño de esos emprendimientos. Y no se trata sólo de Elon Musk, claro. Las fotografías satelitales que dispone tomar el complejo militar sobre blancos rusos en Ucrania son el resultado de órdenes que la empresa Maxar Technologies (asociada a la NASA) recibe del «deep state». Como Google, Twitter o Facebook, cuyo trabajo esencial es servir, en materia de inteligencia, a ese poder político. Éste, si monopólico y escondido, tiene ventajas sobre la dispersión. China, <em>of course</em>, también lo sabe, aun cuando allí el Partido Comunista no es ningún Estado profundo sino que dirige a la luz del día.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">El Norte, el Sur y el Oeste, en el siglo XVIII, se recelaban recíprocamente. La esclavitud del Sur resultaba incomprensible en el Norte. Aquí, en Massachussetts y Boston por caso, la moral coincidía con el interés: en un territorio dividido en numerosas pequeñas granjas, la mano de obra esclava no era un requerimiento de la economía. El Sur se indignaba -y no sin un adarme de razón- cuando fulminaba de hipocresía a un Norte al cual los sudistas le negaban todo derecho a emitir juicios morales pues sus incipientes industrias se valían, en buena medida, de la explotación de mano de obra infantil.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Cada vez que se admitía un Estado nuevo, las reyertas alcanzaban un nuevo ápice. Los votos de cada Estado eran proporcionales a su población. Y el Sur, que consideraba que los esclavos eran cosas, no opinaba lo mismo a la hora de contarlos como personas cuyo número aumentaba, en el congreso de Filadelfia, los votos de ese Estado esclavista.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Norte y Sur, a su turno, censuraban al Oeste por la cuestión india, en tanto éste, desde las montañas de California, miraba a la Louissiana del Golfo de México y a la Nueva Inglaterra del Atlántico, con una mezcla de curiosidad y desafección, atento no sólo la lejanía sino también unas costumbres que diferían de las propias más de lo deseable si de lo que se trataba era de fundar una nación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Un punto central, sin embargo, unía a todos: el Sur sometía a los esclavos, el Oeste había despojado a los indios y el Norte explotaba a los obreros de una industria incipiente. En este contexto, despuntaron ya los fundamentos de una organización jurídico política federal. Y de aquí provienen los actuales cruzados antiabortistas. Ellos -lo dicen por boca y pluma de Clarence Thomas- quieren venir de ahí, y de ahí vienen. Esta es su procedencia, su genealogía, su prosapia y su ideología.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Esa sociedad americana, en fin, se repliega, por obra de su poder judicial, sobre lo peor de sí, sobre su pasado, sobre ese pasado egotista que trajeron consigo los «pilgrims», se repliega sobre sí cuando esa sociedad vislumbra que en el futuro hay peligro. Pues la Corte Suprema de los Estados Unidos ha hablado también por buena parte de la «constitución real» (Lasalle <em>dixit</em>) del occidente cristiano. Temen la «disolución» y se redescubren violentos y fascistas pero se perciben cristianos y casi santos. No es Estados Unidos, es occidente. Estados Unidos <em>sólo</em> terceriza en Ucrania una guerra contra Rusia con la mira puesta en sus intereses geoestratégicos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Pero ese es el frente militar. En el plano de la ideología y la cultura el frente es móvil y la guerra, una guerra de movimientos. Se libra en todo el mundo. Y cuando la disputa se ha trasladado de manera sustantiva al plano de la cultura, los intelectuales y los medios pasan a tener una relevancia y una función que antes no tenían.</p>



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<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" src="https://www.telam.com.ar/thumbs/bluesteel/advf/imagenes/2020/08/5f2d2e79423cd_900.jpg" alt=""/><figcaption><em>Fuente: Télam.</em></figcaption></figure></div>



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<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Una sociedad enferma sin conciencia de su «social desease», eso es la sociedad norteamericana. Una sociedad donde se mata y se muere en las escuelas y donde sufren los que mueren y los que matan. Una sociedad que nada bueno les puede ofrecer hoy a su niños y a sus jóvenes. Estos <em>millennials</em> estadounidenses de hoy han visto que el fraude electoral es práctica del sistema político; han visto que se puede mentir para justificar una guerra y han visto que el gobierno prefiere rescatar a los bancos y no ayudar al pueblo cuando las crisis financieras golpean con su rostro más fiero, como aquellos heraldos negros que nos manda la muerte en la poética de Vallejo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Los hipócritas de «las dos vidas» aquí, en la Argentina, deberían saber todo esto, deberían meditar sobre todo esto y, sobre todo, no deberían tratar de copiar la barbarie y las afrentas a la civilización, aunque éstas vengan de donde vienen, o precisamente porque vienen de donde vienen.</p>



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<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">Buenos Aires, 13 de julio de 2022.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size">*Abogado, periodista y escritor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size"><a href="mailto:jchaneton022@gmail.com">jchaneton022@gmail.com</a></p>
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