<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Mariano Ciafardini archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<atom:link href="https://lateclaenerevista.com/category/mariano-ciafardini/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lateclaenerevista.com/category/mariano-ciafardini/</link>
	<description>Una Revista de Opinión</description>
	<lastBuildDate>Sun, 04 Oct 2026 22:35:16 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2022/12/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>Mariano Ciafardini archivos - La Tecl@ Eñe Revista</title>
	<link>https://lateclaenerevista.com/category/mariano-ciafardini/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>El fin de la prehistoria &#8211; Por Mariano Ciafardini</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/el-fin-de-la-prehistoria-por-mariano-ciafardini/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/el-fin-de-la-prehistoria-por-mariano-ciafardini/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 24 Feb 2026 13:08:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Mariano Ciafardini]]></category>
		<category><![CDATA[Acuerdo de París]]></category>
		<category><![CDATA[Cambio climático]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[China]]></category>
		<category><![CDATA[EEUU]]></category>
		<category><![CDATA[Hegel]]></category>
		<category><![CDATA[Marx]]></category>
		<category><![CDATA[Plásticos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=18667</guid>

					<description><![CDATA[<p>Los últimos años han sido los más cálidos jamás registrados, confirmando que el calentamiento global ya no es una hipótesis, sino un hecho estructural. Muchos científicos hablan ya de la transición al “Antropoceno”, término introducido por Paul Crutzen y Eugene Stoermer para designar una era en la que la actividad humana se ha convertido en una fuerza geológica determinante. No es casualidad, afirma Ciafardini, que en el mismo momento que el planeta exhibe cifras de pobreza y pobreza extrema nunca antes vistas se profundice, a la vez, el riesgo de graves catástrofes ecológicas que amenazan la extinción de la especie.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-fin-de-la-prehistoria-por-mariano-ciafardini/">El fin de la prehistoria &#8211; Por Mariano Ciafardini</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2bde29c7cdbe872b7f6db6ec24416165 wp-block-paragraph"><strong><em>Los últimos años han sido los más cálidos jamás registrados, confirmando que el calentamiento global ya no es una hipótesis, sino un hecho estructural. Muchos científicos hablan ya de la transición al “Antropoceno”, término introducido por Paul Crutzen y Eugene Stoermer para designar una era en la que la actividad humana se ha convertido en una fuerza geológica determinante. No es casualidad, afirma Ciafardini, que en el mismo momento que el planeta exhibe cifras de pobreza y pobreza extrema nunca antes vistas se profundice, a la vez, el riesgo de graves catástrofes ecológicas que amenazan la extinción de la especie.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a7e8e6147105f61ac7f6a55cd1635d08 wp-block-paragraph"><strong>Por Mariano Ciafardini*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5c01245212f1b0ac091012d4e58776d4 wp-block-paragraph">Las Naciones Unidas advierten que es casi inevitable que se supere el umbral de +1,5 °C entre 2026 y 2035, lo que marcaría la transición hacia una nueva fase climática global.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-021aac68b7ac3c07f126986d5ac8481e wp-block-paragraph">Ese es el límite fijado en el Acuerdo de París (2015), que busca evitar que el aumento de la temperatura media global supere los 1,5 °C respecto de los niveles preindustriales. Entre 2026 y 2035, según los modelos climáticos de la ONU, es muy probable que se alcance o se sobrepase ese límite. Hablamos de una transición hacia una nueva fase climática global porque ello implica que, una vez superado ese umbral, el planeta entrará en un escenario distinto, con cambios más intensos y duraderos en el clima: olas de calor más frecuentes, fenómenos extremos más severos, alteraciones en ecosistemas y riesgos mayores para la seguridad alimentaria y la salud.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5bafb3537e7bddf9aece4f8f04508ecb wp-block-paragraph">Los últimos años han sido los más cálidos jamás registrados, confirmando que el calentamiento global ya no es una hipótesis, sino un hecho estructural. El Ártico podría quedar sin hielo durante el verano antes de mediados de siglo, con enormes consecuencias ecológicas y geopolíticas. Todo ello indica un cambio de época geológica. Muchos científicos hablan ya de la transición al “Antropoceno”, término introducido por Paul Crutzen y Eugene Stoermer para designar una era en la que la actividad humana se ha convertido en una fuerza geológica determinante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-58b0775797f7d480c170e27543591cab wp-block-paragraph">Los océanos atraviesan una crisis profunda. La acumulación de microplásticos y carbono compromete su equilibrio. Los microplásticos reducen la capacidad de los océanos para absorber CO₂ (dióxido de carbono, un compuesto químico formado por un átomo de carbono y dos átomos de oxígeno), debilitando uno de los principales mecanismos naturales de regulación climática. Al mismo tiempo, el calentamiento global aumenta la movilidad y persistencia de estos contaminantes, ampliando su impacto ecológico.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a114561a4cca2fcc2a7ad39d48ec20ee wp-block-paragraph">Se registra, además, una pérdida acelerada de especies, la destrucción de ecosistemas y una deforestación masiva que altera el clima, los equilibrios biológicos y la salud humana. Las cadenas biológicas se transforman: especies como los mosquitos se adaptan a los entornos degradados, modificando patrones epidemiológicos. Estos procesos afectan directamente la agricultura, la disponibilidad de agua y la estabilidad climática global.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9d678a59188bf6c3be37fac43b64de75 wp-block-paragraph">La crisis del plástico constituye una expresión particularmente clara de esta transformación. No se trata de un fenómeno aislado, sino de un resultado estructural del modo de producción industrial inaugurado por la modernidad (capitalismo). La producción masiva de plástico genera emisiones, contaminación persistente y efectos sanitarios acumulativos. Su presencia en océanos, suelos y organismos vivos revela el carácter sistémico de esta crisis.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-17cc339c33a1ade37c684df936f7bd84 wp-block-paragraph">Esta dicotomía perversa entre el ser humano y la naturaleza, que los científicos vienen denunciando desde hace ya décadas, fue intuida filosóficamente ya en el siglo XIX por dos de los más grandes pensadores de la modernidad: Hegel y Marx, quienes concibieron la relación entre el ser humano y la naturaleza no como algo externo, sino como un momento constitutivo del espíritu y de la historia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6ca15da154e7dc6caae1bd3b51ea21d7 wp-block-paragraph">Para Hegel, la naturaleza es la exteriorización de la Idea. En la <em>Enciclopedia de las ciencias filosóficas</em> escribe: “La naturaleza es la Idea en la forma de la exterioridad.” Esto significa que la naturaleza no es algo separado del espíritu, sino su forma exteriorizada. El espíritu se exterioriza en la naturaleza, emerge en el ser humano y retorna a sí mismo mediante la conciencia. La naturaleza es, por tanto, un momento necesario pero incompleto de este proceso. La superación no implica destrucción, sino conservación y elevación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8a2da7fe7ca23cfcbd20f1fb1a9c42f6 wp-block-paragraph">Desde esta perspectiva, la destrucción de la naturaleza constituye también una destrucción del propio espíritu, porque el espíritu sólo existe encarnado en ella. La crisis ecológica aparece así como una forma de alienación: el espíritu se vuelve contra su propia exteriorización.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b3a68e20b12525cadaf1549e0dc339ee wp-block-paragraph">La modernidad introduce una ruptura decisiva. La razón se transforma en razón instrumental. &nbsp;La naturaleza deja de ser comprendida como momento constitutivo del espíritu y pasa a ser tratada como objeto puramente utilitario. La crisis ecológica expresa esta contradicción ontológica: el desarrollo de la racionalidad técnica conduce a la destrucción de las condiciones naturales de su propia existencia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0ae557c00ff178e138c892aee0a7c8ad wp-block-paragraph">Marx retoma este problema y lo sitúa en el terreno de la historia material concreta. En los <em>Manuscritos económico-filosóficos de 1844</em>, afirma: “La naturaleza es el cuerpo inorgánico del hombre.” Esto significa que el ser humano no existe fuera de la naturaleza, sino en continuidad con ella. Su relación es metabólica. Marx utiliza el concepto de metabolismo para describir el intercambio material entre el ser humano y la naturaleza mediado por el trabajo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9f9ad50421e02593ea9e63d85766e342 wp-block-paragraph">En <em>El Capital</em>, Marx escribe: “El trabajo es, ante todo, un proceso entre el hombre y la naturaleza, un proceso en el que el hombre media, regula y controla su metabolismo con la naturaleza.” Y también: “La producción capitalista perturba el metabolismo entre el hombre y la tierra.”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8497976b013014580b24fb6f19a7fbb9 wp-block-paragraph">El capitalismo introduce así una fractura metabólica. La naturaleza deja de ser el cuerpo inorgánico del ser humano y se convierte en objeto de explotación abstracta. La lógica del valor se autonomiza y se transforma en un fin en sí mismo. El capital no tiene un límite interno natural: su única finalidad es la acumulación indefinida. Esta dinámica entra en contradicción con la finitud material de la naturaleza.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-95d34be20f374b30a5fe9bc739dbab48 wp-block-paragraph">En términos hegelianos, puede decirse que el capital constituye una forma unilateral del espíritu objetivo, separada de su fundamento natural. En términos marxistas, se trata de la contradicción entre las fuerzas productivas y las condiciones naturales de producción.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-27848ccaac5a574a9026f40293e08521 wp-block-paragraph">Desde una perspectiva dialéctica, la crisis ecológica no es un accidente, sino el resultado necesario de un desarrollo histórico determinado. Sin embargo, ese mismo desarrollo genera las condiciones de su propia superación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-58c75657ecb2f17434651e770fa05cde wp-block-paragraph">Las consecuencias políticas de este proceso son profundas. Si se toma en serio todo lo anteriormente expuesto, las luchas contemporáneas de los pueblos no se pueden limitar únicamente una lucha contra la explotación y la desigualdad, y contra las guerras y los genocidios, sino también una lucha por la preservación de las condiciones materiales de la vida humana en el planeta.</p>



<div style="height:29px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://marxismocritico.com/wp-content/uploads/2013/12/d8f8d-18df3e2bfeaad669ae2f4cb98452ea2e_article.png" alt="" style="width:722px;height:auto"/></figure>
</div>


<div style="height:29px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b61c42f1ce951b685448ce3b5e9cf3b5 wp-block-paragraph">Durante gran parte del siglo XX, el movimiento emancipatorio debía adquirir conciencia de la explotación para superar el capitalismo. Hoy, la conciencia necesaria es más amplia. Implica reconocer que la humanidad en su conjunto constituye el sujeto de esta contradicción histórica. La emancipación exige no sólo la satisfacción universal de las necesidades básicas, sino también la reorganización consciente del metabolismo entre la humanidad y la naturaleza.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f1a9f0c3a581c58943ae57e19566f597 wp-block-paragraph">Esto impone necesariamente una transformación de los modos de producción, de consumo y de organización social, orientada a restablecer un equilibrio metabólico racional entre la humanidad y el planeta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-59332d87481630152869fd07538a8eb0 wp-block-paragraph">Esta lucha no es distinta de la lucha histórica por la emancipación humana, pero sus aspectos racionales deben profundizarse. Ya no se trata únicamente de liberar al ser humano de la explotación social, sino también de reconciliar su existencia histórica con las condiciones naturales que la hacen posible y ambas cuestiones no son contradictorias sino profundamente complementarias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5aa090757191ec27ca26842e007aa44e wp-block-paragraph">Aquí la cuestión central es si la humanidad movilizada puede lograr que los detentadores del poder mundial se sienten finalmente a diseñar una gobernanza global que avance en estos sentidos fundándose en los consensos científicos más avanzados, caiga quien caiga y se afecten los intereses de quienes se afecten.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-be9f39b1d0295324c23c424732312a18 wp-block-paragraph">Justo es decir que algunos de los dirigentes de las potencias mundiales actuales tienen esto bastante más claro que otros, pero el problema no tiene solución en la medida en que no sean todos “arrastrados” a esa mesa por las fuerzas de los pueblos del mundo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9f7ff7a7c20a806824bc12075d926fe8 wp-block-paragraph">Aunque el desafío parezca ser grande, las nuevas generaciones parecen mostrar una creciente sensibilidad hacia esta realidad. Esta conciencia emergente puede constituir el fundamento de una transformación histórica que restablezca, en un nivel superior, la unidad entre humanidad y naturaleza sin abandonar la lucha por la igualdad y la libertad de los seres humanos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-eee63a9f817a2f4f89a29d6f622867ae wp-block-paragraph">Walter Pengue señala con claridad en “Los desafíos de la economía verde” que: “… los llamados países desarrollados alcanzan índices adecuados de desarrollo humano (…) pero superan ampliamente a la huella ecológica. Muchos otros países del globo tienen ciertamente una huella ecológica baja, por debajo de su biocapacidad per cápita, pero tienen índices de desarrollo humano con muchas metas mínimas del milenio incumplidas (…)”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8943afba6df32e00b93fb065d233e865 wp-block-paragraph">Está claro que la principal responsabilidad la tienen los países más desarrollados, pero ¿significa ello que los únicos movimientos populares que tiene que reivindicar una reconversión energética son los de los países desarrollados? Desde ya que no, porque el desastre ambiental es una amenaza para todos y es el mismo sistema de opresión económica y financiera que somete a los países subdesarrollados, y les impide salir de esa situación de subdesarrollo, el que evade la normativa ecológica internacional y boicotea sistemáticamente las posibilidades de progreso en este sentido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d99e0b23c2185875c7fcb66087e69cd5 wp-block-paragraph">El enemigo es el mismo, el gran capital parasitario financiero internacional y las ambiciones de riqueza desmedida de sectores minoritarios de la población mundial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6cc1d1d9df425e58dc807ea567b901d0 wp-block-paragraph">Por ello, aunque en países como el nuestro haya urgencias inapelables que empujan a una resistencia política y social inmediata permanente, el tema ecológico debe incorporarse de modo más firme en la agenda de las dirigencias progresistas y populares sin temor a que ello reste fuerza a esos reclamos y resistencia sino encontrando las formas de articularlos, lo que podría dar lugar a una sinergia que fortalezca a ambos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-26677eeb2f37bd3cb153aeeaa630aaef wp-block-paragraph">Sin ir más lejos la postergación de la obra pública en rubros como el desarrollo del sistema eléctrico (represas, usinas atómicas) o ferrocarriles (que generaría miles de puestos de trabajo), para concentrar la economía únicamente en la extracción de combustibles fósiles, no solo va en contra de la agenda ecológica mundial, sino que conspira evidentemente contra la satisfacción de muchas de aquellas necesidades urgentes por las que hoy lucha el movimiento popular en la Argentina. En el plano de la industria privada subsidios para la reconversión energética harían mucho más competitivas sobre todo a las pequeñas y medianas y contribuiría a mejorar la situación de crisis del sector. Nada de esto está en la agenda gubernamental que además en lugar de profundizar la relación con la República Popular China, socio imprescindible para todo ello, se ata servilmente a los intereses de los EE.UU. cuyo objetivo es desplazar a China de Latinoamérica lo que es parte de una estrategia geopolítica de Trump que nada tiene que ver con los intereses reales de la región</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c8597c3e4668e63afb46a28c71741bf3 wp-block-paragraph">No es casualidad que en el mismo momento que el planeta exhibe cifras de pobreza y pobreza extrema nunca antes vistas se profundice, a la vez, el riesgo de graves catástrofes ecológicas que amenazan la extinción de la especie. Y que todo esto se de en el marco de una profunda crisis del sistema económico, político y social mundial, al menos en lo que se ha dado en llamar “Occidente” que es, por otra parte, el sistema que en términos generales más contamina en términos per cápita (como se debe medir realmente la contaminación). Aunque ocultado por los grandes medios de comunicación mundial(es) China, con su enorme desarrollo industrial que le permitió sacar a ochocientos millones de habitantes de la pobreza, está por debajo de Corea del Sur, Japón, Países Bajos, Alemania, Irlanda, Taiwán, Finlandia y Bélgica y muy por debajo de los EE.UU. y Canadá y es por lejos el mayor productor de medios de energía alternativos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b5faee22e44315af4230aed21c882956 wp-block-paragraph">¿No estaría la profunda crisis ecológica y social que vivimos, y los desafíos urgentes que plantea, marcando así el fin de la “prehistoria humana” (<em>Marx dixit)</em> y el inicio del momento en que la humanidad se vea obligada a asumir racional y conscientemente las condiciones naturales de su propia existencia?</p>



<div style="height:55px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7bf01ce72d0877280518c961b0a95157 wp-block-paragraph">Martes, 24 de febrero de 2026.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3d2dfb4547d30086707223f7e7bf34c2 wp-block-paragraph">*Abogado. Doctor en Ciencias Sociales (UBA). Ex Fiscal Federal. Director Nacional de Política Criminal del Ministerio de Justicia de la Nación. Profesor de Derecho Penal y Criminología (UBA)</p>



<div style="height:15px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" width="271" height="68" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt="" class="wp-image-16425" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png 271w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo-260x65.png 260w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo-50x13.png 50w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo-150x38.png 150w" sizes="(max-width:767px) 271px, 271px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c wp-block-paragraph"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026 wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-fin-de-la-prehistoria-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=El%20fin%20de%20la%20prehistoria%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-fin-de-la-prehistoria-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=El%20fin%20de%20la%20prehistoria%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-fin-de-la-prehistoria-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=El%20fin%20de%20la%20prehistoria%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-fin-de-la-prehistoria-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=El%20fin%20de%20la%20prehistoria%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-fin-de-la-prehistoria-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=El%20fin%20de%20la%20prehistoria%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-fin-de-la-prehistoria-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=El%20fin%20de%20la%20prehistoria%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fel-fin-de-la-prehistoria-por-mariano-ciafardini%2F&#038;title=El%20fin%20de%20la%20prehistoria%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/el-fin-de-la-prehistoria-por-mariano-ciafardini/" data-a2a-title="El fin de la prehistoria – Por Mariano Ciafardini"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/el-fin-de-la-prehistoria-por-mariano-ciafardini/">El fin de la prehistoria &#8211; Por Mariano Ciafardini</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/el-fin-de-la-prehistoria-por-mariano-ciafardini/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La gran transformación &#8211; Por Mariano Ciafardini</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/la-gran-transformacion-por-mariano-ciafardini/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/la-gran-transformacion-por-mariano-ciafardini/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 03 Apr 2026 14:50:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Mariano Ciafardini]]></category>
		<category><![CDATA[Política Internacional]]></category>
		<category><![CDATA[BRICS]]></category>
		<category><![CDATA[Derechas]]></category>
		<category><![CDATA[imperialismo]]></category>
		<category><![CDATA[La gran transformación]]></category>
		<category><![CDATA[Neoliberalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Rusia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19307</guid>

					<description><![CDATA[<p>Es necesario entender, afirma Mariano Ciafardini, que la solución real de los problemas que aquejan a las grandes masas pasa, inexorablemente, por cuestiones que se dirimen en la arena internacional, y que las acciones locales tienen que dirigirse a fortalecer la posibilidad de triunfo de una de las dos grandes estrategias políticas y económicas internacionales en disputa.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-gran-transformacion-por-mariano-ciafardini/">La gran transformación &#8211; Por Mariano Ciafardini</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0d60c6e76c62938ab86e2dc367ae4156 wp-block-paragraph"><strong><em>Es necesario entender, afirma Mariano Ciafardini, que la solución real de los problemas que aquejan a las grandes masas pasa, inexorablemente, por cuestiones que se dirimen en la arena internacional, y que las acciones locales tienen que dirigirse a fortalecer la posibilidad de triunfo de una de las dos grandes estrategias políticas y económicas internacionales en disputa.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a7e8e6147105f61ac7f6a55cd1635d08 wp-block-paragraph"><strong>Por Mariano Ciafardini*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:67px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-18b4aa70e0933e09b1a3517de0833a59 wp-block-paragraph">En 1944 Karl Polanyi escribió su trabajo así titulado – «La gran transformación» &#8211; que ponía al descubierto las falencias de la idea de la «mano invisible del mercado” y a la vez intentaba una crítica sistémica al capitalismo, pero sin exceder, finalmente, a cierto keynesianismo socialdemócrata.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fff01702b2c5b9b7f3a31654d0bcf684 wp-block-paragraph">Pensamos que la verdadera gran transformación es esta que está a las puertas del mundo hoy, más allá de los ensordecedores manotazos guerreristas del neoliberalismo imperialista en decadencia y los momentáneos fulgores de una derecha conspicua cuyas verdaderas intenciones antipopulares han de quedar cada vez más en evidencia y la expondrán descarnadamente más temprano que tarde.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-02af8bf8c7a21554397a47de90aa0560 wp-block-paragraph">Pero para ganar la madre de todas las batallas, que es la batalla cultural e ideológica y abrir definitivamente las puertas a esa transformación en ciernes y permitir que se expanda a todos los países del mundo, hoy hace falta más que la (por otra parte imprescindible) resistencia social a los manotazos reaccionarios y la evocación de las experiencias revolucionarias del siglo pasado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-17d07b98abad1fdfa0b312e98d33a1c8 wp-block-paragraph">En relación a todo ellos es preciso citar a Jorge Beisntein cuando dijo: “… es necesario señalar una diferencia entre la situación actual y la condiciones culturales en las que se apoyó el ciclo de revoluciones que despegó con la Primera Guerra Mundial. El actual comienzo de crisis dispone de una herencia única que es posible resumir como la existencia de un gigantesco patrimonio democrático igualitario acumulado a lo largo del SXX a través de grandes tentativas emancipadoras revolucionarias… Mirar al siglo XX como una gigantesca escuela de lucha por la libertad donde lo mejor de la humanidad ha aprendido muchas cosas que han  quedado grabadas en la memoria histórica… El siglo XX equivale a decenas de revoluciones como la francesa y mucho más que eso si lo vemos desde el punto de vista cualitativo”. (Beinstein 2009)</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7a5ccaa0f3283ce6a67dc6d9d2f4db63 wp-block-paragraph">Ahora bien, dónde están hoy esas heredadas energías revolucionarias, especialmente en los pueblos del “occidente” planetario, y cómo hacer para activarlas en un plano que exceda la necesaria pero insuficiente evocación del pasado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8736809be4159ea622cf4fc3718e5687 wp-block-paragraph">Si la batalla ideológica tiene algún sentido es, como siempre ha sido, el de «movilizar a las masas” en pos de un mundo nuevo, sin pobreza ni alienación, ni explotación del hombre por el hombre. Otra cosa sería más de lo mismo, y no merecería detenernos en estas reflexiones. Creemos que para ello, en principio, se debe estar convencido que ese nuevo mundo es posible. Nadie que piense que todo ello es solo un slogan o una utopía inalcanzable, pero en la que hay que insistir de todos modos desde un punto vista ético político, puede llegar a convencer a nadie de que se movilice y luche en este sentido. A la vez, para ello, necesariamente, hay que saber ver la realidad de un nuevo mundo que está despuntando y estar también convencido de que finalmente se ha de imponer a lo viejo que está en crisis. Precisamente ello fue lo que alentó a las luchas pasadas y llevo a millones a entregar incluso la vida por sus ideales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-68aa97ba40f2a0afb6efd9fdec4f3dfa wp-block-paragraph">Lo que ocurre es que hoy esta lucha ideológica es mucho más compleja en términos de elaboración teórica y difusión masiva.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-da401e9185430ca211762b9d12edf80a wp-block-paragraph">Hoy ese mundo nuevo que está despuntando existe, es real, y, si se mira con atención, es evidente, pero las formas de lucha por la construcción y expansión del mismo a escala  internacional (o diríamos hoy global) no puede ser planteada en las mismas coordenadas épicas que la contraviolencia revolucionaria de las luchas pasadas, a riesgo de clausurar el diálogo con las grandes multitudes y, especialmente, con la nuevas generaciones. Porque a estas multitudes (y con razón) tales experiencias le aparecen como no repetibles, como no procedentes para encontrar el cambio profundo en las condiciones de vida que anhelan, como algo del pasado que, aunque haya que respetarlas y no olvidarlas, no pueden servir de modelo (al menos no en forma literal) para recorrer los caminos que hoy hay que recorrer en pos de un nuevo mundo efectivamente posible.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bccf65647694dcec22f19984b8de93f8 wp-block-paragraph">Lo que vamos a afirmar seguidamente puede inspirar distintos tipos de críticas. Pero creemos que la mayoría de ellas se fundan en una tremenda dificultad para adecuar el pensamiento político a los tiempos que corren y poder dejar atrás (sin olvidar e inspirándonos en ellas) las tremendas experiencias revolucionarias de un pasado que ya no existe (aunque sigue y seguirá reverberando en las mentes y los cuerpos de los que lo vivimos hasta el fin de nuestros días).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-71c42c8d90a5abca808a21b2da740c51 wp-block-paragraph">Creemos firmemente que hoy no se puede poner el eje de la batalla cultural solamente en la crítica de las injusticias del sistema en cada país y desde allí proponer una alternativa de gobierno que se base en un proyecto revolucionario exclusivamente nacional que prometa resolver los problemas de las grandes masas con los recursos humanos y materiales de ese solo país, al estilo de los modelos de la liberación nacional planteados en el siglo XX, invocando alianzas de clases que ya no existen como tales o formas de desarrollo nacional que, si tuvieron visos de realidad en aquel momento histórico, hoy son claramente inviables más allá de la voluntad de sus actores.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-660ce381f08315d9bd52edfe2ef07150 wp-block-paragraph">El mundo ha cambiado sustancialmente y no registrar esos cambios cualitativos es errar en la estrategia política permaneciendo en una posición dogmática contraria a lo que debe ser una visión dialéctica de los procesos históricos que guíe verdaderamente a las dirigencias políticas y a quienes los sigan por el camino correcto para hacer realidad sus aspiraciones (que, en lo esencial, sí concuerdan con los ideales de las generaciones revolucionarias del pasado).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2c00e068762f087a5834174d8a841086 wp-block-paragraph">La visiones que se encierren en los marcos nacionales y pretendan avanzar en forma autónoma en un mundo que se ha estructurado como un sistema internacional dinámico pero fuerte, imposible de ignorar ni de prescindir de él para cualquier tipo de proyecto de desarrollo, están, como ya dijimos, destinadas al fracaso, y esto es lo que intuyen las mayorías y especialmente la nuevas generaciones y el motivo por el que le niegan el apoyo a tales propuestas, aunque ello las lleve, muchas veces, a una desesperada alternativa irracional y perjudicial para sus propios intereses. La nueva propuesta que tenga el potencial de generar nuevas expectativas y esperanzas, y atraer a esas masas sin renuncia a los objetivos revolucionarios, implica dejar atrás ciertas formas de expresión y sobre todo contenidos ideológicos y culturales que, aunque tengan forma de convocatoria una revolución social, hoy en realidad conspiran contra cualquier intento de unificar y movilizar a los pueblos y hacer crecer a los partidos y movimientos que quieran impulsar cambios verdaderos en favor de los desposeídos y de la posibilidad efectiva de un nuevo mundo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-35e573cf0678e82b975c2025160abead wp-block-paragraph">Hoy, aunque sea una tarea compleja, es necesario entender y trasmitir cultural e ideológicamente que la solución real y definitiva de los graves problemas que aquejan a las grandes masas, especialmente a los pobres y marginados de todo el mundo, pasa, inexorablemente, por cuestiones que se dirimen en la arena internacional y que las acciones, necesariamente locales, de la militancia por los grandes cambios sociales, económicos y políticos, tiene que dirigirse principalmente a fortalecer la posibilidad de triunfo de una de las dos grandes estrategias políticas y económicas internacionales que hoy se enfrentan, y luchar contra la otra que pretende la continuidad o el retorno al viejo sistema imperialista (ese sí, el enemigo de siempre). Los reclamos por las reinvidicaciones urgentes e inmediatas son, por cierto, inapelables y deben continuar y profundizarse. Pero la lucha, por ejemplo, por el triunfo de la estrategia integradora de movimientos como los BRICS y la Franja y la Ruta, entre otros (que  implica privilegiar las relaciones económicas y políticas con los países que integran esas iniciativas, y por supuesto, además, con los países que sostienen las estructuras socialistas del pasado que están claramente del mismo lado), son también impostergables y deben marchar a la par. Ello es así porque, precisamente, el desarrollo mismo de estos nuevos constructos socio-económicos y políticos, en la medida en que avancen, producirán transformaciones profundas  en los estados nacionales que se sumen a ellas, incluida la misma República Popular China, en términos de aumento del nivel de vida sin exclusiones, garantizando educación, salud, alimentación y vivienda de calidad para todos, la eliminación radical de las desigualdades y la erradicación de la injusticia social y la  corrupción.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1e3e4d2e7ca637a9bcce17cc5cc5870b wp-block-paragraph">Sabemos que esto no es así todavía en los países a los que nos estamos refiriendo, pero ya se notan profundos procesos internos de transformación en ese sentido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-95af7adec299939321e02a77b2948bb4 wp-block-paragraph">En el plano Latinoamericano y Caribeño, debe atenderse a instrumentos en pos de la integración regional como el Foro de San Pablo y la Celac Social, y difundir su importancia y la necesidad de su fortalecimiento.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2e5b2224ec9c066d71b6e5871ccd3aa1 wp-block-paragraph">No hablamos de reformismo, sino de transformaciones profundas en la organización política económica y en la conciencia social de estos pueblos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f5e00cdcd3b845cb230b763628cf9168 wp-block-paragraph">No es casual que la furia bárbara del capitalismo en crisis se dirija a intentar la destrucción de todo ello. Tampoco es casual que en países como la Argentina, al asumir el gobierno la derecha pura y dura neoliberal y proimperialista, su primera medida de gestión fuera el bloquear el ingreso del país a los BRICS</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8819606dfa49ffc15c66b89ece1f7151 wp-block-paragraph">La difusión de estas ideas debe ser parte de la militancia política de los sectores progresistas y de la izquierda verdadera, y ello incluye propugnar el apoyo político a los dirigentes y a los partidos que tengan estos objetivos como prioridades de sus programas de gobierno.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-950e588b67cbb71646dc58b08afef990 wp-block-paragraph">Por allí pasa la verdadera gran transformación en sentido real y definitivo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-760677f443faaffaeba55d2a5f27d1ba wp-block-paragraph">Este esfuerzo militante es también un gran homenaje a todos aquellos mártires de la experiencia revolucionaria de los tiempos pasados, que, al fin y al cabo, es por esta gran transformación por la que lucharon, no en un sentido utópico, sino con el convencimiento de su posibilidad real.</p>



<div style="height:45px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8984907698eacdee886d71e10ede581f wp-block-paragraph">Viernes, 3 de abril de 2026.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d1206595f6901d0ced424c2f5aa93498 wp-block-paragraph">*Doctor en Ciencias Sociales (UBA).</p>



<div style="height:26px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c wp-block-paragraph"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af wp-block-paragraph">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5 wp-block-paragraph">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026 wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-gran-transformacion-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=La%20gran%20transformaci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-gran-transformacion-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=La%20gran%20transformaci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-gran-transformacion-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=La%20gran%20transformaci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-gran-transformacion-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=La%20gran%20transformaci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-gran-transformacion-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=La%20gran%20transformaci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-gran-transformacion-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=La%20gran%20transformaci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fla-gran-transformacion-por-mariano-ciafardini%2F&#038;title=La%20gran%20transformaci%C3%B3n%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/la-gran-transformacion-por-mariano-ciafardini/" data-a2a-title="La gran transformación – Por Mariano Ciafardini"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/la-gran-transformacion-por-mariano-ciafardini/">La gran transformación &#8211; Por Mariano Ciafardini</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/la-gran-transformacion-por-mariano-ciafardini/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los 70. Una interpretación (I) &#8211; Por Mariano Ciafardini</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/los-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/los-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 20 May 2026 13:05:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Mariano Ciafardini]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[ERP]]></category>
		<category><![CDATA[los 70]]></category>
		<category><![CDATA[Montoneros]]></category>
		<category><![CDATA[Particdo Comunista]]></category>
		<category><![CDATA[socialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=19778</guid>

					<description><![CDATA[<p>En este artículo Mariano Ciafardini propone llegar con el debate en torno a los años '70 en la Argentina, a importantes sectores de una juventud que nacida en democracia no termina de entender aquel proceso complejísimo y finalmente trágico de la historia de nuestro país.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/los-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini/">Los 70. Una interpretación (I) &#8211; Por Mariano Ciafardini</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e79ff5216705d065557dcbe8be7cfd39 wp-block-paragraph"><strong><em>En este artículo Mariano Ciafardini propone llegar con el debate en torno a los años &#8217;70 en la Argentina, a importantes sectores de una juventud que nacida en democracia no termina de entender aquel proceso complejísimo y finalmente trágico de la historia de nuestro país.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a7e8e6147105f61ac7f6a55cd1635d08 wp-block-paragraph"><strong>Por Mariano Ciafardini*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:68px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-37abe9f25f281d09ff327dbfb947afab wp-block-paragraph">El debate sobre lo ocurrido en la Argentina en la década de 1970, con sus antecedentes provenientes por lo menos desde 1955 en adelante, ha sido extenso, con argumentos de lo más diversos, algunos coincidentes y otros contrapuestos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c146a69433e20ee8c1a90702ec26276c wp-block-paragraph">La idea principal de estas líneas no es la de abordar un análisis de aquellos años, para lo que sería necesario mucho más que un simple artículo, sino la de llegar con el debate a importantes sectores de una juventud que nacida, en su mayoría, en democracia, no entiende o no termina de entender cómo fueron posibles aquellos hechos, los que vistos desde un presente totalmente diferente, situado en un contexto sociopolítico nacional e internacional cualitativamente distinto, aparecen, a veces, ante sus ojos, como extravagantes y a veces irracionales o absurdos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fb1a375d4bf6611bedc6fc3f79e51461 wp-block-paragraph">Por  ello no nos hemos de extender en detalles y descripciones harto conocidas y tratadas por una bibliografía pocas veces tan profusa respecto de otras épocas de la historia argentina.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7451bfc581f1ae1f42d5262ae731edd5 wp-block-paragraph">La idea es tratar de plantear cuáles fueron, desde nuestro punto de vista, las coordenadas generales de ese proceso complejísimo y finalmente trágico de la historia de nuestro país. Por lo que queda claro que <strong>no aludiremos a  hechos que fueron, en aquellos años, trascendentales y de gran impacto político, ni al análisis de fenómenos histórico políticos importantísimos de la política argentina</strong>, limitándonos a la precisión de lo que pensamos son algunas ideas que deben ser debatidas y entendidas de alguna manera como explicación de lo sucedido en aquellos años, entendimiento que sirva, a su vez, para interpretar el presente político del país y del mundo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-67d2954b605deadeda686630a81a41e7 wp-block-paragraph">En primer lugar, una reflexión para no quedar fuera de contexto. En la arena internacional hacía relativamente poco que había terminado el más grave y luctuoso conflicto bélico mundial de toda la historia de la humanidad, que culminó con sesenta millones de muertos y la desaparición instantánea de dos ciudades japonesas en las que se arrojaron sendas bombas atómicas. A ello siguieron los no menos sangrientos conflictos de las guerras de Corea y de Vietnam con millones de muertos y luchas anticoloniales con miles de muertos en varios países En la Argentina se habían sucedido los bombardeos a plaza de mayo con cientos de civiles muertos en 1955, los  fusilamientos de civiles y aun de militares de alto rango en el levantamiento peronista de 1956, la muerte de decenas de personas, entre ellas de conscriptos y civiles, en el enfrentamiento entre las fracciones de azules y colorados del ejército, en 1962, y varios muertos en distintas manifestaciones sociales. Es decir, la muerte estaba en el aire del clima político. Más tarde, ya en  el año 1972, se produce el fusilamiento de 19  militantes políticos que estaban detenidos en un cuartel de la armada, en la conocida como «Masacre de Trelew”. En todos estos casos, los autores de las muertes y ejecuciones fueron las Fuerzas Armadas. Política y muerte estaban asociadas a posiciones intransigentes en las que iba creciendo la idea de la necesidad de exterminar físicamente al  enemigo político. Eso era parte de una cultura política que hoy, en términos generales, no tiene punto de comparación con aquello.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-48ef86acd9c7f50fb5cf6092de7a65d7 wp-block-paragraph">En los principios de los años &#8217;70, y con un proceso que se venía gestando desde la resistencia peronista a los gobiernos posteriores a 1955 (con algunas excepciones) y que se profundizó con el triunfo de la revolución cubana en 1959/60, el clima que se vivía en amplias masas juveniles, algunas (la mayoría) autoproclamadas peronistas (de izquierda) y el resto con visiones marxistas, era el de <strong>que la revolución nacional que iba a implantar el socialismo, ya fuera socialismo nacional o socialismo a secas (aunque no claramente definido en sus detalles pero con una intencionalidad final de estatización de los grandes medios de producción y una redistribución radical de la riqueza) en el país, no sólo era posible sino que ya se estaba, en términos históricos, prácticamente a sus puertas</strong>. Así se hablaba de tomar el cielo por asalto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f0cad441e222f521eceee5924d213bc wp-block-paragraph">En este proceso de convicciones férreas tuvo una importancia crucial la década del &#8217;60, en la que se vivieron tanto a nivel internacional como nacional grandes manifestaciones y movilizaciones en pos de un cambio del sistema capitalista y en general con visiones socialistas. En particular en Argentina, muchas de esas movilizaciones fueron protagonizadas por importantes sectores de la clase obrera que tuvieron como su momento cumbre el Cordobazo de 1969.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-05bcadadae17e50f6f658395bf46ace4 wp-block-paragraph">Este porvenir socialista era el convencimiento casi absoluto en un muy numeroso espectro  joven de la población integrado por amplios sectores de los hijos de la clase media y no pocos jóvenes provenientes de familias obreras y obreros ellos mismos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e30591cc627a6c1635b1bfb8fdc33436 wp-block-paragraph">Nuevamente, el debate entre estos numerosos jóvenes no era la posibilidad o no del socialismo en la Argentina, <strong>sino principalmente cuál era la vía o la estrategia correcta para alcanzarlo</strong>. Tal era la mística imperante en ellos, y de allí la entrega a una lucha que sabían riesgosa pero que valía la pena ya que lo contrario era quedar fuera de la historia y vivir prácticamente sin sentido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b8fab62e41a0badb9002f94b11b8455b wp-block-paragraph">Hay que decir que la gran oposición a la dictadura de 1966-72 por parte de la mayoría del pueblo argentino, se basaba, en algunos casos, en cuestiones ideológicas, pero tenía mucha importancia, particularmente para las grandes masas de la población, los pésimos resultados en la gestión económico-social de los militares, con ministros de economía como Krieger Vasena o Álvaro Alsogaray de corte totalmente conservadores o liberales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-63c7fd7f54d0436abff1f108ed35a0e0 wp-block-paragraph">Esta oposición de grandes masas a la dictadura imperante a fines de los &#8217;60 y principios de los 70 fue, tal vez, lo que hizo pensar a los sectores juveniles peronistas y no peronistas revolucionarios, principalmente, pero también a los partidos de izquierda (que imaginaban el “giro a la izquierda de las masas peronistas”), que esas amplias masas estaban dispuestas a acompañarlos en algún momento en su camino a la revolución socialista</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7d42f5560c6d9760c7833b2c58eae714 wp-block-paragraph">Las estrategias que se planteaban para logar la toma del poder y la instauración del socialismo&nbsp; en el país <strong>eran básicamente dos</strong>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-adadc09c0ef9195b693e9bf6a70377ed wp-block-paragraph">Una, encarnada principalmente por los Montoneros que querían la “patria socialista” (pero se autodenominaban peronistas en la creencia de que estando dentro del movimiento estaban mucho más cerca, de alguna manera, de una mayoría obrera del país que era históricamente peronista), y el llamado Ejército Revolucionario del Pueblo, autodenominado marxista guevarista, que no se identificaba para nada con ningún perfil peronista pero también compartía en lo sustancia esta primera estrategia. Esa estrategia de estas agrupaciones izquierdistas (o de peronismo de izquierda) y otras más pequeñas <strong>era la lucha armada</strong>.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="720" height="506" src="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/word-image-15917-1.jpeg" alt="" class="wp-image-19821" srcset="https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/word-image-15917-1.jpeg?v=1779282203 720w, https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2026/05/word-image-15917-1-300x211.jpeg?v=1779282203 300w" sizes="(max-width:767px) 480px, 720px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez.</em></figcaption></figure>
</div>


<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-62be42fc67e8d2952503ae86ec25fac3 wp-block-paragraph">A los partidarios de esta estrategia les parecía absurdo pensar que se pudiera llegar a la meta socialista mediante la competencia electoral de la manera que fuese, o que las grandes masas pudieran movilizarse por el socialismo sin una vanguardia armada que las liderase, y consideraban en términos generales a las fuerzas armadas como brazo armado de la oligarquía y del imperialismo, que había que vencer y romper en la creencia de que el avance en este sentido haría que la mayoría del pueblo los empezaría a seguir y a apoyarlos combativamente. A todo lo demás lo tildaban, en el mejor de los casos, de reformismo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f590900a727bc149947ea9ea7efb0eb0 wp-block-paragraph">La otra estrategia en pos de la instauración del socialismo fue la del Partido Comunista (partido de poca relevancia electoral en sí mismo pero con una no desdeñable predica política influyente en varios sectores) que venía sosteniendo, desde hacía un tiempo, que la forma de llegar al socialismo era, en principio, o aceptar la contienda electoral, o generar una insurrección de masas (inspirado precisamente en las grandes movilizaciones como el Cordobazo), pero todo ello liderado por un gran frente democrático agrario y antiimperialista “con miras al socialismo”, en el que se debían integrar los sectores representantes de la burguesía nacional (entonces todavía realmente existente), particularmente la pequeña y mediana burguesía, es decir, parte de los que apoyaban al Partido Justicialista, al radicalismo y otros partidos menores, ya fueran de izquierda o de centro izquierda, y los independientes políticamente, y por supuesto las grandes masas obreras y populares. Un imaginario bastante ambicioso pero al que se llegaba también a partir del clima político de la época.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b82976684492c93abae0ed4a2ad06bd4 wp-block-paragraph">Particularmente cuando las circunstancias se pusieron más complicadas para las ambiciones  socialistas de este partido, se planteó la tarea de sumar a ese gran frente progresista a un sector de las fuerzas armadas que coincidiera con estos objetivos o al menos con la mantención del sistema democrático y desde esa base seguir la lucha por obtener el apoyo masivo a la propuesta socialista.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4c88d2974d4dd128c5e615f507cfd58f wp-block-paragraph">A los representantes de esta segunda estrategia les parecía descabellada, e incluso contraproducente para los objetivos socialistas, cualquier forma de lucha armada ya que ello, creían, no sólo no destruiría a unas fuerzas armadas, evidentemente superiores en el plano militar, sino que haría deslizarse a amplios sectores políticos hacia la derecha, como finalmente ocurrió.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f3bbef8b48e52824f4f3fc6639286fbe wp-block-paragraph">Debe decirse que numéricamente el PC y sus aliados más próximos conformaban un grupo mucho más escueto comparado con el espectro de Montoneros y todo su entorno de la juventud peronista de izquierda organizada en las llamadas “Regionales”. Pero lo cierto es que, con respecto a la instauración del socialismo en la Argentina, estas dos estrategias eran prácticamente las dos únicas visibles con claridad más allá de expresiones de otros partidos de izquierda trotskistas y maoístas muy minoritarios en ese entonces, algunos de los cuales terminaron apoyando la vía armada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-91f59ff06aa8140f6ab174b1a82749dc wp-block-paragraph">Lo cierto es que <strong>ambas estrategias con esta intencionalidad socialista (y comunista) fracasaron</strong>. La guerrilla fue exterminada por los militares, sobre todo a partir del golpe de 1976, terminando aislada del pueblo y sin que se logara ningún apoyo masivo a su accionar. Junto con ello, la dictadura arrasó con todo un entorno político de la militancia revolucionaria,  principalmente comisiones internas de fábricas, organizaciones estudiantiles y sindicatos, con o sin relación con el movimiento guerrillero. La estrategia comunista, y de algunos partidos menores aliados, de fracturar a las fuerzas armadas y atraer un sector hacia su carril revolucionario, o al menos “democrático burgués”, chocó contra un monolítica posición de unidad de las fuerzas en la lucha contra la guerrilla que, más allá de la existencia o no de sectores democráticos en su interior (que seguramente existían, pero no se expresaron en absoluto), dejó al partido, empecinado en logar esa fracción, en un diálogo de sordos con un sector de militares integrantes de la dictadura militar, cuando estos estaban también involucrados en la represión feroz a la guerrilla y a todo el movimiento popular. Este error garrafal, a pesar incluso de que más de cien víctimas de esa represión eran del propio Partido Comunista, les  valió, posteriormente, el mote (exagerado y muchas veces malintencionado) de colaboracionistas. Es posible que aun sabiendo de la masacre que se estaba llevando a cabo  insistieran en la estrategia, entre otras cosas, para detenerla, aunque esto nunca quedó claro, pero lo cierto es que su posición, especialmente a partir de mediados de 1976, resultó, al menos, trágicamente ingenua e imperdonable en un partido que se jactaba de tener los mejores análisis políticos desde su posición marxista leninista y un importante frente de inteligencia e información particularmente dentro de las mismas Fuerzas Armadas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b91f38bf09eb5368f8e67a4edb6ef566 wp-block-paragraph">Porqué motivo fracasaron ambas estrategias, en lugar de triunfar alguna de ellas o confluir ambas en algún momento. Desde nuestro punto vista, ello estuvo vinculado principalmente al contexto internacional, porque más allá de los acontecimientos que se sucedían en el país, ninguna de estas fuerzas pro socialistas advirtió (tal vez sea mucho pedir que lo hayan hecho en aquel momento) que la situación internacional estaba cambiando radicalmente y no precisamente a favor de la tendencia al socialismo mundial o al fortalecimiento de los países socialistas ya existentes, ni al triunfo socialista de los movimientos de liberación nacional. Por el contrario lo que empezaba a darse eran procesos más o menos lentos de desgaste, parálisis y aislamiento de todas estas experiencias que condujeron finalmente a lo que condujeron a finales de la década del 1980.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-24595f2cc5c88e5a464957026f45ef2d wp-block-paragraph">La derrota de las esperanzas socialistas fue de tal magnitud en todo el mundo, incluida Latinoamérica y particularmente la Argentina, que el nuevo capitalismo emergente  capitaneado por los Estados Unidos se dio «el lujo” de ponerse en contra y presionar para remover las propias dictaduras militares que había ayudado a imponer en el continente y reemplazarlas por regímenes electorales, en la seguridad de que cualquiera fuera el resultado de las elecciones de ninguna manera serían triunfos de las izquierdas. Pero, además se dio también «el lujo” de impulsar una estrategia política internacional de defensa de los derechos humanos en contra de los actores de las dictaduras latinoamericanas que, como se dijo, ellos mismos habían alentado incluso en la represión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9af961dd64b8b443c08dd720e4c25337 wp-block-paragraph">Hay que decir que esta hipócrita estrategia político-ideológica del imperialismo tenía en realidad, como objetivo principal, socavar a los regímenes socialistas que ya percibía que estaban entrando en una crisis profunda.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b59a23f3a5313a5382af17c832a00193 wp-block-paragraph">Lo que pasó a partir de allí merece el tratamiento en otro artículo.</p>



<div style="height:45px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-86136c9335003907a50a8c85f192d6d5 wp-block-paragraph">Miércoles, 20 de mayo de 2026.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized is-style-rounded"><img decoding="async" src="https://www.larazondechivilcoy.com.ar/u/fotografias/m/2021/1/2/f850x638-78824_156313_5050.jpg" alt="" style="width:108px;height:auto"/></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d1206595f6901d0ced424c2f5aa93498 wp-block-paragraph">*Doctor en Ciencias Sociales (UBA).</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c wp-block-paragraph"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af wp-block-paragraph">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5 wp-block-paragraph">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026 wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=Los%2070.%20Una%20interpretaci%C3%B3n%20%28I%29%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=Los%2070.%20Una%20interpretaci%C3%B3n%20%28I%29%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=Los%2070.%20Una%20interpretaci%C3%B3n%20%28I%29%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=Los%2070.%20Una%20interpretaci%C3%B3n%20%28I%29%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=Los%2070.%20Una%20interpretaci%C3%B3n%20%28I%29%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=Los%2070.%20Una%20interpretaci%C3%B3n%20%28I%29%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Flos-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini%2F&#038;title=Los%2070.%20Una%20interpretaci%C3%B3n%20%28I%29%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/los-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini/" data-a2a-title="Los 70. Una interpretación (I) – Por Mariano Ciafardini"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/los-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini/">Los 70. Una interpretación (I) &#8211; Por Mariano Ciafardini</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/los-70-una-interpretacion-i-por-mariano-ciafardini/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>A propósito del libro de Axel Kicillof «Volver a Keynes» &#8211; Por Mariano Ciafardini</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/a-proposito-del-libro-de-axel-kicillof-volver-a-keynes-por-mariano-ciafardini/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/a-proposito-del-libro-de-axel-kicillof-volver-a-keynes-por-mariano-ciafardini/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 30 Jul 2026 11:49:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Mariano Ciafardini]]></category>
		<category><![CDATA[Keynes]]></category>
		<category><![CDATA[Kicillof]]></category>
		<category><![CDATA[libro]]></category>
		<category><![CDATA[Volver a Keynes]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=20972</guid>

					<description><![CDATA[<p>Mariano Ciafardini realiza una lectura crítica sobre el libro de Axel Kicillof "Volver a Keynes". </p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/a-proposito-del-libro-de-axel-kicillof-volver-a-keynes-por-mariano-ciafardini/">A propósito del libro de Axel Kicillof «Volver a Keynes» &#8211; Por Mariano Ciafardini</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a610e226b62ea9a13f76130dff298f27 wp-block-paragraph"><strong><em>Mariano Ciafardini realiza una lectura crítica sobre el libro de Axel Kicillof «Volver a Keynes». </em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a7e8e6147105f61ac7f6a55cd1635d08 wp-block-paragraph"><strong>Por Mariano Ciafardini*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-07325a2b51ffb4a37a10f7c03f2f5700 wp-block-paragraph">Para un&nbsp;lego en cuestiones económicas el esfuerzo de leer un libro de economía no fue poco. Sólo lo permitió la claridad expositiva y ausencia de rodeos del autor, cuya autoridad en la materia está fuera de discusión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fc8e955a22f913aa6a15814458ad0a6c wp-block-paragraph">Creo haber comprendido qué es el keynesianismo y pido disculpas si mi entendimiento del asunto, precisamente por las cuestiones antedichas, es impreciso o aún equivocado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e6a2ebac50fbfe578a4fece9772b6620 wp-block-paragraph">Lo importante para mí,&nbsp;en términos de un enfoque marxista y materialista histórico, asuntos en los que creo que sí soy un entendido, o al menos un conocedor acerca de que se trata la cosa, hay una cantidad de cuestiones que son dignas de resaltar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9cc24ca57a6f47fefa4badbb5a98bd94 wp-block-paragraph">En primer lugar, queda claro en el trabajo de Axel Kicillof que hasta fines del siglo XIX lo que imperó fue el individualismo analítico. Lo teórico de la ley de Jean Baptiste Say, del ricardismo y de las teorías clásicas tenía su base material en el hecho de que la mayoría de los capitalistas eran dueños absolutos de sus propias empresas, competían entre ellos y tenían como visión de futuro un desarrollo imparable del capitalismo en esos términos que llevaría, entre otras cosas, al pleno empleo. A ello había que agregarle la insensibilidad de la burguesía industrial naciente respecto de lo que Marx llamó «el ejército de reserva», es decir, la inmensa masa de trabajadores desempleados, viviendo en condiciones miserables, a la espera de ser contratados por sueldos también miserables, lo que contradecía dramáticamente aquella afirmación de la teoría clásica. En ese entonces las leyes de la oferta y la demanda a secas, si no reflejaban realmente la situación existente, tenían (siendo condescendientes con ellas) al menos visos de poder ser las explicaciones del futuro del capitalismo que los propios capitalistas imaginaban.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7f7dd6d52b1d79efb0ea96766f1f7f9d wp-block-paragraph">Esto, como no podía ser de otra manera, no fue así, y lo más demostrativo de ello fue la crisis del 29. Kicillof expresa con cierto fundamento que Keynes ya sabía para ese entonces que la situación económica había cambiado históricamente en forma sustancial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-eec12dfa39c0f005eaac3df963be6972 wp-block-paragraph">Lo cierto es que, en términos reales, aquella empresa individual o familiar, en «libre» competencia con otras, había sido sustituida por gigantescos monopolios con gran influencia sobre los estados nacionales, y en los que ya se  podía diferenciar a los directores (como verdaderos dueños) de los inversores y accionistas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ffbd2a0b7edbcd61b4e341d495b4b555 wp-block-paragraph">Esto en realidad, y como no lo deja de mencionar nuestro autor, había sido ya previsto por el propio Lenin en 1917, en «El Imperialismo etapa superior del capitalismo»; sólo debe decirse que Lenin se refirió también a descripciones de la realidad mundial que Keynes jamás tuvo en cuenta. El libro de Lenin no era de teoría económica, pero coincidía en aspectos fundamentales con los de economistas como Hobson y Hilferding.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7ad4ce7d4a6907a4d9d6bb25b6cd67c6 wp-block-paragraph">Aquí lo que creemos un gran acierto de Keynes, tal como está descripto en el libro de Kicillof, es el de haber comprendido el cambio cualitativo de una etapa histórica a otra, o, si se quiere en términos marxistas, el cambio en el modo de acumulación del capital.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3246afdcdf74733e4879d9da06f50ea8 wp-block-paragraph">La descripción de todo ello está minuciosamente tratada y constituye el corazón del trabajo de Kicillof, pero no podemos entrar en detalles al respecto (macro y microeconomía, empleo, demanda y oferta agregadas, inversión, ahorro, tasa de interés, etc.) por dos motivos: la escasez de espacio de este artículo y de conocimientos de quien lo escribe. Pero obviamente tiene el rigor y la prolijidad de una tesis de doctorado que es lo que el propio autor reconoce como la base de su obra.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f5d78421d47175553401e008e329c011 wp-block-paragraph">La cuestión que nos ha llevado fundamentalmente a escribir estas líneas no es el contenido de la obra que comentamos, sino su título. Y esto tiene que ver, precisamente, con las mismas razones históricas que da Axel como explicación del surgimiento «necesario» del pensamiento de Keynes y, agregaríamos nosotros, del o de los keynesianismos efectivamente aplicados.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7ef10d5781eee957b5d1b11c267410d0 wp-block-paragraph">Ello está íntimamente relacionado, ahora sí, con nuestra particular concepción del materialismo histórico que nos lleva a entender que las etapas del capitalismo son no dos (Lenin <em>dixit</em>) sino tres. Del mismo modo que la primera transformación —paradigmáticamente mercantil— se distinguió de la segunda —fundamentalmente industrial— con una radicalidad tal que tuvo en Keynes a uno de sus protagonistas y relatores, en las décadas de 1980 y 1990 del siglo XX se produjo un nuevo movimiento tectónico en la economía capitalista, de una magnitud comparable al experimentado entre fines del siglo XIX y comienzos del XX. Este cambio de etapa consiste en el tránsito del capitalismo industrial desarrollista al capitalismo neoliberal financiero, frente al que las ideas del propio Keynes, así como fueron una novedad a principio de siglo, por explicar lo que las teorías clásicas no podían dar cuenta en ese momento de lo que estaba pasando, hoy no pueden explicar los fenómenos de este nuevo cambio de etapa (la tercera y última del capitalismo). Es decir, hoy no se puede volver a Keynes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-89266ec19de67dbc2e954250c88a849f wp-block-paragraph">El siglo XX se manifestó, desde el punto de vista del capital, como el siglo del desarrollo de impresionantes empresas monopólicas de capital productivo que se enfrentaban en la lucha de clases con los obreros organizados en grandes sindicatos en los países industrializados, y con movimientos de liberación en los países dependientes (a cuyas realidades económicas no se refirió en absoluto Keynes o, al menos, no menciona el libro de Axel que lo haya hecho).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4a5e7aaacf296f2e5b83ac79d12a491b wp-block-paragraph">Pero hoy esto no es ya así, el modo de acumulación y regulación (relaciones productivas) paradigmático del capitalismo hoy es financiero&nbsp;y para la explicación de ello Keynes es el que es insuficiente ahora.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-aa041d10711c5826c77178d551d6e66d wp-block-paragraph">Si consideramos al capitalismo mercantilista inicial (durante el que nacen las teorías económicas clásicas) y al imperialista productivo, para la explicación del cual Keynes considera insuficientes a las teorías clásicas, como los dos momentos primeros de una triada dialéctica, es decir afirmación y negación dialéctica, este tercer momento debería implicar una síntesis de las dos anteriores que llevaría a otro nivel del espiral dialéctica. Es decir, a un momento histórico económico superior y superador de los dos anteriores.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ef1ce9f37ea7051998d5362f8fcde2ce wp-block-paragraph">Habría que avanzar sobre los análisis de las condiciones histórico-materiales del momento actual, pero Kicillof no lo hace. No se lo puede culpar por ello en cuanto advierte desde el inicio de su trabajo que se va a limitar a describir la teoría general de Keynes y su crítica a las teorías clásicas y marginalistas. Pero el título (que por otro lado impacta económica y políticamente) lo condena. No se puede tratar de volver a una teoría que, aunque explicó con cierta racionalidad un momento histórico ya superado, hoy no puede explicar el presente de un mundo en el que la globalización financiera neoliberal se enfrenta, en lo que podría considerarse un marco de lucha de clases a nivel internacional, con un nuevo mundo creciente e imparable que implica otro modelo de organización y existencia de la humanidad antagónico respecto del primero. Es imperioso abordar este tema, pero Kicillof tampoco lo hace, y ahora sí sería muy importante que lo hiciera, sobre todo para todos los que creen o podrían llegar a creer en él. </p>



<div style="height:46px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-13cfb7567f71a3530e969b08407a6b74 wp-block-paragraph">30 de julio de 2026.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized is-style-rounded"><img decoding="async" src="https://pps.whatsapp.net/v/t61.24694-24/384755295_1048802369577707_1267324495816653027_n.jpg?ccb=11-4&amp;oh=01_Q5Aa5AHLq_Rdfn5MmXx8qyUb-z3FA43qMUB4CgFlwOTb7yQuwg&amp;oe=6A785827&amp;_nc_sid=5e03e0&amp;_nc_cat=102" alt="" style="width:147px;height:auto"/></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-96240b8c98dd3bfa317a38464c87fccb wp-block-paragraph">Dr. en Ciencias Sociales (UBA)</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8b4ec334684b75c8ab19351859cd590c wp-block-paragraph"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$10.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af wp-block-paragraph">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5 wp-block-paragraph">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026 wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fa-proposito-del-libro-de-axel-kicillof-volver-a-keynes-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=A%20prop%C3%B3sito%20del%20libro%20de%20Axel%20Kicillof%20%C2%ABVolver%20a%20Keynes%C2%BB%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fa-proposito-del-libro-de-axel-kicillof-volver-a-keynes-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=A%20prop%C3%B3sito%20del%20libro%20de%20Axel%20Kicillof%20%C2%ABVolver%20a%20Keynes%C2%BB%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fa-proposito-del-libro-de-axel-kicillof-volver-a-keynes-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=A%20prop%C3%B3sito%20del%20libro%20de%20Axel%20Kicillof%20%C2%ABVolver%20a%20Keynes%C2%BB%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fa-proposito-del-libro-de-axel-kicillof-volver-a-keynes-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=A%20prop%C3%B3sito%20del%20libro%20de%20Axel%20Kicillof%20%C2%ABVolver%20a%20Keynes%C2%BB%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fa-proposito-del-libro-de-axel-kicillof-volver-a-keynes-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=A%20prop%C3%B3sito%20del%20libro%20de%20Axel%20Kicillof%20%C2%ABVolver%20a%20Keynes%C2%BB%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fa-proposito-del-libro-de-axel-kicillof-volver-a-keynes-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=A%20prop%C3%B3sito%20del%20libro%20de%20Axel%20Kicillof%20%C2%ABVolver%20a%20Keynes%C2%BB%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fa-proposito-del-libro-de-axel-kicillof-volver-a-keynes-por-mariano-ciafardini%2F&#038;title=A%20prop%C3%B3sito%20del%20libro%20de%20Axel%20Kicillof%20%C2%ABVolver%20a%20Keynes%C2%BB%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/a-proposito-del-libro-de-axel-kicillof-volver-a-keynes-por-mariano-ciafardini/" data-a2a-title="A propósito del libro de Axel Kicillof «Volver a Keynes» – Por Mariano Ciafardini"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/a-proposito-del-libro-de-axel-kicillof-volver-a-keynes-por-mariano-ciafardini/">A propósito del libro de Axel Kicillof «Volver a Keynes» &#8211; Por Mariano Ciafardini</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/a-proposito-del-libro-de-axel-kicillof-volver-a-keynes-por-mariano-ciafardini/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Dialéctica pura &#8211; Por Mariano Ciafardini</title>
		<link>https://lateclaenerevista.com/dialectica-pura-por-mariano-ciafardini/</link>
					<comments>https://lateclaenerevista.com/dialectica-pura-por-mariano-ciafardini/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Tecl@ Eñe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 03 Oct 2026 11:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Mariano Ciafardini]]></category>
		<category><![CDATA[China]]></category>
		<category><![CDATA[Partico Comunista]]></category>
		<category><![CDATA[Xi Jinping]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lateclaenerevista.com/?p=21959</guid>

					<description><![CDATA[<p>Mariano Ciafardini traza un perfil sobre el presidente de China, Xi Jinping, la figura política que lidera la "Nueva Era" luego de dos grandes fases anteriores: Mao Zedong, con la consolidación de la independencia y del Estado socialista, y Deng Xiaoping y la reforma económica. Xi Jinping se presenta a sí mismo como una continuación que adapta esa tradición a una nueva etapa histórica.</p>
<p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/dialectica-pura-por-mariano-ciafardini/">Dialéctica pura &#8211; Por Mariano Ciafardini</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a6795df5a27143eeb4ae44c72935ea91 wp-block-paragraph"><strong><em>Mariano Ciafardini traza un perfil sobre el presidente de China, Xi Jinping, la figura política que lidera la «Nueva Era» luego de dos grandes fases anteriores: Mao Zedong, con la consolidación de la independencia y del Estado socialista, y Deng Xiaoping y la reforma económica.</em></strong> <strong><em>Xi Jinping se presenta a sí mismo como una continuación que adapta esa tradición a una nueva etapa histórica.</em></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a7e8e6147105f61ac7f6a55cd1635d08 wp-block-paragraph"><strong>Por Mariano Ciafardini*</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d5e18531e670bd10ca130847a62fe9c1 wp-block-paragraph"><em>(para La Tecl@ Eñe)</em></p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-drop-cap has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b7603ab33f4f8592030f146b247741a6 wp-block-paragraph">Xi Jinping nació el 15 de junio de 1953, en Beijín, en el seno de una familia estrechamente vinculada a la dirección del Partido Comunista Chino. Su padre, Xi Zhongxun (1913-2002), uno de los veteranos revolucionarios del Partido, había sido un importante dirigente y, posteriormente, viceprimer ministro. Sin embargo, la posición de su familia cambió bruscamente antes de la Revolución Cultural: su padre cayó en desgracia política en 1962 y fue apartado de sus cargos. Durante la Revolución Cultural (1966-1976), la familia sufrió persecución política. En 1969, con 15 años, Xi Jinping fue enviado al campo como parte del movimiento de los llamados «jóvenes instruidos». Su destino fue Liangjiahe, una aldea pobre de la provincia de Shaanxi, donde vivió y trabajó entre 1969 y 1975. Allí realizó labores agrícolas y posteriormente llegó a ser secretario de la célula local del Partido. Este período ocupa un lugar central en la biografía política que, posteriormente, se construyó alrededor de su experiencia personal. ¿Por qué, a pesar de la persecución de la revolución Cultural, Xi sigue siendo fiel al partido? En primer lugar, porque su identidad familiar era profundamente revolucionaria y comunista. Xi Zhongxun no era un opositor al sistema: era un veterano de la revolución que había sido perseguido por otros dirigentes comunistas. Para Xi Jinping, por tanto, podía existir una diferencia entre el Partido como proyecto histórico y los errores o excesos cometidos dentro del Partido. Esto puede explicar también las tensiones entre Mao y Deng (desde 1966 hasta 1976, coincidiendo con la Revolución Cultural).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1c5006a2b3cfb178c6bf8839049eab13 wp-block-paragraph">Además, su experiencia de Liangjiahe parece haber producido en él una conclusión diferente de la que podría esperarse. Xi ha dicho que esos años le permitieron comprender mejor la vida campesina, la realidad y la relación con las masas. En 1974 ingresó al Partido y posteriormente llegó a dirigir la célula local del PCCh. Es decir, no concluyó en que: «el comunismo persiguió a mi familia, por lo tanto, hay que abandonarlo». Su interpretación fue más parecida a: «dentro del Partido se cometieron errores graves, pero el proyecto revolucionario y socialista sigue siendo válido».</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-24bbe9f566dd5fbae3c15ca2366080e1 wp-block-paragraph">Esto ayuda a entender algo aparentemente contradictorio de Xi: puede reivindicar a Mao como fundador de la República Popular y, al mismo tiempo, aceptar que durante la etapa maoísta hubo errores, entre ellos los de la Revolución Cultural.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-33383d70ff30f8ba2939e5988dd37e61 wp-block-paragraph">Por eso, paradójicamente, la experiencia de su propia familia puede haber contribuido a que Xi valorara muchísimo el orden, la disciplina interna y la unidad del Partido. Esa es una de las claves más interesantes para comprender por qué Xi es ideológicamente muy partidario del PCCH, pero, al mismo tiempo, está lejos de querer repetir algo parecido a la Revolución Cultural.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-93fbf30997d8a4cf1570f6ed0ddae9a2 wp-block-paragraph">Xi solicitó varias veces ingresar al Partido Comunista antes de ser finalmente admitido en enero de 1974.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1db75c609af9c9c88c35968e49925ed5 wp-block-paragraph">Entre 1975 y 1979 estudió ingeniería química en la Universidad de Tsinghua, una de las universidades más prestigiosas de China. Pero un elemento importante para comprender su carrera es que no permaneció en Beijín. Desde comienzos de los años 80 desarrolló -durante aproximadamente 25 años- una carrera fundamentalmente provincial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-85d35b506fec9671ddc9991a8489fc03 wp-block-paragraph">En Zhengding, provincia de Hebei, fue subsecretario y luego secretario del Partido entre 1982 y 1985. En 1985 fue trasladado a Fujian, provincia situada frente a Taiwán. Allí permaneció alrededor de 17 años.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3e2a86916a9c41c1385e2d9e4fb711e9 wp-block-paragraph">Ocupó sucesivamente cargos y llegó a ser gobernador de Fujian.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ae546df30add0d90899f388beaec9c0a wp-block-paragraph">Esta prolongada experiencia provincial coincidió con el período de expansión de las reformas económicas iniciadas bajo Deng Xiaoping.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9e10ed0e6a36a47734df625210cd026f wp-block-paragraph">Desde 2002-2007 estuvo en Zhejiang, una de las provincias económicamente más dinámicas de China. Fue primero gobernador interino y posteriormente secretario provincial del PCCH, el cargo político más importante de la provincia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-82eeab4f572b3675272e7511951c872d wp-block-paragraph">Zhejiang tenía un poderoso sector privado y una economía exportadora muy desarrollada, por lo que allí Xi adquirió experiencia directa en la administración de una economía de mercado integrada dentro del sistema socialista chino.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-64db110341409ec1efd0f43e01be32a4 wp-block-paragraph">En 2007 fue designado secretario del Partido en Shanghái. Permaneció pocos meses porque ese mismo año fue incorporado al Comité Permanente del Politburó, el máximo órgano de dirección política de China.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-26cf28c69e4f4acf112541a9f72b386e wp-block-paragraph">Desde ese momento quedó claramente ubicado entre los dirigentes con posibilidades de suceder a Hu Jintao.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-35253aa5f3ffdc8853ec3aebe41f1b96 wp-block-paragraph">En 2008 fue elegido vicepresidente de China, y en 2010 vicepresidente de la Comisión Militar Central.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e1c936c67b6664de7e9f6b690f7b5714 wp-block-paragraph">El momento decisivo llegó en noviembre de 2012, durante el XVIII Congreso del Partido Comunista. Xi fue elegido secretario general del Partido Comunista Chino y presidente de la Comisión Militar Central.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0cc17acbeb08d990a54e820521b7eefc wp-block-paragraph">En marzo de 2013 fue elegido, además, presidente de la República Popular China. Desde entonces concentra las tres principales dimensiones del liderazgo chino: Partido, Estado y Fuerzas Armadas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0802e54fd033b76c96bc22096faabf68 wp-block-paragraph">Es conocido el «Pensamiento de Xi Jinping sobre el Socialismo con Características Chinas para una Nueva Era», formulación doctrinal que fue incorporada en 2017 a los estatutos del Partido Comunista de China y posteriormente elevada al rango constitucional mediante su inclusión en la Constitución de la República Popular China.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7b255f4dff9b24e86e8cd845e39aeec6 wp-block-paragraph">Una de sus ideas centrales es que China habría entrado en una «Nueva Era» después de dos grandes fases anteriores, Mao Zedong: consolidación de la independencia y del Estado socialista, y Deng Xiaoping: reforma económica y apertura.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-37cdca090256094b3a4a2dbc9fee696b wp-block-paragraph">Desde 2012, su administración ha estado marcada por varios procesos importantes: una extensa campaña anticorrupción dentro del Partido; una mayor centralización de la dirección política; fortalecimiento de las empresas estatales en sectores estratégicos, combinado con una gran economía privada; modernización tecnológica e industrial; expansión internacional mediante la Iniciativa de la Franja y la Ruta; modernización de las Fuerzas Armadas; políticas para reducir pobreza extrema; y una política exterior más activa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e2ee86aee463c0b9aacd9c23133ba965 wp-block-paragraph">Otro cambio institucional importante se produjo en 2018, cuando la Asamblea Popular Nacional eliminó de la Constitución el límite de dos mandatos para la presidencia de la República. Esto permitió que Xi fuera elegido en marzo de 2023 para un tercer mandato presidencial.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-65e37f00b9219c23aea98bf30882e7b6 wp-block-paragraph">Xi Jinping se presenta a sí mismo no como una ruptura con Mao o Deng, sino como una continuación que adapta esa tradición a una nueva etapa histórica. El propio PCCH se mantiene formalmente en una misma línea doctrinal a Marxismo-Leninismo, Pensamiento de Mao Zedong, Teoría de Deng Xiaoping y Pensamiento de Xi Jinping.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-fb2d07ec88eb3bb096bc709ae6cd5802 wp-block-paragraph">¿Qué modifica respecto de Deng? Aquí está probablemente el cambio histórico más interesante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-303c66576a4cd7e917eb1f96045292ab wp-block-paragraph">Durante la etapa encabezada sucesivamente por Deng Xiaoping, Jiang Zemin y Hu Jintao (aproximadamente entre 1978 y 2012), predominó una estrategia orientada al crecimiento económico, la apertura al exterior y la integración de China en la economía mundial. Con Xi la fórmula se vuelve (aproximadamente): desarrollo, seguridad, tecnología, capacidad estatal y dirección del Partido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-12ca3b7f76604496f62d1ab82801c3f1 wp-block-paragraph">Eso significa que el crecimiento económico deja de ser el único criterio fundamental. Por ejemplo, Xi introduce con mucha más fuerza, cuestiones como: seguridad tecnológica, seguridad energética, seguridad alimentaria, control de cadenas de suministro, industria estratégica, inteligencia artificial, semiconductores y defensa nacional.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-bc012d1b4a0cbcf8c43ed9b9c512ebae wp-block-paragraph">Deng trató de evitar que volviera a surgir una concentración de poder comparable a la época de Mao. Después de Mao se desarrollaron mecanismos de liderazgo colectivo, sucesión relativamente regular, límites informales y formales al poder personal. Con Xi, parte de esa tendencia se ha revertido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-72b355b29f2d0914185ac54733940a2a wp-block-paragraph">El núcleo dirigente vuelve a tener un papel mucho más destacado y la dirección central del Partido se fortalece considerablemente. Los propios documentos del PCCh describen a Xi como el «núcleo» del Comité Central y del Partido en su conjunto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-09e73257dedd00b3b8f42c8a8e9a548d wp-block-paragraph">Y esto permite entender algo importante: Xi no elimina el modelo de Deng; intenta corregir lo que la dirección china considera algunas consecuencias problemáticas de aquella etapa, especialmente desigualdad, corrupción, dependencia tecnológica y debilitamiento de la autoridad partidaria.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1fb46864229ed3ccc49dbbe20317ef75 wp-block-paragraph">En unas breves reflexiones, el experto en Xi, Kevin Rudd, en su libro «Xi Jinping. Cómo su nacionalismo marxista está moldeando China y el mundo» (<em>On Xi Jinping. How Xi´s marxist nationalism is shaping China and the world</em>), al definir la cosmovisión ideológica de Xi Jinping, afirmó: «tal como señalé en el capítulo introductorio él se ha desplazado hacia la izquierda leninista, orientando la política china hacia una izquierda marxista. Una premisa fundamental de este libro es que la cosmovisión ideológica sigue siendo relevante para el PCCh, no solo en el plano teórico, sino también como guía práctica para que los funcionarios configuren o reflejen cambios en la orientación política dentro del mundo real».</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-46ec4a0398de3649701b596a0e5b11eb wp-block-paragraph">Kevin Rudd es un político, diplomático y especialista australiano en China. Nació en 1957 y fue primer ministro de Australia en dos períodos: 2007-2010 y nuevamente en 2013.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-39f53c921655184f53e4da56cd50dd26 wp-block-paragraph">Lo que lo hace especialmente interesante para estudiar a Xi Jinping es que Rudd no es solo un expolítico: es un sinólogo, habla mandarín, estudió lengua e historia china en la Australian National University, trabajó como diplomático en Beijín y posteriormente hizo un doctorado en Oxford centrado en la visión ideológica de Xi Jinping. Kevin Rudd, en el trabajo mencionado, analiza el pensamiento político de Xi y sostiene que para entender su gobierno hay que tomar en serio su formación marxista, y no verlo solamente como un dirigente nacionalista o pragmático.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c61982f4fc6fb888a2f2152f22bd68ed wp-block-paragraph">Para el tema que veníamos tratando, Rudd es particularmente útil porque intenta responder justamente a esta pregunta: ¿Xi es simplemente un continuador de Deng, un retorno a Mao, o está construyendo algo distinto? Su respuesta, en términos generales, es que Xi combina elementos del marxismo-leninismo, la tradición maoísta, el nacionalismo chino y la modernización económica posterior a Deng, a los que reorganiza bajo una dirección partidaria más centralizada</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-45209be54268331fe50bea469765affe wp-block-paragraph">La interpretación de Kevin Rudd es que Xi Jinping no debe entenderse simplemente como un «nuevo Mao» ni como un continuador de Deng. Rudd sostiene que Xi construyó una combinación propia desde 2012. Xi desplazó la política china hacia un leninismo más fuerte, y la economía hacia una mayor presencia del Estado.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcTNnmMD0_C4iZ7YDgfLe3txcZ9RJvlRuhPSiLXrFjqvENdap_fYYHkZdeE&amp;s=10" alt="" style="aspect-ratio:1.2670391061452515;width:620px;height:auto"/><figcaption class="wp-element-caption"><em> Xi Jinping.</em></figcaption></figure>
</div>


<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e4206f56a3dc2dac1f351035821ba5f9 wp-block-paragraph">Para Rudd, hay dos elementos principales: 1) Leninismo en la política interna. Xi considera fundamental que el Partido controle y coordine el conjunto del sistema político. Por eso reforzó la disciplina interna, la centralización, las organizaciones partidarias y la autoridad del Comité Central. Rudd considera que Xi es el dirigente chino más ideológicamente comprometido desde Mao; 2) Marxismo en la economía, pero sin abolir el mercado. Este punto es importante. Rudd no dice que Xi quiera volver a la economía maoísta. China continúa teniendo empresas privadas, mercados, comercio internacional e inversión extranjera. Pero Xi considera que el mercado debe estar subordinado a los objetivos políticos y estratégicos del Estado y del Partido. Por eso aumentó la importancia de las empresas estatales, la política industrial y el control sobre sectores considerados estratégicos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d1332cedd079e62c178048b08356ecb0 wp-block-paragraph">Quizá el aspecto más interesante de la lectura de Rudd es que sostiene que Xi realmente utiliza categorías marxistas y dialécticas para interpretar el mundo. No considera la ideología simplemente una decoración utilizada por el PCCh para legitimarse. Según Rudd, Xi piensa que existen grandes tendencias históricas estructurales y que el equilibrio mundial está cambiando.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-99326cdf68de38a0ee571d5d7e0a6931 wp-block-paragraph">Aparece una cuestión bastante profunda: Rudd cree que para Xi el desarrollo de las «fuerzas productivas» sigue siendo marxista, pero hoy esas fuerzas productivas ya no son simplemente fábricas y acero: son IA, semiconductores, robótica, biotecnología y nuevas energías. Esa conexión ayuda mucho a entender el actual proyecto tecnológico chino.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-89f80a6fa4c9646ef34dad919504aab2 wp-block-paragraph">Como señala Rudd en su obra, Xi Jinping afirmó en un discurso dirigido al Politburó en 2022 que «el marxismo señala el camino para el avance de la sociedad humana» y constituye «una poderosa arma teórica para comprender el mundo y sus tendencias profundas, buscar la verdad y transformar el mundo. El marxismo no es un conjunto de dogmas rígidos, sino una guía para la acción que debe evolucionar a medida que cambia la situación. Si el marxismo puede cumplir su papel rector depende de si sus principios básicos se adaptan a las condiciones de China y las características de la época. En un mundo que cambia rápidamente y un país en rápido crecimiento, no podemos estar atados a viejas convenciones y pensamiento rígido, y debemos ser lo suficientemente audaces para actualizar nuestra teoría. Si no podemos responder preguntas sobre el presente y el futuro de China y su gente y el mundo en general, perderemos impulso en el avance de la causa del Partido y el país, el marxismo se marchitará y la gente perderá la fe en él» (Rudd, 2024: 35; la traducción es nuestra).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8575d26faf7e3c21f8d18c4aa6be1cf7 wp-block-paragraph">Según Rudd, en un artículo presentado por primera vez en enero de 2013, pero no publicado hasta 1920, en Quinshi, que se titulaba «Manteniendo la importancia del materialismo histórico en la incesante apertura a nuevos límites para el marxismo chino contemporáneo», Xi recordó al Partido que, durante sus cinco años como director de la Escuela Central del Partido, su mensaje central fue que la filosofía marxista era la materia principal […] para todos los cuadros del Partido. Xi recordó su discurso anterior en la escuela, donde citó con aprobación la opinión de Chen Yun, exlíder conservador del Partido y uno de los principales opositores de Deng en las décadas de 1980 y 1990.&nbsp; Chen Yun había dicho que “al estudiar teoría el desafío más importante es implementar el método ideológico correcto; por lo tanto, es esencial estudiar filosofía para comprender la metodología ideológica correcta para observar las cosas; y si no se comprende el materialismo dialéctico, siempre se cometerán errores». Al igual que en el discurso de Xi sobre el materialismo dialéctico, en este artículo Xi se basa ampliamente en «Sobre la contradicción» y «Sobre las prácticas» de Mao. Sin embargo, Xi también hizo un uso más expansivo del discurso de Mao de 1942 titulado «Rectificar el estilo de trabajo del Partido […]». Esto parece ser un recordatorio deliberado a los trémulos colegas de Xi en el Partido sobre su propio celo por la construcción del Partido y la lucha contra la corrupción. Xi también utilizó este discurso de 2013 sobre el materialismo histórico para comenzar a prefigurar las bases ideológicas para la redefinición formal del Partido. Las principales contradicciones en 2017 afirmaron que todas las decisiones correctas en la historia del PCCH se tomaron a través de la lente analítica del materialismo histórico. Esto incluyó la Reforma y la Apertura, que siguió al reconocimiento por parte del Partido de los factores de producción no desarrollados de China en su etapa actual de desarrollo histórico, es decir, la etapa primaria del socialismo. Por lo tanto, Xi afirmó que esto significaba comprender las complejas «interacciones mutuas, restricciones mutuas y control mutuo entre los factores de producción y las relaciones de producción, así como entre la base económica y la superestructura social». Xi advierte que estas relaciones eran extremadamente complejas y que, en ocasiones, podían generar una reacción contraria de la superestructura social hacia la base económica (Rudd, 2024: 94-96; la traducción es nuestra).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-43e073a2a1a75a0a3aa76ae0eb069871 wp-block-paragraph">Xi es el primer líder del Partido desde Mao en pronunciar discursos <em>explícitamente </em>dedicados a la metodología analítica marxista. Si bien no añadió nada al contenido conceptual de la metodología marxista, Xi se diferenció deliberadamente de Deng, Jiang y Hu al restablecer la importancia de estos principios.&nbsp;Al comienzo de su mandato Xi dirigió críticas ideológicas notablemente agudas a sus predecesores por no haber logrado abordar las nuevas contradicciones generadas por la reforma económica de mercado. Xi fue explícito sobre que el Partido necesitaba ajustar su modelo de desarrollo económico para lidiar con la creciente desigualdad y rechazar la adaptación de todo al mercado.&nbsp; &nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-f57251598ec3b7c3bac33bd43c2630a1 wp-block-paragraph">Desde principios del período Xi, el enfoque impulsado por el mercado para las empresas estatales comenzó a cambiar. El III Pleno del XVIII Comité Central, celebrado en 2013, estableció que el Estado debía centrarse en la gestión del capital estatal más que en la administración directa de las empresas. Según esa decisión, los gerentes de las empresas estatales tenían que servir a los objetivos estratégicos del Estado e invertir más en industrias y áreas clave que son vitales para la seguridad nacional y son el alma de la economía (Rudd, 2024: 189; la traducción es nuestra).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-28c8c8d3731269e35bac8b10ca750ccc wp-block-paragraph">En marzo de 2012, Xi presidió una reunión nacional sobre el Documento Nº II producido por el Departamento de Organización Central del PCCH, que formalizó la intención del Partido de establecer comités en todas las empresas del sector privado, grandes y pequeñas, en todo el país. Esto fue seguido en noviembre de 2018 por las nuevas regulaciones del PCCH, que facultan a las organizaciones del Partido a guiar y supervisar a las empresas privadas en el estricto cumplimiento de la ley y las regulaciones nacionales.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ba4ac26c12cabffd2ddad596733a42d2 wp-block-paragraph">En su enfoque geopolítico, es conocida la posición de XI de una «comunidad de naciones de destino compartido», lo que evoca,&nbsp;en las condiciones del siglo XXI, el internacionalismo proletario del siglo XX, en un lenguaje apropiado a una situación en la que no se ha desatado una guerra fría (ni una caliente a nivel mundial como en el siglo XX) que retrase la integración mundial, sino que se da la posibilidad real de la construcción&nbsp;de una comunidad de naciones unidas por el comercio igualitario &nbsp;y la diplomacia pacífica.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1efed63c0fa9dd026b1730f0755cca48 wp-block-paragraph">Es decir que China, a la par de estar cambiando el mundo, se está cambiando a sí misma, y no precisamente en un camino capitalista. Eso no es ninguna coincidencia extraña. Es dialéctica pura.</p>



<div style="height:44px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6aca258877f00db6a9a9dcbbe71b35c9 wp-block-paragraph">3 de octubre de 2026.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized is-style-rounded"><img decoding="async" src="https://www.larazondechivilcoy.com.ar/u/fotografias/m/2021/1/2/f1280x720-78824_210499_5050.jpg" alt="" style="aspect-ratio:1;object-fit:cover;width:175px;height:auto"/></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-59e481b9cc7f14a3fce8e1f926f771b9 wp-block-paragraph">*Dr. en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires y Coordinador del grupo de estudios sobre China del Centro de estudios y formación marxista Héctor Agosti (CEFMA).</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_Nb7bo8O-KWKglhFy6cdS6CtnsWzA57Pq87oGcw6j4Fm2hIO2u7eKHYUHwQKEk9RgtWD5OThdsMYH2S_5bO6S7-JzKMPtl3UxBTpTxhV-K-BRk7n6aH9ew=s0-d-e1-ft#https://lateclaenerevista.com/wp-content/uploads/2025/07/logo.png" alt=""/></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Seguí acompañándonos:</strong>&nbsp;<strong>Sumate a la campaña «Colaborá con La Tecl@ Eñe».</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-a17f0c610d1b6c643abe513f0e7bf908 wp-block-paragraph"><em><strong>La Tecl@ Eñe</strong></em>&nbsp;viene sosteniendo,&nbsp;<strong>desde su creación en 2001</strong>, la idea de hacer periodismo de calidad entendiendo la información y la comunicación como un derecho público, y por ello todas las notas de la revista se encuentran abiertas, siempre accesibles para quien quiera leerlas.&nbsp;Sabemos que son tiempos muy difíciles, pero&nbsp;<strong>para poder seguir sosteniendo el sitio y crecer les pedimos, a quienes puedan, que contribuyan con&nbsp;<em>La Tecl@ Eñe</em></strong>. Pueden colaborar con&nbsp;<strong>$5.000</strong>,&nbsp;<strong>$10.000</strong>&nbsp;ó&nbsp;<strong>$15.000</strong>. Si estos montos no se adecuan a sus posibilidades, consideren el aporte que puedan realizar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3f060961c6692e0b62f54118679cd5af wp-block-paragraph">Tu aporte es importante para seguir adelante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faa506705ff6731baed46d69a2cd0bf5 wp-block-paragraph">Muchas gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-711ecc639830526b07951d8466ee2026 wp-block-paragraph"><strong>Alias de CBU: Lateclaenerevista</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p><a class="a2a_button_facebook" href="https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fdialectica-pura-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=Dial%C3%A9ctica%20pura%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_twitter" href="https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fdialectica-pura-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=Dial%C3%A9ctica%20pura%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Twitter" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_whatsapp" href="https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fdialectica-pura-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=Dial%C3%A9ctica%20pura%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="WhatsApp" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_telegram" href="https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fdialectica-pura-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=Dial%C3%A9ctica%20pura%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_email" href="https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fdialectica-pura-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=Dial%C3%A9ctica%20pura%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Email" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_button_print" href="https://www.addtoany.com/add_to/print?linkurl=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fdialectica-pura-por-mariano-ciafardini%2F&amp;linkname=Dial%C3%A9ctica%20pura%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" title="Print" rel="nofollow noopener" target="_blank"></a><a class="a2a_dd a2a_counter addtoany_share_save addtoany_share" href="https://www.addtoany.com/share#url=https%3A%2F%2Flateclaenerevista.com%2Fdialectica-pura-por-mariano-ciafardini%2F&#038;title=Dial%C3%A9ctica%20pura%20%E2%80%93%20Por%20Mariano%20Ciafardini" data-a2a-url="https://lateclaenerevista.com/dialectica-pura-por-mariano-ciafardini/" data-a2a-title="Dialéctica pura – Por Mariano Ciafardini"></a></p><p>La entrada <a href="https://lateclaenerevista.com/dialectica-pura-por-mariano-ciafardini/">Dialéctica pura &#8211; Por Mariano Ciafardini</a> se publicó primero en <a href="https://lateclaenerevista.com">La Tecl@ Eñe Revista</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lateclaenerevista.com/dialectica-pura-por-mariano-ciafardini/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
