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¿Que le vaya bien a Macri? – Por Norberto Alayón

La disputa porque a un gobierno le “vaya bien” o le “vaya mal” debe analizarse en el contexto de los intereses contrapuestos de las clases sociales que expresan diferentes proyectos políticos.

Por Norberto Alayón*

(para La Tecl@ Eñe)

 

El senador José Alperovich, ex gobernador de Tucumán, en el marco del debate que se opone al aumento desmedido de las tarifas, expresó: “Nadie quiere que le vaya bien al Presidente”. Luego se disculpó y se desdijo por el furcio o el lapsus, reconociendo su “error”.

Pero ¿cuánto de desconocimiento, de ingenuidad o de posicionamiento despolitizante existe en este tipo de expresiones? ¿Qué significa que le vaya bien o mal a un presidente o a un determinado modelo político?

Resulta imprescindible recordar que todo gobierno expresa, a través de su proyecto y de sus políticas, los intereses que sustentan y representan las autoridades respectivas. Los diferentes proyectos evidencian y ponen en juego los intereses de las clases sociales que arriban al poder o que son representadas por los políticos que ocupan los cargos, por vía democrática o no.

Por lo tanto, que a un presidente -que representa determinados intereses- le “vaya bien”, seguramente implicará que le “vaya mal” a aquellos otros sectores sociales que no están contenidos en su proyecto político.

De ahí que la disyuntiva y la disputa, siempre presente, de que a un gobierno le “vaya bien” o le “vaya mal”, debe analizarse en el contexto de los intereses no idénticos o contrapuestos de las clases sociales que expresan los diferentes proyectos. Esa puja es lógica y legítima, más allá de toda interpretación que evidencie candidez, de manera interesada o no.

Veamos algunos ejemplos. En el año 2008, Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina y uno de los organizadores del paro patronal (contra la Resolución 125) que paralizó durante dos meses al país, declaró: “desde la Mesa de Enlace hay una actitud de ir desgastando y erosionando desde donde se pueda a este gobierno”.

La Mesa de Enlace, en contra del gobierno, estaba integrada por la Sociedad Rural Argentina, por CRA, por la Federación Agraria y por Coninagro. Buzzi actualmente es Asesor del convertido macrista Emilio Monzó, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación.

Buzzi y la Mesa de Enlace no querían que le “fuera bien” al gobierno de entonces. Y fue lógico que así lo plantearan (más allá de la metodología de los extendidos cortes de ruta, amedrentamiento y desabastecimiento de productos) ya que eran los representantes de otros sectores sociales y políticos.

Cuando en 2010 Mauricio Macri, siendo Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, propuso “tirar por la ventana a Néstor Kirchner”, tampoco quería evidentemente que le “fuera bien” al gobierno de Cristina Fernández.

El diario La Nación, tradicional representante de la oligarquía y de los sectores de mayor concentración económica, lógico aliado actual del macrismo, propicia que al gobierno de Macri le “vaya bien”. Y ello es muy coherente con los intereses que expresa.

Pero resulta que si al gobierno de Macri le “va bien”, ello significa que le “va mal” a las grandes mayorías populares. Lo “bueno” para algunos sectores sociales se transforma -en correlato directo- en “lo malo” para otros sectores sociales.

Que le “vaya bien” o le “vaya mal” a Macri, entonces, resalta la encrucijada estratégica de apoyar a un proyecto político sólo para beneficio de algunos o apoyar a un proyecto político para beneficio de la mayoría de la gente.

 

Buenos Aires, 4 de junio de 2018

*Profesor Consulto de la UBA

2 Comments

  1. Lucas Varela dice:

    Estimados Señor Norberto Alayón y amigos lectores,
    Esta clarísimo: si se prende satisfacer a una minoría no es posibles satisfacer, simultáneamente, a la mayoría. Por lo tanto, confesar el deseo de que al señor Macri le vaya mal, no debería ser causa de disculpas. No obstante, me parece necesario complementar el concepto con el siguiente comentario:
    Expresar lo que uno piensa y siente, sin disfraces, es un rasgo de honestidad. Y ser honesto está bien.
    Y si hay honestidad intelectual en el diálogo, la natural reacción ante una crisis económica, es revisar a fondo, con agudeza y profundidad el conjunto de ideas económicas vigentes. En vez de eso, nuestros políticos y economistas parecen preferir la actitud pueril e insensata de alegrarse, ante el fracaso de una teoría económica contraria a sus creencias. Los cimientos de la economía de un país son numerosos y diversos, es ciencia social y humanista.
    Y es dura tarea ser honesto.

  2. Abel Langer dice:

    El lapsus de Alperovich está diciendo una “verdad a medias” porque lo que sucede a continuación es la disculpa por el supuesto “error” cometido cuando está diciendo una palabra en nombre de la verdad que luego es “disculpada” por el mismo emisor. Lo que quizás debemos resaltar es que esa palabra, en la boca de un senador, es la palabra de todo un pueblo que necesita que a este neonazi le vaya mal, única garantía que a las mayorías les vaya bien. La ingenuidad en política se paga muy caro y no precisamente de quienes son los emisores de esas ingenuidades sino que es el pueblo quien las sufre. Cuanto tiempo se pasó hasta que se pudo expresar que vivimos en un estado de excepción? y lo vivimos desde en mismo 10 de diciembre de 2015 en el mismo momento en que Macri se negó a recibir los atributos del mando de la ex presidenta y logró que la justicia interfiriera por sobre la constitución suspendiendo el mandato de la entonces presidenta: ése fue el comienzo del estado de excepción e inmediatamente el nombramiento de 2 jueces de la Corte Suprema por decreto y la anulación por decreto de la ley de servicios de comunicación audiovisual: 3 al hilo que YA estaban marcando el rumbo del estado dictatorial de una clase social sobre la/s otras: esa marca en el orillo de este régimen marco desde el inicio el rumbo a seguir Por otra parte se ha escuchado a muchos políticos de la oposición desear que al presidente “le vaya bien” tratando de darle consejos acerca de como hacer las cosas “bien”, para que llegue a su término su mandato pensando que así como así, carmelitas descalzas, van a entregar el poder del que se hicieron…no seamos ingenuos: llegaron con un plan de “para siempre” y así como así no se van a ir y lo expresan minuto a minuto: su plan es quedarse porque son los DUEÑOSe: ya lo dijo hace 70 años Winston Churchil: el despegue de Argentina hace imposible el control de toda América Latina: la derecha es visionaria y no es ingenua (son los dueños de la pelota y lo saben desde siempre), es la encarnación de la maldad, alojada en el corazón de las tinieblas del hombre, y es por esa razón que SIEMPRE triunfa y a su vez es la razón de la existencia de las diferentes religiones que asolan el mundo

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